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Despido y Daño Moral: Sentencia 58504

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Poder Judicial de la Nación

SENTENCIA DEFINITIVA Nº 58504


CAUSA Nº 47.343/2018 - SALA VII - JUZGADO Nº 22
En la Ciudad de Buenos Aires, a los 31 días del mes de mayo de
2024, para dictar sentencia en los autos: “DELPIANO, ARIEL DAMIÁN C/
GORE, MARIO HÉCTOR S/ DESPIDO”, se procede a votar en el siguiente
orden:

LA DOCTORA PATRICIA SILVIA RUSSO DIJO:


I. La sentencia dictada en la anterior instancia, que rechazó en
todas sus partes la demanda incoada, viene a esta Alzada apelada la parte
actora, con réplica de la contraria, a tenor de las presentaciones digitales que
se visualizan en el estado de actuaciones del Sistema de Gestión Lex100.
El accionante objeta el pronunciamiento por cuanto desestimó el
reclamo impetrado en procura del reconocimiento del daño moral que, según
aduce, fue provocado como consecuencia de su despido, el cual, en su tesis,
USO OFICIAL

se materializó mientras se hallaba en uso de una licencia por enfermedad.


Detalla los reclamos que, conforme señala, articuló en su demanda y, al
respecto, hace hincapié en los certificados médicos que aportó, en los que
figura el diagnóstico de embolia y trombosis venosa de sitio no especificado,
así como la indicación de reposo por una semana a partir del 19 de junio de
2018. Precisa que el demandado, sin aguardar el vencimiento de la licencia y
sin llevar a cabo control alguno, procedió a despedirlo cuando aún no
contaba con el alta médica, de modo que lo privó no sólo de su empleo, sino
también de la cobertura de la obra social a través de la cual recibía
asistencia debido a su dolencia. Refiere que esta circunstancia justifica la
reparación pretendida, a la par que alude a las discrepancias que -en su
versión- se constatan entre lo argüido por el accionado en el intercambio
postal y aquello que se desprende de la prueba de testigos.
Desde otra arista, cuestiona el pronunciamiento por cuanto
desestimó la indemnización requerida con sustento en el art. 80 de la L.C.T.
Afirma que el demandado no le hizo entrega de los certificados sino hasta el
momento de contestar la demanda, a lo cual añade que GORE tampoco
acreditó que hubiese llevado a cabo diligencia alguna tendiente a cumplir con
su obligación legal, todo lo cual, desde su punto de vista, justifica el reclamo
articulado.
Asimismo, puntualiza que el escrito de demandada,
contrariamente a lo resuelto, satisfizo debidamente los recaudos que
Fecha de firma: 31/05/2024
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#32942119#414389764#20240531115402430
establece el art. 65 de la L.O., en especial, en cuanto refiere al reclamo de
los salarios correspondientes a julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre
y diciembre de 2018, el cual, según alega, fue fundado en lo normado en el
art. 213 de la L.C.T.
Finalmente, apela lo decidido en materia de costas, en tanto que,
según señala, se considera con derecho a formular el reclamo articulado.
II. Reseñados sucintamente los planteos recursivos, razones de
índole metodológica imponen analizar en primer término la queja orientada a
cuestionar la decisión adoptada por el Sentenciante de primera instancia, en
cuanto consideró improcedente la reparación por daño moral pretendida
como consecuencia del despido directo dispuesto por el demandado con
fecha 27 de junio de 2018.
Al respecto, anticipo que, por mi intermedio, el recurso en este
aspecto no habrá de recibir favorable resolución, pues a mi juicio en el
pronunciamiento de la instancia anterior se han analizado adecuadamente
todos los elementos fácticos y jurídicos de la causa que hacen al punto
cuestionado y no veo que en el memorial de agravios se hayan aportado
datos o argumentos que resulten eficaces para revertir lo decidido.
Digo esto por cuanto el recurrente insiste en que el despido se
produjo mientras se hallaba aun en tratamiento médico, sin tener en cuenta
que, tal como fue evaluado por el Juez de primera instancia, la prueba
