CALCIO
El calcio es el mineral más importante para el organismo y se encuentra en el
medio interno de los organismos como ion calcio Ca2+ o formando parte de
otras moléculas. Los iones Ca2+ actúan desencadenando la contracción del
corazón y es cofactor en muchas reacciones enzimáticas, interviene en el
metabolismo del glucógeno, junto al potasio y el sodio regula la contratación
muscular en general.
El calcio en forma de hidroxiapatita Ca10 (PO4 )6 (OH)2 es constituyente de
huesos y dientes, interviene en la coagulación sanguínea, en la sinapsis forman
los canales, por los que luego de recibir el impulso nervioso, ingresan al interior
de las dendritas e impulsan a que las vesículas cargadas de neurotransmisores, se abran y los vacíen en
el espacio sináptico favoreciendo el paso de información entre neuronas.
Interviene en la regulación de algunas enzimas quinasas que realizan funciones de fosforilación y
equilibra los iones Ca2+ Na+ K+ Mg2+. Ayuda a controlar la irritabilidad nerviosa.
El calcio es fundamental para las mujeres embarazadas porque ayudará al desarrollo de los huesos y
dientes, sistema circulatorio, muscular y nervioso del bebé a lo largo de la gestación y su correcto
funcionamiento.
La suplementación con Ca (≥1 g/día) en la mujer gestante podría prevenir la preeclampsia y el parto
prematuro, y reducir el riesgo de muerte materna o de problemas graves relacionados con la
hipertensión arterial en el embarazo.
El calcio se absorbe principalmente por dos métodos: por un sistema de transporte saturable
controlado mediante la acción de la vitamina D3 o mediante un mecanismo de transporte no saturable e
independiente de la vitamina D.
La capacidad de ser absorbido o biodisponibilidad del calcio es diferente según los alimentos.
Los alimentos con mayor a disponibilidad son la leche y todos sus derivados (leche, yogurt, queso), la
sardina, anchoveta, etc. Otra contribución importante a la ingesta diaria se realiza por parte naranjas,
vegetales verdes como la col y espinacas, ajonjolí, kiwicha, almendras, nueces, avellanas, higos secos, y
legumbres como la soya, habas, etc. aunque su nivel de absorción sea mucho menor que en los productos
lácteos, debido a la presencia de fitatos, fibra dietética, etc., que reducen su biodisponibilidad, debido
a que alimentos compiten con los alimentos ricos en calcio por la vitamina D con el fin de ser absorbidos.
La presencia de lactosa en la dieta y la ingestión de proteína tienden a incrementar la absorción de
calcio, así como la vitamina D. Por otro lado, la actividad física también favorece la absorción del calcio.
Inhibidores de la absorción del calcio, como los fitatos, oxalatos y ciertas fracciones de la fibra
alimentaria, convierten el calcio en insoluble y no biodisponible, interfiriendo la absorción del elemento,
aunque estas sustancias tienen escasa importancia en ingesta de dietas normales. El café, alcohol,
exceso de grasa entre otros inhiben la absorción del calcio.
Las deficiencias originan osteoporosis (los huesos se vuelven muy porosos), raquitismo, fracturas,
caries, fragilidad de los dientes, contracturas musculares, irritabilidad nerviosa, problemas para
conciliar el sueño y problemas cardiacos, hemorragias, etc.
Si bien el calcio es importante en todas las etapas de la vida; en la adolescencia es indispensable debido
a las necesidades de calcio por el acelerado crecimiento muscular y óseo.
Así el esqueleto alcanza su máximo nivel de almacenamiento de calcio, casi la mitad de la masa ósea que
una persona tendrá durante el resto de su vida se desarrolla durante la adolescencia. La deficiencia de
calcio entre los adolescentes y cada vez más jóvenes niños, a la falta de consumo de alimentos ricos en
calcio, sino también puede ser el resultado de la sustitución de la leche y zumos naturales por los
refrescos procesados y que contienen un exceso de fósforo que inhibe la absorción del calcio.
“Cuando las personas ingieren suficiente calcio durante los años de la adolescencia, comienzan sus años
adultos con los huesos más fuertes posibles y reducen significativamente su riesgo de padecer
fracturas en la adultez. Esto significa que cuanto más calcio se consuma durante la adolescencia más
calcio se tendrá durante el resto de la vida”.