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H

CECIJUC
Centro de Estudios Superiores en Ciencias
Jurídicas y Criminológicas
INCORPOADA A LA SECRETARIA DE EDUCACIO PUBLICA

LICENCIATURA EN CRIMINALISTICA

5to Cuatrimestre
BALISTCA FORENSE
ANTOLOGIA DE BALISTICA

COPILADORES:
Edwin Andrés García Morquecho
Matricula: V2202MORLCV0004
Asesor:
Ing. Lucio Jesús Morales Calderón

Morelia Michoacán de 2023


Índice
PROLOGO ………………………………………………………………………1
DEFINICION DE BALISTICA FORENSE…………………………2
IMPORTANCIA DE LA BALÍSTICA EN LA INVESTIGACIÓN
CRIMINAL ……………………………………………………………………..3
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA BALÍSTICA FORENSE……………………4
BALÍSTICA DE EFECTO……………………………………………………..5
BALÍSTICA DE LABORATORIO……………………………………………6
BALÍSTICA DE LESIONES………………………………………………….7
CAPÍTULO 1……..……………………………………………………………8
Prólogo

En las páginas de esta antología, se revelan los secretos ocultos tras las
huellas silenciosas dejadas por la violencia. La balística forense, una
disciplina en constante evolución, nos transporta al fascinante mundo
donde la ciencia y la justicia se unen para desentrañar los misterios que
envuelven los crímenes más enigmáticos.

El objetivo de esta antología es ofrecer una mirada profunda y exhaustiva a


la ciencia balística y su impacto en el campo de la investigación criminal. A
través de una cuidadosa selección de casos emblemáticos, experimentos
revolucionarios y avances científicos de vanguardia, los expertos en
balística forense se adentran en un reino oscuro donde las armas hablan y
las pruebas balísticas revelan verdades inquebrantables.

Desde el primer capítulo, se presentan los fundamentos de la balística


forense, abordando conceptos esenciales como la identificación de armas
de fuego, el estudio de los proyectiles y casquillos, y la interpretación de las
trayectorias balísticas. A medida que avanzamos en las páginas, la
antología se sumerge en aspectos más complejos, explorando temas como
la comparación de marcas de fuego, el análisis de patrones de disparo y la
reconstrucción de eventos violentos.
Cada caso expuesto en esta obra representa un rompecabezas único,
donde la meticulosa recolección y análisis de evidencias balísticas
permiten a los investigadores trazar un mapa de los hechos y arrojar luz
sobre los oscuros rincones del crimen. A través de testimonios de expertos
y descripciones detalladas, se nos revela cómo las armas se convierten en
testigos silenciosos y cómo la ciencia, en manos de los balísticos forenses,
puede desentrañar la verdad que se esconde tras las apariencias
engañosas.

Esta antología no solo ofrece una visión fascinante de la balística forense,


sino que también rinde homenaje a los dedicados profesionales que
trabajan incansablemente para resolver los crímenes y llevar a los
responsables ante la justicia. Son verdaderos héroes modernos, cuyo
compromiso con la verdad y la equidad ha cambiado el curso de
innumerables investigaciones.

Adentrémonos, pues, en este viaje por los misteriosos caminos de la


balística forense. En cada página, nos acercaremos un poco más a la
resolución de crímenes indescifrables y al entendimiento de la tecnología y
las técnicas que permiten a los balísticos forenses ejercer su noble labor.
Esta antología es un tributo a su arduo trabajo y una invitación a
maravillarnos con los poderes ocultos que residen en las huellas dejadas
por las armas de fuego en la búsqueda incansable de la justicia.
DEFINICION DE BALISTICA FORENSE
“Ciencia dedicada al estudio de balas, cartuchos y armas en los casos de
homicidios lesiones personales”
RAFALEL MORENO GONZALES
Importancia de la balística en la investigación criminal

Las pruebas de balística, son tomadas como una herramienta para


reconstruir la escena del crimen donde el protagonista es el proyectil, el
arma de fuego y el deceso de una vida humana.
Ya que también La balística Forense es la aplicación de los principios
técnicos, físicos y científicos de la Balística al escenario legal que suponen
los tribunales de justicia. Pudiendo ayudar al juez sobre aspectos concretos
de la Balística, como son:
• Análisis mecánico de armas de fuego
• Análisis operativo de armas de fuego
• Determinación del calibre, características e identificación de
armas empleadas en un crimen, a partir de los proyectiles.
• Estudio de balas y casquillos, determinando si han sido
disparados por un arma en concreto.
• Determinación de trayectorias, distancias y daños producidos
por armas.
• Reconstrucción de disparos, desde el punto de vista de la
escena del crimen, salpicaduras de sangre, localización de casquillos y
proyectiles, etc.

Evolución Histórica De La Balística


Forense
La historia de la balística forense
Cuando hoy en día surge una investigación relacionada con la utilización
de armas de fuego todos sabemos, de alguna manera, que no hay dos
armas que dejen idénticas marcas en la munición empleada, y que,
mediante el estudio de las huellas dejadas en el proyectil cuando éste se
desliza por el ánima del cañón, o las producidas en la vaina, por la rampa
de alimentación, las paredes de la recámara, espaldón, aguja percutora,
extractor y expulsor, se puede llegar a deducir el arma que realizó el
disparo.
Esto que a nosotros nos parece una perogrullada, fue para nuestros
antecesores un largo camino a recorrer hasta dar con los procedimientos
técnicos que permitieran afirmar con rigor científico qué arma fue la
empleada en realizar los disparos.
A continuación, dejaremos un poco de lado las cuestiones técnicas de la
“balística forense”, para centrarnos preferentemente en la historia de su
nacimiento.

El primer intento con éxito del que se tiene constancia, en el descubrirse


al autor de un crimen realizado con un arma de fuego, data de comienzos
del siglo XIX.
Corría el año 1835, y en la ciudad de Londres no había cuerpo de policía,
tan solo un pequeño grupo de “ayudantes” reclutados por Henry Fielding -
juez de paz de Westminster-, a los que se les conocía como los Bow Street
Runners, que se dedicaban a investigar los crímenes utilizando métodos
poco ortodoxos, e incluso alguna vez que otra no muy legales.
Henry Goddard, uno de estos “peculiares investigadores”, al observar un
proyectil extraído del cuerpo de una víctima de un asesinato, se percató de
la existencia de una llamativa protuberancia o abultamiento en la misma.

Dado que por aquella época las armas de fuego eran de avancarga y los
tiradores habitualmente hacían mediante un molde o turquesa sus propias
balas, nuestro avezado investigador pensó que si encontraba el molde
encontraría al asesino.
Con esta idea, Goddard se lanzó a registrar las casas de los sospechosos,
y cuando procedía al registro de la vivienda de uno de ellos, al examinar el
molde con el que fabricaba las balas de plomo el morador de la misma,
pudo observar que en el interior de la turquesa había una pequeña
hendidura.
Procedió a fabricar un proyectil y al compararlo con el que se había
extraído del cuerpo de la víctima pudo ver que los abultamientos de ambas
eran idénticos.
Esto, y se supone que un poco de “presión”, hizo que el asesino confesara
su crimen.
En este primer caso, podemos decir que el rigor científico brilló por su
ausencia, sólo la suerte y la intuición se aliaron para llegar al acierto policial
que convertiría a Goddard -sin que tuviera conciencia de ello- en el
precursor de lo que llegaría a ser un nuevo método para la investigación de
los crímenes cometidos con armas de fuego.
Dejaremos pasar el tiempo y algunos casos resueltos con mayor o menor
rigor científico, hasta situarnos en la Alemania de 1898.
Un médico forense berlinés, el Dr. Paul Jeserich, asistía en calidad de
experto al tribunal de la ciudad alemana de Neuruppin en un caso de
homicidio.
Durante el proceso le mostraron a Jeserich un proyectil extraído del
cuerpo de la víctima, y el revólver propiedad del acusado. Este doctor era
partidario de la teoría que afirmaba que el proyectil al recorrer el ánima del
cañón y rozar con las estrías de éste a gran presión, sufría una serie de
marcas y por lo tanto si se realizaba otro disparo con el arma del criminal,
el deslizamiento por el ánima del cañón produciría huellas en el proyectil
iguales a las que tenía la extraída del cuerpo de la víctima, siempre y
cuando el arma empleada fuera la misma.
Con esta idea realizó un disparo de prueba, fotografió las dos balas, amplió
las fotos y sorpresa, se dio cuenta de que las marcas dejadas por las
estrías y los campos del ánima del cañón en el “proyectil testigo”, eran
idénticas a las que tenía el “dubitado”.

