“Revolución libertadora” (1955-1958)
En 1955 un golpe militar con amplio apoyo político y social derrocó a Perón,
quien marchó al exilio. Tras el breve interregno de Lonardi, militar de corte
nacionalista y católico, un nuevo golpe de comando puso al Ejército,
representado por Pedro Eugenio Aramburu, y a la Marina, representada por
Isaac Rojas, a la cabeza de un gobierno, cuyo objetivo medular era eliminar
al peronismo de la vida nacional, apuntando fundamentalmente al
movimiento obrero. El decreto 4161 y los fusilamientos de junio de 1956,
máxima expresión de la reacción, se combinaron con la reforma de la
constitución (1957) y la implementación de un proyecto económico liberal
ideado por Raúl Prebisch, que buscaba desmontar el modelo peronista y
lograr la “estabilización” económica con el respaldo del FMI. En este marco
de violenta persecución, comenzó la denominada “resistencia peronista”,
que se extendió también a numerosos sectores populares no peronistas. No
sin oposición interna, el régimen militar concedió una apertura electoral
que creyó controlar y que dio paso al período de las democracias
condicionadas encabezadas por gobiernos radicales.
Frondizi e Illia (1958-1966)
En 1958 el líder de la Unión Cívica Radical Intransigente, Arturo Frondizi,
llegó al gobierno tras sellar una alianza con Perón. Sin embargo, su política
desarrollista, llevada a cabo mediante la contratación de empresas
extranjeras para la extracción de petróleo y la gestión de un crédito del
FMI, condicionado a la implementación de medidas liberales, no tardaron
en granjearle la hostilidad del peronismo. Para hacer frente a las
manifestaciones de descontento, el gobierno puso en marcha el “plan
Conintes”, que otorgó al Ejército la facultad de arrestar, detener e
interrogar a gremialistas y opositores. Su política exterior y el triunfo del
peronismo en las elecciones de 1962 precipitaron un nuevo golpe de
estado. Procurando salvar la institucionalidad, asumió el presidente del
Senado, el radical José María Guido, cuyo gobierno estuvo tutelado desde
las filas castrenses. Las elecciones presidenciales de 1963, con proscripción
del peronismo, llevaron a la presidencia a Arturo Illia, de la Unión Cívica
Radical del Pueblo. La anulación de los contratos petroleros, la Ley de
Medicamentos y un aumento en la inversión en salud y educación
cosecharon hostilidad en el empresariado. El peronismo, especialmente su
base sindical, y la prensa llevaron adelante una fuerte campaña contra el
líder radical, dejando el terreno libre para que, una vez más las Fuerzas
Armadas, asestaran un nuevo golpe a la democracia. El 28 de junio de
1966, Juan Carlos Onganía asumió de facto el mando del país. Contaba,
una vez más, con amplio apoyo político y social.
La “Revolución argentina” (1966-1973)
El general Juan Carlos Onganía aplicó, con apoyo del FMI, un fuerte
programa liberal orientado a satisfacer los intereses de los grandes grupos
económicos, al tiempo que, bajo los auspicios de la Doctrina de la
Seguridad Nacional impulsada por Estados Unidos, convirtió la persecución
del peronismo en la del comunismo y de las guerrillas. Implantó una rígida
censura, que alcanzó a toda la prensa y a todas las manifestaciones
culturales, incluyendo la intervención de las universidades y la expulsión de
profesores opositores, que derivó en lo que se conoce como la “fuga de
cerebros”. Sin embargo, las movilizaciones estudiantiles, las insurrecciones
populares (como el Cordobazo) y la organización guerrillera debilitaron al
gobierno provocando un golpe interno. En junio de 1970 asumiría Roberto
Levingston, de corte nacionalista, que no lograría contener las protestas
populares y la actividad guerrillera. Una segunda manifestación popular en
Córdoba, conocida como el “Viborazo”, dio por tierra con este nuevo
gobierno. En marzo de 1971, asumió Alejandro Agustín Lanusse, quien
propugnó una política conciliatoria, a través del GAN (Gran Acuerdo
Nacional), permitiendo el regreso de Juan Domingo Perón y convocando a
elecciones nacionales sin proscripciones para el peronismo. En marzo de
1973, el triunfo sería para los candidatos de esa fuerza, Héctor Cámpora y
Vicente Solano Lima.
Vuelta de Perón (1973-1976)
Entre 1973 y 1976 gobernó nuevamente el peronismo con cuatro
presidentes (Cámpora, 1973; Lastiri, 1973; Perón, 1973-1974; e Isabel
Perón 1974-1976), quienes intentaron retomar algunas de las medidas
sociales del primer peronismo, como el impulso de la industria y la acción
social, el mejoramiento de los sueldos y el control de precios. Pero los
conflictos internos del movimiento peronista y la guerrilla, sumados a la
crisis económica mundial de 1973, complicaron la situación, que se agravó
aún más con la muerte de Perón en 1974 y la incapacidad de su sucesora,
Isabel Perón, de conducir el país. Esta crisis fue aprovechada para terminar
con el gobierno democrático y dar un nuevo golpe militar, que contó una
vez más con un amplio respaldo civil.
https://elhistoriador.com.ar/sintesis-de-la-historia-argentina/