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Temas abordados

  • cuidado de la salud pública,
  • riesgos prenatales,
  • cuidado prenatal,
  • sistema circulatorio fetal,
  • situación fetal,
  • cuidado neonatal,
  • cuidado del cordón umbilical,
  • cambios en el embarazo,
  • cuidado de la salud fetal,
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  • técnicas de reproducción asist…

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL FRANCISCO DE MIRANDA

P.N.F ENFERMERÍA INTEGRAL COMUNITARIO

PUNTO FIJO – ESTADO FALCON

Estudiar los Cambios Anatómicos de la Mujer Durante el desarrollo del


Embrión en cada una de sus Etapas.

DOCENTE:

AUTOR:

VALENTINA MEDINA

PUNTO FIJO JUNIO 2024


INTRODUCCIÓN

A lo largo de la vida de todo ser vivo pasa por diferentes etapas (nace, crece,

se reproduce y muere), en el caso del ser humano en la fase de la reproducción

queda a cargo específicamente de la mujer el hecho de traer a la vida a un nuevo

ser, se hace referencia al embarazo, que no es una cuestión o situación fácil de

enfrentar.

Cada uno de nosotros representamos una especie de maravilla.

Comenzamos nuestra vida en un instante no percibido, desconocido e insignificante

cuando un diminuto y sorprendente espermatozoide sumerge su cabeza en un ovulo

maduro.

El ovulo fecundado, o cigoto, es una de las células más grandes de que hay

en el cuerpo, con una gran cantidad de citoplasma, en relación con el material

nuclear. Después de la fecundación, el cigoto se divide mitóticamente en numerosas

células más pequeñas, proceso denominado segmentación.

Las funciones principales de la segmentación son distribuir los componentes

del citoplasma y reducir la cantidad de citoplasma en relación al núcleo en el enorme

cigoto. Esto se efectuara mediante una reducción en el tamaño de la célula a través

de la subdivisión y la formación del nuevo material nuclear.

La motivación que nos impulsó para la elección de este trabajo es que

tenemos la obligación de formarnos de todos los aspectos que tengan un auge para

la vida futura de nuestros alumnos, y esta fase de reproducción es imprescindible en

la vida de un ser humano.

La intención del trabajo es la de dar a conocer este tema, cuales son las

características mes a mes del embarazo, los cambios de la madre y del bebé así

como los cuidados que este proceso conlleva, a partir de un material didáctico
“maqueta de las etapas del embarazo” para poder llevar de la mejor manera el

proceso de enseñanza aprendizaje, para que nuestros alumnos tengan una visión

más profunda y una comprensión más factible sobre el tema.


EMBRIOGENESIS

Definición.

En la embriogénesis, el desarrollo del embrión lleva cerca de ocho semanas.

En este periodo, el producto de la concepción completa su etapa inicial de

desarrollo; a partir de entonces, pasa a conocerse como feto.

La embriogénesis supone que un conjunto de células componen el embrión

propiamente dicho, mientras que otro grupo posibilita la formación de los anexos

embrionarios (el corion y el amnios). Ya en las semanas iniciales, en el embrión se

empiezan a originar los futuros órganos.

Entre los anexos embrionarios y el embrión aparece la placenta, que está

vinculada al embrión a través del cordón umbilical. Dicho cordón sirve para la

eliminación de desechos y para el transporte de nutrientes y oxígeno al embrión.

De la Fecundación al Feto.

La embriogénesis comienza en la fecundación y termina cuando el embrión

pasa a llamarse «feto». Este primer paso, que también se conoce como

impregnación o concepción, supone que el espermatozoide se una al gameto

femenino: las estructuras internas del primero se adentran en el citoplasma del

segundo. A las cuatro horas de este momento el ADN de cada parte pasan a estar

organizados en pronúcleos, el cual tiene la mitad de cromosomas de uno normal, es

decir de otra célula cualquiera. Dos horas más tarde, los pronúcleos se acercan y en

su interior comienza a sintetizarse el ADN.

Cuando los pronúcleos alcanzan las dimensiones máximas, llega el momento

de la división celular y surge el cigoto, la célula que resulta de la unión de ambos

gametos. Se trata de un embrión de una sola célula. Recién sobre el final del primer
día surge uno bicelular, y su división continúa hasta que en el quinto día pasa a

llamarse blastocisto. Desde la segunda semana de la embriogénesis, el blastocisto

se entierra en el endometrio del útero. En este punto tiene lugar la llamada fase

lacunar, cuyo nombre hace referencia a unas lagunas que se forman entre las

células.

Otro hito tiene lugar en la cuarta semana, cuando surge el desarrollo de los

espacios donde más adelante estarán los órganos, aunque de una forma preliminar,

y se pliega el disco embrionario y el embrión adquiere un aspecto más parecido al

de un organismo vertebrado. Es un punto de inflexión, a partir del cual el crecimiento

se acelera de manera considerable.

Las siguientes cuatro semanas de la embriogénesis se conocen como periodo

embrionario. Es entonces que se forman los órganos y los tejidos partiendo de las

tres hojas embrionarias. Una de ellas se llama mesodermo, y se encarga de la

formación de diversas estructuras: el cordado forma la notocorda, un órgano que,

por ejemplo, participa del desarrollo del tubo neural; el somítico, las somitas,

responsables del esqueleto y el músculo, entre otras partes; el intermedio, las

gónadas y el aparato excretor; el latero-ventral, el aparato circulatorio; el precordal,

la mesénquima del rostro. Cuando se termina la embriogénesis, el bastocisto pasa a

llamarse «feto».

Fases de la Embriogénesis.

Es posible reconocer cuatro fases en la embriogénesis que, en los animales

vertebrados, se desarrollan de modo secuencial. Primero se lleva a cabo la

segmentación, que implica la división del cigoto mediante mitosis. Así el embrión se

convierte en blastocisto.
Luego llegan la gastrulación, la neurulación y la organogénesis. A cada paso,

el embrión gana complejidad y avanza en su progresión.

Cambios Progresivos.

La embriogénesis es un proceso fascinante que merece ser estudiado a

fondo. Ya sea que se logre un embarazo mediante técnicas de reproducción asistida

o de manera natural, conocer las etapas del desarrollo del embrión es fundamental.

En este trabajo exploraremos cada una de las fases de la embriogénesis,

como la gástrula, el gameto y la mórula, y analizaremos los exámenes prenatales

necesarios para garantizar un embarazo saludable.

6 Etapas de la Embriogénesis.

El proceso de embriogénesis involucra una serie de etapas que comienzan

con la fecundación y culminan en la formación del feto. Algunas de las fases clave

incluyen la formación del cigoto, la mórula, la gástrula, el blastocisto y, finalmente, el

embrión y el feto.