Comienza el siglo XX, y poco a poco otros investigadores fueron


creando nuevos métodos de investigación, que irían dando a conocer en
sus asesoramientos a los tribunales de jusicia. Uno de ellos, Richard
Kockel, que, siendo director del instituto forense de la ciudad de Leipzig,
efectuó las primeras pruebas del “desarrollo” del cuerpo del proyectil,
realizando negativos del mismo en láminas de cera y óxido de cinc.
Al profesor Balthazard le llamó la atención que en el culote de la vaina
existieran una serie de marcas y que éstas eran producidas al incidir sobre
él la aguja percutora en el momento del disparo.
De igual manera observó que el espaldón también producía una serie de
marcas en el culote del cartucho (vaina servida), e incluso lo hacían el
extractor y el expulsor. Balthazard había descubierto un camino muy
importante, pero a causa del comienzo de la I Guerra Mundial estas
investigaciones fueron abandonadas.
Llegado el año 1917 entra en escena uno de los grandes pioneros de la
balística forense: Charles E. Waite. Su historia se mezcla con la balística,
cuando como funcionario del ministerio público del estado de NuevaYork,
asistió como ayudante del Presidente de la Comisión de Investigación
nombrada por el Gobernador del Estado, encargada de revisar la no muy
fiable sentencia dictada por un tribunal del condado de Orleans en el
proceso que investigó y juzgó el caso del doble asesinato cometido en la
noche del 21 de marzo de 1.915 en una granja del pequeño pueblo de
West-Shelby, donde su propietario Charles B. Phelps y su ama de llaves
Margarett Walcott fueron asesinados a tiros con un arma del calibre .22.
Dos trabajadores de la granja, Charles E. Stillow y su cuñado Neldon
Green, fueron acusados y condenados en un proceso que estuvo repleto
de irregularidades.
Del cuerpo de Charles B. Phelps se extrajeron tres proyectiles del calibre
22, y a Stillow, se le requisó un revolver del mismo calibre. El fiscal del
caso contrató a Albert Hamilton, uno de los abundantes y poco fiables
“expertos” en balística que pululaban en aquella época alrededor de los
tribunales de justicia de los EE. UU, ofreciendo sus servicios para asesorar
como “técnicos en balística”, y que en la mayoría de los casos siempre se
inclinaban a dar la razón a la parte que los contrataba.
Hamilton, tras inspeccionar el revólver de Stillow y observar mediante un
microscopio los tres proyectiles extraídos del cadáver, realizó un dictamen
demoledor para los acusados. Dijo que junto a la boca del cañón del
revolver había una muesca, y ésta misma muesca aparecía marcada en las
balas, lo que le sirvió para decir que: “los proyectiles asesinos sólo
pudieron ser disparados por el revolver del acusado”.
Gracias a este dictamen tan demoledor como falso, los acusados fueron
condenados a la silla eléctrica.
Al proceder a la revisión del caso, la Comisión que había nombrado el
gobernador Whitmann, no fiándose del dictamen de Hamilton, mandó
efectuar varios disparos de prueba para obtener proyectiles testigo, que
posteriormente fueron mandadas junto con las dubitadas, a la compañía
óptica Bausch & Lomb, con el encargo de buscar las muescas que
Hamilton dijo haber encontrado.
Mediante un estudio con los aparatos ópticos más precisos de que se
disponía, intentaron localizar las muescas, no siendo capaces de dar con
ellas ni en los proyectiles extraídos del cadáver ni en las que se obtuvieron
en los disparos de prueba realizados. Sin embargo, se efectuó un
importante descubrimiento. Tanto las balas del crimen, como las de prueba
tenían cinco estrías, pero con una gran diferencia: las estrías del arma de
Stillow eran normales y regulares, y así se podía apreciar en las balas
obtenidas al efectuar los disparos de prueba, pero en las balas dubitadas
había quedado marcado un campo intermedio de una anchura anormal. El
arma utilizada para cometer el crimen tenía un defecto de fabricación que
no tenía el arma propiedad de Stillow.
Stillow fue declarado inocente, pero había pasado tres años en prisión y a
punto de morir en la silla eléctrica a causa de un falso informe de un no
menos falso especialista en balística.
Charle E. Waite, quedó muy impresionado a causa de lo ocurrido, y se
prometió a sí mismo que intentaría dar con un sistema fiable y capaz de
identificar el arma utilizada en un crimen, mediante el estudio del cartucho
empleado.
Con esta idea en mente se lanzó a visitar las fábricas de armas más
importantes de los EE. UU y a continuación las europeas, solicitando los
datos exactos de las características de las armas que fabricaban. A finales
de 1923, después de cuatro años de viajes e intenso trabajo realizó un
gran descubrimiento: ¡No había ni un solo modelo que fuera exactamente
igual a otro! Había diferencias en los calibres, en el número y orientación
de las estrías, de manera que estas podían estar orientadas a izquierda o a
derecha, y sus ángulos de torsión podían ser distintos.
Waite con todos estos datos de fabricación realizó una especie de altas o
catálogo técnico de la mayoría de las armas existentes en aquella época,
recogiendo los “caracteres de clase” que definen a todas las armas que
son de un mismo tipo, marca y modelo, pudiendo llegar a determinar
mediante la observación y posterior consulta de las marcas producidas por
estampación en la vaina, o por deslizamiento en la bala, qué modelo de
arma había sido empleado en un crimen, llegando a diferenciar si el
cartucho empleado procedía de un revólver Colt Army Mod. 1873 ó de un
Smith Wesson del Ejército.
Pero estos resultados aparentemente satisfactorios sólo solucionaban una
parte del problema, puesto que no era factible diferenciar un Colt Army
Mod. 1873 de otro Colt Army Mod. 1873.
Hacía falta encontrar unos “caracteres individualizantes” que permitieran
distinguir dos armas del mismo tipo, marca y modelo.
La solución a este nuevo problema la encontró observando el proceso de
fabricación del cañón de una pistola.
El cañón es fabricado y pulido en un bloque cilíndrico de acero, al que
mediante una cortadora automática de acero se procede a labrar en él las
estrías. Aunque en este proceso se utilizan máquinas de gran calidad y
precisión, durante el mismo hay que interrumpir frecuentemente el trabajo
para afilar las cuchillas de las máquinas.
Si se observa al microscopio el filo de la cuchilla de una cortadora se verá
que este no es recto, sino dentado. Por lo tanto, el orden y la medida del
dentado es forzosamente distinto en cada filo, produciéndose cambios en
el mismo cada vez que es afilado, que luego podrán ser observados en
cada una de las estrías.
Si a todo esto se le suma la acción abrasiva, causada por las virutas de
acero que se producen en el proceso y que la cortadora empuja a lo largo
del interior del cañón durante la fabricación del mismo, nos dará como
resultado en cada arma unas características que no se repetirán jamás.
Si tenemos en cuenta que la bala al pasar por el ánima del cañón sufre dos
tipos de marcas: las primeras causadas por las estrías del ánima, que en la
bala se convertirán en campos, y las segundas causadas por los campos
del ánima, que darán como resultado las estrías, podemos llegar a decir
que la bala, después de recorrer el ánima del cañón, se convierte en el
negativo de éste.
Aquí estaba la solución, ahora sólo era preciso encontrar éstas mismas
diferencias en los proyectiles. Y esto sólo era posible con un buen
microscopio.
Waite explicó su idea al óptico Max Poser y le pidió que le fabricara un
microscopio para poder verificarla. El óptico le fabricó un microscopio
dotado con un soporte que mantenía sujeta la bala, y con una escala de
medición que permitía medir las huellas más insignificantes que existieran
en la misma.
A posteriori se le unieron el físico John H. Fisher y el químico y gran
especialista en microfotografia Philipp O.Gravelle gracias a esta unión
nació en Nueva York el primer instituto de balística forense del mundo
(Bureau of Forensic Ballistics).
Fisher aportó a la investigación dos grandes inventos, con el primero de
ellos desarrollado basándose en la idea del Citoscopio médico, construyó
un aparato que servía para ver con todo detalle el interior del cañón de un
arma de fuego. Nacía así el Helixómetro.
El segundo aporte fue un nuevo microscopio calibrador con una mayor
precisión que el fabricado anteriormente por Poser. Permitía medir con
muchísima más precisión los campos intermedios, las estrías, y la
orientación de las mismas.
Con éste nuevo microscopio Gravelle pudo observar gran cantidad de
proyectiles disparados por distintas armas de un mismo modelo. Pero no
estaba del todo satisfecho, puesto que para comparar un proyectil con otro
había que observarlos por separado, y ello suponía mayor imprecisión que
examinándolos simultáneamente. Luego de pensar se le ocurrió la idea que
daría a la balística uno de los fundamentos científicos más importantes.
Tomó dos de los microscopios calibradores y los unió mediante un
dispositivo óptico gracias al cual se podían observar dos proyectiles juntos
superponiéndolos en una sola imagen y lograr que ambas giraran de
manera que se pudieran comprobar viendo las coincidencias y diferencias
que hubiera en las mismas. El microscopio comparativo de Gravelle veía la
luz.
Para estas fechas se unió al equipo de Waite un nuevo miembro, el doctor
Calvin Goddard que al poco tiempo de manejar el microscopio comparativo
podía distinguir si una bala dubitada y una testigo habían sido disparadas
por la misma arma. Y eso no era todo.
Goddard siguiendo el camino que había iniciado el profesor Balthazard,
comenzó a observar el culote de las vainas disparadas encontrando que
las lesiones producidas por las máquinas empleadas en la fabricación de la
aguja percutora o del bloque de cierre del arma que había realizado el
disparo, coincidían con las lesiones que aparecían en el culote de la vaina
empleada.
Desde 1925, en que Gravelle inventó el microscopio comparativo, hubo
que esperar a la primavera de 1927, cuando en el proceso Sacco-Vanzetti,
Calvin Godardd lo dió a conocer realizando con él un dictamen modelo en
la historia de la Balística Forense.

