Trastornos Neurológicos y Cerebrovasculares
Trastornos Neurológicos y Cerebrovasculares
Estamos llegando a las Patologías III cuya base relacionada se encuentra en el órgano más
complejo desde la mirada fisiológica, energética y cuántica, el cerebro, y que además es
parte del Sistema Nervioso Central, un entramado de vías con células especiales que tienen
la particularidad de transmitir y recepcionar información para dar vida a la vida. Desde el
punto de vista de la medicina alópata, la conexión de estas células llamadas neuronas se
realiza dentro de un contexto físico eléctrico y bioquímico, sin embargo y de acuerdo a la
experiencia y a lo que he ido detectando, no solo está involucrada la energía eléctrica o
electromagnética, también existen otros flujos energéticos de comunicación, a los que he
denominado flujos cuánticos, es decir que, una transmisión de información no solamente se
desplaza a través de vías por las neuronas con sus dendritas o axones en forma física, si no
también, existe la resonancia a través de subpartículas atómicas cuyas vías no son
necesariamente las células nerviosas. Estas detecciones bioenergéticas que no maneja la
ciencia médica actual hacen que la medicina convencional aún se encuentre en el
entramado del desconocimiento etiológico, de diagnósticos y de tratamientos,
principalmente en estas Patologías III.
¿Cómo la medicina bioenergética y biomagnética aborda estas patologías o
sintomatologías?
Para responder a esta pregunta primero dividiremos en 3 grupos las alteraciones o
trastornos;
Trastornos Neurológicos, Trastornos cerebrovasculares y Otros relacionados.
Trastornos Cerebrovasculares
Estas alteraciones abarcan cualquier problema que afecten al sistema vascular cerebral, es
decir, que afecten a los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro. La consecuencia más grave
de estas alteraciones es la Apoplejía.
La Apoplejía, se refiere a un daño sufrido por el cerebro debido a la privación de suministro
sanguíneo hacia el tejido cerebral o por la extravasación o hemorragia en la corteza o en la
masa o núcleo cerebral. ¿De qué forma afecta esta alteración vascular?, cualquier
interrupción del flujo sanguíneo al cerebro (isquemia) se ven afectadas directamente las
células nerviosas dado que dejan de recibir el oxígeno y nutrientes pertinentes afectando su
funcionalidad temporal o permanentemente, esto implica una comunicación neurológica
deficiente con ciertas partes del cuerpo. Por otra parte, la extravasación puede provocar
hematomas con la consecuente compresión e irritación sobre el tejido cerebral pudiendo
provocar desde una disfunción cerebral simple, hasta parálisis.
La medicina alópata adopta en general como causa de apoplejía en personas avanzadas de
edad a la Hipertensión o a una arteriosclerosis avanzada, las cuales pueden producir una
hemorragia cerebral con incidencia isquémica y una parálisis progresiva. Sin embargo, y de
acuerdo a lo detectado por la medicina bioenergética las causas más relevantes y típicas
también provienen del factor patogénico. Efectivamente hay una variedad de patógenos que
hacen su resonancia en la zona cerebral provocando no sólo alteraciones cerebrovasculares
si no también, trastornos neurológicos.
Otro de los diagnósticos recurrentes es la migraña, ésta aparece de diferentes formas, con
síntomas como dolor, mareo y perturbaciones visuales que suelen ir acompañadas de
náuseas y a veces por vómitos. En algunos casos de migraña complicada puede causar
perturbación de la función cerebral. Estos síntomas de migraña la medicina alópata los
relaciona inicialmente con cambios estructurales de los vasos sanguíneos, específicamente
en sus diámetros con estrechamiento de éstos en el cuero cabelludo y el cerebro, y asocia
como factor etiológico a algunos alimentos, al vino tinto, a algunos medicamentos y a la
tensión.
Se ha considerado que un neurotransmisor, la serotonina, liberada por las células nerviosas
en el cerebro, es la que controla el diámetro de los vasos sanguíneos y así como ocurren
estrechamientos, también pueden dilatarse los vasos sanguíneos del cuero cabelludo y del
cerebro, afectando a más de la mitad o en toda la cabeza, con un dolor palpitante y grave.
Las lesiones y trastornos que afecten al cerebro y al Sistema nervioso central, pueden tener
como resultado discapacidades físicas y mentales. Como el cráneo es una caja cerrada, todo
tejido que exceda su tamaño, por edemas, hiperplasias o por cualquier fenómeno de
alteración en el cerebro, hará aumentar la presión intracraneal. Esto podrá causar daños al
tejido nervioso vital con la correspondiente pérdida de control y función física.
