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Año LVI I Núm.

214 Enero-abril de 2012

División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales


Universidad Nacional Autónoma de México
México, D.F.

La rmcpys es una publicación cuatrimestral (enero-abril; mayo-agosto; septiembre-diciembre) de acceso abierto en


internet. Evaluada por pares, tiene como objetivo la difusión de investigaciones científicas originales e inéditas en
el ámbito de las Ciencias Sociales (Administración Pública, Ciencia Política, Ciencias de la Comunicación, Estudios
Latinoamericanos, Relaciones Internacionales y Sociología). En este sentido, está dirigida a investigadores, do-
centes, profesionales y especialistas de estas disciplinas.
Directora
Judit Bokser Misses

Editor
Juan Felipe Pozo Block

Consejo Editorial
Alfredo Andrade Carreño, fcpys-unam; Benjamín Arditi Karlik, fcpys-unam; Roberto Blancarte;
colmex; Judit Bokser Misses, fcpys-unam; David Easton, Universidad de California; Shmuel
Noah Eisenstadt (q.e.p.d), Universidad Hebrea de Jerusalén; Susana González Reyna, fcpys-
unam; Edmundo Hernández Vela-Salgado (Miembro Honorario Permanente y Profesor Emérito),
fcpys-unam; Martin Jay, Universidad de Berkeley; Bernardo Kliksberg, Programa de las Nacio-
nes Unidas para el Desarrollo (pnud); José Marques de Melo, Universidad de Sao Paulo; Silvia
Molina y Vedia del Castillo, fcpys-unam; Philip Oxhorn, Universidad Mac Gill; Khemvirg Puente
Martínez, fcpys-unam; Alejandra Salas Porras Soulé, fcpys-unam; Mario Sznajder, Universidad
Hebrea de Jerusalén; Luis Roniger, Universidad de Wake Forest; Teun A. Van Dijk, Universidad
de Amsterdarm; Michel Wieviorka, Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales.

Ilustración de Portada: (Rissa in galleria. Umberto Boccioni, 1910, óleo sobre tela). Revista
Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, año lvii, núm. 214, enero-abril de 2012, es una publi-
cación editada por la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ciencias Políticas y
Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, Circuito Cultural Mario de la Cueva,
Ciudad Universitaria, C.P. 04510, Delegación Coyoacán, D.F. Número de Certificado de Licitud
de Título 7642, Número de Certificado de Licitud de Contenido 5147, Número de Reserva del
Título en Derechos de Autor 2121-93. ISSN-0185-1918. Distribuida por la Dirección General de
Fomento Editorial, Av. del iman No. 5, Ciudad Universitaria, C.P. 04510, Delegación Coyoacán,
D.F. Impresa en sitesa, Editores e Impresores Profesionales edimpro, S.A. de C.V., Tiziano 144,
Col. Alfonso xiii, Delegación Álvaro Obregón, C. P. 01460, México, D. F.

La Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales aparece en los siguientes Índices: Agencia
Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, (aeci d); Bibliografía Lingüística de
México (lingmex); Biblioteca Central de la unam; Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales
y Humanidades (clase); Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (conac y t); dialnet; Directory
of Open Access Journal (doaj); Genamics Journal Seek; Hemeroteca Latinoamericana (hela);
Hispanic American Periodical Index (hapi); Historical Abstracts International Bibliography of
the Social Sciences (ibss); International Political Science Abstracts (ipsa); Índice de Revistas
de Educación Superior e Investigación Educativa (iresie); México Ciencias Sociales (mecs);
Pais International Journal Lista; Periodical Index; Red de Revistas Científicas de América
Latina, Caribe, España y Portugal (red alyc); Red de Revistas Mexicanas de Ciencias Sociales;
Sistema Regional de Informaci6n en Línea para Revistas Científicas de América Latina (latin-
dex); Social Services Abstracts; Sociological Abstracts Soc index; Soc index Full Text; Ulrich’s
International Periodical Directory; Worldwide Political Science Abstracts.
Tabla de contenidos

Perspectivas
Teóricas

Objetivismo, constructivismo y las sociologías del riesgo 9


Objectivism, constructivism and the sociologies of risk
Ignacio Rubio Carriquiriborde

Universidad y tradición: notaciones sobre el contexto referencial


de la racionalidad universitaria 25
University and tradition: notes on the referential context
of university rationality
Georgina Paulín, Julio César Horta Gómez y Gabriel Siade

Otro mundo es posible: crítica del pensamiento neoliberal y su visión universalista


y lineal de las relaciones internacionales y el sistema-mundo 55
Another world is possible: Critique of neoliberal thought and its universal and lineal vision
of the International Relations and world system
Samuel Sosa Fuentes

Del Estado en crisis a la crítica del Estado. Diálogo en torno a la perspectiva


del Estado y la gubernamentalidad en el análisis de la nueva cuestión social 89
en América Latina
From the State in crisis to a critique of the State. Dialogue around the perspective
of the State and the governability in the analysis of the new social matter
in Latin America
José G. Giavedoni
Democracia vs. neoliberalismo económico. Condicionantes ideológicos
de las preferencias políticas y económicas en la ciudad de Lima 111
Democracy versus economic neoliberalism. Ideological conditions
of political and economic preferences in the city of Lima
Jan Marc Rottenbacher de Rojas y Mathias Schmitz

Mujeres jujeñas y sobrevivientes: narrativas del pasado represivo argentino


(1976-1983), consecuencias psicosociales y creencias acerca de la reparación 141
Jujeñas women and survivors: accounts of the Argentinean repressive past
(1976-1983), psychosocial consequences and beliefs in regards to reparation
Maitane Arnoso, Susana Ansaloni, Itziar Gandarias, Ainara Arnoso

La responsabilidad de los servidores públicos y el derecho civil


en el combate a la corrupción 165
The civil responsibility of the public servant in the combat
against corruption
Oscar Antonio Müller Creel

Las raíces anti-sistémicas del Partido Acción Nacional 187


The anti-systematic roots of the Partido Acción Nacional
Héctor Gómez Peralta

Normas
Editoriales

Fe de erratas
A) En el número 213, en la p. 125, portada del artículo de Allyson Lucinda Benton Sheldon, dice:
Recibido el 16 de febrero de 2003
Corregido el 10 de agosto de 2011
Aceptado el 21 de agosto de 2011
Debe decir:
Recibido el 16 de febrero de 2011
Corregido el 10 de agosto de 2011
Aceptado el 21 de agosto de 2011
b) En la p. 165, dice: Editoriales Policies, debe decir: Editorial Policies
Perspectivas
Teóricas
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 9-24, ISSN-0185-1918

Objetivismo, constructivismo y las sociologías del riesgo


Ignacio Rubio C arriquiriborde*

Recibido el 11 de diciembre de 2010


Corregido el 7 de noviembre de 2011
Aceptado el 13 de noviembre de 2011

X
Resumen Abstract

A partir de una definición amplia de riesgo centrada Departing from a broad definition of risk based on
en las decisiones, se revisan en este artículo las pos- the decisions, the article reviews the objectivist
turas objetivista y constructivista usando dos dis- and constructivist positions using two distinctions:
tinciones: vulnerabilidad, amenaza y riesgo y nivel vulnerability, threat and risk; and descriptive and
descriptivo y normativo de las evaluaciones; se ofre- normative levels. It also provides a brief discussion
ce además una breve discusión de las limitaciones of the limitations of economic and technical calcula-
presentes en los cálculos economicistas y técnicos, tions, and of the symbolic and moral horizon inscri-
así como del horizonte simbólico y moral inscrito bed in risk assessments. In such a complex frame, it
en los cálculos de riesgo. En el complejo marco así is suggested that conflict related to environmental
abierto, se plantea que los conflictos asociados a risks can not be resolved by contrasting assessments,
riesgos ambientales no pueden ser resueltos a partir so to understand the social processing of claims in
de la contrastación de evaluaciones, por lo que para the context of pluralistic societies is required to
comprender el procesamiento social de las demandas introduce the idea justice as a relevant aspect of
en el marco de sociedades plurales se requiere intro- the problem. Rather than computational problems,
ducir la idea de justicia como un aspecto relevante. the claims referred to risk are based on different
Más que problemas de cálculo, los riesgos presen- assessments of the link between society and nature
tan reclamos basados en valoraciones diversas del and of justice, introducing justice is thus necessary
vínculo sociedad-naturaleza y enarbolan nociones to understand the nature of the problems, and to
de justicia que es preciso incorporar para entender provide ideas on how to regulate claims and to guide
la naturaleza de los problemas, y la forma en que se decisions.
regulan las demandas y orientan las decisiones.
Key words: risk, objectivism/constructivism
Palabras clave: riesgo; objetivismo/constructivismo.

*
Universidad Autónoma Metropolitana, sede Cuajimalpa (uam-c), Baja California, núm. 200, 5° piso, col. Roma Sur, México, 06700.
Doctor en Geografía por King’s College, Londres, Inglaterra. Es profesor de Tiempo Completo B en el Departamento de Estudios
Socioterritoriales de la uam-c y coordinador del Diplomado en Ecología Política en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la Univer-
sidad Nacional Autónoma de México. Sus principales líneas de investigación son: desastres, problemas ambientales y organización social.
E-mail: irubio@[Link]
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Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 9-24, ISSN-0185-1918

Introducción

C
omo sucede con la mayor parte de los concep- La oposición entre posiciones constructivistas y
tos de las ciencias sociales, el de riesgo es objetivistas del riesgo trasciende las fronteras discipli-
profusamente usado en muy diversos ámbitos nares y de la misma academia y abre un espacio de de-
por distintos agentes y con variadas intenciones. Su bate que no puede omitirse sin más. El presente trabajo
difusión es tal que los problemas de riesgo se consi- busca explorar este espacio, no con la pretensión de
deran sintomáticos de la modernidad tardía. Riesgos tomar partido sino con la de describir el horizonte argu-
son a un tiempo consecuencia y causa de procesos mentativo en él inscrito. En este sentido, no busca
tan divergentes como creación de agendas políticas; establecer una definición taxativa del riesgo sino más
transformaciones tecnológicas y/o productivas o mo- bien ofrecer un recorrido que parte de una posición
vilizaciones sociales. En estas circunstancias toda constructivista que asume que todo riesgo implica
apelación al riesgo exige clarificación y no sólo para una forma específica de entender, ordenar y calificar
hacer un uso instrumental del concepto dentro de las los fenómenos asociándolos a decisiones. El texto
ciencias sociales, sino porque las controversias que se atraviesa, luego, los aportes que se han hecho desde
dan en la dimensión social en su mayor parte se refie- la antropología cultural –preocupada por el anclaje
ren a discrepancias en cuanto a lo que éste término simbólico de quienes enfrentan riesgos– para acer-
indica e implica, es decir, el problema de definición es carse a la sociología de los desastres que ofrece un
consustancial a la idea de riesgo. Si entre los propó- marco específico de análisis de riesgo delimitado por
sitos de la teoría social se cuentan entender las orien- las nociones de amenaza y vulnerabilidad y que enar-
taciones en la acción social y en los cambios en las bola una postura objetivista del mismo.
estructuras, así como describir la forma en que emer- Una aproximación sociológica al riesgo busca en-
gen temas, se crean arenas problemáticas y se proce- tender las dificultades que emergen cuando la acción
san o solucionan conflictos, entonces es comprensible y las decisiones colectivas dependen de algún tipo
que el riesgo sea un problema relevante. Sin embargo, de acuerdo o coincidencia entre agentes o sistemas.
las ciencias sociales enfrentan preguntas que parecen En un nivel esto pasa por disectar y contextuar los
ser conflictivas entre sí: ¿qué es el riesgo? ¿Cuáles son argumentos, y ordenarlos según algún esquema que
los riesgos? ¿Porqué y cómo la gente observa riesgos pueda contenerlos juntos como se hace al diferenciar
de diversa forma? ¿Qué validez tienen los reclamos los contenidos normativos de los descriptivos en las
asociados a riesgos? ¿Quién es responsable del ries- evaluaciones y observaciones de riesgo. También es
go? Estos cuestionamientos suponen una tensión posible revisar alguna dimensión o elemento que sea
epistemológica entre constructivismo y objetivismo, comúnmente apelado entre las diversas versiones,
dado que su respuesta depende sustancialmente de donde los criterios del debate se transformen y se
que se tenga la opinión de que el riesgo se refiere a den condiciones de entendimiento nuevas. Conse-
una forma de ver las cosas, frente a otra que sostiene cuentemente, en la última parte de este trabajo se
que el riesgo es un asunto independiente de quién y explora la posibilidad que ofrece la noción de justicia
cómo se observe. ambiental para este fin.

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La forma del riesgo


Las preocupaciones contemporáneas sobre el riesgo se presenta y entiende como contingente,4 es decir,
están vinculadas a procesos de cambio en la esfera de cuando se asume que puede ser de una u otra forma
la producción (como es el caso de los riesgos ecológi- pero que en ningún caso es necesario que así sea. Esto,
cos asociados con sustancias, prácticas y tecnologías a su vez, implica un aspecto recursivo dado que cada
‘peligrosas’) y en las formas de entender y juzgar la coyuntura presente requiere nuevas evaluaciones.
realidad. La vida hoy está plagada de riesgos que de Por lo demás, cada vez que el riesgo se transforma
manera recursiva son descritos y evaluados en distin- en catástrofe (accidente o desastre) obliga a revisar
tos ámbitos sociales. En algunos casos, la objetividad los cálculos, cuestiona su valor y a quienes tomaron
que se otorga a las evaluaciones propicia demandas decisiones con base en ellos. Así las cosas, el surgi-
de monitoreo, control y atención por parte de las au- miento y generalización del riesgo pueden entenderse
toridades y genera cambios normativos y tensiones al como la extensión lenta y constante de una fisura
interior y entre países. Al mismo tiempo, no son poco profunda en los fundamentos epistemológicos de la
comunes las disputas sobre tal objetividad de los racionalidad occidental.5 Desde la Ilustración, junto
riesgos. Un buen ejemplo de esta situación ambigua a la confianza en las capacidades de control racional
es la postura largamente sostenida por el gobierno de la naturaleza y la sociedad, apareció un proceso
norteamericano sobre la falacia de los riesgos aso- paralelo de acumulación de restos impredecibles o
ciados con el calentamiento global. Tal postura tiene improbables, de consecuencias no buscadas que en
sus raíces en un complejo entramado de intereses cor- un principio fueron adjudicadas a la falta de informa-
porativos y opinión pública;1 de hecho, la creciente ción. Sin embargo, esta falta no desapareció con el
presión civil e internacional para el reconocimiento avance científico y la acumulación de conocimiento
de los riesgos logró que la Suprema Corte de Estados instrumental, al contrario, dado que los fundamentos
Unidos declarara, el 2 de abril de 2007, que el gobierno epistémicos de la ciencia moderna (criterios de verdad,
federal sí tenía la autoridad para regular la emisión métodos de trabajo, objetivos de conocimiento) no
de gases de invernadero ligados al calentamiento son cuestionados a la luz de las ambivalencias y de las
global.2 Con todo, la agencia de protección ambiental consecuencias no buscadas en un período de aumento
(epa, por sus siglas en inglés) tardó dos años más en continuo en las exigencias de control racional dentro
reconocer que los gases de efecto invernadero ponen de las organizaciones y centros de decisión, la acumu-
en peligro la salud y bienestar de los norteamericanos lación de impredecibles se exacerbó y paulatinamente
y, por tanto, son un problema que requiere de acción conquistó casi todas las esferas de la vida social.
gubernamental.3 Desde hace por lo menos tres décadas los problemas
El riesgo supone siempre una indeterminación en que plantea el riesgo han sido observados y discutidos
las relaciones causales entre presente y futuro. La con profundidad por las ciencias sociales, atraídas por
semántica del riesgo cobra sentido sólo si el futuro la falta de acuerdos y la creciente demandas de eva-

1
Anthony A. Leiserowitz, “American Risk Perceptions: Is Climate Change Dangerous?”, en Risk Analysis, vol. 26, núm. 6, 2005.
2
Vid. el caso judicial “Massachusetts et al. versus Environmental Protection Agency”, núm. 05-1120, 2006-2007, en [Link]
[Link]/opinions/06pdf/[Link].
3
Brad Johnson, “After Years of Delay, epa Recognizes Global Warming Pollution Endangers ‘Health And Welfare’ Of American Public”, en
[Link]
4
Vid. Sheldom Krimsky y Dominic Golding (eds.), Social Theories of Risk, Londres, Routledge, 1992.
5
Para una aproximación general sobre el problema, vid. George Balandier, El desorden. La teoría del caos y las ciencias sociales. Elogio de
la fecundidad del movimiento, Barcelona, Gedisa, 1993.

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luaciones y diferendos asociados a ellas. El análisis de lugar a la anulación de contratos (como puede su-
riesgos resulta ser hoy la estrategia más racional para ceder en la esfera de los seguros con la omisión de
enfrentar la incertidumbre sin salir del marco de racio- ciertas medidas de seguridad prescritas) o a sancio-
nalidad con arreglo a fines. Dada la generalización del nes públicas. En el terreno de los problemas ambien-
riesgo como forma para entender el futuro, o el sentido tales –atravesados por una enorme complejidad con
de la acción en términos weberianos, Beck6 afirma el imbricados e inciertos cambios en los ecosistemas–,
surgimiento de una racionalidad con arreglo a riesgos. las aproximaciones más conservadoras del statu quo
Este esquema implica que los restos impredecibles son utilizan los análisis de riesgo como mecanismo para
restituidos como límites del propio cálculo y afirma la encontrar soluciones óptimas desde el punto de vista
imposibilidad de la seguridad total. La energía nuclear económico. Claro ejemplo de esto es la puesta en
y sus dilemas ofrece un ejemplo clásico de este tipo marcha de mecanismos financieros como estrategia
de racionalidad: el uso de cualquier tipo de energía óptima para atender y reducir los riesgos producidos
implica riesgos (aún cuando no sean todo riesgos de por el calentamiento global, tal como los mercados
tipo ambiental, por ejemplo riesgo de pérdida de com- de carbono, por ejemplo.
petitividad de una economía), sin embargo, aquello Como observa Corona, el acento en lo óptimo pue-
que no puede preverse no se considera como parte del de dar lugar a soluciones restrictivas más que pro-
riesgo mismo sino como horizonte más allá del cual gresivas (en términos del descubrimiento de nuevas
está la irracionalidad, la paranoia o la locura. Dentro acciones posibles):
de este horizonte se considera que todos los riesgos
son equivalentes, que no hay necesariamente ninguna Así, las soluciones provenientes de la economía con-
opción segura y que, por lo tanto, la decisión entre vencional del ambiente y de recursos naturales son
riesgos depende sólo de un cálculo de probabilidades. óptimas, por lo general. Por una parte, no se plan-
Otros temas similares pueden serlo la contaminación tea ninguna verdadera restricción que exprese las
y el equilibrio ecológico, tan comunes que cualquier exigencias de la reproducción ecológica o de altruis-
ciudadano en Occidente tiene una opinión, postura mo (equidad intra e inter generaciones). Por la otra,
o creencia. se supone que los agentes económicos poseen una
Aún cuando se declare que el control absoluto está información perfecta para la toma de decisiones. En
muy lejos del alcance humano, el cálculo de riesgos ha efecto, no tiene lugar allí la incertidumbre no pro-
ganado legitimidad en grado tal que se considera un babilizable, en particular porque la irreversibilidad
asunto de política de vida para millones de seres hu- está ausente.7 [....] El riesgo, contrariamente a la
manos alrededor del planeta. Así, hoy en día se exige incertidumbre, es probabilizable.8
a los individuos al menos la conciencia de la existen-
cia de cierto número de riesgos conocidos o estanda- A principios de la década pasada, Luhmann9 indicó que
rizados, llegando al caso en que no tomar en cuenta los problemas sociológicos más relevantes en relación
las probabilidades oficialmente aceptadas puede dar con los riesgos derivaban del hecho de que éstos su-

6
Ulrich Beck, “Teoría de la sociedad del riesgo” en Josetxo Beriain (comp.), Las consecuencias perversas de la Modernidad. Modernidad,
contingencia y riesgo, Barcelona, Anthropos, 1996.
7
La irreversibilidad se refiere al hecho de que los cambios operados en un ecosistema no pueden ser revertidos, es decir, no se puede
volver a la situación inicial deshaciendo la cadena de decisiones, lo que sí es válido en el marco de la economía clásica en tanto siempre es
posible retirar las inversiones o cubrirse con una póliza contra riesgo y así restablecer el equilibrio de partida, al menos en el ámbito del
mercado.
8
Alfonso Corona Rentería, Economía ecológica, México, unam, 2000, p. 94.
9
Niklas Luhmann, Sociología del riesgo, México, uia/udg, 1992.

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ponían siempre una probabilidad de daños asociada desde dónde se evalúan los riesgos? Alternativamente
a un grupo de decisiones. Esta perspectiva introduce existe también una posición objetivista que declara
el problema de la comunicación e interacción como que se trata de un asunto que, dado el estado actual
eje central en el procesamiento social de la incerti- de los problemas, existe concreta, realmente. En el
dumbre. El riesgo surge en tanto ciertas situaciones plano de la teoría social, esta posición es la sostenida
de peligro son asociadas a las decisiones propias o por Beck,10 mientras que, en relación a la elaboración
ajenas, y sólo en la medida en que dicha conexión de evaluaciones empíricas, destaca la sociología de
sea establecida por el agente que se estudia, siendo los desastres la cual, en algunas de sus formulacio-
esta conexión de sentido la que permite distinguir el nes más tardías, llega a plantear que los desastres no
riesgo de peligros fortuitos. Esto no implica que quien son más que riesgos materializados.
observa o se conduce en consideración a un riesgo La distinción entre posiciones constructivistas y
deba hacer el cálculo “se puede informar mediante los objetivistas en las ciencias sociales no es privativa
medios masivos o por informes del gobierno o de las de los problemas de riesgo, pero aquí cobra una rele-
empresas”, lo que se señala, más bien, es la necesi- vancia política central en cuanto existen demandas
dad de que exista el reconocimiento de que la situa- que exigen tomar postura a los ciudadanos, gobiernos
ción puede ser otra siempre y cuando se modifiquen y organizaciones, es decir, da pie al conflicto. Para
las decisiones. estudiar este proceso, Lezama distingue entre lo que
De manera general, entonces, se llama riesgo a llama sus dos aspectos “más esenciales: 1) el riesgo
la posibilidad de que en el futuro se presente un re- ambiental como forma de conocimiento socialmente
sultado adverso, en el marco de condiciones especifi- producido y 2) el riesgo ambiental y el proceso social
cables, producto de la decisión de seguir uno entre de su incorporación al bienestar”.11 El primer término
otros cursos de acción posible. De aquí se desprende puede referirse a la posición constructivista mien-
que el riesgo no es un hecho material existente ahí tras el segundo al momento en que los riesgos son
afuera y esperando a ser estudiado, sino que es el objetivados y, por tanto, requieren reconocimiento
producto de la observación y evaluación de algún público. El problema puede plantearse también en
sujeto, sea éste individuo, institución, organización términos de la distinción entre observaciones de pri-
civil, gobierno u otra entidad capaz de establecer mer y segundo orden. Si bien el contraste parece
algún tipo de relación causal entre una actividad resultar en posiciones antitéticas un paneo sobre
presente y sus consecuencias, es decir, de proyectar algunas de las corrientes de reflexión sociológicas
en el futuro. El valor de tales observaciones es, sin centradas en el riesgo da cuenta de una complejidad
embargo, problemático. Se puede sostener que la po- y riqueza conceptual que no con facilidad puede
sición de Luhmann es de un fuerte constructivismo a esquematizarse.12
partir del cual una pregunta fundamental es ¿quién y

10
Vid. Jeffrey Alexander, “Ciencia social y salvación: sociedad del riesgo como discurso mítico”, en Sociología cultural. Formas de clasifi-
cación en las sociedades complejas, Barcelona, Anthropos, 2000.
11
José Luis Lezama, La construcción social y política del medio ambiente, México, Colmex, 1999, p. 147.
12
Vid. Deborah Lupton, “Sociology and Risk,” en Gabe Mythen y Sandra Walklate (eds.), Beyond the Risk Society: Critical Reflections on Risk
and Human Security, Nueva York, Open University Press, 2006.

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Sociologías del riesgo: objetivismo y constructivismo


Desde un punto de vista objetivista, es de suma im- destructivo, qué confianza existe en la evaluaci-
portancia producir evaluaciones fiables del riesgo. ón de la amenaza). b) La evaluación de la vulnerabili-
En cuanto a esto merece aquí especial atención lo dad (qué capacidad de resistencia se cree que existe,
que de forma general se puede llamar sociología de presencia de organizaciones civiles, relación con las
los desastres. En esta corriente se ha desarrollado autoridades políticas, tipo de mecanismos para parti-
un concepto de riesgo asociado con la ocurrencia cipar en la toma de decisiones, acceso a mecanismos
de accidentes y desastres de diverso tipo incluidos de aseguramiento).
aquellos que tienen que ver con la operación de la Entre las principales ventajas de la definición de
industria, el desarrollo y aplicación de tecnología. riesgo de la sociología de los desastres está la distin-
El riesgo aquí aparece como el resultado de la pro- ción entre amenazas y riesgo. En general es común
babilidad de que ocurra un fenómeno destructivo que se confunda la probabilidad de ocurrencia de un
en un entorno vulnerable, es decir, con limitada fenómeno (amenaza) con el riesgo y este último sea
capacidad estructural y material de respuesta. Tan- considerado al margen del contexto social y espacial
to la amenaza (referida a la probabilidad) como la del impacto. La distinción entre amenaza y riesgo
vulnerabilidad (concerniente a la posibilidad) son permite encontrar el diferencial social que hace que
procesos variables y multidimensionales. Ambos el riesgo varíe –y por tanto la magnitud de accidentes
involucran elementos materiales como lo pueden y desastres– entre grupos o comunidades enfrentados
ser el suelo, el equipamiento urbano o el control de al mismo tipo de amenazas en tanto una parte relevan-
los afluentes de diversos ríos pero dependen además te del problema tiene que ver con la vulnerabilidad.
de la existencia de planes o estrategias de inversión Amenazas y vulnerabilidades no deben entenderse
y desarrollo, de la existencia de mecanismos que como aspectos ‘naturales’ y ‘sociales’ del riesgo, sino
posibilitan la socialización de decisiones y, si es como una diferenciación analítica entre las condi-
necesario, la imposición de las mismas.13 ciones que dan lugar y determinan la presencia de
La definición de riesgo que proporciona la socio- fenómenos dañinos y las condiciones con las cuales
logía de los desastres, además de permitir evaluar dichos fenómenos se articulan. Ninguno de estos dos
riesgos desde una perspectiva de primer orden, puede aspectos por sí mismo es el riesgo sino siempre la
ser utilizada como un esquema para abordar las acti- articulación de ambos.
tudes públicas en torno a los riesgos, es decir, para, La aproximación sociológica al riesgo contempla
desde una perspectiva de segundo orden, estudiar las también la naturaleza no lineal del mismo, en contras-
evaluaciones hechas por otros, especialmente por los te con las evaluaciones economicistas o actuariales en
diferentes afectados. Siguiendo esta línea se presen- donde el riesgo se presenta como la probabilidad de
tan dos cuestiones importantes para analizar la acti- un suceso dado (pérdida de ganancia, accidente) en un
tud pública frente a riesgos: a) La percepción de las contexto más o menos estable (por ejemplo el mercado
amenazas (cuáles, cómo están calculadas, qué cono- de materias primas o la dinámica de transporte de
cimiento se tiene de ellas, dónde radica su potencial una ciudad). Mientras que en un cálculo puramente

13
Vid. Elizabeth Mansilla (ed.), Desastres: modelo para armar. Colección de piezas de un rompecabezas social, Lima, La Red, 1996; Omar
Darío Cardona, “La necesidad de pensar de manera holística los conceptos de vulnerabilidad y riesgo. Una crítica y una revisión necesaria
para la gestión”, ponencia presentada en el International Work Conference on Vulnerability in Disaster Theory and Practice, llevado a cabo en
el Centro de Estudios sobre Desastres de la Universidad de Wageningen, Países Bajos, el 29 y 30 de junio de 2001 (documento disponible
en línea, en [Link]

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económico los encadenamientos de circunstancias o la términos de número de incidentes posible sobre un


imposibilidad de volver a la situación inicial no forman determinado tiempo, indican la propensión del siste-
parte de la comprensión del riesgo, para la sociología, ma a fallar dentro del marco de su operación normal
dada la imposibilidad de seguridad total, en todo aná- y no como el producto de una posible disrupción
lisis o cálculo de riesgo van implicados márgenes de accidental. Finalmente, queda un componente que
error (consecuencias posibles más que probables) y la no puede ser introducido en el cálculo del riesgo: la
magnitud de dichos márgenes incide indudablemente valoración de las consecuencias, del tipo de daño
en las decisiones. El cálculo o, con mayor precisión, el prescrito por el mismo cálculo. Los científicos pueden
entendimiento social del riesgo habla de un proceso confiar en que han dado cuenta del riesgo objetivo,
complejo y bifurcante mejor descrito como un bucle pero en la dimensión social eso es sólo el principio
que como una línea recta entre una decisión presente del problema.
y una circunstancia futura. Asimismo, a cada resultado El conjunto de conocimientos y actitudes o pa-
posible puede corresponder una diferente distribución trones de acción estandarizados implícitos en las
del riesgo, una distribución heterogénea de costos y evaluaciones de riesgo pueden enmarcarse mediante
beneficios que, a su vez, dan lugar a consideraciones el amplio término cultura. Los valores y las formas de
técnicas o políticas. Así, la aproximación sociológica solidaridad social que permiten la existencia con-
al riesgo no sólo se previene de las fallas que la evalua- tinuada de entidades sociales, los marcos axiológi-
ción probabilística contiene –los restos impredecibles cos y clasificatorios compartidos se encuentran todos
inscritos en el cálculo mismo, lo que no se toma en relacionados con las formas en que dichas entidades
cuenta–, sino que asume que la importancia y tipo interpretan y actúan frente a los riesgos. La referencia
de fallas y consecuencias previstas dependen más del a estos elementos resulta insoslayable cuando se trata
curso de acción que de la evaluación misma.14 de entender las actitudes públicas frente al riesgo,
En cuanto a los sistemas tecnológicos, Perrow ha problema cada vez más relevante en la actualidad pero
demostrado que la evaluación de la amenaza es un que, como problema político propiamente dicho tuvo
proceso complejo y depende no tanto de la precisión su origen temprano en el rechazo público y crecien-
y número de variables sino de la estructura general te al uso de la energía nuclear. La pregunta central
de cada sistema bajo observación.15 El grado de aco- que impulsó en un principio la investigación sobre
plamiento entre las partes del sistema (altamente riesgos en ciencias sociales fue entonces ¿cuál es la
integrado –por ejemplo, plantas nucleares– o suelto cantidad de riesgo aceptable para un determinado
–como la industria automotriz); el número, tipo y grupo de individuos?
momento de la participación humana en el proceso; Dar respuesta a esa pregunta implicaba conocer
la presencia de autoridades y la estructura de toma fundamentalmente los mecanismos y las actitudes
de decisiones dentro del sistema, son variables to- que los individuos presentaban para “seleccionar” los
das que al margen de determinar la probabilidad en riesgos, interpretarlos y guiar su conducta en conse-
14
Un ejemplo clásico de este asunto es el caso de una planta nucleoeléctrica. Es posible calcular la probabilidad de falla en la operación
de la misma –en general se plantea como de una en mil años– tomando en cuenta una serie de variables controladas y vinculadas con el
funcionamiento de los reactores y sus operadores (automáticos y/o humanos). Sin embargo, dada la naturaleza no lineal de los riesgos existe
una enorme cantidad de problemas que inciden directamente en la probabilidad a sufrir un desastre tecnológico que no están relacionados
con la potencial falla de la planta sino con el contexto social en que se encuentra inserta. Así, la presencia de autoridades interesadas en el
bien común, el desarrollo de infraestructura para la atención de emergencia, la información y participación de pobladores y trabajadores en
cuanto a la operación de la planta, el tipo de producción que se lleve a cabo en las zonas aledañas, en suma lo que se puede llamar estructura
de vulnerabilidad, son todos factores de riesgo que no inciden ni dependen de la probabilidad de una falla en la planta pero que inciden en
el riesgo que la operación de la misma implica en el contexto social.
15
Charles Perrow, Normal Accidents. Living with High-Risk Technologies, Nueva Jersey, Princeton University Press, 1999.

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cuencia. Para lograr esto el paradigma metodológico una conducta. Dado que la conducta humana es canali-
más socorrido es el del actor racional mismo que ha zada en instituciones públicas, los principios y valores
proporcionado aserciones como las siguientes: mantienen las formas de vida institucional. Puesto
que esta vida tiene lugar en un entorno determinado,
El conocimiento público de los riesgos es limitado; los con unos recursos físicos concretos, técnicas de ex-
individuos sobrestiman de forma caprichosa algunas plotación y presiones públicas, la cultura de un tiempo
categorías de riesgo y subestiman otras; el público y un lugar habla a favor de las soluciones actuales a
tiende a sobrestimar peligros vinculados a sucesos in- cuestiones políticas y ambientales. En un sentido
frecuentes y a subestimar los eventos comunes; en los fuerte, representa los múltiples análisis de costo-be-
contextos familiares el individuo hace una estimación neficio que equilibran todos los intereses de los indivi-
muy aproximada de los riesgos reales; los individuos duos como agentes que dependen de las decisiones de
tienden a ser optimistas acerca de las probabilidades otros. En este sentido cultura corresponde al sentido
afectadas por su propia conducta frente a aquellas que que el individuo tiene de entorno social, de confron-
se derivan de la conducta de otros.16 tación y de apoyo a la par, en el que él tiene que luchar
por sus intereses y luchar a favor de la comunidad y
Estos resultados ofrecen un panorama sobre los tér- en nombre de ella.17
minos en que los sujetos sopesan frente a riesgos pero
no dan respuesta a cuestiones fundamentales sobre El marco metódico para estudiar la sensibilidad fren-
cómo se generan los valores subyacentes ni en qué te al riesgo propuesto por esta antropóloga estaba
medida y cómo son generalizables. Así las cosas, los referido al esquema red/grupo, es decir, asociaba las
estudios sobre percepción del riesgo se ven limitados percepciones a la forma de integración social de los
por su descripción de los sujetos como entidades ra- individuos y terminó ofreciendo una visión sectaria
cionales guiadas por el interés propio entre una serie del riesgo que indicaba que la preocupación por los
de riesgos objetivos concebidos siempre dentro del riesgos medioambientales aparece preferentemente
marco de la reducción matemática. Esta perspectiva en grupos periféricos organizados sobre la base de
inhibe la posibilidad de tender puentes entre los pro- grupos antes que de red, mientras que la difusión
blemas asociados con la convivencia diaria con diver- del interés se basaba en consideraciones individua-
sidad de riesgos y el marco de relaciones sociales que listas y egoístas de costo/beneficio del conjunto de
limita y a la vez sostiene la acción de los sujetos y, la población. Estas conclusiones resultaron poco
además, hace caso omiso del hecho de que los acto- útiles para explicar no sólo la difusión sino el incre-
res sociales obtienen la mayor parte de la informa- mento en los temas de riesgo, mientras que, a nivel
ción con la que operan y deciden de ese marco. Un teórico, los saltos entre posiciones culturalistas y
intento ampliamente conocido de avanzar sobre estas racionalistas no consiguieron establecer un marco
limitaciones fue el trabajo de Douglas, pionera en coherente y fructífero de trabajo.
el estudio de las bases culturales del riesgo, quien Los problemas que enfrentó la teoría cultural del
indagó las relaciones entre riesgo y cultura, esta riesgo no implican que no haya calado la idea de que
última definida como la cultura es el marco de referencia según el cual los
actores piensan y actúan en relación a los riesgos,
[…] la colección, públicamente compartida, de prin- es decir, establecen relaciones significativas entre las
cipios y valores en un tiempo cualquiera para justificar amenazas y vulnerabilidades. De este planteamiento

16
Mary Douglas, La aceptabilidad del riesgo según las ciencias sociales, Barcelona, Paidós,1996, p. 46.
17
Ibid, p. 108.

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se desprenden dos consideraciones relevantes. La objetivamente (en la imposición de agendas políticas


primera y más amplia tiene que ver con el horizonte para enfrentar riesgos presuntamente colectivos o
simbólico regulador de la distinción entre lo bueno globales) como en cuanto a la forma de evaluar las de-
y lo malo, la pureza y la contaminación, la salvación y cisiones. La individualización del riesgo y la responsa-
la perdición: bilidad es un derivado de esto. Aquí también la explo-
tación que hacen los medios de comunicación de las
Con la emergencia de las sociedades científicas, grandes catástrofes y la focalización de la atención pú-
tecnológicas e industriales, la amenaza terrorífica de blica sobre amenazas grandiosas y lejanas del contexto
la muerte prematura por enfermedad ha sido neutra- cotidiano, irrumpen o interfieren en la comunicación
lizada por un prolongado espacio de tiempo, pero la y debilitan o mediatizan la capacidad para identificar
experiencia humana de la angustia y riesgo no se ha amenazas y vulnerabilidades que afectan a los sujetos
mitigado. En un mundo de periódicas transformacio- de manera directa y diaria, capacidad necesaria para
nes sociales revolucionarias, guerras devastadoras y enfrentar y resolver satisfactoriamente problemas de
horrores ecológicos, subsiste una enorme motivación riesgo.
para continuar aliviando y explicando el sufrimiento Una postura integradora entre el objetivismo y
por medio de la construcción de mitos simbólicos, el constructivismo deriva del análisis de Renn quien
muy cargados de significado y cognitivamente sim- distingue entre niveles descriptivos y normativos del
plificados, si bien tales ideologías “religiosas” se riesgo.20 En cuanto descripción, aquel que actúa según
construyen bajo formas metafísicas.18 alguna idea de riesgo busca ajustar su comportamiento
a una realidad donde es posible encontrar y manipular
El abuso –más aún en el negocio que hacen los medios relaciones complejas de causalidad y admite que el
masivos y algunas agencias del riesgo– encuentra futuro no está sujeto a ninguna clase de fuerza sobre-
parte de su anclaje en una angustia existencial cuyos natural. En este sentido, toda noción de riesgo guarda
fundamentos y ramificaciones deben ser estudiados. alguna concordancia con un mundo de alguna forma
En un segundo término, las formas de codificación autónomo y regular. Para el caso de la teoría econó-
de los objetos físicos y las prácticas sociales guardan mica, por ejemplo, los cálculos de riesgo parten de la
relación con los mecanismos instituidos de transmi- presunción de un agente racional que en cada decisión
sión de conocimiento. Los individuos en la sociedad busca invariablemente el mayor provecho económico
moderna parecen ser menos capaces de determinar por para sí o también se parte de un universo que tiene
sí mismos (a partir de relaciones con copartícipes, con la forma de un mercado que tiende invariablemente
quienes se comparte el espacio cotidiano), lo que es o hacia el equilibrio. La existencia de este tipo de agen-
no significativo.19 En relación con los riesgos esto es te o de mercado puede ser cuestionada y su presencia
importante porque señala una fractura entre lo que dentro de los cálculos objetivos debe entenderse en
culturalmente está codificado como importante (y por el marco de esta construcción del mundo que precede
tanto mantiene una serie de prácticas que lo reprodu- o sustenta cada evaluación de riesgo. Por otra parte,
cen) y las evaluaciones expertas del riesgo. La relativa cada riesgo contiene también un aspecto normativo
autonomía para la selección de riesgos se puede arti- que distingue entre conductas riesgosas y/o seguras y,
cular además con la idea de colonización del mundo por extensión, buenas o malas que, como se mencionó
de la vida y la imposición sistémica del riesgo tanto ya, depende del horizonte significativo y simbólico que

18
J. Alexander, op. cit., p. 17.
19
Alfred Schütz, La fenomenología del mundo social. Introducción a la sociología comprensiva, Buenos Aires, Paidós, 1966, p. 127.
20
Ortwin Renn, “Concepts of Risk: A Classification,” en Sh. Krimsky y D. Golding, op. cit.

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orienta a los actores sociales. Los conflictos entonces Es así que para observar algo como un riesgo no
se dan en torno a las descripciones de la realidad a se requiere contar con los datos sobre las probabili-
partir de las cuales se realizan las evaluaciones (es dades evaluadas según estrictos criterios matemá-
decir la forma en que se realiza el cálculo, lo que que- ticos; es más, para influir en las decisiones –tanto
da dentro y fuera de él, el tipo de afectación evaluada) de organizaciones como de individuos en general–
y contienen además ideas de justicia referidas no sólo tales probabilidades (por ejemplo, los informes de
a los daños sino también a su posible distribución. la ciencia) suelen simplificarse o asociarse (como
Las distinciones entre amenaza, vulnerabilidad el hecho de que es más riesgoso viajar en autobús
y riesgo, así como entre sus contenidos descrip- una vez que cien en avión) a otras decisiones que
tivos y normativos, permite ordenar el análisis de impliquen –aun cuando esto sea completamente ar-
los problemas pero sugiere, sobre todo, que un ele- bitrario desde cualquier otra perspectiva– un mismo
mento relevante tiene que ver con la justicia como ‘nivel de riesgo’; se requiere entonces tan sólo que la
reguladora del potencial conflictivo. En la medida distinción entre riesgo y peligro pueda aplicarse, es
en que el mundo y la propia vida sean vistos como decir, que se pueda establecer una relación causal
predeterminados se reduce la posibilidad de tomar entre acciones y probabilidades de daño.22 Asimis-
decisiones en función de los riesgos que estas su- mo, los marcos culturales orientan la valoración de
ponen; al mismo tiempo, hay más disponibilidad a los actores e intervienen en la aceptación o rechazo
aceptar riesgos impuestos por otros si se piensa que del riesgo proponiendo distinciones entre pureza y
‘así es la vida’, que ‘así funciona el mundo’ o cosas contaminación, interior y exterior, bueno y malo.
por el estilo. Hoy, sin embargo, estas posturas no Finalmente, el asunto involucra la disposición de
están tan generalizadas. Nociones sobre reciproci- información, su tipo, las fuentes de donde proviene,
dad, solidaridad, conductas sancionadas, aspectos etcétera, pero adquiere de inmediato un tinte político
u objetos importantes que merecen protección son en cuanto forma parte del debate sobre los derechos
fundamentales aquí. “La cognición de peligros y la y valores ambientales y participa en el diseño de
elección de los individuos ante determinados riesgos programas de desarrollo impulsados desde diversas
tiene más que ver con ideas sociales de moral y de instituciones sociales.
justicia, que con ideas probabilísticas de costes y
beneficios en la aceptación de los riesgos.”21

Riesgo, naturaleza y justicia


La observación de riesgos ambientales depende de ponen en evidencia diversas comprensiones de la
una diferenciación anterior entre la sociedad (lo or- naturaleza misma, incluyendo por supuesto a los pro-
denado) y su entorno (lo fortuito), de donde se sigue pios científicos sociales y a los tomadores de decisio-
que la diversidad de evaluaciones de riesgo se pue- nes. Allí donde la sociología de los desastres observa
de relacionar con las variables y hasta contrastantes riesgos susceptibles de ser mitigados mediante el
formas en que la distinción entre lo que es o forma desarrollo de proyectos que modifiquen las condicio-
parte de la sociedad y lo que es o forma parte del en- nes de vulnerabilidad de las poblaciones, los voceros
torno natural. Las variables observaciones del riesgo oficiales hablan de peligros naturales o de la actitud

21
M. Douglas, op. cit., p. 14.
22
Esto es importante porque tiene que ver con las disputas sobre el problema de la cuantificación que en algunas áreas del conocimiento
se exigen para reconocer la existencia de un riesgo (le economía, las ingenierías o hasta la propia política); lo importante aquí, una vez
más, es la adjudicación, o posible adjudicación, a un grupo de decisiones o una serie de derivaciones dañinas para el que observa.

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obstinada de la población a pasar por alto las condi- o en la producción, aunque también podría serlo el
ciones de riesgo que impone el ambiente. género o la edad por ejemplo). Aún así, la apelación a
La proliferación del riesgo hace evidente que en la la democracia como principio rector del orden político
sociedad actual existe una noción diferenciada de na- en la modernidad contemporánea abre la posibilidad
turaleza. Desde el punto de vista constructivista, es de que nociones u observaciones de riesgos no auto-
decir, el de las observaciones, la naturaleza está frag- rizadas por la ciencia y/o antagónicas al status quo
mentada en el ámbito del conocimiento por la prolife- reclamen para sí validez en el marco de la toma de
ración de parcelas y la multiplicación de evaluaciones decisiones que afectan al conjunto o a segmentos de la
expertas. Es ejemplar aquí, en el ámbito de las ciencias población. Este asunto se vuelve especialmente rele-
sociales, la distancia entre la noción de naturaleza vante en Estados multiétnicos donde la distinción so-
presentada por los economistas neoclásicos de aquella ciedad/entorno es un marcador identitario relevante
que defiende la ecología política: la economía presen- y donde los pueblos detentan cosmovisiones, valores,
ta un universo dividido entre recursos apropiables de formas de entender la vida social y su articulación con
manera privada y la existencia de ‘bienes comunes’ la naturaleza diferentes a la que se imponen desde
que, por no contar con valor de cambio en el mercado los mercados y el estado nacional. En algunos casos,
son sujetos a una explotación extrema o irracional; estas cosmovisiones ofrecen descripciones del mundo
por su parte, para la ecología política el ambiente se en cuyo eje no está el individuo sino la comunidad,
encuentra inmerso en y condicionado por la red de re- así como invocan marcos normativos desfasados de
laciones de poder presentes en la(s) sociedad(es), por los principios liberales. Cobra aquí importancia el
lo cual, los problemas ecológicos son en principio con- señalamiento de Toledo en cuanto a la existencia, en
flictos políticos y la naturaleza aquí aparece filtrada el caso mexicano, “de dos tipos paralelos de lucha por
por una estructura social signada por problemas de la naturaleza que viene a descubrir un discurso y una
desigualdad y opresión; es esta naturaleza, primaria- perspectivas diferentes a aquellas que, en torno a la
mente, un ámbito de disputa.23 Por otra parte, desde problemática ecológica, se nos han hecho aparecer co-
el punto de vista objetivista, también emerge una mo las únicas posibles”.24 Entre las luchas alternativas
noción de naturaleza diversificada en función de los al discurso gubernamental económico-ecologista,25
actores que intervienen en la generación/produc- se encuentran las de los indígenas de Oaxaca, Mi-
ción y/o que soportan la carga de los riesgos de que se choacán y Chiapas en defensa de los recursos fores-
trate, ya sea que vivan en las ciudades o en el campo, tales, las de los campesinos en Puebla y el Estado de
que pertenezcan a comunidades o grupos excluyentes México por el agua, las movilizaciones en contra de las
o que se adscriban a categorías más abarcativas como obras de dotación de agua para la ciudad de México en
pueden serlo la clase social, la profesión o el género Morelos e Hidalgo, las de Tepoztlán por el derecho de
entre otras distinciones posibles. la comunidad a decidir cómo y en qué utilizar los recur-
En el marco de sociedades diferenciadas, la posi- sos escasos, la oposición a la industria minera o a los
ción y validez que se otorga a cada ‘visión’ o postura transgénicos, etcétera. En todos estos casos aparecen
sobre la naturaleza varía en el eje del mecanismo de corrientes de problematización del entorno natural o
diferenciación dominante (la posición en el mercado físico de la sociedad que hacen apelaciones explícitas

23
Raymond L. Bryant y Senéad Bailey, Third World Political Ecology, Londres, Routledge, 1997; Alain Lipietz, ¿Qué es la ecología política?
La gran transformación del siglo xxi, Santiago de Chile, Lom Ediciones/Instituto de Ecología Política, 2002.
24
Víctor Manuel Toledo, Naturaleza, producción, cultura: ensayos de ecología política, Xalapa, Universidad Veracruzana, 1989, p. 29.
25
Para una visión oficial, vid. Edgar González Gaudiano (coord.), El desarrollo sustentable: una alternativa de política institucional, México,
Semarnap, 1997.

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a riesgos impuestos y no deseados y que tienen ho- susceptible de ser valorado en términos de si es justo o
rizontes de sentido muy distintos a los que guían las injusto. Tratar de resolver las demandas que emergen
políticas públicas y los intereses del capital. de riesgos observados desde marcos socioculturales
Si bien las visiones y, por supuesto, la experiencia diversos mediante la contraposición de evaluaciones,
del riesgo son diversas, el asunto tal vez más relevante es pasar por alto un problema central: la diversidad,
es que aún así logran traspasar las fronteras de lo local los derechos y el problema de justicia social que a ella
y hacerse eco entre sectores urbanos a nivel global se le asocian. Todo esto apunta, una vez más, a que el
abriéndose así conflictos recalcitrantes o intratables, aspecto formal del riesgo (la operación matemática,
para utilizar la frase de Lewicki.26 Este traspaso y legi- el cálculo) no es, ni por mucho, el punto central del
timación de valoraciones de riesgo es posible gracias a problema en términos sociales.
que, además de probable o improbable, todo riesgo es

Conclusión
El destino y los dioses no son hoy fundamento de no aquel riesgo?). Sin embargo, como lo demuestran
decisiones políticas colectivamente vinculantes. La los debates entorno a la legislación ambiental,28 el
erosión del determinismo progresista imposibilita a establecimiento de controles, la adjudicación de
la política (que no a los políticos) a referirse al futuro las decisiones y las responsabilidades sobre riesgos
sin la forma riesgo.27 Una vez que la capacidad de le- ambientales es una cuestión poco fácil de dirimir en
gitimación de nociones bondadosas como el progreso sociedades plurales en cuyo interior se encuentran
o el interés nacional se derrumba, la aceptación de en precario equilibrio diversas descripciones del
grandes proyectos tecnológicos para asegurar el futuro mundo y valores.
se dificulta dado que todos hacen cálculos de riesgo y En relación a los cálculos (el establecimiento de
sobre éstos se vuelcan las exigencias y las demandas. relaciones causales que puedan delimitar probabili-
La comunicación de aceptación o rechazo del riesgo, dades), el concepto de riesgo supone una forma para
supone en principio la aceptación de que algunos la creación de formas,29 cuya clave es la distinción
futuros presentes dependen de decisiones presentes o entre probabilidades de daño futuro asociadas a
pasadas y, esto, a su vez, genera preguntas que apun- decisiones y los peligros adjudicables al exterior.30
tan a la base moral que sustenta no tanto las evalua- El hecho, pues, de que una decisión sea arriesgada
ciones como las decisiones mismas (¿quién y por qué implica que es posible asociar algún tipo de daños
tiene derecho a decidir por los afectados?; ¿qué recur- a ella, futuros no deseados, siempre presentados en
sos y qué valores son considerados?; ¿por qué éste y términos de cálculos de probabilidades. La prescrip-

26
Roy Lewicki et al., Making Sense of Intractable Environmental Conflicts: Concepts and Cases, Nueva York, Island Press, 2002.
27
El hecho de que algo sea observado no como riesgo sino como peligro no contradice esta afirmación de que la fijación temporal se hace
siempre en el ambiente de la probabilidad (es decir utilizando la forma del riesgo/peligro para comunicar sobre el futuro). Aún en el caso
extremo de los desastres, en los que se dan enfrentamientos entre lo que observan distintos sistemas (por ejemplo, sociología y política)
cuando se señala la imposibilidad observar el impacto devastador de ciertos fenómenos naturales como riesgos y su consideración como
peligros, la distinción sigue operando. Hoy ningún sistema, al menos en el marco de sociedades democráticas modernas, puede ya referirse
a la fortuna o a conceptos aledaños para fundamentar y legitimar sus decisiones.
28
José Juan González, “Algunas consideraciones preliminares sobre el régimen jurídico de la responsabilidad por el daño ambiental en
México”, en La responsabilidad por el daño ambiental, México, pnuma, 1996.
29
N. Luhmann, op. cit., capítulo 1.
30
Se prefiere aquí usar ‘exterior’ antes que ‘naturaleza’ dado que ésta ha mucho que dejó de ser ‘lo otro’ de la sociedad y no sólo de manera
objetiva sino también en cuanto al conocimiento existente sobre ella. Exterior, al igual que entorno, supone la ventaja de que implica ya
la referencia, es decir ‘exterior’ o ‘entorno’ del sistema de que se trate.

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ción de estados no deseados es importante porque en los involucrados en el problema son susceptibles de
ella radica uno de los elementos de conflicto –o falta decidir entre más de dos opciones y que sus acciones,
de él– en torno a la percepción del riesgo, a su vez al margen de los estándares técnicos o científicos
asociada con el hecho de que el futuro sea visto como de racionalidad imperante, responden a una lógica
peligroso o riesgoso (adjudicación de culpas). En re- creativa en sí misma que puede implicar la decisión
lación con los daños el riesgo supone pérdidas cuyo de vivir de forma distinta a la que se impone mediante
tipo, extensión y distribución socio territorial pue- planes de desarrollo, conservación o prevención de
den constatarse empíricamente. El hecho de que los desastres, pero que siempre esta referida a las accio-
riesgos sean observados como cadenas de decisiones nes y posibilidades de decisión de los otros.
no debería ocultar la materialidad de las consecuen- Un aspecto relevante que se desprende de la ten-
cias, pero la constatación y análisis de las conse- sión entre un punto de vista constructivista y un obje-
cuencias no debería anular la discusión sobre las tivista es que las formas no científicas que adopta la
formas y puntos de observación. distinción entre sociedad y entorno y su cotejo con
El riesgo no existe sin decisiones pero tampoco sin las descripciones de los expertos son fundamentales
la experiencia del daño y las ciencias sociales deben para analizar los conflictos en torno a los riesgos
de dar cuenta de ambos asuntos. Estudiar al riesgo ambientales. Sin embargo, traducir esta afirmación
supone entonces reconocer la existencia de raciona- en términos metodológicamente plausibles resulta
lidades alternas y de formas desiguales de distribu- complicado, dado que la forma que adopta el límite
ción, sufrimiento y enfrentamiento del daño. En an- entre ‘lo social’ y ‘lo natural’ puede operar como funda-
tropología, la teoría cultural plantea que es la lógica mento para la identidad colectiva31 y establecer nor-
de reproducción del grupo la que indica y organiza mas de valoración y conducta ad hoc para cada sujeto,
los riesgos y las prácticas asociadas a ellos y que, por en el caso de que exista un conflicto con respecto al
tanto, las descripciones desde afuera si no impactan ambiente (sobre todo que afecte a los bienes comunes)
ese aspecto son ignoradas, devaluadas o boicotea- las características particulares de cada distinción
das. En un sentido la reproducción del grupo implica pueden ser fundamento de antagonismos entre las
también distribución de peligros y capacidades de evaluaciones y proyectos tanto de otros actores, como
decisión que conllevan estructuras de vulnerabilidad de órganos de gobierno o especialistas.
especificables. Una pregunta importante que surge En este trabajo se ha buscado dar cuenta del la-
de la relación entre organización social y riesgo es en berinto de pasadizos objetivistas y constructivistas
qué medida ciertas evaluaciones de este último pue- en el que la sociología trata de encontrar y estudiar
den llegar a articularse con otros elementos identita- al riesgo transitando de las cuestiones que atañen a
rios o culturales y disparar así un proceso de cambio la producción de conocimiento sobre el riesgo hacia
en los patrones de acción sobre el ambiente. En par- el proceso social de su incorporación al bienestar y
ticular la activación y rellenado de la vida política de vuelta. Antes que dos posiciones en los límites
mediante la experiencia del daño y el consecuente opuestos de una línea, la imagen de un círculo es más
reconocimiento del riesgo llama a reconocer el es- adecuada para describir no sólo los procesos de for-
pacio de decisión de los afectados –incluidos ellos mación y atención de riesgos sino los de las mismas
mismos. El análisis de las relación entre organización ciencias sociales. Quien se aposta en el objetivismo,
social y riesgos a desastres supone aceptar que todos ahí donde se trata de constatar los daños sufridos y

31
Miguel Alberto Bartolomé, Gente de costumbre y gente de razón. Las identidades étnicas en México, México, Siglo Veintiuno Editores/
Instituto Nacional Indigenista, 1997.

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probables, debe entender que sus planteamientos drá como un hecho más allá de cualquier consideración
seguirán indefectiblemente el camino hacia las con- particularista al grado de que en algunos casos se
tra-observaciones, que habrá hechos no tomados en podría llegar al reconocimiento universal de algún
cuenta o que son ponderados de forma distinta por riesgo. Constructivismos y objetivismo no suponen,
otros. Aquel que habla desde el constructivismo tendrá entonces, una disyuntiva para las ciencias sociales,
que reconocer que, en ocasiones (en particular en los sino más bien momentos del análisis de riesgo.
desastres), la experiencia sensible del daño se impon-

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Universidad y tradición: notaciones sobre el contexto


referencial de la racionalidad universitaria
Georgina Paulín Pérez*, Julio César Horta** y Gabriel Antonio Siade Paulín***

Recibido el 4 de mayo de 2011


Corregido el 12 de diciembre de 2011
Aceptado el 15 de diciembre de 2011

c
Resumen Abstract

En el presente trabajo se expone una tesis central: This paper presents a central thesis: that humanistic
que el lenguaje humanístico es contexto idiomático language is the idiomatic context in which the Wes-
del universo o mundo de la cultura occidental y, por tern cultural universe or world has existence, and, by
extensión, de la existencia y sentido del mundo uni- extension, where the academic world has existence
versitario. En este marco, se analizan dos principales and sense. In this frame, the authors analyze two
tópicos: a) el modo como unidades significantes, con main topics: a) the way in which meaning units, that
las que se nombra el referente universidad, engarzan name the referent University, articulate and orga-
y organizan contenidos humanísticos que se van ade- nize humanistic contents that adjust along to the
cuando a ese mundo universitario y b) la evidencia academic world which men have been postulating
del vocabulario heredado del pensamiento occiden- throughout history; and b) the evidence of inherited
tal en el discurso tradicional de la Universidad Na- vocabulary of Western thought in the traditional
cional Autónoma de México. discourse of the National Autonomous University
of Mexico.
Palabras clave: universidad, cultura, formación,
humanidades, comunidad, universalidad, léxico, Key words: university, culture, formation, Humani-
semiótica. ties, community, universality, lexic, semiotic.

*
Universidad Nacional Autónoma de México (unam), Instituto de Investigaciones Sociales (iis), Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad
Universitaria, Av. Universidad 3000, Col. Copilco-Universidad, Deleg. Coyoacán, México, D.F., 04510.
Maestra en Sociología, profesora del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
(cecc-fcpys ) e investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la unam. Cuenta también con una especialización en Artes Liberales
en Humanidades por el Ateneo Filosófico A. C., dependiente de la fundación de Recherches et d’Editions de Philosophie Neohellenique.
Sus principales líneas de investigación son: semiótica de la comunicación y la cultura, filosofía y humanidades. E-mail: papg@servidor.
[Link]
**
unam. Maestrante en Filosofía de la Ciencia por el Instituto de Investigaciones Filosóficas. Sus principales líneas de investigación son:
filosofía, formas del lenguaje y semiótica de la comunicación y la cultura. E-mail: julio_horta@[Link]
***
unam. Doctorante en Filosofía de la Ciencia por la Facultad de Filosofía y Letras. Sus principales líneas de investigación son: lógica
simbólica de cuantificadores de identidades y descriptiva. E-mail: gsiade@[Link]

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Introducción

E
ste artículo presenta aproximaciones al vocabu- comunidad como las palabras son móviles y abiertas
lario cuyas unidades semánticas cosificadas en al desarrollo histórico-cultural de cada sociedad; por
él transmiten contenidos culturales del mundo lo que esta continuidad está sujeta a múltiples in-
de la vida universitaria, ello mediante la exposición de terpretaciones que revierten no sólo en las transfor-
los resultados que se alcanzaron en la indagación maciones del vocabulario y en las modificaciones de
tanto de la estructura léxica del concepto universidad los presupuestos, sino también en los modos de ver,
como de las formas significantes pre-codificadas y vivir, y producir el mundo.
asentadas en los discursos historiográficos de la En realidad, en los sistemas de significaciones de
Universidad Nacional Autónoma de México (unam) diversos contextos semánticos se van registrando y
que remiten a aquellas ideas o referencias que, en su ordenando los contenidos culturales que se compar-
propósito difusor y divulgador, han sido elegidas para ten en las comunidades idiomáticas, porque en los
insistir en la afirmación de ciertos contenidos cuyos diferentes niveles estructurales de una lengua se re-
significados, sentidos y valoraciones, se desean man- gistran y codifican tanto los referentes de las palabras
tener vivos en el imaginario de sus destinatarios. como las nociones culturales que se han incorporado
Si bien esta presentación es resultado de una in- en sus contenidos.
dagación mayor, resulta pertinente advertir que la te- En una primera aproximación, la indagación de
sis general aplica igualmente en esta exploración los contextos semánticos permite identificar signos y
parcial, a saber, que el lenguaje humanístico es con- objetos significados, con lo cual se abre la posibilidad
texto idiomático en el que tiene existencia el universo para vincular referencias a ideas, emociones y valores.
o mundo de cultura occidental y, por extensión, donde Pero además posibilita conocer la organización de las
tiene existencia y sentido el mundo universitario. referencias (supuestos) y, en esta dirección, localizar
En esta dirección, se puede afirmar que el lenguaje- las posiciones de los términos en diferentes campos
logos de la comunidad occidental –que ha armonizado semánticos lo que facilita la detección de secciones
y vinculado tradicionalmente los lenguajes particula- parciales en un campo semántico y, al mismo tiempo,
res de la ciencia, de otros mundos (universos discursi- abre el espacio para explorar el fenómeno de la selec-
vos) y otras culturas (comunidades idiomáticas)– es el tividad cultural que se realiza en la elección de ciertas
lenguaje socialmente estructurado por las respuestas referencias (ignorando u ocultando propiedades seme-
al problema existencial de la finitud constitutiva del jantes y/o contradictorias) atribuidas al lexema dentro
hombre. De aquí la conclusión de que la racionalidad del espacio semántico global. De la misma manera, es
compartida de la comunidad humana es el lenguaje posible conocer la estructura semántica de expresio-
humanístico y que éste representa el contexto refe- nes-hechas y de figuras retóricas cuyo poder evocador
rencial donde los signos (palabras) y las entidades de emociones, sentidos prácticos y estéticos las con-
significadas tienen realidad y, de la misma manera, vierten en artificios-fuerza a la manera de elementos
constituye la fuente de los presupuestos (creencias, operantes que motivan y “energetizan” conductas, en
postulados) que permiten una comunicación inteligi- tanto provocan o retroalimentan convicciones. De ahí
ble entre los usuarios de esos signos. que se pueda acceder también al fenómeno ideológico
Pero si bien tal lenguaje es resultado del patrimo- desde su dimensión semántica.
nio textual heredado que ha permitido la continuidad Este proceso de formulación simbólica se mate-
de la comunidad que vive en ese lenguaje, tanto la rializa en las formaciones “discursivas”1 que deter-
1
Michel Pêcheux, Hacia el análisis automático del discurso, Madrid, Gredos, 1975, p. 233.

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minan lo que debe y puede ser dicho (lo permitido) exploración, a saber: 1) el relativo a la recolección de
y rechazan lo no dicho (lo prohibido) pues el papel datos, donde predomina el enfoque cualitativo y 2) el
de la ideología consiste precisamente en justificar, de- correspondiente al sondeo empírico, donde se emplean
fender y propagar estructuras de creencia y de valor instrumentos y técnicas de enfoques cuantitativos. En
que se refieren a las reacciones contra esa realidad. el primer caso, la recolección de datos para identifi-
Pero la ideología es una percepción parcial del mun- car objetos e indagar su funcionamiento significante
do: si bien por un lado resalta algunos aspectos de en la estructura conceptual del mundo universitario
la realidad social, desde otra perspectiva descuida, planteó la necesidad de ir delimitando el marco o
elimina y deforma otros aspectos no comprendidos en mapa de referencia para el espacio de posibilidades
el conjunto mismo de la ideología. Este relativismo conceptuales que puedan ocurrir en la configuración
interpretativo se traduce en el interior de lo discursi- de objetos (significantes) del mundo universitario. En
vo a través de los procedimientos de enunciación en la recolección de datos se procedió a consultar fuentes
los que tiene lugar el proceso de selección, precisión que permitieran un orden decreciente de generalidad
y enlace de las unidades léxicas que estructuran los contextual: se consideraron desde textos diversos de
enunciados, donde se exponen afirmaciones sobre las la historia de la filosofía (de la antigüedad griega a la
situaciones sociales, al tiempo que se plantean argu- perspectiva contemporánea), definiciones nominales y
mentos a favor de reformas o nuevas guías de orga- reales de la palabra universidad para desplegar sus po-
nización y control. sibilidades o universos semánticos, hasta la Ley Orgá-
De hecho, el sistema de relaciones reguladas por nica de la unam (1945) donde se consideraron también
leyes combinatorias de la lengua es un esquema abs- documentos históricos de la institución. Asimismo, se
tracto, tanto de las asociaciones semánticas que recurrió a diversos discursos escritos que represen-
pueden darse en una lengua, como de las connota- taron una fuente de información rica para descubrir
ciones contextualizadas culturalmente y situadas contenidos significantes y cuya difusión se realizó en la
socialmente; este rasgo del esquema hace posible prensa mexicana tanto comercial como universitaria,
identificar, en la diversidad de los universos semánti- cuanto en documentos de autoridades y estudiantes
cos, significantes que se constituyen en presupuestos universitarios durante el periodo comprendido entre
comunes (núcleos), o bien, en alternativas de elec- diciembre de 1998 y febrero del 2001.
ción para los hablantes de una comunidad. En el estudio cualitativo, los procedimientos que
No obstante, el estudio de los objetos y sujetos se siguieron e instrumentos que se emplearon en la
inmersos en sistemas de significación obliga a con- recolección de datos fueron los que a continuación
siderar diferentes herramientas metodológicas que se describen de manera resumida.
permitan mostrar las relaciones significativas que sub- En la indagación del léxico humanista codificado
yacen en la empiricidad de los fenómenos sociales. dentro de la interpretación filosófica del pensamiento
Una indagación de orden semiótico sobre la base del occidental se utilizó el método supra-lingüístico o
tejido social debe proponer categorías que permitan análisis mediante categorías temáticas. En efecto, a
articular, por un lado, la dimensión ‘teórica’ de los partir de la identificación de palabras, frases y temas
objetos cuyo sentido está determinado por sistemas se procedió a ordenar los segmentos del texto de las
de lenguaje y, por el otro, la dimensión ‘práctica’ que fuentes consultadas dentro de las categorías de cau-
comprende las vivencias de los sujetos como orien- salidad tradicional, definidas por un cuadro de análisis
tación selectiva y activa del hombre. elaborado ex profeso.
Por ello, es importante señalar que en la investi- En este sentido, la exposición gráfica de las uni-
gación más amplia se han delimitado dos ámbitos de dades semánticas del discurso humanista se realizó

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en razón de un orden causal específico. Al respecto, En el caso particular del presente artículo, la
aun cuando existen tantas modalidades de causa indagación de las unidades significantes con las que
y maneras de depender, sólo se manejaron en este se nombra el referente universidad se hizo a través
estudio las cuatro tradicionales (derivadas, a su vez, de una adaptación del Modelo Quillian (Modelo Q)
del modelo aristotélico-tomista): la material (aquello para la representación de las connotaciones con-
en lo que se hace algo); la formal (la cualidad que le vencionalmente atribuidas a este lexema. Aquí es
confiere a la materia); la eficiente (la que influye en importante señalar que este Modelo se basa en un
la realización de los efectos que se proponen) y la conjunto de nudos conectados entre sí por vínculos
final (lo que se busca alcanzar). asociativos; en efecto, “[…] para cada significado del
Luego, dentro de cada una de las corrientes de lexema debería existir en la memoria, un nudo que
pensamiento fue posible aproximarse a este tipo de re- previera como ‘patriarca’ [cabeza] suyo el término
laciones a partir de: 1) la identificación del léxico por definir […] llamado type […] la definición de un
que designa el ideal o forma esencial de hombre que type A, prevé el empleo, como interpretantes suyos,
se pretende alcanzar –el cual emerge de los funda- de una serie de otros significantes que van abarcados
mentos de la corriente en cuestión; 2) el sujeto y/o como tokens y que en el modelo son otros lexemas”.2
las facultades humanas en las que, o por las que, es La configuración del significado de un término type
posible alcanzar ese ideal; 3) las cualidades, virtu- (lexema por definir), resulta de la multiplicidad de sus
des, valores que se buscan; 4) los medios a través de vínculos con varios lexemas tokens (interpretantes),
los cuales se intenta aproximar al ideal propuesto y como se muestra a continuación en el Diagrama 1:
5) el para qué o finalidad que se persigue. De manera De esta manera, se configura la estructura global
que la organización de la información se realizó en de una memoria semántica que consiste precisamen-
conjuntos léxicos articulados en el sentido de las te en la adición o superposición de planos, cada uno
relaciones de causalidad tradicional, anteriormente compuesto de nudos de varios tokens o interpretantes
expuestas, y que en esta exploración se pudieron a excepción del nudo originario.
identificar.

Diagrama 1. Representación gráfica del Modelo “Q”

Patriarca/Cabeza
Lexema a (type)

Significante ai Significante aii Significante aiii


Token Token Token

Significado Significado
Lexema b (type) Lexema c (type)

Significante bi Significante ci
Token (type a/b) Token (type a)

Fuente: adaptación y elaboración bajo la responsabilidad de los autores.

2
Umberto Eco, Tratado de semiótica general, Barcelona, Lumen, 1981, p. 222.

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En este sentido, el modelo se basa en un proceso virtud de nuevos mensajes y, por lo tanto, modificar
de semiosis ilimitada, pues desde el signo estable- también las posibilidades de relación y de unidades
cido como type es posible recorrer, desde el centro culturales interconectadas.
hasta la periferia, todo el universo de las unidades En realidad, con este modelo se abren posibilidades
culturales (significantes como interpretantes del para explorar configuraciones gráficas que permitan
significado de un lexema, interconectados según la describir y representar tanto la función semiótica en sí
cultura en la que, y por la que, se dan tales conexio- misma como la función semiótica en calidad de unidad
nes) donde cada una de ellas puede convertirse en combinable. En términos más amplios, por lo que se
centro y producir periferias infinitas. refiere al primer caso, se alude a las relaciones signi-
En relación con este proceso, Umberto Eco utiliza ficativas entre el plano de la expresión y el plano del
la metáfora de una caja con bolitas magnetizadas contenido (entre el significado de un lexema, o signo
donde se establece un sistema de atracciones y repul- interpretado y el o los significantes o interpretantes)
siones para explorar, dentro de la propuesta del Modelo independientemente de toda clase de contextos; en
Q, la posibilidad de un modelo semiótico que explique relación con el segundo, a sus posibilidades combi-
las connotaciones convencionalmente atribuidas a natorias con otras funciones (causales, valorativas,
un lexema. En esta comparación, la ‘caja’ representa sociales, instrumentales…).
la fuente informacional de alta entropía (donde las Del mismo modo, la lengua como código, consti-
asociaciones entre las unidades culturales, o lexe- tuye un tejido reticular que reúne varios subcódigos
mas, tendrían todas las posibilidades que puedan correspondientes al sistema sintáctico, semántico y
ocurrir en un sistema de asociaciones semánticas en pragmático, respectivamente, de manera que pueden
libertad); aquí el código es la regla que magnetiza construirse para un sólo significante tantas configu-
las bolitas de acuerdo con el sistema de atracciones raciones gráficas como diferentes posiciones pueda
y repulsiones y la ‘magnetización’ es una condición ocupar en diversos campos semánticos (es decir, en
de dicho sistema. campos estructurados donde el valor de un concep-
Ahora bien, desde el enfoque semiótico, la mag- to se debe a los límites que le imponen conceptos
netización se considera un fenómeno cultural (que vecinos). Esto es importante resaltarlo aquí porque,
se contrapone a las propuestas que lo enfocan como como señala Eco, “[…] los campos semánticos dan
fenómeno natural, donde la magnetización se con- forma a las unidades de una cultura determinada y
templa como algo inherente o propio de las bolitas constituyen una organización (o visión) del mundo
o lexemas) y, por lo tanto, condición transitoria del determinado […]”.3
sistema de relación que, a su vez, caracteriza el código Sin embargo, en el proceso de esta investigación,
como una convención social sujeta a cambios en el la configuración gráfica de los campos semánticos se
tiempo y espacio. realizó después de haber concluido la indagación de
Entonces, gracias a semejante magnetización, no ciertas modalidades descriptivas con las que se ha
sólo se reducen las posibilidades de relación entre las pretendido definir el concepto universidad, esto es,
unidades culturales (lexemas), sino que se limita el por sus aspectos constitutivos y por sus propiedades.
número de unidades que se atraen o se repelen dentro En relación con los aspectos constitutivos, es posible
de los diferentes subcódigos que conformarían el distinguir entre: a) la definición nominal que atañe
universo semántico global de la comunidad en cues- al significado de esta palabra y b) la definición real
tión, aunque esta magnetización puede cambiar en con la que se alude a la esencia de la cosa nombrada.

3
Ibid., p. 146.

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Asimismo, la universidad también se le ha podido des- se buscó mostrar (tanto en los objetos discursivos
cribir por sus propiedades, aquéllas que, no estando cuyos contenidos implican significados y sentidos pro-
incluidas en su definición, derivan de ella: como es el pios de la noción universidad, como en aquellos otros
caso de sus atributos humanistas con los cuales es que hacen referencia a los hechos, donde la partici-
posible describir una de las modalidades de la univer- pación humana evidencia el cumplimiento de atribu-
sidad, y en particular de la unam, que la identifican y tos y de funciones que la especifican) el vocabulario
distinguen de otras realidades designadas con este heredado del pensamiento occidental con el que, en
vocablo o con otras voces afines. otra dimensión discursiva, se legitima la institución
La exploración etimológica y sinonímica del vo- en términos de su sentido, valor y práctica humanís-
cablo universidad proporcionó suficiente información tico/social.
para construir un esquema abstracto del conjunto de El procedimiento que se siguió en esta explora-
asociaciones semánticas posibles dentro de la lengua ción consistió, primeramente, en revisar documentos
castellana y, al mismo tiempo, permitió la represen- escritos que cumplieran fundamentalmente con las
tación topológica (mapa semiótico) de las connota- funciones de difusión y de divulgación, pues se supone
ciones convencionales atribuidas a este lexema. De que los medios de transmisión (hemerográficos, elec-
hecho, la configuración del significado del término trónicos) que sirven a ese cometido alcanzan un número
o lexema señalado que resultó de la multiplicidad de mayor de lectores, para quienes se estructura la forma
sus vínculos con diversos lexemas, permitió ir con- de los mensajes con la intención de remembrar acon-
formando la estructura de una memoria semántica tecimientos y/o con el propósito de mantener vivos
que se caracteriza por la superposición de planos en los contenidos culturales que se busca prosperen,
diferentes niveles de significación, cuyos nudos o germinen y fructifiquen en el imaginario de sus des-
lexemas correspondientes perfilan los diversos cam- tinatarios.
pos semánticos, y universos de discurso, que delimi- En un segundo momento, se procedió a seleccionar
tan las referencias y los presupuestos con los que se enunciados que evidenciaran significantes con con-
ha creado y mantenido el mundo universitario. tenidos del discurso humanista. Aquí es importante
En relación con la exploración del vocabulario subrayar que, si bien se conservaron esas formas léxi-
heredado del pensamiento occidental en el discur- cas en orden redaccional, se intentó una expresión
so tradicional de la unam, se emplearon métodos o libre para poder sintetizar diversos párrafos de varias
análisis supra e infra lingüísticos. En el primer caso, fuentes; claro está, siempre que correspondieran a
a partir de la identificación de palabras, frases y te- un mismo periodo histórico y a contenidos culturales
mas, se seleccionaron enunciados de los documentos semejantes.
historiográficos consultados que manifiestan signifi- Después, y en paralelo a la presentación descrip-
cantes con contenidos del discurso humanista. En el tiva y cronológica, se realizó la elección de formas
análisis infra-lingüístico, se procedió a elegir formas significantes cuyos contenidos culturales se repitie-
significantes cuyos contenidos culturales se repiten ron diacrónicamente; esto es, a lo largo de la historia
(núcleos) diacrónicamente en la descripción historio- de la unam o, cuando menos, en la descripción histo-
gráfica de las fuentes consultadas. riográfica de la fuentes consultadas. Esto permitió
En la exploración de formas significantes pre- una primera aproximación a la estructura conceptual
codificadas, y asentadas en los discursos de quienes se y a la dimensión léxica que se usa o se ha empleado
han ocupado de divulgar los hechos humanos, que han en el discurso tradicional universitario; igualmente
influido en el curso de la historia de esta institución, hizo posible la elaboración de los estímulos–verbales

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correspondientes a la parte designada “Asertos His- semánticos)–, sino también el sistema de significados
tóricos”, del cuestionario que se manejó en la inda- que, a la manera de contexto de conocimientos, son
gación empírica. interpretados a través de los lexemas que una cultura
En esta línea de revisión, se incluyen también las ha convertido en pertinentes, nucleares, medulares.
fuentes donde se consigna la Legislación Universi- Estos lexemas nucleares expresan los valores y repre-
taria, puesto que en esa reglamentación se especifi- sentan las ideas que la generalidad de los miembros de
ca lo que es la universidad y también porque ella es una comunidad acepta por su alta credibilidad, ya que
la causa que regula y explica la participación humana forman parte de las creencias y de los juicios de valor
en los hechos que han influido en su historia. que constituyen el sentido común o el pensamiento del
En la exploración del texto de la reglamentación hombre común, el cual generalmente desempeña “[…]
de la unam (Ley Orgánica y Estatutos), se realizó un el papel de sistema general de referencias al cual tras-
análisis supra-lingüístico que permitió argumentar la ladamos nuestros actos y nuestros pensamientos”.4
crítica de algunas de sus propuestas. En virtud de lo En razón de lo anterior, la indagación sobre los
cual se procedió a segmentar el texto en razón de los contenidos del léxico lleva a precisar, en un primer
objetos significantes del discurso humanístico que momento, los aspectos constitutivos de la noción
se contemplan dentro de los enunciados respecti- universidad y las propiedades humanísticas que de-
vos, identificando sus parcialidades y ambigüedades rivan de éstos para efectos de, en un segundo mo-
conceptuales, que llevaron a la formulación de inte- mento, poder analizar las manifestaciones léxicas de
rrogantes diversas. En todo caso, en la formulación esas cualidades en el discurso tradicional vertido en
final de preguntas se buscó también la delimitación la historia de la unam y, con ello, tener los elementos
del problema (o problemas) que entraña vincular necesarios para definir el discurso humanístico como
lo tecnológico con lo humanístico dentro de una ámbito de identidad, legitimación y continuidad de
institución que, como la mencionada, requiere que la institución en su esencia y actividad.
sus académicos precisen su posición dentro de las En resumen, este escrito presenta –grosso modo–
corrientes contemporáneas y, en consecuencia, se resultados de la exploración sobre: a) el modo como
pueda y deba asumir con libertad responsable la misión unidades significantes, con las que se nombra el re-
reformadora o revolucionaria de la llamada “Máxima ferente universidad, engarzan y organizan contenidos
Casa de Estudios”. humanísticos que se van adecuando a ese mundo uni-
De ahí que, para comprender cómo un campo versitario que el hombre ha ido postulando a lo lar-
semántico evidencia la visión propia de una cultura, go de su historia y b) la evidencia del vocabulario
es menester conocer no sólo el repertorio léxico –y heredado del pensamiento occidental en el discurso
asimismo su estructura sintáctica (posiciones de los tradicional de la más grande e importante universi-
significantes dentro del mismo y en diferentes campos dad mexicana.