Balística de efecto
Los efectos biológicos son determinados por las características y
parámetros del proyectil, como la masa, el calibre, la velocidad, el material
o su tipo de construcción; y los parámetros del tejido a tomar en cuenta son
la densidad, la elasticidad, su viscosidad y su estructura anatómica.
Las heridas provocadas por disparo de arma de fuego son penetrantes o
bien perforantes. Las heridas penetrantes suceden cuando un proyectil
entra en un objeto y no sale; en las heridas perforantes, el proyectil pasa
completamente a través del objeto. Por ejemplo, un proyectil que golpea en
la cabeza puede pasar a través del cráneo y el cerebro antes de
depositarse debajo del cuero cabelludo; en consecuencia, produce una
herida penetrante en la cabeza, pero una herida perforante en el cráneo y
el cerebro.

Al tiempo que el proyectil se mueve a través del cuerpo, golpea tejidos e


impulsa hacia afuera el tejido circundante produciendo una cavidad
temporaria, más grande que el diámetro del proyectil. Éste es el concepto
de “herida producida por un proyectil disparado por arma de fuego”.

Dos diferentes mecanismos de herida pueden ser distinguidos cuando un


proyectil penetra en un medio denso como el tejido. Ambos representan
aspectos distintos del mismo proceso fluido y dinámico, por lo que puede
considerarse como abstracciones teóricas esenciales para la comprensión
de la balística de heridas. El primero de ellos es la cavidad temporal, en la
cual el tejido ubicado en el lado de la trayectoria se acelera temporalmente
radialmente. Este desplazamiento radial del tejido crea una cavidad
fusiforme o cónica después de que el proyectil haya pasado. La elasticidad
del tejido causa que la cavidad se colapse inmediatamente, de ahí el
nombre de cavidad temporal. La energía cinética transferida al tejido se
gasta después de varios ciclos de expansión y contracción comparable a
un péndulo: la cavidad temporal se dice que pulsa o “respira”.

Por otro lado, en lo que es conocido como tracto permanente, el tejido


ubicado en línea con la trayectoria es aplastado por la acumulación de
presiones excesivas en frente de la punta del proyectil en movimiento. El
tejido está completamente desintegrado, resultando morfológicamente en
el tracto permanente.

Al distinguir estos dos mecanismos de lesión se hace evidente que la


energía de golpe, o energía transferida al tejido, determina el potencial de
un proyectil para la ruptura del tejido.

Ahora, existen tres puntos cruciales para la realización de este potencial de


herida. El primero es la relación de distribución de la energía entre el
mecanismo de aplastamiento y estiramiento. La porción de la energía
transferida utilizada en la cavitación y el estiramiento depende de los
parámetros balísticos como la velocidad, la masa y la construcción, y
generalmente aumenta con la creciente velocidad y la decreciente masa.

Por lo tanto, las balas que tienen la misma energía, pero están compuestas
por diferentes velocidades y masas, o incluso los proyectiles con velocidad
y masa idénticas, pero de diferente construcción, producirán lesiones muy
diferentes en tejido idéntico.

El segundo punto crucial es la ubicación de la transferencia de energía a lo


largo del canal de disparo, considerando el aspecto espacial de una lesión
por arma de fuego, y la tercera es el grado de elasticidad de los tejidos
involucrados, porque las características del tejido también determinan la
severidad de una herida. En términos de la analogía utilizada antes, hace
una diferencia qué tipo de tejido es golpeado por un puño. Cuanto más
flexible y elástico sea el tejido, menor será el daño por la misma cantidad
de energía transferida al mecanismo de estiramiento.

Los principios generales de balística de la herida descritos anteriormente


son modificados por la orientación, la deformación y la fragmentación de un
proyectil y por el contacto con el hueso, lo que aumenta el área de la
sección transversal del misil; es decir, la superficie frontal de la bala que
entra en contacto con el tejido. En contraste con las esferas, las balas
comúnmente giran alrededor de un eje lateral cuando se mueve en un
medio denso como el tejido.

La deformación aumentará el área de la sección transversal del misil


debido a la expansión y una bala fragmentada también aumentará su área
de sección transversal, aunque distribuida entre múltiples misiles de menor
masa y reducida profundidad de penetración. Estos llamados misiles
secundarios producirán múltiples canales de disparo secundario, que,
aparte de su efecto directo de herida, representa puntos de menor
resistencia y, por lo tanto, aumentará la susceptibilidad para el estiramiento
posterior del tejido. Hay un efecto sinérgico de misiles secundarios y
cavitación.

Comparado con el tejido blando, el hueso es un material duro y denso, que


reduce la profundidad de penetración de las balas que la golpean.
Dependiendo de la construcción, material y velocidad del proyectil, el
contacto óseo favorece la deformación, fragmentación y aumento de la
rotación con los efectos mencionados anteriormente. Con frecuencia, el
contacto con los huesos causa misiles secundarios adicionales en forma de
fragmentos de hueso.

Como puede ser observado, la balística de las heridas comprende un


campo de conocimiento que nos ayuda a dilucidar los efectos del proyectil
una vez que éste ha hecho contacto con su objetivo, el cual, en este caso,
es el tejido del cuerpo humano, basándose tanto en las características que
reviste al proyectil disparado por un arma de fuego como en las que
pueden encontrarse en el tejido pues no es el mismo efecto que tendrá un
misil al penetrar la piel, como el que tendrá al penetrar el hueso.

Balística de laboratorio

Trata de realización de un estudio físico a las armas de fuego, con el fin de


determinar el tipo de arma, funcionamiento, calibre nominal que
corresponde, marca, modelo, matrícula, el país de origen y sus
particularidades.

Balística de lesiones
La lesión balística está relacionada con la velocidad y la masa de la bala,
al igual que con otras características de la bala y los tejidos lesionados. Las
balas de velocidad lenta aplastan más tejido y las balas de velocidad rápida
producen más cavitación.
La lesión balística está relacionada con la velocidad y la masa de la bala, al
igual que con otras características de la bala y los tejidos lesionados.1-3
Las balas de velocidad lenta aplastan más tejido y las balas de velocidad
rápida producen más cavitación. La masa de la bala, que depende de su
diámetro y su longitud, determina en gran parte la profundidad que la bala
penetrará en los tejidos. La construcción de la bala (p. ej., si la bala es de
plomo sólido sin cubierta, si es semicubierta o cubierta de metal) en gran
parte determina si se deformará o se fragmentará. La forma de la bala y el
centro de la masa (que determinan qué tan rápido girará en su trayecto a
través del tejido, el espesor de la zona del cuerpo lesionada (que determina
si la bala tiene un trayecto suficientemente largo a través del tejido para
deformarse o virar; fig. 263.1-1). El tipo de tejido golpeado (p. ej., fémur vs
pulmón), la elasticidad del tejido, la densidad y la cohesividad interna [que
determinan la manera en la que el tejido resistirá a las fuerzas de
distensión (cavitación temporal)] son factores importantes que determinan
las características de la herida producida. La cantidad de energía cinética
“depositada” en una víctima herida por un proyectil no es un factor fiable
para determinar la gravedad de la herida.

Ejemplo
Comparación de dos balas de calibre .22. A. Una de rifle largo calibre .22
(izquierda) y una de M16 (derecha). B, C. Perfiles de la herida en gelatina
de balística del mismo rifle largo .22 (B) y munición M-193 calibre.224 del
rifle M16A1 (C). [Cubierta metálica completa (FMC, full metal case) es
sinónimo de casquillo metálico completo, el tipo de bala que se utiliza en el
ámbito militar.] Esta figura muestra que el calibre (el diámetro de la bala en
décimas de pulgada o en milímetros) sólo es un indicador del potencial
lesivo no muy satisfactorio. Debido a la velocidad mucho mayor [943 m/s (3
094 pies/s), por contraposición a 342 m/s (1122 pies/s) para la bala de rifle
largo .22], puesto que se fragmenta en el tejido y dada la mayor masa de la
bala, la bala M16 tiene el potencial de producir una herida mucho más
grave si la zona anatómica golpeada es suficientemente gruesa.
Obsérvese que, en el bloque de gelatina, tanto la cavidad permanente
como la cavidad temporal causada por la bala M16 son mucho más
grandes que las de la bala de rifle largo .22. Como es lo habitual para una
bala no deformante, las cavidades temporal y permanente causadas por la
bala de rifle largo .22 son más grandes cuando la bala está a un viraje de
90 grados.

