“AÑO DEL BICENTENARIO, DE LA CONSOLIDACION DE NUESTRA INDEPENDENCIA, Y
DE LA CONMEMORACION DE LAS HEROICAS BATALLAS DE JUNIN Y AYACUCHO”
CARRERA DE ENFERMERÍA TÉCNICA
TÍTULO:
BIOSEGURIDAD ODONTOLOGICA
ASIGNATURA:
ASISTENCIA EN SALUD BUCAL
DOCENTE:
JULIO CESAR CALDERON
AUTORES:
ANDREA ABANTO AMASIFUEN
KAROL JIMENA AMASIFUEN BECERRA
JUAN MANUEL ANDRES CHAMPOÑAN
SHEYLA ANGULO HUANSI
LUCIOLA KARINA BRAVO NAVARRO
MARIE CACHIIQUE OJANAMA
LUIS EDILBERTO CASTILLO RAMIREZ
EULITA CUMAPA TULUMBA
BELINDA FASANANDO TANGOA
TARAPOTO - 2024
INTRODUCCION
El Equipo de Salud que otorga la atención odontológica y sus pacientes, están
expuestos a una variedad de microorganismos por la naturaleza de las interacciones,
donde se produce un contacto directo o indirecto con el instrumental, el equipo,
aerosoles y las superficies contaminadas, especialmente fluidos corporales. Asimismo,
hay que destacar que a su vez el operador es portador de microorganismos en sus
manos y cuerpo en general, por lo que el contacto repetitivo entre profesional y
paciente con tales características, de potenciales portadores de enfermedad, hacen
necesario tomar diferentes medidas de protección para prevenir la infección cruzada.
Asimismo, se debe considerar que el perfil de la atención odontológica ha cambiado
enormemente en los últimos años, producto de la aparición de nuevas enfermedades,
incorporación de nuevas tecnologías de tratamiento, el interés social por la calidad de
los servicios de salud, la importancia de la salud ocupacional, la importancia de la
protección del ambiente y la masificación de la información han generado la necesidad
revisar y actualizar los procedimientos para el control de las infecciones en la práctica
odontológica.
Por tal sentido el presente informe tiene como objetivo abordar de Bioseguridad en
Odontología, la que se define como un conjunto de procedimientos básicos de
conducta que debe seguir cualquier personal de salud, del servicio de odontología, en
el curso de su trabajo diario, cuando se enfrenta a riesgos para su salud y la de la
comunidad. Esta incluye, dentro de otros, cuidados del personal asistencial, manejo
del material, e instrumental, manejo del ambiente odontológico, uso de barreras
protectoras, manejo de residuos contaminados y medidas básicas frente a accidentes
de exposición a sangre o fluidos corporales.
Además, se proporcionarán recomendaciones y pautas para la implementación
efectiva de protocolos de bioseguridad en el consultorio odontológico, incluyendo el
uso apropiado de equipo de protección personal, técnicas de esterilización y
desinfección, manejo seguro de desechos biológicos y medidas de control de
infecciones.
BIOSEGURIDAD EN ODONTOLOGIA
La bioseguridad odontológica es un conjunto de prácticas y medidas preventivas
diseñadas para proteger la salud tanto de los pacientes como del personal
odontológico durante la prestación de servicios dentales. Dada la naturaleza del
trabajo dental, que implica la manipulación de fluidos corporales y tejidos, es
fundamental implementar protocolos rigurosos para prevenir la transmisión de
enfermedades infecciosas.
En el caso de la odontología, la bioseguridad se centra en los procedimientos que se
deben seguir dentro del consultorio odontológico con el fin de garantizar la salud y
seguridad tanto del odontólogo y sus asistentes, como del paciente.
Además de proteger también a sus familiares y personas de la convivencia, que
pueden terminar siendo afectados por contaminación indirecta. Estos procedimientos
de Bioseguridad en odontología involucran estrategias de inmunización y también la
prevención de la exposición de dentistas, asistentes y pacientes a materiales
infecciosos. Todo para garantizar que el cuidado dental no solo sea eficiente, sino
también seguro para todos.