documental que acompañara con su propia demanda da cuenta que el 19 de
junio de 2018 se le prescribió una semana de reposo y, luego, reintegro
laboral con tareas livianas -v. fs. 24-, de modo que cabe inferir que la licencia
finalizó el 26 de junio de 2018, circunstancia que priva de sustento a la tesis
argumental expuesta en el recurso, en tanto que el despido se materializó al
día siguiente, fecha en la que no surge demostrado el derecho del
accionante a hacer uso de una nueva licencia médica.
En cuanto al restante argumento que esgrime el recurrente y que
refiere a una supuesta privación de la cobertura de la obra social como
consecuencia del despido dispuesto, pongo de relieve que, desde mi óptica,
la circunstancia apuntada, por sí sola, no puede tornar procedente la
reparación buscada. Y digo esto porque, como es sabido, la indemnización
prevista en el art. 245 de la L.C.T. -cuya percepción por parte del actor no
surge cuestionada en autos- es tarifada, lo cual implica que la misma ley
establece la fórmula de cálculo, excluyendo toda otra reparación con causa
en el despido, ya que es de la esencia de las indemnizaciones tarifadas que
el titular carezca de legitimación para obtener una suma superior a la tarifa,
demostrando que ha experimentado daños no contemplados en ella y el
obligado, a su vez, para pagar menos, aduciendo la inexistencia de todo
daño o que la indemnización excede su valor real.
Fecha de firma: 31/05/2024
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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Poder Judicial de la Nación
Desde ese enfoque, la acumulación indemnizatoria del daño moral
con la indemnización por despido tarifada solo es admisible si se acredita la
confluencia de excepcionales condiciones capaces de localizar nítidamente
el suceso fuera del estándar nocivo para el trabajador que tuvo en cuenta el
legislador al arbitrar el remedio consagrado en el art. 245, L.C.T (cfr. esta
Sala, 27 de marzo de 2003, “Romero, Mónica N c/ Distribuidora de
Confecciones Johnsons Ltda.”), y en el caso, no encuentro demostrado un
accionar de la demandada susceptible de generar un daño mayor que no se
vislumbre reparado por la tarifa legal, de modo que los perjuicios
ocasionados con motivo de la extinción del contrato se encuentran
comprendidos y abarcados por la indemnización tarifada que regula la
normativa vigente, a lo cual he de agregar que, conforme lo establece el art.
10 de la ley 23.660, todo trabajador que cuenta con una antigüedad mínima
de tres meses en su empleo mantiene su carácter de beneficiario, aún luego
de finalizado el vínculo dependiente y por el término de tres meses más,
obligación que yace en cabeza de las obras sociales pues, como reza el
USO OFICIAL

inciso a) del mencionado precepto “…en caso de extinción del contrato de


trabajo, los trabajadores que se hubieran desempeñado en forma continuada
durante más de tres (3) meses mantendrán su calidad de beneficiarios
durante un período de tres (3) meses, contados de su distracto, sin
obligación de efectuar aportes…”, circunstancia que, en mi visión, sella la
suerte adversa de la reclamación en análisis, máxime si se observa que la
documental incorporada a fs. 28 y a fs. 30/31 por la propia actora, da cuenta
que continuó recibiendo atención por parte de la Obra Social de la Sanidad
Argentina, aun luego del despido.
Por lo expuesto hasta aquí, propongo que se desestimen los
agravios vertidos y que se confirme lo resuelto en la anterior instancia, en
tanto que el resto de los argumentos recursivos, en especial aquellos
referidos a la prueba testimonial, nada aportan a fin de dilucidar la cuestión
planteada.
Esta solución, a su vez, sella la suerte adversa de la queja que
formula la parte actora contra el rechazo de la pretensión fundada en el art.
213 de la L.C.T., en tanto que -como quedó expuesto- en el caso no se
acreditó que el despido se hubiera producido cuando el trabajador se hallaba
en uso de una licencia paga por enfermedad inculpable, ni que hubiese
tenido derecho a tal licencia.

