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Mondolfo - Breve Historia Del Pensamiento Antiguo

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Y Odo GR Eci A

Rodolfo Mondolfo

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RODOLFO MONDOLFO

Rodolfo Mondolfo nació en Senigallia (Ancona),en

1877 y murió en Buenos Aires en 1976. Estudió en la

Universidad de Florencia, donde se graduó en

Filosofía el año 1899. En 1904 ocupó la Cátedra de


BREVE HISTORIA
Historia de la Filosofía en la Universidad de Padua,

cargo que' luego ejerció en las de Turín y Bolonia


hasta 1938. DEL
En 1944 se trasladó en misión cultural a la RePública

Argentina,
Córdoba y
ocupando
en la de
cátedras
Tucumán,
en la
siendo
Universidad
nombrado
de
en
PENSAMIENTO
esta Última director del Instituto de Filosofía. La obra

de Mongdolfo, dedicada especialmente al estudio de la ANTIGUO


filosofia griega, es muy vasta e importante. En este

libro, Breve historia del pensamiento antiguo, encon


tramos expuesta, con el rigor que caracteriza al autor, QUINTA EDICIÓN

la historma del pensamiento griego desde el

nacimiento de la reflexión filosófica hasta las Últimas

escuelas post-aristotélicas. De Rodolfo Mondolto, la

Editorial Losada ha publicado además, en su

Biblioteca Filosófica, el Pensamiento antiguo, Historia

de la filosofía greco-romana (dos tomos) y Figuras e

ideas de la filosofía del Renacimiento.

EDITORIAL LOSADA, S. A.

BUENOS AIRES

Libera los Libros


Edición expresamente autorizada parala .
BIBLIOTECA CLASICA Y CONFEMPORÁNEA
ÍNDICE

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723

Marca y características gráficas registradas


en la Oficina de Patentes y Marcas de la Nación

O Editorial Losada, S. A.

Alsina 1131 Buenos Aires,


1953

quinta edición: 12-11-1979

la cubierta

SILVIO BALDESSARI

PRINTED IN ARGENTINA

IMPRESO EN ARGENTINA

Este libro se terminó de imprimir


el día 12 de febrero de 1979 en

Artes Gráficas Bartolomé U. Chiesino, S A.,

Ameghino 838, Avellaneda,


Buenos Aires.
Esta edición consta de Cuatro mil ejemplares.
CAP. IR DE L EFLEXIÓN FILO; SÓFICA Y EL
clases y las virtudes (p. 33). La educación (p. 34). La
COSMOLÓGICO: LAS ESCUELAS NA
TURALISTAS 7
constitución ideal y las formas degenerativas (p. 35). La
escisión entre el ideal y lo real y la dificultad interior del
Los Orígenes de la filosofía (p. 7). Los antecedentes

orientales (p. 7). La reflexión Mítica en Grecia:


platonismo (p. 36).

cultura y naturaleza (p. 8). Del mito a la filosofía (p,


CAP. IV. ARISTÓTELES Y EL SISTEMA DEL DESARROLLO 37
8). El principio universal de las cosas (naturaleza) La separación de Platón y la crítica a la teoría de las ideas
(p. 9). La escuela jónica (p. 10). La escuela
(p. 37). La realidad o substancia (p. 38). Las 4 causas:
pitagórica (p. 11). La escuela Sleática (p, 12). Los
materia y forma y su unidad (p. 39). Potencia y acto: el
nuevos desarrollos: del monismo al pluralismo (p.
desarrollo (p. 40). La resistencia, la materia primera y la
13). Empédoclies (p. 13). Anaxágoras (p. 14). Los
forma pura (p. 40). Dios motor inmóvil, pensamiento del
Atomistas (p. 14).
pensamiento (p. 41). ¿Trascendencia o inmanencia del
CAP. IH. INICIACIÓN Y DESARROLLO DEL PROBLEMA AN fin? (p. 42). La finalidad en la naturaleza (p. 43). El movi-
TROPOLÓGICO; LOS SOFISTAS Y SÓCRATES 15 miento y la doble escala ascendente y descendente (p. 44).

El destino del hombre y el problema moral en el El descenso del mundo celeste al sublunar Cp. 45). La

mito (p. 15). La antítesis de alma y cuerpo, sen- escala ascendente de la vida y del alma (p. 46). El

sibilidad e intelecto (p. 17). Del naturalismo al intelecto agente (p. 47). La actividad práctica y el fin del

humanismo: Los Sofistas (p. 17). Relativismo y hombre (p. 48). Las virtudes (p. 49). La sociedad civil y el

escepticismo: Protágoras y Gorgias (p. 18). Natu-


fin del Estado (p, 49). Constitución del Estado Cp. 50). dsePEA
raleza contra convención: Cálicles, Hipias, Anti- Formas normales y degenerativas: la función educativa (p.

fonte, Pródicos (p. 19). Sócrates: la ignorancia y el 50). Persistencia del dualismo platónico y necesidad de
examen (p. 20). Refutación y mayéutica (p. 20). superarlo (p. 51).
Ciencia de los conceptos y virtud (p. 21). Virtud y
CAP. V. EL PROBLEMA ÉTICO EN LAS ESCUELAS POST-
felicidad. Las leyes (p. 21). El alma y Dios (p. 22).
ARISTOTÉLICAS:

1. De la edad griega a la helenística s2


CAP. IM. Los SOCRÁTICOS: PLATÓN Y EL SISTEMA DEL

IDEALISMO ns 23
La exigencia del bien en los Socráticos (p.52).

Los post-aristotélicos: concepto” individualista


Los discípulos de Sócrates (p. 23). Los Socráticos
del fin (p. 53). Caracteres de la edad helenística
menores (p. 23). Platón: desde el problema del co-

nocimiento al idealismo (p. 24). La reminiscencia (p.


(p. 54). Soluciones del problema:de la verdad y
derivación de las doctrinas anteriores (p. 55).
26). Las ideas y las cosas: imitación y participación
2. El Epicureismo
(p. 27). El mundo ideal: composición, conexión
orgánica, jerarquía (p. 28). Los fÚúmeros ideales (p. Función liberadora y partes de la filosofía (p. 56).

29). La creación del mundo: Dios y la materia (p. Teoría del conocimiento (canónica) (p. Las

29). El hombre: el alma inmortal, sus partes y su explicaciones naturalistas: ciertas y probables Cp.
destino (p. 31). El bien, el amor y la virtud (p. 32). 59). El atomismo (p. 60). Mecanismo y finalismo
Las cuatro virtudes cardinales (p. 32). La función (p. 61). Los dioses y la muerte (p. 62). Placer, dolor,
ética del Estado (p. 33). Las tres necesidades (p. 63). El placer espiritual (p. 63). La
virtud (p. 64). Del individualismo al universalismo

(p. 64).
3. El 65

Supremacía de la ética y finalismo universal


(p. 65). El conocimiento y el criterio de la verdad
(p. 66). La realidad: materialismo dinámi-
L EL SURGIR DE LA RE
FLEXIÓN FILOSÓFIC
co y panteismo (p. 68). Necesidad y finalidad: fatalidad EL PROBLEMA A COSM OLÓGICO. LAS ESCUELAS a
NATURA-Y

y providencia (p. 68). El mundo y el ciclo eterno (p.

69). El problema del mal y de la libertad de la voluntad


(p. 69). El fin particular y el universal (p. 70). La razón
Los orígenes dela La filosofía, entendida como
y las pasiones (p. 71). Egoísmo y altruismo (p. 71).
filosofía. reflexión del hombre sobre la
Atenuación de la rigidez inicial (p. 72). Justicia natural,
cosmopolitismo, humanidad (p. 73). vida el mundo
como la humanidad Dedos pero la

4. ElescepticisMO 74

La incoherencia del dogmatismo epicúreo y estoico (p.


reflexión sistemática y racional ha tenido su
mIciación en Grecia, entre el siglo VII y el Vla.C.

74). El pirronismo y los tres problemas capitales (p. 75).


Los antecedentes No deja de tener significado
Los problemas ulteriores: los neo-académicos (p. 76).
orientales, que tal iniciación se presente en
Negación del criterio de verdad y suspensión del juicio

|
(p. 76). La vida y la acción: el criterio de la vero- las colonias griegas 1

similitud (p. 77). Los escépticos posteriores contra la


Menor, en el momento de ii ás
verosimilitud (p. 78). Relatividad del cocimiento e
intensas, directas o indirectas, con las grandes
imposibilidad de demostración (p. 79). El dilema de

|
civilizaciones de Egipto y de Asia, que ya habían
Sexto Empírico (p. 80). El pasaje a la esfera objetiva:
ejercido influencias sobre la civilización egea
los signos (p. 80). Las demostraciones, el silogismo, la

causa (p. 81). La suspensión y la acción: el empirismo


prehelénica. En las grandes culturas mesopotámicas
y egipcias se habían desarrollado notablemente
sistemático (p. 81).
algunas investigaciones Científicas —astronómicas
S. 82
matemáticas, médicas— no solamente al servicio de
De la nueva Academia al eclecticismo (p. 82). El
la técnica utilitaria, sino parcialmente también como
consenso universal como criterio (p. 83). Cicerón: lo
investigación desinteresada. Y la reflexión sobre la
probable y lo cierto (p. 83). Las creencias de la vida y sobre el mundo, aunque sin abandonar la
conciencia común (p. 84). Preludio a la fe religiosa (p.
forma del mito, había ]1 :
85).
podían Ser asi. egado a concepciones que
CAP. VL PEL PREDOMINIO DEL PROBLEMA RELIGIOSO .. 86

Precedentes del misticismo (p. 86). La salvación del alma y

los estoicos romanos (p. 87). Las religiones orientales y el


misticismo alejandrino (p. 88). Sincretismo: autoridad y

revelación (p. 89). Las distintas corrientes (p. 90). Judeo-


Alejandrinos: Filón (p. 91). Neopitagóricos y Platónicos
Pitagorizantes (p. 93). El neoplatonismo y Plotino: la
trascendencia de Dios (p. 95). La emanación: procesión o
descenso de los seres (p. 96). El intelecto, el alma, el

mundo (p. 97). La conversión y el retorno a Dios (p. 98).

El círculo en Proclo (p. 99). El defecto del neoplatonismo

y la victoria del cristianismo (p. 99).


TABLA 103
el principio de todas las cosas en Océano, progeni-
miladas por la curiosidad característica de los grie-
tor de los Dioses; HEstopo (siglo VIID, que lo

gos y dar potente impulso a su reflexión:


pone en el Caos tempestuoso; los ÓRFICOS (siglo
cepciones sobre la circulación de la vida, sobre e
VID, que lo buscan en la Noche, o en Cronos, etc.,
alma y su supervivencia, sobre el origen del mundo
toman de la humanidad las ideas de la generación
de un caos primordial, sobre los grandes ciclos
y de la lucha, del amor que une y del odio que
cósmicos, sobre la unidad universal y divina,

etcétera. separa, de las jerarquías y del reino, de la justicia

y de la ley, y otro tanto hacen después los


La reflexión sobre el mundo se
La reflexión mítica en
había venido desenvolviendo ya primeros filósofos naturalistas. Y el concepto
Grecia: cultura y mismo del cosmos (es decir, del orden del mundo)
en la civilización prehelénica y
naturaleza.
después en la griega en forma que ellos afirman, no es sino una proyección de la

mítica divinizando las grandes polis (el Estado griego) en el universo. También la

fuerzas y los mayores seres de la naturaleza, y


ley de necesidad natural es presentada, tanto por
dándoles figuras humanas (antropomorfismo) y los mitólogos como por los primeros filósofos,

como ley de justicia.


representando sus relaciones sobre el tipo de las que
aparecen entre los hombres en la vida social: El principio universal Ciertamente que el principio

uniones y generaciones; luchas y contrastes de amor de las cosas universal de las cosas es bus-

y de odio; jerarquías, gobiernos y leyes, etc. Así, al cado por los naturalistas en
dirigir su meditación al mundo de la la una realidad natural, que, por otra parte, no es

mente griega aplicaba formas y conceptos extrál os


solamente sustancia o materia, como quiere hacer
de la meditación sobre el mundo de los hombres y
aparecer Aristóteles para los primeros
de sus creaciones (cultura). No es cierto, pues, lo
cosmólogos, sino que es sustancia y fuerza
que suele decirse, que el hombre observa las cosas
conjuntamente: es la naturaleza (physis)
más lejanas (como el cielo) y se plantea los pro-
originaria, que es también lo divino (theion),
blemas de la naturaleza antes de volverse para
como ya en las teogonías. Es el principio
considerar las cosas humanas y plantearse los pro-
universal del cual derivan todas las cosas, del cual
blemas de la vida: precisamente lo contrario es lo
constan, al cual retornan, permaneciendo siempre
verdadero, es decir, que estos problemas numas y
ese principio permanente e inmutable a través del
los conceptos relativos a ellos han dado el mode

la orientación a la primera reflexión sobre la aparecer, cambiar y desaparecer de todas las cosas

naturaleza. singulares. Esta concepción representa la tentativa


racional de unificar y explicar la infinita multi-
j la

¡ - Esto se verifica tanto en

Del nto reflexión mítica sobre los orÍ-


plicidad y variabilidad de las cosas testimoniadas
genes del mundo (cosmogonías), por la experiencia, por medio de la unidad y per-
manencia de un ser que las reúna a todas en él,
como en la reflexión filosófica sucesiva. HOMERO

como fuente y causa de su devenir, y que justa-


(siglo x a. que personifica
mente es buscado entre los seres de naturaleza
8
sal de las cosas, identificando los contrarios en su
fluyente y dinámica, pues debe explicar el flujo recÍproco permutarse.
universal.
Esta mutua permutación de los opuestos, que se

Tal es la posición asumida por la realiza por el doble camino hacia arriba y hacia
La escuela jónica.

primera escuela filosófica, la abajo (camino Único y mismo a pesar de la contra-


JÓNICA (siglos VI - V): el prin- riedad de las dos direcciones), significa para Herá-

clito la unidad e identidad de los opuestos, que él


cipio, para los jónicos, es una materia animada por
afirma contra la distinción y separación de ellos,
una fuerza interior de movimiento o de trans-

formación: por eso se ha hablado, a propósito de aceptadas por el pensamiento común y teorizadas
por los pitagóricos.
ellos, de hilozoísmo (concepción de materia vivien-
La escuela En efecto, frente al monismo de
te). Para TALES (6407-546), eco de los mitos orienta»
pitagórica. la escuela jónica, que busca en
les del caos acuoso originario, el principio es el

un Único principio esencial la


agua, sustancia móvil y fluyente de manera parti-

cular, de la cual ha emergido y es sostenida la tierra, fuente y explicación de todas las cosas, la ESCUELA

PITAGÓRICA —fundada en Italia alrededor del año


y toda vida y toda cosa es engendrada y nutrida por
ella. Para ANAXIMANDRO (610-546), es lo infinito, 530 a. C. por PITÁGORAS de Samos (570-497)—

indeterminado cualitativamente y sin límites, como afirma un punto de vista dualista al constituir toda

el mítico caos y quizás como aquel agitado por realidad por medio de elementos opuestos, 4

clasificados en una tabla de diez oposiciones. Los


tempestades, en cuyo centro surgen 4qui y allá 3

torbellinos sin número, produciendo cada uno de contrarios se mantienen para los pitagóricos en su |
distinción mutua, pero son conciliados por la
ellos la formación de un mundo, por el movimiento

de rotación que en la masa rodante. separa y armonía, que es ley universal, objeto de una
veneración Mística, Todo el pitagorismo se
distribuye los contrarios (raro - denso, caliente -frio,
seco-húmedo), los unos hacia la periferia, los otros caracteriza por su misticismo religioso afín con el

hacia el centro del torbellino: esta separación orfismo, por lo que considera a la vida Corpórea
expiación de un pecado original, cree en la trans-
engendra la lucha e injusticia recíproca, cuyo castigo
se realiza por una ley inmanente de justicia
migración de las almas y considera el culto de la
la destrucción de los opuestos y el retorno perlóCico ciencia, contempladora de las cosas eternas y divi-

a la unidad primordial. Para ANAXÍMENES (5 85-528)


nas, medio de purificación y liberación del alma. El

es el aire, capaz de rarefacción y de condensación, y


sagrado misterio de la ciencia tiene su centro en las
matemáticas, en el estudio del número, cuya ley
por ello generador de los distintos elementos: yo
domina en todas las cosas: en los astros, cuyas dis-
mismo tiempo, principio de vida y de animación .

todos los seres. Para HERÁCLITO (536-470) Po


tancias, magnitudes y movimientos son regulados
por relaciones matemáticas (geométricas y numé-
fuego, cuya movilidad explica el flujo continuo de
los seres y su pasar por los estados opuestos, que es
ricas) ; en los sonidos, cuyas relaciones de armonía
obedecen a leyes numéricas fijas; en la vida y en
ley divina o RAZÓN univer-

10 11
»

dos términos son e incompatibles: no pue-


la salud, que son proporciones numéricas y armó-
den tener igual realidad; es menester elegir entre
nicas de elementos; en los. hechos morales, entre los
ellos. La sensibilidad nos presenta el devenir, pero la ”
cuales también la justicia es proporción, etc, De esta
razón nos enseña el ser: inunutable, porque el cambio AE
manera, concluyen ellos que el número es la esencia
sería pasaje del ser al no-ser y viceversa; y Único,
de las cosas y reducen los Números, entes
porque fuera del ser no podría darse sino el no-ser.
geométricos y todas las cosas a la unidad y al punto
inconcebible e inadmisible. Es necesario, pues,
(unidad que tiene posición), y consideran los
atenerse a la verdad de la razón y rechazar la
elementos del número (límite e como

elementos de todas las cosas. Así, la oposición está


opinión ilusoria, negando la multiplicidad y el

en las raices del número y de su distinción en par e


devenir, inconciliables con la unidad y permanencia
del ser, Y el polemista de la escuela, ZENÓN (n. 500),
impar y en la constitución de todas las cosas, cuya
muestra a que contradicciones conduce la afirmación
esencia es el número y cuya ley es la armonía.
de la multiplicidad y del movimiento; y MELISO (flor.
La escuela eleá- De esta manera, jónicos y pi-
440) vuelve a polemizar contra sus mantenedores.
tica. tagóricos igualmente colocan dos

realidades la una frente a la otra: Nuevos desarrollos:


Así, los eleatas hacen sentir que
del monismo al
por una parte, un principio permanente la unidad del ser no puede dar
única para los jónicos y Número constituido de Umite pluralismo.
lugar al devenir, porque en ella
e ilimitado para los pitagóricos—, el cual principio falta toda razón y posibilidad del cambiar: por eso si

representa una exigencia de la razón; por la otra, una después se quieren reconocer los fenómenos y ex-

multiplicidad infinita de seres en proceso continuo plicarlos, parece necesario establecer, en lugar de un
de devenir, testimoniada por la experiencia sensible, solo principio, una multiplicidad originaria de

Pero estas dos realidades opuestas se comunican € elementos, que permanecen, sí (como los eleatas
identifican mutuamente, ya que para los Jónicos la exigían para el ser), cada uno inmutable y sustraído
sustancia eterna es principio, esencia y fin de las al nacer y al perecer, pero que en las relaciones y

cosas en devenir que de aquélla nacen y en aquélla


combinaciones dan lugar al devenir

se disuelven, y para los pitagóricos el número es


infinito de las cosas particulares. Se tiene así, cerca

esencia y ley permanente de todas las cosas. Contra de la mitad del siglo v a, C., la segunda fase de la

esta concepción, donde la realidad del ser debe especulación cosmológica, pluralista antes que
explicar la del devenir, insurge la ESCUELA ELEA- monista, con EMPÉDOCLES, ANAXÁGORAS y los
TICA (500 a. PARMÉNIDES (flor. 504) —desenvol- ATOMISTAS.

viendo la dirección del pensamiento por el cual ya


EMPÉDOCLES (490-430) estable-
JENÓFANES (580-484), en el campo de la teología, Empédocles.
ce una pluralidad originaria
había opuesto a la multiplicidad de los dioses mu-
limitada, fundando la teoría
dables la afirmación de un Único inmutable dios

universal— coloca el ser en contra del devenir: los

12
el ser y el no-ser, o sea lo lleno y lo vacío; pero en
de los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego),
estos dos establecen la infinita pluralidad, en cuanto
. movidos, según él, por dos fuerzas contrarias, el Amor

no constituyen dos masas compactas opuestas, sino

que une y el Odio que separa: de la lucha de éstos nace


la alternación cíclica de las formaciones y más bien una diseminación de infinitos elementos
destrucciones del mundo, a través de las fases de sólidos indivisibles o átomos en la infinitud del
conjunción y separación de los elementos. A la teoría espacio, Los átomos, pues, no son cualitativamente
naturalista, Empédocles asocia un misticismo de tipo diversos entre SÍ, sino Sólo cuantitativamente, es
órfico-pitagórico con la creencia en la transmigración decir, por magnitud y peso, forma y posición. Y de
de las almas. Pero mientras Empédocles establece una semejantes diferencias y de la variedad de los
agrupamientos y de la distribución del vacío entre
pluralidad limitada de elementos, en cambio
los átomos derivan las diversidades de las cosas. Los
ANAXÁGORAS y los ATOMISTAS establecen una
pluralidad infinita. agrupamientos nacen a consecuencia de los choques

