CURSO:
METODOS DE EXTRACCION
DOCENTE:
EVELYN SANCHEZ MONTAÑEZ
QUÍMICO FARMACÉUTICO
CHINCHA, 2024
Q.F.-Evelyn Sanchez Montañez. Farmacia II Ciclo Clase N° 07
HIPNOTICOS
Drogas Estimulantes
Las drogas estimulantes son aquellas que aumentan la actividad del
sistema nervioso central, lo que resulta en un aumento de la energía, la
alerta y la euforia. Entre las drogas más conocidas en esta categoría se
encuentran la cocaína, la anfetamina, el metilfenidato (Ritalin) y el
MDMA (éxtasis).
Estas sustancias actúan principalmente al aumentar los niveles de
neurotransmisores como la dopamina y la norepinefrina en el cerebro, lo
que produce sensaciones de euforia y confianza.
Sin embargo, el consumo prolongado o en grandes cantidades de
estimulantes puede provocar efectos secundarios graves, como ansiedad,
insomnio, paranoia, hipertensión arterial y daño cerebral.
Drogas
Depresoras
Por otro lado, las drogas depresoras son aquellas que disminuyen la
actividad del sistema nervioso central, lo que resulta en una sensación de
relajación, sedación y disminución de la ansiedad. Entre las drogas
depresoras más comunes se encuentran el alcohol, los sedantes, los
tranquilizantes y los opioides.
Estas sustancias actúan principalmente aumentando la actividad del
neurotransmisor inhibidor llamado ácido gamma-aminobutírico (GABA),
lo que ralentiza la actividad cerebral y produce efectos sedantes.
El abuso de drogas depresoras puede conducir a la dependencia física, la
sobredosis y la depresión respiratoria, que puede ser potencialmente
mortal.
Drogas
Alucinógenas
Los alucinógenos son drogas que alteran la percepción, el pensamiento y
la conciencia del individuo, lo que resulta en experiencias sensoriales y
perceptuales intensas y distorsionadas. Ejemplos comunes de
alucinógenos incluyen el LSD, la psilocibina (hongos mágicos), la
mescalina y el DMT.
Estas sustancias actúan principalmente interfiriendo con la actividad del
neurotransmisor serotonina en el cerebro, lo que altera la forma en que
percibimos y procesamos la información sensorial.
Aunque los alucinógenos no suelen causar dependencia física, su uso
puede desencadenar experiencias psicodélicas intensas y, en algunos
casos, trastornos psicóticos temporales.
Es fundamental comprender cómo estas drogas afectan el cuerpo y la
mente para tomar decisiones informadas sobre su uso y prevenir los
posibles daños para la salud.
Drogas Estimulantes: Efectos, mecanismos de
acción y riesgos potenciales
Las drogas estimulantes son sustancias que actúan sobre el sistema
nervioso central para aumentar la actividad cerebral, produciendo una
sensación de energía, euforia y alerta.
Estas drogas afectan principalmente los neurotransmisores del cerebro,
como la dopamina, la norepinefrina y la serotonina. Los mecanismos de
acción varían según el tipo de droga, pero en general, inhiben la
recaptación de neurotransmisores, lo que aumenta su concentración en
el cerebro y prolonga sus efectos.
Los efectos de las drogas estimulantes pueden incluir:
•Aumento de la energía y la euforia.
•Mayor alerta y concentración.
•Supresión del apetito.
•Aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial.
•Dilatación de las pupilas.
•Insomnio y dificultad para conciliar el sueño.
•Ansiedad, paranoia o agitación en dosis altas.
Sin embargo, el uso prolongado o abusivo de drogas estimulantes
conlleva riesgos significativos para la salud, incluidos:
•Adicción y dependencia física.
•Daño cerebral y deterioro cognitivo.
•Problemas cardiovasculares, como hipertensión, arritmias y accidentes
cerebrovasculares.
•Trastornos psiquiátricos, como ansiedad, depresión y psicosis.
•Riesgo de sobredosis, especialmente en combinación con otras
sustancias.
Es esencial comprender los riesgos asociados con el consumo de drogas
estimulantes y buscar ayuda profesional si surge algún problema de
adicción o salud relacionado.
Drogas Depresoras: Entendiendo los efectos sedantes y
su impacto en el cuerpo
Las drogas depresoras son sustancias que ralentizan la actividad del
sistema nervioso central, lo que produce una sensación de relajación,
sedación y calma.
Estas drogas actúan principalmente sobre el neurotransmisor GABA
(ácido gamma-aminobutírico), que tiene un efecto inhibidor en el
cerebro, reduciendo la excitabilidad neuronal y disminuyendo la actividad
cerebral.
Los efectos de las drogas depresoras pueden incluir:
•Relajación muscular y sedación.
•Euforia leve.
•Disminución de la ansiedad y el estrés.
•Somnolencia y fatiga.
•Reducción de la frecuencia respiratoria y la presión arterial.
Sin embargo, el abuso de drogas depresoras puede tener consecuencias
graves para la salud, como:
•Dependencia física y síndrome de abstinencia.
•Depresión respiratoria y riesgo de sobredosis, especialmente cuando se
combinan con alcohol u otras sustancias.
•Problemas de memoria y concentración.
•Trastornos del sueño, como insomnio crónico.
•Daño hepático y renal en casos de abuso prolongado.
Es crucial usar drogas depresoras con precaución y bajo supervisión
médica, ya que su uso indebido puede ser peligroso e incluso mortal.
Alucinógenos: Explorando los efectos
psicodélicos y los riesgos asociados
Los alucinógenos son sustancias que alteran la percepción,
el pensamiento y la conciencia del individuo, produciendo experiencias
sensoriales y perceptuales intensas y distorsionadas.
Estas drogas actúan principalmente sobre el neurotransmisor
serotonina, afectando áreas del cerebro responsables de la percepción
sensorial y la cognición.
Los efectos de los alucinógenos pueden variar ampliamente, pero
comúnmente incluyen:
•Alucinaciones visuales, auditivas y táctiles.
•Cambios en la percepción del tiempo y el espacio.
•Distorsiones sensoriales y cambios en la percepción corporal.
•Experiencias espirituales o místicas.
•Euforia o terror extremo, dependiendo del entorno y el estado mental
del individuo.
Aunque los alucinógenos no suelen causar dependencia física, su uso
puede llevar a riesgos significativos para la salud, como:
•Traumas psicológicos y trastornos de ansiedad o pánico.
•Psicosis temporal o persistente, especialmente en personas con
predisposición genética o antecedentes psiquiátricos.
•Riesgo de lesiones o accidentes debido a la disociación de la realidad.
•Problemas de memoria y concentración a corto plazo.
Consecuencias del consumo de drogas a largo
plazo: Efectos físicos y mentales en la salud
El consumo de drogas a largo plazo puede tener consecuencias devastadoras para la salud física y mental de un
individuo.
Los efectos pueden variar según el tipo de droga y la cantidad consumida, pero generalmente incluyen:
•Daño cerebral y deterioro cognitivo, incluida la pérdida de memoria y la dificultad para concentrarse.
•Problemas cardiovasculares, como hipertensión, enfermedad cardíaca y accidentes cerebrovasculares.
•Daño hepático y renal, especialmente en casos de abuso de alcohol y drogas.
•Trastornos respiratorios, como bronquitis crónica y enfisema, en consumidores de tabaco y drogas inhaladas.
•Trastornos mentales, como depresión, ansiedad, psicosis y trastorno por estrés postraumático.
•Riesgo aumentado de adicción y dependencia física, lo que dificulta la interrupción del consumo.