Rinitis atrófica porcina
La rinitis atrófica es una enfermedad infecciosa porcina que se caracteriza por la secreción nasal serosa o
mucopurulenta, el acortamiento o deformación de la jeta, la atrofia de los cornetes nasales y una
reducción de la productividad.
ETIOLOGÍA
Es una enfermedad infecciosa del tracto respiratorio superior, causada por la bacteria Bordetella
bronchiseptica.
Cuando solo hay infección con B. bronchiseptica la atrofia de los cornetes nasales es no progresiva, pero
cuando hay coinfección con cepas toxigénicas de pasteurella Multocida, empeora gravemente el cuadro
clínico. Esta es responsable de la rintis artrófica progresiva.
En la RANP, la inmunidad calostral protege a los lechones frente al desarrollo de lesiones hasta
aproximadamente 3 semanas de edad. Entre 3-6 semanas es cuando es más susceptible de la infección y
desarrollo de lesiones. En una granja infectada podrían observarse cerdos con braquignatismo superior
(maxilar superior recortado) y leve atrofia de los cornetes. Normalmente las lesiones revierten a las 4
semanas de infección.
En la rinitis atrófica causada por ambas bacterias al mismo tiempo (RAP), los cerdos sufren una atrofia
progresiva y completa de los cornetes nasales. Existen tanto cepas toxigénicas como no toxigénica (A y
D respectivamente ) de P. multocida. Las de tipo D se aíslan con mayor frecuencia en la flora nasal y las
de tipo A en los pulmones. Tiene un fuerte impacto económico, provoca retraso en el crecimiento. La
cantidad de toxina liberada parece tener relación con el grado de las lesiones.
EPIDEMIOLOGÍA
Es una enfermedad con distribución mundial y que afecta sobre todo a las producciones intensivas
porcinas.
Factores dependientes del hospedador:
El estado inmune de los animales determina la aparición de los signos clínicos. Afecta tanto a lechones,
como cerdas reproductoras, en ocasiones afecta a adultos.
Los signos agudos ocurren entre las 3-8 semanas de vida.
Factores dependientes del medio ambiente:
El efecto nocivo del amoniaco predispone a los animales a paceder infecciones bacterianas por
Pasteurella spp. o Bordetella spp.
Otros factores predisponentes son:
- Hacinamiento
- Mezclas de animales
- Ciclos cerrados
- Control ambiental malo como altas temperaturas, ventilación escasa, polvo, alta humedad, etc.
- Mala higiene y desinfección de las instalaciones
PATOGENIA
B. bronchiseptica produce una exotoxina que da lugar a rinitis y degeneración de las células epiteliales.
La toxina de [Link] actúa sobre los cornetes ventrales provocando hiperplasia epitelial, atrofia de las
glándulas mucosas y osteólisis del cartílago que es sustituido por tejido conjuntivo, deformando la
cavidad nasal así dificultando el paso del aire.
Existen dos vías de transmisión principales:
- Transmisión vertical: ocurre cuando las cerdas reproductoras portadoras transmiten las bacterias a
los lechones durante la lactancia. No se puede transmitir ni a través del semen ni por trasplante
de embriones
- Transmisión horizontal: cuando los lechones infectados eliminan las bacterias por las heces a la
segunda o tercera semana post-destete. También se puede transmitir por aerosoles, siendo
afectados principalmente los lechones de 5 a 8 semanas de vida.
La concentración de amoniaco en el ambiente cumple un papel fundamental. Este gas es respirado por los
cerdos y tiene un efecto irritante sobre la mucosa respiratoria, lo que dificulta la acción de los cilios en la
eliminación de bacterias presentes en el tracto respiratorio.
CLÍNICA
En lechones de 3 a 4 semanas de edad, se observan frecuentemente episodios de estornudos y resoplidos,
coincidiendo con la disminución de la inmunidad maternal. Esta etapa puede estar acompañada de un
aumento en la secreción nasal. En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecerán en pocas
semanas sin complicaciones. Sin embargo, en lechones más jóvenes, estos síntomas pueden progresar
hacia una bronconeumonía, manifestándose con tos, ruidos respiratorios anormales y dificultad para
respirar.
Entre las 12 y 16 semanas de vida, debido a la acción de la dermonecrotoxina, pueden surgir problemas
como magnetismo superior o desviación del hocico, especialmente si la degeneración afecta de manera
desigual a cada lado. También se observan signos como lagrimeo y acumulación de suciedad alrededor de
los ojos debido a la obstrucción del conducto nasolacrimal, aunque estos no son indicativos por sí solos.