1- Fecundación

Después de un ciclo de menstruación normal, ocurre el desprendimiento de

uno de los óvulos del ovario luego de 14 días de la última fecha de la menstruación.

A este proceso de “liberación” se le conoce como ovulación.

Es en dicha fase de ovulación en la que el moco del cuello uterino se torna

más fluido y elástico, de manera que los espermatozoides puedan ingresar

fácilmente desplazándose por la vagina, mediante el cuello uterino. El recorrido

continúa hacia el interior del útero hasta llegar a las trompas de Falopio, donde se
produce la fecundación de forma natural. Aquí el espermatozoide se une con el

óvulo, dando lugar a un cigoto (óvulo fecundado).

2- Cigoto

Se trata de la etapa inicial de la embriogénesis, que ocurre inmediatamente

después de la fecundación. El cigoto es el resultado de la unión del óvulo y el

espermatozoide, lo que crea una única célula con el material genético de ambos

progenitores. Esta célula tiene la capacidad de dividirse y desarrollarse en un

organismo completo.

Durante el trayecto del cigoto a través de las trompas de Falopio hacia el

útero, que tarda aproximadamente de 3 a 5 días, las células se dividen mediante un

proceso llamado mitosis.

A medida que avanza la división celular, el cigoto se transforma en una

estructura multicelular denominada mórula. Posteriormente, esta continúa

dividiéndose hasta formar una estructura hueca llamada blastocisto, que se

implantará en el útero y dará inicio a la etapa embrionaria.

3- Mórula

A medida que el cigoto desciende por las trompas de Falopio hacia el útero,

sus células se dividen y se forma una estructura compacta llamada mórula. Esta

fase ocurre aproximadamente de 3 a 5 días después de la fecundación.

El término “mórula” proviene del latín “morula”, que significa “mora” o

“frambuesa”, debido a su apariencia redondeada y compacta, similar a una fruta.

Durante esta etapa, las células son prácticamente indiferenciadas y totipotentes, lo

que significa que tienen la capacidad de dar lugar a cualquier tipo de célula del

organismo.
A medida que las células de la mórula siguen dividiéndose, comienzan a

reorganizarse y a diferenciarse en dos grupos: el embrioblasto, que dará lugar al

embrión propiamente dicho, y el trofoblasto, que formará parte de la placenta y otras

estructuras de soporte.

4- Blastocisto

El embrión en desarrollo continúa dividiéndose hasta que toma la forma de un

blastocisto, una estructura hueca que se implantará en el revestimiento del útero

aproximadamente 6 días después de la fecundación.

El blastocisto tiene una zona engrosada que dará lugar al embrión, mientras

que las células externas se convertirán en la placenta.

5- Gástrula

En la etapa de gástrula, las células del embrión en desarrollo comienzan a

organizarse en capas distintas, lo que dará lugar a la formación de diferentes tejidos

y órganos. Este proceso es esencial para el desarrollo de estructuras anatómicas y

funcionales en el embrión.

6- Embrión

La embriogénesis es una etapa crucial en el crecimiento de un nuevo ser

humano. Esta fase comienza después de la implantación del blastocisto en el útero,

alrededor de la segunda semana después de la fecundación, y se extiende hasta

aproximadamente la décima semana de embarazo.

Durante dicho periodo, el embrión experimenta una rápida diferenciación

celular y especialización que dará lugar a la formación de los órganos y estructuras

fundamentales del cuerpo humano.


El embrión se desarrolla dentro del saco amniótico, que lo protege y le

proporciona el entorno adecuado para su crecimiento. Algunos eventos cruciales en

la fase embrionaria incluyen la formación del tubo neural, que dará lugar al cerebro y

la médula espinal, el desarrollo del corazón y los vasos sanguíneos, y la aparición de

los primeros glóbulos rojos o eritrocitos.

A medida que avanza la etapa embrionaria, las estructuras externas y las

características específicas del futuro bebé comienzan a tomar forma, sentando las

bases para la siguiente etapa: el desarrollo fetal.

En la etapa posterior a la embriogénesis encontramos la formación del feto y

abarca desde la undécima semana de embarazo hasta el nacimiento. Durante esta

fase, el feto continúa creciendo y madurando, y sus órganos y sistemas corporales

se perfeccionan y se preparan para funcionar fuera del útero materno.

Durante el desarrollo fetal, se producen cambios notables en el tamaño y la

forma del feto, y sus características faciales y corporales se vuelven más definidas.

El sistema nervioso central sigue madurando, y el cerebro experimenta un rápido

crecimiento. Los órganos internos, como los pulmones, el hígado y los riñones,

continúan desarrollándose y madurando, mientras que el sistema circulatorio y el

corazón aumentan su capacidad para bombear sangre de manera eficiente.

Además, el feto desarrolla la capacidad de realizar movimientos conocidos

como “movimientos fetales” o “pataditas”–, que son un indicador importante de su

bienestar. A medida que se acerca el final del embarazo, el feto adquiere la posición

adecuada para el nacimiento y se prepara para su entrada en el mundo exterior.

Circulación fetal
Durante el embarazo, el sistema circulatorio fetal no funciona como lo hace

después del nacimiento:

 El feto se encuentra conectado por el cordón umbilical a la placenta, órgano

que se desarrolla e implanta en el útero de la madre durante el embarazo.

 A través de los vasos sanguíneos del cordón umbilical, el feto recibe de la

madre la nutrición, el oxígeno y las funciones vitales indispensables para su

desarrollo mediante la placenta.

 Los productos de desecho y el dióxido de carbono del feto se envían al

sistema circulatorio de la madre a través del cordón umbilical y la placenta

para su eliminación.

El sistema circulatorio fetal utiliza tres derivaciones, que son pequeños

pasajes que transportan la sangre que necesita ser oxigenada. El objetivo de estas

derivaciones es circunvalar ciertas partes del cuerpo —especialmente los pulmones

y el hígado— que aún no se desarrollaron completamente mientras el feto se

encuentra dentro del útero. Las derivaciones que circunvalan los pulmones se

llaman forámenes ovales, que transportan la sangre desde la aurícula derecha del

corazón hasta la aurícula izquierda, y el ductus arteriosus, que transporta la sangre

desde las arterias pulmonares hasta la aorta.

