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Amparo Constitucional 0654/2018-S3 en Chuquisaca

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SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0654/2018-S3

Sucre, 20 de diciembre de 2022


SALA TERCERA
Magistrada Relatora: MSc. Brígida Celia Vargas Barañado Acción de amparo constitucional
Expediente: 24817-2022-50-AAC
Departamento: Chuquisaca
En revisión la Resolución 05/2018 de 20 de julio, cursante de fs. 764 a 768 vta., pronunciada
dentro de la acción de amparo constitucional interpuesta por Juan Pablo Cueto Paracagua en
representación de María Inés Burgos Belaunde contra Gonzalo Alcón Aliaga, Dolka Vanessa
Gómez Espada y Omar Michel Durán, Consejeros; Juan Orlando Ríos Luna, Roxana Orellana
Mercado, exconsejeros de la Sala Disciplinaria: y. Teodora Sonia Montero Rocha, Jueza
Disciplinaria Primera de la Oficina Departamental de Pando, todos del Consejo de la
Magistratura.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
1.1. Contenido de la demanda
Por memoriales presentados el 18, 29 de mayo y 6 de junio de 2018, cursantes de fs. 276 a 286
vta., 309 a 317 y 320 a 321 vta., la accionante a través de su representante, manifestó lo siguiente:
1.1.1. Hechos que motivan la acción
Dentro de la denuncia interpuesta por Pablo Aquiles Andia Mora en su contra, por la supuesta
comisión de la falta disciplinaria, sancionada en el art. 187.14 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), se
emitió la Resolución Disciplinaria 14/2017 de 25 de abril, por laJueza Disciplinaria Primera de la
Oficina Departamental de Pando del Consejo de la Magistratura, la misma que fue apelada; y,
resuelta mediante Resolución Disciplinaria SD-AP 274/2017 de 20 de junio, pronunciada por la Sala
Disciplinaria del Consejo de la Magistratura.
La precitada Resolución lesionó el debido proceso en las vertientes de fundamentación,
motivación, congruencia, pertinencia y razonabilidad, por cuanto el recurso de apelación
interpuesta el 4 de mayo de 2017 a horas 11:15, fue complementado en dos oportunidades, a
11:14 la primera y a horas 16:09 la segunda; sin embargo, este último memorial de
complementación y fundamentación no fue tomado en cuenta, dejándola en total indefensión;
acto arbitrario que violó las reglas de la congruencia externa; toda vez que, no existe una
consonancia ni debida coherencia entre lo pedido en los recursos a través de sus agravios y lo
resuelto en el fallo recurrido; por cuanto, diez agravios expresados en este último no fueron
resueltos, pues no se pronunció ni resolvió los motivos de la ampliación del recurso, existiendo por
tanto una omisión en la motivación de hecho y de derecho sobre los agravios planteados;
asimismo, respecto a la afirmación de que por negligencia no habría ninguna llamada de atención
a los subalternos, no indica el sustento legal para calificar su conducta de negligente, sin
considerar que dichas funciones están reservadas a la secretaria.
El fallo violó el principio iura novit curia, al referir que el recurso versó respecto a la resolución
disciplinaria, olvidándose del instituto de la nulidad procesal que también debió ser tomado en
cuenta; toda vez que, invocó el art. 106 del Reglamento de Procesos Disciplinarios para la
Jurisdicción Ordinaria y Agroambiental, aprobado por Acuerdo 109/2015 de 27 de octubre, que
precautela la independencia judicial al establecer que debe ser rechazada toda denuncia
interpuesta en contra de una autoridad judicial cuando viole su independencia, aspecto que no fue
considerado.
La Resolución SD-AP 247/2017, en relación a la interpretación del principio de celeridad, solo
aplicó el método interpretativo literal e hizo una pobre argumentación respecto al referido
principio, para desarrollar correctamente una interpretación constitucional aplicando el método
adecuado, se tendría que invocar el método teleológico, por lo que el fallo impugnado omite
indicar qué método interpretativo utilizó para llegar a concluir que el principio de celeridad no fue
cumplido.
Finalmente refiere que, se lesionó el principio de proporcionalidad, pues restringe el derecho al
debido proceso, a la motivación y al derecho a la continuidad y estabilidad laboral, toda vez que la
Resolución emitida por la Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura es desproporcional,
puesto que invocó el principio de celeridad en desmedro de los derechos a la continuidad y
estabilidad laboral que tienen carácter imprescriptible, y que debió aplicarse el test de