La comprensión de la balística de la herida permite al médico valorar y


tratar con eficacia las heridas por proyectiles. Basándose en conceptos
erróneos comunes con respecto a la balística de la herida, algunos autores
han recomendado un tratamiento innecesario y potencialmente dañino en
las heridas por bala. Un ejemplo de tal recomendación perjudicial es la
escisión quirúrgica obligatoria del tejido que rodea el trayecto del proyectil
siempre que una herida de la extremidad sea causada por una bala de
“gran velocidad”. Esto se basa en la creencia de que estos tejidos
experimentarán necrosis. La experiencia clínica y la investigación han
demostrado la falsedad de este concepto.

Capítulo uno 1:
Fundamentos de balística
Definición de arma
Cualquier objeto para atacar y defenderse

Armas de fuego
Definición de arma de fuego
Todo aquel ingenio artefacto, mecanismo, inventado por el hombre capaz
de lanzar la degradación de la pólvora al espacio

Clasificación de las armas de fuego


Las Armas se clasifican por su longitud y estas podrían ser Armas cortas y
Armas largas

Armas cortas
Menores de 40 cm de longitud.
Armas Largas
Arma larga o de hombro mayor a 40 cm
Como ejemplo: Fusil, rifle, carabina, mosquetón, escopeta, ametralladora
Clasificación de Armas de fuego por su mecanismo de
disparo

De un tiro (Mono tiro):


Son aquellas que sólo tienen una recámara y carecen de depósito o
cargador, por lo cual cada vez que se realiza un disparo, para hacer otro
hay que extraer, expulsar y volver a alimentar el arma de nueva,
manualmente.

Repetición:
Son aquellas en las que el ciclo de carga y descarga de la recámara se
efectúa mecánicamente por acción del tirador, estando acumulados los
proyectiles en un almacén cargador; como por ejemplo los sistemas de
cerrojo (un fusil Mauser); de palanca (la tradicional carabina Winchester)
Semiautomático:
se trata de las armas en que es necesario oprimir el disparador por cada
disparo y en el que el ciclo de carga y descarga se efectúa sin la
intervención del tirador; como son por ejemplo la mayoría de las pistolas
(Colt .45, Browning 9 mm, etc.) (Art 3°, inc .9° Dto 395/75).

Componentes de un cartucho
Definición de cartucho
El Cartucho es un cilindro de metal, cartón o material sintético, compuesto
por el casquillo, proyectil, pólvora y fulminante, que son utilizados en armas
de retrocarga, de repetición automáticas y semi automáticas repetición
automáticas y semi automáticas.
Componentes de un cartucho
CASQUILLO
Se entiende por casquillo o vaina al cilindro metálico o semi metálico,
recipiente en forma de tubo (tronco-cónico), en cuyo interior va la pólvora
propulsora y la cápsula iniciadora (fulminante), sujetando fuertemente
la bala en su lado abierto.
PROYECTIL O BALA
Se entiende por bala o proyectil a cualquier cuerpo arrojadizo,
especialmente compacto, poco deformable y muy duro, lanzado con un
arma de fuego, que es de diversos tamaños y de forma esférica o
cilíndrico-ojival, generalmente de plomo o hierro.
POLVORA
La pólvora es el elemento característico de las armas de fuego y es la
que produce la fuerza necesaria para propulsar, impeler o empujar, la
bala por dentro del ánima del cañón, convirtiéndolo así en proyectil.
FULMINANTE
El aparato de ceba o fulminante también denominado cápsula iniciadora
(pistón), es la parte del cartucho donde se aloja la sustancia iniciadora
encargada de comenzar la ignición
TIPO DE BALAS
BALA OJIVAL
BALA AGUDA
BALA HUECA
Una bala de punta hueca es un tipo de bala expansiva que se
expande al impactar, provocando un golpe más letal sin penetrar más
de lo necesario.
FUNCIONAMIENTO DE LAS ARMAS DE FUEGO
Un arma de fuego es un aparato mecánico que propulsa un proyectil a alta
velocidad a través de un tubo como resultado de la expansión de gases
que se produce al quemarse el combustible. Las armas de fuego han
cambiado, pero aún se basan en forzar un proyectil, tal como una bala, a
través de un cañón.
MECANISMO DE DISPARO
Para disparar, cuando el cilindro ha girado hasta la posición en que la
siguiente recámara está alineada con el cañón del arma, se presiona
el disparador (gatillo) para soltar el trinquete que libera el martillo y
dispara la munición.

El percutor golpea violentamente el pistón del cartucho alojado en la


recámara, el cual contiene un elemento altamente explosivo. El explosivo
contenido en el pistón o fulminante reacciona explotando y liberando
gases, temperatura y una llamarada dirigida hacia el interior de la vaina.
CAPITULO 2:
INDENTIFICACION DE ARMAS
Métodos para identificar un arma de fuego

1. MARCA DEL ARMA

2. TIPO DE ARMA

3. MODELO

4. COLOR DEL ARMA (GRIS, CROMODO, CAFÉ, ACERADO)

5. CALIBRE (LA BOCA DEL CAÑON SE MIDE)

6. MECANISMO DE DISPARO

7. LONGITUD DEL ARMA (LONGITUD DEL CAÑON)

8. NUMERO DE SERIE

9. CARACTERISTICAS PARTICULARES NO PROPORCIONADAS


POR EL FABRICANTE

10. POSICION DE SEGUROS

11. TIPO DE CARTUCHO EN A RECAMARA

´PARTES DE UNA ARMA DE FUEGO


Cantonera
el extremo de la culata que se recarga contra el hombro. Puede tener un
acojinamiento para el retroceso o la patada.
Boca del cañón
el extremo frontal del cañón donde salen los proyectiles disparados.
Recámara
el inicio del cañón que sostiene el tiro cartucho o el cartucho de
proyectiles perdigones para disparar.
Retrocarga
a parte posterior del cañón, empezando con la recámara.
Alma del cañón Ánima
el canal interior del cañón por donde viajan los proyectiles disparados.
Seguro
un aditamento mecánico diseñado para prevenir disparos accidentales
(que nunca debe ser usado como alternativa para el manejo seguro de
un arma de fuego).
Cartucho cargador
un contenedor donde se colocan las municiones para cargarlas en la
recámara. Éste se puede colocar dentro de la culata o en un contenedor
desmontable.
Gatillo
la parte que se mueve con el dedo para disparar el cartucho o la bala o
el cartucho de perdigones.
Guarda del gatillo
un anillo protector que impide que el gatillo se dispare o se toque de
manera accidental.

ANEXO FOTOGRAFIAS
ANIMAS DE CAÑON
TECNICAS DE ANALISIS DE MARCAS DE FUEGO
La Balística Identificativa es la rama de la Física Forense que se enfoca
en comparar las señales identificativas impresas por un arma de fuego;
estas son características que aportan información de las señales de
clase (calibre, lote, año de fabricación y marca de la casa fabricante),
señales de subclase (forma del fondo de percusión) y señales
individuales (Huella del eyector y cráter de percusión); este
procedimiento lo realiza el perito en balística mediante el macroscópico
de comparación, comparando las señales individuales entre dos vainillas
diferentes con el fin de determinar el arma por la que fueron disparadas;
sin embargo, tal procedimiento se puede realizar mediante la utilización
del procesamiento digital de imágenes a través de algoritmos
desarrollados en lenguaje Matlab y su caja de herramientas en lo
referente al tema.
ANALISIS DE ESTRIAS Y SURCOS EN PROYECTILES
El perito en balística de la Policía Nacional de Colombia, dentro de sus
funciones, realiza el procedimiento de cotejo microscópico de vainillas y
proyectiles disparados con armas de fuego, dentro del cual se encuentra
el análisis de las características de clase, subclase e identidad a
proyectiles cuya constitución no es la misma, como es el caso que se ha
evidenciado, donde los cartuchos calibre 7.65 mm (para pistola) son
utilizados en los revólveres calibre .32 largo; el objetivo del estudio es
efectuar un análisis comparativo del micro-rayado de las estrías entre
dichos proyectiles; se utilizó el método de observación científica, con
enfoque cuantitativo de tipo comparativo, el cual permitió evidenciar que
el nivel de uniprocedencias, al realizar cotejos entre estrías de
proyectiles calibre 7.65 mm encamisado y .32 largo en plomo, es muy
bajo;
este resultado se logró documentar y consolidar en una tabla de datos,
que al someterla al sistema estadístico obtuvo la cuantificación,
disposición y análisis de las observaciones. Se llegó a la conclusión de
que no es viable realizar cotejos microscópicos de proyectiles cuyas
constituciones sean diferentes, como es el caso de las balas calibre 7.65
mm (encamisado) y .32 largo (plomo); de esta manera se orientan los
procedimientos de los profesionales en balística.