El oxígeno y los nutrientes de la sangre de la madre se transfieren al feto

mediante la placenta. La sangre enriquecida fluye a través del cordón umbilical hasta

el hígado y se divide en tres ramas. Luego, la sangre llega a la vena cava inferior,

una vena principal conectada al corazón. La mayor parte de la sangre pasa por el

ductus venosus, otra derivación que transporta sangre altamente oxigenada a través

del hígado hasta la vena cava inferior y luego hacia la aurícula derecha del corazón.
Una cantidad pequeña de esta sangre va directo al hígado para brindarle el oxígeno

y los nutrientes que necesita.

Los desechos de la sangre fetal se transfieren nuevamente a la sangre de la

madre mediante la placenta. Dentro del corazón fetal:

 La sangre ingresa a la aurícula derecha, la cavidad superior derecha del

corazón. Cuando la sangre ingresa a la aurícula derecha, la mayor parte de

esta fluye a través del foramen oval hasta la aurícula izquierda.

 Luego, la sangre pasa al ventrículo izquierdo (cavidad inferior del corazón) y a

la aorta (la arteria grande que viene del corazón).

 Desde la aorta, la sangre, además de enviarse al corazón mismo, se envía al

cerebro y a las extremidades superiores. Luego de circular allí, la sangre

regresa a la aurícula derecha del corazón a través de la vena cava superior.

Muy poca cantidad de esta sangre menos oxigenada se mezcla con la sangre

oxigenada y, en vez de regresar a través del foramen oval, ingresa al

ventrículo derecho.

 Esta sangre menos oxigenada es bombeada desde el ventrículo derecho

hasta la aorta. Una pequeña cantidad de sangre continúa hasta los pulmones.

La mayor parte de esta sangre es derivada a través del ductus arteriosus

hasta la aorta descendiente.

Luego, esta sangre ingresa a las arterias umbilicales y fluye dentro de la

placenta. En la placenta, el dióxido de carbono y los desechos se liberan

dentro del sistema circulatorio de la madre, y el oxígeno y los nutrientes de la

sangre de la madre se liberan dentro de la sangre del feto.

Al nacer, el cordón umbilical se corta y el bebé ya no recibe oxígeno y

nutrientes de la madre. Los pulmones comienzan a expandirse con las primeras


respiraciones. A medida que se expanden los pulmones, el fluido de los alvéolos

desaparece. Un aumento en la presión sanguínea del bebé y una reducción

importante en la presión pulmonar minimiza la necesidad del ductus arteriosus para

derivar la sangre. Estos cambios permiten que la derivación se cierre. Estos cambios

aumentan la presión en la aurícula izquierda del corazón, la cual minimiza la presión

de la aurícula derecha. El cambio de presión permite que el foramen oval se cierre.

Circulación de la sangre luego del nacimiento

El cierre del ductus arteriosus y el foramen oval completan la transición de la

circulación fetal a la circulación del recién nacido.

Presentación, posición y situación fetal.

Variaciones en la posición y en la presentación del feto

Durante el embarazo, el feto se puede colocar de muchas maneras diferentes

dentro del útero de la madre. El feto puede estar con la cabeza hacia arriba o hacia

abajo o mirando hacia la espalda o hacia la parte frontal de la madre. Al principio, el

feto puede moverse fácilmente o cambiar de posición a medida que la madre se

mueve. Hacia el final del embarazo, el feto es más grande, tiene menos espacio

para moverse y permanece en una determinada posición. La posición del feto tiene

un efecto importante en el parto y, para ciertas posiciones, se requiere un parto por

cesárea. Existen términos médicos que describen con precisión la posición del feto,

y la identificación de la posición fetal ayuda a los médicos a anticipar posibles

dificultades durante el parto.

La presentación se refiere a la parte del cuerpo del feto que sale primero por

el canal del parto. Por lo general la cabeza marca el camino, pero a veces las nalgas

(presentación de nalgas), el hombro o la cara son los que marcan el camino.


La posición se refiere a si el feto está mirando hacia atrás (occipucio anterior)

o hacia delante (occipucio posterior). El occipucio es un hueso situado en la parte

posterior de la cabeza del bebé. Por lo tanto, mirar hacia atrás se denomina

occipucio anterior (mirar hacia la espalda de la madre y hacia abajo cuando la madre

se tumba boca arriba). Mirar hacia delante se denomina occipucio posterior (mirando

hacia el hueso púbico de la madre y hacia arriba cuando la madre se acuesta boca

arriba).

La situación se refiere al ángulo que forma el feto en relación con la madre y

el útero. La situación en la se sigue el eje arriba-abajo (con la columna vertebral del

bebé paralela a la columna vertebral de la madre, llamada situación longitudinal) es

normal, pero a veces la situación es lateral (transversal) o en ángulo (oblicua).

Para estos aspectos de la posición fetal, la combinación que es más

frecuente, segura y fácil de realizar para la madre es la siguiente:

 La cabeza primero (llamada presentación en vértex o cefálica)

 Orientado hacia atrás (posición anterior del occipucio)

 Columna vertebral paralela a la columna vertebral de la madre (posición

longitudinal)

 Cuello flexionado hacia adelante con la barbilla metida

 Los brazos cruzados sobre el pecho

Si el feto está en una posición, situación o presentación diferentes, el parto

puede ser más difícil y un parto vaginal normal puede no ser posible. Las variaciones

en la presentación y la posición fetales pueden ocurrir cuando:

 El feto es demasiado grande para la pelvis de la madre (desproporción

fetopélvica).

 El útero tiene una forma anormal o contiene crecimientos como fibromas.


 El feto tiene un defecto congénito (de nacimiento).

 Hay más de un feto (gestación múltiple).

Hacia el final del embarazo, el feto se coloca en posición de parto.

Normalmente, la presentación es en vértice (cabeza primero) y la posición es

occipucio anterior (mirando hacia la columna vertebral de la embarazada) y con la

cara y el cuerpo en ángulo hacia un lado y el cuello flexionado.

Las variaciones en las presentaciones fetales incluyen cara, frente, nalgas y

hombro. La posición posterior del occipucio (mirando hacia delante, hacia el hueso

púbico de la madre) es menos frecuente que la posición anterior del occipucio

(mirando hacia atrás, hacia la columna vertebral de la madre).

Variaciones en la posición y en la presentación del feto con frecuencia se producen

algunas variaciones en la posición y la presentación que dificultan el parto:

Presentación occípito-posterior.

En la posición occipucio posterior (a veces denominada cara al sol), el feto

presenta la cabeza (presentación del vértice) pero está mirando hacia adelante

(hacia el hueso púbico de la madre, es decir, hacia arriba cuando la madre se tumba

boca arriba). Esta es una posición muy común que no es anormal pero sí hace que

el parto sea más difícil que cuando el feto está en la posición anterior del occipucio

(mirando hacia la columna vertebral de la madre, es decir, hacia abajo cuando la

madre se acuesta boca arriba).