Anaxágoras.
Para ANAXÁGORAS (500 - 428) existen entre los átomos, movidos en el vacío por un
tantas sustancias primordiales como movimiento originario espontáneo (como el del
son las cualidades diversas de las cosas polvillo del aire): por los choques nacen los

que nosotros podemos distinguir: de las cuales, cada torbellinos y de éstos los mundos, en número
infinito en la infinitud del espacio. De esta manera
una de ellas obtiene su carácter por el predominio de
el concepto de la infinitud del universo está
aquella determinada sustancia particular, pero contiene
también partículas similares infinitesimales afirmado netamente por los atomistas, que dan
desarrollo sistemático a la misma teoría, ya afirmada
(homeomerías invisibles o semillas) de todas las
sustancias más diversas (en cada ser £Stán todos): de por Anaximandro, y por la mayor parte de los

ahí, por ejemplo, que un mismo alimento puede nutrir


naturalistas presocráticos. En cambio, en los
los diversos tejidos y Órganos del ser viviente. Esta
sistemas derivados del socratismo, con Platón y
mezcla permanente es un residuo de la perfecta mezcla
Aristóteles, prevalece después el concepto opuesto
originaria de las sustancias (semejante al caos del de la limitación del universo, que la autoridad de

mito)», de la cual se ha derivado la separación y Aristóteles hace aceptar al pensamiento medieval.

distinción de los seres por el movimiento impreso por


una fuerza divina, el Intelecto, puro y separado de toda IL INICIACIÓN Y DESARROLLO DEL PROBLEMA

mezcla, y al mismo tiempo omnipresente, que ha dado ANTROPOLÓGICO: LOS SOFISTAS Y SÓCRATES.
así origen a la formación del mundo.
Pero ya antes de los problemas
Los ATOMISTAS, en cambio
Los Atomistas. El destino del Cósmicos (como se ha visto) el
(LEUCIPO, que floreció en 420, y hombre y el pro- pensamiento griego había
DEMÓCRITO: 460 - 370), suponen

verdaderamente sólo una dualidad cualitativa: ea moral en


:
empezado
problemas de
a la
plantearse
vida humana,
los
14 extrayendo precisá
15
mundo es concebido sujeto a un eterno retorno
mente de ellos los primeros conceptos directivos de
cíclico, así también el alma es considerada, por los
la concepCión del mundo. Entre estos problemas de
Órficos, sujeta al ciclo de los nacimientos (trans-
la vida comienza a aparecer, ligado a la religión y al
migración) por un pecado original, del cual sólo
mito, el del destino del hombre, que HOMERO
puede liberarla una larga expiación purificadora.
presenta sujeto, mucho Más que a la mudable
voluntad de los Dioses particulares, a la La antítesis de alma concepciones, aceptadas

inflexibilidad de la fatalidad: sin embargo, y cuerpo, también por varios de los fi-
sensibilidad ein- lÓSOfos recordados ANA-
paralelamente a esta concepción, surge ya en él el
telecto. XIMANDRO, ciertamente los PI-
problema de la relación entre los males de la vida y
las culpas de los hombres, y la idea de una TAGÓRICOS, HERÁCLITO,
EMPÉDOCLES), desarrollan el concepto de un alma
responsabilidad de la voluntad humana se opone
de esta manera a la otra, que también en su obrar el
opuesta al cuerpo; y puesto que la sensibilidad

hombre es juguete de la voluntad de los Dioses o de aparece ligada al cuerpo y el intelecto al alma, así la
reflexión sobre los problemas de la vida y del
la Fatalidad. Con la idea de la responsabilidad
destino del hombre, contribuye también ella a
humana se vincula en Homero justamente la de la
desarrollar esa Oposición entre las dos fuentes y
sanción divina que castiga a los hombres durante su
formas de conocimiento (sensibilidad e intelecto),
vida mediante calamidades de toda especie: pero en
que también la reflexión sobre el problema del ser
el mito de las tres sombras penitentes CTicio,
suscita y, como se ha visto, hace afirmar netamente
Tántalo, Sísifo), brilla en Homero también un
por PARMÉNIDES,
concepto de correspondencia de la suerte eterna al
Pero los problemas Más acentuadamente hu-
mérito, o sea de una sanción divina en una vida de
manos, aunque apareciendo meditados en forma de
ultratumba. Semejante retribución de los y de
sentencias por los Siete Sabios y por los poetas
las culpas la coloca HESÍODO aun en la vida presente,
guómicos —que enseñan particularmente el
con la representación de Zeus, que distribuye
principio de la limitación humana y la exigencia de
premios y penas inspirado por su hija, la Justicia.
la medida y una visión pesimista de la vida—,
Pero en las creencias del siglo siguiente, el mito de

las Erinias castigadoras hace oscilar la sanción de las permanecen en segunda línea en las doctrinas de los
filósofos, hasta que, en el siglo V, nuevos factores
culpas humanas entre la vida terrenal y la infernal; y,
históricos intervienen para convertirlos en
en fin, con la difusión de la religión de los misterios

órficos, se llega a una Concepción neta de una vida preponderantes.

de ultratumba, por la oposición establecida entre el


D el naturalismo al Ya antes, el desarrollo del tráfico
alma (demonio), inmortal y divina, y el cuerpo, su
humanismo: los Y de las colonias, al poner a los
cárcel y tumba: la vida verdadera es buscada más
Soflstas. griegos en contacto con ideas y
allá de la muerte; el problema del destino Último se costumbres muy diversas, los

hace predominante. Como todo en el impulsa a la confrontación y les plantea el problema


del valor y de
18

17
mero igual de opiniones como de hombres que vi-
los fundamentos de las ereencias y de las leyes. Pero
ven, y cuando estas opiniones se refieren a las nor-
todavía más a mediados del siglo V estos problemas
mas de su conducta civil, la opinión que prevalece,
se desarrollan y llegan a ocupar el centro de las
o sea la de la mayoría, se convierte en Opinión de la
discusiones filosóficas. Como consecuencia de las
ciudad, es decir, la ley, la cual es, pues, una simple
guerras persas, que habían llamado a participar en el
convención, variable según los lugares, las épocas y
sangriento esfuerzo a clases más vastas, excluidas
los intereses.
anteriormente del gobierno del Estado, se tiene,
También GORGIAS (484 - 375?) concurre a la ex-
especialmente en Atenas, una acentuación de la
clusión de cualquier criterio absoluto, con las tres
constitución democrática, que confiere creciente
tesis de su libro Sobre la naturaleza o sea el no-ser:
vigor a los intereses y a los problemas En
Nada existe, y aun en el caso de que algo existiese,
las asambleas y en los tribunales, Ólganos esenciales
sería incognoscible; y aun cuando algo fuese cog-
de la vida pública, las discusiones Jurídicas y

morales adquieren una importancia tan grande que noscible, el conocimiento sería incomunicable.

hacen sentir, a los que quieren sobresalir, la


Naturaleza contra Pero contra tales tendencias
necesidad de una preparación y conquista de convención: Calicles, £SCépticas, otros sofistas afir-

habilidades: necesidad, por ello, de maestros de Hipias, Anti fonte, man la existencia de un crite-

cultura, que la nueva condición histórica hace surgir


. rio absoluto, jurídico y

y ejercer un papel necesario a la sociedad, ello es, la moral, con el concepto de una ley natural, constante,
preparación de la clase política y dirigente. opuesto al concepto de PROTÁGORAS, de que la ley
Y así se produce la aparición de los SOFISTAS, es convención variable. Para algunos esta ley de la

maestros vagabundos de los Jóvenes burgueses que naturaleza es el derecho del más fuerte (que es la

les pagan la enseñanza, y de aquí también el ca- clase dominante para TRASÍMACO, y es el
rácter humano y Político de los problemas agitados superhombre audaz y tirano para CÁLICLES) ; para
por ellos con preferencia. Del naturalismo se pasa al otros (HIPIAS y ANTIFONTE) es principio de igualdad

humanismo. y fraternidad humana por encima de las diferencias

de naciones y de clases.
Relativismo y es- El mayor de los sofistas, PRO-

cepticismo: Protá- TÁGORAS (480 - 410), enseña la Semejante concepción de leves no escritas y eter-
goras y Gorgias. relatividad del conocimiento: el has (naturaleza), opuestas a las leves escritas y mu-

hombre es la medida de todas las cosas; para cada dables (convención), se vincula en algunos sofistas

con una concepción severa de la vida, en la cual el


uno es verdadero aquello que le parece a Él, y de

acuerdo a sus mudables condiciones, por lo cual, no bien y la virtud están identificados con el trabajo y

existe un criterio absoluto de verdad, para distinguir la conquista fatigosa, opuesta a los atractivos del

lo verdadero de lo falso, sino que solamente puede vicio y la molicie; y en estos conceptos, los sofistas

haber un criterio relativo de utilidad. Existe un nú- ANTIFONTE y PRÓDICOS (que floreció en 430), no es-

18
en el fondo de la razón humana sin que ella se dé
tan alejados de la elevación moral de la que se con-
cuenta: las interrogaciones sagaces de Sócrates, por

vierte en maestro SOCRATES, las sugestiones que ofrecen, sin parecerlo, las llevan

SÓCRATES (469-399) se opone a la luz, con sorpresa por parte de quien es condu-
Sócrates: la igno-
a los sofistas por su concepto
cido a expresarlas por medio de aquéllas.
rancia y el examen.
de la ensefianza como misión
Ciencia delos EM esta purificación espiritual
(que la deriva de una
conceptos y virtud. lo que interesa es el problema
inspiración religiosa, por la cual hasta afronta la ético. Las cuestiones físicas no

muerte), por su método y por las teorias sobre el son objeto de la investigación

conocimiento y la moral. En contra de la pretendida de Sócrates, sino las morales, en las cuales Él trata

sabiduría de los sofistas, él proclama la necesidad de de establecer la esencia universal y permanente,

conocerse a Sí mismo, de adquirir conciencia de los pensando que no es posible poseer ciencia de lo
límites y de la consistencia verdadera del propio mudable, sino Sólo opinión falaz. Por eso, con la
saber: su sabiduría (dice) no está en el saber más inducción, él trata siempre de obtener de los

cosas que los otros, sino en el saber de no saber, ejemplos particulares el concepto universal, en el
mientras que los otros creen saber lo que no saben. cual se hallen comprendidos todos los casos

Esta conciencia de la propia ignorancia -—0 sea de particulares, y quiere determinarlo por medio de la
los problemas subyacentes irresueltos bajo la ilusión definición. El valor de esta ciencia de los conceptos,
de poseer la solución— él quiere comunicarla a los para él está en el hecho de que la virtud se identifica

demás para purificar sus almas del error, fuente de con la ciencia. Aquel que se ha formado el hábito de

toda culpa. Por eso su enseñanza es un continuo conocer y evaluar el bien y el mal, en cada caso

busca el primero y huye del segundo: nadie peca


examen de sus interlocutores, perseguidos con

preguntas por él que, fingiendo querer aprender de voluntariamente; toda culpa proviene de ignorancia,
o sea, no es sino error, Y por ello la educación debe
ellos, se convierte verdaderamente en su maestro.
Refutación y ma- He aquí su método de inves- tender a iluminar las mentes, purificándolas de los

yéutica. * tigación (la así llamada ironía errores, porque cuando los hombres se han hecho

socrática), que tiene dos conscientes, también se han convertido en virtuosos.

tos: 1) negativo o Crítico: la refutación de los errores


Virtud y felicidad, Ahora bien, para Sócrates los

y de la presunción de saber de los demás, a quienes Las leyes. virtuosos son también felices: el
hace sentir el vacío de la pretendida ciencia vulgar y hacer el bien es también vivir
sofística, y así purifica el intelecto; 2) positivo O bien: es intrínseca a las leyes morales una sanción

constructivo: la MAYéutica, o sea el arte (que él dice natural, por la cual el bueno y justo es feliz y el
haber aprendido de su madre, partera) de llevar la malvado o injusto es infeliz. Pero el bueno y el

mente de sus interlocutores a dar a luz las ideas de justo, según Sócrates, no tienen en cuenta solamente
que subyacen el beneficio y la

20
21
III. LOS SOCRÁTICOS: PLATÓN Y EL SISTEMA DEL

felicidad propias, sino también el propio perfeccio- IDEALISMO,

namiento y el ajeno, y en ello y en la acción desin-

teresada e inspirada por el amor, encuentran la más


Le de Cuatro de los discípulos de
alta satisfacción interior y la mayor aproximación a
Sócrates tienen que ser recor-
lo divino.

En cambio, la injusticia representa el mal y la o dados como fundadores de es-

cuelas filosóficas: ARISTIPO de Cirene, ANTÍSTENES


infelicidad mayores, porque no sólo convierte en
de Atenas, EUCLIDES de Megara y, el más grande de
peor (y por ello peligroso al injusto) a quien la
todos, PLATÓN de Atenas. Todos ellos funden la
recibe, sino MÁs aún porque mancha de la peor ma-
enseñanza de Sócrates con elementos extraídos de
nera el alma del que la comete. De ahí que para
otras fuentes: los dos primeros de corrientes
Sócrates es un mal menor recibir que cometer in-
sofísticas, el tercero del eleatismo, el cuarto del
justicia: y cometerla, o sea violar las leyes, es faltar
eleatismo, heracliteísmo y óÓrfico-pitagorismo al
a una especie de pacto que todo ciudadano ha

contraído con las leyes patrias, de las cuales goza los mismo tiempo. EUCLIDES y PLATÓN tienen de común
el sistema del idealismo, al que llegan ambos como
beneficios, y por ello se empeña en mantener el
a conclusión de la teoría socrática del conocimiento;

respecto y la observancia de ellas.


ARISTIPO y ANTIÍSTENES, mancomunados por la
eposición en contra del idealismo y por la
. A este principio, Sócrates le ha

El alma y Dios. rendido homenaje con el rechazo a

preeminencia que dan al problema moral sobre


sustraerse a la condena a muerte:
todos los otros, constituyen los antípodas entre ellos

que no lo atemorizaba tampoco porque él tenía fe en en el concepto del bien.

la inmortalidad del alma y en una vida futura, y en


Los socráticos me- ARISTIPO (435-360), fundador
una Divinidad o Inteligencia Suprema que lo

nores. de la escuela CIRENAICA, hace


gobierna todo tal como el alma gobierna al cuerpo.
La existencia de Dios le parece demostrada por suya la teoría del conocimiento
de Protágoras; pero, para él, la sensación es criterio
hallarse todo en el mundo adecuado a un fin, y ser
no de la verdad, sino también de la
por ello revelación de una providencia e inteligencia
conducta práctica, y por eso el placer l
divinas, que él concibe omniscientes. y
hombre (hedonismo). de
omnividentes, a las que no les pasa inadvertido

ninguno de los actos 0 de los pensamientos


humanos.
TENES
Ca (de
(444-370),
la que
fundador
DIÓGENES de
de [+la 323]
Sinope
escuela
es

representante típico), sigue a Gorgias en el negar —

en contraste con los idealistas— la posibilidad de la


ciencia, y por eso Sólo da importancia al problema

moral, pero para la solución de éste, contra

23
22
veces en el mismo porque nosotros
el hedonismo de los retoma de Pródicos
cambiamos constantemente y las aguas también
la exaltación de Hércules, de energía, y de
—substituía: ni aun una sola vez podemos entrar
Hipias la reivindicación de la naturaleza contra las
en él, tan rápido y continuo es el cambio. Y por
convenciones humanas. El ideal Cínico, por lo tanto,
ello negaba que las palabras, siempre iguales,
está constituido por una vida capaz de bastarse a sÍ
sirviesen para expresar las cosas cen su
misma, ruda y libre de necesidades, que repudia todo
artificio y convención social, para volver a la instabilidad; sino Únicamente los ademanes,

naturaleza. Pero en el concepto cínico de naturaleza instantáneos, siempre diversos: y de esta manera
venía a poner cn evidencia que de los fenómenos
se mezclan una tendencia regresiva, que quiere

reducir a la rudimentariecdad de la vida animal la del siempre mudables y de las sensaciones que los
hombre, y una exigencia de elevada inspiración aprehenden no puede nacer conocimiento estable
humanitaria de fraternidad universal, que anticipa y válido. Ahora bien, ésta cra justamente la crítica

conceptos estoicos y cristianos. dirigida por Sócrates contra Protágoras; pero


Frente a estas dos escuelas están los idealistas: la Sócrates no se detenía como Crátilo en la con-

escuela MEGÁRICA de EUCLIDES (floreció en 399), clusión negativa; y a la incapacidad de las sensa-

conducida por el eleatismo a una forma de idealismo ciones para darnos algo más que las opiniones

rígida e incapaz de otro desarrollo que no fuera la mudables, carentes de un criterio de verdad,
crítica de las concepciones adversarias, o sea la oponía la capacidad de los conceptos para darnos
polémica sutil o erística, imitadora de Zenón de Elea una ciencia firme y segura de las esencias

y preparadora del escepticismo, y el mayor universales.

antagonista de todos los sistemas sensualistas y ma- Platón deduce de esta teoría del conocimiento
terialistas, PLATÓN, el más grande de los discípulos
su teoría del ser: aquello que corresponde a la
de Sócrates.
falaz
PLATÓN (428-347) | antes de en-
Platón: desde el en relaciones con Sócrates

problema del cono- había sido discípulo de CRÁTTLO,


Atenas, cerca del gimnasio de Academos su escuela (Aca-
cimiento al idealismo. y exagerador de
demia) y hasta la muerte, salvo dos infortunados viajes a
Heráclito, a cuya afirmación: no Sicilia, se dedica enteramente a la enseñanza y a la
composición de las obras, todas (fuera de la Apología y las
podemos entrar dos
Cartas) en forma de diálogos.
' Discfpulo de Sócrates a los 20 aflos, consagra su me- Se ha planteado un grave problema respecto a la auten-

ticidad de las obras llegadas hasta nosotros, que en su


moria haciéndolo el principal de casi todos sus

diálogos. Muerto Sócrates (399), viaja durante varios años: a mayor parte hoy se han reconocido como genuinas, y otro

grave problema también acerca de su cronología, resuelto


Egipto, a Cirene, a la Magna Grecia, entrando en contacto
con la sabiduría egipcia y con la filosofía pitagórica y
hoy con la distinción de cuatro fases: 1) puramente socrática
eleática, y en relaciones con Dionisio de Siracusa, con el (Apología y 9 diálogos, entre ellos Critón, Eutifrán,

cual más tarde se ¡lusionó de poder llevar a la práctica sus


Protágoras): 2) de desarrollo de la doctrina platónica (9
ideales políticos. En cl 387 funda en diálogos, entre ellos Gorgias, Banquete, Fedón, República);
3) de revisión crítica (los diálogos llamados dialécticos:
24 Teeteto, Safista, Político, además del Parménides
Crátilo); 4) de nueva sistematización y creciente tendencia
al pitagorismo (Filebo, Timeo, Critias, Leyes).
cimiento que implica en Sí una teoría del ser: hay un
opinión sensible + -es apariencia ilusoria
mundo espiritual eterno (ideas y alma) por encima,
(fenómenos), y verdadera realidad es lo que del mundo material. Son mundos opuestos; pero, sin
corresponde al conocimiento verdadero, o sea las
embargo, son justamente las cosas sensibles las aque
esencias o tipos universales o ideas. He aquí el
despiertan en nosotros el recuerdo de las ideas,
idealismo platónico, que convierte la antítesis
porque son como sombras de ellas, sombras más allá
entre los fenómenos y las sustancias (o sea entre de las cuales no sabe ir quien permanece prisionero
datos de la sensibilidad y exigencias del intelecto) de la percepción sensible, encerrado en el cuerpo
sobre la cual, desde Tales en adelante, giraba toda como en una oscura caverna, pero detrás de las

la metafísica griega, en dualismo o separación de cuales el filósofo ve la realidad y la luz del mundo

dos mundos: las ideas constituyen el mundo eterno ideal.

de la realidad, mucho de las sustancias, separado


Las ideas y las cosas: Las ideas son los tipos eternos
del mundo de las cosas; y nosotros debemos tratar
sobre cuyo modelo el creador
de llegar hasta él, tal como trataba Sócrates por
(demiurgo) ha formado las cosas:
medio de la inducción y la definición, para lograr
tipos respecto a los cuales Platón
el verdadero conocimiento.
nos deja en la incertidumbre sobre si debemos

La reminiscencia. P£TO, ¿COMO es posible para entenderlos como pensamientos de la mente divina o
nosotros esta investigación? No
entes que existen fuera de ella, pero de los cuales
se busca lo que se sabe; pero lo
declara que las cosas son imitaciones, como ya lo

que se ignora, ¿cómo se puede buscarlo y reco- decían los pitagóricos de los números. Platón habla

nocerlo en el caso en que se encuentre? Platón res- también de participación de las cosas en las ideas o

ponde con la teoría de la reminiscencia: el alma de presencia de Éstas en las cosas, pero advirtiendo

puede buscar y encontrar las ideas porque las ha el peligro de que esto pueda entenderse en el sentido

contemplado en el mundo de la verdad eterna an- casi material, como un intercambio y pasaje entre

tes de entrar en el cuerpo, y en ella permanece, dos mundos separados, con un continuo dividirse en

ofuscada por el cuerpo, pero indeleble, la huella partes e introducción temporal de las ideas en las
de aquella contemplación originaria; el aprender cosas, que habría sido contrario a la unidad y

es un recordar o recuperar aquello que permanecia permanencia de ellas en el mundo trascendente,

oscurecido en el alma. Pero este mito de la con- explica después que la participación no es sino
templación de las ideas anterior al nacimiento imitación, y la presencia no es sino semejanza.

quiere significar, esencialmente, que el alma, por


su naturaleza divina inmortal, tiene una capacidad

innata para extraer de su interioridad, mediante el

esfuerzo y la actividad intelectuales, el


27
conocimiento de las ideas eternas, y constituir asi

la ciencia del ser verdadero.