FINALIDAD:
Bioseguridad en Odontología tiene como finalidad reducir el riesgo de transmisión de
enfermedades infectocontagiosas a través de la sangre, secreciones orales y/o
respiratorias desde el paciente hacia los profesionales y colaboradores, de estos al
paciente y entre pacientes del servicio odontológico.
Objetivos:
Establecer las medidas de prevención para evitar las enfermedades de riesgo
profesional y la infección cruzada entre el profesional odontólogo, personal
auxiliar, pacientes, personal de limpieza y personal de laboratorio.
Establecer la conducta a seguir frente a un accidente con exposición a sangre y
otros fluidos corporales.
CLASIFICACIÓN DE ENTORNOS CLÍNICOS
AREA CRITICA
Son aquellas dispuestas para realizar procedimientos invasivos a los pacientes que por
su condición están expuestos a contraer una infección, y aquellos donde se lava
material contaminado. Como ejemplo citaremos en un establecimiento de salud:
quirófanos, salas de endoscopia, unidades de cuidado intensivo, unidades de
quemados, salas de procedimientos de radiología invasiva, salas de aislamiento,
unidades de trasplante, laboratorios, salas de sutura en urgencias, salas de autopsia,
lactarios, áreas de preparación de nutriciones parenterales, áreas de lavado de
material, entre otras.
ÁREA SEMI-CRÍTICAS
Aquí los pacientes pueden permanecer largos periodos o estar de manera transitoria.
Durante su estancia pueden tener contacto con elementos y mobiliario por medio de
la piel intacta. Incluye las salas de hospitalización, los consultorios de urgencias, los
cuartos de observación, las salas de servicios ambulatorios como electrocardiografía,
vacunación, quimioterapia, cuartos de curaciones y consultorios odontológicos; se
incluyen también servicios de alimentación y lavandería.
ÁREAS NO CRÍTICAS
Son espacios de paso y no tienen contacto directo con los elementos hospitalarios. La
limpieza se encamina a conservar la estética y un ambiente adecuado. Entre dichas
áreas pueden situarse los consultorios médicos, las salas de espera, los depósitos de
medicamentos, los servicios sanitarios, los ascensores, las salas de fisioterapia y las
centrales de enfermería, entre otras.
MEDIDAS BASICAS DE PREVENCION CONTRA LAS INFECCIONES
TRANSMISIBLES:
Estas normas están destinadas a reducir el riesgo de transmisión de enfermedades
infectocontagiosas de fuentes reconocidas o no reconocidas, a las cuales el odontólogo
y su personal auxiliar estas expuestos; igualmente señalar los diferentes
procedimientos que eliminen el riego de transmitir al paciente infecciones por
contacto directo o a través del uso de instrumental o material contaminado. Estas
medidas preventivas están basadas en tres principios fundamentales:
1. Precauciones universales.
Constituyen un conjunto de medidas que deben aplicarse sistemáticamente a
todos los pacientes sin distinción, considerando que toda persona puede ser de
alto riesgo; asimismo, considerar todo fluido corporal como potencialmente
contaminante. Las medidas deben involucrar a todos los pacientes,
independientemente de presentar o no patologías
Cuidados del personal: Son todas aquellas precauciones estándares que
rutinariamente deben seguir todo el personal que labora en el servicio
de odontología, para que disminuyan el riego de adquirir infecciones en
el medio laboral.
Inmunizaciones: El personal que labora en el consultorio
odontoestomatológico y que tienen la posibilidad de exposición a
sangre u otros fluidos corporales debe recibir la vacuna contra la
hepatitis B. Esta vacuna debe ser aplicada en dosis completas y según
esquema vigente. Asimismo, deben hacerse pruebas para asegurarse
que la vacuna provea inmunidad contra la infección correspondiente
2. Uso de barreras.
Comprende el concepto de evitar la exposición directa a sangre y otros fluidos
orgánicos potencialmente contaminantes, mediante la utilización de materiales
adecuados que se interpongan al contacto de los mismos. Estos dispositivos de
protección tienen el objeto de impedir contaminación con microorganismos
eliminados por los enfermos, y en otros casos que microorganismos del
personal sanitario sean transmitidos a los pacientes. La utilización de barreras
no evita los accidentes de exposición a estos fluidos, pero disminuyen las
consecuencias de dicho accidente. Para lograr esto el odontólogo y el personal
auxiliar que apoye directamente en el área asistencial deberá usar los
siguientes métodos de barrera.