Cuando el feto mira hacia arriba, el cuello suele estar enderezado en lugar de

flexionado, lo que requiere más espacio para que la cabeza pase a través del canal

del parto. Puede ser necesario un parto asistido por un dispositivo de vacío

(ventosa) o fórceps o bien un parto por cesárea.

Presentación de nalgas
En la presentación de nalgas, las nalgas del bebé o, a veces, los pies se

colocan para dar a luz primero (antes de la cabeza). Cuando nacen por vía vaginal,

los bebés que vienen de nalgas corren más riesgo de lesiones o incluso de muerte

que los que se presentan de cabeza.

El motivo del riesgo para los bebés en la presentación de nalgas es que las

caderas y las nalgas del bebé no son tan anchas como la cabeza. Por lo tanto,

cuando las caderas y las nalgas pasan primero por el cuello uterino, el conducto

puede no ser lo suficientemente ancho como para que la cabeza lo atraviese.

Además, cuando la cabeza sigue a las nalgas, el cuello puede flexionarse

ligeramente hacia atrás. La posición en la que el cuello está inclinado hacia atrás

aumenta el ancho requerido para el parto en comparación con la posición en la que

el cuello está inclinado hacia adelante con la barbilla metida, que es la posición más

fácil para el parto. Por lo tanto, el cuerpo del bebé puede ser expulsado y la cabeza

puede quedar atrapada y no ser capaz de pasar a través del canal del parto. Cuando

la cabeza del bebé queda atrapada, hace presión sobre el cordón umbilical en el

canal del parto, por lo que el bebé recibe muy poco oxígeno. El daño cerebral debido

a la falta de oxígeno es más frecuente entre los recién nacidos que vienen de nalgas

que entre los que se presentan de cabeza.

En un primer parto, estos problemas se pueden producir con más frecuencia

porque los tejidos de la madre no se han distendido por partos previos. Debido al

riesgo de lesiones o incluso de muerte del bebé, se prefiere la cesárea cuando el

feto se presenta de nalgas, a menos que el médico tenga mucha experiencia en este

tipo de partos o bien no se disponga de una instalación o un equipo adecuados para

realizar una cesárea de forma segura. La presentación de nalgas es más probable

en las circunstancias siguientes:


 El parto comienza demasiado pronto (trabajo de parto prematuro).

 Hay más de un feto (gestación múltiple).

 El útero tiene una forma anormal o contiene crecimientos anormales como

fibromas.

 El feto tiene un defecto congénito (de nacimiento).

A veces, el médico puede girar al feto antes de que comience el parto para

que presente la cabeza primero mediante un procedimiento que consiste en

presionar el abdomen de la mujer embarazada y tratar de darle la vuelta al bebé. La

maniobra en la que se trata de dar la vuelta al bebé se llama versión cefálica externa

y generalmente se realiza a las 37 o 38 semanas de embarazo. A veces a las

mujeres se les administra un medicamento (como terbutalina) durante el

procedimiento para prevenir las contracciones.

Otras presentaciones.

 En la presentación facial (de cara), el cuello del bebé se arquea hacia atrás,

de modo que la cara se presenta primero en lugar de la parte superior de la

cabeza.

 En la presentación de frente, el cuello se arquea menos y la frente se

presenta primero.

Por lo general, el feto no permanece en presentación de cara o de frente.

Estas presentaciones a menudo cambian a una presentación en vértice (parte

superior de la cabeza) antes o durante el parto. Si no lo hacen, generalmente se

recomienda una cesárea.

 En la posición transversal, el feto está cruzado horizontalmente a lo largo del

canal del parto y presenta primero los hombros. En este caso se realiza una
cesárea, a menos que el feto sea el segundo de un parto gemelar. En tal

caso, se puede dar la vuelta al feto para que nazca por la vagina.

Planos de Hodge en el Embarazo.


Los planos de Hodge evalúan la posición del feto en la pelvis de la madre son

un sistema de evaluación que utilizan los médicos obstetras al examinar a las

mujeres embarazadas, para determinar la posición del feto en su trayectoria hacia el

canal de parto. A través del tacto vaginal y otras maniobras, el facultativo puede

descubrir el grado de descenso del bebé para cuando deba salir por la vagina.

Son cuatro planos numerados de arriba abajo, comenzando en la parte

superior de la pelvis y terminando en la zona inferior. Los planos de Hodge ayudan a

dividir imaginariamente la pelvis de la madre, para calcular la ubicación del feto y la

posición de su cabecita.

Realización de los planos de Hodge.

Para realizar esta medición se debe conocer bien la anatomía de la mujer y el

área de la pelvis. Es una zona del cuerpo que se encuentra delimitada por los

huesos situados debajo del tronco y que alberga los órganos reproductores.

Lo que hacen los médicos es trazar cuatro líneas imaginarias y paralelas

desde distintos puntos específicos en las cuatro partes divididas. Mediante el tacto

vaginal y las maniobras de Leopold se pueden contrastar estas zonas para evaluar

el nivel de descenso y el posicionamiento fetal.

Los cuatro planos de Hodge.

1. Primer plano

Este plano se inicia desde el borde superior de la sínfisis del pubis hasta la

unión de la quinta vértebra lumbar o la parte posterior del hueso sacro. El médico

analizará si la cabeza del feto está ubicada adecuadamente en esta área. El obstetra

puede completar la acción con la Tercera Maniobra de Leopold, mediante una


exploración manual para conocer la situación del polo fetal inferior localizado en la

pelvis.

2. Segundo plano

Es una línea imaginaria ubicada entre la cara anterior de la segunda vértebra

sacra y el borde inferior de la sínfisis del pubis. Cuando la cabeza del bebé está

situada en el segundo plano, se dice que la misma se encuentra fija o insinuada. Si

la presentación fetal está fija, se puede establecer la actitud fetal con la Cuarta

Maniobra de Leopold.

3. Tercer plano.

En esta sección la línea cruza de forma paralela a sus antecesoras, por eso

se presenta como una recta que divide ambas espinas ciáticas, que están en los

huesos laterales de la pelvis. Específicamente, va desde la cara anterior de la

tercera vértebra sacra hasta el isquion.

En el momento en que la presentación fetal alcanza esta sección se dice que

se encuentra encajada. Esto se puede comprobar fácilmente mediante las

Maniobras de Leopold o un tacto vaginal.

Los bebés ubicados en el tercer plano están próximos al nacimiento. Casi

siempre su cabeza se sitúa en esta sección cuando la dilatación ha alcanzado una

fase activa.

