UNIVERSIDAD FEDERICO ENRRIQUES Y CARVAJAL
UFHEC
Nombre
Angela Lebrón Pujols
Matricula
BA-2022-01570
Asignatura
Español 1
Tema
Practica sobre los temas tratados
Profesor/ra
Severino obispo peguero
Fecha
19/3/2022
Introducción
Este material surge con el propósito básico de proporcional un medio o
instrumento donde se canalizaran los conceptos, definiciones y
explicaciones de los signos de puntuación, la estructura y tipos de
oraciones y la estructura del párrafo y sus partes, con la finalidad de dar
respuestas claras y precisas basada específicamente en el uso de ellos, con
este análisis podemos establecer que el lector/a tiene lugar a enriquecer
sus conocimientos para dar un buen uso a los signos de puntuación en
cada ocasión que dé lugar a úsalos, entre ellos se estudiaran: la coma,
punto, el punto, y aparte, el punto y seguido, la coma, el guion, la raya, el
puto suspensivo, etc.
Acentuación y signos de puntuación
Llamamos acento a la mayor intensidad con que pronunciamos una
determinada sílaba de una palabra. Esa sílaba, llamada sílaba tónica (que
puede ir señalada con la tilde queda destacada de esa manera respecto a
las demás sílabas de la palabra
Reglas generales de acentuación
Las palabras agudas llevan tilde cuando acaban en vocal, en n o
en s: conté, camión, de tras.
Las palabras llanas o graves llevan tilde cuando acaban en
Diptongos, triptongos e hiatos
consonante distinta de n o s: lápiz, dócil, azúcar.
Los diptongos y triptongos sólo llevan tilde cuando así lo exigen las normas
generales de acentuación. En caso de que lleven tilde, ésta se sitúa sobre
la vocal abierta (a, e, o): náufrago, compráis, cambiéis. Si las dos vocales
del diptongo son cerradas (i, u), la tilde recae sobre la segunda
vocal: incluí, cuídame.
Siguen las reglas generales de acentuación las palabras que
llevan hiatos formados por vocal abierta + vocal abierta: poético,
capea. Llevan siempre tilde sobre la vocal cerrada las palabras que tienen
hiato formado por vocal abierta + vocal cerrada tónica, o viceversa.
Acentuación diacrítica
Como regla general, los monosílabos no se acentúan, salvo que puedan
confundirse.
darse con otra palabra que se escribe igual. La acentuación o tilde
diacrítica es aquella que permite distinguirlas. Éstas son algunas de las
palabras que pueden llevar tilde diacrítica:
El punto (.) y la coma (,)
El punto es el signo de mayor importancia estructural, pues es la barrera
que separa oraciones. Se usa para cerrar un periodo con sentido
completo. Si cierra una oración se denomina punto y seguido; si indica el
fin de un párrafo, punto y aparte; y el punto final señala el final de un
escrito.
Además sirve para indicar que un grupo de letras está siendo utilizado
como abreviatura: llamó. Sr. (Ilustrísimo señor).
La coma se emplea en los siguientes casos:
Para marcar la pausa que separa los miembros de una oración
compuesta: Me gustan todos, aunque prefiero el azul.
Para separar los diferentes términos de un
enumeración cuando no van unidos por las conjunciones y, ni, o: Visité
Málaga, Granada y Sevilla.
Para limitar una aclaración inserta en el discurso. Ejemplo, El día dos,
pasado mañana, es lunes.
Para señalar la omisión de una forma verbal: Yo estudio aquí, y mi
hermana, en Salamanca.
Tras el miembro que se anticipa al invertir el orden de una oración,
poniendo en primer término expresiones de carácter:
circunstancial: Siempre que voy a verte, has salido.
Con los vocativos: Dime, Alberto, lo que está pasando.
Antes y después de las locuciones es decir, sin embargo, etcétera, cuando
van intercaladas en el discurso: Federico, es decir, mi cuñado, es médico.
Uso del guion (-), la raya y el paréntesis ()
Se utiliza el guion en los siguientes casos:
Para dividir una palabra al final de una línea.
Para separar los miembros de un compuesto de nueva creación formado
por dos adjetivos. Ejemplo. teórico-práctico, contencioso-administrativo.
Para separar los miembros de un compuesto formado por gentilicios,
cuando se nombra una unión accidental o temporal. Ejemplo. tratado
franco-español.
