Mondolfo - Breve Historia Del Pensamiento Antiguo
Mondolfo - Breve Historia Del Pensamiento Antiguo
Rodolfo Mondolfo
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RODOLFO MONDOLFO
Argentina,
Córdoba y
ocupando
en la de
cátedras
Tucumán,
en la
siendo
Universidad
nombrado
de
en
PENSAMIENTO
esta Última director del Instituto de Filosofía. La obra
EDITORIAL LOSADA, S. A.
BUENOS AIRES
O Editorial Losada, S. A.
la cubierta
SILVIO BALDESSARI
PRINTED IN ARGENTINA
IMPRESO EN ARGENTINA
El destino del hombre y el problema moral en el El descenso del mundo celeste al sublunar Cp. 45). La
mito (p. 15). La antítesis de alma y cuerpo, sen- escala ascendente de la vida y del alma (p. 46). El
sibilidad e intelecto (p. 17). Del naturalismo al intelecto agente (p. 47). La actividad práctica y el fin del
humanismo: Los Sofistas (p. 17). Relativismo y hombre (p. 48). Las virtudes (p. 49). La sociedad civil y el
fonte, Pródicos (p. 19). Sócrates: la ignorancia y el 50). Persistencia del dualismo platónico y necesidad de
examen (p. 20). Refutación y mayéutica (p. 20). superarlo (p. 51).
Ciencia de los conceptos y virtud (p. 21). Virtud y
CAP. V. EL PROBLEMA ÉTICO EN LAS ESCUELAS POST-
felicidad. Las leyes (p. 21). El alma y Dios (p. 22).
ARISTOTÉLICAS:
IDEALISMO ns 23
La exigencia del bien en los Socráticos (p.52).
29). La creación del mundo: Dios y la materia (p. Teoría del conocimiento (canónica) (p. Las
29). El hombre: el alma inmortal, sus partes y su explicaciones naturalistas: ciertas y probables Cp.
destino (p. 31). El bien, el amor y la virtud (p. 32). 59). El atomismo (p. 60). Mecanismo y finalismo
Las cuatro virtudes cardinales (p. 32). La función (p. 61). Los dioses y la muerte (p. 62). Placer, dolor,
ética del Estado (p. 33). Las tres necesidades (p. 63). El placer espiritual (p. 63). La
virtud (p. 64). Del individualismo al universalismo
(p. 64).
3. El 65
4. ElescepticisMO 74
|
(p. 76). La vida y la acción: el criterio de la vero- las colonias griegas 1
|
civilizaciones de Egipto y de Asia, que ya habían
Sexto Empírico (p. 80). El pasaje a la esfera objetiva:
ejercido influencias sobre la civilización egea
los signos (p. 80). Las demostraciones, el silogismo, la
mítica divinizando las grandes polis (el Estado griego) en el universo. También la
uniones y generaciones; luchas y contrastes de amor de las cosas universal de las cosas es bus-
y de odio; jerarquías, gobiernos y leyes, etc. Así, al cado por los naturalistas en
dirigir su meditación al mundo de la la una realidad natural, que, por otra parte, no es
la orientación a la primera reflexión sobre la aparecer, cambiar y desaparecer de todas las cosas
Tal es la posición asumida por la realiza por el doble camino hacia arriba y hacia
La escuela jónica.
formación: por eso se ha hablado, a propósito de aceptadas por el pensamiento común y teorizadas
por los pitagóricos.
