Tratamiento de Cadera en Dolor Lumbar
Tratamiento de Cadera en Dolor Lumbar
LA SALUD DE SORIA
GRADO EN FISIOTERAPIA
Resultados: Se seleccionó un total de 1889 estudios. Se incluyeron diez con 613 pacientes con
dolor lumbar. El tamaño de la muestra osciló entre 24 y 80 pacientes. La calidad metodológica
de los estudios incluidos varió de alta a baja. La intervención dirigida a la cadera de forma aislada
o añadida a un tratamiento específico para la zona lumbar mostró mejoras significativas en la
intensidad del dolor y la discapacidad a corto plazo. No se encontraron diferencias a medio o
largo plazo.
1. Introducción………………………………………………………………………. 1
2. Justificación……………………………………………………………………….. 2
3. Objetivo…………………………………………………………………………….. 3
4. Metodología………………………………………………………………………. 3
4.1 Estrategia de búsqueda………………………………………………….. 3
4.2 Criterios de elegibilidad y selección de estudios…………………… 3
4.3 Extracción de datos……………………………………………………….. 3
4.4 Riesgo de sesgo y calidad de la evidencia……………………………. 3
4.5 Síntesis y Análisis de los datos…………………………………………. 3
5. Resultados…………………………………………………………………………. 4
5.1 Medidas de Resultado……………………………………………………. 4
5.2 Calidad del estudio y riesgo de sesgo…………………………………. 5
5.3 Síntesis de resultados…………………………………………………….. 5
• Intensidad del dolor………………………………………………… 5
• Discapacidad…………………………………………………………. 5
6. Discusión…………………………………………………………………………… 6
7. Conclusión…………………………………………………………………………. 7
8. Bibliografía………………………………………………………………………… 8
9. Tablas de Anexo………………………………………………………………… 11
Abreviaturas
DLI: dolor lumbar inespecífico
El tratamiento con ejercicio es la intervención que más se recomienda para el tratamiento del
DLIM, aunque no hay evidencia clara sobre qué tipo de ejercicio es más eficaz (18), ya que los
efectos son de pequeños a moderados (18). Algunos estudios han analizado la eficacia de
diversas intervenciones para el DLIM mediante la comparativa de casos clínicos; analizando las
intervenciones como la manipulación espinal, la combinación de medios físicos, el empleo de
ejercicios de fortalecimiento-estiramiento y el uso de técnicas como la punción seca. Estos
estudios determinaron que, si bien los medios físicos y técnicas manipulativas disminuyen el
dolor en diferentes niveles, las combinaciones de ejercicios resultan prácticas para romper los
procesos asociados a la generación de DLIM al mejorar las respuestas y funciones de la
musculatura en la columna lumbar y la pelvis (13–15).
1
Paralelamente, se ha enfatizado el beneficio y los alcances de intervenciones fisioterapéuticas
que se han enfocado en mejorar las condiciones y respuestas de la musculatura de la cadera al
considerarla como la estabilizadora y conectora entre la columna lumbar y las extremidades
inferiores mediante técnicas de tratamiento articular pasivo o técnicas centradas en ejercicio
terapéutico de diferentes formas (13,15,19).
2. Justificación
Debido a que el dolor lumbar inespecífico es una de las principales causas de dolor e incapacidad
en adultos, llevándolo además a ser uno de los principales motivos de atención médica (1,2), y
en vista de que muchos de los dolores lumbares se cronifican y en muchos casos el tratamiento
solo se centra en la columna lumbar, resulta interesante realizar una revisión sistemática que
analice los efectos de las técnicas centradas en la región de la cadera en comparación con las
técnicas aisladas en la columna lumbar. (7),
Se ha visto, que una falta de extensión en la región de la cadera se compensa con excesivas
inclinaciones anteriores de la pelvis, alterando además la activación motora a nivel de la
columna lumbar (8–10). Además, se ha observado que el dolor lumbar puede producir una
reducción del rango de movimiento tanto pasivo como activo en la cadera (12–16), y una
debilidad de los músculos extensores de cadera (glúteo mayor e isquiotibiales) (17).
En vista de que hay regiones adyacentes como la cadera con disfunciones en pacientes con
DLIM, sería interesante abordar dicha región en estos pacientes, con el fin de observar si el
tratamiento en la zona de la cadera influye positivamente en el alivio de los síntomas y en la
mejora de la discapacidad sufrida por estos pacientes.