Fecha de firma: 31/05/2024


Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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III. La parte actora también se queja porque el Magistrado de la
sede de grado desestimó la indemnización reclamada con base en lo
normado en el art. 80 de la L.C.T. y, a mi juicio, en este punto le asiste razón.
Ello así porque -contrariamente a lo decidido-, surge demostrado
en autos que el actor impetró la entrega de los certificados que regula la
norma citada, una vez transcurrido el plazo que estipula el art. 3º del decreto
Nro. 146/01 -v. CD947592005, del 6 de noviembre 2016, acompañada por la
accionada a fs. 41-, en tanto que el obligado, a mi juicio, no ha logrado
acreditar el cumplimiento oportuno por su parte de la exigencia legal
conforme a lo debido.
Es que, en mi visión, la entrega de los certificados del citado art.
80 al dependiente, en oportunidad de la extinción de la relación laboral, es
una obligación del empleador que debe ser cumplida en forma inmediata a la
desvinculación, esto es, en el tiempo que razonablemente puede demorar la
confección. No hay razones, pues, para considerar que el cumplimiento de
esta obligación dependa –en lo que se refiere al aspecto temporal- de que el
trabajador concurra a la sede de la empresa o establecimiento para retirar los
certificados, sino que corresponde entender que, en caso que así no ocurra,
el empleador debe, previa intimación, consignarlos judicialmente (cfr. esta
Sala, D´Amore, Adelaida Lucia c/ Quimei W. SRL s/ despido”, sentencia
41.207 del 24 de septiembre de 2008, entre otros).
En el caso, el demandado no alegó ni mucho menos acreditó que
hubiese recurrido al instituto de la consignación en tiempo oportuno, de modo
que la agregación de los certificados en cuestión recién en oportunidad de
contestar la demanda -11 de febrero de 2019, v. cargo de fs. 59-, en mi
criterio, se presenta por demás extemporánea y, por consiguiente, no exime
al obligado de la indemnización en análisis, máxime si se observa que las
certificaciones agregadas a fs. 44/47 carecen de fecha cierta, motivo por el
cual no resulta posible establecer que hubiesen sido confeccionadas en
tiempo oportuno, ni mucho menos que hayan sido emitidas en forma previa a
la fecha de su puesta a disposición.
En función de lo expuesto, en mi óptica corresponde revocar lo
decidido en grado sobre este punto y admitir la indemnización prevista en el
art. 80 de la L.C.T., por un importe equivalente a la suma de $52.295,97,
calculada sobre la base de la remuneración liquidada al trabajador en abril de
2018, la que, conforme se desprende del recibo agregado a fs. 19 –el cual, a
su vez, se corresponde con el documento acompañado por el accionado a fs.
52- , ascendió a la suma de $17.431,99.
Dicha suma devengará los intereses conforme al criterio sentado
por esta Cámara en el acuerdo general del 13 de marzo del corriente y que
se plasmó en el Acta Nro. 2783, de modo que he de sugerir la adecuación
Fecha de firma: 31/05/2024
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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del crédito referido de acuerdo a la tasa CER (Coeficiente de Estabilización
de Referencia), reglamentada por el B.C.R.A., con más una tasa pura del 6%
anual, desde la fecha de su exigibilidad –esto es, desde el vencimiento de la
intimación cursada por el actor el 6 de noviembre de 2018- y hasta la del
efectivo pago. Asimismo, postulo que la única capitalización prevista en el
inciso b) del art. 770 del Código Civil y Comercial de la Nación se produzca
en la fecha de la notificación de la demanda -26 de diciembre de 2018, v. fs.
35-, sobre la tasa pura del 6% anual.
Todo ello, con sustento en los fundamentos que surgen de la
Resolución de Cámara Nro. 3, del 14 de marzo del corriente y que transcribo
a continuación:

