REPUBLICA DE PANAMA
MINISTERIO DE EDUCACION
ISAE UNIVERSIDAD
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
LICENCIATURA EN DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
MAGISTER CARLOTA SANDOVAL
DERECHO ROMANO
TRABAJO FINAL
INVESTIGACION
BETTY GONZALEZ 6-87-190
EMIRO RENDON 5-701-2154
KRISTHINE GODDARD 4-824-352
MARELIS JUSNTINIANI 2-712-818
PENDER # 2-24
1-DERECHO DE OBLIGACIONES.
La obligación en Derecho Romano, es un vínculo del derecho, por el
cual somos compelidos a pagar alguna cosa según las leyes. Esto es,
un vínculo jurídico entre dos personas: el acreedor y deudor. En el
antiguo Derecho romano, de la obligación nacía un vínculo
estrictamente personal, y el acreedor insatisfecho obtenía a través del
proceso la misma persona del deudor que incumplía, reduciéndolo a la
esclavitud.
Hemos visto que los derechos que componen el patrimonio de los
particulares se dividen en derechos reales y en derechos de crédito.
En el derecho real hay una relación entre las personas, estando el
deudor obligado a llevar a cabo un determinado comportamiento, que
es lo que se puede exigir. En este derecho, el derecho de obligación,
importa tanto el demandante como el demandado (persona a quien
interpone la acción).
El derecho de crédito es, en efecto una relación entre dos personas,
de las cuales una, el acreedor, puede exigir de la otra, el deudor, un
hecho determinado, apreciable en dinero. Ahora bien; esa relación
puede ser considerada desde dos puntos de vista diferentes: del lado
del acreedor es un derecho de crédito, que cuenta en el activo de su
patrimonio; del lado del deudor, es una obligación, una deuda que
figura en su pasivo.
2-EL OBJETO DE LAS OBLIGACIONES.
El contrato, formado por el acuerdo de personas capaces debe ser
aún para ser válido, tener un objeto que reúnan ciertos caracteres. En
principio, el objeto de un contrato consiste en la creación de una o
varias obligaciones. Pero si una de esas obligaciones es nula, por
defecto de un objeto válido, el contrato mismo está afectado de
nulidad.
Objeto de la obligación es la prestación, que puede traducirse en un
dare, facere o praestare. El término dare indica la prestación
consistente en el traspaso o transmisión de la propiedad plena e
irrevocable, o a la constitución de otro derecho real al acreedor de la
propiedad o un derecho real sobre la cosa.
Facere significa, en sentido lato, toda prestación que importe un acto
positivo, un hacer, incluido el dare; en sentido restringido, toda acción
del deudor, indica todo comportamiento que no consista
específicamente en un dare
Praestare suele emplearse para aludir al contenido de la obligación en
general, ya consista en un dare o en facere, o en ninguna de ambas
cosas, cual ocurre en el caso de la asunción de una garantía.
Atendiendo a su etimología praestare, prestar algo para luego ser
devuelto.
3- OBLIGACIONES DIVISIBLES E INDIVISIBLES.
Las obligaciones son, en Derecho romano, divisibles o indivisibles,
según que la prestación objeto de ellas pueda o no realizarse por
partes sin alterar su esencia íntima.
Obligaciones divisibles: Pertenecen a las obligaciones divisibles las
que tienen por objeto darse, transferir la propiedad y otro derecho
divisible. Tal sucede especialmente al transmitir la propiedad de una
suma de cosas fungibles y de una cosa divisible, por ejemplo, un
fundo, un derecho de usufructo, de enfiteusis, de prenda.
Obligaciones indivisibles Son, sin embargo, indivisibles algunas
obligaciones que tienen por objeto la transmisión de la propiedad
cuando la división podría cambiar su naturaleza: tales son las
obligaciones genéricas y las alternativas.
Las obligaciones faciendi, que tiene que ver con lo religioso, son
indivisibles porque no puede decirse que esté hecho lo que no se hace
enteramente, y pertenecen a esta categoría las obligaciones dirigidas
a un opus, obra, y a la constitución de una servidumbre predial o de
uso. Pero hay que exceptuar las obligaciones de facere, que tienen
por objeto la prestación de trabajos.
4- SUJETOS DE OBLIGACIÓN Y SUS TIPOS.