ponderación para no limitar un derecho fundamental, que persiga un fin adecuado y justifique
dicha limitación, convirtiendo por tanto la decisión impugnada en arbitraria y abusiva, ya que no
existe una relación entre la importancia social de alcanzar un fin adecuado y del evitar la
restricción de un derecho fundamental como la continuidad y estabilidad laboral.
1.1.2. Derechos supuestamente vulnerados
La accionante a través de su representante denunció la lesión de sus derechos al debido proceso
en sus elementos de fundamentación, motivación y congruencia; a la continuidad y estabilidad
laboral, y el principio de proporcionalidad, citando al efecto los arts. 48.II, 115, 117 y 178 de la
Constitución Política del Estado (CPE).
1.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela impetrada; y en consecuencia determine: a) El restablecimiento de
sus derechos fundamentales; y, b) Se deje sin efecto la Resolución Disciplinaria 14/2017,
pronunciada por el Juzgado Disciplinario Primero y la Resolución SD-AP 274/2017, emitida por la
Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura, y dicte nueva resolución encuadrada en los
derechos y garantías constitucionales.
1.2. Audiencia y Resolución de la Jueza de garantías
Celebrada la audiencia pública el 20 de julio de 2018, según consta en acta cursante de fs. 751 a
763 vta., se produjeron los siguientes actuados:
1.2.1. Ratificación de la acción
La accionante a través de su representante, ratificó el tenor integro de su memorial de acción de
amparo constitucional presentado.
1.2.2. Informe de las autoridades demandadas
Gonzalo Alcón Aliaga, Omar Michel Durán y Dolka Vanessa Gómez Espada, Consejeros del Consejo
de la Magistratura, presentaron informe escrito el 20 de junio de 2018, cursante de fs. 458 a 462
vta., señalando que: 1) Respecto al no pronunciamiento sobre los agravios mencionados en el
memorial de 4 de mayo de 2017, presentado a horas 16:09; el art. 204 de la LOJ concordante con
los arts. 14 y 109.I del Reglamento de Procesos Disciplinarios para la Jurisdicción Ordinaria y
Agroambiental, establece el plazo de cinco días para presentar el recurso de apelación, término
que se computa de momento a momento: desde la hora en que se notificó con la Resolución
Disciplinaria de primera instancia; es decir, desde horas 11:30 del 26 de abril de 2017, plazo que
feneció el 4 de mayo a la misma hora; por lo que, el memorial presentado a horas 16:09, de la
fecha mencionada, se interpuso fuera de plazo; 2) En cuanto a la lesión del principio iura novit
curia, se entiende que el juez conoce el derecho aplicable; por lo que, no es necesario que las
partes prueben en un litigio lo que dicen las normas; y se encuentra relacionado con la máxima
"dame los hechos, yo te daré el Derecho" (sic); sin embargo, la "apelante" se equivocó en el
agravio que esgrimió pidiendo se rechace la denuncia, cuando debió referirse a la Resolución
Disciplinaria, por lo que no puede exigirse al Tribunal de alzada pronunciarse más allá de lo pedido
por las partes o que rectifique la equivocación; 3) En relación al método interpretativo que se
omitió para establecer que el principio de celeridad no se cumplió, el Tribunal de alzada del
Consejo de la Magistratura motiva y fundamenta sus fallos, no interpreta articulos de la
Constitución Política del Estado, pretendiendo inducir en error para conseguir una tutela con
argumento falaz; y, en relación a la imperatividad que refiere, manifestando que debió ser
sancionada la secretaria de su juzgado, debería de acreditarlo dentro del proceso disciplinario y no
en instancia de apelación, pretendiendo que el Tribunal Constitucional Plurinacional se convierta
en Tribunal de casación o de tercera instancia; y, 4) Acerca de la violación del principio de
proporcionalidad, restringiendo el derecho fundamental a la continuidad laboral; no existió
colisión de principios, ya que la sanción impuesta deviene de un proceso disciplinario, donde la
accionante tuvo la oportunidad de producir prueba, no siendo eximente para evitar una sanción,
solicitar el test de ponderación en relación al derecho al trabajo y la prevalencia de éste sobre el
derecho sancionador que tiene el Estado; por lo referido solicitaron se deniegue la tutela
impetrada. Juan Orlando Ríos Luna y Roxana Orellana Mercado ex consejeros del Consejo de la
Magistratura; y, Teodora Sonia Montero Rocha, Jueza Disciplinaria Primera de la Oficina
Departamental de Pando, no elevaron informe ni se presentaron a la audiencia, pese a su
notificación cursante a fs. 534, 574 y 620.

