Evaluación Huella Ecológica UDLAP
Evaluación Huella Ecológica UDLAP
Escuela de Ciencias
Departamento de Ciencias Químico-Biológicas
Tesis que, para completar los requisitos del Programa de Honores presenta la
estudiante
Licenciatura en Biología
1
Hoja de firmas
Tesis que, para completar los requisitos del Programa de Honores, presenta la
estudiante Daniela Gómez de la Maza, 152859.
Director de Tesis
________________________
Dr. Alejandro Arias del Razo
Presidente de Tesis
_________________________
Dra. Mariana del Socorro Cuautle
Arenas
Secretario de Tesis
_________________________
Mtro. Néstor Martínez Carrasco
2
ÍNDICE
Introducción …………………………………………………………………….………… 5
Justificación …………………………………………………………………….…………. 9
Objetivos …………………………………………………………………………………. 10
Hipótesis ………………………………………………………………………………….. 10
Marco Teórico
Causas …………………………………………………………………………….. 14
Consecuencias …………………………………………………………………….. 20
México ………………………………………………………................................. 46
3
Dragones de la inactividad ……………………………….……………………….. 61
Método ………………………………………………….…….………………………….. 72
Resultados …………………………………………………….………………………….. 75
Discusión ……………………………………………………….……………………........ 84
4
Introducción
Los patrones climáticos persisten por largos periodos de tiempo y han variado naturalmente
por millones de años (Kennedy & Lindsey, 2015), sin embargo, hoy en día las variaciones
de las condiciones climáticas se han visto aceleradas por factores antropogénicos (UN:
combustibles fósiles, el mal manejo de desechos y el cambio de uso de suelo han afectado
temperaturas adecuadas para la vida en la Tierra (UN: Climate Change, 2016). Esto sucede
por la presencia en equilibrio de gases de larga duración como el vapor de agua, dióxido de
carbono, metano y óxido nitroso en nuestra atmósfera, los cuales encierran parte de la
radiación térmica del sol, manteniendo así calor en la Tierra y evitando decrementos abruptos
(Kennedy & Lindsey, 2015; CIIFEN, 2011). Se estima que los seres humanos han ocasionado
un aumento promedio de 1 +/- 0.2 °C, de calentamiento global por encima de los niveles
calentamiento global es una de las consecuencias del cambio climático que da pie a
5
fenómenos meteorológicos extremos que cada vez pasan con mayor regularidad, como lo son
no superar un incremento global de 2°C (UN: Climate Change, 2016). De igual manera,
estipularon la necesidad del fortalecimiento de la capacidad de cada país para hacer frente a
los impactos del cambio climático. A pesar de esto, ha habido una continua falta de
cumplimiento de las acciones acordadas, por lo que este ambicioso objetivo ha quedado en
el pasado (Wallace-Wells, 2017 & Holder et al., 2017). Dada la continuación de estilos de
vida insostenibles, los científicos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC:
por sus siglas en inglés) en el 2018 pronosticaron, a través de modelos climáticos globales,
que se alcanzará un alarmante aumento de 1.5 °C entre 2030 y 2052, y más adelante, de 3.2°C
en 2100.
han sido lo suficientemente efectivos para ocasionar el cambio radical que se necesita para
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) llevada a cabo en
el 2019 en Madrid, España, mencionó que “los acuerdos alcanzados no están a la altura de la
urgencia climática que necesitamos y que la ciudadanía demanda”. Aunque los países
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Tratándose de un desafío de magnitud global, el cambio climático amerita una urgente
atención por parte de todos los actores sociales involucrados, siendo uno de gran importancia
crisis climática con mayor frecuencia que aquellas que la precedieron. Por ende, la formación
En los últimos años se ha visto un gran movimiento de jóvenes que exigen a sus
mitigación y adaptación a la crisis climática. No obstante, buscar culpables es muy fácil pero
la realidad es que esta inacción no es meramente política, sino también social. Los ciudadanos
insostenible a una sostenible. Lo cual plantea la siguiente pregunta… ¿qué nos ha impedido
Según Robert Gifford (2011), un psicólogo ambientalista, existen muchas razones por
las cuales las personas, dentro de su propio alcance, no toman acción para mitigar la emisión
estructural, refiriéndose a que están fuera del control del individuo en cuestión; por ejemplo,
como paneles solares. Sin embargo, estas dificultades estructurales no están aisladas, puesto
que dependen no solo del panorama sociocultural, sino también del individuo. El aprendizaje
continuo nos permite actualizar y refrescar conocimientos, pero puede encontrarse con
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por eso, que Gifford propone la existencia de barreras psicológicas que limitan la toma de
general del tema; después, si el individuo está consciente de la problemática, existen una
variedad de procesos psicológicos que interfieren con la toma de acción eficaz; y finalmente
una vez que se sobrepasan esos obstáculos, la acción tomada puede ser inadecuada, ya sea
mencionadas en la fase dos se refieren a siete barreras psicológicas generales que influencian
restringido. A su vez, cada categoría presenta subdivisiones, sumando un total de 29, a las
jóvenes universitarios de diferentes disciplinas. Tomando como caso de estudio a los alumnos
8
Justificación
Alrededor del mundo la investigación sobre la ciencia detrás del cambio climático y sobre
cómo esta afectará los ecosistemas, cada vez adquiere mayor relevancia y, con ello, mayor
convertido en parte de la currícula académica, sin embargo, hacen falta estudios que se
climático.
decisiones y en la búsqueda de soluciones para resolver esta crisis. Por esta razón, el presente
caso de estudio busca cerrar la brecha ante la falta de conocimiento sobre las perspectivas
ecológicas de los universitarios, así como presentar información sobre las limitantes que
impiden un cambio en el comportamiento del individuo. Esto con fin de validar y aportar
para tener una mayor comprensión y así, ayudar a las personas a enfrentarse y adaptarse al
cambio climático.
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Objetivo general
Objetivos específicos
2. Identificar las barreras psicológicas que impiden tomar acción para mitigar
académica.
Hipótesis
• Entre las barreras psicológicas que impiden la toma de acción frente al cambio
climático, la que más prevalece en la población estudiantil es “La comparación con
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Marco teórico
Para comenzar a hablar sobre el cambio climático primero debemos aislar cada uno de sus
componentes. En primera instancia, es importante explicar qué es, qué lo causa y cuáles son
los cuales es el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC: por sus siglas en
inglés). Este organismo de las Naciones Unidas fue establecido en 1988 por el programa de
las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP: por sus siglas en inglés) y por la
Organización Meteorológica Mundial (WMO: por sus siglas en inglés), para proporcionar a
los responsables políticos evaluaciones regulares sobre la base científica detrás del cambio
climático, sus impactos y futuros riesgos, así como opciones de mitigación y adaptación
(IPCC, 2014). El IPCC no conduce investigaciones propias, sino que reúne y evalúa
información científica sobre el cambio climático, además de indicar en qué rubros existen
diferencias de opinión y dónde hacen falta investigaciones más profundas; por lo que es
considerada una fuente creíble para la creación de políticas públicas por parte de los
reporte denominado (AR5) se finalizó entre el 2013 y el 2014 y concluyó que la influencia
humana en los sistemas climáticos es clara; que entre más perturbemos nuestro clima, más
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con los medios necesarios para limitar el cambio climático y para construir un futuro
Climático en el 2023 (CMNUCC; IPCC, 2020). Durante este tiempo, se han realizado tres
reportes especiales actualizando al mundo sobre el cambio climático (IPCC, 2020): 1. Los
impactos de 1.5 °C de calentamiento global por encima del nivel preindustrial, publicado en
2018; 2. Las consecuencias del cambio climático en tierra, publicado en 2019; 3. Océanos y
Criósfera en climas cambiantes, publicado en 2019. Estos reportes junto con informes
realizados y publicados por organizaciones como la WMO y NASA: Global Climate Change
(WMO, 2020; Shaftel et al. 2020) y la Oficina Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA:
por sus siglas en inglés; 2016), han continuado con la evaluación de la situación ambiental,
Para comenzar, es crucial definir lo que es el clima y hacer la distinción entre clima y estado
del tiempo. El clima se refiere al promedio de estados de tiempos que persisten por décadas
o millones de años en un lugar determinado. Mientras que el estado del tiempo es la condición
climática en un espacio determinado (Kennedy & Lindsey, 2015; IPCC, 2007). El estado del
tiempo cambia constantemente y son las estadísticas de esos cambios por largos periodos lo
12
A través de la historia de la Tierra han ocurrido cambios en el clima, que suceden de
manera natural por pequeñas variaciones en las oscilaciones de la órbita terrestre, lo cual
cambia la cantidad de energía solar que recibe el planeta, efecto también conocido como los
sedimento marino, en núcleos de hielo, corales, anillos de crecimiento de los árboles o capas
En el caso de los núcelos de hielo, al caer la nieve las capas se van acumulando,
contando cada capa con diferente composición química y textura. Con el tiempo la nieve se
comprime en hielo, atrapando dentro las partículas químicas y burbujas de aire atmosférico.
Las capas de hielo se acumulan durante cientos de años, creando así un registro de las
volcánica y solar (NSF, 2013; Campisano, 2012). Estos indicadores han proporcionado
evidencia de siete ciclos de avance y retrocesos de glaciares, siendo el último hace 11,700
años y marcando el inicio de la era del clima moderno (Shaftel et al. 2020).
Industrial (IPCC, 2007; Campisano, 2012; Shaftel et al. 2020; IPCC, 2018). La Figura 1,
13
aumentado desde la Revolución Industrial. Esto da pie a muchas preguntas sobre el rol que
desempeñan los gases de efecto invernadero en el cambio climático, así como las causas que
han categorizado este cambio no como natural, sino como uno influenciado por fuerzas
antropogénicas.
Figura 1. Comparación de CO2 atmosférico desde hace miles de años hasta 1950.
(Shaftel, et al. 2020)
Causas
Efecto Invernadero
La radiación solar que entra a la Tierra es en parte reflejada de regreso al espacio, mientras
que por otro lado, gases presentes en la atmósfera como el vapor de agua, dióxido de carbono,
metano, ozono y óxido nitroso absorben la radiación infrarroja de la energía que se está
reflejando desde la superficie. La energía infrarroja excita las moléculas de gas y libera
energía térmica, manteniendo así el calor en la Tierra y evitando que durante la noche la
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conocido como el efecto invernadero. Es el proceso encargado de mantener las temperaturas
Sin embargo, ese no ha sido el caso en los últimos años. En la figura 2 se puede
observar cómo los registros de la actividad solar que recibe la Tierra (W/m2) y las
temperaturas (°C) registradas desde 1880 hasta el 2020 son recientemente desproporcionales.
temperatura de cada 11 años, mientras que, el promedio de la actividad solar tiene ligeros
improbable que la radiación solar haya causado la tendencia del calentamiento apreciable en
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La tendencia del calentamiento global recae entonces en los gases de efecto
invernadero (GEI), los cuales se categorizan en dos grupos: los “forzadores” y los de
“reacción” (Shaftel et al. 2020; Benavides-Ballesteros & León-Aristizabal, 2007). Los del
primer tipo se caracterizan por ser gases de vida corta que permanecen en la atmósfera y que
dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, ozono y los artificiales son los
clorofluorocarbonos. Por otro lado, a los gases como el vapor de agua que sí responden con
reacción” (Shaftel et al. 2020; INECC, 2018; IPCC, 2013; Benavides-Ballesteros & León-
Aristizabal, 2007).
