Tema 6: Virología
6.1. Los virus
Los virus, como ya se explicó en la UNIDAD DIDACTICA 1, son entidades infecciosas microscópicas
que solo pueden multiplicarse dentro de las células de otros organismos. Su tamaño es entre
100 y 1.000 veces inferior al de las células infectadas.
6.1.1. Estructura de los virus
Su estructura es muy sencilla: están formados por una molécula de ácido nucleico, una cubierta
llamada cápside y, en algunos casos, una cubierta exterior.
Ácido nucleico
El ácido nucleico puede ser ADN o ARN, y presentarse en forma de una sola cadena
(monocatenario) o con estructura de doble hélice (bicatenario). Constituye el genoma del virus.
Generalmente, el ácido nucleico está asociado con algunas moléculas proteicas, que pueden
tener actividad enzimática o intervenir en la estabilización del plegamiento del ácido nucleico.
El conjunto formado por el genoma y las proteínas asociadas a él se denomina core, núcleo,
nucleoproteína o nucleoide.
Virus con ADN
La estructura del ácido nucleico de los virus que tienen ADN es de doble hélice, con excepción
de los Parvoviridae, que tienen ADN monocatenario.
Algunos de los virus de ADN muestran una conformación circular de su ADN. Esta forma protege
el ácido nucleico de la acción de las exonucleasas que pueda producir la célula hospedadora.
Virus con ARN
El ácido nucleico de los virus de ARN tiene estructura monocatenaria, con excepción de los
Reoviridae y los Birnavirídae, cuyo ARN es bicatenario.
Algunos virus tienen el ARN segmentado; en estos casos, el número de fragmentos que presenta
es característico de cada familia.
Otra característica relevante del ARN vírico es la polaridad o sentido de la cadena:
• Cadena positiva: el ARN vírico puede actuar como ARNm (ser traducido en proteínas)
inmediatamente después de haber entrado en una célula hospedadora.
• Cadena negativa: el ARN vírico que entra en la célula hospedadora no se puede traducir
directamente; es necesario que se sintetice un ARNm. Los virus con este tipo de cadena
llevan una ARN polimerasa dependiente de ARN asociada a su ácido nucleico.
Cápside
El core, núcleo, nucleoproteína o nucleoide está rodeado por una cubierta proteica, la cápside.
El conjunto de ambos componentes se denomina nucleocápside.
La cápside está formada por subunidades polipeptídicas, denominadas capsómeros, que
generalmente son visibles al microscopio electrónico.
Los capsómeros se ensamblan unos a otros mediante enlaces no covalentes, formando una
estructura simétrica, que puede ser:
➢ lcosaédrica. El icosaedro es un poliedro de 20 caras triangulares. Según la forma que
adopte, la partícula puede tener una apariencia casi esférica.
➢ Helicoidal. Las subunidades se van ensamblando de forma que se obtiene una cápside
en forma de bastón.
Existen además virus con cápsides sin simetría definida, y que requieren una descripción
individualizada.
Cubierta externa
La cubierta o envoltura externa es una capa lipoproteica que el virus adquiere al pasar a través
de la membrana nuclear o citoplasmática de la célula infectada.
Los lípidos de la envoltura viral, por tanto, proceden de la célula infectada. Las proteínas, en
cambio, suelen ser proteínas virales.
La mayoría de los virus con envoltura poseen, además unas espículas o proyecciones exteriores
de naturaleza glucoproteica, que están adheridas a la envoltura.
Según que el virus posea o no cubierta externa, se denomina:
• Virus envuelto. Tiene cubierta. Estos virus son muy sensibles a la desecación, al pH
ácido, a los solventes de lípidos y a las sales biliares. Esto hace que, por ejemplo, su
transmisión fecal-oral no sea posible.
• Virus desnudo. No tiene cubierta. La mayoría de los virus desnudos son resistentes al
medio externo, a la desecación y a los solventes de lípidos. Por esta razón, pueden
penetrar por vía digestiva ya que resisten el pH ácido del estómago. También se pueden
transmitir por vía fecaloral, a través de agua o alimentos contaminados o por manos u
objetos.
6.1.2. Clasificación de los virus
Los virus se clasifican según su morfología, su composición química y su modo de replicación.
Existen distintas clasificaciones, entre las que podemos destacar la de Baltimore y la del Comité
Internacional de Taxonomía de Virus.
Clasificación de Baltimore
Organiza los virus en siete grupos fundamentales según la base química del genoma y el
mecanismo de producción de ARNm (que se traduce en los ribosomas y da lugar a las proteínas
de la cápside). La TABLA siguiente muestra estos grupos y sus características.