Los sujetos de las obligaciones son individualmente y para siempre
determinados, puede suceder, sin embargo, que también los sujetos
sean determinados solo con referencia a una relación real, a la que
está unida la obligación, y sean variables con aquella; siempre que el
ser deudor o acreedor dependa del estar o no en una determinada
relación con la cosa. Tal es el caso de las obligaciones que nacen de
vecindad; de la actio quod metus caus, es una acción por causa de
miedo que se concede a quien ha visto perjudicados sus intereses
contra quienes han obtenido algún lucro o ganancia por el miedo o
intimidación, aunque no hubieran intervenido en el acto que lo causa,
de las acciones noxales, Acción que se ejercita por los daños
causados por un animal, doméstico o no, contra la persona que lo
posee y ejerce sobre él, en interés propio, una dominación continuada,
pero sobre todo del vectigal, un ingreso estatal de tipo tributario, del
canon enfitéutico, Cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil
de un inmueble, mediante el pago anual de un canon y de laudemio
por cada enajenación de dicho dominio,
Pero en el derecho romano, tales obligaciones son figuras
determinadas, en números limitados, y las más claras e importantes
han surgido con el transcurso del tiempo. No era admitido, al revés de
lo que fue usado ampliamente y abusado en la edad media, el reunir
arbitrariamente mediante convención las obligaciones con una relación
fundiaria, gravámenes reales, también, si alguno se obliga
precisamente a efectuar una prestación que se refiera a un fundo, por
ejemplo, a dar una cantidad periódica de frutos, esta obligación pasa a
su heredero, pero no a los sucesivos propietarios del fundo.
5- OBLIGACIONES CIVILES Y HONORARIAS
Las obligaciones se califican de una manera general, como
obligaciones civiles cuando se contraponen a las obligaciones
naturales, que están desprovista de sanción. Pero cuando se requiere
precisar por que autoridad han sido provista de acción, se les divide en
obligaciones civiles y obligaciones honorarias.
OBLIGACIONES CIVILES eran aquéllas provistas de acción con la
que el acreedor podía iniciar un litigio en caso de incumplimiento del
deudor, para exigir judicialmente al cumplimiento. Así era, por ejemplo,
la obligación que nace de un contrato.
OBLIGACIONES HONORARIAS son aquellas que han recibido su
sanción de los edictos de los magistrados, jus honorarium, se les llama
también pretorianas, porque han sido sancionadas casi todas por un
pretor.
6- OBLIGACIONES NATURALES.
Las obligaciones naturales son aquellas contraídas por los esclavos y
posteriormente por las personas sometidas a la potestad del
paterfamilias. Estas obligaciones carecen de acción, lo que significa
que una vez pagada la deuda contraída por el sometido, no se puede
pretender la devolución de lo pagado. Las obligaciones naturales
pueden oponerse como compensación a las obligaciones civiles, ser
objeto de novación y convertirse en obligación civil, ser objeto de
delegación y de constitutum, fijar un día de común acuerdo, ser
garantizadas con fianza, prenda o hipoteca, y tenerse en cuenta a
efectos del aumento o disminución del pecunio.
Además de la consecuencia más importante de la retención de lo
pagado, las obligaciones naturales tienen los siguientes efectos:
Pueden oponerse como compensación los créditos naturales a las
obligaciones civiles;
Podían ser objeto de novación y convertirse en obligación civil;
Pueden ser objeto de delegación y de constitutum;
Pueden ser garantizadas con fianza, prenda o hipoteca;
Se tienen en cuenta a efectos del aumento o disminución del pecunio;
La compra efectuada por el esclavo o sometido se considera como
justa causa para la caducidad.
7- FUENTES DE LAS OBLIGACIONES
Para el derecho romano arcaico, las obligaciones solo podían derivar
de dos fuentes, o de la comisión de una conducta que tuviera como
intención atentar contra los derechos del otro, o de un acto que tuviera
como intención consolidar una situación jurídica.
Pero posteriormente se hizo necesario extender las fuentes de las
obligaciones a otras dos formas, similares a la anteriores, pero
atenuadas en la voluntad. Así surge las obligaciones quasi es delicto,
similares al delito en cuanto se afectaba a otro, pero con la diferencia
de que no operaba en ellas el dolo, sino la culpa. Y las obligaciones
quasi ex contracto similares al contrato, pero carecían de la
intencionalidad de formar un negocio jurídico.