Es el caso que se dan muchas enfermedades y diagnósticos referidos a los daños
neurocerebrales o cerebro vascular, por lo cual, y desde el punto de vista de la medicina
Bioenergética y Biomagnética, el tratamiento de cada una de ellas tendrán como base en el
protocolo terapéutico, primero; el rastreo de los Patógenos específicos que la experiencia
nos indica son los más involucrados con la etiología de dichas enfermedades, segundo; la
detección del tipo de daño o fenómeno de alteración en las zonas intracraneal y médula
espinal, tercero; rastrear los factores etiológicos de estos fenómenos de alteración, cuarto;
revisar totalmente el FCM (Flujo cuántico memorial) según lo indicado en el Anexo 6 y
quinto; chequear áreas posibles con componentes neuronales o microcomponentes
neuronales con alteración, daños, inactivos y con falta de sinapsis. En una primera sesión
de bioenergética y biomagnetismo realizado a un paciente con alguna de estas Patologías
III, al aplicarle estos protocolos de rastreos, su organismo iniciará un proceso de ajuste
tisular y fisiológico, provocando una abertura energética a los apantallamientos de tal forma
que en una segunda clínica se podrá apuntar a factores sintomáticos localizados o
específicos con mayor eficiencia.
Para todo diagnóstico o sospecha de una de las patologías III, se debiera protocolarizar la
actividad terapéutica desde el punto de vista bioenergético teniendo como base el
biomagnetismo, de acuerdo a los siguientes factores de rastreos:
Primer factor de rastreo; Patógenos específicos
Estos patógenos deben ser considerados como base etiológica de las Patologías III, sin
perjuicio que ante un posterior rastreo o que, por efecto de encontrar algún factor
patogénico causante de una alteración, se detecte otro microorganismo involucrado.
En la columna derecha de la tabla solo se exponen los pares más conocidos, independiente
que existan otros para un mismo microorganismo, esto debido a que con el Protocolo
Bioiónico (Anexo 5) se puede prescindir de los pares biomagnéticos, entonces bastará con
un par, el que más utilicen o el más conocido para aplicarlo y eliminarlos totalmente del
organismo.
Una vez rastreados, detectados e impactados estos patógenos en el paciente, se debe
explorar la zona intracraneal cerebral, tanto en Meninges, Corteza cerebral, Masa o núcleo
cerebral, Diencéfalo (Ganglios basales, Sistema Límbico), Mesencéfalo, Pares Craneales,
Cerebelo y Cuero cabelludo, los posibles fenómenos de alteración.
Paciente con dolores de cabeza, tiene alteraciones en su corteza cerebral. FAV en lóbulo
Parietal izquierdo con Edema arterial (por virus de la Rabia) y FAE en lóbulo Occipital
zona derecha con una Hiperplasia (por virus Epsteinbar).
(Se supone que esto no lo sabemos, se detectará de acuerdo al siguiente rastreo)
Recuerden que estamos en un rastreo LOCALIZADO
¡Revisión intracraneal!
¿En este organismo se detecta una o más alteraciones en su corteza cerebral?
R: Afirmativa
¿La alteración o fenómeno de alteración se detecta en su lóbulo frontal?
R: Negativa
¿En lóbulos Temporal?
R: Negativa
¿En lóbulos Parietal?
R: Afirmativa
¿La alteración se detecta en su lóbulo Parietal Derecho?
R: Negativa
¿En su lóbulo Parietal izquierdo?
R: Afirmativa
¿Se detecta en su lóbulo Parietal izquierdo, en su corteza cerebral; un Fenómeno de
alteración celular (FAC)?
R: Negativa
¿Un Fenómeno de alteración vascular (FAV)?
R; Afirmativa
¿Se encuentra afectada o alterada una rama Venosa?
R: Negativa
¿Una rama Arterial?
R: Afirmativa (En algunos casos puede ser necesario especificar el tipo de arteria o vena)
¿En la rama arterial se detecta; Aneurisma? ...
Trombosis? ...Embolia? ...Hematoma? ...Hemorragia? ...Edema? ... Espasmo? ....
Al nombrar cada una de estos factores vasculares, el organismo entregará una respuesta
afirmativa cuando se nombre Edema, que es el caso de nuestro ejemplo.