3. Objetivos
El objetivo de esta revisión sistemática es analizar la efectividad del tratamiento de la cadera de
forma aislada o en combinación con el tratamiento del dolor lumbar inespecífico convencional
en cuanto a la intensidad del dolor y la discapacidad en pacientes con DLIM.
2
4. Metodología
Se diseñó una revisión sistemática siguiendo los criterios PRISMA (20).
Se excluyeron los estudios que 1) eran ensayos realizados con animales, cadáveres o
simuladores; 2) incluían participantes que sufrían lesiones traumáticas, o después de
intervenciones quirúrgicas; 3) las variables de resultado informadas no eran los resultados de
interés o no se medían con un instrumento válido y fiable.
3
5. Resultados
En la Figura 1, se muestra el diagrama de flujo de los artículos incluidos. Se incluyeron un total
de 10 ECA con 613 pacientes con dolor lumbar. El tamaño de la muestra osciló entre 24 y 80
pacientes.
La mayoría de los estudios incluyeron pacientes con dolor lumbar durante al menos 6 semanas
(22) o 3 meses (23–28). Todos los estudios incluyeron pacientes con dolor lumbar mayores de
18 años (22–31). En cuanto al diagnóstico de dolor lumbar, 5 estudios clasificaron a los pacientes
según la duración de los síntomas (23,24,27,28,30), 2 estudios clasificaron a los pacientes según
el contribuyente principal como NSLBP (22,25) y 2 estudios utilizaron los términos de dolor
lumbar mecánico (29), o simplemente LBP (31).
En todos los estudios se hicieron evaluaciones de las variables de resultado al inicio y después
de la intervención (22–31). En cuanto a los periodos de seguimiento, 3 estudios evaluaron los
resultados a medio plazo a los 3 meses (23) o 6 meses de seguimiento (26,31), 2 estudios
evaluaron los resultados a largo plazo a los 12 meses de seguimiento (26,31).
4
5.2 Calidad del estudio y riesgo de sesgo
La puntuación de cada estudio incluido según la escala PEDro se puede observar en la Tabla 2.
Entre ellos, solo un estudio presentó baja calidad con una puntuación de 4 (30), que se obtuvo
mediante la asignación aleatoria de participantes, un seguimiento adecuado, la comparación
entre grupos y realizando estimaciones puntuales y variables. Siete estudios presentaron calidad
regular (23–25,27–29,31), con puntuaciones variables entre el 5 y el 7, en todos ellos los
participantes y los terapeutas no estaban cegados, en algunos los evaluadores tampoco, la
puntuación se obtenía gracias a una asignación aleatoria, la comparabilidad de referencias, la
comparación entre grupos y las posteriores estimaciones puntuales y de variabilidad. Dos
estudios presentaron alta calidad (22,26), con una puntuación de 8 puntos en la escala PEDro,
no obteniendo la puntuación únicamente del cegado de los pacientes y los terapeutas.
• Intensidad de dolor
La intensidad del dolor se ha considerado en 9 estudios (22–29,31). Tres estudios midieron la
intensidad del dolor a medio plazo (de 3 a 6 meses de seguimiento) (23,26,31) y 2 a largo plazo
(12 meses de seguimiento) (26,31). En 6 estudios se muestran diferencias estadísticamente
significativas a favor del grupo experimental (23–25,27–29), en el que se aplicaban diferentes
tratamientos dirigidos a la cadera que se centraban en el fortalecimiento de la musculatura de
la zona y en movilizaciones de la articulación de la cadera (flexión, extensión, rotaciones…),
frente al grupo control que centraba el tratamiento en la columna lumbar.
• Discapacidad
La discapacidad se midió en todos los estudios tras la intervención (22–31). Tres estudios
midieron la discapacidad a medio plazo (3 a 6 meses de seguimiento) (23,26,31) y 2 estudios a
largo plazo (12 meses de seguimiento) (26,31).
