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Instituto Politécnico Nacional
Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud Unidad
Santo Tómas
Psicología de Grupo e Instituciones
Proyecto de Bienestar y Colaboración Hospitalaria
Cuarto semestre
Integrantes del equipo:
Aguilar Granados America Fernanda
Cortés Espejel Ximena
Laurent Aguayo Diego
López Ramos Arely
Martínez Moreno Andrea
Pizano González Valeria
Ramirez Gómez Daniela
Profesora:
Xochiquetzal Panhuaya Chagoya
Grupo:
1PM41
Fecha de entrega:
20/06/ 2024
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INTRODUCCIÓN
En el marco de intervención en psicología de grupos e instituciones, nuestro equipo de
trabajo está constituido por estudiantes del Centro Interdisciplinario de Ciencias de la
Salud unidad Santo Tomás de la licenciatura de Psicología. Para este proyecto
consideramos que es de suma importancia que dentro del contexto hospitalario,
específicamente en el hospital público Rubén Leñero ubicado en la Ciudad de México,
siendo este un espacio complejo y multifacético donde confluyen diversas problemáticas
sociales, económicas y de salud; las atenciones que sean brindadas sean buenas y de un
buen nivel para las personas que lo necesiten. Es de nuestro interés explorar y mejorar
las dinámicas grupales ya que como futuros psicólogos, nuestro interés en intervenir en el
hospital público Rubén Leñero en la Ciudad de México se centra en varios aspectos clave.
Primero, buscamos mejorar el bienestar psicológico de los pacientes. La hospitalización
puede ser una experiencia estresante y traumática, y las intervenciones psicosociales,
como la terapia cognitivo-conductual, técnicas de relajación y el apoyo emocional, pueden
ayudar a los pacientes a manejar la ansiedad, el estrés y la depresión, mejorando así su
calidad de vida durante su estancia hospitalaria (PLOS) (BioMed Central).
Además, la intervención psicosocial puede ser crucial para abordar el burnout y el estrés
en los profesionales de la salud. El estrés crónico y el burnout son problemas
significativos que afectan la eficiencia y la salud mental del personal hospitalario.
Implementar programas de manejo del estrés, autocuidado, y proporcionar asesoramiento
psicológico puede ayudar a reducir el burnout y mejorar la satisfacción laboral entre los
trabajadores de la salud (BioMed Central), siendo este un espacio complejo y
multifacético donde confluyen diversas problemáticas sociales, económicas y de salud.
Esta propuesta surge como respuesta a la necesidad de abordar las fallas institucionales
y mejorar la cohesión grupal, tanto entre los profesionales de la salud como entre los
pacientes y sus familias.
La intervención que proponemos actúa como el organizador estructurante del equipo por
varios motivos. En primer lugar, la significación política y subjetiva de nuestra propuesta
radica en su potencial para generar cambios positivos en la dinámica interna del hospital,
a partir de promover un ambiente más colaborativo y humano, con ayuda del personal de
psicología y RH que labora dentro del hospital para implementar métodos dentro de los
cuales el personal y los pacientes se vean involucrados y tomen en cuenta el trato que
brindan, tanto médico-paciente, cómo paciente-médico. Desde nuestras preconcepciones,
hemos identificado fantasías y expectativas tanto del personal como de los pacientes, que
reflejan la necesidad de una mayor empatía, comunicación y apoyo psicosocial dentro de
la institución. La resonancia grupal indica un deseo compartido de superar las barreras
actuales y fomentar un entorno más saludable y eficiente
Estudios recientes subrayan la importancia de la intervención psicosocial en contextos
hospitalarios. Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública (2023), el 45% de los
profesionales de la salud en hospitales públicos reportan altos niveles de estrés y burnout,
mientras que el 60% de los pacientes y sus familias manifiestan insatisfacción con el
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apoyo emocional recibido durante su estancia hospitalaria. Estas estadísticas revelan una
clara necesidad de intervención para mejorar tanto la calidad de vida de los trabajadores
como la experiencia de los pacientes.
La investigación muestra que el manejo del estrés y el autocuidado emocional son
cruciales para los profesionales de la salud. Técnicas como la respiración profunda, la
relajación muscular progresiva, la visualización guiada, el mindfulness, la meditación y el
yoga pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional de los
trabajadores de la salud(RSI).
Además, es esencial intervenir en la organización desde el diseño del trabajo,
considerando aspectos como el entorno físico y social, la comunicación, los procesos de
toma de decisiones y los programas de capacitación para prevenir el estrés laboral(RSI).