Por otro lado, el dióxido de carbono se encuentra en menor medida y es liberado por procesos
gas forzador, al haber una mayor concentración no hay una reacción química ni física del
gas, por lo que aumenta la magnitud del efecto invernadero, incrementando así la energía
térmica que se encierra en la Tierra y por ende la temperatura promedio (Shaftel et al. 2020;
IPCC, 2007). Así mismo, el metano es un hidrocarbono que se libera natural y artificialmente
agricultura y cultivo de arroz; aunque este gas es más activo que el dióxido de carbono en el
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efecto invernadero, se encuentra en mucho menor abundancia en la atmósfera. Por otro lado,
ácido nítrico, quema de combustibles fósiles y quema de biomasa (INECC, 2018). Todos
estos gases junto con el ozono (formado de monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y
La Revolución Industrial se considera que duró desde mediados del siglo XVII hasta el siglo
social y tecnológico (Wilde, 2019; Brooks, 2018). La creación de las máquinas de vapor y la
permaneció como la primera y única fuente fósil hasta 1860 cuando comenzó el consumo de
petróleo crudo, el cual, al haber más en existencia, resulto ser más práctico y fácil de
de automóviles y la industria aeroespacial (Wilde, 2019; Ritchie & Roser, 2020). Pocas
décadas más tarde, se empezó a usar el gas natural para generar electricidad, diversificando
las fuentes de energía en el siglo XX; actualmente, el petróleo contabiliza el 39% de energías
de combustibles fósiles, seguido por el gas natural con 33% y el carbón con 28% (Ritchie &
fósiles incrementa exponencialmente desde 1950, además de la división que existe según la
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fuente de energía consumida; los siguientes datos están expuestos en Terawatts por hora
(TWh).
fueron utilizados como gases refrigerantes, como propulsores en los aerosoles y como
(INECC, 2018; Shaftel, et al 2020). Estos gases son de origen totalmente artificial y aunque
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dada la capacidad de destrucción de la capa de ozono (Benavides-Ballesteros & León-
Aristizabal, 2007).
la emisión de estos gases (fig. 3), particularmente de CO2 (IPCC, 2018; Shaftel et al. 2020;
INECC, 2018). Los niveles antes de 1950 estaban estimados en 280 partes por millón (ppm),
la atmósfera: 407.8 +/- 0.1 ppm de CO2, 1869 +/- 2 partes por billón (ppb) de CH4 y 331.1
+/- 0.1 ppm de N2O (WMO, 2020). La WMO realizó una proyección global de emisiones de
CO2 para el 2019 utilizando los datos de los primeros tres meses y sugirió que habría un
aumento en la concentración de CO2 del +0.6% con un rango de -0.2% a +1.5% (WMO,
2020). Misma que se vio reflejada en el promedio del mes de mayo cuando se registró 414.7
ppm en la atmósfera (NOAA, 2020). El último registro de concentración de CO2 fue realizado
por NOAA en febrero del 2020, el cual lee un valor de 413 ppm, pero seguirá subiendo si no
existe una regulación como la hubo en la producción de CFC (Shaftel et al. 2020).
En el 2010 se realizó una gráfica sobre la emisión de los GEI según el sector
económico (figura 4). El 25% de emisión general sucede de manera indirecta solamente por
la quema de carbón, petróleo y gas natural para electricidad y calor. Por otro lado, también
manejo forestal y otros usos de la tierra (24%) (AFOLU: por sus siglas en inglés), a la
otros sectores indefinidos (EPA, 2019). A pesar del ingreso económico que proporcionan
estos sectores, los efectos del cambio climático afectarán a cada uno si no se toman medidas
para reducir sus emisiones, como lo son las alternativas de energía renovables.
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Figura 4. Producción de gases de efecto invernadero según el sector económico. (IPCC, 2014)
Se estima que los humanos han causado un calentamiento global de aproximadamente 1 +/-
0.8 a 1.2 °C desde el siglo XIX (Figura 5) (Shaftel et al. 2020; WMO 2020), la mayoría del
cual, ha ocurrido en los últimos 40 años; en efecto, cinco de los años más calientes registrados
han ocurrido desde el 2010. En el hemisferio norte el 2016 fue el año más caliente hasta el
momento, con 8 de los 12 meses (de enero a septiembre, con excepción de junio) presentando
el récord de temperaturas altas. Con esta tendencia se predice que el calentamiento alcance
1.5 °C entre el 2030 y 2052 si se continúa aumentado al ritmo actual (IPCC, 2018). Esto
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Figura 5. Diferencia en la temperatura promedio global. (WMO, 2020).
climático, los océanos han absorbido el 90% del calor excesivo, y en consecuencia se ha
razón por la cual desde 1982 se han intensificado y duplicado en frecuencia las olas de calor
marinas (IPCC, 2019). Esto afecta la simbiosis presente en organismos como los corales,
impactando así en la cadena trófica y en la pérdida de una barrera biológica que protege las
zonas costeras. Se proyecta que a un calentamiento global promedio de 1.5 °C el área total
Las altas temperaturas están ocasionando que se derritan los glaciares como aquellos
encontrados en los Alpes, Himalayas, Andes, las montañas Rocallosas, Alaska y África
(Shaftel et al. 2020). Los registros de 2006 a 2015 demuestran que los glaciares, con
excepción de Groenlandia y Antártica, se están derritiendo a una tasa promedio de 0.61 +/-
21
0.08 mm por año. De igual manera, se ha registrado que no solo la cantidad de nieve se ha
reducido en 13.4 +/- 5.4% desde 1967 a 2018, significando una pérdida aproximada de 2.5
millones de km2, sino que también éstas se derriten antes de tiempo (NSIDC, 2020; IPCC,
masa en glaciares en décadas recientes, junto con la expansión térmica de las moléculas de
agua por las altas temperaturas, ha incrementado el nivel promedio del mar. De 1902 a 2015
ha aumentado 0.16 +/- 0.12 a 0.21 m, con una tasa de crecimiento 3.6 mm por año. La suma
de las contribuciones de las capas de hielos y los glaciares exceden el efecto de la expansión
térmica con un promedio de 1.8 mm por año a comparación de 1.4 mm por año (IPCC, 2019).
al., 2014), por lo que de derretirse esta capa aceleraría el efecto invernadero y la acidificación
El rol que juegan los océanos como amortiguadores del sistema climático también se refiere
a su labor como uno de los principales sumideros de CO2 (Álvarez-Lires, et al., 2017, NOAA,
22
2019). Sin embargo, como consecuencia de la emisión descontrolada de dióxido de carbono
absorción del 23% de las emisiones totales de CO2 durante el periodo de 2009-2018 (WMO,
2020; Álvarez-Lires, et al., 2017). La cantidad de dióxido de carbono absorbida por la capa
Esto sucede, porque al combinarse el CO2 con el H2O se produce ácido carbónico, el
cual se disocia liberando iones de bicarbonato, iones de carbonato e iones de hidrógeno (H+).
un incremento en los iones de hidrógeno (H+), por lo que se reduce el pH del agua (Álvarez-
Lires et al. 2017; NOAA, 2019). A un pH ácido se disminuye la tasa de crecimiento del
reacción previamente descrita, las moléculas de dióxido de carbono también reaccionan con
1-2%, lo cual equivale de 77 a 145 billones de toneladas (WMO, 2020). Las causas
por la quema de combustibles fósiles, aunado a los impactos del calentamiento del océano
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escurrimientos de fertilizantes y desagües altos en nutrientes, que se liberan en aguas
costeras, a su vez, estas algas agotan las reservas de oxígeno de la zona (WMO, 2020; IUCN,
2020). Por otro lado, al existir un aumento en la temperatura del agua ocurre un cambio en
la densidad de esta, lo cual produce estratificación marina. Esta separación, impide que las
disponible; algunas de estas áreas hipóxicas se pueden convertir en “zonas muertas” donde
influenciando una migración de ciclones tropicales hacia los polos, en relación con la
expansión tropical forzada (WMO, 2020; Shaftel et al. 2020). Se ha observado un aumento
los ecosistemas y a las personas que viven en esas áreas (Shaftel et al. 2020).
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El estrés constante está ocasionando vulnerabilidad en todas las especies (Nogués-
Bravo, et al. 2018, IUCN, 2020). Ante la rapidez del cambio climático, la capacidad de
capacidad adaptativa a las nuevas condiciones (Nogués-Bravo, et al. 2018). Las poblaciones
naturales solo tienen tres opciones ante esta situación: adaptarse, moverse o morir (Nogués-
Bravo, et al. 2018; Habary, et al. 2016). La primera se refiere a la adaptación in situ de las
bajo presión por la presencia de especies invasoras y/o por disturbios abióticos como la
precipitación o calor intenso (Hill, et al. 2011). Consecuentemente los procesos evolutivos
se ven afectados, ya que esto cambia la manera en la que los genes circulan a través de los
hibridación (Habary, et al. 2016; Skelly & Freidenburg, 2010). Estos estreses ocasionan que
los cambios evolutivos puedan ser rápidos, ya sea en las especies que invaden nuevas áreas
o en especies nativas que están respondiendo a invasiones biológicas. Sin embargo, cuando
en ocasiones estos cambios no son lo suficientemente rápidos, las especies más vulnerables
se extinguen (Cahill, et al. 2012; Nogués-Bravo, et al. 2018; Skelly & Freidenburg, 2010).
25
2018; Habary, et al. 2016) y los humanos no somos la excepción, tenemos tres opciones:
estrés hídrico y zonas que se han vuelto inhóspitas por el calor extremo (Matthews et al.
entre enero y junio del 2019 principalmente por eventos hidrometeorológicos, sin embargo,
las migraciones masivas sucederán con mayor frecuencia por diversas razones, entre ellas,
las altas temperaturas. Tan solo en 2019 hubo temperaturas récord en Australia, India, Japón
y Europa, que afectaron negativamente la salud y el bienestar de las personas, con más de
100 muertos y 18,000 personas hospitalizadas. También las altas temperaturas están
en 2019 (WMO, 2020). La sequía culpable fue seguida por inusuales precipitaciones que
funcionaron como catalizador para el surgimiento de la plaga de langostas más severa que ha
afectado el cuerno de África en 25 años, y la cual continua hasta la fecha (ONU Noticias,
2020). De no controlarse, la plaga que está afectando a cinco países pondrá en riesgo la vida
de más de 19 millones de personas, ya que en un día la langosta del desierto puede viajar
hasta 150 km y una nube de langostas de 1 km2 consume la misma cantidad que unas 35,000
personas. En marzo de 2020 se había registrado una nube en Kenia de 60 x 40 km, pero si
26
llegan lluvias adicionales la magnitud del brote podría crecer hasta 500 veces para junio de
La variabilidad climática junto con los eventos climáticos extremos y los conflictos
Desarrollo Sustentable impuesta para el 2030 (WMO, 2020; IPCC, 2018), y obligan al
El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC: por sus siglas en inglés) realizó
cuatro proyecciones que describen las posibles trayectorias de las emisiones de gases de
efecto invernadero (GEI), según las predicciones de fuerzas radioactivas para el 2100,
concientizar a la población de que este tema, debe de ser tratado como una urgencia global.
incluyendo GEI, ozono, aerosoles y el efecto albedo, el cual se refiere a la radiación reflejada
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mitigación rigurosa (RCP2.6), luego existen dos proyecciones intermedias (RCP4.5 y
RCP6.0), y finalmente, un escenario con emisiones muy altas (RCP8.5; IPCC, 2014). Los
últimos dos RCPs son proyecciones donde no se han aplicado esfuerzos adicionales para
restringir las emisiones; por otro lado, el escenario del RCP2.6 es representativo de la
trayectoria que tiene como objetivo el mantener el calentamiento global promedio debajo de
los 2°C, sobre niveles preindustriales. La gran mayoría de los modelos indican que escenarios
similares al RCP2.6 necesitan de políticas climáticas drásticas donde las emisiones netas sean
negativas para el 2100, emitiendo por año un promedio de 2Gt de dióxido de carbono. Es
como erupciones volcánicas, que pueden alterar aún más la concentración de GEI
que nos espera de manera considerable. Si no hay esfuerzos adicionales para mitigar las
3.7 a 4.8 °C (Fig. 7), comparado con niveles preindustriales, dada la influencia del
crecimiento poblacional y las actividades económicas. Estos escenarios exceden las 450 ppm
CO2eq para el 2030 y alcanzaría entre 750-1300 ppm para el 2100. En cambio, el RCP2.6
estima una concentración de CO2eq de 430 +/- 100 ppm para el 2100, y se observa claramente
28
Figura 6. Concentración de CO2 (ppm) en la atmósfera según los diferentes RCPs.
(IPCC, 2014)
Figura 7. Predicciones de calentamiento global (a) y precipitación (b) según RCP2.6 y RCP8.5.
(IPCC, 2014).
29
Los resultados del reporte A5 fueron cruciales para la creación de políticas
del cambio climático. El reporte fue publicado en 2014 y fue utilizado en 2015 para el
Climate Change, 2016). Sin embargo, bajo la realización de que los estilos de vida
2018 se volvió a publicar un reporte especial donde estiman que llegaremos a un aumento de
1.5 °C entre el 2030 y el 2052 y de 3.2 °C para el 2100 (IPCC, 2018). En efecto, un reporte
publicado en 2019 que evalúa los planes de cada país y el panorama de la producción de
combustibles fósiles concluyó que los gobiernos están planeando producir 50% más para el
que sería consistente con el de superar los 1.5°C (SEI, et al. 2019). Esto plantea la siguiente
pregunta ¿qué tan comprometidos están en realidad los gobiernos para combatir la crisis
climática?