En este rastreo primario, una vez detectado la alteración y la posición dentro de su
estructura encefálica se trata biomagnéticamente.
En este caso, como se requiere que el Edema drene y se elimine, se usa el “par trauma”
Poner cargas magnéticas (-) en lóbulo Parietal izquierdo y la carga (+) en el Riñón que el
organismo indique (preguntar si en derecho o izquierdo).
Se continúa con el rastreo.
Como puede haber otras alteraciones en la rama Arterial, se sigue preguntando por ello.
¿En la rama arterial se detecta; otro tipo de alteración? (Puede haber Espasmo o FAE)
R: Negativa
Así mismo, en la misma zona Parietal izquierda puede haber otros tipos de alteración o FA,
por lo tanto se debe seguir preguntando por dicha zona.
¿Se detecta en este organismo otra alteración o fenómeno de alteración en su lóbulo
parietal izquierdo?
R: Negativa
¿Se detecta en este organismo, alteración en otra zona de su corteza cerebral?
R: Afirmativa
¿La alteración o fenómeno de alteración se detecta en lóbulo Occipital?
R: Afirmativa (De los lóbulos generales cerebrales, quedaba por preguntar sólo por el
occipital, los otros ya fueron rastreados)
¿Se detecta en su lóbulo Occipital zona derecha?
R: Afirmativa
¿En el lóbulo Occipital derecho de su corteza cerebral, se detecta en este organismo; un
FAC? …un FAV? …un FAN? …un FAE? …
En FAE (Estructural) entregará la respuesta Afirmativa.
¿Se detecta en su lóbulo occipital derecho una Hipoplasia? …una Hiperplasia? …
Entregará la respuesta afirmativa para la Hiperplasia, por lo tanto, aplicar su tratamiento.
Como se trata de una alteración estructural en que está involucrado el sistema celular, se
debe regenerar la zona y por lo tanto, se debe tratar con el “par GEN”.
Poner la carga magnética (-) (considerar el polo magnético Norte real) en el Occipital zona
izquierda y la carga magnética (+) en el ombligo, enseguida decir el decreto
correspondiente:
Una vez rastreado toda la corteza cerebral se debe de encontrar los factores etiológicos de
las dos alteraciones detectadas. Para ello se realizan las siguientes preguntas:
Para la primera alteración; Edema arterial en el lóbulo parietal izquierdo, corteza cerebral.
¿El FAV con Edema arterial en el lóbulo parietal izquierdo fue producido u originado por
Factores; Patogénicos? … Energéticos?… Emocionales? …Genéticos? …Traumas
Externos? …Nutricionales? …Otros Fenómenos de alteración? …Ambientales? … .etc.
Para nuestro ejemplo, el organismo entregará una respuesta positiva en el factor patogénico.
¿El FAV en el lóbulo Parietal izquierdo fue producido u originado por una o más
Bacterias?
R: Negativa
¿El FAV en el lóbulo Parietal izquierdo fue producido u originado por uno o más Virus?
R: Afirmativa
En este caso se debe buscar el virus correspondiente, primero buscar entre los que se
pueden haber encontrados en algún rastreo anterior en la sesión y/o buscar en el listado de
patógenos virus que debieran tener.
Finalmente encontrarán que el virus causante es el virus de la Rabia. Por lo tanto, para
tratarlo ya saben que hay 3 formas de hacerlo, aplicando Bioiónica con cargas iónicas
correspondiente al par, aplicando Biomagnetismo con las cargas magnéticas o aplicando el
Protocolo Bioiónico.
Se vuelve a preguntar:
¿Hay otros patógenos causantes del FAV en el lóbulo parietal izquierdo en su corteza
cerebral?
R: Negativa
Lo misma acción y secuencia de rastreo se debe repetir para el otro Fenómeno de
Alteración detectado, Hiperplasia en la corteza cerebral en el lóbulo occipital derecho.
En este caso, el Factor etiológico también es el Patogénico y éste corresponde a otro virus;
Epsteinbar que deberá ser tratado en forma inmediata como lo vimos para el virus de la
rabia.
Lo que se ha descrito de la revisión intracraneal cerebral fue sólo para la Corteza cerebral,
por lo cual, se accionará idénticamente para el rastreo de la Masa cerebral, buscando
primero la existencia de una o más alteración en algunos de sus lóbulos o zonas, su
tratamiento y, luego su factor etiológico o causa pertinente también, con su tratamiento
competente. Siguiendo el ejemplo inicial para la corteza cerebral podrán tratar también no
solo la masa cerebral, sino cualquier otro conjunto de órganos o tejidos. Recordar que en el
capítulo de Tecnicismos y Patologías I pueden encontrar el detalle de los diferentes
Fenómenos de Alteración y sus Factores etiológicos.