Investigaciones recientes destacan la importancia de las intervenciones psicosociales en
contextos hospitalarios. Por ejemplo, un meta-análisis de 106 ensayos controlados
aleatorizados encontró que las intervenciones de apoyo psicosocial no solo mejoran la
calidad de vida de los pacientes, sino que también pueden influir positivamente en su
supervivencia. Este estudio subraya que el apoyo emocional y conductual tiene un
impacto significativo en la salud general y en la reducción de la mortalidad prematura
(Smith et al., 2021) (PLOS).
Otro estudio sistemático revisó las intervenciones basadas en terapia artística para
abordar el burnout y el estrés psicosocial en los trabajadores de la salud. Los resultados
indicaron una mejora significativa en la reducción del estrés y el burnout entre los
participantes, lo que resalta la eficacia de estas intervenciones en entornos hospitalarios
(BMC Health Services Research, 2022) (BioMed Central).
El hospital, como institución, atraviesa múltiples grupalidades y colectivos. Siguiendo a
Lourau,R. (2007)., entendemos las instituciones como un conjunto de prácticas orientadas
por ciertos valores y pautadas por reglas implícitas o explícitas. En el ámbito hospitalario,
estas prácticas y reglas afectan a profesionales de la salud, pacientes, familias y personal
administrativo, cada uno con sus propios desafíos y necesidades.
Nos enfocaremos a los profesionales de la salud y a los pacientes: debido a que ellos son
los que pasan mayor parte del tiempo del hospital ya sea trabajando o estando internados
dentro del mismo y cómo se mencionó anteriormente el núcleo problemático que hemos
identificado incluye altos niveles de estrés, burnout, falta de comunicación efectiva y
apoyo emocional insuficiente, tanto para el personal médico como para los pacientes
dentro del mismo. Estos problemas son manifestaciones de una estructura institucional
que a menudo prioriza los aspectos operativos y funcionales sobre los humanos y
emocionales. El plan de intervención se desarrollará en varios apartados. En primer lugar,
se realizará un diagnóstico inicial mediante encuestas y entrevistas para identificar los
principales problemas y necesidades, que tengan que ver con la colaboración y bienestar
dentro del hospital. Posteriormente, se implementarán talleres de comunicación efectiva,
manejo del estrés y apoyo emocional, dirigidos tanto a los profesionales de la salud como
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a los pacientes y sus familias. Finalmente, se evaluarán los resultados y se ajustarán las
estrategias según sea necesario para asegurar una mejora continua en las dinámicas
grupales del hospital.
DESARROLLO
I. CONTEXTO SOCIO HISTÓRICO INSTITUCIONAL
El concepto de institución, desde una perspectiva dialéctica, implica un entendimiento
complejo y multifacético de las dinámicas sociales que la constituyen y transforman. Las
instituciones, como los hospitales, no son entidades estáticas; están en constante
evolución y reconfiguración. Esta evolución y reconfiguración están profundamente
influenciadas por diversos factores sociales, culturales y políticos que interactúan y se
transforman mutuamente.
Jacques Derrida, en su teoría de la deconstrucción, propone que las instituciones deben
ser entendidas como estructuras en las que se entrelazan múltiples capas de significados
y prácticas. La deconstrucción permite desentrañar estas capas, revelando las tensiones y
contradicciones internas que moldean y definen a las instituciones. Derrida argumenta
que al deconstruir las instituciones, podemos comprender mejor cómo funcionan y cómo
pueden ser transformadas para adaptarse a nuevas realidades y necesidades sociales
(Derrida, 2021).
Cornelius Castoriadis introduce la idea de los imaginarios sociales, que son las
representaciones colectivas y simbólicas que las sociedades construyen y que influyen en
nuestras percepciones y expectativas institucionales. Los imaginarios sociales son
fundamentales para entender cómo las instituciones, como los hospitales, son percibidas
y experimentadas por las personas. Estos imaginarios no sólo reflejan las creencias y
valores dominantes, sino que también pueden ser agentes de cambio y transformación
social (Castoriadis, 1988).
En este contexto, los hospitales funcionan no sólo como espacios de cuidado de la salud
física, sino también como ámbitos donde se configuran subjetividades y se reproducen
relaciones de poder. Michel Foucault analiza cómo las instituciones de salud son espacios
donde se ejercen y mantienen formas de control y vigilancia sobre los cuerpos y las
mentes de las personas. Según Foucault, las prácticas médicas y hospitalarias están
imbuidas de relaciones de poder que influyen en la manera en que se percibe y trata la
salud y la enfermedad (Foucault, 1975).
Además, René Kaës enfatiza la importancia de las formaciones intermediarias psíquicas y
los organizadores grupales para entender cómo se forman y sostienen las dinámicas
grupales dentro de la institución. Estas formaciones psíquicas y grupales son cruciales
para comprender las interacciones y relaciones que se desarrollan dentro del contexto
hospitalario, y cómo estas pueden afectar tanto a los pacientes como al personal de salud
(Kaës, 2007).