5
6. Discusión
El objetivo de este estudió fue ver si las intervenciones realizadas de forma aislada o combinadas
en la zona de la cadera aliviaban el dolor y la discapacidad de los pacientes que sufren DLI. En
esta revisión sistemática se demostró que las intervenciones en la cadera de forma aislada o
combinadas con intervenciones específicas en la zona lumbar son más eficaces para reducir la
intensidad del dolor y la discapacidad que las intervenciones específicas en la zona lumbar de
forma aisladas en pacientes con DLI a corto plazo, ya que no se encontraron diferencias
estadísticamente significativas durante un seguimiento a medio o largo plazo. Esta revisión
sistemática incluyó 10 ECA en la que se vio que la aplicación de intervenciones en la cadera en
pacientes con dolor lumbar mostró una disminución inmediata de la intensidad del dolor y la
discapacidad. Solo 3 estudios evaluaron los efectos a medio plazo (23,26,31) y 2 lo hicieron a
largo plazo (26,31) y los cambios en todos ellos no fueron estadísticamente significativos. Los
resultados mostraron que el tratamiento de la cadera no parece producir beneficios entre los 3
y los 12 meses. Estos resultados deben interpretarse con precaución debido a que es un número
reducido de estudios los que evaluaron el seguimiento, además no se describe ninguna
información sobre las pautas llevadas a cabo por estos pacientes durante el periodo de
seguimiento.
Los resultados a corto, medio y largo plazo encontrados en esta revisión sistemática pueden
estar relacionados con varios factores como los criterios de elegibilidad, la duración de la
intervención y el tipo de intervención. El criterio de elegibilidad para todos los estudios incluidos
(22–31) fue la aplicación de una intervención dirigida a la cadera en pacientes con dolor lumbar,
pero sólo 3 estudios (26,27,31), describieron la presencia de una alteración de la cadera, como
la limitación de la amplitud de movimiento o la debilidad de la fuerza de la musculatura de la
cadera como criterio de inclusión. La aplicación de una intervención especifica en la articulación
de la cadera o en los tejidos relacionados cuando no hay una alteración de la cadera podría estar
relacionada con la falta de mejoras en la intensidad del dolor o la discapacidad (22,24,29). Por
lo tanto, el tratamiento de un paciente con dolor lumbar debería incluir una intervención dirigida
a la cadera sólo cuando se detectara una alteración de la cadera durante la evaluación.
En los pacientes con DLIM, la pérdida de fuerza en los músculos abdominales es muy frecuente,
y el fortalecimiento de estos músculos es esencial para recuperar una posición neutra de la
columna lumbar (30), si se produce un desequilibrio entre estos músculos y los extensores del
tronco se desencadena una inestabilidad de la zona lumbar. Para reducir dicha inestabilidad, en
muchos casos se han aplicado diferentes ejercicios de estabilización lumbar, en cambio, la
capacidad de controlar activamente los músculos de la cadera es muy importante (30).
La articulación sacroilíaca trasmite cargas desde el tronco hasta el miembro inferior, por lo que
si esta articulación se mueve con exceso va a crear presiones sobre las articulaciones y discos de
la columna lumbar (30). Por tanto, es esencial el trabajo de la cadera a nivel muscular y articular,
para tratar de fortalecer la musculatura y conseguir rangos de movimiento adecuados,
controlando dichos movimientos para que no aparezcan inestabilidades en la columna lumbar.
6
la terapia manual (27) y otro estudio aplicó estiramientos en la cadera (25). La heterogeneidad
de las intervenciones utilizadas en el grupo experimental de cada estudio y la aplicación de un
tratamiento específico en la región de la cadera en pacientes con DL, pero sin ninguna alteración
existente en la cadera, pueden explicar los resultados obtenidos en cuanto a la intensidad del
dolor y la discapacidad a corto plazo, y la falta de beneficios a medio y largo plazo. Los estudios
futuros deberán tener en cuenta la evaluación de la región de la cadera en los pacientes con
dolor lumbar y verificar el tipo de tratamiento más adecuado para cada situación.
Esta revisión sistemática tiene algunas limitaciones, ya que la estrategia de búsqueda puede
haberse visto limitada por la omisión de otras bases de datos, como SportDiscus, y es posible
que haya pasado por alto otros artículos relevantes. La heterogeneidad encontrada en los
tratamientos aplicados en los estudios, como el tipo y la duración de las terapias aplicadas,
complica la interpretación de los resultados. Las limitaciones metodológicas, como el tamaño
insuficiente de la muestra, que podría sobreestimar los resultados, y la falta de medidas de
seguimiento de los estudios.
Los estudios futuros deberían considerar un deterioro de la cadera como criterio de elegibilidad,
como la amplitud de movimiento de la cadera o la debilidad de la musculatura de la cadera. El
número total de sesiones y la duración de la intervención deberían describirse para permitir la
replicabilidad y la comparación del estudio. Por último, debe investigarse la combinación de
terapias que produce los mejores efectos, así como su dosis.