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Sección II: Acuerdos Internacionales
El cambio climático, fenómeno global por sus causas y consecuencias, requiere que
mundialmente se tomen acciones inmediatas y drásticas para combatirlo. Para ello, existen
los acuerdos y pactos internacionales que regulan las emisiones de GEI y promueven el
desarrollo sustentable a nivel mundial, bajo la tutela de la Convención Marco de las Naciones
1992, pero entra en vigor hasta 1994, y es pactada por 197 países (33 de América Latina y el
Caribe). Tiene como fin, reforzar la conciencia pública sobre los problemas del cambio
SEMARNAT, 2016).
Protocolo de Kioto
CMNUCC y reúne a 189 países, de los 197, a comprometerse a reducir sus emisiones de GEI.
Dependiendo su nivel de desarrollo, los países pactaron en reducir sus emisiones un 5.2%
antes de 2012 respecto a niveles de 1990, o realizar un inventario de sus emisiones totales de
sus emisiones totales, para algunos era necesaria la reducción, para otros la estabilización o
Unidos en 2001, país que argumentó no estar de acuerdo con algunas condiciones referidas
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a la reducción de GEI en países en desarrollo, por lo que dicho protocolo se quedó sin el
mayor emisor mundial en ese momento de GEI, comprometiendo el alcance del pacto
Primer mecanismo - repartición de derechos de emisión, son licencias para emitir una
(UNFCCC, 2015).
invierten en proyectos que bajen los niveles de emisiones en países en vías de desarrollo,
Tercer mecanismo - acción conjunta, permite que un país desarrollado invierta en otro
Cuarto mecanismo - fondo de adaptación, apoya a países a adaptarse a los efectos del
32
países, utilizando fondos específicos para ello, resultado de ingresos de actividades del
Acuerdos de Copenhague
en 2012, entran en vigor los acuerdos desarrollados entre 2007 y 2009 conocidos como los
acuerdos de Copenhague. Estos acuerdos, sin embargo, no tuvieron una valoración muy
positiva, y por ende las reducciones de emisiones no continuaron con una regulación
la temperatura global a 2°C respecto a los niveles preindustriales (Energía y Sociedad, 2017).
2007 (reporte A4), logrando la subscripción de varios países, incluidos algunos en vías de
desarrollo que, por primera vez, formaron parte activa de las negociaciones,
2015). Estos acuerdos inician un compromiso financiero de los países desarrollados, para
proveer 30 mil millones de dólares, entre 2010-2012 a países en desarrollo, para financiar
movilizar conjuntamente 100 mil millones de dólares anuales en el 2020, para necesidades
Los acuerdos no fueron legalmente vinculantes, pero sirvieron para futuras reuniones,
buscando reactivar el pacto de reducción de emisiones de GEI con un impacto global similar
33
desarrolla un plan de acciones internacionales concretas y se firmó el compromiso de
Varsovia, se desarrolló un borrador del acuerdo universal que sería el inicio de la negociación
internacional más importante del cambio climático hasta la fecha, el acuerdo del París en la
COP21 (Energía y Sociedad, 2017; UNFCCC, 2015). Se tuvieron dos años para presentar las
contribuciones nacionales determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) que los países
Acuerdo de París
Adoptado en 2015 en París por 195 países del CMNUCC, establece un marco de lucha global
contra el cambio climático. Busca mantener “muy por debajo” de los 2 °C el calentamiento
con respecto a los niveles preindustriales, comprometiéndose a realizar esfuerzos para limitar
El Acuerdo de París, ratificado por 87 países en 2016, (más del 60% de las emisiones
globales; UNFCCC, 2015), entró en vigor en noviembre del mismo año y dicta que los países
tienen la obligación ante la ONU, de preparar e informar sobre sus emisiones, logros y
Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC), las cuales serán revisadas cada cinco años
(UN: Climate Change, 2016; Energúa Sociedad, 2017). Asimismo, se determinó un plan de
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financiamiento de 100 mil millones de dólares anuales, iniciando en el 2020 para países en
En la Figura 8 se observa un mapa mundial con los países que firmaron el acuerdo y
aquellos que lo ratificaron después, así como aquellos que se retiraron o no firmaron.
Posteriormente varios países lo han ratificado, sumando finalmente 184 países (Environment
News Service, 2018; UNFCCC, 2015). Algunos como Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita
Figura 8. Número de partes que han ratificado el Acuerdo de París (Energía y Sociedad, 2017)
París 2015 (Energía y Sociedad, 2017; UNFCCC, 2015), donde se reconoció la necesidad
35
herramientas como políticas domésticas y un precio a la emisión de GEI. Por otro lado,
la última Convención de las Partes (COP25), en Madrid en 2019 (COP25, 2019; Hernández,
2019) no fue tan efectiva, logrando solamente un consenso unánime en siete de sus ocho
Además de que las últimas dos Convenciones de las Partes realizaron poco progreso
en reforzar los acuerdos de 2015, los objetivo pactados en París, se ven rodeados de gran
incertidumbre por la pandemia del SARS-CoV-2 que actualmente sufren casi todos los
Los países tienen la obligación ante la ONU, de preparar e informar sobre sus
revisadas cada cinco años (UN: Climate Change, 2016; Energía Sociedad, 2017). No
obstante, en la situación actual, esto se ve muy poco probable. En efecto, un estudio realizado
por Wei, et al. (2020) determina los costos económicos de no cumplir con los objetivos del
de 1.5 °C y 2 °C. Sus resultados muestran qué bajo los esfuerzos de reducción actuales, el
mundo entero experimentará una pérdida de entre 126 a 600 billones de pesos en 2100. Sin
embargo, si los países no pueden implementar sus NDCs actuales, la pérdida económica
aumentaría a 150-800 billones de pesos. Los autores presentan esta información junto con
escenarios de ingresos netos positivos antes del 2100 si los países refuerzan sus NDC’s y
aplican estrategias a largo plazo, con fin de motivar a los gobiernos a la toma de acción
36
Objetivos de Desarrollo Sostenible: Agenda 2030
La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible. Plan de acción enfocado al bienestar de las personas y del planeta buscando
fortalecer la paz mundial y el acceso a la justicia. Se plantean 17 objetivos con 169 metas
que abarcan temas sociales, económicos y ambientales como: erradicar la pobreza; erradicar
ecosistemas terrestres; paz, justicia e instituciones sólidas y alianzas para lograr los objetivos
En base a los objetivos de desarrollo sostenible, cada país desarrolló metas nacionales
apegadas a las estrategias mundiales, así como el compromiso de movilizar los medios
los ODS, la realidad es que la comunidad global se enfrenta a grandes retos; los impactos del
alcance de tales objetivos, sino que también frenando y revertiendo los avances que se han
logrado en reducción de pobreza, educación, derechos humanos, salud, entre otros. (Soares
37
Sección IV: Huella ecológica
Los servicios ecosistémicos se definen como “la variedad de beneficios que la naturaleza
agua y alimentos, hasta ofrecer beneficios recreativos y culturales. Los humanos no solo
consumimos estos servicios, sino que muchas veces la demanda sobrepasa la capacidad del
consumo de los habitantes y esta varía de país en país dependiendo de los ecosistemas que
se encuentran en cada territorio (FAO, 2020). La demanda de activos ecológicos que requiere
una población para producir los recursos naturales que consume, es conocido como huella
ecológica. Esta huella toma en consideración seis categorías de áreas productivas: tierra de
cultivo, tierra de pastoreo, zona de pesca, tierra edificada, productos forestales y emisiones
de carbono; las cuales se comparan con la demanda de alimentos, fibra, mariscos y pescado,
La contabilidad de las huellas ecológicas (EFA: por sus siglas en inglés) comenzó a
suceder en la década de los 90´s con Mathis Wackernagel y William Rees (Collins et al.
2020), ellos lograron expresar los resultados usando una medida comparable y estandarizada
con la productividad promedio mundial, llamada hectáreas globales (HaG). Esta medida es
usada hasta la fecha y sirve para expresar cuántos equivalentes de tierra bio-productiva
38
Actualmente, más del 80% de la población vive en países que tienen un déficit
ecológico, utilizando más recursos de los que pueden renovar sus ecosistemas (Global
retos del cambio climático y limitación de recursos. Para medir la biocapacidad de un lugar
La biocapacidad por persona se refiere al área productiva que existe por persona
residente en el país de cuestión, mientras que la huella ecológica se refiere a las áreas
reproductivas necesarias para producir todo lo que se consume o, en otras palabras, los gastos
ecológicos. Por último, la diferencia de estos dos es la biocapacidad del país, comparando lo
que se consume con lo que lo que los ecosistemas pueden renovar. Si se obtiene un valor
negativo (-) existe un déficit y si resulta en un valor positivo (+) cuentan con una reserva de
biocapacidad. El déficit ecológico nacional se debe a que el país en cuestión importa recursos
de huella y biocapacidad, los cuales usan más de 15,000 registros de datos cada año, por país.
39
si se agregan detalles; ver Anexo 2) sobre alimentación, hogar, energía, movilidad, bienes y
niveles de comprensión diferentes (Collins, et al. 2020; Global Footprint Network, 2016).
planeta, los humanos demandamos los recursos de 1.7 planetas, con desequilibrios
considerables entre los países, algunos mostrando una mayor huella ecológica que otros, pero
mundo, que amenaza el bienestar de futuras generaciones y la estabilidad del planeta (Collins,
et al. 2020).
cambiar la situación y dirigirnos haca un futuro más sostenible. Para lograr esto todas las
partes interesadas que toman decisiones se deben complementar y hacer su parte para reducir
tiempo, en especial cuando se compara con el poder de las grandes industrias, pero el
peso ecológico que tienen sus hábitos y decisiones diarias para motivar un cambio.
existe un consenso del valor comunicativo que posee. Esto fue validado por Collins et al.
(2020) con una investigación donde encuestaron a 4245 personas, de las cuales 91% la
consideraban como una herramienta valiosa para obtener conocimiento y 78% la encontraron
útil para motivarse a tomar acción; sin embargo, solo el 23% indicó que la calculadora les
40
proporcionan alternativas concretas para cambiar el estilo de vida hacia uno más sostenible,
se concientiza a las personas del impacto que tienen, empoderándolas al saber que no están
solos. Es importante que cuando se utiliza esta herramienta se complemente con consejos de
acciones que pueden tomar para reducir sus huellas ecológicas y hacer la transición hacia
esquema de los recursos de nuestro único planeta. Esa es la meta final. Para medir este
el primero se toma en consideración el Índice de Desarrollo Humano (IDH) que rastrea los
Unidas considera que un IDH mayor a 0.7 es considerado como un alto desarrollo humano.
Mientras que para el segundo indicador se puede utilizar el cálculo de la huella ecológica. La
combinación de estos dos indicadores provee las condiciones mínimas para que se considere
que existe un desarrollo humano sostenible (Global Footprint Network, 2016; FAO, 2020).
Se ha observado un patrón en el que todos los países con un alto IDH (> 0.7) tienen huellas
Estudios experimentales han demostrado que existe una estrecha relación entre la
Restrepo, et al. 2005; Grossman & Krueger; 1991). La teoría de la curva medioambiental de
Kuznets (Correa-Restrepo, et al. 2005; Stern; 2017) establece que el deterioro ambiental
seguirá un modelo en forma de “U” invertida, en el que existirá un aumento a lo largo de los
41
años, pero alcanzará un límite y comenzará a reducirse por el incremento del ingreso per
degradación ambiental, entonces habrá recursos económicos con los que se puede atender el
recursos. Esta teoría fue retada décadas después con el reconocimiento de que el impacto
ambiental no sigue necesariamente la curva de Kuznets, sino que puede crecer gradualmente
pueden establecer objetivos claros de cuánto se puede producir y cuánto se puede consumir,
así como qué limitaciones se deben adoptar para salvaguardar el capital natural del cual
depende la población.