“VISTO Y CONSIDERANDO:
I.- Que, por Acta Nro. 2764, fechada el 07.09.2022, esta
Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo recomendó -por
mayoría- mantener la aplicación de las tasas de interés fijadas a
USO OFICIAL

través de las Actas CNAT Nro. 2601/2014, 2630/2016 y


2658/2017 en todos aquellos créditos de naturaleza laboral a los
que no se les aplicara una tasa legal. Asimismo, el Tribunal
dispuso en esa oportunidad, con fundamento en lo normado por el
artículo 770 inciso b del Código Civil y Comercial de la Nación,
que los intereses se capitalizaran con frecuencia anual desde la
fecha de notificación de traslado de la demanda, con aplicación en
“las causas sin sentencia firme sobre el punto”.
II.- Que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, al dictar
sentencia el 29.02.2024 en la causa: “Recurso Queja Nº 1 -
OLIVA, FABIO OMAR c/ COMA S.A. s/despido”, Expediente CNT
023403/2016/1/RH001 (Fallos: 347:100), interpretó que la
capitalización periódica y sucesiva ordenada con base en el acta
2764/2022 de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo no
encuentra sustento en las disposiciones del Código Civil y
Comercial de la Nación.
III.- Que, asimismo, la Corte Federal ha sostenido en el
precedente “Massolo” del 20.04.2010 (Fallos: 333:447), a
propósito de la prohibición de indexar instituida por el artículo 7°
de la ley 23.928, con rumbo seguido por la ley 25.561 (artículo
4°), que la ventaja, acierto o desacierto de la medida legislativa de
mantenimiento de la prohibición de toda clase de actualización
Fecha de firma: 31/05/2024
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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monetaria escapa al control de constitucionalidad pues la
conveniencia del criterio elegido por el legislador no está sujeta a
revisión judicial (considerando 13).
Que la citada doctrina fue reiterada por la CSJN en los
casos: “Puente Olivera, Mariano c/ Tizado Patagonia Bienes
Raíces del Sur SRL s/ despido”, del 08.11.2016 (Fallos: 339:1583)
y “Romero, Juan Antonio y otros c/ EN -Ministerio de Economía- y
otro s/ proceso de conocimiento”, sentencia del 08.12.2018
(Fallos: 341:1975) y, a juzgar por el pronunciamiento que emitiera
el 20.02.2024 en el expediente “Recurso Queja Nº 5 - G., S.M. Y
OTRO c/ K., M.E.A. s/alimentos” (CI-V 083609/2017/5/RH003),
Fallos: 347:51, pareciera no haber sido abandonada.
IV.- Que, asimismo, el Máximo Tribunal, en la sentencia
dictada el 07.03.2023 - en el caso “García, Javier Omar y otro c/
UGOFE S.A. y otros s/ daños y perjuicios” (Fallos: 346:143),
descalificó una sentencia de la Cámara Nacional en lo Civil que
había ordenado aplicar una tasa de interés multiplicada (“doble
tasa activa”), aseverando que la tasa así aplicada no se ajustaba
a los criterios previstos por el legislador en el artículo 768 del
Código Civil y Comercial de la Nación. Esa norma, bajo el título
“Intereses moratorios”, dispone: “A partir de su mora el deudor
debe los intereses correspondientes. La tasa se determina: a) por
lo que acuerden las partes; b) por lo que dispongan las leyes
especiales; c) en subsidio, por tasas que se fijen según las
reglamentaciones del Banco Central”.
V.- Que la inflación significativa y la pérdida del poder
adquisitivo del peso -hechos notorios- exigen la revisión de lo
resuelto por esta CNAT en torno a las tasas de interés aplicables
a los créditos laborales, todos ellos de naturaleza alimentaria, con
el propósito de mantener incólume el contenido de la prestación
debida y no pagada en tiempo oportuno. Es que, se exige
concretar, en los hechos, el principio de reparación integral de
raigambre constitucional, en orden a resarcir el daño derivado de
la mora. Ello así, pues, de conservarse la recomendación de las
tasas de interés de las Actas 2601/2014, 2630/2016 y 2658/2017,
todas ellas negativas -al menos aplicadas de manera plana-, se
produciría la pulverización de los créditos y, en consecuencia, la
afectación de la garantía de propiedad (artículo 17, CN) de
acreedores/as que, por otro lado, resultan sujetos de preferente
tutela (artículo 14 bis, CN).