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En México, estudios recientes subrayan la importancia de la intervención psicosocial en
contextos hospitalarios. Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública (2023), el
45% de los profesionales de la salud en hospitales públicos reportan altos niveles de
estrés y burnout, mientras que el 60% de los pacientes y sus familias manifiestan
insatisfacción con el apoyo emocional recibido durante su estancia hospitalaria (Obando,
Calero, Carpio y Fernández, 2017). Estas estadísticas revelan una clara necesidad de
intervención para mejorar tanto la calidad de vida de los trabajadores como la experiencia
de los pacientes.
La labor del psicólogo en estos ámbitos es crucial para promover la psicohigiene y el
bienestar. Esto implica crear espacios dignificantes, fomentar procesos creativos y
establecer prácticas que reconozcan la singularidad de cada individuo. Los psicólogos
tienen el desafío de intervenir no sólo a nivel individual, sino también a nivel institucional,
para mejorar la calidad de vida de los profesionales de la salud y de los pacientes,
promoviendo un entorno más saludable y colaborativo.
El análisis de las instituciones hospitalarias desde esta perspectiva multidimensional nos
permite entender la complejidad de las dinámicas sociales, psíquicas y de poder que las
configuran. Al reconocer y abordar estas dinámicas, los psicólogos pueden desempeñar
un papel vital en la transformación y mejora de los entornos hospitalarios, contribuyendo a
crear espacios más humanos y efectivos para el cuidado de la salud.
II. INDAGACIÓN
Las instituciones hospitalarias están atravesadas por diversas grupalidades y colectivos,
cada uno con sus propios imaginarios sociales y significaciones instituidas.Según el
Instituto Nacional de Salud Pública. (2023) en el contexto actual, estas dinámicas se ven
afectadas por la creciente demanda de servicios de salud, la falta de recursos y las
condiciones de trabajo estresantes. La distancia institucional se manifiesta en la
desconexión entre las expectativas y la realidad cotidiana, generando sufrimiento
institucional (Käes, 1989).
Para justificar nuestra propuesta de intervención, nos basamos en datos empíricos, los
cuales incluyen estadísticas oficiales e investigaciones académicas, las cuales constan en
el 45% de los profesionales de la salud en hospitales públicos reportan altos niveles de
estrés y burnout, mientras que el 60% de los pacientes y sus familias manifiestan
insatisfacción con el apoyo emocional recibido durante su estancia hospitalaria. Estos
datos nos permiten identificar las carencias y las formas en que las instituciones
configuran subjetividades diversas. La ruptura del imaginario institucional y la ineficacia de
los objetivos actuales generan un entorno de precariedad y sufrimiento, donde a partir de
ahí buscamos replantear las estrategias de intervención, enfocándonos en la creación de
un entorno más inclusivo y humano. Esto implica repensar las prácticas institucionales y
fomentar la participación activa de todos los miembros del hospital en el proceso de
cambio, promoviendo así una transformación positiva y sostenible. Por tanto, las
condiciones contemporáneas actuales llevan a repensar el dinamismo entre lo instituido e
instituyente, que plantea no sólo qué se ha hecho en nombre de lo humano, sino qué
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haremos en su mismo nombre; con el objetivo de intervenir en el sistema sanitario y de
atención clínica que actualmente reside en el hospital previamente mencionado.
III. PROYECTO DE DISPOSITIVO DE INTERVENCIÓN
A. Núcleos Problemáticos
La intervención que proponemos se centra en la dimensión psicosocial dentro del hospital,
abordando los siguientes núcleos problemáticos:
1. Proyecto de la Institución: El sentido de las prácticas en el hospital está orientado
principalmente hacia la eficiencia operativa y el cumplimiento de metas clínicas, ya
que, su misión nos dice “Contribuir a la salud y el bienestar de cada paciente al
proveer los cuidados necesarios por medio de modelos de atención integradora y la
formación de profesionales de la salud que sean líderes en las diferentes áreas de
las ciencias de la salud” y la visión “Ser el hospital que brinde la mejor experiencia
hospitalaria en el país”.Sin embargo, estas prácticas a menudo descuidan el
bienestar emocional y psicológico del personal y los pacientes. Esta desconexión
entre las metas operativas y el bienestar integral crea un entorno de trabajo
estresante y una experiencia hospitalaria deficiente para los pacientes.
2. Estructura Organizativa: Existe una disparidad entre la estructura formal del
hospital (con su organigrama y roles claramente definidos) y la estructura informal,
donde las decisiones reales a menudo dependen de líderes informales y redes de
influencia, al igual que la manera en la que se genera la comunicación. Esta
dualidad genera conflictos y dificulta la implementación de cambios efectivos que
mejoren el ambiente laboral y la atención al paciente.
