REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL FRANCISCO DE MIRANDA
P.N.F ENFERMERÍA INTEGRAL COMUNITARIO
PUNTO FIJO – ESTADO FALCON
Estudiar los Cambios Anatómicos de la Mujer Durante el desarrollo del
Embrión en cada una de sus Etapas.
DOCENTE:
AUTOR:
VALENTINA MEDINA
PUNTO FIJO JUNIO 2024
INTRODUCCIÓN
A lo largo de la vida de todo ser vivo pasa por diferentes etapas (nace, crece,
se reproduce y muere), en el caso del ser humano en la fase de la reproducción
queda a cargo específicamente de la mujer el hecho de traer a la vida a un nuevo
ser, se hace referencia al embarazo, que no es una cuestión o situación fácil de
enfrentar.
Cada uno de nosotros representamos una especie de maravilla.
Comenzamos nuestra vida en un instante no percibido, desconocido e insignificante
cuando un diminuto y sorprendente espermatozoide sumerge su cabeza en un ovulo
maduro.
El ovulo fecundado, o cigoto, es una de las células más grandes de que hay
en el cuerpo, con una gran cantidad de citoplasma, en relación con el material
nuclear. Después de la fecundación, el cigoto se divide mitóticamente en numerosas
células más pequeñas, proceso denominado segmentación.
Las funciones principales de la segmentación son distribuir los componentes
del citoplasma y reducir la cantidad de citoplasma en relación al núcleo en el enorme
cigoto. Esto se efectuara mediante una reducción en el tamaño de la célula a través
de la subdivisión y la formación del nuevo material nuclear.
La motivación que nos impulsó para la elección de este trabajo es que
tenemos la obligación de formarnos de todos los aspectos que tengan un auge para
la vida futura de nuestros alumnos, y esta fase de reproducción es imprescindible en
la vida de un ser humano.
La intención del trabajo es la de dar a conocer este tema, cuales son las
características mes a mes del embarazo, los cambios de la madre y del bebé así
como los cuidados que este proceso conlleva, a partir de un material didáctico
“maqueta de las etapas del embarazo” para poder llevar de la mejor manera el
proceso de enseñanza aprendizaje, para que nuestros alumnos tengan una visión
más profunda y una comprensión más factible sobre el tema.
EMBRIOGENESIS
Definición.
En la embriogénesis, el desarrollo del embrión lleva cerca de ocho semanas.
En este periodo, el producto de la concepción completa su etapa inicial de
desarrollo; a partir de entonces, pasa a conocerse como feto.
La embriogénesis supone que un conjunto de células componen el embrión
propiamente dicho, mientras que otro grupo posibilita la formación de los anexos
embrionarios (el corion y el amnios). Ya en las semanas iniciales, en el embrión se
empiezan a originar los futuros órganos.
Entre los anexos embrionarios y el embrión aparece la placenta, que está
vinculada al embrión a través del cordón umbilical. Dicho cordón sirve para la
eliminación de desechos y para el transporte de nutrientes y oxígeno al embrión.
De la Fecundación al Feto.
La embriogénesis comienza en la fecundación y termina cuando el embrión
pasa a llamarse «feto». Este primer paso, que también se conoce como
impregnación o concepción, supone que el espermatozoide se una al gameto
femenino: las estructuras internas del primero se adentran en el citoplasma del
segundo. A las cuatro horas de este momento el ADN de cada parte pasan a estar
organizados en pronúcleos, el cual tiene la mitad de cromosomas de uno normal, es
decir de otra célula cualquiera. Dos horas más tarde, los pronúcleos se acercan y en
su interior comienza a sintetizarse el ADN.
Cuando los pronúcleos alcanzan las dimensiones máximas, llega el momento
de la división celular y surge el cigoto, la célula que resulta de la unión de ambos
gametos. Se trata de un embrión de una sola célula. Recién sobre el final del primer
día surge uno bicelular, y su división continúa hasta que en el quinto día pasa a
llamarse blastocisto. Desde la segunda semana de la embriogénesis, el blastocisto
se entierra en el endometrio del útero. En este punto tiene lugar la llamada fase
lacunar, cuyo nombre hace referencia a unas lagunas que se forman entre las
células.
Otro hito tiene lugar en la cuarta semana, cuando surge el desarrollo de los
espacios donde más adelante estarán los órganos, aunque de una forma preliminar,
y se pliega el disco embrionario y el embrión adquiere un aspecto más parecido al
de un organismo vertebrado. Es un punto de inflexión, a partir del cual el crecimiento
se acelera de manera considerable.
Las siguientes cuatro semanas de la embriogénesis se conocen como periodo
embrionario. Es entonces que se forman los órganos y los tejidos partiendo de las
tres hojas embrionarias. Una de ellas se llama mesodermo, y se encarga de la
formación de diversas estructuras: el cordado forma la notocorda, un órgano que,
por ejemplo, participa del desarrollo del tubo neural; el somítico, las somitas,
responsables del esqueleto y el músculo, entre otras partes; el intermedio, las
gónadas y el aparato excretor; el latero-ventral, el aparato circulatorio; el precordal,
la mesénquima del rostro. Cuando se termina la embriogénesis, el bastocisto pasa a
llamarse «feto».
Fases de la Embriogénesis.
Es posible reconocer cuatro fases en la embriogénesis que, en los animales
vertebrados, se desarrollan de modo secuencial. Primero se lleva a cabo la
segmentación, que implica la división del cigoto mediante mitosis. Así el embrión se
convierte en blastocisto.
Luego llegan la gastrulación, la neurulación y la organogénesis. A cada paso,
el embrión gana complejidad y avanza en su progresión.
Cambios Progresivos.
La embriogénesis es un proceso fascinante que merece ser estudiado a
fondo. Ya sea que se logre un embarazo mediante técnicas de reproducción asistida
o de manera natural, conocer las etapas del desarrollo del embrión es fundamental.
