0% encontró este documento útil (0 votos)
412 vistas5 páginas

Vivir la Libertad en Cristo

libertad en cristo

Cargado por

cfresia16
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
412 vistas5 páginas

Vivir la Libertad en Cristo

libertad en cristo

Cargado por

cfresia16
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA: VIVIENDO EN LA LIBERTAD QUE CRISTO NOS DA

TEXTO: JUAN 8:36

La verdadera libertad solamente nos la da nuestro Señor Jesucristo, el que ha


sido libertado por él es verdaderamente libre como nos lo dice su palabra.
Pero en que consiste esta libertad que Cristo nos ha dado, como podemos vivir
esta libertad que nuestro Señor Jesucristo nos ha dado?
Esta noche vamos a comprender como vivir esta libertad Tenemos que tener
claro que la vida cristiana no es una vida de prohibiciones, sino de verdadera
libertad, la libertad de hacer lo que agrada a Dios, la libertad de decidir no
hacer lo que desagrada a Dios, antes eramos esclavos y no teníamos opción,
nuestra vida era siempre desagradable a Dios, pero en esta libertad que Cristo
nos ha dado muchos cristianos vivimos preguntándonos: ¿ Es pecado hacer
esto o aquello? , pues hay muchas cosas que no estan específicamente
prohibidas en la palabra de Dios, algunos otros se preguntan: ¿Qué de malo
tiene que yo haga esto o lo otro?
Veamos como podemos vivir esta libertad por medio de cuatro preguntas
claves :

1. PRIMER PREGUNTA CLAVE: LO QUE QUIERO HACER ME PUEDE


LLEVAR A LA ESCLAVITUD? (1 CORINTIOS 6:12)

Todo aquello que no está especificado en la palabra de nuestro Dios me es


licito, (LICITO = PERMITIDO) .podría hacerlo, quizás no sea un delito,
quizás no está prohibido en la Biblia, pero si me llevara a ser esclavo tengo
que decidir no hacerlo.

En lugar de preguntarnos si es pecado o si es permitido para un cristiano


tomar licor o fumar o ir a discotecas, o tener relaciones sexuales con la
persona que amamos, debemos de preguntarnos a nosotros mismos ¿esto
me va a llevar a la esclavitud? ¿esto va dominar mi vida?

2. SEGUNDA PREGUNTA CLAVE: ¿LO QUE QUIERO HACER PUEDE


SER TROPIEZO PARA MI PROJIMO? (1 CORINTIOS 8:9-13)

Todo está permitido, pero hay otro freno que Dios ha dejado para nuestra vida,
y este freno son nuestro prójimos.

Si lo que hago esta sirviendo de tropiezo para mi prójimo, estoy pecando,


quizás podamos pensar que no tiene nada de malo que me tome unas
cervezas, no tiene nada de malo que me tome “mis tragos el fin de semana”,
Pero si con esto que hago voy a servir de tropiezo a un cristiano recién
convertido o a una persona que no tiene a Cristo como su salvador, no tengo
que hacerlo, tengo que tener amor por mi prójimo, y amar a mi prójimo no es no
solo no dañarlo, sino también no hacerlo caer en pecado.

Tenemos que comprender que servir de tropiezo a nuestro prójimo puede tener
graves consecuencias a nuestra vida (Mateo 18:6)

TERCER PREGUNTA CLAVE: ¿LO QUE QUIERO HACER SERA EDIFICANTE


PARA MI VIDA? (1 CORINTIOS 10:23)

Comprendamos algo : Lo que no me edifica, me destruye. Preguntémonos esta


mañana: ¿Mi grupo de amigos edifica mi vida?, ¿las películas que veo, edifican
mi vida? ¿la música que escucho, edifica mi vida? ¿Los juegos de video que
juego, edifican mi vida?

En esta época que las redes sociales forman parte de nuestra vida
preguntémonos ¿las pláticas que tengo en las redes sociales, son edificantes
para mi vida? Me hacen mejor persona?, me hacen mejor cristiano? O al
contrario nos llenan de basura la mente?

1. CUARTA PREGUNTA CLAVE: LO QUE QUIERO HACER


¿GLORIFICARA A DIOS? ( 1 CORINTIOS 10:31)

Este es el último filtro para usar nuestra libertad en Cristo, ya vimos que nadie
nos prohíbe nada, ya comprendimos que el cristianismo no se trata de
prohibiciones, ya vimos que el cristianismo se trata de decisiones.

Pero lo que vamos a decidir en nuestra vida ¿Glorifica a Dios?

Quizás no sea pecado, quizás no esté prohibido, quizás lo que vamos a hacer
sea aceptado por las personas, pero si no glorifica a Dios, si no agrada a Dios,
¿para que lo voy a hacer?

Apliquemos estas cuatro preguntas claves, y vivamos la libertad que Cristo nos
ha dado.

Qué significa ser libre en Cristo?


Ser libre en Jesús significa que, gracias a su obra en mí, el pecado no controla
mis actos. Esa es la realidad de los que somos hijos de Dios.