Para las Patologías III, se requiere rastrear totalmente la zona intracraneal, e incluso la
extracraneal (Cuero cabelludo) por lo tanto, debemos continuar con el resto de sus zonas,
(hasta para un simple dolor de cabeza, puesto que, puede ser una manifestación precursora
de una alteración más crítica) como; el Diencéfalo, el Mesencéfalo, el Sistema límbico,
Cerebelo, revisar también las Meninges cerebrales y del troco encefálico, la arteria basilar o
el Sistema circulatorio cerebral (preguntando si existe en éste, componentes vasculares
afectados o con FA) el Flujo Cuántico Memorial (FCM) y para finalizar, la revisión de
neuronas y microneuronas afectadas o dañadas en el Sistema Nervioso Central, incluyendo
flujos cuánticos (Inhibidos o desviados).
Considerando los componentes o áreas interrelacionadas en el Sistema del FCM (Anexo 6),
se puede tomar éstos como referencia para seguir el rastreo correspondiente. Es decir,
podemos seguir preguntando y revisando los siguientes:
¿Se detecta en este organismo una o más alteración en; los Ganglios Basales? ... los
Hipocampos (Der/Izq)? .... el Tálamo? ... los Colículos (Sup e Inf)? ... Núcleos
Hipotalámicos?... Corteza Cerebelosa? ... Masa Cerebelosa?... Protuberancia?... Médula
Oblongada? ... Ventrículos cerebrales? ... Velo Medular (Sup e Inf), Amígdala Cerebral?
… entre otros.
Dentro de los componentes a revisar o rastrear, no se debería dejar de lado a los Pares
Craneales, más aún si hay alteración en el tronco encefálico.
En caso de encontrar algunos de los componentes nombrados con alguna alteración, se
podría seguir el tratamiento según vimos en el ejemplo anterior, sin embargo, a modo de
mayor claridad, repetiremos otro ejemplo con otras alteraciones y etiología.
Ejemplo (2): Paciente con alteración en Hipocampo izquierdo, con un FAC, fenómeno de
alteración celular, (Infiltrados y absceso) y FAfq, físico-químico/energético, (Densificación
tisular). Con factores etiológicos para el FAC, Patogénico; Bacteria Meningococo y
Parásito Filaria y la Densificación tisular, producida por un Déficit de Energía sutil; Chakra
o centro energético que bloqueó flujo energético sutil hacia el Hipocampo izquierdo es el
Chakra Temporal izquierdo.
Al aplicar el par trauma, se pone la carga magnética (-) en área del lóbulo Temporal
izquierdo y la carga (+) en el Riñón que el organismo indique (preguntar si en derecho o
izquierdo).
Queda a criterio del profesional terapeuta si continúa rastreando las zonas competentes a la
manifestación y al final buscaría la etiología o causas correspondientes o la busca en forma
inmediata, en este caso, se determina a continuación el factor etiológico.
¿El FAC con infiltrados y absceso en el Hipocampo izquierdo, fue producido u originado
por Factores; Patogénicos? … Energéticos? … Emocionales? … Genéticos? … Traumas
Externos? … Nutricionales? …Otros Fenómenos de alteración? … Ambientales?….etc.
Para nuestro ejemplo, el organismo entregará una respuesta positiva en el factor patogénico.
¿El FAC con infiltrados y absceso en el Hipocampo izquierdo fue producido u originado
por una o más Bacterias?
R: Afirmativo (por lo general en lo personal empiezo preguntando por Bacterias, ustedes lo
harán como lo estimen conveniente).
En este caso se debe buscar la Bacteria correspondiente, primero buscar entre los que se
pueden haber encontrados en algún rastreo anterior en la sesión y/o buscar en el listado de
patógenos, específicamente bacterias, que debieran tener.
Finalmente encontrarán que la Bacteria causante es el Meningococo. Por lo tanto, para
tratarla ya saben que hay 3 formas de hacerlo, aplicando Bioiónica con cargas iónicas,
aplicando Biomagnetismo con cargas magnéticas o aplicando el Protocolo Bioiónico.
¿Se detectan otros Patógenos causantes del FAC?