Apuntes sobre la definición y concepto de universidad


Si se considera de manera extensa la noción de uni- Así, en relación con los aspectos constitutivos, es
versidad, se puede admitir el desarrollo de ciertas mo- posible distinguir entre: a) la definición nominal, que
dalidades conceptuales descriptivas caracterizadas atañe al significado de la palabra misma y b) la defini-
por sus aspectos constitutivos y por sus propiedades. ción real, con la que se alude a la esencia de la cosa

4
Gastón Bouthoul, Las mentalidades, Barcelona, Oikos-Tau, 1971, p. 71.

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nombrada. Pero si la descripción concierne a las pro- Los sentidos básicos de la palabra latina universi-
piedades de la institución –es decir, aquéllas que, no tas, por cierto, traducen contenidos de dos tradiciones
estando incluidas en su definición, derivan de ésta– (helénica y cristiana) que han influido en las concep-
entonces se consideran sus atributos humanistas, con ciones de las diversas corrientes del pensamiento
los cuales es posible describir una de las modalidades occidental. Con estos significados se han relaciona-
de la universidad,5 y en particular dela unam, que la do otros usos del término universal, tal y como sucede
identifican y distinguen de otras realidades designa- con el significado de universidad que, vinculado con
das con este vocablo o con otras voces afines. el alcance ontológico de la voz “universal”, designa
Ahora bien, puesto que el vocablo universidad es una realidad que, si bien no es universal per se, sí lo es
una entidad semántica por su relación con el signi- por accidente ya que existe en y por el conocimiento
ficante universidad –e igualmente porque en este inteligible en todos sus grados y modalidades cuya
nivel queda sistematizado en un eje de oposiciones existencia se manifiesta en los diversos ámbitos dis-
con otras unidades semánticas– entonces la defini- ciplinarios, científicos-humanísticos que, a su vez,
ción nominal de esta palabra es susceptible de dos son expresión y evidencia de la actividad intelectual
modalidades: la etimológica, en la cual es posible del hombre en tanto ejercicio de la correspondiente
identificar los significados y sentidos históricos del facultad universal del ser humano.
término y la sinonímica, en donde a través de la Por ello, en su aspecto lógico, el significado uni-
relación con otras voces afines se pueden aclarar y versal que se incluye en la definición de universidad,
ampliar sus significados primigenios. predica uno de los atributos de su realidad y se hace
Desde el significado etimológico6 (de la voz la- extensivo a todo aquello que lo expresa o manifiesta.
tina universitas, -atis), universidad remite (desde el Así, el significado de universal se hace extensivo al
siglo xii) a dos sentidos castellanos básicos: el de conocimiento que se transmite, genera y transforma
totalidad y el de compañía de gente, comunidad. En en la universidad, lo mismo en sus productos como en
cuanto al sentido de universalidad (de universalitas, su producción y productores.
-atis), calidad de universal, se alude a la generalidad En otra dirección, el significado de universitas –que
de las cosas, de doctrinas, de documentos, de noti- expresa el sentido de compañía de gente, comunidad,
cias, de ciencias, de materias. Por su parte, el adje- colectividad, gremio– integra también, como evolu-
tivo universal (de universalis) significa lo que es ción de universitas scholarium, la noción de colectivi-
común y puede predicarse de muchos; este sentido, dad de los estudiantes incorporada en Bolonia y París
en el ámbito de la filosofía –particularmente de la desde el siglo xii. Esto se evidencia en los sentidos de
metafísica– es el que se contempla objeto de la inte- universidad como “[…] cuerpo compuesto de maestros
ligencia y lo que hace posible la ciencia o el conoci- y discípulos que enseñan y estudian en algún lugar
miento científico. El vocablo se aplica también a las determinado variedad de ciencias, y forman en él
personas versadas en muchas ciencias, y que poseen comunidad, con subordinación a un superior”.7
información en muchas y diversas materias, entre En esta referencia es importante insistir en algu-
otros significados y sentidos. nas de las condiciones que favorecieron el surgimien-

5
A saber, la dimensión humanística de la universidad como inferencia derivada de sus propiedades y atributos constitutivos.
6
Vid. Joan Corominas y José A. Pascual, Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, Madrid, Gredos, 1991; Real Academia Espa-
ñola (rae), Diccionario de Autoridades, Madrid, Gredos, 1984 y Martín Alonso Pedraz, Enciclopedia del idioma. Diccionario histórico y moderno
de la lengua española (siglos xii al xx), Madrid, Aguilar, 1982.
7
rae, op. cit.

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to de la universidad. En realidad, el origen de ella se tividad propia de los hombres libres, ahora gentiles,
localiza en el periodo de la escolástica medieval (si- se mantuvo vigente como lo muestra la afirmación de
glos vi-xiii) cuando en el proceso de construcción Boccaccio: “[…] es gentil quien ha estudiado largo
del cuerpo doctrinal del cristianismo y en el intento de tiempo en París, no para vender su ciencia al menu-
vincular los principios racionales –platónicos y aristo- deo, como hacen muchos, sino para saber la razón de
télicos– con la fe, la Iglesia auspició escuelas donde las cosas y su causa”.9
se realizaron trabajos de trascripción y conservación Desde ahí, resulta un claro nexo con el vocablo
de los clásicos, además de diversos estudios sobre la comunidad (del latín communitas, -atem) que signi-
Biblia y textos litúrgicos. fica: “junta o congregación de personas que viven
Así también se promovió la enseñanza de las artes unidas bajo ciertas constituciones y reglas como los
liberales (gramática, retórica, dialéctica, aritmética, conventos, los colegios... los claustros”.10 Asimismo,
geometría y música), consideradas en un principio co- tiene el sentido de “generalidad y libertad de las
mo formas de erudición. Más tarde, en el segundo cosas, que son comunes para todos, y de las que cual-
periodo escolástico (siglos ix-xii), tales trabajos se quiera puede participar y gozar libremente”;11 como
integraron en el contexto teológico y, en consecuen- es el caso de los recursos naturales, del patrimonio
cia, se convirtieron, sobre todo la lógica y la dialéc- intelectual y material. En razón de estas fuentes, se
tica, en instrumentos para interpretar (exégesis) la muestra también el vínculo con la palabra gremio
Sagrada Escritura o construir una doctrina sistemá- (del latín gremium que durante los siglos xvii y xviii
tica (dogmática). se empleó para designar el cuerpo de doctores y ca-
Posteriormente, en el siglo xiii –edad de oro de tedráticos de las universidades); de la misma manera,
la escolástica–, la escuela se configuró como uni- a partir de esta última centuria se usa con el sentido
versidad. Su institucionalización y consolidación de corporación formada por lo maestros, oficiales y
representó la creación de un tercer poder al lado aprendices de una misma profesión u oficio regida
del Pontificado y el Imperio, considerados estos úl- por ordenanzas o estatutos especiales.
timos como unificadores de las esferas eclesiástica Por su parte, dentro de los sentidos de comuni-
y política, respectivamente; además, propició la dad, es posible también su conexión con la palabra
popularización de la institución educativa y, desde cultura (de cultura, e,) que se traduce como “la labor
ahí, la concepción de nobleza o “gentileza” como cul- del campo o el ejercicio en que se emplea el labrador o
tura adquirida. jardinero (y cuyo sentido metafórico)... es el cuidado
En este periodo, la universidad, sobre todo la de y aplicación para que alguna cosa se perfeccione: co-
París, se constituyó en el espacio donde se formaron mo la enseñanza de un joven, para que pueda lucir su
difusores de la “doctrina revelada”:8 maestros, sacer- entendimiento”.12 Además, desde el siglo xvi, se usa
dotes y laicos. Si bien la universidad abrió sus puertas como sinónimo de civilización y progreso, particu-
a todos los que desearan ingresar, sin importar su larmente intelectuales, pues desde entonces designa
posición social, la concepción griega, en especial la “… ya el conjunto de condiciones o factores deter-
platónico-aristotélica, en torno a las disciplinas y ac- minantes del desarrollo y afinamiento intelectua-

8
Frederick Copleston, Historia de la Filosofía iii. De Ockham a Suárez, México/Barcelona/Caracas, Ariel, 1983.
9
Giovanni Bocaccio citado en Giovanni Reale y Dario Antiseri, Historia del pensamiento filosófico y científico i. Antigüedad y Edad Media,
Barcelona, Herder, 1991, p. 419.
10
M. Alonso Pedraz, op. cit.
11
rae, op. cit.
12
rae, op. cit.

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les en la vida de los individuos (educación) y de los hacían los estudios mayores de ciencias y letras […]
pueblos (civilización), ya los resultados en formas y con autoridad para conferir los grados correspon-
especiales de cultura en los diversos pueblos y en dientes; (asimismo) […] (los) edificio(s) destinados
las distintas épocas de cada pueblo”.13 a las cátedras y oficinas de una Universidad”.18
Luego, el nexo con el vocablo enseñar (de las voces En esta secuencia de vocablos, donde las designa-
latinas insinuare –en sentido moral, significa introducir ciones u objetos semánticos, así como sus relaciones
blanda y suavemente algún efecto en el corazón o en significantes, han pre-codificado los límites de las
el ánimo; docêre– enseñar o disciplinar a alguno que unidades culturales que transmiten los significados de
se pretende instruir y eruditè –doctrina, disciplina la palabra universidad, se observa el empleo de voces y
escogida y selecta). Palabras, pues, que en castellano giros relativamente parecidos: pues si bien semántica-
se traducen como “instruir, adoctrinar, amaestrar, dar mente son independientes del significado universidad,
reglas y preceptos para la inteligencia de las cosas”.14 gracias al sistema (semántico) que ordena las relacio-
Desde estos sentidos se muestra el vínculo con la pa- nes que se establecen entre ellos es posible identificar
labra formar (del latín formare, informare, cuyo sentido el valor distintivo de cada entidad cuando se comparan
general es dar forma a alguna cosa; se enlaza con la sus semejanzas y diferencias con las diversas unidades
voz forma, que significa “la parte del ente natural, de ese sistema.
que determinando la materia constituye y distingue la Así que, para fijar la característica específica del
especie”);15 y puesto que lo que constituye y distingue vocablo universidad es necesario identificar qué lo
a la especie humana de otras especies vivas es su vida diferencia de significantes afines, así como sus varia-
intelectual, se sigue que dar forma al hombre es orde- ciones a la luz de la cultura que las organiza. De hecho,
nar sus diversas facultades (sensible, motriz, racional) la mayoría de las unidades semánticas sinonímicas
hacia la consumación de esa vida intelectual. (afines entre sí por su significado como comunidad de
Por otro lado, comunidad significa además “[...] estudio y en tanto objetos de su función educativa y
juntos todos los individuos de un cuerpo”.16 Este de investigación) traducen en cierto sentido corrien-
sentido se puede relacionar con la locución francesa tes filosóficas que han preñado la literatura y el idioma
esprit de corps, que se traduce espíritu de cuerpo o común. Por su peculiar influjo, interesa destacar expre-
de grupo cuyo sentido moral designa la “actitud de siones que se acuñaron en la antigüedad griega, en la
fidelidad de los miembros de un grupo con respecto tradición escolástica y, finalmente, en las corrientes
a los demás y con relación al interés del grupo”.17 modernas y contemporáneas originadas y derivadas
Dentro de este mismo nivel semántico, el signi- a partir del positivismo.
ficante universidad, en su sentido de comunidad de La traza de la antigüedad griega se observa en la
estudio, se vincula desde el siglo xvi con las voces lengua castellana con el empleo de términos tales co-
instituto público cuyo sentido señala el lugar “[…] mo academia, liceo, ateneo, gimnasio, escuela, museo,
donde se cursan […] varias de las facultades de dere- biblioteca, entre otras voces. Todas estas nociones
cho, medicina, farmacia, filosofía y letras y ciencias expresan formas de vida o de actividad humana (in-
exactas, físicas y naturales… (también)… donde se vestigación y formación) que se practicaron en la cul-

13
M. Alonso Pedraz, op. cit.
14
rae, op. cit.
15
Ibid.
16
M. Alonso Pedraz, op. cit.
17
Henry Pratt Fairchild, Diccionario de Sociología, México, fce, 1997.
18
M. Alonso Pedraz, op. cit.
19
rae, op. cit.

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tura griega y que, de algún modo, traducen corrientes culturales– en el léxico respectivo del mundo occi-
y doctrinas filosóficas con las que se fundamentó su dental y particularmente en los sentidos traducidos
ideal de hombre y los respectivos caminos para su con- al castellano.
secución. Ahora bien, resulta necesario precisar que En efecto, a partir del sigo xvii, la palabra academia
lo trascendido hacia el castellano son más bien reso- significa estudio general desde donde se vincula con
nancias prácticas y acepciones concretas que tienen el sentido universal de la voz universidad. De igual
especial influjo en las concepciones sobre esas acti- manera, se mantiene ese vínculo (universidad-aca-
vidades de investigación y de formación, así como demia) cuando se les concibe como objeto físico y se
en la configuración, institucionalización y consoli- convierten en significantes de su función formadora
dación de la universidad. (en tanto su sentido de lugar donde se enseñan las
De esas unidades semánticas, interesa particu- ciencias y facultades), así como también en su acepción
larmente la que se designa con el vocablo academia. de comunidad en tanto corporación científica, literaria
Esta palabra –del griego (Akademía)– se o artística. Mientras que, dentro de su dimensión y
traduce como “lugar en Atenas donde Platón enseñaba valoración sociales, en su significado como “la Junta
la filosofía”,19 para formar hombres que se dedicasen o Congreso de personas eruditas, que se dedican al
a renovar el Estado. estudio de las buenas letras, y a tratar de conferir
En este caso, además del nivel semántico (por su lo que conduce a su mayor ilustración […]”,20 se co-
relación con el significante academia) se hace referen- necta más bien con las nociones platónicas. En esta
cia a un objeto físico (lugar) y también a su función dirección, las voces erudición e ilustración son las que
formadora cuyos límites se marcan tanto en los suje- suministran ese hilo conductor.
tos que participan en este proceso formativo, como La entidad semántica erudición (del latín erudito),
también en el ámbito cognoscitivo mediante el cual se se traduce como doctrina en tanto enseñanza y docu-
busca formar. Asimismo, se alude a su dimensión social mento que se da a quien se pretende instruir y enseñar;
cuando indica cierta posición dentro de la estructura asimismo, la opinión buena o mala que se sigue de
de una sociedad y en ella adquiere un valor que se hace algunos autores en una facultad. Pero también como
extensivo a quienes forman parte de la academia. Aquí, disciplina escogida y selecta en su sentido de doctrina,
resulta interesante esta última dimensión en virtud enseñanza, gobierno e instrucción de alguna perso-
de que aún subsiste como indicador de cierta posición na en lo moral, en las artes liberales, en las ciencias y en
dentro de la estructura universitaria, donde adquiere otras disciplinas. Igualmente, el arte y la ciencia mis-
un valor simbólico. ma; al acotarlo con el vocablo selecta, erudición signi-
De hecho, la continuidad del lenguaje humanista fica sólo aquello que se ha escogido y apartado por
clásico se evidencia en la serie de vocablos con los mejor, de entre otras cosas en su especie.
que se determina el mundo de la Academia (platóni- Estos sentidos implican una relación causal entre
ca) tales como perfección, excelencia, calidad, hombre lo que se elige como selecto y quién lo elige (esto es,
virtuoso que se vinculan con la posición y valor social quien le da valor de selecto) como acción valorativa y
de la academia y del académico, en términos de su selectiva, en tanto efecto directo del ejercicio teóri-
exclusividad, selectividad y prestigio. co-práctico de cualidades que hacen de una persona
Por supuesto, resulta interesante explorar cómo ser erudita (vs. parecer erudita). Asimismo, esos sen-
estos contenidos, sobre todo en su dimensión social, tidos se incorporan en los significados de erudición
se han transmitido –desde luego con sus variaciones (del latín eruditus, sapiens, doctus) que se traduce

20
Ibid.

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como docto, en tanto estudioso, versado en ciencias De hecho, estas voces evidencian contenidos
o facultades, y sabio, en cuanto persona que tiene y culturales que orientan relaciones y fundamentan je-
posee sabiduría. Esta última acepción como cono- rarquías en realidades sociales estratificadas; aunque
cimiento intelectual de las cosas y también en su al paso del tiempo esos contenidos se han ido resig-
sentido de “conocimiento extendido y penetrativo de nificando. En efecto, uno de los momentos cruciales
muchas cosas, o de diversas facultades”21 se distin- de ese cambio de sentido fue el periodo de la Ilustra-
gue del conocimiento particular y especializado. ción, cuando el concepto de cultura se escindió del
Aquí conviene reparar en esta definición, pues sentido griego como formación y comenzó a signifi-
dentro de ella se entrelazan varias ideas sobre los car enciclopedismo. Desde entonces, ser culto ya no
distintos saberes humanos; en términos tanto de sus significa poseer conocimientos que perfeccionen al
ámbitos, modos y objetos de conocimiento, como hombre, sino tener conocimiento general y sumario
también desde la dimensión del sujeto conocedor de todos los dominios del saber conocidos (matemá-
dado que su delimitación en los diversos sistemas ticas, física, ciencias naturales, disciplinas históricas
conceptuales del pensamiento occidental ha permiti- y filológicas).
do estructurar unidades semánticas y contenidos cul- No cabe duda que este cambio de orientación ha
turales con los que, y dentro de los cuales, se ordenan repercutido en el significado de la palabra universal
oposiciones derivadas de la dicotomía: saber univer- o, cuando menos, en la ambigüedad que surge del
sal/saber particular. empleo indiscriminado que suele hacerse de los sen-
Dentro del mismo conjunto semántico que se tidos que se codifican afines, a saber, en tanto univer-
localiza en torno al vocablo academia, se ordenan las so de conocimientos y en cuanto saber universal ya
entidades semánticas asociadas al significante ilus- mencionados anteriormente.
tración (del latín illustratio), que se traduce como Pero, más allá de esa resignificación, interesa
iluminación, claridad, luz, resplandor y reflejo. Asi- resaltar aquí sus efectos en los contenidos culturales
mismo, el verbo ilustrar (relacionado con el adjetivo del vocablo academia, particularmente en lo referen-
ilustre, traducido como “magnífico, noble, claro, o te a las nociones mérito y sabio. La primera, porque
elevado sobre los demás, notoriamente por natura- se ha convertido en significante de un mundo donde
leza, o méritos”)22 con el sentido de dar luz o aclarar las posiciones y recompensas sociales se distribuyen
alguna cosa material o espiritualmente. Vinculado según el mérito y cuyo orden se garantiza por el pre-
con este último vocablo, está el de mérito (del latín mio y el castigo. En cuanto a la palabra sabio –quien
meritum), que se traduce como “la acción o derecho forma academia– se vincula con la voz moderna élite,
que uno tiene al premio por lo bien hecho o la razón vocablo que se enmarca más bien dentro de la corriente
de ser castigado por lo contrario”.23 positivista en el ámbito de la industrialización.

Mapas semióticos y continuidades de sentido


Una exploración etimológica y sinonímica más semánticas posibles, dentro de la lengua castellana,
exhaustiva de la palabra universidad proporciona y, al mismo tiempo, permitir ahora la representación
suficiente información como para poder construir topológica (mapa semiótico) de las connotaciones
un esquema abstracto del conjunto de asociaciones convencionales atribuidas al lexema universidad.

21
Idem.
22
Idem.
23
Idem.

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De manera que, para ordenar el material léxico ob- lo cual permite ir conformando la estructura de una
tenido en la indagación de las unidades significantes memoria semántica que se caracteriza por la superpo
con las que se nombra el referente universidad, se hizo sición de planos en diferentes niveles de significa-
una adaptación del Modelo Q para la representación ción, cuyos nudos o lexemas correspondientes estruc-
de las connotaciones convencionalmente atribuidas turan los diversos campos semánticos, y universos de
este lexema. discurso, que delimitan las referencias y los presu-
Si se aplica el Modelo en la ordenación del mate- puestos con los que se ha creado y mantenido el
rial léxico del término anterior, es posible observar mundo universitario, como se muestra en los diagra-
cómo la configuración de su significado resulta de la mas 2-7.
multiplicidad de sus vínculos con diversos lexemas,

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Diagrama 2

Universidad

Universitas/atis

1.A 1. B
Universilidad Comunidad

Universalis
Universalitas/atis
(conocimiento)

Concepto Idea Concepto/Casualidad


Generalidad
(Sócrates) (Platón) (Aristóteles)

Sustancia
Diversidad Verdad Esencia
Forma/Materia

Universo de Conocimento Conocimiento Conocimiento


Conocimiento del Bien Filosófico Teórico/Práctico

Saber Ciencia/Intelecto/
Sabiduría
Contemplativo Episteme

Unidad Conocimiento
Saber Universal
(“en” la diversidad) Universal

Armonía
Orden
(Relación con el todo)

Unidad Natural

Ámbito de la naturaleza

Cosmos/Cosmopolitismo

Fuente: elaboración propia

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Diagrama 3

Universidad

Universitas/atis

Universitas Scholarium
Universalidad
(s. xii)

Comunidad
Gremio Colectividad
Comunitas/ate

Cuerpo Corporación
De personas De las cosas
(Académico) (Profesional)

Unidad Patrimonio Patrimonio


Constitución Reglas
Espiritual Intelectual Material

Recursos Bienes
Fidelidad Interés Conventos Colegios
Naturales Materiales

Espíritu Institutos/
Claustros Generalidad Libertad
de Cuerpo Universidades

Público

Estudios Grados
Edificios Facultades
(Mayores) Académicos

Cultura
Cultura/e

Cultivo Cultivo
del Campo Intelectual

Fuente: elaboración propia

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Diagrama 4

Cultura
Cultura/e

Cultivo del Campo Cultivo del intelecto

Civilización Progreso
Perfeccionamiento Cuidado Aplicación
s. xvi s. xvi

Desarrollo Educación Formar


s. xvi s. xvi Formare/Informare

Enseñar

Insinuare/ Docêre/ Erudité/


Introducir Disciplinar Doctrina selecta

• Instruir
• Adoctrinar
• Amaestrar
• Dar reglas
• Dar
• Dar preceptos

Fuente: elaboración propia

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Diagrama 5

Academia

Mundo griego Modernidad

Lugar de Comunidad Estudios Congreso de


Ámbito académico Personas eruditas/
enseñanza Científica/Artística generales
Ilustradas

Hombre
Perfección Calidad Excelencia Universal Erudición Ilustración
Virtuoso

Ámbito social Disciplina Doctrina

Exclusividad Selección Prestigio Escogida/Selecta

Docto Sabio

Diversidad de
Élite
conocimientos

Conocimiento
Sabíduria
o Universal

Saber
Universal

Fuente: elaboración propia

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Diagrama 6

Ilustración

Iluminación Claridad Luz Reflejo Espejo

Ilustre

Magnífico Noble Claro Elevado

Por Mérito Por Naturaleza

Castigo Premio

Meritocracia (s. xx)

Educación

Utilidad Productividad

Aptitud Técnica Velocidad

Veloz Rápido

Actividad/Movilidad
Racional Bruto
fuera de lo común

Singular Raro

Único

Ligereza Presteza Agilidad

Cosa Leve

Liviandad

Falta de peso en
obras/Palabras
Fuente: elaboración propia

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Diagrama 7

Meritocracia
(s. xx)

Educación

Utilidad Productividad

Aptitud Técnica Velocidad

Brutos Racional

Capacidad Maña Destreza Habilidad Idóneo

Hacer Habilidad/ Competente


Hacer Bien Saber hacer bien
mecánico/Automático Destreza (Aptitud teórica)

Eficiencia

Conveniente Oportuno

Acomodado

Conveniencia
Útil
de tiempo

Utilidad Orden Composición Ajuste Disposición Distribución

Fuente: elaboración propia

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Estos mapas o representaciones topológicas per- miento mítico-religioso) y el campo-valor ético: no-
miten concluir ciertas precisiones: ble, magnífico (persistencia del mundo aristocrático
Diagrama 2: la palabra universidad connota dos griego); de la misma manera, en el ámbito de lo social
sentidos, el de universalidad y el de comunidad. Por se vincula con la dimensión mérito-meritocracia (con-
el primero de ellos, se abre el campo-conocimiento tinuidad del pensamiento cristiano en la dimensión
que origina dos nudos: universo de conocimiento y eclesiástica), que se articula con el ámbito educación;
conocimiento universal, este último entendido como en esta conexión se abren campos semánticos de lo
unidad en la diversidad. práctico-pragmático (utilidad, productividad, apti-
Diagrama 3: por el sentido de comunidad, se abre tud, velocidad). En relación con el núcleo velocidad, se
el ámbito-social y el cultural. En relación a aquél, se establecen referencias indirectas a cualidades (en los
configuran los siguientes campos: institución (cons- productos y expresiones humanas) y se abre el campo
titución, reglas, grados), profesión (corporaciones), cualidad-valor: singular, raro, único (continuidad del
ética (espíritu de cuerpo), justicia (público) y objetos pensamiento aristocrático griego).
físicos (edificios, facultades). Diagrama 7: (continuación del sentido de comuni-
Diagrama 4: en relación con el sentido comuni- dad, de la voz afín academia, del lexema Ilustración, del
dad en el ámbito-cultural, se identifica una relación núcleo mérito-meritocracia, del núcleo aptitud técnica):
metafórica o sentido intuitivo en el núcleo cultivo- se abren campos semánticos en dos dimensiones pa-
intelecto (cultura como formación del individuo); la radigmáticas, el de los entes irracionales o cosas y el
asociación con voces afines resultado de la concep- de los racionales. En cuanto a la primera dimensión,
ción de cultura como producto (civilización, progre- se configuran los lexemas con los que se interpreta la
so, desarrollo, educación), además del vínculo con aptitud en estas entidades (es interesante el registro
otro núcleo semántico: enseñar. aquí de las nociones útil, utilidad, y no en el de las en-
Diagrama 5: (continuación del sentido de comu- tidades racionales). Por lo que respecta a la dimensión
nidad y de la voz afín academia): el núcleo academia racional se registran lexemas que refieren habilidades,
en el mundo griego, en el ámbito de lo social, abre el capacidades, propias de las facultades humanas (fa-
campo cualidad-valor (perfección, excelencia, exclusi cultades racionales, volitivas, mecánicas).
vidad) que se mantiene en el pensamiento occidental Finalmente, la información léxica precedente,
moderno y contemporáneo (erudición, ilustración). analizada a partir del Modelo Q, permite las siguien-
En estos dos contextos históricos parece que se esta- tes afirmaciones descriptivas en torno al concepto
blece una articulación a través de hombre-virtuoso y universidad: su esencia es el saber universal (teórico-
disciplina-selecta que resulta en cualidades atribuidas práctico) articulador de la diversidad de conocimien-
al académico y que, además, mantiene la conexión tos. La materia de la universidad son las facultades
con el sentido de universalidad (conocimiento uni- racionales de los seres humanos. La cualidad que le
versal, saber universal). Asimismo, a partir del lexema confiere a tales seres es el perfeccionamiento de su
sabio, se establece la conexión con el de élite (que, potencial espiritual. La comunidad de académicos y
al parecer, tiene mayor aceptación en la mentalidad los edificios, bibliotecas y herramientas son las causas
contemporánea). (moral-instrumental) que producen los efectos bus-
Diagrama 6: (continuación del sentido de comuni- cados. La libertad, autonomía, es la condición para
dad, de la voz afín academia del lexema Ilustración): el desarrollo, perfeccionamiento, del pensamiento
este núcleo abre el campo-cualidad-intelectual: ilu- humano y de su producción espiritual. El carácter
minación, claridad, luz (continuidad con el pensa- de público es lo que hace posible la igualdad de

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condiciones para el ejercicio del derecho a la educa- científico-humanistas para la convivencia humana
ción e investigación. El fin que se busca es cultivar entre todos los individuos.
seres humanos íntegros y desarrollar conocimientos

Evidencias léxicas del concepto universidad en el discurso histórico


de la Universidad Nacional Autónoma de México
Un recorrido por la historia de esta institución per- y, sobre todo, en ellos, la forma de los mensajes se
mitiría ciertamente remembrar la tradición o los con- estructura precisamente con la intención de remem-
tenidos culturales más antiguos de la comunidad uni- brar acontecimientos y/o con el propósito de mantener
versitaria. Sin embargo, en este espacio, la intención vivos los contenidos culturales que se busca prospe-
de referir hechos del pasado no tiende al acto reme- ren, germinen y fructifiquen en el imaginario de sus
morativo; en cambio, se dirige a la exploración de destinatarios.
formas significantes pre-codificadas y asentadas en Segundo, seleccionar enunciados que evidencia-
los discursos de quienes se han ocupado de divulgar ran significantes con contenidos del discurso huma-
los hechos humanos, que han influido en el curso de nista. Aquí es importante subrayar que, si bien se
la historia de esta institución. En efecto, el propósito conservaron esas formas léxicas en orden redaccional,
de esta indagación es mostrar (tanto en los objetos se intentó una expresión libre para poder sintetizar
conceptuales cuyos contenidos implican significados diversos párrafos de varias fuentes; claro está, siem-
y sentidos propios de la noción universidad, como en pre que correspondieran a un mismo periodo histórico
aquellos otros que hacen referencia a los hechos donde y a contenidos culturales semejantes.
la participación humana evidencia el cumplimiento Tercero, la elección de formas significantes cuyos
de atributos y de funciones que la especifican) el vo- contenidos culturales se repitieron diacrónicamente,
cabulario heredado del pensamiento occidental con esto es, a lo largo de la historia de la unam (o cuando
el que, en otra dimensión discursiva, se legitima la menos en la descripción historiográfica en la fuentes
institución en términos de su sentido, valor y práctica consultadas). Esto permitió una primera aproximación a
humanística/social. la estructura conceptual o, al menos, a la dimensión
Por lo que se refiere al procedimiento que se si- léxica que se usa o se ha empleado en el discurso tradi-
guió en esta exploración, éste consistió en: primero, cional universitario; igualmente hizo posible la iden-
revisar documentos escritos24 que cumplieran fun- tificación de “Asertos Históricos”.
damentalmente con las funciones de difusión y de Así pues, de los enunciados que se han destacado
divulgación, pues se supone que los medios de trans- por su continuidad en el desarrollo universitario y por
misión (hemerográficos, electrónicos), que sirven a la diversidad léxica con la que enriquecen contenidos
ese cometido, alcanzan un número mayor de lectores culturales de ese mundo en diferentes niveles de sig-

24
Las fuentes de información bibliográfica fueron: Víctor Bolaños Martínez, Síntesis histórica de la educación en México, México, Colegio
Nacional de Maestros de Educación Primaria, 1984; Gustavo Guadarrama, Aurora Loyo y Katia Weissberg, “El Instituto de Investigaciones
Sociales y la sociología mexicana (1930-1990)”, en La sociología mexicana desde la universidad, México, unam, iis, 1990; Diego Valadés,
Derecho de la educación, México, Mc. Graw-Hill, 1997. En relación con las referencias de internet, se consultaron las siguientes direcciones
electrónicas: [Link] [Link] (además de las fechas: 1950, 60, 70, 80, 90)
y [Link] Con respecto a la hemerografía, se revisó a E. Yáñez, “Ideas”, en Revista de la Universidad de México, número
extraordinario, xl Aniversario, 1994 y a Víctor Juárez Cruz, (dir.), “Suplemento del 75 Aniversario de la Autonomía de la Universidad”, en
Gaceta unam, Órgano Informativo de la Universidad nacional Autónoma de México, México, ediciones del lunes 6 de septiembre al jueves 18 de
noviembre de 2004 (números 3,745 al 3,764).

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nificación, se destacan los siguientes asertos históri- y documentos del pasado remoto y próximo, donde las
cos,25 los cuales se han tomado aquí como categorías ideas de autonomía y educación se codificaron como
que ordenan las diversas denominaciones presentes contenidos culturales del mundo universitario.
en los textos históricos: Con el vocablo autonomía (1834), y bajo la influen-
a) Conocimiento universal y postulados humanis- cia de los conservadores, se manejaron las nociones
tas. Aserto que remite a discursos y documentos del de gobierno independiente y, posteriormente, con
pasado remoto y próximo, donde las ideas de lo uni- los liberales (1875), se habló de organización libre de
versal y lo humanista se codificaron como contenidos credos y de prácticas ligadas al modelo colonial; asimis-
culturales del mundo universitario. mo, dentro del marco positivista, en 1881, se usaron
En efecto, desde 1867, en el marco del positivismo, los términos corporación independiente. A partir de
se utilizó el vocablo universal para aludir al lenguaje de 1910, se manejó propiamente el vocablo autonomía
la ciencia y se manejaron ideas en torno a temas huma- ligado a nociones tales como libertad absoluta; vida
nistas al contemplar en la ilustración de las personas independiente; institución descentralizada; responsa-
un medio para moralizar, liberar, emancipar, digni- bilidad social; forma idónea de existencia, de organi-
ficar (1875). Posteriormente, se usó el concepto univer- zación; libertad de cátedra y de investigación; sistema
sal (1920-1929) vinculado con las ideas de comunidad democrático; libre de facciones o grupos políticos; ejer-
política y los temas humanistas se citaron a través cicio responsable, respetado y respetable; libertad de
de las voces nueva humanidad, obligación moral, me- enseñar, investigar y difundir la cultura, entre otras. En
joramiento del pueblo, igualdad, libertad de conciencia cuanto a la noción educación, en los registros históri-
y tolerancia, respeto a la vida humana (1923-1924), cos mexicanos de 1792 se enunciaban ya contenidos
derecho, equidad y gratuidad de la educación pública que aludían a la universidad como centro de estudios
–este último concepto desde el siglo xvi. superiores en el país. A partir de 1881 se vincula-
Estos asertos históricos se vertieron en el dis- ron voces como las siguientes: Universidad Nacional,
curso legislativo universitario26 tal y como también Altos Estudios o máxima institución de cultura del
aconteció con los contenidos que aludían a libertad,27 país, educación nacional, orientación y vigilancia de
útiles,28 beneficio,29 servicio,30 humanidad,31 ético32 y la educación del país, etcétera.
solidaridad,33 entre otros. c) La incorporación a los movimientos intelectuales
b) Autonomía académica y su influencia en la edu- de la civilización de Occidente. Aserto que remite a
cación general del país. Aserto que remite a discursos discursos y documentos del pasado remoto y próxi-

25
Los asertos históricos del mundo universitario son proposiciones que expresan contenidos culturales sobre objetos/estados del mundo.
Asimismo, dichos contenidos, que se han construido con los datos de la experiencia, remiten a ideas o referencias vertidas en testimonios
y documentos. Estas referencias –que se supone han sido controladas por el historiador, el cronista y el investigador–, nos permiten in-
troducirnos, no al fenómeno u objeto nombrados –o designados mediante expresiones verbales–, sino a sus contenidos culturales cuyos
significados, sentidos y, por tanto, valoraciones cobran vigencia dentro del contexto que los enmarca. Para ahondar en el concepto asertos
y su clasificación, vid. U. Eco, op. cit.
26
Vid. Ley Orgánica de la Universidad Nacional Autónoma de México, en Diario Oficial de la Federación, México, sábado 6 de enero de 1945,
en [Link]
27
Vid. Estatuto General de la Universidad Nacional Autónoma de México, título 1, art. 2, 2.1, en [Link]
legislacion/estageun/[Link]
28
Ley Orgánica…, op. cit., art. 1, 1.1.
29
Ibid., art. 1, 1.3. y Reglamento General del Servicio Social de la unam, cap. i, art. 3.4, en [Link]
lacion/regeseso/[Link]
30
Estatuto General… op. cit., título 1, art. 3, 3.1
31
Idem.
32
Ibid., título 1, art. 3, 3.2
33
Reglamento General… op. cit., cap. 1, art. 4.

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mo, donde las ideas de proyección internacional se tos históricos del pasado remoto y próximo, donde
codifican como contenidos culturales del mundo las ideas de élite de pensadores se codificaron como
universitario. contenidos culturales del mundo universitario.
De acuerdo con los registros históricos, el término A la luz de los registros históricos, desde 1791 se
universidad en el siglo xvi se vinculaba con la noción evidencia el vínculo entre los siguientes vocablos:
incorporación a las formas y modelos académicos de Universidad (Colonial de México), formación de hom-
las universidades europeas; a partir de 1867, se manejó bres (que contribuyeron a construir una universidad),
el concepto emancipación de la humanidad –impli- élite de pensamiento (capaz de influir) y destinos de
cando una tendencia universalizante–, mismo que se México. Posteriormente, en 1910, la voz Universidad
materializó en nociones como universidad e instrumen- Nacional se asociaría con la expresión núcleo de poder
to de unión con el mundo (1881). Posteriormente, el espiritual, seleccionado por su amor a la verdad.
término formación (1910-1912) remitió nuevamente A partir de la década de los años 20 de la pasada
a modelos europeos (francés y alemán). Para 1913, centuria, se reiteraría la noción de élite en relación con
la noción investigación científica universitaria se vin- los vocablos autoridad moral, sabiduría, abnegación,
cularía con expresiones como saber, humanidad, im- ejemplos de generaciones, alta moral; para los 40, se
portancia internacional y prestigio ante los pueblos. reiteró la relación entre los términos Universidad y
Más tarde, durante la década de los 30 del siglo xx, se Nacional como contextualizadores de la expresión:
manejaron en los congresos nacionales de estudiantes donde salieron los hombres que engrandecieron la cul-
términos como extensión, cultura, hispano-americana tura del país.
(adopción) y materialismo histórico, entre otros. f) Apoyo al desarrollo de la tecnología y a cuestio-
d) La aportación teórico-práctica a la organización nes relacionadas con la actividad práctica. Aserto que
del Estado mexicano como en los países desarrollados. remite a discursos y documentos históricos del pasa-
Aserto que remite a discursos y documentos históri- do remoto y próximo, donde las ideas del apoyo a la
cos del pasado remoto y próximo, donde las ideas de tecnología y a la actividad práctica se codificaron co-
proyección nacional se codificaron como contenidos mo contenidos culturales del mundo universitario.
culturales del mundo universitario. De acuerdo con los registros, en el siglo xviii los
Con base en los registros históricos, desde 1630 vocablos ilustración, tecnología y práctico se vincu-
la voz universidad se relacionó con la siguiente expre- laron con las siguientes expresiones: investigación,
sión: complemento necesario para la estructura social minería, progreso y técnica. Asimismo, a las corres-
de la colonia española. A su vez, esta última se vin- pondientes (jardín) botánico, características físicas,
culó, consecuentemente, con las voces organización mundo y modelos europeos, entre otros.
social y Estados europeos. A finales del siglo xviii, la g) Aportación de medios en la investigación de
designación Universidad Colonial de México estuvo humanidades y ciencias exactas, así como en extensión
relacionada con las nociones formación de hombres y difusión cultural de interés para la sociedad. Aserto
(que contribuyeron en la época colonial). De nuevo, que remite a discursos y documentos históricos del
durante el xx, surgieron diferentes voces que enla- pasado remoto y próximo, donde las ideas de aportar
zaron las nociones Universidad Nacional con Estado instrumentos (medios) para investigar, extender y di-
mexicano, tales como: amor de la patria, servicio fundir (conocimiento y cultura) se codificaron como
patrio, etcétera. contenidos culturales del mundo universitario.
e) Formación de hombres que contribuyen a cons- De acuerdo con los registros históricos, a partir
truir una élite de pensadores que influyen en los destinos de 1881 aparecieron las siguientes expresiones: Altos
de México. Aserto que remite a discursos y documen- Estudios, institución de cultura, (proporcionar) medios

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(para la investigación en humanidades, ciencias exac- de la patria, salud del pueblo, evolución educativa
tas, ciencias sociales), enriquecer conocimientos hu- y social, necesidades espirituales e investigación
manos. En 1918 se usaron las expresiones contacto científica desinteresada (inclinada sobre elementos
con el pueblo, vinculadas con la noción de extensión mexicanos), entre otras voces.
universitaria. En 1947 se creó la Dirección General j) Organización, de maestros y estudiantes, con el
de Actividades Académicas y Difusión Cultural de la fin de fortalecer el patrimonio humano en áreas de la
unam, esta última referencia fue asociada con otras ciencia, la política y la sociedad. Aserto que remite a
designaciones, como: Escuela de Verano (1947), Casa discursos y documentos históricos del pasado remoto
del Lago (1959), Radio Universidad (1961) y Dirección de y próximo, donde las ideas de comunidad orgánica y
Publicaciones, entre otras designaciones relacionadas gremios se codificaron como contenidos culturales
con esta actividad. Posteriormente, apareció vincu- del mundo universitario.
lada la expresión difundir la cultura con las corres- Según los registros, las referencias acerca de comu-
pondientes locuciones libertad de enseñar y libertad nidad orgánica y gremios se evidencian desde finales
de investigar. del siglo xix en las siguientes expresiones: sociedad
h) El establecimiento de bases y consideraciones mutualista, asociación de socorros mutuos, etcétera. En
intramuros con espíritu de cuerpo universitario. Aserto la pasada década de los 30, apareció el vocablo agre-
que remite a discursos y documentos históricos del miación vinculado con voces tales como patrimonio de
pasado remoto y próximo, donde las ideas de espíritu las ideas; vida científica, social y política; investigación
de cuerpo universitario se codificaron como conte- y formación, cultura y técnica; Confederación Nacional
nidos culturales del mundo universitario. de Estudiantes; comunidad de cultura (1940-1945).
Con base en los documentos históricos, la locu- Posteriormente, a partir de los 60, la palabra gremio
ción espíritu de cuerpo universitario34 se fue formando se vinculó con el término sindicato (Sindicato de
durante la primera mitad del siglo xx, en relación con Profesores y Sindicato de Trabajadores y Empleados
las nociones siguientes: solidaridad (estudiantil), con- de la unam). En la década siguiente, se retomaron los
ciencia de clase, comunidad de intereses, consistencia, vocablos colegio y claustro con referencia a la noción
núcleo de poder, unidad (de los universitarios), unifi- comunidad orgánica de maestros y estudiantes y, des-
cación (estudiantil), espíritu (universitario) y “Por mi pués del año 2000, de académicos.
Raza Hablará el Espíritu”. Si bien, estos asertos históricos significan hechos
i) Elaboración de propuestas acordes con las con- humanos que han influido en el curso de la historia
diciones de evolución educativa y social a efecto de de la unam, cuando se ponen en contacto con las cir-
satisfacer las necesidades espirituales, de movilidad cunstancias concretas del mundo vivencial de los in-
social y de interés nacional. Aserto que remite a dis- dividuos que lo habitan, esos mismos enunciados se
cursos y documentos históricos del pasado remoto usan para mencionar referentes (fenómenos, cosas,
y próximo, donde las ideas propuestas nacionalistas u objetos) cuya interpretación se realiza a la luz de la
se codificaron como contenidos culturales del mundo confrontación, referencial y causal, con los esquemas
universitario. o modelos culturales que intervienen en este proceso
A finales del siglo xix y principios del xx, las ideas interpretativo.
vinculadas con propuestas nacionalistas fueron En esta última dirección, los enunciados se pue-
cobrando forma en las siguientes expresiones: amor den ordenar ya no por su referencia histórica, sino

34
Esprit de corps. “Espíritu de cuerpo o de grupo, moral o lealtad. Actitud de fidelidad de los miembros de un grupo con respecto a los
demás y en relación con el interés del grupo”. Vid. H. P. Fairchild, op. cit.

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en razón de los aspectos constitutivos y de las pro- sonas capaces de orientar, ayudar, e influir en otras
piedades del concepto universidad. Así pues, desde personas (causa eficiente moral).
sus definiciones tradicionales, cuna de los sentidos y En otra agrupación, aquella donde se mencionan
significados primigenios de esta institución, los aser- requisitos (condiciones) y situaciones favorables
tos históricos listados aquí permiten su reagrupación (ocasiones) para el ejercicio de los aspectos consti-
en términos de las referencias causales siguientes: tutivos de la universidad, se encuentran los asertos:
En primera instancia, asertos que hacen referencia b) Autonomía académica… y c) Incorporación a la
a los aspectos constitutivos del concepto universidad, civilización de Occidente… En efecto, la autonomía
tal es el caso de: a) conocimiento universal y postu- es la condición para el desarrollo del conocimiento
lados humanistas; así también de j) organización de universal (en sus vertientes teóricas, prácticas y apli-
maestros y estudiantes. Sendos asertos mencionan cadas, tanto en el ámbito de la investigación como
(además de vincularse con) las dos referencias que dan en el terreno de la docencia); asimismo, un sistema
sentido al concepto señalado: a saber, lo universal y autónomo constituye la situación favorable para la
la comunidad. Asimismo, ambos se conectan con los realización de esos procesos. En cuanto al aserto
fines último y principal de la universidad, esto es, el c), interpretado como proyección internacional, y
desarrollo del conocimiento universal y la formación particularmente occidentalización, representa un
de los educandos; abarcando además –en el caso de requisito para el ejercicio de lo universal, así como
organización de maestros y estudiantes– uno de los un fin próximo y secundario que se ordena en razón
requisitos (condición) para el ejercicio del conoci- del desarrollo de conocimiento universal.
miento universal. Dentro de la referencia de los fines (próximo y
En estrecha relación con los aspectos constitu- secundario) y en el orden de la eficiencia o produc-
tivos de la universidad (tanto en razón del significa- ción de los sujetos activos (habitantes del mundo
do nominal, como en términos de su materialización universitario), se puede advertir otro grupo, donde
histórica) se localiza: h) establecimiento de bases y localizamos los asertos: d) La aportación teórico
consideraciones intramuros con espíritu de cuerpo uni- práctica, así como i) La elaboración de propuestas, en
versitario; en tanto alusión a aquellos paradigmas tanto hacen referencia a los efectos del ejercicio de
morales que orientan actitudes (de lealtad, fidelidad) los constitutivos de la universidad, pero circunscritos
propias de la comunidad y con las que se propician a un espacio, un esquema y a la dimensión práctica
condiciones para el desarrollo de la identidad uni- del conocimiento.
versitaria. Asimismo, se encuentra el aserto e) For- Finalmente, es posible identificar otro grupo de
mación de hombres que contribuyen a construir una asertos, aquellos donde se alude al aspecto instru-
élite…, pues por un lado menciona una de las funcio- mental que concurre en la consecución de los efectos
nes y propósitos de la universidad, concretamente la resultantes del ejercicio de los constitutivos de la
relativa a la formación de la cualidad intelectual y universidad. Este es el caso de f) El apoyo al desarrollo
moral (causa formal) que confiere a sus educandos de la tecnología y g) La aportación de medios.
y, por el otro, dadas esas cualidades, refiere a las per-

A manera de conclusión
Las evidencias léxicas obtenidas del análisis teórico cual se plantea la función específica del significante
y la exploración empírica constituyen en sentido hi- universidad. En otras palabras, los alcances de la ex-
potético el marco semiótico –no semántico– desde el ploración a este nivel nos señalan caracterizaciones

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acerca de las funciones formales del significante, lo universal o el sentido de comunidad; discrepancia
las relaciones valorativas en la continuidad y usos que se agrava cuando los objetivos que se persiguen
del signo, y los rasgos formales que lo caracterizan. buscan remarcar la función de investigación o la de
Sin embargo, son los límites del marco semiótico docencia y se polarizan aún más cuando dentro del
los que permiten plantear proposiciones a partir de ámbito de la investigación se contraponen lo cientí-
la imbricación entre significantes, proponiendo así fico-técnico con lo humanístico-ético; mientras que
enunciados descriptivos a la manera de aproxima- en el terreno de la docencia, las diferencias discrepan
ciones hacia interpretaciones posteriores. entre sí en la medida en que intentan monopolizar
Los cruces entre significantes establecieron puen- la interpretación de la docencia como formación o
tes en las formas léxicas de los diferentes objetos como capacitación.
que componen los rasgos de universidad; así, desde Al respecto, una de las ambigüedades más intere-
la mirada de estos puentes, se evidenciaron cami- santes encontradas en esta revisión léxica es la opo-
nos esenciales sobre la definición de la institución sición entre los significantes formación-utilidad, que
universitaria, arrojando problemas concretos acerca se muestran en el artículo 1 de la Ley Orgánica de la
de la epistemología de los signos y la construcción de unam,35 cuyos contenidos culturales evocan corrien-
los conceptos. Se buscó así configurar el sistema tes de pensamiento que plantean, por una parte, el
ordenado de símbolos culturales que subyace en la problema del conocimiento vinculado con el concep-
ideología de una comunidad idiomática, en lugar de to de verdad y, por otra, específicamente el pragma-
discernir sus contextos sociales y psicológicos, en tismo que reemplaza el concepto de verdad por el de
virtud de que sus procesos vivenciales (en su carácter utilidad. De ahí que es necesario considerar esta mo-
particular y circunstancial delimitado a un tiempo y dificación del concepto verdad pues manifiesta una
espacio específicos) tienden a parcializar el sistema variación de mentalidad en el pensamiento de quie-
de símbolos y los modelos que de éste se derivan. nes construyeron y desarrollaron la corriente pragma-
De ahí que resulte necesario, aunque no suficien- tista, pero también entre aquellos seguidores que
te, indagar el sistema general de esos modelos simbó- la adoptan por imitación. Este nuevo contenido
licos para, a partir de ellos, identificar lo que se devela (utilidad) no sólo deforma el sentido de verdad co-
y oculta en los contextos específicos. Así pues, aún mo concordancia entre el pensamiento y el objeto;
cuando no se realiza un ejercicio hermenéutico, en sino que abre las posibilidades representativas a las
realidad se logra abonar el terreno para una interpre- coartadas de la mentalidad empresarial para encubrir
tación sólida posterior misma que, cimentada en el sus prácticas cosificantes y deshumanizadas.
ámbito de la mentalidad y la vivencia, podría sostener Estas consecuencias apresuradas buscan resaltar
definiciones integradoras acerca del carácter mismo la necesidad de delimitar los fines de la universidad
de la institución y proponer desde ahí soluciones mediante la precisión de sus conceptos, pues la voz
concretas a las contradicciones ontológicas. formación se ha interpretado tradicionalmente en el
En efecto, no existe una definición de universidad contexto del conocimiento racional que se identifica
donde todos los estudiosos estén de acuerdo; cada con el conocimiento universalmente válido; en tanto,
pensador propone una distinta según el sentido que el vocablo utilidad se inscribe dentro del ámbito
de la palabra en cuestión consideran esencial, a saber, práctico, del conocimiento intuitivo que representa

35
“La Universidad Nacional Autónoma de México es una corporación pública –organismo descentralizado del Estado– dotada de plena
capacidad jurídica y que tiene por fines impartir educación superior para formar profesionistas, investigadores, profesores universitarios
y técnicos útiles a la sociedad; organizar y realizar investigaciones, principalmente acerca de las condiciones y problemas nacionales, y
extender con la mayor amplitud posible los beneficios de la cultura”, en Ley Orgánica, op. cit. N.E.

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algo subjetivo y, aunque es posible su objetividad, utilidad, entonces no estaría formando, sino capaci-
ésta no implica validez universal. De suerte que si tando, adiestrando; esto sólo por señalar algunas de
en la Legislación Universitaria se usa el significante las repercusiones –tanto teóricas como prácticas–
formación tendría que ser consecuente con la cua- del uso ambiguo de los términos, particularmente de
lidad que pretende conferirle al educando que sería los que se emplean en los enunciados con los que se
la racionalidad (la cultura). Pero si la cualidad es la pretende ordenar y normar la vida universitaria.

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Otro mundo es posible: crítica del pensamiento neoliberal


y su visión universalista y lineal de las relaciones internacionales
y el sistema mundial*
Samuel Sosa Fuentes**

Recibido el 25 de julio de 2011


Corregido el 05 de diciembre de 2011
Aceptado el 07 de diciembre de 2011

j
Resumen y el respeto entre las culturas, las sociedades y los
Estados-nación del planeta.
El presente artículo tiene por objeto exponer la visión
universalista y lineal del pensamiento neoliberal de Palabras Clave: Pensamiento e ideología neolibe-
las relaciones internacionales y el sistema mundial ral, globalización del mercado mundial, Crisis del
contemporáneo. Dichas reflexiones resultan de gran paradigma neoliberal, crisis civilizatoria, nuevas
importancia y actualidad, toda vez que, en un con- epistemologías del análisis internacional.
texto de profunda crisis mundial del pensamiento,
la ideología y modelo económico neoliberal, surge Abstract
la necesidad de replantear otras formas y contenidos
del conocimiento y otras formas de organización y The present article has the finality of exposing the
participación social alternativas, de construir otros universal and lineal vision of neoliberal thought of
paradigmas plurales e incluyentes de la teoría in- the International Relations and the contemporary
ternacional que, basados en la diversidad cultural, world system. Said reflections result of a great impor-
tal y como ocurre en América Latina, conduzcan a tance and actuality, since in the midst of a context
nuevas relaciones internacionales que avancen, por of a profound global crisis of thought, ideology and
un lado, en la construcción de la vida en común y neoliberal economic model, rises the necessity of
por el bien común, de una nueva relación humana revising other forms and contents of knowledge and
con la naturaleza y el medio ambiente del planeta other alternate forms of social organization and par-
y, por el otro, que impulsen el establecimiento de ticipation, of constructing other plural and inclusive
una nueva ética global del encuentro, del reconoci- paradigms of international theory that, based on
miento, de la igualdad, de la justicia, de la equidad cultural diversity, as it occurs in Latin America, will

*
Este artículo está dedicado a la memoria de Adolfo Sánchez Vázquez (1915-2011), eximio filósofo marxista y paradigma del pensamiento
crítico latinoamericano.
**
Universidad Nacional Autónoma de México (unam) Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (fcpys), Circuito Mario de la Cueva, s/n,
Ciudad Universitaria, Av. Universidad 3000, Col. Copilco Universidad, Deleg. Coyoacán, México, 04510.
Doctorante en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en Relaciones Internacionales por el Programa de Posgrado en Ciencias Políticas
y Sociales de la unam y profesor de la fcpys. Sus líneas de investigación son: globalización económica neoliberal, pensamiento internacional
latinoamericano, identidad y diversidad cultural y movimientos sociales latinoamericanos. E-mail: sonnyboy_mx@[Link]

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Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 55-86, ISSN-0185-1918

lead to new international relations that will further Kew words: Neoliberal thought and ideology, globa-
on one side, the construction of a common life and lization of the world market, neoliberal paradox crisis,
common welfare, of a new human relationship with civilizing crisis, new international analysis episte-
nature and the environment of the planet, and on mology.
the other hand, that will promote the establishment
of a new global ethics of reunion, acknowledgment,
equality, justice, and equality and respect between
cultures, societies and nation States of the planet.

La necesidad actual exige también al intelectual comprometerse con su obra y su conducta por una alternativa social al sistema que podría
llevar a la humanidad a una nueva barbarie... Esto hace necesario el compromiso de actuar con las fuerzas sociales que luchan por una
alternativa al sistema capitalista… se trata asimismo y, con más urgencia, del compromiso ante la exigencia que plantea a todos los pueblos
y a toda la humanidad una política imperial, la de los Estados Unidos, que en nombre de Dios, de la democracia, de la libertad o del mercado,
recurre a la guerra ´preventiva´ e impone la ley de la selva en las relaciones internacionales
Adolfo Sánchez Vázquez1

Introducción

E
n tiempos del auge de la ideología y el pen- hacia su madurez, impulsa a la clase que lo dirige a
samiento neoliberal, uno de los intelectuales plantear con fuerza creciente sus propósitos y reivin-
más importantes de las ciencias sociales y del dicaciones en el plano teórico e ideológico.2
pensamiento crítico de América Latina advertía:
En efecto, el pensamiento social y la historia del de-
El pensamiento social, es decir, la reflexión de una sarrollo del capitalismo mundial, están en estrecha
sociedad sobre sí misma, surge con las sociedades de vinculación e interacción a las estructuras de domi-
clase, pero sólo se plantea allí donde un grupo o una nación del orden económico y el poder político en
clase experimenta la necesidad de promover o jus- el sistema-mundo, bien sea para justificar, defender
tificar su dominación sobre otros grupos o clases... y conservar el orden establecido o bien para luchar
En cualquier caso, la teorización va encaminada a contra él y plantear uno alternativo y diferente. De
asegurar o transformar un orden de cosas determina- hecho, la trayectoria del pensamiento sociopolítico
do a partir de un punto de vista de clase. Cuando se y económico dominante de los centros avanzados del
trata de sociedades que se basan en una organización capitalismo mundial en las relaciones internacionales
económica, el pensamiento social tiende a justificar ha comprobado, históricamente, que siempre se ha
el orden existente recurriendo a factores externos organizado y se desplegado, más allá de sus diversas
que impondrían ese orden como algo necesario; esos modalidades de expresión, fases o etapas, en torno a
factores pueden ser de naturaleza divina, o se refieren un núcleo constante de concepciones e ideas básicas
a diferencias naturales o culturales y religiosos. Es que se ostentan y expresan invariablemente como un
así como el capitalismo, desde el momento en que modelo económico y político absoluto y el mejor y en
engendra en su seno el desarrollo industrial y avanza donde, además, las sociedades y naciones del planeta

1
Adolfo Sánchez Vázquez, Ética y política, México, unam/fce, 2007, pp. 66-68.
2
Ruy Mauro Marini, “Las raíces del pensamiento latinoamericano”, en Ruy Mauro Marini y Márgara Millán (coords.), La teoría social lati-
noamericana. Los orígenes. Tomo 1. México, El Caballito, 1994, pp. 17 y 18.

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han de seguirlo y aplicarlo sin más expectativas de económico con la pretensión epistemológica y ontoló-
cambio.3 Así, el pensamiento social dominante que gica de erigirse como la teoría universal e insuperable
se impuso objetivamente desde los años ochenta y de la humanidad. En adición, es importante destacar,
noventa del siglo xx en las relaciones internacio- que el pensamiento y el discurso global del llamado
nales y –después de una larga travesía de formas y nuevo orden neoliberal, no sólo obedece a una reali-
concepciones ideológicas, políticas y económicas dad epistémica fundada. También, se está utilizando,
dominantes en las distintas fases del desarrollo capi- como advierte González Casanova, “[…] para una
talista (mercantil, liberal, colonialista, imperialista, reconversión de la dependencia […] en los países del
keynesiano desarrollista y globalización)–, hoy día se tercer mundo […] es un colonialismo global que es hoy
llama pensamiento único o pensamiento universalista también neoliberal y posmoderno […] en gran medida
neoliberal y su impronta cultural, discursiva, pragmá- una recolonización”.5 “La nueva política globalizadora
tica e ideológica reside, en su esencia, en generar y frente a la crisis consistió en dar prioridad al neoli-
aplicar modelos y teorías explicativas de las relaciones beralismo de guerra y a la conquista de territorios,
internacionales y de la política mundial; del proceso empresas y riquezas mediante la fuerza.”6
de globalización del capital y la economía mundial, o En este marco, el objetivo general del presente
bien, de la ‘supremacía’ de la fuerzas del libre mercado trabajo es analizar y exponer la crisis de la racionali-
mundial y de la ‘victoria final’ de la democracia y los dad del pensamiento, el discurso y la ideología neo-
valores occidentales, como ejemplos definitivos del liberal y su visión e interpretación universalista y li-
“triunfo mundo libre”. neal de las relaciones internacionales y del sistema
La característica más importante y esencial del mundial a través de sus principales ideas, tesis y pra-
pensamiento neoliberal y del pragmatismo e ideología xis económicas y político-ideológicas expresadas en
del capital financiero (que, además, se convirtieron el Consenso de Washington, el fin de la historia, el cho-
en los paradigmas dominantes de las relaciones que de civilizaciones y el triunfo del mercado mundial
internacionales),4 es que todas las ideas y teorías pro- y la victoria del modelo de la democracia occidental.
ducidas son presentadas como verdades absolutas y Todo ello, provocó que durante los últimos treinta
como procesos inevitables, irreversibles e incues- años, el neoliberalismo y sus ideólogos, académicos
tionables, es decir, un pensamiento social y modelo y gobiernos argumentaran y difundieran, vehemen-

3
Por ejemplo, en los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, la Teoría de la Modernización y Desarrollo, ubicó a la sociedad y a la
economía estadounidense como el modelo que deberían seguir todos los países subdesarrollados para llegar a ser una nación moderna,
desarrollada y civilizada como ellos, los Estados Unidos. Un mayor análisis sobre el tema, puede ser encontrado en Samuel Sosa Fuentes,
“Modernización, dependencia y sistema-mundo: los paradigmas del desarrollo latinoamericano y los desafíos del siglo xxi”, en Relaciones
Internacionales, núm. 96, septiembre-diciembre de 2006 (documento disponible en línea en: [Link]
article/view/18389 N.E.)
4
En efecto, tanto el neoliberalismo o institucionalismo neoliberal como el neorrealismo, constituyen el mainstream dominante del enfoque
Racionalista de las Relaciones Internacionales de los últimos 25 años y, además, con importantes paralelismos y analogías entre estos dos
enfoques. Al respecto, se ha señalado que “desde el punto de vista ontológico y epistemológico, existen coincidencias muy apreciables entre
neorrealismo y neoliberalismo. En el plano ontológico, en lo que concierne al eje individualismo-holismo, el neoliberalismo se decanta por
una ontología individualista. En el plano epistemológico, al igual que el neorrealismo, el neoliberalismo es partidario del naturalismo. Ambos
se adhieren a una epistemología positivista […] Asimismo, el neorrealismo y el neoliberalismo proceden a la “importación” de teorías de la
Economía […] y la adscripción profunda a la filosofía y valores que han guiado siempre a la tradición liberal”. Vid. Kepa Sodupe, La Teoría de
las Relaciones Internacionales a comienzos del siglo xxi, Bilbao, Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea, 2003, pp. 118-120.
5
Pablo González Casanova, “Globalidad, neoliberalismo y democracia”, en: Pablo González Casanova y John Saxe-Fernández, El mundo
actual: situación y alternativas, México, unam, ceiich/Siglo Veintiuno Editores, 1996, p. 47.
6
P. González Casanova, “El imperialismo hoy”, en: [Link]
2004 o [Link]

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temente, que el ‘triunfo’ del capitalismo y la globa- de batalla de las ideas y nuevos saberes, la estra-
lización es un proceso no sólo legítimo sino eterno tegia del pensamiento neoliberal y su pragmatismo
y, por lo tanto, representaba el modelo único que político-económico –sustentado, particularmente,
garantizaría enormes beneficios para toda la hu- en el ‘triunfo’ de las leyes del mercado mundial y en la
manidad. ‘victoria’ de la democracia, la libertad y los valores oc-
Por último, en las reflexiones finales, se señala, a cidentales–, produjeron e impulsaron, durante de los
nivel de esbozo general y como idea-fuerza, la nece- últimos treinta años y desde una visión eurocéntrica,8
sidad de construir nuevos paradigmas y, sobre to- concepciones e interpretaciones de carácter univer-
do, edificar nuevas epistemologías y saberes como salista, lineales y dogmáticas de la historia, la cultura
factores esenciales para la reconstrucción de otras y la política del sistema-mundial; asimismo, la ideo-
relaciones internacionales que avancen, como ocurre logía neoliberal, expresada en los actuales enfoques
actualmente en algunos territorios de América Lati- racionalistas de las relaciones internacionales9 fue
na, en la construcción de nuevos fundamentos de la impuesta como paradigma dominante de validez
vida digna y desde las necesidades propias de nuestra universal tanto en la producción del conocimiento
realidad social, de una nueva relación humana con y el estudio de la Teoría Internacional como en la
la naturaleza y el medio ambiente del planeta y, sobre racionalidad instrumental de la praxis en la política
todo, que conduzcan a la construcción de una nueva mundial. En consecuencia, el gran reto y derrotero
ética global de interculturalidad, de la corresponsa- de un nuevo pensamiento crítico y una nueva epis-
bilidad, el reconocimiento, la igualdad, la justicia, la temología alternativa a la neoliberal fundada en el
equidad y el respeto entre las culturas, las sociedades derecho, el respeto, la inclusión y el reconocimiento
y los Estado-nación del sistema mundial; en fin, que a la diferencia, a la otredad, a la diversidad de los
se logre la construcción “de un mundo donde quepan pluralismos sociales, a las identidades y a las culturas
muchos mundos”.7 nacionales en sistema mundial, es lograr construir y
Finalmente, el presente artículo maneja la hipó- comprobar que otro mundo, sí es posible.
tesis de trabajo que precisa que en el actual campo

Origen y esencia del pensamiento neoliberal y su pragmatismo


contemporáneo expresado en el Consenso de Washington
El neoliberalismo como práctica política, forma y procesos y condiciones concretas expresadas en el
expresión económica, discurso e ideología y sus de- desarrollo del modo de producción histórico-social
rivaciones jurídicas nacionales e internacionales, no en que se ha desplegado, esto es, el capitalismo
puede ser explicado ni interpretado por sí mismo, ni mundial. En este sentido, la etapa más reciente de
como algo espontáneo y novedoso del proceso histó- reestructuración del capitalismo a escala mundial, ha
rico ni como la simple decisión de algunos hombres. sido organizada, dirigida y dominada por la ideología
El neoliberalismo se explica a partir de sus raíces, neoliberal que se convirtió, hoy en la era global, en

7
Famosa consiga del movimiento neozapatista. N.E.
8
En efecto, como bien sabemos el eurocentrismo, grosso modo, consiste en la forma de analizar, comprender e interpretar, por ejemplo,
la realidad socio-política de América Latina, según las características y desarrollo histórico particular de Europa o Estados Unidos. En
consecuencia, se puede explicar la situación, histórica o actual, de nuestra región a partir de categorías y modelos que fueron elaborados
y pensados para dar cuenta del mundo social europeo o sajón. Por ello, los fundamentos epistemológicos esenciales del eurocentrismo se
desarrollan sobre las bases de la colonización del mundo y se construye sobre el desplazamiento, deslegitimación y negación de otros modos
y otras fuentes de generación de saberes y conocimientos existentes y, sobre todo, como una parte esencial de la colonialidad del poder y
del saber.

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el sentido común de nuestro tiempo que recorre el el análisis de las transformaciones estructurales de
mundo y que no deja, aparentemente, espacios para la economía y la política internacional en el sistema
ninguna otra forma de pensamiento, saber o conoci- mundial, han sido de impronta neoliberal o neorrea-
miento. Así, en los últimos 30 años, gobernantes, di- lista, no obstante, históricamente, los orígenes
rigentes políticos, líderes empresariales, intelectua- teóricos, políticos e ideológicos del neoliberalismo
les e ideólogos del poder hegemónico se adhirieron actual se pueden ubicar en el ensayo de Hayek, The
a los principios y valores esenciales de la ideología Road of the Serfdom,11 publicado en 1944. En él, se
neoliberal: implantación y promoción del libre mer- afirma que el Estado, por sus intervenciones y contro-
cado mundial como paradigma inmutable y autopro- les tanto en la economía como en la política social,
clamado como la única vía de crecimiento de las constituye un obstáculo y amenaza al desarrollo y, de
economías, sin importar los costos y el nivel de de- manera particular, a la concepción de libertad indi-
sarrollo social y en donde la democracia participativa vidual inspirada en las obras del que es considerado
y deliberativa es simple adjetivo. De hecho, como fundador del liberalismo económico, Adam Smith,12
precisa Ornelas: por lo que deben limitarse sus acciones y promover, al
contrario, la libertad de los mecanismos del mercado
Quienes asumen la promoción del mercado como el eje mundial. Camino a la servidumbre es, en el fondo, un
rector de la economía y el instrumento más eficaz para texto político cuyo objetivo es el ataque directo a las
la asignación de recursos productivos, sostienen la formas de funcionamiento tanto de las sociedades
identidad entre la globalización, como proceso histó- de economía planificada como de las sociedades del
rico-natural del capitalismo contemporáneo, con la Estado del bienestar social. Por ello, el concepto
universalización del libre mercado, que no es sino un de socialismo en Hayek incluye cualquier forma de
proyecto político diseñado por los distintos ideólogos intervención estatal y/o cualquier forma de capita-
desde los años cuarenta del siglo xx e impuestos desde lismo regulado y orientado a las políticas sociales
los aparatos de Estado de los países metropolitanos asistenciales. En otras palabras, “Von Hayek tenía
y los organismos financieros transnacionales creados en mente no sólo al nazismo alemán, al socialismo
por el capital monopólico y puestos a su incondicional ‘stalinista’ o al laboratorio inglés, sino, sobre todo, a
servicio. En esta propuesta, el mercado se convierte la ‘aberración’ teórica del keynesianismo”.13
en el punto de convergencia entre la globalización y Algunos autores14 han señalado, con acierto, que el
el neoliberalismo.10 origen del neoliberalismo como teoría y pensamiento
político se ubica en 1938, en París, con la celebración
En efecto, si bien es cierto que, desde los años ochen- de un coloquio organizado por el estadounidense Wal-
ta del siglo xx, los enfoques y paradigmas ideológi- ter Lippmann (en ocasión de la presentación de su libro
co-políticos predominantes tanto en el estudio The Good Society –La buena sociedad).15 Célebremente
teórico de las relaciones internacionales como en conocido como el Coloquio Lippmann, éste

9
Particularmente, el neorrealismo y el neoliberalismo.
10
Jaime Ornelas Delgado, “Aproximación a una visión crítica del mundo de la globalización neoliberal”, en Aportes. Revista de la Facultad
de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, año IX, número 25, enero-abril de 2004, p. 69.
11
Friedrich August von Hayek, Camino de servidumbre, Madrid, Alianza, 1985.
12
Vid. de Adam Smith, Teoría de los sentimientos morales, México, fce, 1979 e Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las
naciones, México, fce, 1979.
13
Mario Rapoport, “Origen y actualidad del ‘pensamiento único’”, en Julio Gambina, Globalización y ajuste en América Latina, Buenos Aires,
clacso, 2002, p. 359.
14
Omar Guerrero Orozco, El neoliberalismo. De la utopía a la ideología, México, Distribuciones Fontamara, 2009.
15
Walter Lippmann, The Good Society, introducción de Gary Dean Best, Piscataway, NJ, Transaction Publishers, 2004, 402 pp. N.E.

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[…] congregó a Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, central de la Sociedaad fue combatir al keynesianismo
junto a otros eminentes pensadores […] La reunión y, substancialmente, al socialismo y preparar para el
fue muy provechosa para el neoliberalismo, no sólo futuro otro tipo de capitalismo más fuerte y libre de
por sus resultados, sino por los procesos de trabajo, mecanismos y reglas de control e intervención social
toda vez que fue patente una gran variedad de opi- por parte del Estado. En efecto, como bien lo precisa
niones… de temas diferentes dentro de los cuales se Calvento, “Para los concurrentes [de aquella reunión],
trató de descubrir los rasgos comunes que subyacen la situación presente, que se resumía en el avance
en el neoliberalismo… dentro del abanico del temario del totalitarismo, planteaba una seria amenaza a los
y del desacuerdo en ciertos puntos, cuajó un convenio valores fundamentales de la civilización: propiedad
general sobre la agenda del neoliberalismo.16 privada y el mercado competitivo. Para la Sociedad
Monte-Pélerin esos valores representaban las insti-
Sin embargo, fue Hayek quien llevó a cabo de manera tuciones que mejor garantizaban la preservación de
sistemática una embestida contra las políticas públi- la libertad”.20
cas sociales y asistenciales de inspiración keynesiana, No obstante, lo más característico de dicho en-
en donde sus principales blancos fueron no sólo el cuentro fue que, críticos de los esfuerzos de la ‘justicia
Estado de bienestar sino también las organizaciones social’ del Estado de bienestar, el grupo selecto de la
sindicales y el movimiento obrero y socialista. Con nueva sociedad del pensamiento neoliberal21 consi-
la intención de darle mayor consistencia teórica y deró a la desigualdad social y a la pobreza como un
más promoción a su pensamiento, el austrohúngaro valor positivo, necesario y funcional para el desarro-
convocó del 1° al 10 de abril de 194717 a un grupo de llo económico mundial de la sociedad y, sobre todo,
36 intelectuales, filósofos, historiadores y econo- desconoció la presencia de conflictos de intereses
mistas que compartían su orientación ideológica y en su discurso económico para encubrir la ‘razón del
política a un encuentro en Suiza del que se derivaría más fuerte’ (lo que ellos, los neoliberales, consideran
posteriormente la Sociedad Mont-Pélerin.18 Entre bueno para la humanidad). Para el pensamiento neo-
los principales participantes en dicho encuentro, se liberal los arduos y difíciles problemas económicos
pueden ubicar a Milton Friedman, Karl Popper, Michael globales (que, desde el pensamiento crítico y de la
Polany, Ludwig von Mises, Lionel Robbins, William E. realidad socio-económica concreta, se denominan
Rampard, Maurice Allais, Frank Graham, Whilem Ro- crisis y contradicciones sociales –nuevas formas de
pke y John Davenport, entre otros.19 El propósito explotación y consumo, pobreza extrema e inequidad

16
O. Guerrero Orozco, op. cit., p. 97.
17
La más reciente de las reuniones de la Sociedad Mont-Pélerin se realizó en Buenos Aires, Argentina, en abril de 2011, en el marco del
63er Aniversario de dicha Sociedad y con la presencia, por primera vez, de Mario Vargas Llosa. La reunión anual para el 2012, sesionará en
Praga, República Checa, y tratará sobre la adopción del euro por parte de los países del Este Europeo y sobre otros temas relacionados con la
desnacionalización de las economías de esos países.
18
Para una historia de la creación, organización y funcionamiento de esta Sociedad, vid. Ronald Max Hartwell, A History of Mont Pelerin
Society, Indianapolis, Liberty Fund, 1995, 269 pp. y Philip Mirowski y Dieter Plehwe (eds.), The Road from Mont Pelerin: The Making of the
Neoliberal Thought Collective, Cambridge, Harvard University Press, 2009, 480 pp. N.E.
19
Perry Anderson, “Historia y lecciones del neoliberalismo”, en François Houtart y François Polet (coords.) El otro Davos. Globalización de
resistencias y de luchas, México, Plaza y Valdés Editores, 2001, p. 18.
20
Mariana Calvento, “Fundamentos teóricos del neoliberalismo: su vinculación con las temáticas sociales y sus efectos en América Latina”,
en Convergencia. Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México, núm, 41, mayo-agosto de 2006, p. 43.
21
Muchos de ellos fueron Premios Nobel de Economía y “profesores en las instituciones de educación superior más importantes en el campo
de la política económica, como la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres (lse) o la Universidad de Chicago, fueron asesores del Banco
Mundial, del Fondo Monetario Internacional y de numerosos regímenes del primero y del tercer mundos, y su influencia llegó a ser extraordi-
naria”. Vid. Horst Kurnitzky, Una civilización incivilizada. El imperio de la violencia en el mundo globalizado, México, Océano, 2002, p. 20.