En este trabajo exploraremos cada una de las fases de la embriogénesis,
como la gástrula, el gameto y la mórula, y analizaremos los exámenes prenatales
necesarios para garantizar un embarazo saludable.
6 Etapas de la Embriogénesis.
El proceso de embriogénesis involucra una serie de etapas que comienzan
con la fecundación y culminan en la formación del feto. Algunas de las fases clave
incluyen la formación del cigoto, la mórula, la gástrula, el blastocisto y, finalmente, el
embrión y el feto.
1- Fecundación
Después de un ciclo de menstruación normal, ocurre el desprendimiento de
uno de los óvulos del ovario luego de 14 días de la última fecha de la menstruación.
A este proceso de “liberación” se le conoce como ovulación.
Es en dicha fase de ovulación en la que el moco del cuello uterino se torna
más fluido y elástico, de manera que los espermatozoides puedan ingresar
fácilmente desplazándose por la vagina, mediante el cuello uterino. El recorrido
continúa hacia el interior del útero hasta llegar a las trompas de Falopio, donde se
produce la fecundación de forma natural. Aquí el espermatozoide se une con el
óvulo, dando lugar a un cigoto (óvulo fecundado).
2- Cigoto
Se trata de la etapa inicial de la embriogénesis, que ocurre inmediatamente
después de la fecundación. El cigoto es el resultado de la unión del óvulo y el
espermatozoide, lo que crea una única célula con el material genético de ambos
progenitores. Esta célula tiene la capacidad de dividirse y desarrollarse en un
organismo completo.
Durante el trayecto del cigoto a través de las trompas de Falopio hacia el
útero, que tarda aproximadamente de 3 a 5 días, las células se dividen mediante un
proceso llamado mitosis.
A medida que avanza la división celular, el cigoto se transforma en una
estructura multicelular denominada mórula. Posteriormente, esta continúa
dividiéndose hasta formar una estructura hueca llamada blastocisto, que se
implantará en el útero y dará inicio a la etapa embrionaria.
3- Mórula
A medida que el cigoto desciende por las trompas de Falopio hacia el útero,
sus células se dividen y se forma una estructura compacta llamada mórula. Esta
fase ocurre aproximadamente de 3 a 5 días después de la fecundación.
El término “mórula” proviene del latín “morula”, que significa “mora” o
“frambuesa”, debido a su apariencia redondeada y compacta, similar a una fruta.
Durante esta etapa, las células son prácticamente indiferenciadas y totipotentes, lo
que significa que tienen la capacidad de dar lugar a cualquier tipo de célula del
organismo.
A medida que las células de la mórula siguen dividiéndose, comienzan a
reorganizarse y a diferenciarse en dos grupos: el embrioblasto, que dará lugar al
embrión propiamente dicho, y el trofoblasto, que formará parte de la placenta y otras
estructuras de soporte.
4- Blastocisto
El embrión en desarrollo continúa dividiéndose hasta que toma la forma de un
blastocisto, una estructura hueca que se implantará en el revestimiento del útero
aproximadamente 6 días después de la fecundación.
El blastocisto tiene una zona engrosada que dará lugar al embrión, mientras
que las células externas se convertirán en la placenta.
5- Gástrula
En la etapa de gástrula, las células del embrión en desarrollo comienzan a
organizarse en capas distintas, lo que dará lugar a la formación de diferentes tejidos
y órganos. Este proceso es esencial para el desarrollo de estructuras anatómicas y
funcionales en el embrión.
6- Embrión
La embriogénesis es una etapa crucial en el crecimiento de un nuevo ser
humano. Esta fase comienza después de la implantación del blastocisto en el útero,
alrededor de la segunda semana después de la fecundación, y se extiende hasta
aproximadamente la décima semana de embarazo.
Durante dicho periodo, el embrión experimenta una rápida diferenciación
celular y especialización que dará lugar a la formación de los órganos y estructuras
fundamentales del cuerpo humano.
El embrión se desarrolla dentro del saco amniótico, que lo protege y le
proporciona el entorno adecuado para su crecimiento. Algunos eventos cruciales en
la fase embrionaria incluyen la formación del tubo neural, que dará lugar al cerebro y
la médula espinal, el desarrollo del corazón y los vasos sanguíneos, y la aparición de
los primeros glóbulos rojos o eritrocitos.
A medida que avanza la etapa embrionaria, las estructuras externas y las
características específicas del futuro bebé comienzan a tomar forma, sentando las
bases para la siguiente etapa: el desarrollo fetal.
En la etapa posterior a la embriogénesis encontramos la formación del feto y
abarca desde la undécima semana de embarazo hasta el nacimiento. Durante esta
fase, el feto continúa creciendo y madurando, y sus órganos y sistemas corporales
se perfeccionan y se preparan para funcionar fuera del útero materno.
Durante el desarrollo fetal, se producen cambios notables en el tamaño y la
forma del feto, y sus características faciales y corporales se vuelven más definidas.
El sistema nervioso central sigue madurando, y el cerebro experimenta un rápido
crecimiento. Los órganos internos, como los pulmones, el hígado y los riñones,
continúan desarrollándose y madurando, mientras que el sistema circulatorio y el
corazón aumentan su capacidad para bombear sangre de manera eficiente.
Además, el feto desarrolla la capacidad de realizar movimientos conocidos
como “movimientos fetales” o “pataditas”–, que son un indicador importante de su
bienestar. A medida que se acerca el final del embarazo, el feto adquiere la posición
adecuada para el nacimiento y se prepara para su entrada en el mundo exterior.
Circulación fetal
Durante el embarazo, el sistema circulatorio fetal no funciona como lo hace
después del nacimiento:
El feto se encuentra conectado por el cordón umbilical a la placenta, órgano
que se desarrolla e implanta en el útero de la madre durante el embarazo.
A través de los vasos sanguíneos del cordón umbilical, el feto recibe de la
madre la nutrición, el oxígeno y las funciones vitales indispensables para su
desarrollo mediante la placenta.