Guantes. La principal vía de transmisión en las infecciones cruzadas son las manos; en
ese sentido, el empleo de los guantes es una de las barreras mecánicas más eficaces.
Su uso tiene como objetivo la protección del personal de salud y la del paciente, al
evitar o disminuir tanto el riesgo de contaminación del paciente con los
microorganismos de la piel del operador, como de la transmisión de gérmenes de la
sangre, saliva, o mucosas del paciente a las manos del operador; por lo tanto, en todo
45 tipo de procedimiento odontológico, incluyendo el examen clínico, el uso de
guantes es indispensable.
Se deberá usar guantes para todo tipo de procedimiento que se realice en la atención
odontológica del paciente.
Antes de utilizar los guantes, el personal de salud deberá verificar que sus uñas estén
cortadas o se deben retirar las uñas artificiales.
Retirar las joyas, tales como anillos, pulseras y relojes.
Las manos deben ser lavadas según técnica y secadas antes de su colocación.
Verificar que no estén dañados los guantes antes de usarlos.
Los guantes estériles de látex deben utilizare en todo procedimiento invasivo (ej.
cirugía maxilofacial y periodontal).
Podrán utilizarse guantes de látex no estériles en los procedimientos no invasivos (ej.
para examen).
Tapaboca. El tapaboca o mascarilla protege principalmente la mucosa nasal y bucal e
impide la penetración en el aparato respiratorio o digestivo de los dentritus, aerosoles
y salpicaduras que se producen durante la limpieza del consultorio dental. El tapaboca
protege de las posibles inhalaciones de las microgotas de agua que están en el
ambiente del consultorio producto de la formación de aerosoles al ponerse en
contacto el agua con la saliva del paciente (la saliva es un medio contaminado) o por la
inhalación de microgotas de sangre que se pueden generar en algunos procedimientos
clínicos.
Las mascarillas deben tener las siguientes características:
Adaptarse con comodidad a la cara.
No filtrar aire por los lados.
Carecer de costura central para evitar el paso de gérmenes.
Cubrir sin presionar los labios ni los orificios nasales.
Permitir la respiración.
Protección ocular. Los protectores oculares sirven para proteger la conjuntiva ocular y
el ojo de la contaminación por aerosoles, salpicaduras de sangre y saliva y de las
partículas que se generan durante el trabajo odontológico como ocurre cuando se
desgastan amalgama, acrílico, metales.
Los anteojos deben tener las siguientes características:
Deben ser neutros, de material resistente (alto impacto).
Deben ser fácilmente descontaminables.
Debe permitir una correcta visión.
Los lentes deben ser amplios y ajustados al rostro para cumplir eficazmente con
la protección
Debe tener protección lateral y frontal.
Gorro. Se recomienda que el odontólogo y su personal auxiliar usen gorro en el lugar
de trabajo, ya que existe clara evidencia de la contaminación del cabello y el cuero
cabelludo con el aerosol o microgotas de saliva producidos durante la práctica dental.
Además, evita la caída de algún cabello en la boca del paciente. El gorro puede ser de
tela o de material desechable, sin embargo, en cualquiera de los casos debe ser
eliminado después de terminadas las labores.
En relación al uso del gorro debe considerarse:
El gorro debe cubrir totalmente el cuero cabelludo.
El cabello debe estar totalmente recogido, evitando la caída hacia la parte
anterior o lateral de la cara.
