REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIONAL
EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS OCCIDENTALES
“EZEQUIEL ZAMORA”
PROGRAMA: DERECHO. SUB-PROYECTO
DE DERECHO ADMINISTRATIVO I
RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA
Y LA FUNCIÓN PÚBLICA.
Facilitador:
Dr. Danny Orasma V. Participante
YESSIKA PABÓN
C.I. 14.770.595
San Carlos Mayo 2024
INTRODUCCION
El derecho administrativo es, sin duda, la rama del derecho que está más vinculada a la
historia política y económica de los países. Por ello, la evolución del derecho
administrativo en cualquier sistema jurídico muestra la evolución política del mismo. Esa
evolución, en todo caso, puede decirse que siempre ha girado en torno a dos extremos entre
los cuales se mueve esta rama del derecho, por una parte, la regulación del instrumento de
la acción política del Estado, la Administración Pública, sus potestades, prerrogativas y
privilegios; y por otra, la protección de los particulares o administrados frente a la acción
cada vez más creciente de aquélla.
Entre estos dos extremos, prerrogativas de la Administración Pública y derechos de los
administrados, está toda la esencia del derecho administrativo. La evolución del derecho
administrativo en Venezuela durante el presente siglo nos muestra, entonces, toda una gama
de regulaciones que inciden en esos dos extremos poderes, potestades, privilegios y
prerrogativas de la Administración Pública, establecidas en forma creciente en virtud del
proceso de intervención estatal en las actividades económicas y sociales, por una parte; y
por
la otra, limitación de los derechos del individuo, pero también, consagración de
mecanismos de protección frente a las acciones estatales.
• Responsabilidad Administrativa
La responsabilidad administrativa radica en la inobservancia, violación o
incumplimiento de las disposiciones legales, atribuciones y deberes que compete a los
servidores en razón de sus funciones específicas. No procede el establecimiento de la
responsabilidad administrativa si no existe norma legal que la contemple.
Consecuentemente, cualquier violación de una norma legal vigente origina esta
responsabilidad.
La determinación de la responsabilidad administrativa requiere del informe de auditoría,
acta o examen especial, el memorando de antecedentes, síntesis y los papeles de trabajo,
soportes objetivos de los hechos sancionables. De igual manera, la vigencia en el tiempo y
el espacio de las normas legales violadas es otro requisito de fondo que permite determinar
responsabilidad y solicitar sanciones, de acuerdo con lo previsto en los artículos 39 primer
inciso, 47 y 48 de la Ley Orgánica de la Contraloría General del Estado.
- Fundamento Constitucional
La Constitución es la norma fundamental del ordenamiento jurídico del Estado. Su
influencia permea todo el sistema jurídico, lo dota de sentido y propósito. Consiste en el
acuerdo político básico de un Estado de Derecho. Al tratarse del texto orientador de todo el
sistema jurídico, su propósito es indicar los fines, valores y objetivos que persigue el
ordenamiento, así como su relación con las personas que se encuentran sujetas al sistema
institucional. De esta forma, uno de los roles principales de la Constitución es darle
coherencia al ordenamiento completo.
Estos fundamentos se encuentran en general condensados en la forma de principios.
Estos son parte integrante del constitucionalismo contemporáneo, y se invocan por lo
general en los ordenamientos jurídicos, se encuentren o no explícitamente formulados en el
texto constitucional.
Estos principios son normas cuyo objetivo es orientar una finalidad, pero dejando un
espacio de configuración de medios amplio a todo aquellos que deben cumplir las normas
constitucionales. La presente propuesta, a través de sus distintos artículos, establece normas
fundamentales en un capítulo introductorio, de las que pueden deducirse los principios
orientadores del ordenamiento jurídico.
- Régimen Jurídico
El derecho administrativo en Venezuela, como el régimen jurídico general concerniente
a la Administración Pública, considerada ésta como parte fundamental de la organización
del Estado, y que tiene por objeto regular su organización, su funcionamiento y, en
especial, tanto su actividad como institución gestora del interés general, como los efectos
jurídicos de las relaciones que se establecen con ocasión de dicha actividad con los
administrados; puede decirse que surgió efectivamente al consolidarse el Estado nacional a
comienzos del siglo XX, en el marco de la evolución del régimen constitucional de la
federación que como forma de Estado se estableció en Venezuela desde el origen de la
República en 1811.