“Rev. Crim. / Volumen 60 - Número 1 - enero-abril 2018 - pp. 33-44 - ISSN 1794-3108 - Bogotá, D.
C., Colombia”
ESTUDIO DE ARMAS MODIFICADAS Y ALTERADAS

ARMA MODIFICADA
Arma de fuego cuyas características originarias han sido alteradas para
hacerla más agresiva.
ARMAS CASERAS, IMPROVISADAS “CHISAS”
Armas de fuego tipo caseras o atípicas: De este tipo de fabricación se
pueden encontrar muchas denominaciones, algunas acertadas y otras
no tanto, algunos autores las hacen llamar armas “tumberas” o
“chispetas”, en nuestro país a este tipo de armas se le suele llamar
armas de fuego caseras o atípicas.
CAPITULO 3:
ANALISIS DE PROYECTILES Y CASQUILLOS
PROYECTILES
CASQUILLOS
EL ESTUDIO DE LOS CASQUILLOS Y SU IMPORTANCIA FORENSE

Balística Comparativa
Tiene por objeto determinar si las armas de fuego aseguradas de
presuntos eventos delictivos hayan percutido y disparado de origen
casquillos y balas que fueran recolectados como indicios de los hechos
que se investigan.

Balística Identificativa
Tiene como objeto determinar el calibre nominal de casquillos y balas
recolectados en un hecho delictivo, para llegar a establecer el tipo de
arma de fuego que se haya empleado para cometer dicho acto delictivo,
incluyendo la marca, modelo y país de origen de esta arma de fuego.
LA IMPORTANCIA FORENSE

El casquillo lesionado o percutido por una pistola contiene tres regiones


de información: marca del percutor, marca de cierre y la marca del
expulsor. Mientras que, si el homicida hace uso de un revólver, el
estampado de datos se produce en dos regiones: región del percutor y
la marca de cierre.
LOS PROYECTILES

Proyectil: Es cualquier cuerpo que es lanzado o proyectado en el


espacio contra un objetivo para producir efectos destructivos.
(Proyección: Acción y efecto de lanzar o dirigir una cosa hacia adelante
o a distancia)
Proyectil de arma de fuego: Bala que forma parte de un cartucho y que
es lanzado por el efecto de la deflagración de la pólvora, la cual produce
una explosión acompañada de gases a presión que impulsan al proyectil
en una trayectoria.

TIPOS DE PROYECTIL

1. Expansivos: Cuentan con un orificio en la punta y su efectividad se


debe a la presión que produce el aire al comprimirse en dicho hueco.
2. Explosivos: Contienen una pequeña cantidad de material explosivo,
colocado en el interior de un orificio producido en la cabeza del proyectil
y que se activa al entrar en contacto con el blanco, deformándose en
forma de disco.
3. Fumígenos: Contienen sustancias capaces de producir grandes
cantidades de humo.
4. Iluminantes: Contienen fósforo para producir una luz intensa, siendo
utilizados para iluminar grandes áreas.
5. Incendiarios: También contienen fósforo y son utilizados para
provocar incendios a distancia.
6. Perforantes: Son fabricados con materiales de alta resistencia a
efecto de que penetren cuerpos duros o metálicos.
7. Tóxicos: Son los que expiden gases tóxicos.
8. Trazadores: Se utilizan para marcar la trayectoria del proyectil
durante la noche, ya que contienen fósforo.
“WikiCrim – Definición de Proyectil y Tipos de Proyectil”
ESTUDIO CINEMÁTICO Y DINÁMICO DEL MOVIMIENTO DE UN
PROYECTIL
El movimiento de un proyectil se estudia en Mecánica como el ejemplo
clásico de un movimiento bidimensional, con aceleración constante en el
eje y (u ordenada) y con velocidad constante en el eje x (o abcisa). El
estudio cinemático es el que generalmente se encara, y se realiza
mediante dos condiciones ideales: la masa del sistema permanece
constante, y se desprecia la resistencia del aire.
Esto se debe simplemente a que, si fuesen empleadas dichas
condiciones, el análisis del citado movimiento sería de una gran
dificultad matemática, lo que "enmascararía" el significado físico del
sistema a estudiar.
Debido a las limitaciones descritas en el párrafo anterior, he creado un
modelo que incluye a ambas situaciones en el estudio del movimiento
bidimensional mencionado, y que además permite un estudio dinámico
junto al cinemático. La razón de esta última opción radica en que, por
experiencia personal como docente de Física, he notado que cuando se
estudian la Cinemática y la Dinámica por separado, los alumnos suelen
olvidarse de que las variables velocidad y aceleración que son
estudiadas en la primera, están vinculadas con la cantidad de
movimiento (producto de la masa por la velocidad) y la fuerza (producto
de la masa por la aceleración), respectivamente, en la segunda.
El modelo se presenta a continuación:
Una de las gráficas obtenidas es la siguiente, y pertenece a la cantidad
de movimiento - en x e y - de un sistema que pierde su masa inicial de
2Kg a razón de 0.2 Kg/s; su cantidad de movimiento inicial es de 80 Hy
(o N . s) tanto en sus componentes x e y; y tiene resistencia del aire.
El movimiento de un proyectil normalmente se define como el que
realiza un móvil cuando es impulsado con una velocidad inicial, y con un
cierto ángulo - mayor que 0º y menor que 90º - respecto a la horizontal.
Cuando se modifica el ángulo a 90º, y también con una velocidad inicial,
el móvil describe un movimiento unidimensional conocido como "tiro
vertical". Y cuando la velocidad inicial es nula, el movimiento también
unidimensional es conocido como "caída libre".
Dicho de otra manera, el tiro vertical y la caída libre son casos
particulares del movimiento del proyectil, debido al cambio de las
condiciones iniciales. Este modelo permite no sólo analizar los
movimientos citados con anterioridad como pertenecientes a la misma
estructura, sino también "convencer" a quien lo emplea de que así es.

Esta última acotación está fundamentada también en mi experiencia


docente, porque los estudiantes, en líneas generales, no suelen
relacionar los tres tipos de movimientos mencionados.
Como conclusión, debe destacarse la polifuncionalidad de este modelo.
Permite estudiar, analizar, y comprender distintos tipos movimientos
tanto desde el punto de vista cinemático como dinámico de una forma
relativamente sencilla; tarea que es muy difícil de realizar de otra
manera. Además, los resultados suelen ser sorprendentes cuando uno
realiza la simulación por primera vez en una situación que habitualmente
no es tenida en cuenta cuando está acostumbrado a trabajar con las
hipótesis clásicas para el movimiento del proyectil.

Lo que hace diferente este enfoque de otros usados para estudiar


sistemas complejos es el análisis de los efectos de los bucles o ciclos de
realimentación, en términos de flujos y depósitos adyacentes. De esta
manera se puede estructurar a través de modelos matemáticos la
dinámica del comportamiento de estos sistemas. La simulación de estos
modelos actualmente se puede realizar con ayuda de programas
computacionales específicos.
Originalmente desarrollada en 1950 para ayudar a los administradores
de empresas a mejorar su comprensión de los procesos industriales,
actualmente se usa en el sector público y privado para el análisis y
diseño de políticas. Fue creada a principios en la década de 1960 por
Jay Forrester de la MIT Sloan School of Management del Massachusetts
Institute of Technology) con la creación del MIT System Dynamics
Group.
Los modelos de simulación con Dinámica de Sistemas tienen
aplicaciones en prácticamente todas las áreas del conocimiento como
podemos observar en los numerosos artículos publicados en los
congresos anuales de la System Dynamics Society. Se trata de una
potente herramienta para:
Enseñar a los reflejos del sistema de pensamiento de las personas que
está siendo entrenado.
Analizar y comparar los supuestos y modelos mentales acerca de cómo
funcionan las cosas.
Obtener una visión cualitativa sobre el funcionamiento de un sistema o
las consecuencias de una decisión.

Reconocer arquetipos de sistemas disfuncionales en la práctica diaria.


Los modelos permiten simular el impacto de diferentes políticas relativas
a la situación a estudiar ejecutando simulaciones what if (¿qué pasaría
sí?) que permiten ver las consecuencias a corto y medio plazo, y ser de
gran ayuda en la comprensión de cómo los cambios en un sistema lo
afectan en el tiempo. En este sentido es muy similar al Pensamiento
sistémico ya que se basa en los mismos diagramas de causales con
bucles o lazos de retroalimentación (feedback). Sin embargo, estos
modelos de simulación permiten además hacer simulaciones para
estudiar el comportamiento de los sistemas y el impacto de políticas
alternativas. Se utiliza en especial para investigar la dependencia de los
recursos naturales y los problemas resultantes del creciente consumo a
nivel global para mejorar el especial en el desarrollo de nuevos
productos. Existe una gran variedad de marcas de software en el
mercado que ayudan a aplicar esta herramienta de una forma amigable:
Vensim, Stella, ithink, Powersim, Dynamo, etc.