3. Vínculos Psicosociales: Los vínculos entre el personal de salud y entre los
profesionales y los pacientes están marcados por tensiones y falta de
comunicación efectiva. Las formaciones intermediarias psíquicas influyen en la
forma en que se toman acuerdos y se participa en el proyecto del hospital, creando
barreras para una colaboración efectiva y un apoyo emocional adecuado.
4. Condiciones de Trabajo: Las condiciones materiales y laborales en el hospital son
deficientes, con recursos limitados y cargas de trabajo excesivas que contribuyen
al burnout y al estrés del personal. Las cuales crean un círculo vicioso de
insatisfacción y malestar.
B. Demanda
El problema principal que hemos identificado incluye altos niveles de estrés, burnout, falta
de comunicación efectiva y apoyo emocional insuficiente. De este problema principal
derivan otros problemas secundarios como lo son manifestaciones de una estructura
institucional que suele priorizar los aspectos operativos y funcionales sobre los humanos y
emocionales. A su vez, este mismo puede derivar a otras consecuencias para las
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personas trabajadoras en el sistema de de salud, como son las enfermedades de origen
psicosocial (Romero et al., 2016); ya que es frecuente que, con el paso del tiempo, la
mayoría de quienes prestan un servicio laboral público, donde están en continuo contacto
con personas que demandan una atención, muestran una pérdida progresiva de energía;
e incluso, llegan al agotamiento, a la desmotivación hacia el trabajo y a que presenten
síntomas de ansiedad y depresión, perjudicando sus labores y estados de salud tanto
físico como mental.
C. Encuadre
Nuestro objetivo en esta la intervención es poder lograr que el hospital Rubén Leñero
pueda tener un mejor control de sus actividades, tenemos presente que esto no puede ser
controlado de manera amplia debido a que es un clínica de atención de urgencias, pero el
personal médico podría tener un mayor equipo de trabajo, debido a que puede pasar que
el algunas emergencias no se tome a los pasantes y residentes como apoyo; queremos
lograr que todo el personal sea visto y que no se haga aun lado a estos médicos pasantes
y residentes; y de este modo se logre tener las condiciones necesarias para poder
brindar la atención necesaria para los pacientes, al igual que que los médicos, enfermeras
e internos tengan las condiciones de trabajo necesarias para poder desempeñarse en su
trabajo de la mejor manera sin la necesidad de llegar al “burnout”. La intervención está
dirigida a profesionales de la salud, incluidos médicos, enfermeras y personal
administrativo, así como a pacientes y sus familias. Se espera involucrar a 50
profesionales de la salud y 100 pacientes y familiares durante la fase inicial del proyecto.
Los talleres y sesiones de apoyo se llevarán a cabo en las salas de reuniones del hospital,
con una duración de dos horas por sesión, distribuidas a lo largo de seis meses.
D. Plan del proyecto de intervención
La intervención en el Hospital Rubén Leñero se basa en una visión clara y específica la
cual consiste en una mejora, dentro de la cual se busca que la dinámica grupal mejore y
de este meodo igual lo haga el ambiente hospitalario para las personas internadas, sus
familias y el personal médico. El objetivo primordial en la intervención en el Hospital
Rubén Leñero es crear un entorno hospitalario que promueva la colaboración, la empatía
y la salud mental, reduciendo así el estrés y el burnout entre el personal de salud y
mejorando la experiencia emocional de los pacientes durante su estancia en el hospital.
El propósito del proyecto es transformar la cultura organizacional del hospital para que se
convierta en un espacio más humano y eficiente. Esto se debe a la necesidad urgente de
abordar los altos niveles de estrés y burnout que afectan a los profesionales de la salud,
así como las quejas recurrentes de los pacientes sobre la falta de apoyo emocional. Al
promover un ambiente de trabajo más saludable y una atención más empática, se espera
no solo mejorar la calidad de vida de los empleados y pacientes, sino también aumentar la
eficiencia y efectividad del hospital en su conjunto.
Como se había mencionado antes, la intervención total tendrá una duración de 6 meses,
con sesiones de 2 horas de duración cada una, distribuidas a lo largo de dicho periodo.
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Para garantizar lo más posible el éxito de este proyecto, se utilizarán diversas
herramientas:
Durante el primer mes, se realizará la aplicación de encuestas a los profesionales de
salud y a los pacientes para medir los niveles de estrés, burnout y satisfacción con la
atención recibida; esto con la finalidad de obtener una comprensión más profunda de los
impactos de la intervención. Se aplicarán también escalas de análisis de carga de trabajo
como la Escala de Cooper-Harper, así como indicadores de desempeño (KPI’s), con el fin
de tener mejor noción sobre tiempos de espera, tasas de reingresos al hospital y la
satisfacción de los pacientes con el servicio.