ellos, de hilozoísmo (concepción de materia vivien-
La escuela En efecto, frente al monismo de
te). Para TALES (6407-546), eco de los mitos orienta»
pitagórica. la escuela jónica, que busca en
les del caos acuoso originario, el principio es el
cular, de la cual ha emergido y es sostenida la tierra, fuente y explicación de todas las cosas, la ESCUELA
indeterminado cualitativamente y sin límites, como afirma un punto de vista dualista al constituir toda
el mítico caos y quizás como aquel agitado por realidad por medio de elementos opuestos, 4
torbellinos sin número, produciendo cada uno de contrarios se mantienen para los pitagóricos en su |
distinción mutua, pero son conciliados por la
ellos la formación de un mundo, por el movimiento
de rotación que en la masa rodante. separa y armonía, que es ley universal, objeto de una
veneración Mística, Todo el pitagorismo se
distribuye los contrarios (raro - denso, caliente -frio,
seco-húmedo), los unos hacia la periferia, los otros caracteriza por su misticismo religioso afín con el
hacia el centro del torbellino: esta separación orfismo, por lo que considera a la vida Corpórea
expiación de un pecado original, cree en la trans-
engendra la lucha e injusticia recíproca, cuyo castigo
se realiza por una ley inmanente de justicia
migración de las almas y considera el culto de la
la destrucción de los opuestos y el retorno perlóCico ciencia, contempladora de las cosas eternas y divi-
10 11
»
representa una exigencia de la razón; por la otra, una después se quieren reconocer los fenómenos y ex-
multiplicidad infinita de seres en proceso continuo plicarlos, parece necesario establecer, en lugar de un
de devenir, testimoniada por la experiencia sensible, solo principio, una multiplicidad originaria de
Pero estas dos realidades opuestas se comunican € elementos, que permanecen, sí (como los eleatas
identifican mutuamente, ya que para los Jónicos la exigían para el ser), cada uno inmutable y sustraído
sustancia eterna es principio, esencia y fin de las al nacer y al perecer, pero que en las relaciones y
esencia y ley permanente de todas las cosas. Contra de la mitad del siglo v a, C., la segunda fase de la
esta concepción, donde la realidad del ser debe especulación cosmológica, pluralista antes que
explicar la del devenir, insurge la ESCUELA ELEA- monista, con EMPÉDOCLES, ANAXÁGORAS y los
TICA (500 a. PARMÉNIDES (flor. 504) —desenvol- ATOMISTAS.
12
el ser y el no-ser, o sea lo lleno y lo vacío; pero en
de los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego),
estos dos establecen la infinita pluralidad, en cuanto
. movidos, según él, por dos fuerzas contrarias, el Amor
Anaxágoras.
Para ANAXÁGORAS (500 - 428) existen entre los átomos, movidos en el vacío por un
tantas sustancias primordiales como movimiento originario espontáneo (como el del
son las cualidades diversas de las cosas polvillo del aire): por los choques nacen los
que nosotros podemos distinguir: de las cuales, cada torbellinos y de éstos los mundos, en número
infinito en la infinitud del espacio. De esta manera
una de ellas obtiene su carácter por el predominio de
el concepto de la infinitud del universo está
aquella determinada sustancia particular, pero contiene
también partículas similares infinitesimales afirmado netamente por los atomistas, que dan
desarrollo sistemático a la misma teoría, ya afirmada
(homeomerías invisibles o semillas) de todas las
sustancias más diversas (en cada ser £Stán todos): de por Anaximandro, y por la mayor parte de los
mezcla, y al mismo tiempo omnipresente, que ha dado ANTROPOLÓGICO: LOS SOFISTAS Y SÓCRATES.
así origen a la formación del mundo.
Pero ya antes de los problemas
Los ATOMISTAS, en cambio
Los Atomistas. El destino del Cósmicos (como se ha visto) el
(LEUCIPO, que floreció en 420, y hombre y el pro- pensamiento griego había
DEMÓCRITO: 460 - 370), suponen
inflexibilidad de la fatalidad: sin embargo, y cuerpo, también por varios de los fi-
sensibilidad ein- lÓSOfos recordados ANA-
paralelamente a esta concepción, surge ya en él el
telecto. XIMANDRO, ciertamente los PI-
problema de la relación entre los males de la vida y
las culpas de los hombres, y la idea de una TAGÓRICOS, HERÁCLITO,
EMPÉDOCLES), desarrollan el concepto de un alma
responsabilidad de la voluntad humana se opone
de esta manera a la otra, que también en su obrar el
opuesta al cuerpo; y puesto que la sensibilidad
hombre es juguete de la voluntad de los Dioses o de aparece ligada al cuerpo y el intelecto al alma, así la
reflexión sobre los problemas de la vida y del
la Fatalidad. Con la idea de la responsabilidad
destino del hombre, contribuye también ella a
humana se vincula en Homero justamente la de la
desarrollar esa Oposición entre las dos fuentes y
sanción divina que castiga a los hombres durante su
formas de conocimiento (sensibilidad e intelecto),
vida mediante calamidades de toda especie: pero en
que también la reflexión sobre el problema del ser
el mito de las tres sombras penitentes CTicio,
suscita y, como se ha visto, hace afirmar netamente
Tántalo, Sísifo), brilla en Homero también un
por PARMÉNIDES,
concepto de correspondencia de la suerte eterna al
Pero los problemas Más acentuadamente hu-
mérito, o sea de una sanción divina en una vida de
manos, aunque apareciendo meditados en forma de
ultratumba. Semejante retribución de los y de
sentencias por los Siete Sabios y por los poetas
las culpas la coloca HESÍODO aun en la vida presente,
guómicos —que enseñan particularmente el
con la representación de Zeus, que distribuye
principio de la limitación humana y la exigencia de
premios y penas inspirado por su hija, la Justicia.