Bata. Su finalidad es evitar la contaminación de la ropa normal durante la limpieza del
consultorio. La bata ideal es aquella elaborada con material impermeable o de algodón
poliéster, de manga larga, con puños elásticos, cuello redondeado y de corte alto, sin
bolsillos, ni pliegues, ni dobleces que permitan la retención de material contaminado;
debe abarcar hasta el tercio medio de la pierna. Las batas deben ser cambiadas
diariamente o cuando se vea sucia o contaminada por fluidos, y no debe utilizarse
fuera del ambiente de trabajo.
Debe tener las siguientes características:
Longitud aproximadamente hasta el tercio superior del muslo.
Manga larga y de preferencia con el puño elástico adaptado a la muñeca.
Cerrado hasta el cuello.
Preferentemente de color blanco.
Confortables.
En relación al uso del mandil debe considerarse:
Siempre que se trabaja en el consultorio odontológico debe usarse el mandil.
Debe mantenerse siempre limpia, prolija e impecable.
Deberá usarse dentro de las instalaciones del consultorio y será retirada al salir
de él.
El lavado debe seguir el ciclo normal de lavado de ropa, con la observación de
adicionar siempre blanqueadores caseros (lejía), de ahí la recomendación de
que el mandil sea de preferencia de color blanco.
Calzado. Debe ser cómodo, cerrado y de corte alto, no debe tener ninguna parte del
pie expuesta al medio ambiente y debe ser de uso único, es decir, sólo para estar
dentro de las instalaciones de la labor odontológica.
3. Manejo de residuos.
Comprende el conjunto de dispositivos y procedimientos adecuados a través de
los cuales los materiales utilizados en la atención de pacientes, son depositados
y eliminados sin riesgo.
4. Lavado de manos.
Momentos del lavado de manos en la práctica odontológica La higiene de manos
debe realizarse antes de examinar el paciente, antes de iniciar los procedimientos
dentales, después de exposición a líquidos corporales, al interrumpir o finalizar la
consulta y después de tener contacto con superficies y equipos sin desinfectar en
el entorno del paciente.
En relación al lavado de manos debe considerarse.
Se debe realizar un lavado corto al ingresar y retirarse del consultorio; antes
y después de usar los guantes para realizar procedimientos no invasivos;
antes y después de ingerir líquidos y alimentos; después de usar los
sanitarios; después de estornudar, toser, tocarse la cara, arreglarse el
cabello o cuando estén visiblemente sucias.
Se debe realizar un lavado mediano antes y después de realizar
procedimientos invasivos; después de tener contacto con pacientes
infectados por gérmenes resistentes, después de manipular material e
instrumental contaminado con fluidos corporales.
Se debe realizar un lavado largo antes de efectuar cualquier procedimiento
quirúrgico.
Para ser efectivo, el lavado de manos deberá tener la suficiente duración y
la acción mecánica que permita que los productos antimicrobianos estén en
contacto el tiempo suficiente para lograr los resultados deseados.
No frote sus manos con un cepillo pues irrita la piel dejando incluso heridas
abiertas.
Durante el lavado de manos, se deberá tener especial atención en: la parte
interna de los dedos sobre todo los dedos pulgares, parte del dorso de las
manos y bajo las uñas.
El uso de guantes no sustituye el lavado de manos.
Las uñas de todos los profesionales y las del personal auxiliar, deberán
mantenerse cortas y siempre muy limpias en el surco ungueal.
Evitar el empleo de jabones sólidos, pues se ha demostrado que el contacto
repetido favorece el crecimiento de bacterias provenientes tanto de la piel
del operador como de la boca del paciente.
Utilizar jabones líquidos obtenidos de dispensadores apropiados.
El enjuague debe realizarse con agua fría para cerrar los poros.
Para el secado de las manos se debe emplear toallas de papel, debido a que
en las toallas de felpa también crecen bacterias provenientes tanto de la
piel del operador como de la boca del paciente, luego de cuatro usos
consecutivos.
Los dispensadores de toalla en lo posible deben ser cerrados para impedir
la contaminación por exposición al ambiente o contacto con las manos del
personal y debe estar muy cercano al lavamanos a una altura que permita
mantenerlo seco, libre de salpicaduras.