La raya tiene doble longitud que el guion, y se emplea en estos
casos:
En los diálogos, para introducir la intervención de cada personaje y
delimitar las acotaciones y comentarios del narrador. Ejemplo. Llegaré
tarde esta noche dijo.
Para encerrar una aclaración o un inciso cuyo sentido está escasamente
relacionado con el sentido de la oración en que se inserta.
El paréntesis: se utiliza para encerrar incisos, generalmente con menos
relación con la oración en que se insertan que los que van entre rayas o
datos aclaratorios, tales como fechas, nombre del autor de una cita,
etcétera.
Uso de la admiración (¡!) y la interrogación (¿?)
La admiración: es un signo doble que se emplea para encerrar
enunciados exclamativos. Ejemplo. ¡Qué sorpresa!, ¡Por Dios!
La interrogación: también es un signo doble e indica que la oración
contenida en él es una interrogativa directa. También se usa entre
paréntesis para indicar que una fecha u otro dato no son seguros.
¿Qué es una oración?
Una oración es una unidad de sentido compuesta por diferentes palabras
ordenadas que expresan una idea o mensaje. Es el fragmento más básico
del discurso y su objetivo es comunicar, por lo que siempre debe tener
sentido (dentro de un contexto) y coherencia. Por ejemplo. Los niños
visitarán la muestra esta tarde.
caracteriza a una oración
Lo que caracteriza a una oración es la unidad temática, ya que las palabras
que la constituyen deben referirse a un tema determinado. Toda oración
encierra un pensamiento completo, es decir, tiene en sí misma un
significado y se puede encontrar de manera escrita (se reconoce por
comenzar con una letra mayúscula y finalizar con un punto) o ser
formulada de forma oral.
Existen diferentes tipos de oraciones dependiendo de lo que se desee
comunicar.
Algunas de las principales características de una oración son:
Está formada por un conjunto de palabras.
Tiene sentido y funciona por sí misma.
Sirve para comunicar una idea o transmitir un mensaje.
Es usada tanto de forma oral como escrita.
Puede formar parte de una estructura mayor, como un párrafo o un texto.
Puede ser bimembre (cuando está formada por un sujeto y un predicado)
o unimembre (cuando no puede dividirse en sujeto y predicado).
La oración: Está formada por diferentes elementos que cumplen una
determinada función dentro de la oración.
Tipos de palabras en una oración
Las oraciones se construyen a partir de palabras, que se diferencian entre
sí según sus características y forman diferentes clases o categorías
gramaticales. Además, de acuerdo al rol que cumplen, estas palabras
tienen una función sintáctica dentro de la oración.
Los principales tipos de palabras que pueden encontrarse dentro de una
oración son:
Sustantivos. Son palabras que se usan para nombrar cosas materiales e
inmateriales. Existen diferentes tipos, de acuerdo a aquello que designan,
como los sustantivos comunes (avión, vaca, pizarra), propios (Marcelo,
Valeria, Madrid), abstractos (pobreza, pasión, miedo), colectivos (manada,
biblioteca, jauría), entre otros. Por ejemplo: Marcelo viajará
a Madrid en avión para asistir a un congreso de psicología.
Adjetivos. Son palabras que acompañan al sustantivo y expresan
cualidades o características. Los adjetivos pueden ser calificativos (grande,
dulce, rojo), posesivos (mío, tuya, nuestro), indefinidos (todo, varios,
mucho), demostrativos (estos, ese, aquellas), numerales (treinta, doble,
quinto), entre otros. Por ejemplo: Después de mucho tiempo
los veinte trabajadores pudieron volver a la antigua fábrica.
Pronombres. Son palabras que se usan para reemplazar a un nombre o
sustantivo, que ya ha sido nombrado. Pueden ser personales (tú, ella, yo),
demostrativos (esa, aquella, esos), posesivos (mío, tuyos, nuestras),
relativos (cuyo, el cual, quienes), indefinidos (ninguno, toda, muchos),
entre otros. Por ejemplo: Ninguna de esas bolsas es mía, creo que
son suyas.
Artículos. Son palabras que acompañan al sustantivo y concuerdan con él
en género y número. Pueden ser determinados (el, la, las, los),
indeterminados (una, uno, unas, unos) o invariables (lo). Por
ejemplo: Un profesor será el encargado de guiar a los alumnos
hacia una nueva aventura.