Los productos de desecho y el dióxido de carbono del feto se envían al
sistema circulatorio de la madre a través del cordón umbilical y la placenta
para su eliminación.
El sistema circulatorio fetal utiliza tres derivaciones, que son pequeños
pasajes que transportan la sangre que necesita ser oxigenada. El objetivo de estas
derivaciones es circunvalar ciertas partes del cuerpo —especialmente los pulmones
y el hígado— que aún no se desarrollaron completamente mientras el feto se
encuentra dentro del útero. Las derivaciones que circunvalan los pulmones se
llaman forámenes ovales, que transportan la sangre desde la aurícula derecha del
corazón hasta la aurícula izquierda, y el ductus arteriosus, que transporta la sangre
desde las arterias pulmonares hasta la aorta.
El oxígeno y los nutrientes de la sangre de la madre se transfieren al feto
mediante la placenta. La sangre enriquecida fluye a través del cordón umbilical hasta
el hígado y se divide en tres ramas. Luego, la sangre llega a la vena cava inferior,
una vena principal conectada al corazón. La mayor parte de la sangre pasa por el
ductus venosus, otra derivación que transporta sangre altamente oxigenada a través
del hígado hasta la vena cava inferior y luego hacia la aurícula derecha del corazón.
Una cantidad pequeña de esta sangre va directo al hígado para brindarle el oxígeno
y los nutrientes que necesita.
Los desechos de la sangre fetal se transfieren nuevamente a la sangre de la
madre mediante la placenta. Dentro del corazón fetal:
La sangre ingresa a la aurícula derecha, la cavidad superior derecha del
corazón. Cuando la sangre ingresa a la aurícula derecha, la mayor parte de
esta fluye a través del foramen oval hasta la aurícula izquierda.
Luego, la sangre pasa al ventrículo izquierdo (cavidad inferior del corazón) y a
la aorta (la arteria grande que viene del corazón).
Desde la aorta, la sangre, además de enviarse al corazón mismo, se envía al
cerebro y a las extremidades superiores. Luego de circular allí, la sangre
regresa a la aurícula derecha del corazón a través de la vena cava superior.
Muy poca cantidad de esta sangre menos oxigenada se mezcla con la sangre
oxigenada y, en vez de regresar a través del foramen oval, ingresa al
ventrículo derecho.
Esta sangre menos oxigenada es bombeada desde el ventrículo derecho
hasta la aorta. Una pequeña cantidad de sangre continúa hasta los pulmones.
La mayor parte de esta sangre es derivada a través del ductus arteriosus
hasta la aorta descendiente.
Luego, esta sangre ingresa a las arterias umbilicales y fluye dentro de la
placenta. En la placenta, el dióxido de carbono y los desechos se liberan
dentro del sistema circulatorio de la madre, y el oxígeno y los nutrientes de la
sangre de la madre se liberan dentro de la sangre del feto.
Al nacer, el cordón umbilical se corta y el bebé ya no recibe oxígeno y
nutrientes de la madre. Los pulmones comienzan a expandirse con las primeras
respiraciones. A medida que se expanden los pulmones, el fluido de los alvéolos
desaparece. Un aumento en la presión sanguínea del bebé y una reducción
importante en la presión pulmonar minimiza la necesidad del ductus arteriosus para
derivar la sangre. Estos cambios permiten que la derivación se cierre. Estos cambios
aumentan la presión en la aurícula izquierda del corazón, la cual minimiza la presión
de la aurícula derecha. El cambio de presión permite que el foramen oval se cierre.
Circulación de la sangre luego del nacimiento
El cierre del ductus arteriosus y el foramen oval completan la transición de la
circulación fetal a la circulación del recién nacido.
Presentación, posición y situación fetal.
Variaciones en la posición y en la presentación del feto
Durante el embarazo, el feto se puede colocar de muchas maneras diferentes
dentro del útero de la madre. El feto puede estar con la cabeza hacia arriba o hacia
abajo o mirando hacia la espalda o hacia la parte frontal de la madre. Al principio, el
feto puede moverse fácilmente o cambiar de posición a medida que la madre se
mueve. Hacia el final del embarazo, el feto es más grande, tiene menos espacio
para moverse y permanece en una determinada posición. La posición del feto tiene
un efecto importante en el parto y, para ciertas posiciones, se requiere un parto por
cesárea. Existen términos médicos que describen con precisión la posición del feto,
y la identificación de la posición fetal ayuda a los médicos a anticipar posibles
dificultades durante el parto.
La presentación se refiere a la parte del cuerpo del feto que sale primero por
el canal del parto. Por lo general la cabeza marca el camino, pero a veces las nalgas
(presentación de nalgas), el hombro o la cara son los que marcan el camino.
La posición se refiere a si el feto está mirando hacia atrás (occipucio anterior)
o hacia delante (occipucio posterior). El occipucio es un hueso situado en la parte
posterior de la cabeza del bebé. Por lo tanto, mirar hacia atrás se denomina
occipucio anterior (mirar hacia la espalda de la madre y hacia abajo cuando la madre
se tumba boca arriba). Mirar hacia delante se denomina occipucio posterior (mirando
hacia el hueso púbico de la madre y hacia arriba cuando la madre se acuesta boca
arriba).
La situación se refiere al ángulo que forma el feto en relación con la madre y
el útero. La situación en la se sigue el eje arriba-abajo (con la columna vertebral del
bebé paralela a la columna vertebral de la madre, llamada situación longitudinal) es
normal, pero a veces la situación es lateral (transversal) o en ángulo (oblicua).
Para estos aspectos de la posición fetal, la combinación que es más
frecuente, segura y fácil de realizar para la madre es la siguiente:
La cabeza primero (llamada presentación en vértex o cefálica)
Orientado hacia atrás (posición anterior del occipucio)
Columna vertebral paralela a la columna vertebral de la madre (posición
longitudinal)
Cuello flexionado hacia adelante con la barbilla metida
Los brazos cruzados sobre el pecho
Si el feto está en una posición, situación o presentación diferentes, el parto
puede ser más difícil y un parto vaginal normal puede no ser posible. Las variaciones
en la presentación y la posición fetales pueden ocurrir cuando:
El feto es demasiado grande para la pelvis de la madre (desproporción
fetopélvica).