De esta manera, el método socrático de la

mayéutica se transforma en Platón en una teoría


del cono-

YA
luz y su calor, dando ser y verdad a lo conocido y
El mundo ideal: Esta relación establece, sin

composición, c0- embargo, un problema difícil: capacidad intelectiva al cognoscente.


nexión orgánica, ¿debemos suponer un modelo
Los números idea- En los últimos años, Platón,
jerarquía. Ss
eterno divino para cualquier les. volviendo a sentir en medida

clase de objetos o hechos?


o creciente la influencia de los

¿Aun para aquellos viles, despreciables o pitagóricos, identifica las ideas con los números.
No los números matemáticos (que los pitagóricos
negativos, como la silla, el esclavo, las cosas
sucias, lo injusto? Platón permanece incierto: pero, consideraban esencia de las cosas), sino los
numeros ideales, que trascienden también a los
aunque limitada por estas exclusiones, la

multiplicidad de las ideas le plantea el problema entes matemáticos, además de las cosas sensibles,

de las conexiones y relaciones recíprocas, y se limitan a la década, y difieren entre ellos

necesarias para constituir con ellas aquel sistema cualitativamente y no cuantitativamente. Tal como

orgánico y armónico, que se refleja después en el para los pitagóricos el límite y lo ilimitado eran

interior de nuestro pensamiento en la conexión de elementos de los números y de todas las cosas, así

nuestros conceptos. para Platón, son elementos lo Uno y la Diada

Y él afirma, en contra de aquellos que concebían (dualidad): ésta contiene un doble ilimitado —de
las ideas rígidas e inertes (como los megáricos y él lo grande y de lo pequeño, o sea de lo más y de lo

MmENOS— y es como la materia de los números y de


mismo en una primera fase de su idealismo), su
comunión oy unión recíproca, reconociendo en ellas las cosas; aquél, en cambio, es la forma, y se

identifica con el Bien. Por lo cual, las lecciones


alma, vida y movimiento. No es que las ideas
sobre el Bien, que Platón dictaba en su vejez,
puedan comunicarse todas con todas: como ocurre
versaban sobre los números y sobre geometría,
con las letras del alfabeto, que algunas

consonantes pueden unirse entre ellas y otras no, concluyendo que lo Uno es el Bien.

pero las vocales concurren entre todas para La creación del Ahora bien, el Bien

establecer el nexo de unión, así hay ideas incom- mundo: Dios yla COnstituye la naturaleza

patibles entre ellas (los opuestos), pero existen materia. misma de Dios, que es

otras (ser, uno, todo) que tienen una especial fun- creador y ordenador del

ción de enlace. mundo, conformado por él a imitación de un

A la dialéctica, o ciencia de las ideas, le corres- modelo sterno, creado de acuerdo a medidas y

ponde distinguir cuáles concuerdan entre ellas y proporciones de números y de armonías, y dotado
cuáles se excluyen; cuáles unen y Cuáles dividen: de un alma universal, la cual lo invade y envuelve

y ella debe mostrar también cuáles son las espe- todo, principio de vida, de razón y de armonía,
.cies mayores y Cuál la idea suprema entre todas. siendo ella misma creada por Dios según las

Las ideas más importantes, para Platón son cinco: reglas del número, y de modo tal que contenga en
Sl todas las relaciones armónicas. Pero, entonces
ser, reposo y movimiento, idéntico y distinto. La
¿cómo corresponde a la perfec-
suprema entre todas es la idea del Bien, sol del
mundo ideal, que difunde sobre todas las otras su
29

28
pués lay mortales y entre ellas, el hombre
ción eterna del Creador y de los modelos idcales la

defectuosidad y caducidad de las cosas? El bien no El hombre: el alma Unión de cuerpo y de alma, el

inmortal, sus partes y hombre tiene su verdadera


puede ser causa del mal: existe entonces una
su destino, esencia en Ésta, que es de na-

concausa, que se le opone y resiste, o seu la


turaleza idéntica a la de las
materia, fuente de todo defecto, mutabilidad y
ideas (simples, invisibles, in-
multiplicidad. La materia es lo contrario de las
mutables) y las ha contemplado antes de entrar en el
ideas. es no-ser, negatividad, falta de
cuerpo (y por eso es capaz del conocimiento, que es
determinaciones y de formas, y por ello capacidad
reminiscencia). Principio de movimiento y de vida, y
de recibirlas todas, de ser el receptáculo, como lo
por ello incompatible con sus contrarios, el alma es
vacío o el espacio.
inmortal; ni siquiera pueden destruirla las
Y hacia la idea de la materia como espacio, Pla- enfermedades que la aquejan a ella misma, es decir,
tón es conducido también por su acercamiento al el error y la culpa.

pitagorismo, que atribuía particular relieve al as- Pero, si es de naturaleza divina, ¿Cómo puede ser
pecto aritmético y geométrico de las cosas. Valién-
capaz de pecado? Platón, no sin contradecir la afir-
dose de la reciente Creación de la estereométria, mada simplicidad del alma, responde con la teoría
debida a Teeteto, Platón, en el Tímeo, identifica de las tres facultades y partes de ella: existe el alma

los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego) con racional (alma cabeza), que debería dominar y

cuatro Sólidos geométricos regulares (cubo, gobernar con el conocimiento y la ciencia; pero
icosaedro, octaedro, pirámide), que después también existe el alma pasional (alma pecho) que a
e en triángulos. Pero para que la veces, en lugar de someterse a la razón, se deja
e además e receptáculo, también engañar por la Opinión: y existe el alma apetitiva
resistencia a las formas, introduce el también en (alma vientre) que sufre la sensación y los deseos

Efir
sensibles. La racional es el cochero de un carro con
ella el movimiento desordenado y la Necesidad,
ruedas aladas, cuyos dos caballos, el blanco más
que se opone a la acción ordenadora de la Mente
divina. Así la causa física (materia) resiste a la generoso y dócil (alma pasional) y el negro más
sórdido y rebelde (la apetitiva), intentan tomarle la
causa final (alma del mundo e ideas), y por eso las
mano: y en la rebelión y violencia de quien debería
cosas no pueden ser sino copias imperfectas de las
obedecer y servir está el manantial del error y del
ideas, sombras de su esplendor.
pecado. Y el alma que, alejada de la patria celeste,
Más próximas a la perfección se hallan las obras
penetra en el cuerpo como en una Cárcel o en una
directas del creador, que son de estirpe divina,
tumba, si no mantiene su pureza y constante
eterna, pero ya descendida de la esfera ideal a la aspiración a lo divino de donde proviene, no puede
de lo visible: o sea el cosmos entero y los astros volver allá cuando el cuerpo muera, sino que está
rodantes en su esfera y cumpliendo en el gran año
31
(100 siglos) el ciclo íntegro de su revolución.
Sobre la tierra, que en el centro del cosmos y

contiene el elemento de la tangibilidad, son

engendradas des-

30
la cual cada parte cumple la función, que le corres-
a und transmigración a otro cuerpo de
ponde, sin invadir el campo ajeno ni subvertir el
hombre o de animal, conforme a las costumbres
orden de las relaciones necesarias de superioridad y
que ha demostrado preferir. de subordinación.
El bien, el amor y ln Ast, el destino del alma es
O sea, se lienen las tres virtudes, Únicamente si se
virtud. retribución de los méritos o
posee la cuarta, la justicia, que es la virtud por
de las culpas del individuo, y
excelencia, y como armonía espiritual es también
los conceptos del bien y del
felicidad, mientras que el desorden y la subversión
mal vicnen a determinarse (por sugestión del
interior, que cs la injusticia, es condición de tur-
misticismo Órfico) a base de la antítesis entre
bación y de infelicidad. Sólo se hace injusticia a
espíritu y cuerpo. El bien, divino, idéntico a lo
otros cuando ya se la posee en Sí mismo, y por ello
bello y a lo verdadero, es la espiritualidad; y el
es mal menor recibirla que cometerla, y quien la ha

alma, que se siente prisionera en el cuerpo, aspira cometido no debe huir sino buscar la pena, porque la
a liberarse del mismo; no con el suicidio, que Seria
expiación es purificación ("catarsis) y liberación del
violencia y pecado, sino con la purificación y mal interior.
elevación continuas hacia la espiritualidad divina.
La función Así, en la función punitiva, el
La aspiración a la espiritualidad pura es amor;
ética del Estado. Estado aparece investido de una

pero hay toda una serie de grados del amor, porque tarea ética: pero en toda su
el mundo sensible, siendo reflejo del esplendor de acción Platón le confiere un fin
las ideas, es para nosotros Vía y escala hacia la constante de elevación moral. El Estado debe

contemplación de los grados más altos de la procurar el mayor bien de los ciudadanos; pero no
belleza espiritual pura, y la ascensión es un bien material, de comodidades y de goces, es-

conquistada con el esfuerzo constante de la tímulo a la avidez, intemperancia e injusticia, sino

voluntad, que nos capacita para subir de grado en más bien y sobre todo, el bien espiritual.

grado, y para lograr esa purificación de las Y por eso se debe mantener en el Estado ese mis-

pasiones que es la virtud. De esta manera, la mo orden jerárquico que es necesario en el alma

virtud, para Platón (como ya para Sócrates) , nO individual, a cuya semejanza también la sociedad se
solamente es conocimiento, sino que es conquista, distingue en tres partes o clases, teniendo cada una
una indole, función o norma ideal o virtud propia.
a la que no basta la enseñanza ajena, sino que es

necesaria la fuerza de la propia voluntad. Las tres clases y las SON las tres clases de los regi-

Las cuatro virtudes. Y la virtud cs una y es múl- virtudes. dores del Estado, de sus cus-

cardinales, tiple al mismo tiempo, por- todios o defensores, y de los

que siendo tres las partes del adeptos a las necesidades ma-
teriales de la subsistencia: los cuya virtud
alma, cada una tiene una vir-
es la sabiduría; los guerreros, cuya virtud es el co-
tud suya propia: la racional posee la sabiduria, la

pasional tiene la fortaleza o coraje, la apetitiva 33

posec la temperancia; pero ninguna de estas tres


se realiza si no existe en el alma esa armonía por

32
del Estado, desterrando todo halago y molicie en la
raje; los trabajadores manuales y los comerciantes,
poesía o en otra arte. Con esta educación se hace la
cuya virtud es la temperancia. Si cada una de estas
clases cumple el cometido que le corresponde, y nin-
primera Selección, a la que sigue, por medio de las
matemáticas y de la filosofía, la segunda, que debe
guna invade el campo de las otras, ni altera las rela-
seleccionar los individuos dignos de dirigir el
ciones de subordinación necesarias, la justicia reina,
Estado.
y las otras tres también tienen su realización con la
virtud por excelencia. La constitución ESta es para Platón la consti-

ideal y las formas tución ideal, la aristocracia O


Ahora bien, el mantenimiento de esta condición
degenerativas. gobierno de los mejores; pero la
es la función esencial del Estado, de cuyo
realidad nos presenta, según él,
gobierno, Platón quiere, por eso, que se mantenga una serie de degradaciones tanto Más graves, cuando
excluida la clase de los trabajadores y
mayores son las violaciones del orden justo. El alma
comerciantes, que, aplicados a un fin puramente
pasional, por la ambición, comienza a superar a la
instrumental, sólo pueden ser servidores y no racional: al amor de la sabiduría lo substituye el

gobernadores. Cada clase debe estar compuesta deseo de los honores (timarquía); y de esta manera

por espíritus que responden a su función: son tres se abre la vía a la avidez de las riquezas, y se cae en

estirpes, forjadas en tres temples diversos: del oro, la oligarquía. Pero, desencadenados los apetitos, se

de la plata y del bronce; pero es necesario que el desenfrenan los de las multitudes, y la democracia

Estado vigile para que no se verifique ninguna turbulenta triunfa, y entonces el desarreglo de las

excepción, y cumpla por eso, por medio de la pasiones convierte a la masa en fácil presa de los
educación, una doble función: escogedora y astutos que la utilizan como escabel para su poder: y

he aquí a la firanía, en la cual toda luz espiritual está


plasmadora de almas.
apagada, y el Estado es siervo de los egoístas in-
La educación. El plano de la educación, que Platón
tereses del tirano.
desarrolla en La República, no se
Pero la tiranía, que es el extremo del desorden y
preocupa de la clase que por de la degradación del Estado, representa igual
naturaleza es súbdita, sino Únicamente de las dos condición en el alma del tirano, siempre presa de
clases superiores, El exige en ellas la eliminación de
ansias y sospechas, que lo impulsan a injusticias
todo interés y vínculo particular (propiedad privada
cada vez mayores, fuentes de más graves agitacio-

y familia) que puedan entrar en conflicto con las nes y temores. Así el tirano, colmo de la injusticia,

exigencias del bien común: bienes y personas es también colmo de la infelicidad; de manera que la

(hombres, mujeres, hijos) pertenecen al Estado y son identidad de virtud y felicidad tiene así su prueba
medios de la realización de su fin.
negativa.
Crianza y educación son gobernadas por el Es-

tado: la educación, común a los dos sexos, con la


música y la gimnasia, debe formar individuos fuer-

35
tes y valiosos, aptos para la función de defensores

34
La escisión entre ek Pero Platón es conducido a
real, y una tentativa de conjunción que sin embargo

le daba una explicación, pero pesimista, como de .


ideal y lo real yla. diseñar de esta manera el

dificultad interior del desenvolvimiento de la reali- caída del bien hacia el mal. Dada la posición inicial, *

platonismo. dad política como irrefrenable de la separación y antítesis de los dos mundos, no

caida progresiva hacia el mal, quedaba otro camino de salida. Para evitar las
consecuencias era necesario rechazar la premisa: y
por la escisión establecida
he ahí la vía que emprende ARISTÓTELES, al
entre lo ideal y lo real: el mundo de las ideas,
separarse de la doctrina de su maestro.
separado de este mundo nuestro, no puede ejercer su
acción en €l, y en tal escisión y oposición, todos los

problemas del conocimiento y de la vida humana


TV. ARISTÓTELES Y EL SISTEMA DEL DESARROLLO
encuentran impedimento para una Solución

satisfactoria. Por eso la necesidad de superar una


escisión tan grave constituye el trabajo Íntimo del
sl atón
La separación
y la crítica de
a la La separación
1 de ARISTÓTELES

pensamiento platónico. teoría de las ideas. 1 de Platón, es

Por eso, en la política, Platón pasa más tarde (en


siguiente a una fase de plena
adhesión y de fervor mistico (Eudemo, Protréptico),
las Leyes) a una visión más realista, aproximando su
y se cumple gradualmente, desde el diálogo Sobre la
ideal a la realidad, a la que hacen notables

concesiones, con el reconocimiento de la familia y / Nacido en Estagira, hijo del médico del rey de Ma-

de la propiedad privada y con la substitución del


cedonia; a los 18 años discípulo de Platón en Atenas; en
absolutismo de los sabios por el dominio de la ley. 343, llamado a la corte macedónica como maestro de
Pero, ya en el terreno metafísico, la necesidad dé Alejandro Magno; en 335 funda en Atenas su escuela en
las calles arboladas (perípatoi) cerca del templo de Apolo
superar la escisión entre el mundo ideal y el sensible
Liceo (escuela peripatética o Liceo); y se dedica entera-
lo había inducido a recurrir a la intervención de Dios
mente a ella hasta que, muerto Alejandro Magno (323), el
y del alma del mundo, creada para plasmar y
partido antimacedónico, con una acusación de impiedad,
gobernar las cosas sobre el modelo de las ideas, o sea
lo obliga a retirarse a Calcidia, en donde muerte (322).
para hacer de mediadora entre los dos mundos De sus obras las juveniles, publicadas por él y muy ce-

1
separados, confiriendo a las ideas la función de lebradas por los antiguos, se han perdido, no quedando

1
ejemplares o sea de causas finales de las cosas. sino fragmentos en las citas o paráfrasis de otros escri-

rt Sólo que, por Más que se intentase explicar las tores; las que han llegado hasta nosotros, reversadas ya al
uso de la escuela, son clasificarles en 5 grupos: 1) libros
cosas como imitación de las ideas, sin embargo, tal

imitación no era sino una degradación o hacia de lógica (Organon); 2) Retórica y Poética; 3) libros de

ciencias naturales (física, biología, psicologia); 4) de


la imperfección y el mal. Por ello el idealismo
filosofía primera (llamados de Metafísica, por su colo-
platónico oscilaba entre una separación de los dos
cación después de los de física);'5) de moral y de política.
mundos, que dejaba inexplicado el mundo
Casi todos son trabajos o apuntes destinados a la escuela,

36 carentes de la necesaria elaboración literaria para la pu-


blicación.

37
necesario otro concepto de la sustancia, de la forma,
filosofía en en la evolución progresiva
de la materia y de su relación.
del pensamiento aristotélico. Dicho alejamiento
Sustancia es el ser por excelencia, que existe y
consiste en substituir a la separación entre las
puede ser pensado en SÍ y por Sí, sujeto de todas las
ideas y las cosas la exigencia de su unidad,
cualidades que Sólo pueden ser inherentes a Él y sus
pasando del concepto pesimista de decadencia al
atributos; es la realidad concreta, que se nos
concepto optimista de desarrollo: con ello la
presenta como plenitud y viva síntesis de todas las
filosofía, que para Platón era mística preparación
determinaciones!: en suma, es el individuo.
para la muerte, en Aristóteles se convierte en
Analicemos la existencia de un
comprensión de la vida universal. Pero semejante
individuo, natural o artificial
separación de su maestro era también retorno al materia y forma y su

unidad. (hombre, estatua): él nace


problema de Sócrates, que en Platón estaba
porque existe quien lo procrea
alterado: porque Sócrates, en las esencias
(padre, escultor), y se constituye de una materia
(universales) buscaba la razón de las cosas y de los (orgánica, broncínea), y recibe una forma (humana o
hechos, y por eso debía suponerlas en el interior y de otra figura), que es justamente el fin al cual

no fuera de éstas. tiende su desarrollo natural o su producción

Ahora bien, Aristóteles reafirma que el proble- artificial. Las condiciones o causas de su existencia

ma de la ciencia es justamente el siguiente: ex- son, pues, cuatro: la causa eficiente o motora, la

material, la formal y la final. Estas dos Últimas


explicar los fenómenos y la realidad natural; y la
tarea de la filosofía, por encima de las investiga-
(como se ha indicado) se pueden identificar pero en
la generación natural, derivando del padre el tipo del
ciones particulares de las ciencias particulares, es

la de indagar los principios y las causas de los


hijo, también la causa eficiente es, en cierto modo,
causa formal.
seres en cuanto seres. Pero ninguna ayuda le pue-
Y por eso las condiciones constitutivas del
de prestar para esto el sistema de las ideas pla-
individuo natural son esencialmente dos: la materia
tónicas, las cuales, colocadas inmóviles fuera de
y la forma. La sustancia, dice Aristóteles, desde un
las cosas, no alcanzan a explicar ni el ser ni, mu-
cierto aspecto, es materia; desde otro, es forma; pero
cho menos, el móvil devenir de éstas: ellas son,
en su plenitud concreta es la resultante de ambas, su

pues, un vano y absurdo duplicado de las cosas, unidad (Sínolo), la sola que existe en SÍ misma y que
inútil a las cosas mismas y a nuestro
tiene nacimiento y muerte.
conocimiento.
1 . . .
Las determinaciones esenciales de la realidad son

enumeradas por Aristóteles en el catálogo de las diez


La realidad o La explicación tiene que ser
categorías: sustancia, cantidad, calidad, relación, dónde,
substancia. buscada en el interior de las
cuándo, situación, hábito, actividad, pasividad.
cosas mismas y no fuera de

39
ellas: ahora bien, Platón coloca las sustancias

(ideas o formas) fuera de las cosas, y en el interior


de ellas coloca la negativadad que se resiste y se

rebela (materia): ¿cómo se explica entonces el ser

y el devenir de las cosas? Es

58
Pero semejante unidad de materia Y él vuelve a Platón y a su dualismo, también

Potencia y acto: y de forma, Únicamente es cuando en los dos opuestos polos del proceso uni-
el desarrollo.
posible en cuanto ellas no están, versal del desarrollo coloca de una parte una ori- *

como para Platón, separadas de ginaria materia primaria, absoluta privación de


sitio y no son incompatibles por naturaleza. Materia cualquier forma, y de la otra una absoluta forma
significa, Si, falta de determinaciones o formas, pero pura o Acto puro, en el que no hay más ninguna
también potencia de ellas; y por ello también, traza de materia o de potencia, y que por ello

aspiración y esfuerzo hacia el acto o forma en la permanece absolutamente fuera del mundo de las
cual se realiza tal potencia. cosas y del devenir: Dios.