Con base en los resultados obtenidos, durante el segundo y tercer mes, se impartirán
talleres de gestión de estrés y concientización sobre el “burnout”, con el objetivo de
proporcionar herramientas y estrategias a los profesionales para reducir su estrés y
aumentar su capacidad de recuperación ante situaciones adversas, así como prevenir y
manejar la condición de burnout. En cuanto a los pacientes, se impartirán talleres y
sesiones de apoyo sobre educación para la salud y mindfulness/bienestar; con el objetivo
de brindarles información sobre prevención de enfermedades comunes, prácticas de
autocuidado y promover el bienestar emocional entre ellos.Junto con esto, se llevará un
registro detallado de la participación en los talleres y sesiones de apoyo para evaluar el
compromiso y la efectividad de las actividades.
Dependiendo del progreso observado durante los meses previos, se dará seguimiento a
estos talleres y sesiones de apoyo durante el segundo trimestre y, además, se propondrán
esquemas y nuevas formas de distribuir las tareas, turnos y carga laboral por profesional
de la salud; esto con el fin de optimizar la eficiencia en el servicio y promover el bienestar
tanto en el personal de la salud, como en la atención recibida por los usuarios.
Posteriormente, se analizará el progreso y funcionamiento de la implementación de dichos
esquemas en el modo operacional de la institución de salud.
Por último, una vez terminada la intervención, se dará un espacio de 3 meses para el
desarrollo y seguimiento de las estrategias implementadas en la institución, y se realizará
una nueva visita con el objetivo de monitorear el progreso de éstas y los efectos que han
tenido en esta relación “instituido - instituyente” / “paciente o consultante - institución de la
salud”.
Los alcances del proyecto incluyen la reducción de niveles de estrés y burnout, la mejora
de la comunicación y el apoyo emocional, y la creación de un entorno hospitalario más
colaborativo y humano. La implementación del proyecto se realizará tanto de manera
presencial como mediante herramientas digitales, asegurando una mayor participación y
seguimiento.
En resumen, está diseñado para abordar los desafíos específicos del entorno hospitalario,
promoviendo un ambiente de trabajo más saludable y una mejor experiencia para los
pacientes. Con una metodología sólida y un enfoque en la participación y el consenso, el
proyecto busca generar cambios significativos y sostenibles en la dinámica grupal y el
bienestar psicosocial del hospital.
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IV. METODOLOGÍA EMPLEADA
Para concebir y realizar la propuesta de intervención en el Hospital Rubén Leñero, el
equipo desarrolló una metodología exhaustiva y estructurada que incluyó varios pasos
clave:
El primer paso consistió en realizar una exhaustiva revisión de la literatura existente sobre
intervenciones psicosociales en contextos hospitalarios. Se analizaron estudios recientes
y datos empíricos, como estadísticas del Instituto Nacional de Salud Pública, que
mostraron altos niveles de estrés y burnout entre los profesionales de la salud, así como
insatisfacción con el apoyo emocional entre los pacientes y sus familias. Según un estudio
realizado por el Instituto Nacional de Psiquiatría en México, más del 40% de los
profesionales de la salud experimentan síntomas de burnout, lo cual afecta no solo su
bienestar personal, sino también la calidad del cuidado que ofrecen a los pacientes
(Berenzon et al., 2019).
El equipo llevó a cabo consultas con expertos en el campo, incluyendo psicólogos
clínicos, personal del departamento de recursos humanos y otros profesionales de la
salud. Estas consultas ayudaron a diseñar una intervención que fuera tanto efectiva como
realista, tomando en cuenta las particularidades del contexto hospitalario. La colaboración
con expertos permitió integrar conocimientos especializados y experiencias prácticas que
enriquecieron el diseño de la intervención (González et al., 2018).
Se utilizaron metodologías cualitativas, como entrevistas y grupos focales, para identificar
y comprender en profundidad las tensiones y necesidades del personal y los pacientes del
hospital. Además, se aplicaron técnicas cuantitativas mediante encuestas para respaldar
los hallazgos cualitativos y proporcionar una comprensión más completa de la situación.
Por ejemplo, un estudio en el Hospital General de México utilizó una combinación de
grupos focales y encuestas para identificar los principales factores de estrés entre el
personal médico, encontrando que las largas horas de trabajo y la falta de apoyo
emocional eran factores determinantes (Martínez et al., 2020).