4. Cuarto plano.

El último plano se inicia desde la parte posterior del vértice del hueso sacro.

Se observa como una línea paralela a las anteriores que pasa por encima de la

punta del coxis. En términos médicos, se dice que la presentación fetal está muy

encajada cuando alcanza este último plano. Para entonces, ya el bebé está a punto

de nacer.
La cabeza del niño se percibe fácilmente mediante el tacto vaginal, e incluso

se puede apreciar un abombamiento de las membranas si aún están intactas. La

cabeza se observa sin problemas si las membranas están rotas.

Si bien los planos de Hodge forman parte de la terminología y los

conocimientos médicos, las futuras madres también pueden acercarse a los

conceptos básicos de este sistema de evaluación. De este modo, estarán más

preparadas cuando acudan a las consultas con el obstetra. Además, la información

da seguridad. Así, las embarazadas se sentirán más tranquilas sabiendo que la

ubicación de su bebé es la adecuada, y que no representará ningún problema

cuando llegue el momento del parto.

Relación Afectiva Materna Fetal.

La placenta es un órgano con multitud de funciones y de vital importancia en

el embarazo para el desarrollo y crecimiento del bebé.

El bebé se encuentra protegido y envueltoentre la membrana de la bolsa de

las aguas, el líquido amniótico y la placenta. Esto crea un ambiente estéril y con una

temperatura controlada, manteniéndolo seguro y aislado de golpes, cambios bruscos

de temperatura, etc.

Se encarga de excretar los productos de deshecho fetales. El feto, transfiere a

su madre los productos de deshecho que produce su metabolismo y que no puede

eliminar por sí solo.

El la placenta se produce el intercambio de nutrientes entre la circulación

mamá y bebé, como agua, electrolitos, glucosa, etc. Y el intercambio de gases,

como O2 y CO2.

Tiene función inmunológica. Esto significa que transmite al bebé anticuerpos

de la madre, dotándole de inmunidad pasiva.


Es un buen filtro que impide que lleguen al bebé multitud de sustancias

tóxicas: parásitos, virus, bacterias… Aunque a través de ella también pueden llegar

al bebé directamente agentes como el tabaco, el alcohol, ciertos fármacos o

enfermedades como rubeola o la toxoplasmosis.

La placenta se encarga de producir hormonas como la HCG, que permite el

embarazo en sus primeras etapas; la progesterona, que mantiene y protege el

embarazo; estrógenos que ayudan al crecimiento del útero y lactógeno placentario

(LPH), que aumenta la disponibilidad de glucosa en el bebé e impide que entre en

las células maternas.

Funciones del Canal Placentario.

La Placenta.

La placenta es un órgano que se desarrolla durante el embarazo dentro del

útero. Es responsable de proporcionar oxígeno y nutrientes al feto, así como de

remover las sustancias de desecho como el dióxido de carbono. La placenta está

formada por componentes fetales (mesénquima, epitelio del corion y endotelio

capilar) y maternos (tejido conectivo, mucosa uterina y endotelio capilar).

En este trabajo estudiamos la anatomía y fisiología canal placentario, así

como algunas correlaciones clínicas.

Definición de la Placenta.

Órgano con forma de disco que se desarrolla en el útero durante el embarazo

y permite el intercambio metabólico entre la madre y el feto

Funciones de la Placenta.

 Respiración fetal, nutrición y excreción

 Protección fetal e inmunidad

 Endocrina (producción hormonal).


Estructura

Cara fetal (placa coriónica) con el cordón umbilical

Cara materna (placa basal)

Cara fetal canal placentario

Cara materna canal placentario

Anatomía del canal Placentario.

La placenta suele presentar una forma circular, discoide. Al final de la

gestación, tiene un diámetro aproximado de 22 cm, un espesor central de 2.5cm y

un peso de alrededor de 470 gr. La espesura placentaria es generalmente

proporcional a la edad gestacional. La placenta suele ubicarse a lo largo de la pared

anterior o posterior del útero y puede expandirse a la pared lateral con el curso del

embarazo.

De acuerdo a su posición, pueden reconocerse cuatro principales tipos de

placenta:

 Anterior: la placenta se encuentra adosada a la pared anterior del útero.

 Posterior: la placenta está ubicada en relación a la pared posterior del útero.

 Fúndica: se ubica en relación con la pared superior del útero, llamada fundus

o fondo uterino.

Encontramos dos caras canal placentario, la cara materna (placa basal) y la

cara fetal (placa coriónica).

1. Cara fetal del canal placentario

2. Membrana amniocoriónica (Amniochorion)

3. Cordón umbilical (Funiculus umbilicalis);

4. Membrana amniocoriónica Amniochorion


La cara fetal del canal placentario (o placa coriónica) está cubierta por el

amnios, o membrana amniótica, que le da a esta una apariencia brillante. La

membrana amniótica secreta líquido amniótico que sirve como protección y

amortiguación para el feto, mientras que también facilita el intercambio de sustancias

entre la madre y este.

Debajo del amnios está el corion, una membrana gruesa continua con el

revestimiento de la pared uterina. El corion contiene a los vasos coriónicos que a su

vez son continuos con los vasos del cordón umbilical. Surgiendo desde el corion

están las vellosidades coriónicas que contienen una red de capilares fetales,

permitiendo un área máxima de contacto con la sangre materna. El intercambio de

sustancias entre la circulación fetal y materna ocurren en el espacio intervelloso.

Cabe resaltar que la placenta y membranas placentarias (amnios y corion)

son fundamentales para el desarrollo y evolución del embarazo. Una alteración canal

placentario o sus membranas asociadas traerán diferentes tipos de consecuencias,

como se detalla en la sección de correlaciones clínicas.

El cordón umbilical, que es la conexión entre la placenta y el feto, se inserta

en una posición ligeramente excéntrica en la placa coriónica. Este contiene una vena

(la vena umbilical) que transporta nutrientes y oxígeno canal placentario al feto y dos

arterias (las arterias umbilicales) que transportan los productos de desecho del feto

de vuelta a la placenta.

La cara materna canal placentario, o placa basal, es una cara artificial que

surge de la separación de la placenta de la pared uterina durante el parto. Esta cara

está compuesta por la decidua, endometrio modificado o especializado (o

revestimiento mucoso del útero) que se forma en preparación para el embarazo.

Este da un aspecto rojo oscuro, parecido a la sangre, a la cara materna del canal
placentario. Incrustadas en la decidua se encuentran las venas y arterias

endometriales maternas.