De esta manera, la unión de materia y forma


Dios, motor inmóvil, Á este concepto de Dios,
es pasaje de la potencia al acto, o sea desarrollo:
pensamiento del Aristóteles llega partiendo del
que es un concepto contrario al platónico de de pensamiento. problema del devenir y de sus
gradación de las ideas a las cosas, y deriva del causas. Toda la realidad natu-
hecho que para Aristóteles la forma no es ex
ral es desarrollo, cambio, movimiento; pero todo
trínseca, sino inmanente a la cosa, y justamente
movimiento supone una causa motora lo
a la misma materia. Y por eso la materia, en vez
engendre. Pero un motor puede imprimir el
de ser, como para Platón, resistencia a las formas,
movimiento a otro cuerpo Sólo en cuanto Él
resulta más bien espontaneidad de realización de
mismo se halle en movimiento; de ahí que su
ellas (enteleguia).
movimiento requiera a su vez una causa motora,
Pero este importante concepto
por la cual la misma exigencia se renueva,
La resistencia, la ——que retoma con profundidad

materia primera y la mucho mayor, el concepto pre-


forma pura. socrático de la materia madre, de
ser el verdadero objeto de la ciencia. En cambio, para

todas las COsas— no siempre es Aristóteles, el saber es Únicamente saber de lo universal y


firme en Aristóteles. Nace en él del considerar como de lo necesario, y no se da ciencia de lo particular y de lo

tipo de toda la realidad natural al organismo contingente; por eso resulta inteligible sólo la esencia y
no el individuo como tal.
viviente, en el cual el germen (materia) precisamente
Este contraste entre el concepto de la sustancia y el de
es fuerza de realización del tipo (forma) que él
lo inteligible (que Aristóteles llama también sustancia
contiene en potencia; pero en cambio, cuando
segunda) nace de la preocupación de la inasibilidad e
Aristóteles mira a las producciones artificiales
imprevisibilidad de lo contingente: ahora bien, la contin-
(ejemplo, estatua) o al problema del origen de las gencia se verifica justamente en los objetos y casos par-
diferencias entre los individuos dentro de una misma ticulares en contraste con la necesidad que caracteriza a
especie!, resurge en él el concepto platónico de la la esencia (forma). Por eso Aristóteles es conducido a

materia como resistencia. atribuir el origen de la contingencia a la materia, y a

hacer de ésta la causa de la diferenciación de cada indi-


El problema del individuo es muy grave en Aris-
viduo respecto a todos los otros (principio de individua-
tóteles. El individuo (ya se ha visto) es para él la sus-
ción): porque la falta de determinación es potencia de las
tancia, o sea el ser por excelencia, que como tal debería
determinaciones opuestas, y por ello también es re-
40 sistencia a la forma, por ser posibilidad de su contrario.

41
término de convergencia de todos estos rayos de
y Así sucesivamente hasta el infinito: por eso en la
luz, o sea de todo el movimiento del universo, de
serie de las causas motoras no se encuentra nunca
todo el desarrollo de las formas, el cual es aspi-
una causa primera en la cual sea posible detenerse; y
ración y esfuerzo hacia la perfección divina.
la explicación, llevada al infinito, llega entonces a
Así que Dios no es causa final del mundo en
faltar. Es menester, pues, considerar el movimiento
cuanto €stá en SÍ y por Si, sino sólo en cuanto el
desde otro aspecto, el del fin hacia el cual tiende:
mundo, ignorado por él, lo conoce, lo ama y tiende
todo el devenir tiene su explicación verdadera en la
hacia él: o sea el movimiento y el desarrollo del
causa final, o sea en la tendencia al desarrollo, a la
mundo no nacen de la externa impasible divinidad,
realización de una forma y perfección superior. Y
sino de una exigencia interna y virtud propia
aquí se encuentra un límite: último término para
inmanente al mundo, o su alma. El Dios convertido
nuestro pensamiento, pero causa primera en SÍ
en absolutamente trascendente, termina así por
misma; es decir, la perfección suprema absoluta,
transformarse en superfluo, como ya las ideas
esto es, la forma pura o Acto puro, en la cual no hay
platónicas según la crítica de Aristóteles”; y el
más materia ni potencia, y por ello falta cualquier
problema de la trascendencia o de la inmanencia
posibilidad del devenir y del movimiento. Aquí está
divina se convierte en una de las mayores
Dios, motor inmóvil, que mueve el mundo en cuanto
dificultades para los Intérpretes de Aristóteles desde
es causa final de él; pero él no puede tener un fin al
la Antigúedad hasta el Renacimiento.
cual tender, porque es realización perfecta y

acabada.
La finalidad en la De cualquier modo, la concepción
Pero para estar substraído al movimiento, no basta naturaleza. aristotélica de la naturaleza está

que él no sea causa motora; es necesario que sea enteramente dominada por el

absolutamente ajeno al mundo, y hasta lo ignore,


principio de la finalidad, para la
porque conocer el mundo y su movimiento, sería cual todo ser tiene un tipo o modelo, cada hecho una
movimiento del pensamiento de Dios. Por ello Dios
ley y todo el cosmos su orden: y el Único contraste y
es, SÍ, como perfección suprema, pensamiento puro, límite está en la resistencia de la materia, cuyo

pero no pensamiento de otro, sino Sólo de sí mismo: concepto Aristóteles retoma de Platón, para explicar
identidad de pensante y pensado, pensamiento del el verificarse de la contingencia y de las

pensamiento, O sea inmutable, imperturbable y desviaciones respecto al orden de los fines y de las
bienaventurada contemplación de sí mismo. formas normales, pero sin aclarar cómo puede

conciliarse eso con su con-


¿Trascendencia o En él se unifican como en un
inmanencía del fín? centro focal todas las formas ' Igual que las ideas platónicas, él no es sino una proyección en la

que están difundidas en el realidad objetiva de la exigencia lógica, afirmada por Aristóteles, que
mundo en innumerable mul- el fin está presupuesto por el desarrollo, o sea que conceptualmente el

acto precede a la potencia.


tiplicidad de rayos de luz; pero el centro focal no es
manantial, sino solamente 43

42
coc
el crecer de la masa material que debe atravesar el
cepto propio de la materia como potencia, que por sí
misma tiende a la realización del fin. Para este impulso motor; la escala ascendente es de mo-
último concepto, el finalismo es mucho más intrín- vimientos intrínsecos. a los seres, y su ascensión

seco a la concepción aristotélica que a la platónica proviene de la materia en tanto potencia, que se
de la naturaleza. despliega progresivamente en realización cada vez
más rica.
La naturaleza es reino del mo-
El movimiento y la

o vimiento!; pero todo el movi-


El descenso del mundo En el universo, que Aristóteles
deseen miento tiene una causa final, el
celeste al sublunar. concibe limitado, en la forma
dente. motor inmóvil, a cuya per-
fección aspira el mundo. Sólo perfecta de la esfera, teniendo
en la periferia el cielo de las
que, dada la trascendencia de la causa final, en la
estrellas fijas y en el centro la tierra, el movimiento
física de Aristóteles resurge el dualismo entre el
se inicia con la rotación del cielo de las estrellas
concepto platónico de la decadencia y el otro
enteramente suyo del desarrollo. Existe en el
fijas, el cual, en contacto con el primer Motor,

universo una doble escala de movimientos:


aspirando a su perfección, imita como puede su
eterna inmutabilidad con el movimiento más
descendente de la perfección celeste a la
perfecto, eternamente igual, el circular. Este cielo
imperfección terrena (alejamiento de Dios), y'
comunica ese movimiento a las esferas celestes que
ascendente, en cambio, en los seres vivientes de la
están debajo, en las cuales rota los astros,
tierra, desde el grado inferior al más alto del
desviándose cada vez más del círculo perfecto
desarrollo orgánico (vuelta hacia el ser divino). La
cuanto Más se alejan del primer Motor, hasta que en
escala descendente es de movimientos comunicados,
la región sublunar la acción del cielo superior se
y su descenso proviene de la materia considerada
agota, y en lugar del movimiento circular eterno
como resistencia, que crece con
tenemos el movimiento rectilíneo, cerrado entre un
! En el concepto de movimiento, Aristóteles compren-
principio y un fin.
de todo cambio y devenir: crecimiento y disminución o Es el movimiento de los tradicionales cuatro

movimiento de cantidad; variación o movimiento de cali- elementos (mientras que el circular pertenece a una

dad; traslación o movimiento especial. Las dos primeras quinta esencia: el éter celeste), los cuales se
formas implican la tercera y se reducen a ella.
distinguen en ligeros y pesados según que tiendan
El espacio, condición del movimiento, no es ni materia
hacia arriba (periferia) o hacia abajo (centro) como
ni forma, sino el continente de las cosas, el límite interno
a su lugar natural. Con este movimiento, que tiene
inmóvil del cuerpo continente. Por eso no hay espacio
un principio y un término, se entra en el reino del
vacío ni infinito: el espacio coincide con el universo que,
nacimiento y de la muerte: distancia máxima del
siendo todo aquello que existe, no puede tener un
continente fuera de él. La infinitud está en el espacio, primer Motor, Último grado de la escala
sólo por su divisibilidad; infinitud en potencia, no en descendente.

acto.

Y también infinitud en potencia es la del tiempo, me-


46
dida o “número del movimiento según el antes y el des-

pués", infinito en potencia, en cuanto que de un numere


siempre se puede pensar otro mayor.

44
Pero frente a ésta, sobre la
La escala ascendente . .
La actividad de cada grado revela siempre aspi-
de la vida y del alma. terra misma se nos presenta la
escala ascendente del des- ración hacia un fin de perfección, En el grado
arrollo desde los seres inani- vegetativo el alma explica su aspiración a lo eterno
mados a los vivientes, de las
por medio de la generación (inmortalidad de la

plantas a los animales, de los animales al hombre, especie). En el sensitivo hay una tendencia a las
En los vivientes no se tiene va el simple movimiento formas y a su unidad: el alma recibe las impresiones

rectilíneo, sino un movimiento Más complejo de las de las cosas, pero aprehende las formas de ellas y no

la materia (como la cera que recibe el dibujo del


partes dominadas en su desarrollo y en su acción por
el fin o tipo propio de todo el organismo (del cual sello y no el metal), y con el sentido común coordina

las partes son justamente órganos, es decir, las impresiones que los cinco sentidos particulares

instrumentos). Este movimiento es la vida, cuyo reciben de un objeto, y distingue el objeto sentido

principio es el alma, que es, justamente. realización del sujeto que siente, y después extrae de las

de la potencia intrínseca al cuerpo orgánico, y por imágenes particulares la imagen general,


eso, puede definirse: "el acto primero de un cuerpo preparación y materia del grado superior intelectivo.
natural que tiene la vida en potencia”. En este último, en fin, cuya actividad se refiere a los

De esta manera, cuerpo y alma no constituyen inteligibles (conceptos universales) y a su


unificación cognoscitiva en las formas lógicas ', el
(como en Platón) una Oposición de sustancias con-
alma, llegando a la intuición de las formas puras,
trarias, sino unidad de potencia y acto materia y
asciende a la esfera de lo divino.
forma. Pero la vida y el alma se presentan en

distintos grados de desarrollo: en el primer grado


El intelecto Pero semejante ascenso no es Más
está la facultad o alma vegetativa (nutrición y
agente. para Aristóteles desarrollo natural;
reproducción), que ya se encuentra en las plantas;
el intelecto que se desarrolla
en el segundo, la facultad o alma sensitiva, que en
naturalmente es Sólo potencia de la intuición de las
los animales se agrega a la precedente, con la
ideas, como la vista es potencia de la visión de los
facultad apetitiva conexa y en algunos también con
colores, pero para poner a la potencia en acto es
la locomotriz;, en el tercero y más alto grado, la
necesario una intervención desde el exterior: que
facultad o alma intelectiva, que sólo en el hombre se
para la visión de los colores es la luz, la cual posee
agrega a las otras dos. Son tres almas, no en el en sí los Colores
mismo sentido en que Platón distinguía las suyas

(como tres partes que tenían tres asientos distintos), ' Estas formas lógicas: concepto, juicio, razonamiento (y

sino en el sentido de tres grados de un desarrollo especialmente silogismo), definición, división, demostración
continuado o pasaje progresivo a un acto superior, y sus principios —Aristóteles es el primero que las ha
estudiado en forma sistemática en los libros recogidos
que contiene en él al inferior, el cual era respecto a
él potencia todavía no explicada. después bajo el nombre de Organon, creando esa lógica
formal, cuyas líneas son todavía las trazadas por él,
46
47
un acabamiento que perfecciona la actividad, como
en acto; para la intelección es el intelecto agente,
la flor de la belleza que complementa la juventud.
divino, que posee en sí.los inteligibles en acto.
Por eso la felicidad del hombre se halla en la
¿Es acaso Dios? Parecería, porque al contrario del
realización de su potencia característica más alta,
intelecto posible (o pasivo) natural, individual,
que es la intelectual, con la cual él se eleva hasta el
mortal, este intelecto activo proviene desde afuera
reino de lo divino y, en la medida en que le es
respecto a la naturaleza, es inmortal, no es de per-
posible, se hace inmortal.
tenencia del individuo y contiene los inteligibles en

acto como la luz contiene los colores, es decir, en , Por ello las virtudes más altas son las

Las virtudes. intelecto (dianoéticas o


perfecta unidad. Pero Aristóteles no aclara esto y
deja a los intérpretes planteado el problema; y por - contemplativas: prudencia y

otra parte, este intelecto agente desciende al mundo,


sabiduría); pero en el dominio de la razón en la vida

a las almas individuales y realiza funciones de causa


práctica da lugar a las virtudes éticas. Cada virtud no

eficiente: todos caracteres contrarios a los del Dios se halla en actos aislados, sino en la orientación

aristotélico. De cualquier modo, en el grado más alto constante de las acciones: o sea es hábito de

elección, que según la exigencia racional, evita tanto


de la escala ascendente, el concepto platónico del

descenso se sobrepone una vez más al aristotélico el exceso como el defecto, y permanece en el justo

del medio entre los extremos opuestos. Asi la fortaleza

es término medio entre temor y confianza, la


La actividad práctica Pero en el alma, además de la

temperancia entre abstinencia y abuso de placeres, la


y el fin del hombre. actividad cognoscitiva existe
liberalidad entre avaricia y prodigalidad; y virtud
también la práctica: a la sen-
sibilidad (placer y dolor) co- por excelencia es la justicia, hábito de proporción, la
cual puede ser aritmética (justicia conmutativa) que
rresponde en todos los animales el apetito; a la
realiza la igualdad en los intercambios, o geométrica
razón (solamente en el hombre), el intelecto
Gusticia distributiva) que proporciona la recompensa
práctico, que domina los impulsos inmediatos y
al mérito.
delibera. Por él las acciones del hombre son

voluntarias y el hombre es responsable de ellas; y, Virtud por excelencia es la


La sociedad civil y
justicia, también porque el
por la función creadora que poseen las acciones con el fin el Estado.
hombre es por naturaleza animal
respecto a los hábitos, es responsable también de los
hábitos, y por eso tiene en su poder la virtud y el civil (político) oO sea que

solamente en la sociedad civil o Estado (polis)


vicio.

En su obrar el hombre tiende a un fin (sumo bien) puede realizar en su plenitud la esencia humana.
La familia es núcleo del Estado, y lo precede
que es la felicidad, y ésta, para él, como para todo

ser, está en el pleno desarrollo de la naturaleza


cronológicamente, pero en el orden lógico se halla
primero el Estado, tal como el organismo es anterior
propia y en el ejercicio de la actividad propia de la
a los miembros, y el fin está antes que los
misma. El placer no es de por SÍ el sumo bien, sin
sólo

49
48
más justo y honesto que los individuos, y la
parece
medios. El Estado tiene un fin Ético, pero intrínseco
libertad mejor asegurada por el alternarse de los
a la vida humana y no trascendente como en Platón,
ciudadanos en las condiciones de gobernante y Bo-
y es la justicia y virtud (que también es felicidad) de bernado. "Él esboza también una distinción de los
los ciudadanos que lo constituyen.
tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial); pero

entre las funciones del legislador, establece en pri-


Constitución del Ciudadano es aquel que es
mera línea la educación pública, porque la per-
Estado. partícipe del Estado, y desde este

respecto, los ciudadanos son fección y felicidad del Estado no es la obra de la

iguales entre ellos; pero fortuna, sino Más bien de la sabiduría y virtud de los
Aristóteles quiere la igualdad entre los iguales y no ciudadanos.

entre los desiguales; y por ello, considerando


Persistencia del De esta manera, el concepto
necesaria a la posesión de las virtudes políticas la
dualismo platónico platónico del deber ético y
posibilidad de ejercicio de la actividad intelectual
y necesidad de educativo del Estado es reto-
desinteresada, excluye (como Platón) de la parti-
superarlo. mado en la política de Aristó-
cipación del Estado, a los artesanos, agricultores y teles, como también la preemi-
comerciantes, que, dominados por su trabajo mer-
nencia de la virtud contemplativa en la moral, pero
cenario, no son libres. Y tanto más excluye a los
siempre en sentido Más realista, porque en
esclavos, cuya condición servil le parece establecida Aristóteles el fin supremo no puede, como en

por su misma naturaleza de animales de fatiga, no Platón, ser transferido a otra vida, faltando la
por la violencia de los demás. inmortalidad personal del alma individual.

Formas normales y Aristóteles no tiene un ideal El dualismo platónico se mantiene en una serie de

degenerativas: la absoluto para la constitución, oposiciones: entre la naturaleza y el Dios


función educativa. como lo tenía Platón; de acuerdo trascendente en la metafísica; entre mundo sublunar

al carácter del pueblo y a las


y mundo celeste en la física; entre el alma natural y
condiciones históricas, puede ser el intelecto agente en la psicología. Pero las

más adecuado el gobierno de uno o de pocos o de dificultades que crea semejante dualismo, hacen
todos (reino, aristocracia, república) con tal que sentir a los discípulos de Aristóteles y a los otros

sea ejercido en el interés público y no en el de los filósofos, cada vez más vivamente la necesidad de
gobernantes, como en las formas degenerativas superarlo. Y tres caminos aparecen al pensamiento
(tiranía, oligarquía, democracia)”. Sin embargo, la posterior griego, derivados también
preferencia de Aristóteles está por el gobierno de respectivamente, de la sugestión de concepciones de
todos, porque el pueblo le Demócrito, de Heráclito y del mismo Platón; el
camino al naturalismo mecanicista, que excluye del
1 aristóteles llama democracia aquello que se acos-
mundo toda finalidad y acción divina; la vía del
tumbra a llamar pero a veces, él mismo emplea panteísmo, que hace a ambas inmanentes al
el nombre de democracia en el buen sentido, como

sinónimo de república (politeia). s1

s0
tafísico. Es la cima de la pirámide de las ideas en
mundo, identificándolas con él; la vía del emana-
Platón; y así, colocado el fin fuera del mundo
tismo, que del Dios supremo hace descender y luego
volver a él, progresivamente, todos los grados infe-
corpóreo y más allá de la vida terrena, toda la
filosofla se convierte en una continua meditación de
riores de la realidad a excepción de la materia (no-
la muerte. En Aristóteles, el fin universal
ser y mal), con la cual resurge el dualismo no

eliminado aún. (perfección absoluta del acto puro) trasciende la


A la primera vía se vuelven con cierta oscilación naturaleza, que aspira toda entera a él; pero como el
hombre alcanza su contemplación por medio del
algunos discípulos de Aristóteles (especialmente
intelecto agente, no se tiene, como en Platón, un
ESTRATÓN) y más decididamente los EPICÚREOS; a la
reenvío del sumo bien más allá de la vida presente,
segunda, bosquejada en parte por el sucesor de él,
sino su realización en ésta, en la actividad especu-
TEOFRASTO, se vuelven en pleno los ESTOICOS; a la
lativa y la virtud dianoética. Sin embargo, no obs-
tercera, mucho más tarde, los NEOPLATÓNICOS. Con-
tante esta diferencia, tanto en Platón como en Aris-
tra estas tres concepciones está el concepto de la

creación de la nada —afirmado por el pensamiento tóteles, el bien es el fin supremo de la vida humana

HEBREO-CRISTIANO que reduce toda existencia, sin y de la educación y de la acción del Estado, preci-
samente porque es la cima de todo el sistema de la
excepción, a una creación de Dios.
realidad universal.
Pero ciertamente, en determinar las distintas co-

rrientes de pensamiento arriba indicadas, coopera, Pero la exigencia, que en los dos sistemas más

además del problema ya señalado, todo un múltiple importantes vale también para el hombre en tanto vale
para toda la realidad universal, se restringía en las
complejo de motivos históricos y espirituales.
teorías de los socráticos menores a una preocupación

exclusiva del bien humano, el cual para los cirenaicos

es el placer, para los Cínicos es la naturaleza, que es

v. EL PROBLEMA ÉTICO EN LAS ESCUELAS POST- capacidad de bastarse a SÍ mismos (autarquía) y por
ARJSTOTÉLICAS.
ello libertad. Entre los socráticos mayores y menores

existe, pues, diferencia de amplitud en la visión del


1. De la edad griega a la helenística problema y en el diseño del sistema; pero la exigencia
socrática del bien es carácter común a todos.