la medida y una visión pesimista de la vida—,
Pero en las creencias del siglo siguiente, el mito de
las Erinias castigadoras hace oscilar la sanción de las permanecen en segunda línea en las doctrinas de los
filósofos, hasta que, en el siglo V, nuevos factores
culpas humanas entre la vida terrenal y la infernal; y,
históricos intervienen para convertirlos en
en fin, con la difusión de la religión de los misterios
17
mero igual de opiniones como de hombres que vi-
los fundamentos de las ereencias y de las leyes. Pero
ven, y cuando estas opiniones se refieren a las nor-
todavía más a mediados del siglo V estos problemas
mas de su conducta civil, la opinión que prevalece,
se desarrollan y llegan a ocupar el centro de las
o sea la de la mayoría, se convierte en Opinión de la
discusiones filosóficas. Como consecuencia de las
ciudad, es decir, la ley, la cual es, pues, una simple
guerras persas, que habían llamado a participar en el
convención, variable según los lugares, las épocas y
sangriento esfuerzo a clases más vastas, excluidas
los intereses.
anteriormente del gobierno del Estado, se tiene,
También GORGIAS (484 - 375?) concurre a la ex-
especialmente en Atenas, una acentuación de la
clusión de cualquier criterio absoluto, con las tres
constitución democrática, que confiere creciente
tesis de su libro Sobre la naturaleza o sea el no-ser:
vigor a los intereses y a los problemas En
Nada existe, y aun en el caso de que algo existiese,
las asambleas y en los tribunales, Ólganos esenciales
sería incognoscible; y aun cuando algo fuese cog-
de la vida pública, las discusiones Jurídicas y
morales adquieren una importancia tan grande que noscible, el conocimiento sería incomunicable.
habilidades: necesidad, por ello, de maestros de Hipias, Anti fonte, man la existencia de un crite-
y ejercer un papel necesario a la sociedad, ello es, la moral, con el concepto de una ley natural, constante,
preparación de la clase política y dirigente. opuesto al concepto de PROTÁGORAS, de que la ley
Y así se produce la aparición de los SOFISTAS, es convención variable. Para algunos esta ley de la
maestros vagabundos de los Jóvenes burgueses que naturaleza es el derecho del más fuerte (que es la
les pagan la enseñanza, y de aquí también el ca- clase dominante para TRASÍMACO, y es el
rácter humano y Político de los problemas agitados superhombre audaz y tirano para CÁLICLES) ; para
por ellos con preferencia. Del naturalismo se pasa al otros (HIPIAS y ANTIFONTE) es principio de igualdad
de naciones y de clases.
Relativismo y es- El mayor de los sofistas, PRO-
cepticismo: Protá- TÁGORAS (480 - 410), enseña la Semejante concepción de leves no escritas y eter-
goras y Gorgias. relatividad del conocimiento: el has (naturaleza), opuestas a las leves escritas y mu-
hombre es la medida de todas las cosas; para cada dables (convención), se vincula en algunos sofistas
acuerdo a sus mudables condiciones, por lo cual, no bien y la virtud están identificados con el trabajo y
existe un criterio absoluto de verdad, para distinguir la conquista fatigosa, opuesta a los atractivos del
lo verdadero de lo falso, sino que solamente puede vicio y la molicie; y en estos conceptos, los sofistas
haber un criterio relativo de utilidad. Existe un nú- ANTIFONTE y PRÓDICOS (que floreció en 430), no es-
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en el fondo de la razón humana sin que ella se dé
tan alejados de la elevación moral de la que se con-
cuenta: las interrogaciones sagaces de Sócrates, por
vierte en maestro SOCRATES, las sugestiones que ofrecen, sin parecerlo, las llevan
SÓCRATES (469-399) se opone a la luz, con sorpresa por parte de quien es condu-
Sócrates: la igno-
a los sofistas por su concepto
cido a expresarlas por medio de aquéllas.
rancia y el examen.
