Bloque 12
Los Apóstoles
Pedro
Textos Clave:
Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar;
sobre ti fijaré mis ojos. Salmos 32:8
Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la
buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Filipenses 1:6
SECCIÓN 1
Captura el interés
¿QUÉ TENEMOS PARA HOY? (Las actividades son opcionales).
PREESCOLAR E INTERMEDIOS
Corta varias formas de pescado de papel o tarjeta de color y agrega un clip a
cada uno. Luego, ata un imán a un trozo de cuerda y coloca el otro extremo de la
cuerda a un palo o lápiz. Finalmente, crea un «estanque de pesca» colocando una
sábana o manta grande en el piso y esparciendo las formas de los peces a través
de él. También puedes agregar desafíos o preguntas adicionales a los peces,
como pedirles a los niños que nombren un momento en que tuvieran que pedir
perdón o cómo pueden mostrar amor y perdón a los demás.
ENZEÑANZA
Nombres del Protagonista: Su nombre de nacimiento era Simón, pero cuando
Jesucristo llegó a su vida le cambió su nombre a Pedro que traducido quiere
decir Piedra o roca.
Lugar de su Nacimiento: Nació en Betsaida.
Oficio: Pescador y Apóstol.
Nombres de sus Padres: Hijo de un pescador llamado Jonás.
Acontecimientos Importantes de su vida:
Pedro era un hombre impulsivo, actuaba y hablaba sin pensar. Por esa razón, a
veces se metía en líos. Pero en algunas ocasiones mostró tener una gran fe, como
cuando se atrevió a caminar sobre el agua confiando en que Jesús lo mantendría a
salvo.
Muchos llegamos a recordar a Pedro como el discípulo que negó a Jesús. Es
cierto que fue así, podemos considerar ese como el momento más bajo y difícil de
su vida. Sin embargo, luego de la resurrección de Jesús, Pedro tuvo un gran
encuentro con el Jesús resucitado. En ese encuentro, Pedro recibió el perdón y la
restauración que necesitaba para poder llevar a cabo el gran ministerio que Dios le
había encomendado.
LLAMADO A SER DISCÍPULO DE JESÚS:
Pedro era hijo de Jonás, y pertenecía a una familia de pescadores. Tenía un
negocio de pesca con su padre y su hermano, Andrés. Un día, Jesús vio a Pedro y
a su hermano mientras caminaba junto al mar y los llamó para que fueran sus
discípulos. Pedro y Andrés eran pescadores de oficio, pero desde ese momento, se
convirtieron en discípulos de Jesús, llevando su mensaje de amor y salvación y
aprendiendo con él. (MATEO 4, 18-20).
Pedro era un pescador espontáneo, con un fuerte acento galileo. Sin embargo,
Jesús lo escogió como su discípulo, pues vio el gran potencial que tenía.
Compartieron por tres años, siendo Pedro el discípulo más atrevido y espontáneo
de los 12, el que lideraba a los otros o actuaba de portavoz. El apóstol Juan y él
fueron los discípulos más cercanos a Jesús.
LA GRAN PESCA:
En una ocasión, Jesús subió a la barca de Pedro y predicó desde allí. Al terminar,
Jesús le dijo que llevara la barca a aguas profundas para pescar. Pedro y sus
compañeros no habían pescado nada durante toda la noche. Pero cuando Jesús
los mandó a echar las redes nuevamente, la pesca fue más que abundante.
Llamaron otra barca para ayudarlos y las barcas casi se hundieron. ¡Así de
abundante era la cantidad de peces! (LUCAS 5; 3-11).
CAMINANDO SOBRE LAS AGUAS CON JESÚS:
Después de la alimentación de más de 5 mil personas, Jesús les dijo a sus
discípulos que subieran a la barca y se adentraran en el lago. Él fue a la montaña a
orar, y allí estuvo toda la noche. En la madrugada, Jesús se acercó a la barca
caminando sobre el agua. Los discípulos se asustaron, pero él les dijo que no tenían
que temer, era él quien se acercaba. Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua
yendo hacia Jesús. Sin embargo, al sentir el viento fuerte, sintió miedo y comenzó
a hundirse. Jesús lo sujetó por la mano, subieron a la barca y junto con los otros
discípulos, cruzaron el lago. (MATEO 14; 13-33).
SU CONFESIÓN SOBRE JESÚS:
Al llegar a Cesarea de Filipo, Jesús le preguntó a sus discípulos quién decía la gente
que él era. Luego de oír sus respuestas, les preguntó quién decían ellos que él era.
Pedro contestó inmediatamente, «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente». Jesús
le dijo a Pedro que lo que había dicho, se lo había revelado el Padre. Esa gran
verdad dicha por Pedro es el fundamento de la iglesia: ¡Jesús es el Cristo, el Hijo
del Dios viviente! Todo el que cree en él, es salvo. (MATEO 16; 13-17).
LA TRANSFIGURACIÓN:
En una ocasión, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan y los llevó a una montaña
alta donde se transfiguró (cambió de aspecto). Ellos vieron cómo su rostro
resplandeció como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz. También vieron
aparecer a Moisés y Elías, quienes conversaron con Jesús.