La exigencia del bien Del predominio que el problema

en los Socráticos. ético tenía en todas las


Los post-aristoté- Ahora, esta exigencia se reafir-

licos: concepto in- MA predominante en las nuevas


escuelas derivadas de €l extraen
dividualista del fin. escuelas que surgen después
un carácter común: la
de Aristóteles; pero tiende,
convergencia de toda su £speculación hacia un fin como ya en los socráticos menores, a delinearse

supremo: el Bien. En Platón y en Aristóteles, el como problema del bien humano, que domina y

concepto del bien tiene naturaleza y valor me- Subor-

52 53
dina a él a todos los otros. No es que sean aban- recibe caracteres algo distintos a los del período
y
donados los grandes. problemas que con Platón y
griego. Por una parte, ella está caracterizada por el
Aristóteles habían entrado a constituir las líneas de desarrollo y separación de las ciencias particulares
desarrollo de la filosofía; sino que ya no se atribuye (matemáticas, astronómicas, geográficas, naturales,
más a ellos un valor propio intrínseco, sino
médicas, históricas, filológicas) por el poderoso
subordinado al problema del sumo bien humano: impulso que Aristóteles y su escuela han dado a su
ellos importan en cuanto que su posición y solución sistematización; por la otra, por el concepto de la
pueden contribuir a dar al hombre la felicidad a la filosofía como búsqueda de la sabiduría o regla de
cual él aspira. vida, capaz de dar al individuo el logro de su
Y esta felicidad se reduce para las nuevas escuelas felicidad (sumo bien). Y así, de esta manera, la

filosóficas a la serenidad libre de turbaciones: un fin obtención de la serenidad del espíritu se convierte en

no es necesariamente egoísta (como veremos), sino


el ideal del sabio, al cual interesan, SÍ, los problemas

esencialmente individual, porque el Estado (polis) del ser y del conocer, mucho más que a los Cínicos o

a los cirenaicos, pero (y aquí se halla la diferencia de


en el cual Platón y Aristóteles yeían realizarse en su

Platón y de Aristóteles) no como fines en SÍ, sino


plenitud la naturaleza y el fin del hombre, se ha
más bien Como medios: o sea en la medida en que su
disgregado en Grecia con la pérdida de la
solución coopere en la solución del problema del
independencia y la reducción a provincia
macedónica antes, y a romana después. El individuo bien humano.

ya no es más célula activa de un organismo político; Soluciones del pro- De ahí que no solamente hay

por eso sólo puede recogerse en SÍ mismo y en el blema de la verdad y lugar para las soluciones posi-
pequeño Círculo de sus amigos, o expandirse en la vas y de las cs
totalidad de la humanidad y del cosmos; pero tam- * cuelas EPICUREA y ESTOICA, que

bién en este segundo caso, no pudiendo proponerse,


sobre un criterio suyo de verdad,
como ya el ciudadano en la polis, una acción efi- fundan una certezas propia suya, sino que también
ciente en la vastedad del todo al que pertenece, no le hay lugar para la solución negativa de los
queda, para cooperar en la perfección de todo ello, ESCÉPTICOS, que, excluyendo la posibilidad de
sino preocuparse de la propia perfección y de la de
cualquier criterio de certeza, concluyen en la
sus amigos.
tranquila renuncia a toda afirmación dogmática, y en
fin, también para la solución probabilista de los
Caracteres de 14 ASÍ es verdad que en la edad

edad helenística. helenística "Graecia capta ferum


ECLÉCTICOS, convencidos de la unilateralidad de
victorem cepit", difundiendo la todas las escuelas y de la imposibilidad de un

cultura de Atenas en el mundo criterio inopugnable de verdad, pero necesitados de

antiguo, con los nuevos y Más florecientes centros refugiarse, como en un tranquilo puerto, en la
de Pérgamo, Antioquía, Rodas, Alejandría, etc.; confianza que puede darnos el sentido común y el

consenso universal. Pero de este modo, el


pero en semejante difusión, la cultura helenística,
sufre la repercusión de las condiciones nuevas eclecticismo, sin tener con-

54 55
ciencia de ello, se inclina hacia una dirección muy la verdadera libertad", o sea aquella serenidad en

distinta a la de las otras tres corrientes, las cuales la cual el espíritu tiene conciencia de que el

dominio sobre Si le pertenece toda a Él *, Cuatro


afirmaban, en contra de la teoría platónica de la
reminiscencia, el origen de todas nuestras ideas en errores, sobre todo, lo impiden, en contra de los
cuales la filosofía ofrece el cuadrifármaco, y todos
la experiencia sensible: el eclecticismo encuentra

son sujeción de la vida interior a males y bienes


en el sentido común una fuente de saber, que no

solamente no es Empírica, y es más bien innata, que nos dominan mientras creemos en la realidad

sino que además, a diferencia de las ideas innatas de sus causas, y en cambio resultan inexistentes O

de Platón, tiene más bien el carácter de la creencia dominables por nosotros en cuanto reconocemos

que el del conocimiento. En esto señala el eclecti- que tienen su origen de nuestras falsas opiniones:

cismo el pasaje al periodo religioso, el cual, recu- temor de los dioses, miedo a la muerte, ansia de

rriendo a la revelación, pedirá su certeza a la fe placeres, pesar por los dolores.


más que al conocimiento. De manera que la conquista de la autonomía

Cada una de estas cuatro escuelas se enlaza a espiritual, que es el fin de la filosofía, reclama que
sean disipadas las falsas opiniones, y que para ello
sistemas y corrientes precedentes del pensamiento
sea conquistado un conocimiento verdadero y
griego: la EPICÚREA se enlaza al atomismo de De-
mócrito y a la ética del mismo tal vez más aún que seguro de la realidad universal y de nuestra

a la de los cirenaicos; la ESTOICA al dinamismo de


posición en ella. Es decir, es necesario una ciencia
Heráclito y a la ética de los cínicos; la ESCÉPTICA a adecuada de la naturaleza, que aleje el temor de lo

la crítica del conocimiento iniciada por los sofistas sobrenatural, cuya sombra entristece nuestra vida,

y nos muestre las verdaderas condiciones de ésta;


y a la sutil polémica (erística) desarrollada
megáricos sobre el modelo de Zenón de Elea. En pero para confiarnos a semejante ciencia, nos es
menester demostrar su validez. Y de esta manera,
el ECLECTICISMO, expresión de una tendencia
aparece como premisa necesaria de la ética, la fí-
conciliadora, confluyen las distintas escuelas (pla-
tónica, aristotélica, estoica, hallándose excluida sica, y de ésta la teoría del conocimiento (canón;-

únicamente la epicúrea) bajo la influencia de la

crítica escéptica.
a las teorías del maestro, la escuela se mantiene viva durante

más de seis siglos, difundiéndose su propagación en Roma y en


2. El epicureismo'
Oriente. Sólo nos quedan pocas cartas y fragmentos de las

trescientas obras de Epicuro, además de la obra Sobre la


Función liberadora EPICURO (341-270 a. C.)
naturaleza, contenida en los papiros de Herculano, pero hasta
y partes de la la filosofía tiene una misión de ahora descifrada y publicada sólo en pequeña parte. Pero
filosofía. liberación del espíritu humano
poseemos una magnifica exposición de las teorías naturales, en
de las turbaciones que lo agita. el poema De rerum natura, de T. LUCRECIO CARO (96-55 a.
' "Lo esencial para nuestra felicidad es nuestra condición
"Debes servir a la filosofía sólo
íntima, de la cual somos dueños nosotros” (fragmento 109, ed.
para alcanzar
Bignone).
' EPICURO funda su escuela en Atenas, en el 306. Flo-
57
reciente por el número de secuaces y por su adhesión

56
ca): la primera es el fin, las otras dos son los medios llos fenómenos, innegables por haberlos recibido ya
necesarios. en la experiencia, se convertirán en inconcebibles (o

sea que resultarían negados) si no se admitiese esa


Teoría del co- LA Canónica epicúrea (teoría del
explicación determinada ?. Por eso la verdadera
nocimiento canon del conocimiento) establece
la experiencia sensible como fuente naturaleza de esta prueba no es experimental, sino

única de todo saber, y su evidencia como criterio de lógica: o sea, es el principio de contradicción. Por
verdad. Todas las nociones provienen de la ello dice Epicuro: es cierto tanto lo que vemos con

los ojos, como lo que aprehendemos necesariamente


experiencia y de las huellas que ella deja en la
con la razón.
memoria: también los conceptos, que empleamos

como prenociones o anticipaciones a toda nueva Pasajes de este género —de los fenómenos (sig-
producción de sensaciones, para encuadrarlas y cla- nos) a la realidad invisible que lógicamente de-
bemos suponer detrás de ellos— son las teorías
sificarlas, no son sino memoria y registro de expe-
riencias anticipadas. Es cierto, como decía Platón, esenciales de la física (átomos, yacío, movimientos

atómicos) y la misma teoría de la sensación que


que sin prenociones no podríamos proponernos pro-
blemas e investigaciones, pero las prenociones no Epicuro toma de Demócrito. Las sensaciones (colo-
son innatas, sino Más bien adquiridas con la expe- res, sonidos, olores, etc.) son signos de formas,

riencia. Y por eso, Sólo de acuerdo con la experien- combinaciones y variados movimientos de los ele-

cia es válido su empleo en los juicios y en todas las mentos de los cuales constan los cuerpos (átomos), y

previsiones, hipótesis e inferencias nuestras, todas corresponden a ellos en cuanto que de los objetos se
irradian continuamente en el espacio —y vienen asi
subordinadas a la espera de la verificación
a herir nuestros sentidos-— pequeñas imágenes
experimental, que nos dé la confirmación o el des-
mentido. De esa manera, la sensación con su evi- (eidola), que reproducen formas y caracteres de
ellos.
dencia es fuente, guía y control de todos nuestros

razonamientos. El error puede hallarse sólo en el Las explicaciones En estas teorías recordadas,

naturalistas: ciertas como en todas las de Epicuro,


juicio, no en la sensación, irrefutable en sí misma. El
fenómeno es inopugnable, porque es experimentado, y probables. domina una preocupación cons-

tante: dar explicaciones natu-


en él está la base, en él la verificación de nuestras

inferencias. Y éstas son de dos especies: pasaje a la ralistas, de los fenómenos, que excluyan del mundo
natural y humano cualquier intervención
previsión de otros fenómenos, de los cuales se
sobrenatural. Contra tal intervención él aduce
espera, por lo tanto, la verificación experimental, y
también la prueba negativa, del principio de
pasaje a la determinación de la causa oculta,
sustraida a la percepción y a la experiencia directa. contradicción: ya que son inconciliables la eterna
bienaventuranza divina con la preocupación de las
En este segundo caso, los fenómenos, adoptados
cosas del mundo, y la perfección divina con la
como prueba, son Únicamente signos de una realidad

' Por ejemplo, si no se admitiesen intersticios de Vacío aun


invisible; y la prueba se halla en que aque-
en los cuerpos MÁS compactos, se negar que el agua

35
destila ,a través de las rocas, el calor y el frio pasen a través de

los muros, etc.

S9
existe el vacío; y ésta es la realidad esencial de las
impotencia o mala voluntad de la cual la acusaría
cosas.
la existencia del mal. Pero a estas razones nega-
Infinitos de número, y distintos Únicamente por
tivas, la fisica añade la confirmación positiva de las
forma, magnitud y peso, los átomos son arrastrados
explicaciones sugeridas y confirmadas por los
ab aeterno por su peso a una caída o lluvia en el
hechos, las cuales son de dos tipos: las ciertas, o
espacio infinito, la cual Únicamente por choques
sea, lógicamente necesarias (concepciones de la
puede transformarse en movimiento torbellinoso,
universal naturaleza invisible, recordadas más
del cual nacen las combinaciones atómicas y se
arriba), y las simplemente probables (explicaciones forman los mundos.
de los fenómenos particulares, por ejemplo de los
Ahora, para la posibilidad de
meteorológicos, derivadas por analogía de otras Mecanismo y fina-
semejantes choques, es necesa-
tismo.
experiencias fenoménicas). Por eso estas Últimas rio admitir en los átomos (que
admiten múltiples posibilidades diversas, y Epicuro
caen en el vacío todos con igual

insiste sobre la obligación, para un naturalismo .


velocidad) una facultad de desviación (clinamen) de
coherente, de admitir la variedad de las posibili- la caída vertical: espontaneidad intrínseca al átomo,
dades, que disipa también el angustioso mito de una
que ciertamente rompe el mecanismo de toda la
Fatalidad ineluctable; pero, cuando se trata de la concepción naturalista, pero que responde a una
concepción universal de lo invisible, que debe triple necesidad: explicar el origen de los mundos:
responder a una necesidad racional, no hay lugar destruir la oprimente una ineluctable

sino para una sola concepción, como es el caso de fatalidad al substituirla por la contingencia; en fin,

la teoría atómica. hacer posible en el alma (también ella, como el resto

del organismo, agregado temporal de átomos) la


Así, todas las explicaciones
El atomismo. naturalistas particulares para espontaneidad y, en el hombre, la libertad de la
voluntad y la autonomía a la cual aspira el sabio.
Epicuro tienen que estar en-
La finalidad vuelve a entrar de esta manera en el
cuadradas y fundadas en la forma de naturalismo
sistema: vuelve a entrar en la ética como en su
que a Él le parece más coherente, que es el atomis-
dominio propio, pero está preparada ya en la física,
mo mecanicista de Demócrito, que excluye toda
que debe dar las premisas a la ética. Sin embargo,
finalidad y acción divina. Epicuro lo considera
en la física, esta teoría, que es preludio a la fina-

sugerido y constantemente confirmado por la ex- lidad, sirve para reducir todo a causas naturales y
periencia misma, a pesar de que la sensación no para dar después al mecanicismo la posibilidad de
nos puede dar directamente ni los átomos ni el
dominar incontrastablemente en la explicación de
vacío. Pero la sensación nos testimonia la realidad
todo: formación y disolución de los mundos (infi-
de los cuerpos y de su movimiento (que implica el nitos en el espacio infinito)!, formación y disolución
vacío para verificarse), de su permeabilidad al ' La importancia de este concepto de la infinitud del

calor, al frío, a los sonidos, a la humedad, etc. (que


universo y del infinito número de los mundos por el
implica un vacío interno); de su divisibilidad, que 61
por otra parte no puede proseguir al infinito sin
disolver su solidez. Existen entonces los átomos y

s0
del orden de las cosas en ellos y de las mismas ella cuando ella sobreviene, porque ya no existe más

sensibilidad o capacidad de sufrimiento. Y de esta


especies vivientes, resultantes de la infinitud de los
choques y encuentros casuales por la supervivencia manera queda eliminado también todo temor a la

de los organismos adaptados en medio de las ultratumba.

innumerables disoluciones de aquellos no vitales. Placer, dolor, ne- Aún quedan por domar, por lo
También aquí, como ya se ha señalado, la cons- cesidades. tanto, los otros dos enemigos de

trucción sobrepasa evidentemente el criterio de


la serenidad humana: el ansia de
verdad dado por la sensación y por la espera de la
los placeres, el pesar por los dolores. Placeres y
verificación experimental; pero responde a la exi- dolores son, ciertamente, el primer criterio de

gencia de Epicuro de aceptar la más simple y na- valoración del bien y del mal; pero al concepto
turalista de las concepciones posibles, eliminando
cirenaico del placer en movimiento debe sustituirlo
todo recurso arbitrario a factores ajenos a la na-
el del placer en reposo y estable, que es la ausencia
turaleza.
de turbación (ataraxia) y de dolor (aponíia). Y ésta

Los dioses y la El naturalismo debe liberarnos puede pertenecer al dominio del hombre, en la
muerte. del temor de los Dioses y del medida en que él se transforma en capaz de

miedo de la muerte. Los Dioses renunciar a un placer si debe ser fuente de aflicción

existen (y lo prueban las visiones que los hombres y de aceptar un dolor que sea portador de bien. Hay
tienen de ellos), pero en su divinidad no pueden ser que hacer siempre un Cálculo utilitario, pero se lo
mezclados a las tumultuosas vicisitudes de los debe aplicar especialmente a los deseos y a las

mundos y de los hombres: viven en una perfecta necesidades, distinguiendo los naturales y
serenidad en los espacios que separan a los mundos . necesarios, que son fáciles de satisfacer, de los
entre ellos (intermundos), nutridos por el infinito otros, de los cuales al sabio le es fácil disipar el

aflujo de átomos que equilibra constantemente el impulso.


infinito eflujo. A la perfección de los Dioses, que La naturaleza, que no desea sino alejamiento del

realiza el supremo ideal del sabio, debe ser dirigido dolor y serenidad, enseña al sabio a moderar los

un culto desinteresado de admiración, no el culto deseos y bastarse a SÍ mismo: menos necesidades,

servil de la imploración y de los conjuros, menos afanes y Más alegría en el goce de los

constituido por el interés y el temor. placeres fácilmente alcanzables y en la contem-


Y en cuanto a la muerte, que es disolución de la plación mental de los biemes ya gozados, que,
combinación corpórea a la que pertenece la sen- impresos en la memoria, constituyen una Posesión
sibilidad, ella no existe para nosotros mientras nos- no sujeta ya a pérdida. '

otros vivimos, como no existimos nosotros para


El placer espiri- El placer espiritual, siempre a

tual. nuestra disposición, puede así


cual el atomismo se opone al concepto aceptado por Platón
cubrir y compensar cualquier
y por Aristóteles (y después por el pensamiento medieval)
sufrimiento físico, y sobre todo cuando es más puro
de la limitación del mundo, ya fue destacada a propósito de
y nace de la contemplación

82 63
de la verdad, que nos hace penetrar a nosotros, delo de alguna persona que más estime, para vivir

como si él nos observyase y obrar como si nos viese


mortales, en el seno de lo infinito y de lo eterno.
La conciencia moral, que ya había señalado Demó
Por eso el anciano puede ser más feliz y
crito como el juez inflexible que el hombre, aun
envidiable que el joven, y el sabio sabe y quiere
cuando €stá solo, debe tener siempre en él, con
más conceder con liberalidad que recibir: lo que
Epicuro se transforma así en presencia continua y
implica el concepto ——que más tarde los místicos
vigilante del otro en el yo: de otro, que es un
hicieron expliícito— que el bien espiritual
modelo que el mismo yo se crea a sí mismo, pero
concedido no se pierde, sino que se acrecienta por
la satisfacción del goce común. que justamente por ello expresa la exigencia inte
rior de una referencia continua a los otros hombres
La virtud. La prudencia, madre de la felicidad,
y de una norma superior a la propia individualidad.
es, de esta manera, madre de la
Por eso la ética epicúrea (tan a menudo mal com
virtud también: de una virtud que es
prendida) tiende a elevarse desde el individualismo
capaz de ampliar el horizonte del individuo, hacia el universalismo.
O
comprendiendo también a los otros hombres en el
círculo de su fin. 3. El estoicismo?

No sólo por lo que se refiere a las relaciones de Supremacia de la ética y La escuela antagonista de la
finalismo universal. epicÚúrea, la ESTOICA, toma de

PAD
nacidas del contrato social para la recí-
los cínicos el concepto de la
proca utilidad de los hombres, necesitados de la
sociedad y de la paz para la protección y el perfec- filosofía como ejercicio y es-

cionamiento de su vida; sino más aún por las rela- tudio de la virtud; pero los cínicos, convencidos de

ciones de amistad, nacidas también ellas de la que la virtud consiste en obras y no necesita de
discursos sabios, despreciaban el conocimiento;
conveniencia mutua, pero que se transforman en

sincera Simpatía y en capacidad de altruismo y de


Esto excluye que, aun en la hipótesis de una segura
sacrificio: la amistad es la cosa Más grande que la impunidad, el sabio pueda cometer injusticia, que. Sería
sabiduría ofrece a la felicidad de la vida. turbación de su conciencia, o sea infelicidad.
2 Fundador de la escuela en el Pórtico (Stoa), pin

Del individualismo Ciertamente que con esto se tado por Polignoto, fue ZENÓN de Cirio (334-262), de cu
al universalismo. permanece en el ámbito de las yos Múltiples libros no nos quedan sino Sólo fragmentos.

relaciones individuales, exclu- Y lo mismo sucede con sus sucesores: CLEANTO de Asos

yendo Epicuro todo interés ac- (304-233) y CRISIPO de Soles (281-208), llamado el se
gundo fundador del estoicismo, por el desarrollo sistemá
tivo en la vida del Estado, y predicando para el
tico que le imprimió en las Múltiples obras suyas (Más
sabio la vida apartada como condición de de 700 libros) y por la defensa sostenida en contra de

serenidad. Pero el Vínculo que une al hombre con los epicúreos y de los académicos. Después de otros re

el hombre está afirmado, no sólo en la amistad presentantes menores, el estoicismo se inclina hacia el
eclecticismo y, por en el período imperial, entra
desinteresada y dispuesta al sacrificio, sino
en una fase religiosa, sobre la cual debe consultarse el
también en la concepción del espectador y juez
capítulo VI.
interno, que cada uno debe formarse sobre el mo- 65

54
los Por otra parte, en la teoría del alma, a la razón o
estoicos, en cambio, a la par de Epicuro, lo
consideran condición y medio necesario para la principio directivo (hegemónico) son reducidos,
realización del fin humano. La lógica debe dar a la como a su manantial, los cinco sentidos, la palabra

ética un criterio seguro de verdad, que valga como y la actividad generativa, que el hegemónico ex-

regla también en Ja acción, la física debe darle una pande en el cuerpo como el pólipo los tentáculos o
concepción de la realidad capaz de fundar y la araña sus patas desde el centro de su tela. Así,

encuadrar el fin humano: y por esto los estoicos no de una parte la sensación es pasividad y la razón

se contentan con introducir en su construcción es producto pasivo de ella; de la otra, la razón es

(como Epicuro con el clinamen de los átomos) las causa activa de los sentidos, que se extienden acti-

simples condiciones preparatorias de la finalidad vamente hacia el exterior; pero no €stá aclarado en

humana, sino que introducen en pleno en ella la qué relación se hallan los dos aspectos, y de esta
finalidad universal, inmanente a toda la naturaleza,
ambigiledad se deriva una incerteza en la teoría
en cuyo cuadro el fin del hombre encuentra finda-
del criterio de verdad, que permanece oscilante
mento y colocación.
entre el objetivismo y el subjetivismo.