Contexto en México
Los cálculos realizados por la Red de la Huella Ecológica Global (Global Footprint Network)
habitantes y el producto interno bruto (PIB) por persona era de $9868 USD. Las últimas
129,200,000 habitantes (Banco Mundial, 2018) y que su PIB incrementaría a $11,085 USD
de 3.47 HaG y una huella de 1.85 HaG por persona, por lo que se contaba con una reserva de
desde entonces, bajo las condiciones del 2016 la biocapacidad del territorio nacional era de
42
1.2 hectáreas globales por persona, pero la huella ecológica demostraba 2.6 hectáreas
globales por cápita, significando que teníamos un déficit ecológico de -1.4 HaG. Esto implica
que en poco más de 50 años los mexicanos pasaron a tener una reserva de biocapacidad de 2
hectáreas globales por personas, a un déficit de 1.4 HaG, el cual seguramente ha aumentado
en los últimos años según las estadísticas más recientes de población y de PIB.
Hectáreas globales por
persona
Figura 9. Gráfico de comparación de huella ecológica con biocapacidad en HaG por persona,
México. (Global Footprint Network, 2016).
México forma parte de los 193 países que establecieron los objetivos de desarrollo
observar que falta mucho trabajo para alcanzar esos objetivos. El IDH en 2016 era de 0.77,
para el 2017 bajó a 0.74 y en el 2018 volvió a subir a 0.767 (El Financiero, 2019). Ahora
bien, al tomar la última actualización de la huella ecológica de 2.6 HaG por persona y el IDH
de la población en 2016, parece que se apoya la noción de que los mexicanos no han seguido
43
las consideraciones de sostenibilidad, por lo que a menos de que se implementen fuertes
Aunque no hay información más reciente, la Figura 10 toma como punto de partida
el registro de la relación del IDH y la huella ecológica de cada entidad federativa realizado
en el 2010. Como se puede observar, los estados de México no demuestran una tendencia
clara entre el grado de deterioro ambiental y el IDH más alto. Se observa que el deterioro
ambiental se mide con el promedio de la huella humana, la cual incluye las huellas ecológicas,
hídricas y energéticas de los habitantes de cada entidad federativa. No obstante, si hay casos
donde esta tendencia se cumple, como con el estado de Guerrero, el cual tiene el segundo
IDH más bajo del país (0.67), pero presenta los valores más bajos de impacto ambiental. Al
contrario, la Ciudad de México muestra el promedio más alto de degradación por huella
Figura 10. Relación entre el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y la huella humana en México.
(SEMARNAT, 2019)
44
Es importante recalcar que la condición socioeconómica no es la única causa que
explica el grado de degradación ambiental en el país. Se deben también analizar otros factores
como cuestiones ambientales, económicas, políticas e históricas, que han tenido un efecto en
el deterioro que se puede observar al día de hoy (SEMARNAT, 2019). De igual manera, la
responsabilidad del cumplimiento de los ODS y de las metas nacionales para combatir el
cambio climático no solo recae en los organismos gubernamentales de nuestra nación. Sino
de tales políticas. Si los mexicanos estuvieran más conscientes del impacto que tienen sus
estilos de vida en el capital natural, y se informaran de acciones concretas que pueden realizar
para reducir esos valores, entonces habría un cambio en su comportamiento hacia decisiones
más sostenibles y existiría una acción colectiva para lograr el cumplimiento de los objetivos
de desarrollo sostenible.
45
Sección III: Educación a nivel superior
cobertura, en su sistema educativo desde 1950, abarcando desde primaria hasta la educación
hasta el nivel de educación media superior; en efecto, se estima que solo el 53.3% termina
mientras que en el ciclo escolar 1970-1971 solo había 270,000 estudiantes matriculados en
385 escuelas, evidenciando un gran avance en la escolarización del pueblo mexicano (OECD,
2019; ANUIS, 2019). No obstante, aunque el 38.4% de los jóvenes de 18-22 años están
Chiapas, sólo uno de cada cinco jóvenes tiene acceso a estudios de nivel licenciatura,
46
Figura 11. Cobertura de educación superior por entidad federativa
(Rodríguez-Armenta, 2019).
Desde la década de los 90, las instituciones de educación superior (IES) comenzaron
Universidad de Guadalajara (UdeG). Pero con forme pasaron los años, más IES se fueron
tema de sustentabilidad sucedía con denominaciones muy distintas; por lo que la entonces
de los recursos naturales, publicando directorios con la oferta académica de este tipo, tanto a
éxito, al analizarlos se observó que estaban distribuidos inequitativamente entre las diferentes
áreas académicas: 46% de los programas se impartían solamente en las áreas de ciencias
naturales y el 48% de estos se centralizaban en centro del país (el entonces Distrito Federal,
47
Este desequilibrio dio pie a que las IES aprobaran los Planes de Acción para el
y en segundo plano a la sostenibilidad, dejando a un lado toda la parte social relacionada con
esta. Las estrategias propuestas variaban dependiendo los planes académicos, pero
que las políticas para la sustentabilidad que han implementado se pueden definir como
“blandas”. Las políticas se describen con este adjetivo por el tiempo que toman una vez
48
implementadas; se van filtrando lentamente en la organización universitaria y logran generar
un cambio en la mente de los estudiantes mucho tiempo después. Es importante recalcar qué
características de las IES, por lo que estas instituciones deben introducir en su malla
tener claridad e instrumentos de gestión, con fin no generar más obstáculos entre las
diferentes disciplinas.
tema de educación ambiental. Tomando en cuenta la taxonomía propuesta por Gutiérrez &
primera o segunda generación (Martínez & González, 2015; Gutiérrez & Martínez, 2010).
concientización ambiental.
49
c) Cuando una institución es considerada madura en el tema de sustentabilidad,
Asimismo, las IES también pueden ser clasificadas como instituciones de primera
2015).
desafíos del cambio climático, implementando políticas drásticas para la sostenibilidad que
La universidad acaba de ser rankeada como la mejor universidad privada de México por
quinto año consecutivo según el periódico “El Universal” (UDALP, 2020; El Universal,
2020). Se caracteriza por tener cerca de 10,000 estudiantes al año y por impartir una
ambiente relajante a quienes caminan por su campus. De igual manera, tiene una planta de
50
tratamiento de aguas residuales, con lo que reitera su compromiso ambiental al evitar la
licenciaturas, por diferentes que sean, comparten materias denominadas “tronco común”; las
cuales se promedian con el resto de las materias específicas para ofrecerle a los estudiantes
Sostenible; esta última representaba la única materia sobre educación ambiental que se
Cuantitativo formaban parte del plan de estudio en 1er semestre, Arte, Historia y Cultura en
3er semestre, TICSs en 4to y Ética para el Desarrollo Sostenible en 5to semestre (UDLAP,
2020).
Después de cinco años se decidió cambiar el plan de estudios y cambiar las materias
de tronco común por cinco optativas: una de Matemáticas, una de Ciencias Naturales, otra
de Ciencias del Comportamiento, una de Humanidades, y la última de Artes. Este nuevo plan
comienza en el 2017 y les ofrece mayor flexibilidad a los estudiantes dependiendo de sus
gustos e intereses, ya que por cada optativa de estudio general el alumno puede escoger entre
dos materias. Las áreas que ofrecen una materia relacionada a educación ambiental son
Ciencias de Comportamiento la cual abre la opción de decidir entre Ética, Sociedad y Medio
51
que da a escoger entre la materia de Alimentación y Vida o Evolución y Biodiversidad en
Sociedad y Medio Ambiente. Ambas cubren los mismos temas: límites planetarios y cambio
imparten la materia siguiendo el esquema general, pero cada uno tiene libertad de cátedra
Esta clase impartida en la malla curricular del 2012 en el 5to semestre y en el plan de
estudio del 2017 en el 4to semestre, le otorga al estudiante una buena formación sobre la
materia de Evolución y Biodiversidad, la cual junto con Ética enseña educación ambiental,
pero con un enfoque más científico. Sin embargo, dado que los alumnos pueden escoger entre
las alternativas de cada optativa, puede suceder que algunos de ellos se titulen sin haber
tomado ninguna clase de educación ambiental. El presente trabajo toma como muestras a
estudiantes de primeros (1°, 2° y 3°) y últimos semestres (7°, 8°, 9° en adelante); los
52
Sección IV: Percepción sobre la crisis climática
La necesidad de concientizar a las personas sobre el cambio climático (CC) es uno de los
que faciliten el acceso a información sobre los cambios en el sistema climático, es crucial
para obtener el apoyo del público en la implementación de políticas relacionadas con el clima.
Para tal efecto, la convención hace un llamado a los gobiernos de educar y empoderar a todas
las partes interesadas en las políticas relacionadas al cambio climático; una solicitud que se
(UNFCCC, 2015).
Muchos gobiernos y organizaciones sin fines de lucro ya están trabajando en asociación con
la sociedad civil para cumplir con los compromisos previamente mencionados. Sin embargo,
población forma parte de los objetivos de la ONU, el discurso del cambio climático ha
adquirido mayor divulgación y relevancia en los últimos años; ya que cada vez más lugares
los individuos ya sea positivamente, neutral o negativamente. La percepción que tienen las
53
personas sobre este tema cambia considerablemente dependiendo que tan expuestos estén,
No existen muchos estudios que se enfoquen en la percepción que tiene los mexicanos
sobre el cambio climático pero los pocos que hay, han concluido que la mayor parte de la
población cree saber qué es el cambio climático y lo relacionan más con sus impactos, y no
2014; Soares & García, 2014; Soares & Murillo-Licea, 2013). Por otro lado, estudios
enfocados en comunidades rurales e indígenas concluyeron que este sector poblacional posee
conocimiento empírico sobre los impactos del cambio climático de manera local, poniendo
en riesgo sus indicadores locales de predictibilidad climática de los que dependen para
cultivar sus cosechas (Soares & García, 2014). Asimismo, poblaciones humanas asentadas
dentro de Áreas Naturales Protegidas también tienen conocimiento empírico de los impactos
que les afecta tanto económica como socialmente (Olmos-Martínez et al. 2014). Existe un
desacuerdo general de la gestión de las autoridades municipales ante los eventos climáticos
consultas públicas con las autoridades que toman decisiones e implementan políticas
ambientales en su territorio (Soares & García, 2014; Soares & Murillo-Licea, 2013).
menor medida hacen referencia a los impactos de salud y a la escasez de agua y alimentos
(González- & Maldonado, 2014). Sin embargo, al mencionar las causas, los jóvenes no tienen
claramente registrado que sucede principalmente por factores antropogénicos, por ende, hay
54
un bajo reconocimiento de responsabilidad en el origen del cambio climático (González &
Maldonado, 2014)
Se ha concluido que los jóvenes no identifican el cambio climático como uno de los
principales problemas que afectan el contexto mundial, nacional, estatal y municipal. Más
ya que los pueden reconocer de manera inmediata porque les afecta en su vida cotidiana
otros problemas que están relacionados con el CC, como contaminación, inundaciones o
calor extremo, pero lo han hecho de manera secundaria y sin relacionarlo específicamente
con el cambio climático (González & Maldonado, 2014; Ramírez & González, 2016).
mexicanos y hallaron que ésta directamente vinculada con temas como contaminación, agua
y basura; debido a que estos temas han sido de los principales retos a combatir en las agendas
cambios sustantivos en los estilos de vida para mitigar la huella ecológica personal, los
reciclar sus desechos y reducir el uso del coche (Ramírez & González, 2016). Los
para generar cambios de comportamiento orientados a mitigar el CC, por lo cual hace falta
información compatible y referente. Es por eso por lo que recomiendan nuevas estrategias de
55
comunicación y de educación ambiental dirigidas a generar conductas ambientalmente
Bajo ese rubro, los autores González & Maldonado (2014) mencionan que la forma
la unión entre los primeros dos bajo un discurso efectivo, resaltando similitudes entre ambos
dominios y estableciendo una correspondencia; cuando suceden las tres se logra comprender
un concepto en su totalidad. Los jóvenes todavía demuestran una percepción abstracta del
estudio realizado por Morgado et al. (2017) que se enfocó en investigar la comprensión y la
percepción que tienen los estudiantes del cambio climático, comparando estudiantes de
Escepticismo, con 18% que no creen que cambio climático está sucediendo, mientras que el
100% los mozambiqueños encuestados creen que en la realidad del CC. De la misma manera,
los estudiantes de Mozambique también mostraron mayor interés en el tema que sus
contrapartes mexicanas, así como motivación para mitigar los efectos del cambio climático.
decisiones; la gran mayoría de los estudiantes expresaron interés en cuestiones del cambio
56
climático, pero la magnitud de esa expresión era diferente según la nacionalidad. Estas
diferencias están relacionadas con los contextos específicos de cada muestra de estudiantes,
los perfiles de las nacionalidades, las culturas, los sistemas educativos y los impactos de
cambio climático que han sufrido sus países (Morgado et al. 2017).
