CITOLOGIA
HERNANDEZ VENEGAS JASMIN MILAGROS III “D”
¿Qué es la citología?
La citología, también conocida como test de Papanicolau, es una prueba que se practica
durante la revisión ginecológica anual.
Esta técnica se utiliza, principalmente, para el diagnóstico de las lesiones precursoras del
cáncer de cuello de útero o del propio cáncer. Además, también permite el diagnóstico de otras
infecciones de la zona.
¿En qué consiste?
Es una técnica muy sencilla que no resulta dolorosa. Consiste en la toma de una muestra de las
células de la vagina y del cuello uterino mediante un cepillo y una espátula que se utilizan para
realizar un raspado suave en el interior del útero.
¿A quién va dirigida y cuándo se recomienda realizarla?
Se recomienda realizarla a partir de los 20 años o antes si previamente se han mantenido
relaciones sexuales. Además, se aconseja repetirla cada 3 años si los resultados son normales.
También es importante recordar que no se recomienda someter a una citología a mujeres que
no hayan mantenido relaciones sexuales, ya que algunos cánceres se asocian a una previa
infección por VPH y solo se transmite cuando se mantienen relaciones.
¿Cómo se realiza?
La toma de muestras no resulta dolorosa ni tampoco comporta ningún riesgo. En algunos casos
se producen pequeños sangrados, pero no es algo muy habitual.
Pasos para realizar la citología:
Se introduce un espéculo en la vagina y se separan las paredes vaginales para poder visualizar
el cuello uterino.
Se toma una muestra de las paredes vaginales, del canal endocervical y de la parte externa del
cuello.
Las muestras se depositan en un portaobjetos y se analizan.
Preparación para la citología
La citología no requiere una preparación especial, ya que se realiza durante una revisión
ginecológica. No obstante, se aconseja seguir las siguientes recomendaciones:
Haber finalizado el periodo de menstruación entre 3 ó 4 días antes.
No mantener relaciones sexuales 48 horas antes de la prueba.
No hacer lavados internos ni hacer uso de desodorantes vaginales.
Interpretación de los resultados
En ocasiones pueden aparecer hallazgos que no se correspondan con el cáncer de cérvix y aun
así exijan tratamiento o un periodo de seguimiento. El resultado de la citología es normal
cuando las células analizadas se corresponden a las que constituyen una vagina y cérvix sano.
Existen diferentes escalas para mediar el grado de anormalidad de la muestra, desde el método
clásico hasta la clasificación “TBS”. El método clásico describe la anormalidad en una escala el 1
al 5
Los valores que puede tomar la muestra son:
1. Normal.
2. Atípico.
3. Displasia.
4. Carcinoma in situ.
5. Cáncer no invasivo.
Por su parte, la escala “TBS” clasifica la citología de la siguiente manera:
I. ASCUS: células atípicas de dudosa significación.
II. LGSIL: cambios de bajo grado o por infección HPV.
III. HGSIL: lesión de alto grado.
Cáncer.
Cabe recordar que la citología no sirve para el diagnóstico de otros cánceres ginecológicos
como el de ovarios o útero, pero sí permite valorar la posible existencia de infecciones
vaginales.
¿Qué especialista lleva a cabo la citología?
El especialista en Ginecología será el encargo de realizar la prueba.