De esta manera la trascendencia platónica-aristo- Pues la representación verdadera está diferen-


télica resulta superada en el panteísmo. ciada de la falsa o ilusoria por el asentimiento que

le da a ella la razón, y que la convierte en una


El conocimiento y el El problema del criterio de la

criterio de la verdad. Verdad ——Central en la lógica en representación comprehensiva (fantasía catalépti-


cuanto es esencial también a la ca), criterio de verdad; pero como el asentimiento
actividad práctica— está en es considerado ora una necesidad que nos es im-

íntima conexión con el de la naturaleza y origen del


puesta por la evidencia objetiva, ora un acto
conocimiento. voluntario que está en nosotros ! así el criterio de

Y aquí, en los estoicos, se entrecruzan dos puntos verdad oscila entre objetividad y subjetividad?. Y

de vista. Por una parte una teoría empirista del su naturaleza no se aclara suficientemente con el

conocimiento (análoga a la epicúrea), por la cual la


complemento que la crítica de los escépticos hace
mente humana es como una Página, sobre la cual
agregar después a los estoicos: "representación
sólo las impresiones sensibles trazan signos
comprehensiva que no tenga nada en contra de
(representaciones): .de las impresiones semejantes ella”, o sea,
nacen la experiencia y los conceptos, los cuales,
' En la comparación del estoico ZENÓN: "la represen
frente a las representaciones particulares son anti-
tación es la mano abierta, el asentimiento los dedos con
cipaciones, y algunas son también nociones
traídos, la comprehensión el puño cerrado, la ciencia el
comunes a todos los hombres, pero no son en SÍ
puño comprimido también con la otra mano", el aspecto
mismas (como para Platón) anteriores a la
voluntario y subjetivo aparece singularmente acentuado.
experiencia o independientes de ella, sino más bien
” Tanto más que el asentimiento impuesto por la sen
productos y resultados de las experiencias sensibles sación es considerado como criterio de verdad (al cual

antecedentes, comunes a la humanidad. debe consentir la razón) por lo que concierne a su evi

dencia, y conjuntamente como turbación del alma ( a la


que debe oponerse la razón) por lo que respecta a la
impresión afectiva de placer o dolor y los impulsos de
deseo o de fuga

67
eternamente de los antecedentes y desembocan en
verificada en sus relaciones con todo el sistema de
los sucesivos; por la otra una ley de finalidad fPre-
los conocimientos conexos; porque tal verificación:
videncia), porque todo es racionalidad, y en la va-
es, ciertamente, actividad del pensamiento, pero
riedad infinita de los seres, de los cuales ni siquiera
toma su fuerza persuasiva de la evidencia, con la
uno es igual al otro, cada uno es engendrado para
cual los elementos de la realidad nos imponen el
otro y todos para el orden y la perfección del todo.
asentimiento.
Dios es el orden universal, fatal y providencial al
La ma- La realidad, que confiere el
mismo tiempo, en su sabiduría e inteligencia.
terialismo dinámico y carácter de comprehensivas a las

puntelsmo. representaciones, para los El mundo y el ciclo Pero la perfección divina no es

estoicos es totalmente corpórea: eterno. inmutabilidad como en Aristó-

teles. El fuego divino es, como


ella es capacidad de obrar y de padecer, por eso es
en Heráclito, movimiento ince-
cuerpo: y de la misma manera lo son el alma, las
sante que recorre un camino hacia arriba y otro hacia
cualidades, los afectos, etc., ,o sea todo lo que obra,
abajo: transformándose por medio de variaciones de
Por eso los estoicos afirman la compenetración
su tensión en los cuatro elementos (dos activos y dos
recíproca de los cuerpos (comparados al agua y el
vino mezclados) y especialmente de la materia y del pasivos), y de éstos volviendo Periódicamente a su
alma o fuerza: los dos principios, pasivo y activo, unidad. ASÍ se tienen alternativamente las
formaciones del mundo —finito, redondo, Móvil en
inseparables entre ellos. Se tiene así un materialismo
el vacío infinito— y sus destrucciones en la
dinámico; pero el principio activo, aunque siendo
materialística-mente identificado con el fuego de conflagración universal, cuando el gran año se
Fleráclito y con el éter de Aristóteles, y llamado cumple con el retorno de los astros a los puntos de

soplo (pneuma) que invade todo con su y partida de su ciclo. Pero siendo siempre idénticos el

con su calor, es considerado (como en Heráclito)


principio y la serie de las causas, cada ciclo cósmico

artífice, vivificador y unificador de todo en tanto reproduce en los particulares más pequeños
idénticamente los precedentes en eterno retorno:
Logos o tazón universal: seminal del mundo,
todas las cosas vuelven infinitas veces, todos los
que en sí las razones seminales de todas las
hombres, todas sus actitudes: una Palingénesis
cosas. Es la unidad multiplicidad, en tanto Mente

universal perfecta.
que lo pobierna todo (hegemónico); es Dios
inmanente e idéntico al mundo. El problema del mal y Ahora bien, ¿cómo encuentran

de la libertad dela v0- lugar el mal y la libertad


Necesidad y fina- Tenemos así un panteísmo, que luntad. A
humana en el orden providencial
lidad; fatalidad y viene a incluir en él conjunta-

pravidencis. mente de una parte una ine- y fatal del universo? Para el mal,
CRISIPO responde que él es necesario a la armonla y
xorable necesidad (Fatalldad)
economía del todo: sin los males no existirían los
por la concatenación universal de las cosas y eje los

momentos, los cuales fluyen 69


o

bienes; sin injusticia ne se produciría justicia, ni de la razón: por ello, el fin individual adquiere su

verdad y validez en la consciente unidad con el fin


verdad sin mentira, porque los contrarios se hallan
universal. El fin ideal del individuo es la creación y
ligados entre ellos como por vértices opuestos
quitando uno, se habrán quitado los dos. Y conservación de una armonía de vida, que en él es
conformidad con su naturaleza interior, en cuanto
Y en lo que se refiere a la voluntad humana, sin
es conformidad con la naturaleza universal.

embargo, es cierto que todo proviene de causas


La razón y las Por ello debe dominar la ra-
preexistentes; pero la acción voluntaria implica el
pasiones. zón, que es presencia del
asentimiento, que se halla en nuestro poder, o sea
logos universal en el alma
se deriva de la naturaleza del principio que rige
individual.
nuestra alma (hegemónico). Es, dice Crisipo
Ella debe impedir las perturbaciones de los im-
como la caída de un cilindro por una pendiente,
pulsos irracionales (pasiones): el ideal del sabio, O
que no depende Únicamente de las causas externas sea la virtud, es la extirpación de las pasiones
(impulso y declive del terreno), sino también de la
(apatía) y la imperturbabilidad (ataraxia); porque
conformación propia del cilindro. Sólo que de tal
las pasiones, en su irracionalidad, son todas errores
manera la libertad está salvada únicamente en
y enfermedades del alma, o sea, vicios, no sólo

apariencia, porque, a su vez, la causa interna se aquellas que condena la opinión común (ira, temor,
remite a causas externas: de las cuales depende así
avidez, etc.), sino también aquéllas que ella juzga
la forma del cilindro como la naturaleza del
impulsos loables, como la piedad, los efectos
hegemónico humano, que no es autónomo sino individuales, las ansias y aflicciones por calamida-

A
que depende del alma del mundo, de la cual es y des privadas o Públicas. Su error e irracionalidad
está en el aislamiento del fin particular con respecto
permanece siendo parte, reabsorbida en el todo a
la muerte del individuo. al universal, mientras que el sabio debe considerar

las cosas siempre no en su particularidad, sino en el

orden y la armonía del universo, en el cual las


El fin particular y La libertad de la voluntad in-
valoraciones de lo insipiente pueden transmutarse, O
el universal. dividual no es, por eso, sino un

momento de la fatalidad $ aquellos que para él son valores, pueden resultar


indiferentes (vida y muerte, salud y enfermedad,
universal, como la naturaleza
del hombre no es sino un momento de la natura- placer y dolor, riqueza y pobreza, etc.); mientras que
4
bien y mal no son. de verdad, sino la virtud y el
leza del universo. En verdad, en cada ser, el fin ho
A
vicio.
real trasciende siempre su individualidad y se in-

serta en la finalidad universal: también en el ani- Egoísmo y al- Esta concepción de la sabiduría,
truismo. que niega todo derecho” ..del
mal el impulso primordial a la conservación del
A sentimiento, Y es
propio ser, que él sigue ciegamente, no es sino caridad y a la humildad
instrumento inconsciente

especie, Pero en el hombre la conciencia sustituye


de la conservación de la
IA después por el cristianismo, puede pare-

a la inconsciencia, la voluntad al instinto, por obra

70
sumergido en el agua se ahoga tanto a pocos dedos
cer inhumano egoísmo: el sabio parece lograr su
virtud (libertad de las pasiones y o capa-
como a muchos pies de profundidad: en el medio

entre el bien y mal no existe sino lo indiferente, que


cidad de bastarse a Sí mismo) encerrándose en la
indiferencia hacia todas las vicisitudes exteriores, en no es ni lo uno ni lo otro. Pero después, con visión

más realista, las cosas indiferentes son diferenciadas


una inerte y estéril contemplación del todo gue
en neutras, rechazables y preferibles; y en las
niega toda actividad en favor de los demás. Pero
acciones, entre las rectas y las culpables se colocan
sería erróneo interpretar como egoísta el ideal es-
toico. Si éste condena también los impulsos gene en el medio las obligaciones o tareas (officia), que

hasta pueden alcanzar la obligación perfecta,


rosos, porque no £stán iluminados por la visión del

orden universal (en el cual el mal particular puede identificándose con las acciones rectas. Y de esta

resultar condición del bien superior del todo y el manera, entre los hombres viciosos y los virtuosos

bien individual turbación del total), entiende or se interponen las clases de los que progresan de una

otra parte, la visión del orden. no como pura con.


condición a la otra.

templación intelectual sino, más bien, como ad- Además la concatenación uni-
hesión voluntaria y operante. Tal como las leyes Justicia natural,
versal de los seres significa
cosmopolitismo,
anteponen la salvación común a la de los individuos también vínculo recíproco entre
asl el sabio no debe considerar el bien particular de
humanidad.
los hombres, vinculo gobernado

alguno o el suyo propio, sino el común, y a las por una ley de naturaleza y no de
exigencias de éste debe hallarse pronto a dar su convención (justicia y derecho natural, cuya
y su mismo sacrificio personal: dispuesto a yiolación, aunque sancionada en leyes escritas, es
morir si es necesario, dispuesto a volver a entregarse
malvada, como en el caso de la esclavitud, y debe
a la vida si ése es su deber. Por lo tanto no egoísmo,
ser combatida. La ley de naturaleza, fundamento
sino entrega total al todo: la Razón universal se
verdadero de la sociedad humana, hace de tal
afirma en el individuo, sólo en la medida en que el manera que el hombre, por el mismo hecho de ser
individuo sabe identificarse con ella.
tal, no sea extrafio al hombre; aún más: ella exige,

Atenuación dela Por otra parte, la rigidez inicial de como enseñaban los cínicos ya, que todos los

rigidez inicial. la doctrina estoica es atemperada hombres se consideren connacionales y

conciudadanos, y que sea una la vida y el mundo.


. bien pronto por puntos de vista

Asi, en el cosmopolitismo se afirma ya en ZENÓN un


as humanos y conciliantes. Establecida la
identidad de virtud y sabiduría, el estoicismo vínculo universal entre los hombres, que en los
estoicos romanos alcanzará aquella charitas generis
afirmaba al comienzo ho solamente la unidad
humani que los aproxima al cristianismo.
inseparable de todas las virtudes, sino también la
exclusión de los términos medios entre virtud
(sabiduría) y vicio (estulticia): si el bastón no es
recto es curvo, y el hombre

73
7
4. El escepticisnto ' que aparece en ella, y no de aquello que queda fuera
de ella; mientras que los estoicos y los E£PICUreos

La incoherencia dél En el epicureismo y en el es quieren por medio de ella pasar de la subjetividad de


nuestra experiencia a la objetividad de la realidad
dogmatismo epicúreo toicismo, la ética tiene, sí, la
exterior, con la pretensión de determinar noO
y estoico. preeminencia como fin de la
* especulación, pero como ella se

solamente la apariencia para nosotros, sino también

apoya sobre la concepción del la naturaleza en sí. Y he aquí, por lo tanto, que Surge

universo, y. ésta sobre la teoría del conocimiento en contra de ellos la polémica de los ESCÉPTICOS,

asi esta Última resulta la base de todo el sistema.


también ellos empiristas, pero convencidos de que el
Y en ambas escuelas ella, de acuerdo con el natu
conocimiento no puedo superar las barreras del
ralismo que es opuesto al dualismo platónico-aristo fenomenismo.
télico, es empirista; todo conocimiento nace de la
El pirronismo y los tres Los primeros escépticos, Pl-
sensación, y también a la sensación —presente o
problemas capitales. RRÓN Y TIMON, plantean
futura— se reduce el criterio de verdad, que para tres problemas capitales para
los estoicos es el asentimiento, impuesto por la evi
el sabio: cuál es la naturaleza
id dencia de la impresión, y para los epicúreos, ade
de las cosas: qué actitud debemos asumir respecto a
más de la evidencia inmediata, también la expecta
ellas, qué resultará de esa actitud. A la Primera
ción de la confirmación experimental de nuestros cuestión responden (desarrollando motivos del
juicios.
Sin embargo, la sensación —presente o futura— nos relativismo de Heráclito y de Protágoras): nosotros

da la evidencia o la confirmación de aquello sólo conocemos lo que sentimos; podemos afirmar

el fenómeno tal como se nos aparece: por ejemplo,


' El escepticismo se desenvuelve en tres fases: 1) la

que la miel nos parece dulce, pero no que tal sea el


éscuela de PIRRÓN de Elis (360-270), a cuyas doctrinas les ser en SÍ. Y por eso la respuesta a la segunda
dio forma de escritos TIMÓN de Flionte (t 241) en sus
cuestión es que debemos reconocer y seguir los
poesías satíricas (silloi); 2) la nueva academia, o sea la fase
de la escuela platónica que va desde ARCESILAO de Pitane fenómenos, pero suspender el juicio sobre lo que
está oculto (la cosa en SÍ); de esta manera tenemos
(315-241) a CARNÉADES de Cirene (214-129) y a su
discípulo el cartaginés CLITÓMACO, que expuso por escrito en el fenómeno el criterio necesario para la conducta

sus doctrinas; 3) los escépticos posteriores O neo- práctica, sin presumir poseer el inalcanzable criterio
pirronianos, que desde ENESÍDEMO de Cnosos (siglo 1) hasta
de la verdad objetiva.
AGRIPA y SEXTO EMPÍRICO (siglos 11 y IM d. C.) desarrollan
Y de tal renuncia al juicio (afasia) se deriva, por sí
más acabada y sistemáticamente los motivos del

misma, la respuesta al tercer problema: el


escepticismo. Ellos pertenecen cronológicamente al último
período de la filosofía griega, pero permanecen extraños al eme, también él, aspirando a la serenidad, se había

espíritu religioso de que éste está invadido y representan así propuesto el problema de la naturaleza de las cosas,
el otro aspecto de la desconfianza en la razón y en su
concluye en la renuncia; pero como Apeles, que, no
capacidad constructiva: la cual es negada, en esta época, por
logrando imitar en la pintura la espuma del caballo,
una parte en la fe mística (filosofía religiosa), por la otra en
arrojó contra ella la esponja
la suspensión de todo juicio (escepticismo).
75

74
manchada de colores y por tal acto de renuncia vio
la influencia de sus errores; el consenso universal, al

logrado el resultado buscado en vano con el arte, así el cual los estoicos recurren para el concepto de Dios,
ESCéptico, renunciando a pronunciarse sobre la no existe, y la contradicción interna y la antítesis

naturaleza de las cosas, halla eliminadas las tur- con los hechos vician cualquier concepción

baciones que la opinión agrega a las inevitables dogmática. Así, los estoicos caen en contradicciones
impresiones de los fenómenos; o sea, alcanza en los cuando pretenden fijar los atributos positivos de
límites de lo posible la deseada impertubabilidad
Dios ', y no pueden explicar el mal con su concepto
(ataraxia).
de providencia, ni la contingencia con el concepto
Los problemas ul- he aquí que surgen nuevos del destino, ni la variabilidad de las leyes humanas
teriores: los neo- Problemas: ¿no se nos presentan
con el concepto de justicia natural.
académicos. los fenómenos con apariencias
Los errores del dogmatismo se reducen todos,

pues, a uno: la pretensión de poseer un criterio de


o mudables? ¿Y Cómo seguirlos en

la práctica sin elegir entre estas apariencias


verdad, una evidencia de comprensión donde todo
contradictorias? Pero, ¿la elección puede tener
permanece incomprendido (acatalepto); ahora bien,
únicamente valor práctico y no teórico también? He
el asentir a lo incomprendido es Opinión, no ciencia;
aquí los problemas que en la polémica con los estoicos

se presentan a la elaboración ulterior del escepticismo por eso, no es digno del sabio. Digna del sabio es

realizada en el interior de la escuela platónica por únicamente la suspensión del asentimiento y del

ARCESILAO de Pitane y por CARNÉADES de Cirene juicio, de lo cual resulta la imperturbabilidad


llamados los neo-académicos por la nueva orientación (ataraxia).
Pero, proseguían los estoicos:
que dan a la escuela.
La vida y la acción:
¿es posible, es humano, sus-
Negación del criterio Retomando en contra de los es- el criterio de la
pender el asentimiento? ¿No es
de verdad y toicos el empleo socrático.pla- verosimilitud.
contrario a la naturaleza y
suspensión del juicio. tónico de la refutación, ellos
contrario a la exigencia de la
repiten la profesión socrática de
ignorancia, pero en el sentido de
a vida y de la acción? ARCESILAO responde: la regla de

negar que nosotros poseemos algún criterio cualquiera dl la conducta es la prudencia, y el sabio, que suspende

de verdad. No existe representación que por sí sola dé el asentimiento, se gobierna con el criterio de lo

una evidencia objetiva: los sentidos se contradicen, la plausible, sin pretensión de certeza dogmática,
vista se contradice a SÍ misma (por ejemplo: el cuello contentándose con la probabilidad. Pero quedaba en
de la paloma, ¿es gris o tornasolado?) y contradice al pie el problema: ¿Cómo se conoce la probabilidad?
tacto (el remo en el agua, ¿se halla quebrado o está l Esta crítica abre el camino a la teología negativa de los

entero?), etc.; percepciones, alucinaciones, sueños se místicos, para los cuales la mente humana es capaz de
presentan todos con igual fuerza; la razón está guiada concebir los atributos divinos (infinitos) no positivamente,
por las representaciones y sufre sino Sólo por vía de negación de los atributos limitados

76 entre los cuales el conocimiento humano se halla encerrado.


77
CARNEADES intenta la «respuesta con su teoría de radical, combate a los neo-académicos no menos que
los grados de la credibilidad o verosimilitud: 1) re- a los eclécticos. En efecto, con los escépticos

presentación persuasiva; 2) y al mismo tiempo no posteriores ——ENESÍDEMO (siglo I), AGRIPA y SEXTO
contradicha; 3) y examinada en todas sus partes. El EMPÍRICO (siglos 11 y 111 d. desaparece la afir-

primer grado (representación aislada) es un criterio mación de un criterio de verosimilitud; pero no se lo

subjetivo (que aparece verdadera) sin pretensión de sustituye por una negación (que sería también
objetividad (que sea verdadera); pero en la proposición dogmática), sino más bien por la sus-
concatenación de la representación particular con do pensión de todo juicio.
todo el sistema de las otras, y en la exigencia que
Le corresponde al
ninguna la contradiga, su insuficiencia se corrige, y Relatividad del
en el tercer grado su validez se acrecienta, después, conocimiento e
escepticismo demostrar que
ningún juicio (de verdad o de
con la verificación Cuidadosa y precisa. imposibilidad de
He aquí, pues, el criterio para la acción (práctico) demostración. verosimilitud) es fundado, y a
ello se dirigen los motivos oO
que también tiene valor para el conocimiento
modos (tropos) de la.
(teórico); y está en el superar el aislamiento de las
suspensión, enunciados por ENESÍDEMO y AGRIPA. El
experiencias particulares dentro del sistema total,
coherente y bien verificado, de toda la experiencia, primero, en sus diez tropos, clasifica las causas de la
relatividad en todos los conocimientos!; el segundo,
Epicuro lo había entrevisto cuando exigía la
los resume en dos clases (discordancia entre
expectación de la confirmación, y después los
estoicos aceptaban, como complemento de su re- individuos en la manera de vivir o de pensar, y

presentación comprensiva, el añadido "que nada relatividad del objeto percibido a los otros objetos y

tiene en contra de ella"; pero ellos querían pasar del al sujeto que percibe), y le agrega después los tres

modos contra las demostraciones, las cuales o deben


empirismo al dogmatismo, mientras que CAR-
volver al infinito de la prueba admitida a la prueba
NÉADES. más coherente, no quería rebasar las barre-
de ella, o postular una arbitraria hipótesis inicial, o
ras del fenomenismo. Antes bien, las interpretacio-

internarse en el círculo (dialelo) con suponer —ya


nes Más recientes del punto de vista de ARCESILAO y

CARNÉADES tratan de demostrar que ellos no qui- para la confirmación de la prueba— aquello que ella
debía demostrar.
sieron afirmar como propio el criterio de lo plausi-.

ble o de lo persuasiyo, sino Únicamente evidenciar l Esas diez causas son: 1) diferencia entre los animales;

que el mismo pretendido criterio de verdad de los 2) diferencia entre los hombres; 3) diversidad entre las
estoicos se reduce a un criterio de verosimilitud o sensaciones; 4) variedad de las circunstancias y
probabilidad, y que el propio sabio estoico no puede disposiciones subjetivas; 5) variedad de posiciones, dis-
tancias y lugares; 6) variada mezcla con circunstancias
superar esta posición relativista.
concomitantes: 7) cambio de cantidades y composiciones; 8)
Los escépticos Por otra parte, la verosimilitud es
relatividad de las cosas; 9) diferencia entre impresiones
posteriores contra todavía referencia a una verdad
habituales y raras; 10) diversidad de educación, costumbres,
la verosimilitud. objetiva, y por ello, dos siglos
leyes, creencias y opiniones humanas.
más tarde, el escepticismo,

resurgiendo en forma más


78
El dilema de Sexto SEXTO EMPÍRICO resume todos Los dogmáticos hablan de de-
.

Las demostracio-
Empírico. estos modos en un dilema: toda
nes, el silogismo, la mostraciones. Pero en el ra-

cosa debe ser comprendida por sÍ


Emiva. zonamiento, las premisas son

misma o basada en otra; pero por SÍ misma no es relativas a la conclusión, y los

posible, faltando un criterio que no sea relativos se comprenden conjuntamente: por eso,

controvertido; tampoco sobre la base de otra, porque también ya es evidente la conclusión, y entonces no

por esta otra el dilema se renovaría, y así hasta el hay necesidad de inferirla de las premisas; O es
infinito. Ni la controversia sobre el criterio de obscura, y entonces la evidencia falta también a las
verdad puede ser resuelta, porque para ello sería premisas relativas.
necesario un criterio reconocido, y viceversa, no Observad la forma típica del razonamiento: el

puede postérselo sin tener resuelta ya la silogismo. Vosotros decís: todo hombre es animal,
controversia. Pero con esto, SEXTO no quiere probar Sócrates es hombre, luego es animal; pero, si no

en contra de los dogmáticos Que el criterio de verdad sabéis ya que Sócrates es animal, ¿cómo podéis

no exista: sino, Únicamente, que nosotros debemos decir: todo hombre es animal? Entonces hay un

suspender el juicio en mérito, circulo vicioso.