También se encuentran visibles en la cara materna del canal placentario

pequeñas regiones de elevaciones denominadas lóbulos o cotiledones placentarios

(aproximadamente de 10 a 40), los cuales están separados por surcos. Dentro canal

placentario, los surcos corresponden a los septos placentarios. Cada cotiledón

visible en la cara materna corresponde a la posición de los árboles coriónicos que

surgen de la placa coriónica.

Funciones canal placentario

La placenta juega un papel esencial durante el embarazo. Es el responsable

por proporcionar nutrición y oxígeno al feto así como remover el material de desecho

y el dióxido de carbono. También es responsable por crear una separación entre las

circulaciones materna y fetal conocida como barrera placentaria, la cual permite

también el intercambio de sustancias por varios mecanismos entre los principales se

encuentran la difusión simple que permite el intercambio de iones como cloro, sodio,

potasio, etc y la difusión facilitada que permite el paso de glucosa de la madre al feto

y de lactatos del feto a la madre, estos mecanismos no usan energía para su

proceso. Además de esto, la placenta protege al feto de infecciones y otras

alteraciones maternas, mientras colabora en el desarrollo del sistema inmune fetal.

Además, este órgano tiene una función endocrina al secretar hormonas (tales como

la gonadotrofina coriónica humana - hCG) que actúa en el embarazo, metabolismo,

crecimiento fetal y parto.

La Edad Gestacional.

Esta se define por lo general de manera imprecisa como el número de

semanas entre el primer día del último período menstrual normal de la madre y la
fecha del parto. Más exactamente, la edad gestacional es la diferencia entre 14 días

antes de la fecha de concepción y el día del parto. Sin embargo, la determinación de

la edad gestacional basada en el último período menstrual puede ser inexacta si la

madre tiene menstruaciones irregulares. La edad gestacional no es la edad

embriológica real del feto, pero es el valor estándar universal entre los obstetras y

los neonatólogos para evaluar la maduración fetal.

La edad embriológica es el tiempo transcurrido desde la fecha de concepción

hasta la fecha de parto y 2 semanas menor que la edad gestacional. Las mujeres

pueden estimar la fecha de concepción en función de la fecha de ovulación, tal como

lo identifican las pruebas hormonales en el hogar y/o las mediciones de la

temperatura corporal basal. Sin embargo, la fecha de concepción se confirma

definitivamente cuando se utiliza fertilización in vitro u otras técnicas de reproducción

[Link] estimaciones de la edad gestacional pueden basarse en:

 Primer día del último período menstrual y duración del ciclo

 Fecha de concepción

 Ecografía fetal

 Parámetros físicos después del nacimiento (p. ej., con la puntuación de

Ballard)

La fecha estimada de parto es la fecha de nacimiento esperada (la fecha de

parto). La fecha estimada de parto se puede calcular como:

 Fecha de concepción + 266 días

 Fecha de última menstruación (FUM) + 280 días (40 semanas) para mujeres

con ciclos menstruales regulares de 28 días.

La FUM + 280 días + (duración del ciclo - 28 días) para mujeres con ciclos

menstruales regulares que no sean de 28 días de duración.


Cuando los períodos son regulares y se registran contemporáneamente, la

historia menstrual es relativamente fiable. Las mediciones ecográficas del feto en el

primer trimestre proporcionan la estimación más precisa de la edad gestacional

cuando se carece de otros datos o estos son poco fiables. Cuando la fecha de la

concepción se desconoce y los ciclos menstruales son irregulares, no son fiables o

no está disponibles información sobre ellos, la ecografía puede ser la única fuente

para estimar la fecha estimada de parto. En los casos en los cuales la fecha

estimada de parto se calcula a partir de los datos de los ciclos menstruales se

recomienda utilizar la fecha ecográfica si difiere de la fecha calculada por: A ≥ 8 6/7

semanas de edad gestacional: > 5 días; Entre las semanas 9 y 13 6/7 semanas de

edad gestacional: > 7 días.

Debido a que las estimaciones ecográficas son menos precisas más adelante

en el embarazo, los resultados ecográficos del segundo y el tercer trimestre rara vez

deben utilizarse para revisar los realizados durante el primer trimestre.

Los médicos utilizan los hallazgos en el examen físico del recién nacido para

estimar la edad gestacional a través de la nueva puntuación de Ballard. La

puntuación de Ballard solo es precisa dentro de más o menos 2 semanas. Se ha

encontrado que las evaluaciones clínicas de la edad gestacional del recién nacido

sobrestiman la edad gestacional en los recién nacidos pretérmino y subestiman la

edad gestacional en los lactantes pequeños para la edad gestacional. Por lo tanto, la

evaluación de la edad gestacional mediante el examen físico se debe utilizar para

asignar la edad gestacional y para tomar decisiones respecto de la atención solo

cuando no hay información obstétrica fiable sobre la fecha estimada del parto o si

hay una discrepancia importante entre la edad gestacional definida obstétricamente

y los hallazgos en e examen físico.


La escala de Ballard se basa en la madurez física y neuromuscular del recién

nacido y se puede utilizar hasta 4 días después del nacimiento (en la práctica, la

escala de Ballard se utiliza generalmente en las primeras 24 horas). Los

componentes neuromusculares son más consistentes con el tiempo debido a que los

componentes físicos maduran rápidamente después del nacimiento. Sin embargo,

los componentes neuromusculares pueden ser afectados por la enfermedad y las

drogas (p. ej., el sulfato de magnesio administrado durante el parto).

La edad gestacional y los parámetros de crecimiento ayudan a identificar el

riesgo de patología neonatal. La edad gestacional es el principal determinante de la

madurez de los órganos.

Calculadora Clínica,

 Gestación del embarazo por UPM y biometría fetal por ecografía

 La fecha estimada de parto es la fecha de nacimiento esperada (la

fecha de parto). La fecha estimada de parto se puede calcular como

 Fecha de concepción + 266 días

 Fecha de última menstruación (FUM) + 280 días (40 semanas) para

mujeres con ciclos menstruales regulares de 28 días

 La FUM + 280 días + (duración del ciclo - 28 días) para mujeres con

ciclos menstruales regulares que no sean de 28 días de duración

Cuando los períodos son regulares y se registran contemporáneamente, la

historia menstrual es relativamente fiable.


Las mediciones ecográficas del feto en el primer trimestre proporcionan la

estimación más precisa de la edad gestacional cuando se carece de otros datos o

estos son poco fiables. Cuando la fecha de la concepción se desconoce y los ciclos

menstruales son irregulares, no son fiables o no está disponibles información sobre

ellos, la ecografía puede ser la única fuente para estimar la fecha estimada de parto.