El elemento de mayor relieve de ese proceso de consolidación del Estado nacional, y
por tanto, del surgimiento del derecho administrativo fue, en particular, el proceso de
centralización de la actividad legislativa del Estado en materias de derecho público, cuya
ejecución comenzó a estar en manos del Congreso en ejercicio del Poder Legislativo
nacional, al dejar de ser una competencia exclusiva de los Estados de la federación y pasar
a ser, progresivamente, una competencia de la República o del Estado nacional o federal.
• Responsabilidad Extracontractual.
La responsabilidad extracontractual del Estado en Venezuela se encuentra previsto
principalmente en la exposición de motivos de la Constitución de 1999, el artículo 140
(norma matriz de la responsabilidad patrimonial del Estado), 21 y 133 (igualdad sobre las
cargas públicas), 259 (competencia de la jurisdicción contencioso administrativa para
condenar al pago de sumas de dinero por los daños ocasionados por el Estado).
Con base en las normas anteriormente señaladas y principalmente en la exposición de
motivos, Ortiz Álvarez señala que el sistema de responsabilidad presente en Venezuela es
de carácter mixto, que se divide en dos regímenes complementarios y coexistentes entre sí
como lo son el sistema de responsabilidad por falta y el de responsabilidad sin falta.
También precisa ese autor que el fundamento original de los dos regímenes de
responsabilidad es la integridad patrimonial, es decir, que el sistema pivota sobre la idea de
lesión antijurídica, ya que el ciudadano no tiene la obligación de soportarla sin
indemnización alguna.
En Venezuela sin lugar a dudas existe un sistema de responsabilidad mixto, basado en
normas de Derecho Público y no en una perspectiva privatista del Código Civil. En el
régimen de responsabilidad sin falta o por sacrificio particular la falta de servicio resulta
irrelevante; la noción de sacrificio es variable y se produce cuando se traspasa el límite de
tolerancia y se compone de dos elementos (especialidad, número de víctimas afectadas y
diferenciables y anormalidad, dada por la intensidad del daño).
- Funcionamiento Anormal (Por Falta)
El funcionamiento normal del servicio público se produce cuando la Administración
actúa de forma adecuada, es decir, conforme a los estándares exigibles al servicio público,
sin que se le pueda imputar ningún incumplimiento de deberes, pese a lo cual pueden
producirse daños como consecuencia de los riesgos inherentes a la prestación del servicio o
actividad desarrollada.
Entre supuestos analizados sobre funcionamiento normal del servicio público, cabe
citar, a título de ejemplo, las reclamaciones por daños causados por los servicios de
extinción de incendios en fincas particulares como consecuencia de las actividades de
extinción llevadas a cabo conforme a la práctica adecuada. En tales casos, una vez
acreditada la realidad de los daños y que estos se ocasionaron durante tal servicio público,
se ha apreciado la responsabilidad de la Administración (Dictámenes 49/2006, de 26 de
enero, 871/2010, de 25 de agosto, 278/2011, de 7 de abril, y 43/2013, de 7 de febrero).
También cabe mencionar los supuestos de reclamaciones por daños sufridos por
alumnos durante las actividades escolares de educación física. En estos casos, solo podrá
imputarse el daño a la Administración cuando de una valoración adecuada de las
circunstancias en que se desarrollan tales actividades pueda deducirse que se expuso a los
alumnos a una situación de riesgo específico o cualificado.
De acuerdo con tal criterio, se consideró que existía título de imputación, entre otros, en
los dictámenes 805/2011, de 14 de julio, y 899/2012, de 10 de enero de 2013; mientras que
no se apreció la existencia de tal título, entre otros, en los dictámenes 1.319/2011, de 11 de
octubre, 386/2013, 29 de mayo, y 284/2014, de 3 de julio. El funcionamiento anormal del
servicio público se produce cuando su prestación se realiza de forma incorrecta, por haber
incumplido o desatendido la Administración titular del servicio alguna de las obligaciones
que le competen (ámbitos vial, educativo, sanitario, asistencial, entre otros.)