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en la distribución de la riqueza, desempleo y exclu- públicas del bienestar social del modelo económico
sión, marginación y desigualdad social, competencia propuesto por Keynes.22 De hecho, Friedman, al inicio
asimétrica y desleal, crisis bursátiles y financiaras, au- de la década del auge neoliberal, señaló, de manera
mento de la precariedad de la salud, la educación y el doctrinal y categórica:
trabajo etcétera) son procesos necesarios y positivos
para, de acuerdo al credo neoliberal, conseguir mayor Dondequiera que encontremos que hay libertad in-
riqueza, mayor acumulación y mayor prosperidad para dividual, y que los ciudadanos en general gozan de
la toda la sociedad representada, desde luego, por la ciertas comodidades materiales así como que existe
clase y élite del poder económico y político capita- la esperanza generalizada de un programa mayor en
lista mundial quien se abroga, a su vez, la función de el futuro, encontraremos también que la actividad
representar a toda la humanidad. económica está organizada principalmente a través
Empero, estas ideas políticas y proyectos económi- del mercado libre. Dondequiera que el Estado se en-
cos permanecieron alrededor de 25 años en espera de cargue de controlar detalladamente las actividades
su resurgimiento que ocurrió, finalmente, con el adve- económica de sus ciudadanos, es decir, dondequiera
nimiento de la profunda crisis del capitalismo mundial que reine la planeación económica central, los ciu-
de los años 1973-1975. En una perspectiva general, en dadanos ordinarios padecen trabas políticas, tienen
esta crisis global, el modelo económico de desarrollo un bajo nivel de vida y poca fuerza para controlar su
keynesiano de la segunda posguerra fue profundamen- propio destino.23
te cuestionado, donde la economía mundial cayó en
una prolongada recesión acompañada por baja tasas Como se puede observar, lo que en realidad buscaba
de crecimiento, productividad, rentabilidad, acumu- el modelo neoliberal entonces era imponer y hacer
lación y ganancia y altas tasas aceleradas de inflación cumplir uno de los supuestos esenciales del credo
y desempleo. Ello, aunado a la crisis internacional neoliberal: sólo a partir de una plena liberazación
petrolera y el colapso de las tasas fijas de intercam- del mercado de las trabas, obstáculos y restricciones
bio por el abandono del patrón oro como medida por parte del Estado, se podrá alcanzar la ‘libertad’
del intercambio comercial y operaciones financiaras económica que, a su vez, es una condición necesaria
mundiales, fueron las señales que empezaron hacer para la ‘libertad’ individual. En otras palabras, según
evidente que las políticas keynesianas ya no funcio- el pensamiento neoliberal, la ‘libertad’ económica es,
naban y, en consecuencia, acabaron con la confianza en sí misma, un componente esencial de la ‘libertad’
y la credibilidad en el control e intervención social en general. En síntesis, el resurgimiento e imposi-
del Estado en la economía y, a su vez, revitalizó a la ción teórica del neoliberalismo en las ciencias socia-
teoría microeconómica monetarista neoliberal del les y en los modelos del desarrollo económico a partir
economista norteamericano Milton Friedman (Escuela de los años ochenta del siglo xx, se explica, en una
de Chicago) que –a partir de la crítica teórica a las ideas perspectiva general, en función de las derivaciones
macroeconómicas keynesianas y de la crisis recesiva y sociales negativas de la crisis económica internacio-
de estancamiento generalizada de la economía mun- nal y colapso de las políticas económicas y sociales
dial–, comprobó el agotamiento final de las políticas del Estado del bienestar, como señala Vuskovic:

22
John Maynard Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, México, fce, 2003.
23
Milton Friedman y Rose Friedman, Libertad de elegir: hacia un nuevo liberalismo económico, Barcelona, Grijalbo, 1980, pp. 54-55.

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El neoliberalismo surge, en efecto, tras el agotamien- neoliberales surgen y se afirman a finales de la déca-
to sucesivo de las estrategias que ocuparon largos da de los setenta para consolidar de nuevo la tasa de
espacios de su historia: el crecimiento hacia afuera acumulación del capital, que después de tres décadas
basado en la exportación primaria, la industrializa- de expansión se había frenado y era ya amenazante
ción sustitutiva que buscó revalorar los mercados para los dueños del capital, en todas partes”.26
internos y proteger los desarrollos consiguientes, la Es importante subrayar que la ejecución de dichas
expansión del Estado y los servicios sociales, como políticas tuvo un fuerte impacto afectando intereses
formas de compensaciones sociales y fuentes de nue- creados y agudizando los problemas de inestabilidad
vos impulsos dinámicos, las políticas “populistas” que social y política ya existentes. Es decir, las transforma-
buscaron neutralizar las tendencias persistentes a la ciones y modificaciones de las estructuras económi-
concentración y desigualdad; y las propias “políticas cas y las nuevas políticas neoliberales implicó, en los
de ajuste” con que se procuró encarar la crisis ya hechos, la modificación de las estructuras e intereses
desatada a comienzos de los años ochenta.24 socio-económicos y políticos que, paradójicamente,
tanto para los escenarios europeos (principalmente,
Sin embargo, para una mayor comprensión del pro- Inglaterra, Francia, España y Alemania) y estadouni-
ceso general descrito arriba, resulta importante y dense como para el contexto latinoamericano (en
necesario contextualizar, en tiempo y espacio, cuáles especial, Chile, Argentina, México y Brasil), involu-
fueron los escenarios que se plantearon y las deci- cró, en tiempos, magnitudes y formas diferenciadas,
siones económicas tomadas, así como los intereses a partidos políticos, organizaciones corporativas
sociales que fueron afectados tanto en Europa como sindicales, asociaciones agrícolas y rurales, grupos
en América Latina25 durante la década de los años empresariales, industriales y banqueros cuyo interés
ochenta con el arribo de los gobiernos neoliberales primordial era seguir manteniendo su posición de pri-
y en un contexto de crisis en la economía y en la vilegio y poder. En el escenario europeo, a partir del
política mundial. derrumbe del modelo económico del Welfare Sate y la
Los setenta significaron un escenario y tiempo de profundidad de la crisis económica internacional ex-
ruptura, crisis y cambio en las estrategias, en los en- presados en un estancamiento crónico del crecimiento
foques, en los paradigmas y en las políticas del desa- económico de la región, se experimentaron virajes
rrollo económico establecido desde los años inmedia- hacia posiciones y tendencias neoconservadoras que
tos al término de la Segunda Guerra Mundial. Así, al permitieron y trajeron consigo el establecimiento
final de la década anterior, la decisión de liberalizar de políticas económicas y sociales de inspiración y
las economías nacionales e iniciar un proceso de corte neoliberal.
apertura comercial, bajo las leyes y fuerzas del libre Así, desde finales de los años setenta y las dos dé-
mercado mundial, se explicaron, en su esencia, por cadas siguientes, los gobiernos europeos, inicialmente
la necesidad de recuperar el crecimiento económico y Inglaterra y Francia, fueron adoptando políticas neo-
restablecer las altas tasa de ganancia y acumulación, liberales que se resumían en privatizaciones, recorte
procesos que se habían visto seriamente afectados del gasto social y productivo del Estado, desregula-
por el colapso de las políticas del bienestar y, parti- ciones económicas y reestructuración, llamada flexi-
cularmente, por la crisis económica internacional de bilización, de las relaciones laborales y quiebre de
1973-1975. Como señala Flores Olea: “Las políticas los pactos político-sociales entre sindicatos, Estado

24
Pedro Vuskovic, “¿En lugar del neoliberalismo?”, en Enrique de la Garza Toledo (coord.), Democracia y política económica alternativa,
México, unam, ciich/La Jornada Ediciones, 1994, pp. 326-327.

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y empresarios. En otras palabras, los altos costos más a sus intereses, pero sin apelar ni apoyarse en las
sociales y políticos de la crisis y el ajuste neoliberal clases populares y obreras, sino invocando demagó-
había recaído en las clases trabajadoras, de manera gicamente al ‘pueblo’, a la ‘nación’ y al gran ‘pasado
particular y devastadora, en las clases obreras inglesas imperial británico’ desde una posición antiestatista
y en los sectores populares de la sociedad británica. y anticomunitarista, al tiempo que se exaltaba el
Por ello, el referente esencial y más ilustrativo para ‘individualismo competitivo’, los ‘valores’, la ‘familia’,
comprender y explicar las formas y características del el ‘deber’, el ‘sentido común’ y, particularmente, el
neoliberalismo europeo es, sin duda alguna, el inglés. ‘libre mercado’.
En efecto, en la isla británica comienza el arribo de Sin embargo, la suma de una política económica
gobiernos y dirigentes del Partido Conservador con monetarista, privatizadora, antiestatista y un neo-
Margaret Thatcher de 1979 a 1990 y con John Mayor de populismo demagógico, autoritario y antidemocrá-
1990 a 1997 y, paralelamente a estas casi dos décadas tico no lograron fortalecer la economía británica ni
de neoliberalismo inglés, se fueron imponiendo, pau- trajo la prosperidad social tan anunciada. Durante la
latinamente, las políticas económicas neoliberales en década de los años ochenta se redujo, sensiblemente,
toda Europa (François Mitterrand en Francia en 1981, el poder de los sindicatos y gremios obreros y se eli-
Helmut Khol en Alemania en 1982, Poul Holmskov minó la propiedad municipal de viviendas públicas.
Schlüter en Dinamarca en 1983, Silvio Berlusconi en Así, gobierno de la Baronesa de Kesteven optó, sin
Italia en 1994 y José María Aznar en España entre resultados satisfactorios, por la privatización de un
1996 y 2004) y en Estados Unidos (a lo largo del largo gran número de empresas públicas y mantuvo una
periodo que va de 1980 a 2008 con Ronald Reagan, vehemente oposición a integrarse al Sistema Mone-
George Herbert Walker Bush (padre), William Clinton tario Europeo. En el periodo que va de 1983 a 1997,
y George Walker Bush (hijo). por ejemplo, se privatizaron casi la totalidad de las
La llamada “Dama de Hierro” –bajo la fraseología principales e importantes industrias y empresas es-
política y demagógica de There is not alternative–,27 tatales. Por ejemplo, la privatización de la industria
se propuso hacer frente a los efectos de la crisis de los ferrocarriles y la industria del carbón, otrora
económica internacional y el colapso del Welfare orgullo del desarrollo económico británico y europeo,
State inglés a través de la modernización de las al abrirlas a la competencia del mercado produjo
estructuras de la economía nacional británica y la excesivas inversiones que llevaron a una sobrepro-
reestructuración del orden político, social e insti- ducción que terminaron en un fracaso y provocaron
tucional establecido por los gobiernos laboristas su destrucción. Por su parte, el nivel de los salarios
y socialdemócratas desde los años posteriores del descendió, especialmente para los trabajadores no
término de la Segunda Guerra Mundial. Para ello, el cualificados. El índice y la tasa de desempleo total
thatcherismo intentó construir, desde una retórica llegó, en su atapa más aguda, a una proporción de uno
nacionalista de derecha y una ideología neopopulis- por cada cinco hogares británicos y, en 1983, alcan-
ta, un nuevo consenso y pacto social que respondiera zó la cifra del 11.8%28 de desocupados del total de la

25
Por razones de espacio, haremos referencia solamente a los dos casos más representativos y categóricos del neoliberalismo europeo y
latinoamericano: Inglaterra y Chile.
26
Víctor Flores Olea, La crisis de las utopías, México, Anthropos/unam, ciich, fcpys, 2010, p. 241.
27
En su discurso inaugural como Primera Ministra, en 1979, Margaret Thatcher advirtió al mundo: “Aquí no hay alternativa a la globaliza-
ción”; además, anunciaba al mundo que en las relaciones internacionales presentes y futuras no existiría más alternativa política, socio-
económica y cultural que el capitalismo neoliberal.
28
Alonso Aguilar Monteverde, Globalización y capitalismo, México, Plaza y Janés Editores, 2003, p. 152.

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población laboral inglesa; no obstante la cifra record En conclusión, uno de los mitos centrales del neo-
fue de 3,000,000 de obreros en 1981.29 liberalismo inglés (y europeo en general) –basado
Por último, los servicios públicos de salud y en la exaltación y superioridad del papel del “libre
educativos –escuelas, universidades y centros de mercado” y “libre comercio” en la maximización de
enseñanza–, e incluso los sistemas correccionales y la eficiencia y el bienestar económico– se derrumbó
carcelarios, pasaron a estar regidos por organismos y colapsó ante los ojos de todos. Como bien señala
paraestatales. En consecuencia, la puesta en marcha Álvarez Béjar:
de políticas económicas y sociales neoliberales pro-
dujo un significativo descontento en la sociedad bri- El mito que socializó Margaret Thatcher con su des-
tánica que se manifestaba cotidianamente en agudos plante autoritario: tina, There is No Alternative, no hay
y violentos conflictos sociales de distinta índole. La de otra más que las políticas neoliberales de abrir,
realidad mostró que el thatcherismo concibió y manejó privatizar y desregular, que pretenden seguir de pie,
a su gobierno como una gerencia pública empresarial dictando pragmáticamente para otros recetas que no
basada en una economía precaria y autoritaria, al se aplican ya ni en sus propias economías […] está
tiempo que desmantelaba los restos de las estructuras probado que en política fiscal y monetaria, en la indus-
del Estado social benefactor que quedaban en el país trial, la agrícola, en la política científica y tecnológi-
y que para la mayoría de la población inglesa significó ca, por lo menos, hay muchísimas más opciones que
una mayor y generalizada pobreza. De hecho, Nigel la receta neoliberal “unitalla”.32
Lawson, ministro de Hacienda del gobierno de That-
cher, así lo confirmó cuando declaró que “el objetivo Ahora bien, en relación al contexto latinoamericano
fue introducir una cultura empresaria en el Reino se puede señalar, de manera general, que a partir de la
Unido”.30 Guerrero Orozco lo explica así: segunda mitad de la década de los sesenta del pasado
siglo, la evidencia empírica del estancamiento, in-
Margaret Thatcher estableció la Unidad de Eficiencia flación, desempleo y crisis del modelo económico de
para delinear e implementar la reforma del Estado industrialización por sustitución de importaciones
británico. El núcleo del ideario reformista fue inte- elaborado por la Comisión Económica para América
grado con métodos, conceptos, modelos y valores Latina (cepal) se empezaba a manifestar, claramente,
importados desde la experiencia de los negocios en las estructuras sociales, económicas y políticas
privados, inspirados en la doctrina neoliberal […] latinoamericanas. Se asistía entonces al inicio de la
El gobierno británico concibió un nuevo tipo de ge- llamada “crisis del desarrollismo”. En este sentido,
rencia… La fórmula fue muy simple: “mejor gobierno Zemelman sostiene que
significa gerencia de negocios”. La reforma neoge-
rencial británica, se llevó a cabo en un ambiente El fracaso de las estrategias desarrollistas de los años
altamente hostil, principalmente del servicio civil, cincuenta y sesenta […] tiene que ver con el hecho
lo que determinó el curso del proceso de la reforma de que el modelo de desarrollo que ha pretendido
y sus resultados.31 fundarse en la conformación de grandes mayorías

29
René Villareal, La contrarrevolución monetarista. Teoría, política económica e ideología del neoliberalismo, México, Océano/fce, 1986, p. 41.
30
Jorge Vázquez Sánchez, “Neoliberalismo y Estado benefactor. El caso mexicano”, en Aportes, vol. X, núm. 30, septiembre-diciembre de
2005, p. 63.
31
O. Guerrero Orozco, op. cit., p. 227.
32
Alejandro Rogelio Álvarez Béjar, “25 años de teoría, práctica y mitos del neoliberalismo en México”, en Centro Mexicano de Estudios
Sociales (coord.), La crisis actual del capitalismo, México, Siglo Veintiuno Editores, 2011, p. 92.

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beneficiarias terminó por constituirse en una barrera ingreso. Desde luego, el economista norteamericano
para la acumulación de capital y, en consecuencia, siempre negó que sus programas y modelos económi-
para su reproducción, situación que agravada por cos y políticos tuvieran alguna vinculación con el uso
la supeditación cada vez mayor de las economías del terror de Estado que la junta militar desató por
nacionales a las exigencias de una lógica económica dos décadas. Así, a cuatro meses del golpe de Estado,
global.33 en enero de 1974 la Junta Militar recibió del fmi un
préstamo de contingencia. En los hechos, empeza-
Así, la crisis del modelo del Estado benefactor sus- ba todo un programa extenso que incluyó: cambiar
titutivo de importaciones en América Latina fue ce- radicalmente la ley laboral, modificar el patrón de
diendo, progresivamente, el lugar a un nuevo patrón producción y distribución, apertura a ultranza de la
acumulación basado en especialización de la planta economía chilena al exterior y a la inversión extran-
productiva de tipo exportador en las actividades jera, liberación de precios, devaluación y fijación
que cada país tenga o cuente –las llamadas ventajas de paridad respecto al dólar, reducción arancelaria
comparativas– y que responda así a las nuevas nece- y supresión de los controles internos, reducción del
sidades que exigía el nuevo proceso productivo cono- papel del Estado minimizando su gasto y contrayendo
cido como el proceso de globalización e integración la oferta monetaria, subasta de empresas públicas,
neoliberal del mercado mundial. Sin embargo, las reducción de personal al servicio del Estado y ajustes
políticas económicas neoliberales de Ajuste Estruc- salariales y una aplicación sistemática y permanente
tural sugeridas y controladas por el Fondo Monetario de represión contra los trabajadores cancelando en
Internacional (fmi) y el Banco Mundial (bm), fueron definitiva las libertades y las garantías políticas.
realizadas en distintos momentos, con diferentes Los efectos en la economía y la sociedad chilena
grados y magnitudes y en las diversas economías que provocaron las políticas neoliberales a lo largo de
latinoamericanas. En este sentido, como se señalara casi dos décadas34 se tradujeron, a nivel económico,
párrafos arriba, el caso de Chile representa el proceso en aniquilamiento de la base productiva expresada
socio-económico y político más significativo y rigu- en estancamiento, baja inversión, desindustrializa-
roso del neoliberalismo latinoamericano y cuyas las ción, dependencia alimentaria, ampliación del défi-
políticas económicas comenzaron un poco antes que cit exterior y en depresión prolongada. A nivel social
en Europa. Así, posterior al golpe de Estado contra y político, decadencia, agio y represión expresados
el presidente Salvador Allende el 11 de septiembre en alta concentración del ingreso y la propiedad, es-
de 1973, los llamados Chicago Boys, dirigidos por peculación, elevadas tasas de desempleo y represión.
Friedman, llevaron a la práctica, casi de inmediato, En cuanto al penúltimo de estos rubros, la reducción
el modelo y las políticas económicas monetaristas de personal del gobierno fue escandalosa: la Junta
neoliberales conjuntamente con el establecimiento Militar despidió a más de 100,000 personas y, en 1981,
de la dictadura del general Augusto Pinochet. Fue el 14 mil 819 trabajadores más quedaron también sin su
propio Friedman quien diseñó los programas o polí- fuente laboral, sumando un total de 525,000 cesantes
ticas de “shock” que, bajo condiciones de dictadura en diciembre de ese mismo año que representó una
militar, produjeron rápidamente cambios drásticos tasa del 15% de la población activa (que se elevaría
en la propiedad de la riqueza y la distribución del hasta un 25% en 1982).35 Si el desempleo cobró miles

33
Hugo Zemelman, Configuraciones críticas. Pensar epistémico sobre la realidad, México, crefal/Siglo Veintiuno Editores, 2011, p. 314.
34
Para un estudio detallado y documentado de los primeros 12 años de gestión neoliberal en Chile, vid. René Villareal, La contrarrevolución
monetarista. Teoría, política económica e ideología del neoliberalismo, México, fce, 1997.
35
Ibid., p. 343.

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de víctimas, la represión no se quedó atrás. De hecho, América Latina vio entrar en crisis su patrón de acu-
fue esta misma, a decir de Villareal,36 la que elevaría mulación en los años 60 y ello dio lugar a un proceso
sin parangón tanto los costos económicos como los de lucha y organización de vastos sectores sociales,
sociales del neoliberalismo en Chile. El Estado y la lo cual agudizó los conflictos político-sociales en
represión policíaco-militar y de inteligencia asumida numerosos países de la región […] como forma de
por posiciones ultra-represivas para asegurar el mo- respuesta a la crisis y a las luchas sociales, que encon-
delo monetarista, fue pues el mayor costo y tragedia traron momentos álgidos en el gobierno de la Unidad
para la historia contemporánea de la sociedad chile- Popular en Chile […] los intentos progresistas de
na. Sólo un dato al respecto: “Diversos organismos resolver la crisis económica en América Latina fueron
internacionales afirman que durante y después del abortados y destruidos por golpes de Estado y repre-
golpe de Estado perecieron violentamente alrededor sivas dictaduras, que destruyeron partidos, organiza-
de 400,000 personas, mientras que más de 20,000 ciones sociales, sistemas políticos y asesinaron a
fueron encarcelados. Casi un millón de chilenos una generación de dirigentes […] el triunfo de las
se encuentran en el exilio, el 10% de la población tendencias conservadoras permitió que el llamado
total”.37 Si a ello se le añaden los miles de desapare- neoliberalismo se impusiera en América Latina y con
cidos y las políticas de ‘persecución terrorista’ o ‘por él la posibilidad y la necesidad del sector empresarial
medidas preventivas’, se termina por conformar lo nacional y extranjero de llevar adelante un conjunto
que fue llamado el triunfo del neoliberalismo fascista de reformas estructurales.39
del mercado.38 En conclusión, el establecimiento del
modelo neoliberal –así como las políticas para alcan- No obstante, desde mediados de la década de los años
zar las llamadas reformas estructurales de las econo- noventa del pasado siglo, se mostraba ya un pano-
mías latinoamericanas recomendadas por los orga- rama de crisis económica, desempleo generalizado,
nismos financieros internacionales como el fmi, el profundización de la desigualdad y empobrecimiento
bm y la Organización Mundial de Comercio (omc)– se masivo de la sociedad y un gran desencanto para las
inscribe y se explica en un contexto de crisis y re- mayorías latinoamericanas como resultado directo de
estructuración del patrón de acumulación y de la la aplicación e imposición de las políticas económicas
imposición de un nuevo orden político mundial. Así neoliberales y de las recomendaciones del Consenso
lo dice Arancibia Córdova: de Washington.40 Por ejemplo, la pobreza aumentó en

36
Ibid.
37
Ibid., p. 350.
38
La historia, grosso modo, nos revela que, posterior a Chile, siguió Argentina que desde marzo de 1976 –al instaurarse la dictadura militar
y designar a José Martínez de Hoz ministro de Economía– comenzó el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional que en materia
económica significó el fin del Estado interventor y la aplicación de políticas monetaristas neoliberales de libre mercado. Posteriormente,
el neoliberalismo argentino se afianzaría con los gobiernos de Raúl Alfonsín (1983-1989) y Carlos Saúl Menem (1989-1995 y 1995-1999). En
Perú, con los de Fernando Belaúnde Terry (1980-1985), Alan García Pérez (1985-1990) y Alfredo Fujimori Fujimori (1990-2000). En Bolivia,
con las administraciones de Víctor Paz Estenssoro (1985-1989), Jaime Paz Zamora (1989-1993) y Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997).
En Brasil, con los gobiernos de José Sarney (1985-1990), Fernando Collor de Melo (1990-1992) y Fernando Henrique Cardoso (1995-1999). En
Uruguay, con Julio María Sanguinetti Coirolo (1995-2000) y Luis Alberto LaCalle de Herrera (1990-1995). En Venezuela, a través de Carlos
Andrés Pérez Rodríguez (1974-1979 y 1989-1993) y Rafael Caldera Rodríguez (1994-1999). Finalmente, en México, con Miguel de la Madrid
Hurtado (1982-1988), Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), Vicente Fox Quezada(2000-2006)
y Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012).
39
Juan Arancibia Córdova (coord.), Capital, crisis y desigualdad en América Latina, México, unam, ppel, fcpys, 2011, pp. 35, 39, 41 y 43.
40
Pablo Casillas Herrera, “Reordenamiento político mundial. Desafíos para América Latina”, en Patricio Cardoso Ruíz et al. (coords.),
Pensamiento social latinoamericano. Perspectiva para el siglo xxi. Tomo I. México, Universidad de Cuenca/uaem/unam, 2010, p. 184.

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América Latina: de 136 millones de pobres en 1980 Se generalizaron y acentuaron los problemas de pobre-
se pasó a 200 en l990 y a 175 en 2011, lo que indica za, marginación y exclusión social; fue profundizada
que el 36% de la población total de América Latina la inserción subordinada de la región en la economía
es pobre.41 En suma, luego de treinta años de neoli- mundial; se desmantelaron gran parte de los aparatos
beralismo los efectos económicos y políticos de los productivos nacionales, y los mercados internos fueron
programas de ajuste y cambio estructural en la sociedad debilitados y desestructurados; aumentó el poder de
latinoamericana significaron la mayor crisis económi- la iniciativa privada en desmedro de las capacidades y
ca y devastación social de su historia contemporánea, potestades del Estado en materia de desarrollo; tendió
toda vez que, como señala Enríquez: a acentuarse la dependencia financiero/tecnológica
y a erosionarse la capacidad para la toma de decisiones
estratégicas en el ámbito nacional.42

El Consenso de Washington
Ahora bien, en esta perspectiva contextual, se puede papel interventor y productivo del Estado vaciándolo de
afirmar que el núcleo central del fundamento pragmá- toda su función social reguladora a un grado máximo;
tico del pensamiento y la ideología neoliberal para el apertura de la economía nacional; liberalización del
nuevo orden y reestructuración del sistema mundial mercado y el comercio a las leyes del mercado mundial
a partir de los años ochenta y noventa del siglo xx, y reforma del Estado (traducida en eliminación de
se sustentó en un conjunto de políticas económicas políticas sociales y asistenciales, modernización de la
llamado Consenso de Washington. De acuerdo con su planta productiva, privatización de la seguridad social,
creador, John Williamson,43 lo que se pretendía era incremento de la recaudación tributaria mediante la
realizar un ajuste que favoreciera a la reestructuración creación de impuestos indirectos, reforma radical del
económica mundial y a la modernización institucional sector y mercado laboral llamada flexibilización laboral
con el objetivo de reconvertir a las economías nacio- y, finalmente, reforma del sistema educativo nacional
nales y a las empresas incrementando su productivi- con una orientación marcadamente tecnocrática).
dad y lograr, así, una mejor integración al comercio De esta manera, el propósito central del programa
y flujos financieros internacionales y, finalmente, a neoliberal de reformas mundiales del Consenso de
la economía mundial. La aplicación y ejecución de Washington era alcanzar y mantener los equilibrios
este Decálogo se llevaría a cabo a través de un vasto macroeconómicos con un sentido y una visión estric-
programa draconiano de políticas económicas que tamente economicista de la economía, vaciándola de
consistieron en privatización de empresas y servicios contenido y razones sociales y culturales. Con ello, la
públicos; desregulación basada en la disminución del economía pierde su carácter social con el que nació

41
Ibid., p. 70; vid. también Banco Interamericano de Desarrollo, “Informe Anual 2009”, Washington, Oficina de Relaciones Externas del
bid, 2009, en [Link] y Comisión Económica para América Latina, Panorama social de América
Latina, 2011, Santiago de Chile, Secretaría Ejecutiva de la cepal, 2011, en [Link]
cial_versionfinal.pdf
42
Isaac Enríquez Pérez, “Evolución del pensamiento sobre el desarrollo en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Un
análisis comparativo en América Latina” en Trayectoria, vol. 12, núm. 3, julio-diciembre de 2010, p. 50.
43
John Williamson, investigador del Institute for International Economics de Washington, escribió “What Washington Means by Policy
Reform” en noviembre de 1989. Dicho documento es una investigación sobre diez aéreas de reformas de política económica que los países
deudores deberían ejecutar en sus políticas de desarrollo económico y constituye, en conjunto, el llamado decálogo de políticas económicas
impuestas a nivel mundial durante la década de los años noventa del siglo xx, conocido como El Consenso de Washington. El escrito está
disponible en línea, en [Link] N.E.

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como ciencia y, desde ese momento, donde la razón la realidad latinoamericana […] En la actualidad, el
económica –razón de mercado– neoliberal moder- Fondo, junto con el Banco Mundial, se ha convertido
nizadora desplaza a la razón social –razón de Esta- en un protagonista permanente de la formulación y
do– serán la competitividad y la roductividad de la gestión de la política económica de diversos países
lógica de los mecanismos del mercado mundial –y no […] En la actualidad, la políticas económica de los
el bienestar social– los nuevos centros de las aten- países latinoamericanos, en mayor o menor medida, se
ciones y preocupaciones fundamentales de Estados formula, condiciona o monitorea desde el exterior.45
y gobiernos, bloques económicos regionales, think
tanks e intelectuales, directivos y líderes empresaria- De este modo, el llamado Consenso de Washington
les y corporativos dueños de los capitales financieros significó un sistema oficial y doctrinal que sirvió para
más importantes a escala mundial. Sin embargo, las recordar que las instituciones económico-financieras
reformas económicas mundiales neoliberales centra- globales rectoras del orden económico mundial no son
lizada en la defensa y virtudes de los mecanismos de agentes independientes preocupados por bienestar
autorregulación del mercado mundial, desde las dé- común de la humanidad, sino reflejo de la distribución
cadas de los años ochenta y noventa del siglo pasado, e intereses del poder político-económico internacional
lograron, por un lado, un incremento acelerado de la en donde, como sostiene Chomsky, “los principales
desigualdad económica y social, un aumento expo- arquitectos del neoliberal Consenso de Washington
nencial de la pobreza extrema y una concentración son los señores de la economía privada, sobre todo las
de la riqueza también extrema; por el otro, aislar y inmensas corporaciones que controlan la mayor parte
vaciar de todo contenido político, social y cultural de la economía internacional y tienen los medios para
a las instituciones democráticas, a los gobierno moldear la política, así como para estructurar las ideas
nacionales y, sobre todo, al Estado mismo –que, más y opiniones”.46 O, en palabras de Piqueras:
que desaparecerlo, lo privatizaron– convirtiéndolo
abiertamente en un mero administrador del capital El conjunto de medidas aplicadas por doquier a partir
financiero nacional y transnacional.44 Como bien lo de la penúltima década del siglo xx, también como
advierte Ferrer: afianzamiento del nuevo dominio de las formaciones
sociales centrales sobre las periféricas, se ampararon
La estrategia del Consenso de Washington, produce en lo que fue conocido como Consenso de Washington.
malas respuestas […] Los resultados son elocuentes, Por eso, sea en su vertiente económica, política, poli-
durante la década de 1980 el producto per cápita de cíaco-militar o ideológico-cultural, el neoliberalismo
la región cayó más del 10% y su crecimiento en los como doctrina intrínseca al capital monopolista trans-
años noventa es la mitad del verificado durante la nacional ha venido actuando a través de los Estados
etapa del crecimiento hacia adentro. En los últimos y las instituciones de regulación interestatal para
veinte años aumentaron la pobreza y la marginalidad modificar de modo duradero las relaciones de fuerza
y creció aún más la concentración de la riqueza y el entre las clases, y de institucionalizar esa modificación
ingreso, que es uno de los peores rasgos sistémicos de a favor del capital.47

44
En México, el presidente Vicente Fox (citado en J. Ornelas Delgado, op. cit., p. 75) definió a su gobierno “como un gobierno de empre-
sarios para los empresarios”.
45
Aldo Ferrer, De Cristóbal Colón a Internet: América Latina y la globalización, Buenos Aires, fce, 2001, p. 76 y 77.
46
Noam Chomsky, El beneficio es lo que cuenta. Neoliberalismo y orden global, Barcelona, Crítica, 2001, pp. 20-21.
47
Andrés Piqueras, “Desafíos de trabajo como sujeto histórico en el capitalismo tardío declinante”, en Andrés Piqueras y Wim Dierckxsens
(eds.), El colapso de la globalización. La humanidad frente a la Gran Transición. Barcelona, El Viejo Topo-Ediciones de Intervencion Cultural,
2011, p. 243-244.

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Otro estudio exhaustivo, de primera mano como di- construir y difundir reglas y directrices de las estra-
ce su autor (Premio Nobel de Economía 2001 y vice pre- tegias y políticas económicas neoliberales globales al
sidente del Banco Mundial), explica el rotundo fra- interior de los países a través de las llamadas comuni-
caso de las políticas económicas globales impuestas dades epistémicas.49 En suma, como puede observarse,
por el Consenso de Washington al señalar: el predominio del pensamiento, la ideología y praxis
neoliberal del fundamentalismo del mercado, apoyado
El efecto devastador en las poblaciones de los países en las instituciones financieras internacionales y en
pobres, haciendo a los ricos cada vez más ricos y a las políticas del Consenso de Washington, impusieron
los pobres cada vez más pobres […] en donde […] La y legitimaron un conjunto de procesos, políticas y es-
creciente división entre poseedores y desposeídos ha quemas económicos que confluyeron negativamente
dejado a una masa creciente en el Tercer Mundo sumi- en una precipitada y devastadora apertura, desregu-
da en la más abyecta pobreza y viviendo con menos lación y desestatización de las economías nacionales
de un dólar por día […] la privatización mal hecha periféricas del capitalismo mundial y condujeron,
no llevó a incrementar la eficiencia o el crecimiento significativamente, a la economía internacional a un
sino a la liquidación a los activos y la decadencia proceso permanente, agudo y generalizado de crisis,
[…] la liberalización del mercado de capitales y la desigualdad, inestabilidad –que tocó fondo el 2008 y
privatización facilitaron la salida del dinero del país, 2009– y, sobre todo, a una profunda incertidumbre del
la privatización previa al establecimiento de una devenir del proceso civilizatorio, como el rasgo actual
infraestructura legal propició a la vez la posibilidad y más distintivo de las relaciones internacionales. Así,
el incentivo para liquidar activos en vez de reinvertir Stiglitz, al final del 2008 concluía:
en el futuro del país.48
La agenda de la globalización está ligada estrecha-
Finalmente, en relación a la vinculación entre el con- mente a la del fundamentalismo del mercado: la
junto de políticas económicas del Consenso de Was- ideología de los mercado libres y de la liberalización
hington y la acción de las instituciones financieras financiera. En esta crisis vemos que las instituciones
internacionales del bm, el fmi y la omc, es importante más orientadas al mercado en la economía de mer-
señalar que estos organismos cumplen, también, otras cado por excelencia se han desplomado y recurren
importantes funciones políticas para la preservación, apresuradamente al gobierno pidiendo ayuda. Muchos
expansión e integración global del capitalismo. En dirán entonces que es el fin del fundamentalismo del
primer lugar, generan conocimientos teóricos y em- mercado. La actual crisis financiera es el resultado de
píricos tanto en obras, libros, documentos e informes la deshonestidad, la hipocresía, la incompetencia y el
especializados como en foros de negociación inter- colapso de la confianza en las autoridades…pero…
nacional. En segundo, cumplen la importante tarea de ¿quién eligió a esas autoridades?50

48
Joseph E. Stiglitz, El malestar de la globalización, Madrid, Taurus, 2002, pp. 11, 17, 29 y 199.
49
Las comunidades epistémicas están constituidas por una red de académicos, intelectuales, funcionarios de organismos internacionales
especializados, think-tanks, universidades e instituciones privadas educativas, expertos en asuntos y políticas públicas que intervienen
en el diseño y toma de decisiones. Comparten una cosmovisión neoliberal y códigos de conducta y comunicación para la preservación del
orden neoliberal.
50
Joseph Stiglitz (The Huffington Post, 17 de septiembre de 2008) citado en V. Flores Olea, op. cit, p. 274.

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El fin de la ideología y el fin de la historia


La naturaleza ideológica de la doctrina del ‘fin de las ideologías’ no es sino una nueva forma de la ideología burguesa, estrechamente
emparentada por su función con la de la ‘neutralidad ideológica’. Lo que se trata de enterrar es, en definitiva, toda ideología revolucionaria y
con ello el papel que le corresponde como guía de la acción de las fuerzas revolucionarias en la transformación de la sociedad en un época en
que el capitalismo padece su peor crisis.
Adolfo Sánchez Vázquez51

Entre los autores intelectuales neoliberales o neocon- Es decir, en las nuevas sociedades post-industria-
servadores de las tesis de El fin de las ideologías se les, según Bell, las ideologías no eran ya más necesa-
encuentran, entre otros, Shils,52 Martin Lipset,53 Aron54 rias porque éstas, más que rasgo endémico de la era
y, particularmente, Bell.55 Su enunciación original se moderna, se habían constituido en mero síntoma pasa-
fundamenta en la premisa de que los movimientos jero de la modernización capitalista, síntoma que poco
radicales sociales revolucionarios de finales del siglo a poco desaparecería en la medida en que las socieda-
xix y comienzos del xx, fueron las últimas manifesta- des industriales alcanzaran una etapa superior de
ciones de la era de las ideologías y, en consecuencia, madurez económica y política. Así, el modelo cultural
según estos autores, desde el triunfo de capitalismo neoconservador de las tesis del fin de las ideologías fue,
keynesiano en la Segunda Guerra Mundial, la derrota por un lado, el punto de partida de un pragmatismo
del fascismo y el nazismo y la crisis el autoritarismo ultraconservador de rechazo a la sociedad de masas o,
totalitario del estalinismo, la humanidad es testigo del en palabras de Bell, “los malestares culturales del siglo
fin de las ideologías en las grandes sociedades indus- xx”; por el otro, justificador del surgimiento del ca-
triales y altamente desarrolladas. En otras palabras, pitalismo de los grandes monopolios comerciales y
las viejas ideologías políticas que venían de fines de financieros de los años cincuenta y sesenta. De hecho,
los siglos xviii y xix habían perdido gran parte de su el sociólogo neoyorquino estableció, sin ambages,
poder de convocatoria política y cedían el paso a un que la crisis cultural de la sociedad industrial, está
nuevo pragmatismo en las sociedades ahora post-in- expresada en la contradicción entre la racionalidad
dustriales basado en una economía mixta y un Estado de la producción capitalista y las tendencias ‘anti-
social benefactor redistributivo, un pluralismo político racionalistas’ de la sociedad de masas. Por ello, el
y, particularmente, en nuevos procesos tecnológicos. nuevo modelo de sociedad post-industrial descansaba
Además, según Bell,56 las nuevas formas económico- o tenía su ‘eje axial’ en la revolución tecnológica y
productivas, las estructuras tecno-científicas, el científica. Así, la tecnología había triunfado sobre la
orden político mundial y la nueva dimensión socio-cul- ideología y, con ello, el advenimiento de la sociedad
tural, no sólo fueron los actores principales del trán- post-industrial posibilitaría una nueva época en don-
sito de un capitalismo industrial hacia un capitalismo de, “la tecnología pone la riqueza” al alcance de toda
post-industrial, sino que constituyeron los factores la población. Por último, el profesor emérito de Har-
centrales que le dieron el liderazgo y la hegemonía vard advertía que, con la llegada de la sociedad post-
mundial a Estados Unidos. industrial tecnologizada, las ideologías ya no eran

51
A. Sánchez Vázquez, A tiempo y destiempo. Antología de ensayos, México, fce, 2003, pp. 507-508.
52
Edward Shils, “Ideology and Civility: On the Politics on the Intellectual”, en The Sewanne Review, núm. 66, 1958.
53
Seymour Martin Lipset, El hombre político. Las bases sociales de la política, Buenos Aires, Eudeba, 1968.
54
Raymond Aron, The Opium of the Intellectuals, Londres, Secker y Warburg, 1957.
55
Daniel Bell, The End of Ideology: On the Exhaustion of Political Ideas in the Fifties, with “The Resumption of History in the New Century”,
Harvard, Harvard University Press, 1961.
56
D. Bell, El advenimiento de la sociedad post-industrial: un intento de prognosis social, Madrid, Alianza Universidad, 2001.

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necesarias, pues la desigualdad económica y social se el destino de la humanidad ya no tiene alternativa


había ido reduciendo del mismo modo que las tensio- diferente al triunfo del capitalismo globalizado, el
nes políticas. En suma, para Bell, el éxito del Estado libre mercado y la cultura del consumo occidental.
del bienestar social, el repliegue del comunismo en Sin prestar mayor atención analítica, más allá de los
el mundo y el retroceso de las luchas sindicales del ríos de tinta que ha corrido hacia la crítica de este
movimiento obrero desde el establecimiento del New ensayo superficial sobre el fin de nuestra historia,60
Deal hasta el triunfo del Welfare State del siglo xx, se puede sintetizar que el panfleto dogmático escrito
habían propiciado el “ocaso” de las ideologías, de esas originalmente como artículo de 16 cuartillas en la
visiones “radicales” que tanto asediaban a la demo- revista The National Interest,61 del verano de 1989,
cracia occidental liberal.57 y posteriormente como libro en 1992, sostiene que
Sin embargo, en los hechos, la realidad social de después del colapso socialista seguirá un nuevo “orden
lo que ha ocurrido en el sistema mundial es absoluta- internacional” armonioso, desde luego controlado por
mente contraria a lo que los intelectuales neolibera- las potencias vencedoras de Occidente (entiéndase
les proponían y justificaban con el final de la era de Estados Unidos) en la que reinarán eternamente las
las ideologías. No obstante, cabe señalar que, décadas leyes del mercado mundial, la democracia liberal y la
después, de la publicación de su obra señera, Daniel libertad occidental. En concreto, para Fukuyama, el
Bell señaló en 1996: triunfo del modelo cultural, político y económico neo-
liberal y su imposición por todo el planeta se basa en
La Guerra Fría llegó a su fin y los Estados Unidos una simple argumentación lineal: una vez derrumbado
siguieron siendo el máximo poder del mundo. Los con- el modelo económico, social y político del comunis-
flictos ideológicos, al menos los que se derivan de mo, la caída del Muro de Berlín y el fin del ‘socialismo
los debates decimonónicos relativos a la posesión real’, la economía del libre mercado mundial, la demo-
del futuro, se evaporaron hasta dejar por un lapso al cracia parlamentaria liberal y el multiculturalismo y
capitalismo sin enemigos visibles. Esta situación ha los valores norteamericanos constituyen por su unidad
conducido al “fin de la historia” de Francis Fukuya- indisoluble el único y mejor modelo social y político de
ma, una tesis sostenible solamente si se cree que la referencia mundial alcanzado por la humanidad.
historia es el desarrollo de una idea que se traduce Asimismo, el catedrático de Stanford presenta en
en materialidad.58 su obra una de las ‘verdades universales’ del pensa-
miento y del pragmatismo de la ideología neoliberal
En efecto, será continuadora de esta visión ideo- que, con mayor influencia, se han difundido en las
lógica neoliberal universalista la celebérrima obra de ciencias sociales y las humanidades: la sociedad, el
Fukuyama,59 donde se atestigua el mismo escenario Estado y el sistema mundial serán siempre, al infini-
neoliberal pero con argumentaciones y visiones más to, capitalistas y estarán basados, eternamente, en
ultraconservadoras y ahistóricas del proceso huma- los valores de la democracia liberal occidental (por
no civilizatorio y, sobre todo, con la visión de que supuesto, la norteamericana), pues “En tiempos de

57
D. Bell, Las contradicciones culturales del capitalismo, Madrid, Alianza Universidad, 1977.
58
D. Bell (Epílogo de 1996 a Las contradicciones culturales del capitalismo) en Josetxo Beriain y Maya Aguiluz (eds.), Las contradicciones
culturales de la Modernidad, Barcelona, Anthropos, unam/uam, 2007, p. 83.
59
Francis Fukuyama, El fin de la historia y el último hombre, México, Editorial Planeta, 1994.
60
Una de mejores críticas analíticas y metódicas sobre las tesis de Fukuyama, ha sido desarrollada por José Luis Orozco Alcántar en su
obra Sobre el orden liberal del mundo, México, unam, ccydel/Miguel Ángel Porrúa, 1995.
61
Documento disponible en línea, en [Link] o en
[Link] N.E.

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nuestros abuelos, muchas personas razonables podían la historia no es nueva, sino de Marx (quien, a su vez, la
prever un futuro socialista radiante, el cual habían de tomara de Hegel). En primer lugar, habrá que decir
ser abolidos la propiedad privada y el capitalista, que el fin de la historia no es ni para uno ni para otro
y en el que se habría sobrepasado, en cierto modo el fin de la historia real (como sí lo es para Fukuyama)
la política. Hoy, en cambio, nos cuesta imaginar un con el triunfo del capitalismo neoliberal. Tanto Hegel
mundo que sea radicalmente mejor que el nuestro, como Marx, interpretaron desde su visión de liberales
o un futuro que no sea esencialmente democrático radicales, y cada uno a su manera, la historia bajo tres
y capitalista”.62 aspectos: en primer lugar, la historia del hombre es la
Ésta es la visión política e ideológica en la que historia de su liberación y su lucha por alcanzarla. En
descansa la tesis central del politólogo de Chicago, segundo, el movimiento de la historia es dialéctico,
misma que sintetiza la historia moderna universal es decir, el resultado del enfrentamiento entre po-
explicando que después del establecimiento del es- siciones opuestas y frecuentemente irreconciliables
tado liberal democrático en Europa en el siglo xix, no y, en tercero, la resolución de la idea en Hegel, o la
ha existido ni surgido, con el éxito del capitalismo, resolución de la lucha de clases en Marx, implicaría
ningún modelo económico o régimen político y social la falta de contradicciones sociales fundamentales
alternativo. Es decir, según Fukuyama, las contra- y potencialmente alternativas. En consecuencia, el
dicciones sociales y económicas, la explotación, la triunfo de una de las partes, en el contexto mundial
exclusión y la desigualdad entre las clases sociales de los países que intervienen en la historia, signifi-
fueron ya resueltas y superadas por el liberalismo, el caría el fin de la prehistoria en Marx o de la historia
keynesianismo y el capitalismo neoliberal y, a nivel de en Hegel. Sin necesidad de mayor comentario, para
las relaciones internacionales, la hegemonía absoluta Fukuyama el sentido de la historia es el fin de la histo-
del capitalismo globalizado propiciará una tendencia ria ideológica, política, cultural y social expresada en
a aminorar o desaparecer los conflictos regionales e la universalización del capitalismo, la democracia
internacionales. Por tanto, en la sociedad post-in- liberal y el libre mercado como formas únicas, última
dustrial o post-histórica las disputas, las rivalidades y final del proceso civilizatorio de las sociedades y,
y las guerras entre los Estados nacionales también en consecuencia, el final del desarrollo histórico de
desaparecerán. la humanidad.
Sin embargo, quizás lo más asombroso de las Esta visión profética de el final de los tiempos signi-
tesis del alumno de Allan Bloom sean los temas que fica, en el ‘mejor’ de los casos, una inclinación hacia la
versan sobre el estado universal y homogéneo y el formación de sociedades cerradas, fundamentalistas
poder de las ideas, pues es en ellos donde encuentra y totalitarias en las que las contradicciones y luchas
espacio para criticar algunos de los postulados del sociales no existen, en donde los sujetos sociales se
pensamiento marxista (acerca de que las ideologías transforman en mercancías y objetos despolitizados,
ocupan un lugar y un papel secundario y marginal alienados y consumidores bajo los mecanismos coti-
en el desarrollo de la historia). En este ejercicio, dianos de la coerción, la competencia y el individua-
Fukuyama muestra, por un lado, un desconocimiento lismo a ultranza del ahora llamado American Way of
absoluto de la dialéctica en el pensamiento de Marx y, ‘Postmodern’ Life para sobrevivir, estar y ser. Natu-
por el otro, un manejo y una aplicación mecanicista, ralmente, la realidad social de lo ocurrido sobre ese
burda y falseada de la historia y del materialismo his- futuro humano aséptico e idílico mundo armonioso
tórico, pues parte de la idea de que la tesis del fin de y libre de conflicto alguno que pensaba Fukuyama,

62
F. Fukuyama, op. cit., p. 83.

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resultó, evidentemente, una falsedad y demagogia. En suma, la praxis política del fin de la historia
Anderson comenta al respecto: sólo produjo un mundo y en una época de guerras,
violencia, incertidumbres, inseguridad, riesgos glo-
El fin de la Guerra Fría produjo, por primera vez en la bales y resurgimientos socio-culturales alternativos
historia, una ideología que anunciaba la llegada de que confirman, por un lado, la crisis y agotamiento
un punto final del desarrollo social construido sobre del tiempo neoliberal expresado en el fin, sí, pero de
los supuestos del libre mercado más allá del cual una era prolongada de una ideología y un pragmatis-
resultaba imposible pensar: El fin de la historia […] mo neocolonial, imperialista e intervencionista –la
el capitalismo es el destino universal y permanente ideología de la libertad del mercado y la democracia
de la humanidad. No hay nada fuera de este destino norteamericana– que pretendió ser universalista y,
pleno […] Esta jactancia fanfarrona de un capitalis- por el otro, que se está asistiendo al inicio de otra his-
mo desregulado, como el mejor de todos los mundos toria, del comienzo de una nueva historia más humana
posibles, es una novedad del sistema hegemónico e igualitaria, pero ahora basada en el pluralismo, la
actual. Ni siquiera en los tiempos victorianos se interculturalidad y por el bien común en el devenir
proclamaba tan clamorosamente las virtudes y ne- del proceso civilizatorio de la humanidad.
cesidades del reino del capital.63

La visión hegemónica del pensamiento único: la seguridad e interés nacional


y la “supremacía” estadounidense.
El llamado pensamiento único no adopta, por lo ge- Boron, al pensamiento único corresponde la política
neral, las formas extremas y prácticamente absurdas única, este nuevo determinismo resulta altamente
de la utopía capitalista; se expresa comúnmente, y funcional a los intereses del nuevo orden dominante
con mayor fuerza, en paradigmas realistas apropiados del capitalismo internacional.64 Entre los autores
para situaciones concretas y convoca en su discurso al que más representan y expresan las formas extremas
libre mercado, al Estado y la sociedad para el funcio- del pensamiento único, se destacan, desde luego, la
namiento necesario de coaliciones entre los intereses exsecretaria de Estado norteamericana y exconsejera
de las élites del poder económico y político mundial. de Seguridad Nacional de la administración de George
De igual forma, el pensamiento único suele expresar- W. Bush, Condoleezza Rice, y el exconsejero de Se-
se con una claridad argumental directa, simple y una guridad Nacional del presidente Jimmy Carter, Zbig-
coherencia aparente que no requiere la confrontación niew Brzezinski. Estos dos personajes resultaron
del pensamiento crítico o reflexivo. Se trata de for- fundamentales en la estrategia global de dominación
mas ideológicas que se autodefinen como verdades contemporánea de Estados Unidos. La primera, en
universales, como expresiones de leyes naturales dos diferentes momentos, definió el nuevo realismo
ineluctables y en torno a las cuales se ha generado político global estadounidense –la visión dominante
un consenso intelectual y político convirtiéndose en del pensamiento único– para el siglo xxi, basada en
un sentido común universal, en el signo de los tiem- una nueva revisión y un nuevo replanteamiento del
pos o en el espíritu de la época. Así, de acuerdo con interés nacional de Norteamérica que debía ser la

63
Perry Anderson, “El papel de las ideas en la construcción de alternativas”, en Atilio A. Boron (comp.), Nueva hegemonía Mundial. Alter-
nativas de cambio y movimientos sociales, Buenos Aires, clacso, 2004, p. 38.
64
A. A. Boron, “Pensamiento único y resignación política: los límites de una falsa coartada”, en A. A. Boron y Julio C. Gambina, Tiempos
Violentos. Neoliberalismo, globalización y desigualdad en América Latina, Buenos Aires, clacso, 2004, p. 223.

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guía mundial para la paz y el bienestar internacional llevan a éxito en Estados Unidos, también llevan al
del nuevo siglo:65 éxito en el mundo: perseverancia, innovación, espí-
ritu empresarial […] En efecto, hemos demostrado
Estados Unidos cuenta con muchas fuentes de po- que, al unir el poder estadounidense con los valores
der para obtener sus objetivos. Primero, las fuerzas estadounidenses, podíamos ayudar a amigos y aliados
estratégicas estadounidenses deben ser capaces de a ampliar las fronteras […] ¿Cómo describir esta pre-
enfrentar con decisión el surgimiento de cualquier disposición tan nuestra? Es realismo, en cierto modo.
potencia militar hostil en la región del Pacífico asiá- Pero es mucho más que eso: es lo que he llamado un
tico, en el Oriente Medio, el Golfo Pérsico y Europa, realismo propio únicamente de Estados Unidos […]
lugares donde se juegan no sólo nuestros intereses sino Un orden internacional que refleje nuestros valores
también los de nuestros principales aliados. Las tropas es la mejor garantía de nuestro interés nacional dura-
estadounidenses son las únicas capaces de llevar a dero. Y si seguimos confiando en el poder de nuestros
cabo esta función disuasiva. No debe descartarse a valores, podremos volver a tener éxito.67
priori la “intervención humanitaria” […] las fuerzas
armadas son un instrumento especial. Son letales […] Por su parte, Brzezinski, considerado uno de los ana-
El mejor empleo de las fuerzas militares es para apoyar listas e ideólogos más importantes, influyentes, co-
objetivos políticos claros. Estados Unidos debe diri- nocedores y defensores de la estrategia hegemónica
girse con firmeza y decisión a regímenes como los de global de la política exterior norteamericana, piensa
Corea del Norte […] como ocurrió en caso de Iraq. Estos que el papel, el lugar y la misión histórica y mesiáni-
regímenes viven en una cuenta regresiva, de modo ca de los Estados Unidos en el gran tablero mundial
que no debe temérseles. Más bien, la primera línea de debe ser el equiparable al de la ‘Roma imperial’. Así,
defensa debe ser una declaración clara y clásica de di- advierte:
suasión: si adquieren armas de destrucción masiva,
éstas serán inútiles porque cualquier intento de usarlas La supremacía global de Estados Unidos nos recuerda,
provocará la devastación del país. Ése ha sido el papel en cierto modo, a la de los viejos imperios, a pesar
especial de Estados Unidos en el pasado y debe volver de que el campo de acción regional de éstos era más
a serlo ahora que entramos en el nuevo siglo.66 restringido. Esos imperios basaban su poder en una
jerarquía de vasallos, tributarios, protectorados y
En un segundo momento, Rice señalaría: colonias y solían considerar como bárbaros a quienes
se encontraban en el exterior. En alguna medida,
Debemos confiar en que la base del poderío de Estados esa terminología anacrónica no resulta totalmente
Unidos es y seguirá siendo fuerte, ya que su origen inapropiada para algunos de los Estados que actual-
está en el dinamismo, el vigor y la resistencia de la mente se mueven en la órbita estadounidense.68
sociedad estadounidense […] Los mismos valores que

65
En el año 2000, Rice ya había llevado a cabo una primera reflexión sobre el interés nacional estadounidense que, en esencia, constituía el
antecedente más inmediato del establecimiento de la nueva edición de la pax imperial americana representada en la llamada Doctrina Bush
(vid. The National Security Strategy of the United States of America, de septiembre de 2002, en [Link]
pdf N.E.). Vid. Condoleezza Rice, “La promoción del interés nacional”, en Foreign Affairs en español, vol. 1, núm. 1, primavera de 2001.
66
Ibid.
67
C. Rice, “Repensar el interés nacional. El nuevo realismo estadounidense”, en Foreign Affairs Latinoamérica, vol. 8, núm. 4, 2008, pp.
147, 149 y 150.
68
Zbigniew Brzezinski (El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos, Barcelona, Paidós, 1998,
299 pp.) citado por Marcos Cueva Perus, El nuevo mundo en la encrucijada. México, unam-iis. Editorial Itaca, 2007, p. 262.

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En suma, y por decir lo menos, las “verdades uni- mo neoliberal con un rostro humano de justicia y
versales y eternas” basadas sólo en el uso del poder, de paz en donde ‘lo que es bueno para mí es bueno
la fuerza y la devastación carentes de toda reflexión para todos’ porque ‘están con Estados Unidos o con
sobre lo humano, la naturaleza y la cultura, pasaron los terroristas’. Sin embargo, Wallerstein puntualiza
a formar parte del sentido, estrategia y discurso del que ‘naturalmente, la realidad social de lo ocurrido
pensamiento único, en donde la ausencia y negación es menos gloriosa que la imagen que nos ofrecen las
de cualquier reflexión política, social, cultural y justificaciones intelectuales. La desconexión entre la
económica diferente a la dominante fue la impronta realidad y las justificaciones las han experimentado
de la imposición por los académicos, intelectuales y agudamente y expresado en muchas formas, los que
funcionarios apologistas del pragmatismo del poder han pagado el precio más alto en su vida personal y
norteamericano orientados a presentar al capitalis- colectiva”.69

Democracia de mercado y capitalismo financiero globalizado: esencia


del universalismo neoliberal
La ideología de la globalización neoliberal ha estado en boga desde principios de los años 80. No era, de hecho, una idea nueva en la historia
del sistema-mundo moderno, aunque reivindicó serlo. Más bien era la muy vieja idea de que los gobiernos del mundo debían dejar de estorbar a
las grandes y eficientes empresas en sus esfuerzos por prevalecer en el mercado mundial”.
Immanuel Wallerstein70

Al inicio del siglo xxi, uno de los politólogos mexi- como las del Fondo Monetario Internacional (fmi),
canos más destacados en la investigación, el cono- el Banco Mundial (bm) o la Organización Mundial del
cimiento y la interpretación de la filosofía política Comercio (omc) sustituyen, así, los referentes políticos
y económica del pensamiento y el pragmatismo y sociales familiares e imponen un lenguaje técnico y
norteamericano, aseveraba que: aséptico dentro del cual se diluyen las connotaciones
económicas de la explotación y los frenos nacionales
Como consecuencia del déficit de inteligencia dejado al saqueo y la violencia.71
atrás por la cauda de los posestructuralismos, los des-
construccionismos, los posmodernismos o los finales de En efecto, actualmente el pensamiento único neoli-
la historia, el pensamiento único de matriz empresarial beral ha creado universalismos teóricos e ideológicos,
y de mercado ocupan, para cierta izquierda interna- estableciendo e imponiendo leyes universales que
cionalista, aquel vacío. Dictada por los imperativos gobiernan, según los neoliberales, la evolución y el
de la disciplina financiera, la técnica presupuestal, progreso de la humanidad y han elaborado un proyec-
la informática o la mercadotecnia del nuevo orden to de sociedad mundial igualmente universal basado
mundial, salta hoy al escenario una lógica hegemónica en un orden económico ‘natural’ en donde siempre
del dinero, los tableros electrónicos, las imágenes y se obtienen resultados óptimos. Sin embargo, lo que
los mercados de capital, la cual suprime o subordina ocurre en realidad con el pensamiento y el modelo
a las demás lógicas humanas […] Siglas ominosas neoliberal es que universaliza sus pautas, actitudes

69
Immanuel Wallerstein, Universalismo europeo. El discurso del poder. México, Siglo Veintiuno Editores, 2007, pp. 15-16.
70
I. Wallerstein, “2008: el fallecimiento de la globalización neoliberal”, en La Jornada, México, sábado 16 de febrero de 2008. Documento
disponible en línea, en [Link] y w[Link]
[Link]/ordenmundial/[Link]
71
J. L. Orozco Alcántar, Pragmatismo e inteligencia política global, México, uam, 2000, p. 19.

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y valores sociales a escala mundial, por ejemplo, el muestra, clara y vehementemente, la concepción
de la aceptación-imposición de los principios econó- omnipotente y desenfrenada del pensamiento único
micos y políticos liberales y la de una de cultura de ultraconservador dominante como ideología justifi-
consumo capitalista, ambos basados en el fundamen- cadora de un modelo económico, político y cultural
talismo de las leyes del libre mercado. De esta manera, y, particularmente, de una forma justificadora de la
el pensamiento neoliberal durante los últimos 25 acción encubierta o directa del intervencionismo
años, logró un ‘triunfo’ importante en el terreno ideo- militar norteamericano:
lógico-cultural al imponer, como ‘universal’, la ‘ver-
dad’ siguiente: para que cualquier nación del planeta La globalización es un producto norteamericano. El
pueda alcanzar un desarrollo económico exitoso, no mercado libre, la transparencia y la flexibilidad son
existe más alternativa que el régimen de las leyes y la consigna. El “rebaño electrónico” traslada grandes
virtudes del libre mercado mundial. sumas de capital hacia y desde cualquier país depen-
Así, las nuevas formas del discurso político y diendo de sus credenciales políticas y económicas […]
económico neoliberal cumplen funciones ideológi- Los Estados pueden desafiar al “rebaño”, pero pagarán
cas muy importantes que se plasman en la difusión un alto precio por ello, tal como ocurrió con Tailan-
del pensamiento ultraconservador sobre el capital dia, Malasia, Indonesia y Corea del Sur a finales de la
financiero internacional y las nuevas tecnologías década de 1990 […] El “rebaño” decide a qué países
globalizadas, curiosamente fundamentos del po- recompensar y cuales castigar, y nadie puede hacer
derío económico, estratégico, geopolítico y militar nada al respecto a estas decisiones […] El mensaje
norteamericano,72 que, en consecuencia, modifican para los gobiernos es bastante claro: alinearse o sufrir
e influyen en la forma de concebir e interpretar a las las consecuencias […] En todo sistema competitivo
relaciones políticas internacionales y a la economía los perdedores imitan a los ganadores […] siguen las
mundial. Ejemplo de ello, es la estrategia ideológica prácticas y adoptan las instituciones de aquellos paí-
y política discursiva diseñada y elaborada por los ses que van mostrándoles el camino […] El dilema es
teóricos y académicos del enfoque neorrealista y hacer lo que exige el “rebaño electrónico” o permane-
neoliberal de la disciplina de las Relaciones Interna- cer sumido en la pobreza […] el mundo está sostenido
cionales cuyas reflexiones analíticas están dirigidas por ‘la presencia del poder de Estados Unidos, y por
para disminuir la presencia del Estado-nación y las la voluntad estadounidense de ejercer dicho poder
fronteras nacionales y de organizar el camino para en contra de aquellos que amenacen al sistema de la
la libre circulación y realización de la producción globalización. La mano invisible del mercado jamás
y del capital financiero internacional. Entre los funcionará sin un puño invisible. Pero ese puño es en
autores y académicos más representativos de dicha realidad absolutamente visible.73
estrategia ideológica se encuentran, entre otros,
Kenneth N. Waltz, Robert Kagan, William Kristol y Por su parte, Kagan, uno de los más influyentes ase-
Robert Gilpin. sores del expresidente George W. Bush Jr., señala que,
La siguiente reflexión del primero de ellos –uno debido a que el contexto político internacional se
de los más importantes autores del enfoque neorrea- ha fundamentado en leyes e instituciones interna-
lista de la teoría de las Relaciones Internacionales– cionales precarias e inseguras, Estados Unidos debe

72
S. Sosa Fuentes “El fundamento global del imperialismo en el siglo xxi: la doctrina Bush”, en Cuadernos Americanos, Nueva Época, año
xvii, vol. 5. núm. 101, septiembre-octubre de 2003, p. 140.
73
Kenneth N. Waltz, “El poder y las relaciones internacionales”, en Farid Kahhat (comp.), Ensayos escogidos de Kenneth N. Waltz, México,
cide, 2005, pp. 133-148.

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ejercer su poder en donde la verdadera seguridad, za militar es la envidia de todas las naciones de la tierra
defensa y promoción del orden neoliberal dependa de y nuestros logros como potencia mundial producen
la posesión y uso de la fuerza militar y actuar como respeto reverencial y admiración en todas las naciones
‘sheriff internacional’ para imponer la democracia que nos han precedido […] Sería realmente trágico, si
liberal, paz y la justicia en un mundo sin leyes: no usásemos este extraordinario momento histórico
para promover los ideales que están en el corazón de
El enfoque estadounidense de la política internacional nuestra empresa nacional y, al hacerlo, diésemos los
se orienta por lo general hacia finalidades dadas, como pasos que asegurarán la estabilidad y el firme creci-
resolver este problema o eliminar aquella amenaza miento de la libertad a través del mundo.75
[…] esta orientación tiende, a su vez, a adoptar una
posición cada vez más unilateral en la política inter- En adición, Gilpin, considerado el decano de los espe-
nacional. Los estadounidenses son menos proclives cialistas neoliberales de la Economía Política Inter-
a apoyarse en instituciones internacionales como nacional, advierte:
Naciones Unidas […] tienen una visión más escéptica
del derecho internacional […] Los estadounidenses […] la economía global debe estar guiada por las pres-
van de “vaqueros” […] actúan a la manera de un cripciones políticas de la economía y fundarse en los
Sheriff internacional –autoproclamado quizás, pero principios del mercado. El libre comercio, la libertad
generalmente bienvenido de todos modos– que vela de los movimientos de capital y el acceso irrestricto de
por imponer algo de paz y justicia en lo que ve como un las empresas multinacionales a los mercados del mundo
mundo sin ley, donde es preciso disuadir o destruir a deben gobernar en adelante los asuntos económicos
los malhechores, por lo común a punta de pistola.74 internacionales. Con el triunfo del mercado, la lógica
y las eficiencias relativas de las economías nacionales
Por su lado, Kristol, fundador y director de Project for determinarán la distribución de las actividades eco-
the New American Century y el más ultraconservador nómicas y de la riqueza (y naturalmente del poder)
del pensamiento neoliberal y de la derecha norte- en todo el mundo […] la mayoría de los economistas
americana, confiesa que: y líderes empresariales consideran que la globaliza-
ción y la creciente adopción mundial de valores (socia-
Con el triunfo de [Link]. en la Guerra Fría y con su aplas- les, económicos y políticos) estadounidenses liberan
tante victoria en la “Operación Tormenta del Desierto” fuerzas económicas contenidas y hacen posible en
sobre Iraq, Estados Unidos adquirió una posición de uso más eficaz de los escasos recursos mundiales, lo
poder e influencia en el mundo no igualada desde la que dará como resultado la optimización de la riqueza
hegemonía de Roma sobre el Mediterráneo. Ningún global y permitirá que todos los pueblos se beneficien
país puede comparársenos en términos de poder militar económicamente.76
ni de capacidad de intervención rápida en cualquier
lugar del planeta […] Para bien o para mal, la cultura Así, los enfoques neoliberales sobre la globalización
estadounidense es la cultura global dominante. El del mercado mundial y el papel del poder económico
mundo se ha transformado a imagen de Estados Unidos y estratégico militar de Estados Unidos en las ac-
hasta un extremo difícil de imaginar […] Nuestra fuer- tuales relaciones internacionales se caracterizan por

74
Robert Kagan, Poder y debilidad. Estados Unidos y Europa en el nuevo orden mundial, Madrid, Taurus, 2003, pp. 11, 12 y 57.
75
William Kristol y R. Kagan, Peligros presentes. Soluciones de la nueva administración Bush ante una civilización amenazada, Madrid, España,
Editorial Almuzara, 2005, pp. 45-116.
76
Robert Gilpin y Jean Millis Gilpin, El reto del capitalismo global. La economía mundial en el siglo xxi, Madrid, Turner, 2003, pp. 79 y 330.

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concebir al proceso de globalización como un proceso como leyes generales […] Los valores del mercado
único en donde el capital financiero transnacional se basan en el individualismo, la meritocracia y la
–‘el rebaño electrónico’– se establece como el actor competencia […] La competencia, que en sí misma
central y determinante de dicho proceso global y no es un valor, se transforma en uno justo gracias a la
constituyen la esencia del pensamiento neoliberal77 objetivación de los valores del mercado: si la ley del
que proyecta una realidad falsa, lineal y dogmática mercado establece que la competencia sea vencida
de las relaciones internacionales contemporáneas y por el mejor (es decir, por el más fuerte), la ley del
una ideología fundamentalista extrema sin límites, más fuerte se vuelve, para los economistas burgueses,
en donde el nuevo y único reinado de las leyes y los el fundamento (obviamente implícito) de la justicia
valores del mercado mundial y de la democracia liberal en las relaciones económicas.78
se establecen como valores universales eternos e in-
mutables y, desde luego, autodotados de un supuesto En suma, la complejidad actual del sistema mundial se
derecho natural ‘justificable’ de intervención, guerra perfila hacia un cambio de época histórica y hacia un
y ocupación en virtud del ‘bien mayor y superior’ de debate y confrontación global de epistemologías en-
la humanidad. En palabras de Palermo: tre universos culturales abismalmente distintos y en
un contexto internacional signado por la mayor crisis
Los valores del mercado son, sencillamente, aquellos estructural multidireccional y multidimensional en la
de la burguesía […] El mercado impone sus leyes historia del desarrollo del capitalismo mundial.

Reflexiones finales: la batalla por las nuevas ideas y epistemologías


en la construcción de otro mundo posible
La marcha hacia la universalización de la cultura no ha sido la obra de la comunicación racional y libre sino de la dominación y la violencia. La
imposición de una pretendida cultura universal ha significado para muchos pueblos la enajenación en formas de vida no elegidas. Se reclama
entonces la libertad de cada cultura de determinar sus propios fines, el valor insustituible de las diferentes identidades culturales. Contra el
papel hegemónico de la cultura occidental, se insiste en el valor semejante de todas las culturas.
Luis Villoro79

Actualmente, en el campo de batalla de las ideas y y crisis mundial bajo la égida de la globalización neo-
alternativas a la crisis de los paradigmas neoliberales, liberal y, por el otro, los procesos de transformación y
se muestra y confirma, por un lado, la presencia de un ruptura en el sistema mundial muestran un escenario
proceso de transición hacia nuevas construcciones caracterizado por la inseguridad global y graves crisis
paradigmáticas, epistémicas, sociales y culturales que financieras, depredación ambiental y catástrofes
luchan y se confrontan contra el agotamiento y crisis climáticas, incremento sin paralelo y continuo de
de las concepciones universalistas y lineales de la desigualdades económicas (hambrunas y pobreza ex-
historia y la civilización basadas en la hegemonía de trema) y una exagerada concentración de la riqueza,
las racionalidades, epistemologías y paradigmas euro- incremento de altas tasa de desempleo y exclusión
céntricos que dieron origen al Estado moderno y al social, riesgos globales de terrorismo y guerras de
actual sistema de dominación, exclusión, explotación devastación a nombre de la libertad y la democracia.

77
Elaborado por centros de investigación y análisis de política pública nacional y exterior norteamericana llamados think tanks, que son
la expresión del pensamiento acrítico y ahistórico dominante en los estudios internacionales.
78
Giulio Palermo, El mito del mercado global. Crítica de las teorías neoliberales, Barcelona, El Viejo Topo, 2011, pp. 169, 170 y 171.
79
Luis Villoro, Los retos de la sociedad por venir. Ensayos sobre justicia, democracia y multiculturalismo, México, fce, 2008, p. 143.

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Todo ello corrobora la existencia de la más grave e de las ciencias sociales pero, ahora, desde elcontex-
inédita crisis sistémica capitalista que se transformó to de la historia y de los saberes propios, más capaces
rápidamente en una crisis civilizatoria. Esta crisis de comprender y resolver los problemas concretos de la
remite también a otra de carácter epistemológico, realidad social latinoamericana. No se trata tampoco
caracterizada por la debacle del paradigma eurocén- de ‘eliminar’ o rechazar la ciencia e imponer, en vez,
trico del universalismo del mercado, la globalización un fundamentalismo esencialista ‘anticiencia’; más
y el pensamiento neoliberal en donde las ciencias bien, se pretende pugnar por un uso contra hegemó-
sociales y humanas están reflejando agudamente nico de los saberes dominantes donde el saber cien-
esa crisis. De Sousa Santos revela que la crisis del tífico pueda articularse, dialogar e interactuar con
paradigma y la epistemología eurocéntricas de las el saber laico, con el saber popular, con el saber de
ciencias sociales se explica las etnias y los grupos excluidos; en otras palabras,
con los saberes ausentes o negados en la episteme o
Porque están constituidas por la modernidad occi- paradigma occidental/colonial.81
dental, por este marco de tensión entre regulación En voz de De Sousa Santos, se trata de un nuevo
y emancipación que dejó afuera a las sociedades cosmopolitismo subalterno como forma alternativa
coloniales, donde esa tensión fue reemplazada por cultural y política de una globalización contra hege-
la “alternativa” entre la violencia de la coerción y mónica expresada por todos los excluidos del sistema
la violencia de la asimilación. Algunas corrientes de social dominante cuyas dignidades humanas, aspira-
las ciencias sociales –los estructural-funcionalistas– ciones y proyectos de emancipación fueron negados
miraron, sobre todo, la regulación. Los otros, los o hechos invisibles por las concepciones y prácticas
marxistas, los críticos, se centraron más en la eman- hegemónicas del cosmopolitismo universalista mo-
cipación, pero la idea fue siempre una visión euro- no cultural inspiradas en la racionalidad kantiana y
céntrica de esta tensión, y por lo tanto colonialista legitimadas por la razón instrumental eurocéntrica
[…] Además, nuestras grandes teorías ciencias de las dominante.82 De hecho, en la praxis social es impor-
ciencias sociales fueron producidas en tres o cuatro tante destacar que la idea-fuerza por la edificación de
del Norte. Entonces, nuestro primer problema para otro mundo posible se ha ido afianzado, paso a paso,
la gente que vive en el Sur es que las teorías están en América Latina y en el mundo con el resurgimiento
fuera de lugar: no se adecuan realmente a nuestras de nuevos saberes, conocimientos y epistemologías
realidades sociales.80 no eurocéntricas y, de manera significativa, nuevas
formas de organización política y de participación
En este sentido, surge la necesidad ineludible de re- colectiva y comunitaria contra hegemónicas expresa-
plantear y crear nuevos paradigmas y epistemologías dos en el resurgimiento de los movimientos indígenas

80
Boaventura de Sousa Santos, “La sociología de las ausencias y la sociológica de las emergencias: para una ecología de saberes” en
Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipación social, Buenos Aires, clacso, 2006, p. 15.
81
De Sousa Santos explica: “Entiendo por instrumentos hegemónicos las instituciones desarrolladas en Europa a partir del siglo xviii por
la teoría política liberal [la democracia representativa, el derecho, los derechos humanos y el constitucionalismo] con vistas a garanti-
zar la legitimidad y gobernabilidad del Estado de derecho moderno en las sociedades capitalistas emergentes. Se trata de instrumentos
hegemónicos porque fueron diseñados para garantizar la reproducción ampliada de las sociedades capitalista de clase […] El uso contra
hegemónico significa la apropiación creativa por parte de las clases populares, para sí, de esos instrumentos con el fin de hacer avanzar sus
agendas políticas más allá del marco político-económico del Estado liberal y de economía capitalista”, en Refundación del Estado en América
Latina. Perspectivas desde una epistemología del sur, México, Siglo Veintiuno Editores, 2010, pp. 67 y 68.
82
B. de Sousa Santos, Una epistemología del sur: la reinvención del conocimiento y la emancipación social, México, Siglo Veintiuno Editores/
clacso, 2009, pp. 180 y 181.

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latinoamericanos83 así como en la gran pluralidad el neoliberalismo” –cuya acción a favor de los indios
de movimientos sociales multidimensionales de de Chiapas, y de un mundo más amplio de México,
significativa convocatoria en la sociedad que recha- merece por otra parte nuestra adhesión–, la nueva
zan tanto al modelo neoliberal como a las formas plaga, la nueva hidra que amenaza a la humanidad
represivas o autoritarias de gobernabilidad, están […] creo sin embargo que hay que someter a una
avanzando paulatinamente en la construcción de reflexión crítica radical los fundamentos y las espe-
otras relaciones internacionales contra hegemónicas ranzas del liberalismo económico mundial.84
basadas en nuevos paradigmas incluyentes para una
vida humana digna. En consecuencia, se impone crear, a partir de la crítica
Así, como reflexión final, se puede afirmar que la radical sugerida por Morin, una nueva conciencia y
ideología y el pragmatismo del pensamiento neoliberal acción global para oponer a la arrogancia de las ver-
y sus concepciones e interpretaciones hegemónicas, dades universales del pensamiento único neoliberal,
universalistas y lineales de la historia social, cultural un nuevo pensamiento crítico, creativo y alternativo
y política del sistema-mundo y de las relaciones inter- que interprete e interactúe con las sensibilidades
nacionales, no sólo interviene en la mundialización sociales que se resisten y se oponen, a escala planeta-
del capital financiero, sino en la imposición de un ria, a la dominación neocolonial del sistema-mundo.
modelo cultural de ser y una concepción mercanti- Se precisa de “un pensamiento apto para captar la
lizada de la vida social pero, sobre todo, constituye multidimensionalidad de las realidades […] Debemos
un discurso que enmascara, oculta y niega tanto las abandonar la falsa racionalidad. Las necesidades
crisis económicas y las nuevas formas de explotación humanas no sólo son económicas y técnicas, sino
económica global como sus acciones de intervención, también afectivas y mitológicas, religiosas, comu-
ocupación, neocolonización, saqueo y devastación de nitarias y exceden los intereses materiales”.85 En los
recursos, culturas y países en el sistema mundial. En hechos: otra ordenación mundial de justicia social y
fin, el mundo vive inmerso en la crisis agónica de una reconocimiento a la otredad y diversidad, hacia los
civilización y una cultura que pretendió ser universal, iguales y los diferentes. Otro sistema-mundial donde
única y supuestamente la mejor frente a las demás los Estados nacionales sean plurinacionales y replan-
culturas: la agonía de la mundialización del neolibera- teen y recuperen sus funciones básicas de socializa-
lismo. Morin lo define mejor de la siguiente manera: ción, redistribución, corresponsabilidad y de defensa
de su soberanía nacional. Otra democracia en donde
El mundo experimenta dolores agónicos, de algo la participación deliberativa y autocrítica de los
que no se sabe si es nacimiento o muerte. Es en esta movimientos sociales sean los actores centrales que
situación compleja, contradictoria, agónica, donde escriban y construyan su historia social. En suma, en
yo situaría la mundialización del liberalismo […] el actual campo de batalla de las ideas de un compro-
constituye, según la ha formulado el manifiesto del miso intelectual y social, como bien recuerda Adolfo
subcomandante Marcos “Por la humanidad y contra Sánchez Vázquez, es luchar por una nueva relación

83
Tal y como, por ejemplo, el pensamiento y la cosmovisión del Sumak Kawsay, Sumak Allpa y el Sacha Kausai Riksina de los movimientos
y pueblos indígenas latinoamericanos de Bolivia, Ecuador, Perú y en los territorios autónomos zapatistas en México, están aportando una
nueva epistemología del sur y un nuevo paradigma social, fundado en una nueva práctica político-cultural y en una nueva normatividad
constitucional basada en la pluriculturalidad a través de los conceptos del buen vivir, el bien común de todos y para todos, mandar obedeciendo
y un mundo donde quepan muchos mundos.
84
Edgar Morin, “La mundialización: ¿última oportunidad o desventura final de la humanidad?, en Francisco Jarauta, Mundializazioa eta
periferiak. Mundialización y periferias, San Sebastián, Diputacion Foral Gipuzkoa, 1999, p. 39.
85
E. Morín, A favor y en contra de Marx, Buenos Aires, Nueva Visión, 2010, p. 108.