Fecha de firma: 31/05/2024


Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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Poder Judicial de la Nación
VI.- Que es jurisprudencia reiterada del Máximo Tribunal que
la declaración de inconstitucionalidad constituye la más delicada
de las funciones a encomendar a un tribunal de justicia,
configurando un acto de suma gravedad que debe ser
considerado la última ratio del orden jurídico; habiéndose
puntualizado que no cabe formularla sino cuando un acabado
examen del precepto conduce a la convicción cierta de que su
aplicación conculca la garantía constitucional invocada y, además,
cuando no existe otro modo de salvaguardar el derecho o garantía
amparado por la Constitución Nacional (Conf., Fallos: 343:264;
339:1583; 333:447; 330:855, entre muchos otros).
VII.- Que, como lo ha postulado en tiempo reciente la más
autorizada doctrina: “vigente la prohibición de indexar por vía
directa, que emerge claramente del artículo 7° de la ley 23.928
(texto según ley 25.561)…en supuestos de inflación o deterioro
monetario, se recurrirá a las obligaciones de valor, o a los
USO OFICIAL

intereses impuros (que contemplan la compensación del uso del


dinero más el deterioro monetario)” (LORENZETTI, Ricardo Luis,
“El derecho constitucional frente a las crisis económicas”, en
Derecho monetario, director LORENZETTI, Ricardo Luis,
coordinadores/as Fernando A. SAGARNA y María Paula
PONTORIERO, Editorial Rubinzal – Culzoni, Santa Fe,2023,
p.53).
VIII.- Que, el análisis integral del derecho vigente permite
advertir la presencia de herramientas jurídicas que prima facie
permiten sobrellevar el impacto nocivo que provoca la inflación
sobre la sustancia de los créditos, ya sea que se ubique el
razonamiento en el ámbito de las deudas dinerarias como en el
plano de las deudas de valor. Desde la primera formulación, a
través de la confluencia de intereses compensatorios y moratorios
(arts.767 y 768, CCyCN) y, desde la segunda, echando mano de
la valorización del crédito a través de mecanismos de adecuación
que reflejen el valor intrínseco del salario el que, como predicaba
Norberto Centeno: “entraña siempre una exigencia de valor
mínimo, que se relaciona más con las necesidades que debe
atender, que con el valor del trabajo como relación de
intercambio” (“El salario como deuda de valor (aproximación al
tema)”, Revista Legislación del Trabajo, Tomo XX-B, p.598 y ss.).
Fecha de firma: 31/05/2024
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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IX.- Que, por las razones expuestas en los considerandos
anteriores y luego del intercambio de opiniones que se llevara a
cabo durante el Acuerdo General celebrado el 13.03.2024, esta
Cámara Nacional del Trabajo considera pertinente reemplazar el
Acta Nro. 2764 del 07.09.2022 por la que se dicta a través de la
presente, mediante la cual recomienda la adecuación de los
créditos laborales sin tasa legal, de acuerdo a la tasa CER
(Coeficiente de Estabilización de Referencia) más una tasa pura
del 6% anual, en ambos casos, calculadas desde la fecha de
exigibilidad del crédito diferido a condena hasta la fecha del
efectivo pago.
En sintonía con lo que postuló la Sala VIII de esta CNAT en
el caso “Nasilowski, José Timoteo c/Arauco Argentina S.A. y otros
s/accidente - acción civil”, sentencia del 04.03.2024, es posible
calificar al CER como tasa admitida por el CCyCN, al estar
reglamentada por el Banco Central de la República Argentina y
reflejar, como lo dispuso el artículo 1° de la ley 25.713: “la tasa de
variación diaria obtenido de la evolución mensual del Índice de
Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de
Estadística y Censos”, de manera que permite compensar el
deterioro del signo monetario. Luego, corresponde destacar que el
