LA TENTACION
DEFINICION:
Tentación es el deseo de realizar una acción inmediatamente agradable pero
probablemente dañina a largo plazo, por multitud de razones: legal, social, psicológica
(incluyéndose la culpa), etc. También designa al acto de coaccionar o inducir a una
persona la realización de un acto, por manipulación o por influencia de curiosidad, deseo
o miedo de pérdida. En el ámbito de las religiones, se refiere a la inclinación al pecado.
En la cristiandad
En el ámbito de las religiones con doctrinas cristianas, es la provocación o incitación por
parte de Satanás (el Diablo) a acceder, obedecer o no obedecer, aceptar o no aceptar;
hacer o dejar de hacer y decir o dejar de decir.
Según la Biblia, y específicamente en Lucas 4, 1 -13 y Mateo 4, 1-11, se habla de la
tentación de Jesús, este fue tentado a dejar de hacer la voluntad de su Padre (Yahveh), y
hacer la de su adversario Satanás. Por ejemplo: Convertir la piedra en pan no era un
pecado, pero al hacerlo estaba obedeciendo la voz de su enemigo. Esto significa que
Jesús “fue tentado a desobedecer”, a la cual no accedió; contrario a Judas, que fue tentado
a traicionar a su maestro (Jesús) por treinta piezas de plata, y accedió.
Posturas teológicas
Dietrich Bonhoeffer (1906-1945), teólogo protestante: Según él, la Sagrada Escritura (la
Biblia) menciona que los diferentes causantes de la tentación son «el diablo, la
concupiscencia del hombre y el mismo Dios.»,1 y con respecto a la tentación provocada
por Satanás, dice que «de tres maneras distintas cumple Satanás su tarea en la tentación:
induce a reconocer el pecado, hace sufrir a la carne y da muerte al pecador.»2La postura
sostenida por Bonhoeffer no representa exactamente lo que la Biblia dice al respecto,
pues ella sostiene firmemente que Dios no tienta a nadie. Santiago 1:13-15
Existe una diferencia significativa entre las pruebas Santiago ver. 2-4, y las tentaciones
vers. 13 y 15,
1. Las pruebas habitualmente son el resultado de fuentes exteriores, fuera de nuestro
control, y son algo que debe ser soportado con fe, de hecho las pruebas ponen a
prueba nuestra fe y desarrollan perseverancia y madurez. Al depender de Dios para
ayudarnos a través de las pruebas, crecemos espiritualmente, desarrollamos el
carácter, y al final recibiremos la corona de vida. Vers 12.
2. En contraste, las tentaciones a menudo se originan de luchas morales internas que
involucran deseos impíos y deben ser resistidas. Satanas usa la tentación para
fomentar malos deseos dentro de nosotros, y alentarnos a desobedecer a Dios. Si las
tentaciones no se resisten el resultado final es la muerte espiritual. Ver. 14 y 15. Y la
separación de Dios.
3. Dios no es la fuente de la tentación, la tentación proviene de satanas y nuestros
propios deseos impíos. Dios es la fuente de todo lo que es bueno vers. 17 y 18.
Ninguna persona que peca puede eludir su culpa acusando a Dios, aunque Dios puede
probarnos y permitir que pasemos por pruebas a fin de fortalecer nuestra fe, nunca es
con la intención de inducirnos o tentarnos a pecar. La naturaleza y la santidad de Dios
significa que no existe nada en su carácter a lo cual el pecado pueda recurrir, lo que
significa que El no puede ser fuente de tentación.
4. Vers. 14 Cuando de su propia concupiscencia somos suceptibles de ser aquejados por
las tentaciones de satanas debido a la naturaleza pecaminosa dentro de nosotros,
nuestra tendencia innata de ir por nuestros propios caminos y desobedecer a Dios y
sus normas, Rom. 5:12, Rom. 6:12. Mat. 15:19.
5. Si seguimos el impulso de nuestra naturaleza hacia la rebeldia y la rebelión, la
tentación nos llevará por un camino que conduce al pecado y finalmente a la muerte
espiritual, vers. 15.
6. Vers 15. Después que ha concebido. Santiago usa la analogía del proceso de
nacimiento para describir lo que significa pasar desde la tentación hasta la destrucción
espiritual. Los deseos impíos pueden conducirnos al engaño moral, después hacia las
malas obras, y al final a la muerte espiritual. Esto significa que si no dependemos del
Espiritu Santo para recibir fortaleza y vencer los deseos egoístas e impíos
comenzamos a creer en las mentiras de satanas y caer en sus trampas. si continuamos
en esta dirección incorrecta abandonaremos las normas y propósitos de Dios para
nosotros. Este proceso, si nos es quebrantado por medio de la sumision a Dios con el
tiempo resultará en destrucción y muerte espiritual. Rom. 6:23 la cual es la separación
eterna de Dios.
DE DONDE SOMOS TENTADOS
Jesús nos enseñó que los malos pensamientos nacen en el corazón del ser
humano. Mateo 15:19
Nadie es tentado por Dios , ni Dios puede ser tentado, sino que cada uno es
tentado cuando de su propia concupiscencia (lo cual es un deseo intenso), es
atraído y seducido. Santiago 1:14 . por dejarse llevar por la naturaleza
pecaminosa en algún área de la vida, Santiago explica de manera detallada lo que
sucede cuando nos dejamos llevar por nuestros deseos.