Pretendéis dar la explicación de los hechos por


El pasaje a la esfera Toda la Crítica escéptica pretende
medio de la causa. Pero, ¿acaso se puede compren-
objetiva: los signos. valer solamente en la esfera de
der la causa como tal sin haber comprendido el
nuestro conocimiento, y nunca en
efecto como efecto suyo? ¿Y puede la causa como
la esfera de la realidad objetiva:
tal existir antes de que sea causa, es decir, antes que
pues esto Más bien constituye, el arbitrio reprochado
exista su efecto? Siendo conceptos relativos, no se
a los estoicos y €picúreos. Éstos querían realizar

comprenden el uno sin el otro; por eso, el uno no


semejante pasaje valiéndose de los fenómenos como
de signos indicativos o reveladores de la realidad en puede ser explicación del otro más que el segundo
sí. Ahora bien, objeta SEXTO, nosotros admitimos los no puede ser explicación del primero.

signos rememorativos (el humo signo del fuego, la LE FR Pero la intención de esta Crítica,
cicatriz signo de la herida), o sea el fenómeno que acción: 14 Cual ataca igualmente todos

nos hace recordar otro, permaneciendo siempre en


pirismo sistemático. los conceptos que pretenden
los límites de la experiencia; pero no podemos referirse a una realidad objetiva,

admitir los signos indicativos, o sea, el pasaje de los no es la de alcanzar la negación

fenómenos a la oculta cosa en SÍ. Es contradictorio de semejante realidad (lo que significaría una

conclusión dogmática), sino sólo la suspensión de


pensar que los signos puedan, a un tiempo, ser
relativos a un significado objetivo (es decir, nuestros juicios.

Y queda, por lo tanto, para la práctica de la vida,


comprendidos en relación Únicamente a él y
de él (esto es, comprendido sin y antes la regla que Sexto, médico, encuentra en la escuela

e $b. . metódica de medicina: obedeter a los fenómenos y

tomar de ellos la norma de lo que parece benefi-


80

81
¡E
ciar. El criterio para la+vida (como ya pensaba toica con PANECIO y POSIDONIO, la académica con

FILÓN y ANTÍOCO, la peripatética con algunos repre-


Protágoras) no es criterio de verdad, sino de utilidad,
sentantes menos Célebres): signo de un creciente
y el método empírico lo ofrece con la coordinación
sistemática de toda la experiencia, que pretende predominio del interés por los problemas prácticos
valer, Sí, para las experiencias futuras, pero sin (que exigen un acuerdo entre los hombres), sobre el
interés por los grandes problemas teóricos, que Mas
pretender, como en CARNÉADES, a la verosimilitud,
es decir, a la semejanza con una verdad objetiva,
dividen los pareceres.

sobre la cual el escepticismo radical suspende Ya los neovacadémicos, al sustituir a la exigencia

completamente el juicio. de la verdad objetiva la necesidad de la credibilidad

Con esta concepción del conocimiento (que hoy se a los fines de la experiencia y de la acción, habian

llamaría pragmatista) la tendencia práctica —que trasplantado el problema del conocimiento del
caracteriza a la filosofía postaristotélica— invade campo teórico al práctico: ahora bien, las distintas
también el terreno teórico. Para los epicúreos y los escuelas en la fase ecléctica tienden todas a

estoicos, el conocimiento interesa, SÍ, únicamente a contentarse con la verosimilitud, sobre la cual es

los fines de la vida moral, pero quiere poseer en sí más fácil lograr el consenso, que sobre la verdad

mismo un carácter de correspondencia a la realidad absoluta.

objetiva (verdad); para los €scépticos, en cambio, su Pero este consenso no Sólo
validez no se dirige a la inalcanzable realidad en sí, El consenso Uni- viene a represntar el fin buscado,

sino Únicamente a la experiencia y a la vida humana. versal como eri ¿ino también un signo práctico de

El valor teórico es sustituido completamente por el terio. la intrínseca plausibilidad de las

valor práctico y humanista.


doctrinas: o sea se convierte en criterio y prueba de

5. El eclecticismo. su verdad. Esto sucede en el eclecticismo cuando Él

ya no se limita a representar una tendencia insinuada

Dela nueva Aca- 22 siglos antes de prepararse, en otras escuelas, sino que se convierte en sistema

demia al eclecti- COn Engsídemo, a los más radicales propio: lo que es un producto del espiritu romano,
cismo. desarrollos, el escepticismo había
preocupado en encontrar en la filosofía el ubi con-
ejercido, con los neoacadémicos, sistam para la actividad moral, Jurídica y política, o
su acción corrosiva sobre el rígido dogmatismo de
sea, un criterio no sujeto a disputas de escuela, sino
casi todas las otras escuelas, debilitando su
capaz de sostener sin contrastes un complejo de
confianza en la absolutez de los respectivos criterios
creencias válido para la vida.
de verdad, e impulsándolas hacia un espíritu de
De esta filosofía de la conciencia
conciliación y de compromiso, en busca de un
Cicerón: lo pro- común es típico representante M.
terreno común de consenso. ÁsÍ todas las escuelas,
bable y lo cierto. T, CICERÓN (106 - 43 a. La
con excepción de la epicurea, se inclinan hacia el
Filosofía, para él, tiene
eclecticismo (la es-

83
82
dos problemas capitales:* criterio de la verdad y prácticas y religiosas, pues, que tienen su raíz más

en el sujeto que en cl objeto, o sea derivan su cer-


sumo bien; pero él, antes que lo verdadero, busca,
más bien, con los académicos, lo probable y lo teza, más que de razones objetivas, de la adhesión de

verosímil; y lo busca discutiendo los argumentos de la conciencia Común: "máximo argumento” para

las distintas escuelas sin vincularse con ninguna, y


Cicerón, porque es "tácito juicio de la misma natu-
raleza".
reivindicando, en cambio, por encima de todas, el
valor del sentido común y la importancia del con-
Preludio a la fe el sentido común de los
senso universal. Por medio de éstos lo probable se le

religiosa. eclécticos se diferencia de las


transmuta en cierto, sobre el terreno de los pro-
notitiae communes de los estoicos.
blemas morales y religiosos.
Las cuales son conocimientos y, como todos los

conocimientos verdaderos para los estoicos, nacen


Las creencias de la Y le esta manera los aspectos
conciencia común. esenciales de la doctrina ecléctica de impresiones objetivas de la experiencia sensible:

su Característica es la de ser comunes a todos los


representan para Cicerón
creencias firmes y decididas, en hombres por la comunidad de naturaleza y de

cuanto creencias de la conciencia común. La cual condiciones de vida que existen entre ellos. Pero el
oA
contenido del sentido común para los eclécticos no
puede aspirar también a elevar sus convicciones
sólo es innato, y no adquirido por la experiencia,
prácticas, referentes a lo honesto (virtud) y la
sino que además está constituido no tanto por
obligación (officium), a la altura de las
conocimientos como por convicciones o creencias,
concepciones estoicas de una virtud, que es satis-
facción suficiente a Sí misma y conformidad a una surgidas del interior de la conciencia humana, como
sus exigencias o tendencias espontáneas. Un saber
racional ley de naturaleza, que prescribe obedecer a
innato vuelve a oponerse al empirismo epicúreo,
la naturaleza propia en armonía con la naturaleza
estoico o escéptico: pero es saber y certeza Más de fe
universal, pero exige después encuadrar estas
que de razón, especialmente por lo que se refiere a la
normas éticas en creencias, que en el consenso y en
existencia de Dios y la inmortalidad del alma,
A la necesidad espiritual común encuentran su más
comprobadas por una común necesidad espiritual y
fuerte prueba.
por la universal preocupación de la ultratumba.
La existencia de Dios y su providencia, testimo-
Así el eclecticismo, filosofía del sentido común, y
niadas por la conciencia natural de los hombres y
por eso revelación de las exigencias difusas en la
por la finalidad que aparece en la naturaleza; la
conciencia común, señala el pasaje a la edad si-
esencia espiritual y divina del alma y su inmorta-
guiente, anticipándose no solamente a su sincretis-
lidad, documentada por la preocupación, que en
mo, sino también a su orientación religiosa por la
todos es vivísima, de lo que nos espera después de
cual será dominada.
la muerte, y la libertad de la voluntad humana, ne-

cesaria a la exigencia de la responsabilidad de las


85
acciones que el hombre realiza: todas las creencias

84
vL EL PREDOMINIO DEL” PROBLEMA RELIGIOSO. dad de renovar con multiplicado fervor la lucha

ya por Epicuro.

Precedentes del En QUé medida la preocupación


La salvación del Sin duda, la preocupación an-
misticismo. Jel MÁS allá fuese ya viva en la
alma, y los estoicos siosa del destino del alma, tiene
conciencia griega y se hallase
romanos. una parte central en el fe-

preparada para desembocar en el misticismo, lo nómeno de la propagación de la


había probado, entre los siglos VI y IV a. C., la
sea de sobrenatural, que, desde el siglo l a. C. en
marea del orfismo, y su potente influjo sobre la
adelante, se hace cada vez' más intensa en los
filosofía con Heráclito, Empédocles y, sobre todo
espiritus: también en la filosofía la exigencia de la
los pitagóricos y Platón, para el cual la filosofía no
salvación del alma (soteria) viene a substituir la
era sino preparación y meditación constante de la
búsqueda de la serenidad, y esto puede verse de
muerte.
manera característica en el estoicismo romano de los
Al dominante y obsesionante problema de la sal-
siglos 1 y U d. C., con SÉNECA (4-65), EPICTETO (t
vocación del alma se habían sustraído, después de - 125) y MARCO AURELIO (121 - 180), que modifican

Platón los filósofos, o excluyendo la supervivencia


profundamente el espíritu del sistema estoico,
del alma individual (Aristóteles, Epicuro, estoicos),
substituyendo la unidad por la antítesis entre cuerpo
o renunciando a todo problema que rebasara la ex-
y alma, entre mundo y Dios: como para Platón ya,
periencia fenoménica (esCépticos), pero no por ello también para Séneca el alma encuentra en el cuerpo
desaparecía de la edad helenística el culto místico tinieblas y cárcel, y sólo con la muerte de este nace a
Órfiro-pitagórico (que nos resulta documentado por la eternidad y luz divinas. La vida vuelve así a ser,
fragmentos de los poetas de la comedia llamada como en Platón, toda una preparación para la

media). más bien demostraba su creciente fuerza de muerte: cada hora (dice Marco Aurelio) tiene que ser
difusión, propagando sus intuiciones a comunidades
vivida como si fuese la Última; y el hombre debe
religiosas de otros pueblos (como en Palestina, estar siempre, mas que resignado, dispuesto y alegre
desde el siglo UI en adelante, entre los esenios); ni
a la voluntad de Dios, bendiciéndolo cuando quita,

se aquietaban las exigencias y creencias de la


tanto como cuando otorga. En Séneca especialmente,
conciencia cómún, testimoniadas por el eclec-
trasplantado el fin del hombre de la vida presente a
ticismo, que justamente en la vivísima preocupación la futura, la filosofía se convierte en doctrina de
universal del más allá encontraba el argumento redención del alma, y por ello, y por la charitas
máximo para afirmar la inmortalidad del alma.
generis humani que le es inspirada por el constante
Y la aparición del neopitagorismo en Roma, en la
pensamiento de la muerte, por la comunidad del
edad misma de Cicerón, con su amigo NIGIDIO
pecado y por el parentesco que nos liga a todos,
FÍGULO, y su acción sobre las corrientes estoicas y Séneca se halla tan próximo al naciente cristianismo,

afines, demuestran cuán viva era ya en el siglo l a. como para poder ser llamado después por uno de los

C. también en el mundo occidental la inquietud Padres de la Iglesia Seneca saepe noster.

religiosa, contra la cual Lucrecio sentía la necesi- 87

86
Las todavía que surja de su seno el cristianismo, con
religiones Pero el carácter religioso, que en
orientales y el el pensamiento occidental se su irreprimible impulso de propagación.

misticismo alejan- hace evidente a partir del siglo 1

drino. d. C., ya se había afirmado en el Sincretismo: auto- El encuentro entre estas distintas
ridad y revelación. religiones ofrece un doble
siglo anterior en los centros
orientales de la cultura helenística, del más aspecto: de choque y de lucha, y
de asimilación y compenetración
importante de los cuales, el período final de la
filosofía antigua toma el nombre de alejandrino. En recíproca. Más que cualquier otra religión,
Alejandría, centro Máximo de intercambio no manifiesta una tendencia a la conciliación y fusión

solamente comercial, sino también espiritual, (sincretismo) el paganismo, no sólo sobre el


confluyen todas las corrientes provenientes de los terreno de la elaboración doctrinaria, sino también

múltiples pueblos, que la conquista de Alejandro en el de los ritos y de los cultos: él acoge en su

antes y después la romana han recogido en un mismo Panteón a las divinidades egipcias y persas y todo

imperio. El Oriente irrumpe con su misticismo, que el innumerable ejército de las demonios y de las
encuentra a la conciencia helenística predispuesta, sd emanaciones, que había creado el misticismo
inclinada ya por la Crítica esCéptica a desconfiar de
oriental. En cambio, judaísmo y cristianismo,
la razón y de su capacidad de dar un válido criterio
firmes en la defensa rígida de su son
de verdad, y al mismo tiempo sedienta de una
intransigentes en el terreno del culto, pero en el
certeza, que ya el eclecticismo le ha enseñado a
especulativo, los filósofos hebreos, dedicados a la
buscar en las creencias comunes, bajo el aguijón de
elaboración de un doctrina teológica, y los Padres
las nunca apagadas preocupaciones de ultratumba.
cristianos, puestos a la tarea de la formación de
El pasaje de la razón a la fe, del intelectualismo al
una nueva doctrina, se hallan abiertos al
misticismo, de la filosofía a la teología, ya está
sincretismo, y, del contacto con problemas y
preparado; y tanto más rápidamente se realiza por
conceptos elaborados por la filosofía griega y las
eso en el terreno de la filosofía, porque la mayoría y
teologías Orientales, extraen elementos y estímulos
los más grandes filósofos de este período son

orientales por nacimiento, y la filosofía encuentra para la propia construcción”. Sin embargo hebreos

difundida a su alrededor, en todo el mundo pagano, y cristianos, como se observa en FILON y en

JUSTINO, en el acto mismo de asimilarse las


una atmósfera ardiente de religiosidad, encendida

concepciones de los filósofos paganos, no quieren


por las llamaradas del misticismo que las religiones
reconocer una deuda, sino reivindicar un crédito
y los ritos orientales traen consigo: la astrología, la
hacia la filosofía griega, declarando que ella ha
magía, la demonología y teurgia, el culto egipcio de
Isis y de Osiris, el persa de Mitra, y, en fin, el 1 Allí donde el sincretismo invade también el terreno de los

monoteísmo hebreo, ya agitado por esperanzas principios esenciales, como en la herejla gnóstico, que se
desarrolla a lo largo de los tres primeros siglos de la era
apocalípticas y mesiánicas, además de las corrientes
ascéticas (esenios), antes cristiana, la iden cristiana corre el riesgo de ser arrollada por la
mística griega y la oriental. Este gnosticismo demuestra que no
88 han faltado tentativas de conciliación entre paganismo y

cristianismo, a pesar de que se suele hablar de encastillamiento


en una recíproca intransigencia. 70
al fin frente a él como sostenedores de una religión
abrevado su inspiraciónten las Sagradas Escrituras,
ahora ya deshecha, pero sobreviviendo con buena
en Moisés, Salomón, en los profetas; y con estas
parte de sus doctrinas filosóficas en el mismo pen-
aserciones ejercen su influencia sobre los mismos
samiento cristiano, a través de los PADRES de la
filósofos paganos que, como NUMENIO, consienten
Iglesia y de BOECIO".
en ver en Platón un Moisés aticizado.
Judeo - Alejandri- El judaismo alcanza las más altas
Buena parte del trabajo de elaboración doctrinal
nos: Filón. vetas de su especulación

de las nuevas teologías se realiza bajo la forma de


filosófica con FILÓN (30 a. C. -50
comentario explicativo de antiguos filósofos y de
d. llamado el Platón hebreo. Su filosofía es una
interpretación alegórica de las viejos mitos por los
teología, y la revelación constituye en ella un
paganos, de las Sagradas Escrituras por parte de los
momento esencial. Con Filón vuelven los motivos
hebreos y de los cristianos; sin embargo, el
del escepticismo a demostrar que el conocimiento
intérprete transfigura las fuentes, incluyendo en ellas
humano, sensible o racional, es incapaz de alcanzar
un pensamiento enteramente nuevo, que responde a

lo verdadero. La verdad suprema, Dios, es para él


problemas y exigencias de su propio tiempo. Pero le
más trascendente que para Platón: es concebible al
conviene conferir autoridad a las nuevas doctrinas
hombre en su existencia, no en su esencia. Aquello
consagrándolas con un nombre venerado, que pueda
acreditarlas como revelaciones divinas hechas a que el hombre sabe de Dios es revelación, que ha
sido conservada en las Escrituras, donde con la
profetas y santos u hombres divinos, como Pitágoras
o Platón para los paganos. Moisés para los hebreos,
interpretación alegórica, Filón halla la fuente de la
sabiduría griega: así la teología, que se presenta
los Apóstoles para los cristianos, De aquí también el
como extraída de la Biblia, se compone con
pulular de los escritos apócrifos (de filósofos, de
doctrinas Platónicas, aristotélicas y estoicas, en las
profetas y evangelistas), que no responden a
cuales el fuerte sentido de personalidad, propio del
propósitos de falsificación, sino sólo de
judaísmo, introduce la tendencia a la personificación
consagración de las doctrinas expuestas bajo la
de las potencias divinas. Así el Dios Padre, con su
Égida de autoridades indiscutidas, consideradas
Bondad y su Poder, es unidad que deviene trinidad
instrumentos de la revelación divina.
(Aquél que es, Dios y el Señor); así su actividad
La primera aparición de las nuevas creadora deviene el
Las distintas co-
corrientes religiosas en la filosofía,
rrientes.
se produce con los JUDEO - debe olvidarse, por otra parte, que junto a todas

ALEJANDRINOS del siglo siglo Il a. éstas corrientes religiosas continúan desenvolviéndose,

C al I d. C.: siguen los NEOPITAGÓRICOS Y en los primeros siglos de la era cristiana, también es-

PLATÓNICOS PITAGORIZANTES, entre los siglos l a. C y cuelas contrarias, o por lo menos, en parte extrañas a la

el 1 d. C., y finalmente, Últimos defensores del religiosidad: la epicúrea, que en el siglo TI d. C. se nos

pensamiento y de la religión del politeísmo, los NEO- aparece viva y operante en el testimonio de DIÓGENES

PLATÓNICOS del siglo 1] al VI d. C. sostienen la ex- LAERCIO y en la inscripción de DIÓGENES DE ENOANDA;

la escéptica, que llega hasta el mismo siglo con SEXTO


trema lucha contra el CRISTIANISMO, sucumbiendo
EMPÍRICO, la cínica, que sobrevive hasta el siglo VI d. C.
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Hijo —Verbo o Log0s-— que, reuniendo los carac- camiento a Dios, en realidad, el retomo de la cria-

teres del Dios platónico, aristotélico y estoico, e tura a Dios sólo se obtiene por obra de Dios mismo:

idea de las ideas y modelo ideal del mundo; así ] : antes que un círculo de descenso y retorno, se tiene

ideas, que el Verbo tiene en SÍ, devienen potencias uno de doble descenso (creación y revelación), casi

que ministra o ángeles. Pero mientras esta serie de semicírculos que, derivándose ambos del principio

potencias personificadas, mediadoras entre Dios sumo, van a reunirse en la criatura.


el
mundo, valen para mantener la trascendencia. de
Dios, por otra parte, ésta tiene una tendencia Neo pitagóricos y
La unidad y continuidad del

disiparse, porque para Filón el Verbo es la activid d platónicos pitago-


círculo de salida y de retorno se
misma de Dios, que siendo intrínseca a su natu 1 2 obtienen solamente cuando el
rizantes.
no se detiene nunca y sólo con su conti idad
descenso, operado en la creación,
mantiene la subsistencia del mundo. Así el ce do
encuentra su integración en una vuelta del alma a

depende todo de Dios y vuelve todo él, incluida la Dios, que sea conquista que ella realiza y no gracia

misma ente por


que a veces Filón considera creada
Dios. Pero otras veces la defi
que
vuelve
recibe;
a Sí
pero
mismo,
a este círculo
uniendo
que
el
verdaderamente
término con el
Platón como resistencia
le in ler relación
principio, sólo llega el neoplatonismo, realizando
con Dios, no een
una elaboración ulterior, de la cual NEOPITAGÓRICOS

mediadoras inferiores.
y PLATÓNICOS PITAGORIZANTES Y constituyen una
fase preparatoria.
_ Hay, pues, una oscilación entre trascendencia e

p
mimenencia, y un problema, que nace del concepto
nico de la materia como causa del ma] (
Ellos preparan el complemento del concepto filo-

niano del descenso en la creación, afirmando el as-


eso inconciliable con la perfección divina) También
censo del alma a un estado áivino por virtud y
de aquí se deriva el concepto del cuerpo com
fuerza propias. Es un concepto de origen Órfico-

tumba del alma, la cual debe liberarse de él ara pitagórico, al cual los vuelve a conducir la reafirma-
aproximarse a Dios. Pero esta liberación, que debe ción de las oposiciones pitagóricas y platónicas,
ser también separación de la propia individualidad

repudio del orgullo en una humilde dedicación a ' El renacimiento del pitagorismo, iniciado en el siglo l a.