añadido de una tasa moratoria pura en un porcentaje del 6%,
orientada a resarcir estrictamente la privación oportuna del capital
adeudado, ha sido desde antaño calificado como razonable por
los tribunales argentinos.
X.- Finalmente, ante la imperatividad de lo establecido por el
artículo 770 inciso b del CCyCN, este Tribunal estima conveniente
dejar sentado, en sintonía con lo resuelto el 29.02.2024 por la
Corte Federal en el caso “Oliva”, que la única capitalización
establecida por ese precepto se produce a la fecha de notificación
de la demanda y se computa exclusivamente sobre la tasa pura
del 6% anual.
Por los argumentos expuestos, y los demás fundamentos
que cada Magistrado/a pueda esgrimir, esta CÁMARA NACIONAL
DEL APELACIONES DEL TRABAJO RESUELVE: 1) Reemplazar
lo dispuesto por el Acta Nro. 2764 del 07.09.2022 y disponer,
como recomendación, que se adecuen los créditos laborales sin
tasa legal, de acuerdo a la tasa CER (Coeficiente de
Estabilización de Referencia) reglamentada por el BCRA más una
tasa pura del 6% anual, en ambos casos, desde la fecha de
exigibilidad del crédito hasta la fecha del efectivo pago; 2)
Fecha de firma: 31/05/2024
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
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Poder Judicial de la Nación
Disponer que la única capitalización del artículo 770 inciso b del
Código Civil y Comercial de la Nación se produce a la fecha de
notificación de la demanda exclusivamente sobre la tasa pura del
6% anual y 3) Regístrese y comuníquese”.

En definitiva, postulo que se modifique la sentencia de grado y que


se admita la acción por la suma de $52.295,97, con la adecuación indicada
conforme al Acta de esta Cámara Nro. 2783 y las aclaraciones estipuladas en
el Acta Nro. 2784, del 20 de marzo del corriente.
V. Lo resuelto hasta aquí -según mi propuesta- impone dejar sin
efecto lo decidido en primera instancia en materia de costas y honorarios, de
modo que debe procederse al dictado de un pronunciamiento originario al
respecto (cfr. art. 279, C.P.C.C.N.).
En este orden de ideas, propongo que las costas en ambas
instancias se impongan en el 85% a cargo de la parte actora y en el 15%
restante a cargo del demandado pues, debido a la sustancial diferencia entre
USO OFICIAL

la cifra reclamada y aquella por la cual, en definitiva, prospera la acción y en


atención a que diversos segmentos sustanciales de la reclamación han sido
desestimados, a mi juicio se justifica, en el caso, la aplicación de lo dispuesto
en el art. 71 del C.P.C.C.N. en la forma indicada.
De acuerdo al mérito, calidad, naturaleza, importancia y extensión
de las tareas profesionales desempeñadas, así como al resultado alcanzado
y a las etapas procesales cumplidas, en virtud de lo normado en el citado art.
279 del C.P.C.C.N., así como en los arts. 16, 21, 22, 48 y 58 de la ley
27.423, sugiero que se regulen los honorarios de la representación y
patrocinio letrado de la parte actora, los del demandado por su actuación
hasta el 17 de mayo de 2021, los de esa misma parte por los trabajos
desempeñados con posterioridad a esa fecha y los que corresponden a la
perito contadora Ayelen Romina DOPIRALSKI, por las labores profesionales
desempeñadas en la instancia anterior, en las respectivas sumas de
$588.900.-, equivalente a 12 UMA; $392.600.-, equivalente a 8 UMA;
$196.300.-, equivalente a 4 UMA y $196.300.-, equivalente a 4 UMA.
VI. Por último, auspicio que se regulen los honorarios de la
representación y patrocinio letrado de las partes intervinientes, por los
trabajos profesionales desempeñados en esta Alzada, en el 30% (treinta por
ciento), respectivamente, del importe que en definitiva les corresponda
percibir por su actuación en origen (cfr. arts. 16 y 30, ley 27.423).