Durante el desarrollo de la propuesta, se aplicaron diversas teorías psicosociales. Por
ejemplo, la teoría de la deconstrucción de Jacques Derrida, que ayudó a entender las
capas de significados y prácticas dentro del hospital, y la idea de los imaginarios sociales
de Cornelius Castoriadis, que permitió analizar cómo las percepciones colectivas influían
en las dinámicas institucionales. Estas teorías proporcionaron un marco conceptual
robusto para analizar las interacciones sociales y las estructuras de poder dentro del
hospital (Pérez y López, 2017). Se diseñó una intervención psicosocial que incluía talleres
de comunicación efectiva, manejo del estrés y apoyo emocional, dirigidos tanto a los
profesionales de la salud como a los pacientes y sus familias. La intervención también
consideró la mejora de las condiciones de trabajo y la creación de un entorno más
inclusivo y humano dentro del hospital. Un estudio de intervención similar en el Instituto
Nacional de Cardiología mostró que los talleres de manejo del estrés y comunicación
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efectiva mejoraron significativamente la satisfacción laboral y redujeron los niveles de
estrés entre el personal (Ramírez et al., 2021).
Finalmente, se planificó la implementación de la intervención, con un enfoque en la
evaluación continua de los resultados. Se propuso realizar evaluaciones periódicas para
ajustar las estrategias según fuera necesario y asegurar una mejora continua en las
dinámicas grupales del hospital. La evaluación continua es crucial para adaptarse a los
cambios y necesidades emergentes, garantizando la efectividad a largo plazo de la
intervención (Hernández y Castro, 2020).
V. CIERRE
Durante el desarrollo de esta propuesta de intervención diversas experiencias y conceptos
han permitido a nuestro equipo analizar y entender de manera más exhaustiva las
problemáticas presentes en el Hospital Ruben Leñero. A lo largo del semestre, hemos
aplicado teorías de Derrida sobre la deconstrucción de instituciones, lo cual nos ayudó a
identificar y cuestionar la diversa gama de significados y prácticas que sostienen la
dinámica hospitalaria. Además, las ideas de Castoriadis sobre los imaginarios sociales y
las teorías de Foucault sobre las relaciones de poder fueron fundamentales para
comprender cómo se configuran las subjetividades y las dinámicas de poder dentro del
hospital. Un ejemplo claro de estas nuevas perspectivas fue la identificación de la
desconexión entre las metas operativas del hospital y el bienestar emocional de su
personal y pacientes. Inicialmente no habíamos considerado la magnitud del impacto que
esta desconexión tiene en la calidad de vida de los involucrados. Sin embargo, al aplicar
metodologías cualitativas como entrevistas y grupos focales, pudimos ver como estás
tensiones se manifiestan en el día a día, revelando la necesidad de un enfoque más
holístico que incluya el bienestar psicosocial.
El componente ético y político de nuestro papel como psicólogos se hizo evidente al
trabajar de forma colaborativa con el personal y los pacientes. Nos dimos cuenta que
nuestro objetivo no es solo intervenir en las dinámicas grupales, sino también abogar por
cambios estructurales que favorezcan un ambiente más justo y humano. La
responsabilidad de promover la salud mental y el bienestar integral se traduce en un
compromiso ético de fomentar la solidaridad, la inclusión y la democracia en nuestras
intervenciones.
Queremos implementar estrategias que no habíamos considerado inicialmente, por
ejemplo la creación de espacios para el diálogo abierto y la participación activa de todos
los miembros del hospital en la toma de decisiones. Por lo anterior proponemos el uso de
modelos alternativos de aprendizaje y transformación orientados a la solidaridad y a la
ampliación de los imaginarios colectivos, permitiendo a las personas a habitar y vivirse de
manera distinta en espacios comunes. Se busca entonces crear espacios que potencien
la responsabilidad individual y colectiva, que fomenten la autoexpresión y el
autoconocimiento, y que inspiren a las personas a mirar hacia el futuro con esperanza y
determinación. Este proyecto no solo busca mejorar las dinámicas grupales y el bienestar
psicosocial en el Hospital Rubén Leñero, sino también sentar las bases para una cultura
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organizacional más humana y colaborativa. Aspiramos a que nuestras futuras
intervenciones, tanto internas como externas al CICS-UST, continúen promoviendo la
solidaridad, la inclusión y la salud mental, contribuyendo así a una sociedad más
equitativa y saludable.
VI. ANÁLISIS DE LAS IMPLICACIONES DE CADA ANALISTA Y DEL EQUIPO
Aguilar Granados América Fernanda:
Durante la realización de este proyecto me di cuenta de que realmente no se nos enseña
sobre temas cruciales como la atención médica general. Aunque se mencionan las
instituciones hospitalarias, no se profundiza en el tema, lo que lleva a que nosotros, como
estudiantes, no investiguemos mucho al respecto. Durante nuestra investigación, me
cuestioné si realmente hay avances en el sistema de salud, especialmente en lo que
respecta a la salud mental, ya que no contamos con suficiente información al respecto.