de la ensefianza como misión
Ciencia delos EM esta purificación espiritual
(que la deriva de una
conceptos y virtud. lo que interesa es el problema
inspiración religiosa, por la cual hasta afronta la ético. Las cuestiones físicas no
muerte), por su método y por las teorias sobre el son objeto de la investigación
conocimiento y la moral. En contra de la pretendida de Sócrates, sino las morales, en las cuales Él trata
conocerse a Sí mismo, de adquirir conciencia de los pensando que no es posible poseer ciencia de lo
límites y de la consistencia verdadera del propio mudable, sino Sólo opinión falaz. Por eso, con la
saber: su sabiduría (dice) no está en el saber más inducción, él trata siempre de obtener de los
cosas que los otros, sino en el saber de no saber, ejemplos particulares el concepto universal, en el
mientras que los otros creen saber lo que no saben. cual se hallen comprendidos todos los casos
Esta conciencia de la propia ignorancia -—0 sea de particulares, y quiere determinarlo por medio de la
los problemas subyacentes irresueltos bajo la ilusión definición. El valor de esta ciencia de los conceptos,
de poseer la solución— él quiere comunicarla a los para él está en el hecho de que la virtud se identifica
demás para purificar sus almas del error, fuente de con la ciencia. Aquel que se ha formado el hábito de
toda culpa. Por eso su enseñanza es un continuo conocer y evaluar el bien y el mal, en cada caso
preguntas por él que, fingiendo querer aprender de voluntariamente; toda culpa proviene de ignorancia,
o sea, no es sino error, Y por ello la educación debe
ellos, se convierte verdaderamente en su maestro.
Refutación y ma- He aquí su método de inves- tender a iluminar las mentes, purificándolas de los
yéutica. * tigación (la así llamada ironía errores, porque cuando los hombres se han hecho
y de la presunción de saber de los demás, a quienes Las leyes. virtuosos son también felices: el
hace sentir el vacío de la pretendida ciencia vulgar y hacer el bien es también vivir
sofística, y así purifica el intelecto; 2) positivo O bien: es intrínseca a las leyes morales una sanción
constructivo: la MAYéutica, o sea el arte (que él dice natural, por la cual el bueno y justo es feliz y el
haber aprendido de su madre, partera) de llevar la malvado o injusto es infeliz. Pero el bueno y el
mente de sus interlocutores a dar a luz las ideas de justo, según Sócrates, no tienen en cuenta solamente
que subyacen el beneficio y la
20
21
III. LOS SOCRÁTICOS: PLATÓN Y EL SISTEMA DEL
contraído con las leyes patrias, de las cuales goza los mismo tiempo. EUCLIDES y PLATÓN tienen de común
el sistema del idealismo, al que llegan ambos como
beneficios, y por ello se empeña en mantener el
a conclusión de la teoría socrática del conocimiento;
23
22
veces en el mismo porque nosotros
el hedonismo de los retoma de Pródicos
cambiamos constantemente y las aguas también
la exaltación de Hércules, de energía, y de
—substituía: ni aun una sola vez podemos entrar
Hipias la reivindicación de la naturaleza contra las
en él, tan rápido y continuo es el cambio. Y por
convenciones humanas. El ideal Cínico, por lo tanto,
ello negaba que las palabras, siempre iguales,
está constituido por una vida capaz de bastarse a sÍ
sirviesen para expresar las cosas cen su
misma, ruda y libre de necesidades, que repudia todo
artificio y convención social, para volver a la instabilidad; sino Únicamente los ademanes,
naturaleza. Pero en el concepto cínico de naturaleza instantáneos, siempre diversos: y de esta manera
venía a poner cn evidencia que de los fenómenos
se mezclan una tendencia regresiva, que quiere
reducir a la rudimentariecdad de la vida animal la del siempre mudables y de las sensaciones que los
hombre, y una exigencia de elevada inspiración aprehenden no puede nacer conocimiento estable
humanitaria de fraternidad universal, que anticipa y válido. Ahora bien, ésta cra justamente la crítica
escuela MEGÁRICA de EUCLIDES (floreció en 399), clusión negativa; y a la incapacidad de las sensa-
conducida por el eleatismo a una forma de idealismo ciones para darnos algo más que las opiniones
rígida e incapaz de otro desarrollo que no fuera la mudables, carentes de un criterio de verdad,
crítica de las concepciones adversarias, o sea la oponía la capacidad de los conceptos para darnos
polémica sutil o erística, imitadora de Zenón de Elea una ciencia firme y segura de las esencias
antagonista de todos los sistemas sensualistas y ma- Platón deduce de esta teoría del conocimiento
terialistas, PLATÓN, el más grande de los discípulos
su teoría del ser: aquello que corresponde a la
de Sócrates.