Tal como los medios de comunicación han arraigado en nuestra mente la problemática
percepción que tiene los jóvenes mexicanos respecto al cambio climático. La oportunidad
que tienen para disipar dudas y confusiones al compartir información de fuentes confiables,
así como dar mensajes de concientización que orienten a la toma de acción personal, nunca
Según Ramírez & González (2016) los estudiantes reconocen como sus fuentes de
organismos de las Naciones Unidas, y profesores. De los cuáles identifican como principales
Los jóvenes que estudian una educación superior reconocen que la televisión es el
primer medio de comunicación donde reciben información del cambio climático, seguido por
el internet y las redes sociales (Ramírez-González, 2016). Se espera que este orden cambie,
dado el incremento exponencial de acceso que tienen los jóvenes a las redes sociales como
Facebook, Twitter, Instagram, por mencionar las más importantes (Gómez & Treviño, 2015).
57
La divulgación del cambio climático se enfrenta al reto de captar la atención de las personas
y generar cambios en sus actitudes, todo mientras se explica que es una problemática a largo
plazo. Por ende, para captar el interés de los espectadores, los medios de comunicación han
optado por usar imágenes catastróficas, generando información amarillista sobre los
impactos del cambio climático alrededor del mundo. De igual manera, la información
generada por científicos muchas veces carece de carácter divulgativo y no logra ser
González, 2016).
necesario identificar las barreras que limitan la comprensión y percepción sobre el cambio
climático, y así ayudar a definir el canal más efectivo de comunicación, con el objetivo de
personas. Esto da pie a la siguiente pregunta ¿qué limita el cambio de comportamiento aun
58
Sección V: La inactividad proambiental
Existen varios autores que se han puesto a la tarea de tratar de comprender las causas de la
inacción social ante dilemas colectivos como el cambio climático (Giddens, 2009;
Kwaadsteniet, 2007; Gifford, 2011; Ramírez & González, 2016). Giddens (2009) propone
“la paradoja de Giddens”, en su libro “la Política del Cambio Climático”, la cual se refiere a
la contradicción que existe entre la urgencia de actuar y la escasa voluntad para hacerlo, tanto
reconoce sobre los riesgos del CC y la falta de acciones dirigidas para mitigar la amenaza, es
empleo, por mencionar algunas (Giddens, 2009). No obstante, aunque algunas poblaciones
no se movilizan por amenazas a largo plazo, para otros sectores poblacionales que ya están
suelos, existe una mayor motivación a tomar acción; lo cual recibe la denominación de
El autor concluye que no por que exista información sobre un problema, este
presupone una percepción social del mismo (Giddens, 2006; Echeverría, 2011). Esta
argumenta que existe un déficit informativo y que para que haya una transformación de
déficit de información se complementa con la desconfianza que tienen las personas sobre el
valor sus acciones individuales ante un problema tan complejo e intangible (para muchos),
cómo el cambio climático. Bajo esa nota, otros estudios afirman que, a mayor información
59
sobre la complejidad del problema, menos es el interés que se manifiesta, adjudicándole la
responsabilidad principal a agentes como el gobierno y las empresas (Kellstedt et al., 2008).
se refiere el cambio climático por el lenguaje académico utilizado en reportes del IPCC,
“altamente improbable”; esto alude a una incertidumbre científica (aunque sea muy baja), la
cual se ve sobrevalorada por las personas, encontrando ahí justificación para evitar tomar
acción inmediata hasta que se resuelva en su totalidad la incerteza (Budescu, et al. 2009;
Por otro lado, también hay confianza injustificada en que el gobierno encontrará e
implementará a tiempo las medidas necesarias para solucionar esta crisis. Como lo evidenció
González & Maldonado (2014), hay sectores sociales que consideran que si el cambio
climático tuviera la urgencia que los académicos dicen que tiene, entonces el gobierno
confianza en la ciencia, tecnología y empresas multinacionales, quienes creen que son estos
sectores los que pondrán a la disponibilidad de la gente las soluciones adecuadas. Giddens
(2006) también menciona que no tomar ninguna acción, lo cual es conocido como el pincipio
clásico de precaución, tiene el mismo (o peor) efecto que tomar acciones incorrectas.
que una vez que las personas están conscientes del problema existen procesos psicológicos
que interfieren con acción efectiva; y por último, que una vez que se toma acción, esta puede
60
ser contraproducente o puede no hacer diferencia alguna para mitigar la huella de carbono de
las personas, por lo que el comportamiento se desvanece rápidamente. Bajo ese esquema, el
autor investiga los procesos psicológicos que limitan la acción efectiva del individuo,
Dragones de la inactividad
Los dragones han tomado muchas formas y significados según diferentes culturas; la cultura
asiática dibuja a los dragones como criaturas sabias y benevolentes, mientras que para la
cultura occidental siempre representan un reto que hay que vencer para lograr llegar a una
meta, actuando como un tipo de barrera (Segura-Zariquiegui, 2019). Robert Gifford (2011)
utiliza los dragones como una analogía de las barreras psicológicas que limitan los cambios
Hay muchas ocasiones en que el déficit del comportamiento recae fuera del control
del individuo, estas limitantes son denominadas estructurales. Por ejemplo, las personas que
establecido no tienen alternativas de transportarse largas distancia en otra cosa que no sea
coches privados o bien, un salario mínimo impide la posibilidad de adquirir paneles solares.
cambios en otros ámbitos de su vida, aquellos en los que sí tiene control. Sin embargo, para
61
todos aquellos que no se ven seriamente afectados por barreras estructurales y para los que
62
Conocimiento limitado
a) Mentalidad anticuada:
El cerebro humano no ha evolucionado mucho en los últimos mil años. Nuestros ancestros
estaban preocupados con riesgos inmediatos, recursos explotables y el día a día. Actualmente
nuestras capacidades manejar el cambio climático, pero al ser lento, intangible y distante esto
b) Ignorancia:
Esta barrera tiene dos dimensiones, la primera es no saber que el problema existe y la segunda
es no saber la causa y la extensión del cambio climático. El conocimiento sobre las soluciones
sobre las acciones que podemos tomar, cada vez se van descubriendo y tomando en
consideración diferentes aspectos nuevos que cambien el curso de acción. El estar consciente
de la problemática lleva a tres preguntas: ¿qué acciones específicas se deben tomar?, ¿cómo
se llevan a cabo esas acciones? y ¿qué beneficios traen? (Bord, et al. 2000; Dietz, et al. 2009;
Gifford, 2011)
c) Insensibilidad ambiental:
A muchas personas el cambio climático no les causa dificultades inmediatas, recayendo fuera
(Gifford, 2011). También ocurre el mismo efecto cuando sucede lo contrario, la persona que
ha visto y escuchado tantas veces el mismo mensaje reduce su atención entre más se
comportamientos benéficos que podrían mejorar la situación (Burke & Edell, 1986).
63
d) Incertidumbre:
personas tienden a interpretar cualquier signo de incertidumbre como razón suficiente para
en vez del ambiental. Asimismo, el lenguaje utilizado por fuentes académicas que menciona
e) Minimización de riesgo:
La minimización de riesgos tiende a suceder por muchas razones, una de las cuales es de
índole espacial, argumentando que las condiciones ambientales son peores en otros lados que
en el propio, influyendo en que las personas tengan menos motivación para actuar en contra
del cambio climático (Gifford, et al. 2009; Uzzell, 2000). Asimismo, también influye la
barrera del apego en relación a un lugar específico. Las personas tienden a cuidar el lugar al
que estén más apegados, haciendo esfuerzo mínimo en lugares ajenos a ellos (Gifford, et al.
2009).
f) Inclinación optimista:
Tener una perspectiva optimista suele ser algo bueno y saludable en general, sin embargo,
también puede minimizar diferentes riegos, entre ellos, aquellos ocasionados por el cambio
g) Autocontrol/Auto eficiencia:
Muchas personas consideran que tienen poco control sobre el resultado de una problemática
global, por lo que deciden no actuar en lo absoluto. De igual manera, existe falta de auto
64
eficacia la cual se encuentra directamente relacionada con el fatalismo; el sentimiento de ya
no se puede hacer nada al respecto para cambiar la situación (Ajzen, 2002 & Lorenzoni et al.
Ideologías
a) Cosmovisión:
vida de las personas. Una fuerte causa de aversión e Escepticismo ante el cambio climático
sistema desigual, sino que además explota y agota los recursos según intereses corporativos,
Hardin, 1968).
b) Superpoderes:
Otras personas deciden no tomar acción, o el mínimo requerido, ya que consideran que una
problemas que vendrán, o bien, que se hará la voluntad de la deidad en cuestión, aunque ellos
quieran otro desenlace. En el caso de la madre naturaleza, muchos creen que seguirá con su
camino y que los mortales no podemos influenciar un cambio (Morteux & Barnett, 2009,
Gifford, 2011).
c) Salvación tecnológica:
No es ninguna duda que la tecnología es una herramienta de innovación que puede mejorar
la manera en que vivimos, pero existen aquellos que piensan que la tecnología proveerá una
65
solución esencial que resolverá los problemas asociados con el cambio climático, como por
Existen aquellas personas privilegiadas que defienden y justifican el estatus quo porque
tienen un estilo de vida cómodo. Lo que menos quieren es que las cosas cambien o que otras
personas afecten su paz. Sin embargo, Feygina et al. (2010; en Gifford, 2011) demostró qué
si la mitigación puede ser retratada de manera atractiva, entonces esta parte de inacción puede
cambiar.
a) Comparación social:
Los humanos tenemos la tendencia de compararnos con los demás. La teoría del
comportamiento planeado (Ajzen, 1991) sugiere que a través de la observación de los demás,
individuo. Esta comparación está asociada con la percepción del riesgo social, si se realiza
percibido (Gifford, 2011). En cambio, si se recibe positivamente puede incitar a que otras
La teoría de la conductiva normativa menciona que existen dos tipos de normas sociales, las
descriptivas y las cautelares (Cialdini et al. 1991). Ambas presentan un estándar del cual las
dependiendo qué tan lejos se encuentran de la norma, por lo que estar desviado es al mismo
66
tiempo encontrarse tanto arriba como por debajo de la norma. Consecuentemente, el proveer
individuos que lo realizaban por debajo de la norma (Schultz et al. 2007; Cialdini et al. 1991).
Por otro lado, también existen otro tipo de norma social que afecta el comportamiento
del individuo, estas son las normas cautelares, las cuales se refieren a que la cultura en
c) Inequidad:
miedo de caer como víctima de personas aprovechadas y oportunistas actúa como limitante
disminuir (Aquino, et al. 1992). ¿Por qué debería de actuar yo, si el otro no lo hace?
Costos hundidos
a) Inversiones financieras
Cuando la gente realiza una inversión económica en algo que tiene un efecto negativo en el
ambiente, tal como un coche o acciones de una empresa de combustibles fósiles, es más
proclive a quedarse con la inversión y su retorno económico, aunque implique un costo mayor
de lo que beneficia. Es más fácil cambiar de mentalidad sobre el verdadero daño que ocasiona
una inversión del tipo, que hacer un cambio en el comportamiento y dejar tal inversión por
67
b) Comportamiento por impulso:
Los hábitos son algo muy difícil de cambiar. Algunas personas son muy resistentes al cambio
y otros cambian muy lentamente. Aquellas que se encuentran muy bien instalados no
cambian sin una motivación fuerte y aunque puede existir un cambio de actitud, puede no ser
Las actitudes proambientalistas no siempre son compatibles con otras metas y aspiraciones
que las personas tienen en su vida. El hecho de que estamos en una sociedad competitiva por
Escepticismo
a) Desconfianza
b) Insuficiencia de programas
Existen políticas públicas activas que buscan fomentar decisiones sostenibles, pero la gran
c) Negación
68
La incertidumbre, desconfianza y costos hundidos pueden ocasionar la negación del
problema. A su vez, la negación puede referirse a que el cambio climático no es real, a que
no tiene una causa antropogénica, o a que las acciones personales no tienen un impacto en la
problemática. Aunque sea la minoría quienes piensan así, es una barrera representativa de un
segmento poblacional (Corneau & Gifford, 2011). Por otro lado, también las emociones, tales
d) Resistencia reactiva
Algunas personas reaccionan de manera reactiva contra científicos o gobiernos que quieren
en parte porque consideran que amenaza su libertad (Brehm, 1966; Earle, 2004; en Gifford,
2011).