7. Conclusión
La aplicación de intervenciones dirigidas a la cadera de forma aislada o combinada con
intervenciones específicas para la zona lumbar son más eficaces para reducir la intensidad del
dolor y la discapacidad a corto plazo que aquellas intervenciones que se realizan de forma
aislada en la columna lumbar para los pacientes que sufren dolor lumbar.
Es necesario realizar nuevas investigaciones para determinar los efectos a medio y largo plazo
de las intervenciones dirigidas a la cadera en pacientes que sufren dolor lumbar, y para
determinar que intervención es la más adecuada para utilizar como tratamiento del dolor y la
discapacidad.
7
8. Bibliografía
1. Freburger JK, Holmes GM, Agans RP, Jackman AM, Darter JD, Wallace AS, et al. The
rising prevalence of chronic low back pain. Arch Intern Med. 2009;169(3):251–8.
2. Rechtine GR. Diagnosis and treatment of low back pain. J Orthop Trauma.
1992;6(3):395.
3. O’Sullivan PB. Lumbar segmental “instability”: Clinical presentation and specific
stabilizing exercise management. Man Ther. 2000;5(1):2–12.
4. Walker BF, Muller R, Grant WD. Low back pain in australian adults. Prevalence and
associated disability. J Manipulative Physiol Ther. 2004;27(4):238–44.
5. Hoy D, Bain C, Williams G, March L, Brooks P, Blyth F, et al. A systematic review of the
global prevalence of low back pain. Arthritis Rheum. 2012;64(6):2028–37.
6. Hicks GE, Fritz JM, Delitto A, McGill SM. Preliminary development of a clinical prediction
rule for determining which patients with low back pain will respond to a stabilization
exercise program. Arch Phys Med Rehabil. 2005;86(9):1753–62.
7. Santos C, Donoso R, Ganga M, Eugenin O, Lira F, Santelices JP. Dolor Lumbar: Revisión Y
Evidencia De Tratamiento. Rev Médica Clínica Las Condes. 2020;31(5–6):387–95.
8. Van Dillen LR, Gombatto SP, Collins DR, Engsberg JR, Sahrmann SA. Symmetry of Timing
of Hip and Lumbopelvic Rotation Motion in 2 Different Subgroups of People With Low
Back Pain. Arch Phys Med Rehabil. 2007;88(3):351–60.
9. Thambyah A, Hee HT, De D, Lee SM. Gait adaptations in patients with longstanding hip
fusion.
10. Jo HJ, Song AY, Lee KJ, Lee DC, Kim YH, Sung PS. A kinematic analysis of relative stability
of the lower extremities between subjects with and without chronic low back pain. Eur
Spine J. 2011;20(8):1297–303.
11. Hicks GE, Sions JM, Velasco TO. Hip Symptoms, Physical Performance and Health Status
in Older Adults with Chronic Low Back Pain: A Preliminary Investigation.
12. Murray E, Birley E, Twycross-Lewis R, Morrissey D. The relationship between hip
rotation range of movement and low back pain prevalence in amateur golfers: An
observational study. Phys Ther Sport [Internet]. 2009;10(4):131–5. Available from:
[Link]
13. Winters M V., Blake CG, Trost JS, Marcello-Brinker TB, Lowe L, Garber MB, et al. Passive
versus active stretching of hip flexor muscles in subjects with limited hip extension: A
randomized clinical trial. Phys Ther. 2004;84(9):800–7.
14. Vad VB, Bhat AL, Basrai D, Gebeh A, Aspergren DD, Andrews JR. Low Back Pain in
Professional Golfers: The Role of Associated Hip and Low Back Range-of-Motion
Deficits. Am J Sports Med. 2004;32(2):494–7.
15. Vad VB, Gebeh A, Dines D, Altchek D, Norris B. Hip and shoulder internal rotation range
of motion deficits in professional tennis players. J Sci Med Sport. 2003;6(1):71–5.
16. Van Dillen LR, Professor A, Gombatto SP, Susco TM, Van Dillen L. Hip Rotation Range of
Motion in People With and Without Low Back Pain Who Participate in Rotation-Related
8
Sports. Phys Ther Sport. 2008;9(2):72–81.
17. Nadler SF, Malanga GA, DePrince M, Stitik TP, Feinberg JH. The relationship between
lower extremity injury, low back pain, and hip muscle strength in male and female
collegiate athletes. Clin J Sport Med. 2000;10(2):89–97.