No se recomienda el uso de secador de aire, por su lentitud y riesgo de
recontaminación.
Se debe procurar que las llaves de agua del lavatorio del consultorio sean
de palanca, accionadas con el pie o fotosensibles. En caso que sean de
rosca, estas deberán ser cerradas con la última toalla del secado.
EQUIPO DE PROTECCIÓN PERSONAL (EPP)
Son dispositivos, materiales e indumentaria personal destinados a cada servidor y
servidora para protegerlo de uno o varios riesgos presentes en su lugar de trabajo y
que puedan amenazar su seguridad y salud. Los EPP son una alternativa temporal y
complementaria a las medidas preventivas de carácter colectivo.
• Las características principales que deben tener los dispositivos de protección del
cuerpo son: impermeabilidad y extensión de cobertura.
• Los guantes deberán de usarse dobles y ser preferiblemente de nitrilo al ser mas
resistentes a corrosivos e instrumentos punzantes, en caso de no contar con guantes
de nitrilo se recomienda uso de guantes de látex.
• Para la protección de vías respiratorias se recomienda mascarilla N95 FFP2 sin
válvula de exhalación.
• Para la protección ocular deberán usarse gafas protectoras cerradas de buen ajuste
(goggles). • Se recomienda completar con el uso de caretas faciales que abarquen la
extensión de la cara por completo.
• En caso de que el EPP no contemple protección en la cabeza, se recomienda el uso
de un gorro preferentemente impermeable que cubra hasta el cuello.
• El uso de cubre calzados desechables, recomendable para facilitar la desinfección
posterior de los zapatos de trabajo.
• El lavado de manos y en su caso de la cara entre paciente y paciente es una de las
pautas efectivas para evitar la infección cruzada.
PROTOCOLO PARA COLOCAR EQUIPO DE PROTECCIÓN PERSONAL (EPP)
Antes de colocarse el EPP se deben retirar aditamentos personales (aretes, cadenas,
anillos, pulseras, reloj, etc.) y se debe usar ropa y zapatos de trabajo.
1. Colocar cubre calzado
2. Colocar bata de manga larga
3. Colocar mascarilla N95 FFP2
4. Colocar gafas protectoras cerradas (goggles)
5. Colocar careta facial
6. Colocar gorro quirúrgico desechable
7. Colocar guantes de nitrilo o látex
8. Colocar 2º par de guantes de nitrilo o látex
9. Equipo de Protección Personal completo (EPP)
PROTOCOLO PARA RETIRAR EQUIPO DE PROTECCIÓN PERSONAL (EPP)
1. Desinfección completa de EPP con alcohol al 70% auxiliado por un asistente.
2. Retirar guantes externos de nitrilo o látex Desinfección de manos
3. Retirar bata Desinfección de manos
4. Retirar gorro quirúrgico desechable Desinfección de manos
5. Retirar careta Desinfección de manos
6. Retirar las gafas protectoras (goggles) Desinfección de manos
7. Retirar la mascarilla N95 FFP2 Desinfección de manos
8. Retirar cubre calzado Desinfección de manos
9. Retirar guantes de nitrilo o látex Lavado de manos
10. Equipo de Protección Personal (EPP) retirado por completo
DESINFECCIÓN DE SUPERFICIES
El principal factor a considerar es si se ha realizado algún procedimiento dental que
haya generado aerosoles.
En caso de que no se hayan generado aerosoles con una estricta
desinfección de superficies y una adecuada ventilación natural se podrá
volver a usar tras su desinfección convencional.
En caso de que se hayan generado aerosoles deben de tomarse como
consideración: Temperatura ambiente, tiempo del procedimiento dental
realizado, si el paciente tosió o estornudo, tamaño del espacio y el grado de
renovación de aire por hora.
Ante la dificultad de conocer el grado de renovación de aire por hora que
tiene nuestra área de trabajo, se propone asegurar una correcta ventilación
o filtrado de aire natural o artificial escalonando el uso de la unidad dental
entre paciente y paciente por un tiempo de 3 horas.
