ANSIEDAD
DESCRIPCIÓN GENERAL
Cuando un individuo se enfrenta a desencadenantes
potencialmente dañinos o preocupantes, los sentimientos
de ansiedad no solo son normales sino necesarios para la
supervivencia.
El peligro provoca una descarga de adrenalina, una
hormona y un mensajero químico en el cerebro, que a su
vez desencadena reacciones de ansiedad en un proceso
llamado respuesta de «lucha o huida». La ansiedad ahora
gira en torno al trabajo, el dinero, la vida familiar, la salud y
otros temas cruciales que exigen la atención de una
persona sin necesariamente requerir la reacción de lucha o
huida.
SÍNTOMAS
Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
Aumento del ritmo cardíaco
Respiración acelerada (hiperventilación)
Sudoración
Temblores
Sensación de debilidad o cansancio
Problemas para concentrarse o para pensar en otra
cosa que no sea la preocupación actual
Tener problemas para conciliar el sueño
Padecer problemas gastrointestinales (GI)
Tener dificultades para controlar las preocupaciones
Tener la necesidad de evitar las situaciones que
generan ansiedad
EXISTEN VARIOS TIPOS DE TRASTORNOS DE
ANSIEDAD:
La agorafobia
El trastorno de ansiedad debido a una
enfermedad incluye síntomas
El trastorno de ansiedad generalizada
El trastorno de pánico
El mutismo selectivo
El trastorno de ansiedad por separación
El trastorno de ansiedad social (fobia social)
Las fobias específicas
El trastorno de ansiedad inducido por sustancias
COMPLICACIONES
Depresión (que a menudo se produce junto con un
trastorno de ansiedad) u otros trastornos de salud
mental
Abuso de sustancias
Problemas para dormir (insomnio)
Problemas digestivos o intestinales
Dolor de cabeza y dolor crónico
Aislamiento social
Problemas en la escuela o el trabajo
Mala calidad de vida
Suicidio
CAUSAS
estrés ambiental
genética
factores médicos
química cerebral
abstinencia de una sustancia ilícita
Depresión
La depresión es un trastorno mental caracterizado
fundamentalmente por un bajo estado de ánimo y
sentimientos de tristeza, asociados a alteraciones del
comportamiento, del grado de actividad y del pensamiento.
Aparece con más frecuencia en mujeres y en personas
menores de 45 años.
Una vez se han superado los síntomas de la depresión,
convendrá seguir bajo tratamiento antidepresivo el tiempo
necesario para evitar posibles recaídas.
SÍNTOMAS Y TIPOLOGÍAS
Pueden presentarse varios síntomas más, como:
dificultades para concentrarse
un sentimiento de culpa excesiva o de baja autoestima
falta de esperanza acerca del futuro
pensamientos de muerte o suicidio
alteraciones del sueño
cambios en el apetito o en el peso
sensación de cansancio acusado o de falta de
energía.
CAUSAS CONCOMITANTES Y PREVENCIÓN
La depresión es el resultado de interacciones complejas
entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Quienes
han pasado por circunstancias vitales adversas tienen más
probabilidades de sufrir depresión. La depresión está
estrechamente relacionada con la salud física y, por
consiguiente, la salud física desempeña un papel en la
depresión. Muchos de los factores que influyen en la
depresión también son factores de riesgo conocidos para
enfermedades como las enfermedades cardiovasculares, el
cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias. Está
demostrado que los programas de prevención reducen la
depresión. Entre las estrategias comunitarias eficaces para
prevenirla se encuentran los programas escolares para
promover un modelo de afrontamiento positivo entre los
niños y los adolescentes.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Hay tratamientos eficaces para la depresión, incluidos los
tratamientos psicológicos y la medicación. Pueden
combinarse con antidepresivos en casos de depresión
moderada y grave. Los antidepresivos no son necesarios
en caso de depresión leve.
Pueden incluir terapia conversacional con profesionales y
con terapeutas no especializados supervisados. La terapia
conversacional puede llevarse a cabo cara a cara o en
línea
Los tratamientos psicológicos eficaces contra la depresión
incluyen:
la activación conductual
la terapia cognitiva conductual
la psicoterapia interpersonal
el tratamiento para la resolución de problemas.
TIPOS
Episodio depresivo mayor/menor
Depresión subclínica
Depresión enmascarada o "somatizada"
Depresión con síntomas psicóticos
Trastorno distímico
Trastorno adaptativo con estado de ánimo
depresivo
Estrés
Se puede definir el estrés como un estado de preocupación
o tensión mental generado por una situación difícil. Todas
las personas tenemos un cierto grado de estrés, ya que se
trata de una respuesta natural a las amenazas y a otros
estímulos. Es la forma en que reaccionamos el estrés lo
que marca el modo en que afecta a nuestro bienestar.
CAUSAS
Por tanto, el estrés sirve como estímulo frente a situaciones
importantes para la persona afectada, como puede ser la
pérdida de un ser querido, la quiebra económica o frente a
una boda. Para adaptarse a las exigencias o a las
necesidades activamos el proceso del estrés que permite
adaptarse y se manifiesta con reacciones como agilizar el
pensamiento, emplear una conducta más enérgica,
aumentar la eficacia para superar determinadas situaciones
con éxito. Sin embargo, empieza a ser perjudicial cuando
no se recuperan la energía o los recursos gastados. Si
sucede esto se produce un desgaste importante del
organismo.
SÍNTOMAS
El estrés puede causar muchos síntomas, tanto físicos, como
psicológicos y emocionales. Muchas veces los afectados no
relacionan los signos con el propio estrés, los más frecuentes
son:
Dolor de cabeza
Mala memoria.
Diarrea (exceso de heces acuosas y
blandas) o estreñimiento o dificultad para eliminar heces
Falta de energía o de concentración
Cambios de la conducta. Problemas de salud mental.
Problemas cardiovasculares y musculo esqueléticas
Cambios en el peso: Problemas estomacales.
Cansancio constante y prolongado
Problemas a nivel sexual
Rigidez en la mandíbula y el cuello
Insomnio o exceso de sueño
Desgaste a nivel celular y envejecimiento
TIPOS
Según la Asociación Americana de Psicología (APA), el
estrés, en su fase normal, tiene dos tipos:
Estrés agudo
Estrés crónico
TRATAMIENTOS
Los expertos recomiendan tratar de reducir el estrés lo
máximo posible. Hay varias recomendaciones útiles para
conseguirlo:
Reconocer el estrés y las situaciones que lo
desencadenan.
Evitar paliar el estrés mediante hábitos poco saludables:
hacen más daño que los beneficios que se piensa que
generan. Las costumbres habituales que pueden causar
daños al organismo son comer en exceso, fumar y beber
alcohol, o consumir otras drogas.
Hay muchas técnicas apropiadas para mitigar el estrés,
algunas de ellas son:
Admitir y reconocer que hay situaciones que no se pueden
cambiar, aunque se quiera, y tratar de lidiar con ellas de la
mejor forma posible cambiando algunos aspectos para
tratar de amenizarlas.
Alejarse lo máximo de la fuente potencial del estrés.
Hacer ejercicio de forma regular para liberar tensiones.
Adoptar una postura más positiva ante los problemas y las
situaciones complejas.
Aprender técnicas de relajación, como el mindfulness,
realizar actividades como yoga o pilates.
Aprender a poner límites si el estrés se origina por el
exceso de tareas originadas en el trabajo o en el ámbito
familiar.
Mantener una dieta saludable y equilibrada, como
la mediterránea.