falaz
PLATÓN (428-347) | antes de en-
Platón: desde el en relaciones con Sócrates
diálogos. Muerto Sócrates (399), viaja durante varios años: a mayor parte hoy se han reconocido como genuinas, y otro
la metafísica griega, en dualismo o separación de cuales el filósofo ve la realidad y la luz del mundo
La reminiscencia. P£TO, ¿COMO es posible para entenderlos como pensamientos de la mente divina o
nosotros esta investigación? No
entes que existen fuera de ella, pero de los cuales
se busca lo que se sabe; pero lo
declara que las cosas son imitaciones, como ya lo
que se ignora, ¿cómo se puede buscarlo y reco- decían los pitagóricos de los números. Platón habla
nocerlo en el caso en que se encuentre? Platón res- también de participación de las cosas en las ideas o
ponde con la teoría de la reminiscencia: el alma de presencia de Éstas en las cosas, pero advirtiendo
puede buscar y encontrar las ideas porque las ha el peligro de que esto pueda entenderse en el sentido
contemplado en el mundo de la verdad eterna an- casi material, como un intercambio y pasaje entre
tes de entrar en el cuerpo, y en ella permanece, dos mundos separados, con un continuo dividirse en
ofuscada por el cuerpo, pero indeleble, la huella partes e introducción temporal de las ideas en las
de aquella contemplación originaria; el aprender cosas, que habría sido contrario a la unidad y
oscurecido en el alma. Pero este mito de la con- explica después que la participación no es sino
templación de las ideas anterior al nacimiento imitación, y la presencia no es sino semejanza.
YA
luz y su calor, dando ser y verdad a lo conocido y
El mundo ideal: Esta relación establece, sin
¿Aun para aquellos viles, despreciables o pitagóricos, identifica las ideas con los números.
No los números matemáticos (que los pitagóricos
negativos, como la silla, el esclavo, las cosas
sucias, lo injusto? Platón permanece incierto: pero, consideraban esencia de las cosas), sino los
numeros ideales, que trascienden también a los
aunque limitada por estas exclusiones, la
multiplicidad de las ideas le plantea el problema entes matemáticos, además de las cosas sensibles,
necesarias para constituir con ellas aquel sistema cualitativamente y no cuantitativamente. Tal como
orgánico y armónico, que se refleja después en el para los pitagóricos el límite y lo ilimitado eran
interior de nuestro pensamiento en la conexión de elementos de los números y de todas las cosas, así
Y él afirma, en contra de aquellos que concebían (dualidad): ésta contiene un doble ilimitado —de
las ideas rígidas e inertes (como los megáricos y él lo grande y de lo pequeño, o sea de lo más y de lo
consonantes pueden unirse entre ellas y otras no, concluyendo que lo Uno es el Bien.
pero las vocales concurren entre todas para La creación del Ahora bien, el Bien
establecer el nexo de unión, así hay ideas incom- mundo: Dios yla COnstituye la naturaleza
patibles entre ellas (los opuestos), pero existen materia. misma de Dios, que es
otras (ser, uno, todo) que tienen una especial fun- creador y ordenador del
A la dialéctica, o ciencia de las ideas, le corres- modelo sterno, creado de acuerdo a medidas y
ponde distinguir cuáles concuerdan entre ellas y proporciones de números y de armonías, y dotado
cuáles se excluyen; cuáles unen y Cuáles dividen: de un alma universal, la cual lo invade y envuelve
y ella debe mostrar también cuáles son las espe- todo, principio de vida, de razón y de armonía,
.cies mayores y Cuál la idea suprema entre todas. siendo ella misma creada por Dios según las
Las ideas más importantes, para Platón son cinco: reglas del número, y de modo tal que contenga en
Sl todas las relaciones armónicas. Pero, entonces
ser, reposo y movimiento, idéntico y distinto. La
¿cómo corresponde a la perfec-
suprema entre todas es la idea del Bien, sol del
mundo ideal, que difunde sobre todas las otras su
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pués lay mortales y entre ellas, el hombre
ción eterna del Creador y de los modelos idcales la
defectuosidad y caducidad de las cosas? El bien no El hombre: el alma Unión de cuerpo y de alma, el
pitagorismo, que atribuía particular relieve al as- Pero, si es de naturaleza divina, ¿Cómo puede ser
pecto aritmético y geométrico de las cosas. Valién-
capaz de pecado? Platón, no sin contradecir la afir-
dose de la reciente Creación de la estereométria, mada simplicidad del alma, responde con la teoría
debida a Teeteto, Platón, en el Tímeo, identifica de las tres facultades y partes de ella: existe el alma
los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego) con racional (alma cabeza), que debería dominar y
cuatro Sólidos geométricos regulares (cubo, gobernar con el conocimiento y la ciencia; pero
icosaedro, octaedro, pirámide), que después también existe el alma pasional (alma pecho) que a
e en triángulos. Pero para que la veces, en lugar de someterse a la razón, se deja
e además e receptáculo, también engañar por la Opinión: y existe el alma apetitiva
resistencia a las formas, introduce el también en (alma vientre) que sufre la sensación y los deseos
Efir
sensibles. La racional es el cochero de un carro con
ella el movimiento desordenado y la Necesidad,
ruedas aladas, cuyos dos caballos, el blanco más
que se opone a la acción ordenadora de la Mente
divina. Así la causa física (materia) resiste a la generoso y dócil (alma pasional) y el negro más
sórdido y rebelde (la apetitiva), intentan tomarle la
causa final (alma del mundo e ideas), y por eso las
mano: y en la rebelión y violencia de quien debería
cosas no pueden ser sino copias imperfectas de las
obedecer y servir está el manantial del error y del
ideas, sombras de su esplendor.