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mundial de justicia global y desde una nueva cultura ción de una nueva coexistencia de interculturalidad
civilizadora86 donde las acciones sociales colectivas y fundada en una cultura mundial de la paz. En otras
y comunes conduzcan hacia una nueva ética de la palabras, un mundo donde quepan muchos mundos,
corresponsabilidad, reciprocidad, redistribución y por el bien común para todos y por bien de todos. Otro
respeto e igualdad entre los individuos, las culturas y mundo, sí es posible.
las naciones como un factor esencial en la construc-

86
Rafael Díaz-Salazar, Desigualdades internacionales. ¡Justicia ya!, Barcelona, Icaria, 2011, p. 40.

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Del Estado en crisis a la crítica del Estado. Diálogo en torno


a la perspectiva del Estado y la gubernamentalidad en el análisis
de la nueva cuestión social en América Latina
a Guillermo O’Donell (1936-2011), in memoriam

José G. Giavedoni*

Recibido el 11 de septiembre de 2011


Corregido el 17 de noviembre de 2011
Aceptado el 21 de noviembre de 2011

]
Resumen Abstract

Ciertas perspectivas teóricas caracterizan al Estado Certain theoretical perspectives characterize the
en América Latina como una entidad que posee debi- State in Latin America as an entity that has a weak-
lidad para homogeneizar la ley en todo el territorio y ness for homogenizing the law throughout the terri-
para hacerle frente a problemas sociales acuciantes. tory and difficulties to face pressing social problems.
En este marco, se sostiene en el presente artículo que Within this frame, it states in the present article that
en lugar de pensar en debilidades o disfuncionalidades instead of thinking of weaknesses or dysfunctions of
del Estado, es necesario pensar en una modalidad es- the State, it is necessary to think of a specific govern-
pecífica de gobierno sobre sectores determinados de mental modality on specific sectors of the population,
la población, que posea finalidades estratégicas y que that holds strategic objectives and that unfolds in
se despliegue en función de determinadas tecnologías function of determinate strategic technologies. Also,
que se hacen inteligibles dentro de formas discursivas it analyzes the social issues by way of the notion of
específicas. Asimismo, se analiza la cuestión social a government, issues that will permit the incorpora-
través de la noción de gobierno, cuestión que permite tion of the state, social and strategic dimensions,
incorporar la dimensión de lo estatal, de lo social y de evaluating the practices in productive terms and not
lo estratégico, evaluando las prácticas en términos only in dysfunctional terms or absence of the State.
productivos y no sólo en términos de disfunción o de
ausencia del Estado. Keywords: State, Governmentality, Government,
Social question.
Palabras claves: Estado, gubernamentalidad, gobier-
no, cuestión social

* Universidad Nacional de Rosario (unr), Avenida Córdoba 1814, Rosario, Provincia de Santa fe, República Argentina.
Doctor en Ciencia Política por la Facultad de Ciencia Política y [Link]. de esta misma institución de donde es profesor de tiempo completo.
Es también becario postdoctoral del conicet y ha sido recientemente seleccionado para el ingreso a la carrera de investigador en el mismo
instituto. Sus líneas de investigación son: la nueva cuestión social en América Latina, el gobierno de la pobreza y la economía social como
dispositivo de gobierno. E-mail: josegiavedoni@[Link]

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Introducción

E
l problema de la pobreza y la exclusión social en los governmentality studies para pensar el fenómeno
América Latina ha sido mayormente abordado del poder político más allá del Estado, configura
como un fenómeno vinculado al repliegue del una matriz de análisis relevante para abordar el
Estado como oferente universal de bienes y servicios, fenómeno de la nueva cuestión social 3 en términos
sobre todo cuando buena parte del mundo ha transita- de dispositivo de gobierno. La nueva cuestión social
do de una matriz estato-céntrica a una mercado-cén- enunciada en términos de ‘pobreza’ 4 no debe ser ya
trica,1 en la cual, el Estado ha dejado de garantizarlos. pensada como resultado del mero retiro o mal funcio-
Si bien este proceso de transición he generado ríos namiento del Estado sino que, en el proceso de una
de tinta, sus alternativas (es decir, la constitución de redefinición de las funciones del mismo, el Estado
nuevas racionalidades para abordar los viejos-mismos es uno de los gestores y reproductores de aquélla en
problemas de pobreza y exclusión, mismas que impli- función de determinadas maneras de gobernarla. Al
can nuevas subjetividades y modalidades de poder) mismo tiempo, se deben considerar la constelación
aún no se han trabajado con suficiencia. de otras autoridades (sociales, económicas, barria-
Es entendido que los fenómenos sociales de mar- les, judiciales, etcétera) presentes en el gobierno
ginalidad y exclusión social conducen, en el ámbito de la pobreza. Por esta razón, es mejor pensar en
de la globalización, a buscar otras variantes teóricas “gobierno de la pobreza” –y, a partir de ello, pasar
para su solución. En este sentido, el aporte que pro- de la perspectiva de un Estado en crisis a la práctica
vee la noción de gubernamentalidad 2 en Foucault y de de una crítica del Estado– que en Estados fallidos.

1
La noción de “matriz estato-céntrica” alude al lugar central ocupado por el Estado y la política en las sociedades latinoamericanas,
particularmente Argentina, entre la década de los 30 y la de los 60 (Marcelo Cavarozzi, El capitalismo político tardío y su crisis en América
Latina, Rosario, Homo Sapiens, 1996), mientras que la noción “matriz mercado-céntrica” alude al proceso inverso, la articulación y regu-
lación social se desplaza al mercado, perdiendo centralidad el Estado, lo que se produce a partir de los 80 en Argentina (Osvaldo Iazzetta,
Democracias en busca de Estado. Ensayos sobre América Latina, Rosario, Homo Sapiens, 2007).
2
Este término refiere a esa novedosa modalidad en el ejercicio del poder que Foucault comenzara a trabajar en la segunda mitad de los
70 (Michel Foucault, Seguridad, territorio, población, Buenos Aires, fce, 2006). Si bien se trata de un término complejo, nos interesa señalar
la mención que el autor hace de gubernamentalidad como una nueva modalidad en el ejercicio del poder que tiene por objetivo la población
(no el cuerpo del individuo) y como instrumentos los dispositivos de seguridad, técnicas de intervención sobre dicha población con el fin de
establecer series, secuencias, inducir, facilitar o evitar determinados acontecimientos a nivel colectivo. Esta noción le permite a Foucault
plantear el análisis de los micro poderes a nivel del Estado, lo que ha llamado “gubernamentalización del Estado”, es decir, el proceso
a partir del cual el gobierno (como forma específica de ejercicio del poder) comienza a invadir la esfera del Estado (cuya forma de poder es
por excelencia la soberanía). En determinado momento, que el italiano ubica a fines del siglo xvi y comienzos del xvii, los problemas que
atañen al gobierno comienzan a colonizar la esfera de la soberanía, lo cual significa que la soberanía, entendida como poder que tiene por
objeto un territorio, la tierra y los productos de la tierra, sus riquezas, etcétera, debe encargarse de una tarea específica de la cual no se
había encargado anteriormente, una tarea que le es ajena, el gobierno de los hombres, de las poblaciones.
3
Si bien se trata de un trabajo de corte teórico, el horizonte temporal que le otorga sentido es la “nueva cuestión social”, para utilizar el
término de Pierre Rosanvallon (La nueva cuestión social. Repensar el Estado providencia, Buenos Aires, Manantial, 2004). Ésta se expresa con
crudeza en América Latina a partir de la década de los 80 y adquiere tintes dramáticos en la década siguiente. Es precisamente en los 90 el
momento de producción teórica de los trabajos sobre el Estado por un lado y los governmentality studies por el otro. Así, planteamos que la
disputa teórica se despliega a partir de los noventa fundamentalmente y que tiene como telón de fondo las transformaciones estructurales
en los países de América Latina recién mencionadas.
4
Vid. Susana Murillo, “Naturalización de la pobreza y la desigualdad. Efectos políticos y subjetivos de las estrategias del Banco Mundial”,
en Revista del Centro Cultural de la Cooperación (ccc) [en línea], año 1, núm.1, septiembre-diciembre de 2007, en [Link]
coop/revista/articulo/10/; Dana Borzese, et al., “Los aprendizajes del Banco Mundial. La resignificación del Estado en la estrategia de lucha
contra la pobreza” en Susana Murillo (coord.), Banco Mundial. Estado, mercado y sujetos en las nuevas estrategias frente a la cuestión social,
Buenos Aires, Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, 2006; José Giavedoni, “Racionalidades políticas en el gobierno
de la pobreza. Hacia una sociología del orden social”, en Máximo Sozzo (comp.), Por una sociología crítica del control social. Ensayos en honor
a Juan S. Pegoraro, Buenos Aires, Ediciones del Puerto, 2010.

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El Estado en crisis como matriz de análisis de los problemas sociales


En el marco de los problemas sociales y las debili- y ordenada. La segunda identifica espacios contra-
dades que los Estados de América Latina presentan puestos sobre la base de una perspectiva normativa
para hacerles frente, se ha impulsado, en los últimos del Estado, lo cual conlleva dos consecuencias que
veinte años, el estudio de la debilidad de la ley es- dificultan el entendimiento del problema. Una de ellas
tatal en determinados territorios y de las formas de es la existencia de un modelo de Estado proveniente
organización social alternativas al derecho formal. de las sociedades centrales6 que permite contraponer
Un elemento caracteriza estos trabajos:5 el recono- y comparar las deficiencias de los Estados latinoame-
cimiento de que la ausencia del derecho estatal no ricanos. La otra, quizás de índole metodológica, es
implica necesariamente la ausencia de orden. la partición de este modelo para deducir de él dichas
Estas investigaciones poseen como rasgo general deficiencias, es decir, se parte de una noción de Estado
la identificación de un problema: la existencia de para analizar en términos deductivos las diferentes y
espacios con bajo o nulo nivel de regulación a través múltiples modalidades de intervención que tiene sobre
del derecho formal del Estado o, en su defecto, una lo social. Deducir de la noción de Estado sus diferentes
actuación diferenciada del Estado en el espacio social. modalidades de intervención, necesariamente condu-
Comparten también un punto en común: la afirmación ce a analizar como deficiente, disfuncional o anómala
de la existencia de dos órdenes diferenciados, uno prácticas que, desde otra perspectiva, adquirirían una
regido por normas del derecho formal, otro por normas racionalidad y un papel estratégico en la construcción
que se encuentran por fuera de dicho derecho y, mu- del orden social.
chas veces, transgreden sus preceptos. El problema al
que se han abocado es el de conocer qué es o qué hay
en éste último, partiendo de un supuesto compartido Ausencias: la dimensión jurídica del Estado,
que es el de la existencia de poderes privados que el Estado ausente y los poderes privatizados
hacen valer sus normas a través de mecanismos coer-
citivos que lejos están de asimilarse a la pretensión de O’Donnel desarrolló durante la década de los 90 un
universalidad que el Estado encarna. Dos cuestiones prolífico trabajo vinculado con los inconvenientes
se desprenden de esta forma de análisis. La primera que afrontan las democracias latinoamericanas,
de ellas da por sentado que hay una oposición entre problemas que no atañían a la dimensión política de
esos dos órdenes y que en aquellos espacios donde la la democracia, es decir, al régimen, sino que debíann
ley del Estado regula las relaciones sociales, salvo ex- ser visualizados y analizados teniendo como foco el
cepciones, funciona de manera más o menos armónica Estado, sobre todo en su dimensión legal. Lejos de la

5
Entre otros, vid. los de Guillermo O’Donnell (“Acerca del Estado, la democratización y algunos problemas conceptuales. Una perspectiva
latinoamericana con referencia a países poscomunistas”, en Desarrollo Económico. Revista de Ciencias Sociales, vol. 33, núm. 130); Peter
Waldmann (El Estado anómico. Derecho, seguridad pública y vida cotidiana en América Latina, Caracas, Nuevas Sociedad, 2003.); Michel Mann
(“La crisis del Estado-nación en América Latina”, en Desarrollo Económico. Revista de Ciencias Sociales, vol.44, núm. 174, julio-septiembre
de 2004); Boaventura de Sousa Santos (De la mano de Alicia. Lo social y lo político en la postmodernidad, Bogotá, Uniandes, 1998) y Carlos
Waisman (“Autonomía, autorregulación y democracia: sociedad civil y Estado bifurcado en América Latina” en PostData. Revista de Reflexión
y Análisis Político, núm. 11, abril de 2006).
6
B. de Sousa Santos refiere a las dificultades que entraña trabajar con conceptos propios de las sociedades centrales, aplicándolos a las
sociedades semiperiféricas, como es el caso de Portugal que él mismo analiza. Concretamente se refiere al marco conceptual constituido
por el binomio Estado-sociedad y sus corolarios que “[…] son hoy en día una ‘ortodoxia conceptual’ y que, por eso, su preponderancia en el
discurso político es perfectamente compatible con su falencia teórica” (op. cit., p. 139).

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revalorización del Estado que se ha hecho en el marco un orden nacional encarnado en la ley y la autoridad
del neo-institucionalismo7 que ha recortado la concep- del Estado se desvanece no bien nos alejamos de los
ción del Estado en términos meramente administrati- centros nacionales y urbanos. Pero aún allí, se pone
vos, O’Donnell entendía que debían considerarse otras de manifiesto la evaporación funcional y territorial de
dimensiones. Además del aparato administrativo, la dimensión pública del Estado”.10 El espacio social
el Estado, en su dimensión jurídica, debía proveer queda así dividido: una de sus partes es regulada de
de un conjunto de reglas a través de las cuales los manera universalista por el derecho estatal; en la otra,
individuos se organizan, con capacidad de respaldar el Estado se encuentra ausente y es reemplazado por
su incumplimiento por medio de la violencia. De esta poderes privados que compiten con él. Estos espacios
manera se arribó a una noción de Estado sostenida son analizados a través de la cartografía cromática de
por tres pilares: burocracias, ley y símbolos.8 En un la división del espacio social en zonas azules, verdes y
artículo posterior,9 el politólogo argentino definía al marrones.11 Estas zonas refieren a diferentes maneras
Estado a partir de dos sentidos, como entidad terri- en que el Estado se encuentra presente o ausente de
torial y como sistema legal. Como en última instancia ellas, en función de dos dimensiones: la funcional
la dimensión que siempre se encuentra presente es la (burocracias razonablemente eficaces) y la territorial
jurídica, fue ésta, a fin de cuentas, la dimensión que (existencia de una legalidad efectiva y homogénea
mayor relevancia adquirió en sus trabajos. en el territorio).
Con esta noción de Estado como punto de par- Mazzuca,12 a su vez, entiende que estas dos di-
tida, este autor acusaba a las actuales teorías de mensiones no son equivalentes, ya que en la dimen-
la democracia de aceptar un supuesto que, por el sión territorial que supone la ausencia de la ley el
contrario, debería ser constatado: que existe un alto problema que está enunciando es la falta del rasgo
grado de homogeneidad del Estado, territorial y fun- característico del Estado, el dominio territorial, es
cionalmente, es decir, las políticas tienen la misma decir, la entidad estatal carece de los atributos que
efectividad y fuerza en todo el territorio y en todos lo definen como tal: monopolio de la violencia en un
los estratos sociales, pues “[…] en muchas de las territorio con el fin de imponer la ley. Mientras que
democracias que están surgiendo, la efectividad de en la dimensión funcional, el problema se encuentra

7
Theda Skocpol (“El Estado regresa al primer plano: estrategias de análisis en la investigación actual” en Zona Abierta, núm. 50, 1989)
realiza un análisis del Estado desde un punto de vista ciertamente novedoso, explicando al Estado, no desde la sociedad civil, sino como
poseedor de una relativa autonomía. Su preocupación central se encuentra en la autonomía de los Estados y en sus capacidades, condiciones
indispensables para cumplir ciertas políticas y objetivos propios y de manera autónoma, dejando de ser un mero reflejo de la sociedad civil
y sus grupos. Por su parte Sikkink (“Las capacidades y la autonomía del Estado en Brasil y la Argentina. Un enfoque neoinstitucionalista”
en Desarrollo Económico. Revista de Ciencias Sociales, vol. 32, núm. 128, Buenos Aires, ides, 1993), abandonando las categorías de “fuerte”
y “débil” para analizar los Estados de Argentina y Brasil en términos comparativos, indaga en la infraestructura institucional del Estado.
A partir de una serie de indicadores constata la eficacia o ineficacia administrativa del Estado. Finalmente, Peter Evans (“El Estado como
problema y como solución”, en Desarrollo Económico. Revista de Ciencias Sociales, núm. 140, Buenos Aires, ides, 1996), a partir del concepto
“autonomía enraizada”, cuestiona la idea de aislamiento presente en el enfoque weberiano sobre la burocracia, entendiendo que existen
vínculos y canales de comunicación entre las burocracias y la sociedades civil, sectores privados.
8
G. O’Donell, “Apuntes para una teoría del Estado”, en Oscar Oszlak (comp.), Teoría de la burocracia estatal, Buenos Aires, Paidós,1984. N.E.
9
G. O’Donell, “Teoría democrática y política comparada”, en Desarrollo Económico. Revista de Ciencias Sociales, vol. 39, núm. 156, 2000.
10
G. O’Donell, “Acerca del Estado…, op. cit., p. 169.
11
Esta conceptualización nos parece ser la más representativa, sin embargo, en otros trabajos (“Las poliarquías y la (in)efectividad de
la ley en América Latina”, en Juan E. Méndez et al., La (in)efectividad de la ley y la exclusión en América Latina, Buenos Aires, Paidós, 2002 y
“Otra institucionalización”, en Contrapuntos. Ensayos escogidos sobre autoritarismo y democratización, Buenos Aires, Paidós, 2004), O’Donnell
se refiere a fenómenos similares en términos de “sistemas subnacionales de poder” o “instituciones informales”, lo que da cuenta que los
problemas que enuncia a comienzo de los 90 son una constante preocupación en su labor intelectual.
12
Sebastián Mazzuca, “Los silencios de la poliarquía”, en Revista Argentina de Ciencia Política, núm. 2, 1998.

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en la aplicación de la ley, un problema correspondien- Existe una clara delimitación, se enuncia una
te a las burocracias del Estado y no a los atributos línea invisible que diferencia dos tipos de órdenes, re-
constitutivos del mismo.13 Así, los problemas que gidos por lógicas diferentes y que poseen finalidades
presenta la primera dimensión ponen en discusión diferentes. Mientras uno se encuentra atado a formas
la existencia o no del Estado en función de los atri- de regulación fuertemente arraigadas o sostenidas
butos que lo definen, mientras que los problemas por poderes privados, con fines particularistas, el
que enuncia la segunda de ellas colocan en tela de otro es una forma de regulación formal, estatuida
juicio la manera en que un Estado ya constituido a través de mecanismos institucionalizados y que
interviene. Esta distinción da cuenta de los dos ti- lo guía una finalidad universalista. En resumen, las
pos de inconvenientes que presentan los abordajes “zonas marrones” sólo son analizadas en términos
politológicos aquí presentados: en primer lugar, la negativos por ausencia o mal desempeño del Estado,
debilidad del Estado o, en su defecto, su franca au- en otras palabras, ausencia o mal aplicación de la
sencia, es decir, su incapacidad de imponer la ley de ley, cuya ejemplificación se encuentra en la noción
manera homogénea en todo el territorio. En segundo de “legalidad trunca”,14 es decir, una legalidad no
término, la disfuncionalidad del Estado, donde ya no realizada.
se reclama su presencia homogénea, sino su buen
funcionamiento denunciándose el mal desempeño
de ciertos aparatos del mismo. Disfuncionalidades: el Estado generador
En la caracterización de O’Donnell, las “zonas ma- de incertidumbres y su mal funcionamiento
rrones” indicarían una baja o nula presencia de ambas
dimensiones, tanto la funcional como la territorial, Si en las páginas anteriores se ha identificado la cons-
es decir, burocracias ineficaces y heterogeneidad te- titución de un régimen dicotómico –donde al Estado
rritorial de la ley: intervenciones ilícitas de la policía se le oponen poderes privados o privatizados– en el
en barrios pobres, práctica de la tortura y ejecuciones este apartado el Estado se presenta en algunos casos
sumarias, negación de los derechos de la mujer y de como un ausente y, en otros, como principal actor en
minorías, impunidad del tráfico de drogas y niños la producción de espacios con baja intensidad de la ley,
abandonados en las calles, etcétera. Al mismo tiempo, caracterizado por el mal funcionamiento de sus buro-
la existencia de poderes privados o privatizados, en cracias. Estos dos fenómenos condensan dos maneras
la medida en que los poderes de facto son ejercidos específicas de entender el Estado, dos tesis presentes
muchas veces por agentes del Estado, establecen en Waldmann: la noción de “Estado anómico”, por un
circuitos de poder que operan según procedimientos lado, y la de “antiorden”, por el otro.15
incompatibles con la legalidad que regula el territorio La anomia, como uno de los conceptos claves en
nacional. En estos espacios de poder, los derechos y las ciencias sociales, alude a aquellos fenómenos que
las garantías de legalidad democrática tienen poca atentan contra la integración y/o la regulación social
o nula efectividad. Se trata de una alteración de la y que tienen su origen en el seno de lo social, producto
dimensión pública del Estado, cooptado por poderes de cambios acelerados, donde las pautas de compor-
privados y relaciones privadas. tamiento dejan de suministrar un marco regulatorio

13
La noción de “poder infraestructural” que Michel Mann desarrollara (Las fuentes del poder social, ii. El desarrollo de las clases y los Estados
nacionales, 1760-1914, Madrid, Alianza Editorial, 1997), se encuentra íntimamente vinculada a esta “dimensión funcional” del Estado en
O’Donnell.
14
G. O’Donnell, “Las poliarquías…”, op. cit., p. 327 y “Acerca del Estado…” op. cit., p. 172.
15
P. Waldmann, op. cit.

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común a las interacciones. Si bien la situación social no llega, y en las que la fuerza y la violencia tienen
anómica se genera en el seno de las relaciones sociales, prioridad frente al derecho, tienen vigencias ‘reglas
en América Latina uno de los principales productores naturales’ muy poco parecidas a las normas formales”.17
de anomia es, paradójicamente, quien debe procurar Estos espacios donde el derecho formal convive con
atenuar sus márgenes en la mayor medida posible, es la fuerza y la violencia poseen, sin embargo, lo que
decir, el Estado. El Estado latinoamericano, por me- el de Turingia denomina “reglas naturales”, es decir,
dio de una sistemática violación de sus normas por espacios sociales sustraídos a los efectos del derecho
parte de sus propias agencias, genera una sensación de formal, cuyos marcos regulatorios entonces, no se
incertidumbre y desconcierto que resulta en una total deben buscar en las normas jurídicas sino en normas
ausencia de reglas claras que proporcionen una orien- que se oponen tet a tet a ellas. Waldmann denomina
tación al comportamiento social. De esta manera, “El a esta ausencia casi completa del Estado en determi-
Estado latinoamericano no ofrece a los ciudadanos nados espacios, antiorden, donde la ley no se aplica
ningún marco de orden para su comportamiento en o solo se aplica en forma diluida. En estos espacios,
el ámbito público, sino que es más bien una fuente no sólo hay intento de sustraerse a la leyes formales,
de desorden”,16 y esto debido a que el propio personal sino que “[…] se aspira a conformar, además, una
estatal, funcionarios de la administración, jueces y norma social contraria”.18 Por ende, aquí se encuentra
policías, son quienes principalmente no cumplen con la característica distintiva de estos espacios, la de
las leyes estatales. Por lo tanto, no se trata simple- presentarse como contracara feroz del orden legal y, en
mente de un vacío estatal, de una ausencia de Estado otras palabras, pensar los espacios sociales relegados
o de desviaciones específicas del personal estatal, sino como espacios donde fuerzas sociales se sustraen al
de una generalización de la anomia producto del papel poder del Estado y se constituyen en contraparte de
activo de las burocracias del Estado. La noción misma ese orden deseado.
de Estado anómico indica una situación estructural, no Las características de oposición y externalidad
sólo unos comportamientos anómicos específicos de del Estado son patentes en estos enunciados, un de-
algunos funcionarios del Estado, sino una situación recho formal que queda desactivado y, en muchos
generalizada e instalada. casos, es sustituido por normas informales contrarias
A esta situación social se suma otro fenómeno sostenidas por la fuerza y la violencia privada. Esto
que referimos al inicio, donde el Estado no puede conduce a pensar en un Estado que se opone a estos
garantizar los principios básicos de la soberanía, el espacios y que queda en situación de exterioridad
monopolio de la violencia y de la tributación, oca- frente a ellos. Este antiorden borra el límite entre lo
sionando la aparición de zonas reguladas por normas público y lo privado, entre el individuo y el ciudada-
informales. Estos espacios se caracterizan por la no no, la universalidad y la igualdad ante la ley se sus-
aplicación o la aplicación diluida de la ley debido a tituyen por las relaciones particularistas motoriza-
presencia de asociaciones guerrilleras, cárteles del das por los poderosos, el poder sustituye al derecho.
narcotráfico, terratenientes y barrios marginales de A este antiorden Waldmann lo denominará de una
las grandes ciudades dominados por bandas de de- manera específica, autonomía a la sombra del Levia-
lincuentes. El sociólogo emérito de la Universidad de tán, donde el derecho formal es cuestionado por un
Augsburgo señala que “en estas zonas a las que la ley sistema alternativo de reglas. Uno de los ejemplos

16
P. Waldmann, op. cit., p. 16.
17
Ibid., p. 73.
18
Ibid., p. 74.

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que utiliza es el de las villas miserias presentes en despótico o no, para penetrar en sus territorios y
todas las metrópolis latinoamericanas: “[…] estas llevar a cabo decisiones en el plano logístico”,22 en
villas miserias se han transformado en espacios en otras palabras, la capacidad de realizar decisiones
los cuales en gran parte el Estado no existe y que en el territorio a través de infraestructuras que pe-
tienen sus propias leyes. En la medida en que los netran en él, independientemente de quién y en qué
representantes y los órganos del Estado se han ido forma se han tomado esas decisiones. Se trata de dos
retirando (o fueron echados), aspirantes alternativos dimensiones del poder estatal y no de modalidades
al poder han ganado importancia”.19 Esta manera de contrapuestas de su ejercicio. No son dos formas de
pensar el problema de espacios vulnerados como si ejercicio del poder, sino una forma que se desdobla
fueran territorios al margen de cualquier legalidad, en dos instancias: decisión y ejecución. Al mismo
exentos de las relaciones de poder que se dirimen tiempo, el poder infraestructural se gradúa, lo que
en el ámbito estatal y que compiten con el Estado, significa que la presencia del Estado en determinados
impide ver la complejidad del fenómeno y las intrin- espacios sociales se produce según diferentes niveles
cadas relaciones que se construyen con determinadas de intervención en esos espacios, no tanto en térmi-
entidades estatales.20 nos de presencias o ausencia.
Mann expresa que el gran problema que los paí-
ses de América Latina atraviesan no es el grado de
Debilidades: poder despótico y debilidades democratización logrado ni las características de su
del poder estatal de penetración toma de decisiones ni menos la dimensión del poder
despótico, sino la penetración del Estado en el terri-
En una valiosa obra que lleva como título Las fuentes torio, el poder infraestructural. En este sentido, la
del poder social, el autor, en una franca línea de con- honda crisis estructural que se abate sobre América
tinuidad con las teorizaciones sobre el Estado de Max Latina (niveles de pobreza, violencia y desigualdad
Weber, diferencia dos dimensiones del poder estatal. como características fuertemente instaladas) aten-
El poder despótico que refiere al poder que poseen ta contra el fortalecimiento infraestructural del po-
las elites estatales sobre la sociedad civil: “[…] los der estatal:
actores que se localizan fundamentalmente dentro
del Estado poseen un cierto espacio donde operan Las infraestructuras estatales sólo son universales
con intimidad, cuyo grado varía según la habilidad en teoría porque en la práctica no penetran de forma
de los actores de la sociedad civil para organizarse uniforme en los territorios del estado. Las infraes-
centralmente […]”,21 es decir, la capacidad del Estado tructuras de policía y justicia están debilitadas por
para tomar decisiones sin negociaciones. La segunda efecto de la violencia, a la que las agencias estatales
dimensión es el poder infraestructural que refiere a responden infringiendo los derechos humanos de
“[…] la capacidad institucional de un Estado central, una manera que tiende a fragmentar la autoridad

19
Ibid., p. 97.
20
No expresamos que estos territorios no existan, sino que no existen absolutamente desligados del poder estatal. Aún en los casos de
las favelas de Río de Janeiro y San Pablo, donde las injerencias del Estado parecen ser absolutamente extrañas y las organizaciones del
narcotráfico parecen controlarlo todo, los Centros de Moradores que se encuentran emplazados en ellas y que actúan a la manera de un
órgano que regula las relaciones y los problemas de sus habitantes, no sólo se encuentra en estrecha relación con las fuerzas de seguridad,
sino que desempeñan un papel de vital importancia en esferas de la alta política. Vid. Carlos Amorin, cv-pcc. A irmandade do crime, Rio de
Janeiro, Editora Record, 2006 y Caco Barcellos, Abusado. O dono do morro Dona Marta, Rio de Janeiro, Editora Record, 2006.
21
M. Mann, Las fuentes del poder social ii…, op. cit., p. 89.
22
Ibid., p. 90.

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del estado. Las infraestructuras tributarias y de casos se podría hablar de una exitosa penetración, sin
servicios sociales están, a su vez, debilitadas por la embargo, el poder infraestructural no sólo se define
corrupción y el “amiguismo”, y en los hechos operan por el grado de penetración, sino por la finalidad que
otorgando privilegios a las redes clientelares de los lo guía. Éste es el elemento que aparece en la teori-
políticos en el poder. La violencia debilita la ley, y el zación de Mann, un poder infraestructural alto no es
patrimonialismo subvierte la democracia.23 meramente el que ha logrado penetrar en el territorio,
sino el que lo ha hecho con la finalidad de extraer
Un poder infraestructural efectivo supone la capa- recursos del territorio a través de canales adecuados
cidad del Estado para extraer recursos del territorio y devolver por medio de bienes y servicios públicos.
y devolverlos en términos de servicios y bienes pú- Por lo tanto, en la noción de poder infraestructural,
blicos, sin embargo, en América Latina estos mismos se cruzan dos variables para definirlo: el nivel de
poderes no penetran de manera uniforme en el terri- penetración efectiva y la lógica de esa penetración,
torio. Los Estados latinoamericanos se enfrentan al dos variables que no son independientes entre sí.
problema del persistente y paulatino agravamiento Por otro lado, al igual que O’Donell y Waldmann,
de la desigualdad social. Mann entiende que los Estados de América Latina
Cabe destacar que los dos grandes problemas en mantienen fuertes y estables a las instituciones de
términos de debilidad de los poderes infraestructura- la poliarquía, es decir, la toma de decisiones se realiza
les que enuncia Mann, son, en términos weberianos, de modo más o menos democrático. De la misma ma-
constitutivos de los mismos Estados: el monopolio de nera, al igual que los autores anteriores, el problema
la violencia y la tributación fiscal. El poder de policía se encuentra en la dimensión del Estado, en su debi-
actúa mal por exceso en el uso de la fuerza, utilizada lidad para penetrar en determinados territorios. La
para responder a otra violencia. Por su parte, el poder diferencia entre ellos estriba en que los dos primeros
tributario actúa mal porque se encuentra impreg- encontraron un orden ante la ausencia o debilidad del
nado de corrupción y los servicios sociales son defi- Estado (instituciones informales en el caso de O’Do-
cientes o no existen. Sin embargo, en estos casos, la nnell y antiorden regido por reglas naturales en el de
gradualidad que se ha señalado no opera, ya que no Waldmann), mientras que Mann no ve más que vio-
se trataría de una alta o baja penetración del poder lencia que alimenta el mal desempeño de los poderes
infraestructural, sino de una eficiente, correcta, infraestructurales de policía.
adecuada penetración. Como se observa, el criterio Estas diferentes perspectivas colocan el foco de
cuantitativo de gradualidad entre la baja y la alta atención en la situación de crisis del Estado en Amé-
penetración se transforma en un criterio cualitativo rica Latina. Precisamente, las matrices de ausencias,
entre una correcta o inadecuada penetración del disfuncionalidades y debilidades del Estado, permite
poder estatal. No hay duda que en los barrios margi- identificar el lugar desde el cual se analiza al Estado
nales que pueblan las metrópolis de América Latina, mismo y a los fenómenos sociales preocupantes que
la policía se encuentra presente, ha penetrado y, en involucran al mismo. Es la crisis del Estado la que per-
muchos casos, es uno de los principales actores que mite, en gran medida, explicar ciertos problemas so-
configuran de determinada manera el territorio y las ciales como la violencia social, la exclusión social, la
relaciones sociales que se constituyen.24 En estos ausencia normativa, la pobreza y la exclusión social,

23
M. Mann, “La crisis del Estado-nación…”, op. cit., p. 196.
24
Vid. Cristian Alarcón, Cuando me muera quiero que me toquen cumbia. Vidas de pibes chorros, Buenos Aires, Editorial Norma, 2003; Loïc
Wacquant, Las cárceles de la miseria, Buenos Aires, Manantial, 2000.

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crisis que traduce la idea de repliegue, de desmante- como forma de análisis social y, al mismo tiempo,
lamiento. Por ello, del paradigma Estado en crisis se pensamiento estratégico de transformación.
debe pasar otro que se centre en la crítica al Estado
Crítica del Estado
Los fenómenos de desafiliación y pobreza llaman la dejaba en penumbras otros fenómenos, ya que si
atención no sólo por el dramatismo que entrañan, bien reconocemos que hubo un repliegue de ciertos
sino por el particular papel que desempeñan las aspectos del Estado (como agente privilegiado del
autoridades políticas en esta nueva configuración desarrollo económico), hubo un reforzamiento de
social. Esta curiosidad se encontraba abonada por la otros, tales como la dimensión represiva26 y, la que
fuerte presencia de la perspectiva que hacía recaer aquí interesa, su dimensión asistencial, por ello es
en el repliegue del Estado el eje a través del cual se necesario reconvertir la perspectiva del “repliegue
comprendía el proceso de transformación política y del Estado” en la perspectiva del “gobierno de la
social de América Latina en las últimas décadas. El pobreza”.27
retroceso del Estado frente al avance del mercado se Pensar el gobierno como una modalidad de ejer-
constituía en el prisma predominante que permitía cicio del poder que se inscribe sobre las acciones de
entender el fuerte proceso de desestructuración otros,28 no obligando a un determinado comporta-
social sufrido en Latinoamérica y en occidente, miento sino ofreciendo, instituyendo un campo más
aunque con rasgos y puntos de anclaje bastante o menos amplio de posibilidades, un margen más o
diferentes según los casos.25 La fuerte presencia menos calculado entre el que se actuará, nos conduce
de esta perspectiva del retiro del Estado, al mismo a plantear ciertas características generales de esta
tiempo que permitía entender las nuevas formas que forma específica de ejercicio del poder, el gobierno
adquiría lo político y la relación público-privado, de la pobreza.

25
El exhaustivo trabajo de Robert Castel (La metamorfosis de la cuestión social. Una crónica del salariado, Buenos Aires, Paidós Ibérica,
1997) sobre las transformaciones de la sociedad salarial en Francia, al igual que el trabajo de Pierre Rosanvallon (La nueva cuestión social.
Repensar el Estado providencia, Buenos Aires, Manantial, 2004) constituyen excelentes estudios sobre este proceso en las sociedades cen-
trales europeas. Para el caso argentino, vid. Alberto Barbeito y Rubén Lo Vuelo (La modernización excluyente. Transformación económica y
Estado de Bienestar en Argentina, Buenos Aires, Losada, 1995).
26
L. Wacquant (op. cit.) pone énfasis en el paso del Estado providencia al Estado penitencia, aludiendo al reforzamiento del sistema penal al
tiempo que se producía un debilitamiento de los sistemas de seguridad social. Lo importante de esta perspectiva es el planteo en términos
de transformación del Estado y no en términos de retiro o repliegue.
27
Haidar realiza un análisis en el que pone en diálogo la perspectiva de la sociología histórica entre los que se encuentra Mann como uno
de sus referentes y la perspectiva de la gubernamentalidad. La autora considera posible articular ambas perspectivas, en la medida que
ambas se distancian de la ‘ortodoxia conceptual’ propia de la filosofía política y de la sociología clásica en torno a la manera de pensar el
Estado y su relación con la sociedad. Si bien no desconocemos la necesidad de hacer dialogar a tradiciones diferentes, hacerlas ‘traducibles’
unas con otras, consideramos que entre las mencionadas existe un hiato insalvable en la medida que la sociología histórica parte de la
distinción conceptual entre Estado y sociedad, se ancla en esa clave epistemológica y no problematiza dicha distinción. Por el contrario,
consideramos la distinción entre Estado y sociedad como un dispositivo epistémico más que como una clave conceptual, por lo que forma
parte de una particular manera de pensar y reproducir el orden social. Vid. Victoria Haidar “El ‘descentramiento’ del Estado en el análisis
del poder (político): un diálogo crítico entre la sociología histórica y el enfoque de la gubernamentalidad”, en Espacio Abierto. Cuaderno
Venezolano de Sociología, vol. 14, núm. 2, abril-junio de 2005.
28
Michel Foucault, “El sujeto y el poder”, en Hubert L. Dreyfus y Paul Rabinow, Michel Foucault. Más allá del estructuralismo y la hermenéu-
tica, Buenos Aires, Nueva Visión, 2001.

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La multidimensionalidad del gobierno de manifiesto a la hora de dar soluciones a dichos


problemas. En este sentido, tanto las empresas31 –a
Se reconocen en el “gobierno de un problema”29 una través de sus resoluciones, reglamentos y formas con-
multiplicidad de formas y agentes de intervención. cretas– como las autoridades judiciales intervienen
A diferencia de las nociones más clásicas de la teoría en los barrios cuando de casos de corrupción y robo
política donde el gobierno remite a una instancia pú- de energía o agua se trata. También deben combatir
blica, la perspectiva de la gubernamentalidad le pres- a los empleados ‘infieles’ de las empresas que realizan
ta menos atención a las instituciones (especialmente conexiones ilegales en los barrios. De esta manera, el
estatal) y se centra en la articulación de raciona- gobierno no podría ser explicado apelando solamente
lidades, prácticas, discursos de diferentes autori- a la debilidad de la instancia estatal para intervenir
dades en dominios específicos. El gobierno –como en esos espacios ni tampoco aludiendo a la fortaleza
forma específica en el ejercicio del poder que incide del Estado para regular el problema; es pues el go-
en el comportamiento de los sujetos–, es un complejo bierno resultado de una articulación entre diferentes
conformado por diferentes autoridades (públicas, instancias públicas y privadas.
judiciales, espirituales, financieras, empresarias,
sociales, familiares, etcétera);30 por ende, se debe
reconocer la pluralidad de instancias públicas y pri- Hiperestatalización asistencial
vadas involucradas en el tratamiento de un problema,
evitando concentrar la mirada en el Estado como El retiro o repliegue del Estado –si bien enuncia un
exclusiva entidad que, en ciertos casos, abusa de su fenómeno referido a ciertos roles de éste (actor pri-
poder mientras que, en otros, se debilita. Es necesa- vilegiado del desarrollo económico)– encubre más de
rio articular las racionalidades y las tecnologías de lo que devela, tal es el caso del fenómeno de inflación
diferentes autoridades implicadas y que no siempre del Estado en su dimensión asistencial.32 Aunque
actúan coherente y sistematizadamente. pareciera obvio, no lo es el carácter positivo que la
Si se considera el problema del abastecimiento noción de hiperestatalización asistencial le asigna.
de servicios públicos a los sectores populares –como, Lejos de conceptualizar por la negativa (debilidad o
por ejemplo, la energía y el agua– como uno de los repliegue) el papel del Estado, esta noción lo hace
grandes retos de toda política pública, entonces, por la positiva, es decir, por lo que produce, por su
esta multiplicidad de instancias se pone claramente presencia y por las maneras de intervención que lleva

29
El gobierno de la seguridad (Enrique Font, “Transformaciones en el gobierno de la seguridad: análisis exploratorio de conceptos y
tendencias. Su relevancia en Argentina”, en M. Sozzo, (coop.), Seguridad urbana. Nuevos problemas, nuevas perspectivas. Pensar alternativas
teóricas y políticas sobre la cuestión criminal, Santa Fe, Universidad del Litoral, 1999); el gobierno de la salud (M. Foucault, “Incorporación
del hospital a la tecnología moderna” e “Historia de la medicalización”, en La vida de los hombres infames, La Plata, Altamira, 1996); el
gobierno de los niños (M. Foucault, Los anormales. Curso en el Collège de France (1974-1975), Buenos Aires, fce, 2000); el gobierno de las fa-
milias (Jacques Donzelot, La policía de las familias. Familia, sociedad y poder, Buenos Aires, Nueva Visión, 2008); el gobierno de la actividad
económica (Nikolas Rose, “Governing ‘Advanced’ Liberal Democracies” en Andrew Barry et al. (eds.), Foucault and Political Reason. Liberalism,
Neo-Liberalism and Rationalities of Government, Chicago, Chicago University Press, 1996) tratan de problemas que son abordados a través
de esta modalidad específica y en el cual están involucrados múltiples instancias, no sólo la estatal. Autoridades religiosas, familiares, los
medios de comunicación, la justicia, la escuela, los pedagogos, los médicos, las obras sociales, etcétera, en su conjunto constituyen una
manera específica de gestionar un problema.
30
N. Rose y Peter Miller, “Political Power beyond the State: Problematics of Government”, en The British Journal of Sociology, vol. 43, núm.
2, 1992.
31
En la zona central de Argentina, tres importantes provincias cuentan con empresas de carácter público, Santa Fe, Córdoba y Entre
Ríos. Vid. J. Giavedoni, “Gobierno de la pobreza. El problema del suministro de energía en barrios pobres de la ciudad de Rosario”, Rosario,
Universidad Nacional de Rosario, 2010 (tesis doctoral en Ciencia Política).
32
Esta hiperestatalización también se produce en su dimensión represiva, la llamativa inflación penal del Estado. Vid. L. Wacquant op. cit.

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adelante. Esta inflación puede corroborarse, caso política negativa al ‘welfarismo’ o corporativismo de
argentino por ejemplo, comparando el gasto público las décadas anteriores, es decir, en los términos en
consolidado que, de 1980 a 2004, se ha mantenido más que planteando aquí el problema, la idea de ‘repliegue’
o menos estable: de un 28% a un 31%. Sin embargo, del Estado oscurece más de lo que devela. La noción
comparando el gasto económico con el gasto en po- imperante de retreat from the State, es comprendida
lítica social, la inflación asistencial y la contracción como “[…] una técnica positiva de gobierno; quizás
económica se ponen manifiestamente en evidencia. estamos atestiguando una ‘desgubernamentalización
El gasto económico en rubros como energía y com- del Estado’ pero seguramente no una ‘desgubernamen-
bustibles, se contrajo, debido a las privatizaciones, talización’ per se”.34 En el caso que se está analizando,
de 2.81% a 0.35%. Asimismo, en lo que refiere al si se ha producido una desgubernamentalización del
sector servicios, descendió de 2.38% a 0.91% como Estado, ésta no ha sido en la dimensión asistencial ni
resultado de la venta de Aerolíneas Argentinas y otros represiva del mismo. En todo caso, en su dimensión
servicios. Por el contrario, el gasto en política social asistencial se conjuga con otras formas de gobierno
aumentó de un 12.93% al 20.29%, representando unos que involucra a las comunidades y los sectores invo-
60,000 millones de dólares anuales. Entre éstos, los lucrados a través del ‘empoderamiento’ y la ‘respon-
sectores que más aumentaron fueron los de promoción sabilización’ de los mismos.35
social y asistencia social, disminuyendo el gasto en
infraestructura y vivienda.33 También los programas
públicos que se acoplan a la vida cotidiana y privada La inclusión en tanto excluidos
de los sectores populares (desde la niñez hasta la
adultez, como los programas nacionales, provinciales Se trata de un proceso que –refiriendo al proceso
y municipales en lo referido al trabajo, la recreación y de “desuniversalización” de bienes públicos, a la
la reproducción) evidencian esta hiperestatalización. paulatina focalización de políticas sociales y, por
Esto da cuenta de cómo instituciones del Estado, a consiguiente, a la constitución de ciudadanos de
través de programas y proyectos, se implican en los segunda categoría que acceden a servicios cada vez
diferentes momentos de la vida de los sujetos popu- más degradados– supone una gestión diferencial
lares (desde niños hasta adultos) y en los diferentes sobre las poblaciones que consolida la desigualdad
aspectos de la misma (desde la recreación hasta la al centrarse en la constitución y naturalización de
capacitación laboral y el cuidado alimentario). las nociones condiciones mínimas o mínimos bioló-
En este sentido, Barry y otros han expresado que gicos36 que le corresponde garantizar al Estado.
es un error ver al neoliberalismo como una respuesta

33
Esta información fue extraída de una ponencia que Aldo Isuani presentara en un seminario dictado en la Facultad de Ciencia Política y
Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, en marzo de 2009. Sin embargo, sin quitarle peso a la evidencia
que esta información presenta, no debemos olvidar el panorama social que presentaba el país luego de la crisis de 2001. En este marco, es
absolutamente razonable que aumente el gasto en política social en una situación donde la pobreza se extendía al 50% de la población.
34
A. Barry, et al., “Introduction”, en A. Barry et al., op. cit., p. 11.
35
Vid. S. Murillo, “Naturalización de la pobreza…”, [Link]., 2007; P. Aguilar, et al., “Empoderamiento, lazo comunitario y construcción de
subjetividades. Aproximación en estrategias de lucha contra la pobreza en documentos del Banco Mundial”, en S. Murillo, (coord.), Banco
Mundial. Estado, mercado y sujetos..., op. cit.
36
Sonia Álvarez Leguizamón, “Capital social y concepciones de pobreza en el discurso del Banco Mundial, su funcionalidad en la ‘nueva
cuestión social’”, en Luciano Andrenacci (org.), Cuestión social y política social en el Gran Buenos Aires, Buenos Aires, Instituto del Conurbano/
Universidad Nacional de General Sarmiento/Ediciones Al Margen, 2001.

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El paso de los beneficios sociales universales37 a manifiesta el rol desempeñado por el Estado, no en
una política social focalizada provoca transformaciones términos de garante de un derecho, sino como satis-
muy profundas, en términos materiales, debido a la factor de una necesidad, las exigencias se devalúan,
paulatina degradación de los servicios ofrecidos y, en tanto para quien debe satisfacer (‘al menos es algo’)
términos simbólicos, instalando una ruptura en lo social como para quien demanda esa necesidad (demandar
entre aquellos que reciben sin dar y aquellos que dan sin subsidios más que exigir derechos). Esto se traduce en
recibir. En relación a esta ruptura, Bauman identifica la garantía de acceso sólo a mínimos biológicos indis-
como una de las herramientas para desarticular esa idea pensables y a la producción de una ruptura social.
de universalidad, las investigaciones de ingresos, los Al mismo tiempo, la inclusión en tanto excluidos
estudios sobre el estado financiero de una persona o a través de políticas asistenciales focalizadas pro-
familia para determinar si tiene o no derecho a recibir pias de la gubernamentalidad neoliberal, adquiere
asistencia: “[…] si la prestación de servicios se ve limi- sentido con la entronización de la ‘pobreza absoluta’
tada por una investigación de ingresos, la comunidad como problema social central, independizándolo de la
queda dividida entre quienes dan sin conseguir nada a cuestión económica, convirtiendo esos dos campos en
cambio y los que consiguen sin dar.”38 Esta investigación espacios autónomos, con dinámicas y lógicas propias
de ingreso traslada la carga de la prueba a los sectores cada uno. Foucault expresaba que la característica
desfavorecidos, son ellos no en tanto miembros de una de las políticas sociales del neoliberalismo puede en-
comunidad, ciudadanos portadores de derechos, sino contrarse en la introducción de la categoría de pobre
en tanto poseedores de carencias que deben demostrar y pobreza, como términos que designan un problema
quiénes deben demandar la ayuda. y un sector social específico. A diferencia de las po-
Las transformaciones materiales que la focaliza- líticas de bienestar o políticas más o menos sociali-
ción provoca es el continuo deterioro de la calidad de zantes que desconocían la categoría de pobre –ya que
los servicios sociales brindados por el Estado.39 Basta se trataba de políticas que se dirigían a la ‘pobreza
con recorrer los dispensarios en los barrios margina- relativa’ a través de la intervención en el plano eco-
les, las escuelas e, inclusive, los hospitales, donde la nómico–, las políticas sociales del neoliberalismo se
falta de insumos, las dificultades infraestructurales dirigen hacia ese conjunto de la población nominado
y los problemas salariales son una constante y un como pobres, a través de la autonomización del campo
paisaje natural dentro de este tipo de reparticiones social respecto al económico, es decir, dirigiéndose a
públicas. Es en este sentido más palmario como se la pobreza absoluta.40

37
Como muy bien lo indicaran Barbeito y Lo Vuolo (op. cit., p. 120) el esquema del Estado de bienestar en Argentina posee particularidades
que no lo asemejan del todo a los modelos institucionales llevados a cabo en las sociedades centrales. Una lógica política de permanente
negociación entre las diferentes fuerzas políticas y sociales, una visión meramente instrumental del Estado como herramienta de consolida-
ción de lealtades invadió la constitución del entramado institucional del Estado de bienestar argentino que, “junto al discurso universalista,
englobador y solidario, convive una realidad fragmentada, particularista y corporativista”.
38
Zygmunt Bauman, Trabajo, consumismo y nuevos pobres, Barcelona, Gedisa, 2005, pp. 79-80.
39
Respecto al área salud, para 1987 se estimaba que el 45% de menores de 14 años de familias pobres pauperizadas no tenían cobertura
alguna y que el 56% correspondientes a familias pobres estructurales tampoco (A. Barbeito y R. Lo Vuolo, op. cit., p. 138). Asimismo, Susana
Belmartino (“Los servicios de atención médica: un legado histórico de fragmentación y heterogeneidad”, en Susana Torrado, (comp.), Población
y bienestar en la Argentina del primero al segundo centenario. Una historia social del siglo xx, Buenos Aires, Edhasa, 2007) realiza una inquietante
reseña del proceso de deterioro del sistema de salud en Argentina, dando cuenta de la conformación de un subsistema público de atención
médica empobrecido utilizado por los sectores más desfavorecidos, frente a los sistemas prepagos destinado a aquellos sectores con cierta
capacidad de pago. Si bien la autora señala la complejidad y heterogeneidad del sistema de salud, centrado alrededor de las obras sociales
de los sindicatos y la existencia de un subsistema público con problemas de recursos destinado casi exclusivamente para indigentes, la alta
cantidad de asalariados hacía que la población se encuentre cubierta en su gran mayoría a través de las primeras. El problema se evidencia con
el proceso de ‘desalarización’.
40
M. Foucault, Nacimiento de la biopolítica, Buenos Aires, fce, 2007, p. 246.

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El dispositivo de la pobreza
Cuando se habla de gobierno de la pobreza, se quiere Por esta razón, como lo expresara Rose, el gobier-
decir una modalidad específica en el ejercicio del poder no es una dimensión genuinamente heterogénea de
sobre un sector específico de la población. Ahora bien, pensamiento y acción,43 es decir, atañe tanto a dimen-
en primer término, este sector debe ser constituido siones discursivas como no discursivas íntimamente
como tal para ser gobernado, deben configurarse ciertos relacionadas entre sí, al punto tal de poder expresar
fenómenos en términos estadísticos de modo tal que que determinada manera de construir y conceptuar un
esa codificación permita ingresarlos en un marco de problema es parte de las formas de gobernarlo. Formas
cálculos y probabilidades. No se debe dar por sentado de saber, cálculos y técnicas de construcción de cono-
el objeto sobre el cual recaen las políticas públicas –en cimiento y técnicas de inducción de la conducta, de
este caso, la pobreza–, sino dar cuenta de la constitu- constitución de hábitos, de construcción de pautas
ción de ese objeto, de su inscripción en lo real, de las de acción. En este sentido, se hace imperioso detener-
maneras en que es pensado, formulado, construido e se en ese entramado complejo de prácticas discursivas
intervenido, haciéndolo pensable lo hacen susceptible y no discursivas a través de las cuales se construye y
de ser diagnosticado, calculado, corregido. Gobernar se gestiona un problema.
una esfera requiere que ella pueda ser representable,
de tal forma que esa verdad que contiene pueda in-
gresar en la esfera del cálculo político consciente. Al Racionalidades políticas de la pobreza
mismo tiempo, se requiere dar cuenta de prácticas que
remiten a una forma micro del gobierno, es decir un La racionalidad política es lo que permite discernir el
conjunto de técnicas, procedimientos, modalidades campo discursivo dentro del cual el ejercicio del poder
específicas de intervenciones concretas y locales a es conceptualizado, es decir, una racionalidad que
través de las cuales se gestionan determinados pro- enmarca una forma de pensar y ejercer el poder.44 No
blemas. En otras palabras, se aspira a conformar, por alude simplemente a teorizaciones, ideologías o en-
medio de la tecnología, la conducta de determinados gaños, sino a formas de pensar un problema, de consti-
sujetos con el fin de producir ciertos efectos deseados.41 tuirlo, de hacerlo inteligible a través de determinadas
Finalmente, la otra dimensión que permite dar cuenta características y, por ende, formas de actuar sobre él.
de las modalidades de gobierno sobre la pobreza son En este sentido, las racionalidades políticas no refie-
los ilegalismos, entendido por ello la constitución de ren a ejercicios intelectuales desligados del poder,
un campo de gestión diferencial de los delitos42 que, sino a la relación entre poder y verdad que hace que
haciendo presión sobre algunos y aliviando a otros, la algo pueda constituirse en un fenómeno y pueda ser
ilegalidad –facilitada por las autoridades políticas y atravesado por relaciones de poder, se trata de una
naturalizada por los propios sujetos– se convierte en forma de problematización.45
una manera de resolver diversas carencias.

41
N. Rose, Powers of Freedom. Reframing Political Thought, Cambridge, Cambridge University Press, 1999, p. 52.
42
M. Foucault, Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión, Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 1989.
43
N. Rose, Powers of Freedom…, op. cit., p. 4.
44
Idem; N. Rose y P. Miller, op. cit.
45
Por problematización “[…] no quiere decir representación de un objeto pre-existente, ni tampoco creación por medio del discurso de
un objeto que no existe. Es el conjunto de las prácticas discursivas y no discursivas lo que hace entrar a algo en el juego de lo verdadero y
de lo falso y lo constituye como objeto de pensamiento (ya sea bajo la forma de reflexión moral, del conocimiento científico, de análisis
político, etc.)” M. Foucault, “El interés por la verdad”, en Saber y verdad, Madrid, La Piqueta, 1991, p. 231.

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Al respecto, Foucault expresaba lo siguiente: En sintonía con lo expresado por Hacking, las
“[…] problematizaciones a cuyo través el ser se da co- estadísticas y los instrumentos de medición no sólo
mo poderse y deberse ser pensado y las prácticas a deben entenderse como herramientas proveedoras de
partir de las cuales se forman aquellas. La dimen- información para la confección de políticas públicas,
sión arqueológica del análisis permite analizar las for- sino como un mecanismo que constituye el problema
mas mismas de la problematización; su dimensión ge- a través de la forma de medición, de lo que se mide
nealógica, su formación a partir de las prácticas […]”46 y de las características que considera necesarias y
Es decir, comprender el registro de lo discursivo y de suficientes en el relevamiento. Hacking expresa que
lo no discursivo, de ese conjunto de prácticas a través “[…] la estadística ha ayudado a determinar la forma
de las cuales algo, ese “ser” del que habla Foucault, de las leyes sociales y la característica de los hechos
se hace pensable, decible e intervenible, es decir, se sociales. Ha engendrado conceptos y clasificaciones
constituye en problema. dentro de las ciencias humanas. Más aún, el conjunto
Así, la enunciación de un problema en términos de estadísticas ha creado, al menos, una gran maqui-
de ‘trabajo’ o en términos de ‘pobreza’, modifica sus naria burocrática. Puede pensarse únicamente como
tancialmente la perspectiva, no se trata del mismo proveedora de información, pero es en sí mismo parte
problema, no contienen supuestos iguales y no se de la tecnología de poder del Estado moderno”.48
encuentran sostenidos por idénticos principios mora- De esta manera, la problematización de la cuestión
les. La transformación de trabajadores en pobres, es social en términos de pobreza determina clasificacio-
decir, la construcción de un discurso que asume la nes dentro de las cuales las personas son pensadas,
problemática no en términos de trabajo sino en tér- enunciadas y sus acciones son enmarcadas.
minos de la pobreza implica no un mero deslizamiento
semántico, sino una reconversión del ejercicio del
poder sobre los sectores populares.47 De aquella ‘vieja Tecnologías del gobierno de la pobreza
cuestión social’ que atendía la situación de la clase
obrera a fines del siglo xix y comienzos del xx, a esta Las tecnologías de gobierno nos conducen al enfoque
‘nueva cuestión social’ a fines del xx y comienzos del micro, es decir, a mecanismos prácticos, locales y
xxi que lo hace atendiendo la lucha contra la pobreza, aparentemente irrelevantes en comparación con los
reconfiguración del campo problemático a través del grandes aparatos de poder, a través de los cuales se
cambio en la nominación, transforma las pautas de busca normalizar, ordenar, motorizar las aspiraciones
intervención sobre el mismo. El lenguaje no sólo es de los sujetos, configurando un campo de acciones
descriptivo o contemplativo, sino que tiene al mismo más o menos probables. Persiguen la configuración
tiempo un carácter performativo, es decir, no sólo es de conductas con el fin de producir determinados
una representación simbólica de la realidad, sino que efectos deseados o evitar otros indeseados.49 Las tec-
esa manera en que se representa simbólicamente es nologías no refieren a técnicas específicas y concretas,
una de las formas de construirla. sino a un ensamblaje complejo de diferentes fuerzas

46
M. Foucault, Historia de la sexualidad 2. El uso de los placeres, México, Siglo Veintiuno Editores, 1999, p. 14.
47
J. Giavedoni, “Gobierno, pobreza y energía. La construcción del sujeto-carenciado en la tarifa social de la Empresa Provincial de la
Energía de Santa Fe” en Entramados y Perspectivas. Revista de la Carrera de Sociología, año 1, núm. 1, junio de 2011.
48
Ian Hacking, “How Should we Do the History of Statistics?” en Graham Burchell et al., (eds.), The Foucault Effect. Studies in Governmen-
tality. With Two Lectures by and Interview with Michel Foucault, Chicago, Chicago University Press, 1991.
49
Nikolas Rose (Powers of Freedom…, op. cit., p. 53) presenta como ejemplo de tecnología de gobierno la invención y construcción de
Taylor de un sencillo mecanismo para gobernar la conducta de los trabajadores en función de producir un incremento de la productividad
y la eficiencia: diferenciación del trabajo en función del emplazamiento, división del tiempo de trabajo, pagos en concepto de bonos y

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interrelacionadas entre sí, legales, arquitectónicas, permite dar cuenta del grado de independencia con
profesionales, administrativas, financieras y judiciales el que cuenta la repartición y sus empleados. Los
que normalizan, ordenan, configuran ese campo de propios empleados de la repartición, sea el caso de la
acción de los otros, más o menos probable, buscan ins- Oficina de Tarifa Social de la epe como de la oficina de
talar hábitos, pautas, modalidades del hacer y del decir. Emergencia Habitacional, por su trabajo diario se en-
Las disposiciones espaciales y administrativas refieren cuentran imbuidos de la dinámica del problema y en
por un lado al elemento arquitectónico, la ubicación permanente labor por hallar formas o modalidades
espacial de una repartición, el emplazamiento de una de intervención rápidas, eficientes y económicas. Sin
oficina, una secretaría, dando cuenta de la jerárquica embargo, su posición hace que estén sometidos a los
que posee en relación al resto de las reparticiones. En vaivenes políticos y que toda acción sea previamente
segundo término, la disposición espacial en el interior aprobada por el superior del que dependen. Esto no
de la repartición que da cuenta de una forma específi- sólo lentifica, sino que somete la lógica de la acción de
ca de sistematizar las tareas, una forma específica de la repartición (social) a lógicas ajenas y, en principio,
diferenciar los roles. En este sentido, la distribución hasta contradictorias con aquélla (lógicas comerciales,
espacial permite dar cuenta de la organización de una financieras, políticas).
actividad. Los elementos administrativos se encuentran En cuanto a las configuraciones estratégicas de la
conformados por las diferentes resoluciones, regla- institución, es decir, el análisis de las finalidades de
mentos y decretos que ponen en funcionamiento una una institución, cabe destacar, primero, a la finalidad
oficina, determinan un tipo de práctica, establecen for- que se propone efectivamente. Luego, los efectos que
mas de proceder. Parte de este conjunto de elementos suelen no coincidir con la finalidad propuesta. Tercero,
administrativos está dado por la posición en el organi- los usos que surgen de la utilización de esos efectos
grama de la organización, la posición administrativa que no empatan estrictamente con la finalidad pero
que ocupa. Esta posición administrativa es la que pueden resultar útiles. Cuarto, las configuraciones
permite reconocer el rango jurídico de la repartición estratégicas cuando estos usos dan lugar a conductas
y las reglas formales a las que se encuentra sometida racionales que, si bien ausentes en el programa ini-
para su funcionamiento. Los profesionales involucrados cial de la institución, responden igualmente a sus
y sus informes, técnicas de notación, determinada objetivos. La distinción que aquí se utiliza para el
información relevada, valoraciones implícitas conte- análisis es entre ‘fines manifiestos’ y ‘configuraciones
nidas en los mismos, prácticas de intervención sobre el estratégicas’, ya que el cambio o el no cumplimiento
terreno, la ordenación de la información que establece de la finalidad propuesta por una institución debe ser
la herramienta de trabajo misma (formulario, encues- analizado en términos estratégicos, en términos de
ta, entrevista estandarizada, etcétera). El margen de reconfiguración y puesta a punto de la tecnología para
autonomía financiera y decisoria, en parte vinculada abordar fines que originalmente no estaban contem-
al lugar administrativo que se ocupa, este elemento plados pero que resultan igualmente útiles.50

premios, selección científica del trabajador, etcétera. De esta manera, el taylorimo, como tecnología de gobierno, supuso la construcción
de un conjunto perdurable de relaciones entre personas, fuerzas y cosas bajo una determinada forma de conocimiento y en consecución de
objetivos muy precisos. Una tecnología que se implica sobre los hombres con el ánimo de lograr determinados resultados sobre sus compor-
tamientos, supone la articulación entre diferentes elementos, la puesta en funcionamiento articulada de dichos elementos.
50
Para un análisis más específico de una tecnología de gobierno, vid. J. Giavedoni, “El gobierno de la energía en barrios marginales de la
ciudad de Rosario. La Tarifa Social de la epe como tecnología de gobierno”, en Delito y Sociedad. Revista de Ciencias Sociales, año 17, núm.
26, 2008.

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Ilegalismos gubernamentalizados un Estado débil que no logra regularizar las conexio-


nes eléctricas en determinados barrios periféricos
Se entiende por ello no el conjunto de delitos o de com- se diluye completamente. Cuando los ilegalismos se
portamientos fuera de la ley, sino el campo de ilega- convierten en recursos absolutamente naturalizados
lidades que entran en una estrategia general de poder. por parte de quienes lo llevan a cabo, se convierte en
En otras palabras, hablar en términos de ilegalismos una práctica cotidiana, incorporada a las formas del
refiere a un análisis que no se realiza en términos jurí- hacer y también a las formas de pensar.
dicos, dividiendo el espacio social en acciones dentro En este sentido, Pegoraro señala que la teoría
de la ley y las que se realizan fuera de ella, por lo cual social no ha considerado al delito como un fenómeno
existirían una serie de instancias con la finalidad de relevante de la vida social, ello debido al carácter
prevenir y/o reprimir los delitos o las infracciones. Los normativo del concepto sociedad como entramado
ilegalismos conducen a un análisis estratégico donde armónico, cooperativo y solidario. Por el contrario,
la diferencia pasa por aquellos tolerados y aquellos la sociedad no sería otra cosa que la representación
sobre los que se ejerce presión: “ […] si bien la oposi- ideológica de un orden social que entraña relaciones
ción jurídica pasa entre la legalidad y la práctica ilegal, de dominación y desigualdad como condiciones es-
la oposición estratégica pasa entre los ilegalismos tructurales de su existencia y reproducción y no como
y la delincuencia”,51 es decir, no toda acción ilegal es meras experiencias residuales. De esta forma, “[…]
perseguida inscribiéndola en el sistema de justicia la idea de la existencia de lazos sociales ilegales que
penal, sino que ello resulta de un cálculo económico lejos de disolver el ‘principal’ –la división del trabajo
y político, dentro de límites que sean económica y y la solidaridad orgánica– conviven con él, forman
políticamente aceptables. parte indisoluble de él y que tales lazos responden a
En este sentido, la noción de ilegalismo como ad- las necesidades sociales”,52 no es expresión de ciertas
ministración diferencial de los delitos, permite pensar singularidades o grupos sociales, sino mecanismo de
el gobierno en el marco de un conjunto de tecnologías sostén y reproducción del orden. Por tal motivo, en
para mantener los ‘enganches’ a la energía eléctrica, referencia a los ‘enganches’ al tendido eléctrico, los
las conexiones clandestinas a la red de agua, el narco- vecinos no lo perciben como acción ilegal, hablan de
tráfico, el tráfico de armas, etcétera, dentro de límites ello con la naturalidad de quien menciona un aspecto
que sean económica y políticamente aceptables. De más en la vida diaria del barrio. El enganche es una
esta manera, la gestión diferencial de los ilegalismos práctica y un estado en el que se encuentran todos los
es uno de los ejes en los que se sostiene el gobierno de vecinos del barrio. Estar enganchado no es extraño,
la pobreza, con lo cual la perspectiva que hacía ver a lo absolutamente desatinado sería no estarlo.
Conclusión
La intención de este artículo ha sido presentar dos aquí se ha denominado como perspectiva del Estado
perspectivas de análisis diferentes sobre la nueva en crisis, donde los problemas sociales son explica-
cuestión social, así como poner de manifiesto las dos aludiendo al repliegue que los Estados sufren a
implicancias teóricas diferentes, y políticas también, partir de la década de los 80 del siglo pasado. Este
que cada una de ellas implica. Por un lado, lo que repliegue se presenta como ausencia, debilidad o

51
M. Foucault, Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión, Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 1989, p. 282.
52
Juan S. Pegoraro, “El lazo social del delito y su relación con los poderes ocultos”, en Delito y Sociedad. Revista de Ciencias Sociales, año
13, núm. 20, 2004, p. 8.

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disfuncionalidad del Estado en los espacios sociales estatal respecto a ciertos problemas sociales, surgen
marginales: un Estado que no está, un Estado que intervenciones sobre ellos, cierta gestión deliberada
se encuentra pero compite con otros poderes del sobre determinados problemas, áreas específicas
territorio y, finalmente, un Estado que actúa mal por y sectores de la población. En este sentido, lo que
medio de sus agencias corruptas. hay es un gobierno de la pobreza, no un desgobierno,
Por otro lado, la crítica del Estado permite incorpo- ausencia, debilidad o disfuncionalidad del Estado.
rar los análisis de la gubernamentalidad que trabajara Por otro lado, lejos de intervenciones tímidas, lige-
Foucault a fines de la década del 70 y que retomaran ras, improvisadas, carentes de racionalidad, hay una
a partir de los 90 autores mayormente, aunque no gestión sobre los mismos, tecnologías específicas,
exclusivamente, anglosajones. El eje central de estos formas de pensar y abordar el problema. No se trata de
trabajos ha sido correrse del análisis del repliegue y intervenciones de carácter residual y transitorias para
preguntarse por los cambios en los modos de ejercicio resolver o paliar el problema,53 sino de tecnologías
del poder. Importa menos si hay más o menos Estado, inscritas en estrategias generales de poder, frente
sino cómo se gobiernan las poblaciones. En efecto, el a las cuales, las políticas de intervención sobre la
gobierno de las poblaciones implica una configuración pobreza tienen el objetivo de administrarlas y ges-
de autoridades que sobrepasa los límites de la esfera tionarlas con el fin de mantener a este sector social
estatal y una esfera estatal que gubernamentaliza en una situación estática, de quietud.
sus intervenciones sociales en términos asistenciales El dispositivo de la pobreza es, entonces, el punto
y focalizados; requiere también hacer inteligible los de anclaje de una modalidad de poder que se inscri-
objetos del poder a través de las racionalidades que be sobre un sector de la población, lo construye y
inscriben ‘algo’ en lo real convirtiéndolo en problema, lo organiza en función de un complejo de saber-poder,
constituyendo formas complejas de intervención, un organiza sus prácticas, sus hábitos, sus comporta-
entramado que denominamos tecnologías. mientos. En este sentido, la pobreza no es un problema
Dos características se desprenden del análisis del sino una particular forma de gobernar los sectores
gobierno de la pobreza. En primer lugar, lejos de haber populares.
una especie de ausencia, debilidad o disfuncionalidad

53
Es interesante la manera en que Giovanna Procacci explica la aparición de la economía social como disciplina diferente respecto a la
economía política. Uno de sus rasgos es que comienza a percibir al pobre y a la pobreza, no como disfuncionalidades del sistema productivo
que pueden ser reincorporados apelando a una mayor expansión del mismo, sino como objetos en sí mismos que ameritan toda otra serie de
técnicas de intervención: “Lo que la invención de una política de pobreza significa aquí no es la generalización de un orden del trabajo, la
recuperación de una zona improductiva por el ciclo productivo, sino, por el contrario, la valorización de aquellas zonas como soportes para
una modalidad diferente de administración de lo social […]” Vid. “Social Economy and the Government of Poverty” en Graham Burchell, et
al., The Foucault Effect. Studies in Governmentality. With two Lectures by and an Interview with Michel Foucault, Chicago, University of Chicago
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Democracia vs neoliberalismo económico. Condicionantes ideológicos


de las preferencias políticas y económicas en la ciudad de Lima
Jan Marc Rottenbacher de Rojas* y Mathias Schmitz**

Recibido el 23 de agosto de 2011


Corregido el 27 de octubre de 2011
Aceptado el 6 de noviembre de 2011

&
Resumen económico neoliberal. Se discute finalmente acerca de
la relación entre conservadurismo político, neolibera-
Este estudio analiza la influencia de la ideología lismo económico y el concepto de apatía política.
política sobre tres actitudes sociopolíticas: el apoyo
al modelo económico neoliberal, el apoyo al sistema Palabras clave: neoliberalismo económico, conser-
político democrático y el desinterés por la política, vadurismo político, apoyo a la democracia, apatía po-
en una muestra de adultos jóvenes de la ciudad de lítica.
Lima (N = 279). Como medidas de ideología política
se utilizaron escalas de autoritarismo de ala derecha Abstract
(rwa), orientación hacia la dominancia social (sdo),
orientación política de derecha y justificación de la This study analyzes the influence of political ideology
inequidad. Se contrastaron tres modelos de ecuacio- on three sociopolitical attitudes: the support to the
nes estructurales. Los dos modelos finales presenta- economic model of neo liberalism, the support to the po-
ron buenos indicadores de ajuste. Ambos modelos litical democratic system, and the lack of interest in
proponen que, mientras el rwa, la sdo y la orientación politics, in a sample given to young adults in the city
política de derecha ejercen influencia directa sobre el of Lima (N=279). Measures of political ideology were
apoyo al modelo económico neoliberal, la sdo influye done using scales of authoritarianism of the right
de manera inversa sobre el apoyo al sistema demo- wing (rwa), orientation towards social dominance
crático. El modelo que presentó el mejor grado de (sdo), political orientation to the right and justifica-
ajuste propone además, que el desinterés por la po- tion of inequality. Three models of structural equa-
lítica influye directamente sobre el apoyo al modelo tions were contrasted. The two final models present

*
Pontificia Universidad Católica del Perú (pucp), Av. Universitaria 1801, San Miguel, Lima, 32, Perú.
Psicólogo Social y profesor del Departamento Académico de Psicología de esta misma institución. Miembro del Grupo de Psicología
Política y del Grupo Interdisciplinario de Investigación en Historia Política Moderna de la pucp. Sus principales líneas de investigación son:
conservadurismo político, psicología política e historia política moderna. E-mail: jrottenbacher@[Link].
**
Pontificia Universidad Católica del Perú (pucp), Av. Universitaria 1801, San Miguel, Lima, 32, Perú.
Psicólogo Social. Miembro del Grupo de Psicología Política de la pucp y asistente de investigación en el Departamento Académico de
Psicología de esta misma institución. Sus principales líneas de investigación son: ideologías políticas, psicología política y tolerancia hacia
comportamientos transgresores. E-mail [Link]@[Link]

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good indicators of adjustment. Both models propose directly on the support to the neo liberal economic
that while rwa, sdo and rightist political orientation model. It discusses in the end, the relation between
exert direct influence on the support to the economic political conservatism, economic neo liberalism and
neo liberal, the sdo influences in a reverse fashion on the concept of political apathy.
the support of a democratic system. The model that
presented the best degree of adjustment proposes as Keywords: economic neoliberalism, political con-
well, that the lack of interest in politics influences servatism, support to democracy, political apathy.

Introducción

E
n América Latina resulta relevante el estudio nantes, se presentaba como la opción que mantendría
de la vinculación entre las preferencias en ma- el crecimiento económico y aseguraría la estabili-
teria económica y el apoyo a las instituciones dad social. La segunda, que resultaría finalmente
democráticas debido, entre otros factores, a que en vencedora, fue calificada de antisistema debido a su
algunos países de la región los modelos económicos vinculación con agrupaciones políticas de izquierda,
llevados a cabo, en especial desde la década de 1990, una supuesta alianza con el gobierno del presidente
han producido altos índices de crecimiento económi- venezolano Hugo Chávez y por su promesa de rea-
co, por lo menos a nivel de sus indicadores macroeco- lizar sustanciales cambios en el modelo económico
nómicos y, a la vez, elevados niveles de desigual- en dirección a una distribución más equitativa de la
dad económica y social.1 riqueza. En esta contienda electoral el concepto de
En el caso del Perú, durante las últimas elec- modelo económico fue alzado como bandera política
ciones presidenciales del año 2011, los dos temas y cobró tanta o más importancia que los conceptos
principales del debate electoral giraron en torno a de democracia o Estado de derecho. A tan sólo un día
la efectividad del modelo económico neoliberal y de ser electo, el mandatario Ollanta Humala mani-
la necesidad de reducir la inequidad sin detener el festaría que no cambiaría el modelo económico y que
ritmo de crecimiento económico. Al final de las elec- sólo corregiría sus imperfecciones.2
ciones, las dos propuestas políticas que obtuvieron En este contexto, el presente estudio se propone
la mayoría de los votos eran aparentemente muy analizar, en una muestra de habitantes de la ciudad
diferentes. La primera, heredera del régimen auto- de Lima, de qué manera la ideología política de las
ritario de Alberto Fujimori (1990-2000), proponía la personas influye sobre la preferencia hacia determi-
continuidad del modelo neoliberal y, apoyada por un nados sistemas económicos y políticos, en este caso,
sector de la prensa y grupos económicamente domi- el neoliberalismo y la democracia.