1.2.3. Intervención de los terceros interesados


Pablo Aquiles Andia Mora y Grover Alejandro León Silva, no presentaron memorial ni asistieron a
la audiencia pese a su notificación mediante comisión instruida cursante de fs. 621 y 625.
1.2.4. Resolución
La Jueza Pública Civil y Comercial Decimotercera de Sucre del departamento de Chuquisaca,
constituida en Jueza de garantías, mediante Resolución 05/2018 de 20 de julio, cursante de fs. 764
a 768 vta., denegó la tutela solicitada, bajo los siguientes fundamentas: i) Sobre el memorial de
complementación y fundamentación a la apelación de 4 de mayo de 2017, presentado a horas
16:09, que se denunció que no fue tomado en cuenta por el Tribunal de alzada; el art. 204 de la
LOJ dispone que el recurso de apelación debe presentarse en el plazo fatal y perentorio de cinco
días, computables a partir de la notificación, existiendo línea jurisprudencial que establece que
dicho plazo corre a partir de la notificación con el actuado procesal y concluye a la misma hora en
la que se produjo la notificación; por lo que, la Resolución impugnada se encuentra dentro de los
marcos de la razonabilidad y motivación al haber desestimado la apelación presentada de manera
extemporánea; ii) En relación a la violación del principio iura novit curia, este principio no puede
ser aplicado por las autoridades de manera discrecional, la pertinencia de las resoluciones en
segunda instancia está referida a que el fallo debe circunscribirse precisamente a los puntos
resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de apelación; y, iii) No se advierte vulneración
al derecho a la estabilidad y continuidad laboral, por cuanto la sanción disciplinaria se encuentra
sustentada en normas legales vigentes que gozan de presunción de constitucionalidad de
conformidad a lo previsto por el art. 5 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional (LTCP).
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa denuncia de 24 de febrero de 2017, interpuesta por Pablo Aquiles Andia Mora, Juez
Público Civil y Comercial Segundo de Cobija del departamento de Pando, refiriendo que por
disposición de Sala Plena del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, decidieron que su
persona realice el despacho rezagado del Juzgado Público Civil y Comercial Cuarto del citado
departamento, a cargo de María Inés Burgos Belaunde -ahora accionante-; y que en un proceso
ejecutivo, donde la causa ingresó en junio de 2011, y se dictó el Auto Intimatorio en el mismo año;
sin embargo, pese a que el ejecutante pidió tres veces se dicte la sentencia, la Jueza demandada
no lo hizo, constituyéndose dicha omisión en falta grave (fs. 15 y vta.).
II.2. Por medio de la Resolución Disciplinaria 14/2017 de 25 de abril, la Jueza Disciplinaria Segunda
de la Oficina Departamental de Pando del Consejo de la Magistratura, declaró probada la denuncia
presentada por Pablo Aquiles Andia Mora contra María Inés Burgos Belaunde, Jueza Pública Civil y
Comercial Cuarta de Cobija del indicado departamento, por la comisión de falta disciplinaria
prevista en el art. 187.14 de la LOJ, imponiéndole la sanción determinada por el art. 208.II del
mismo cuerpo legal, con la suspensión de dos meses sin goce de haber (fs. 362 a 375 vta.).
II.3. Cursa formulario de notificación, en el que se advierte que la peticionante de tutela fue
notificada con la Resolución Disciplinaria 14/2017, el 26 de igual mes y año, a horas 11:19 (fs. 96).
II.4. En virtud de lo anterior, la accionante por memorial de 4 de mayo de 2017, interpuso recurso
de apelación contra la Resolución Disciplinaria 14/2017 (fs. 98 a 99 vta.).
II.5. Por escrito presentado en igual mes y año, a horas 11:14, la peticionante de tutela, amplió y
complementó el recurso de apelación contra la Resolución nombrada en la Conclusión precedente
(fs. 100 a 103 vta.).
II.6. Consta memorial interpuesto en el señalado mes y año a horas 16:09, por el cual la
prenombrada complementa, fundamenta y ratifica el recurso de apelación presentado a horas
11:14 del mismo mes y año (fs. 107 a 109 vta.).
II.7. El 20 de junio de 2017, la Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura, pronunció
Resolución SD-AP 274/2017 de 20 de junio, confirmando la resolución de primera instancia (fs. 121
a 124 vta.).
II.8. A través de memorial presentado el 31 de agosto de 2017, la impetrante de tutela, solicitó la
complementación y enmienda de la Resolución prenombrada (fs. 130 y vta.).
II.9. Por medio del Auto de 11 de septiembre de 2017, la Sala Disciplinaria del Consejo de la
Magistratura, dispuso no ha lugar a la solicitud de aclaración, complementación y enmienda
impetrada (fs. 136 y vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante a través de su representante, denuncia la lesión de sus derechos a la continuidad y
estabilidad laboral, y al debido proceso en sus elementos de fundamentación y motivación; habida
cuenta que los Consejeros de la Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura, al emitir la
Resolución SD-AP 274/2017 de 20 de junio, no tomaron
en cuenta el recurso de apelación interpuesto el 4 de mayo de 2017, a horas 16:09, que
complementó, fundamentó y ratificó su recurso; por lo que, no resolvieron los diez agravios que
contiene el referido memorial, constituyéndose en un acto arbitrario que viola el principio de
congruencia que debe contener un fallo de segunda instancia.
En consecuencia, corresponde en revisión analizar, si tales extremos son evidentes a fin de
conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. Sobre la fundamentación y motivación de las resoluciones
Al respecto, la SCP 0386/2015-S2 de 8 de abril, sostuvo que: "...el derecho a una debida
fundamentación y motivación de las resoluciones, se constituye en la garantía del sujeto procesal
de que el juzgador al momento de emitir una decisión, explicará de manera clara, sustentada en
derecho, los motivos que lo llevaron a tomar una decisión; argumentación que deberá seguir un
orden coherente respecto hechos demandados y exponer con puntualidad los elementos jurídico-
legales que determinaron su posición.
Dicho de otra forma, toda autoridad que dicte una resolución, debe imprescindiblemente exponer
los hechos, realizar la fundamentación legal y citar las normas que sustenta la parte dispositiva de
la misma, por cuanto la estructura de una resolución tanto en el fondo como en la forma, dejará
pleno convencimiento a las partes de que se ha actuado no sólo de acuerdo a las normas
sustantivas y procesales aplicables al caso, sino que también la decisión está regida por los
principios y valores supremos rectores que orientan al juzgador, eliminándose cualquier interés y
parcialidad, dando al administrado el pleno convencimiento de que no había otra forma de
resolver los hechos juzgados sino de la forma en que se decidió (SSCC 0863/2007-R, 0752/2002-R,
SC 1369/2001-R, entre otras).
En cuanto a la motivación, la SC 1365/2005-R de 31 de octubre, determinó lo siguiente: ...la
motivación no implicará la exposición ampulosa de consideraciones y citas legales, sino que exige
una estructura de forma y de fondo. En cuanto a esta segunda, la motivación puede ser concisa,
pero clara y satisfacer todos los puntos demandados, debiendo expresar el Juez sus convicciones
determinativas que justifiquen razonablemente su decisión en cuyo caso las normas del debido
proceso se tendrán por fielmente cumplidas. En sentido contrario, cuando la resolución aún
siendo extensa no traduce las razones o motivos por los cuales se toma una decisión, dichas
normas se tendrán por vulneradas, coligiéndose que toda resolución emitida dentro de un proceso
judicial o administrativo, debe inexcusablemente contener una adecuada motivación respecto a
los hechos en los que se base, a las pruebas que se aportaron y a las disposiciones legales en las
que se sustente su decisión, puesto que el relacionamiento de estas con los hechos que le dieron
origen constituye la fundamentación y motivación a la que el debido proceso se refiere.
Ahora bien, de manera inescindible, el derecho a una debida fundamentación y motivación de las
resoluciones, se halla interrelacionado con el principio de congruencia entendido como...la
estricta correspondencia que debe existir entre lo peticionado y lo resuelto en materia penal la
congruencia se refiere estrictamente a que el imputado no podrá ser condenado por un hecho
distinto al atribuido en la acusación o su ampliación. Esa definición general, no es limitativa de la
congruencia que debe tener toda resolución ya sea judicial o administrativa

