DEPARTAMENTO DE CUSCO:
MACHU PICCHU:
Es un antiguo sitio arqueológico incaico que se encuentra en lo alto de una
montaña en Perú, específicamente en la región de Cuzco. Este lugar, cuyo
nombre significa “Montaña vieja” en quechua, es reconocido como una de
las maravillas arquitectónicas y arqueológicas más importante del mundo.
Construido durante el siglo XV, Machu Picchu sirvió una ciudadela y centro
ceremonial para los incas.
HABITAD:
Es diverso y único, caracterizado por bosques nubosos,
montañas, ríos y valles que albergan una gran biodiversidad. En
estación peruana, se encuentran especies como el gallito de las
rocas, el oso andino, y el pudú. La arquitectura incaica de Machu
Picchu se integra armoniosamente con este entorno natural,
creando un paisaje impresionante y singular.
UBICACIÓN:
En la provincia de Urubamba, en el departamento del Cuzco, en
el Perú.
PLATOS TÍPICOS:
• Chiri Uchu
• Trucha Frita
• Chairo
• Sopa de Quinua
• Cuy al horno
• Kapchi de setas
• Chicharrón Cusqueño
• Lechón al horno
• Zarsa de patitas
• Choclo con queso
EL CREADOR:
Fue el Inca Pachacútec.
DESCUBRIDOR:
Fue descubierto el 24 de julio de 1911 por el profesor y explorador
estadounidense Hiram Bingham (1975-1956) en un viaje de exploración
acompañado por algunas colegas de la Universidad de Yale.
DUEÑO:
La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cuzco del Ministerio de
Cultura, a través del Área Funcional del parque Arqueológico Nacional de
Machu Picchu.
DISEÑADOR:
Agustín Lizárraga fue un peruano proveniente de Cuzco, considerado el
Descubridor oficial del complejo arqueológico de Machu Picchu.
¿Por qué Machu Picchu fue elegida como una maravilla del
mundo?
Porque destacan su importancia histórica, arquitectónica y cultural.
VERDADERO NOMBRE:
Huayna Picchu.
¿CUÁNTO TIEMPO DURO EN CONSTRUIRSE?
50 años (Aproximadamente).
PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS:
Creativo, diseño urbano, la belleza de su arquitectura y el fino trabajo en
piedra de sus construcciones.
¿POR QUÉ FUE ABANDONADA?
Porque el imperio incaico fue conquistado, y ya no había uso para todos
aquellos palacios.
Había una vez en el Departamento de Cusco, en las altas montañas de los
Andes, un lugar mágico y lleno de mucha historia llamado Machu Picchu.
En este lugar especial, vivía un niño llamado Mateo, quien soñaba con
explorar cada rincón de esta maravilla Mundial.
Fue un día muy soleado, Mateo se despertó muy temprano con la emoción
de una aventura que pasaría en Machu Picchu.
Se puso su sombrero, agarró su mochila y salió corriendo hacia las
montañas.
Al llegar a Machu Picchu, Mateo se maravilló una vez más con la grandeza
de las ruinas incas y la belleza de la naturaleza que las rodeaba.
Iba muy feliz en los caminos de piedra, explorando cada rincón con ojos
curiosos y corazón valiente.
En su recorrido, Mateo descubrió un túnel secreto detrás de una cascada
escondida.
Estaba muy impresionado con lo que encontraba cada vez que avanzaba
y logró entrar y encontró una sala llena de antiguas pinturas rupestres que
contaban la historia perdida de Machu Picchu.
Estaba maravillado y fascinado por lo que había encontrado, Mateo
decidió investigar más a fondo y a todos los misterios que guardaba este
lugar.
Mientras tanto, en Cusco, la vida seguía su curso con alegría y color.
Las calles se llenaban de música y risas, y la gente se preparaba para la
Fiesta del Inti Raymi, esta es la celebración más importante del año en esta
Ciudad maravillosa.
Mateo sabía que no podía perderse esta festividad y se prometió regresar
a tiempo para disfrutarla con su familia y amigos.
Mientras tanto, en Machu Picchu, Mateo continuaba su exploración,
descubriendo pasadizos secretos y tesoros escondidos.
Cada paso que daba iba avanzando y lo acercaba más a la verdad detrás
de la antigua ciudad inca y lo llenaba de emoción y asombro.