Postulados del neoliberalismo económico y su relación


con la ideología política
Friedrich Hayek suele ser considerado el autor de neoliberalismo. A este economista austríaco también
las primeras propuestas teóricas y formulaciones suele atribuírsele la difusión inicial de estas ideas
técnicas de la corriente económica denominada y el naciente impacto que tuvieron en el mundo

1
Waldo Mendoza, “Las dos caras de ‘el milagro peruano’”, en Demo. Suplemento del Semanario Punto edu de la Pontificia Universidad Católica
del Perú, vol. 1, núm. 2, 2011.
2
“‘No cambiaré el modelo económico, sólo corregiré sus errores’: Humalla”, en Biz! Revista Especializada en Comercio Exterior, en http://
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intelectual occidental a través de la creación y pro- participar sin restricciones, bajo el papel de consu-
moción de la llamada Sociedad de Mont-Pèlerin (The midor o productor, dentro de un mercado libre).7
Mont Pelerin Society) en 1947.3 Hacia finales de la Así, en la propuesta neoliberal, la única racio-
Segunda Guerra Mundial, las propuestas de Hayek nalidad real –o sea, que es realmente racional– es
surgieron en paralelo y como respuesta al estrepi- la acción impersonal, inconsciente y anónima de la
toso fracaso del nacionalsocialismo y al surgimiento libre competencia al interior de un mercado en el
del comunismo estalinista como potencia mundial. cual todos los individuos tienen la misma opción y
Tanto uno como otro planteaban un elevado, si no capacidad de participar.8 Cualquier intento de apli-
completo, control de la economía por parte del Es- car en la organización de una sociedad o economía
tado. El tercer sistema rechazado por Hayek era el una racionalidad diferente a la de las fuerzas de la
denominado Estado keynesiano, en el cual el Estado, libre competencia, era considerado por Hayek como
dentro de un sistema democrático, intervenía en una intervención autoritaria y coercitiva contra la
gran medida sobre la economía para asegurar el libertad del ser humano.9 En esta última idea radica la
bienestar colectivo.4 Este Estado intervencionista capacidad despolitizante y desideologizante del neo-
y de bienestar fue duramente criticado por el eco- liberalismo, la cual será explicada continuación.
nomista vienés, quien lo consideraba limitante con Según van Dijk y Schmitt, una ideología puede
respecto a la libertad del ser humano y que, incluso, ser entendida como un conjunto de creencias com-
llegó a comparar con la dictadura, alegando que la partido por un grupo o grupos sociales específicos:
planificación que este Estado ejercía implicaba la un complejo sistema de representaciones que ofrece
supresión de la libertad.5 al grupo que lo posee un panorama integrado de una
En este contexto, el Premio Nobel de Economía particular visión del mundo.10 Por otro lado, de acuer-
(1974) propuso un sistema en el cual la intervención do a Denzau y North, “[las ideologías políticas] son
del Estado sobre la economía debería ser reducida los marcos de referencia compartidos por los modelos
al mínimo y en el que la propiedad privada y el mer- mentales que los grupos de personas poseen y que
cado competitivo, considerados como los valores proporcionan a la vez, una interpretación del entorno
fundamentales de la civilización, garantizarían la social y una receta de cómo este entorno social debe
preservación de la libertad.6 Si el Estado dejaba de ser estructurado.”11
intervenir en la economía –sostenía Hayek– el ser Si se acepta que las ideologías políticas funcio-
humano podría ser capaz de satisfacer todas sus nan como recetas para lograr un orden social deseado,
necesidades (si y sólo si, poseyera la capacidad de entonces se admite también que aquéllas sirven

3
Mariana Calvento, “Fundamentos teóricos del neoliberalismo: su vinculación con las temáticas sociales y sus efectos en América Latina”,
en Convergencia, vol. 13, núm. 41, 2006; Hugo Cardoso, “El origen del neoliberalismo: tres perspectivas”, en Espacios Públicos, vol. 9, núm.
18, 2006.
4
Hernán Fair, “El sistema global neoliberal”, en Polis, Revista de la Universidad Bolivariana, vol. 21, 2008.
5
M. Calvento, op. cit.
6
Axel Kaiser, “Algunas consideraciones en torno al neoliberalismo, al desarrollo económico y la democracia”, en Enfoques, vol. 6, núm.
1, 2007; M. Calvento, op. cit.; H. Cardoso, op. cit.
7
Friedrich Hayek citado en H. Cardoso, op. cit.
8
H. Cardoso, op. cit.; Jorge Rionda, “Neoliberalismo y desarrollo regional (la nueva ortodoxia en la economía regional)”, en El Cotidiano,
vol. 25, núm. 159, 2010.
9
F. Hayek citado en H. Cardoso, op. cit.
10
Teun Van Dijk, Ideología. Una aproximación multidisciplinaria, Barcelona, Gedisa, 1999; Nancy Schmitt, “La difusión de la ideología
neoliberal en el discurso de la prensa escrita durante la crisis hiperinflacionaria argentina. Un estudio de caso”, en Revista Electrónica del
Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín, vol. 2, núm. 4, 2008.
11
Arthur Denzau y Douglass North, “Shared Mental Models: Ideologies and Institutions”, en Kyklos, vol. 47, núm. 1, 1994, p. 24.

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de guía para las acciones políticas, económicas y de alcanzar los mejores resultados posibles. Algo
sociales dirigidas hacia la consecución de dicho bastante similar, en términos generales, a una dis-
ordenamiento social. Esto último está en abierta ciplina científica con pretensiones de objetividad.
contradicción con los postulados del neoliberalismo, Por otro lado, el neoliberalismo le asigna al Estado
en los que la planificación e intervención por parte el papel de garante de un sistema legal al interior del
de cualquier agente humano –Estado, instituciones cual los agentes económicos pueden ser capaces de
o partidos políticos– es intrínsecamente perjudicial competir en iguales condiciones.15 En este sentido,
para el logro del bienestar individual y colectivo; tanto Hayek como Friedman16 aceptaban que el Esta-
los que sólo podrán ser alcanzados en un mercado do podía procurar asistencia básica a los ciudadanos
completamente libre y competitivo.12 De esta forma, en situaciones desfavorables que escapan al propio
ideología política, acción política, planificación e control del individuo. Por ello, consideraban acep-
intervención institucional se contraponen abierta- table que el Estado pudiera brindar a sus ciudadanos
mente al neoliberalismo. Aunque desde la psicología un sistema de seguridad social básica, un sistema
política el neoliberalismo calza perfectamente den- de jubilación e incluso beneficios en caso de desem-
tro de la noción de ideología,13 algunos de sus más fer- pleo.17 Otro importante aspecto digno de mencionar
vientes defensores sostienen que no hay nada más con respecto a los postulados del neoliberalismo, es
erróneo que concebir al neoliberalismo como tal, ya el reconocimiento de que sus propias propuestas eco-
que, a diferencia del socialismo o cualquiera otra co- nómicas, una vez aplicadas, generan desigualdad
rriente de pensamiento, el neoliberalismo no “preten- entre los individuos, que esto es imposible de evitar y
de modelar la realidad a priori”,14 sino que se sirve de que cada persona debe procurar, en última instancia,
ella para generar reglas o fórmulas con el objetivo su propia seguridad, mantenimiento y bienestar.18

El neoliberalismo se convierte en ortodoxia y conservadurismo económico


El neoliberalismo no encontró suelo fértil durante bierno de facto del general Augusto Pinochet, y en
el apogeo del Estado de bienestar keynesiano en 1976 durante el gobierno militar en Argentina. Sin
Occidente, de la expansión del comunismo soviético embargo, fue a partir de los años 80 cuando empezó
(1917-1980) y del período populista en América Latina a cobrar dimensiones globales y hegemónicas luego
(1945-1968). Fue con la crisis del sistema capitalista de que los gobiernos de Gran Bretaña y [Link]. lo
de posguerra y del Estado de bienestar (1968-1973), adoptaran en sus respectivos sistemas económicos.19
cuando los neoliberales encontraron la oportunidad Según Anderson, el neoliberalismo se convirtió en
para sustentar sus postulados en la realidad y culpar el sistema económico dominante y hegemónico a
de la crisis al intervencionismo y planificación esta- nivel mundial cuando logró propagarse por Europa y
tales. A nivel mundial, el neoliberalismo fue llevado Latinoamérica a finales de esta misma década y, a
a cabo por primera vez en 1973 en Chile, bajo el go- inicios de la posterior, en los ex países comunistas de

12
Milton Friedman citado en M. Calvento, op. cit.
13
John T. Jost et al., “Fair Market Ideology: Its Cognitive Motivational Underpinnings”, en Research in Organizational Behavior, vol. 25,
2003.
14
A. Kaiser, op. cit., p. 137.
15
F. Hayek citado en idem.
16
Milton Friedman fue otro de los de los principales pensadores del neoliberalismo y defensor del libre mercado.
17
M. Calvento, op. cit.
18
Ibid.
19
H. Fair, op. cit.; H. Cardoso, op. cit.

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Europa oriental luego de la desintegración de la Unión expansión geográfica y su relación con la justificación
Soviética.20 A partir de entonces, el neoliberalismo de la inequidad. Según Esteban, casi todas las socie-
empezó a convertirse en la forma más difundida de dades contemporáneas basan sus economías en la li-
conservadurismo económico en la medida en que se le bre competencia económica que determina los precios
reconoce como el sistema económico dominante y más de los bienes y servicios, en la defensa de la propiedad
aceptado por los regímenes políticos neoconservado- privada y en la libre disponibilidad de la fuerza de
res.21 Según Schmitt, el neoliberalismo se transformó trabajo.23 Por otro lado, la naturalización de la inequi-
en una ideología dominante cuando inició a “[…] dad que el neoliberalismo propone como producto
operar ideológicamente sobre la opinión pública”22 inevitable de la dinámica de las fuerzas del mercado
y a modelar el sentido común de los individuos y los y la libre competencia,24 lo vinculan directamente
grupos. Otros dos argumentos que permiten proponer con las ideologías de derecha o conservadoras que,
que el neoliberalismo se ha convertido actualmente como proponen Bobbio o Jost, tienden en general, a
en una forma de conservadurismo económico son su justificar la inequidad.25

Neoliberalismo en América Latina y el Perú


Como fue mencionado, el neoliberalismo se inició Latina, con respecto a lo que debían llevar a cabo en
en América Latina en Chile y Argentina durante la sus economías si deseaban renegociar sus deudas con
década de los 70. Sin embargo, será sólo luego del de- nuevos préstamos.26
nominado Consenso de Washington de 1989 que el En el Perú, las medidas económicas neoliberales
neoliberalismo empezará a ser adoptado como polí- fueron adoptadas inicialmente por el primer gobierno
tica económica por otros países de la región. Lo que de Alberto Fujimori (1990-1995), el mismo que, en
se denominó Consenso de Washington fue el producto medio de una de las peores crisis económicas, sociales
de una reunión sostenida entre funcionarios del De- y políticas que ha enfrentado este país en las últimas
partamento de Estado norteamericano, ministros de cuatro décadas, y luego de que el Congreso de la Repú-
finanzas de los países del primer mundo, prestigiosos blica no apoyara una serie de medidas propuestas por
economistas y presidentes de entidades financieras la Presidencia, decidió llevar adelante el denominado
internacionales. El producto de la reunión fue una Autogolpe del 5 de abril de 1992. Un día después de que
serie de recomendaciones para los países interna- las Fuerzas Armadas ocuparan diferentes edificios pú-
cionalmente endeudados, en especial los de América blicos y de que Fujimori declarase cerrado el Congreso,

20
Perry Anderson, “Neoliberalismo: balance provisorio”, en Emir Sader y Pablo Gentilli, (comps.), La trama del neoliberalismo. Mercado, crisis
y exclusión social, Buenos Aires, Oficina de publicaciones del cbc/Universidad de Buenos Aires, 1997; Hugo Mansilla, “Las ambivalencias de
la democracia contemporánea en un mundo insoportablemente complejo e insolidario”, en Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas,
vol. 7, núm. 2, 2008; H. Fair, op. cit.
21
H. Fair (op. cit.), denomina neoconservadores a los gobiernos de Ronald Reagan en los [Link]. (1981-1989) y de Margaret Thatcher en Gran
Bretaña (1979-1990). Vid., del mismo autor, “La globalización neoliberal: Transformaciones y efectos de un discurso hegemónico”, en kairos.
Revista de Temas Sociales, núm. 21, 2008 y José Honorio-Martínez, “Neoliberalismo y genocidio en el régimen fujimorista”, en Historia Actual
Online, núm. 19, 2009.
22
N. Schmitt, op. cit., p. 1.
23
Moisés Esteban, “The Consumer Capitalist Society and its Effects on Identity: A Macro Cultural Approach”, en Psicologia Política de la
Associação Brasileira de Psicologia Política, vol. 11, núm. 21, 2011.
24
Andrea Bobbio et al., “Conservative Ideology, Economic Conservatism, and Causal Attributions for Poverty and Wealth”, en Current
Psychology, vol. 29, 2010; J. T. Jost, op. cit.
25
Norberto Bobbio, Derecha e izquierda. Razones y significados de una distinción política, Madrid, Taurus, 1996; J. T. Jost, et al., “Political
Ideology: Its Structure, Functions, and Elective Affinities”, en Annual Review of Psychology, vol. 60, 2009.
26
M. Calvento, op. cit.

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el Ministro de Economía anunciaba una serie de medi- inflación y el volumen de la exportación de materias
das económicas neoliberales: “[…] entre sus objetivos primas, principalmente las mineras.29 Por ejemplo, la
[privilegió] la apertura económica, la reducción de la tasa de crecimiento del Producto Bruto Interno (pbi),
inflación, el pago de la deuda externa, la desregula- pasó de un -5.17% (negativa) en 1990, a un +12.82%
ción estatal y el recorte del gasto social”.27 en 1994. Luego de un período de tendencia a la baja
Según Tanaka, las medidas entonces ejecutadas (1996-1999), este indicador empezaría a recuperarse
cambiaron profundamente las relaciones entre la nuevamente a partir de 2002.30
economía, la sociedad y la política al pasar de un mo- Finalmente, es posible sostener que los gobiernos
delo “nacional-popular-estatista” a una matriz “neo- posteriores (Alejandro Toledo, 2001-2006, y Alan Gar-
liberal”.28 Asimismo, este cambio de modelo económico cía, 2006-2011), pese a realizar algunas modificacio-
en el Perú se dio en paralelo al colapso del sistema de nes, han continuado, por lo menos en lo que respecta
partidos y a la instauración de un gobierno de tipo a los principios y fórmulas generales, con el modelo
autoritario-dictatorial. Como resultado de estas me- económico neoliberal inaugurado en el Perú por el
didas, se produjo una mejora en las cifras macroeco- régimen del “Chino”.
nómicas peruanas, en especial en la reducción de la

Efectos del neoliberalismo económico sobre la sociedad


Se ha propuesto que la puesta en marcha de una eco- Con respecto al crecimiento macroeconómico, el
nomía neoliberal produce una serie de consecuencias caso del Perú es extremadamente llamativo. Según
en los distintos niveles de la organización social: a cifras de la Comisión Económica para América Latina
nivel político, económico, institucional, social y psi- (cepal), durante el período 2001-2009, “[…] el creci-
cológico.31 Debido a la relevancia que tienen con res- miento acumulado del pbi en el Perú (59%) ha sido el
pecto al objetivo de este estudio, sólo se revisarán las doble del crecimiento acumulado en América Latina
siguientes consecuencias: a) el crecimiento macroeco- (30%).”33 El marcado crecimiento económico peruano
nómico, b) el aumento de la desigualdad económica es, según Mendoza, resultado de la combinación de
y social y c) el individualismo y la despolitización de la dos factores: el contexto mundial favorable para la
sociedad. En el caso de América Latina, es importan- economía del Perú –una demanda de minerales a pre-
te precisar, que si bien algunos de estas condiciones cios bastante elevados en un país fundamentalmente
(i. e., pobreza, desigualdad, desconfianza en la política) minero– y la aplicación de políticas económicas de
ya estaban presentes antes de la aplicación de las po- corte neoliberal.34 Pese a ello, autores como Jiménez
líticas económicas neoliberales, se sostiene que su rea niegan la efectividad de las medidas neoliberales
lización contribuyó a intensificarlas.32 efectuadas a partir de la década de 1990, y sostienen

27
J. Honorio-Martínez, op. cit., p. 69.
28
Martín Tanaka, “La desigualdad en las ciencias sociales peruanas: itinerario y temas de agenda actual”, en Julio Cotler y Ricardo Cuenca
(eds.), Las desigualdades en el Perú: balances críticos, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 2011, p. 73.
29
Félix Jiménez, “El modelo neoliberal peruano: límites, consecuencias sociales y perspectivas”, en Emir Sader (comp.), El ajuste estructural
en América Latina. Costos sociales y alternativas, Buenos Aires, clacso, 2001.
30
Rosa Morales, Estadísticas de la última década. Precios, producción y pobreza en el Perú, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 2005.
31
M. Esteban, [Link].; J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”, op. cit.; Ismael Plascencia, “Liberalización económica y desigualdad salarial
en 12 áreas urbanas de México, 1987-2002: la hipótesis de la ‘U’ invertida de Kuznets”, en Región y Sociedad, vol. 21, núm. 44, 2009.
32
José Bell y Delia López, “La cosecha del neoliberalismo en América Latina”, en Estudios del desarrollo social: Cuba y América Latina, vol.
2, núm. 1, 2007.
33
W. Mendoza, op. cit., p. 3.
34
Ibid.

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que la causa del crecimiento económico peruano se el caso peruano y en buena parte de Latinoamérica,
debe principalmente a la demanda mundial de mine- la fase de crecimiento económico que promueve la
rales.35 caída en los indicadores de desigualdad, aún no habría
Desde la teoría económica, el crecimiento de una sido alcanzada.40
economía está asociado directamente con dos fenó- Con respecto al individualismo y la denominada
menos aparentemente antagónicos: la reducción de la despolitización de la sociedad, diversos autores sos-
pobreza y el aumento de la desigualdad. Con relación a tienen que la ideología y las instituciones generadas
la reducción de la pobreza, según Mendoza, en el Perú luego de la implementación del neoliberalismo y la
ha sido posible verificar el supuesto de que el creci- consolidación de una sociedad de consumo al interior
miento económico sostenido es condición suficiente de un mercado libre y competitivo, promueven, en espe-
para reducir el porcentaje de la población que vive cial entre los grupos que logran beneficiarse con estas
por debajo de la línea de pobreza: de un 49.8% en medidas económicas, un conjunto de valores, actitu-
2001, disminuyó a un 34.8% en 2009.36 des y prácticas relacionadas con el individualismo, el
La relación entre crecimiento económico e incre- materialismo, el interés particular, el egoísmo, el de-
mento en los índices de inequidad, es una asociación seo de éxito financiero, el hedonismo, altos niveles
bastante más compleja. Se ha propuesto que la po- de consumo y estilos interpersonales basados en la
breza puede reducirse, e incluso eliminarse, pero no competencia. Estos valores y prácticas a menudo
necesariamente con ello se reducirá la desigualdad. entran en conflicto con actitudes y conductas como
La asociación teórica entre crecimiento económico y la búsqueda de relaciones cercanas y significativas
desigualdad fue propuesta inicialmente por Kuznets, con los demás, la solidaridad y la identificación co-
quien propuso que el crecimiento económico viene lectiva, así como el involucramiento político.41 Según
acompañado de un aumento en la desigualdad hasta Fair, la despolitización como consecuencia del neoli-
una determinada fase, en la cual, el crecimiento beralismo se manifiesta en una notoria disminución,
sostenido de la economía llega a ser tal que sus be- a nivel mundial, del apoyo a los partidos políticos, a
neficios alcanzan a toda la población y la desigualdad los sindicatos y a la actividad política en general, lo
comienza a reducirse.37 Aunque algunos estudios que se traduce en lo que ha sido denominado “apatía
sugieren que la desigualdad continúa incrementán- política”.42 Asimismo, se ha propuesto que los sectores
dose, incluso después de que la economía ya creció que no se benefician con las medidas neoliberales,
a niveles significativos,38 diversas investigaciones tienden a presentar sentimientos de frustración,
empíricas han encontrado evidencia que soporta la inseguridad económica, depresión, auto-decepción
denominada Curva de Kuznets.39 Según Mendoza, en y aislamiento.43

35
F. Jiménez, op. cit.
36
W. Mendoza, op. cit., p. 4.
37
Simon Kuznets citado en F. Jiménez, op. cit.
38
Como los efectuados por Sudhir Anand y S. M. R. Kanbur y Klaus Deininger y Lyn Squier, citados en Carlos de los Ríos, “El modelo de
los extremos y la desigualdad económica en el Perú”, en Julio Cotler y Ricardo Cuenca (eds.), Las desigualdades en el Perú: balances críticos,
Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 2011.
39
Como las realizadas por Rabindra Bhandari et al., “Another Empirical Look at the Kuznets Curve”, en International Journal of Economic
Sciences and Applied Research, vol. 3, núm. 2, 2010; Miguel Carrera y José-Ignacio Antón, “Las relaciones entre inequidad y crecimiento y la
nueva agenda para América Latina”, en América Latina Hoy, vol. 48, 2008 e I. Plascencia, op. cit.
40
W. Mendoza, op. cit.
41
M. Esteban, op. cit.; H. Fair, “El sistema global neoliberal…”, op. cit.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”, op. cit.; H. Mansilla, 2008,
op. cit.
42
H. Fair, “La globalización neoliberal…”, op. cit., p. 6.
43
J. Bell y D. López, op. cit.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”, op. cit.

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A otro nivel, la flexibilización de las relaciones te, se ha propuesto que otras consecuencias del neoli-
laborales, como producto de la libre disponibilidad beralismo son: a) la reducción de la injerencia estatal
de la fuerza de trabajo, conduce a un aumento en la en la regulación de las relaciones entre empleadores
sensación de inestabilidad laboral por parte del tra- y trabajadores,46 b) mayores índices de desempleo,
bajador.44 Como ejemplo de ello, en 2004 el 75% de subempleo y precariedad laboral,47 c) un incremento
los trabajadores latinoamericanos pensaba que podía del sector informal de la economía y d) un aumento
quedar desocupado en los próximos meses.45 Finalmen- en los índices de violencia y criminalidad.48

Ideologías políticas conservadoras: enfoques desde la psicología social


Con la finalidad de identificar la orientación política sentido, diversas investigaciones empíricas y pro-
de los individuos, en las sociedades occidentales se puestas teóricas concluyen que las dos dimensiones
utiliza por tradición un continuo ideológico cuyos distintivas principales entre izquierda y derecha son:
polos han sido denominados “izquierda” y “derecha”. a) la justificación de la inequidad y b) la resistencia
Según Bobbio, la primera diferencia ideológica entre al cambio y el tradicionalismo. Una mayor tendencia
ambos polos radica en la creencia acerca de la igual- hacia ambas dimensiones expresa una orientación
dad entre las personas. Aunque las dos orientaciones ideológica hacia la derecha.50
asumen la existencia de diferencias entre los seres Varios autores consideran también adecuado el
humanos, la primera sostiene que éstas pueden ser uso de la dicotomía conservadurismo/progresismo, co-
reducidas, y hasta eliminadas, si es que se llevan a mo análoga a la dicotomía derecha/izquierda, apoyán-
cabo medidas sociales y económicas en favor de la dose principalmente en el carácter tradicionalista
reducción de la inequidad. Por otro lado, las posturas de la derecha y su resistencia al cambio.51
de derecha asumen que la igualdad entre los grupos e Aunque este enfoque ideológico unidimensional
individuos es un fin inalcanzable y que las medidas en posee una adecuada capacidad explicativa, desde
contra de la inequidad terminan siendo, en la mayo- la psicología política se ha propuesto que un en-
ría de los casos, perjudiciales para el conjunto de la foque bidimensional o enfoque dual de la ideología
sociedad. La segunda diferencia ideológica radica política puede resultar mejor predictor de actitudes
en el respeto y defensa de las tradiciones por parte más específicas hacia diversos asuntos sociales,
de la derecha y la apuesta por el progresismo y el culturales y económicos.52 El enfoque dual incorpora,
cambio social propuesta por la izquierda.49 En ese como dimensiones del conservadurismo político, al

44
J. Bell y D. López, op. cit.; F. Jiménez, op. cit.
45
Latinobarómetro 2004, citado en J. Bell y D. López, op. cit.
46
J. Honorio-Martínez, op. cit.
47
F. Jiménez, op. cit.
48
J. Bell y D. López, op. cit.
49
N. Bobbio, op. cit.; Dieter Fuchs y Hans Klingemann, “The Left-Right Schema”, en Myron K. Jennings y Jan van Deth, (eds.), Continuities
in Political Action: A Longitudinal Study of Political Orientations in Three Western Democracies, Berlin, Walter de Gruyter, 1990.
50
Alain van Hiel et al., “The Relationship Between Social-Cultural Attitudes and Behavioral Measures of Cognitive Style: A Meta-Analytic
Integration of Studies”, en Journal of Personality, vol. 78, núm. 6, 2010; Hulda Thorisdottir et al., “Psychological Needs and Values Underlying
Left-Right Political Orientation: Cross-National Evidence from Eastern and Western Europe”, en Public Opinion Quarterly, vol. 71, núm. 2,
2007; J. T. Jost et al., “Political Conservatism as Motivated Social Cognition”, en Psychological Bulletin, vol. 129, núm. 3, 2003; N. Bobbio,
op. cit.
51
A. van Hiel, op. cit.; J. T. Jost, “Political Ideology…”, op. cit.; H. Thorisdottir, op. cit.; J. T. Jost, “Political Conservatism…”, op. cit. y
D. Fuchs, op. cit.
52
John Duckitt y Chris Sibley, “Right Wing Authoritarianism, Social Dominance Orientation and the Dimensions of Generalized Prejudi-
ce”, en European Journal of Personality, vol. 21, 2007; J. Duckitt y Kirstin Fisher, “The Impact of Social Threat on Worldview and Ideological

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autoritarismo de ala derecha (rwa, por sus siglas rismo coincide con las dos dimensiones que permiten
en inglés) y la orientación hacia la dominancia so- distinguir entre derecha e izquierda: la justificación
cial (sdo, por sus siglas en inglés). Por un lado, una de la inequidad y la resistencia al cambio. En el con-
tendencia hacia el rwa expresa un alto grado apoyo texto peruano, a partir del enfoque dual y el modelo
a las autoridades percibidas como legítimas y a las conceptual del conservadurismo como cognición social
normas que ellas proponen, altos niveles de conven- motivada, Rottenbacher, Espinosa y Magallanes, a tra-
cionalismo y apoyo a las tradiciones y una disposición vés de un modelo de ecuaciones estructurales, hallaron
hacia la agresión contra aquellos grupos o individuos que la intolerancia a la incertidumbre y a la ambigüe-
que son sancionados por la autoridad legítima.53 dad ejercía un efecto sobre los niveles de rwa y sdo,
Por otro lado, una tendencia hacia la sdo implica la mientras que el rwa ejercía una influencia directa sobre
aceptación, naturalización y justificación de una la orientación política de derecha. Esto permite pro-
organización jerárquica dentro de la sociedad, en la poner que el enfoque dual de la ideología política y la
cual, determinados grupos deben dominar y otros de- propuesta teórica de John T. Jost son aplicables en
ben ser subordinados.54 Según Jost, la justificación algunos contextos urbanos de América Latina.57
de la inequidad expresada principalmente a través de Finalmente, para el caso del presente estudio,
la sdo y el tradicionalismo (o convencionalismo) ex- resulta paradigmática otra de las investigaciones
presado por medio del rwa hacen posible integrar el de Jost, donde indagó acerca de los condicionantes
enfoque unidimensional con el enfoque dual.55 psicológicos de la denominada ideología del mercado
Una investigación meta-analítica apoya esta pro- justo. En este estudio se encontró que, pese a contar
puesta, en la medida en que buena parte de las inves- con evidencias visibles acerca de los perjuicios que
tigaciones que este estudio revisó utilizaron escalas puede ocasionarles el neoliberalismo, los participan-
de rwa o sdo (o ambas) como medidas de conservadu- tes tendían a idealizarlo como modelo económico.
rismo político.56 Sobre la base de este estudio, la pro- Esta idealización estaba influenciada por variables
puesta de Jost, denominada conservadurismo político ideológicas como la justificación del sistema, la
como cognición social motivada, intenta describir la creencia en un mundo justo (también en un mercado
estructura motivacional que predispone a los indivi- justo), la sdo, el rwa, el conservadurismo político y
duos a adherirse a ideologías políticas conservadoras. la justificación de la inequidad.58
En este modelo teórico, la expresión del conservadu-

Attitudes”, en Political Psychology, vol. 24, 2003; J. Duckitt, et al., “The Psychological Bases of Ideology and Prejudice: Testing a Dual Process
Model”, en Journal of Personality and Social Psychology, vol. 83, 2002; A. Van Hiel e Ivan Mervielde, “Explaining Conservative Beliefs and
Political Preferences: A Comparison of Social Dominance Orientation and Authoritarianism”, en Journal of Applied Social Psychology, vol. 32,
2002.
53
Vid. de Bob Altemeyer, “Highly Dominating, Highly Authoritarian Personalities”, en The Journal of Social Psychology, vol. 144, núm. 4,
2004; “The Other ‘Authoritarian Personality’”, en Mark Zanna (ed.), Advances in Experimental Social Psychology, vol. 30, Nueva York, Academic
Press, 1998 y The Authoritarian Specter, Cambridge, Harvard University Press, 1996.
54
B. Altemeyer, “Highly Dominating…”, op. cit.; Jim Sidanius y Felicia Pratto, Social Dominance: An Intergroup Theory of Social Hierarchy
and Oppression, Nueva York, Cambridge University Press, 1999; J. Sidanius, et al., “Racism, Conservatism, Affirmative Action, and Intellectual
Sophistication: A Matter of Principled Conservatism or Group Dominance?”, en Journal of Personality and Social Psychology, vol. 70, 1996; F.
Pratto et al., “Social Dominance Orientation: A Personality Variable Predicting Social and Political Attitudes”, en Journal of Personality and
Social Psychology, vol. 67, 1994.
55
J. T. Jost, “Political Ideology…”, op. cit.
56
J. T. Jost, “Political Conservatism…”, op. cit.
57
Jan Marc Rottenbacher et al., “Analizando el prejuicio: bases ideológicas del racismo, el sexismo y la homofobia en una muestra de
habitantes de la ciudad de Lima, Perú”, en Psicologia Política de la Associação Brasileira de Psicologia Política, vol. 11, núm. 22, 2011.
58
J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”, op. cit.

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Conservadurismo económico
Si bien resulta relativamente sencillo definir el con- hacia la intervención económica estatal, los progra-
servadurismo político, sucede lo contrario en el caso mas gubernamentales de reducción de la inequidad
del conservadurismo económico. Una de estas razones económica, los programas de ayuda social, así como
radica en que diversos autores suelen utilizar diferen- los sindicatos o asociaciones laborales.64 Por estos
tes términos para referirse a este último concepto: motivos, el término liberalismo aplicado a lo econó-
capitalismo de consumo,59 sistema de libre mercado mico no es lo mismo que el liberalismo aplicado a lo
o ideología del mercado justo y equitativo,60 sistema político.65
económico laissez-faire,61 ideología neoliberal.62 Otro Sobre la base de investigaciones previas,66 Jost
aspecto que genera cierto grado de confusión es que, propone que los conservadurismos económico y polí-
usualmente, son las propuestas económicas liberales tico pueden ser integrados en un modelo conceptual
las que actualmente son consideradas económica- ortogonal, en el cual, uno de los ejes es el conserva-
mente conservadoras. Esto es sencillo de aclarar. durismo social y el otro el económico. Aunque algunos
Por un lado, cuando una propuesta económica es estudios proponen que ambos son ideológicamen
considerada liberal es porque apoya la libre circulación te independientes entre sí,67 otras pesquisas han en-
de bienes y capitales y la libre competencia en lugar contrado correlaciones directas de mediana magnitud
de la regulación estatal.63 Por otro lado, cuando una entre ellos, en especial en [Link]. y Europa occiden-
propuesta política es considerada liberal es porque tal.68 En el mismo sentido, el estudio de Duriez propone
se la concibe como progresista o porque pretende que la independencia ideológica entre conservadu-
modificar las condiciones sociales actuales, en favor rismo social y económico, prevalente en los países
del bien común. de Europa oriental, parecería estar desapareciendo
En este sentido, Bobbio y sus colaboradores defi- a medida que estas sociedades y sus economías se
nen el conservadurismo económico como una prefe- han ido occidentalizando. 69 Por otro lado, diversas
rencia por la iniciativa económica privada y la libre investigaciones70 han encontrado que el rwa corre-
competencia, así como actitudes desfavorables laciona directamente de manera más intensa con el

59
M. Esteban, op. cit.
60
J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”, op. cit.
61
A. Bobbio, op. cit.
62
Bruno Amable, “Morals and Politics in the Ideology of Neo-Liberalism”, en Socio-Economic Review, vol. 9, 2010; J. T. Jost, “Fair Market
Ideology…”, op. cit.
63
A. Bobbio, op. cit.
64
Ibid.
65
Según J. T. Jost (“Political Conservatism…”, op. cit.), liberal se derivó en lo político del término librepensador, acuñado durante la
Ilustración del siglo xviii y la Revolución francesa, para referirse a aquellos que se oponían a cualquier dogma.
66
Jaime Napier y J. T. Jost, “The ‘Antidemocratic Personality’ Revisited: A Cross-National Investigation of Working Class Authoritarianism”,
en Journal of Social Issues, vol. 64, 2008; J. Duckitt, op. cit.
67
Michael H. Crowson, “Are all Conservatives alike? A Study of Psychological Correlates of Cultural and Economic Conservatism within a
U.S. Population Sample”, en Journal of Psychology: Interdisciplinary and Applied, vol. 143, núm. 5, 2009; Stephen Johnson y Joseph Tamney,
“Social Traditionalism and Economic Conservatism: Two Conservative Political Ideologies in the United States”, en The Journal of Social
Psychology, vol. 141, núm. 2, 2001.
68
J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”, op. cit.; J. Napier, op. cit.
69
Bart Duriez et al., “Authoritarianism and Social Dominance in Western and Eastern Europe: The Importance of the Sociopolitical Context
and of Political Interest and Involvement”, en Political Psychology, vol. 26, núm. 2, 2005.
70
J. Napier, op. cit.; Chris Sibley et al., “Effects of Dangerous and Competitive Worldviews on Right-Wing Authoritarianism and Social
Dominance Orientation over a Five-Month Period”, en Political Psychology, vol. 28, 2007; B. Duriez, op. cit.

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conservadurismo social, mientras que la sdo ha pre- Para concluir la revisión conceptual, se presenta a
sentado relaciones directas de mayor intensidad con el continuación, un panorama de lo que implica el térmi-
conservadurismo económico. Esto último sugiere que no democracia desde dos puntos de vista: como sis-
en el caso de las actitudes hacia temas económicos, tema político y forma de gobierno, y como concepto
la sdo puede considerarse la variable ideológica con o representación constituyente de la cultura política
mayor capacidad predictiva. subjetiva.

Democracia como sistema político


El término democracia se utiliza para designar un de- un vehículo para la legitimación del acceso al poder
terminado tipo de sistema político, regido por una político. Sartori propondrá entender la democracia
determinada racionalidad y legitimado a través de me- como: a) un principio de legitimidad, el cual puede ser
canismos particulares. Si bien se propone la existen- entendido como la capacidad del sistema para generar
cia de diversos tipos de democracia,71 en este acápite confianza en las instituciones políticas existentes
se intentará describir los aspectos fundamentales y y el convencimiento de que éstas son las más apro-
distintivos que permiten diferenciar a la democracia piadas para la sociedad;74 b) un sistema político que
de otros sistemas políticos. busca resolver problemas de ejercicio del poder y c)
La acepción primaria de este término es la que se un ideal.75
entiende en el ámbito político; en este sentido, la de- De acuerdo con este último aspecto, Dahl identifi-
mocracia política –condición que origina la democra- cará cinco criterios para que un determinado sistema
cia social y económica– está fundamentada, como se político pueda ser catalogado como democracia, per-
reconoce hoy en día, sobre la igualdad y la libertad mitiendo así alcanzar el ideal democrático: a) la par-
política lo cual conduce a Sartori a utilizar el concepto ticipación efectiva, que hace referencia a la igualdad
de democracia liberal para referirse a las democracias de oportunidades para expresar sus preferencias, razo-
contemporáneas.72 Su aproximación teórica permite nes y preguntas respecto a la agenda política; b) la
definir a la democracia como “[…] un sistema político existencia de igualdad de voto en la fase decisoria,
en el cual los ciudadanos ordinarios ejercen control que implica que cada voto debe ser tomado en cuenta
sobre las elites; y ese control está legitimado, [a por igual; c) la comprensión informada, bajo la cual,
través de] las normas aceptadas tanto por las elites debe existir una igualdad en el acceso a la información
como las no elites.”73 necesaria y suficiente como medio para realizar una
En un sistema democrático, la titularidad del po- elección política que pueda favorecer los intereses
der pertenece al pueblo mientras que el ejercicio del de cada ciudadano; d) el control de agenda, el cual
poder es confiado a los representantes periódicamente permite al pueblo decidir qué cuestiones deben ser
elegidos. Dicho de otro modo, es un sistema político sometidas a un proceso democrático y e) la inclusión,
que se constituye a través de la participación y la in- que debe abarcar a todos los ciudadanos adultos a ex-
clusión social y en el que se considera que el sufragio, cepción de las personas con deficiencias mentales.76
mecanismo de representación del poder popular, es

71
Para tener una visión más completa de los tipos de democracia que se han propuesto, se sugiere revisar la obra de Robert A. Dahl.
72
Giovanni Sartori, Elementos de teoría política, Madrid, Alianza Editorial, 2005.
73
Gabriel Almond y Sidney Verba, The Civic Culture: Political Attitudes and Democracy in Five Nations, Nueva Jersey, Princeton University
Press, 1963, p. 136.
74
Jorge Alonso (coord.), Cultura política y educación cívica, México, Miguel Ángel Porrúa, 1994.
75
G. Sartori, op. cit.
76
Robert Alan Dahl, Democracy and its Critics, New Heaven, Yale University Press, 1989.

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Dahl propuso el concepto de poliarquía,77 que poliarquistas, aceptan todos los principios de este sis-
implica una aproximación imperfecta al estado ideal tema de gobierno. Sin embargo, otros ciudadanos, con
de la democracia, la cual se soporta sobre dos ejes determinados perfiles políticos (e. g., limitadores del
centrales: a) la inclusión, entendida como las varia- poder, comprobadores del poder, delegadores del poder),
ciones en la proporción de la población con derecho a sólo aceptan algunos de los principios democráticos
participar en un plano más o menos igual en el control mientras que rechazan otros. Estos autores encon-
y la impugnación de la conducta del gobierno y b) la traron, además, que la ideología política en términos
contestación, que refleja la variación en la oportuni- del continuo izquierda/derecha, estaba relacionada
dad, libre de restricciones, que tienen los ciudadanos con el apoyo a la poliarquía: las personas orientadas
para formular sus preferencias, indicar estas preferen- hacia la izquierda tendían a ser más poliárquicos que
cias a sus conciudadanos y al gobierno por medio de los partidarios de la derecha.81 En esta misma línea,
la acción individual o colectiva y para que sus puntos un estudio realizado en Chile durante 2010, encontró
de vista puedan influir sobre las acciones del gobier- una relación inversa entre el apoyo a la democracia y
no.78 En este escenario poliárquico, el gobierno debe la ideología política de derecha y una relación directa
garantizar las siguientes instituciones básicas: elec- entre el apoyo al sistema democrático y la orientación
ciones libres y legítimas, funcionarios electos en política de izquierda.82
dichas elecciones, el sufragio universal, el derecho a Por otro lado, el Barómetro de las Américas ha pro-
ocupar cargos públicos, la libertad de expresión, la porcionado evidencia que soporta la idea de que, a
pluralidad en las fuentes de información y la libertad pesar de la crisis económica de 2008, el apoyo a la
de asociación.79 democracia en América Latina, en términos generales,
Por su parte, Carlin y Singer realizaron un estudio en no ha disminuido entre 2008 y 2010. El Perú es un
doce democracias latinoamericanas80 en el que evalua- caso particular, en la medida en que el nivel de apoyo
ron el apoyo hacia los derechos básicos, las libertades a la democracia no sólo es el más bajo entre todos los
y las prácticas asociadas con la poliarquía. Este estudio registrados en Latinoamérica durante 2010, sino que
pudo encontrar que algunos ciudadanos, denominados además disminuyó entre 2008 y 2011.83

Democracia como concepto de la cultura política subjetiva


Si se toma como punto de partida la propuesta de componen la cultura política contemporánea en oc-
Koselleck, es posible proponer que democracia re- cidente, por lo menos desde el siglo xix.84 Asimismo,
presenta uno de los conceptos fundamentales que la cultura política puede ser entendida como el “[…]

77
Según Dahl, la poliarquía se refiere al conjunto de arreglos institucionales que permiten la oposición pública frente al gobierno y es-
tablecen el derecho a participar en la política.
78
Michael Coppedge y Wolfgang H. Reinicke, “Measuring Polyarchy”, en Studies in Comparative International Development, vol. 25, núm.
1, 1990.
79
Vid. de R. A. Dahl, Regimes and Oppositions, New Heaven, Yale University Press, 1973; Polyarchy: Participation and Opposition, New
Heaven, Yale University Press, 1971 y Political Oppositions in Western Democracies, New Haven, Yale University Press, 1966.
80
El estudio se realizó en Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Uruguay y
Venezuela.
81
Ryan E. Carlin y Matthew M. Singer, “Support for Polyarchy in the Americas”, en Comparative Political Studies, vol. 44, 2011.
82
Pedro Aravena Lavín, “¿Es el crecimiento económico suficiente para apoyar la democracia? Lecciones del caso chileno”, en giga Working
Paper, núm. 143, agosto de 2010.
83
Barómetro de las Américas, en Mitchell A. Seligson et al. (coords.), Cultura política de la democracia en Perú, 2010. Consolidación Demo-
crática en las Américas en Tiempos Difíciles, Lima, iep/Vanderbilt University, 2010.
84
Reinhart Koselleck, Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos, Barcelona, Paidós, 1993.

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repertorio de imágenes [representaciones] y hábitos Si bien no se han encontrado estudios empíricos


[conducta] que definen las relaciones de poder en el que lo soporten, es razonable sostener que el concepto
interior de una sociedad”,85 teniendo en cuenta ade- de democracia que maneja el limeño promedio es bas-
más que según Aljovín y Jacobsen, las relaciones de tante simple y poco complejo a nivel semántico y que
poder son transversales a todo proceso político y que gravita alrededor de una serie de otras represtaciones
necesariamente se basan en dimensiones subjetivas, estrechamente vinculadas con la experiencia cotidia-
culturales, institucionales y de intereses.86 na: el ejercicio del voto en elecciones, la ausencia de
Portocarrero y Oliart sugieren, a su vez, que la cul- un gobierno militar, la libertad individual, la capaci-
tura política se va configurando desde la niñez y la dad de libre circulación geográfica, el derecho a un
adolescencia durante la interacción social en el espacio juicio justo, etcétera.
escolar87 a través de un proceso que ha sido denomina- En este sentido, la tipología de las culturas polí-
do por Berger y Luckmann como socialización secunda- ticas propuesta por Almond y Verba90 puede dar luces
ria.88 A este nivel, los conceptos que forman la cultura acerca de los tipos de cultura política que podrían
política se adquieren y se configuran sobre la base de poseer los limeños. En la clasificación de los autores, la
información poco compleja a nivel semántico, por lo cultura política parroquial existe cuando los ciudadanos
que representan una versión naïf de las definiciones no están completamente conscientes de la presencia
conceptuales de los términos que se utilizan en el vo- de un gobierno central y no confieren mucha impor-
cabulario político formal. Con el tiempo, las personas tancia al desarrollo de la esfera política. En el caso de
van interiorizando estos conceptos que terminan de las culturas políticas súbditas, las personas suelen estar
consolidarse en la adultez como una cultura política conscientes de la presencia del gobierno central, pero
subjetiva, lo cual no significa necesariamente que asumen una actitud pasiva respecto a éste, involucrán-
se complejicen semánticamente o se consoliden en dose únicamente con los productos tangibles u ob-
la mente de las personas como sólidas definiciones servables del sistema político y no con las propuestas
conceptuales. A pesar de que se propone que incluso de políticas públicas más generales. Finalmente, el
la mayoría de las personas adultas sólo poseería con- último tipo de cultura política propuesto por estos dos
ceptos políticos sumamente simples, el uso de estas investigadores es la cultura política participativa, en la
representaciones sencillas resulta de gran utilidad que los ciudadanos están completamente conscientes
pragmática, en la medida en que guían las actitudes, del papel que posee el gobierno central y se involucran
opiniones y acciones políticas de los individuos co- activamente, tanto con los productos tangibles como
munes.89 Sobre la base de la reflexión previa, podría con la estructuración e implementación de políticas
resultar arriesgado asumir que la mayoría de los ha- públicas. Según los autores, el requisito para que exis-
bitantes de Lima, inclusive aquellos que han cursado ta un sistema democrático relativamente estable es
estudios superiores universitarios, poseen una con- la existencia de una cultura política balanceada, que
cepción clara, precisa y compleja de lo que significan combine tanto la participación como la indiferencia.91
los términos democracia o neoliberalismo. Esta afirmación se basa en el hecho de que las culturas

85
Gonzalo Portocarrero Maish et al., (eds.), Cultura política en el Perú. Tradición autoritaria y democratización anómica, Lima, pucp/up/iep,
2010, p. 7.
86
Cristóbal Aljovín y Nils Jacobsen, (eds.), Cultura política en los Andes (1750-1950), Lima, Fondo Editorial unmsm/ifea, 2007.
87
G. Portocarrero Maish y Patricia Oliart, El Perú desde la escuela, Lima, Instituto de Apoyo Agrario, 1989.
88
Peter Berger y Thomas Luckmann, La construcción social de la realidad, Buenos Aires, Amorrortu, 1972.
89
G. Portocarrero Maish, Cultura Política en el Perú… op. cit.
90
G. Almond, y S. Verba, op. cit.
91
Ibid.

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políticas parroquiales, en las que los individuos son su- del país. Se analizaron los resultados a partir de tres
mamente obedientes frente a las autoridades, tienden hipótesis:
a dar pie a sistemas políticos autoritarios,92 mientras • H : el rwa y la sdo, correlacionados entre sí, deben
1
que las culturas políticas muy participativas, donde se ejercer influencia directa sobre la orientación po-
produce la denominada explosión de la participación, lítica de derecha y la justificación de la inequidad,
suelen presentar problemas ligados a la capacidad del respectivamente.
sistema político para procesar y gestionar de manera • H : la orientación política de derecha tiene que
2
adecuada las demandas de la población.93 ejercer una influencia directa sobre la justifica-
El presente estudio podría dar algunas luces acer- ción de la inequidad, la misma que debe influir
ca de los tipos de cultura política que pudieran poseer directamente sobre el apoyo al modelo económico
los habitantes de la ciudad de Lima, de acuerdo a la ti- neoliberal e inversamente sobre el apoyo al siste-
pología propuesta de Almond y Verba, al indagar acer- ma político democrático.
ca de los niveles de interés o involucramiento en los • H : el apoyo al modelo económico neoliberal debe
3
asuntos políticos del país. ejercer influencia directa sobre el desinterés en
A partir de la revisión bibliográfica presentada, los asuntos políticos del país.
esta investigación tiene como objetivo analizar las
relaciones entre la ideología política conservadora El conjunto de relaciones propuestas en estas tres
–evaluada a través del rwa, la sdo, la justificación de hipótesis se encuentran graficadas en el modelo hipo-
la inequidad y la orientación política de derecha–, tético (ver infra figura 1). Finalmente, es necesario ad-
el apoyo a la democracia como sistema político, el vertir que este estudio no tuvo como objetivo indagar
respaldo al neoliberalismo como sistema económico acerca de la representación social de democracia que
y el (des)interés personal por los asuntos políticos pudieran poseer los participantes de la muestra.

Método
Participantes un 23.8% en uno medio-alto, un 9.4% en uno medio-
bajo, un 2.2% en un nse alto y sólo un 0.4% en uno
El reclutamiento de los participantes se realizó a bajo. Los participantes provienen en general, de
través un muestro de tipo no-probabilístico inten- 33 distritos de la ciudad de Lima Metropolitana y
cional. Los integrantes de la muestra final (n = 279) el Callao.
fueron adultos jóvenes de la ciudad de Lima cuyas
edades fluctúan entre un mínimo de 18 y un máximo
de 35 años (me = 23.69, de = 3.40). El 53.4% son hom- Variables, instrumentos y medidas
bres y el 46.6% mujeres. La mayoría, el 60.2%, son
estudiantes universitarios y un 21.5% egresados de 1. Orientación Política de Derecha: se utilizó un
instituciones de educación superior, mientras que solo ítem cuya consigna fue: Normalmente, en tér-
el 18.3% restante manifestó poseer otros niveles minos de orientación o simpatías políticas la gente
educativos. Con respecto a su nivel socioeconómico se ubica en un continuo que va desde la “Izquierda”
(nse), la mayoría (64.3%) se ubicó en un nse medio, hasta la “Derecha”. Quisiéramos que haga el ejercicio

92
Michael Thompson et al., Cultural Theory, Colorado, West View Press, 1990.
93
G. Almond y S. Verba, op. cit.

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de ubicarse usted mismo en ese continuo según la utilizado por la Corporación Latinobarómetro.97 El
siguiente escala, donde: 1= “de izquierda” y 6= “de cuestionario está compuesto de 13 ítems cuya opción
derecha”. Un mayor puntaje en este ítem indica una de respuesta es una escala Likert de seis puntos donde:
orientación hacia la derecha ideológica. 1= “totalmente en desacuerdo” y 6= “totalmente de
2. rwa: se utilizó una versión traducida al caste- acuerdo”. La escala de 13 ítems presentó un adecuado
llano de la versión de la Escala de Autoritarismo de nivel de confiabilidad (α= .76). Asimismo, se preguntó
Ala Derecha de Zakrisson,94 la misma que ha obtenido a los participantes: ¿Si usted tuviera que elegir entre
niveles adecuados de confiabilidad en muestra lime- la democracia y el desarrollo económico sin democra-
ñas.95 El instrumento está compuesto de 15 ítems cia, qué diría que es más importante?, ofreciéndo-
cuya opción de respuesta es una escala Likert de seis les dos alternativas de respuesta: a) La democracia
puntos donde: 1= “totalmente en desacuerdo” y 6= es más importante y b) El desarrollo económico es más
“totalmente de acuerdo”. En el presente estudio, esta importante.
escala presentó un adecuado nivel de confiabilidad 6. Apoyo al Modelo Económico Neoliberal: se
(α= .79). utilizó una adaptación de la escala utilizada por Ro-
3. sdo: se utilizó la versión traducida al castella- ttenbacher y De la Cruz98 para medir actitudes favo-
no por Montes-Berges y Silván-Ferrero96 de la Escala rables hacia el crecimiento económico basado en la
de Orientación hacia la Dominancia Social. La opción de exportación de materias primas (minerales), la defensa
respuesta es una escala Likert de seis puntos donde: de la propiedad privada y la no intervención del Estado
1= “totalmente en desacuerdo” y 6= “totalmente de sobre la economía del país. La escala contiene 17 ítems
acuerdo”. Este instrumento presentó un alto nivel cuya opción de respuesta es una escala Likert de seis
de confiabilidad para el caso del presente estudio puntos donde: 1= “totalmente en desacuerdo” y 6=
(α= .82). “totalmente de acuerdo”. El instrumento de 17 ítems
4. Justificación de la Inequidad: se elaboró presentó un alto nivel de confiabilidad (α= .86).
una escala de cinco ítems con enunciados como: La 7. Desinterés por la Política del País: se utilizó
desigualdad económica es un hecho natural. Por más una escala de dos ítems: ¿En qué medida está usted inte-
que se desarrolle nuestro país, siempre habrá ricos y resado por la política? y ¿Con qué frecuencia habla usted
pobres. La opción de respuesta es una escala Likert sobre política con sus amigos o familiares? La opción de
de seis puntos donde: 1= “totalmente en desacuerdo” respuesta del primer ítem fue una escala Likert donde:
y 6= “totalmente de acuerdo”. La escala de cinco 1= “nada interesado”, 2= “no muy interesado”, 3= “bas-
ítems presentó un adecuado nivel de confiabilidad tante interesado” y 4= “muy interesado”. Las opción
(α= .75). de respuesta del segundo ítem fue: 1= “nunca”, 2= “a
5. Apoyo al Sistema Político Democrático: se veces”, 3= “frecuentemente” y 4= “muy frecuentemen-
utilizó el cuestionario sobre Apoyo a la Democracia te”. Los dos ítems fueron recodificados (invertidos) para

94
Ingrid Zakrisson, “Construction of a Short Version of the Right-Wing Authoritarianism (rwa) Scale”, en Personality and Individual Diffe-
rences, vol. 39, 2005.
95
J. M. Rottenbacher y Marco de la Cruz, “Ideología política y actitudes hacia la minería en el Perú. Crecimiento económico, respeto por
las formas de vida tradicionales y ambientalismo”, en Liberabit, vol. 18, núm. 1, 2012 (en prensa); J. M. Rottenbacher y Mathias Schmitz,
“Conservadurismo político y tolerancia hacia comportamientos transgresores”, en Psicología Política de la Universidad de Valencia, vol. 44,
2012 (en prensa).
96
Miguel Moya y Elena Morales-Marente, “Reacciones psico-políticas ante los ataques terroristas del 11 de marzo de 2004”, en Revista de
Psicología Social, vol. 20, 2005.
97
Latinobarómetro, Informe 2009, Santiago de Chile, Corporación Latinobarómetro, 2009, en [Link]
LATBD_Latinobarometro_Informe_2009.pdf
98
J. M. Rottenbacher y M. de la Cruz, op. cit.

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posteriormente calcular el promedio simple de ambos. Finalmente, la información fue centralizada por los
El promedio obtenido fue denominado Desinterés por investigadores y analizada a través de los paquetes
la política del país. La escala de dos ítems presentó un estadísticos spss© 19 y amos© 20.
nivel adecuado de confiabilidad (α= .77).

Análisis de los datos


Procedimiento
En primer lugar, se realizaron análisis de confiabilidad
Inicialmente se elaboró el cuestionario que contenía para todas las escalas utilizadas y se calcularon los
el consentimiento informado, los instrumentos pa- puntajes totales obteniendo como resultado las siete
ra la medición de las variables de estudio, así como variables del estudio. En segundo lugar, se realiza-
una sección de datos sociodemográficos. El levan- ron pruebas t de igualdad medias para comparar los
tamiento de la información estuvo a cargo de 25 puntajes de las variables entre el grupo de personas
estudiantes del penúltimo semestre de la carrera de que eligieron la democracia como más importante
psicología social de la Pontificia Universidad Católica y los que eligieron el crecimiento económico como
del Perú (pucp). Se contactó a los participantes en el más importante. En tercero, se realizaron análisis de
campus universitario de la pucp. Todos los participan- correlación paramétrica. Posteriormente, se contras-
tes llenaron el cuestionario de manera voluntaria y taron tres modelos de ecuaciones estructurales, uno
en todo momento se les recordó que podían finalizar hipotético y dos modelos alternativos, utilizando el
el llenado de los instrumentos si así lo deseaban. paquete estadístico amos© 20.

Resultados
Democracia vs. crecimiento económico sin portante fueron denominados “democráticos”, mien-
democracia tras que aquellos que eligieron el crecimiento eco-
nómico sin democracia fueron denominados “neoli-
Cuando se preguntó a los participantes: ¿Si Ud. tuviera berales no-democráticos”. Según los resultados de la
que elegir entre la democracia y el desarrollo económico prueba t de igualdad de medias se puede sostener que
sin democracia, qué diría que es más importante?, el el grupo denominado “neoliberales no-democráticos”
85.5% de la muestra (224 participantes) manifestó presenta puntajes más altos en la sdo, la Orientación
que la democracia es más importante que el creci- Política de Derecha, la Justificación de la Inequidad
miento económico, mientras que un 14.5% (38 par- y el Apoyo al Modelo Económico Neoliberal. Por el
ticipantes) expresó que es preferible el crecimiento contrario, los denominados “democráticos” puntúan
económico, inclusive bajo un régimen político no más alto en el Apoyo al Sistema Político Democrático.
democrático. Para simplificar el análisis, los partici- El detalle de estas diferencias se presenta en la gráfica
pantes que eligieron la democracia como lo más im- 1 (ver infra, Anexo 1).

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Análisis de correlación paramétrica

Tabla 1
Matriz de correlación entre las variables del estudio

1 2 3 4 5 6 7 ME DE Escala

1. sdo – 0.34** 0.22** 0.41** 0.41** -0.34** 0.11 2.49 0.70 1-6

2. rwa – 0.31** 0.28** 0.36** *0.06 0.33** 3.26 0.74 1-6

3. Orientación Política de Derecha – 0.28** 0.33** 0.01 0.25** 3.71 1.00 1-6

4. Justificación de la Inequidad – 0.35** -0.09 0.20** 3.62 1.02 1-6

5. Apoyo al modelo Económico Neoliberal – -0.15* 0.25** 2.79 0.74 1-6

6. Apoyo al Sistema Político Democrático – 0.02 4.43 0.68 1-6

7. Desinterés por la Política del País – 2.59 0.69 1-4

**p ≤ 0.01: *p ≤ 0.05

Fuente de elaboración propia.

En la tabla 1 se puede observar que, excepto el Análisis de ecuaciones estructurales


Apoyo al Sistema Político Democrático y el Desinterés
por la Política del País, las otras cinco variables de a) Contraste del modelo hipotético (Modelo 1). Sobre
este estudio correlacionaron entre sí de forma directa la base las tres hipótesis de este estudio se propuso
y significativa. Las correlaciones de mayor intensidad el Modelo 1 cuyo diagrama grafica las relaciones que
se presentaron entre la sdo y la Justificación de la fueron propuestas de manera hipotética. Este modelo
Inequidad y entre la sdo y el Apoyo al Modelo Econó- hipotético no presentó indicadores de un adecuado
mico Neoliberal. ajuste.
Figura 1
Modelo 1: Diagrama estructural del modelo hipotético

Orientación política Apoyo al modelo


RWA
de derecha económico neoliberal

Desinterés por la
política del país

Justificación de la Apoyo al sistema


sdo
inequidad (inverse) político democrático

Fuente de elaboración propia.

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En primer lugar, según los criterios propuestos por b) Contraste de dos modelos alternativos (Mode-
Ruiz, Pardo y San Martín,99 y considerando inicialmen lo 2 y Modelo 3). Debido a que el Modelo 1 no pre-
te el estadístico Chi-cuadrado, se puede sostener que sentó un buen grado de ajuste, se propuso el Modelo
la hipótesis nula acerca de que todos los errores del 2 en el cual se eliminó la variable Justificación de la
modelo son iguales a cero se rechaza en el modelo Inequidad y se planteó que el sdo ejercería una in-
1 (χ2(13) = 101.663, p < .001), lo que indica que el fluencia directa sobre el Apoyo al Modelo Económico
modelo no presenta un buen grado de ajuste. Ade- Neoliberal. También se planteó que tanto el rwa como
más, según Ruiz y colegas, otro indicador de ajuste la Orientación Política de Derecha debían ejercer
es el cociente entre el Chi-cuadrado y los grados de una influencia directa sobre el Desinterés por la Po-
libertad (χ2/gl), el mismo que debe ser menor a 3, lítica del País. En el Modelo 2 se acepta la hipótesis
lo que tampoco se cumple para el Modelo 1 (χ2/gl = nula acerca de que todos los errores del modelo son
7.820). Asimismo, los indicadores cfi, nfi, tli e ifi, iguales a cero (χ2(6) = 8.617, p = .196). Este Modelo
deben ser mayores a 0.95 (cercanos a 1), y el rmsea alternativo presentó además un adecuado nivel de
debe ser menor a 0.05 para establecer que existe un ajuste según los indicadores previamente descritos
muy buen ajuste del modelo.100 (χ2/gl = 1.436, cfi = 0.987, nfi = 0.960, tli = 0.953,
Estos criterios no se cumplieron en el caso del Mo- ifi = 0.988, rmsea = 0.040 (90%ci = 0.001 ≤ 0.040 ≤
delo 1 (cfi = 0.662, nfi = 0.650, tli = .273, ifi = 0.681, 0.094)).
rmsea = 0.157 (90%ci = 0.129 ≤ 0.157 ≤ 0.186)).

Figura 2
Modelo 2: Diagrama estructural del primer modelo alternativo

e1
1

***p < 0.001; **p < 0.01; *p < .0.05 Orientación política
de derecha
0.41*** 0.15*** e3
1
0.10*
0.19**
Apoyo al modelo
rwa
económico neoliberal
0.23***
0.12* e2
1

0.18*** Desinterés por la política


0.32*** del país

e4
1
-0.33***
Apoyo al sistema
sdo
político democrático

Fuente de elaboración propia.

99
Miguel Ruiz et al., “Modelos de Ecuaciones Estructurales”, en Papeles del Psicólogo, vol. 31, núm. 1, 2010.
100
Ibid; Rex Kline, Principles and Practice of Structural Equation Modeling, Nueva York, Guilford, 2005; Randall Schumacker y Richard Lomax,
A Beginner’s Guide to Structural Equation Modeling, Mahwah, NJ, Erlbaum, 2004; Kenneth Bollen, “A New Incremental Fit Index for General
Structural Equation Models”, en Sociological Methods & Research, vol. 17, núm. 3, 1989.

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Finalmente, se propuso el Modelo 3 en el que la de que todos los errores del modelo son iguales a 0.
única diferencia con respecto al Modelo 2 radica en que En segundo lugar, el cociente entre el Chi-cuadrado
se propone que el Desinterés por la Política del País y los grados de libertad es bastante menor a 3 (χ2/gl
influye sobre el Apoyo al Modelo Económico Neoliberal = 1.245). Los demás indicadores de ajuste presentan
y no al revés. Este modelo alternativo, que plantea valores mayores a los del Modelo 2 y bastante más
una relación de influencia no prevista en las hipótesis cercanos a 1 (cfi = .993, nfi = .966, tli = .974, ifi =
del estudio, presentó, sin embargo, mejores indicado 0.993), mientras el rmsea, es menor al del Modelo 2 y
res de ajuste. En primer lugar, según el valor de Chi- bastante menor a 0.05 rmsea = .030 (90%ci = 0.001
cuadrado (χ2(6) = 7.471, p = .279), se acepta la hipótesis ≤ .030 ≤ .087).

Figura 3
Diagrama estructural del segundo modelo alternativo
(Modelo 3)

e1
1
***p < 0.001; **p < 0.01; *p < .0.05
Orientación política
de derecha

0.41*** 0.13** e3
0.11** 1

0.16**
Apoyo al modelo
rwa
económico neoliberal

0.26***
0.14* e2
1

0.18*** Desinterés por la política


0.32*** del país

e4
1

-0.33***
Apoyo al sistema
sdo
político democrático

Fuente de elaboración propia.

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En la tabla 2 se presentan de forma comparativa, los estadísticos de ajuste de los tres modelos propuestos.

Tabla 2
Indicadores de ajuste de los modelos estructurales propuestos

Modelo 2
/gl cfi nfi tli ifi rmsea

Modelo hipotético (Modelo 1) 7.80 0.662 0.650 0.273 0.681 0.157

Primer modelo alternativo (Modelo 2) 1.436 0.987 0.960 0.953 0.988 0.040

Segundo modelo alternativo (Modelo 3) 1.245 0.993 0.966 0.974 0.993 0.030
Fuente de elaboración propia.

Discusión evaluar el apoyo a la democracia es el que utilizó La-


tinobarómetro en 2009. La idea de democracia que
En primer lugar es necesario precisar las dos limitacio- se presenta en este cuestionario es básicamente un
nes principales de este estudio. La primera radica en tipo de gobierno opuesto a un sistema autoritario en
la no aleatoriedad en la selección de los participantes el que no se respetan los derechos de las personas y
lo que limita la generalización de los resultados a la libertad individual. En ese sentido, ideas como la
grupos muy similares al de la muestra (estudiantes y libertad de acción, la libertad de expresión y de opi-
egresados universitarios de la ciudad de Lima), y ello nión, así como el ejercicio del voto, están presentes
incluso bajo ciertas condiciones. En segundo lugar, en los enunciados que conforman este instrumento.
hubiera sido recomendable utilizar la escala sobre Con respecto al cuestionario que evaluó el apoyo
ideología del mercado libre y justo de Jost en lugar de al modelo económico neoliberal, éste se centra en
la utilizada anteriormente por Rottenbacher y De la la idea de un crecimiento económico generado al
Cruz. Sin embargo, esta decisión fue tomada debi- interior de un sistema donde la libre competencia y la
do a que no se cuenta aún con una versión en español inversión extranjera están poco o nada reguladas por
de la primera y porque el instrumento elaborado por el Estado. Como se mencionó en la revisión concep-
la segunda ha sido previamente utilizado en un estu- tual, tanto democracia como neoliberalismo pueden
dio que relacionó las actitudes hacia el crecimiento estar representados en el imaginario de la muestra de
económico, la inversión privada y la ideología políti- forma poco compleja a nivel semántico sobre la base
ca, obteniendo adecuados niveles de confiabilidad y de conceptos enraizados en la experiencia cotidiana.
resultados consistentes con la revisión teórica. Estas Se puede sostener, que el apoyo a la idea general de
dos limitaciones deben ser tomadas en cuenta para libertad está presente en ambos cuestionarios; sin
la realización de futuras investigaciones y para la embargo, la noción de inclusión social, tal y como ha
interpretación de los resultados obtenidos. sido propuesta desde el concepto de poliarquía, no
Si bien este estudio no tuvo como objetivo in- está presente en el instrumento que evalúa el apoyo
dagar acerca de las representaciones de democracia al neoliberalismo.
o neoliberalismo que pudieran estar presentes en el En primer lugar, los resultados deben ser discuti-
imaginario de los participantes, es necesario hacer dos a partir de las hipótesis del estudio. La primera
algunas precisiones acerca de las ideas que están (H1) proponía que el rwa y la sdo, correlacionados
presentes en los cuestionarios que evaluaron el entre sí, debían ejercer influencia directa sobre la
apoyo al sistema democrático y el apoyo al modelo orientación política de derecha y la justificación de
económico neoliberal. El cuestionario utilizado para la inequidad, respectivamente. Se cumplió la hipótesis

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acerca de la correlación directa entre la sdo y el rwa. ambas actitudes están estrechamente vinculadas,
Además, también se confirmó la influencia que ejerce tanto así, que resulta muy difícil precisar cuál de ellas
el rwa sobre la orientación política de derecha. Con influye sobre la otra. Se podría llegar a hipotetizar que
respecto a la sdo, se puede sostener que implica por en una primera fase de ejecución de políticas neoli-
sí misma una tendencia hacia la justificación de la berales, son éstas las que producen una disminución
inequidad, por lo que en los dos modelos estructurales en el involucramiento político de los individuos y que
alternativos se eliminó esta variable por considerarla posteriormente, una vez establecidas como el sistema
redundante con respecto a la sdo. Al parecer, la sdo económico predominante y consolidada una sociedad
y la justificación de la inequidad estarían evaluando de consumo, es el propio desinterés por la política,
una actitud sociopolítica muy similar. también consolidado, el que influye sobre el apoyo a
Al eliminar de los modelos estructurales la justifica- un modelo económico supuestamente apolítico.
ción de la inequidad, la segunda hipótesis del estudio Por otro lado, es importante notar que la orien-
(H2) no resultó viable. Ella sostenía que la orientación tación política de derecha influyó sobre el desinterés
política de derecha debía ejercer una influencia directa en la política, lo que resulta relativamente coherente,
sobre la justificación de la inequidad, la misma que puesto que, como se había señalado, las ideologías
debía influir directamente sobre el apoyo al modelo de derecha tienden a favorecer el mantenimiento del
económico neoliberal e inversamente sobre el apoyo al status quo antes que el cambio social que, general-
sistema político democrático. Sin embargo, como ya se mente, es promovido por las personas de izquierda o
mencionó, al remplazar la justificación de la inequidad progresistas101 y que constituye finalmente, el objetivo
por la sdo dos de las relaciones propuestas se cum- de la acción política.
plieron: la sdo ejerció una influencia directa sobre el En general, los resultados sugieren que una ideo-
apoyo al modelo económico neoliberal y una influencia logía política conservadora en lo social –expresa-
inversa sobre el apoyo al sistema político democrático da a través del autoritarismo de ala derecha (rwa),
(ver supra figuras 2 y 3). La tercera hipótesis (H3) que la orientación hacia la dominancia social (sdo) y la
proponía que el apoyo al modelo económico neoliberal orientación política de derecha– influye directamen-
debía ejercer influencia directa sobre el desinterés en te sobre el apoyo al modelo económico neoliberal, y
los asuntos políticos del país, se cumplió en el Modelo que esta influencia se expresa con mayor intensidad
2 (ver supra figura 2). Sin embargo, la direccionalidad a través de la sdo. Esto corrobora lo propuesto por
de esta relación resulta difícil de precisar debido a estudios anteriores102 que proponen que, en relación
que en el Modelo 3 fue el desinterés por la política del con las preferencias económicas, la orientación ha-
país la que ejerció influencia directa sobre el apoyo al cia la dominancia social es la variable que posee una
modelo económico neoliberal. mayor capacidad explicativa. En este sentido, los
Esto último lleva a plantear dos interrogantes cen- resultados del presente estudio corroboran en gran
trales: ¿qué es lo que sucede primero? ¿Es el desinterés medida los resultados obtenidos por Jost y sus co-
por los asuntos políticos, es decir una apatía política, lo laboradores acerca de la relación entre la sdo, la
que influye sobre el apoyo hacia las políticas económicas justificación de la inequidad y el apoyo a la ideología
neoliberales o, más bien, es la revés, que las políticas de libre mercado.103
neoliberales conducen a una apatía política? Sobre la Por otro lado, resulta llamativo que el autori-
base de los resultados sólo se puede sostener que tarismo de ala derecha y la orientación política de

101
J. T. Jost, “Political Ideology...”, op. cit.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology...”, op. cit.; N. Bobbio, op. cit.
102
J. Napier, op. cit.; C. Sibley, 2007, op. cit.; B. Duriez, op. cit.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology...”, op. cit.
103
J. T. Jost, “Fair Market Ideology...”, op. cit., p. 1.

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derecha hayan ejercido una influencia directa sobre dió, era que el autoritarismo –expresado a través del
el apoyo al modelo económico neoliberal. Esto estaría rwa– y la justificación de la inequidad que pudiera
sugiriendo que en ciertos grupos sociales de Lima expresar la orientación política de derecha, ejercerían
(sectores medios y medio-altos) existe una asocia- una influencia inversa sobre el apoyo a la democracia.
ción directa entre el conservadurismo social y el Para poder comprender este resultado no previsto,
económico, tal como lo han propuesto algunas inves- es necesario precisar que el rwa expresa también un
tigaciones en el caso de las democracias de Europa alto grado de apoyo hacia las autoridades percibidas
occidental y [Link].104 como legítimas y a las normas que éstas promueven,
Asimismo, los resultados proponen que una orien- así como un apego por las tradiciones.107 Es posible
tación hacia la dominancia social influye inversamen- llegar a sugerir, que a más de 30 años del fin del último
te sobre el apoyo al sistema político democrático. gobierno abiertamente dictatorial y militar en el Perú
Este hallazgo concuerda parcialmente con algunos (1968-1980), la democracia puede haberse convertido
estudios previos, en los cuales se encontró una rela- en el sistema político percibido como legítimo, incluso
ción inversa entre la orientación política de derecha por las personas con tendencia hacia el autoritarismo.
y el apoyo a la democracia.105 Sobre la base de estos No se debe olvidar que el régimen de Alberto Fujimori
estudios, se esperaba que las variables vinculadas utilizó las reglas de juego democráticas para legitimar
con el conservadurismo político (rwa, sdo y orienta- y llevar adelante un gobierno autoritario. En este sen-
ción política de derecha) estuvieran inversamente tido, y parafraseando a Flores-Galindo, en lugar de la
relacionadas con el apoyo al sistema político demo- tradición autoritaria108 que él advertía para las décadas
crático. Esto último se pudo observar en el caso de anteriores a 1980, el Perú podría estar experimentan-
la sdo, lo que no resulta extraño pues ésta expresa do, hacia la segunda década del siglo xxi, una tradición
una preferencia por las relaciones sociales asimé- democrática. En ese sentido, resulta llamativo que el
tricas y jerárquicas, así como por el predominio de 85.5% de la muestra haya manifestado que la democra-
ciertos grupos y la subordinación de otros.106 Estas cia es más importante que el crecimiento económico,
actitudes jerarquizantes y la visión del mundo social aunque no se debe olvidar que el 14.5% de la muestra
que expresan, no son compatibles con determinados se inclina hacia el crecimiento económico incluso bajo
valores democráticos o poliárquicos como la igualdad la ausencia de democracia. Este 14.5% –que, con el fin
de derechos, la inclusión social, la participación de de simplificar el análisis, fue denominado “Neoliberales
las mayorías y las minorías, el respeto por la dife- no-democráticos”– presentó, además, puntuaciones
rencia, etcétera. más altas en la sdo, en la orientación política de dere-
Otro resultado que resulta especialmente intere- cha, en la justificación de la inequidad y en el apoyo al
sante es la nula asociación observada entre el auto- modelo económico neoliberal, así como puntuaciones
ritarismo de ala derecha (rwa), la orientación política menores en el apoyo al sistema democrático en com-
de derecha y el apoyo al sistema democrático. Un paración con el 85.5% que fue denominado “Democrá-
resultado que se esperaba encontrar, y que no suce- ticos”. Esto último corrobora que tanto la sdo como

104
B. Duriez, op. cit.; J. T. Jost, “Political Ideology...”, op. cit.; J. Napier, op. cit.;
105
R. E. Carlin y M. M. Singer, op. cit.; P. A. Lavín, op. cit.
106
B. Altemeyer, “Highly Dominating…”, op. cit.; F. Pratto, op. cit.
107
Vid. de B. Altemeyer, “Highly Dominating…”, op. cit.; “The Other ‘Authoritarian Personality’…”, op. cit. y The Authoritarian Specter...,
op. cit.
108
Alberto Flores-Galindo, La tradición autoritaria. Violencia y democracia en el Perú, Lima, Sur/Casa de Estudios del Socialismo-aprodeh,
1999.

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la orientación política de derecha, poseen una buena variables ideológicas expresan una tendencia general
capacidad predictiva con respecto a las preferencias hacia la justificación de la inequidad.
en materia económica, en la medida en que ambas

Conclusiones
Se puede concluir que la ideología política conser- ce el apoyo al modelo económico neoliberal y una
vadora –expresada a través del rwa, la orientación actitud menos favorable hacia el sistema democrá-
política de derecha y, en especial, de la sdo– influye tico. Finalmente, una ideología política de derecha
directamente sobre el apoyo al modelo económico parece influir sobre los niveles de desinterés por
neoliberal. Asimismo, sobre la base de la correlación los asuntos políticos del país y a su vez, este menor
inversa de pequeña intensidad observada entre el involucramiento político, también denominado apa-
apoyo al neoliberalismo económico y el apoyo a la tía política, está asociado directamente con el apoyo
democracia (ver supra tabla 1), se puede concluir que al modelo económico neoliberal.
ambas son actitudes sociopolíticas relativamente A pesar de haber encontrado sugerentes relacio-
independientes, sólo relacionadas entre sí de ma- nes entre las variables del presente estudio, falta
nera inversa a través de la dinámica ideológica que todavía mucho por investigar acerca de la relación
subyace a ellas. Por otro lado, la orientación hacia entre la ideología política y las actitudes vincula-
la dominancia social (sdo) parece ser, a la luz de los das con los sistemas económicos llevados a cabo en
resultados, la variable ideológica que mejor predi- América Latina.

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ANEXO I
Gráfica 1
Diferencias entre los grupos denominados “Democráticos” y “Neoliberales no-democráticos” con respecto a las variables
de estudio

6.0
Democráticos
5.5
5.0 Neoliberales no-democráticos
4.5
4.0
3.5
3.0
2.5
2.0
1.5
1.0
0.5
0.0
Orientación Autoritarismo Orientación Justificación Apoyo al modelo Apoyo al Desinterés
hacia la de ala derecha política de de la inequidad económico sistema político por la política
dominancia derecha neoliberal democrático del país
social

Diferencias estadísticamente significativas (p ≤ Económico Neoliberal y el Apoyo al Sistema Político


0.05) se encontraron sólo en los puntajes promedio Democrático. Todas las variables están en una escala
de la sdo, la Orientación Política de Derecha, la del 1 al 6, salvo el Desinterés por la Política del País
Justificación de la Inequidad, el Apoyo al Modelo que está en una escala de 1 a 4.

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Mujeres jujeñas y sobrevivientes: narrativas del pasado represivo


(1976-1983) argentino, consecuencias psicosociales y creencias acerca
de la reparación*
Maitane Arnoso,** Susana Ansaloni,*** Itziar Gandarias**** y Ainara Arnoso****

Recibido el 05 de octubre de 2011


Aceptado el 27 de noviembre de 2011

n
Resumen Abstract

Este artículo recoge las vivencias de mujeres con fa- This article collects the personal experiences of
miliares detenidos-desaparecidos durante la últi- women with family relatives who were detained or d-
ma dictadura militar (Argentina, 1976-1983) y mujeres sappeared during the last military dictatorship (Ar-
que sobrevivieron a las cárceles y/o Centros Clandes- gentina, 1976-1983) and the women who survived
tinos de Detención en la Provincia de Jujuy. A través the jails and/or Underground Centers of Detention in
de entrevistas en profundidad y cuestionarios, los the Province of Jujuy. Through interviews done with
autores pretenden: a) visibilizar las memorias del depth and questionnaires, the authors intend: a) to
pasado represivo jujeño desde la percepción de las visualize the memories of the jujeño repressive past
mujeres; b) explorar el impacto psicosocial de la vio- from the perception of the women; b) to explore the
lencia y las estrategias de afrontamiento esgrimidas psychosocial impact of violence and the strategies
para enfrentar el dolor y la represión y, c) conocer used in confronting them to face the pain and repres-
sus creencias acerca de las medidas de reparación y sion and c) to know their beliefs as to the measures
justicia aprobadas desde el inicio de la democracia of repair and justice approved since the beginning of
hasta el año en que esta investigación fue concluida democracy ‘till the year in which this investigation
(2008). was concluded (2008).