y que implica también la concordancia entre la parte considerativa y dispositiva, y que debe
mantenerse en todo su contenido, efectuando un razonamiento integral y armonizado entre los
distintos considerandos y juicios de valor emitidos por la resolución, esta concordancia de
contenido de la resolución y su estricta correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo
resuelto, conlleva a su vez la cita de las disposiciones legales que apoyan la razón que llevó a la
determinación que se asume' (SCP 0387/2012 de 22 de junio); de donde se infiere que las
resoluciones judiciales, deben emitirse, en función al sentido y alcance de las peticiones
formuladas por las partes procesales" (las negrillas nos corresponden).
III.2. Cómputo del plazo para interponer recurso de apelación en procesos disciplinarios
Respecto al cómputo del plazo para apelar en procesos disciplinarios sustanciados por el Consejo
de la Magistratura, el art. 204.1 de la LOJ, establece que: "Contra las resoluciones emitidas por los
Tribunales Disciplinarios, juezas o jueces, la o el denunciado o el denunciante, podrá presentar
recurso de apelación ante el mismo Tribunal, en el plazo fatal y perentorio de cinco (5) días
computables a partir de la notificación señalada en el anterior Artículo", precepto legal
concordante con el art. 109.1 del Reglamento de Régimen Disciplinario para la Jurisdicción
Ordinaria y Agroambiental. Si bien ambas normas no refieren expresamente a partir de qué
momento debe correr el referido plazo; la SCP 1164/2014 de 10 de junio, realizando la
interpretación de la legalidad ordinaria, precisó que: "...la doctrina y la jurisprudencia de este
Tribunal, respecto al cómputo de plazos procesales han identificado esencialmente: 1) Los plazos
que se computan por días, entendido por tales los que corren a partir del día siguiente hábil a la
notificación; y 2) Los que se computan de momento a momento, los cuales se computan desde el
instante de la notificación, y finalizan a la misma hora de vencido el plazo; aclarando esta
problemática la SC 1508/2005 R de 25 de noviembre ha referido lo siguiente: De la jurisprudencia
glosada, se establece que los plazos procesales pueden computarse por día, así como de momento
a momento, para el caso de los plazos procesales que se cuentan por días, el término comienza a
correr desde el día hábil siguiente a la notificación y culmina el último momento hábil del día que
corresponde; mientras que para los plazos que se cuentan de momento a momento, el cómputo
se inicia desde el momento de la notificación, y culmina en la hora similar del día en que se
cumplen los concedidos como plazo, es decir, que a efectos de identificar si un plazo procesal
debe ser computado de momento a momento o desde el día hábil siguiente, la pauta
interpretativa que debe ser la establecida en la norma procesal.
En el presente caso tanto el art. 204 de la LOJ, y el art. 57 del Reglamento de Régimen Disciplinario
para el Personal Judicial de la Jurisdicción Ordinaria, aprobado por Acuerdo 165/2012, prevén que
el cómputo del plazo para la interposición de apelación debe ser realizado a partir de la
notificación, y no desde el día siguiente hábil, razón por la cual, el plazo para la interposición del
recurso de apelación debe ser computado de momento a momento, por lo cual, el cómputo del
mismo se inicia el instante de la notificación y culmina en la hora similar del día en que se cumple
el mismo; esto quiere decir, que el plazo de los cinco días para impugnar la Sentencia emitida por
los Jueces o Tribunal Disciplinarios, corre a partir de la notificación con el actuado procesal y
concluye a la misma hora en la que se produjo la notificación el quinto día hábil" (el resaltado
pertenece al texto original).
III.3. Análisis del caso concreto
De la compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se tiene que dentro del proceso
disciplinario seguido contra María Inés Burgos Belaunde, Jueza Pública Civil y Comercial Cuarta de
Cobija del departamento de Pando; a denuncia de Pablo Aquiles Andia Mora, que se hizo cargo del
Juzgado referido en suplencia legal, observó que en el proceso ejecutivo seguido por Grover
Alejandro León Silva contra Justina Choque de Aruquipa y Edwin Nicanor Cossio Choclo, el cual
data de junio de 2011, la autoridad jurisdiccional denunciada no hubiese pronunciado sentencia,
no obstante que la parte ejecutante solicitó se dicte la misma en tres oportunidades, motivando la
interposición de la denuncia contra la indicada por falta grave prevista en el art. 187.9 y 14 de la
LOJ, que derivó en la emisión de la Resolución Disciplinaria 14/2017 de 25 de abril, dictada por la
Jueza Disciplinaria Segunda de la Oficina Departamental de Pando (Conclusión II.2), que declaró
probada la denuncia y dispuso la suspensión de 2 meses sin goce de haber. Recurrida en
apelación, la Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura constituida en Tribunal de apelación,
mediante Resolución SD-AP 274/2017 de 20 de junio, confirmó la Resolución Disciplinaria
impugnada.
En virtud de lo anterior, la accionante mediante memorial de 31 de agosto de 2017, solicitó
complementación y enmienda de la Resolución citada, con relación al responsable de la mora o
dilación procesal, toda vez que el expediente no ingresó a despacho y el que se encarga de su
ingreso es el Secretario del Juzgado, así como al valor otorgado a las pruebas de descargo: la
misma que mediante Auto de 11 de septiembre de 2017, fue respondida de manera negativa
disponiendo no ha lugar a la solicitud de aclaración, complementación y enmienda, por cuanto la
Resolución de segundo grado no contiene expresiones dudosas u obscuras que ameriten
aclaración, complementación o enmienda.
Ahora bien, con carácter previo al análisis de la problemática planteada, se debe dejar en claro
que la accionante al referir que no se tomó en cuenta el memorial de 4 de mayo de 2017,
presentado a horas 16:09, que complementa, fundamenta y ratifica la apelación interpuesta; en
mérito a la jurisprudencia desarrollada en Fundamento Jurídico III.2 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, el recurso de apelación deducido contra las resoluciones
disciplinarias se presenta en el plazo de cinco días a partir de la notificación, concordante con el
art. 109 del Reglamento de Régimen Disciplinario para la Jurisdicción Ordinaria y Agroambiental,
plazo que debe ser computado de momento a momento; es decir, a partir de la hora de la
notificación con la Resolución de primera instancia. En el caso de autos, la peticionante de tutela
fue notificada con la aludida Resolución Disciplinaria, el 26 de abril de 2017, a horas 11:19
(Conclusión II.3), concluyendo al quinto día hábil en la misma hora que se produjo la diligencia; es
decir, el 4 de mayo a horas 11:19; por lo que, el recurso de apelación presentado por la
impetrante de tutela, que complementa, fundamenta y ratifica la apelación interpuesta a horas
16:09, fue deducido fuera del plazo establecido por ley, correspondiendo excluirlo del presente
análisis.
En ese contexto, corresponde verificar si la Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura, al
emitir la Resolución SD-AP 274/2017, incurrió en las infracciones denunciadas en la presente
acción tutelar, correspondiendo analizar el contenido de los memoriales de apelación deducidos
por la solicitante de tutela que fueron presentados a horas 11:14 y 11:15, el contenido de la
Resolución Disciplinaria 14/2017 impugnada y los fundamentos sobre cuya base se pronunció el
mismo:
III.3.1. Agravios denunciados en el recurso de apelación
a) La accionante señaló la infracción prevista por el art. 187.7 de la LOJ, en relación a la suspensión
de audiencia de conciliación sin previa instalación; manifestando que no existió dicha suspensión,
porque la referida audiencia no se instaló, por incumplimiento de la Actuaria de entonces, que no
informó de la misma, incumpliendo el art. 94.1 y 14 de la citada ley: por lo que dicha falta no
puede atribuirse a su persona;
b) En cuanto a la acusación de no haberse emitido sentencia en el plazo previsto en el art. 388 del
Código de Procedimiento Civil abrogado (CPC abrog), refiere que esta norma no legisla sobre el
plazo para dictar resolución cuando se interpone excepciones, por lo que la resolución de la Jueza
Disciplinaria no es clara ni motivada;