El útero tiene una forma anormal o contiene crecimientos como fibromas.
El feto tiene un defecto congénito (de nacimiento).
Hay más de un feto (gestación múltiple).
Hacia el final del embarazo, el feto se coloca en posición de parto.
Normalmente, la presentación es en vértice (cabeza primero) y la posición es
occipucio anterior (mirando hacia la columna vertebral de la embarazada) y con la
cara y el cuerpo en ángulo hacia un lado y el cuello flexionado.
Las variaciones en las presentaciones fetales incluyen cara, frente, nalgas y
hombro. La posición posterior del occipucio (mirando hacia delante, hacia el hueso
púbico de la madre) es menos frecuente que la posición anterior del occipucio
(mirando hacia atrás, hacia la columna vertebral de la madre).
Variaciones en la posición y en la presentación del feto con frecuencia se producen
algunas variaciones en la posición y la presentación que dificultan el parto:
Presentación occípito-posterior.
En la posición occipucio posterior (a veces denominada cara al sol), el feto
presenta la cabeza (presentación del vértice) pero está mirando hacia adelante
(hacia el hueso púbico de la madre, es decir, hacia arriba cuando la madre se tumba
boca arriba). Esta es una posición muy común que no es anormal pero sí hace que
el parto sea más difícil que cuando el feto está en la posición anterior del occipucio
(mirando hacia la columna vertebral de la madre, es decir, hacia abajo cuando la
madre se acuesta boca arriba).
Cuando el feto mira hacia arriba, el cuello suele estar enderezado en lugar de
flexionado, lo que requiere más espacio para que la cabeza pase a través del canal
del parto. Puede ser necesario un parto asistido por un dispositivo de vacío
(ventosa) o fórceps o bien un parto por cesárea.
Presentación de nalgas
En la presentación de nalgas, las nalgas del bebé o, a veces, los pies se
colocan para dar a luz primero (antes de la cabeza). Cuando nacen por vía vaginal,
los bebés que vienen de nalgas corren más riesgo de lesiones o incluso de muerte
que los que se presentan de cabeza.
El motivo del riesgo para los bebés en la presentación de nalgas es que las
caderas y las nalgas del bebé no son tan anchas como la cabeza. Por lo tanto,
cuando las caderas y las nalgas pasan primero por el cuello uterino, el conducto
puede no ser lo suficientemente ancho como para que la cabeza lo atraviese.
Además, cuando la cabeza sigue a las nalgas, el cuello puede flexionarse
ligeramente hacia atrás. La posición en la que el cuello está inclinado hacia atrás
aumenta el ancho requerido para el parto en comparación con la posición en la que
el cuello está inclinado hacia adelante con la barbilla metida, que es la posición más
fácil para el parto. Por lo tanto, el cuerpo del bebé puede ser expulsado y la cabeza
puede quedar atrapada y no ser capaz de pasar a través del canal del parto. Cuando
la cabeza del bebé queda atrapada, hace presión sobre el cordón umbilical en el
canal del parto, por lo que el bebé recibe muy poco oxígeno. El daño cerebral debido
a la falta de oxígeno es más frecuente entre los recién nacidos que vienen de nalgas
que entre los que se presentan de cabeza.
En un primer parto, estos problemas se pueden producir con más frecuencia
porque los tejidos de la madre no se han distendido por partos previos. Debido al
riesgo de lesiones o incluso de muerte del bebé, se prefiere la cesárea cuando el
feto se presenta de nalgas, a menos que el médico tenga mucha experiencia en este
tipo de partos o bien no se disponga de una instalación o un equipo adecuados para
realizar una cesárea de forma segura. La presentación de nalgas es más probable
en las circunstancias siguientes:
El parto comienza demasiado pronto (trabajo de parto prematuro).
Hay más de un feto (gestación múltiple).
El útero tiene una forma anormal o contiene crecimientos anormales como
fibromas.
El feto tiene un defecto congénito (de nacimiento).
A veces, el médico puede girar al feto antes de que comience el parto para
que presente la cabeza primero mediante un procedimiento que consiste en
presionar el abdomen de la mujer embarazada y tratar de darle la vuelta al bebé. La
maniobra en la que se trata de dar la vuelta al bebé se llama versión cefálica externa
y generalmente se realiza a las 37 o 38 semanas de embarazo. A veces a las
mujeres se les administra un medicamento (como terbutalina) durante el
procedimiento para prevenir las contracciones.
Otras presentaciones.
En la presentación facial (de cara), el cuello del bebé se arquea hacia atrás,
de modo que la cara se presenta primero en lugar de la parte superior de la
cabeza.
En la presentación de frente, el cuello se arquea menos y la frente se
presenta primero.
Por lo general, el feto no permanece en presentación de cara o de frente.
Estas presentaciones a menudo cambian a una presentación en vértice (parte
superior de la cabeza) antes o durante el parto. Si no lo hacen, generalmente se
recomienda una cesárea.
En la posición transversal, el feto está cruzado horizontalmente a lo largo del
canal del parto y presenta primero los hombros. En este caso se realiza una
cesárea, a menos que el feto sea el segundo de un parto gemelar. En tal
caso, se puede dar la vuelta al feto para que nazca por la vagina.
Planos de Hodge en el Embarazo.
Los planos de Hodge evalúan la posición del feto en la pelvis de la madre son
un sistema de evaluación que utilizan los médicos obstetras al examinar a las
mujeres embarazadas, para determinar la posición del feto en su trayectoria hacia el
canal de parto. A través del tacto vaginal y otras maniobras, el facultativo puede
descubrir el grado de descenso del bebé para cuando deba salir por la vagina.