Mateo era un niño muy curioso, divertido y extrovertido.
En una de sus expediciones, Mateo se encontró con un anciano sabio que
le contó la leyenda de los guardianes de Machu Picchu, este anciano decía
que en Machu Picchu había seres mágicos que protegían el lugar y de
cualquier mal.
Mateo Intrigado por esta historia, decidió ir a buscar a los guardianes y
descubrir si eran reales o simplemente un cuento de hadas.
Mientras tanto, en Cusco, la Fiesta del Inti Raymi estaba en pleno apogeo.
Esta fiesta se celebra cada 24 de junio.
La ciudad se llenaba de colores, música y danzas tradicionales.
Mateo, no quería perderse esta fiesta que es la más importante en Cusco,
desde la distancia, podía escuchar la alegría y la energía de la fiesta y
ansiaba regresar para unirse a la celebración, pues él no quería perderse
ningún baile, le fascinaba las danzas de su ciudad.
De vuelta en Machu Picchu, Mateo finalmente encontró a los guardianes,
seres mágicos con alas de colibrí y ojos brillantes como estrellas. Le
revelaron los secretos de la ciudad perdida y le confiaron la misión de
proteger su legado y preservar la magia de Machu Picchu para las
generaciones futuras.
Y así, entre las ruinas ancestrales de Machu Picchu y las calles empedradas
de Cusco, Mateo descubrió el verdadero significado de la aventura, la
amistad y el amor por su tierra.
Y con el corazón lleno de gratitud y sabiduría, Mateo regresó a Cusco justo
a tiempo para la Fiesta del Inti Raymi.
Se unió a la celebración con alegría y orgullo, sabiendo que había vivido
una aventura inolvidable y que su vínculo con Machu Picchu y su tierra era
más fuerte que nunca.
Entre las danzas típicas de Cusco se destacaban el Wititi, una danza de
cortejo y galantería que simbolizaba el amor y la coquetería entre los
jóvenes cusqueños.
Mateo se maravillaba con los coloridos trajes y los movimientos elegantes
de los bailarines que representaban esta hermosa danza.
Otra danza emblemática de Cusco era el Qoyacha, una danza guerrera que
recordaban las hazañas de los antiguos guerreros incas.
Con pasos firmes y enérgicos, los bailarines recreaban las batallas y gestas
heroicas que formaban parte de la historia de la región.
Mateo se unía a la danza con entusiasmo, sintiendo la fuerza y el espíritu
guerrero que se realizaba en cada movimiento.
También se bailaban danzas como el Tinku, el Huayno y la Marinera, cada
una tenía su propio significado y reflejando la cultura y la historia de la
región.
Mateo aprendía los pasos de cada danza, dejando que la música y el ritmo
lo llevaran como un viaje por las nubes.
Entre las danzas y los bailes, la vida en Cusco se llenaba de alegría y color,
donde la música y la danza eran la expresión viva de todos los cusqueños.
Mateo bailaba con el corazón lleno de emoción, sintiendo la conexión
profunda que existía entre la tierra, la gente y las tradiciones de su amado
Cusco.
Pero lo que más le emocionaba a Mateo eran las danzas tradicionales en
Cusco.
Cada movimiento, cada gesto tenía un significado especial que conectaba
a los Cusqueños y esto Mateo lo sabía y lo disfrutaba, por ello que él se
unía a estas danzas folclóricas con entusiasmo.
También la comida Cusqueña es una delicia para el paladar de cualquier
viajero y esto Mateo lo sabía y aprovechaba en estas fiestas de comer
hasta no poder y también les decía a los turistas de todo lo que posee su
tierra natal Cusco.
Su historia se convirtió en leyenda, trascendiendo así el tiempo los que
viajaban a Cusco la magia y la belleza están siempre presentes para
aquellos que se atreven a soñar y explorar.
A mis amados abuelos: (Raúl y Flora) en el cielo, en recuerdo de ustedes
encuentro amor, sabiduría y guía, a mí madre: Lurdes, por su amor
incondicional y su presencia constante.
En memoria de Uds. encuentro la fuerza y el amor que me sostiene,
recordándome siempre de dónde vengo y hacía donde voy.
“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra
Independencia, y de la conmemoración de las heroicas
batallas de Junín y Ayacucho”
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