1 y 2 SAMUEL - Marco histrico
El libro de 1 Samuel abarca el perodo de transicin desde los jueces hasta el reino unido de Israel, e incluye al ltimo juez, Samuel, y al primer rey, Sal. El segundo libro de Samuel trata exclusivamente del reinado de David. Por lo tanto, 1 Samuel abarca casi un siglo, desde alrededor de 1100 hasta 1011 AC; y 2 Samuel, 40 aos, o sea desde 1011 hasta 971 AC.
El perodo de 1200 a 900 AC fue de desasosiego nacional y controversia poltica. Se puso poco empeo en el mundo antiguo por registrar y conservar relatos escritos de los sucesos de ese tiempo. Los historiadores antiguos tales como Herodoto, Beroto, Josefo y ms tarde Eusebio, se vieron en la necesidad de basarse mayormente en relatos folklricos de los sucesos ocurridos en el mundo durante esa poca. Por esta razn es preciso cotejar sus declaraciones con los descubrimientos arqueolgicos modernos, que proporcionan mucha informacin no disponible anteriormente. Hay material nuevo que
constantemente va apareciendo y que aumentan nuestro conocimiento del perodo durante el cual ocurrieron los acontecimientos de 1 y 2 Samuel.
Este perodo de desasosiego, agitacin y transicin se inici con las migraciones de los pueblos del mar que, directa o indirectamente, afectaron a todo el antiguo Oriente. Durante el perodo abarcado por 1 y 2 Samuel gobernaron a Egipto los reyes sacerdotes de la XX dinasta y los gobernantes seculares de la XXI dinasta, cuyos reinados se caracterizaron por debilidad, decadencia y desunin nacionales.
Durante la mayor parte de este perodo Asiria fue tambin sumamente dbil. En Babilonia las condiciones eran muy similares a las de Egipto y Asiria: la debilidad interna y las invasiones del exterior estaban a la orden del da. La influencia poltica de Egipto y de Siria desapareci en tales circunstancias de Palestina. Las migraciones de los pueblos de mar y de los arameos se aadieron a las dificultades internas, y mantuvieron la situacin poltica internacional en todo el antiguo Oriente en un estado de agitacin durante casi dos siglos.
Como resultado, los primeros reyes de Israel estuvieron comparativamente libres para consolidar su dominio sobre la tierra prometida y las regiones circundantes, sin la interferencia de sus anteriormente fuertes vecinos del norte y del sur. Sus nicos enemigos eran las naciones de la regin de Palestina, tales como los filisteos, amalecitas, edomitas, madianitas y amonitas. La resistencia de estas tribus vecinas fue vencida gradualmente, y la mayora de ellas se someti al dominio israelita. David y Salomn rigieron finalmente extensas regiones que haban pertenecido anteriormente al imperio egipcio y a las naciones de Mesopotamia.
Cuando Israel entr en Canan, el Seor le orden que asignase ciudades a los levitas en todas las diferentes tribus. As podra instruirse a todo el pueblo en los caminos de la justicia. Pero los israelitas parecen haber prestado poca o ninguna atencin a la orden. En realidad, ni siquiera echaron a los cananeos, sino que vivieron entre ellos (Jueces 1: 21, 27, 29-33).
Despus de pocos aos, los levitas -que no haban recibido una heredad especfica- se hallaron sin empleo. Hasta Jonatn, el nieto de Moiss, visit la casa de Micaa el efrainita "donde moraba" y pudo "encontrar lugar" (Jueces 17: 8), y lleg a ser sacerdote para la "casa de dioses" de Micaa (Jueces 17: 5). Finalmente rob las imgenes de la casa de Micaa y se fue con los migratorios descendientes de Dan para ser su sacerdote (ver Jueces 18).
De esa manera, en un tiempo cuando "cada uno haca lo que bien le pareca", Israel viol el plan de Dios de que los levitas instruyesen al pueblo en sus caminos, y pronto cay en los hbitos de ignorancia y supersticin de los paganos que lo rodeaban. Seis veces durante el perodo de los jueces Dios procur despertar a su pueblo respecto del error de su camino, al permitir que fuese subyugado por las naciones circunvecinas. Pero poco despus de cada liberacin de la servidumbre, volva a caer en la indiferencia y la idolatra.
Aunque creci en ese ambiente, Samuel prefiri repudiar los males de ese tiempo y dedicarse a la correccin de esas tendencias. Su plan para realizar
esto gir en torno del establecimiento de las as llamadas "escuelas de los profetas". Una de stas estaba en Ram, su hogar ancestral (1 Sam. 19: 1924),y otras fueron establecidas ms tarde en Gilgal (2 Reyes 4: 38), Bet-el (2 Reyes 2: 3) y Jeric (2 Reyes 2: 15-22). All los jvenes estudiaban los principios de la lectura, la escritura, la msica, la ley y la historia sagrada. Se ocupaban en diversos oficios, a fin de que, tanto como fuese posible, aprendiesen a sostenerse a s mismos.
La expresin "escuelas de los profetas" no aparece en el AT, pero los jvenes que all estudiaban eran llamados "hijos de los profetas". Se dedicaban al servicio de Dios y algunos de ellos eran empleados como consejeros del rey.
Hacia el fin de su vida Samuel -con desagrado de su parte- fue llamado a ser el instrumento para establecer la monarqua. Despus de tratar el asunto con el pueblo, escribi un libro sobre "las leyes del reino" y lo guard delante del Seor (1 Sam. 10: 25). Esto no fue probablemente de valor alguno para Sal, de quien se cree que no saba leer. Samuel anim a Sal asegurndole la presencia permanente de Dios, pero ste rechaz pronto el consejo inspirado de Samuel, se rode de una fuerte guardia y se convirti rpidamente en un monarca absoluto.
Despus del rechazo de Sal, Samuel fue llamado a escoger y preparar un hombre conforme al corazn de Dios (1 Sam. 13: 14), uno que no se pusiese por encima de la ley, sino que obedeciese a Dios. La preparacin de David, como la de Cristo, fue llevada a cabo frente a los celos y el odio. Aunque David cay a veces en la transgresin de la ley que veneraba y defenda, siempre se humill ante esa ley que consideraba suprema. Como resultado de la cooperacin de David con los principios establecidos por Dios mediante Moiss y Samuel, Israel gradualmente someti a todos sus enemigos, y los lmites de la nacin se extendieron hacia el norte, prcticamente hasta el Eufrates, y hacia el sur hasta la frontera de Egipto. Dios pudo bendecir a Israel que, como resultado, disfrut de una poca de prosperidad y gloria nacionales que continu a travs del reinado de Salomn, y que desde entonces nunca ha sido igualada.