pecado. Y el alma que, alejada de la patria celeste,
Más próximas a la perfección se hallan las obras
penetra en el cuerpo como en una Cárcel o en una
directas del creador, que son de estirpe divina,
tumba, si no mantiene su pureza y constante
eterna, pero ya descendida de la esfera ideal a la aspiración a lo divino de donde proviene, no puede
de lo visible: o sea el cosmos entero y los astros volver allá cuando el cuerpo muera, sino que está
rodantes en su esfera y cumpliendo en el gran año
31
(100 siglos) el ciclo íntegro de su revolución.
Sobre la tierra, que en el centro del cosmos y
engendradas des-
30
la cual cada parte cumple la función, que le corres-
a und transmigración a otro cuerpo de
ponde, sin invadir el campo ajeno ni subvertir el
hombre o de animal, conforme a las costumbres
orden de las relaciones necesarias de superioridad y
que ha demostrado preferir. de subordinación.
El bien, el amor y ln Ast, el destino del alma es
O sea, se lienen las tres virtudes, Únicamente si se
virtud. retribución de los méritos o
posee la cuarta, la justicia, que es la virtud por
de las culpas del individuo, y
excelencia, y como armonía espiritual es también
los conceptos del bien y del
felicidad, mientras que el desorden y la subversión
mal vicnen a determinarse (por sugestión del
interior, que cs la injusticia, es condición de tur-
misticismo Órfico) a base de la antítesis entre
bación y de infelicidad. Sólo se hace injusticia a
espíritu y cuerpo. El bien, divino, idéntico a lo
otros cuando ya se la posee en Sí mismo, y por ello
bello y a lo verdadero, es la espiritualidad; y el
es mal menor recibirla que cometerla, y quien la ha
alma, que se siente prisionera en el cuerpo, aspira cometido no debe huir sino buscar la pena, porque la
a liberarse del mismo; no con el suicidio, que Seria
expiación es purificación ("catarsis) y liberación del
violencia y pecado, sino con la purificación y mal interior.
elevación continuas hacia la espiritualidad divina.
La función Así, en la función punitiva, el
La aspiración a la espiritualidad pura es amor;
ética del Estado. Estado aparece investido de una
pero hay toda una serie de grados del amor, porque tarea ética: pero en toda su
el mundo sensible, siendo reflejo del esplendor de acción Platón le confiere un fin
las ideas, es para nosotros Vía y escala hacia la constante de elevación moral. El Estado debe
contemplación de los grados más altos de la procurar el mayor bien de los ciudadanos; pero no
belleza espiritual pura, y la ascensión es un bien material, de comodidades y de goces, es-
voluntad, que nos capacita para subir de grado en más bien y sobre todo, el bien espiritual.
grado, y para lograr esa purificación de las Y por eso se debe mantener en el Estado ese mis-
pasiones que es la virtud. De esta manera, la mo orden jerárquico que es necesario en el alma
virtud, para Platón (como ya para Sócrates) , nO individual, a cuya semejanza también la sociedad se
solamente es conocimiento, sino que es conquista, distingue en tres partes o clases, teniendo cada una
una indole, función o norma ideal o virtud propia.