En los supuestos de inactividad, la imputabilidad del daño a la Administración se
construye en torno al concepto de funcionamiento anormal, por la omisión del deber de
actuar que afecta a la Administración en ejercicio de sus competencias. La responsabilidad
patrimonial por inactividad tiene unos contornos propios, dado que a los requisitos
generales hay que añadir la existencia de una tarea especial otorgada a la Administración
por el ordenamiento jurídico (artículo 103.1 de la Constitución) y una forma de ejercerla.
La Administración, en esa posición institucional, tiene regulada jurídicamente su actividad
en cuanto representa la manifestación del poder público sujeto a derecho.
- Funcionamiento Normal (Sin Falta)
La responsabilidad sin falta o por sacrificio particular en Venezuela ha sido de finida
por la doctrina más autorizada como “el régimen resarcitorio de daños, anormales y
especiales, producto de la actividad administrativa en el cual el carácter normal o anormal
(o, si se quiere, el carácter lícito o ilícito) del funcionamiento de dicha actividad es
irrelevante a los fines de declarar la responsabilidad, es decir, que una vez probado
solamente el daño caracterizado y su relación con la función administrativa, la
Administración debe responder económicamente para restablecer la integridad patrimonial
antijurídicamente lesionada.” Esta forma de responsabilidad administrativa se fundamenta
en la idea objetiva de la lesión o daño que el particular no tiene el deber jurídico de
soportar, lo que se conoce bajo el nombre de antijuricidad objetiva.
• Función Pública
Pero hemos dicho que el Derecho Administrativo en Venezuela, además de regular la
Administración pública como complejo orgánico en todo el universo de ·los sujetos de
derecho que hemos visto, regula también el ejercicio de la función administrativa con los
diversos órganos del Estado, lo cual nos conduce a la segunda parte de nuestra exposición.
Se advierte, de entrada, que hemos dicho propiamente que la función administrativa se
ejerce por los diversos órganos del Estado, y no sólo por los órganos ejecutivos o por las
Administraciones públicas.
Y he aquí otra disidencia del Derecho administrativo venezolano respecto de las
fórmulas teóricas derivadas de la interpretación extrema de la separación de poderes que la
han convertido en una inexistente separación de funciones. En efecto, las funciones del
Estado se configuran como aquellas tareas esenciales al aparato estatal, que le dan razón de
ser que no pueden ejercerse sino en virtud de la potestad constitucional que se identifica
con el Poder público y se pueden clasificar en cuatro, la producción de normas que integran
el ordenamiento jurídico, que es la función legislativa; la conducción política de la
sociedad, que es la función de gobierno; la solución de conflictos entre partes, que es la
función jurisdiccional, y la gestión, en concreto, del interés público por el Estado como
sujeto de derecho que se relaciona con los administrados, que es la función administrativa.
Estas cuatro funciones estatales se ejercen, de acuerdo a nuestro sistema constitucional,
por los tres grupos de órganos separados horizontalmente y que ejercen el Poder público,
por lo que el ejercicio de las funciones estatales no es ni exclusivo ni excluyente de ningún
órgano estatal o, si se quiere, de alguno de los tres Poderes. Así, las Cámaras legislativas
ejercen como función propia la función legislativa, pero ello ni es exclusivo ni es
excluyente: primero, porque también ejercen la función legislativa los órganos ejecutivos y
judiciales cuando desarrollan la potestad reglamentaria; y segundo, porque las propias
Cámaras legislativas ejercen, además, funciones administrativas y de gobierno, cuando, por
ejemplo, administran su personal o su presupuesto o nacionalizan un sector de la economía,
respectivamente.