DESINFECCIÓN DEL AMBIENTE
El principal factor a considerar es si se ha realizado algún procedimiento dental que
haya generado aerosoles.
• En caso de que no se hayan generado aerosoles con una estricta desinfección
de superficies y una adecuada ventilación natural se podrá volver a usar tras su
desinfección convencional.
• En caso de que se hayan generado aerosoles deben de tomarse como
consideración: Temperatura ambiente, tiempo del procedimiento dental
realizado, si el paciente tosió o estornudo, tamaño del espacio y el grado de
renovación de aire por hora.
• Ante la dificultad de conocer el grado de renovación de aire por hora que tiene
nuestra área de trabajo, se propone asegurar una correcta ventilación o filtrado
de aire natural o artificial escalonando el uso de la unidad dental entre paciente
y paciente por un tiempo de 3 horas
RESUMEN:
La bioseguridad en odontología se centra en proteger la salud de pacientes y personal
mediante medidas preventivas durante los servicios dentales. Esto incluye la
prevención de enfermedades infecciosas mediante protocolos rigurosos.
Su finalidad es reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infectocontagiosas
entre pacientes y personal, estableciendo medidas preventivas y protocolos de
actuación frente a accidentes con exposición a fluidos corporales.
Los entornos clínicos se clasifican en áreas críticas (quirófanos, unidades de cuidado
intensivo), áreas semi-críticas (consultorios, salas de observación) y áreas no críticas
(salas de espera, depósitos).
Las medidas básicas de prevención incluyen precauciones universales, uso de barreras
(guantes, tapabocas, protección ocular, gorros, batas) y manejo de residuos. El lavado
de manos es esencial en distintos momentos de la práctica odontológica.
El equipo de protección personal (EPP) es vital y su colocación y retirada siguen un
protocolo específico. La desinfección de superficies y ambiente es crucial,
especialmente tras procedimientos que generen aerosoles.
En resumen, la bioseguridad en odontología buscar la seguridad y salud de todos los
involucrados mediante medidas preventivas y protocolos de actuación.
CONCLUSIONES:
La implementación efectiva de medidas de bioseguridad en odontología es crucial para
proteger la salud tanto del personal odontológico como de los pacientes. Ante la
exposición a diversos microorganismos en el entorno clínico, es fundamental adoptar
protocolos rigurosos para prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas.
La evolución de la práctica odontológica y la creciente preocupación por la calidad de
los servicios de salud hacen necesario revisar y actualizar continuamente los
procedimientos de control de infecciones. La bioseguridad en odontología busca
reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infectocontagiosas mediante la
implementación de medidas preventivas en todas las etapas del proceso de atención.
Desde el uso adecuado de equipo de protección personal hasta la desinfección
rigurosa de superficies y equipos, cada paso es crucial para mantener un entorno
clínico seguro. Además, la capacitación continua del personal en prácticas de
bioseguridad y la adopción de protocolos claros para la colocación y retirada del
equipo de protección personal son aspectos clave para garantizar una atención
odontológica segura y de calidad.
En conclusión, la bioseguridad en odontología es un componente fundamental de la
atención odontológica moderna, que busca proteger la salud de todos los involucrados
y garantizar la prestación de servicios de alta calidad en un entorno clínico seguro y
libre de riesgos.
ANEXOS:
MOMENTOS DE LAVADO DE MANOS EN EL AREA ODONTOLOFICA
LAVADO DE MANOS OMS
LAVADO DE MANO: 40-60 SEGUNDOS CON JABÓN
LAVADO DE MANOS 30-40 SEGUNDOS CON ALCOHOL EN GEL
DESINFECCION DE SUPERCIE Y AMBIENTE
BIBLIGOGRAFIA:
[Link]
MANUAL_DE_BIOSEGURIDAD_DIV._ESTOMATO-[Link]
[Link]
[Link]
%20Laboratorio/Bioseguridad%20en%20Odontolog%C3%ADa%20-%20Propuesta%20T
%C3%[Link]
[Link]
%20Odont%202%C2%BA%[Link]
[Link]
[Link]