Riesgos percibidos
igual o mejor que lo que se está intentando cambiar; 2. Física: la alternativa puede tener un
son baratas y requieren de una inversión económica, por lo cual se necesitan sopesar los
beneficios y las pérdidas; 4. Social: naturalmente, las personas notan cambios y realizan
juicios, lo cual puede afectar la reputación o el ego de la persona que hizo tales cambios; 5.
Psicológico: de la mano del riesgo social, el riesgo psicológico puede escalar a críticas,
chistes o reprimendas, las cuales afectan el autoestima y la seguridad de la persona que realiza
cambios positivos; 6. Temporal: este riesgo se refiere a la inversión de tiempo que el cambio
69
demanda. Si el cambio no es exitoso entonces todo habrá sido una pérdida de tiempo (Gifford,
2011).
Comportamiento restringido
a) Tokenismo:
Muchas personas ya están intentando realizar un cambio para limitar su emisión de gases de
efecto invernadero (GEI), sin embargo, algunas actitudes proambientalistas son más fáciles
de adoptar que otras, pero no tienen un gran impacto en los GEI, no obstante, las personas
tienden a implementar cambios sencillos en lugar de otros que hubieran sido más difíciles,
b) Efecto de rebote:
Una vez que se implementaron algunos comportamientos mitigantes, los logros obtenidos
son reducidos o difuminados por acciones subsecuentes que tienen efectos negativos en el
Estos dragones no son criaturas solitarias, sino que interactúan y en algunos casos van
de la mano con emociones como miedo y el enojo. La idea de identificar y trabajar sobre
estas barreras que limitan la toma de acción busca enfatizar que todos tenemos la
efecto, el mismo autor dos años después vuelve a presentar una serie de analogías que hacen
referencia al rol de personas que están, directa o indirectamente, haciendo su parte para
combatir el cambio climático (Gifford, 2013). El pequeño grupo de personas que está
70
haciendo todas las acciones posibles, dentro de su alcance, para mitigar el CC, se asemejan
a las “mulas”; un animal de carga resiliente que, como este grupo, carga una gran
responsabilidad. Por otro lado, también existen aquellos que han adoptado comportamientos
atenuantes, pero no directamente por ayudar al ambiente, sino por cuestiones de salud o
porque han decidió llevar estilos de vida simple. Estos habilitadores involuntarios se
denominan como “abejas del cambio climático”; un insecto cuyo objetivo es servir a la
colmena, pero en paralelo, proporcionar dulce miel a los humanos (Gifford, 2013).
71
Método
Se llevaron a cabo 200 entrevistas estructuradas dentro del campus de la Universidad de las
cada una de las escuelas académicas de la universidad: Ciencias, Ciencias Sociales, Negocios
primeros semestres (1°, 2° y 3°) y 20 de últimos semestres (7°, 8°, 9° en adelante), sumando
el contexto de la perspectiva que cada alumno tiene del cambio climático (ver Anexo 1):
¿Sabes qué es el cambio climático?, ¿estás consciente que todos tenemos una huella
ecológica dependiendo el estilo de vida que manejamos?, y ¿cuánto tiempo crees que
tenemos para resolver esta crisis climática? Una vez registrado el contexto básico de la
uno de los estudiantes involucrados, con fin de obtener parámetros cuantitativos que permitan
la comparación de los estilos de vida que manejan (Ver Anexo 1). Cada encuesta realizada
tomó entre 15 a 20 minutos, además del tiempo necesario en caso de necesitar ayuda al no
La calculadora utilizada fue creada por la Red Global de Huella Ecológica (Global
producción de los recursos naturales que se consumen y las toneladas de CO2 que se emiten
72
cada año, de forma que se obtuvieron dos variables continuas: huella ecológica, medida en
anualmente de forma personal (Ver Anexo 2). Esta herramienta está disponible en línea en
escuelas académicas.
comparar las medias entre primeros y últimos semestres respecto a su huella ecológica y
emisiones de CO2, tanto de forma general como por escuela académica. Para comparar los
resultados de la huella ecológica entre las escuelas y los semestres, se utilizó un análisis de
varianza (ANOVA) multifactorial, con prueba a posteirori de Tukey. Por otro lado, se
compararon las medias de las emisiones entre escuelas utilizando un ANOVA de un factor,
ya que fueron los valores que cumplían con homogeneidad de varianza, mientras que los
valores de primeros y últimos semestres no cumplieron con este supuesto. En todos los casos
se usó un intervalo de confianza del 95% y el software RStudio (RStudio, 2017). Para cada
análisis se revisó que se cumplieran los supuestos de cada prueba como distribución normal,
realizaron las preguntas para reconocer las barreras psicológicas adaptando la encuesta
realizada por Gifford, (2011; ver Anexo 3). La adaptación consistió en traducir, describir y
reducir de 34 a 30 los factores validados por Lacroix et al. (2019), así como la reducción de
los aspectos de la vida cotidiana dispensando de calefacción del hogar y de agua caliente.
73
Todo esto con fin de asegurar que la encuesta fuera entendible y evitar que fuera fastidioso
para los encuestados. Una vez que se tuvo el nuevo formato cada factor se cruzó con los cinco
aspectos de vida cotidiana, permitiendo que el alumno encuestado marcara aquellas casillas
en donde cree que la frase tiene que ver con ese aspecto en su vida.
inactividad con mayor incidencia en cada escuela académica. Esto se realizó al medir las
veces que los alumnos indicaron cada factor, tomando en cuenta que para cada factor
uno, varios, todos o ninguno de los aspectos. Por ende, para cada escuela (40 alumnos) la
incidencia se calculó sumando todas las veces que la barrera fue marcada, irrelevantemente
del aspecto de vida cotidiana en donde se marcó. Después se sacó el porcentaje de cada factor
de inactividad y se promedió con el resto de los factores de cada barrera psicológica, para
obtener la incidencia general de cada barrera y comprarlas con los resultados de otras
escuelas. Para complementar esos resultados se profundizó en cada aspecto de la vida diaria
con la intención de identificar en los aspectos donde más inciden las limitantes psicológicas.
74
Resultados
Las preguntas de contexto indicaron que el 100% de los estudiantes entrevistados sabían lo
que era el cambio climático, sin embargo, hubo un poco de discrepancia en cuanto a la
cantidad de estudiantes que están conscientes que el estilo de vida de cada quién tiene una
huella ecológica. El 97% de los estudiantes de primeros semestres sabían que su estilo de
vida tenía huella ecológica, mientras que solo el 93% de los estudiantes de último semestre
estaban conscientes de ello. Estos resultados no son suficientes para extrapolar al resto de la
población estudiantil, ya que muchos estudiantes pueden tener conocimiento de que sus
decisiones tienen un impacto ambiental, sin embargo, no conocen el significado del concepto
“huella ecológica”.
El tiempo que la humanidad tiene para resolver el cambio climático nos puede dar
una idea del sentido de urgencia que cada persona siente respecto a este. Aquí se encontró
una gran variabilidad en las respuestas, tanto de primeros como últimos semestres. No
obstante, las respuestas más comunes en ambos casos fueron las de menor tiempo, indicando
75
Figura 12. Respuestas de estudiantes entrevistados de primeros (A) y últimos (B) semestres
Huella ecológica
La huella ecológica, medida en número de hectáreas globales por persona (HaG), permite
dependiendo su estilo de vida. Bajo esa nota, los estudiantes de primeros semestres (< 3°) de
considerar la escuela a la que pertenecen, una media de 5.95 ± 0.202 HaG por persona.
Mientras que los de últimos semestres (> 7°) tuvieron una media de 6.36 ± 0.215. No
p=0.08), por lo que podemos descartar que estudiantes de semestres superiores han reducido
medias y errores estándar que se observaron en las cinco escuelas. La huella ecológica en la
escuela de Ciencias (EDEC) fue de 5.58 ± 0.26, representando la media más baja de hectáreas
globales por persona. El caso contrario, fue la media de la escuela de Negocios (EDNE)
donde sus alumnos tuvieron el mayor promedio por persona con 6.9 ± 0.32 HaG. El análisis
76
Tabla 2. Promedio de huella ecológica, expresada en hectáreas globales (HaG), y huella de
carbono por persona, expresada en toneladas de CO2 por año, según la escuela académica.
Huella de carbono
Al comparar las emisiones de carbono de todos los estudiantes de primeros semestres (media
de 8.9 ± 0.32 TnCO2/año), con las emisiones de los alumnos de últimos semestres (media de
año fue la Escuela de Negocios (10.4 ± 0.56 TnCO2/año), mientras que la de menor promedio
fue la Escuela de Ciencias con 8.3 ± 0.51 TnCO2/año (Tabla 2). Por otro lado, se compararon
las emisiones de los estudiantes de primeros y últimos semestres en cada escuela y se observó
que no hay una diferencia significativa en ninguna (EDEC: t=0.7, gl=38, p=0.22; EDCS: t=-
77
0.12, gl=38, p=0.45; EDAH: t=-0.61, gl=38, p=0.27; EDNE: t=1.2, gl=38, p=0.11; EDEI;
Al analizar los datos se observó que la varianza no era homogénea entre los últimos
y primeros semestres (Figura 13), por lo que no se pudo realizar un análisis de ANOVA
multifactorial; sin embargo, la varianza entre escuelas si era homogénea, por lo que se llevó
a cabo un ANOVA de una vía, demostrando que no había una diferencia significativa entre
Últimos Primeros
Figura 13. Diagrama de caja y bigotes de emisiones de CO2 de estudiantes de últimos y primeros
semestres. Donde la línea gruesa representa la mediana; el primer cuartil de la caja representa los
valores comprendidos entre el 25% y el 50% de la población; el segundo coincide con la mediana; y
el tercer cuartil se refiere a los valores entre el 50% y el 75% de la población. Los bigotes son las
líneas que sobresalen de la caja y representan los valores mínimos y máximos de las variables,
mientras que los puntos fuera de la caja representan datos atípicos, o puntos de datos únicos en
78
Barreras psicológicas
En la Tabla 3 se observa la incidencia de cada escuela ante las siete categorías de barreras
Comportamiento Restringido.
La escuela de Ciencias tuvo las incidencias más altas en las categorías de “Ideologías”
restringido” (9.5%), en comparación con las otras escuelas. Siguiendo ese patrón, la escuela
de Artes y Humanidades presentó los valores más bajos en tres categorías de barreras
“Riesgos percibidos” con 13.3%. Este patrón cambia con la escuela de Ingeniería, la cual
solo resalta por tener el valor más alto en la categoría de “Comportamiento Restringido”
(14.2%). Por último, la escuela de Negocios y Economía tiene la mayor incidencia en las
Hundidos” (18.7%).
Tabla 3. Incidencia (%) de barreras psicológicas según escuela académica; donde el amarillo
corresponde a los valores más altos de cada categoría y los verdes los valores más bajos.
79
EDAH 17.6 21.5 24.3 9 13 13.3 11.5
escuela de Ciencias demuestra que, aunque son los estudiantes que más interacción tienen
con fuentes e información científica, estos también se ven limitados a intensificar sus
climático”, creando soluciones para los ámbitos de vivienda sustentable y transporte terrestre.
En esta categoría también resaltó que los alumnos de ciencias fueron los que más consideran
que el “Todopoderoso resolverá la problemática del cambio climático”; con una incidencia
del 9.5% en comparación con las demás escuelas (EDCS: 0.5%; EDAH: 3.5%; EDNE: 1.5%;
EDEI: 3%). Finalmente, en la barrera de “Escepticismo” el 49% de los alumnos marcó que
“no hay suficientes incentivos políticos para realizar un cambio”, especialmente en los
las barreras, pero resaltaron por tener la menor incidencia en las categorías de
“Comportamiento restringido” con el 9.5%. Lo que significa que la gran mayoría de sus
alumnos consideran que podrían estar realizando más acciones proambientalistas y que no
tienen por qué recibir una recompensa por realizar cambios sostenibles en sus vidas. Al
80
contrario, los alumnos de la escuela de Ingeniería tuvieron el valor más alto en esta categoría,
con el 14.5% de sus alumnos sintiendo que ya hacen suficiente por el ambiente,
resultados de esta escuela académica también fueron los más altos en la barrera de “realizar
demostraron que sus alumnos no se ven tan afectados, como los de las demás escuelas, en
tres de las barreras de inactividad climática. La primera fue la de “Costos Hundidos”, donde
hubo un 9% de incidencia, significando que pocos alumnos consideran que sus hábitos son
difíciles de cambiar o que realizar un cambio les impide perseguir otras metas en sus vidas o
que perderán dinero si hacen cambios hacia estilos de vida sostenibles. Las otras dos barreras
consideraron que “no había incentivos políticos” y que “las alternativas son costosas”.