Adverbios. Son palabras invariables (sin género ni número) que
complementan o agregan información sobre un verbo, un adjetivo u otros
adverbios. Pueden ser de cantidad (mucho, nada, poco), de modo (así,
bien, perfectamente), de lugar (acá, ahí, adelante), de tiempo (hoy, nunca,
ahora), de afirmación (sí, claro, obvio), de negación (no, nunca, jamás),
entre otros. Por ejemplo: Hacía mucho tiempo que no disfrutábamos de
un día tan perfecto como el de hoy.
Verbos. Son palabras que se usan para expresar acciones y concuerdan en
persona y número con el sujeto de la oración. Por ejemplo: Los
pintores terminaron el mural y el gerente lo inauguró esa misma tarde.
Preposiciones. Son palabras que se usan para establecer una relación
entre dos palabras de la oración.
Las preposiciones son: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde,
durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so, sobre,
tras, versus, vía. Por ejemplo: El perro de mi tía salió a la calle sin correa y
estuvo perdido durante tres horas.
Conjunciones. Son palabras que se usan en una oración para unir palabras
o proposiciones y pueden ser coordinantes (unen elementos con igual
categoría gramatical) o subordinantes (unen elementos con diferente
jerarquía gramatical). Algunos ejemplos de conjunciones son: y, o, u, e,
pero, aunque, porque, ya que, a pesar de, así como, es decir, entre otras.
Por ejemplo: Javier y Paula volvieron a su casa porque la lluvia les impidió
armar la carpa, así que volverán a la montaña el fin de semana que viene.
Tipos de oraciones
Una oración está formada por un conjunto de palabras.
Las oraciones se pueden clasificar de diversos modos.
Según su estructura:
Oraciones bimembres. Son oraciones formadas por sujeto y predicado.
Por ejemplo: Los espectadores se sentaron en sus butacas.
Oraciones unimembres. Son oraciones formadas por un único miembro y
no pueden dividirse en sujeto y predicado. Por ejemplo: ¡Qué lindo día!
Según su complejidad:
Oraciones simples: Son oraciones que están compuestas por un único
verbo, que refiere a un único sujeto. Por ejemplo: Ella correrá la maratón.
Oraciones compuestas: Son oraciones formadas por dos o más verbos
conjugados que refieren a dos sujetos distintos. Por ejemplo: Ella correrá
la maratón y yo la esperaré en la meta.
Según el sujeto:
Oraciones personales: Son oraciones con un sujeto determinado. Este
sujeto puede ser explícito o tácito. Por ejemplo: Los deportistas tienen
tiempo hasta mañana para entregar los certificados.
Oraciones impersonales. Son oraciones en las que ninguno de los
elementos que las conforman es el sujeto ni está omitido. Por
ejemplo: Hay mucho ruido.
Según la voz del verbo:
Oraciones activas. Son oraciones en las que el sujeto ejecuta de forma
directa un verbo. Por ejemplo: El presidente será el encargado de entregar
las medallas.
Oraciones pasivas. Son oraciones en las que el sujeto recibe la acción de
forma pasiva y es ejecutada por un complemento agente. Por ejemplo: Las
medallas serán entregadas por el presidente.
Según la intención del hablante:
Oraciones afirmativas. Son oraciones que certifican un hecho o una
información. Por ejemplo: La carrera terminará en cinco minutos.
Oraciones interrogativas. Son oraciones en las que el emisor hace una
pregunta que se expresa entre signos de interrogación. Por ejemplo: ¿En
dónde se pueden comprar las entradas?
Oraciones negativas. Son oraciones que niegan algún hecho, circunstancia
o afirmación. Por ejemplo: No quedan más entradas para la carrera de
hoy.
Oraciones exclamativas. Son oraciones que indican énfasis o expresan
algo entre signos de exclamación. Por ejemplo: ¡Qué desgracia!
La estructura de una oración
Un sintagma nominal puede estar compuesto por uno o más sustantivos.
Las oraciones bimembres están formadas por dos partes principales:
Un sintagma nominal o sujeto. Se compone de uno o más sustantivos
que, a su vez, pueden estar explícitos o implícitos. Por ejemplo: Los
pasajeros deberán presentar su pasaporte en la ventanilla.
Un sintagma verbal o predicado. Se compone de uno o más verbos
(explícitos o implícitos) y elementos que acompañan al verbo y lo
modifican. Por ejemplo: Los pasajeros deberán presentar su pasaporte en
la ventanilla.