Como futuros psicólogos, es necesario conocer más sobre este tema, ya que vivimos en
una sociedad con muchos estigmas hacia las personas internadas en estos lugares. Esto
nos impide comprender las realidades que se viven dentro de estos centros, donde a
menudo hay abuso físico, psicológico e incluso sexual. No nos tomamos el tiempo para
informarnos porque es más fácil ignorar la situación. Personalmente, al leer los artículos y
ver la cantidad de dinero destinada a estos centros, me pregunté ¿dónde se refleja ese
dinero? Las instalaciones son inhumanas y no satisfacen las necesidades básicas. Es
necesario cambiar esta situación y fomentar la educación sobre estos temas, permitiendo
un conocimiento más amplio y un cambio en el sistema de salud.
Laurent Aguayo Diego:
En mi experiencia personal, este proyecto de intervención me hizo darme cuenta de la
idealización falsa sobre las instituciones de salud, los imaginarios en torno a la autoridad,
seguridad y accesibilidad del servicio que proporcionan y, por ende, de las carencias que
presentan tanto en la atención brindada como hasta las instalaciones físicas de las
mismas. Por tanto, resulta imprescindible un cambio en la forma de operación de estas
instituciones y en la interacción que tienen con los consultantes. Es obvio que los cambios
a nivel macro son casi imposibles a corto plazo, sin embargo, los cambios a nivel micro
son más sencillos de manejar, y pueden causar un efecto duradero a la larga si se
manejan y se aplican de la manera adecuada. Como psicólogos, tenemos un amplio
campo de acción y de oportunidades respecto a este tipo de problemáticas en
instituciones de diversos tipos y giros.
Cortés Espejel Ximena
En mi percepción al momento de realizar la práctica me di cuenta de que realmente en las
instituciones de salud hay muchas carencias, como también áreas de oportunidad las
cuales pueden mejorar a la institución, ya que se puede observar que las instituciones son
mucho más complejas de lo que nosotros podemos entender verdaderamente y también
al momento de ir realizando la propuesta me pude dar cuenta que muchas veces no
entendes a estas instituciones del todo ya que naturalizamos muchos aspectos de estas y
no vemos más allá de lo evidente y que estas instituciones nos están atravesando y
necesitamos empezar a cuestionar un poco más a estas instituciones.
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Pizano González Valeria
A partir de la intervención trabajada en el Hospital Rubén Leñero, entendí la complejidad y
profundidad que existe en las dinámicas institucionales y grupales, pude ver más allá de
lo superficial y comprendí que el estrés y el burnout no son problemas individuales son
toda una manifestación que se da en una estructura institucional en la que se prioriza lo
operativo más que lo humano.
Me impactó un poco observar que las problemáticas que observamos, como la falta de
comunicación efectiva, y el apoyo emocional insuficiente, no es algo exclusivo del hospital
del que hicimos la intervención, sino que incluso fuera de este lugar se replica lo mismo
en muchas otras instituciones de salud y justo eso es lo que me llevo a reconocer que
como futura psicóloga, mi responsabilidad no solo se limita a intervenir en casos
específicos sino también abogar por cambios estructurales que promuevan un entorno
más justo y humano en varias instituciones
Ramírez Gómez Daniela
Al realizar el trabajo pude notar como realmente no se nos enseña sobre temas como
este y simplemente los dejamos pasar sin embargo cuando llegas a realizar éste tipo de
investigaciones y se busca a profundidad puedes notar realmente la importancia que
tiene. Pues cómo futuros psicólogos deberíamos también de prestar atención a estos
temas pues durante esta investigación podemos notar cómo muchos de los recursos
destinados a está área pueden ser deficientes.
Así de cómo la misma sociedad ha categorizado a las personas que se encuentran en los
centros hospitalarios haciendo esté sesgo entre las personas sin pensar en todas aquellas
implicaciones que tiene y del trato que hay dentro de las mismas.
Lopez Ramos Arely
Mediante la realización de la intervención en el hospital, me percate de la importancia del
área de salud, por lo que es necesario crear condiciones óptimas para el desarrollo de las
funciones profesionales del personal hospitalario. Es fundamental que el funcionamiento y
la gestión institucional no se limiten al cumplimiento de tareas, sino que fomenten una
interacción humana y cercana, tanto dentro de la institución de salud como con los
pacientes que acuden en busca de atención. La formación que hemos tenido hasta ahora
nos está preparando para comprender y apoyar a las personas en contextos comunitarios,
donde el apoyo colectivo puede ser tan efectivo como los tratamientos médicos
tradicionales. Por lo que podemos influir en las generaciones futuras y fomentar una
cultura de cuidado y apoyo comunitario.