La escuela de Negocios y Economía presento los valores más altos en tres barreras,
siguiendo el ejemplo de la EDEC. Ellos demostraron ser los más influenciados en la categoría
gran mayoría de los alumnos consideran que tienen otras metas más importantes que hacer
un cambio en sus estilos de vida y que sus hábitos son muy difíciles de cambiar. Esto va de
la mano con la barrera de “Riesgos percibidos” donde también mostraron la incidencia más
81
alta, ya que piensan que las alternativas sostenibles toman más tiempo, pueden hacer que los
De todas estas barreras, la de “Comparación con Otros” fue la más alta de las siete
categorías de inactividad climática en todas las escuelas, con una incidencia mayor al 20%
en cada una. Dentro de esta categoría, el factor más enfatizado fue que si “otros han cambiado
en este ámbito, esto los incita a cambiar”, el cual es apreciable en color amarillo en la Figura
14. En conclusión, los jóvenes entrevistados consideran muy importante la norma social y se
sienten motivados a seguir el ejemplo de otros estudiantes que han realizado un cambio,
Figura 14. Factores de inactividad de alta incidencia en escuelas académicas. (EDEC = Escuela de
Ciencias; EDCS = Escuela de Ciencias Sociales; EDAH = Escuela de Artes y Humanidades;
EDNE = Escuela de Negocios; EDEI = Escuela de ingeniería).
82
El resto de los factores que también fueron universales en todas las escuelas
académicas se pueden apreciar en diagrama anterior (Fig. 13). La gran mayoría de los
alumnos que consideran que les “falta información sobre cómo cambiar su estilo de vida”, se
aéreo. Por otro lado, los estudiantes piensan que, en los ámbitos de vivienda sustentable,
transporte terrestre y transporte aéreo, serán los expertos en la tecnología quienes resolverán
alimentación, los más marcados. Por último, todos los alumnos que marcaron “las
alternativas son costosas” se refieren en mayor medida a que las alternativas disponibles para
las viviendas, como paneles solares o recolección de agua de lluvia, son muy costosas; y en
menor medida al ámbito alimenticio, con que los productos orgánicos o las alternativas de
83
Discusión
de las huellas ecológicas (HE) y las huellas de carbono (HC); profundizando en las razones
Las huellas ecológicas y de carbono obtenidas en este estudio demuestra que, tras
asistir cuatro años promedio a la universidad, los alumnos no muestran una consciencia
ambiental suficiente para adoptar comportamientos tendientes a reducir su HE; por ende,
impartida en la universidad.
naturales que en otras disciplinas (Martínez & González, 2015). Esto sucede tanto en la
educación media-superior como en las instituciones de educación superior. Bajo esa nota, se
puede explicar por qué los estudiantes con la menor HE fueron los que recién ingresaron a la
Escuela de Ciencias (5.58 ± 0.26 hectáreas globales por persona). Esto insinúa que los
ecológica de los alumnos. La literatura demuestra (Correa-Restrepo et al. 2005; Ryu &
84
Brody, 2006; Gifford, 2011; González & Maldonado, 2014; SEMARNAT, 2019) que la
actitudes sostenibles. En cuanto a la edad, los jóvenes más grandes presentan huellas
significativamente más altas, dado que han acumulado más recursos durante el transcurso de
su vida y están más establecidos en sus hábitos de consumo (Ryo & Brody, 2006; Fransson
& Garling, 1999). No obstante, Rivas-Quiroz (2015) menciona que no hay una diferencia
significativa entre los rangos de edad, según su estudio del cálculo de huella ecológica en la
Universidad Católica San Pablo. Los resultados de la presente investigación concuerdan con
el último autor, ya que, aunque no se consideró la edad como una variable directa a analizar,
se observó que los alumnos de últimos semestres tienen una huella ecológica mayor (6.36 ±
0.215) que los que apenas ingresan en la universidad (5.95 ± 0.2), pero que estas no difieren
significativamente.
Por otro lado, individuos con mayores ingresos en el hogar tienen huellas más altas,
debido a que poseen una capacidad financiera mayor (Correa-Restrepo, et al. 2015; Ryu &
Brody, 2006). Esto se debe de tomar en consideración en la UDLAP porque es una institución
de educación superior privada que, aunque invita a inscribirse a todos los jóvenes con
un incremento en el consumo de recursos y por ende una huella ecológica más alta (UDLAP,
Huella Ecológica (2016). El Producto Interno Bruto per cápita de México en 1960, estaba
valuado en $3,934 USD por persona, pero fue incrementando hasta registrar en 2016 un valor
85
de $9,868 USD. Este crecimiento económico se encuentra directamente relacionado con la
transición de una reserva ecológica nacional en 1960 a un déficit ecológico en 2016 (Global
Footprint Network, 2016). Asimismo, se ha observado que países con PIB per cápita mayor,
son los países que también presentan las huellas ecológicas per cápita más altas, al fin y al
cabo, para tener dominancia en los medios de producción, utilizan más recursos naturales
(Duro & Teixidó, 2013). Tomando en cuenta la última medición de huella ecológica
promedio en 2016, el mexicano requiere de 2.6 hectáreas globales para producir los recursos
que consume su estilo de vida (Global Footprint Network, 2016). Al comparar estos valores
con los resultados obtenidos, se puede observar que los alumnos de la UDLAP sobrepasan
determinó que los estudiantes tenían una huella promedio de 1.48 HaG. La universidad en
cuestión, en una universidad pública y la HE se midió con una encuesta que los autores
diseñaron (Ibarra-Cisneros & Monroy-Ata, 2014). Sin embargo, aunque la HE se tome como
valores con los alumnos de la UDLAP. Ante estos resultados, es recomendable que para
para mitigar el cambio climático, se observó que hay una gran incidencia entre los estudiantes
urgencia de la crisis climática; opinando que tenemos entre 5 a 10 años para resolver la
86
problemática. De acuerdo a las conclusiones de González & Maldonado (2014), existe en los
jóvenes una ligera predisposición a tomar acción, sin embargo, priorizan la autoprotección y
el confort propio, de manera un poco egoísta. Esto se evidencia, en las barreras que en su
mayoría limitan las actitudes sostenibles en este sector en particular: “Comparación con
Esta barrera fue la más predominante entre los alumnos encuestados, resaltando la
predisposición de los estudiantes por encajar con el comportamiento de los demás. El hecho
de que los estudiantes se sienten motivados para realizar un cambio cuando observan que
otros lo han implementado, junto con el sentimiento de que es normal no efectuar ninguna
un cambio si los demás no lo hacen?, abre a debate qué tanto del comportamiento es una
& Chen (2017), quienes concluyeron que el ámbito alimenticio no está fuertemente
influenciado por las relaciones interpersonales; no obstante, los resultados demuestran que
es este ámbito dónde los alumnos se sienten más motivados a cambiar si observan que otros
lo han hecho. Asimismo, también fue el ámbito más marcado, junto al transporte terrestre y
su círculo social.
demuestra la importancia de las normas sociales en este sector en particular. Bajo esa nota,
87
un estudio realizado por Schultz et al. (2007), demostró que las normas sociales pueden tener
funciona, pero que también puede afectar negativamente a quienes ya se encontraban por
positivos dejaron de realizarlos para formar parte de la norma. Por otro lado, los autores
Schultz, et al. 2007). Este estudio puede servir como base para diseñar mensajes efectivos
lo influyente que es para sus alumnos, particularmente para los estudiantes de la escuela de
Asimismo, los resultados también demuestran que, aunque esta categoría está
estudiantes encuestados no se sienten muy influenciados por esta barrera. La baja incidencia
constantemente con los demás, no necesariamente se ven limitados a hacer un cambio por
miedo al rechazo, sino que su inacción se ve influenciada por otros riesgos como económicos
y temporales. Según González & Maldonado (2014) en los jóvenes predomina la creencia de
“Comparación con Otros”, puede observarse como una oportunidad de acción colectiva y de
88
influir positivamente en los estudiantes, a través de líderes juveniles y grupos de apoyo que
Ideologías
La disonancia entre el activismo climático y religión ha sido investigada por muchos autores
(Sherkat & Ellison, 2007; Gifford & Nilsson, 2014, Harari, 2016, Schultz, et al. 2000; White,
Enfocándonos en la religión cristiana, un estudio realizado por Schultz, et al. 2000 demostró
que las personas que expresaron una creencia literal en la Biblia también expresaron poca
preocupación ambiental y actitudes proambientales débiles. Por otro lado, un estudio reciente
universitario creen que los humanos fueron creados por Dios en su forma actual, en los
últimos 10,000 años. Mientras que solo el 14% cree que los humanos evolucionaron sin
supervisión divina, por selección natural. Aún entre personas con niveles académicos de
Maestría y Doctorado, el 25% cree en la historia de la Biblia, mientras que solo el 29%
acredita a la selección natural la evolución humana (Harari, 2016). Esto demuestra que, sin
importar el nivel de estudios, las ideologías juegan y seguirán jugando un rol muy importante
en nuestra percepción del mundo y en los comportamientos que adoptamos para mejorar
nuestro futuro. Aunque esta barrera fue la de menor incidencia entre los alumnos de la
universidad, se observó una discrepancia considerable entre los alumnos de ciencias y los de
las demás escuelas académicas. El 9.5% de los alumnos que siguen una formación científica
consideran que “el Todopoderoso resolverá la problemática del cambio climático (CC)”, lo
que significa que para algunos estudiantes, la creencia de que se hará la voluntad de Dios y
89
que este resolverá la problemática a la que nos enfrentamos, puede ser una limitante para la
acción personal.
Las ideologías religiosas no son las únicas que pueden limitar la toma de acción para
combatir el cambio climático, sino que también influyen seriamente las ideas políticas en la
disposición de los individuos para efectuar cambios o votar por políticas de la índole
ambiental (McCright, et al. 2016; Gunderson, 2019; Lorenzoni, et al. 2007; Van Boven, et
al. 2018). Bajo esa nota, se ha observado que la polarización política entre conservadores y
liberales influye en las decisiones que toman las personas, más por el desacuerdo arraigado
entre ambos partidos, que por la falta de información sobre la urgencia de políticas
ambientales para combatir el CC (Van Boven, et al. 2018). Esto se refiere a que una persona
aquellas presentadas por los otros partidos políticos. Las estrategias mitigantes drásticas por
entre los partidos políticos (Van Boven, et al. Gunderson, et al. 2019). En este caso no se
tomó en cuenta el partido político de los estudiantes, pero es una influencia importante que
Por otro lado, todas las escuelas tuvieron una alta incidencia en la creencia de que los
expertos en la tecnología van a desarrollar una solución que resolverá los problemas del
terrestre. La creencia de que la tecnología solucionará la crisis ambiental está asociada con
menor preocupación ambiental (Heath & Gifford, 2006), sosteniendo que se desarrollará lo
90
Por último, la justificación en el sistema actual es una gran barrera que limita tomar
y las personas sienten una presión por lograrlo. La literatura argumenta (Shove, 2003; Gifford
& Nilsson, 2014) que una vez que las personas se acostumbraron a un estándar de vida, la
como “necesidades” en vez de “privilegios”, por lo que las personas se acostumbran y dejan
hábitos y son muy difíciles de cambiar” tuvo una gran incidencia en todas las escuelas con
más del 20%, particularmente en la escuela de Negocios; esto va de la mano con los estilos
Al contrario, la escuela de Artes y Humanidades resultó ser la que menos se ve influida por
Comportamiento limitado
La tercera barrera más predominante fue la de Comportamiento Limitado. Está claro que la
adopción de comportamientos mitigantes (Gifford & Nilsson, 2014; Ryu & Brody, 2006;
Lorenzoni, et al. 2007; Zárate-Depraect & Rodríguez, 2016; Rivas-Quiroz, 2016; González
& Maldonado, 2014). En efecto, se ha observado que individuos con una mayor educación
están más preocupados por el ecosistema; sin embargo, otros estudios han encontrado que en
realidad son los que presentan menores niveles educativos quienes se preocupan por el
ambiente, ya que este suele estar relacionado con ambientes rurales y menor nivel
91
observado que los alumnos de negocios (Synodinos, 1990) y aquellos que se especializan en
áreas de tecnología (McKnight, 1991), muestran menor preocupación por el ambiente, que
presente estudio, siendo la escuela de Negocios y la escuela de Ingeniería los más altos, tanto
Por otro lado, la inacción justificada por incertidumbre probó también ser popular
información científica (Budescu, et al. 2009); sin embargo, la ciencia detrás del cambio
climático no se puede comunicar sin mencionar el error estándar que existe alrededor de las
meramente científico, muchos jóvenes interpretan la ausencia de una certeza absoluta como
sinónimo de falta o seguridad de la afirmación y es más fácil para ellos justificar su inacción.