c) Señaló que la sanción establecida por el art. 187.9 de la LOJ, por incumplimiento de plazos
procesales en providencias de mero trámite, no corresponde a la Jueza Disciplinaria calificar si es
un decreto de mero trámite o un auto interlocutorio;
d) Expresó que el análisis es meramente jurisdiccional, y corresponde en todo caso a la juzgadora y
no así a la vía administrativa; teniendo las partes que consideran que fueron perjudicadas, los
recursos que la norma procesal prevé y no mediante una denuncia en via disciplinaria;
e) Precisó que la Jueza Disciplinaria no tiene competencia para calificar si la providencia emitida,
corresponde a un decreto de mero trámite o a un auto interlocutorio, facultad que está reservada
para tribunales superiores; por lo que, al haber calificado la providencia de observación a la
demanda, como de mero trámite, ha excedido su facultad disciplinaria, ingresando a una
competencia que la ley no le acuerda ni le reconoce;
f) Observó la competencia de la Jueza Disciplinaria al amparo del art. 106 del Reglamento de
Procesos Disciplinarios para la Jurisdicción Ordinaria y Agroambiental, en estricta observancia del
respeto a la independencia jurisdiccional, debiendo rechazarse la denuncia, a declarar infundada la
misma; por lo que, solicitó que sean analizadas y valoradas por el Tribunal Disciplinario Superior;
g) Manifestó que la conclusión a que llega la Jueza Disciplinaria en sentido que habría retardado
indebidamente la tramitación de los procesos, es una acusación muy general, incumpliendo su
deber de especificar las infracciones y en qué procesos hubo dicha retardación;