El sujeto de la oración: es la parte de la oración bimembre en la que se
habla de aquel que lleva adelante la acción. El sujeto puede encontrarse
antes o después del predicado y puede ser:
Sujeto expreso: Aquel sujeto que está mencionado de forma explícita en
la oración. Por ejemplo: La profesora llegó tarde a la escuela.
Sujeto tácito: Aquel sujeto que no está nombrado de forma explícita en la
oración pero que se puede reconocer por el contexto. Por
ejemplo: Llegamos en hora al examen (sujeto tácito: nosotros).
Además, existen en el sujeto ciertos elementos que modifican o brindan
datos complementarios del núcleo. Estos elementos son:
Modificador directo: Es un pronombre, artículo o adjetivo que modifica o
califica al núcleo del sujeto. Por ejemplo: El libro de actas negro quedó
sobre la mesa.
Modificador indirecto: Es un nexo subordinante que modifica al núcleo
del sujeto a través de una preposición. Por ejemplo: El libro de actas negro
quedó sobre la mesa.
Aposición. Es una palabra o sintagma nominal que complementa al núcleo
del sujeto. Suele incluirse entre comas. Por ejemplo: El libro de actas
negro, que hay que entregar a la junta directiva, quedó sobre la mesa.
El predicado de una oración es aquella parte de una oración bimembre en
la que se expresa algo sobre el sujeto y puede ser verbal o no verbal. Por
ejemplo: Nosotros siempre llegamos temprano.
El predicado puede ser:
Predicado no verbal. No contiene un verbo y en su lugar suele haber una
coma. Por ejemplo: La película, interesante. Puede ser nominal, cuando el
núcleo es un sustantivo o adjetivo; adverbial, cuando el núcleo es un
adverbio; o verboidal, cuando el núcleo es un verboide. En los casos en los
que no existe la coma, se trata de una oración unimembre.
Predicado verbal: Detalla la acción que lleva adelante el sujeto, por lo que
siempre contiene al verbo (en pasado, presente o futuro) que es el núcleo.
El predicado es simple cuando la oración contiene solo un verbo. Por
ejemplo: Los hermanos fueron a la playa ese verano. Por otro lado, el
predicado es compuesto cuando la oración contiene dos o más verbos
Además del núcleo, el predicado verbal está formado por otros
elementos que lo complementan. Estos son:
Objeto directo. Es el elemento al que se le atribuye directamente la acción
del verbo y puede ser reemplazada por “lo”, “los”, “la” o “las”. Por
ejemplo: Sus hermanos compraron la casa de la costa ese verano. / Sus
hermanos la compraron ese verano.
Objeto indirecto. Es el elemento que indica al receptor de una
determinada acción y suele reconocerse porque va antecedido por la
preposición a y para y puede ser reemplazado por le o les. Por ejemplo: Él
dio a sus hijos una lección de vida / Él les dio una lección de vida.
Complemento agente. Es el elemento que se utiliza en la voz pasiva para
aludir a aquel que lleva adelante la acción. Suele reconocerse porque va
encabezado por las preposiciones “por” o “de”. Por ejemplo: El terreno
fue vendido por uno de los dueños del restaurante.
Complemento circunstancial. Es el elemento que da información acerca
del tiempo, el lugar, la cantidad, el modo, la causa, la finalidad, entre
otros, en los que se desarrolla la acción
Puntuación de una oración
En la mitad de la estructura de la oración no puede haber un punto.
Toda oración escrita comienza con una palabra que se escribe con la
primera letra en mayúscula y finaliza con un punto. Este punto puede ser
punto aparte (cierra un párrafo), punto seguido (continúa el mismo
párrafo) o punto final (cierra un texto).
En la mitad de la estructura de la oración no puede haber un punto, pero
sí puede que se encuentre una coma o un punto y coma.
Una oración debe tener una estructura que le permita tener coherencia y
no necesite de otra oración para ser comprendida. Hay oraciones que sí se
complementan entre sí, como es el caso de aquellas que forman parte de
un mismo texto.
El párrafo y su estructura
El párrafo es una estructura o unidad organizativa del texto escrito. Su
función es distribuir el contenido o información global de un mensaje en
segmentos más pequeños.
El párrafo es visualmente reconocible. Se presenta como una serie de
líneas delimitada por la mayúscula inicial y el punto y aparte.
