El ascenso de Macedonia
Al norte de la Península Balcánica se desarrolló un reino que llegó a tener una
importancia de primer orden en la historia de la región luego la guerra del Peloponeso.
Una vez terminado este conflicto y al finalizar la preponderancia espartana y tebana,
Macedonia comenzó su período hegemónico sobre la Hélade.
Este reino poseía una sociedad rural, dirigida por los miembros de la dinastía Argéada
que paulatinamente se fue fortaleciendo. Eran admiradores de los griegos y por lo tanto
recibieron la influencia cultural helénica a través del intercambio de ideas y
conocimientos. Sus monarcas ejercieron un auténtico mecenazgo protegiendo a
importantes intelectuales de dicho origen.
Su hegemonía sobre en Grecia comenzó durante el reinado de Filipo II (356 a. C).
Este soberano poseía un pleno conocimiento de la mentalidad griega y debido a su
estancia en Tebas como prisionero, había estado en contacto con la táctica militar
tebana caracterizada por la aplicación del orden oblicuo en el combate y el novedoso
uso de las sarisas. Durante su reinado se conformó un verdadero ejército nacional que
apoyaba, de manera incondicional, a la monarquía.
Prontamente Filipo mostró sus ambiciones sobre Grecia y aprovechó para intervenir en
los asuntos de la región la guerra Sagrada contra los focenses, quienes tuvieron una
conducta sacrílega en Delfos. Presentándose como árbitro del conflicto, logró dominar
toda la Hélade y organizar una alianza bajo su mando.
Su idea consistió en formar una nueva coalición panhelénica contra los persas bajo
dirección macedónica. Si bien la mayoría de las poleis aceptaron su hegemonía,
surgieron voces en su contra por ejemplo la del ateniense Demóstenes quien estableció
una liga opositora integrada por Atenas, Eubea, Corinto y Tebas entre otras, para
intentar detenerlo, pero fueron vencidos en la Batalla de Queronea (338 a. C), desde
ese momento Filipo tuvo abiertas las puertas de Grecia.
Una vez que logró terminar con los focos de resistencia Filipo organizó un Congreso
panhelénico en Corinto que implicó la constitución de una nueva liga dirigida por él y
que prometía a los griegos una esperada época de paz (koine eirene). Filipo se convirtió
en hegemón (líder de la confederación) y estratega autokrator (comandante militar
supremo), la liga poseía una asamblea de delegados: synedrión con representación de
todos los miembros.
Como testimonio de su preeminencia se conserva una inscripción en una estela de
mármol procedente de la Acrópolis de Atenas en la cual se lee:
“Juro por Zeus, Helios, Poseidón y todos los dioses y diosas que permaneceré en paz y
no romperé los tratados de alianza con Filipo de Macedonia, ni llevaré las armas para
causar daño contra ninguno de los que llevan los juramentos ni por tierra ni por mar, ni
tomaré en acción de guerra una ciudad, (…) ni derribaré la realeza de Filipo. (…) haré la
guerra a quien contravenga la paz común según las decisiones del Consejo común y las
órdenes del comandante en jefe (…).”
Alejandro III de Macedonia
En el año nació 356 a C, fue hijo de Filipo de Macedonia y Olimpia, una princesa de
Epiro. Entre las fuentes primarias que se disponen para reconstruir su historia tenemos:
los relatos de los cronistas como Calístenes, Aristóbulo y Tolomeo y autores posteriores
como Arriano y Plutarco de Queronea. Cada uno aporta aspectos particulares de su
personalidad y narraron sus hazañas.
Alejandro recibió una formación esmerada tanto en lo militar como en lo cultural (paideia
griega), fue discípulo de Aristóteles. Se destacó en la Batalla de Queronea comandando
la caballería. Consolidó su poder en Grecia luchando contra las tribus próximas (tracios,
ilirios y getas entre otros). Su ejército estaba formado por las eximias falanges
macedónicas y la caballería. Lo acompañaban sus famosos compañeros de armas o
hetairoi, formados desde la infancia a su lado.