Fecha de firma: 31/05/2024


Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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LA DOCTORA SILVIA E. PINTO VARELA DIJO:
Si bien no comparto el criterio sustentado por mi distinguida
colega en cuanto refiere que no hay razones para considerar que el
cumplimiento de la obligación que prevé el art. 80 de la L.C.T. -en cuanto a la
entrega de los certificados de trabajo-, dependa de que el trabajador
concurra a la sede de la empresa o establecimiento para retirarlos y, que en
caso de que así no ocurra, el empleador debe, previa intimación,
consignarlos judicialmente, lo cierto es que en el caso particular se advierte
que, tal como puso en evidencia la Dra. Russo, los instrumentos agregados a
fs. 44/47 carecen de fecha cierta, motivo por el cual no resulta posible
establecer que fueron confeccionados en tiempo oportuno, ni menos aún que
hayan sido emitidos en forma previa a la fecha de su puesta a disposición.
Por ello, en el caso particular, adhiero a la solución propuesta en
cuanto estima procedente la indemnización que contempla el precepto legal
en análisis.

LA DOCTORA MARÍA DORA GONZÁLEZ no vota (art. 125 de la L.O.).

A mérito del resultado del precedente acuerdo, el Tribunal


RESUELVE: 1) Revocar parcialmente la sentencia apelada y condenar al
demandado Mario Héctor GORE a pagar al actor Ariel Damián DELPIANO,
dentro del quinto día y mediante depósito de estilo en el Banco de la Ciudad
de Buenos Aires, la suma de PESOS CINCUENTA Y DOS MIL
DOSCIENTOS NOVENTA Y CINCO CON 97/100 ($52.295,97), con más los
intereses señalados en la parte pertinente del Considerando III del
compartido primer voto de la presente y conforme a las demás pautas allí
indicadas. 2) Imponer las costas en ambas instancias en el 85% a cargo de
la parte actora y en el 15% restante a cargo del demandado. 3) Regular los
honorarios de la representación y patrocinio letrado de la parte actora, los del
demandado por su actuación hasta el 17 de mayo de 2021, los de esa misma
parte por los trabajos desempeñados con posterioridad a esa fecha y los que
corresponden a la perito contadora Ayelén Romina DOPIRALSKI, por las
labores profesionales desempeñadas en la instancia anterior, en las
respectivas sumas de $588.900.-, equivalente a 12 UMA; $392.600.-,
equivalente a 8 UMA; $196.300.-, equivalente a 4 UMA y $196.300.-,
equivalente a 4 UMA. 4) Confirmar la sentencia en lo demás que decide y
resultó materia de recurso y agravios. 5) Regular los honorarios de la
representación y patrocinio letrado de las partes intervinientes, por los
trabajos profesionales desempeñados en esta Alzada, en el 30% (treinta por
ciento), respectivamente, del importe que en definitiva les corresponda
percibir por su actuación en origen. 6) Oportunamente, cúmplase con lo
Fecha de firma: 31/05/2024
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#32942119#414389764#20240531115402430
Poder Judicial de la Nación
dispuesto en el art. 1º de la ley 26.856 y con la Acordada de la CSJN Nro.
15/2013.
Regístrese, notifíquese y devuélvase
USO OFICIAL

Fecha de firma: 31/05/2024


Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

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