Palabras clave: género, impacto psicosocial, violen- Key words: gender, psychosocial impact, political vio-
cia política, reparación. lence, reparation.
*
Gracias a todas las mujeres sobrevivientes de la represión militar en Jujuy por vuestro ejemplo de lucha y calidez humana. Asimismo a
vuestras organizaciones: hijos Regional Jujuy; Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos de Jujuy -Línea Histórica; Madres; Hij@s
y Familiares de Detenidos-Desaparecidos de la provincia de Jujuy; Familiares de Detenidos Desaparecidos de Jujuy en Tumbaya; Madres de
Detenidos-Desaparecidos del Dpto. Ledesma; Asociación jujeña de Ex Presos/as Políticos/as. Gracias por igual al Dr. Pau Pérez Sales y al Dr.
Pedro Ibarra por su seguimiento y apoyo en el proceso de investigación. A Fernando Zega por las correcciones al texto.
**
Universidad del País Vasco (Euskal Herriko Unibertsitatea, upv-ehu), Barrio Sarriena s/n. Leioa 48940 Vizcaya, País Vasco, España.
Doctora en Ciencias Políticas por esta misma universidad y especialista en Actuaciones Psicosociales, Violencia Política y Catástrofes
por la Universidad Complutense de Madrid y el Grupo de Acción Comunitaria (gac). Es la responsable del Área de Investigación en el Centro
de Documentación y Estudios sobre Racismo y Xenofobia (mugak), de sos Racismo, así como miembro del gac. Sus principales líneas de
investigación son: el impacto psicosocial de la violencia colectiva y los procesos de reparación y reconstrucción comunitaria en contextos
post-conflicto, los derechos humanos y las migraciones. E-mail: maitane_arnoso@[Link]

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Contexto social e histórico

E
ntre 1976 y 1983 Argentina vivió una dictadu- el presidente Carlos Menem,4 acabando de consolidar
ra en la cual alrededor de 30,000 personas fueron una etapa de arbitrariedad y olvido como forma de
víctimas de desaparición forzada, crimen éste enfrentar el pasado represivo.5 Pese a la impunidad
de lesa humanidad. Con el retorno democrático, se que se consolidó a través de esta legislación, el movi-
creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de miento de derechos humanos se mantuvo activo en la
Personas (Conadep)1 con el objetivo de esclarecer los preservación de la memoria. Sus esfuerzos –junto a
hechos relacionados con la desaparición de personas la política de Estado en esta materia llevada adelante
ocurrida en el país durante el período dictatorial por el gobierno de Néstor Kirchner y la actual presi-
referido. Asimismo, se llevaron a cabo los conocidos dente Cristina Fernández– facilitaron que la Corte
juicios a las Juntas Militares por los que fueron pro- Suprema de Justicia de la Nación declarase la inconsti-
cesados algunos de los responsables de la represión. tucionalidad de las leyes mencionadas y la reapertura
Sin embargo, las presiones militares llevaron al primer de los procesamientos penales a los responsables por
gobierno democrático del Dr. Raúl Alfonsín a aprobar las detenciones ilegales, desapariciones, secuestros
las leyes de Obediencia Debida2 y Punto Final,3 por las y asesinatos ocurridos durante la última dictadura.
cuales se desprocesó a centenares de acusados y/o En la Provincia de Jujuy, durante el período dic-
condenados por violaciones de derechos humanos. A tatorial, detuvieron y desaparecieron a 130 personas
estas leyes le prosiguieron los indultos aprobados por vinculadas a esta región, bien por ser oriundas de la

***
Universidad de Buenos Aires, Viamonte 430/44 C1053ABJ, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Licenciada en Psicología por esta misma institución y especialista en Derechos Humanos por la Universidad Pablo Olavide de Sevilla,
España. Forma parte de la Comisión de Equidad de Género de la Cancillería Argentina y es Vocal del Capítulo Realidad Urbana y Salud Mental
de la Asociación Argentina de Salud Mental, así como miembro del gac y docente de la Complutense de Madrid. Sus principales líneas de
investigación son: derecho a la ciudad, políticas sociales urbanas, gestión de riesgo de desastres y seguridad con enfoque de género.
E-mail: susanaansaloni@[Link]
****
Universidad de Deusto (Deustuko Unibertsitatea), Avenida de las Universidades 24, Bilbao 48007, España.
Licenciada en Psicología por esta misma institución y especialista en Actuaciones Psicosociales, Violencia Política y Catástrofes por
la Universidad Complutense de Madrid y en Metodologías de Investigación Feministas a través del Grupo de investigación simref y de la
Universidad Rovira y Virgill de Tarragona. Miembro del gac, sus principales líneas de investigación son: prevención de violencia de género,
migraciones, feminismos y ciudadanía.
E-mail: Itzigg@[Link]
*****
upv-ehu.
Doctora en Psicología por esta misma institución, especialista en Procesos grupales e Intervención Psicosocial y maestra en Psicotera-
pia Analítica Grupal. Es investigadora del Centro de Documentación y Estudios sobre Racismo y Xenofobia mugak de sos Racismo y docente
de la Universidad del País Vasco. Sus líneas de investigación son: las migraciones, los derechos humanos, y violencia de género desde una
perspectiva aplicada.
E-mail: Ainara_arnoso@[Link]
1
Conadep, Nunca Más, Buenos Aires, Eudeba, 1984.
2
La Ley de Obediencia Debida núm. 23.521 fue una disposición legal dictada en Argentina expedida el 4 de junio de 1987, durante el
gobierno de Raúl Alfonsín. Ella estableció una presunción iuris et de iure en el sentido de que los delitos cometidos por los miembros de las
Fuerzas Armadas durante el terrorismo de Estado, no eran punibles por haber actuado éstos en virtud de la denominada “obediencia debida”
(concepto militar según el cual los subordinados se limitan a obedecer las órdenes emanadas de sus superiores).
3
La Ley 23.492 de Punto Final estableció la paralización de los procesos judiciales contra los imputados como autores penalmente
responsables de haber cometido el delito complejo de desaparición forzada de personas (que involucró detenciones ilegales, torturas y
homicidios agravados o asesinatos) que tuvieron lugar durante la dictadura militar.
4
Conocidos como los indultos de Menem: una serie de diez decretos sancionados el 7 de octubre de 1989 y el 30 de diciembre de 1990 por
el entonces presidente.
5
Sandrine Lefranc, Políticas del perdón, Madrid, Frónesis/Cátedra, 2004, p. 41.

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misma o bien por haber desaparecido en ella.6 La ma- la Nación, encuadró a Jujuy como la provincia con más
yoría eran hombres (86.2% vs. 13.8% mujeres) con una problemas para avanzar con las causas penales contra
llamativa presencia de personas muy jóvenes: el 39.2% los represores y es nombrada por la alta persistencia
tenía entre los 16 y los 25 años; el 40% entre los 26 y de la impunidad.9
los 34, el 8.5% entre 35 y 44 y el 7.7% tenía 45 años o Si se atienden a las diferencias de género, se ob-
más.7 A ellas es preciso añadir las cientos de personas serva que los porcentajes de mujeres desocupadas
que pasaron por las cárceles y centros clandestinos de fluctúan entre un 40% y 45 % en relación al total de
detención, aun cuando sobrevivieran a la represión. personas desocupadas.10 En cuanto al área de educa-
Jujuy es una provincia limítrofe con Bolivia, ubica- ción, según el censo referido, hay el doble de mujeres
da a 1,836 km de la capital del país y con una población sin instrucción educativa que hombres.
total, de acuerdo con el censo de 2010, de 673,307 En lo que respecta a la violencia de género, según
habitantes, la mitad de los cuales se concentra en la un mapeo realizado a nivel nacional por Ortiz de Rosas
capital, San Salvador de Jujuy. De acuerdo al Infor- y Otamendi ,11 es destacable que la tasa de violacio-
me Nacional de Desarrollo Humano 2010,8 el Índice nes en la Provincia de Jujuy es de las más altas, 21
de Desarrollo Humano para la Ciudad Autónoma de de cada 100 mil habitantes, diez veces mayor que la
Buenos Aires era de 0.876, mientras que la provincia provincia con menor tasa (Chubut, con 2.2 de cada
de Jujuy apenas alcanzaba el 0.803 siendo, junto 100 mil habitantes). A su vez, la tasa de suicidios de
con las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes y adolescentes mujeres en la Provincia de Jujuy es 10
Misiones, una de las más empobrecidas de país. Esta veces mayor que la tasa respectiva de la ciudad de
distancia social, junto con la distancia geográfica Buenos Aires, lo que los mismos autores correlacionan
que la separa de la capital federal, dan razón al di- no con variables estructurales o de comportamiento
cho popular jujeño que afirma que Dios está en todas de riesgo, sino con las altas tasas de violaciones an-
partes, pero atiende en Buenos Aires, mostrando una teriormente mencionadas.
percepción de abandono que, sin duda, responde a las Cuestiones culturales y asignaciones que la so-
condiciones sociales adversas que enfrenta su pobla- ciedad arrastra desde siglos anteriores, han creado
ción. Este abandono tiene también su correlato en la una división de ámbitos de vida que ha conducido a
aplicación de la justicia: el pasado año, la Unidad Fiscal las mujeres y a los hombres a participar de manera
de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Vio- diferente en los distintos ámbitos del desarrollo, do-
laciones a los Derechos Humanos cometidas durante tando a las mujeres como consecuencia de un menor
el Terrorismo de Estado de la Procuración General de acceso a las oportunidades, menor poder económico

6
Maitane Arnoso, Terrorismo de Estado en Jujuy (1976-1983). Impacto psicosocial y representaciones del pasado, la justicia y la reparación.
San Salvador de Jujuy, Servicio Editorial de la Universidad de Jujuy, 2012 (en prensa); Andrés Fidalgo, Jujuy, 1966-198. Violaciones a los
derechos humanos cometidas en el territorio de la provincia o contra personas a ella vinculada, Buenos Aires, La Rosa Blindada, 2001.
7
Se desconoce la edad del 4.6% de las personas detenidas y/o desaparecidas vinculadas a Jujuy.
8
Vid. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Informe Nacional de Desarrollo Humano, 2010. Desarrollo humano en Argentina:
trayecto y nuevos desafíos, Buenos Aires, pnud, 2010. Documento disponible en línea, en [Link]
sIDH2010/PNUD_INDH_2010_Nov_2010.pdf N.E.
9
Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos Cometidas durante el Terrorismo
de Estado, “Informe sobre las causas por violaciones a los derechos humanos durante el terrorismo de Estado en Jujuy”, Buenos Aires,
Procuración General de la Nación, 2011, en [Link]
10
Alejandra Noemí Cejas, “Hacia un cambio de estrategias en la agenda de las mujeres de Jujuy”, ponencia presentada en el Foro
Interamericano de Mujeres Contra la Corrupción, presentada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires del 29-30 de sep-
tiembre al 1° de octubre 2008.
11
Diego Fleitas Ortiz de Rosas y Alejandra Otamendi, Mapa de la violencia de género en Argentina, Buenos Aires, app/udesa, 2012.

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y menor participación política. Esto tiene su reflejo represión ejercida en la década de los setenta y hasta
en la inmaterialidad de género, patente en la agenda la recuperación de la democracia.
pública provincial. En este sentido, hace más de 20 A las acciones de carácter represivo ejercidas por
años que el movimiento de mujeres de Jujuy recla- los poderes cívico militares, también le acompañaban
ma la aplicación de una ley de cupo12 ya que Jujuy aquellas de tipo social, promoviendo la participación y
y Entre Ríos son las únicas provincias del país que el colaboracionismo voluntario de la población en
no respetan el piso de un 30% de mujeres en listas la lucha contra, lo que denominaron, la subversión.
partidarias fijado por una ley nacional en 1991. A través del reparto de volantes en el vecindario, en
Durante la dictadura, Jujuy se enmarcó bajo la los que se definía el perfil de la población subversiva
jurisdicción militar del Área 323. En ella operaron los (parejas jóvenes sin hijos/as de corta edad, que no
coroneles Carlos Néstor Bulacios, José María Manuel tenían relación con el vecindario, no se les conocían
Bernal Soto, Mario Alberto Irusta y André Luis Ple- familiares ni ocupación laboral, eran poco comu-
chot. La provincia fue dividía en unidades regionales nicativas, recibían visitas de otros jóvenes a altas
(la zona de San Salvador de Jujuy, Yala, el Talar, el horas de la noche, desarrollaban sus actividades en
Norte, etcétera) con coordinaciones específicas en horas de la noche y que procuraban pasar desaper-
las distintas zonas, tanto en el ámbito urbano como cibidas), hacían llamamientos de colaboración para
en el rural. La represión contó con la suma de fuerzas la salvaguarda de lo que denominaban “la seguridad
conjuntas, que incluía a la policía federal, la policía e integridad física y moral del pueblo que se veía
provincial, el ejército y la gendarmería. Además, se afectada por el desconcierto y caos que generaba la
conocen desde hace años las denuncias que vinculan subversión en las provincias tranquilas y de trabajo
al Ingenio Ledesma13 con la sucesión de operativos fecundo como la jujeña”.14
que se efectuaron entre las noches del 20 al 27 de En un contexto de pueblo chico, donde todos se co-
julio de 1976 en la localidad de Libertador General nocen, los procesos de etiquetaje social y estigmatiza-
San Martín, sede del Ingenio, y la vecina localidad ción que soportaron muchas de las personas con fami-
de Calilegua. En este marco, destacó en especial la liares detenidos desaparecidos, o quienes sobrevivieron
denominada “Noche del Apagón”, en la cual, bajo el a las cárceles de la dictadura, tuvieron un impacto
amparo de los cortes de luz, el Ejército detuvo a las mayor en la medida que resultaba muy complicado man-
víctimas utilizando vehículos del Ingenio e, incuso, tener el anonimato. Asimismo, en la actualidad, el con-
algunas de ellas fueron detenidas dentro de la fá- texto referido implica, en una provincia con una alta
brica. La vinculación de sus propietarios, la familia tasa de impunidad como la mencionada, la convivencia
Blaquier, con la última dictadura militar, es uno de cotidiana con el represor, compartiendo los cafés, los
los ejemplos más evidentes de la articulación entre mercados y el conjunto de los espacios cotidianos de
los poderes políticos, económicos y militares en la las víctimas.

12
Durante 2009, grupos de mujeres jujeñas presentaron un recurso de amparo ante el Tribunal Administrativo de esa provincia con respecto
a la Ley de cupo, necesarias para garantizar la igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres a los cargos electivos y partidarios.
El Tribunal condenó al Poder Ejecutivo y al Legislativo de la Provincia de Jujuy para que arbitrara las medidas necesarias a fin de hacer
efectivos los derechos a una igualitaria participación en los cargos electivos. Luego, el estado provincial lanzó una batería de argumentos
para desestimar esta medida y solicitó juicio político a todos los jueces que habían pedido que el arbitrio a favor del cupo.
13
La Empresa Ledesma se encuentra ubicada en el municipio de Libertador General San Martín, a 129 km de San Salvador de Jujuy. Es un
conglomerado agroindustrial compuesto por el Ingenio Ledesma, donde se produce azúcar y se fabrica papel. La familia Blaquier dirige esta
empresa que tiene 35,000 hectáreas de caña de azúcar, cuya capacidad productiva es de aproximadamente 300,000 toneladas de azúcar y
70,000,000 de litros de alcohol, que representa el 20% de lo producido en el país, así como el 40% de la producción de papel. En la actuali-
dad, prácticamente la totalidad de la población del municipio de Libertador General San Martín está vinculada a la Empresa Ledesma porque
trabajan directa o indirectamente en ella o, en su defecto, lo hace un familiar cercano.
14
M. Arnoso, op. cit.

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Marco teórico
Aunque las mujeres representan una minoría entre silencio fue una constante durante más de 50 años.
la población detenida-desaparecida en contextos de Para Chizuko,18 “la agresión japonesa tuvo éxito en
violencia colectiva, la represión suele tener sobre enmudecer a las víctimas”).
ellas características muy específicas y que son co- A su vez, Sonderéguer afirma que las violaciones
munes en diferentes contextos: la violencia sexual y los abusos sexuales relatados en los juicios a las
extensamente practicada, la sobrecarga de roles juntas militares argentinas, no fueron suficiente-
para garantizar su supervivencia y el cuidado de mente visibilizados en los análisis sobre violaciones
la familia, además de los desafíos que implica para a los derechos humanos, siendo relegados bajo la
aquéllas que deciden participar activamente en la figura de la desaparición forzada, considerada el
vida social o política.15 elemento central de la metodología del terrorismo
Los informes existentes sobre la tortura indican de Estado.19
que el cuerpo femenino siempre fue un objeto espe- Asimismo, la mayor parte de las investigaciones
cial para los torturadores, incluyendo el tratamiento sobre el impacto de la violencia en las mujeres y su
a las mujeres una alta dosis de violencia sexual. Los afrontamiento revelan que, en general, las mujeres,
cuerpos de las mujeres (sus vaginas, sus úteros, sus se- más que expresar la manera en cómo fueron victimi-
nos), ligados a la identidad femenina, fueron claros zadas personalmente, hacen mayor referencia a la
objetos de tortura sexual.16 También en Paraguay el victimización de sus familiares. En Timor, Sudáfrica,
cuerpo de las mujeres fue utilizado como elemento Perú, Guatemala y otros países, aunque muchas mu-
de poder para generar terror en las propias víctimas y jeres presentaron sus declaraciones, la mayoría ates-
mostrar dominación sobre las parejas de las mujeres tiguó sobre abusos cometidos contra algún miembro
violadas.17 Tras estas experiencias traumáticas, las de la familia en vez de declarar sobre las lesiones que
mujeres presentaban dificultades para restablecer su ellas habían sufrido directamente. Ello pudo deberse a
vida afectiva y sexual. que las mujeres no se sintiesen cómodas denunciando
El miedo a ser estigmatizadas, los sentimientos sobre los abusos sufridos, o bien, que cuestionasen la
de culpa, la vergüenza y el temor a nuevas repre- importancia política de sus propios sacrificios consi-
salias son algunos de los motivos por los que estas derando las arraigadas normas sociales de género que
violaciones quedaron soterradas y, por lo mismo, negaban la identidad y el reconocimiento público de
sólo existe un sub-registro de casos (así ocurrió, las mujeres como protagonistas en los movimientos en
por ejemplo, con las mujeres secuestradas y forza- los que participaban. Ello ha ocasionado la denuncia
das a proporcionar servicios sexuales a las tropas de un número menor de crímenes contra ellas y una
japonesas durante la Segunda Guerra Mundial, cuyo distorsión fundamental del registro histórico.20

15
Vasuki Nesiah, Comisiones de la verdad y género: principios, políticas y procedimientos, Nueva York, Centro Internacional para la Justicia
Transicional, 2006.
16
Ximena-Enloe Bunster et al. (eds.), La mujer ausente. Derechos humanos en el mundo, Santiago de Chile, Isis Internacional, 1991.
17
José Carlos Rodríguez y Yudith Rolón (coords.), Informe final Anive haguã oiko. Las violaciones de derechos de algunos grupos en situación
de vulnerabilidad y riesgo. Tomo iii, Asunción, Comisión de Verdad y Justicia, Paraguay, 2008.
18
Ueno Chizuko, “The Politics of Memory. Nation, Individuals and Self. History and Memory”, en Studies in Representation of the Past,
vol. 11, núm. 2, 1999, p. 131.
19
María Sonderéguer, “Violencias de género: violencia sexual y tortura en el terrorismo de Estado en la Argentina”, en Revista Género y
Peronismo, núm. 10, 2010.
20
V. Nesiah, op. cit.

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Tal y como señala el Informe de la Comisión demás parientes.24 El rol tradicional de ‘madre’ estaba
Verdad y Justicia de Paraguay, las mujeres debieron atravesado por premisas como la maternidad ideali-
enfrentar el impacto de la violencia sobre sus pro- zada, con su necesaria contrapartida, o la culpabi-
pias vidas y también la perpetrada a sus familiares lización si se rechazaba esa identificación forzosa.
y comunidades, haciendo frente a los procesos de La dictadura y el terrorismo de Estado afectaron
duelo y las consecuencias de las pérdidas familiares de manera particular a las mujeres, como sostiene
y sociales, así como soportando sobre ellas la mayor Jelin: la represión de las dictaduras del Cono Sur
parte del trabajo de reconstrucción social, especial- tuvo especificidades de género. Si bien la represión
mente cuando quedaron solas a cargo de la familia.21 directa a mujeres estuvo anclada en su carácter de
Quizás por eso, tal como plantean Leydesdorff, Pas- militantes activas, éstas fueron secuestradas tam-
serini y Thompson,22 ellas tienden a recordar la vida bién por su identidad familiar o por su vínculo con
cotidiana, la situación económica de la familia, lo que los hombres con el fin de obtener información sobre
ocurría en sus barrios y comunidades, sus miedos y las actividades políticas de sus familiares.25
sentimientos de inseguridad. Esta forma de recordar En cualquier caso, las mujeres han pasado a tener
y de narrar la historia, entendida en clave de género, una más que débil presencia pública. A pesar de los
aborda subjetivamente la experiencia cotidiana de intentos de minimizar sus casos, han representado en
las mujeres, relegadas al ámbito privado de los cui- diversos contextos de violencia colectiva el valor de
dados de la familia y la comunidad. Muchas mujeres la lucha y la capacidad de resistencia. En Chile, ‘las
asumen este rol asignado cultural y socialmente de arpilleras’ llegaron a ser un símbolo a nivel mundial
“vivir por y para los otros”, convirtiéndose en narra- del sufrimiento de los chilenos y chilenas bajo la
doras de las historias de los otros. dictadura, inventaron estrategias para enfrentar
A pesar de las características comunes a todas las el miedo y desarrollaron nuevas formas de lucha
mujeres, Ciollaro rescata las diferencias que manifies- contra el autoritarismo.26 De acuerdo con Jelin,
tan las compañeras/esposas de desaparecidos con “si cerramos los ojos, hay una imagen que domina
respecto a las madres de los desaparecidos/as: “Creo la escena humana de las dictaduras: las Madres de
que resistimos desde otro tipo de grito que el de las Plaza de Mayo y otras mujeres, familiares, abuelas,
madres, abuelas, hijos. Desde el grito para adentro. viudas, comadres de detenidos-desaparecidos o de
Es otro dolor el de la madre que el de la esposa [...] no presos políticos, reclamando y buscando a sus hijos
es ni más ni menos uno que otro, son distintos.” 23 (en la imagen casi siempre varones), a sus maridos
Es notable cómo la identidad de madres y esposas o compañeros, a sus nietos”.27 En Argentina, la me-
está marcada por fuertes roles de género. En el caso moria de las madres y abuelas ha constituido aquello
de las primeras, muchas fueron responsabilizadas de que Canetti28 llamó un cristal de la masa, es decir,
los “malos caminos y desvíos” de sus hijas e hijos y un pequeño grupo perseverante que ha mantenido

21
J. C. Rodríguez y Y. Rolón, op. cit.
22
Selma Leydesdorff, et al., Gender and Memory, Oxford, Oxford University Press, 1996.
23
Noemí Ciollaro, Pájaros sin Luz. Testimonios de mujeres de desaparecidos, Buenos Aires, Planeta, 2000, p. 57.
24
Judith Filc, Entre el parentesco y la política. Familia y dictadura, 1976-1983, Buenos Aires, Biblos, 1997.
25
Elizabeth Jelin, Los trabajos de la memoria, Madrid, Siglo Veintiuno de España Editores, 2002, p. 100.
26
Elizabeth Lira, “Recordar es volver a pasar por el corazón”, en Darío Páez et al. (eds.), Memorias colectivas de procesos culturales y políticos,
Bilbao, Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco, 1998, p. 256.
27
E. Jelin, op. cit., p. 99.
28
Elías Canetti citado en Carlos Martín Beristain, “Reconciliación y democratización en América Latina: un análisis regional. Papel de
las políticas de Verdad, Justicia y Reparación”, en Gilda Pacheco et al. (eds.), Verdad, justicia y reparación. Desafíos para la democracia y la
convivencia social, San José de Costa Rica, iidh/idea, 2005.

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viva esa memoria desempeñando un papel clave en reconocimiento y la legitimación de otras experien-
la lucha por la verdad y la búsqueda de las personas cias, además de las dominantes, que pueden llevar
detenidas-desaparecidas. Gracias a ellas, la me- eventualmente a una transformación del contenido
moria puede convertirse en algunas ocasiones en y marco de la memoria social 30 en la medida en que
una memoria abierta, en una masa en red que atrae puede significar una redefinición de la previamente
hacia el sentido de justicia.29 Sus voces implican el definida esfera pública.

Objetivos e hipótesis
En este escenario, el presente trabajo pretende: a) afectó a sus vidas (no exclusivamente ceñidas a su
visibilizar las memorias del pasado represivo jujeño, rol de madres o esposas)– seguirán siendo ‘invisibles’.
entre 1976 y 1983, desde la percepción de las mujeres; Se espera encontrar entre ellas víctimas de violencia
b) explorar el impacto psicosocial de la violencia y sexual, en tanto la literatura en otros contextos ha
las estrategias de afrontamiento esgrimidas por ellas identificado ésta como una práctica represiva con
para enfrentar el dolor y la represión y c) conocer sus especificidades de género. Asimismo, aunque se es-
creencias acerca de las medidas de reparación y justi- pera encontrar un alto impacto emocional en ellas,
cia aprobadas desde el inicio de la democracia hasta se sostiene que responderán a un perfil de luchadoras
el 2008. sociales, en la línea de lo encontrado en otros con-
La hipótesis central afirma que las experiencias textos, en los cuales las mujeres han representado la
de las mujeres víctimas de la represión –no obstante organización social de las víctimas y han liderado las
su relevante protagonismo y sus narrativas propias y reivindicaciones de verdad, memoria y justicia.
diferenciadas acerca del modo en el que la represión

Método
Se realizaron entrevistas en profundidad y se admi- Estas entrevistas fueron de gran utilidad para recu-
nistraron cuestionarios cerrados a un grupo de 34 perar los testimonios33 y visibilizar sus experiencias.
mujeres vinculadas a la Provincia de Jujuy, Argentina. Los cuestionarios, a su vez, permitieron una mejor
La mayoría de ellas (n=29) tenía familiares detenidos- medición del impacto de la represión a través de
desaparecidos.31 De las entrevistadas, 12 mujeres escalas ad hoc, así como los consensos y disensos en
estuvieron detenidas durante la dictadura militar relación a la forma de reparar el pasado traumático.
argentina, bien en centros clandestinos de detención En relación al impacto psicosocial de la represión, el
y/o en centros penitenciarios. Las entrevistas y cues- instrumento incluía las siguientes variables: a) ex-
tionarios se realizaron entre abril de 2007 y abril de posición a tortura y/o abusos sexuales; b) presencia
2008 en el marco de una investigación general sobre de secuelas; c) dificultades en el proceso de duelo;
el impacto de la represión y sus consecuencias.32 d) presencia de emociones de culpa y/o vergüenza;

29
Denise Jodelet, “El lado moral y afectivo de la historia. Un ejemplo de la memoria de masas; el caso de Klaus Barbie, el Carnicero de
Lyon”, en D. Páez, op. cit.
30
S. Leydesdorff, op. cit.
31
El 55.8% correspondía a hijas de personas detenidas-desaparecidas, el 31% eran hermanas, el 13.8% compañeras y/o esposas y el 10.3%
madres de detenidos/as-desaparecidos/as. La suma mayor al 100% se explica porque las categorías establecidas no son excluyentes.
32
M. Arnoso, op. cit.
33
Se ha guardado la privacidad de las mujeres que testimoniaron para este estudio. Los nombres que aparecen son ficticios. El interés
reside en visibilizar su experiencia desde una perspectiva grupal, queriendo evitar la identificación individual de las vivencias narradas.

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e) apoyo social percibido y f) estrategias de afronta- yes de Obediencia Debida y Punto Final; indultos,
miento. Con respecto a las medidas de reparación y indemnizaciones económicas, reinicio de los juicios
procesos de justicia, el instrumento consultaba acerca y la política de derechos humanos al momento de las
de las medidas retrospectivas de justicia transicional: entrevistas.
juicio a las juntas militares; Informe Nunca Más; le-

Resultados
Memorias del pasado represivo e impacto de mí me pongo nerviosa, siento que el corazón me
psicosocial de la violencia palpita rápido, que se me altera. Tengo la fortuna de
que él me tiene paciencia, es un buen hombre […]”
Las mujeres entrevistadas fueron consultadas acerca A pesar de ser una práctica sistemática de tortura,
de las torturas y abusos sexuales sufridos durante la preocupa su invisibilidad y su falta de atención en
detención y encarcelamiento, así como de sus conse- los procesos de justicia vigentes en el momento de la
cuencias sobre la salud y estrategias de afrontamiento toma de las entrevistas. Así se refería María, hija de
utilizadas para hacer frente al horror represivo. un detenido-desaparecido: “Yo no tengo un conoci-
miento muy a fondo, lo que sí me parece es que en los
Centros Clandestinos de Detención las mujeres eran
Las torturas y abusos sexuales en los centros abusadas sexualmente. Leí testimonios de mujeres
clandestinos de detención violadas que después quedaron embarazadas de los
tipos y eso no está contemplado en los juicios. No
Tal y como se ha referido en otros contextos, la re- sé si se incluyen en las imputaciones, en las figuras
presión en Jujuy también recurrió a la tortura sexual legales, pero tendría que ser un delito a incluir”.
como práctica diferenciada de género por parte del
personal encargado de la gestión de los centros
clandestinos de detención. Secuelas físicas y somáticas

Ese día se ve que estaban celebrando una fiesta; me De las mujeres entrevistadas, 19 de ellas afirmaron
subieron escaleras arriba y me dijeron a ver si sabía sim- haber tenido enfermedades o secuelas físicas deriva-
bar [hacer el borde] empanadas […] Eran muchachos das de la experiencia represiva. En el caso de las ex
jóvenes, con el uniforme de Gendarmería Nacional. En detenidas, las doce entrevistadas refirieron secuelas
un momento me llevaron a una pieza, me tiraron en una específicas vinculadas a la tortura a la que fueron
cucheta y todos abusaron de mí. En un momento sentí sometidas.
como si estuviese llegando alguien, algún responsable
o algo […] y así a medio vestir me tiraron escalones Quisiera contarle que, en el traslado de la cárcel de
abajo donde estaban todos (Ivanna, ex detenida). Salta a la de Devoto, en abril de 1977, fui golpeada
muy duramente, atada y tirada en el piso del avión
Carmen, otra ex detenida, también sufrió tortura como fuimos trasladados. Fruto del golpe, me quedó
sexual en su periodo de detención. Así explicaba la un aplastamiento en la quinta vértebra lumbar que,
persistencia de sus dificultades a la hora de mantener por no haber sido atendida en los posteriores cuatro
relaciones sexuales con su pareja: “Hasta el día de hoy años que permanecí en Devoto, sanó sola sobre el
te digo que me cuesta… cuando mi marido está encima nervio. Ningún médico me trató, sólo una vez en el exi-

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lio. Fui recuperándome y volviendo a caminar con el apo- la persistencia de pesadillas, aunque lo normalizaba
yo de las otras compañeras que estaban presas conmigo. como parte del daño que ocasionó la represión: “Más
El diagnóstico que me han dado es el de una paraplejia vale que tengo pesadillas, a veces los fantasmas me
con 34 años de evolución, complicada por una escoliosis, avasallan y es normal, quien más quien menos todos
artrosis y la osteoporosis propia de la edad (Esther, ex quedamos averiados, con algún raye. Tengo una herida
detenida y madre de detenidos-desaparecidos). sin cerrar hasta el día de mi muerte. Si estos infelices
supieran el daño que han causado, no sólo a mí, a toda
En otros casos, las enfermedades (gastritis, reacciones una generación.”
en la piel, dificultades en el embarazo o desarrollo
de cánceres), pueden haber sido producto de soma-
tizaciones derivadas de las situaciones de estrés e Dificultades en el proceso de duelo
incertidumbre, soportadas ante la desaparición de
alguno/a de sus parientes o las experiencias de cár- En otro sentido, se exploraron las posibles dificulta-
cel y la cercanía con la muerte que vivieron quienes des en la elaboración del duelo. Los testimonios de
estuvieron detenidas, las entrevistadas indicaron las mujeres con familiares detenidos-desaparecidos
que estas reacciones solían manifestarse nuevamen- explicaron estas dificultades desde la ausencia del
te cuando ocurrían hechos que les hacían revivir el cuerpo como elemento de constatación de la muerte, a
periodo represivo. pesar de que el paso del tiempo y la investigación han
permitido confirmar, al menos en parte, los asesinatos.
Cuando empecé a tomar conciencia de que ya no ven- “No pudimos hacer el duelo, menos aún mi mamá […]
dría más se me cortó el habla; luego empezaron a y, sin embargo, todavía tenemos que seguir buscando
salirme ronchas por todo el cuerpo y unas ampollitas el cuerpo, que aunque sepamos que está muerto, como
impresionantes. Fui a cualquier cantidad de médicos y todos, yo creo que cierra las cosas de otra manera,
me decían que era psoriasis… que todo había sido ner- saber que está en un lugar determinado” (Elisa, hija
vioso (Leonor, esposa de detenido-desaparecido). de detenido-desaparecido).
Este proceso inacabado supuso para algunas
Mi ginecóloga dice que hay un montón de mujeres mujeres cuyos compañeros afectivos fueron desapa-
de mi generación que tienen mi misma historia y están recidos, un obstáculo añadido para re-establecer su
con cáncer de mama, ahí está… El apoyo psicológico vida afectiva.
lo busqué en realidad cuando tuve el cáncer, cuando
tuve mi cáncer, ahí fue un momento muy crítico para Nosotros no hemos hecho ningún duelo, vivimos en
mí, otra vez la proximidad de la muerte así rozán- la incertidumbre. Hasta hace unos cinco inviernos, yo
dome... tantas veces la viví, que era una encerrona veía un tipo de gamulán [chaqueta] y me daba vuelta,
más. El cuerpo registra todas esas cosas y ahí tomé la porque mi pareja andaba siempre con un gamulán, y
decisión de buscar el apoyo (Graciela, ex detenida). eso lo llevé yo a la cárcel. No está cerrado. A pesar de
que yo haya organizado mi vida, no es casual que yo
Asimismo, relataron pesadillas y síntomas de re-ex- me haya vuelto a separar. Es que vos te ponés a pensar
perimentación, sobre todo ante situaciones que ha- y decir además que es una figura desaparecida, no hay
cían revivir el evento traumático (dar el testimonio o un duelo, porque vos… ¿cuándo te convencés de una
encontrarse con represores en la calle, etcétera). En su muerte?, cuando ves aunque sea el cajón, pero así [...]
testimonio Carina, cuya madre fue detenida-desapa- (Mónica, esposa de detenido-desaparecido).
recida y asesinada por el gobierno militar, reconocía

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Los testimonios de quienes han recuperado los restos die para juzgar, él sabría lo que hacía, era su manera de
de sus familiares asesinados, mostraron sin embargo defender los derechos de la gente. Y sin embargo a mí me
que ello no necesariamente llega de la mano de una queda la culpa, la culpa de no haber estado más tiempo
sensación de alivio inmediato; a la inversa, la recu- con él en los últimos años, me casé y nos abocamos a
peración de los restos a menudo es acompañada de nuestra vida, muy alejada de ellos. Y él ha dado su vida.
una fuerte reactivación emocional en tanto supone Muchas veces he querido morir. No soy responsable de
la constatación del asesinato, las torturas recibidas su desaparición, pero sí del alejamiento.
y de la muerte. Esto refleja la complejidad del duelo y
las múltiples formas de experimentarlo. “Yo prefería En un sentido similar, Graciela, como militante, mujer
quedarme en casa, sin encontrarme con nadie. La ex detenida y madre, relataba las dificultades de
gente me daba la enhorabuena y yo pensaba: ‘¿en- compatibilizar militancia y maternidad, la sobrecarga
horabuena?’ La muerte de un padre, el asesinato de de roles así como los sentimientos culpa asociados
un padre es la peor noticia que se puede tener. Y la al modo en el que su actividad política pudo haber
recuperación de los restos es eso, es la constatación repercutido en sus hijas.
de la muerte, del asesinato. Cuando me enteré no
podía dormir, tenía pesadillas sobre cómo lo habían Los roles absolutamente diferenciados, claro…, las
matado” (Bartolina, hija de asesinado político). reuniones en mi casa… y yo sentía que debía opinar,
porque tenía posición política… [porque] venía de
una formación política… no [fui de las que] que de re-
Vivencias de culpa pente me arrumbaba bajo las niñas nada más, sino al
contrario. Yo digo con mucho dolor que mis hijas asu-
La literatura existente sobre vivencias de culpa mían sus años [durante los cuales] han sido paquetes.
asociadas al impacto de la violencia política se ha Yo les cubría las necesidades básicas, las cambiaba,
referido a la presencia de estas emociones, bien las bañaba, les planchaba los delantales, las llevaba
por haber sobrevivido a otros compañeros (pese a a la escuela, las retiraba, pero me entendés como es
haber compartido con ellos la antesala de la muerte la cosa... ¡eran paquetes!, ¡pobrecitas mis criaturas!
en la cárcel o en los centros clandestinos de deten- [...] Y hacé los deberes… y hacé los deberes… y viste
ción), bien como producto de la inducción social a esa cosa que con las otras lo pude hacer con mucho
la culpa por ‘haber permitido’ que sus familiares se más tranquilidad, ver si estaban bien o mal, que sen-
involucrasen en actividades políticas que suponían tían, que no sentían, lo digo realmente con dolor, las
un riesgo vital. niñas fueron paquetes en esos años de mi vida, no
Es el caso de Silvia, hija de detenido-desapare- descuidadas porque te podés imaginar que yo laburaba
cido, quien se lamentaba por no haber pasado el para que no les faltara nada, pero…
suficiente tiempo con su padre antes de que éste
fuese secuestrado y asesinado por los militares, al
tiempo que responsabilizaba a su madre por haber Apoyo social percibido y aislamiento social
permitido que él se dedicase a la militancia política
en vez de haberse dedicado de forma exclusiva al Para conocer el apoyo percibido durante los años de la
cuidado de la familia. represión, se pidió a las mujeres que contestasen en
qué medida se sentían identificadas con cuatro afir-
A veces siento rabia: ¿por qué mi mamá lo dejó que se maciones que se les daba. La mayoría de las mujeres
fuese así si tenía su familia? Aunque sé que no soy na- sintieron que la sociedad les dio la espalda (n=24) e

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incluso que les responsabilizaba de lo ocurrido (n=20). pedidas casi a continuación, al principio sin poder
De las mujeres entrevistadas, 13 expresaron que las entender los motivos de estas situaciones repetiti-
amistades les habían dado la espalda y casi un cuarto vas y quedando en condiciones socioeconómicas de
de la muestra refirió episodios de humillación por pobreza, en ocasiones, de extrema pobreza.
parte de alguna gente (n=8).
También las entrevistas reflejaron el aislamiento Después buscar trabajo, [me quedaba sin él] a los dos
social, la sensación de ser personas no gratas en la o tres días. Yo iba a un lugar, me tomaban, estaba
comunidad y ser acusadas por su parentesco con trabajando tres días, estaban contentos conmigo y,
“guerrilleros” o “extremistas”, llegando en ocasiones de pronto, ¡pam!, me decían “disculpe, pero la verdad
a quebrar relaciones en el interior de las familias. es que no conviene que siga porque no vamos a tomar
una empleada más.” [Yo contestaba] “Pero, ¿por qué?,
Los amigos han desaparecido completamente. Nadie ¿qué hice?” Y me quedaba sin laburo. Ya iba como seis
vino a la casa, nadie me dijo “señora, ha pasado esto laburos que iba perdiendo y no sabía qué pasaba […]
con su marido”. No. Ni los políticos que han estado con Hasta que un tipo me dijo…, fue en una joyería...,
él. Sólo uno que me ayudó a entrar a trabajar. No sé por había trabajado como seis días ahí y entonces agarra
qué los amigos…, por no meterse mucho, por no tener el tipo y me dice, “mire, yo no tendría que decirle
ningún compromiso, por temor, porque antes era así, esto pero la quiero mucho y reconozco que es una
uno no podía decir nada, la gente tenía miedo. Temor buena empleada y a mí me duele un montón tener
(Dolores, esposa de detenido-desaparecido). que hacer esto, pero lamentablemente no la podemos
tener. Por el aprecio que te tengo yo te voy a decir la
Me pasé los años tratando de demostrar que no verdad, vino gente de la policía de la provincia y me
éramos tan malos como nos pintaron, que teníamos dijo que vos sos guerrillera y que no es conveniente
sentimientos…, siempre con la sensación de estar en que yo te tenga trabajando acá, que representás un
los márgenes de la sociedad, tratando de demostrar peligro para nosotros.” De ahí comprendí que todos
que éramos personas normales…, aunque a veces te los trabajos que perdía era porque esos infelices me
preguntás ¿quién es más normal […], nosotros o […] estaban persiguiendo (Lucrecia, ex detenida).
quienes no nos aceptan? (Adriana, hija de detenida-
desaparecida).
Afrontamiento de la violencia y organización social
La estigmatización y la construcción de categorías
sociales como “subversivas o peligrosas”, dificultaron Pese a que la violencia y la represión provocan daños fí-
la reinserción a una sociedad de la que habían sido sicos y emocionales, así como pérdidas comunitarias de
forzadamente apartadas, exclusión agudizada en un difícil recuperación, existe una amplia literatura acerca
contexto de control social propio de sociedades pe- del modo en que la población, y de forma significativa
queñas como la de la provincia de Jujuy. Así, cuando las mujeres, enfrentan la violencia de forma activa y
las mujeres acudían a buscar trabajo, a menudo no lo protagonizan múltiples experiencias de reivindicación
encontraban o las despedían a los pocos días. Los ser- y lucha que mantiene viva la memoria del pasado.
vicios de inteligencia policial y militar continuaban Con el propósito de evaluar el tipo de afronta-
realizando sus tareas de vigilancia e instando a los miento que caracterizó a las mujeres entrevistadas,
dueños o responsables de las empresas a no contratar se les pidió que respondieran a un listado de diez
a las personas ex detenidas e incluso en ocasiones a afirmaciones referidas al modo de afrontar la expe-
sus familiares. Muchas fueron contratadas y des- riencia traumática: cinco afirmaciones referidas a un

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tipo de afrontamiento activo y cinco ligadas a un tipo íbamos pasando, así todas estudiábamos (Florencia,
de afrontamiento de evitación. De los resultados se ex detenida).
extrae que la mayoría se nucleó en torno a las orga-
nizaciones de afectados/as (n=24) y trató de buscar Ocupábamos el tiempo haciendo manualidades,
información acerca de lo que había pasado (n=23) e hacíamos remeras, que teñíamos de colores con la
incluso, en algunos casos, acudieron a videntes para yerba maté, con la remolacha… hacíamos muchas
conocer el paradero de sus familiares (n=5), aunque cosas así, para sacar toda la creatividad, incluso al-
no necesariamente la mayoría reforzase la lucha guna obra de teatro que preparábamos en las duchas
política (n=16). Casi la mitad recurrió a apoyo psi- y que nos servía también para ridiculizar al personal
cológico para enfrentar el dolor ocasionado (n=16). penitenciario. Aunque luego nos castigasen, ya lo
Al explorar los ítems referidos a un tipo de afronta- habíamos hecho (Lidia, ex detenida).
miento marcado por la evitación, se encontró que
sólo un tercio de las mujeres entrevistadas prefirió Nos preparábamos para la muerte […] Las compa-
callarse y llevar la pena en silencio (n=10) o tratar de ñeras decían que tenemos dos muertes […] Hay una pre
distraerse para evitar pensar en lo que había ocurrido muerte cuando uno se acuesta a dormir y no se acuerda
(n=9). Aún es menor el porcentaje de mujeres que de absolutamente nada. Ésa ya es una muerte y después
decidieron callarse por miedo a que les pasase algo esta la muerte-muerte que es la primera muerte…, a mi
(n=8), quienes se resignaron porque dejaron de creer me costó mucho pero ayudaba a tener menos miedo, a
en la justicia (n=5) o quienes consideraron que era relativizar lo que pudiese pasar después de la tortura
preferible no meterse en política (n=3). (Luisa, ex detenida).
Las entrevistas recogen múltiples estrategias de
afrontamiento activo de este colectivo. En el caso Además, entre quienes optaron por las formas coope-
de las mujeres ex detenidas, los episodios relatados rativas para enfrentar la cotidianeidad en la prisión,
evocan su paso por la cárcel y las sesiones de tortura hubo un consenso en torno a cómo la experiencia
que enfrentaron. Describen numerosas actividades de la cárcel supuso una mayor toma de conciencia e
dirigidas a ocupar el tiempo libre, formarse y evitar incluso un aprendizaje en relación a la política en sí
con ello quebrarse en la situación de encierro: teatro, misma, teniendo en este sentido el encarcelamiento
clase de manualidades, taller de discusión política, el efecto contrario de lo que los militares pretendían:
reflexiones sobre cómo enfrentar un interrogatorio, la sumisión y la desmovilización política. “No sabés,
cómo enfrentar la muerte, etcétera. Para ello, se porque adentro había gente muy polenta [de excelente
aprovechaban los recursos humanos y profesionales calidad], gente grossa [importante], intelectuales,
disponibles en las celdas o pabellones: docentes, entonces era una cosa… porque te la pasabas es-
psicólogas y muchas otras profesionistas. De esta cuchando, aprendiendo, yo a veces decía sí, sí, y no
manera, cada cual aportaba lo que mejor sabía hacer, me estaba enterando de nada, pero ponía cara de
recuperando las rutinas diarias de sus vidas cotidia- convencimiento, pero con el tiempo vas aprendiendo
nas al interior de las paredes de las cárceles. mucho” (Paola, ex detenida).
Aun en la situación de encarcelamiento, los tes-
Hacíamos seguimiento de la política internacional. timonios refieren diversos momentos plagados de
Con los periódicos que nos pasaban las presas comu- humor, con espacios para el canto, la risa o incluso
nes, cada una se especializaba en un tema o en un la ridiculización de los militares, como estrategias
país, economía de China o lo que fuese; nos hacíamos para enfrentar la humillación. Mostrarse alegres era
notas en los papelitos de los cigarrillos y nos las una forma de no evidenciar debilidad, al tiempo que

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subvertía un sistema que las empujaba a la desola-


ción y la angustia. Para mí es muy importante el hecho de haberme
El afrontamiento activo de las mujeres con fami- integrado en Madres y Familiares. Nélida nos llamó,
liares secuestrados se caracterizó, sobre todo, por la me invitó un día en la calle, que nos reuníamos en su
búsqueda de información en las comisarías y centros casa. Y era muy tierna, muy familiar, muy solidaria,
penitenciarios de la Provincia, en un contexto de muy cordial, como Olga… Hemos conseguido cosas
máxima incertidumbre y desconcierto, en el que, como organización, hemos documentado a través de
además, la información que se les proporcionaba era los libros, de los videos. El 24 de marzo, cuando los
confusa y a menudo contradictoria. “Mi mama salía chicos tienen que hacer los trabajos de la escuela,
a buscar noticias de mi hermano, a buscar qué sé yo, vienen y preguntan, nos llaman para que vayamos
a ver dónde estaba, porque a ella le decían: ‘anda en a las escuelas. Es lindo que nos acompañen, que la
tal lugar y allí te pueden dar una noticia o anda en tal gente tome conciencia (Nadia, hermana de detenido-
otro’; y mientras, ella andaba todo el día porque salía desaparecido).
de mi casa a las siete de la mañana a San Salvador
y volvía a las 12 de la noche” (Felisa, hermana de
detenidos-desaparecidos). Creencias en torno a la reparación y la justicia
Asimismo, muchas recibieron amenazas para que
desistiesen en la búsqueda. En ocasiones, las familias Con el fin de conocer las creencias de las mujeres en
fueron hostigadas e incluso detenidas al acercarse torno a la reparación y la justicia acerca del pasado
a las comisarías. Estas amenazas sin embargo no represivo, se les pidió que valoraran, en una escala
paralizaron, en la mayoría de los casos, los procesos donde 1= muy mal y 5= muy bien, las medidas lle-
de averiguación, aunque sí ocasionó que a menudo vadas a cabo desde el inicio de la democracia hasta
la actividad principal de búsqueda recayese sobre el momento en que fueron entrevistadas. La medida
algunos miembros de las familias y no en toda. mejor valorada por las mujeres fue el reinicio de los
juicios (M=4,71) fruto de la declaración de inconstitu-
Mataron a mi hija y nosotras fuimos con mi hermana y cionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto
mi otro hijo hasta Tucumán a buscar a mi nieta, porque final y la declaración de nulidad de los indultos. A
el compañero de mi hija nos hizo llegar un telegrama ella le siguen el Informe Nunca Más (M=4,59) que se
que había sucedido algo grave. Yo ya me imaginaba qué elaboró como consecuencia de La Comisión Nacional
había pasado, estaba enterada. Ahí nos agarraron y sobre la Desaparición de Personas (Conadep) y el juicio
nos metieron a nosotras también presas, junto con a las juntas militares (M=4,09). Las indemnizaciones
las presas comunes, yo preguntaba por mi nietita y económicas aprobadas durante el gobierno de Menem
nada, me decían que la tenían los Montoneros, nos obtuvieron una buena valoración (M=3,62), aunque al-
trataban mal, como para que dejásemos de buscar go inferior a la política de derechos humanos iniciada
(Norma, madre de asesinada política). durante el gobierno de Kirchner (M=3,85). Finalmente,
las leyes de Obediencia Debida y Punto Final (M=1,09)
La participación en torno a las organizaciones de aprobadas durante el gobierno de Alfonsín, recibieron
afectados también fue descrita, por lo general, como una muy mala valoración, casi tan mala como los
una opción positiva y asociada al bienestar psicoso- indultos aprobados por Menem (M=1).
cial. Se valoró la insistencia de algunas compañeras Los testimonios obtenidos permiten profundizar
para fomentar el asociacionismo y el apoyo social en las vivencias y creencias de las mujeres en relación
obtenido a través de las mismas. a las medidas propuestas.

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El Informe Nunca Más y los juicios a las juntas qué fue lo que ocurrió y qué fue en sí el terrorismo de
militares Estado. La difusión de estas medidas en los medios
de comunicación fue considerada como de impor-
Aunque la valoración que se realizó es, en general tante valor en el proceso de concientización social.
positiva, las mujeres afectadas han cuestionado el “Cuando fui a declarar en el juicio a las juntas me
prólogo, en tanto sostenía, en su primera edición, esperaba en el aeropuerto un auto con dos policías
la teoría de los dos demonios34 y equiparaba a los de la Federal para trasladarme a los tribunales, de-
militantes políticos con los militares golpistas. cían que para llegar a tiempo a la audiencia. Vi en
el auto, debajo de los asientos, armas que llevaban
El Nunca Más es muy valioso. El informe, el trabajo de ahí, como un aviso imagino” (Mónica, esposa de
la Conadep es el primer esfuerzo de la democracia detenido-desaparecido).
de hacerse cargo, de responder a investigar el pasado
reciente. Es el primer testimonio del horror y que
muestra el plan sistemático a través de los testimo- Leyes de Obediencia Debida y Punto Final
nios de los sobrevivientes. Lo que se le critica es el e indultos presidenciales
prólogo, porque avala la teoría de los dos demonios,
porque esa era la lectura del discurso militar, de que Las entrevistas en profundidad confirmaron la valora-
fue una guerra, que había un extremismo de izquierda ción obtenida a través de las técnicas cuantitativas.
y un extremismo de derecha y que esos dos demonios Las leyes de Obediencia Debida y Punto Final apro-
lucharon entre sí y, como consecuencia de eso, se badas durante el gobierno de Alfonsín o los indultos
produjo esa matanza. El resto, los partidos y la Iglesia concedidos por Menem fueron calificados como las
eran ángeles, que no tenían ninguna participación, una “leyes de la impunidad” o las “leyes nefastas”, en tan-
visión simplificada de lo que pasó que se introdujo a to echaron por tierra lo conseguido con las primeras
nivel social (Elisa, hija de detenido-desaparecido). medidas tomadas hacia el pasado represivo, supusie-
ron el cierre de la posibilidad de conocer el destino
Los testimonios referían que, en un momento tan de las personas detenidas-desaparecidas, facilitaron
inmediato a la dictadura, con una estructura militar que muchos represores huyeran del país y que otros
aún fuerte, el desgaste político al que estaba sien- murieran sin haber sido juzgados; en definitiva, sentar
do sometido el gobierno y con una sociedad poco y sostener las bases de la impunidad. En provincias
preparada en la que el discurso criminalizador había como Jujuy, esto suponía tener que cruzarse con los
calado, los resultados del Informe y de los juicios a represores en espacios cotidianos, como las confite-
las juntas son ni más ni menos lo que se podía hacer rías, los mercados, las plazas o cualquier otro lugar
en ese momento histórico y que, en todo caso, sir- público. Sin una depuración de la estructura militar,
vieron de base para certificar el carácter sistemático los represores continuaron haciendo carrera en las
de la represión y constituirse en marco de referencia fuerzas armadas, fuerzas intermedias y policiales,
en la búsqueda de la verdad y la justicia. De este así como ocupando cargos políticos e incluso siendo
modo, estas medidas se valoraron como parte de un reconocidos como personas honorables en el espacio
proceso más largo que requiere de otros tiempos y académico (entre otros ámbitos).
otros esfuerzos para desenmascarar completamente

34
Esta teoría fue un intento de repartir las responsabilidades de lo ocurrido en el periodo 1976-1983 entre las organizaciones armadas o
guerrilleras y las fuerzas militares, aludiendo a una situación de guerra civil en la que todos fueron culpables.

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Los juicios fueron algo histórico, pero, por la presión Cuando me citaron en Buenos Aires, ahí a firmar
que hubo y a pesar de la gente que lo había votado, no ¿no?, les dije: “¿puedo volver mañana?” [...] “Sí”,
se tuvieron bolas para pararse y no aprobar las leyes me dicen, “acá están los papeles”... Entonces le dije
que se aprobaron después. Las leyes [de Obediencia a Paula que estaba estudiando en Córdoba: “¡Ah!,
Debida y Punto Final] significaron que nos pegaran Paula, la verdad le digo que no se qué mierda hacer,
un tiro a nosotros también: dejar todo como estaba ¿firmar?”, “porque”, le digo, “¡me están pagando por la
y quedarnos en la nada, más allá del libro. Primero muerte de tu papá!”, y añado, “va en contra de todos
hicieron una cosa y luego quisieron taparlo (Nora, mis principios”; entonces ella, que estaba en primer
hija de detenido-desaparecido). año de abogacía, me contesta, “bueno mamá, hacé lo
que vos sintás [...] mamá, papá hubiese querido que
La impunidad nos ha generado a nosotras [el yo siga estudiando y las cosas están cada vez peores,
sentimiento] de por qué yo tengo que transitar con así que… que sirva para el estudio” (Mónica, esposa
los asesinos, ¿por qué? La impunidad nos ha obligado de detenido-desaparecido).
a tener que convivir con el asesino (Valeria, esposa
de detenido-desaparecido). Las opciones de cobro ofrecidas fueron leídas, en
general, en términos de engaño: por un lado, la que
ofrecía cierta cantidad de forma mensual y durante
Las indemnizaciones económicas un periodo extenso de años, modalidad viable para
aquellas personas con una situación social más o me-
Aunque las indemnizaciones económicas fueron en nos cómoda y que no necesitaban el dinero de forma
general bien valoradas, obtuvieron sin embargo las va- inmediata; por otro, bonos que podían ser canjeados
loraciones más tímidas. Las entrevistadas explicaron en el banco por la cotización que tenían en bolsa,
que, aunque necesarias, no habían logrado reparar lo lo cual casi siempre implicaba que, dependiendo de
ocurrido y mostraron las contradicciones que tuvieron la urgencia que las familias tuviesen de ese dinero,
que enfrentar para tomar la decisión de cobrarlas. podrían ver su indemnización muy fuertemente deva-
Estas dudas estaban atravesadas por la percepción de luada. Pese a ser la opción de mayor riesgo, ésta fue
que, cobrarlas, implicaba de alguna manera cambiarlas la forma mayoritariamente elegida por las personas
por el asesinato del familiar desaparecido, renunciar afectadas, en tanto necesitaban el dinero para poder
a la dignidad personal y colectiva. hacer frente a su vida cotidiana. Así, en general, se
percibe que las indemnizaciones, aunque supusieron
Nosotros con mi familia cobramos la indemnización y una oportunidad para mejorar sus condiciones de vida,
a mí me sirvió esa plata para los estudios. Y hay gente fueron vividas con cierta sensación de especulación
que no ha querido cobrar porque “cómo –decía– el con el dolor de las víctimas, lo que generó emociones
mismo Estado que había matado… [pero] para mí fue contradictorias al referirse a ellas y explica la premi-
una lectura errada porque no nos callaron la boca. sa que indica que las mismas no fueron capaces de
Porque el Estado, cuando eres víctima de algo, te reparar el dolor.
indemniza. Es un resarcimiento económico, nadie nos
va a devolver a los familiares (Angélica, hija de dete- Fue una hijaputez. Fue jugar con la dignidad. Los
nido-desaparecido). rotos que quedaron como consecuencia de la desapa-

35
Ministro de Economía –del 29 de marzo de 1976 al 31 de marzo de 1981– durante el Proceso de Reorganización Nacional. N.E.

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rición. A mamá le querían quitar los militares la casa, sufridas por testigos claves les demostraba que el
se la querían quitar en la política de [José Alfredo] aparato represivo aún seguía funcionando. “Tengo
Martínez de Hoz.35 Con el mal pago de los salarios, el miedo por mis sobrinos, ¿no? Porque ellos puedan
sueldo de ella iba íntegro al pago de la casa y por eso tener represalias, son jóvenes, tienen toda la vida
nosotros tuvimos que salir a trabajar para sostener por delante y a nosotros qué más nos puede pasar,
los otros gastos. Arreglamos la casa, arreglamos la pero, ¿y a ellos?” (Lourdes, hermana de detenido-
situación económica, los agujeros que teníamos. No desaparecido).
siempre abríamos la nevera y estaba llena, claro, eso De hecho, algunas de las mujeres entrevistadas
te da el panorama. No fue enriquecerse. (Adriana, hija fueron objeto de hostigamientos que han sido denun-
de detenida-desaparecida). ciados públicamente: robos y/o aperturas de autos con
sustracción de afiches y documentación relativa a los
juicios, amenazas telefónicas y amenazas para que
Los procesos de justicia: disposición guarden silencio y no realicen denuncias ante la jus-
a querellar y confianza en los juicios ticia, entre otras. Igualmente, algunos responsables
se acercaron a los afectados solicitando piedad y el
La justicia es, sin duda, la medida de reparación me- abandono de la búsqueda de justicia, intimidando
jor valorada por las mujeres, aunque no todas ellas a las víctimas y haciéndoles saber que conocían el
estuviesen convencidas de implicarse personalmente lugar en el que residían y la información que sobre
en los juicios. Presentarse como querellante en los ellas tenían.
juicios penales es una decisión compleja que implica
discusiones al interior de las familias sobre su per- Una persona, autora del secuestro, se acercó a la fa-
tinencia. En general, no toda la familia se involucra milia para que levantásemos la denuncia. Su esposa
activamente en la búsqueda de la justicia, sino que nos escribió una carta, dirigida a mi suegra, en la
esta actividad recae sobre alguno de sus miembros. que recordaba a mi marido, apelando a su corazón de
Carina, hija de asesinada política, refería cómo ha madre le decía que reconocía el dolor y que sabía que
tenido que ser ella quien ha impulsado lo relacionado en su corazón no había deseos ni de odio ni de ven-
con la justicia: “Mi hermano ha tenido otro proceso ganza y que intercediese ante mí para que levantase
al afrontar todo esto; más aislado, él también debe la denuncia y aceptase un diálogo con el represor […]
tener sus mambos [conflictos]. Mi padre tampoco me Después de declarar en el Juicio por la Verdad por la
apoyaba, me decía que mejor no me metiese, que ya tarde, había dejado mi auto en el centro de Jujuy, en
había pasado, pero yo no podía dejarlo pasar, no me San Martín esquina Lavalle, pues tenía que ir a dar
hubiera perdonado nunca el haber dejado las cosas clases en el Instituto de Formación Docente de Jujuy.
así. Así que he estado sola con el juicio”. Cuando salí me habían robado mi auto, con toda la
Quienes mostraron su negativa a enrolarse en pro- documentación presentada en la audiencia del juicio.
cesos penales argumentaron sus dudas: desde la des- No creo que fuese un delito común, no lo interpreta-
confianza en el sistema judicial hasta la frustración mos así, porque en esta provincia no se roban así los
generada por las leyes de Obediencia Debida y Punto autos, menos en la tarde y en pleno centro. Demasiada
Final que paralizaron los primeros juicios emprendi- casualidad el día de la audiencia (Valeria, esposa de
dos en el periodo inmediatamente post-dictatorial. detenido-desaparecido).
Igualmente, muchas mujeres expresaron el miedo a
sufrir represalias en carne propia o en algunos de sus A mí me amenaza José Américo Lezcano, titular de
familiares, en tanto la desaparición y las amenazas la Agencia de Seguridad Génesis, que fue represor

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y dirigía ahora una agencia privada de seguridad. organización no recibió respuesta alguna (Valeria,
Llamaron por teléfono a una compañera para que me esposa de detenido-desaparecido).
pasasen el aviso, la amenaza digamos (Bartolina, hija
de asesinado político). Se paralizan las indagatorias porque dicen que
En general se opinó que, en todo caso, la justicia no hay garantías de seguridad para los imputados,
iba a ser parcial, sancionando a algunos de los res- por las movilizaciones de las organizaciones sociales
ponsables de la dictadura pero no a todos, sobre todo cuando fue a declarar Benjamín Menéndez. Ahora
a los responsables intermedios y aquellos poderes parece que hay que cuidarles la seguridad a ellos, y a
económicos a los que también se les atribuye una nosotros… ¿quién nos cuida la seguridad a nosotros?
alta responsabilidad. Como ejemplo, mencionaron el (Nadia, hermana de detenido-desaparecido).
caso de la Empresa Ledesma, el ingenio azucarero que
colaboró en la masacre prestando sus camionetas y Bartolina, hija de asesinado político, participó acti-
señalando a la gente trabajadora más organizada que vamente proporcionando información precisa de los
en ella laboraba. Es decir, se consideró que, aunque la circuitos represivos de Jujuy y de los agentes respon-
justicia avanzaba, lo hacía lentamente, dejando fuera sables a través de un trabajo sistemático de revisión
de ella a un abanico de responsables que colaboraron de testimonios. Esta colaboración no fue sencilla
activamente con las fuerzas militares. en tanto tuvo que enfrentar la desconfianza que la
Entre los motivos que se expresaron para explicar propia justicia tenía en relación a este colectivo
la lentitud de la justicia sobresale la creencia de que estigmatizado como “subversivo”. “Acá los derechos
no existía voluntad política en ciertos sectores para humanos no van, es mala palabra, aún es mala pala-
que ésta avanzara, entre ellos, el Poder Judicial. Esto bra, ya te ubican como quilombera [escandalizadora];
se argumentaba desde los nombramientos en sus identificarte como militante de derechos humanos
propias estructuras, de personas que participaron en algunos sectores supone que te miren con recelo
en la administración golpista, así como la designa- y eso te da la pauta de que aún quedan muchas cosas
ción en los procesos penales de jueces subrogantes por trabajar, que no ha habido un cambio profundo
que evitaban tomar decisiones hasta que se hiciera de mentalidad en la provincia.”
efectivo el nombramiento de un juez titular. Además, Sin embargo, se esforzó en aportar toda la docu-
referían cómo los jueces demoraban, de forma injus- mentación necesaria y colaboró activamente, desde
tificada, las medidas solicitadas por los abogados el convencimiento y deseo último de ver avanzar los
querellantes y parecían perseguir en mayor medida juicios, enfrentando la etiqueta social que recaía so-
la seguridad y la protección de los represores que de bre ella. Empero, al momento de las entrevistas, los
la población afectada. procesos judiciales se encontraban paralizados: no
se llamaba a declarar a los responsables, avanzaban
Nombraron a Sergio Marcelo Jenéfes en la vocalía del poco y, mientras tanto, los represores iban enveje-
Superior Tribunal de Justicia de Jujuy, pese a haber ciendo, aspecto que era utilizado en las alegaciones
sido denunciado como funcionario de la administra- de enfermedades propias de la edad con el objetivo
ción golpista y genocida, y tuvimos que ir nosotras de lograr prisión domiciliaria en caso de sentencia.
a los organismos a interponer un recurso de amparo Por esto trabajaban por la unificación de las causas,
para denunciar esta situación. Aun habiendo enviado como medida para enfrentar la lentitud. El reclamo de
escritos de denuncia a la presidencia del país, a la cárcel común era saliente entre las mujeres, quienes
gobernación y demás instituciones públicas, nuestra se esforzaban en expresar que si bien los represores

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estaban siendo juzgados con todas las garantías que Consideraron que el triunfo de la justicia no só-
imprime el Estado de derecho, lo eran en una situación lo era una forma de reparación para los afectados,
de ventaja comparativa con respecto a los juicios que sino que su éxito debiera ser garantía para que las
no tuvieron sus familiares detenidos-desaparecidos y violaciones a los derechos humanos no volviesen a
los ex detenidos políticos. “¿Por qué ellos tienen que ocurrir en el futuro, así como una forma de sanar la
tener un trato como de beneficio mientras nosotras confianza en la justicia, institución cuya imagen se
seguimos amenazadas? Tienen que ir a una cárcel co- encontraba severamente devaluada entre la opinión
mún, con todos los presos, no es justo” (Carina, hija pública.
de asesinada política).
Conclusiones
La inclusión de un enfoque de género en el análisis un aspecto en la complejidad de las experiencias de
de la violencia política permite observar el impacto las mujeres víctimas de la violencia política. De este
diferencial de la represión y la violencia por parte modo, se hace necesario seguir prestando atención
del Estado sobre hombres y mujeres y la forma en al conjunto de dificultades que las afectan, a saber:
que se legitiman, refuerzan o revierten las relaciones el secuestro y asesinato de hijos y la desintegración
jerárquicas y las relaciones asimétricas de subordi- familiar, las enfermedades o secuelas físicas conse-
nación entre ellos. cuencia de la tortura o de la somatización del estrés
En la invisibilidad de la violencia ejercida contra y la incertidumbre, las dificultades en la elaboración
las mujeres es relevante considerar que su rol estaba del duelo y en algunos casos las (im)posibilidades para
situado en la esfera de lo privado, por lo que sus tejer nuevas relaciones afectivas, las vivencias de
vivencias y experiencias como protagonistas fueron culpa asociadas al no cumplimiento de los mandatos
relegadas a un segundo plano, siendo representadas familiares y el desempeño de los múltiples roles como
generalmente como madres o compañeras. Estos madres, esposas y/o militantes políticas, la sobrecarga
resultados son coherentes con lo identificado por la de tareas, la estigmatización, la falta de apoyo, el
literatura en otros contextos de represión política y aislamiento social, etcétera.
resultan, además, esperables en un contexto tradicio- A pesar de todo, y coherentemente con lo señala-
nal como el de la provincia de Jujuy donde el control do por la literatura previa, las mujeres han mostrado
social es más intenso dada su caracterización de pueblo un perfil resistente y protagonista, alejado del rol de
chico y donde los valores patriarcales poseen un valor víctimas, construido a partir de la organización y
normativo de mayor peso en comparación con lo que de una identidad militante en la línea de las hipótesis
podría suceder en otras urbes del país. formuladas para este trabajo. En las cárceles y en
Al igual que ha ocurrido en otros contextos, y tal las calles, las mujeres entrevistadas han mostrado
como se preveía, la tortura sexual también se ejerció capacidad de organización: tanto como red de apo-
en la provincia de Jujuy, tal como han relatado algunas yo mutuo, como para la reivindicación de derechos
de las sobrevivientes. Sin duda, visibilizar los abusos (incluso en el contexto de impunidad que legislaron
sexuales como violencia realizada durante épocas las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, así
de graves violaciones de derechos humanos, ayuda como los posteriores indultos), alzándose como voces
a mostrar las relaciones de poder ejercidas sobre las públicas en la defensa de los derechos humanos.
mujeres, su subordinación y su consideración como El enfoque de género en las políticas de justicia
objetos sexuales. Sin embargo, el abuso sexual es solo y reparación después de situaciones de violencia,

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además de atender necesidades específicas y orientar más equitativas y democráticas. Sin duda, en un
hacia el desarrollo de programas de apoyo, debe aspi- contexto donde la inequidad basada en el género
rar, en un contexto más amplio, a promover cambios es productora de injusticia social, obliga a redefinir
estructurales en las relaciones sociales, el acceso constantemente y estar alerta a los intentos de
a los recursos, a la justicia y a la apropiación del degradación, desvalorización y desconocimiento de
espacio público, que hagan visible la especificidad la propia capacidad para definir quiénes son y qué
de estas violencias y sus consecuencias, favore- necesitan las mujeres.
ciendo la consolidación de sociedades socialmente

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La responsabilidad civil del servidor público en el combate a la corrupción

Oscar A. Müller Creel*

Recibido el 14 de marzo de 2011


Corregido el 23 de noviembre de 2011
Aceptado el 29 de diciembre de 2011

(
Resumen Abstract

En este artículo se analiza el fenómeno de la corrup- This paper analyses the phenomenon of corruption as
ción como una actividad dañina a la sociedad. Se estu- an activity harmful to society, as well as the existence
dia la existencia de los sistemas legales en el combate of the legal systems combating corruption and their
a la corrupción y su análisis en lo concerniente a la analysis regard to Mexican law. It determines the possi-
legislación mexicana. Se determina la posibilidad de bility of civil liability to civil servants as well as the
establecer responsabilidad civil tanto a los servidores corrupter, through a background analysis and the
públicos como a los corruptores, mediante un análisis evidence leading to it. The document also studies the
de antecedentes y los elementos que justifican a la action Qui Tam, it background in the Anglo law systems
misma. Se contiene un estudio comparativo respecto and the possibility to establish this instrument in the
de la legislación internacional, por último, se analiza Mexican law.
la acción Qui Tam, sus antecedentes en los sistemas
anglosajones y la posibilidad de establecer este ins- Key words: corruption, civil law, civil servant, qui
trumento en la legislación mexicana. tam action, compensation.

Palabras clave: corrupción, derecho civil, servidor


público, acción qui tam, indemnización.

*
Universidad Autónoma de Chihuahua (uach), Av. Escorza 900, Zona Centro, Chihuahua, Chih., México, 31000.
Doctor en Derecho por el Instituto Internacional del Derecho y del Estado, Campus Chihuahua, y profesor de la uach. Sus principales
líneas de investigación son: derechos humanos y deontología profesional. E-mail: omuller@[Link]

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Introducción

L
a corrupción es un fenómeno que forma parte de Conforme a Carretero Sánchez, la corrupción
cualquier sociedad organizada a través de estruc- encuentra estrecha relación con el soslaye que el
turas jerárquicas y de poder y no puede estimarse servidor público hace de su compromiso con la co-
como privativa de las sociedades modernas: en un lectividad y se presenta en las siguientes circuns-
estudio elaborado por Transparencia Internacional, se tancias: “No servir a intereses generales; favorecer
mencionan tablillas de barro encontradas en Rakka, intereses particulares o indirectos; favorecer los
Siria, en las que se hace referencia a la existencia de intereses de un tercero y utilizar la legalidad o el
un centro administrativo de la civilización Asiria del fraude a la ley, o la insuficiencia de la ley para ello,
siglo xiii antes de Cristo en el que se encontró un ar- desde un cargo público”.5 Por su parte, Huntington
chivo sobre investigaciones que se estaban realizando menciona que “La corrupción es una desviación de
respecto de altos servidores que recibían sobornos.1 la conducta de los funcionarios públicos, que se
No es tampoco exclusiva de regímenes con cualidades aparta de las normas establecidas para ponerse al
específicas como los que presentan bajos niveles de servicio de intereses privados”.6 Para Transparencia
desarrollo. Tampoco es un fenómeno meramente polí- Internacional, la corrupción consiste en “El mal uso
tico, puede darse en todos los ámbitos de la actividad del poder encomendado para obtener beneficios
humana, como la empresa privada o los deportes;2 En privados”, pero también incluye el incumplimiento
lo que concierne a este fenómeno en México, Martínez del deber de establecer cierta distancia en el ejer-
Anzures menciona que éste es uno de los motivos de cicio de la función pública, como la que se da en las
fuerte inquietud, tanto de la ciudadanía como de relaciones personales o de parentesco.7
aquellos servidores públicos que tienen un real com- La corrupción requiere de un decisor, alguien
promiso con la función que desempeñan.3 con autoridad que tome las decisiones de realizar los
Pretender definir la corrupción es una labor difí- actos que determinan la corrupción a través de un
cil, Mendy refiere que “Los intentos por definirla en- acto voluntario.8 Esta capacidad decisoria le otorga al
frentan las dificultades derivadas de las variaciones individuo una especial posición dentro de una estruc-
culturales en la jerarquía de valores, en la definición tura de la que se desprenden deberes ‘institucionales’,
recíproca de intereses públicos y privados, y en lo que mismos que son relegados para realizar acciones de
burdamente puede ser descrito como la actitud más propio o particular beneficio.9 Al pretender definir la
o menos laxa de las élites y de la opinión pública”.4 corrupción desde el punto de vista del Estado, Morris,

1
Jeremy Pope, “La anatomía de la corrupción”, en Transparencia Internacional, El Libro de Consulta 2000, Londres, Transparencia In-
ternacional, 2000 (en adelante, Libro de Consulta de ti). Documento disponible en línea, en [Link]
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2
Rodolfo Vázquez, “Corrupción política y responsabilidad de los servidores públicos”, en Ricardo Méndez-Silva (coord.), Lo que todos
sabemos sobre la corrupción y algo más, México, unam, iij, 2010.
3
Luis Miguel Martínez Anzures, Impunidad y corrupción en México, México, Plaza y Valdés, 2004, p. 76.
4
Yves Mendy, “Política, corrupción y democracia”, en Miguel Carbonell y Rodolfo Vázquez (coords.), Poder, derecho y corrupción, México,
Siglo Veintiuno Editores, 2003, p. 124.
5
Santiago Carretero Sánchez, “Corrupción, funcionarios públicos y el papel de la deontología”, en Revista Telemática de Filosofía del
Derecho, núm. 13, 2010, p. 16. Documento disponible en línea, en [Link]
6
Samuel Phillips Huntington, El orden político en las sociedades en cambio, Barcelona, Paidós Ibérica, 1996, p. 63.
7
“¿Qué es la corrupción?”, en Transparencia por Colombia. Capítulo Transparencia Internacional, en [Link]
[Link]/LACORRUPCION/tabid/62/language/es-ES/[Link]
8
R. Vázquez, op. cit., p. 216.
9
Ernesto Garzón Valdéz, “Acerca del concepto de corrupción”, en M. Carbonell y R. Vázquez, op. cit.

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menciona que esta tiene un aspecto normativo en institución gubernamental a la que pertenece, que se
tanto violenta las normas políticas y un aspecto de desvía de las normas políticas y legales que regulan
ocultamiento, en tanto pretende solapar las conductas dicha función para favorecer intereses particulares
contrarias a la regulación de su función.10 propios o de terceros y que soslaya los intereses
Conforme a lo anterior, y para los efectos de públicos cuya salvaguarda le ha sido encomendada
este estudio, puede considerarse como corrupción causando con esto daños a la sociedad o a los patri-
la conducta de un servidor público con capacidad de monios gubernamental o privados.
decisión respecto del uso del poder derivado de la

El daño y las causas de la corrupción


La corrupción es una actividad que causa grave daño sino a la inversa, son desarrollados por ser menos
a la sociedad, los estudios al respecto han concluido corruptos”.13
que el impacto negativo de este fenómeno en las Aunado al daño que la corrupción causa a la eco-
economías es grave, impidiendo su crecimiento así nomía, está también la incidencia que este fenómeno
como el desenvolvimiento de la democracia.11 La tiene en el demérito de la democracia y la cultura de
corrupción y el desarrollo de un país, son pautas la legalidad; los actos de desvío de poder minan la
que van unidas en proporción. Al respecto, afirma credibilidad en las instituciones y, por consecuencia,
Reyes Heroles: “Si se toma el Índice de Desarrollo en el sistema legal que debe sustentar las relaciones
Humano de la Naciones Unidas y se le sobrepone entre las personas y lo órganos estatales y por tanto
otro de los niveles de corrupción encontraremos una inhiben la participación ciudadana en la actividad
primera lectura tan veraz como inútil: los países más pública. Sobre el particular se ha afirmado: “Sin
desarrollados, son a la par los menos corruptos o, a embargo, la corrupción no es simplemente ilegal; va
la inversa, los países más corruptos son los menos contra las normas continuamente proclamadas de un
desarrollados”.12 Al principio, estas mediciones fue- gobierno honesto y de una burocracia neutral. Cuan-
ron tomadas por el Banco Mundial como elementos do a diario se viola una norma central, el único resul-
para el combate a la corrupción en los países pobres. tado posible es la propagación del desencanto”.14 En
Al no haberse logrado alcances significativos ni en lo que se refiere al daño que la corrupción causa en
el desarrollo ni en la disminución de la corrupción, el sistema democrático, Mark refiere que “Hay una
hubo que concluir que no eran los índices bajos de asombrosa correlación entre más democracia y menos
corrupción los que impulsan el desarrollo, sino que corrupción: de los 25 países menos corruptos en el
es la capacidad económica la que permite eliminar índice de percepción de corrupción de transparencia
la corrupción. Al decir de este autor, “Quizá no es internacional, 23 son democracias desarrolladas”.15
que sean menos corruptos por ser desarrollados, También la corrupción va creando en la sociedad una

10
Stephen D. Morris, Corrupción y política en el México contemporáneo, México, Siglo Veintiuno Editores, 1992, pp. 18 y 19.
11
Diana Orces, “Municipal Corruption Victimization”, en Americas Barometer Insight, núm. 22, 2009, en [Link]
insights/[Link]
12
Federico Reyes Heroles, Corrupción: de los ángeles a los índices, México, ifai, 2003, p. 11. Documento disponible en línea, en http://
[Link]/libros/[Link]?l=1803
13
Ibid.
14
Immanuel Wallerstein, La decadencia del poder estadounidense, México, Era, 2005, p. 143.
15
Mark Warren, “La democracia contra la corrupción”, en Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, año xlvii, núm. 193, enero-
marzo de 2005. Cfr. con el Índice de Percepción de la Corrupción 2001, de Transparencia Internacional, en [Link]
indice%20de%20percepcion%202011/TABLA_SINT%C3%89TICA_DE_RESULTADOS_IPC_2011.pdf (en adelante, ipc-2011). N.E.