- Los Funcionarios De La Administración Pública: Concepto, Ingreso, Estabilidad
En primer lugar, debemos comenzar aclarando a qué tipo de responsabilidad
administrativa nos referiremos en el presente trabajo. En tal sentido, tal como afirma
Henrique Iribarren8, al referirnos a responsabilidad administrativa en Venezuela podemos
hacer referencia, por un lado, a la responsabilidad administrativa generada por el desarrollo
de la actividad administrativa de las personas morales de derecho público, territoriales e
institucionales o funcionales, por órgano de la Administración Pública; y por el otro, a
aquella que corresponde a los funcionarios públicos en virtud de las sanciones
administrativas que le fueren impuestas por la comisión de faltas en el ejercicio de sus
funciones.
Al respecto, este trabajo versa sobre esa última categoría de responsabilidad
administrativa, es decir, la de tipo sancionatorio que recae en los funcionarios públicos por
la comisión de faltas en el ejercicio de potestades públicas, que Hildegard Rondón de Sansó
entiende como la consecuencia para un sujeto de la violación de una norma del
ordenamiento administrativo no estatutario que tiene una consecuencia primaria de carácter
no corporal y generalmente pecuniario.
Ingresos
En cuanto a los ingresos, los servidores públicos reciben una remuneración económica
por su trabajo. Estos ingresos suelen estar regulados por leyes y normativas específicas que
establecen los salarios, beneficios y prestaciones a los que tienen derecho los servidores
públicos.
Estabilidad
La estabilidad es otro aspecto importante de la función pública. Los servidores públicos
suelen tener garantizada la estabilidad en sus puestos de trabajo, lo que significa que no
pueden ser despedidos de manera arbitraria. Esto se debe a que se busca asegurar la
continuidad y la imparcialidad en la prestación de los servicios públicos.
- Responsabilidad De Los Funcionarios Públicos: Tipos De Responsabilidad
El término "responsabilidad” en su connotación jurídica puede definirse como la
consecuencia que ha de soportar un sujeto de derecho con motivo de una acción u omisión
que le es imputable. Desde este punto de vista, y en relación a la Administración Pública y
a los funcionarios que la integran, es unánime hoy día la posición de la doctrina que afirma
la responsabilidad de la Administración y de sus funciona ríos por actos que lesionan a los
administrados.
Sin embargo, este reconocimiento de la responsabilidad de la Administración o mejor
dicho, del Estado por cualquiera de sus actuaciones: legislativa, administrativa o
jurisdiccional es característico del moderno Estado de derecho, que implica sometimiento a
la legalidad y consagración de la responsabilidad del Estado y de los funcionarios por los
actos que realicen en ejercicio de sus funciones;1 no así de otras épocas, en los comienzos
de la conformación del Estado, donde privaba el principio contrario: el de la
irresponsabilidad del Poder Público.
En efecto, el punto de partida fue el principio de la irresponsabilidad del poder público,
el cual se halla en el origen de todos los derechos públicos. A mitad del siglo xix, la idea
dominante aún era que la responsabilidad del Estado no se comprometía sino cuando él
actuaba como persona privada. El Estado soberano era irresponsable, salvo casos
expresamente previstos por la ley. Los perjuicios causados por la prestación de servicios
públicos eran entendidos como riesgos que tenían que correr los administrados, una suerte
de compensación por los beneficios que estos servicios le procuraban.
• Responsabilidad Administrativa, Disciplinaria, Civil, Penal
Afirmada la naturaleza administrativa del derecho de sanciones de la Administración y
su autonomía de la potestad punitiva, ella se presenta, así como la que deriva de la
transgresión de cualquier tipo de deber administrativo; que opera frente a la Administración
y comporta sanciones que han de ser aplicadas por la autoridad administrativa mediante un
procedimiento de la misma índole. Lo característico de la responsabilidad administrativa
estará en los siguientes elementos:
1. El deber frente a la Administración.
2. La autoridad que aplica la sanción es administrativa.
3. El procedimiento y la sanción aplicados son igual mente administrativos.
En lo que atañe al deber violado, el mismo afecta el interés de la Administración, la
esfera de los principios que ella tu tela y desarrolla. Digamos que la Administración como
tal, es la titular de los intereses que han sido afectados por el administrado; ella se presenta,
en consecuencia, como directamente lesionada por la violación del deber. De allí, que se
trata de un interés tutelado por la Administración en relación con el cual existe un deber de
un particular que el mismo ha violado, lesionando el interés.