OBLIGACIONES SURGIDAS POR DELITO Las obligaciones
derivadas de la comisión de un delito, son aquellas que se producen
como castigo por una conducta ilícita. En el derecho romano delito era
todo acto ilícito al que la sociedad imponía una pena.
Al principio, la comisión del delito permitía por el derecho natural que
la persona agredida tomara venganza, generalmente proporcional al
acto. Luego el derecho arcaico legitíma estas situaciones permitiendo
hacer al ofensor lo mismo que le hubiere hecho al ofendido. Con el
tiempo los familiares, los gentiles y el mismo ofensor, intentando
compensar estas situaciones ofrecían compensaciones pecuniarias a
la víctima. Práctica que terminó constituyendo las obligaciones civiles,
pues la venganza formaba ya parte del derecho natural.
OBLIGACIONES SURGIDAS POR CUASI DELITO, Los delitos
formaban una de las principales fuentes de las obligaciones, sin
embargo, no en todos los casos la conducta de la persona que había
afectado a otra era motivada por el dolo, sino por la culpa, que como
tal no estaba penada dentro del derecho romano, así surge una nueva
fuente de las obligaciones, el cuasi delito, o quasi ex delicto, que
genera una obligación, pero en el entendido de que la circunstancia
voluntaria no tenía malicia.
OBLIGACIONES SURGIDAS POR CONTRATO Los contratos son una
fuente clara de obligaciones porque implican el consentimiento
explícito de ambas partes de obligarse a dar, hacer o no hacer algo.
En esa medida lo que hace el derecho es velar por el cumplimiento de
las obligaciones para evitar la autotutela. Así como garantizar que se
cumplieran formalmente sus requisitos para mantener la seguridad
jurídica y social.
OBLIGACIONES SURGIDAS POR CUASI CONTRATO, Por último,
existieron situaciones jurídicas que si bien es cierto no implicaban el
consentimiento explícito de las partes, se podía inferir que existía un
consentimiento tácito por la conducta de quien se obligaba, lo
suficientemente manifestable para inferir de ella la existencia de
obligaciones. La tutela fue un ejemplo de cuasi contrato, pues el
incapaz tutelado no tenía realmente consentimiento expreso de que
existiera la tutela, pero surgen obligaciones entre ambas partes.
8- EL CONTRATO.
En el derecho romano, el contrato es una institución jurídica que
manifiesta la voluntad de las partes de forma explícita sobre un asunto
en concreto. Junto con los delitos, los contratos son una de las dos
fuentes principales de las obligaciones. Se diferencian de los delitos
en que la voluntad es explícita durante la creación del negocio jurídico.
Por lo que puede decirse que, para los romanos, los contratos eran
una categoría más amplia que la que entendemos actualmente, e
implicaban todas aquellas obligaciones creadas civil, voluntaria y
consensualmente, incluso si no mediaba una tipología o solemnidad
clara.
El contrato, acuerdo de voluntades, es la forma básica de crear
obligaciones civiles, y accionables ante un magistrado romano.
Entendiéndose por civiles, aquellas exclusivas del ius civile. Por esta
razón, el término obligación, convención, acuerdo, y contrato se usan
muchas veces de forma indistinta para referirse a la misma realidad
jurídica: un acuerdo entre partes, cuyo incumplimiento permite transar
una litis. Contrato: Obligación, consentida y voluntaria, que genera
efectos jurídicos. Las otras formas de obligaciones, serían residuales,
es decir, abarcarían todas aquellas obligaciones que no pudieran
explicarse a partir de un contrato. En general, esta concepción de
contrato, como obligación consensual, se mantiene hasta el derecho
moderno, reflejada en los diferentes códigos civiles.
CLASIFICACIÓN DE LOS CONTRATOS ROMANOS La mera
voluntad de las partes no constituyó, al menos durante los primeros
siglos del derecho romano, un acto que tuviera efectos jurídicos. Para
que el acto de voluntad pudiera ser exigible a nivel legal, se requería
de algunas formalidades que permitieran hacer evidenciable la
voluntad.
Contratos verbales
Contratos literales
Contratos reales
Contratos consensuales
Por lo que al principio solo existieron dos tipos de contratos en el
derecho romano, los verbales y los literales, dependiendo de si la
formalidad eran actos ceremoniales o si la formalidad era un escrito.
Pero con el desarrollo del derecho romano y la influencia de diferentes
pueblos conviviendo juntos, se crearon contratos que podemos
categorizar como contratos reales y contratos de solo consentimiento.