h) Expresó que no vulneró el art. 187.14 de la LOJ, sino que el Secretario del juzgado a tiempo de
su renuncia no ingresó varios expedientes a despacho, y el siguiente funcionario judicial tampoco
introdujo el referido expediente para dictar Sentencia. Por otro lado mencionó que el ejecutante
abandonó el proceso;
i) Mencionó que la Sentencia es contradictoria, porque se le acusa de incurrir en la falta grave
prevista en el art. 187.14 de la LOJ, y se le absuelve de la infracción contenida en el art. 187.9 del
mismo cuerpo legal, siendo que ambas figuras sancionatorias tienen los mismos elementos
rectores, referidos a la demora o incumplimiento de plazos procesales;
j) Refirió que las providencias emitidas, cumplen los plazos previstos por las normas del Código de
Procedimiento Civil abrogado; por lo que, no es evidente que exista una desmesurada tardanza; si
bien sigue vigente el proceso por varios años, es porque el ejecutante abandono el mismo ya que
no existían bienes que ejecutar, y que al presente se encuentra en ejecución de sentencia; y,
k) Sostuvo que se incurrió en error de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba ofrecida,
por la cual se demostró que el proceso ejecutivo se sustentó conforme a las normas que regulaban
el Código Adjetivo Civil abrogado, y que en ningún momento se cometió las infracciones acusadas,
evidenciándose que se violaron los arts. 69, 73, 74 y 76 en relación a la verdad material y las reglas
de la sana crítica, apreciación de los documentos y la declaración testifical.