Son cuatro planos numerados de arriba abajo, comenzando en la parte
superior de la pelvis y terminando en la zona inferior. Los planos de Hodge ayudan a
dividir imaginariamente la pelvis de la madre, para calcular la ubicación del feto y la
posición de su cabecita.
Realización de los planos de Hodge.
Para realizar esta medición se debe conocer bien la anatomía de la mujer y el
área de la pelvis. Es una zona del cuerpo que se encuentra delimitada por los
huesos situados debajo del tronco y que alberga los órganos reproductores.
Lo que hacen los médicos es trazar cuatro líneas imaginarias y paralelas
desde distintos puntos específicos en las cuatro partes divididas. Mediante el tacto
vaginal y las maniobras de Leopold se pueden contrastar estas zonas para evaluar
el nivel de descenso y el posicionamiento fetal.
Los cuatro planos de Hodge.
1. Primer plano
Este plano se inicia desde el borde superior de la sínfisis del pubis hasta la
unión de la quinta vértebra lumbar o la parte posterior del hueso sacro. El médico
analizará si la cabeza del feto está ubicada adecuadamente en esta área. El obstetra
puede completar la acción con la Tercera Maniobra de Leopold, mediante una
exploración manual para conocer la situación del polo fetal inferior localizado en la
pelvis.
2. Segundo plano
Es una línea imaginaria ubicada entre la cara anterior de la segunda vértebra
sacra y el borde inferior de la sínfisis del pubis. Cuando la cabeza del bebé está
situada en el segundo plano, se dice que la misma se encuentra fija o insinuada. Si
la presentación fetal está fija, se puede establecer la actitud fetal con la Cuarta
Maniobra de Leopold.
3. Tercer plano.
En esta sección la línea cruza de forma paralela a sus antecesoras, por eso
se presenta como una recta que divide ambas espinas ciáticas, que están en los
huesos laterales de la pelvis. Específicamente, va desde la cara anterior de la
tercera vértebra sacra hasta el isquion.
En el momento en que la presentación fetal alcanza esta sección se dice que
se encuentra encajada. Esto se puede comprobar fácilmente mediante las
Maniobras de Leopold o un tacto vaginal.
Los bebés ubicados en el tercer plano están próximos al nacimiento. Casi
siempre su cabeza se sitúa en esta sección cuando la dilatación ha alcanzado una
fase activa.
4. Cuarto plano.
El último plano se inicia desde la parte posterior del vértice del hueso sacro.
Se observa como una línea paralela a las anteriores que pasa por encima de la
punta del coxis. En términos médicos, se dice que la presentación fetal está muy
encajada cuando alcanza este último plano. Para entonces, ya el bebé está a punto
de nacer.
La cabeza del niño se percibe fácilmente mediante el tacto vaginal, e incluso
se puede apreciar un abombamiento de las membranas si aún están intactas. La
cabeza se observa sin problemas si las membranas están rotas.
Si bien los planos de Hodge forman parte de la terminología y los
conocimientos médicos, las futuras madres también pueden acercarse a los
conceptos básicos de este sistema de evaluación. De este modo, estarán más
preparadas cuando acudan a las consultas con el obstetra. Además, la información
da seguridad. Así, las embarazadas se sentirán más tranquilas sabiendo que la
ubicación de su bebé es la adecuada, y que no representará ningún problema
cuando llegue el momento del parto.
Relación Afectiva Materna Fetal.
La placenta es un órgano con multitud de funciones y de vital importancia en
el embarazo para el desarrollo y crecimiento del bebé.
El bebé se encuentra protegido y envueltoentre la membrana de la bolsa de
las aguas, el líquido amniótico y la placenta. Esto crea un ambiente estéril y con una
temperatura controlada, manteniéndolo seguro y aislado de golpes, cambios bruscos
de temperatura, etc.
Se encarga de excretar los productos de deshecho fetales. El feto, transfiere a
su madre los productos de deshecho que produce su metabolismo y que no puede
eliminar por sí solo.
El la placenta se produce el intercambio de nutrientes entre la circulación
mamá y bebé, como agua, electrolitos, glucosa, etc. Y el intercambio de gases,
como O2 y CO2.
Tiene función inmunológica. Esto significa que transmite al bebé anticuerpos
de la madre, dotándole de inmunidad pasiva.
Es un buen filtro que impide que lleguen al bebé multitud de sustancias
tóxicas: parásitos, virus, bacterias… Aunque a través de ella también pueden llegar
al bebé directamente agentes como el tabaco, el alcohol, ciertos fármacos o
enfermedades como rubeola o la toxoplasmosis.
La placenta se encarga de producir hormonas como la HCG, que permite el
embarazo en sus primeras etapas; la progesterona, que mantiene y protege el
embarazo; estrógenos que ayudan al crecimiento del útero y lactógeno placentario
(LPH), que aumenta la disponibilidad de glucosa en el bebé e impide que entre en
las células maternas.
Funciones del Canal Placentario.
La Placenta.
La placenta es un órgano que se desarrolla durante el embarazo dentro del
útero. Es responsable de proporcionar oxígeno y nutrientes al feto, así como de
remover las sustancias de desecho como el dióxido de carbono. La placenta está
formada por componentes fetales (mesénquima, epitelio del corion y endotelio
capilar) y maternos (tejido conectivo, mucosa uterina y endotelio capilar).
En este trabajo estudiamos la anatomía y fisiología canal placentario, así
como algunas correlaciones clínicas.
Definición de la Placenta.
Órgano con forma de disco que se desarrolla en el útero durante el embarazo
y permite el intercambio metabólico entre la madre y el feto
Funciones de la Placenta.
Respiración fetal, nutrición y excreción
Protección fetal e inmunidad
Endocrina (producción hormonal).
Estructura
Cara fetal (placa coriónica) con el cordón umbilical
Cara materna (placa basal)
Cara fetal canal placentario
Cara materna canal placentario
Anatomía del canal Placentario.