“Claudio M. Enrique”

Análisis de proyectiles deformados y fragmentados

El proceso de deformación se inicia al impactar con el cuerpo del animal


manteniendo estable su masa. Está concebido de tal modo que
prácticamente no pierde peso en el cuerpo del animal.
Tecnología de análisis balístico

Los sistemas de análisis balístico se refieren a soluciones


automatizadas de análisis balístico que almacenan en una base de
datos informatizada las imágenes y la información relativa a balas y
casquillos de armas de fuego utilizadas en los crímenes, con el fin de
ayudar a los expertos forenses a realizar las identificaciones adecuadas
y apoyar los procesos de investigación o mismo de enjuiciamiento.

El objetivo es agilizar la tarea de cotejar la información balística en las


investigaciones policiales, y comparar evidencia de una investigación
actual con investigaciones previas y con armas utilizadas en otros
(múltiples) delitos.
En los métodos tradicionales de análisis balístico, cuando se recogen
pruebas en la escena del crimen, los funcionarios forenses deben
buscar manualmente en las bases de datos de imágenes y en otras
colecciones de pruebas para examinar a los posibles candidatos hasta
encontrar una coincidencia exacta con el sospechoso. Con la
informatización del proceso mediante el uso de sistemas integrados de
identificación balística, estos procedimientos de búsqueda e
identificación de posibles coincidencias de candidatos en
investigaciones y juicios policiales anteriores se automatizan, agilizando
y optimizando el proceso de análisis.

La tecnología de identificación balística líder en el mundo

Descripción breve del sistema IBIS®


La tecnología IBIS® (Sistema Integrado de Identificación Balística)
ofrece a las fuerzas del orden una solución eficaz de identificación
balística. IBIS ayuda a reducir los delitos con armas de fuego al
identificar vínculos entre los que se utiliza la misma arma.
IBIS es una solución completa, ya que brinda la extracción de
información vital de pruebas balísticas hasta la revelación de posibles
coincidencias. Su infraestructura está diseñada para satisfacer las
necesidades de la policía
y las organizaciones militares.
Los instrumentos necesarios como los microscopios, software, etc. para
identificar casquillos y proyectiles son altamente especializados, por lo
tanto, muy caros y solo los encontramos en los laboratorios de balística
forense de las diferentes fiscalías.
Capítulo 4:
ANÁLISIS DE TRAYECTORIA Y DISPAROS
Dicho término se adecúa en relación con el espacio del proyectil en el
aire, por lo tanto, trayectoria puede definirse en términos balísticos
como: la dirección y sentido que sigue el proyectil o los proyectiles
desde que abandona el plano de fuego del arma, hasta que impacta un
objeto u objetivo
DETERMINACIÓN DE TRAYECTORIAS DE DISPARO
El método más usado y extendido para determinar la dirección de
proyección consiste en introducir una varilla recta por los orificios de
entrada y salida con dispositivos láser, que fielmente indica la dirección
que tomó el proyectil.

Este método resulta fácil de aplicar cuando el cuerpo atravesado


presenta un grosor importante, es decir, cuando entre el orifico de
entrada y el de salida existe una buena distancia. Pero ¿Qué ocurre
cuando queremos determinar la dirección de proyección sobre una
chapa de varios milímetros de espesor, como, por ejemplo, la
carrocería de un vehículo? En estos casos no sirve para nada introducir
las varillas ya que serán muchas las posibles direcciones
alrededor de la dirección real. Estaríamos cometiendo grandes errores
en la determinación de la trayectoria, ya que tan solo 5º de
diferencia en la varilla podrían implicar más de un metro de diferencia en
la distancia o la altura de la posición de disparo, con lo cual, la
determinación de la posición desde la que se disparó estaría dentro del
campo de las conjeturas y nunca se podría afirmar dicha posición.
El método que aquí se presenta se basa en la morfología del orificio de
impacto y en las razones trigonométricas para determinar la trayectoria
del mismo. Es decir, que estudiando la morfología del orificio y aplicando
la trigonometría simple, se puede determinar la dirección con la que se
produjo el disparo con un margen de error mínimo.
Para aplicar este método se han de tener en cuenta los siguientes
factores:
1. Morfología del orificio (circular, elíptica, …)
2. Análisis geométrico del orificio (medidas de sus diámetros)
3. Tamaño del proyectil
4. Inclinación del cuerpo al que se ha proyectado (en
vehículos es normal que algunas partes del mismo
presenten inclinaciones)
1 – Morfología del orificio
Analizaremos la morfología del orificio, es decir, que debemos
comprobar, con un calibre pie de rey, las medidas de los diámetros del
orificio a fin de comprobar si es circular o presenta una forma elíptica.
En el caso de que todos los diámetros sean iguales, estamos ante un
caso de orificio circular, que sería el más fácil ya que solo ha podido ser
provocado con una dirección de proyección ortogonal a la superficie, es
decir, que forma 90º con la superficie.
En el caso de que las medidas de los diámetros sean diferentes
estamos ante un orificio elíptico y pasaremos al punto 2.
2 – Análisis geométrico del orificio
Ahora debemos encontrar las medidas de los diámetros menor y mayor
del orificio elíptico, teniendo en cuenta que si dibujáramos los diámetros
mayor y menor éstos formarían 90º uno con respecto al otro tal y como
se indica en la siguiente figura:
Una vez identificados los diámetros mayor y menor y conocidas sus
medidas en milímetros pasamos al punto 3.

3 – Tamaño del proyectil


Ahora necesitamos consultar las bases de datos del fabricante del
proyectil para conocer exactamente el diámetro y longitud del proyectil.
Por ejemplo, si el orificio anterior hubiera sido efectuado por un proyectil
del calibre 9 mm, sabemos que tiene unos 8.92 mm de diámetro de
unos 13.36 mm de longitud.

4- Inclinación de la superficie de proyección


Antes de comenzar a hacer el estudio morfo-geométrico es importante
establecer si la superficie en la que se encuentra el orificio presenta una
inclinación con respecto un plano vertical
imaginario. Esto lo podemos hacer con un simple clinómetro que
consiste en una aguja en cuya parte inferior hay un peso, de manera
que cuando la superficie es un plano vertical, el clinómetro, que se
pega a la superficie, indicaría cero grados y cuando la superficie es un
plano horizontal el clinómetro marcaría 90º.
5- Análisis trigonométrico del orificio estudiado
Una vez efectuados los pasos anteriores podemos empezar a hacer un
cálculo trigonométrico para poder identificar la dirección con la que se
produjo el disparo.
Para realizar el cálculo usaremos la figura del ejemplo anterior.
Proponemos que uno de los diámetros sea el eje X y el otro sea el eje Y.
Esto lo podemos hacer porque son perpendiculares. En nuestro ejemplo
vamos a suponer que el eje X coincide con el diámetro mayor y el eje Y
coincide con el menor. Entonces tenemos los siguientes diámetros:
Si el proyectil atravesara el objeto a 90º, es decir, perpendicular a él,
el orificio sería un círculo. Sabemos que uno de los ejes, el Y, sí que es
de 9 mm, por lo tanto, podemos saber que la dirección de proyección
forma 90º con respecto al eje Y. Como hemos supuesto que el eje Y es
el diámetro menor, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la
dirección de proyección es de 90º con respecto a ese eje. Pero
¿Cuántos grados forman la dirección de proyección
con respecto el eje X? Si el proyectil entrara en el cuerpo de forma
paralela al mismo la forma del orificio sería elíptica y con las mismas
dimensiones que el proyectil, es decir, que su diámetro menor sería de
8.92 mm y su diámetro mayor sería de 13.36 mm. En la siguiente figura
se representa el proyectil con sus medidas y la superficie contra la que
impacta, pero haciéndolo con distintos grados, concretamente de 10º de
10º.