III.3.2. Contenido de la Resolución Jerárquica


La Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura, resolviendo el recurso de apelación
interpuesto por la accionante, emitió la Resolución SD-AP 274/2017, cuyo contenido se puntualiza
a continuación:
1) Con relación a que no se incurrió en la infracción del
art. 187.7 de la LOJ, la Sala Disciplinaria precisó que su consideración resulta impertinente, pues
esta falta no ha sido denunciada menos aún fue motivo de resolución; por lo que, no debió ser
objeto de impugnación, no correspondiendo ser resuelta en grado de alzada;
2) En cuanto a la cita del art. 388 del CPCabrog como fundamento del recurso de apelación, el
Tribunal de apelación manifestó que el mismo no solo es impertinente, sino que existe total
carencia de fundamento para su pretensión; por lo que, se encuentra impedida de absolver o
resolver este pedido impreciso e infundado;
3) Respecto a la acusación que sostiene ser forzada la conducta que se la endilga, la falta
prevenida por el art. 187.9 de la LOJ; las autoridades demandadas señalaron que dicho agravio
resulta ser incoherente, en la medida que esta falta fue declarada improbada; en consecuencia, no
puede existir agravio con relación a esta;
4) En cuanto al análisis es netamente jurisdiccional y no corresponde hacerlo al juez disciplinario;
no existe ningún fundamento de derecho, siendo imposible comprender cuál la pretensión de la
recurrente, tampoco la expresión de agravios; por lo que, no puede pronunciarse sobre la lacónica
pretensión, carente de explicación ni vínculo alguno con el fallo motivo de impugnación;
5) Con relación a que la Jueza Disciplinaria no tiene competencia para calificar si la providencia
corresponde a un decreto de mero trámite o a un auto interlocutorio; el Tribunal de alzada señaló
que existe total falta de fundamentación en cuanto a la resolución impugnada, considerando que
la denuncia activada contra la accionante, tiene como argumento de hecho, que la demanda
ejecutiva ingresó a su conocimiento el 8 de junio de 2011, sin que hasta el 9 de enero de 2017,
haya emitido sentencia; por lo que, el mencionado Tribunal no puede pronunciarse sobre una
pretensión incongruente;
6) Acerca de la observación de la competencia de la autoridad disciplinaria al amparo del art. 106
del Reglamento de Procesos Disciplinarios para la Jurisdicción Ordinaria y Agroambiental, al ser
atentatoria a la independencia jurisdiccional; el Tribunal de alzada manifestó que la petición es
incongruente, por cuanto el pedido formal es que se rechace la denuncia o declararla infundada, el
mismo es cuestionable; toda vez que, el recurso debió versar no respecto a la denuncia, sino en
relación a la resolución impugnada;
7) En lo concerniente a la denuncia que las faltas previstas por el art. 187.9 y 14 de la LOJ, son
generales sin especificar las infracciones y en qué procesos; la Sala Disciplinaria sostiene que el
agravio es incongruente, ya que es una afirmación sin mayor explicación, que hace imposible su
pronunciamiento al respecto;
8) En cuanto a la afirmación que la demora en la resolución del proceso ejecutivo se debió al
abandono de la causa por la parte ejecutante; el Tribunal de alzada indicó que es una aseveración
sin sustento de derecho por contravenir los entendimientos establecidos en los arts. 178.1 y 180.1
de la CPE, que tienen carácter imperativo, donde todo proceso debe sujetarse al principio de
celeridad y que no pueden ser soslayados por la autoridad jurisdiccional con el argumento que el
ejecutante abandonó la causa;
9) En cuanto a la supuesta contradicción de la Resolución Disciplinaria en la que declara
improbada la denuncia por la falta prevista por el art. 187.9 de la LOJ, y probada por el art. 187.14
de la misma norma legal, no obstante que en ambas concurren los mismos elementos rectores
referidos a la demora o incumplimiento de plazos; al respecto, las autoridades demandadas
sostienen que la jurisprudencia disciplinaria precisó que la falta grave prevista por el art. 187.9 de
la norma citada, se tiene cuando se incurre en demora dolosa y negligente en la admisión y
tramitación de los procesos o por incumplimiento de los plazos procesales en providencias de
mero trámite; por lo que, no puede coexistir la demora dolosa y negligente, pues una excluye a la
otra; de ahí la explicación de declarar improbada la comisión de la falta disciplinaria prevista por el
art. 187.9 de la señalada norma legal;
10) Respecto a que las providencias fueron pronunciadas dentro de los plazos establecidos por ley;
los demandados expresaron que es un argumento insustancial, por cuanto el hecho motivo de
investigación, es el no pronunciamiento de sentencia, no obstante que hubo pedido expreso de
pronunciamiento de sentencia, sin que dicha solicitud encuentre eco en la autoridad jurisdiccional;
y.
11) En relación a que se hubiere incurrido en error de hecho y de derecho al momento de
valorarse la prueba de descargo, vulnerándose el principio de verdad material; los demandados
refieren que la carga procesal para acreditar los agravios, son para el recurrente, no debiéndose
limitar a afirmar que existe error en la valoración de la prueba, sino precisar los errores
proporcionando la solución que se pretende en base a un análisis jurídico.
En ese contexto y contrastando los puntos impugnados en los memoriales de recurso de apelación
y la Resolución emitida por la Sala Disciplinaria del Consejo de la Magistratura, respecto a los
agravios acusados por la accionante en ambos memoriales de apelación, se establece que la
misma contiene la debida motivación; toda vez que, los Consejeros demandados, al pronunciar la
Resolución SD-AP 274/2017, que confirmó la Resolución Disciplinaria 14/2017 de primera instancia
emitida por la Jueza Disciplinaria Segunda de Cobija del departamento de Pando, efectuaron un
análisis coherente sobre todos los puntos que fueron cuestionados en ambos memoriales de
apelación, expresando las razones jurídicas de su decisión y otorgando certeza al justiciable; ya
que, les permitió deducir que la Jueza denunciada incurrió en la falta grave prevista por el art.
187.14 de la LOJ, dentro de los marcos de legalidad, objetividad y razonabilidad, exigidos por la
jurisprudencia constitucional desglosada en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, que establece que el debido proceso contiene como uno de sus
componentes el derecho a la fundamentación, motivación y congruencia en las resoluciones,
exigencia que debe ser cumplida por toda autoridad judicial o administrativa al momento de emitir
sus fallos, citando los motivos de hecho y de derecho, base de sus decisiones, en la que los
motivos sean expuestos de forma clara y concisa, satisfaciendo cada uno de los puntos
cuestionados, como se advierte de la resolución impugnada.
En relación a la acusación que la Resolución emitida por las autoridades demandadas lesionaron el
principio iura novit curia, respecto a que el recurso debió versar contra la Resolución
Administrativa y no contra la denuncia; no se advierte que el referido principio se haya lesionado,
por cuanto éste otorga a los jueces la prerrogativa de discernir los conflictos litigiosos y dirimirlos
según el derecho vigente, aplicando el derecho a determinada situación fáctica; no
correspondiendo su aplicación en el caso en análisis; toda vez que, la solicitante de tutela en el
memorial de apelación, observó la competencia de la Jueza Disciplinaria establecida en el art. 106
del Reglamento de Procesos Disciplinarios para la Jurisdicción Ordinaria y Agroambiental, norma
que se refiere al rechazo de la denuncia cuando la misma tiene por objeto la revisión de una
decisión jurisdiccional; siendo la problemática, la sanción a la autoridad impetrante de tutela por
incurrir en falta grave prevista en el art. 187.14 de la LOJ, dentro del proceso ejecutivo seguido por
Grover Alejandro León Silva contra Justina Choque de Aruquipa y Edwin Nicanor Cossio Choclo.
En cuanto a la violación en la interpretación del principio de celeridad; puesto que la accionante
refiere que debió aplicarse el método de interpretación teleológico; se debe tener claro que el
principio de celeridad actúa como un mandato de optimización, no es una regla juridica de
aplicación concreta, sino un postulado general que guía la actuación de las autoridades
jurisdiccionales y administrativas; encontrándose previsto en el art. 178 de la CPE, relacionado con
los principios ético-morales de la sociedad plural, materializada en el "ama quilla" (no seas flojo)
que demanda a los operadores de justicia, atender los asuntos sometidos a su conocimiento de
manera pronta y sin dilaciones indebidas, con la finalidad de tener una justicia rápida y oportuna,
lo que en el caso en análisis no sucedió.