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deslegitimación de las instituciones y, por conse- entre partidos y la libertad en las áreas de comuni-
cuencia, corroyendo las instituciones democráticas. cación y expresión son factores que ayudan a reducir
De aquí que, casi siempre, los regímenes autoritarios la corrupción, por el contrario, los bajos niveles de
son por lo general los más corruptos.16 éstos facilitan su proliferación); b) los altos índices
En suma, se puede concluir que el deterioro que de la intervención estatal en los campos de acción
la corrupción causa en el sistema democrático y la de las empresas privadas, así como la excesiva re-
cultura de legalidad en un país daña también la ima- glamentación y c) la ausencia de un servicio civil
gen del Estado y sus instituciones, a nivel interno de carrera que garantice la selección, capacitación
e internacional, así como al servidor público que se y permanencia de los servidores públicos en las ins-
deja corromper como al ciudadano que corrompe. tituciones que trabajan.17
Respecto a las causas que provocan la corrupción, A las anteriores causas, hay que sumar la impu-
Thomas menciona las siguientes: a) la ausencia de nidad –que no menciona directamente Thomas en
derechos políticos y de libertades civiles (en tanto estudio–, sustento teórico de este trabajo como a
que el fortalecimiento de los sistemas políticos a continuación se detalla.
través de elecciones democráticas, la competencia

Corrupción e impunidad en México


Generalmente la impunidad es considerada un fenó- no puede estar a discreción de los individuos, sino
meno directamente relacionado con las áreas crimi- que deben acatarse forzosamente; la sanción es jus-
nológicas, así, se ha definido como: “[…] la falta de tamente uno de los instrumentos con que se cuenta
sanción o castigo en contra de una persona que ha para el logro de este fin. De aquí que cualquier área
perpetrado un delito, principalmente se origina por del sistema jurídico puede estar sujeta al fenómeno
una crisis de institucionalidad en la cual se encuentran de la impunidad en tanto que las sanciones a que
sumergidos los diferentes órganos que integran la haya menester no se apliquen.
administración de justicia penal”,18 o “La impunidad Ahora bien, cuando la impunidad es regla general
significa, sencillamente, que los delitos cometidos no en una sociedad, el sistema jurídico se vuelve inefi-
son sancionados por una u otra causa […]”19 ciente para el control de las conductas ilícitas y por
Más para los efectos de este trabajo, y por los consecuencia se transforma en un desencadenante de
motivos que luego se explican, se prefiere adoptar la ilicitud. El sistema penal mexicano adolece de una
el significado más genérico que a este vocablo atri- impunidad endémica; de acuerdo a estudios realiza-
buye el Diccionario de la Real Academia Española de dos por el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la
la Lengua: “falta de castigo”. Se afirma lo anterior, Inseguridad, en el año 2010 se denunciaron ante el Mi-
de acuerdo a las siguientes consideraciones: los nisterio Público solo el 22% de los delitos, y de éstos,
sistemas jurídicos se conforman por normas vincula- sólo el 5% fue consignado ante la autoridad judicial.
torias, lo que significa que el cumplimiento de éstas El estudio concluye que el nivel de impunidad abarca

16
José Antonio Pérez Tapias, “El homo moralis y su ciudadanía democrática. A propósito de la corrupción: Democracia y moral en pers-
pectiva antropológica”, en Gazeta de Antropología, núm. 11, 1995, en [Link]
17
Vinod Thomas, “Gobernabilidad y lucha contra la corrupción”, en V. Thomas et al., La calidad del crecimiento, Washington, Banco Mundial/
Organización Panamericana de la Salud, 2002, pp. 168 a 172.
18
Reina Alejandra J. Baiz Villafranca, “Impunidad: como factor desencadenante de la criminalidad”, en Capítulo Criminológico: Revista de
las Disciplinas del Control Social, vol. 36, núm. 2, abril de 2008, p. 071.
19
Miguel Carbonell, “Corrupción judicial e impunidad o el caso de México”, en R. Méndez-Silva, op. cit., p. 1.

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el 99.3%, lo que significa que de cada cien delitos que la impunidad de los servidores públicos: hace falta
se cometen en menos de uno se sanciona al delincuen- incrementar las sanciones para que todo los delitos
te.20 A similares resultados llega Carbonell: relacionados con la función pública sean conside-
rados graves, y esto debe darse en el marco de una
Según algunas estimaciones, la llamada cifra negra reforma que determine la autonomía del ministerio
(compuesta por los delitos efectivamente cometi- público [...]”. Por otro lado, no existe una correcta
dos que no llegan al conocimiento de la autoridad) coordinación entre los organismos encargados del
alcanza el 75% del total de los delitos cometidos en combate a la corrupción, pues, conforme menciona
México. En otras palabras, tres de cuatro delitos no se el referido investigador,
denuncian. Del 25% de delitos que sí son denunciados
solamente se concluye la investigación ministerial [...] en México no existe un sistema nacional de lucha
en el 4.55%, pero se pone a alguna persona a dispo- contra la corrupción, no hay vinculación y coordinación
sición de los jueces solamente en el 1.6 % del total institucional entre los órganos de investigación de
de delitos cometidos. Es decir, de cada 100 delitos conductas de corrupción y los que resuelven responsa-
solamente 1.6 llega ante conocimiento de un juez, bilidades penales, fiscales, administrativas, etcétera. Lo
las condenas judiciales alcanzaron la cifra del 1.06 que se agrava cuando se traslapan los ámbitos locales
%, lo que significa que la impunidad alcanza una con los federales. Esta falta de vinculación es aún más
horrorosa cifra del 99%.21 notoria cuando se trata de la corrupción política, en
donde no siempre existe coordinación entre los órga-
En relación con la ineficiencia del sistema penal en nos electorales, los de fiscalización y los ministeriales
México, se ha resaltado que el nivel de confianza res- […] mientras las formas de corrupción se modernizan,
pecto a éste implica un 35.6%, tan solo por encima sofistican y globalizan, los órganos de investigación y
del de Ecuador y Perú en Latinoamérica y en conside- de resolución de responsabilidades, siguen métodos tra-
ración a la percepción de corrupción que existe en la dicionales que dejan grandes zonas de impunidad.23
comunidad es posible que esto contribuya a disminuir
esos niveles de confianza.22 Por lo que se refiere las políticas oficiales de lucha
La impunidad en el sistema penal se refleja en contra la corrupción, se observa que la impunidad
la lucha contra la corrupción, a lo que se debe agre- hace que éstas y las normas que penalizan las con-
gar que, en este rubro, el problema se agranda en ductas corruptas, se transformen en normatividad
consideración a las características propias de las ineficiente. Según Serrano, la falta de sanciones
regulaciones penales referentes a las actividades penales en este rubro ha mermado desde 1994,
de la función pública, sobre este tema, Cárdenas cuestionándose si esto obedece a una disminución
menciona que “En materia de responsabilidades pe- en actos de corrupción o a la falta de voluntad o
nales, los códigos penales contienen ambigüedades ineficiencia de los órganos encargados de investigar
en los tipos, son poco garantistas, lo que favorece dichas conductas.24

20
Cfr. Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad, “Indicadores ensi- 6/2008 vs. ensi-5/2007”, en la página web del icesi: http://
[Link]/estadisticas/[Link]
21
M. Carbonell, op. cit., p. 2.
22
Stephanie Herrman et al., “Confianza en el sistema de justicia penal en las Américas”, en Perspectivas desde el Barómetro de las Américas:
2011, núm. 62, 2011, en [Link]
23
Jaime Cárdenas, “Herramientas para enfrentar la corrupción”, en R. Méndez-Silva, op. cit., pp. 66 y 72.
24
José Antonio Serrano Sánchez, “La política oficial de combate a la corrupción en México: una revisión”, en Andamios: Revista de Inves-
tigación Social, vol. 6, núm. 12, diciembre de 2009, p. 211.

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En lo que toca al combate a la corrupción en la vía 3.6 del referido índice y en el lugar 72 de 180 países
administrativa, un dato que resulta relevante para el examinados.26 En la encuesta realizada para el 2010,
presente estudio es el siguiente: en el Quinto Informe México se encontraba con una percepción de co-
de Gobierno rendido por el presidente Felipe Calderón rrupción del 3.1 y en el lugar 98 de 178, de donde se
ante el Congreso de la Unión, se mencionó la impo- observa que, contrario a disminuir, el fenómeno de
sición a servidores públicos de 9,956 sanciones en el la corrupción ha ido en aumento.27
año 2008, 8,194 en el año 2009 y de 8,323 para el año De lo analizado, se puede concluir que los siste-
2010, de estas últimas solo el 10% tuvo un carácter mas penal y administrativo en México se han vuelto
económico.25 Aunque se destacó que el número de ineficientes para combatir la corrupción tanto por
sanciones había disminuido, no quedó claro si esta la impunidad genérica como por las causas especí-
reducción obedeció realmente a un efectivo combate ficas que se presentan en la materia objeto de este
a la corrupción o, por el contrario, a la ineficiencia estudio; lo mencionado obliga a considerar la exis-
por parte de las autoridades federales para combatir tencia de otras herramientas que el sistema jurídico
a este fenómeno, cuestión, esta última, más creíble. pueda proporcionar para combatir la impunidad en
El siguiente análisis parece comprobar lo antedicho: la corrupción a través de sanciones efectivas, no
Transparencia Internacional publica anualmente el necesariamente penales, a quienes inciden en las
Índice de Percepción de la Corrupción, mismo que se conductas perjudiciales a la función pública.
obtiene de los análisis estadísticos de la percepción El propósito del presente estudio es, pues, com-
que en la sociedad existe en relación con la corrup- probar que, a través de figuras existentes en el siste-
ción en cada país determinado. Este índice se mide ma jurídico mexicano –en específico en el ámbito de
en una escala del 1 al 10, en el cual 1 implica el mayor responsabilidades civiles y mediante adaptaciones
índice de corrupción y 10 el menor. Por lo que a México que se pudieran realizar para el uso de este sistema
concierne, el índice concluye que la reducción en las en el combate a la corrupción– se pueden determi-
sanciones impuestas por el gobierno federal a los nar sanciones resarcitorias del daño causado que
servidores corruptos, obedece más a una ineficiencia permitan castigar tanto al servidor corrupto, como
del sistema que a la reducción del fenómeno de la al corruptor, evitando con esto la incidencia que la
corrupción. Esto es así tomando en consideración impunidad tiene como factor desencadenante de las
que en el 2008, el país estaba catalogado con un conductas de que se habla.

Responsabilidad civil en los actos de corrupción


Antecedentes el derecho romano se consideraban ya figuras para
el combate a este tipo de conductas; al respecto,
La responsabilidad civil derivada de actos de co- González Romanillos, menciona:
rrupción de los servidores públicos no es nueva. En

25
Presidencia de la República, Quinto Informe de Gobierno del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, México, Gobierno Federal, 2011, p. 50,
en [Link]
26
Transparencia Internacional, Informe Global de la corrupción. 2009. La corrupción en el sector privado, Cambridge, Cambridge University
Press, 2009, p. 240, en [Link]
27
Vid. ipc-2011, op. cit.; cfr. con la tabla sintética del correspondiente a 2010, en [Link]
CIÓN/INDICE%20DE%20PERCEPCION%202010/TABLA_SINTETICA_DE_RESULTADOS_IPC.pdf

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Las expoliaciones “magistratuales”,28 por tanto, eran meta lograr una compensación que implique el daño
reprimidas en época de Sila a través de una doble vía material, la restitución de los perjuicios, así como el
procesal: por un lado, el iudicium publicium determinaba pago de las pérdidas no pecuniarias; 2) los Estados
la responsabilidad penal del reo, recayendo la legiti- miembros, de acuerdo al artículo octavo, deben es-
mación procesal activa, en consonancia con el carácter tablecer dentro de su sistema legal la nulidad de los
público del proceso, en los ciudadanos romanos; y, por contratos en las cláusulas contractuales a través de
otra parte, la formula Octaviana permitía a los damni- los que se hayan cometido los actos de corrupción
ficados recuperar sus bienes por medio de un iudicum o que hayan favorecido a los mismos y 3) conforme
privatum, teniendo ellos mismos, dada la naturaleza del al artículo noveno, los Estados miembros deben re-
juicio, la capacidad de dar inicio a la actividad procesal. gular la protección contra sanciones injustificadas
Esta estructura procedimental, de hecho, no es extraña a los servidores o empleados que denuncien actos
al mundo romano, pues la coexistencia de dos sistemas de corrupción o la sospecha fundada de los mismos.
procesales distintos, uno público y otro privado, que Las condiciones para que procedan las acciones in-
penalizan la misma conducta se dio también en otros demnizatorias son: que exista responsabilidad del
casos, como el de la lex Iulia de vi privata y la actio vi servidor, directa, por la comisión o autorización del
bono rumraptorum.29 acto de corrupción, o indirecta, por negligencia,
cuando no hubiese adoptado las medidas razonables
Antecedente directo del uso del derecho civil en el para evitarlo y la existencia de un daño y la relación
combate a la corrupción, puede ser encontrado en de causalidad entre el acto de corrupción y el daño
el Convenio de Derecho Civil sobre la Corrupción del causado. Entre las medidas que deben adoptar los Es-
Consejo de Europa, aprobado en Estrasburgo, Francia, tados para garantizar la aplicación de la Convención,
el 4 de noviembre de 1999. Esta convención tiene se encuentra el deber de proveer de procedimientos
como objetivo lograr la compensación de las personas efectivos para la adquisición de pruebas en los juicios
que han sufrido las consecuencias de los actos de relacionados con actos de corrupción.30
corrupción y establecer un ámbito de cooperación
internacional dentro de la Unión Europea para este La responsabilidad civil del servidor público
efecto. En su artículo segundo, se estima como acto en la legislación mexicana
de corrupción “[…] prometer, ofrecer, dar o aceptar,
directa o indirectamente, un soborno como una ven- El artículo 108 de la Constitución mexicana, determi-
taja indebida o promesa que distorsione el correcto na el concepto de servidor público en los siguientes
ejercicio de un severo comportamiento requerido por términos:
el receptor del soborno”. La protección de víctimas
de la corrupción se realiza a través de los siguientes Para los efectos de las responsabilidades a que alude
actos: 1) en el artículo tercero se menciona la obli- este Título, se reputarán como servidores públicos a
gación de los Estados de reconocer el derecho de las los representantes de elección popular, a los miem-
víctimas para ejercitar una acción que tenga como bros del Poder Judicial Federal y del Poder Judicial del

28
Se refiere a aquellas actuaciones mediante las cuales los funcionarios romanos despojaban de sus bienes a los ciudadanos sin tener un
fundamento legal para ello.
29
José Antonio González Romanillos, “El procedimiento civil como medio de control de la corrupción política: Fórmula Octaviana y crimen
repetundarum”, en Revista de Ciencias Jurídicas y Sociales, núm. extra 0, 2004, p. 398.
30
El Convenio puede consultarse in extensis, en [Link] N.E. Vid., además,
Xabier Deop Madinabeietia, “La lucha contra la corrupción en el Consejo de Europa”, en reei, Revista Electrónica de Estudios Internacionales,
núm. 2, junio de 2001, en [Link]

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Distrito Federal, los funcionarios y empleados y, en de lucro la sanción deberá determinarse conforme a
general, a toda persona que desempeñe un empleo, la cuantía de éste.33 En una interpretación en sentido
cargo o comisión de cualquier naturaleza en el Con- contrario de esta disposición, se puede concluir que
greso de la Unión, la Asamblea Legislativa del Distrito es posible ejercitar acción penal en contra de aquellos
Federal, o en la Administración Pública Federal o en servidores que no se encuentran protegidos por la
el Distrito Federal, así como a los servidores públicos figura del fuero.
de los organismos a los que esta Constitución otorgue La responsabilidad administrativa se puede des-
autonomía, quienes serán responsables por los actos prender del artículo 109, que establece las facultades
u omisiones en que incurran en el desempeño de sus del Congreso de la Unión y de las Legislaturas de
respectivas funciones.31 los Estados para aplicar sanciones administrativas
a los servidores públicos.34 El artículo 113 sanciona
Llama la atención que en la norma transcrita no se los requisitos que deberán contener las legislacio-
hace mención expresa de los miembros del Poder Le- nes que establezcan tal tipo de responsabilidad,35
gislativo, en especial de los diputados plurinominales mientras que el 114 en su tercer párrafo, describe la
ya que éstos, a diferencia de los de mayoría, no son responsabilidad administrativa al mencionar: “La ley
asignados por votación popular sino a través de listas señalará los casos de prescripción de la responsabili-
que los partidos políticos elaboran ex profeso.32 dad administrativa tomando en cuenta la naturaleza
La responsabilidad penal se desprende del artí- y consecuencias de los actos y omisiones a que hace
culo 111 que menciona los requisitos para proceder referencia la fracción iii del artículo 109 [...]”36
penalmente en contra de aquellos servidores públicos Si bien la responsabilidad civil de los servidores
que se encuentran protegidos por el fuero; se regula públicos frente al Estado no se encuentra claramente
también que las penas se graduarán conforme a la establecida en la Constitución, se puede desprender
legislación de la materia y en los casos de obtención sin embargo del octavo párrafo del artículo 111, que

31
Vid. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en Diario Oficial de la Federación, México, lunes 5 de febrero de 1917 (en
adelante, La Constitución). El documento puede ser consultada in extensis, en [Link]
32
La designación de los diputados plurinominales se establece en el artículo 52 constitucional en los siguientes términos: “La Cámara de
Diputados estará integrada por 300 diputados electos según el principio de votación mayoritaria relativa, mediante el sistema de distritos
electorales uninominales y 200 diputados que serán electos según el principio de representación proporcional, mediante el Sistema de Listas
Regionales, votadas en circunscripciones”, en ibid., p. 37. Este sistema de listas regionales se regulan por el artículo 54 del que se desprende
que las listas y la denominación de los diputados se realiza por los partidos políticos y no por los ciudadanos, de donde se desprende que
no se puede hablar directamente de una elección por votación. Vid. ibid., p. 54. N.E.
33
Que, a la letra, dice: “Para proceder penalmente contra los diputados y senadores al Congreso de la Unión, los ministros de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, los magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral, los consejeros de la Judicatura Federal, los Secre-
tarios de Despacho, los diputados a la Asamblea del Distrito Federal, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, el Procurador General de la
República y el Procurador General de Justicia del Distrito Federal, así como el consejero Presidente y los consejeros electorales del Consejo
General del Instituto Federal Electoral, por la comisión de delitos durante el tiempo de su encargo, la Cámara de Diputados declarará por
mayoría absoluta de sus miembros presentes en sesión, si ha o no lugar a proceder contra el inculpado […]”, en ibid., p. 76. N.E.
34
“El Congreso de la Unión y las Legislaturas de los Estados, dentro de los ámbitos de sus respectivas competencias, expedirán las leyes
de responsabilidades de los servidores públicos y las demás normas conducentes a sancionar a quienes, teniendo este carácter, incurran en
responsabilidad […]”, en ibid., p. 74. N.E.
35
“Las leyes sobre responsabilidades administrativas de los servidores públicos, determinarán sus obligaciones a fin de salvaguardar la
legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad, y eficiencia en el desempeño de sus funciones, empleos, cargos y comisiones; las sanciones
aplicables por los actos u omisiones en que incurran, así como los procedimientos y las autoridades para aplicarlas. Dichas sanciones,
además de las que señalen las leyes, consistirán en suspensión, destitución e inhabilitación, así como en sanciones económicas, y deberán
establecerse de acuerdo con los beneficios económicos obtenidos por el responsable y con los daños y perjuicios patrimoniales causados por
sus actos u omisiones a que se refiere la fracción iii del artículo 109, pero que no podrán exceder de tres tantos de los beneficios obtenidos
o de los daños y perjuicios causados […]”, en ibid., p. 77. N.E.
36
Idem.

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menciona: “En demandas del orden civil que se enta- que esta responsabilidad se limita a los casos en que
blen contra cualquier servidor público no se requerirá los daños y perjuicios se derivan directamente del
declaración de procedencia”.37 Una normatividad mal manejo de los fondos públicos y no comprende
más específica de la responsabilidad civil del servi- una multitud de situaciones de corrupción, como
dor público, se encuentra, en cambio, en la Ley de son el cohecho, la colusión, el nepotismo, etcétera.
Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federa- También debe considerarse que, a pesar de dicha
ción38 la que, en su artículo 15, fracción xvi, regula regulación, la imposición de sanciones económicas
la facultad de “Determinar los daños o perjuicios, o a servidores corruptos no es una práctica muy cons-
ambos, que afecten la Hacienda Pública Federal o, en tante conforme se desprende de los datos derivados
su caso, al patrimonio de los entes públicos federales del informe presidencial al que se hace referencia en
o de las entidades paraestatales federales y fincar párrafos precedentes.
directamente a los responsables las indemnizaciones
y sanciones pecuniarias correspondientes”.39 En su Justificación del uso de la responsabilidad civil
artículo 39, se menciona que como instrumento contra la corrupción

Cuando se acrediten afectaciones a la Hacienda Pú- Frente al sistema penal, el uso de los instrumentos
blica Federal o al patrimonio de los entes públicos que proporciona el derecho civil para el combate a la
federales o de las entidades paraestatales federales, corrupción, plantea una serie de ventajas: el sistema
atribuibles a servidores públicos de las entidades civil, suele ser menos oneroso para la organización
federativas, municipios o de los órganos político- estatal que el sistema penal. La carga de la prueba
administrativos de las demarcaciones territoriales implica menor dificultad, puesto que sólo se tendría
del Distrito Federal, la Auditoría Superior de la que comprobar la ilicitud o negligencia de la activi-
Federación procederá a formularles el pliego de dad desarrollada por el servidor, el daño causado y
observaciones y, en caso de que no sea solventado, la relación de causalidad entre uno y otro. Al con-
fincarles las responsabilidades resarcitorias conforme trario que en el derecho penal, que exige la prueba
a la presente Ley y promoverá, en su caso, ante los irrefutable y directa de la responsabilidad, en el civil
órganos o autoridades competentes las responsabi- ésta puede acreditarse a través de la conjunción de
lidades administrativas, civiles, políticas y penales indicios que determinen un alto índice de credibilidad.
a que hubiere lugar.40 Las garantías procesales de estricto cumplimiento
en el derecho penal, suelen ser menos exigentes en
Y en el 89, se atribuye directamente a la Unidad de un procedimiento civil, en el que existe un mayor
Asuntos Jurídicos de la propia Auditoría Superior equilibrio de partes.
de la Federación la facultad de promover ante las Otra de las ventajas que se observa de las acciones
autoridades que correspondan las acciones de re- civiles que se ejerciten en este tenor, es que el juicio
sarcimiento respectivas.41 Aunque es de subrayar respectivo puede intentarse aún y cuando el ser-

37
Ibid., p. 76.
38
Publicada en el Diario Oficial de la Federación, México, viernes 29 de mayo de 2009. El documento puede ser consultada in extensis, en
[Link] N.E.
39
Ibid., p. 10.
40
Ibid., p. 18.
41
“Participar en los procedimientos para el fincamiento de las responsabilidades resarcitorias, en los términos que establezca el Regla-
mento Interior de la Auditoría Superior de la Federación”, en ibid., numeral vii, p. 32. N.E.

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vidor goce de fuero o algún tipo de inmunidad, o se penal, la fundamentación y motivación que se requie-
encuentre desarrollando la misma u otra función pú- re es la necesaria para las órdenes de cateo previstas
blica, dado que estas figuras no protegen al servidor en el octavo párrafo del artículo 16 constitucional.46
por la responsabilidad civil, conforme se menciona en Sin embargo, para el procedimiento civil, esta orden
el citado artículo 111 constitucional.42 puede ser emitida cuando la información respectiva
También la invasión al secreto bancario requiere ha sido aceptada por el juez como prueba, pues esto
de menos requisitos que en la materia penal, obser- supone su pertinencia.
vándose que el segundo párrafo del artículo 117 de la En el aspecto de la persecución de los patrimonios
Ley de Instituciones de Crédito,43 establece que las obtenidos a través de actividades ilícitas de servido-
organizaciones del ramo se encuentran exentas de res, el sistema civil internacional plantea también ins-
guardar el secreto bancario en los casos en que la in- trumentos más sencillos de ejecución (como ejecución
formación sea solicitada por la autoridad judicial en de exhortos para obtención de pruebas, embargos o
un procedimiento en el que el titular, fideicomitente, emplazamientos); ejemplo de esto son: la Convención
fideicomisario, fiduciario, comitente, comisionista, por la que se Suprime el Requisito de la Legalización
mandante o mandatario sea parte o acusado.44 Tam- de los Documentos Públicos Extranjeros;47 el Convenio
bién se determina la excepción al secreto bancario Relativo a la Notificación o Traslado en el Extranjero
cuando se trata de supervisar la actividad de los de Documentos Judiciales o Extrajudiciales en Mate-
servidores públicos en relación con su patrimonio o ria Civil o Comercial;48 la Convención Interamericana
el manejo de los fondos que les han sido confiados.45 sobre Régimen Legal de Poderes para ser Utilizados
Para este efecto se requiere orden judicial debida- en el Extranjero;49 la Convención Interamericana
mente fundada y motivada, la que podrá presentarse sobre Recepción de Pruebas en el Extranjero50 y la
directamente ante la institución bancaria que co- Convención Interamericana sobre Exhortos o Cartas
rresponda o por conducto de la Comisión Nacional Rogatorias.51
Bancaria y de Valores; en el caso del procedimiento También, a través del derecho civil, se pueden lograr

42
Vid. supra, nota de pie 33.
43
Publicada en el Diario Oficial de la Federación, México, miércoles 18 de julio de 1990. La Ley puede ser consultada in extensis, en http://
[Link]/LeyesBiblio/pdf/[Link] N.E.
44
“Como excepción a lo dispuesto por el párrafo anterior, las instituciones de crédito estarán obligadas a dar las noticias o información
a que se refiere dicho párrafo, cuando lo solicite la autoridad judicial en virtud de providencia dictada en juicio en el que el titular o, en su
caso, el fideicomitente, fideicomisario, fiduciario, comitente, comisionista, mandante o mandatario sea parte o acusado. Para los efectos
del presente párrafo, la autoridad judicial podrá formular su solicitud directamente a la institución de crédito, o a través de la Comisión
Nacional Bancaria y de Valores”, en ibid., p. 118. N.E.
45
Vid. ibid., tercer párrafo, numerales i-ix, pp. 118, 119. N.E.
46
“La autoridad judicial, a petición del Ministerio Público y tratándose de delitos de delincuencia organizada, podrá decretar el arraigo
de una persona, con las modalidades de lugar y tiempo que la ley señale, sin que pueda exceder de cuarenta días, siempre que sea necesario
para el éxito de la investigación, la protección de personas o bienes jurídicos, o cuando exista riesgo fundado de que el inculpado se sus-
traiga a la acción de la justicia. Este plazo podrá prorrogarse, siempre y cuando el Ministerio Público acredite que subsisten las causas que
le dieron origen. En todo caso, la duración total del arraigo no podrá exceder los ochenta días”, en La Constitución, op. cit., pp. 9, 10.
47
Publicada en el Diario Oficial de la Federación, México, domingo 22 de junio de 1975. El documento puede consultarse in extensis, en
[Link] N.E.
48
Publicado en el Diario Oficial de la Federación, México, viernes 16 de febrero del 2001. El documento puede consultarse in extensis, en
[Link] N.E.
49
Publicada en el Diario Oficial de la Federación, México, miércoles 19 de agosto de 1987. El documento puede consultarse in extensis, en
[Link] N.E.
50
Publicada en el Diario Oficial de la Federación, México, martes 2 de mayo de 1978. El documento puede consultarse in extensis, en http://
[Link]/juridico/spanish/tratados/[Link] N.E.
51
Publicada en el Diario Oficial de la Federación, México, martes 25 de abril de 1978. El documento puede consultarse in extensis, en http://
[Link]/juridico/spanish/tratados/[Link] N.E.

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una serie de consecuencias jurídicas como la nulidad la figura de enriquecimiento inexplicable permite la
de contratos, la presunción de propiedad sobre bienes aplicación de sanciones penales, con mayor razón
tanto del servidor como de las personas allegadas a él, autoriza la de sanciones civiles, pues éstas son de
esto mediante la figura de enriquecimiento inexplicable menor trascendencia que aquéllas.
que, en materia civil, no violenta el principio de pre-
sunción de inocencia por no darse como presupuesto Origen de la responsabilidad civil
procedimental. Esta figura se encuentra regulada en
el tercer párrafo del artículo 109 constitucional, que La responsabilidad civil directa del servidor, deriva
establece: de la afectación al patrimonio público, independien-
temente de que éste se haya cometido a través de
Las leyes determinarán los casos y las circunstancias una conducta ilícita o por un acto de negligencia e
en los que se deba sancionar penalmente por causa de inclusive por daño moral; por consecuencia, la respon-
enriquecimiento ilícito a los servidores públicos que sabilidad es inmediata frente al Estado en cuanto que
durante el tiempo de su encargo, o por motivos del es éste el sujeto pasivo del daño causado. Conforme a
mismo, por sí o por interpósita persona, aumenten lo anterior, no debe confundirse esta responsabilidad,
substancialmente su patrimonio, adquieran bienes o que es sobre la que trata el presente estudio, con aqué-
se conduzcan como dueños sobre ellos, cuya proce- lla que pudiera derivar de la actuación del servidor
dencia lícita no pudiesen justificar. Las leyes penales en relación con el daño causado a particulares, pues
sancionarán con el decomiso y con la privación de la en este caso, el artículo 113 constitucional establece
propiedad de dichos bienes, además de las otras penas responsabilidad directa del Estado hacia el particular53
que correspondan.52 y aquél podría repetir en contra del servidor público
que directamente causó el daño; pero el sustento de
En una interpretación por mayoría de razón de la esta repetición sería el hecho que la indemnización
disposición transcrita, se considera que es posible cubierta al particular por responsabilidad directa,
demandar civilmente la reversión de los bienes de un implicaría un daño al patrimonio público que debe
servidor público cuyos actos de corrupción han sido ser reparado por el servidor que causó dicho daño,
comprobados, ya sea que se encuentren a su nombre o esta reversión se encuentra prevista en el artículo
al de un testaferro, estableciendo en el procedimien- 31 de la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial
to civil, a través de la prueba de indicios, la presun- del Estado.54
ción de que dichos bienes fueron adquiridos con el La afectación al patrimonio público, puede tener
patrimonio obtenido a través de los actos de corrup- su origen en una diversidad de causas, tantas como se
ción cuando el servidor o los terceros involucrados plantean en la propia legislación civil. Así, esta puede
no puedan explicar razonablemente la adquisición tener origen contractual en consideración a la natura-
de estos bienes. Esto se afirma considerando que si leza propia de la relación entre el servidor y el Estado

52
La Constitución, op. cit., p. 75.
53
“La responsabilidad del Estado por los daños que, con motivo de su actividad administrativa irregular, cause en los bienes o derechos
de los particulares, será objetiva y directa. Los particulares tendrán derecho a una indemnización conforme a las bases, límites y procedi-
mientos que establezcan las leyes”, en ibid., párrafo segundo, p. 77.
54
Publicada en el Diario Oficial de la Federación, México, viernes 31 de diciembre de 2004. El documento puede consultarse in extensis, en
[Link] N.E. Vid. además, L. M. Martínez Anzures, Controles y responsabilidad en el sector
público, México, Plaza y Valdez, 2004, pp. 137 a 141.

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o terceros o extra contractual, la cual puede derivar de sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, deco-
la comisión de actos ilícitos o de simple negligencia ro, honor, reputación, vida privada, configuración y
conforme se desprende del artículo 1910 del Código aspectos físicos, o bien en la consideración que de
Civil Federal (ccf),55 que establece: “El que obran- sí misma tienen los demás. Se presumirá que hubo
do ilícitamente o contra las buenas costumbres cause daño moral cuando se vulnere o menoscabe ilegíti-
daño a otro, está obligado a repararlo, a menos que de- mamente la libertad o la integridad física o psíquica
muestre que el daño se produjo como consecuencia de las personas […]”.59 En párrafos posteriores, esta
de culpa o negligencia inexcusable de la víctima”.56 disposición establece obligación de reparar el daño
De esto se observa que, cuando un servidor público moral al que ofende el honor, ataque la vida privada
realice actos ilícitos, aun y cuando éstos se efectúen o la imagen propia de una persona. Por otro lado, la
a través de hechos que no se encuentren tipificados Jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de
como delito en la legislación penal respectiva, estará la Nación, ha determinado que las personas morales
obligado a reparar el daño que hubiese causado con son también susceptibles de recibir el tipo de daño
su actuación. En lo que se refiere a la responsabilidad de que se habla.60
por negligencia, se deriva del hecho que el servidor El Estado es una persona moral de acuerdo a lo
público, como un gestor de los negocios que implican establecido en el artículo 25 del Código Civil Fede-
su función, debe actuar en su labor conforme si se tra- ral61 y los actos de corrupción afectan la imagen que
tase de un negocio propio acorde con lo que establece sobre ella se tiene, así como al sistema democrático
el artículo 1897 del ccf.57 Inclusive, la actuación del y la cultura de legalidad, lo que se puede desprender
servidor debe ir más allá del cuidado mencionado en de lo razonado en la primera parte de este estudio.
el cumplimiento de su función, en tanto que está com- Por ende, debe considerarse que tanto el servidor que
prometido a desempeñar su función de acuerdo con percibe beneficios indebidos en su función como quien
una serie de parámetros ético/prácticos que se esta- le otorga éstos, son responsables de la causación del
blecen en el artículo 109, fracción iii, de la Consti- daño moral y por ende obligados a repararlo.
tución: legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y También debe considerarse que la imposición de
eficiencia.58 sanciones en los diversos ámbitos de responsabilidad
Otra causa de responsabilidad civil del servidor no violenta el principio non bis in idem, según se ha
público y el corruptor, puede derivarse de la figura del interpretado por la práctica judicial del país, que de-
daño moral que se encuentra regulada en el artículo termina que la existencia de distintas regulaciones
1916 del ccf que, en lo conducente, dispone: “Por de la función pública implica la responsabilidad en las
daño moral se entiende la afectación que una persona diversas áreas de su actuación, sin que esto implique

55
Publicada en el Diario Oficial de la Federación en cuatro partes, México, sábado 26 de mayo, sábado 14 de julio, viernes 3 de agosto y
viernes 31 de agosto de 1928 (en adelante, ccf). El documento puede consultarse in extensis, en [Link]
pdf/[Link] N.E.
56
Ibid., p. 178. N.E.
57
“El gestor debe desempeñar su encargo con toda la diligencia que emplea en sus negocios propios, e indemnizará los daños y perjuicios
que por su culpa o negligencia se irroguen al dueño de los bienes o negocios que gestione”, en ibid., p. 177. N.E.
58
“Se aplicarán sanciones administrativas a los servidores públicos por los actos u omisiones que afecten la legalidad, honradez, lealtad,
imparcialidad y eficiencia que deban observar en el desempeño de sus empleos, cargos o comisiones”, en La Constitución, op. cit., p. 75. N.E.
59
ccf, op, cit., p. 179.
60
Según tesis publicada bajo el título “Daño moral. Las personas morales están legitimadas para demandar su reparación en caso de que
se afecte la consideración que tienen los demás respecto de ellas”, en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, novena época, tomo
xxi, primera sala, abril de 2005, p. 155. Cfr., art. 1916 del ccf, op. cit., p. 179. El documento puede consultarse parcialmente, en [Link]
[Link]/ensayos/Da%C3%B1o-Moral-Personas-Morales/[Link] N.E.

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violación al derecho de no ser juzgado dos veces por servicios o bienes.64 La obligación solidaria tanto del
el mismo delito, en tanto que las responsabilidades servidor corrupto como del corruptor, se desprende
penal, administrativa, política o civil, tienen diversa de lo previsto por el artículo 1917 del Código Civil
naturaleza.62 Federal, en los siguientes términos: “Las personas
que han causado en comúnun daño, son responsables
Análisis comparativo solidariamente hacia la víctima por la reparación a
que están obligados de acuerdo con las disposiciones
Las soluciones que se han dado en otros sistemas jurí- de este Capítulo.”65
dicos sobre la posibilidad de demanda civil en contra Por otro lado, el establecimiento de sanciones que
de los servidores públicos, pueden implicar, incluso, superen el monto que percibe el servidor o que cubre el
la devolución al Estado de los beneficios económicos, o corruptor, incidiría fuertemente en el aspecto disua-
de otra índole, que haya obtenido el servidor de terceros sivo del que se ha venido hablando. Para tal efecto,
por actos de corrupción a través de su cuantificación. debe estimarse que el artículo 111 la Constitución
En el sistema inglés, por ejemplo, se estima que, debido Federal, establece la posibilidad de determinar san-
a que el Estado es víctima de los actos de corrupción, ciones por actos de corrupción hasta por tres tantos
los ingresos que percibe un servidor por dichos actos del monto percibido o del daño causado. Esto puede
le pertenecen a aquél y, por consecuencia, se le puede ser objeto de aplicación judicial o regulación en la
demandar la entrega de las cantidades recibidas por legislación secundaria.
dicho motivo. Esta situación pudiera ser objeto de En lo que se refiere a la eficacia de los actos jurí-
medida en la legislación secundaria que regulase las dicos que se efectúen por los servidores públicos en
disposiciones constitucionales que se analizan en este contravención a las disposiciones legales respecti-
estudio.63 vas, deberá tomarse en consideración que éstos, por
Otra solución que se ha dado es la posibilidad de regla general, deben estar afectos de nulidad absolu-
demandar a quien realizó el pago del soborno al ser- ta, tomando en consideración que las disposiciones
vidor. Esto tendría un efecto disuasorio para la reali- legales que rigen la actividad del Estado tienen,
zación de tales actos, tomando en consideración que generalmente, el carácter de públicas por lo que en
los actos de corrupción más dañinos se efectúan en las este sentido es aplicable el artículo 8 del Código Civil
áreas de adquisiciones de los gobiernos y los costos Federal, que dispone: “Los actos que celebren las
del soborno se disimulan en el precio del servicio o partes en contra de las leyes prohibitivas o de orden
los bienes que se adquieren. A través de este sistema, público serán nulos en forma absoluta, excepto que
aquél que corrompe tendría que amortiguar en su costo en la propia ley se disponga lo contrario”;66 Los actos
no solo el monto del cohecho, sino también los riesgos afectados de tal nulidad, aun y cuando surten efectos
que implicaría el doble pago que tuviese que hacer para provisionalmente, se destruyen retroactivamente
poder ser beneficiado con los contratos respectivos, cuando se declara judicialmente la ineficacia del mis-
lo que le vuelve difícil de disimular en el precio de los mo. La acción para exigir dicha nulidad corresponde

61
ccf, op, cit., p. 4.
62
Según tesis sustentada por el Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y del Trabajo del Cuarto Circuito, “Servidor público,
la responsabilidad del, tiene diversos ámbitos legales de aplicación (administrativa, laboral, política, penal, civil)”, en el Semanario Judicial
de la Federación y Su Gaceta, novena época, tomo x, agosto de 1999, p. 799. El documento puede consultarse, en [Link]
[Link]/Publicaciones/CDs2007/CDLaboral/pdf/[Link] N.E.
63
Sobre este tema, vid., Libro de Consulta de ti, op. cit., cap. 27.
64
Idem.
65
ccf, op, cit., p. 180.

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a cualquier interesado (como pudiera ser un tercero pueda aplicar en la práctica; situación que favorece
afectado por el acto, como la concesión de un servicio los actos de corrupción por parte de los servidores
público o la adjudicación ilícita de una licitación) y públicos, al dificultar la persecución de éstos y, por
no es susceptible de confirmación (restablecimiento consecuencia, beneficiar la impunidad.
de licitud por las partes) o por prescripción. En el sistema anglosajón se utiliza un instrumento
jurídico denominado acción qui tam.68 Esta figura
Denuncia ciudadana y la acción qui tam inició su aplicación en la Inglaterra del siglo xv, cuan-
do un ciudadano denunció actos de corrupción efec-
La Constitución establece la posibilidad de que los tuados por un servidor público y se le otorgó una
ciudadanos denuncien los actos de corrupción, de recompensa como parte de la multa que se impuso
acuerdo al último párrafo del artículo 109: “Cualquier por dicha conducta ilícita. En Estados Unidos esta
ciudadano bajo su más estricta responsabilidad y figura se empezó a aplicar durante la Guerra Civil, en
mediante la presentación de elementos de prueba, el año de 1863, lo que obedeció al hecho de que los
podrá formular denuncia ante la Cámara de Diputados contratistas que proporcionaban a la unión material
del Congreso de la Unión respecto de las conductas a bélico, incurrían continuamente en actos de defrau-
las que se refiere el presente artículo”.67 La denuncia dación por sí mismos o en colusión con servidores del
ciudadana que se plantea en esta disposición, se Estado; con el objeto de combatir esta situación, se
convierte en la práctica en una situación utópica procuró el apoyo ciudadano a través de la denuncia
pues es necesario que la persona que formule la y recompensa respectivas.69
denuncia cuente con elementos de prueba suficien- En la actualidad, el incoar acciones qui tam en
tes para acreditar los actos de corrupción; mas se el sistema norteamericano corresponde a cualquier
observa que –debido a que los actos que se puedan persona y se establecen instrumentos para evitar
cometer por los servidores públicos en una actividad represalias en contra de los denunciantes; deben
administrativa irregular o desde un punto de vista enviarse copias de las demandas a los organismos
de corrupción en el ámbito penal se ejercen dentro de gubernamentales correspondientes y éstos tienen
la administración pública y, por consecuencia, las un plazo de sesenta días para decidir si intervienen y
pruebas de la actividad ilícita se encuentran a dis- hacen propia la acción ejercitada por el particular, caso
posición de las entidades gubernamentales en donde este último en el que el denunciante puede actuar en
se realizaron los actos indebidos y que éstos se rea- solidaridad procesal activa. En la situación en la que
lizan bajo sigilo con la intención de ocultarlos– es el Estado ejercite la acción respectiva, el denuncian-
muy difícil que un ciudadano conozca a fondo los te puede percibir un 10% de lo recuperado y, en el
hechos y tenga acceso a las pruebas necesarias para caso de que este último sea quien tramitó el procedi-
elaborar denuncias por actos de corrupción. Debido miento, la prima de recompensa asciende a un 25%.
a lo mencionado, se puede apreciar que esta regla se Existen también instrumentos legales para evitar las
ha planteado exclusivamente con el fin de cumplir denuncias falsas o infundadas, e inclusive, en los casos
formalmente con el requisito de la denuncia ciuda- en que se compruebe evidente negligencia o dolo por
dana, pero sin una verdadera intención de que se parte del denunciante, puede derivar condena al pago

66
Ibid., p. 1.
67
La Constitución, op. cit., p. 75.
68
Contracción de la frase latina Qui tam pro domino rege quam pro se ipso in haec parte sequitir (quien presenta la acción al rey también la
presenta por propia causa).
69
Sobre este tema, vid. Libro de Consulta de ti, op. cit., cap. 27.

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de los honorarios de los abogados así como a los gas- El instrumento jurídico que se comenta, ha sido
tos legales en que se haya incurrido. Igualmente, por bastante efectivo en Estados Unidos; se han visto
motivos de seguridad, las demandas deben manejarse involucrados organismos gubernamentales relaciona-
en secreto por la secretaría del juzgado y las copias se dos con servicios de salud, medio ambiente, energía,
entregan exclusivamente al Departamento de Justicia; educación, agencia espacial, agricultura, transportes,
el Tribunal puede, a su vez, exigir al abogado general etcétera. Debido a este tipo de acciones, se habían
que amplíe la demanda en contra de diversas personas. recuperado hasta el año 2003 7.8 billones de dólares
Dicho secreto se conserva por el plazo de sesenta días, y los denunciantes habían obtenido beneficios por
a la conclusión del cual, el Departamento de Justicia 1.3 billones.71
debe decidir si ejercita la acción civil correspondien- En lo que se refiere a la viabilidad de la inser-
te. El abogado general del Departamento de Justicia ción de la figura que se analiza en los sistemas jurídi-
está obligado a realizar una investigación diligente cos de América Latina, se observa que la Organización
de las circunstancias objeto de denuncia; por lo ge- de Estados Americanos ha propuesto un Proyecto de
neral, estas investigaciones implican la actuación de Ley Modelo para Facilitar e Incentivar la Denuncia
diversas agencias gubernamentales como la Oficina de Actos de Corrupción y Proteger a sus Denunciantes
General de Víctimas, el Servicio de Inspección Postal y Testigos.72 En lo que se concierne al tema central de
o la Oficina Federal de Investigaciones, inclusive se este trabajo, propone, en su artículo 15, normar la de-
debe considerar la intervención de peritos en las áreas nuncia ciudadana y su incentivación bajo los siguientes
que corresponda; una vez realizada la investigación del términos:
Departamento de Justicia, el abogado general tiene
la obligación de determinar alguna de las siguientes Beneficios para el denunciante y/o testigo de actos de
opciones: 1) intervenir en el proceso de acción qui tam, corrupción. Las autoridades competentes podrán otor-
lo que implica la intención del Estado de participar gar beneficios económicos a favor de los denunciantes y
dentro del procedimiento como parte; en la práctica, testigos de actos de corrupción cuando como producto
menos del veinticinco por ciento de las denuncias de de la información proporcionada se haya permitido la
este tipo de acciones concluye con esta solución. 2) imposición de sanciones de reparación pecuniarias, o
Puede declinar su intervención en el procedimiento, se haya aportado información veraz y útil que coadyuve
caso en el cual el particular puede proseguir la acción a la identificación y localización de recursos, derechos
como representante del Estado que, aunque no tiene o bienes relacionados o susceptibles de ser vinculados
responsabilidad en el procedimiento, sí el derecho a en operaciones relacionadas con actos de corrupción. El
percibir lo que se recobre; esta opción generalmente monto de la recompensa, corresponderá hasta el equi-
es adoptada por el denunciante y sus abogados. 3) valente de… % del valor de lo recuperado, conforme a la
Puede solicitar el sobreseimiento del procedimiento tasación realizada por los peritos, y a la decisión de las
por la debilidad del caso que se plantea o en la cir- autoridades competentes que valorarán la relevancia
cunstancia que pudieran afectarse intereses de alto de la información proporcionada. De ser necesario se
nivel para el Estado.70 harán publicaciones expresas sobre el contenido de

70
Vid. United States Department of Justice, “False Claims Act Cases: Government Intervention in Qui Tam (Whistleblower) Suits”, en www.
[Link]/usao/pae/Documents/Internet%20Whistleblower%[Link]
71
Datos obtenidos de Qui Tam Information Center, en [Link] [Link]/[Link]
72
La Ley Modelo fue elaborada por el Departamento de Cooperación Jurídica, de la Secretaría de Asuntos Jurídicos, en el ámbito de apli-
cación de la Convención Interamericana contra la corrupción. El documento puede consultarse in extensis, en [Link]
ley_modelo_proteccion.pdf N.E.

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Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 165-185, ISSN-0185-1918

este artículo en medios masivos de comunicación. movimientos de desobediencia civil, estas acciones
Este beneficio no se aplicará si en el transcurso de las colocan a la opinión pública y a la sociedad civil en
investigaciones se determina que el denunciante y/o el centro del cambio. Aunque las propuestas de re-
testigo ha tenido algún grado de participación en el ac- formas son, con frecuencia, más útiles de introducir
to de corrupción que lo haya beneficiado directamente “desde arriba”, la sostenibilidad de un cambio es más
o si este hecho no haya sido declarado inicialmente. probable, evidentemente, cuando el público lo apoya
Cuando la información a que se refiere este artículo sea y lo exige, ya que esto promueve la responsabilidad
proporcionada por un servidor público, su colaboración y la transparencia.75
en la identificación o acreditación de las conductas de
actos de corrupción serán objetos de un reconocimiento Es evidente que la acción qui tam, como un instru-
de carácter no económico.73 mento que involucra directamente a la sociedad
civil en el combate a la corrupción, plantea un en-
Instrumentos legales como la acción qui tam, permiten foque prácticamente inexistente en el sistema legal
la participación de la sociedad civil que –como un ente mexicano. Aunado a lo anterior, el organismo antes
activo que se desarrolla fuera de los círculos políticos mencionado ha reconocido la eficacia de instrumen-
formales y también como un espacio en el que los tos legales como el que se propone, refiriendo que:
ciudadanos, en lo individual, pueden incidir en la vida “El litigio puede crear conciencia sobre los efectos
pública a través de presión política– se convierte en perversos de la corrupción y puede obligar a los
un arma fundamental de la sociedad vis à vis el poder Estados a que emprendan acciones contra la misma.
público.74 De aquí que la sociedad civil constituya un Una demanda legal exitosa, además puede ofrecer
instrumento efectivo para combatir la corrupción, lo reparación para las víctimas y establecer preceden-
que sólo puede suceder si existen figuras jurídicas que tes que podrían ayudar a otros.”76 Por lo demás, la
permitan a los particulares incidir en la función públi- posibilidad de un beneficio en el resultado del proce-
ca a través no sólo de una relación vertical que se da dimiento facilita la obtención de asesoría legal por
en el aspecto electoral, sino también de una relación parte de abogados capacitados. No deben obviarse
horizontal en donde el ciudadano pueda comparecer sin embargo una serie de circunstancias que pueden
ante los órganos del Estado y actuar para exigir de afectar esta efectividad, pues para la viabilidad de
estos lleven a cabo las actividades necesarias para los procedimientos civiles indemnizatorios relacio-
combatir a los funcionarios corruptos. nados con la corrupción es necesaria la existencia
El Consejo Internacional para el Estudio de los de jueces capaces e independientes.
Derechos Humanos ha mencionado que: De lo anterior (que un instrumento jurídico per-
mita al ciudadano participar en un procedimiento
Los enfoques “desde abajo” o impulsados por mo- civil en contra del funcionario corrupto y obtenga
vimientos sociales, ofrecen buenas oportunidades de un beneficio por esto), se plantea la opción de
para la cooperación. Como ya se ha comprobado combatir los altos niveles de impunidad que se pre-
en todo el mundo, desde las campañas realizadas a sentan en México en el área de la corrupción en la
través de las cartas de Amnistía Internacional hasta función pública.
las acciones masivas por los derechos civiles y los

73
Ibid., p. 9.
74
J. Cárdenas, op. cit., p. 45.
75
Consejo Internacional de Políticas de Derechos Humanos e Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, La corrupción
y los derechos humanos. Estableciendo el vínculo, Monterrey, ichrp/itesm, egap 2009, p. 82.
76
Ibid., p. 87.

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Conclusiones
a) El establecer sanciones económicas a los servido- cívica de la legalidad.
res corruptos, como a los corruptores, es una forma d) El fincar responsabilidad económica tanto
de reducir la impunidad que se da en el combate a al servidor corrupto como al corruptor, implica un
la corrupción. factor de disuasión para la comisión de actos de
b) El procedimiento civil presenta ventajas res- beneficio personal, sobre todo en el ámbito de ad-
pecto al penal a la hora de fincar responsabilidades, quisiciones.
pues aquél permite mayores posibilidades de éxito e) Debe considerarse la regulación de la denun-
en el combate a la corrupción. cia en el sistema mexicano, de tal forma, que se
c) La responsabilidad civil del servidor público, permita al ciudadano tener acceso a la información
así como de los particulares que cooperen en los actos necesaria para denunciar los actos de corrupción en
de corrupción, tiene su origen en el daño que se causa forma segura.
al patrimonio del Estado, incluyendo el patrimonio f) Es conveniente establecer un sistema de pre-
moral que se refleja en la imagen que la institución mios o recompensas que promueva la denuncia de
presenta tanto en el ámbito interno como frente a actos de corrupción, similar a la acción qui tam del
la comunidad internacional, como en la conciencia sistema anglosajón.

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Biblio-hemerografía

Abascal Carranza, Salvador, “Derechos humanos, seguridad y justicia”, en Pedro José Peñaloza y Mario
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Las raíces anti-sistémicas del Partido Acción Nacional


Héctor Gómez Peralta*

Recibido el 21 de agosto de 2011


Corregido el 1° de diciembre de 2011
Aceptado el 6 de diciembre de 2011

@
Resumen Abstract

El trabajo analiza a los diferentes grupos que inte- The paper analyzes the different groups that formed
graron al Partido Acción Nacional (pan). Contrario a la the National Action Party (pan). Contrary to wide-
idea difundida por el pan y sus simpatizantes de que spread idea by the pan and its supporters that the
ese partido nació con un perfil ciudadano y con un party was born with a citizen profile and a democratic
proyecto democrático, este artículo muestra cómo el project, this article shows how the first program of
programa de los primeros panistas era heredero de dos the pan was heir to two different conservative cur-
diferentes corrientes conservadoras, pero al mismo rents, but also anti-systemics: on the one hand,
tiempo anti-sistémicas: por un lado, los herederos de the heirs of the social-Catholic tradition, continu-
la tradición social-católica, continuadores de la lucha ing the struggle against the Jacobin State emerged
contra el Estado jacobino surgido de la revolución; por from revolution; on the other hand the secular right
el otro, la derecha secular que buscaba la industrial- that sought the economic industrialization and the
ización económica y modernización administrativa administrative modernization of the Mexican State,
del Estado mexicano, teniendo como referente a la taking as a reference to the Hispanic tradition of the
tradición hispanista de la Falange española. Spanish Falange.

Palabras clave: Conservadurismo, derecha, partidos Key words: Conservatism, right-wing, political par-
políticos, sistema político mexicano ties, Mexican political system.

*
Universidad de la Sierra Sur-Sistema de Universidades Estatales de Oaxaca (unsis-suneo), calle Guillermo Rojas Mijangos s/n, esq. Av.
Universidad, Col. Ciudad Universitaria, Miahuatlán de Porfirio Díaz, Oaxaca, Oax., México, 70800.
Doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (unam). Es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores y cuenta con la distinción Perfil Deseable promep. Su principal línea de investigación es: partidos políticos y grupos de presión
de orientación conservadora. E-mail: iluminado79@[Link]

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Introducción

L
a historia oficial del Partido Acción Nacional (pan) católica –como el falangismo español cuya razón de
pretende mostrar a ese partido como una insti- ser era dar una alternativa al liberalismo, tanto po-
tución política democrática y defensora de las lib- lítico como económico, pero rechazando la solución
ertades ciudadanas frente al autoritarismo del Estado socialista– se opuso al principio de la democracia
posrevolucionario. La academia ha reproducido, como liberal donde se representan estados federados y dis-
caja de resonancia, este planteamiento al considerar al tritos electorales en un cuerpo legislativo bicameral;
pan, desde su génesis, como una oposición de vanguar- Acción Nacional quería, en cambio, la representa-
dia. Un partido liberal, fiel y leal a la institucionalidad ción corporativa de la sociedad, donde un congreso
–a pesar de sus amargas experiencias producto de las unicameral fuera ocupado por cuerpos colectivos,
alquimias electorales del régimen– desde su origen como la Iglesia, los sindicatos, las organizaciones
en las postrimerías de los años 30 hasta los 80. Frente patronales y de profesionistas.
a esta visión romántica del pan, este artículo plantea Se mostrará también cómo el pan nació con una con-
un escenario más complejo al analizar el contexto re- vicción anti-sistémica2 y que, partir de ese momento –y
ligioso, político y económico en el cual nació a través no obstante participar dentro del sistema de partido
de la revisión de fuentes documentales, como son los hegemónico– tendría una postura de auto-aislamiento
escritos de los principales líderes fundadores de Acción y ensimismamiento producto de una posición ambigua
Nacional, así como de sus primeros documentos bási- frente a la lucha electoral y la colaboración institu-
cos, tanto de doctrina como de acción política, donde cional, a la par que establecería vínculos, no carentes
se muestra cómo el temprano ideario panista distaba de conflictos, con el anti-sistémico movimiento si-
mucho de ser una oposición realmente republicana.1 narquista.
A contracorriente con la visión generalizada, se Por último, y para verificar esta hipótesis (las
sostienen en este trabajo que el pan, a semejanza raíces anti-sistémicas del pan), se hace un análisis
de los regímenes corporativos de inspiración social- del primer cuerpo doctrinario panista.

1
Para que una fuerza política pueda ser definida como “oposición leal”, es decir, con un postura de apego a la lucha institucional y legal,
tendría que mostrar al menos la mayoría de las siguientes características: a) un inequívoco compromiso público de llegar al poder sólo por
medios electorales y una voluntad de entregarlo incondicionalmente a otros participantes; b) un rechazo claro e incondicional del uso
de medios violentos para alcanzar o conservar el poder, excepto por medios constitucionales legítimos, cuando haya que enfrentarse a un
intento ilegal de tomar el poder; c) un compromiso a participar en el proceso político, elecciones y actividad legislativa, así como una dispo-
sición para asumir la responsabilidad de gobernar o ser parte de la legislatura; d) la voluntad de unirse a grupos ideológicamente distantes
pero comprometidos a salvar el orden constitucional; e) rechazo a contactos secretos con organizaciones anti-sistema y oposición a tolerar
actividades antidemocráticas. Vid. Juan Linz, La quiebra de las democracias, Madrid, Alianza Editorial, 1996, pp. 32-33.
2
Los partidos anti-sistema son aquellas agrupaciones políticas que, aún insertándose en la vida política institucional, incluyendo por
supuesto la lucha electoral, buscan socavar la legitimidad del régimen al que se oponen. No son una oposición sobre cuestiones concretas
o una política determinada, sino, sobre todo, una oposición a los principios del régimen político. Un partido anti-sistema no pretende
solamente cambiar de gobierno, sino todo el régimen de gobierno. Los militantes de dicho partido se caracterizan por no compartir los
valores del orden político sobre el cual están fundadas las instituciones en que participan, representan una “ideología extraña” para el sis-
tema al que pertenecen. Vid. Giovanni Sartori, Partidos y sistemas de partidos, Madrid, Alianza Editorial, 1987, tomo I, p. 168. Aunque el tipo
ideal de partido anti-sistema de Sartori son los partidos comunistas que participaron en Europa occidental durante casi todo el siglo xx,
considero que el término describe también el tipo de oposición que ejercieron muchas organizaciones políticas católicas (algunas de ellas
con carácter secreto o clandestino) radicales en México durante el proceso de consolidación del régimen posrevolucionario.

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Antecedentes del movimiento católico de Acción Nacional


En 1929 se efectuaron los históricos ‘arreglos’ que religiosa en las escuelas.4 Con estos arreglos, conoci-
terminaron con el movimiento armado de los católi- dos como modus vivendi, se iniciaba la relación entre
cos mexicanos frente al nuevo Estado emanado de el Estado y la Iglesia católica mexicanos luego de la
la Revolución. Era la época en que Pío XI buscaba guerra cristera.
acuerdos con los Estados nacionales con el objetivo Los arreglos no significaron que la Iglesia se identi-
de defender espacios de acción y libertad de la Ig- ficara con el Estado ni que renunciara a poner en prác-
lesia. Dichos arreglos consistieron en un armisticio tica su propio proyecto de transformación social, sino
cupular, sin consultar a las bases católicas, acorda- que se cancelaba la lucha frontal. La lucha armada no
do por los arzobispos Pascual Díaz y Barreto y Leo- solamente se presentaba como inviable, sino que la
poldo Ruíz y Flores –mismos que desplazaron a los misma jerarquía, siguiendo las directrices pontificias,
sectores de la jerarquía católica más intransigen- la desalentaba, pues lo que buscaba era un enten-
tes– con el gobierno de Emilio Portes Gil. En ellos, dimiento con los poderes seculares.5 Lo anterior se
el clero se comprometía a reanudar el culto y reabrir tradujo en la reestructuración del movimiento laico
los templos (sin que se satisficieran las demandas puesto que muchos ex-cristeros y miembros de la
cristeras que consistían en la modificación constitu- Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Reli-
cional de aquellos artículos que restringían la acción giosa (en adelante, la Liga)6 se negaban a aceptar
y derechos de la Iglesia católica); a apoyar el nuevo la reconciliación con el Estado posrevolucionario.
régimen revolucionario, a desistir de disputarle el Algunos incluso llegaron al punto de desobedecer a
control del sindicalismo obrero y a dejar de oponerse a la jerarquía eclesiástica y retomaron la vía armada,
las reformas modernizadoras del Estado.3 A cambio, el reactivando un movimiento débil y efímero conocido
gobierno cesaría la persecución religiosa, renunciaría como la Segunda Cristiada o Segunda Guerra Cris-
a la educación socialista y le permitiría a la Iglesia tera, luchando hasta morir defendiendo sus ideales
tener sus propias escuelas para impartir formación católicos (este hecho demuestra que la jerarquía

3
Marta Eugenia García Ugarte, “La jerarquía eclesiástica y el movimiento armado de los católicos (1926-1929)”, en Verónica Oikión
Solano y Marta Eugenia García Ugarte (eds.), Movimientos armados en México, siglo xx, México, El Colegio de Michoacán/ciesas, 2006, vol. i,
pp. 203-262.
4
Roberto Blancarte Pimentel, Historia de la Iglesia católica en México, México, fce, 1993; Jean Meyer Barth, La cuestión religiosa en México,
México, Imdosoc, 1989.
5
A pesar de los odios y resentimientos que grandes sectores de la Iglesia tuvieron por los ‘arreglos’, la postura política del Vaticano, con
Pío XI, hacia el caso mexicano había quedado clara: se prefería la negociación a la confrontación con los gobiernos liberales o revolucio-
narios, evitando con ello un posible cisma en la Iglesia mexicana. Vid. M. E. García Ugarte, op. cit.
6
Fundada en 1925, la Liga estuvo integrada en su mayoría por clases medias y altas. Una de las organizaciones que la componían fue
la Confederación Nacional de Estudiantes Católicos de México (cnecm) creada en 1926. Los líderes laicos de esta organización (Manuel Ulloa
Ortiz, Luis Garay, Jesús Pérez Sandí y Jesús Toral Moreno) trabajaron con la jerarquía católica en la ciudad de México para convertir a la
cnecm en la Unión Nacional de Estudiantes Católicos (unec), en febrero de 1931, bajo la dirección de los sacerdotes jesuitas Ramón Martínez
Silva, Jaime Castiello, Julio Vértiz y Enrique Toroella. La unec fue, a su vez, la principal organizadora de la Confederación Iberoamericana
de Estudiantes Católicos y anfitriona del primer Congreso Iberoamericano de la Acción Católica Universitaria en la capital del país el 12 de
diciembre de 1931. Además, algunos líderes de la unec fueron escogidos para asistir al Congreso de Estudiantes Latinoamericanos en Roma
en 1934, donde tuvieron contacto con el movimiento Demócrata Cristiano de Venezuela. Esta dinámica actividad no tenía más propósito
que el de contraatacar el impacto del pensamiento marxista en las universidades latinoamericanas (la unec creyó que el liderazgo de la
Confederación Nacional de Estudiantes (cne) de la Universidad Nacional de México era predominantemente marxista, sin embargo crearon
células secretas para infiltrar y conquistar a la cne). Vid. Pablo Serrano Álvarez, La batalla del espíritu: el movimiento sinarquista en el Bajío
(1932-1951), México, Conaculta, 1992, pp. 91-103; Luis Calderón Vega, Cuba 88: memorias de la unec, México, Editorial Fimax, 1963, p. 26 y
Hugh Gerald Campbell, “The Radical Right in Mexico 1929-1949”, Los Angeles, ucla, 1968, p. 69.

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tuvo una doble práctica con respecto al conflicto era el Supremo Consejo que estaba bajo el control de
religioso: por un lado, una relación pública y abierta la jerarquía.11 La dirección ideológica fue dada por la
de tolerancia y entendimiento con el Estado; por el publicación de la encíclica Quadragesimo Anno del
otro, una oposición secreta y clandestina que podía Papa Pío XI, documento que hacía una reivindicación
llegar al enfrentamiento) de los gremios y corporaciones que protegían a los
La reacción que tuvo la jerarquía frente a los individuos y que fueron destruidas por el liberalismo,
intentos de la Liga y diversas organizaciones anti-sis- proponiendo un Estado donde tuvieran representa-
tema católicas que se negaban a aceptar la recon- ción orgánica “tanto el trabajo como el capital”.12
ciliación entre la Iglesia y el Estado –como era el La unec y La Legión tenían los mismos objetivos:
caso de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos pelear contra el anticlericalismo, obtener reformas
(unec)–, fue tratar de controlarlas a través del Conse- sociales y, por último, tomar el poder político. Sin
jo de Acción Nacional7 cuyo nombre hacía referencia embargo, la cooperación entre ambas resultó muchas
a la Acción Católica.8 veces infructuosa, sobre todo por el rechazo de los
Ante esta política de apaciguamiento, Manuel Ro- miembros de la unec hacia las organizaciones secretas y
mo de Alba (ex-cristero y miembro de la Liga), después clandestinas.
de un viaje por Alemania, Italia y Portugal fundó, en En 1934, el Comité Episcopal decidió que La Legión
1932, la organización clandestina La Legión, cuyo era inefectiva en su estructura celular y la reorganizó
plan era conducir a los católicos, muy lentamente, a en líneas corporativas, en comunión con las direc-
la conquista del poder para implantar en México “un trices del pensamiento de la Quadragesimo Anno.13
orden social gobernado por Cristo Rey”.9 La Legión La nueva organización con modelo corporativo fue
estaba compuesta por un selecto grupo de católicos bautizada con el nombre de La Base y fue estructura-
devotos provenientes de congregaciones marianas, da en agrupaciones gremiales. Emisarios de La Base
entrenados en los “ejercicios espirituales jesuitas”10 buscaron reclutar entonces mexicanos para la causa
y organizada en pequeñas células. Los miembros de social-cristiana, adoptando la tradición del sindica-
cada una de ellas ignoraban quiénes eran los miembros lismo católico de años atrás que organizaba círculos
de las demás; quien sí lo sabía, y tenía la dirección, de estudio donde a los miembros se les enseñaba el

7
Michael Williams, The Catholic Church in Action, Nueva York, Kennedy & Sons, 1958, pp. 310-331.
8
Desde principios del siglo xx, muchos obispos que habían estudiado en Europa se vieron fuertemente influenciados por las doctrinas de
reforma social emanadas de la encíclica Rerum Novarum (1891). El primer Congreso Social-Católico tuvo lugar en Puebla en 1903, donde se
discutió el significado y las metas de dicha encíclica. Otros congresos se hicieron posteriormente en Morelia (1904), Guadalajara (1906) y
Oaxaca (1909). El más importante de ellos, por sus resultados, fue la Dieta de Zamora (1913) que generó programas concretos para mejorar
las condiciones de los trabajadores como la creación de bancos de ahorro, de asociaciones de asistencia mutualista y de cooperativas; la
redistribución de tierras para granjas familiares; el establecimiento del salario mínimo; la protección del trabajo de niños y mujeres;
la creación de programas de asistencia social; la prevención de la concentración de la riqueza y la extensión de la asistencia técnica y fi-
nanciera a la agricultura. Todas esas actividades fueron parte de lo que se conocía como Acción Católica, movimiento compuesto por laicos
para expandir las ideas de la Doctrina Social de la Iglesia. Vid. Jorge Carlos Adame Goddard, El pensamiento social de los católicos mexicanos
1867-1914, México, unam, 1981.
9
P. Serrano Álvarez, op .cit., pp. 123-132.
10
Idem.
11
Leopoldo Lara y Torres, Documentos para la historia de la persecución religiosa en México, México, Jus, 1954.
12
Publicada en 1931, en plena Gran Depresión, la encíclica Quadragesimo Anno es la continuación del tema socio-económico de la Rerum
Novarum. De hecho, el título hace referencia a que es una actualización del mensaje social-cristiano sacado a la luz cuarenta años atrás. El
documento puede ser consultada in extensis, en [Link]
quadragesimo-anno_sp.html
13
L. Lara y Torres, op. cit.

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pensamiento social de las encíclicas papales. Estaban católica lideraran un movimiento que construía un
animados por una particular idea: “restaurar todo en proyecto social y político alternativo al del Partido
Cristo” de Pío X, entendida como el “reinado de Cristo Nacional Revolucionario (pnr),16 empezó a hacerse
sobre la tierra”.14 notar en el panorama político nacional.
Una de las funciones de La Base fue contener el Una fuente confiable para verificar el nexo y el
descontento y la rabia de gran parte de la militancia linaje en común de La Base, la uns y el pan son las en-
católica que se veía tentada a retomar las armas trevistas que, de manera directa, Mabry realizó a Luis
contra el gobierno al ver aumentar el anticlericalismo Calderón Vega, Rafael Preciado Hernández y Miguel
y la persecución religiosa entre los años 1931-1937. Estrada Iturbide, importantes miembros fundadores
Su papel fue canalizar esa molestia y energías a ac- de Acción Nacional, ex-líderes de la unec y testigos
tividades pacíficas como lo eran manifestaciones y privilegiados de lo ocurrido en esa época en el cora-
procesiones públicas, así como trabajo local enfocado zón mismo de las citadas organizaciones católicas.17
a conseguir cambios graduales para mejorar la calidad En esas entrevistas, particularmente las realizadas a
de vida de los trabajadores.15 Calderón Vega que mostró mayor franqueza y apertu-
El arzobispo de México, Luis María Martínez Rodrí- ra para hablar sobre el tema, se declaró que si bien
guez, fue el liderazgo real de La Base. No obstante, La Base había suministrado elementos tanto al movi-
por la situación de intento de reconciliación por miento sinarquista como al Partido Acción Nacional,
parte de la Iglesia con el Estado posrevolucionario, este último fue conformado con el personal de mayor
se optó por mantener oculta la existencia misma de nivel educativo y más progresista, mientras que las
dicha organización. De dientes para afuera, la Igle- masas campesinas, y con un catolicismo más intran-
sia sería bastante cuidadosa al evitar mostrar cual- sigente y radical, integraron la uns.18
quier conexión con La Base y con las dos organiza- Pero La Base no era una organización apolítica
ciones políticas que se formaron a partir de ella: la y con una preocupación exclusivamente social, sino
Unión Nacional Sinarquista (uns) (1937) y el Partido que estaba planeada para algún día llegar a tomar el
Acción Nacional (1939). Como quiera que sea, el lugar de los gobiernos revolucionarios una vez que
hecho de que importantes miembros de la jerarquía la población estuviera adoctrinada con su ideología

14
A fines de 1919, se constituyó la Confederación de Asociaciones Católicas de México y, en octubre de 1920, el Secretariado Social
Mexicano como el organismo coordinador del programa social católico. Este programa social se fundaba en cuatro organizaciones que ha-
bían resurgido a principios de la década de los 20 y que en los 30 lograría transmitir su estructura primero a La Legión y luego a La Base: La
Confederación Nacional Católica del Trabajo (que coordinaba en 1925 a 348 agrupaciones con 19,500 socios); La Unión Nacional de Damas
Católicas Mejicanas (que contaba con 216 centros regionales y locales y con 22,885 socias); la Orden de Caballeros de Colón (con 51 con-
sejos y 5,000 socios) y la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (acjm) (que tenía 170 grupos y 5,000 socios). Vid. Laura O’Dogherty,
“Restaurarlo todo en Cristo: Unión de Damas Católicas Mejicanas, 1920-1926”, en Álvaro Matute y Ricardo Sánchez Flores (eds.), Estudios de
Historia Moderna y Contemporánea de México, México, unam, iih, 1991, vol. 14, p. 133.
15
H. Campbell, op. cit., pp. 112-118.
16
L. Lara y Torres, op. cit.
17
Donald Joseph Mabry, Mexico’s Accion Nacional: A Catholic Alternative to Revolution, Nueva York, Universidad de Siracusa, 1973, pp. 203-
207.
18
Un ejemplo de esto fue el hecho de que Miguel Estrada Iturbide y Salvador Abascal Infante fueran líderes de La Base en Morelia,
Michoacán. Aunque ambos eran dirigentes católicos locales, Estrada Iturbide, como intelectual, era cercano al pensamiento demócrata
cristiano internacional y fue profundamente influenciado por teólogos progresistas y humanistas como Jacques Maritain, considerado uno
de los intelectuales católicos más influyentes en la doctrina humanista y neo-tomista. Abascal Infante, por el contrario, era anti-semita,
simpatizaba con las potencias del Eje y su doctrina política se basaba en una idealización del pasado colonial de México; era profundamente
intransigente a cualquier elemento moderno que a su juicio fuese heredero de la reforma protestante o de la revolución francesa. El pri-
mero fue uno de los fundadores del pan; el segundo de la uns. Vid. J. Meyer Barth, El sinarquismo: ¿un fascismo mexicano? 1937-1947, México,
Joaquín Mortiz, 1979, pp. 18-40.

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mediante sus organizaciones secretas. Además del primeros estaban vinculados a una doctrina cercana
rechazo a ese tipo de acción política clandestina a los fascismos, los miembros de la Unión Nacional
para lograr sus objetivos, varios elementos ideoló- de Estudiantes Católicos, futuros líderes del Acción
gicos de ciertas organizaciones ligadas a La Base Nacional, eran más familiares a los valores del plu-
–principalmente Los Conejos y Los Tecos–,19 como el ralismo político de la democracia cristiana.20
antisemitismo y la doctrina integrista, provocaron Si bien el pan y la uns eran ‘hijos de la misma
que los miembros de la unec rompieran con las orga- madre’, y compartían el objetivo de crear un orden
nizaciones secretas en 1937 y se encaminaron a la social basado en la Doctrina Social de la Iglesia (dsi),
acción política abierta. La lucha entre Conejos y Tecos resultaban al mismo tiempo organizaciones hermanas
contra la unec no era solamente un enfrentamiento muy diferentes entre sí, tanto en la conformación
entre organizaciones estudiantiles, sino que era la social y económica de sus militantes como en la línea
lucha entre dos visiones de hacia dónde debía de política de sus dirigentes.
dirigirse el movimiento social-católico. Mientras los

El frente anti-comunista
Además del anti-clericalismo del gobierno, el temor no dejó de interpretar ese hecho como un intento de
de que México, bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas, reestructuración de la sociedad mexicana de acuerdo
pudiera volverse una nación comunista fue otro de a los cánones marxistas,23 cuestión intolerable ya que,
los motivos de la oposición de las organizaciones de suceder eso, minimizaría al máximo el papel de la
católicas al régimen posrevolucionario durante la Iglesia en la vida nacional de México.
década de los 30.21 Los recelos mutaron en paranoia Además de la reforma antedicha, la administra-
cuando el Congreso de la Unión autorizó la modifi- ción cardenista se abocó a emprender otras acciones
cación del artículo 3º de la Constitución para esta- que resultaron non gratas a los ojos del clero mexica-
blecer la educación socialista en México.22 La Iglesia no. Entre ellas destacaba la decisión de colectivizar

19
Los Tecos nacieron en 1934 en la Universidad de Guadalajara, mientras que Los Conejos surgieron en escuelas lasallistas y maristas en
la ciudad de México y Puebla bajo el liderazgo del jesuita Manuel Figueroa Luna. Ambas organizaciones secretas fueron las rivales de la unec
dentro del mundo estudiantil católico. vid. Fernando Manuel González González, “Los orígenes y el comienzo de una universidad católica:
sociedades secretas y jesuitas”, en Historia y Grafía, núm. 20, 2003.
20
Gabriela Contreras, Los grupos católicos en la Universidad Autónoma de México (1933-1944), México, uam-x, 2002, pp. 67-100.
21
Desde luego que Cárdenas no tenía pensado volver a México una nación comunista, como lo demostraron sus hechos de impulsar un
capitalismo nacionalista y una clase empresarial local, así como organizar a la burguesía de la misma manera que a los demás sectores de
la sociedad por medio de diversas cámaras empresariales. Si bien Cárdenas se oponía al laissez-faire, en su lugar optaba por un mercado
capitalista bajo la tutela del Estado. Así lo expresó él mismo desde el día en que tomó posesión del cargo de presidente de la República:
“Sólo el Estado tiene un interés general, y por eso, sólo él tiene una visión de conjunto. La intervención del Estado ha de ser cada vez mayor,
cada vez más frecuente y cada vez más a fondo (…) no se gobierna en interés de una sola clase, sino que se tienen presentes los derechos
de todas ellas en la medida que la ley las reconoce”. Citado en Arnaldo Córdova, La política de masas del cardenismo, México, Editorial Era,
1974, pp. 175-176.
22
El artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos decía, en su texto original (5 de febrero de 1917): “La ense-
ñanza es libre; pero será laica la que se dé en los establecimientos oficiales de educación, lo mismo que la enseñanza primaria, elemental y
superior que se imparta en los establecimientos particulares. Ninguna corporación religiosa, ni ministro de algún culto, podrán establecer o
dirigir escuelas de instrucción primaria. Las escuelas primarias particulares sólo podrán establecerse sujetándose a la vigilancia oficial.” El
texto del artículo reformado (12 de diciembre de 1934) asentaba, en cambio: “La educación será socialista y además de excluir toda doctrina
religiosa combatirá el fanatismo y los prejuicios, para lo cual la escuela organizará sus enseñanzas y actividades en forma que permita crear
en la juventud un concepto racional y exacto del universo y de la vida social. Solo el Estado […] impartirá educación primaria, secundaria
y normal.” N.E.
23
R. Blancarte Pimentel, op. cit., pp. 42-62.