Filipo II murió en las bodas de su hija Cleopatra en el año 336 y su joven hijo asumió el
poder como Alejandro III. Una vez que consolidó su gobierno en Macedonia continuó
con la política paterna de conquista sobre Grecia y si bien al conocerse la muerte de
Filipo se organizaron levantamientos en Atenas y Tebas, Alejandro logró sofocarlos.
Obtuvo un reconocimiento general así como la renovación de la alianza panhelénica
convirtiéndose en el nuevo hegemón y estratega autokrator.
No tardó en mostrar sus ambiciosos planes: la conquista de Asia, presentada a sus
aliados como cruzada anti persa, teniendo como objetivo central la expansión de la
cultura griega.
Campañas de Alejandro
Una vez asegurado su dominio sobre Grecia Alejandro inició su expansión.
Conquista de Asia Menor:
En Troya rindió honores a Aquiles, cambió armas por las conservadas en el recinto
sagrado y reconstruyó un templo a Atenea.
Batalla de Gránico: primer triunfo sobre el enemigo, derrotando a los sátrapas de
Lidia, Jonia y Frigia que lo enfrentaron junto a Rodas.
Resistencia de Mileto y Halicarnaso que fueron vencidas.
Inició el descenso por Asia Menor: campaña antipersa.
Nudo de Gordio (Galacia): al cortar este nudo simbólico, según la leyenda, se
aseguraba la conquista del mundo.
Conquista de Fenicia y Egipto:
Batalla se Issos: derrotó de Darío III (prisión de madre, esposa e hijas de Darío)
Obstáculos: resistencia de Tiro y Gaza que fueron derrotadas. Fundación de
Alejandría.
Visitó al Oráculo de Amón que aparentemente le aseguró el dominio del mundo.
Fue coronado faraón en Egipto.
Se dirigió a Mesopotamia.
Rechazó propuestas de paz.
Conquista de las grandes capitales persas.
Batalla de Gaugamela (331)
Babilonia, Susa y Persépolis.
Ecbactana: licenció las tropas aliadas. Fin campaña panhelénica
Conquista de las Satrapías Superiores.
Murió de Darío traicionado por su general Bessos y Alejandro le organizó
funerales en Persépolis.
Sufrió un proceso de orientalización obligando a sus generales a inclinarse a su
paso (proskynesis).
Conquista de la India:
Se enfrentó con el rey Poro 326 a C. En el Ganges tuvo problemas con su ejército
que se negó a continuar y debió regresar. Para ello se dividieron sus tropas, las
dirigidas por el general Crátero lo hicieron por el note; Nercao lo hizo por el océano,
Alejandro por la costa y el desierto de Gedrosia. Se encontraron en Carnania.
Continuando con su política de búsqueda de unidad cultural obligó a sus generales
a contraer matrimonio con mujeres locales en las llamadas Bodas de Susa. Sufrió
un nuevo levantamiento de sus generales conocido como Motín de Opis que logró
superar y finalmente murió en Babilonia en el año 323 a C.
Resultados de la expansión alejandrina
Etapa helenística: abarcó la etapa desde la muerte de Alejandro hasta la conquista
romana
Los diádocos o generales sucesores se dividieron el poder en las siguientes regiones:
• Antípatro: Macedonia
• Ptolomeo: Egipto
• Lisímaco: Tracia
• Antígono: Asia Menor
• Seleuco: Babilonia
Luego de los enfrentamientos entre ellos surgieron los llamados Reinos helenísticos,
dirigidos por los generales victoriosos:
• Ptolomeos en Egipto.
• Seléucidas en Asia
• Antigónidas en Macedonia.
Bibliografía
GÓMEZ ESPELOSÍN, J.: Introducción al mundo griego. Universidad de Alcalá de
Henares, 1995.
L HAMMOND, N.: El genio de Alejandro Magno. Barcelona. Vergara, 2004
LÉVÈQUE, P.: El Mundo Helenístico. Buenos Aires, Paidós, 2006.