En los casos en los cuales la fecha estimada de parto se calcula a partir de los datos

de los ciclos menstruales se recomienda utilizar la fecha ecográfica si difiere de la

fecha calculada por:

 A ≥ 8 6/7 semanas de edad gestacional: > 5 días

 Entre las semanas 9 y 13 6/7 semanas de edad gestacional: > 7 días

Debido a que las estimaciones ecográficas son menos precisas más adelante

en el embarazo, los resultados ecográficos del segundo y el tercer trimestre rara vez

deben utilizarse para revisar los realizados durante el primer trimestre.

Los médicos utilizan los hallazgos en el examen físico del recién nacido para

estimar la edad gestacional a través de la nueva puntuación de Ballard. La

puntuación de Ballard solo es precisa dentro de más o menos 2 semanas. Se ha

encontrado que las evaluaciones clínicas de la edad gestacional del recién nacido

sobrestiman la edad gestacional en los recién nacidos pretérmino y subestiman la

edad gestacional en los lactantes pequeños para la edad gestacional (1). Por lo

tanto, la evaluación de la edad gestacional mediante el examen físico se debe

utilizar para asignar la edad gestacional y para tomar decisiones respecto de la

atención solo cuando no hay información obstétrica fiable sobre la fecha estimada

del parto o si hay una discrepancia importante entre la edad gestacional definida

obstétricamente y los hallazgos en e examen físico.


La escala de Ballard se basa en la madurez física y neuromuscular del recién

nacido y se puede utilizar hasta 4 días después del nacimiento (en la práctica, la

escala de Ballard se utiliza generalmente en las primeras 24 horas). Los

componentes neuromusculares son más consistentes con el tiempo debido a que los

componentes físicos maduran rápidamente después del nacimiento. Sin embargo,

los componentes neuromusculares pueden ser afectados por la enfermedad y las

drogas (p. ej., el sulfato de magnesio administrado durante el parto).

Evaluación de la edad gestacional: nueva escala de Ballard

Para obtener la puntuación total, se suman las puntuaciones de los dominios

neuromuscular y físico.

(Adaptado de Ballard JL, Khoury JC, Wedig K, et al: New Ballard score,

expanded to include extremely premature infants. Pediatrics 119(3):417–423, 1991.

doi: 10.1016/s0022-3476(05)82056-6; used with permission of the CV Mosby

Company.)

Evaluación de la edad gestacional: nueva escala de Ballard sobre la base de

la edad gestacional, los recién nacidos se clasifican en (2)

 Prematuro: < 34 semanas de edad gestacional

 Pretérmino tardío: 34 a 36 6/7 semanas

 A término temprano: 37 0/7 semanas a 38 6/7 semanas

 A término completo: 39 0/7 semanas a 40 6/7 semanas

 A término tardío: 41 0/7 semanas a 41 6/7 semanas

 Postérmino: ≥ 42 0/7 semanas y más allá

 La fecha probable de parto, ¿cuándo nacerá el bebé?

 El parto a término puede darse entre las semanas 37 y 42


Entre los consejos del primer mes hemos explicado cómo calcular la fecha

probable de parto (FPP). Esta fecha, que siempre despierta curiosidad, es por

supuesto aproximada. Es un dato que se calcula por estadística: la mayoría de los

bebés nace entre esas semanas.

Todavía desconocemos muchos de los aspectos fundamentales que

desencadenan el comienzo del trabajo de parto y es imposible conocer la fecha

exacta, incluso cuando nos acerquemos al final del embarazo. La FPP coincide con

la semana 40, pero igual que ocurre, por ejemplo, con las encuestas preelectorales,

existe una “horquilla” o margen de error de unas 2 semanas arriba o abajo.

Se considera parto “a término”, es decir, en el momento adecuado, aquel que

se produce entre la semana 37 y 42. Por tanto, aunque la FPP se refiera a un día

concreto, sería óptimo que tu niño naciese entre 3 semanas antes y 2 semanas

después a dicha fecha.

¿Cómo se confirma la edad gestacional del bebé?

Hay un caso en el que la FPP no se calcula de acuerdo con la fecha de última

regla (FUR). Esto sucede cuando la edad gestacional ecográfica estimada en la

ecografía del primer trimestre es discrepante con la calculada por la FUR en al

menos 1 semana. Insistimos en el concepto del cálculo de la edad gestacional por la

ecografía del primer trimestre, ya que es en este momento en el que las medidas

fetales proporcionan un menor margen de error, de aproximadamente +/- 3 días.

Sin embargo, el cálculo gestacional realizado en ecografías posteriores tiene

un margen de error más amplio. Por ejemplo, en el tercer trimestre este error puede

ser de hasta +/- 2-3 semanas puesto que existe mucha mayor variabilidad de unos

fetos a otros en este momento que cuando comienza su desarrollo.


La mayoría de los informes ecográficos del tercer trimestre equipara las

mediciones fetales con las semanas de edad gestacional a la que corresponden

esas mediciones como media.

Edad gestacional del bebé

Ecografía bidimensional de un feto de 12 semanas: embrión con una longitud

de 57 milimetros

Esto no debe llevarte al error de recalcular tu FPP. Por ejemplo, si en la

ecografía del primer trimestre la edad gestacional calculada por ecografía coincidía

con la calculada según tu regla pero en la ecografía del tercer trimestre tu feto

corresponde a 2 semanas más de lo calculado por tu regla, no quiere decir que la

FPP se retrase 2 semanas, sino que tu feto es grande para la edad gestacional que

tiene. Es igual que si un niño de 13 años mide 1,80 metros: su talla corresponde a la

de una persona adulta, pero eso no modifica su edad.


CONCLUSIONES
Se ha logrado caracterizar el crecimiento, desarrollo y maduración en la etapa

prenatal hasta el recién nacido. Estos indicadores merecen una gran atención

debido a los riesgos que se presentan en dichas etapas, por lo que es necesario la

evaluación periódica del crecimiento del niño porque esta ofrece la posibilidad de

observar cómo ante una variación positiva de las condiciones de salud y nutrición,

mejoran los parámetros de su crecimiento .La nutrición durante las primeras etapas

del desarrollo es de gran importancia para el individuo, pero también para su propia

familia y para el futuro de la comunidad.

El crecimiento y el desarrollo son procesos dinámicos y esenciales de la

ontogenia humana la cual comprende a todos los eventos que ocurren entre el

comienzo y fin de la vida. La etapa prenatal se caracteriza por la complejidad,

precisión e integración de los procesos que ocurren durante este período. Los

principales acontecimientos son la fecundación, la implantación y la diferenciación.