a la que no basta la enseñanza ajena, sino que es
necesaria la fuerza de la propia voluntad. Las tres clases y las SON las tres clases de los regi-
Las cuatro virtudes. Y la virtud cs una y es múl- virtudes. dores del Estado, de sus cus-
que siendo tres las partes del adeptos a las necesidades ma-
teriales de la subsistencia: los cuya virtud
alma, cada una tiene una vir-
es la sabiduría; los guerreros, cuya virtud es el co-
tud suya propia: la racional posee la sabiduria, la
32
del Estado, desterrando todo halago y molicie en la
raje; los trabajadores manuales y los comerciantes,
poesía o en otra arte. Con esta educación se hace la
cuya virtud es la temperancia. Si cada una de estas
clases cumple el cometido que le corresponde, y nin-
primera Selección, a la que sigue, por medio de las
matemáticas y de la filosofía, la segunda, que debe
guna invade el campo de las otras, ni altera las rela-
seleccionar los individuos dignos de dirigir el
ciones de subordinación necesarias, la justicia reina,
Estado.
y las otras tres también tienen su realización con la
virtud por excelencia. La constitución ESta es para Platón la consti-
gobernadores. Cada clase debe estar compuesta deseo de los honores (timarquía); y de esta manera
por espíritus que responden a su función: son tres se abre la vía a la avidez de las riquezas, y se cae en
estirpes, forjadas en tres temples diversos: del oro, la oligarquía. Pero, desencadenados los apetitos, se
de la plata y del bronce; pero es necesario que el desenfrenan los de las multitudes, y la democracia
Estado vigile para que no se verifique ninguna turbulenta triunfa, y entonces el desarreglo de las
excepción, y cumpla por eso, por medio de la pasiones convierte a la masa en fácil presa de los
educación, una doble función: escogedora y astutos que la utilizan como escabel para su poder: y
y familia) que puedan entrar en conflicto con las nes y temores. Así el tirano, colmo de la injusticia,
exigencias del bien común: bienes y personas es también colmo de la infelicidad; de manera que la
(hombres, mujeres, hijos) pertenecen al Estado y son identidad de virtud y felicidad tiene así su prueba
medios de la realización de su fin.
negativa.
Crianza y educación son gobernadas por el Es-
35
tes y valiosos, aptos para la función de defensores
34
La escisión entre ek Pero Platón es conducido a
real, y una tentativa de conjunción que sin embargo
dificultad interior del desenvolvimiento de la reali- caída del bien hacia el mal. Dada la posición inicial, *
platonismo. dad política como irrefrenable de la separación y antítesis de los dos mundos, no
caida progresiva hacia el mal, quedaba otro camino de salida. Para evitar las
consecuencias era necesario rechazar la premisa: y
por la escisión establecida
he ahí la vía que emprende ARISTÓTELES, al
entre lo ideal y lo real: el mundo de las ideas,
separarse de la doctrina de su maestro.
separado de este mundo nuestro, no puede ejercer su
acción en €l, y en tal escisión y oposición, todos los
concesiones, con el reconocimiento de la familia y / Nacido en Estagira, hijo del médico del rey de Ma-
1
separados, confiriendo a las ideas la función de lebradas por los antiguos, se han perdido, no quedando
1
ejemplares o sea de causas finales de las cosas. sino fragmentos en las citas o paráfrasis de otros escri-
rt Sólo que, por Más que se intentase explicar las tores; las que han llegado hasta nosotros, reversadas ya al
uso de la escuela, son clasificarles en 5 grupos: 1) libros
cosas como imitación de las ideas, sin embargo, tal
imitación no era sino una degradación o hacia de lógica (Organon); 2) Retórica y Poética; 3) libros de
37
necesario otro concepto de la sustancia, de la forma,
filosofía en en la evolución progresiva
de la materia y de su relación.
del pensamiento aristotélico. Dicho alejamiento
Sustancia es el ser por excelencia, que existe y
consiste en substituir a la separación entre las
puede ser pensado en SÍ y por Sí, sujeto de todas las
ideas y las cosas la exigencia de su unidad,
cualidades que Sólo pueden ser inherentes a Él y sus
pasando del concepto pesimista de decadencia al
atributos; es la realidad concreta, que se nos
concepto optimista de desarrollo: con ello la
presenta como plenitud y viva síntesis de todas las
filosofía, que para Platón era mística preparación
determinaciones!: en suma, es el individuo.
para la muerte, en Aristóteles se convierte en
Analicemos la existencia de un
comprensión de la vida universal. Pero semejante
individuo, natural o artificial
separación de su maestro era también retorno al materia y forma y su
Ahora bien, Aristóteles reafirma que el proble- artificial. Las condiciones o causas de su existencia
ma de la ciencia es justamente el siguiente: ex- son, pues, cuatro: la causa eficiente o motora, la
pues, un vano y absurdo duplicado de las cosas, unidad (Sínolo), la sola que existe en SÍ misma y que
inútil a las cosas mismas y a nuestro
tiene nacimiento y muerte.
conocimiento.
