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La Compleja Organización Política de Chile (1994-

2000): Una Combinación de Doctrinas y sus Efectos


en la Búsqueda de la Modernidad

Ensayo 1
Nombre: Sophia Jander
Profesor: Ignacio Walker
Fecha: 29 de Septiembre de 2023
La década de 1994 a 2000 en Chile estuvo marcada por un debate en lo que la prensa
definió como los "auto complacientes" y los "auto flagelantes". Mientras que los primeros
abogaban por actuar desde las convicciones y evitar atajos hacia el desarrollo que
pudieran derivar en populismo, los segundos argumentaban que el malestar social era
legítimo y que la modernidad carecía de sentido si no se abordaban los problemas
existentes. En este ensayo, exploraremos cómo esta dinámica influyó en la organización
política chilena de la época y argumentaremos que los "auto flagelantes" surgieron en
parte como consecuencia de la postura "auto complaciente", ya que el desarrollo
sostenible no se materializa a corto plazo.
El contexto político y económico de Chile en este período fue esencial para comprender la
dinámica entre los "auto complacientes" y los "auto flagelantes". El país estaba
experimentando un auge económico impulsado por políticas de mercado abierto, pero
también se estaban manifestando tensiones sociales y desigualdades persistentes. Durante
los años 1994-2000, Eduardo Frei R-T era presidente de Chile, donde se desarrollaron seis
objetivos en torno al crecimiento con equidad: consolidar el desarrollo económico, superar
las formas extremas de pobreza, modernizar las relaciones laborales, modernizar la
educación, avanzar en un sistema de salud eficiente y profundizar la inserción
internacional de Chile a través de los tratados de libre comercio. Podemos ver que este
gobierno a grandes rasgos estaba centrado en la modernización.
No obstante, se debe tener en consideración que Chile había vivido una transición
democrática a partir de 1990, con la salida de la dictadura de Augusto Pinochet y el
retorno a la democracia. Este período de transición estuvo marcado por un compromiso
con la estabilidad política y económica, lo que llevó a la implementación de políticas de
mercado que promovieron la inversión extranjera y el crecimiento económico.
Se puede decir que después de este período, el tema de las violaciones a los DDHH era
una herida que todavía no sanaba, y al ser tan reciente las personas esperaban que uno de
los objetivos del gobierno de los 90 estuviera ligado a este tema.
Los "auto complacientes" sostenían que la estabilidad económica era esencial para el
desarrollo a largo plazo y que cualquier intento de atajo, como el populismo, pondría en
peligro estos logros. Esta posición se tradujo en políticas económicas de mercado que
promovieron la inversión extranjera, la apertura comercial y la reducción de la inflación.
Estas políticas llevaron a un crecimiento económico notable y a la estabilidad
macroeconómica.
La presidencia de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), líder de la Concertación de Partidos
por la Democracia, ejemplificó esta perspectiva. Frei mantuvo políticas económicas que se
asemejaban a las del gobierno militar anterior, marcando así una continuidad en la política
económica del país.
Por otro lado, los "auto flagelantes" argumentaban que la gente tenía razón al expresar su
malestar social y que la modernidad carecía de sentido si no se abordaban los problemas
de desigualdad y exclusión. En muchos sentidos, los "auto flagelantes" surgieron como una
reacción a la creciente brecha entre el discurso oficial de éxito económico y la realidad de
desigualdad palpable. Sostenían que el desarrollo económico no debía lograrse a expensas
de la equidad social. Hay que tener en consideración que, tras las recientes heridas y
preocupaciones debido a las violaciones de los DDHH, las personas también esperaban la
adopción de algún objetivo que girara en torno a este tema.
La creciente movilización social y las protestas que surgieron durante estos años reflejaron
las preocupaciones de los "auto flagelantes". Hubo demandas por una reforma educativa
significativa, mejoras en el acceso a la atención médica y una mayor equidad en la
distribución de la riqueza.
Es importante señalar que los "auto flagelantes" no eran necesariamente opuestos a la
modernización o al desarrollo económico, pero argumentaban que estos objetivos debían
ir de la mano con políticas sociales más equitativas y una atención real al malestar
ciudadano. En este sentido, los "auto flagelantes" surgieron, en parte, como una respuesta
a la percepción de que los "auto complacientes" estaban dispuestos a sacrificar la equidad
social en aras del crecimiento económico.
Es por eso que sostengo, que los “auto flagelantes” son consecuencia de que el
crecimiento económico y sus repercusiones positivas sociales no son inmediatas al
implementar medidas de crecimiento a largo plazo. La primera necesidad de una
ciudadanía debería ser la estabilidad (respetando los derechos de las personas) para
después poder abogar por revertir el malestar social. Sin embargo, los malestares que
puedan tener una solución corto plazo que no comprometa un desequilibrio económico es
preferible, pero sujetos a la realidad de la época este no era una prioridad.
Se debe confluir en un punto medio entre las dos percepciones sujetas a la realidad. Por
una parte, se debe consolidar el desarrollo económico que ya venía con Aylwin, ya que es
prioridad debido a la gran pobreza existente en el país. Pero, por otro lado, no se puede
hacer oídos sordos a las demandas y malestares sociales de la época, que además siguen
con la herida de una dictadura que afectó a miles de chilenos. Por lo tanto, se debe tener
cuidado con transmitir las prioridades de la época, donde si bien la economía es prioridad,
saber entender al pueblo chileno y poder abrazarlo en su malestar también lo es.
La dinámica entre los "auto complacientes" y los "auto flagelantes" tuvo importantes
consecuencias políticas y sociales. A pesar de las tensiones, la estabilidad política se
mantuvo durante este período, lo que permitió un clima propicio para la inversión
extranjera y el crecimiento económico. Sin embargo, también se iniciaron reformas
sociales significativas, como mejoras en la educación y la atención médica, en respuesta a
las demandas de los "auto flagelantes".
La organización política de Chile entre 1994 y 2000 estuvo fuertemente influenciada por la
dinámica entre los "auto complacientes" y los "auto flagelantes". Esta lucha reflejó una
tensión fundamental en la búsqueda de la modernidad y el desarrollo a largo plazo. A
pesar de su aparente contradicción, ambas posturas eran una respuesta a la realidad
compleja de Chile en ese momento: un país en rápido crecimiento económico pero con
profundas desigualdades sociales.
En última instancia, este debate planteó importantes preguntas sobre la relación entre el
desarrollo económico y la equidad social, y subrayó la necesidad de encontrar un
equilibrio entre ambas metas. La relación entre los "auto complacientes" y los "auto
flagelantes" ilustra cómo las decisiones políticas pueden tener consecuencias a largo plazo
en la organización social y en la búsqueda de una modernidad verdaderamente inclusiva.
La década de 1994 a 2000 en Chile fue un período de reflexión profunda sobre los desafíos
y las oportunidades que plantea el desarrollo en un mundo cada vez más globalizado y
complejo.

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