Es por eso, por lo que es importante recalcar que el reconocer las limitaciones de nuestro
comunicación efectiva.
político del mismo (Freaut and Segnit, 2006); y por el otro, existe una falta de atención al
CC, razón por la cual las personas consideran tienen incertidumbre acerca de la urgencia y la
92
realidad de la problemática, excusa que utilizan como una razón explícita para no efectuar
cambios ambientales positivos (Lorenzoni, et al. 2007). Asimismo, Kellstedt et al. (2008)
mencionan qué a mayor difusión de la complejidad del problema, menos es el interés que se
reside en que “les falta información sobre cómo cambiar su estilo de vida” al respecto,
se complementa con que hay un sentimiento general de que no existen suficientes iniciativas
políticas que los motiven a hacer un cambio y con que, después de la tecnología, las empresas
que han oído tantas veces el mensaje que ya no le prestan atención, especialmente aquellos
publicitario incrementa entre mayor exposición a este; lo mismo sucede, cuando el mensaje
en los jóvenes, por lo que es recomendable que exista un equilibrio y dinamismo en las
93
Escepticismo
negar el cambio climático puede verse particularmente reforzado por apatía e indiferencia
como mecanismos de defensa ante emociones negativas como culpa, ansiedad o miedo
(Gifford & Chen, 2016; Lorenzoni, et al. 2007). Esto sucede cuando las personas se percatan
que sus acciones personales tienen un efecto negativo en el cambio climático, por lo que,
para justificar su inacción ante la incomodidad de lo que implican las alternativas para sus
estilos de vida de alto consumo, niegan o minimizan los riesgos del CC (Lorenzoni, et al.
2007).
encuestados, aquellos pertenecientes a la escuela de ingeniería son los que más consideran
que no importa hacer un cambio porque el cambio climático no es un problema serio y porque
no se sienten apegados a Puebla; esto indica que sólo se ven motivados a efectuar cambios
sostenibles si se trata de un lugar al que sienten apego (Scannell & Gifford, 2013). Aunque
no es una incidencia muy alta de alumnos, su presencia resalta el hecho de que existen
aquellos que justifican su inacción minimizando los riesgos del cambio climático como
mostrando una mejor aceptación de la situación a la que nos enfrentamos y mejor manejo de
emociones.
Por otro lado, los resultados de esta investigación complementan aquellos obtenidos
por Gifford & Chen (2016), quienes demuestran que la desconfianza esta particularmente
94
académica, desconfían de los expertos particularmente es este ámbito. Esta barrera esta
académica, piensa que no hay suficientes incentivos políticos para hacer un cambio. Los
argumentando que las alternativas son peligrosas. Esto se encuentra directamente relacionado
con la identificación de otros problemas en México, como la inseguridad, antes que el cambio
climático (González & Maldonado, 2014; Gifford, 2011). Esta relación amerita una mayor
Riesgos Percibidos
El riesgo que más perciben los alumnos de la UDLAP es de índole financiero, refiriéndose a
que las alternativas existentes son muy costosas y eso limita la implementación de estas.
Seguido, se encuentran los riesgos temporales, mencionando que las alternativas sostenibles
existentes pueden costarles más tiempo, por lo que deciden no implementarlas e invierten su
tiempo en otros temas. Por último, pocos alumnos perciben riesgos sociales, lo cual va de la
mano con la barrera predominante de “Comparación con Otros”; los estudiantes no efectúan
cambios porque temen que esto pueda hacer que otros los molesten (Gifford, 2011).
95
La alta incidencia de riesgos percibidos, específicamente de financieros y temporales,
sugiere que los alumnos, tras sopesar los pros y los contras de hacer un cambio en su actitud,
se ven severamente limitados porque las alternativas que conocen no cumplen sus
expectativas. De acuerdo con Weber (2006), los problemas deben de evocar reacciones
viscerales fuertes para motivar una gestión de riesgos que ocasione un cambio de actitud. En
caso del cambio climático, la lentitud no evoca fuertes reacciones viscerales, por lo que las
riesgo. Los medios de comunicación han intentado generar este tipo de reacciones al
que el mensaje amarillista solo incomoda a las personas (Ramírez & González, 2016). Para
evitar esta insensibilización al mensaje, Weber (2005) comenta que la educación ambiental
se beneficiaría de simulaciones del cambio climático en lugares donde las personas sienten
del individuo.
Estas dos barreras fueron las que presentaron la incidencia más baja entre los alumnos
encuestados. Los valores demuestran que los alumnos de las escuelas de Ciencias Sociales y
Artes y Humanidades tienen una mayor facilidad para deslindarse de bienes materiales y que
podrían hacer todavía más por el ambiente. Los estudiantes consideran que efectuar cambios
sostenibles no tiene por qué ser incompatible con otras metas y aspiraciones en su vida, y no
se sienten detenidos por inversiones previas en cosas materiales. De igual manera, muestran
una mayor seguridad ante los demás, sin percibir riesgos sociales.
96
Los estudiantes de Ingeniería resultaron ser los alumnos que más consideran que ya
Ambiental, se puede deducir que los alumnos presentan un alto sentimiento de autoeficacia,
sobrevalorando lo que han logrado y lograrán con su carrera. Asimismo, los de Ciencias
Sociales fueron lo que menos sienten que hacen suficiente por el ambiente. Es relevante
mencionar que estudios muestran que las personas, principalmente en países desarrollados,
prefieren ejecutar acciones sostenibles de manera aislada sobre cambios más significativos
en sus estilos de vida (Lorenzoni et al., 2007). Esto podría ser riesgoso si tales acciones son
conductas de bajo impacto o bajo costo, o que, aunque tengan un impacto positivo, este se
minimiza por la poca frecuencia y el aumento de otras actitudes negativas (Gifford, 2011).
todos los temas importantes enfocándose más en las soluciones que cada quien puede aportar
por parte de los jóvenes. Gaudiano (2012) menciona que se ha observado que la gente con
climático, para evitar sentimientos de miedo, culpa e impotencia. De igual manera, otros
estudios demuestran que hay genta muy centrada en sí misma que no le interesa el CC porque
ellos no se ven directamente afectados. Por lo que, intentar convencer a este tipo de personas
97
sobre la seriedad del asunto mediante información científica, puede resultar contraproducente
(Norgaard, 2011). Este caso es el de los jóvenes, sus resultados demuestran que en efecto
priorizan el confort propio y la autoprotección. Por ende, la universidad debe de ofrecer más
que conocimiento académico del tema, sino que debe funcionar como promotora de actitudes
sostenibles y fomentar experiencias fuera del salón de clases para que los estudiantes
Bajo la clasificación de Martínez & González (2015) y Gutiérrez & Martínez (2010),
presenta materias “sello” que imparten educación ambiental, denominadas Ética, Sociedad y
Medio Ambiente, y Evolución y Biodiversidad. Por otro lado, presenta proyectos sostenibles
pero le hace falta reforzar el concepto fuera de las aulas académicas. Adicionalmente, bajo
la malla curricular actual, los alumnos pueden optar por no tomar ninguna clase de educación
De acuerdo a los resultados obtenidos de Ryo & Brody (2006), es posible que cursos
tan solo tres meses. En contradicción a esos resultados, los alumnos de su estudio tenían
huellas ecológicas más pequeñas a las del promedio nacional, mientras que los estudiantes
98
Según González-Maldonado (2014) para que la sociedad reaccione de manera
efectividad del mensaje. Esto, aunado a las propuestas de Gifford (2011) quien también
limitaciones con audiencias que no están enfocados en esa área. Recomienda ofrecer
sociales, valores culturales y prioridades políticas. Bajo la misma línea, Hernández (2015)
Gaudiano (2012) y González & Maldonado (2014), se propone la siguiente guía preliminar
99
1. Regresar a tener al menos una materia obligatoria dedicada a la educación ambiental.
efectividad.
sociales que traerá consigo el cambio climático y recalcar el rol que juega
de la zona y planear una salida de campo para que los alumnos observen los
los efectos del CC, para ocasionar una reacción visceral en las personas.
sostenibilidad, para que puedan hacer referencia a este, en sus diferentes salones de
100
4. Fomentar la interdisciplinariedad fuera de las clases de tronco común; incluyendo la
comunidades aledañas.
comportamientos proambientalistas.
101
Conclusiones
Puebla e identificó las barreras psicológicas más predominantes que detienen a sus alumnos
inscritos demuestra que la universidad presenta una madurez primitiva en cuanto al concepto
de sustentabilidad, no obstante, tiene todas las capacidades para crecer en este ámbito y seguir
a la vanguardia como una de las mejores universidades privadas del país. Los estudiantes se
decisiones que tomamos en los ámbitos cotidianos, como el transporte terrestre y aéreo,
consciencia sostenible de los alumnos. Asimismo, entender qué barreras limitan el actuar de
los jóvenes es crucial, considerando que seremos los protagonistas que viviremos los efectos
del cambio climático de manera directa. Como ciudadanos debemos exigir a los líderes que
concretas que nos ayuden a estar preparados para el panorama que se avecina.
desaprender ciertos conceptos que se nos han enseñado. Es necesario revisar hábitos
personales y cuestionarnos la norma que ha sido aceptada por todos, aquella que nos
esforzamos tanto por lograr. Normas, que al final son insostenibles. No podemos continuar
hacia adelante, alimentando nociones incorrectas. Es crucial realizar introspección para poder
102
aumentar los compromisos ambientales de manera personal. Es aquí es donde la formación
universitaria cuenta con una oportunidad única; ya que proporciona el tiempo y el espacio
necesario para enseñar una cultura de sostenibilidad. Invertimos cuatro años de nuestra vida
para aprender todas aquellas herramientas que nos preparan para los retos del futuro. El
sistema educativo debe esforzarse por aportar nuevos instrumentos de análisis como el
climático se enfrenta a un reto similar, ya que es un tema que hace temblar ideologías
producción continua, a costa del deterioro ecosistémico, cada vez se ve más confrontada por
inconformidad social que busca asegurar un futuro para las siguientes generaciones.
Sin embargo, una educación de calidad es aquella que impulsa a abandonar las zonas
de confort y reconocer nuestro propio potencial. Este tipo de educación es la que al fin y al
cabo nos proveerá con las herramientas para vencer nuestros dragones de la inactividad y nos
103
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Anexo 1: Encuesta
117
Anexo 2: Preguntas de la calculadora de huella ecológica
3. ¿Qué tipo de vivienda describe tu hogar? Independiente, sin agua corriente; Independiente, con
agua corriente; Departamento de varios pisos; Duplex, casa adosada, o edificio con 2-4
unidades; Condominio de lujo
4. ¿Con qué material está construida tu casa? Paja/Bambú; Ladrillo/cemento; Acero/otro; Madera;
Adobe
5. ¿Cuántas personas viven en tu hogar? Solo yo – +10, ¿Cuál es el tamaño de tu casa? Pequeño
(5m2) – Gigante (1394 m2)
6. ¿Tienes electricidad? Sí – No, ¿Qué tan eficiente es tu casa en el consumo de energía? Poco –
Muy
7. ¿Qué porcentaje de la electricidad de tu casa proviene de fuentes renovables? Bajo (0%) – Alto
(100 %)
8. Comparado con tus vecinos, ¿cuánta basura generas? Mucho menos – Mucho más
9. ¿Qué tan lejos viajas en automóvil o motocicleta cada semana? Cero (0 km) – Muy lejos (800
km)
10. ¿Cuál es la economía de combustible promedio de los vehículos que usas con más frecuencia?
Ineficiente (24L /100 km) – Eficiente o eléctrico (2L /100 km)
11. Cuando viajas en coche, ¿con qué frecuencia compartes viajes el viaje de auto con otros? Nunca
(0%) – Siempre
12. ¿Qué distancia viajas en transporte público cada semana? No tan lejos (0 km) – muy lejos (800
km
13. ¿Qué distancia viajas por avión cada año? Nada (0 hrs) – Mucho (200 hrs
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Anexo 3: Diágnostico de barreras psicológicas. Fuente: Gifford (2011)
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