18. Delitto A, George SZ, Van Dillen L, Whitman JM, Gwendolyn Sowa Ds, Shekelle P, et al.
Clinical Guidelines Low Back Pain RECOMMENDATIONS. J Orthop Sport Phys Ther
[Internet]. 2012;42(4). Available from: [Link]
19. Bernet BA, Peskura ET, Meyer ST, Bauch PC, Donaldson MB. The effects of hip-targeted
physical therapy interventions on low back pain: A systematic review and meta-
analysis. Musculoskelet Sci Pract [Internet]. 2019;39:91–100. Available from:
[Link]
20. Page MJ, McKenzie JE, Bossuyt PM, Boutron I, Hoffmann TC, Mulrow CD, et al. The
PRISMA 2020 statement: An updated guideline for reporting systematic reviews. BMJ.
2021;372.
21. Gómez- Conesa A. Escala PEDro. Physiother Evid Database. 2012;86(1):2.
22. Kendall KD, Emery CA, Wiley JP, Ferber R. The effect of the addition of hip
strengthening exercises to a lumbopelvic exercise programme for the treatment of non-
specific low back pain: A randomized controlled trial. J Sci Med Sport [Internet].
2015;18(6):626–31. Available from: [Link]
23. Dundar U, Solak O, Yigit I, Evcik D, Kavuncu V. Clinical effectiveness of aquatic exercise
to treat chronic low back pain: A randomized controlled trial. Spine (Phila Pa 1976).
2009;34(14):1436–40.
24. Lee SW, Kim SY. Effects of hip exercises for chronic low-back pain patients with lumbar
instability. J Phys Ther Sci. 2015;27(2):345–8.
25. Kim B, Yim J. Core stability and hip exercises improve physical function and activity in
patients with non-specific low back pain: A randomized controlled trial. Tohoku J Exp
Med. 2020;251(3):193–206.
26. Fukuda TY, Aquino LM, Pereira P, Ayres I, Feio AF, Arcanjo De Jesus L, et al. Does adding
hip strengthening exercises to manual therapy and segmental stabilization improve
outcomes in patients with nonspecific low back pain? A randomized controlled trial.
Brazilian J Phys Ther. 2021;25:900–7.
27. Ju T, Choi W, Yang Y, Lee S. Effects of hip mobilization on pain and function for chronic
low back pain individuals with limited range of hip joint motion. Indian J Sci Technol.
2015;8(26).
28. Aboufazeli M, Afshar-Mohajer N, Jafarpisheh MS, Heidari M AM. Recovery of the
lumbar multifidus muscle size in chronic low back pain patients by strengthening hip
abductors: Arandomized clinical trial. J Bodyw Mov Ther. 2021;
29. Bade M, Cobo-Estevez M, Neeley D, Pandya J, Gunderson T, Cook C. Effects of manual
therapy and exercise targeting the hips in patients with low-back pain—A randomized
controlled trial. J Eval Clin Pract. 2017;23(4):734–40.
30. Jeong UC, Sim JH, Kim CY, Hwang-Bo G, Nam CW. The effects of gluteus muscle
strengthening exercise and lumbar stabilization exercise on lumbar muscle strength and
balance in chronic low back pain patients. J Phys Ther Sci. 2015;27(12):3813–6.
9
31. Burns SA, Cleland JA, Rivett DA et al. When Treating Coexisting Low Back Pain and Hip
Impairments, Focus on the Back: Adding Specific Hip Treatment Does Not Yield
Additional Beneficts - A Randomized Controlled Trial. J Orthop Sport Phys Ther. 2021;
32. Alwardat M. RE: “EXERCISE for the PREVENTION of LOW BACK PAIN: SYSTEMATIC
REVIEW and META-ANALYSIS of CONTROLLED TRIALS.” Am J Epidemiol.
2018;187(6):1340.
10
Tabla 1: Estrategia de Búsqueda en las diferentes bases de datos.
#1 (low back pain) OR (low back pain, mechanical) OR (ache, low back) OR (aches, low back) OR
(chronic low back pain) OR (lumbago) OR (non-specific low back pain) OR (lumbar instability)
#2 (hip OR hip mobility OR hip flexibility OR hip extensibility OR hip strength OR hip
strengthening OR hip treatment OR hip intervention OR hip exercises OR gluteus OR aquatic
exercise)
11
Identificación de estudios a través de bases de datos y registros
Informes eliminados al
Registros para el cribado:
leer el Titulo o Abstract:
1018
978
CRIBADO
Estudios incluidos en la
revisión: 10
12
Tabla 2: Puntuación según la escala PEDro.