La placenta suele presentar una forma circular, discoide. Al final de la
gestación, tiene un diámetro aproximado de 22 cm, un espesor central de 2.5cm y
un peso de alrededor de 470 gr. La espesura placentaria es generalmente
proporcional a la edad gestacional. La placenta suele ubicarse a lo largo de la pared
anterior o posterior del útero y puede expandirse a la pared lateral con el curso del
embarazo.
De acuerdo a su posición, pueden reconocerse cuatro principales tipos de
placenta:
Anterior: la placenta se encuentra adosada a la pared anterior del útero.
Posterior: la placenta está ubicada en relación a la pared posterior del útero.
Fúndica: se ubica en relación con la pared superior del útero, llamada fundus
o fondo uterino.
Encontramos dos caras canal placentario, la cara materna (placa basal) y la
cara fetal (placa coriónica).
1. Cara fetal del canal placentario
2. Membrana amniocoriónica (Amniochorion)
3. Cordón umbilical (Funiculus umbilicalis);
4. Membrana amniocoriónica Amniochorion
La cara fetal del canal placentario (o placa coriónica) está cubierta por el
amnios, o membrana amniótica, que le da a esta una apariencia brillante. La
membrana amniótica secreta líquido amniótico que sirve como protección y
amortiguación para el feto, mientras que también facilita el intercambio de sustancias
entre la madre y este.
Debajo del amnios está el corion, una membrana gruesa continua con el
revestimiento de la pared uterina. El corion contiene a los vasos coriónicos que a su
vez son continuos con los vasos del cordón umbilical. Surgiendo desde el corion
están las vellosidades coriónicas que contienen una red de capilares fetales,
permitiendo un área máxima de contacto con la sangre materna. El intercambio de
sustancias entre la circulación fetal y materna ocurren en el espacio intervelloso.
Cabe resaltar que la placenta y membranas placentarias (amnios y corion)
son fundamentales para el desarrollo y evolución del embarazo. Una alteración canal
placentario o sus membranas asociadas traerán diferentes tipos de consecuencias,
como se detalla en la sección de correlaciones clínicas.
El cordón umbilical, que es la conexión entre la placenta y el feto, se inserta
en una posición ligeramente excéntrica en la placa coriónica. Este contiene una vena
(la vena umbilical) que transporta nutrientes y oxígeno canal placentario al feto y dos
arterias (las arterias umbilicales) que transportan los productos de desecho del feto
de vuelta a la placenta.
La cara materna canal placentario, o placa basal, es una cara artificial que
surge de la separación de la placenta de la pared uterina durante el parto. Esta cara
está compuesta por la decidua, endometrio modificado o especializado (o
revestimiento mucoso del útero) que se forma en preparación para el embarazo.
Este da un aspecto rojo oscuro, parecido a la sangre, a la cara materna del canal
placentario. Incrustadas en la decidua se encuentran las venas y arterias
endometriales maternas.
También se encuentran visibles en la cara materna del canal placentario
pequeñas regiones de elevaciones denominadas lóbulos o cotiledones placentarios
(aproximadamente de 10 a 40), los cuales están separados por surcos. Dentro canal
placentario, los surcos corresponden a los septos placentarios. Cada cotiledón
visible en la cara materna corresponde a la posición de los árboles coriónicos que
surgen de la placa coriónica.
Funciones canal placentario
La placenta juega un papel esencial durante el embarazo. Es el responsable
por proporcionar nutrición y oxígeno al feto así como remover el material de desecho
y el dióxido de carbono. También es responsable por crear una separación entre las
circulaciones materna y fetal conocida como barrera placentaria, la cual permite
también el intercambio de sustancias por varios mecanismos entre los principales se
encuentran la difusión simple que permite el intercambio de iones como cloro, sodio,
potasio, etc y la difusión facilitada que permite el paso de glucosa de la madre al feto
y de lactatos del feto a la madre, estos mecanismos no usan energía para su
proceso. Además de esto, la placenta protege al feto de infecciones y otras
alteraciones maternas, mientras colabora en el desarrollo del sistema inmune fetal.
Además, este órgano tiene una función endocrina al secretar hormonas (tales como
la gonadotrofina coriónica humana - hCG) que actúa en el embarazo, metabolismo,
crecimiento fetal y parto.
La Edad Gestacional.
Esta se define por lo general de manera imprecisa como el número de
semanas entre el primer día del último período menstrual normal de la madre y la
fecha del parto. Más exactamente, la edad gestacional es la diferencia entre 14 días
antes de la fecha de concepción y el día del parto. Sin embargo, la determinación de
la edad gestacional basada en el último período menstrual puede ser inexacta si la
madre tiene menstruaciones irregulares. La edad gestacional no es la edad
embriológica real del feto, pero es el valor estándar universal entre los obstetras y
los neonatólogos para evaluar la maduración fetal.
La edad embriológica es el tiempo transcurrido desde la fecha de concepción
hasta la fecha de parto y 2 semanas menor que la edad gestacional. Las mujeres
pueden estimar la fecha de concepción en función de la fecha de ovulación, tal como
lo identifican las pruebas hormonales en el hogar y/o las mediciones de la
temperatura corporal basal. Sin embargo, la fecha de concepción se confirma
definitivamente cuando se utiliza fertilización in vitro u otras técnicas de reproducción
[Link] estimaciones de la edad gestacional pueden basarse en:
Primer día del último período menstrual y duración del ciclo
Fecha de concepción
Ecografía fetal
Parámetros físicos después del nacimiento (p. ej., con la puntuación de
Ballard)
La fecha estimada de parto es la fecha de nacimiento esperada (la fecha de
parto). La fecha estimada de parto se puede calcular como:
Fecha de concepción + 266 días
Fecha de última menstruación (FUM) + 280 días (40 semanas) para mujeres
con ciclos menstruales regulares de 28 días.
La FUM + 280 días + (duración del ciclo - 28 días) para mujeres con ciclos
menstruales regulares que no sean de 28 días de duración.
