SESIÓN DE APRENDIZAJE 10
Título : ESCRIBIMOS EL PRIMER BORRADOR DE NUESTRO CUENTO
FANTÁSTICO
I. DATOS GENERALES:
Área : Comunicación Nivel : Secundaria Grado : 2° A
Profesora: Lic. Karen Tineo Cuba Fecha :07 de Noviembre del 2023
II. EVIDENCIAS DE APRENDIZAJE:
Organizan sus ideas para escribir el primer borrador del cuento.
III. PROPOSITO DEL APRENDIZAJE
COMPETENCIA CAPACIDAD DESEMPEÑO INTRUMENTO
Reflexiona y evalúa de forma permanente el
Rubrica
Escribe diversos Organiza y texto, revisando si se adecúa a la situación
tipos de textos desarrolla las comunicativa , si las ideas son coherentes entre
ideas de si o se presentan vacíos de información , así
forma como el uso pertinente de algunos conectores ,
coherente y referentes y vocabulario, además los recursos
cohesionada. ortográficos empleados para mejorar y garantizar
el sentido de su texto.
IV. ENFOQUES TRANSVERSALES DE LOS APRENDIZAJES:
ENFOQUES ACCIONES OBSERVABLES
TRANSVERSALES
Atención a la Docentes y estudiantes demuestran tolerancia, apertura y respeto a todos y cada
diversidad. uno, evitando cualquier forma de discriminación basada en el prejuicio a cualquier
diferencia con relación a sus costumbres y tradiciones de su región de procedencia.
Orientación al bien Los docentes y estudiantes valoran y destacan continuamente actos espontáneos
común. en beneficio de otros, dirigidos a valorar sus costumbres y tradiciones.
V. PREPARACIÓN DE LA SESIÓN DE APRENDIZAJE
¿Qué recursos o materiales se utilizarán en esta sesión?
Pizarra, plumón, diccionario, cuaderno de trabajo, lecturas.
VI. MOMENTOS DE LA SESIÓN DE APRENDIZAJE
M ESTRATEGIA
S
Saludo cordialmente a los estudiantes
Proponemos tres normas de convivencia para la sesión que nos ayude a mejorar el
aprendizaje de los estudiantes
INICIO 5 minutos
Recordamos con los estudiantes lo trabajado la clase anterior, mediante las siguientes
preguntas ¿ qué hicimos la clase anterior?¿en qué nos quedamos?¿ dónde escribimos
las ideas del cuento que vamos a escribir?.
La docente invita a los estudiantes a leer la planificación que elaboraron la clase anterior
La docente realiza las siguientes preguntas: ¿Por qué lo hicimos?¿qué nos toca realizar
el día de hoy?
En conjunto identificaremos el propósito de la sesión : Organizar nuestras ideas y escribir
el primer borrador de nuestro cuento.
La docente indica que antes de comenzar a escribir su primer borrador o su primera
versión, lean las características del cuento y su estructura, las cuales se vieron en la
clase anterior. Esto les permitirá tener una mejor idea de cómo ordenar sus ideas para
ponerlas por escrito.
Puedes ayudarles a organizar sus ideas preguntándoles en voz alta: ¿Cómo vas a
empezar tu texto? ¿Qué quieres decir después? Espera que los y las estudiantes
respondan las preguntas y luego anímalos a poner por escrito sus ideas.
Textualización: Pide a los y las estudiantes que escriban su texto tomando en cuenta las
respuestas que expresaron anteriormente, las ideas que escribieron en la tabla de
DESARROLLO 80 minutos
planificación elaborada en la clase anterior
Tener en cuenta que debes dejarles el tiempo suficiente para organizar la información y
escribir su texto.
Pide a uno de los niños expresar cómo será su cuento.
Haz de este momento un espacio para la creatividad, leyendo su texto y preguntando:
¿Que más pondrías? ¿Qué otra cosa puede pasarle a tu personaje? ¿Con quién se
encontrará? ¿Qué le dirá?
Pídeles parar y revisar cómo está quedando el texto. Exprésales que antes de
seguir con una nueva idea,
tienen que leer para darse cuenta si es eso lo que querían decir, si la idea está clara, si
se entiende al leerla. Pregúntales: ¿Qué más quieres contar? ¿Has dicho todo lo que
tenías intención de escribir?
Seguir acompañando la redacción de los y las estudiantes, aclarando sus dudas y
orientando que deben tener cuidado en seguir una secuencia en lo que cuentan. Cuando
terminen de escribir pídeles que lean todo su texto y que pueden ir tachando ideas que no
irán.
La escritura de borradores pone en juego actitudes del escritor que los estudiantes deben
desarrollar en la escuela.