Eso no fue todo. Escucharon la voz del Padre que les dijo, «Este es mi Hijo amado;
en quien tengo complacencia. ¡a él oíd!». Ellos sintieron gran temor y se postraron
en tierra, pero Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo que no debían temer.
(MATEO 17; 1-8).
LA NEGACIÓN DE PEDRO:
Cuando arrestaron a Jesús, Pedro permaneció cerca del patio del sumo sacerdote,
donde habían llevado a Jesús. Tal como Jesús había profetizado, en 3 ocasiones,
diferentes personas le preguntaron a Pedro si él era uno de los discípulos de Jesús.
Las 3 veces, Pedro negó conocerlo. Este es considerado el momento más triste de
la vida de Pedro. (MATEO 26; 69-75).
JESÚS RESTITUYE A PEDRO
Luego de su resurrección, Jesús se apareció a sus discípulos en varias ocasiones.
En una de ellas, Jesús habló con Pedro. Le hizo 3 preguntas y luego de cada
pregunta, le dio una encomienda: apacienta mis corderos, cuida de mis ovejas y
apacienta mis ovejas. De esa forma tan amorosa, Jesús restauró a Pedro,
haciéndole saber perdonado y apto para cumplir con su ministerio. (JUAN 21; 15-
19).
LA LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO:
El día de Pentecostés, luego de la resurrección de Jesús, Pedro se encontró junto
con los demás discípulos y otros creyentes en Jesús en una casa. Ese día, todos
fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas. Había
una gran multitud alrededor de la casa. Muchas personas habían venido de muchos
lugares a celebrar Pentecostés. Gracias al don de lenguas, muchos lograron
entender el mensaje del evangelio. Pedro se puso en pie y explicó lo que sucedía.
Les predicó sobre Jesús y los llamó al arrepentimiento. Los que recibieron su
mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil
personas. (HECHOS 2; 1-42).
SANACIÓN DEL COJO A LA PUERTA DE LA HERMOSA:
Un día, Pedro y Juan se dirigían hacia el templo y pasaron por la puerta de la
Hermosa. Allí se encontraba un hombre, lisiado de nacimiento, que acostumbraba
pedir limosnas. Pedro, mirándolo fijamente, le dijo que aunque no tenían plata ni
oro, le darían lo que tenían: sanidad en el nombre de Jesús. Inmediatamente, el
hombre se puso de pie y comenzó a caminar. (HECHOS 3; 1-10).
ENCARCELADO Y LIBERADO MILAGROSAMENTE:
Pedro fue encarcelado por orden del rey Herodes. Pero, antes de que lo sometieran
a juicio, fue liberado milagrosamente por un ángel mientras la iglesia oraba por él.
Una luz resplandeció en la celda. El ángel despertó a Pedro, que dormía
encadenado entre dos soldados. Las cadenas cayeron y Pedro salió de la prisión
sin ningún obstáculo. (HECHOS 5; 17-21).
¿Qué aprendo del personaje?:
Jesús vence el miedo. Ya sea que saliera de una barca hacia un mar agitado, o
cruzara el umbral de un hogar gentil por primera vez, Pedro encontró valor en seguir
a Cristo. "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor..."
(1 Juan 4:18).
Jesús perdona la infidelidad. Pedro negó fervientemente al Señor tres veces.
Jesús amorosamente restauró a Pedro al servicio. Pedro fue un fracaso anterior,
pero, con Jesús, el fracaso no es el fin. "Si fuéremos infieles, él permanece fiel; él
no puede negarse a sí mismo" (2 Timoteo 2:13).
Jesús pacientemente enseña. Una y otra vez, Pedro necesitaba corrección, y el
Señor la dio con paciencia, firmeza y amor. El Maestro busca estudiantes dispuestos
a aprender. "Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar..."
(Salmo 32:8).
Jesús nos ve como Él quiere que seamos. La primera vez que se encontraron,
Jesús llamó a Simón "Pedro". El pescador áspero e imprudente era, a los ojos de
Jesús, una roca firme y fiel. "... el que comenzó en vosotros la buena obra, la
perfeccionará hasta el día de Jesucristo..." (Filipenses 1:6).
Jesús usa héroes insólitos. Pedro era un pescador de Galilea, pero Jesús lo llamó
a ser pescador de hombres (Lucas 5:10). Debido a que Pedro estaba dispuesto a
dejar todo lo que tenía para seguir a Jesús, Dios lo usó de muchas formas. Mientras
Pedro predicaba, la gente se asombraba de su audacia porque era una persona sin
estudios. Pero entonces se dieron cuenta de que Pedro "había estado con Jesús"
(Hechos 4:13). Estar con Jesús hace toda la diferencia.
Promesa de Dios para el Personaje:
Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás,
porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo
también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las
puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de
los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que
desatares en la tierra será desatado en los cielos. (MATEO 16; 17-19).
Lugar y época de su muerte:
La Biblia no nos dice cómo murió el apóstol Pedro.
PARA EL MAESTRO:
Resaltarles a los niños que aun cuando somos imperfectos, pero disponemos
nuestras vidas para servirle a Dios, el señor se glorifica y nos hace instrumentos
útiles en sus manos.