La organización del texto en párrafos es de suma importancia para la
escritura y para la lectura: por una parte, facilita a quien escribe la
organización y fluidez de sus ideas; por otra, contribuye a la comprensión,
seguimiento y memorización por parte del lector.
Dicho de otro modo, el párrafo tiene importancia tanto para la producción
como para la recepción de un texto.
Elementos del párrafo: oraciones principales y secundarias
El párrafo se compone de una secuencia de oraciones jerarquizadas para
desarrollar una idea o tópico fundamental.
La idea fundamental suele estar contenida en una oración principal o
temática a la cual se supeditan las oraciones secundarias o
complementarias.
La oración principal presenta la idea fundamental del tema y las oraciones
secundarias concretan, explican, justifican, reafirman, contrastan,
ejemplifican, etc.
Por lo general, aunque no tiene una ubicación fija, la oración principal es
explícita y fácil de reconocer. Pero, a causa de su complejidad, puede
ocurrir que esté contenida o implícita en dos o más oraciones del párrafo.
Las ideas principales conforman un esquema que resume o condensa el
tema. Las secundarias, lo extienden o desarrollan.
Lo importante, en este punto, es que el párrafo, en sí mismo, tiene sentido
completo: comunica un mensaje. Pero, además, forma parte de una
unidad mayor, el texto.
Por ello, no puede definirse como serie de oraciones sino como estructura
o entramado. El buen funcionamiento de ese entramado descansa en la
coherencia y la cohesión.
Estructura del párrafo: coherencia y cohesión
Como ya se dijo, el párrafo es una unidad de sentido. Esto ocurre cuando
las oraciones que lo componen se concatenan y jerarquizan de manera
lógica en torno a un mismo tópico. Conforman así un bloque o paquete de
contenido.
La organización del contenido de cada párrafo constituye su coherencia
interna o local. Y esta descansa en la cohesión, que es la adecuada
articulación gramatical de las palabras y de las oraciones.
Por otra parte, los párrafos tienen una función conjunta: desarrollar el
contenido de la unidad mayor en la que participan, el texto. Esto se
produce por la secuencia lógica de las ideas contenidas en cada párrafo.
El entramado de contenido que crea el conjunto de los párrafos constituye
la unidad de sentido del texto, llamada coherencia externa o global.
Características del párrafo
En resumen, el párrafo puede definirse como unidad textual con tres
características:
Desde el punto de vista visual, es una sección o bloque de texto de
extensión variable que comienza con mayúscula y finaliza con el punto y
aparte.
Desde el punto de vista comunicativo, segmenta el tema de un texto en
paquetes menores de contenido o información a partir de un esquema de
ideas principales.
Desde el punto de vista formal, como toda construcción lingüística, es una
estructura semántica y gramaticalmente articulada.
Tipos de párrafo
Si bien comparten características generales, los párrafos también
presentan rasgos particulares que dependen de su posición en el texto, de
su finalidad discursiva o su diseño en la página. A continuación, se explican
los tipos de párrafo según estos tres criterios.
Según su posición en el texto
Sea cual sea la extensión de un texto escrito, debe ser visto como una
situación comunicativa en la cual intervienen unos participantes (el
escritor o emisor y sus lectores o receptores) y en la que se habla de un
tema (el contenido del mensaje).
La posición que ocupan los párrafos representa un momento del
desarrollo del acto comunicativo. Con este criterio se distinguen los
siguientes párrafos:
Párrafos delimitadores
Son los párrafos que se encuentran al inicio y al final del texto.
Representan por tanto la apertura y el cierre del acto comunicativo.
Dependiendo de la extensión del texto, puede haber uno o varios párrafos
de este tipo.
Párrafos internos
El resto de los párrafos de un texto está enmarcado por los dos párrafos
delimitadores. Su número también es variable, así como lo son su finalidad
y estructura.
Según su intención discursiva
La finalidad o intención discursiva de un texto tiene variables asociadas,
entre otros aspectos, a su tipo o género, al medio o canal en el que
aparece y al público al que se dirige.
En coherencia con la finalidad global del texto, los párrafos suelen tener
una intención discursiva particular que determina su forma y contenido.
El predominio y la relación entre los tipos de párrafos que seguidamente
se mencionan también está relacionada con el propósito general del texto.
Seguidamente, se exponen los tipos de párrafo según su función discursiva
en el texto:
Párrafos expositivos
Su función es presentar ideas y conceptos en un orden lógico.