En grupo clase Solicita a los y las estudiantes que expresen cómo se sintieron,
qué les fue fácil, qué tuvieron en cuenta para escribir su cuento, si al continuar
CIERRE 5
minutos
escribiendo tuvieron algún problema, si el plan de escritura les ayudó en la redacción de su
texto.
La tarea consiste en compartir con su familia el texto que escribieron. Leen a un familiar y
reciben sugerencias que anotarán en su cuaderno, debajo de la escritura del texto.
VII. Reflexiones del docente sobre el aprendizaje
¿Qué avances tuvieron los estudiantes?, ¿qué dificultades experimentaron?
¿Qué aprendizajes debo reforzar en la siguiente sesión?
¿Qué actividades, estrategias y materiales funcionaron y cuáles no?
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DOCENTE SUB DIRECTOR
Evaluación de los aprendizajes:
Docente: Karen Tineo Cuba Fecha:03/07/2023
Título: Leemos el texto: La Agonía de Rasuñiti Grado Sección: 1° “C”
Evidencia de aprendizaje: Extrae información relevante, a partir de su lectura del texto de manera literal, inferencial, y
reflexiva.
Área Competencias/Capacidades Desempeños precisados
Lee diversos tipos de texto en su lengua materna. Identifica Deduce Opina acerca del
información explícita características contenido del texto,
Obtiene información del texto escrito. y relevante que se implícitas de explica el sentido de
Infiere e interpreta información del texto escrito. encuentra en personajes, objetos algunos recursos
distintas partes del y lugares, y textuales a partir de
Reflexiona y evalúa la forma, el contenido y contexto texto. Distingue esta determina el su experiencia y
del texto escrito. información de otra significado de contexto, y justifica
semejante, en la que palabras y frases sus preferencias
selecciona datos según el contexto, cuando elige o
Comunicación.
específicos,de así como de recomienda textos
estructura simple, expresiones con según sus
con algunos sentido figurado. necesidades,
elementos Establece relaciones intereses, con el fin
complejos, así como lógicas de intención- de reflexionar sobre
vocabulario variado, finalidad, a partir de lo que lee
de acuerdo a las información
temáticas relevante explícita e
abordadas. implícita.
N° Apellidos y nombres
1 ALVARADO ALVARO ANTONIO
2 ALVARADO PEZUA ALEXANDER
3 ARANGO MARCAÑAUPA, FELIX EMILIO
4 ASENCIO SELGUERON, MIRELLA SENOVIA
5 BENITES GUERRA, Joseph
6 BONIFACIO FRETEL, SEBASTIAN PIERO
7 CALDERON YUPANQUI, JENNIFER ROSARIO
8 CONTRERAS PACHECO, MAYKOL BECKER
9 CORREA CASTRO LUANA
10 DAVILA URBANO, SAMIR ALEXANDER
11 DEA MOZOMBITE MARLENI
12 DEL AGUILA ROJAS, KENIA ADRIANA
13 GALLEGOS AGUIRRE, CRISTIAN SEBASTIAN
14 HERNANDEZ ROJAS EMMANUEL
15 HUACHACA EGOAVIL KINA GINA
16 HUAMANI CASAFRANCA, ALCIRA NATALY
17 HUAMANI YANCE, SOLY YHOYIN
18 LINO AGUIRRE, DAYLON STALIM
19 MAMANI CABRERA, Alberto
20 MEDINA MUJICA, FRANK ALEXANDER
21 MENDOZA RODRIGUEZ YOYKER
22 PATIÑO VELASQUEZ, BARBARA PAOLA
23 PINEDA PEREZ LUIS ALFREDO
24 QUISPE RIMAS, XIOMARA ARELI
25 RIVERA ZAVALA, DAYRA MILAGROS
26 ROSALES CORDOVA, JOAM ALDAIR
27 ROVIRA LOPEZ ANYESKA GREIMAR
28 RUIZ RUIZ,Naileth
29 SEGURA ANAG RENATO
30 URBINA ÑAHUINCOPA, FRANCO
31 ZARATE MENDOZA, BRANDO GUSTAVO
ANÉCDOTA 2: El elefante del circo
Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como
a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso,
tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba
sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo,
la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era
gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de tajo con su propia fuerza, podría, con
facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía cinco o seis años, pregunté a algún
maestro, a mi padre o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba
porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber
recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba
cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: "El
elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño". Cerré los ojos y me
imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó
tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se
durmió agotado y que al día siguiente volvía a probar, y también al otro y al que seguía... hasta que un día, un terrible día para
su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso no escapa porque cree
que no puede. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquélla impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo
peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... Jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra
vez... Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos
restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos hacer" simplemente porque alguna vez probamos y
no pudimos. Grabamos en nuestro recuerdo "no puedo... no puedo y nunca podré", perdiendo una de las mayores bendiciones
con que puede contar un ser humano: la fe.