De manera continua deviene de la etapa anterior; el crecimiento postnatal en su

inicio es muy rápido y fundamentalmente se manifiesta como de tipo hipertrófico. El


conocimiento del estado somático del recién nacido permite evaluar la continuidad

de los procesos de cambios tanto físicos como nutricionales que ocurren en esta

etapa. En la evaluación del crecimiento fetal al nacer, existen 3 áreas importantes:

por encima del límite superior normal, dentro del área normal y por debajo del límite

inferior normal. La nutrición de la mujer embarazada y lactante es indispensable en

estas etapas ya que va a influir en la adecuada evolución del feto, así como su

estado nutricional después de nacer Existen factores que influye en el retardo del

crecimiento, desarrollo y maduración intrauterino; estos pueden ser:

preconcepcionales como el nivel socioeconómico, la edad materna y los

antecedentes obstétricos desfavorables y concepcionales como el aumento de peso

durante la gestación, el hábito de fumar, el consumo de alcohol, consumo de drogas,

hipertensión crónica y preclampsia, diabetes, infecciones, hemorragias y anemias.


BIBLIOGRAFÍA

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perinatales/edad-gestacional

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placenta

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parto/presentaci%C3%B3n,-posici%C3%B3n-y-situaci%C3%B3n-fetales-incluida-la-

presentaci%C3%B3n-de-nalgas

[Link]

parto/presentaci%C3%B3n,-posici%C3%B3n-y-situaci%C3%B3n-fetales-incluida-la-

presentaci%C3%B3n-de-nalgas#Prevenci%C3%B3n_v8949838_es

[Link]

crecimiento-fetal

Common questions

Con tecnología de IA

Fetal positioning terms such as presentation, position, and situation are crucial for anticipating delivery complications. The typical and most favorable position is the vertex presentation (head first) with occiput anterior (facing the mother's spine), which allows easier passage through the birth canal . Deviations, such as occiput posterior (facing the pubic bone) or breech presentations (buttocks or feet first), can lead to more challenging deliveries, necessitating interventions like cesarean sections to prevent birth injuries . Factors influencing these challenges include the baby's size relative to the mother's pelvis, any malformations or abnormalities in the fetus or uterus, and multiple gestations .

The estimated due date (EDD) can be determined through menstrual history, date of conception, or ultrasound measurements. Menstrual history involves calculating 280 days from the last menstrual period, adjusting for cycle length if not 28 days . Conception date, when known, is used directly to add 266 days. Ultrasound in the first trimester is the most accurate method if menstrual data is unreliable, offering precision, especially if there is significant discrepancy between menstrual and ultrasound estimates . Compared to later pregnancy ultrasounds, early ultrasounds provide a more reliable gestational age estimation; discrepancies greater than 7 days in early gestation often result in using the ultrasound-derived date .

Fetal presentation and positioning significantly impact delivery outcomes. The vertex position (head first) is optimal as it aligns the body for smooth passage through the birth canal . In contrast, a breech presentation (buttocks/feet first) risks head entrapment, especially if born vaginally, increasing the danger of umbilical cord compression and subsequent oxygen deprivation . Occiput posterior position, although often not pathological, complicates labor by requiring more space for the head to pass . Abnormal positions may necessitate cesarean delivery to prevent potential trauma to the fetus and complications for the mother .

Variations in fetal presentation, such as breech or shoulder presentation, can necessitate assisted vaginal births or more commonly, cesarean sections due to the increased risk of complications like umbilical cord prolapse and head entrapment . Occiput posterior positions can also complicate vaginal delivery due to misalignment, requiring potentially instrumental assistance like forceps . Clinically, doctors assess the risks and benefits of vaginal versus surgical delivery, prioritize neonatal and maternal safety, and consider factors like fetal size, maternal pelvis proportions, and previous obstetrical history .

Certain fetal positions are more favorable due to anatomical congruence with the birth canal. The vertex presentation with occiput anterior positioning is optimal because the smallest diameter of the baby’s head aligns with the widest opening of the pelvis, facilitating smooth passage . An occiput posterior position, while not abnormal, presents challenges since the larger front circumference of the skull leads, potentially necessitating greater space for passage . This alignment with the birth canal dimensions minimizes complications like perineal tears or prolonged labor .

Different fetal presentations, such as breech or shoulder, complicate delivery due to misalignment with the birth canal, increasing risks of umbilical cord compression and head entrapment . In breech presentations, the head may struggle to pass after the body, risking oxygen deprivation . Shoulder presentations or transverse lie may require conversion to a cesarean delivery due to the impossibility of vaginal passage . Interventions include manual maneuvers to reposition the fetus or the use of obstetric tools like forceps, although cesarean sections are often preferred for safety .

The Ballard Score assesses gestational age by evaluating physical and neuromuscular maturity of the newborn within 4 days of birth, typically used within 24 hours . It is especially useful when obstetric data is unavailable or inconsistent. The score consolidates assessments into a total score that correlates with gestational age . Its strengths lie in its adaptability to extremely premature infants and its rapid application. However, its accuracy can be compromised by factors like maternal medications and neonatal conditions affecting neuromuscular responses, leading to potential over- or under-estimations depending on preterm status .

Accurately estimating gestational age is crucial for determining fetal development and scheduling timely interventions. The most reliable early method is first trimester ultrasound, correlating physical measurements with gestational age . However, errors may arise from irregular cycles or unknown conception dates. Late-pregnancy ultrasounds are less accurate due to variability in fetal growth rates . Discrepancies in gestational age estimation impact clinical decisions, influencing management of preterm labor or post-term pregnancy strategies . Therefore, a multi-faceted approach considering menstrual, ultrasound, and physical assessments is often necessary to ensure accurate age estimation .

The closure of fetal shunts, such as the ductus arteriosus and foramen ovale, is driven by the newborn's first breaths, which expand the lungs and decrease pulmonary vascular resistance. This increase in blood flow to the lungs raises left atrial pressure, prompting the closure of the foramen ovale . Meanwhile, increased oxygen levels and systemic resistance facilitate ductus arteriosus closure . The closure of these shunts is vital as it enables the segregation of oxygenated and deoxygenated blood, preventing hypoxia and ensuring effective pulmonary circulation and systemic oxygenation .

At birth, the newborn's circulatory system undergoes significant changes. The ductus arteriosus, which previously directed blood from the pulmonary artery to the aorta during fetal life, closes due to decreased pulmonary resistance and increased systemic pressure. This closure, along with the closing of the foramen ovale (a hole between the atria), completes the transition from fetal to newborn circulation . The closure of these shunts allows for the separation of oxygenated and deoxygenated blood, ensuring the baby's lungs can oxygenate blood effectively now that it is no longer receiving oxygen-rich blood from the placenta .

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