Atracción. De nuestras debilidades de nuestra propia concupiscencia salen los malos
pensamientos. Jesús fue Santo y sin mancha a pesar de haber sido tentado en todo; en el
desierto vemos los tres aspectos mencionados por Juan cap. 8 usados por satanás para
tentar a Jesús.
Satanás como principal tentador busca:
crear o despertar el interés en algo pecaminoso.
que la persona dude de Dios de su carácter o de su palabra, siembra la
incredulidad para cosechar el pecado como lo dice hebreos 3:12.
miente buscando torcer la verdad para hacer ver el pecado como algo aceptable y
justificado. Juan 8:44 ,
* La palabra refiere tres tipos específicos de deseo; Deseos de la carne, deseos de los ojos
y vanagloria de la vida.
Deseos de la carne: Conforme a su situación en ese momento; Jesús tenía
hambre, después de ayunar 40 días, satanás lo tentó para convertir las piedras en
pan.
Deseos de los ojos. El desierto de Judea es un lugar inhóspito en el cual es
difícil vivir. Es un desierto muy árido de suelo arenoso y rocoso con muy poca
vegetación. En verano, la temperatura sube a 46 grados centígrados (115 grados
Fahrenheit). Jesús sabía que el Padre guardaría sus pasos, pero tras aquella
situación extrema quería tentarlo a renunciar. Échate abajo, pues escrito esta
mandara sus ángeles a sostenerte.
Vanagloria de la vida. Satanás siempre ha querido quitarle el lugar a Dios, la
primera tentación fue a causa de la soberbia (querer ser como Dios). Si me
adoras tendrás todos los reinos del Mundo.
B. Seducción.
Martin Lutero se le atribuye una sabia reflexión que dice: «No puedes evitar que los
pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que te aniden en ella.» La
seducción ocurre en nuestra mente. Al consentir o maquinar las ideas que llegan a
nuestra mente. Consentir un pensamiento significa darle permiso o aceptación a una
idea que se presenta en nuestra mente. No todos los pensamientos que tenemos son
voluntarios o deseados, a veces pueden ser involuntarios o molestos. Por eso, es
importante distinguir entre sentir y consentir. Sentir es experimentar una sensación o
una emoción, pero consentir es aprobar o disfrutar de esa sensación o emoción.
C. Negociación.
Empezar a ceder, a dar lugar al engaño justificando conductas que parecen
inofensivas, pero en realidad es la etapa en la cual se busca la ocasión para que sea
engendrado el pecado.
Jesús nunca peco, su arma fue la palabra de Dios, el amor por el Padre no le permitió no
consentir el deseo, pero si permitimos que nuestro corazón maquine o consienta nuestros
deseos comenzamos a gestar el pecado.
Meditemos en esta reflexión de Martín Lutero:
No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero si puedes evitar que te aniden
en ella.
La seducción ocurre cuando aceptamos que llegue un mal pensamiento a nuestra mente, hay
que recordar que no todos los pensamientos que tenemos son voluntarios o deseados.
2. COMO VENCER LA TENTACIÓN
Debemos entender que sin importar cuantas veces leas la biblia, ores o
vallas a la iglesia siempre todos seremos tentados, Jesús nos advirtió que
el diablo andaba como león rugiente buscando a quien devorar, pero
también nos enseño la manera como vencer la tentación, pues Dios nos
conoce y no permite que seamos tentados más de lo que podemos
soportar. es por esto que debemos estar preparados.
A. Conoce tus pensamientos.
Se realista: Todos somos tentados.
Conoce tu debilidad. La raíz del pecado, tu concupiscencia
No culpar a otros
Renovando la mente Rom. 12:12 con la palabra de Dios
llevamos una mente enfocada en Dios hablar verdad a uno
mismo de manera que la verdad de Dios pueda empujar lo
que sacó la tentación , la mente es el terreno de batalla.
B. Enfócate en Dios
Edificar el altar en nuestro corazón. Orad y velad para que
no entréis en tentación. Mat. 26:41 estar alerta¡
Someterse a Dios. y confiar vivir constantemente en la
presencia de Dios con el fin de adorarle y agradarle con mi
obediencia, llevando el culto a mi diario vivir, siendo así
el templo del Dios vivo.
Creer
hemos nacido de nuevo
creer que tenemos la mente de Cristo
En lo que él hizo Jesús por nosotros ganó la victoria,
Fil.4:13. no se trata de hacerlo en mis fuerzas sino
confiar que Cristo esta en mi, en mi carne no puedo
nada. Jesus venció la tentación con la palabra “escrito
esta”
C. Huye de las pasiones juveniles. 2 tim. 2:22
Ejemplo: José se negaba y la evitaba Gen.3910
Huyan del pecado sexual. 1 cor. 6:18
Huye de todo lo que estimule las pasiones evita lugares,
personas, momentos
huyan de la idolatría de cualquier cosa que se vuelva una
obsesión
deja de incurrir en practicas que te recuerde el placer de
ceder a la tentación, reconocerlas para no incurrir en
ellas.
D. No te des mucho crédito, no confíes en ti. Nunca nos
graduamos de la materia de la tentación.
La mayor motivación para evitar la tentación y combatirla
es esta:
“todo lo que el mundo y el diablo me pueda ofrecer es falso
y efímero y finalmente me destruirá”
¿Puedo tener lo que es falso ahora? O ¿Puedo espera lo
mejor que Dios ofrece?
Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya
resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a
los que le aman. Santiago 1:12