Cuando los períodos son regulares y se registran contemporáneamente, la
historia menstrual es relativamente fiable. Las mediciones ecográficas del feto en el
primer trimestre proporcionan la estimación más precisa de la edad gestacional
cuando se carece de otros datos o estos son poco fiables. Cuando la fecha de la
concepción se desconoce y los ciclos menstruales son irregulares, no son fiables o
no está disponibles información sobre ellos, la ecografía puede ser la única fuente
para estimar la fecha estimada de parto. En los casos en los cuales la fecha
estimada de parto se calcula a partir de los datos de los ciclos menstruales se
recomienda utilizar la fecha ecográfica si difiere de la fecha calculada por: A ≥ 8 6/7
semanas de edad gestacional: > 5 días; Entre las semanas 9 y 13 6/7 semanas de
edad gestacional: > 7 días.
Debido a que las estimaciones ecográficas son menos precisas más adelante
en el embarazo, los resultados ecográficos del segundo y el tercer trimestre rara vez
deben utilizarse para revisar los realizados durante el primer trimestre.
Los médicos utilizan los hallazgos en el examen físico del recién nacido para
estimar la edad gestacional a través de la nueva puntuación de Ballard. La
puntuación de Ballard solo es precisa dentro de más o menos 2 semanas. Se ha
encontrado que las evaluaciones clínicas de la edad gestacional del recién nacido
sobrestiman la edad gestacional en los recién nacidos pretérmino y subestiman la
edad gestacional en los lactantes pequeños para la edad gestacional. Por lo tanto, la
evaluación de la edad gestacional mediante el examen físico se debe utilizar para
asignar la edad gestacional y para tomar decisiones respecto de la atención solo
cuando no hay información obstétrica fiable sobre la fecha estimada del parto o si
hay una discrepancia importante entre la edad gestacional definida obstétricamente
y los hallazgos en e examen físico.
La escala de Ballard se basa en la madurez física y neuromuscular del recién
nacido y se puede utilizar hasta 4 días después del nacimiento (en la práctica, la
escala de Ballard se utiliza generalmente en las primeras 24 horas). Los
componentes neuromusculares son más consistentes con el tiempo debido a que los
componentes físicos maduran rápidamente después del nacimiento. Sin embargo,
los componentes neuromusculares pueden ser afectados por la enfermedad y las
drogas (p. ej., el sulfato de magnesio administrado durante el parto).
La edad gestacional y los parámetros de crecimiento ayudan a identificar el
riesgo de patología neonatal. La edad gestacional es el principal determinante de la
madurez de los órganos.
Calculadora Clínica,
Gestación del embarazo por UPM y biometría fetal por ecografía
La fecha estimada de parto es la fecha de nacimiento esperada (la
fecha de parto). La fecha estimada de parto se puede calcular como
Fecha de concepción + 266 días
Fecha de última menstruación (FUM) + 280 días (40 semanas) para
mujeres con ciclos menstruales regulares de 28 días
La FUM + 280 días + (duración del ciclo - 28 días) para mujeres con
ciclos menstruales regulares que no sean de 28 días de duración
Cuando los períodos son regulares y se registran contemporáneamente, la
historia menstrual es relativamente fiable.
Las mediciones ecográficas del feto en el primer trimestre proporcionan la
estimación más precisa de la edad gestacional cuando se carece de otros datos o
estos son poco fiables. Cuando la fecha de la concepción se desconoce y los ciclos
menstruales son irregulares, no son fiables o no está disponibles información sobre
ellos, la ecografía puede ser la única fuente para estimar la fecha estimada de parto.
En los casos en los cuales la fecha estimada de parto se calcula a partir de los datos
de los ciclos menstruales se recomienda utilizar la fecha ecográfica si difiere de la
fecha calculada por:
A ≥ 8 6/7 semanas de edad gestacional: > 5 días
Entre las semanas 9 y 13 6/7 semanas de edad gestacional: > 7 días
Debido a que las estimaciones ecográficas son menos precisas más adelante
en el embarazo, los resultados ecográficos del segundo y el tercer trimestre rara vez
deben utilizarse para revisar los realizados durante el primer trimestre.
Los médicos utilizan los hallazgos en el examen físico del recién nacido para
estimar la edad gestacional a través de la nueva puntuación de Ballard. La
puntuación de Ballard solo es precisa dentro de más o menos 2 semanas. Se ha
encontrado que las evaluaciones clínicas de la edad gestacional del recién nacido
sobrestiman la edad gestacional en los recién nacidos pretérmino y subestiman la
edad gestacional en los lactantes pequeños para la edad gestacional (1). Por lo
tanto, la evaluación de la edad gestacional mediante el examen físico se debe
utilizar para asignar la edad gestacional y para tomar decisiones respecto de la
atención solo cuando no hay información obstétrica fiable sobre la fecha estimada
del parto o si hay una discrepancia importante entre la edad gestacional definida
obstétricamente y los hallazgos en e examen físico.
La escala de Ballard se basa en la madurez física y neuromuscular del recién
nacido y se puede utilizar hasta 4 días después del nacimiento (en la práctica, la
escala de Ballard se utiliza generalmente en las primeras 24 horas). Los
componentes neuromusculares son más consistentes con el tiempo debido a que los
componentes físicos maduran rápidamente después del nacimiento. Sin embargo,
los componentes neuromusculares pueden ser afectados por la enfermedad y las
drogas (p. ej., el sulfato de magnesio administrado durante el parto).
Evaluación de la edad gestacional: nueva escala de Ballard
Para obtener la puntuación total, se suman las puntuaciones de los dominios
neuromuscular y físico.
(Adaptado de Ballard JL, Khoury JC, Wedig K, et al: New Ballard score,
expanded to include extremely premature infants. Pediatrics 119(3):417–423, 1991.
doi: 10.1016/s0022-3476(05)82056-6; used with permission of the CV Mosby
Company.)