R: Afirmativa
¿Una o más Bacterias?, … uno o más Virus, …uno o más Parásitos?, …uno o más
Hongos?
Es necesario iniciar las preguntas nuevamente por Bacterias, por el efecto apantallamiento
o porque sencillamente puede haber otra también asociada al FAC.
La respuesta la entregará afirmativa cuando indiquemos “uno o más Parásitos”.
Por lo tanto, al igual como la Bacteria detectada, iniciar la búsqueda de este Parásito.
Finalmente se encontrará que es el parásito Filaria. Se tratará de acuerdo a las tres
alternativas que ya conocen.
Se vuelve a preguntar:
¿Hay otros patógenos causantes del FAC en el Hipocampo izquierdo?
R: Negativa
Se continúa con el rastreo.
¿Se detecta en este organismo otro fenómeno de alteración en su Hipocampo izquierdo?
R: Afirmativa
¿Se detecta en el Hipocampo izquierdo un FAC? …un FAV? …un FAN? …un FAE? … un
FAfq?...
Cuando indique FAfq, el organismo entregará la respuesta Afirmativa.
¿Se detecta en su Hipocampo izquierdo Densificación tisular? … Segregación celular?
Entregará la respuesta afirmativa para la Densificación tisular, por lo tanto, se debe aplicar
su tratamiento en forma inmediata.
En este tratamiento no se usan cargas magnéticas, todo se hace en base a DES o decretos
específicos.
Primero se elimina o trata la alteración (Densificación) de acuerdo a lo siguiente:
Para los que no han tenido contacto con la Osteopatía vibracional o DES, no se preocupen
(Ver Nota al final del Capítulo Patologías I), sólo tomen los pies del paciente e inicien un
movimiento tratando de formar una especie de “8” acostado o el signo infinito y déjense
llevar hacia donde las piernas se muevan, si no logran la figura del 8 o infinito, no importa,
interesa que produzcan vibración en el organismo. Y conjuntamente con esto, entregar la
instrucción o decreto al organismo.
Creo que con este ejemplo pueden realizar cualquier otra aplicación de rastreo y
tratamiento para cualquier otra patología, puesto que sólo necesitan adecuarse a casos
específicos pudiendo haber variaciones de fenómenos de alteración, de su tratamiento y de
su etiología, pero, que ustedes a estas alturas ya pueden aplicar y resolver, por lo tanto,
tómenlo como una herramienta protocolar genérica.
El rastreo de este Sistema puede llegar a ser muy relevante, dependiendo de la característica
o tipo de Patología III que se esté tratando.
La actividad de rastreo se encuentra íntegramente en el Anexo 6, una vez que se hayan
informado de lo detectado con respecto al contexto memoria, podrán tratar también,
patologías relacionadas con la pérdida de memoria, Demencia senil y Alzheimer entre otras
y ojalá seguir investigando y detectando nuevos factores al respecto.
Ya se ha descrito en extenso la performance terapéutica base para las Patologías III que de
acuerdo a mi experiencia y a información en general de la medicina biomagnética se ha
conformado en los tres factores de rastreo anteriores, sin embargo, se debería poner
atención a las manifestaciones o síntomas que esté teniendo el paciente, esto nos dará una
información extra para rastrear en forma localizada. Además, se debe de estudiar muy bien
la anatomía cerebro vascular y neurológica para ampliar la visión y consciencia de rastreo
en la zona y realizar rastreos detallados hasta de las células nerviosas y sus axones o su
mielina, la clave es la detección de la más escondida alteración o daño, creo que tenemos
las herramientas suficientes para el tratamiento y curación o por lo menos para avanzar
hacia una mejora de sus manifestaciones. Lamentablemente, tenemos que “luchar” contra
los propios pensamientos del paciente e incluso con su subconsciente, es decir, al
interactuar ciertas energías e involucrarse en su sintomatología o manifestación el
tratamiento convencional se torna menos eficiente, por lo tanto, también tenemos que estar
preparados y buscar nuevas herramientas terapéuticas que complementen o se adecúen a la
aplicación de la bioenergética, tales como Transgeneracional y Biodescodificación.
III.- Accidente Vascular (AV): Este factor patológico se puede también observar en
Capítulo V. Se presenta en este capítulo por que pasa a ser un factor etiológico para
alteraciones neurocerebrales con consecuencias motoras y sensitivas en el cuerpo.
III.1 Hemorrágico:
Se produce sangrado dentro del parénquima cerebral. Causas asumidas por la medicina
alópata son; Hipertensión arterial, malformaciones arteriovenosas, trastornos de la
coagulación y Hemorragias intratumoral.