Párrafos argumentativos
Su función es persuadir, mediante razones o justificaciones, de la validez o
importancia de un punto de vista, opinión, juicio o tesis.
Párrafos contraargumentativos
Su función es defender puntos de vista, opiniones, juicios o tesis,
anticipándose a las posibles objeciones o reprobaciones que pueda haber.
Párrafos enumerativos
Su función es presentar una serie consecutiva de elementos subordinados
a un aspecto central.
Párrafos narrativos
Su función es presentar en un orden determinado un conjunto de hechos,
eventos o acciones
Párrafos descriptivos
Su función es presentar la imagen de determinados seres, objetos o
fenómenos, refiriendo sus atributos o características.
Párrafos dialogados
Su función es reproducir conversaciones distinguiendo, de modo directo o
indirecto, las intervenciones o turnos de cada hablante.
Según su diseño
Desde el punto de vista gráfico, el párrafo es un bloque de texto
compuesto por líneas (manuscritas o impresas).
Antes de leer su contenido, para el lector, el párrafo conforma una unidad
visual y de diseño determinada por su sangría, alineación e interlineado.
Con atención a esos aspectos, los párrafos pueden tener diferentes
diseños que producen distintos efectos visuales y, de hecho, tienen sus
usos específicos.
Esta diferenciación da lugar a la siguiente tipología gráfica:
En bloque: Es un párrafo de líneas uniformes, sin sangría.
Normal u ordinario: Este tipo de párrafo presenta un diseño de líneas
llenas o completas salvo la primera, que tiene sangría, y la última, que
suele ser más corta.
Moderno o alemán: Es un párrafo con todas las líneas llenas, excepto la
última. Se separa del siguiente párrafo mediante la línea en blanco.
Español: Este párrafo también tiene todas las líneas llenas menos la
última, que va centrada.
Francés: En está párrafo, la primera línea es llena y todas las demás llevan
sangría.
Asimétrico: Tal como se infiere de la palabra, las líneas de este párrafo
presentan diferentes longitudes y sangrías.
Pie de lámpara: Es un párrafo centrado y alineado en forma decreciente,
como un triángulo.
Quebrado: Este párrafo tiene una alineación a derecha o izquierda que
cambia al lado opuesto en la última línea
De líneas caídas: Este diseño encabalga todos los párrafos del texto o
documento completo de manera que cada párrafo comienza donde
termina el anterior.
El párrafo y la noción de secuencias discursivas
Como ya se ha expuesto, de acuerdo con su finalidad discursiva, suele
establecerse una distinción entre párrafos narrativos, descriptivos,
expositivos, etc.
Sin embargo, cabe señalar que un solo párrafo puede estar destinado a
cumplir varias de estas finalidades discursivas. De igual modo, varios
párrafos de un texto pueden responder a la misma finalidad.
En este sentido, es más preciso identificar fragmentos o secuencias
discursivas. Estas secuencias responden a a la naturaleza y organización de
su contenido y a ciertas características léxicas, gramaticales y retóricas.
Así, por ejemplo, en una secuencia narrativa, se informará de una cadena
de hechos y serán frecuentes los verbos de acción y los adverbios de
tiempo y de lugar. Del mismo modo, en una secuencia descriptiva, se
presentará un listado de características y serán más frecuentes los verbos
de estado y los adjetivos.
Puede ocurrir que una secuencia de cualquier tipo abarque más de un
párrafo. Pero también puede ocurrir que dentro de un párrafo se articulen
varias secuencias.
párrafo y secuencia
Por esta razón, párrafo y secuencia son dos nociones distintas pero
asociadas. Cada una tiene sus convenciones propias pero ambas, en
conjunto, operan en el entramado del texto y sirven a su propósito.
Ambas nociones, párrafo y secuencia, se articulan de manera dinámica en
los textos y ponen en juego habilidades y estrategias diferentes tanto para
su producción en la escritura como para su reconocimiento e
interpretación en la lectura.
Conclusión
Después de definir, analizar y haber estudiado los signos de puntuación la
oración y tipos, el párrafo y su estructura puedo concluir con que para
poder realizar una comunicación clara y de buena comprensión debemos
de un buen uso a los signos de puntuación ya que pude ver que sin el uso
correcto pues se le estaría cambiando el curso al mensaje que cerramos
emitir a nuestros recetores, además de que con el uso correcto es como
podemos transmitir con claridad cada mensaje en toda ocasión de la vida.