Evaluación de la edad gestacional: nueva escala de Ballard sobre la base de
la edad gestacional, los recién nacidos se clasifican en (2)
Prematuro: < 34 semanas de edad gestacional
Pretérmino tardío: 34 a 36 6/7 semanas
A término temprano: 37 0/7 semanas a 38 6/7 semanas
A término completo: 39 0/7 semanas a 40 6/7 semanas
A término tardío: 41 0/7 semanas a 41 6/7 semanas
Postérmino: ≥ 42 0/7 semanas y más allá
La fecha probable de parto, ¿cuándo nacerá el bebé?
El parto a término puede darse entre las semanas 37 y 42
Entre los consejos del primer mes hemos explicado cómo calcular la fecha
probable de parto (FPP). Esta fecha, que siempre despierta curiosidad, es por
supuesto aproximada. Es un dato que se calcula por estadística: la mayoría de los
bebés nace entre esas semanas.
Todavía desconocemos muchos de los aspectos fundamentales que
desencadenan el comienzo del trabajo de parto y es imposible conocer la fecha
exacta, incluso cuando nos acerquemos al final del embarazo. La FPP coincide con
la semana 40, pero igual que ocurre, por ejemplo, con las encuestas preelectorales,
existe una “horquilla” o margen de error de unas 2 semanas arriba o abajo.
Se considera parto “a término”, es decir, en el momento adecuado, aquel que
se produce entre la semana 37 y 42. Por tanto, aunque la FPP se refiera a un día
concreto, sería óptimo que tu niño naciese entre 3 semanas antes y 2 semanas
después a dicha fecha.
¿Cómo se confirma la edad gestacional del bebé?
Hay un caso en el que la FPP no se calcula de acuerdo con la fecha de última
regla (FUR). Esto sucede cuando la edad gestacional ecográfica estimada en la
ecografía del primer trimestre es discrepante con la calculada por la FUR en al
menos 1 semana. Insistimos en el concepto del cálculo de la edad gestacional por la
ecografía del primer trimestre, ya que es en este momento en el que las medidas
fetales proporcionan un menor margen de error, de aproximadamente +/- 3 días.
Sin embargo, el cálculo gestacional realizado en ecografías posteriores tiene
un margen de error más amplio. Por ejemplo, en el tercer trimestre este error puede
ser de hasta +/- 2-3 semanas puesto que existe mucha mayor variabilidad de unos
fetos a otros en este momento que cuando comienza su desarrollo.
La mayoría de los informes ecográficos del tercer trimestre equipara las
mediciones fetales con las semanas de edad gestacional a la que corresponden
esas mediciones como media.
Edad gestacional del bebé
Ecografía bidimensional de un feto de 12 semanas: embrión con una longitud
de 57 milimetros
Esto no debe llevarte al error de recalcular tu FPP. Por ejemplo, si en la
ecografía del primer trimestre la edad gestacional calculada por ecografía coincidía
con la calculada según tu regla pero en la ecografía del tercer trimestre tu feto
corresponde a 2 semanas más de lo calculado por tu regla, no quiere decir que la
FPP se retrase 2 semanas, sino que tu feto es grande para la edad gestacional que
tiene. Es igual que si un niño de 13 años mide 1,80 metros: su talla corresponde a la
de una persona adulta, pero eso no modifica su edad.
CONCLUSIONES
Se ha logrado caracterizar el crecimiento, desarrollo y maduración en la etapa
prenatal hasta el recién nacido. Estos indicadores merecen una gran atención
debido a los riesgos que se presentan en dichas etapas, por lo que es necesario la
evaluación periódica del crecimiento del niño porque esta ofrece la posibilidad de
observar cómo ante una variación positiva de las condiciones de salud y nutrición,
mejoran los parámetros de su crecimiento .La nutrición durante las primeras etapas
del desarrollo es de gran importancia para el individuo, pero también para su propia
familia y para el futuro de la comunidad.
El crecimiento y el desarrollo son procesos dinámicos y esenciales de la
ontogenia humana la cual comprende a todos los eventos que ocurren entre el
comienzo y fin de la vida. La etapa prenatal se caracteriza por la complejidad,
precisión e integración de los procesos que ocurren durante este período. Los
principales acontecimientos son la fecundación, la implantación y la diferenciación.
De manera continua deviene de la etapa anterior; el crecimiento postnatal en su
inicio es muy rápido y fundamentalmente se manifiesta como de tipo hipertrófico. El
conocimiento del estado somático del recién nacido permite evaluar la continuidad
de los procesos de cambios tanto físicos como nutricionales que ocurren en esta
etapa. En la evaluación del crecimiento fetal al nacer, existen 3 áreas importantes:
por encima del límite superior normal, dentro del área normal y por debajo del límite
inferior normal. La nutrición de la mujer embarazada y lactante es indispensable en
estas etapas ya que va a influir en la adecuada evolución del feto, así como su
estado nutricional después de nacer Existen factores que influye en el retardo del
crecimiento, desarrollo y maduración intrauterino; estos pueden ser:
preconcepcionales como el nivel socioeconómico, la edad materna y los
antecedentes obstétricos desfavorables y concepcionales como el aumento de peso
durante la gestación, el hábito de fumar, el consumo de alcohol, consumo de drogas,
hipertensión crónica y preclampsia, diabetes, infecciones, hemorragias y anemias.
BIBLIOGRAFÍA
[Link]
[Link]
perinatales/edad-gestacional
[Link]
placenta
[Link]
[Link]
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parto/presentaci%C3%B3n,-posici%C3%B3n-y-situaci%C3%B3n-fetales-incluida-la-
presentaci%C3%B3n-de-nalgas
[Link]
parto/presentaci%C3%B3n,-posici%C3%B3n-y-situaci%C3%B3n-fetales-incluida-la-
presentaci%C3%B3n-de-nalgas#Prevenci%C3%B3n_v8949838_es
[Link]
crecimiento-fetal