ANÉCDOTA 3
Jesús, que predicó que debemos amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos, cuenta la parábola del Buen
Samaritano (Lucas 10:29-37) en respuesta a la pregunta "¿Quien es mi prójimo?". Para comprender bien la historia, es
importante saber que un "buen samaritano" habría sido una expresión contradictoria para la mayoría de los judíos en tiempos
de Jesús, pues existía una hostilidad tradicional entre judíos y samaritanos.
El viajero que acude en ayuda del hombre herido es la persona de quien se espera menos compasión.
Jesús contó la parábola del buen samaritano. Dijo así:
—Un hombre recorría el solitario camino de Jerusalén a Jericó y cayó entre salteadores, que lo despojaron de todo lo que
tenía y lo aporrearon y se marcharon, dejándolo medio muerto. Sucedió que un sacerdote recorría ese camino, y cuando vio
al hombre en el suelo, pasó por el otro lado. Y un levita, cuando llegó a ese mismo sitio, también siguió por el otro lado. Pero
un samaritano llegó adonde yacía ese hombre, y en cuanto lo vio se apiadó de él. Se acercó al hombre y le vendó las
heridas, vertiéndoles aceite y vino. Luego lo levantó y lo puso sobre su bestia de carga, y lo acompañó hasta una posada.
Allí lo cuidó toda la noche. A la mañana siguiente sacó dos monedas de su morral y las entregó al posadero, diciendo: "Cuida
de él, y si necesitas gastar más, hazlo. Cuando regrese te pagaré".
"¿Cuál de estos tres se comportó como el prójimo del hombre que cayó entre los salteadores?
—El que demostró misericordia —dijo el escriba.
Y Jesús le dijo:
—Pues compórtate de la misma manera.
Mediante esta parábola Jesús demostró que "nuestro prójimo" es el que necesita la ayuda que podamos brindarle, sea quien
fuere.
EL ÁRBOL DE MANZANAS
Este era un enorme árbol de manzanas al cual un niño amaba mucho. Todos los días jugaba a su alrededor, trepaba hasta el
tope, comía sus frutos y tomaba la siesta bajo su sombra. El árbol también lo quería mucho.
Pasó el tiempo, el niño creció y no volvió a jugar alrededor del árbol. Un día regresó y escuchó que este le decía con cierta
tristeza: - ¿Vienes a jugar conmigo?
Pero el muchacho contestó: - Ya no soy el niño de antes que juega alrededor de los árboles. Ahora quiero tener juguetes, y
necesito dinero para comprarlos.
- Lo siento -dijo el árbol-. No tengo dinero, pero te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas; así podrás comprar
tus juguetes.
El muchacho tomó las manzanas, obtuvo el dinero y se sintió feliz. También el árbol fue feliz, pero el muchacho no volvió.
Tiempo después, cuando regresó, el árbol le preguntó: - ¿Vienes a jugar conmigo?
- No tengo tiempo para jugar; debo trabajar para mi familia y necesito una casa para mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?
- Lo siento -repuso el árbol-. No tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y construir tu casa.
El hombre cortó todas las ramas del árbol, que se sintió feliz, y no volvió. Cierto día de un cálido verano, regresó. El árbol
estaba encantado. - ¿Vienes a jugar conmigo? -le preguntó.
- Me siento triste, estoy volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar, ¿puedes dármelo?
El árbol contestó: - Usa mi tronco para construir uno; así podrás navegar y serás feliz.
El hombre cortó el tronco, construyó su bote y se fue a navegar por un largo tiempo. Regresó después de muchos años y el
árbol le dijo:
- Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas.
El hombre replicó: - No tengo dientes para morder ni fuerzas para escalar, ya estoy viejo.
Entonces el árbol, llorando, le dijo: - Realmente no puedo darte nada. Lo único que me queda son mis raíces muertas.
Y el hombre contestó: - No necesito mucho ahora, sólo un lugar para reposar. Estoy cansado después de tantos años...
- Bueno -dijo el árbol-, las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y
descansa.
El hombre se sentó junto al árbol y este, alegre y risueño, dejó caer algunas lágrimas.
Esta bonita y triste anécdota representa nuestra vida, como muchos de nostros hemos sido con nuestros padres (el árbol),
siempre necesitamos de ellos, de su atención, apoyo, contención y cuando nos va un poco mejor nos alejamos para regresar
cuando pensamos que nuevamentes necesitamos de sus consejos. Y ellos siempre están ahi presentes para escucharnos, y
tratar de darnos todo con tal de hacernos felices, sin pedir nada a cambio.