Clasificación del ICTV
El Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV) aplica un sistema de clasificación en árbol
equivalente al que se aplica para clasificar a los seres vivos, e incluso utiliza las mismas
denominaciones:
• Orden. El nombre acaba en -virales. Existen cinco órdenes: Caudovirales, Herpesvirak_s,
Mononegavírafes, Nidovírales y f>icomavirales
o Familia. El nombre acaba en -viridae.
o Subfamilia. El nombre acaba en -virinae.
o Género. El nombre acaba en -virus.
o Especie.
Así, por ejemplo, la clasificación completa del Herpesvirus humano 3 es:
6.1.3. Virus de importancia clínica (Exposición)
La tabla siguiente muestra los virus más destacados desde la perspectiva clínica. Como se puede
observar, hay virus que pueden causar patologías en seres humanos tanto de ADN como de ARN.
Así mismo, las alteraciones que provocan se pueden manifestar a nivel de distintos aparatos y
sistemas, y tanto de forma local como sistémica.
Virus para el trabajo (cada 2 personas): Virus de la hepatitis B, Adenovirus, Papilomavirus, Virus
respiratorio sincitial, Virus de la rabia, Virus del Ébola, Virus de la varicela y virus de Epstein-Bar.
Debe aparecer: Información general sobre la familia y sobre el género. Formas de transmisión y
contagio, mecanismo molecular de infección, síntomas y diagnóstico. 10 min exposición.
6.2. Técnicas de identificación de virus
En comparación con las técnicas que se aplican para identificar bacterias y otros
microorganismos, existen diferencias significativas:
• Los virus solo se pueden replicar dentro de células hospedadoras. Esto implica que los
cultivos no se pueden realizar en medios como los descritos en unidades anteriores, sino
que se deben usar sistemas celulares. Así mismo, no formarán colonias que se puedan
observar sino que se deberá recurrir a otro tipo de técnicas para detectar su presencia.
• El tamaño de los virus es mucho menor que el de los microorganismos estudiados, y no
resultan visibles por técnicas de microscopía óptica. Solo es posible conseguir la
visualización mediante microscopía electrónica.
6.2.1. Las muestras
La toma y el procesamiento correctos de una muestra clínica adecuada es el primer paso para
conseguir el diagnóstico de laboratorio de una enfermedad vírica.
Las mejores muestras son las que se obtienen en las primeras fases de la enfermedad,
preferentemente dentro de las primeras 72 horas, ya que contienen concentraciones elevadas
de virus que todavía no se han unido a anticuerpos. Transcurridos 7 días del inicio de la infección
en hospedadores inmunocompetentes, habitualmente ya no vale la pena intentar cultivos virales
y se debe recurrir a otras técnicas de diagnóstico.
6.2.2. Estudio directo de la muestra
Los laboratorios de microbiología aplican técnicas de cribado (screening) cuya principal ventaja
sobre los cultivos es la rapidez diagnóstica.
Estas técnicas de diagnóstico rápido se basan en la detección de antígenos y de ácidos nucleicos
o en la detección de la respuesta inmunológica. La TABLA 9.6 muestra las principales técnicas
que se aplican en estos cribados.
6.2.3. Técnicas de cultivo
Los virus se pueden cultivar, y posteriormente se pueden aplicar distintas técnicas a los virus
aislados para conseguir su identificación. Pero en este caso el cultivo se debe realizar en sistemas
celulares.
• Sistemas celulares para el cultivo de virus
Los sistemas celulares utilizados preferentemente son cultivos celulares artificiales; en algunos
casos, siempre con autorización y bajo la supervisión del comité ético de experimentación animal
del laboratorio, los cultivos se deben realizar en animales de experimentación o en embriones
celulares.
Los cultivos celulares se preparan a partir de un tejido u órgano. Cabe diferenciar entre:
• Cultivo primario. Se prepara a partir de un tejido u órgano. Las células mantienen la
viabilidad por un periodo limitado y no se reproducen en el cultivo.
• Línea primaria. Cultivo establecido a partir de un tejido u órgano que se mantiene por
un periodo limitado; en este caso existe reproducción de las células en el cultivo. Se
suelen preparar a partir de fibroblastos dérmicos, queratinocitos, células endoteliales de
aorta bovina (BAEC) o células endoteliales de cordón umbilical (HUVEC).
• Línea celular continua. Cultivo establecido a partir de un tejido u órgano, en muchos
casos de un tumor, que se mantiene en cultivo un tiempo ilimitado. Se trata de células
«inmortales».
Los distintos cultivos celulares varían en cuanto a su susceptibilidad a los diferentes virus, ya que
existe una relación específica hospedador-virus. En función de los datos clínicos y del tipo de
muestra, se elige el tipo de cultivo más adecuado para inocular el material.