La sintomatología dependerá de la ubicación de la alteración y la intensidad del sangrado,
pudiendo provocar; Cefaleas, náuseas y/o vómitos, compromiso del nivel de consciencia
(Putamen), Paresia (Disminución de la Fuerza) y Hipoestesia (Disminución de la
sensibilidad táctil).
Rastreo Principal en Ítem: Puede darse dos situaciones; *) que el paciente ya tenga el
diagnóstico o **) que el paciente presente sintomatología como las anteriormente dichas sin
tener diagnóstico.
*) a.-, aunque se sepa por diagnóstico la ubicación del AV, revisar de todas maneras b.-, c.-,
d.- y e.-, incluso f.- y g.-. Luego, l.- y revisar la presión arterial del momento (con
bioenergética, final Capítulo V). Se debe asegurar que el encéfalo esté libre de alguna
hemorragia o micro hemorragia, no solo producida por arterias o venas, sino también por
redes capilares.
Luego poner atención a su sintomatología por efecto del AV o de las diferentes otras causas
detectadas e iniciar el análisis de cada una para buscar las condiciones de causas directas
para su tratamiento pertinente.
**) Cuando no se conoce el diagnóstico médico, se debe poner mayor atención a los
síntomas o manifestaciones del paciente y enlistarlos para su análisis terapéutico (¿después
que aborde los rastreos típicos, por donde seguiré la revisión?).
Seguramente el paciente tendrá cefaleas y eso implicará inmediatamente la realización del
rastreo I y, además, si hay manifestaciones de Hipoestesia o Parestesia (sensación anormal
de los sentidos o de la sensibilidad general que se traduce en una sensación de hormigueo),
o Paresia, entonces hay que pensar que el Sistema Nervioso Central está con alguna
alteración o disfunción y/o el sistema circulatorio cerebral también podría encontrarse
comprometido provocando alguna apoplejía. Por lo tanto, habrá que revisar al máximo no
sólo el encéfalo, sino también, cerebelo, tronco encefálico y médula espinal.
Revisar; a.-, b.- c.- d.- e.- f.-, g.- h.- j.-, k.-, l.- (Sistema circulatorio cerebral y componentes
vasculares con flujo sanguíneo de entrada o salida del encéfalo).
III.2 Isquémico
En este caso se produce una interrupción del flujo sanguíneo a alguna zona cerebral,
ocasionando un déficit de aporte de oxígeno con lo cual, puede provocar necrosis del tejido
no irrigado. La causa de esta alteración determinada por la medicina alópata se debe a;
Arteriosclerosis de los vasos extra e intracraneales (Estenosis o estrechamiento), Embolia u
obstrucción de origen cardiaco o de los vasos con flujo de entrada al encéfalo, Hipotensión
arterial severa o aumento de la viscosidad sanguínea, entre otros.
Algunos síntomas típicos, según donde se ubique la alteración isquémica:
Si se ubica en carótida interna o en sus ramas podrá el paciente tener una pérdida total de la
visión del lado afectado, pero por tiempo breve (Obstrucción de arteria oftálmica).
Si afecta a la arteria cerebral anterior, provocará Paresia (pérdida de fuerza) o Hipoestesia
(menor sensibilidad) en la mitad del cuerpo o hacia el cuerpo inferior, Puede aparecer
alteración del lenguaje o la comprensión y Apraxia (Incapacidad para realizar actos motores
ante una orden o por imitación).
En cuanto a afectación de las ramas arteriales importantes como; en la Arteria cerebral
media, puede producir hemiparesia o hemihipoestesia del lado opuesto en miembro
superior, pérdida de la visión en mitad del campo visual (opuesto a la zona del FAV) en
ambos ojos y Afasia (pérdida del lenguaje) si el área afectada está en el hemisferio
dominante.
Alteración en la Arteria cerebral posterior, puede producir también, pérdida de la visión
contralateral, ausencia de sensibilidad también contralateral y movimientos involuntarios.
Si se afecta la Arteria basilar puede producir trastornos de equilibrio, hemiparesia,
hemihipoestesia y pueden afectarse los pares craneales.
Revisar; a.-, b.- c.- d.- e.- f.-, g.- h.- j.-, k.-, l.- (Sistema circulatorio cerebral y componentes
vasculares con flujo sanguíneo de entrada o salida del encéfalo).