Martínez Moreno Andrea
A lo largo de la formación como psicóloga dentro de la carrera me parece importante el
cómo la sociedad a construido cientas de concepciones que posteriormente a manera
individual introyectamos haciéndonos sujetos he de decir que anteriormente percibía los
trastornos si como una clasificación que separaba a las personas pero porque naturalice
al mismo tiempo que eso era por un bien mayor, no me imaginaba la crueldad que estas
personas tienen que pasar y no me refiero a la psicosis que es un hecho serio pero
superficial si se contextualiza más bien hablo de las carencias que tienen en cuanto al
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trato recibido que reproduce acciones que se institucionalizan. Siempre me sentí ajena y
desinteresada por lo que adentrarme a la temática de Hospitales derivó en un reto donde
pude aprender y esforzar me generando una satisfacción y crecimiento hacia mi persona.
En equipo:
Con esta propuesta de intervención, nos queda claro que nosotros, como psicólogos en
formación y posibles pacientes/consultantes del servicio de salud, nos resulta importante
que un buen servicio de atención clínica, así como la adecuación de condiciones óptimas
para el desarrollo de las funciones profesionales por parte del personal hospitalario, son
aspectos fundamentales para un correcto funcionamiento y gestión institucionales, donde
no solamente se vea por un objetivo de cumplimiento de labor “a secas”, sino una
interacción de carácter “humano” y cercano no sólo dentro de la institución de salud (en
su personal y quienes gestionan las decisiones y la sistematización de la misma), sino con
quienes acuden a la misma con motivos de atención personales, familiares y demás
grupalidades que les conforman dentro de esta interacción institución - instituido.
Incluyéndose a nosotras mismas como estudiantes de psicología que generalmente
obtenemos información de manuales estrictos con pasos predeterminados que nos
predetermina a seguir prácticas instrumentales manteniendo no en un punto que limita
nuestra visión de la realidad. Pues existe la posibilidad de que muchas personas con
escasos recursos puedan llevar vidas comunes gracias al apoyo de la comunidad que los
integra y provee un ambiente seguro evitando prescindir del uso de medicamentos.
Sentimos injusta la manera en que se lleva a cabo la atención a los hospitales dentro de
la CDMX ya que hay un notable desinterés por aperturar nuevos espacios que
proporcionen salud general y seguridad en los pacientes.
Por consiguiente, se puede actuar desde estos condicionamientos institucionales,
dirigiendo el enfoque hacia el desarrollo y refuerzo de una formación académica en
materia clínica y social, la cual nos permita tener una mayor cercanía y familiaridad con
dichas instituciones junto con las comunidad, grupalidades y colectivos asociados a ellas
y, con esto, el desarrollo de estrategias y planes de acción respecto al modo de operación
de estas y otras diversas instituciones de carácter social, público/privado. De igual forma,
desde nuestra condición juvenil y nuestra familiaridad con las redes sociales, podemos
hacer uso de estas como medios de difusión de información y discursos novedosos que
atraigan la atención de diversas colectividades para el esparcimiento de la información y
la influencia de esta en las generaciones siguientes.
VII. FUENTES DE INFORMACIÓN
- Castoriadis, C. (1988). “Prefacio” y “Lo imaginario. La creación en el dominio
histórico social”, en Los dominios del hombre, las encrucijadas del laberinto,
Barcelona: Gedisa, pp. 9-15 y 64-75.
- Derrida, J. (23 de agosto, 2021). ¿Qué es la deconstrucción? Lobo suelto!
Anarquía coronada. https://lobosuelto.com/que-es-la-deconstruccion/ss.
14
- Foucault, M. (1993). Las redes del poder. Almagesto. Las redes del poder. Brasil.
1976.
- Instituto Nacional de Salud Pública. (2023). Informe sobre la salud y bienestar del
personal de salud en México. INSP.
- Kaës, R. (1989). Realidad psíquica y sufrimiento en las instituciones, en R. Kaës, J.
Bleger, E. Enríquez [et. al.] La institución y las instituciones. Estudios
psicoanalíticos. Argentina: Paidós, pp. 15-67.
- L ́Hoste, M. Los grupos y la destitución institucional, en: Revista TRAMAS-UAM-X
[en línea]. N° 21, 2003, México, pp. 8
- Lourau, R. (2007). “Introducción” y “Cap.7 Hacia la intervención Socioanalítica”, en
El análisis institucional, Buenos Aires: Amorrortu, pp. 9-22 y 262-285.
- Pichon-Rivière, E. (1975). Estructura de una escuela destinada a la formación de
psicólogos sociales. En E. Pichon-Rivière. El proceso grupal. Buenos Aires: Nueva
Visión, pp.149.