Dios, no es conquista del hombre, sino únicamente C., en Alejandría y Roma, tiene su representante más alto en
gracia de Dios. Sólo en virtud de tal gracia el hom- el siglo 1 d. C., en APOLONIO de Tiana, llamado el Cristo
bre puede penetrar en la realidad extratemporal
pagano; NICÓMACO de Gerasia, en el siglo ll, y el seudo
conseguir la visión de Dios: el esplendor de E] lle HERMES TRISMEGISTO en el siglo son los principales

a la mente como aparición que se ofrece, no continuadores. Afín al neopitagorismo es el platonismo

pitagorizante de PLUTARCO de Queronea (50-125), APULEYO


visión alcanzada por el alma misma, que más bien se de Madaura y NUMENIO de Apamea (flor. 160-180),
pierde y se anula en el arrobamiento del saludado éste como precursor por los neoplatónicos.
Así, por Más que Filón hable también del esfuerzo
93
y de la ascesis como condiciones del acer.

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el alma creada se vuelva directamente y sin
entre alma y cuerpo, Unidad (Dios) y Diada (materia) que
Bien y Mal, acentuadas por PLUTARCO hasta llegar a mediación al Bien y lo comprenda. La correspon-

afirmar, frente a Dios, no solamente una resistencia dencia perfecta entre el camino del descenso y el de

de la materia, sino una verdadera y propia potencia retorno no se determina sino con los

del mal. Establecidas tales antítesis surge NEOPLATÓNICOS,

naturalmente la exigencia de liberar el principio

bueno y divino de cualquier sujeción a su contrario; y El neoplatonismo y El neoplatonismo ' con PLOTINO y

semejante liberación aparece como una conquista que Plotino: la PROCLO lleva a cabo la elaboración

el alma realiza con su esfuerzo. trascendencia de final de esta especulación


Dios. religiosa: todo desciende de Dios
No del todo en Plutarco, para quien la comunión

con Dios, verdaderamente realizable para el alma por grados, todo vuelve a él por

sólo después que ella se ha separado del cuerpo, en grados; la unidad universal se establece en la
la vida presente está únicamente anticipada casi en continuidad del Círculo, que une el término con el

sueños por la filosofía. Pero APOLONIO de Tiana principio.


creía ya en cambio que el alma, purificándose por
El principio es Dios; pero Plotino acentúa su
medio de la ascesis y de la espiritualidad absoluta trascendencia y lo pone, incognoscible e inefable,

conseguía el estado divino, con la preciencia pro- por encima de todas las determinaciones que nos-
fética y la virtud Mágica y taumatúrgica. Y después otros rodamos concebir: el ser, la esencia, el per-

NUMENIO, precursor del neoplatonismo, elevándose samiento, la voluntad, etc. Nosotros podemos decir
a una Mas pura espiritualidad, afirma que el alma se lo que él no es, no lo que es; por eso debemos hablar

eleva a la comprensión del Dios supremo (el Bien) de él de acuerdo a lo que le es inferior, y al llamarlo.

por medio de una constante adhesión a él, que Uno, Bien, acto puro, etc., expresamos no ya a él
efectúa en el desprecio de todo aquello que es mismo en SÍ. sino la necesidad y la aspiración de las

sensible y en la meditación incesante de la Unidad rosas inferiores, que sin el apoyo de la Unidad, del

absoluta. La ciencia, don divino, es comunicada por Bien, del acto puro no podrían subsistir.
Dios por medio de la naturaleza divina concedida al
l Expresión suprema del sincretismo religioso, el neo-
alma: aquí se esboza ya el concepto neoplatónico de

que el alma, en cuanto deriva de Dios, tiene la platonismo se desarrolla en tres fases: 1) la alejandrina romana
(sielos cuyo representante principal es PLOTINO (204-
posibilidad de volver a él.
270), de quien su PORFIRIO recogió sus escritos, bajo
Pero el problema se halla todavía imperfecta- el título de Eneadas; 2) la siria (siglos IV-V). iniciada por
JÁMBLICO, a la cual pertenecen también JULIANO EL APÓSTATA €
mente elaborado, porque mientras Numenio, esta-
blecía la trascendencia absoluta del Dios supremo HIPATÍA de Alejandría; 3) la ateniense, cuyo representante más

importante es PROCLO 410-485), El edicto de Justiniano. del


(el Bien), recurre en el descenso a la mediación de
$29, cierra la escuela y dispersa a sus secuaces, pero ya BOECIO
un Dios segundo (creador) entre él y el tercer Dios
(después de SAN AGUSTÍN, del seudo DIONISIO AREOPAGITA,
(creado), en cambio en el proceso de ascensión hace etc.), había representado la absorción del neoplatonismo en el
pensamiento cristiano.
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En si, él Está más allá de toda determinación y lf- ligible y en contacto con la materia, que no es cor
mite: la infinitud, que para una parte notable del poreidad, sino absoluto no-ser, y como tal absoluto
mal.
pensamiento griego precedente había sido caracte-
Hstiea de imperfección, ahora, en la especulación
El intelecto, el El Intelecto es hijo y Verbo de
religiosa, se convierte en la nota distintiva de la
suma perfección.
alma, el mundo. lo Uno (Padre). El hijo es
imagen de su padre, porque
éste es inteligible puro, y el
ora emanación: escenso
Y sin embargo, de la misma
trascendencia de Dios se deriva
hijo es al mismo tiempo inteligible e intelecto, ser y
de los seres. Plotino, su función de
pensamiento, pensado y pensante, objeto y sujeto,
ente de todos como el Dios de Aristóteles. Pero en esta dualidad

efecto, sin que él tenga necesidad de poa e suya está contenida también una multiplicidad ma-

cambiar, de la plenitud de su ser se derrama o emana yor, la de todos los inteligibles, que, sin embargo,
una serie de otros seres en procesión descendente. están reducidos a unidad y compenetrados en Él. a
La emanación es el acto que deriva desde la esencia modo de luces, de las cuales cada una está en todas
de Dios, mientras que Dios permanece en SÍ en el
las otras y tiene todas las otras en Sí, unidad y tota-
acto de “su esencia; como el fuego ue lidad al mismo tiempo.
permaneciendo en sí fuego, difunde el calén su
Como unidad el Intelecto es imagen del Padre;

alrededor, o el sol que permaneciendo luz en sí como totalidad es ejemplar de la tercera hipóstasis
irradia de Sí fulgor en todas las direcciones. Todas
divina, el Alma del mundo, en la cual la totalidad,
las cosas se producen del ser de Dios, como de la aun sin dividirse en SÍ, se distribuye en la multipli-
raiz el tronco, las ramas, las hojas, los frutos; si
cidad. Ya que también el Alma del mundo, media-

faltase él, faltarían todas las. cosas. Por tanto, todo dora entre un grado más alto y uno más bajo, tiene
está en él y procede de él porque él permanece
dos caras, que en ella son la intelectiva y la sensi-
trascendente a todo.
tiva. Y con la parte inferior, vuelta al mundo cor-
Pero la procesión de los seres de él, es descenso póreo que procede de ella, le da vida, movimiento y

progresivo: tal como la luz se va debilitando y orden; presente toda ella en todas las partes, siempre

oscureciendo a cada paso que se aleja de su fuente una en SÍ misma, pero múltiple en sus efectos, que

de la misma manera el alejamiento del esplendor de son distintos y separados entrt SÍ.

la Unidad y simplicidad absoluta es degradación


Estos efectos se despliegan en el mundo

hacia las sombras de una creciente multiplicidad y que está poseído por el Alma y no la posee como
distinción. Este descenso de lo Uno tiene tres
cosa suya, y por ello, todas las cosas de las cuales se

grados: el /ntelecto, el Alma universal, el mundo compone el mundo derivan de la unidad del Alma
Los dos primeros forman con lo Uno la
su unidad viviente, la simpatía y la concordancia

Trinidad divina de las sustancias o Aipóstasis, el ter- universal. Pero al mismo tiempo están separadas
cero es el Último de los entes, fuera del mundo inte-
entre sí: y de la materia proviene la divi-

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S10n, la discordia, el mal, porque la materia es abso- absoluto, del Bien, que es luz de la belleza, y de lo
» luto mal y no-ser, tinieblas en las cuales es apagada
Uno, que es lo inteligible puro, hay un grado ulie-
toda luz que deriva de lo Uno, Último que se opone rior y supremo de la conversión: la unión con

a lo primero como naturaleza antitética a éste. Dios, la inmanencia del alma en El, que es unión

por presencia, unidad de vidente y Visio,


La conversión y el Así, en la negación absoluta
abandono, olvido y arrobamiento del alma en el
retorno a Dios. (materia) el descenso de los
éxtasis. Con este retorno absoluto en Dios se
seres encuentra su Último límite
cierra el círculo: ej término de la conversión

. y la procesión se detiene. Pero


coincide con el principio de la procesión.
de aqui comienza el retorno. Porque el mundo
El círculo en Pero la doctrina de este círculo

corpóreo es viviente, y el verdadero ser de lo vi- Proclo. de descenso y reiocrno, que


viente es el alma, la cual por su naturaleza tiende a
alcanza Más tarde su sistem.a-
la fuente y unidad superior de la cual deriva y tiene
tización completa en PROCLO. viene a revelar su
su vida e interioridad esenciales.

insuficiencia frente a las exigencias de la


Si en los seres individuales el alma pierde la con- conciencia religiosa.
ciencia de la unidad universal y cae en el pecado del
Proclo delinea la dialéctica de todo el proceso
orgullo de su individualidad, se convierte en del desarrollo en su doctrina de la tríada: perma-
prisionera de la materia -(que precisamente es ne- nencia del ser en Sí, su salida de Sí mismo en la
gación de la unidad), y así ella en el hombre se
condena a la serie de las trasmigraciones en los
progresión, su retomo a Si mismo en la
conversión. Por su perfección y superabundancia
cuerpos. Es su pena; pero es EXpiación del pecado " y
de poder, el ser, permaneciendo en si inmutable.
purificación: el alma, reconocida la vanidad de la
vida terrena (sombra y apariencia inconsistente), engendra un producto que le es semejante (es
decir, al mismo tiempo idéntico y diverso), que
vuelve a entrar en SÍ misma y siente la exigencia
íntima de su naturaleza divina. Y he aquí el pasaje permanece y procede al mismo tiempo, pero
del pecado a la virtud, la cual es purificación en procediendo aspira al bien y por ello retoma a su
causa. Y cada retomo se realiza a través de las
cuanto es liberación de la espiritualidad de cualquier
sujeción al cuerpo; iniciación, pues, de la conversión mismas causas por las cuales se ha cumplido la

hacía Dios y preparación de esa elevación que se procesión: los dos caminos se corresponden
realiza por tres (O caminos ascendentes: exactamente, en perfecto Circulo que el

contemplación de la armonía (música), de la belleza término con el principio.

espiritual (amor), de la verdad inteligigle (filoso!Ta),


El defecto del. Solamente que la progresión es
Pero a pesar de que cada una de estas tres vías
neoplatonismo y la un descenso, una degradación
conduce respectivamente a la intuición de lo bello
victoria del que el retomo debe anular
cristianismo. después: todo el circulo tiende
98
únicamente a la anulación de si mismo, porque la

perfección, el valor se halla sólo en el punto de


9
a partida y en el de llegada, es decir, en la causa personalidad individual del hombre y de su voluntad
libre como causa responsable del mal y del bien, del
primera. Y entonces, ¿para qué todo el camino?
La conciencia religiosa, que quería venerar la
pecado y de la redención (alejamiento de Dios y
retorno a fe en la bondad de Dios, padre de las
causa primera, sentía la necesidad de valorarla como

criaturas, ayuda a la salvación del alma, a cuya


causa, es decir, de reconocer su voluntad operante y
redención salía él al encuentro con la encarnación y
el valor de su obra; por eso no se podía satisfacer en
el sacrificio de su Hijo y Verbo. La
el concepto de la emanación, en el cual la causa no
neoplatónica tenía entonces una inferioridad
es operante y la obra, no deseada por ella, se realiza

esencial frente a las exigencias Más profundas de la


solamente para tender a la anulación de sí misma. Y
conciencia religiosa de aquella edad, cuya conquista
la conciencia religiosa de aquella edad, buscaba no

menos fuertemente una relación personal entre el


quería disputar al cristianismo: por eso estaba
determinada su suerte, y la conclusión de la batalla,
hombre y Dios, o sea sentía la necesidad de

encontrar en Dios al padre que por bondad y amor que sostiene durante cuatro siglos, debía significar

creó los hombres, y por bondad y amor les otorga su derrota.

asistencia y protección, esto es, el padre no en el

sentido abstracto del emanatismo, sino en el sentido

concreto de la personalidad, consciente no sólo de sí

mismo, sino también de las criaturas y de sus


debilidades, sufrimientos y aspiraciones; el padre a
cuya protección pudiese por eso confiarse el

hombre, como a una promesa de salvación y refugio


eterno de su alma, que quiere conservarse en su

inmortalidad personal, y no ser reabsorbida en el


alma universal.

Por ello la conciencia religiosa de entonces no po-


día satisfacerse por la doctrina de la emanación,

sino que se hallaba inclinada a volverse hacia el

concepto de creación, entendido como acto de vo-


luntad y de bondad de Dios, es decir, realización y

cumplimiento de su perfección. Y ello llevaba en el


cristianismo a consecuencias de gran importancia:
justificación de la existencia del mundo, en el cual
la materia, siendo creada por Dios, no podía, por sí
101
misma, ser principio de mal, sino que se convertía
en bien o mal según el empleo que de ella hacía el

hombre; reconocimiento de la

100
TABLA CRONOLÓGICA
Taranto, pitagórico (floreció 400-365) ; Euclides de Me-
gara (floreció en, 399; Fedón de Elis; Jenofonte (444-

Advertencia, Gran parte de las fechas 354), Platón (427-347).


aproximativas, siendo ed las son inciertas y

fuentes antiguas poco pr


las indicaciones ofrecidas por las SIGLO IV: Espeusipo (escolarca de la Academia, 347- 399);

ecisas y a menudo contradictorias. Diógenes de Sinope (+ 323) y Cratés de Tebas, su


discípulo; Aristóteles (384-322); Jenócrates de Calcedonia
SIGLO X a. C.: Homero.
(escolarca de la Academia, 339-314), Heráclides de Ponto
SIGLO VIII: Hesíodo e iniciación el
de las religiones de los (escuela en Heraclea, en el 339), Eudoxio de Crudos y
Filipo de Oponte, platónicos; 4res, Antipatro y Aristipo el
SIGLO VII: iniciación de la difusión del Orfismo

e
joven, cirenaicos; Eubúlides y Diodoro Cronos (+ 307,
SIGLO VI: los Siete sabios y los poetas gnómicos. Tales de megáricos).

Mileto (640?-546); Anaximandro de Mileto (610-546); DESDE EL SIGLO IVY AL 111: Estilpón de Megara (370-290), y

Menedemos de Eretria (352-278), Teofrasio (escolarca, 322-


E
de Mileto (585-528); Pitágoras da Samos
enófanes de Colofón

286); Eudemo de Rodas; megáricos; 4ristójenos de Taranto


ximadamente). (380-484, y Dicearco de Mesina, aristotélicos; Teodoro el ateo,
ENTRE EL SIGLO VI Y EL V: Primeros pitagóricos : Hegesias y Anicéridas, cirenaicos (fir. en 300-280);

Epicarmo de Cos (550-460); de es: Alexinos, meBárico; Polemón (escolarca, 314-270?) y

Parménides de Elea, nacido en ¿540?, (floreció en Crantor de Soles, platónicos; Pirrón de Elis (365-275);

Heráclito de Efeso Estratón de Lampsaco (escolarca, 286-269); Cratés

SIGLO V: Zenón de Elea (nació en el 500, aproximadamente; (escolarca, desde el 270), académico; Cratés de Tebas,
cínico; Epicuro (341-270) y Metrodoro; Zenón de Citium
Empédocles de Agrigento (490-430 aproximadamente.
(334-262); Timón de Filonte (320-240, aproximadamente);
Hiípaso de Metaponto(floreció en 450); Melisos de Samos
Arcesilao de Pitane (315-241). SIGLO Ill: Cleanto (3407-
(floreció en 441); Anaxágoras de Clazomenes (500-428);
233); Crisipo de Soles (280-207); Menedemo y Menipo,
Hipón, Ideo, Diógenes de Apolonia (floreció en 430).
últimos jónicos; Filolao y Lísis, pitagóricos (emigrados a cínico-estoicos; Zenón de Tarsos, estoico.
DESDE EL SIGLO II] AL 11: Cristolao, peripatético; Carneades
Tebas 440-430); Leucipo de Mileto (floreció en 420);
(214-129) y Diógenes de Seleucia, babilonio estoico,
Protágoras de Abdera (480-410); Pródicos de Ceos
(floreció en 430); Hipias de Elis, Cratilo, heracliteano; embajadores a Roma, en 155. SIGLO Il: Clitómaco de

Sócrates (470-399). Cartago (187-110), sucesor de Carnéades; Antípatro de


Tarsos (escolarca, 150-129), estoico; Aristóbulo, hebrero de
ENTRE los SIGLOS V Y IV: Gorgias de Leontium (¿484-
Alejandría (floreció aproximadamente en el 150); Boeto de
3757); Polo, Alcidamanto y Critias, sus discípulos; 4»- Sidón (+ 119) y Panecio de Rodas (180-110), estoicos
ti.fón. Cálicles Trasímaco, Eutidemo y Dionisodoro,
eclécticos. DESDE EL SIGLO II AL 1: Filón de Larisa (en Roma,
sofistas; Demócrito de Abdera (460-370, aproximada-
88-80) y Antíoco de Ascalona (floreció 79-69), académico
mente); Antístenes de Atenas (444-370, aproximada- ecléctico; Posidonio ' de Apamea (130-50,
mente) ; Simias y Cebes, pitagóricos-socráticos. Aristipo
aproximadamente), estoico ecléctico; Andrónico de Rodas
de Cirene (435-360, aproximadamente); Arquitas de
(escolarca, 70-50), aristotélico.
SIGLO l a. C.: M. Tulio Cicerón (106-43); Filodemo, epi-
103
cúreo (floreció en el 60) y T. Lucrecio Caro (98-55); Q.

Sestio, padre (fundación de su escuela, 40 a. Nigidio


Fígulo, neopitagórico (+ 45 a. DESDE EL SIGLO I a. C.
HASTA EL SIGLO 1 d. Enesidemo de Cnosos y Agripa

(fechas inciertas); Filón, hebreo (30 a. C.-50 d. C.,


aproximadamente).

104
SIGLO Td. C.: Le Anneo Séneca (4-65); Demetrio, cínico

(floreció en 40-71); Musonio Rufo (fMorcció en 65-80),


estoico; Moderato de Gades y Apolonio de Tiana (flo-
reció en 40-97), neopitagórico.

DESDE EL SIGLO 1 d. C.: Epícteto (expulsado de Roma

en 94, + 125); Plutarco de Queronea (48-125).

SIGLO Il d. C.: Demonato, cínico ( + 180); Peregrino,

cínico (quemado en 165); M. Aurelio Antonino (121-

180); Nicómaco de Gerasia (floreció en 150); Teón de


Esmirna y Apuleyo de Madaura (nacido en 130);

Numenio de Apamea (floreció en 160-180); Luciano de

Samosata y Claudio Galeno (131-201).

DESDE EL SIGLO IJ AL UI: Alejandro de Afrodisia (floreció

en 200); Sexto Empírico (floreció en 180-210).

SIGLO Il: Seudo Hermes Trismegisto; Amonio Saca (flo-

reció en 200-242); Plotino (205-270); Porfirio (233-

301).
SIGLO IV: Jámblico (floreció en 310-330); Edesio (su

sucesor, floreció 330-360); Temistio (317-388); Juliano

el Apóstata (emperador, 361-363).

DESDE EL SIGLO IV AL V: Hipatia de Alejandría (370-415);

Plutarco de Nestorio (+ 431).

SIGLO V: Siriano (escolarca, desde 431); Proclo (410-485).

DESDE EL SIGLO V AL VI: Amonio Ermia (floreció en 500)

y MARINO, discípulos de Proclo; A. M. Severino Boecio

(480-525); Damascio (escolarca. en 520-529); Juan Fili-


pono (floreció en 530); Simplicio (con Damascio en
Persia, 532).

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