En casos más severos, se puede retrasar el crecimiento hasta en un 5-8%, y las lesiones más graves
afectan principalmente a la cavidad nasal y estructuras adyacentes. Se pueden notar diferentes grados de
atrofia en los cornetes nasales, siendo los ventrales los más afectados, e incluso pueden llegar a
desaparecer por completo. Además, puede observarse una desviación del tabique nasal que, si es bilateral,
puede provocar una desviación facial hacia arriba, y si es unilateral, la desviación será hacia un lado
específico.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la rinitis atrófica se basa en las observaciones clínicas y postmortem de cerdos
afectados, junto con el aislamiento y la caracterización de P. multocida y B. bronchiseptica. Con
frecuencia, el aislamiento de ambos microorganismos es complicado, debido al crecimiento más
abundante de otros. Los porcentajes de aislamiento han mejorado debido a la conservación de los hisopos
de las amígdalas y nasales a 4–8°C en un medio de transporte no nutritivo, y a la utilización de un medio
de cultivo selectivo.
Se pueden realizar cultivos y serología. Esta última podría ser útil para la detección de anticuerpos frente
a la toxina de P. multocida, pero esta es muy poco inmunógena en infecciones naturales.
Se utiliza la prueba ELISA ‘’sándwich’’ para demostrar la presencia de cepas productoras de toxina y
recientemente. Se están incorporando técnicas de PCR que permiten un diagnóstico más sensible y
específico.
CONTROL Y TTO
El control de la enfermedad es difícil ya que son microorganismos presentes en el ambiente.
Existen vacunas disponibles en el mercado con cepas inactivadas tanto de B. bronchiseptica como P.
multocida. Las vacunas previenen la aparición de la rinitis atrófica del cerdo, pero no eliminan la
enfermedad.
Las cerdas se vacunan entre 4 y 2 semanas antes del parto. Los lechones, se pueden vacunar entre 1 y 4
semanas de edad. En la inmunidad tiene un papel fundamental el calostro ya que contiene anticuerpos que
protegen a los cerdos los primeros días de vida.
Para el control de la enfermedad debemos evitar la salida o entrada de animales o materiales de otras
granjas con estado sanitario desconocido (lo que se conoce como todo adentro o todo fuera).
Otras mejoras en el manejo como una mejor ventilación, administración de alimento con menos polvo
que irrite menos la cavidad nasal y mejorar las condiciones de higiene y limpieza.
La inyección a lactantes de Ceftiofur cada 3-5 días con destetes a los 12-14 días, pueden llegar a eliminar
cepas toxigénicas de P. multocida si lo combinamos con la vacunación de reproductoras.
3.08.02_Rinitis_atrófica_porcina.pdf ([Link])
Rinitis atrófica porcina: ¿Cómo controlar esta enfermedad? ([Link])
Una revisión actualizada sobre la rinitis atrófica | PortalVeterinaria
Gripe porcina
La gripe porcina es una infección viral porcina altamente contagiosa causada por el virus de la influenza
A con una tasa de morbilidad de hasta el 100% y una tasa de mortalidad generalmente baja.
ETIOLOGÍA:
El virus causante, virus de la Influenza A pertenece a la familia Orthomyxoviridae.
Estos virus pueden cambiar gradualmente a través de mutaciones en sus genes de hemaglutinina y
neuraminidasa (llamado 'deriva antigénica'), lo que puede hacer que las respuestas inmunitarias existentes
sean menos efectivas.
Además, el reordenamiento genético entre diferentes virus de la influenza puede dar lugar a cambios más
rápidos (llamado 'cambio antigénico'), lo que puede generar nuevos virus capaces de evadir por completo
la inmunidad existente en su hospedador.
Los subtipos más comunes que causan la gripe porcina son H1N1, H1N2 y H3N2.
La supervivencia se ve afectada por la temperatura, pH, salinidad y presencia de materia orgánica.
Sobrevive durante mucho tiempo, sobre todo con bajas temperaturas. Es inactivado a 56ºC en 60 min.
El virus de la influenza A es susceptible a una variedad de desinfectantes, incluidos hipoclorito de sodio,
etanol al 70 %, agentes oxidantes, aldehídos, fenoles, solventes de lípidos, ácidos…
EPIDEMIOLOGÍA:
El virus entra en el hato por un cerdo infectado, una vez es infectado hasta el 100% de los animales
pueden enfermar, aunque la mayoría se recupera en un plazo de 3 a 7 días si no hay complicaciones. En
casos no complicados la mortalidad oscila entre el 1 y 4%.
Muchas infecciones son subclínicas. Los signos típicos de influenza pueden ocurrir solo en el 25-30% de
los cerdos.
El virus de la influenza porcina se encuentra principalmente en cerdos, pero también se han encontrado en
otras especies, incluidos humanos, pavos y patos.
Los cerdos pueden comenzar a excretar virus de la influenza porcina dentro de las 24 horas posteriores a
la infección, y en la mayoría de los casos, la excreción cesa entre 7 y 10 días después de la infección.
La ruta principal de transmisión del virus es a través del contacto de cerdo a cerdo a través de la ruta
nasofaríngea, probablemente a través del contacto nariz a nariz o del contacto directo de moco. El virus se
excreta en secreciones nasales y se disemina a través de gotas o aerosoles.
Las fuentes del virus son:
- Cerdos infectados (con infección clínica o asintomático)
- Humanos infectados en contacto con cerdos
- Otras especies pueden servir como fuente del virus e infectar a los cerdos
swine_influenza.pdf ([Link])