En rojo está representado el proyectil con sus medidas, los arcos


representan los ángulos de entrada y las líneas en negro
representan los orificios de entrada del proyectil con unas medidas para
cada ángulo. Por ejemplo, si el proyectil entra en el objeto con 10º de
inclinación la medida de ese diámetro sería el doble de la que se
representa en la figura anterior para su radio, el primero de 4.53 mm. Es
decir, que un proyectil, de 8.92 mm, que penetra con una inclinación de
10º con respecto a la perpendicular, deja un orificio en ese eje de 4.53
mm de radio, o lo que es lo mismo, 4.53 X2 = 9.06 mm de diámetro. O
por ejemplo si el mismo proyectil entra en el cuerpo con una inclinación
de 30º con respecto a la perpendicular dejaría un orificio con un
diámetro de 5.15 X2 = 10.3 mm. Y así sucesivamente teniendo en
cuenta que nunca debemos superar los 13.36 mm que es el tamaño
total de la longitud del proyectil. Pero ¿de dónde salen esas medidas de
longitud de los radios? Por la trigonometría.
Vamos a coger el triángulo formado por los 4.46 mm del proyectil si el
impacto se produjo a 90º y el radio de 4.53 mm que se han medido con
el calibre. Entre ambos radios situamos en ángulo α. Usamos la razón
trigonométrica del coseno y deducimos que:
cos α = cateto contiguo (4.46) / hipotenusa (4.53)
cos α = 4.46/4.53; cos α = 0.984; α = arc cos 0.984 = 10.08º
Si nos encontramos con un diámetro de 9.06 mm, es decir, 4.53 mm de
radio, podemos afirmar que el ángulo que forma el proyectil con la
superficie es de 10.08º. Y este cálculo se hace usando datos que
conocemos, como el radio del proyectil y el radio que se ha medido por
el orificio de entrada.
Hagamos otro ejemplo:
El diámetro mayor del orificio de entrada tiene una longitud de 11.64 mm
y el proyectil es de 8.92 mm de diámetro. Entonces dividimos
11.64 /2 = 5.82 mm de radio, y cogemos los 4.46 mm del radio del
proyectil:
cos α = cateto contiguo (4.46) / hipotenusa (5.82)
cos α = 4.46/5.82; cos α = 0.766; α = arc cos 0.766 = 39. 97º =40º
En este caso la dirección del proyectil forma 40º con respecto al del
cuerpo que recibe el disparado.
Únicamente existe una incertidumbre con ángulos de proyección muy
grandes, es decir, con disparos muy tangenciales. Esta incertidumbre se
debe a que según la figura representada a continuación hay una línea,
pintada de rosa, que representa un ángulo del que matemáticamente se
pude calcular su ángulo, mediante la tangente, pero que usa longitudes
superiores a los 13.36 mm de longitud del proyectil, algo que en realidad
nunca pasará, ya que nunca dejaremos un orificio mayor que la longitud
del propio proyectil. Si calculamos, mediante la tangente, este ángulo,
sabremos que estamos hablando de ángulos comprendidos entre 71.
54º y 90º. Aunque el de 90º sí que lo conocemos porque abarca justo la
longitud del proyectil, 13.36mm.

Este abanico de incertidumbre se calcula de la siguiente forma:


Tan α = cateto opuesto (4.46 mm) / cateto contiguo (13.36 mm) =0.333
Α = arc tan 0.333 = 18. 46º 90º – 18. 46º = 71. 54º
Es decir, que desde un ángulo de 71. 54º hasta 90º, sin contar 90º
que sería cuando el proyectil incide de forma paralela a la superficie, no
se podría saber exactamente qué ángulo forma, pero si podemos
afirmar que estamos en ese rango de ángulos, que no es poca
información. Para el resto de ángulos, desde 0º hasta 71. 54º el método
es bastante exacto.
“JUAN JOSÉ HELLÍN RODRÍGUEZ
Perito en Reconstrucciones de hechos y Balística”
RECONSTRUCCIÓN DEL DISPARO
1.RECONSTRUCCIÓN DEL DISPARO.
Con la asistencia de: Expertos médicos para analizar heridas:
Fabricantes de armas de fuego
- Investigadores de la escena del crimen
La reconstrucción del disparo también permite entender la trayectoria y
el impulso, por lo que puede ayudar en la entender si se ha tratado de
un hecho accidental, suicidio o intencionado.
Con esta información, el Perito en Balística puede determinar la
secuencia de acontecimientos que rodean la descarga de arma de
fuego. Con lo que está en una situación óptima para emitir en informe
pericial criminalístico, analizando la escena, e ilustrando a la corte sobre
las conclusiones obtenidas de este estudio científico.
Capitulo: 5
PRUEBAS DE DISTANCIA Y ENERGÍA DE IMPACTO

La energía de impacto es la aplicación de la energía cinética en la


balística y es una de las partes más importantes de la misma, ya que en
ella se demuestra el verdadero poder de un proyectil, es decir, es inútil
un proyectil rápido pero ligero, lo mismo pasa con un proyectil pesado
pero lento.
La energía de impacto es distinta a la presión de impacto, ya que en la
presión de impacto se expresa la cantidad de energía que se distribuye
en cierta área, por ejemplo, supóngase que se tienen dos proyectiles del
mismo peso, y ambos son lanzados a la misma velocidad, pero uno de
los proyectiles es plano y otro es de punta, si ambos impactan a una
distancia de un metro, el proyectil plano distribuirá la energía de impacto
en una mayor área que el de punta, por lo tanto será mayor la presión
en el de punta, aumentando su capacidad de penetración. Si ambos
proyectiles hubiesen impactado a 50 metros, el proyectil plano hubiese
tenido una menor energía de impacto, ya que es mayor su resistencia al
aire y menor su coeficiente balístico, por lo tanto, habría perdido más
velocidad y altura que el proyectil de punta.
El tipo de proyectil jamás va a influir en la energía de impacto, ya que en
la energía de impacto solo influye la velocidad a la que el proyectil
impacta un objeto y la masa del proyectil.
En la energía de impacto se usan mayormente 4 unidades: Kilogramo
metro (kg m), Newton metro (N m), Julio (J) y Libra pie (Lb ft).
ANEXO FOTOGRAFIAS
ANÁLISIS DE PATRONES DE DISPERSIÓN Y PROYECCIÓN
A continuación, anexaremos algunas fotos analizando los patrones de
dispersión del ahumado y proyección las siguientes fotografías fueron
tomas en una práctica elaborada en la universidad hecha por nosotros
mismos.
HERIDAS POR ARMAS DE FUEGO
Una herida por arma de fuego es causada cuando se dispara una bala u
otro proyectil hacia el cuerpo o a través de este. Las heridas por arma
de fuego pueden causar lesiones graves, como: Hemorragia intensa.
Daño a tejidos y órganos.

Ejemplo Real

Herida por arma de fuego.


El caso que nos ocupa, es el de un varón joven, bien nutrido, que fue
hallado muerto en su habitación junto a un fusil de asalto. Las livideces
ocupaban los planos dorsales y eran de color sonrosado, la rigidez
cadavérica era completa, venciéndose con facilidad. En la extremidad
cefálica había dos heridas que describiremos a continuación, no
apreciándose en el examen externo otras
lesiones traumáticas.
En la región su mentoniana se apreciaba una herida contusa con orificio
irregular, estrellado, cuyas paredes estaban tapizadas con restos
negruzcos mezclados con sangre. Los bordes también eran negruzcos y
sobre ellos destacaban dos prolongaciones: una en la zona más apical y
otra en la inferior. (Fotografía n° 1).
A Fotografía n° 1.- Orificio de entrada.

En la región interparietal media presentaba otra herida de forma


estrellada y bordes ever-tidos con pérdida de parte del cuero cabelludo y
de la calota craneal.
A Fotografía n° 3.
- Trayecto de la herida.
En el examen interno se apreció, en la fosa craneal media, el cuerpo del
esfenoides perforado por el trayecto de la bala, el cual era hemorrágico
y se encontraba ennegrecido. (Fotografía n°
3). Los bordes de las microfracturas de la silla turca se encontraban
evertidos hacia el interior del cráneo. En la fotografía, las pinzas
penetran por el orificio de entrada en la cavidad craneal.
El cerebro se encontraba atravesado a este nivel por la prolongación del
trayecto, con una dirección ascendente atravesando el quiasma óptico y
la región anterior del cuerpo calloso. En la calota craneal encontramos
un orificio de salida con la tabla interna del cráneo en cono truncado y la
tabla externa con la base del cono y numerosas micro fracturas a este
nivel. En el cuero cabelludo presentaba las características de las heridas
producidas en vida, con infiltración de sangre, hemorragia externa y
sangre coagulada en el fondo de la herida y sobre la piel. Los bordes
externos del orificio a nivel del cuero cabelludo son de tipo estrellado y
evertidos hacia fuera, existiendo numerosos restos pequeños de masa
encefálica entre los cabellos.
Se realizaron las determinaciones analíticas de rigor de metales y
granos de pólvora en las
heridas, así como en ambas manos.