Desde el momento en el que permitimos que Jesús reine en nuestras vidas, que
nos llene con su presencia y nos transforme, Él nos da las fuerzas necesarias
para seguir la palabra de Dios. Con su ayuda decimos no al pecado y sí a la
voluntad de Dios. Dejamos de ser esclavos del pecado y pasamos a vivir la vida
plena que Dios anhela para nosotros.

1) La verdad nos libera


Cuando tenemos una experiencia genuina con Jesús surge en nosotros un gran
anhelo de obedecerle y de ser fiel a él. ¡El toque salvador de Jesús no nos deja
igual! Nace en nosotros el deseo de sumergimos en su Palabra y de buscar su
presencia por medio de la oración. Le permitimos hablar sobre su voluntad para
nuestras vidas y mostrarnos lo que desea hacer en nosotros.

Es en medio de esa búsqueda que él revela más de su verdad a nuestros


corazones. Nos muestra quiénes somos en él: sus hijos amados, redimidos para
su gloria. Dios nos revela su poder sobre el pecado. Nos da claridad en cuanto a
la salvación que ya consiguió para nosotros a través de su muerte en la cruz y su
resurrección, y nos muestra cómo debemos vivir ahora que somos sus hijos.

Juan 8:31-32

Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo: Si se
mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán
la verdad, y la verdad los hará libres.

2) ¿Esclavos o libres?
Al recibir a Cristo nuestro salvador dejamos de ser esclavos del pecado.
Pasamos a ser libres para vencer la tentación y para vivir la vida dentro del
propósito de Dios.

En Cristo tenemos libertad, pero debemos decidir si viviremos como hijos libres
que reflejan su imagen o si viviremos como esclavos. Dios nos da las fuerzas
para no ceder ante la tentación y nos recuerda que con él somos más que
vencedores. Al enfocarnos en Dios y en vivir dentro de su voluntad disminuye
en nosotros el deseo de hacer lo que nos place y aumenta el anhelo de
agradarle.

Juan 8:34-36

Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado respondió
Jesús. Ahora bien, el esclavo no se queda para siempre en la familia; pero el hijo
sí se queda en ella para siempre. Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes
verdaderamente libres.
3) La vida con Jesús
La ley trae castigo visible, pero la vida con Jesús nos libera de toda
condenación. No importa cuán grandes sean los errores cometidos en el
pasado, cuando Dios con su divina gracia decide perdonar él concede un
perdón completo.

Dios nos promete un nuevo comienzo lleno de vida. Nos brinda la esperanza
para la eternidad con él y también nuestra vida aquí adquiere un nuevo sentido
gracias a la presencia del Espíritu Santo. Nuestra meta es vivir para la gloria de
Dios y llevar su presencia y amor dondequiera que vamos.

Romanos 8:1-2

Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo
Jesús, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha liberado de la ley
del pecado y de la muerte.

4) Atención al fruto
Una vida santa es una apartada para Dios que busca agradarle en todo
momento. Necesitamos llenarnos del Espíritu Santo. Es así como logramos
reconocer el gran regalo de vida eterna que Dios nos ha dado. Viviendo llenos
del Espíritu perseveramos en obediencia a la Palabra de Dios. Es por su gracia
que hemos pasado de muerte a vida en Cristo Jesús y nuestras vidas no pueden
quedarse igual ante esta realidad.

Romanos 6:20-23

Cuando ustedes eran esclavos del pecado, estaban libres del dominio de la
justicia. ¿Qué fruto cosechaban entonces? ¡Cosas que ahora los avergüenzan y
que conducen a la muerte! Pero ahora que han sido liberados del pecado y se
han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida
eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es
vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.

5) Firmes en nuestra libertad


En Jesús tenemos libertad tanto del yugo del pecado como de tener que
cumplir con toda la ley del Antiguo Testamento. No hay nada que podamos
hacer para ganar el perdón de Dios no importa cuán buenos aparentemos ser
ante los ojos de los demás. Somos salvos por la gracia de Dios.
Gálatas 5:1

Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse
firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.

6) La vida llena del Espíritu


Somos llamados a ser libres, pero eso no nos da permiso para vivir como
queramos dando rienda suelta a nuestras pasiones y deseos. Hay un gran
contraste entre las obras de la carne y la vida llena del Espíritu, nuestra elección
debe ser siempre actuar de acuerdo a la voluntad de Cristo. Dios debe ser quien
dirija todas nuestras acciones, sentimientos y palabras. Con él tenemos la
fortaleza que necesitamos en todo momento para no ceder ante el pecado.

Gálatas 5:22-25

En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad,


bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas
cosas. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa,
con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el
Espíritu.

Esperamos en Dios que este tema sea de mucha bendición a tu vida,


que por sobre todo puedas entender la verdadera libertad en Cristo, y
que también aprendas a valorar el sacrificio de Cristo que por medio
de Él, somos libres de toda atadura del enemigo, toda enfermedad y
todo mal que venga desde las tinieblas, eres libre, da gracias a Dios.

También podría gustarte