La doctrina se plantea la eventual diferencia que existe entre la responsabilidad penal
derivada del delito y la responsabilidad civil o patrimonial derivada del hecho ilícito. Al
efecto, se comenzó por considerar que la diferencia radicaba en la naturaleza de la norma
violada: el delito, se señalaba, viola normas de derecho público, y el hecho ilícito viola
normas de derecho privado. Ahora bien, sabida lo tenue que es la diferencia existente entre
las dos indicadas categorías jurídicas enunciadas, resulta evidente que ella no puede ser un
sólido fundamento de la distinción que se trata de establecer.
Para otros, la diferencia se encuentra en el hecho de que la voluntad del Estado es
violada mediata o inmediatamente, respectivamente, en cada una de las hipótesis antes
indicadas. Otra posición se basó en la circunstancia de que el hecho ilícito civil carece de
culpa, mientras que el delito es siempre doloso o culposo; pero tal posición es desechable
por errónea, ya que el hecho ilícito civil requiere para su tipificación del elemento subjetivo
de la culpa (salvo la hipótesis del riesgo que es considerado por algunos como una noción
extraña al núcleo mismo del concepto analizado).
Otra distinción se funda en la consideración de que el ilícito civil lesiona intereses
patrimoniales, en cuanto que el penal lesiona intereses no patrimoniales; pero hay delitos
que lesionan intereses patrimoniales y, por el contrario, el daño moral puede ser ocasionado
por el ilícito civil. La naturaleza del daño ha sido, igualmente, usado como criterio de la
diferencia, señalándose que el hecho ilícito civil produce un daño reparable, mientras que el
delito es irreparable. Ahora bien, hay hechos ilícitos civiles que no son reparables, y delitos
que sólo lesionan el patrimonio.
Es falaz, igualmente, la diferencia que considera que el delito turba la tranquilidad
pública y crea alarma, mientras que el hecho ilícito civil causa simplemente daños
individuales, así como la que se basa en un elemento cuantitativo, al decir que en el delito
hay una mayor peligrosidad, una ofensa mayor que en el hecho ilícito contra los intereses
de la comunidad. En efecto, hay delitos que no turban a la sociedad y actos ilícitos que sí la
con mueven (el accidente de tránsito fortuito donde hay muchos lesiona dos), e igualmente,
existen delitos que no implican peligrosidad en su agente o autor.
CONCLUSIÓN
La responsabilidad del Estado ha sido entendida como un escudo de protección a la
integridad de su patrimonio, sin embargo, esta no es su única función. Es también, en
especial en los supuestos de responsabilidad con falta, un medio de control de la actuación
de los órganos del Estado. Es una forma de controlar el poder, modelador de la acción del
Estado, que propende a la mejora de los servicios y al más positivo desarrollo de las
relaciones que se verifican entre el Estado y los administrados.
La responsabilidad tiene un rol pedagógico sobre la actuación de los órganos del
Estado, desde que impone las directrices que deberán regir su comportamiento. Situación
sin duda paradójica la que se plantea, pues la inaplicación de las reglas del derecho civil
para explicar la responsabilidad del Estado, se estableció para disminuir los casos en los
que el Estado debía responder y hoy he aquí la paradoja se aparta del derecho civil de
nuevo, porque es necesario ampliar los supuestos.
REFERENCIAS CONSULTADAS.
https://www.contraloria.gob.ec/WFDescarga.aspx?id=15&tipo=nor
https://allanbrewercarias.com/wp-content/uploads/2017/11/905.-Origenes-DA-Vla.pdf
https://produccioncientificaluz.org/index.php/rvg/article/view/9300
https://www.cccyl.es/es/extracto-doctrinal/xii-responsabilidad-patrimonial
administracion/aspectos-generales/2-requisitos-responsabilidad-patrimonial/c-titulo-
imputacion.
https://www.derechoadministrativoucv.com.ve/wp-content/uploads/2020/05/ADPCA-06-
12.pdf