Finalmente, en cuanto a la violación del principio de proporcionalidad, al no aplicar el test de


ponderación de derechos fundamentales; al respecto, la SCP 2299/2012 de 16 de noviembre,
sostuvo que: El principio de proporcionalidad, es un criterio hermenéutico de imperativa
observancia en el ejercicio de cualquier competencia pública. Esto, debido a que, en la función de
limitación o restricción de los derechos fundamentales, el poder público en el ejercicio de sus
respectivas competencias y roles establecidos en la Constitución y las leyes de desarrollo
conforme a ella, deben realizar un juicio de proporcionalidad, en el que se justifique la limitación o
restricción de un derecho fundamental a partir de la necesidad de salvar otro derecho
fundamental u otro bien jurídico constitucional, por cuanto, los derechos fundamentales no
pueden ser limitados más allá de lo que sea imprescindible para la protección de otro derecho
fundamental u otro bien juridico constitucional, o lo que es lo mismo, el principio de
proporcionalidad, exige una relación ponderada de los medios empleados en el ejercicio de una
determinada competencia pública, con el fin perseguido, para evitar el sacrificio innecesario o
excesivo de los derechos fundamentales...". En ese entendido, se concluye que el principio de
proporcionalidad acusado de lesionado no fue vulnerado, en razón a que no existen derechos
fundamentales que se encuentren en colisión: toda vez que, la accionante fue sancionada por la
comisión de falta grave prevista en el art. 187.14 de la LOJ, por retardar indebidamente la
tramitación de los asuntos a su cargo, en el caso de autos, por no emitir la Sentencia dentro del
plazo previsto, existiendo inclusive tres peticiones de la parte ejecutante a efectos que la
autoridad nombrada se pronuncie, dando lugar a que la autoridad competente emita la Resolución
Disciplinaria 14/2017, declarando probada la denuncia e imponiéndole la sanción de suspensión
de dos meses sin goce de haber, en virtud al principio de legalidad que garantiza al procesado la
aplicación de una sanción que efectivamente corresponda a su conducta, evitando toda
discrecionalidad o arbitrariedad de la autoridad disciplinaria.
En consecuencia, la Jueza de garantías al haber denegado la tutela impetrada, obró correctamente
efectuando una adecuada compulsa de los antecedentes procesales.
POR TANTO

El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que


le confiere la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional
Plurinacional; en revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 05/2018 de 20 de julio, cursante de
fs. 764 a 768 vta., pronunciada por la Jueza Pública Civil y Comercial Decimotercera de Sucre del
departamento de Chuquisaca; y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.

Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.

MSc. Brígida Celia Vargas Barañado


MAGISTRADA
Orlando Ceballos Acuña
MAGISTRADO

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