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las plantaciones algodoneras en la región de La acontecimientos del escenario internacional. Llega-


Laguna en el norte de México y las henequeneras en ron a considerar que la sociedad occidental estaba
Yucatán. El programa de redistribución de la tierra siendo invadida por dos fuerzas ideológicas antagó-
fue modificado en favor de la creación de ejidos al nicas del pensamiento social-católico: el marxismo
tiempo que sus trabajadores fueron organizados en y el capitalismo liberal. De esas dos ideologías, la
la Confederación Nacional Campesina (cnc), perte- primera era considerada la calamidad mayor debi-
neciente al partido oficial.24 Un marxista declarado, do a su vena totalitaria, materialista, colectivista y
Vicente Lombardo Toledano, fue comisionado por atea, pero sobre todo, a su declarada convicción de
Cárdenas para crear una unión de trabajadores ma- convertir por medio de la fuerza a todo el mundo a
siva, misma que tomó forma en la Confederación de su doctrina.25 La revolución bolchevique atemorizó
Trabajadores de México (ctm), miembro también del a los tradicionalistas del mundo occidental que
partido en el poder. veían una relación directa entre el bolchevismo y
Por otro lado, la decisión del Presidente de dejar el incremento del anticlericalismo en varios países
la administración de los ferrocarriles y de la industria durante el periodo entre guerras. Por si fuera poco,
petrolera (nacionalizada en 1938) en manos de los la guerra civil española simbolizó a los ojos de varios
trabajadores atemorizó a muchos católicos y demás católicos mexicanos la lucha del comunismo ateo por
sectores conservadores de la sociedad mexicana. La destruir la herencia del catolicismo hispano, de la
creación del Partido de la Revolución Mexicana (prm) misma manera las fuerzas de la Falange fueron vistas
en ese mismo año (que se sustentaba en las confede- como las defensoras de la Iglesia contra los ene-
raciones de masas), más el apoyo incondicional del migos de la fe.26
Ejecutivo a las fuerzas republicanas durante la guerra Las organizaciones católicas mexicanas tenían
civil española, fueron también interpretadas como la percepción de que lo ocurrido en México era un
indicadores de que se estaba preparando una drástica reflejo de la lucha que se libraba a nivel internacional.
alteración en la vida de México. En Europa florecieron sistemas políticos que, como
La preocupación –en la mayoría de los casos exa- el catolicismo, trataban de conservar elementos del
gerada por su paranoia anticomunista– de las orga- mundo tradicional que el liberalismo y el socialismo
nizaciones católicas mexicanas sobre el curso de los atacaban con denuedo. El primero ellos fue el fas-
eventos nacionales, fue además exacerbada por los cismo italiano (basado en un modelo corporativo

24
La ley agraria de 1934 permitió que los peones de hacienda pudieran solicitar tierra. Fue una reforma profunda que trastocó las rela-
ciones en el campo, además de uno de los factores que detonaron la Segunda Cristiada. Significó la defensa de la tierra que realizaban los
propietarios y un empeño por conservar una estructura ‘tradicional’, cuando la composición social se estaba renovando. Vid. M. E. García
Ugarte, Génesis del porvenir, sociedad y política en Querétaro (1913-1941), México, fce, 1997, pp. 379-383.
25
Esta sospecha soslayaba el hecho de que a la muerte de Lenin, el 21 de enero de 1924, el xiv Congreso del Partido Comunista de la Unión
Soviética había adoptado la tesis de Stalin conocida como “socialismo en un solo país”, que consistía en abandonar la idea de exportar la
revolución al resto del globo y concentrarse en lograr la industrialización y el desarrollo de la URSS.
26
Lo anterior se ve ilustrado en los escritos de prensa de los intelectuales católicos de la época que posteriormente serían parte del pan.
Por ejemplo, Jesús Guisa y Acevedo escribió en 1939 en su revista Lectura: “España, que según la predicción de Lenin, tenía que ser socialista,
acaba de afirmar la nación, la tradición, las clases, las sociedades intermedias, la Iglesia católica. La victoria de Franco es la victoria de Dios
y la victoria de la verdadera noción del hombre”. Efraín González Luna escribió en 1940 en la revista Ábside: “Finalmente, en nuestra hora en
que otra vez se preparan rumbos históricos inéditos, España cumple triunfalmente la primera etapa de una lucha sobrehumana contra lo que
es culminación y síntesis de todas las agresiones acontecidas y posibles contra los valores espirituales que especifican el Occidente cristiano:
la barbarie marxista”. En mucho influyó que el papa Pío XII declarara que la victoria de Franco era una victoria en pro de la “causa de Dios
y de la religión”. Citas tomadas de Eric Lebjois, “Los intelectuales de la derecha mexicana y la España de Franco 1939-1950”, en Clara Lida
(comp.), México y España en el primer franquismo 1939-1950: rupturas formales, relaciones oficiosas, México, Colmex, 2001, pp. 163-202.

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orgánico cuya construcción teórica se inspiraba de oposición católica al régimen posrevolucionario.28


directamente en el pensamiento neo-tomista.)27 El poder adquisitivo de los trabajadores declinó
Otros regímenes –como el de Getulio Vargas en Brasil, durante la administración cardenista y los capitales
el de Antonio Salazar en Portugal y el de Francisco abandonaron el país. La comunidad empresarial es-
Franco en España–, en cambio, llegaron a contar con taba descontenta por un número excesivo de huelgas
el decidido apoyo de las organizaciones católicas apoyadas por las políticas laborales del gobierno. La
mexicanas ya que tendieron a proteger y alentar a una administración de los ferrocarriles nacionales era un
Iglesia católica temerosa de la amenaza comunista, desastre y la inflación creció estrepitosamente. Los
al tiempo que implantaron reformas económicas y campesinos que no fueron dotados de tierra por la
laborales inspiradas en la doctrina social de aquélla reforma agraria clamaban por ella, mientras que los
(al menos en el papel). que sí la tenían pugnaban por aquellos elementos que
Si bien el autoritarismo de estos gobiernos ge- les dieran la oportunidad de trabajarla como crédito
neraba ciertas reticencias entre los católicos con e irrigación. La colectivización de los ejidos, que no
posiciones políticas más tolerantes y moderadas contaban con infraestructura ni financiamiento, pro-
(como lo eran los miembros de la unec), lograban vocó que México disminuyera su producción agrícola
en lo general concitar las simpatías de la ecclesia y se tuvieran que importar productos alimenticios
gracias al espíritu conservador que en estos Estados básicos.29
preservaba, además del furioso anticomunismo que Lo anterior hizo que nacieran varios grupos opues-
los alentaba. tos al régimen de la revolución: aquéllos cuyas pro-
Además del enfrentamiento ideológico entre piedades fueron disminuidas o extinguidas por el
católicos, liberales y comunistas, tanto en México reparto agrario; pequeños propietarios que temían
como en el ámbito internacional, la crisis económica que su tierra pasara a ser ejido; empresarios teme-
que caracterizó el final del cardenismo fue otro factor rosos al ver surgir al sindicalismo; clases medias que

27
En el “sistema corporativo orgánico de raíz católica” que se practicó en los años 20 y 30 del siglo pasado, no hay sistema de partidos
sino que cada sector de la población tiene una participación política desde la actividad económica en que se desarrolla por medio de unas
“instituciones o sociedades intermedias”, es decir, que se colocan entre la organización social básica que es la familia y la organización
social suprema que es el Estado. Desde tal condición, votan a sus pares como representantes. Así, el Estado es dirigido por los dirigentes
gremiales que se articulan en una pirámide jerárquica y cuyos miembros reciben instrucción rígida donde la jerarquización social es concebida
como algo natural dado por Dios. El valor de la tradición es muy importante para este tipo de regímenes. Conlleva una reivindicación de las
virtudes y valores cristianos frente a la sociedad liberal o marxista. Se trata de una emulación de asociaciones gremiales y corporativas del
Ancien Régime, así como una recreación del orden cristiano medieval, aunque no su repetición. Vid. Ludovico Incisa, “Corporativismo”, en
Norberto Bobbio y Nicola Matteucci, Diccionario de política, México, Siglo Veintiuno Editores, 2005, vol. I, pp. 372-377.
28
La crisis se debió en parte a las políticas cardenistas, pero también influyó la crisis internacional de capitalismo que, desde el crack de
1929, había reducido las exportaciones y encarecido las importaciones contrayendo la producción interna de México generando la quiebra
de muchas empresas, mismas provocaban altos índices de desempleo. Vid. Miguel Ángel Calderón, El impacto de la crisis de 1929 en México,
México, fce/sep, 1982. Por si fuera poco, luego de la expropiación petrolera (1938) Gran Bretaña inició un bloqueo económico hacia México. La
corona inglesa exigió “como única solución compatible con el derecho internacional, la devolución de la industria petrolera a sus legítimos
dueños”, pidiéndole al gobierno de Estados Unidos que tomara la misma postura. Frente a esa situación, el gobierno de Cárdenas entabló
intercambios comerciales con las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), lo cual hizo que las potencias anglosajonas recularan en su
bloqueo para 1940 reiniciando las relaciones diplomáticas y comerciales con México. Vid. Luis González, Los días del presidente Cárdenas,
México, Clío, 1997, pp. 163-169. Cfr. Lorenzo Meyer Cosío, Su majestad británica contra la Revolución mexicana, 1900-1950: el fin de un imperio
informal, México, Colmex, 2009.
29
En 1910 se cosecharon 4 millones toneladas de maíz para abastecer a 14 millones de habitantes; en 1940 la relación fue de 1.68 millo-
nes de toneladas vs. 20 millones. “Si en 1934-1936 México ha sido autosuficiente en cereales, a partir de 1937 tiene que importar maíz, y
el precio de la tonelada pasa de $75 en 1935 a $145 en 1941. La inflación galopa al pasar de 318 millones de pesos en circulación en 1935 a
517.810 millones en 1941.” Vid. Héctor Gómez Peralta, “Las doctrinas políticas del Partido Acción Nacional: del falangismo a la democracia
cristiana”, México, unam, 2011.

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consideraban el énfasis cardenista en los obreros destrucción de la herencia hispánica y, por último
y campesinos como la exclusión de sus intereses y pero no menos importante, los que pensaban que el
representación;30 tradicionalistas que interpretaron sistema era autoritario y le exigían más democracia
al indigenismo y la educación socialista como la y una mayor inclusión política.31

El proyecto político de Manuel Gómez Morin


La trayectoria política y profesional de Gómez ticipó en la campaña de José Vasconcelos contra el
Morin,32 hasta su nombramiento como rector de la Uni- pnr como tesorero de la misma.
versidad Nacional Autónoma de México (unam), tenía Al perder las elecciones, Gómez Morin trató de
muy poco (o nada) que ver con el movimiento político convencer a Vasconcelos de iniciar un partido político,
católico. En la década de los 20 fue subsecretario de de institucionalizar un movimiento que fuera oposi-
Hacienda en el gobierno de Álvaro Obregón y, sub- ción permanente, que “influyera en el gobierno desde
secuentemente, asesor financiero en el gobierno de enfrente del gobierno” creando una fuerza política
Plutarco Elías Calles (durante el cual, tuvo un papel que presentara propuestas y cuadros profesionales
activo en la creación de las más importantes leyes para la administración pública.34 Pero esta moción
económicas posrevolucionarias: la Ley Orgánica del fue rechazada por el político oaxaqueño ya que no
Banco de México (1925), la primera Ley de Impuestos creía en los partidos políticos, sino que consideraba
Sobre la Renta (1925) y la Ley de Crédito Agrícola que la “salvación de México” se daría por su liderazgo
(1926). Inmediatamente después de su regreso de Es- personal y carismático. Vasconcelos tampoco aceptó
tados Unidos, se unió a la planta docente de la unm33 porque consideraba que había sido víctima de fraude
y a principios de 1927 fue consejero legal de la em- electoral, por lo que defendía la tesis de que sólo por
bajada soviética. Entre 1927 y 1928, los años más medio de las armas sería posible quitar del gobierno
duros de la guerra cristera, se ausentó de México al a los “masones revolucionarios”.35 Como consecuencia
realizar una serie de viajes a España. A su regreso par- de lo anterior, Gómez Morín se retiró a sus negocios

30
Durante el sexenio cardenista las clases medias “vivieron la amargura de la marginación política”, al grado de que esos años fueron
“una experiencia traumática”. Vid. Soledad Loaeza, Clases medias y política en México, México, Colmex, 1988, pp. 78-98.
31
Javier Garciadiego Dantán, “La oposición conservadora y de las clases medias al cardenismo”, en istor, año vii núm. 25, verano de
2006.
32
Nacido en 1887 en Batopilas, Chihuahua, de padre español (Manuel Gómez Castillo) y madre mexicana (Concepción Morin de Avellano)
de ascendencia francesa (razón por la cual no se acentúa el apellido Morin). Poco después de morir su progenitor a los 24 años de edad, el
joven Manuel, junto con su madre, se traslada en 1901 a León, Guanajuato, donde estudia en el colegio del Sagrado Corazón; posteriormente
ingresaría a la preparatoria María Inmaculada (fundada por el Obispo Emeterio Valverde y Téllez) y, en 1913 a la Escuela Nacional Prepara-
toria en la ciudad de México. Trabaja en 1916 en un despacho de abogados ubicado en el edificio del Banco de Londres y México. Dos años
después, terminaba sus estudios en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Nacional de México para, poco después, en 1921, es-
tudiar Economía en la Universidad de Columbia, Nueva York y especializarse, como profesionista, en derecho corporativo y bancario (en este
tenor, fue especialmente partidario de mezclar capital doméstico y foráneo, como en la empresa Euzkadi; en 1936 diseñó el proyecto para
instituir jurídicamente a la primera sociedad controladora que se organizó en México denominada visa, con sede en Monterrey). Su prestigio
y experiencia financiera hizo que obtuviera en 1937 el puesto de asesor técnico en una comisión que Estados Unidos creó para ayudar a
Ecuador en sus problemas económicos. Vid. Carlos Castillo Peraza, Manuel Gómez Morin constructor de instituciones, México, fce, 1994 y María
Teresa Gómez-Mont, Manuel Gómez Morin, 1915-1939. La raíz y la simiente de un proyecto nacional, México, fce, 2008.
33
La Universidad Nacional de México obtuvo su autonomía en 1929, adoptando desde entonces el nombre de Universidad Nacional Au-
tónoma de México.
34
M. Gómez Morin, “Carta dirigida a José Vasconcelos del 5 de octubre de 1928”, en Archivo Manuel Gómez Morin (amgm), México,
589/1976.
35
Carlos Martínez Zetina, “Carta dirigida a Manuel Gómez Morin del 25 de mayo de 1939”, en ibid., vol. 178, exp. 519.

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privados como abogado hasta 1933, cuando fue nom- cha secular”, la cual es definida como un movimien-
brado como cabeza de la Rectoría de la unam.36 to político que tuvo su auge en el periodo entregue-
La alianza entre Gómez Morin y las organizaciones rras (1919-1939)37 tanto en México como en España y
estudiantiles católicas se dio justamente entonces. que estaba integrado por grupos de laicos que, pese
Estas últimas apoyaron al futuro fundador del pan por a que sus raíces culturales y nexos políticos provenían
medio de la Confederación Nacional de Estudiantes del catolicismo, no tenían como estandarte principal
(cne), que estaba bajo el control de la unec, para que una política pro-clerical o de restitución de privilegios
se convirtiera en rector de esa casa de estudios. El para la Iglesia, sino que enarbolaban proyectos que
chihuahense encontró en esos grupos católicos la buscaban el progreso y la industrialización nacionalis-
base sobre la cual llevaría a cabo su proyecto de crear ta por medio del corporativismo orgánico, además de
un partido político de oposición. anhelar una modernización anclada en la tradición y
El conocimiento casi familiar que tenía de los la cultura hispanista.38 En este tenor, la ideología del
líderes de las organizaciones estudiantiles católicas también fundador de la Escuela Bancaria del Banco de
(muchos de ellos habían sido sus ex-alumnos), le México, lejos de ser liberal,39 estaba sustentada en un
granjeó a Gómez Morin un profundo y sincero respeto modelo orgánico más cercano a la Falange española.
por parte de éstas, haciendo del prestigioso abogado Si se toma como referencia la coyuntura política y
la figura ideal para dirigir a la organización políti- social del periodo mencionado, Gómez Morin era secu-
ca de oposición que le hiciera frente al partido oficial lar, progresista y modernizador, sí, mas no un liberal. De
de los gobiernos revolucionarios. Sin embargo, las hecho, su antiliberalismo se muestra desde sus oríge-
relaciones entre el fundador del pan y las organiza- nes intelectuales, tal y como se aprecia en su tesis
ciones católicas no implicaron que el partido fuera para ser abogado intitulada “La escuela liberal en el
confesional. Entonces, ¿en qué consistía el modelo derecho y en la política (ensayo crítico)”:
doctrinario y programático del partido de Manuel
Gómez Morin? ¿Era liberal? Tenemos en México una profunda veneración por el
Dentro del amplio y diverso espectro ideológico liberalismo y debemos conservar esta veneración, que
de fuerzas políticas antiliberales –y, al mismo tiempo, es históricamente justa. Después de la Independen-
antisocialistas de los años 20 y 30 cuyos programas cia, la única época en nuestra historia que podemos
de gobierno bebían de la doctrina católica–, existía recordar sin rubor, es la época de la Reforma, y los
una corriente que algunos autores denominan “dere- únicos movimientos sociales posteriores un poco el-

36
Durante la estancia de Narciso Bassols en la Secretaría de Educación Pública (1931-1934), se le quitó a la UNAM su carácter de “nacional”,
teniendo como nombre sólo Universidad Autónoma de México. Lo anterior fue consecuencia del enfrentamiento que tuvo el gobierno con
las autoridades universitarias, entre las que se encontraba Gómez Morin, las cuales se negaban a aplicar la educación socialista. Durante
la gestión de Bassols se impulsaron las llamadas “misiones culturales”, que eran grupos de maestros que recorrían el país con la misión no
sólo de educar y enseñar las primeras letras, sino también difundir la ideología revolucionaria y ‘desfanatizar’, es decir, sacar al pueblo de lo
que ellos consideraban “ignorancia y superstición”, como lo eran las prácticas y creencias religiosas. Vid. Alberto Bremauntz, La educación
socialista en México: antecedentes y fundamentos, México, Rivadeneyra, 1943, pp. 8-21.
37
Para entender el proyecto de Gómez Morin, debemos tener en cuenta la coyuntura del periodo de entreguerras cuya característica,
salvo en el mundo anglosajón, fue el hundimiento de los valores e instituciones de los regímenes políticos liberales basados en el parlamen-
tarismo y los procesos electorales como medios para elegir y renovar a las élites políticas. Durante ese periodo, los ‘regímenes orgánicos’
o corporativos que derrocaron a los sistemas liberales eran vistos por muchos como la fuerza del futuro, una vía de modernización viable y
de vanguardia. Entre ellos se encontraba nuestro sujeto de estudio.
38
Ricardo Pérez-Monfort, Por la patria y por la raza: la derecha secular en tiempos de Lázaro Cárdenas, México, unam, 1993.
39
Por lo general, los trabajos académicos sobre el fundador de Acción Nacional, y dentro de las mismas filas del partido, le otorgan a Gómez
Morin el calificativo de “el liberal”, pero esa afirmación no es adecuada si por liberal entendemos que pertenece a la tradición política del
liberalismo y no solamente como sinónimo de progreso o modernidad.

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evados, han sido los que significan una renovación de de Derecho público o al redactar una Constitución;
la lucha entablada por el liberalismo para ganarse las que lo que ese principio establece mal en términos
conciencias y el poder.40 abstractos, nos lo proporciona bien la vida; que para
fundar una democracia o para construirla, podemos
Sin embargo, de ahí en adelante no son más que prescindir de él […] En nombre de la soberanía
críticas y ataques al liberalismo por parte del hijo popular, se creó todo un sistema de “legalismo”,
de Batopilas: cuyos resultados expondré después. En nombre de
la División de Poderes, se pretendió ligar el espíritu
Pero es tiempo ya de que guardemos esta veneración de libre y justa interpretación judicial en Derecho
para la intimidad del recuerdo y archivemos en nues- Privado. En nombre de los Derechos Individuales, se
tro museo la doctrina liberal, con sus postulados y sus ha pretendido poner trabas al movimiento obrero,
conclusiones. Seguirá siendo útil para muchas cosas; no sancionando, por ejemplo, el contrato colectivo
pero no debemos de adoptarla si queremos trabajar en de trabajo.45
Política o en Derecho […] la escuela liberal no sólo
es insuficiente política y científicamente, sino que es, El fundador del pan, más que un intelectual, era un hom-
también, perjudicial a la investigación científica y al bre de acción, pero no concebía a la técnica admin-
progreso político.41 istrativa sin la guía de la doctrina moral que evitaría
que se corrompiera en la forma como lo hacían los
En el resto de su tesis se dedica a refutar, uno por uno, gobiernos posrevolucionarios que, en lugar de buscar
los pilares del liberalismo político y jurídico como lo el bien común, perseguían el poder para sí mismos:
es el individualismo42, el contrato social, la teoría “No positivismo ni pragmatismo siquiera. Es posible
de la representación del pueblo43 y, sobre todo, el otro camino: el de la técnica. Técnica, que no quiere
concepto de soberanía popular al que considera la decir ciencia. Que la supone pero a la vez supera re-
negación de la soberanía por la Gracia de Dios:44 alizándola subordinada a un criterio moral, a un ideal
humano”.46
Podemos, pues, con derecho, afirmar que no es un El hecho de que en 1927 haya sido brevemente
principio científico el de la soberanía popular y que, consejero legal de la embajada soviética en México no
por lo tanto, no se nos impone al construir un sistema significó una simpatía con el marxismo. Frente a una

40
M. Gómez Morin, “La escuela liberal en el derecho y en la política (ensayo crítico)”, México, Universidad Nacional de México, Facultad
de Jurisprudencia, 1919, p. 1. Esta misma cita se encuentra en un artículo de Alonso Lujambio (“Dos padres fundadores y una idea: los oríge-
nes de la estrategia municipal-federalista del Partido Acción Nacional”, en Revista Espiral, México, año iv, núm. 011, enero-abril de 1998, p.
79) en el que se pretende mostrar el pensamiento ‘liberal’ del fundador del pan, pero sacándola de contexto. Al leer completamente la tesis
de Gómez Morin es claro y evidente su enconado ataque hacia el pensamiento liberal, como se mostrará en las siguientes páginas.
41
M. Gómez Morín, op. cit., p. 1.
42
“La experiencia nos demuestra que no somos, verdaderamente, sino en cuanto somos parte de una comunidad: familia, Iglesia, ciudad
y Estado”, en ibid., p. 20.
43
“Nada existe en la realidad que sea expresado por el dogma de la representación; él es, solamente, consecuencia de primitivas creencias
y una solución verbal, de un problema que nos presenta la vida”, en ibid., p. 31.
44
El epígrafe con el que comienza Gómez Morin su crítica al liberalismo es una cita del conde de Saint-Simon: “La expresión Soberanía
por la voluntad del pueblo, no significa nada sino en oposición con la Soberanía por la gracia de Dios […] esos dos dogmas antagónicos
sólo tienen una existencia recíproca. Son los restos de una larga lucha metafísica mantenida en toda la Europa Occidental, desde la Refor-
ma, contra los principios políticos del régimen feudal […] la metafísica del clero puso en acción la metafísica de los legistas, destinada a
luchar contra ella”, en ibid p. 9, (subrayado en el original).
45
Ibid, pp. 16, 34.
46
M. Gómez Morin, 1915 y otros ensayos, México, Jus, 1973, p. 14.

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Unión Soviética con escasos años de vida (a la cual, Inspirada por el pensamiento social-católico, la
y pese a la poca información que de ella se tenía, el legislación social de la dictadura española de enton-
medio universitario alababa por haber alcanzado un ces impuso límites al trabajo de la mujer, construyó
bienestar generalizado), el entonces joven abogado viviendas obreras e instituyó un sistema de capaci-
sintió una inicial curiosidad; muy pronto ésta se tación y formación profesional. Pero, al mismo tiem-
trastocaría, casi de inmediato, en desilusión y crítica po, como era obvio, se reprimieron violentamente
regresando con más fuerza a sus orígenes católicos. las centrales obreras anarquistas y comunistas. Sólo
Incluso al momento de retirarse escribió: “Creo, como el sindicalismo católico fue respetado e incluso
usted, que el verdadero socialismo y la única acción promovido.
eficaz deben estar inspiradas en una idea cristiana y El régimen del marqués de Estella tenía a la eco-
deben de realizarse con procedimientos técnicos”.47 nomía como el motor del progreso y encarnaba la
Ha sido ampliamente documentado,48 el hecho de pretensión de los grupos conservadores españoles de
que el fundador del pan tenía una “influencia y sincera convertirse nuevamente en una potencia mundial. El
admiración” por el gobierno español de Miguel Primo Grande de España proponía la “reconstrucción nacio-
de Rivera49 (1923-1930) que sirvió, más que como un nal” para devolverle a la Península una posición de
simple referente, como ‘un modelo a seguir’, en espe- fuerza en el concierto de las naciones (política que
cial, la idea del Estado corporativo, representado, en generó intervenciones militares en el norte de África)
el caso español, por una Asamblea Nacional (1927) y recuperar el “liderazgo de las naciones latinoame-
integrada por gremios de trabajadores, la Iglesia, las ricanas”. La ideología oficial del régimen de Primo de
patronales y las universidades.50 Rivera era el hispanismo52 y sería precisamente esta
Primo de Rivera impulsó, además, una economía doctrina la principal herencia que tendría Gómez
nacionalista con un fuerte proteccionismo estatal Morin de aquel régimen
que pretendía el autoabastecimiento y el crecimien- El hispanismo no era la simple simpatía por Espa-
to industrial interno. Contrario al pensamiento del ña, sino una doctrina muy concreta que planteaba la
laissez faire, se fijaban los precios únicos o máximos idea de la “raza hispana” que, a diferencia del nazis-
de los productos, evitando la inflación, y con la direc- mo, no era una categoría estrictamente biológica o
ción de un Estado que sustituyó a la débil iniciativa genética, sino, sobre todo, una forma de vida y cul-
privada en áreas estratégicas se dio una explosión tura construida en el proceso de formación del Impe-
sin precedentes de la industria pesada y minera, rio español que la diferenciaban claramente de otras
generando un crecimiento notable en las tazas de naciones. Para la doctrina hispanista, ese ‘espíritu’
empleo de la clase trabajadora.51 había sido trasladado a las colonias –a través de con-

47
M. Gómez Morin, “Carta dirigida a Simona Tapia del 1° de abril de 1927, en amgm, México, 290/988
48
S. Loaeza, “Los orígenes de la propuesta modernizadora de Manuel Gómez Morin”, en Revista Historia Mexicana, vol. xlvi, núm. 2,
octubre-diciembre de 1996, pp.
49
El general Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, marqués de Estella, VII de Sobremonte y Grande de España, con el visto bueno del rey
Alfonso XIII y contando con el apoyo de una buena parte del sector patronal, la jerarquía católica y el alto mando militar, encabezó en
1923 un Directorio Militar que concentró en su persona todos los poderes del Estado. Proscribió a todos los partidos, con excepción de
uno creado por él mismo denominado Unión Patriótica. Al término de su gobierno, su hijo mayor, el civil y abogado José Antonio Primo
de Rivera, durante la ii República, en 1933, fundó a la Falange Española Tradicionalista con los sindicatos nacionalistas del régimen de su
padre. Vid. Schlomo Ben-Ami, La dictadura de Primo de Rivera, 1923-1930, Madrid, Planeta, 1984 y Eduardo González Calleja, La España de
Primo de Rivera: la modernización autoritaria, 1923-1930, Madrid, Alianza Editorial, 2005.
50
S. Ben-Ami, op. cit., p. 142. Cfr. Reynaldo Yunuen Ortega Ortiz, Movilización y democracia: España y México, México, Colmex, 2008.
51
E. González Calleja, op. cit.
52
R. Pérez-Monfort, Hispanismo y falange: los sueños imperiales de la derecha española y México, México, fce, 1992, pp. 21-24.

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quistadores, colonizadores y misioneros peninsulares– tiples logros del modelo modernizador corporativo y
y transmitido a los nativos, de tal manera que éstos tecnocrático,57 así como la prosperidad de la industria
habían quedado definitivamente integrados a la ‘raza y minería del norte.58 La existencia del subdesarrollo
de la hispanidad’, es decir, a la cultura, la historia, en algunas de las zonas pobres de España, se la atri-
las tradiciones, la religión y el lenguaje propios de la buía a la acción creadora de la “madre patria” que,
“patria espiritual”. Lo anterior implicaba una estructura luego de siglos de cumplir con su “misión civilizadora”,
jerárquica en la que los antiguos pueblos colonizados se hallaba exhausta cual mujer luego del parto.59
reconocían a España como su creadora, como la “madre El origen familiar de Gómez Morin, cuyo padre era
patria” y “generadora de su humanidad”, postulándo- español, no es un argumento válido para comprobar
se entonces la “hegemonía espiritual” de ésta sobre su hispanismo, pero sí lo son sus filiaciones políticas
aquéllas.53 con los grupos hispanófilos y nexos con la Falange
La doctrina hispanista llevó a Gómez Morin a ser (Consejo de la Hispanidad), sus proyectos personales
miembro fundador del Instituto de Cultura Hispánica, con una inspiración directa en la doctrina orgánica
donde confluían los más connotados intelectuales y, sobre todo, sus propias declaraciones, como la
católicos de México como Manuel Palomar y Vizcarra, siguiente:
José Vasconcelos Calderón y Jesús Guiza y Acevedo.54
Ese centro tenía una relación muy estrecha y sólida España y el mundo creyeron que hace siglos finó la
con el Consejo de la Hispanidad, órgano que dependía obra española; España y la América nuestra, parecen
directamente del Ministerio de Asuntos Exteriores de creer que sólo el pasado las liga y las une, sin ver que el
España y que tenía la comanda de promover “todas viejo ardimiento puede volver a la acción y reanudar la
aquellas actividades que tiendan a la unificación de obra que truncó un mal siglo. ¿Acaso no son hispánicas
la cultura, de los intereses económicos y de poder las raíces del actual movimiento mexicano? ¿Quién,
relacionados con el mundo hispano”.55 como España, entendió nuestro problema? Después de
El hispanismo de Gómez Morin se encuentra en España, nadie hizo nada aquí, ni en el papel siquiera,
múltiples partes de sus escritos, pero se muestra de por la salvación del indio, por la explotación del suelo,
manera más diáfana en su obra España fiel.56 A lo largo por la elaboración de un futuro engrandecimiento. Y
de sus páginas muestra una fascinación y admiración en lo mejor de ahora, no se hace otra cosa que andar
por el país ibérico describiendo y alabando los múl- los viejos caminos que España trazó.60

53
Ibid., p. 15.
54
Jesús Guiza y Acevedo, siendo miembro fundador del PAN y presidente del Consejo de la Hispanidad, escribió en plena Segunda Guerra
Mundial “[…] Franco se apoya en las virtudes tradicionales del pueblo español, porque Franco quiere una España católica y porque el es-
pañol, con Franco, va a ser un hombre de unidad, por eso somos franquistas”, en Revista Lectura, tomo xxx, 1 y 15 de octubre de 1942, pp.
131-134.
55
Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, Madrid, leg. R 11626, exp. 18, citado por R. Pérez-Monfort, “El Consejo de la Hispanidad
y la Falange”, en C. Lida op. cit., p. 70.
56
Este texto fue originalmente una conferencia impartida por el fundador del pan en 1928 en la ciudad de México, inmediatamente después
de regresar de uno de sus viajes por las diversas regiones de España durante el régimen de Primo de Rivera. Vid. M. Gómez Morin, España fiel,
México, Editorial Archivo Manuel Gómez Morin, 1998.
57
El ‘tecnócrata’ que dirigía la maquinaria administrativa del régimen de Primo de Rivera era el abogado y especialista en economía José
Calvo y Sotelo, el cual es considerado por Loaeza como el símil de Gómez Morin. Vid. Soledad Loaeza, El Partido Acción Nacional: la larga
marcha, México, fce, 1999, p. 121.
58
M. Gómez Morin, España fiel… op. cit. pp. 4, 5.
59
Ibid., pp. 6, 7.
60
Ibid., p. 13, el resaltado es mío.

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Sin duda alguna el abogado mexicano desarrolló era más suave que nuestras piadosas democracias,
por el dictador español una franca admiración. Para no podía pasar ignorada la tarea de descomposición
Gómez Morin, el golpe militar había estado más que que la dictadura representaba en España. Sólo que
justificado pues, lejos de provocar caos e incertidum- con dictadura y todo, España daba entonces, para el
bre jurídica, el gobierno primoriverista había logrado que llegara de México, una impresión de respeto, de
reactivar la economía española y derrotado a un tranquilidad, de holgura y de alegría. Era el oasis,
liberalismo constitucional que había perdido legit- pobre junto a un jardín inglés; pero tan rico y feliz
imidad por alejarse de las raíces hispánicas: junto al desierto.62

España se ha creído retardada y desorganizada y tiene Otro de los elementos por el que se le atribuye al
una estructuración firme y segura y actual. España fundador del pan el calificativo ‘liberal’, es por su pro-
se cree hoy sin norma porque aparentemente unos yecto municipalista, como si el municipio formara
cuantos echaron a un lado la ley, y en realidad esa ley, parte de la teoría federalista y ese tipo de gobierno
una pobre constitución sin arraigo, nunca tuvo valor, local se opusiera al centralismo de la administración
jamás coincidió con las verdaderas normas vitales de pública. El municipio, junto con las organizaciones
España. España parece no tener libertad, y sólo vive gremiales llamadas sindicatos, es una de las princi-
y prospera porque su libertad está por encima de la pales ‘instituciones intermedias’ entre la familia y
fuerza que parece limitarla.61 el Estado, consideradas ‘naturales’ que integran la
ya tan citada teoría orgánico-corporativa que era
Una vez caída en desgracia la dictadura y exiliada su moneda corriente dentro de los círculos católicos e
cabeza, luego del breve período de la “dictablanda” hispanistas de esa época, sobre todo después de la
del general Dámaso Berenguer e instalada la frágil publicación de la Encíclica Quadragesimo Anno que
y efímera Segunda República española (1931-1939), hacía una reivindicación de dichas instituciones.
Gómez Morin le confesaría a Vasconcelos su opinión El proyecto municipalista del panista, al igual que
sobre el tipo de régimen que para él había sido la el del dictador hispano, consideraba al municipio co-
España del vii marqués de Sobremonte: mo una “unidad natural”, planteamiento por sí mismo
opuesto a las asociaciones construidas por la acción
A mí no me ganó España poco a poco. Fue un caso de deliberada de los individuos racionales y autóno-
amor a primera vista. Y su crisis política era visible ya mos del liberalismo clásico que Gómez Morin siempre
con toda claridad en septiembre del 27 y que eran más criticó, puesto que en su proyecto municipalista la
graves entonces porque parecían pasar inadvertidas normatividad local estaba regida por la tradición, no
para la mayor parte de las gentes de allá, en medio de creada contractualmente por los individuos.63 Es
la embriaguez de novedad y de optimismo de aquel año muy sugerente que el lema tanto de Miguel Primo
cumbre del régimen dictatorial. Para el que llevaba ya de Rivera, como el posterior de la Falange española,
la experiencia de México, y aunque aquella dictadura y repetido hasta el cansancio en los primeros do-

61
Idem.
62
M. Gómez Morin, “Carta dirigida a José Vasconcelos del 19 de septiembre de 1933”, en amgm, México, 589-1976. El resaltado es mío.
63
El municipio era parte del modelo administrativo colonial importado de España. Por eso, los gobiernos posrevolucionarios querían
estados federados que sometieran a los gobiernos locales, los cuales estaban controlados por los conservadores y la Iglesia. La ‘conciencia
local’ era conservadora por lo que su control, para ser revolucionario y liberal, tenía que ser centralista y autoritario manejado por el gobierno
federal. Vid. Mauricio Merino, “La conciencia (de lo) local: notas sobre el conservadurismo y municipio en México”, en Renée de la Torre,
Marta et al. (comps.), Los rostros del conservadurismo mexicano, México, ciesas, 2005.

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cumentos del pan, fuera la célebre trilogía “familia, hace una reivindicación muy importante del cabildo,
municipio y sindicato”,64 elementos perfilados como que era una institución de los ayuntamientos en los
unidades naturales mediante las cuales se debía dar cuales se representaban los grupos importantes de la
la participación política. Incluso la concepción de comunidad local frente a los poderes nacionales que
“autonomía municipal” dentro de esa doctrina, es intentaban destruir las estructuras tradicionales.65
pensada como “fueros municipales” en los cuales se

El primer cuerpo doctrinario del Partido Acción Nacional


En los Principios de Doctrina del Partido Acción Los Principios clamaban por el reconocimiento
Nacional de 193966 se aprecia, párrafo por párrafo, la de las mencionadas “instituciones intermedias” por
correspondencia explícita y directa del pensamien- parte del Estado, pero iban más allá: pedían que fue-
to del panismo de la primera hora con el hispanismo ran “ordenadas y jerarquizadas”, desigualdad que
orgánico y antiliberal de la época: “El desarrollo también era pensada como un elemento natural y
interno de México, su verdadera independencia y su requisito para que el gobierno fuera una “expresión
colaboración eficaz con la comunidad internacional genuina de la nación”. 69 Ésa era su idea de democracia.
dependen fundamentalmente de una celosa con- También se repetían, de manera exacta, los ataques
servación de la peculiar personalidad que nuestra que Quadragesimo Anno había hecho a la concepción
Nación [sic.] tiene como pueblo Iberoamericano, marxista del Estado:
producto de unificación racial y ligado esencialmente
a la gran comunidad de historia y de cultura que for- Las doctrinas que fincan la solución de los problemas
man las Naciones Hispánicas [resic.].”67 Se define al sociales en la lucha de clases, son falsas, inhumanas
partido como opuesto al individualismo liberal con y contrarias a las leyes más fundamentales de la vi-
referencia explícita y directa al modelo orgánico del da social. Es anti-social y monstruosamente injusta la
hispanismo: “La nación no está formada por indi- concepción del Estado como instrumento de lucha al
viduos abstractos ni por masas indiferenciadas, sino servicio de una clase social cualquiera que sea, para
por personas humanas reales, agrupadas en comuni- destrucción o dominación de las demás. Necesidad
dades naturales, como la familia, el municipio, las de la Nación [sic.] es la justicia social, no la lucha de
organizaciones de trabajo o de profesión, de cultura clases, y el Estado debe enfrentarse a todo desorden
o de convicción religiosa.”68 de la sociedad y a toda injusticia en cuanto consti-
tuyan el motivo y la causa de las luchas sociales.70

64
Carlos Javier Galán Gutiérrez, “El municipio en el pensamiento de José Antonio Primo de Rivera”, ponencia presentada en el Congreso
Internacional sobre el Centenario de Primo de Rivera, llevado a cabo en Madrid, España, en noviembre del 2003.
65
M. Merino, op. cit.
66
El documento puede ser consultado in extensis, en [Link]
ios_de_doctrina.pdf (en adelante Principios) N.E.
67
Ibid., p. 2
68
Idem. Recordemos que la Asamblea Nacional del régimen de Primo de Rivera estaba compuesta por organizaciones patronales, sindicales,
de universitarios y la Iglesia.
69
Ibid., p. 3. Durante décadas el argumento del panismo era que ellos contaban con un proyecto de gobierno “verdaderamente democrático”
no porque reivindicaran al proceso electoral y los elementos del constitucionalismo, sino porque representaban, según ellos, los intereses y
sentimientos de la mayoría de la nación. Por ejemplo, en los continuos ataques de los panistas a los artículos constitucionales considerados
anti-clericales (3º, 5º, 24º , 27º y 130º), acusaban a los gobiernos priistas de gobernar contra “el deseo y la voluntad” de la abrumadora
mayoría católica de los mexicanos.
70
Idem.

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Durante los años en que Gómez Morin fue presidente compartía con la Falange los valores y el proyecto
del pan (desde su fundación en 1939 hasta 1949), la modernizador hispanista, se deslindaba sin embargo
publicación oficial del partido, La Nación, se dedicó de los medios autoritarios para lograr esos fines. Así
a divulgar las políticas y logros del régimen fran- tampoco se puede tachar de antisemita ninguna de las
quista, así como odas a las tradiciones hispánicas.71 posturas planteadas por el egregio panista. De hecho,
La díada Falange-España, era presentada como un en toda la documentación consultada no se encontró
elemento salvador de la civilización occidental frente evidencia directa de ello, ni siquiera de deseos de
a la amenaza que representaba el comunismo para las totalitarismo, como sí la hay en las ideas de Salvador
libertades religiosas, laborales y de propiedad, mucho Abascal73 y los sinarquistas.74
antes de que lo hicieran las democracias liberales (y El primer proyecto de Acción Nacional consistía en
protestantes) como Estados Unidos e Inglaterra. un Estado corporativo y orgánico “acorde con nuestra
Por si quedaran dudas sobre el linaje hispanista y Hispanidad” formado por asociaciones que se cons-
corporativo del pan de la primera época, en el Programa truirían de manera voluntaria y no por la coerción o
Mínimo de Acción Política se rechaza el principio de la imposición gubernamental, a diferencia de lo que
democracia liberal donde se representan estados fede- hacía el Partido de la Revolución Mexicana (prm 1938-
rados en el poder legislativo y, en su lugar, se plantea 1946) y luego el Partido Revolucionario Institucional
la representación corporativa de la sociedad donde la (pri 1946-presente); aún más, el corporativismo his-
Cámara de Representantes estaría ocupada por “las panista de Gómez Morin se oponía al corporativismo
comunidades intermedias y los intereses económicos, oficial de los revolucionarios.75 Además, el prm y el pri
sociales y culturales de la Nación [sic.]”.72 conservaban el liberalismo constitucional del Estado
Que no se entienda con lo hasta aquí expuesto, mexicano haciendo corporativo sólo al partido, mien-
que Gómez Morin, o los demás líderes panistas, quería tras que los panistas de la primera hora querían que
una dictadura o un gobierno de tipo fascista; si bien todo el Estado mexicano fuera corporativizado.

71
Un ejemplo representativo de esto se dio en 1945 cuando González Luna publicó un ensayo dedicado exclusivamente a defender el
modelo de “democracia orgánica y católica” de los gobiernos de Francisco Franco en España y Antonio de Oliveira Salazar en Portugal. Vid.
Efraín González Luna, “Una guerra ideológica: causas, pretextos, desmanes”, en La Nación, año v, núm. 212, 3 de noviembre de 1945, p.6.
72
Partido Acción Nacional, Programa mínimo de acción política, México, 2ª Convención Nacional del Partido Acción Nacional, 1940, p. 6.
El documento puede ser consultado in extensis, en [Link]
accion-politica-1940 N.E.
73
Los líderes sinarquistas, como Salvador Abascal, nunca negaron la admiración profunda que tenían por Francisco Franco. El anticomu-
nismo es uno de los rasgos básicos de la doctrina sinarquista. Aunque los sinarquistas eran cautelosos de enfrentarse abiertamente con el
gobierno de Cárdenas, arremetían abiertamente contra el Partido Comunista Mexicano. Al mismo tiempo que se repudiaba al comunismo, se
rechazaba a la democracia pues la asociaban con el pensamiento liberal que, para ellos, sólo justificaba que la burguesía acumulara riquezas
a expensas del sufrimiento de las masas. Los sinarquistas odiaban particularmente a Estados Unidos por su protestantismo, liberalismo e
imperialismo económico. El sinarquismo soñaba con una idílica sociedad social-cristiana donde los trabajadores y los propietarios de los
medios de producción colaboraran fraternalmente, pues las riquezas estarían repartidas de manera equitativa (pero no igualitaria) debido
al control que el gobierno ejercería sobre la economía; en su proyecto jugaba un papel central la pequeña propiedad autosuficiente donde
la tradición familiar nutriera al resto de las redes sociales. Vid. J. Meyer Barth, El sinarquismo, el cardenismo y la Iglesia: 1937-1947, México,
Tusquets, 2003.
74
La Unión Nacional Sinarquista fue un movimiento de inspiración católica mayoritariamente campesino fundado en 1937 en la ciudad
de León, Guanajuato. Se inspiró en los movimientos fascistas y adquirió rápidamente gran popularidad, llegando a reunir a cientos (tal vez
miles) de seguidores durante sus concentraciones y manifestaciones públicas. El manifiesto Sinarquista decía: “[…] la democracia liberal no
puede ser aspiración política para el pueblo mexicano, por cuanto ignora a Dios y hace radicar la soberanía en el pueblo, quien transmite o
delega su soberanía en los órganos del gobierno. El pueblo, los gobernados, no pueden delegar en sus gobernantes un poder que no tienen”,
en Manifiesto de la Unión Nacional Sinarquista de 1953, p. 89, citado en Manuel Rodríguez Lapuente, “El sinarquismo y Acción Nacional: las
afinidades conflictivas”, en Foro Internacional, vol. 29, núm. 3, enero-marzo de 1989.
75
M. Gómez Morin, El régimen contra la Nación, México, Partido Acción Nacional, 1939.

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Las raíces de Acción Nacional


El proyecto político de Manuel Gómez Morin no era convicciones religiosas […] la libertad religiosa,
exactamente el mismo que el de los militantes de la de convicción, de práctica y de enseñanza, debe ser
Unión Nacional de Estudiantes Católicos. El fundador real y plenamente garantizada en México y debe des-
del pan tenía un programa que, si bien tenía raíces aparecer de las leyes y de la actividad del Estado toda
católicas, no era clerical pues no buscaba la defensa medida directa o indirectamente persecutoria.”78
de la Iglesia. Ocupaba un lugar central y de mayor A diferencia de Gómez Morin, los militantes de
peso en su proyecto la modernización económica la unec y de la Acción Católica de la Juventud Mexi-
basada en una administración guiada por técnicos cana (acjm) provenían directamente del movimiento
y universitarios. El panista hacia separación en- cristero y su proyecto político estaba firmemente
tre la esfera religiosa y la política, a pesar de que anclado en las directrices de la doctrina social de
algunas veces llegó a elaborar escritos con un claro la Iglesia.
sentido católico como su célebre ensayo “Envío”, Aunque el grupo más importante dentro del primer
con motivo de las fiestas del 50º aniversario de Comité Ejecutivo Nacional (cen) del pan era el de los
la coronación de Nuestra Señora de Guadalupe.76 activistas católicos que provenía de las organizacio-
Aunque parezca contradictorio, y a pesar de que nes con quienes Gómez Morin había entablado rela-
su proyecto corporativo y modernizador tenía sus ciones en su estancia en la unam, existían otros dos
raíces en la tradición eclesiástica, siempre se opuso grupos que los integraban: intelectuales hispanistas
a la formación de un partido confesional: “No creo que tenían relaciones y afinidades con el que fuera
que haya un movimiento católico en la política de también consejero de administración del Banco de
México. Los católicos mexicanos, justamente por México y los banqueros e industriales atraídos, en
serlo y porque conocen cuál es el ámbito de su con- parte, por el prestigio financiero y las conexiones
vicción religiosa y cual el de la política, no desean del fundador del pan con la banca nacional e inter-
que haya un movimiento político-católico en México, nacional.79
de la misma manera que se oponen a un movimiento Un análisis de la composición del cen y del Con-
político anticatólico.”77 sejo Nacional Panista de 1939 muestra la militancia
Lo anterior también se vio reflejado en los Prin- socioeconómica y religiosa del nuevo partido. Los
cipios de Doctrina del partido donde no se pedía una abogados constituyeron el 31% del cen y el 37.2%
legislación de privilegio para la Iglesia, sino que se del Consejo. Clasificando a los abogados, ingenieros,
exigía la libertad religiosa y de ideas que cancela- físicos, arquitectos maestros, químicos y demás pro-
ba la educación socialista que Gómez Morin tanto fesionistas, juntos eran el 54.8% del Comité y 73% del
combatió como rector de la Universidad Nacional: Consejo. El 24.2% eran banqueros. Un dato relevante es
“El Estado no tiene ni puede tener dominio sobre que únicamente el 6.5% de los miembros del cen eran
las conciencias, ni proscribir ni tratar de imponer banqueros. En realidad la mayoría de los dirigentes

76
Publicado en el número 210 de la revista La Nación en octubre de 1945.
77
“Entrevista a M. Gómez Morin”, en Boletín de Acción Nacional, núm. 26, 15 de diciembre de 1941, p. 3.
78
Principios, op. cit.
79
Entre los empresarios destacaban aquellos que pertenecían al Grupo Monterrey, donde Gómez Morin era asesor permanente de Roberto
Garza Sada, hijo de Isaac de la Garza y Garza, fundador y presidente de la cervecería Cuauhtémoc en 1890 y de la fábrica de Vidrios y Cristales
S.A., que luego se nombró Vidriera de Monterrey S.A. Vid. Eduardo Villaseñor, “Carta dirigida a Manuel Gómez Morin del 7 de noviembre de
1933”, en amgm, México, 562/1773.

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fundadores fueron profesionistas que eran o habían ideólogos del hispanismo (Jesús Guiza y Acevedo y
sido activistas católicos de la unec o la acjm.80 Nemesio García Naranjo –ministro de Educación Pú-
Por lo anterior, no es correcto afirmar que el pan blica durante el gobierno de Huerta; Manuel Bonilla
era solamente un “partido de ricos y banqueros” (los –ministro de Comunicaciones en la administración
empresarios eran los menos y las clases medias urba- de Madero; Toribio Ezquivel Obregón –ex líder del
nas y profesionistas las más) ya que, para ser parte Partido Anti-Reelecionista y, posteriormente, in-
del partido, era más importante el lazo intelectual y tegrante del gabinete huertista; Aquiles Elorduy
cultural que la extracción económica. Aunque la clase –diputado federal maderista– y Miguel Alessio Robles
social era un elemento que influía no determinaba. –embajador de México en España durante el mandato
Además, la mayoría de los industriales y banqueros de Obregón).82
eran al mismo tiempo militantes de alguna organiza- Entre los banqueros e industriales fundadores del
ción vinculada a la Iglesia católica (como fue el caso pan estaban miembros de los cuerpos directivos de
de Miguel Estrada Iturbide, quien, amén de fundar varias corporaciones financieras como Juan Amezcua y
General Hipotecaria, también era líder de la unec), Emilio Cerví del Banco Mexicano, Manuel Escandón del
por lo que la separación entre militantes católicos y Banco de Comercio, Miguel Estrada Iturbide de General
empresarios que entraron al partido no debe leerse Hipotecaria y Carlos Novoa del Banco Industrial (tam-
tajantemente.81 bién director de la Asociación de Banqueros Mexica-
Es relevante mencionar que además del activismo nos de 1937 a 1941). Además, Bernardo Elosúa, propie-
e historial católico, la conformación de la primer tario de una fábrica de ladrillos en Monterrey, y Ernesto
dirigencia panista descansaba en el prestigio y as- Robles León, director de la compañía Bacardí.83
cendente intelectual de sus integrantes, muchos de Lo que atrajo a industriales y banqueros a sumarse
ellos con experiencia en la administración pública, al proyecto de Gómez Morin, fue lo atractivo que
siendo algo coherente con la intención de Gómez para ese sector de la burguesía resultaba la doctrina
Morin de que el partido proporcionara a los ‘expertos’ orgánica (que se oponía al sindicalismo basado en la
que nutrieran a los aparatos de gobierno. lucha de clases) y la sacralización de la propiedad pri-
Tanto en el Consejo Nacional como en el cen es- vada (en contraposición a las expropiaciones del go-
taban ex rectores universitarios (Ezequiel Adeodato bierno). En pocas palabras, el proteccionismo del ca-
Chávez Lavista, Valentín Gama y Cruz y Fernando pitalismo de Estado de la propuesta de Gómez Morin
Ocaranza Carmona), ex directores de facultades fue la causa de la inicial, aunque efímera, militancia
(Mauricio M. Campos y Trinidad García) y, sobre todo, empresarial en el partido.84

80
Fuente: D. J. Mabry, “Acción Nacional: The Institucionalization of an Opposition Party”, Nueva York, Universidad de Siracusa, 1970
(tesis doctoral en Historia), p. 45.
81
En su prólogo a uno de los libros de Gómez Morin, Estrada Iturbide describe su anexión al proyecto panista más como resultado de sus
lazos culturales e ideológicos que de los económicos: “Cuando, pocos años después, un grupo de amigos muy queridos de la época estudiantil
–Manuel Ulloa, Julio Chávez, Juan José Páramo– y un maestro dignísimo, don Guilebaldo Murillo, vendrían a invitarnos para participar en la
fundación de Acción Nacional, hubimos de aceptar, a pesar de iniciales resistencias, y sin duda fue un factor determinante de la aceptación
el hecho de que el Comité Organizador del Partido estaba encabezado por don Manuel Gómez Morin: era la garantía de la seriedad de la
empresa y de la limpieza del propósito. No se trataba, así, de ir tras un caudillo, tras un ‘político’, tras un líder cualquiera, sino acompañar
al universitario ejemplar y probado, al hombre cuya ejecutoria intelectual y moral era bien reconocida y que nos llamaba para agruparnos
no en torno a su persona, sino de un cuerpo doctrinal sólido, valedero en sí mismo y con clara orientación hacia la realidad de México”, en
Miguel Estrada Iturbe, “prólogo”, en M. Gómez Morin, 1915…op. cit., p. 12. Los nombres mencionados fueron de miembros activos de la Liga
durante la guerra cristera.
82
D. J. Mabry, “Acción Nacional:…” op. cit, pp. 41-50.
83
D. J. Mabry, Mexico’s Accion Nacional: … op. cit, pp. 35, 36.
84
Cfr. Carlos Arriola, El miedo a gobernar. La verdadera historia del pan, México, Océano, 2009.

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Epílogo
En su origen, el pan fue un proyecto que se oponía al naria corporativa que creó Cárdenas, pero ahora
cardenismo; pero cuando el modelo fue desechado para otorgar una mano de obra barata y controlada,
por los gobiernos subsecuentes, y en su lugar los además de crear condiciones para la protección de
presidentes adoptaron políticas pro-empresariales, sus mercados, crédito abierto, contratos monopóli-
la propuesta de Gómez Morin fue careciendo cada cos y rescate de empresas en quiebra.87
vez más de sentido. Su proyecto hispanista y secular La audaz maniobra priista ocasionó una verdade-
de modernizar a México por medio de las “minorías ra “desbandada” de aquellos sectores cuyo principal
excelentes” se esfumó en el transcurso de la década descontento con el régimen posrevolucionario había
de los 40, sobre todo después del 46 al terminar los sido su política económica y sindical. Paralelamente,
gobiernos militares. En efecto, finalizada la Segunda al relajarse o abandonarse el anticlericalismo como
Guerra Mundial, y a partir de Miguel Alemán Valdés, resultado del fin de la Guerra Cristera se desincentivó
cada vez más los militares fueron desplazados de la lucha católica contra el Estado mexicano. Sin la
los puestos de gobierno por técnicos y universitari- fuerza del catolicismo combativo y sin el empuje
os.85 Mediante la cooptación gubernamental de los del empresariado descontento, el pan se tornó en un
cuadros de expertos y profesionistas, conocida como pequeño y débil partido sin un proyecto de gobierno
la “política de la mano tendida”, el pri se hizo cada alternativo al desplegado por el pri, incapaz de atraer
vez más del apoyo de las clases medias ilustradas que las simpatías de sectores de la población con peso
habían antes apoyado al pan.86 Por si fuera poco, los político; ya sólo contaría con la militancia de algunos
gobiernos priistas se dieron a la tarea de crear y for- intelectuales o líderes católicos sin experiencia de
talecer una burguesía nacional pujante y competitiva gobierno (aunque mucha dentro de las organizacio-
por medio de una política paternalista de subsidios nes de la Iglesia), en vez de los técnicos y expertos
y creación de infraestructura, utilizando la maqui- que habían fundado al partido.88 De esa manera, el

85
Manuel Zúñiga, “De revolucionarios a legisladores”, en Víctor Manuel Muñoz Patraca (coord.), Partido Revolucionario Institucional 1946-
2000, México, Siglo Veintiuno Editores, 2006, pp. 44-66.
86
La proporción de los profesionistas en las listas de candidatos federales, tanto propietarios como suplentes, del pri y del pan en ese
periodo fue inversamente proporcional. Entre más profesionistas y técnicos especializados en la administración pública tenía el PRI, menos
tenía el pan: en 1943 el pan iniciaba con 65, mientras que para 1946 tenía 44 frente a seis del pri; para 1949 el pri contaba con 25 y el pan se
mantuvo en 44, pero para 1955 el pri contaba con 31 y el pan con 35; al llegar las elecciones de 1958, el pri tenía 40 frente a 22 profesionistas
como candidatos panistas. Fuente: Luis Calderón Vega, Memorias del pan 1940-1952, México, epesa, 1992, vols. i y ii; Diario de la Cámara de
Diputados, diversos números, 1946-1949 y Diario Oficial de la Federación, diversos números, 1952, 1955 y 1958; S. Loaeza, El Partido Acción
Nacional: … op. cit., p. 226.
87
“A cambio, [los empresarios] dieron silencio y apoyo político, comisiones y tajadas accionarias a sus protectores, cuotas de seguro
social y de construcción de viviendas a sus trabajadores, sobre-empleo y tolerancia al populismo tutelar de la legislación obrera, resignación
ante los regaños públicos y ante el papel asignado de representar a la Reacción”, en Héctor Aguilar Camín, Después del milagro, México, Cal
y Arena, 1988, p. 53.
88
Como prueba de lo anterior, revisemos los perfiles de los presidentes panistas que sucedieron a Gómez Morin hasta la década de los
60, que es cuando se modificaron los Principios de Doctrina: Juan Gutiérrez Lascuráin (1949-1956) perteneció a la acjm y a la Unión de
Católicos Mexicanos, cuya experiencia de gobierno se redujo a una diputación de 1946 a 1949; Alfonso Ituarte Servín (1956-1959) tenía
una experiencia gubernamental nula. Militó activamente en la Liga durante la guerra cristera cuando era estudiante desde 1926, en 1930 se
unió a la Asociación Pro-Libertad de Enseñanza en su lucha contra la educación sexual en las escuelas, a los 35 años se movió de la acjm a
la Unión de Mexicanos Católicos sirviendo como secretario diocesano y posteriormente como presidente (1953-1955); José González Torres
(1959-1962) era un asceta y ex-seminarista jesuita, alumno de Derecho de Rafael Preciado y Manuel Ulloa, líderes de la unec. Entró a la acjm
en 1934 y fue presidente del Comité Central de 1944 a 1949. También de 1947 a 1949 fue presidente de Pax Romana, federación internacional
de intelectuales católicos y una de las más antiguas en el movimiento católico laico. De 1949 a 1952 fue presidente de la Acción Católica
mexicana, con lo cual el Papa Pío XII lo nombró Caballero de la Orden de San Gregorio y de la Orden del Santo Sepulcro. Vid. Mireya Cuéllar,
Los panistas: quiénes son, dónde están, qué representan, México, La Jornada, 2003.

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pan (nacido principalmente de la derecha secular y económico basado en el libre mercado y devenir en
de la corriente social católica, lo que mostraba sus un moderno partido con perfil electoral competitivo
raíces anti-sistémicas) inició un largo camino en la y exitoso que lograría, por fin, hacerse del poder
periferia del sistema político mexicano de la que no máximo en el 2000, reescribiendo su propia historia
saldría sino hasta inicios de los años 80, no sin antes en particular y la de México en general.
aceptar la democracia liberal, contar con un proyecto

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Normas
Editoriales
Normas y políticas editoriales

i. Exclusividad
• Los trabajos enviados a la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales (rmcpys) deberán ser in-
éditos y sus autores se comprometen a no someterlos simultáneamente a la consideración de otras
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de originalidad del trabajo escrito”, cuyo formato será proporcionado por la revista misma. Una vez
cumplido el trámite, se otorgará el acuse de recibo correspondiente siempre y cuando el artículo se
haya ajustado a estas normas.
• Podrán ser aceptados artículos en cualesquiera otros idiomas. La traducción de los mismos al caste-
llano quedará bajo la responsabilidad del o de los autores.
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de artículos aceptados por invitación expresa.

ii. Evaluación
Todo artículo deberá pasar por el requisito de arbitraje por pares. El sistema que la Revista utiliza en
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menes positivos, el trabajo podrá ser publicado siempre y cuando su contenido sea compatible con los
tiempos, líneas editoriales y temáticas que la Revista dicte en su momento. Dos dictámenes negativos,
cancelarán tal posibilidad. En caso de un positivo y un negativo, el artículo será turnado a un tercer
árbitro cuyo dictamen será definitivo e inapelable. Si los dictámenes resultaran condicionados, el o
los autores deberán atender puntualmente las observaciones, adiciones, correcciones, ampliaciones
o aclaraciones sugeridas por los árbitros. Una vez que el artículo sea corregido a satisfacción de los
dictaminadores será, entonces, considerado publicable.

iii. Naturaleza de la revista y de las colaboraciones


La rmcpys es una publicación cuatrimestral (enero-abril; mayo-agosto; septiembre-diciembre) que tiene
por objetivo la difusión de investigaciones científicas originales e inéditas en el ámbito de las Ciencias
Sociales (Administración Pública, Ciencia Política, Ciencias de la Comunicación, Estudios Latinoa-
mericanos, Relaciones Internacionales y Sociología). En este sentido, está dirigida a investigadores,
docentes, profesionales y especialistas de estas disciplinas. En su calidad de revista multidisciplinaria,
abarca estos grandes campos del conocimiento:

• Actores, movimientos y procesos sociales.


• Administración y gestión de lo público.
• Comunicación e innovaciones tecnológicas.
• Comunicación política y opinión pública.
• Comunicación y cultura.
• Cultura, sociedad y política.

Instrucciones para colaboradores


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• Estado, instituciones y procesos políticos.
• Estudios sobre Estados Unidos.
• Instituciones, órdenes de gobierno y procesos políticos.
• México, política exterior y contexto internacional.
• Políticas públicas.
• Procesos de integración económica de la región de Norteamérica.
• Regiones, instituciones y diversidad.
• Relación bilateral México-Estados Unidos.
• Sociedad internacional, actores y estructuras.

iv. Características de los trabajos


• Deberán tener la forma y presentación de artículos.
• Deberán ser escritos usando letras mayúsculas y minúsculas claramente diferenciadas y no tener
errores mecanográficos.
• Deberán tener una extensión de entre 15 y 25 cuartillas, tamaño carta, y deberán ser trabajados en
el formato Word para Windows, letra Times New Roman, tamaño 12, interlineado de 1.5.
• El sistema de citación que la rmcpys utiliza es el de humanidades, donde se incluyen a pie de página tanto
notas aclaratorias como las referencias biblio-hemerográficas que contenga el texto. Éstas deberán estar
debidamente redactadas, elaboradas y numeradas de acuerdo al siguiente modelo:

Un autor
George Balandier, El desorden. La teoría del caos y las ciencias sociales. Elogio de la fecundidad de movimiento,
Barcelona, Gedisa. 1993.

Dos autores
Raymond L. Bryant y Senéad Bailey, Third World Political Ecology, Londres, Routledge, 1997.

Tres o más autores


Rubén Lo Vuolo et al., La pobreza… de la política contra la pobreza, Buenos Aires, ciepp, Miño y DAvila, 1999.

Editores, coordinadores o compiladores


Josetxo Beriain y Maya Aguiluz (eds.), Las contradicciones culturales de la Modernidad, Barcelona, Anthropos,
UNAM/UAM, 2007.

Capítulos en libros
Edgar Morín, “La mundialización: ¿última oportunidad o desventura final de la humanidad?, en Francisco Ja-
rauta (ed.), Mundializazioa eta periferiak. Mundialización y periferias, San Sebastián, Diputacion Foral Gipuzkoa,
1999.

Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales


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Artículos
Mariana Calvento, “Fundamentos teóricos del neoliberalismo: su vinculación con las temáticas sociales y sus
efectos en América Latina”, en Convergencia, vol. 13, núm. 41, 2006.

Si el (los) autor(es) utiliza(n) algún otro sistema de citación y referencias (como el de autor-fecha de Chicago,
Harvard, apa, aaa, o cualquiera otro similar), tendrá(n) que modificarlo de acuerdo a los lineamientos antes
señalados.

• En cuanto a la bibliografía utilizada, ésta deberá colocarse al final del trabajo de acuerdo al sistema
antedicho de la siguiente manera:

Un autor
Balandier, George, El desorden. La teoría del caos y las ciencias sociales. Elogio de la fecundidad del movimiento,
Barcelona, Gedisa, 1993, 237 pp.

Dos autores
Bryant, Raymond L. y Senéad Bailey, Third World Political Ecology, Londres, Routledge, 1997, 237 pp.

Tres o más autores


Lo Vuolo, Rubén, Alberto Barbeito, Laura Pautassi y Corina Rodríguez, La pobreza… de la política contra la
pobreza, Buenos Aires, ciepp, Miño y Dávila, 1999, 350 pp.

Editores, coordinadores o compiladores


Beriain, Josetxo y Maya Aguiluz (eds.), Las contradicciones culturales de la Modernidad, Barcelona, Anthropos,
Universidad Nacional Autónoma de México/Universidad Autónoma Metropolitana, 2007, 463 pp.

Capítulos en libros
Morín, Edgar, “La mundialización: ¿última oportunidad o desventura final de la humanidad?, en Francisco Ja-
rauta (ed.), Mundializazioa eta periferiak. Mundialización y periferias, San Sebastián, Diputacion Foral Gipuzkoa,
1999, 160 pp. (Cuadernos Arteleku, 14).

Artículos
Calvento, Mariana, “Fundamentos teóricos del neoliberalismo: su vinculación con las temáticas sociales y sus
efectos en América Latina”, en Convergencia, vol. 13, núm. 41, 2006, pp. 41-59.

• Si en el artículo aparecen cuadros, gráficas o tablas, deberán estar presentados de manera nítida y con
caracteres, trazos o dibujos claros, a 300 dpi. Se deberá explicitar la fuente de los mismos a pie de cada
uno de ellos. Asimismo, el autor deberá indicar, con la llamada respectiva, el lugar preciso en el que
desea que aparezcan en la versión editada.
• Las reseñas deberán realizarse sobre libros que no tengan más de dos años de haber sido publicados. Su
extensión no excederá las ocho cuartillas. Este tipo de trabajos no necesita del requisito de dictamina-
ción y podrán ser publicados de acuerdo a los tiempos y criterios que determine el Consejo Editorial.

Colaboradores
215
v. Resumen y abstract
Se requiere incluir un resumen del artículo con una extensión de 160 palabras aprox., tanto en español
como en inglés (abstract). Debe comprender todos los conceptos importantes del trabajo y sus correla-
ciones, al igual que plantear las principales conclusiones. El resumen y el abstract serán colocados al
principio del artículo. Así también, se deberán incluir las “palabras clave”, en ambos idiomas, que se
consideren pertinentes e irán colocadas inmediatamente después del resumen y el abstract.

vi. Corrección y edición


La Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales se reserva el derecho de incorporar los cambios
editoriales y las correcciones de estilo que considere pertinentes de conformidad con los criterios del
editor y/o de su consejo de redacción.

vii. Cesión de derechos y difusión del material publicado


La publicación del artículo implica a su vez la cesión del derecho del (los) autor(es), así como su per-
miso a difundirlo por los medios que se consideren pertinentes, ya sean éstos impresos, electrónicos o
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viii. Identificación
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• En cada colaboración se deberá anexar una síntesis curricular del autor(es) de acuerdo al siguiente
formato:

• Último grado académico y dónde se obtuvo.


• Campo de conocimiento y/o líneas de investigación más importantes.
• Experiencia académica y de investigación.
• Experiencia profesional.
• Publicaciones (libros, artículos, capítulos en libros) más recientes.

Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales


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Ejemplo:
Judit Bokser Liwerant
judit@[Link]

Politóloga. Doctora en Ciencia Política por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México de donde es profesora de tiempo completo, coordinadora de su Programa
de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales y directora de la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y
Sociales. Sus líneas de investigación son: teoría política, judaísmo contemporáneo, sionismo multicul-
turalismo e identidades colectivas. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (nivel III), así
como de la Academia Mexicana de Ciencias. Es autora de múltiples trabajos. Entre sus últimas publica-
ciones, destacan las colectivas: Pensar la globalización la democracia y la diversidad (2009); Identities in
a Era of Globalization and Multiculturalism. Latin America in the Jewish World (2008) y Política, sociedad
e identidad (2008).

ix. Envío.
Las colaboraciones deberán enviarse a:

• Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, División de Estudios de Posgrado de la Facultad


de Ciencias Políticas y Sociales, edificio F, planta baja, Circuito Mario de la Cueva, s/n, Ciudad Uni-
versitaria, Copilco Coyoacán, c.p. 01045 con atención al Lic. Felipe Pozo, editor responsable de la
rmcpys.
• O bien, remitirlas vía electrónica a:

pozoblock@[Link]
posgrado-cienciaspoliticas@[Link]

• Los autores de los materiales publicados tendrán derecho a cuatro ejemplares, mismos que serán
proporcionados por el editor de la revista.

x. Devolución de originales
La rmcpys no se hace responsable por la devolución de originales.

Colaboradores
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Editorial Policies

i. Exclusiveness
• All works sent to the Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales (rmcpys) must be inedited and
its authors will commit to not submitting them simultaneously to the consideration of other publica-
tions. Therefore, every collaborator must deliver a signed form of a ”Declaration of originality of the
written paper”, whose format will be furnished by the magazine itself. Once this requirement is met,
the corresponding receipt will be made if and when said article has complied with these norms.
• Articles in other languages will be accepted. The translation to Spanish will lie under the responsi-
bility of the author (s).
• Every article, without exception will be considered by the system “double blind”, except for the
articles that have been accepted by a specific invitation.

ii. Evaluation
Every article must go through the requisite of arbitrage by its peers. The system used by the rmcpys
in these cases is the “double blind” in which the name of the author is kept anonymous to its critics and
these to the author. In case the article obtains two positive opinions, the work will be published if
and when its content is compatible with the time schedule, editorial line and theme that said Revista
dictates at the time. Two negative opinions will cancel that possibility. In case of a positive and nega-
tive, the article will be sent to a third judge whose opinion will be definite and final. Should the opinions
be conditioned, the author (or authors) will comply to the observations, additions, corrections, wider
scope or explanations suggested by the arbiters. Once the article is corrected to the satisfaction of the
judges then it will be considered as publishable.

iii. The nature of the revista and contributions


The rmcpys is a quarterly publication (January-April; May-August; September-December) whose aim
is to divulge original scientific investigations unpublished in the sphere of Social Sciences (Public
Administration, Political Science, Communication Science, Latin American Studies, International Re-
lations and Sociology). It is mainly intended for investigators, teachers, professionals and specialists
of these disciplines. In its character as a multidisciplinary magazine, it embraces these wide fields of
knowledge:

• Actors, movements and social process.


• Administration and Public Management.
• Communication and technological innovations.
• Political Communication and Public Opinion.
• Communication and Culture.
• Culture, Society and Politics.
• State, institutions and political proceedings.
• Studies on United States.
• Institutions, Government mandates and political process.

Colaboradores
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• Mexico, Foreign Policy and International Context.
• Public Policies.
• Process of Economic Integration of the North American region.
• Regions, Institutions and Diversity.
• Bilateral Relations between Mexico and United States.
• International Society, Actors and Structures.

iv. Characteristics of the articles


• They must have the form and presentation of articles
• They must be written using Capital and small letters clearly defined and not have typing errors.
• In length, they must have between 15 and 25 sheets, letter size, and must be worked on the Word
Format for Windows, font Times New Roman, size 12, interlineal of 1.5
• The system for bibliographic references used by rmcpys is that of humanities, which includes a foot
note of bibliographic reference as well as explanatory notes proper to the text. These have to be
properly written, elaborated and numbered according to the following model:

One author
Shmuel Almog, Sionism and History, Jerusalem, Magness Press, 1982.

Two authors
Steven Martin Cohen and Arnold M Eisen, The Jew Within: Self, Family and Community in America, Bloomington,
Indiana University Press, 2000.

Three or more authors


Judit Bokser Liwerant, et al., Identities in an Era of Globalization and Multiculturalism: Latin America in the Jew-
ish World, Leiden, Brill Academic Publishers, 2008.

Editors, compilers or coordinators


Luis Roniger and Mario Sznajder (eds.), Constructing Collective Identities and Shaping Public Spheres, Brighton,
Sussex Academic Press, 1998.

Chapters on books
Silvia Schenkolewski-Kroll, “La conquista de las comunidades”, el Movimiento Sionista y la Comunidad Ash-
kenazi de Buenos Aires (1935-1949)”, in Leonardo Senkman and Silvia Schenkolewski-Kroll (eds.), Judaica
Latinoamericana, Estudios Históricos, Sociales y Literarios II, Jerusalem, amilat, MagnesPress, The Hebrew
University of Jerusalem, 1993.

Articles
Steven Vertovec, “Conceiving and Researching Transnationalism” in Ethnic and Racial Studies, vol. 22, núm.
2, 1999.

Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales


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If the author or authors use any other system of quoting and references (like the author-date of Chicago,
Harvard, apa, aaa, any other similar) he (they) will have to modify it in accordance to the mentioned linea-
ments.

• The bibliography utilized and reference must be included at the end of the article. This will have to be
quoted in accordance to the system afore mentioned in the following manner:

One author
Harvey, David, Justice, Nature and the Geography of Difference, Oxford, Blackwell, 1996, 468 pp.

Two authors
Hill, Jane and Kenneth C. Hill, Speaking Mexicano: Dynamics of Syncretic Language in Central Mexico, Albuquer-
que, University of Arizona Press, 1986, 493 pp.

Three or more authors


Bokser Liwerant, Judit, Eliezer Ben-Rafael, Yossi Gorny, and Raanan Rein, Identities in an Era of Globalization
and Multiculturalism: Latin America in the Jewish World, Leiden, Brill Academic Publishers, 2008, 445 pp. (Latin
America in the Jewish World).

Editors, compilers or coordinators


Roniger, Luis and Mario Sznajder (eds.), Constructing Collective Identities and Shaping Public Spheres. Latin
American Paths, Brighton, Sussex Academic Press, 1998, 280 pp.

Chapters on books
Mendieta, Eduardo, “Afterward Identities: Postcolonial and Global”, in Linda Martin Alcoff y Eduardo Mendieta,
Identities, Race Class, Gender and Nationality, London, Blackwell, 2003, 428 pp.

Articles
Portes, Alejandro, “The Enclave and the Entrants: Patterns of Ethnic Enterprises in Miami before and after
Mariel”, in American Sociological Review, vol. 57, núm. 3, june 1992, pp. 411-414.

• Should the article include graphics, charts or tables, these must be presented in a sharp manner y with
clear characters, outlines or drawings. The source must be clearly defined under each one of them. Also,
the author must indicate, the precise location that he wishes them to appear in the edited version.
• The reviews must be done on books that have been published for no more than two years. Its length will
not exceed eight pages. This type of work does not need the requisite of arbitrage and can be published
in accordance to times and criteria that the Editorial Counsel determines.

v. Summary and abstract


It is required to include a summary of the article with an extension of 60 words approximately, in Span-
ish as well as in English (abstract). It must also include all of the important concepts of said work and
its correlatives, as well as to state the principle conclusions. The summary and the abstract will be

Colaboradores
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placed at the beginning of the article. Also, “key words” in both languages must be included, that are
considered pertinent and will be placed immediately after the summary and abstract.

vi. Proof readings and edition


The rmcpys reserves the right to incorporate the editorial changes and style corrections that deems
necessary in conformity with the criteria of the editor and/or its editorial staff.

vii. Cesion of rights and difussion of published material


The publication of an article implies at the same the cession of the author ( ) rights as well as their
permission to spread it thru the media in whatever form that is considered pertinent, whether printed,
electronic o any others. To this effect, every collaborator must sign a letter of cession of rights, once his
work has been accepted for publication. The respective form will be furnished and sent to the authors
(by e-mail or regular mail) by the editor. Without this document, the article can’t be published.

On the other hand, rmcpys authorizes its collaborators to offer in their own personal web sites or in
any other depository of open access, a copy of his published investigations if the Revista Mexicana de
Ciencias Políticas y Sociales is mentioned specifically as its original source, citing the year and number
of the respective issue and adding, as well, the link to the web pages where this editorial organism can
be consulted in toto in an open and free manner.

viii. Identification
• The cover page of the article must have the title, as well as the date of realization, omitting the
name of the author to maintain his identity during the process of arbitrage.
• All collaborations must annex curriculum synthesis of the author in compliance with the following
format:

• Last academic degree and where it was obtained.


• Field of knowledge and/or the most important lines of research.
• Academic experience and research.
• Professional experience.
• Recent Publications (books, articles, chapters in books).

Example:
Judit Bokser Liwerant
judit@[Link]

Politologist. phd in Political Science by the School of Political and Social Science of the National Univer-
sity of Mexico(Universidad Nacional Autónoma de México) where she is a full time professor of it’s Post
Graduate Program in Political and Social Sciences and director of the Revista Mexicana de Ciencias Políticas
y Sociales. Her lines of research are: political theory, contemporary Judaism, multicultural Zionism and
group identities. She is a member of the Sistema Nacional de Investigadores (nivel III) (National System

Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales


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of Research)as well as a member of the Academia Mexicana de Ciencias (Mexican Academy of Science).
She is the author of multiple works. Amongst her recent publications the following stand out, Pensar la
globalización la democracia y la diversidad (2009); Identities in an Era of Globalization and Multiculturalism.
Latin America in the Jewish World (2008), and Política, sociedad e identidad (2008).

ix. Delivery forms and number of copies


The collaborations must be sent to:

• Revista Mexicana de CienciasPolíticas y Sociales, División de Estudios de Posgrado de la Facultad de


Ciencias Políticas y Sociales, edificio F, planta baja, Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Univer-
sitaria, Copilco Coyoacán, c.p. 01045 or deliver them to Licenciado Felipe Pozo, editor in charge of
the rmcpys, to this same address or to the following e-mails:

pozoblock@[Link]
posgrado-cienciaspoliticas@[Link]

x. Return of originals
The rmcpys does not take responsibility for the return of the originals.

Colaboradores
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Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, núm. 214,
editada por la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ciencias
Políticas y Sociales de la unam. Se terminó de imprimir el 9 de enero de 2012,
en los talleres de Editores e Impresores Profesionales edimpro, S. A. de C. V.,
Tiziano 144, Col. Alfonso xiii, Delegación Álvaro Obregón, C. P. 01460, México, D. F.
El tiro consta de 1 000 ejemplares impresos mediante Offset
en papel bond ahuesado de 75 gramos. El diseño y formación fueron realizados
por Marco Antonio Pérez Landaverde. Cuidado de la edición: Felipe Pozo.

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