Autor Kendall Dundar Lee y Kim y Fakuda Ju et Aboufazeli Bade Jeong Burns
y año et al. et al. Kim et Yim et al. al. et al. et al. et al. et al.
(2015) (2009) al. (2020) (2021) (2015) (2021) (2017) (2015) (2021)
(2015)
Puntuación
PEDro
Asignación
Aleatoria
Asignación
Oculta
Comparabilidad
de referencia
Sujetos
Cegados
Terapeutas
Cegados
Evaluadores
Cegados
Seguimiento
adecuado
Análisis por
intención de
tratar
Comparaciones
entre grupos
Estimaciones
puntuales y
variabilidad
Puntuación 8 5 5 6 8 5 6 5 4 7
Total
13
Tabla 3: Tabla de resultados.
14
Dundar et 65 P (34M/31F) DLCI Dolor (EVA) GC: Ejercicios en casa (n=33) Intensidad del dolor y 5
al. (2009) Discapacidad GE: Ejercicios acuáticos + Discapacidad en GE >
GC: 34,8 (8,3) (ODI) fortalecimiento acuático de GC a las 6 y 12 semanas
GE: 35,3 (7,8) cadera (n=32) de seguimiento
(p<0.01)
Bade et al. 84 P (50M/34F) DLM Dolor (NPRS) GC: Tratamiento de la columna 5
(2017) Discapacidad lumbar orientado a las pautas Intensidad de dolor y
GC: 48,1 (2,4) (ODI) (n=39) Discapacidad en GE >
GE: 44,8 (2,3) GE: Tratamiento de la columna GC (p<0.01)
lumbar orientado a la guía +
fortalecimiento de cadera y
movilizaciones de cadera
(n=45)
Kim y Yim 66 P (34M/32F) DLI Dolor (EVA GC: Ejercicios de estabilización 6
(2020) Discapacidad lumbar (n=20) Intensidad del dolor y
GC: 47,7 (8,5) (ODI) GE Ejercicios de estabilización Discapacidad en GE y
GE: 47,5 (9,7) lumbar + estiramiento de GO > GC (p<0.05)
GO: 47,0 (9,4) cadera (n=24)
GO: Ejercicios de estabilización
lumbar + fortalecimiento de
cadera (n=22)
Aboufazeli 24 P (0M/24F) DLCI Dolor (EVA) GC: Ejercicios de estabilización Intensidad de dolor y 6
et al. Discapacidad lumbar (n=12) Discapacidad en GE >
(2021) GC: 39,0 (5,9) (RMQ) GE: Fortalecimiento de GC (p<0.001)
GE: 38,8 (5,8) aductores de cadera (n=12)
Fukuda et 70 P (33M/37F) DLCI Dolor (EVA) GC: Ejercicios de estabilización Intensidad de dolor a 8
al. (2021) Discapacidad lumbar + terapia manual los 6 meses de
CC: 35,2 (12,5) (RMQ) (n=35) tratamiento GE = GC
GE: 40.2 (12.4) (p=0.3)
15
GE: Ejercicios de estabilizaciónDiscapacidad a los 6
lumbar + terapia manual + meses de tratamiento
fortalecimiento de cadera en GE = GC (p=0.0)
(n=35) Intensidad de dolor a
los 12 meses de
tratamiento en GE = GC
(p=0.0)
Discapacidad a los 12
meses de tratamiento
en GE = GC (p=0.4)
Burns et al. 76 P (29M/47F) DL Dolor (NPRS) GC: Tratamiento de la columna Intensidad del dolor y 6
(2021) Discapacidad lumbar orientado a las pautas Discapacidad en GE =
CG: 40,2 (19,9) (ODI) (n=39) GC a los 6 y 12 meses
GE: 39,0 (18,0) GE: Tratamiento de columna de seguimiento
lumbar orientado a la guía +
tratamiento de cadera
personalizado (terapia manual
y fortalecimiento) (n=37)
M: Masculino; F: Femenino; GC: Grupo control; GE: Grupo experimental; GO: Otro grupo; DLCI: Dolor lumbar crónico
inespecífico; DLI: Dolor lumbar inespecífico; DLM: Dolor lumbar mecánico; DL: Dolor Lumbar; EVA: Escala Visual Analógica;
NPRS: Numeric pain rating score; ODI: Oswestry Disability Index; RMQ: Roland Morris Questionnaire.
16
17