COMENTARIO. -
Los elementos que integran el disparo vienen determinados, en las
armas modernas de largo alcance, por la pólvora y el proyectil. El Taco
tenía mayor importancia en las armas antiguas, ocasionando a veces la
muerte en ausencia de proyectil (armas de fogueo) [I]. También podía
servir para conocer el calibre de la escopeta utilizada en un homicidio y
en ocasiones el origen del cartucho [2]. En la actualidad son muy
reducidos y su utilidad se limita a algunos tiros a muy corta distancia con
determinadas armas.
HERIDA DE ENTRADA
• Orificio
Puede ser único (lo más habitual) o múltiple
Puede ser redondeado u oval
Puede seguir las líneas de las fibras elásticas
En disparos a corta distancia y más en los a boca de jarro, forma
estrellada, por el efecto de los gases (de dentro a fuera)
Diámetro variable. Mayor o menor que el proyectil. Influye la forma del
proyectil, la velocidad de llegada y la elasticidad de la piel.
• Tatuaje
Son los elementos que se sitúan alrededor del orificio
Está formado por la cintilla de contusión y el taraceo o tatuaje
propiamente dicho
CINTILLA DE CONTUSIÓN
Se sitúa inmediatamente después del orificio y se produce por:
1 contusión de la piel por la bala
2 roturas de fibras elásticas por distensión de la piel, antes de
romperse
3 frotación de la piel por el giro del proyectil
4 limpieza de la suciedad portada por la bala al atravesar la piel
TARACEO
Se forma por:
• la quemadura de la llama
• el depósito del negro de humo
• la incrustación de los granos de pólvora
Hay un taraceo deleble (lavable) y otro indeleble (no lavable). Este
último está conformado por la quemadura y los granos de pólvora que
se han incrustado más profundamente
TRAYECTO
Es el recorrido del proyectil en el interior del cuerpo.
Pueden ser rectilíneos o desviados.
Las desviaciones pueden deberse a choques con huesos que, si se
fragmentan, dan lugar a trayectos múltiples
ORIFICIO DE SALIDA
Puede existir o no
Muy variable en forma y tamaño
Por el mecanismo de producción suele tener los bordes y vertidos
Si ha habido fragmentación, puede haber más de uno
Carecen de cintilla de contusión y tatuaje
HERIDAS DE PERDIGONES
Puede considerarse que cada uno de los perdigones va a dar lugar a un
orificio de entrada y a un trayecto
La forma dependerá de la distancia a la que se ha efectuado el disparo
A muy corta distancia, no ha dado tiempo a que se separen los
perdigones, por lo que se formará un gran orificio de entrada.
A más Arga distancia se habrá producido la separación y cada perdigón
actuará de forma independiente en un área mucho más amplia
Los trayectos aislados son generalmente cortos
Habitualmente no hay orificio de salida
USO DE TECNOLOGIA EN PRUEBAS DE DISPAROS
Capítulo 6:
ESTUDIOS DE LAS ESCENAS DEL CRIMEN

La balística forense sirve para estudiar las cuestiones químicas y físicas


inherentes al movimiento de diferentes tipos de proyectiles, como las
balas, los misiles y los cohetes. La trayectoria y la fuerza en el
comportamiento de un proyectil de acuerdo al entorno están entre las
temáticas que analiza esta especialidad.

La balística se estudia según el momento del disparo en el que se


encuentre. Así, si el proyectil no ha abandonado el cañón, será la
interna; si lo abandonó y está en vuelo, es la externa y cuando llegue al
objetivo, será el de efecto y también forense.

Con las pruebas que realizan los expertos se puede determinar si un


arma de fuego está involucrada en diferentes delitos. La prueba de la
balística es fundamental en un juicio oral, ya que suministra los
procedimientos aplicados en la investigación e individualización de los
objetos involucrados en el delito (arma de fuego, proyectil, etc). El perito
es el encargado de realizar la descripción de los orificios de entrada y
salida del proyectil, el experto recopila información de las actas de
inspección a cadáver, de las necropsias; en caso alguno de que el
proyectil haya causado orificios en prendas de la víctima, el será el
encargado de analizarlas.

Así mismo en el transcurso de las clases realizamos una práctica en el


jardín de la soterraña sobre una escena donde se presentó
presuntamente una riña entre varios tiradores y posteriormente se tuvo
que intervenir.

Anexo fotografías
¿Cómo saber si una persona ha usado un arma de fuego?

PRUEBA DE RODIOZANATO DE SODIO

La prueba de rodizonato de sodio es una prueba puntual utilizada para


la detección de plomo en balas y casquillos. Para realizar la prueba, se
coloca una pequeña gota de solución de rodizonato de sodio al 0,1% y
una solución de ácido clorhídrico al 3% sobre la bala o el
casquillo, y la bala o el casquillo se volverán rápidamente de color rojo
cuando se detecte plomo. El color de reacción producido por este
proceso se debe a la formación de cloruro de plomo (II) a partir del
reactivo de rodizonato de sodio que ha sido extraído de su forma de sal
de molibdato en un entorno ácido formado por ácido clorhídrico (HCI).
La reacción procede mediante la oxidación de los iones de plomo para
formar iones de cloruro de plomo (II). El cloruro de plomo (II) forma un
complejo muy estable con el ácido rodiozónico, lo que da lugar a una
coloración rosada en contacto con la piel o las mucosas, lo que supone
un riesgo potencial de exposición profesional por inhalación o absorción
dérmica.

La prueba de rodizonato de sodio es una prueba puntual utilizada para


la detección de plomo en balas y casquillos.
La prueba consiste en verter una pequeña cantidad de solución de
rodizonato de sodio sobre la superficie de la muestra. La reacción que
se produce es visible como un color rojo-anaranjado, que indica la
presencia de plomo. Si ve este color, su muestra contiene al menos un
0,1% en peso de plomo (0,1% significa 100 partes por millón).
Si no ve ningún color en su muestra, es posible que haya algunas
pequeñas cantidades de plomo en su muestra, pero no las suficientes
como para que aparezcan con este método de análisis; si eso ocurre,
intente utilizar otro método como el análisis por fluorescencia de rayos X
o la espectrometría de recuento de partículas.
Para realizar la prueba, se coloca una pequeña gota de solución de
rodizonato de sodio al 0,1% y una solución de ácido clorhídrico al 3%
sobre la bala o la vaina y ésta se volverá rápidamente roja cuando se
detecte plomo.
Para realizar la prueba, se coloca una pequeña gota de solución de
rodizonato de sodio al 0,1% y una solución de ácido clorhídrico al 3%
sobre la bala o la vaina, y la bala o la vaina se volverán rápidamente
rojas cuando se detecte el plomo.
La solución puede hacerse mezclando rodizonato de sodio y ácido
clorhídrico. También es posible comprar soluciones prefabricadas para
esta prueba. Esta prueba se puede utilizar en balas o casquillos de todo
tipo, incluidas las balas encamisadas que se suelen utilizar en las balas
de los rifles como el.223 Remington/5.56 NATO/.300 Blackout
(subsónico).

Conclusión: El rodizonato de sodio es un reactivo muy potente para


detectar plomo en cantidades mínimas.
La prueba de rodizonato de sodio es un reactivo muy potente que se
utiliza para detectar trazas de plomo. Es un fuerte agente reductor, lo
que significa que perderá electrones y se oxidará cuando se exponga a
compuestos que contengan metales, incluido el plomo.
Cuando esto ocurre, la solución cambia de color y se vuelve rosa. Esta
reacción puede utilizarse como indicador del plomo en la muestra.

ANEXO FOTOGRAFÍAS
De igual manera tuvimos la grandiosa oportunidad de poder elaborar
una práctica donde el profesor nos instruyó para llevarla a cabo.

ANEXO FOTOGRAFÍAS
Agradecimientos:

En primer lugar, queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a


Dios, fuente de sabiduría y guía constante en nuestro camino
académico. Su gracia y bendiciones han sido fundamentales para el
desarrollo de este proyecto.

También deseamos extender nuestro reconocimiento a la Universidad


CECIJUC, cuyo compromiso con la educación y la excelencia
académica nos ha brindado las herramientas necesarias para crecer
como profesionales. Agradecemos a toda la comunidad universitaria por
su apoyo incondicional y por fomentar un ambiente propicio para el
aprendizaje y el crecimiento personal.

En especial, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al


profesor Ing. Lucio Jesús Morales Calderón. Su dedicación, experiencia
y pasión por la enseñanza han dejado una huella imborrable en nuestro
camino académico. Sus conocimientos en el campo de estudio han sido
invaluables para el desarrollo de esta investigación. Apreciamos
profundamente su orientación, paciencia y la forma en que nos inspiró a
ir más allá de nuestros límites.

No podemos dejar de mencionar a todos aquellos profesores,


compañeros y personal administrativo que, de una u otra manera,
contribuyeron a nuestra formación y al éxito de este proyecto. Sus
aportes, consejos y motivación nos impulsaron a alcanzar nuestras
metas.

Por último, pero no menos importante, queremos expresar nuestro


agradecimiento a nuestras familias y seres queridos, quienes han sido
un apoyo incondicional a lo largo de nuestra trayectoria académica. Su
amor, paciencia y comprensión han sido fundamentales para enfrentar
los desafíos y alcanzar nuestros sueños.
En resumen, agradecemos a Dios, a la Universidad CECIJUC y al
profesor Ing. Lucio Jesús Morales Calderón, así como a todos aquellos
que de alguna manera contribuyeron a este proyecto. Sin su apoyo, esta
investigación no habría sido posible. Estamos profundamente
agradecidos por la oportunidad de aprender, crecer y ser parte de una
comunidad académica tan enriquecedora.

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