1 . . .
Las determinaciones esenciales de la realidad son
39
ellas: ahora bien, Platón coloca las sustancias
58
Pero semejante unidad de materia Y él vuelve a Platón y a su dualismo, también
Potencia y acto: y de forma, Únicamente es cuando en los dos opuestos polos del proceso uni-
el desarrollo.
posible en cuanto ellas no están, versal del desarrollo coloca de una parte una ori- *
aspiración y esfuerzo hacia el acto o forma en la permanece absolutamente fuera del mundo de las
cual se realiza tal potencia. cosas y del devenir: Dios.
tipo de toda la realidad natural al organismo contingente; por eso resulta inteligible sólo la esencia y
no el individuo como tal.
viviente, en el cual el germen (materia) precisamente
Este contraste entre el concepto de la sustancia y el de
es fuerza de realización del tipo (forma) que él
lo inteligible (que Aristóteles llama también sustancia
contiene en potencia; pero en cambio, cuando
segunda) nace de la preocupación de la inasibilidad e
Aristóteles mira a las producciones artificiales
imprevisibilidad de lo contingente: ahora bien, la contin-
(ejemplo, estatua) o al problema del origen de las gencia se verifica justamente en los objetos y casos par-
diferencias entre los individuos dentro de una misma ticulares en contraste con la necesidad que caracteriza a
especie!, resurge en él el concepto platónico de la la esencia (forma). Por eso Aristóteles es conducido a
41
término de convergencia de todos estos rayos de
y Así sucesivamente hasta el infinito: por eso en la
luz, o sea de todo el movimiento del universo, de
serie de las causas motoras no se encuentra nunca
todo el desarrollo de las formas, el cual es aspi-
una causa primera en la cual sea posible detenerse; y
ración y esfuerzo hacia la perfección divina.
la explicación, llevada al infinito, llega entonces a
Así que Dios no es causa final del mundo en
faltar. Es menester, pues, considerar el movimiento
cuanto €stá en SÍ y por Si, sino sólo en cuanto el
desde otro aspecto, el del fin hacia el cual tiende:
mundo, ignorado por él, lo conoce, lo ama y tiende
todo el devenir tiene su explicación verdadera en la
hacia él: o sea el movimiento y el desarrollo del
causa final, o sea en la tendencia al desarrollo, a la
mundo no nacen de la externa impasible divinidad,
realización de una forma y perfección superior. Y
sino de una exigencia interna y virtud propia
aquí se encuentra un límite: último término para
inmanente al mundo, o su alma. El Dios convertido
nuestro pensamiento, pero causa primera en SÍ
en absolutamente trascendente, termina así por
misma; es decir, la perfección suprema absoluta,
transformarse en superfluo, como ya las ideas
esto es, la forma pura o Acto puro, en la cual no hay
platónicas según la crítica de Aristóteles”; y el
más materia ni potencia, y por ello falta cualquier
problema de la trascendencia o de la inmanencia
posibilidad del devenir y del movimiento. Aquí está
divina se convierte en una de las mayores
Dios, motor inmóvil, que mueve el mundo en cuanto
dificultades para los Intérpretes de Aristóteles desde
es causa final de él; pero él no puede tener un fin al
la Antigúedad hasta el Renacimiento.
cual tender, porque es realización perfecta y
acabada.
La finalidad en la De cualquier modo, la concepción
Pero para estar substraído al movimiento, no basta naturaleza. aristotélica de la naturaleza está
que él no sea causa motora; es necesario que sea enteramente dominada por el
pero no pensamiento de otro, sino Sólo de sí mismo: concepto Aristóteles retoma de Platón, para explicar
identidad de pensante y pensado, pensamiento del el verificarse de la contingencia y de las
pensamiento, O sea inmutable, imperturbable y desviaciones respecto al orden de los fines y de las
bienaventurada contemplación de sí mismo. formas normales, pero sin aclarar cómo puede
que están difundidas en el realidad objetiva de la exigencia lógica, afirmada por Aristóteles, que
mundo en innumerable mul- el fin está presupuesto por el desarrollo, o sea que conceptualmente el
42
coc
el crecer de la masa material que debe atravesar el
cepto propio de la materia como potencia, que por sí
misma tiende a la realización del fin. Para este impulso motor; la escala ascendente es de mo-
último concepto, el finalismo es mucho más intrín- vimientos intrínsecos. a los seres, y su ascensión
seco a la concepción aristotélica que a la platónica proviene de la materia en tanto potencia, que se
de la naturaleza. despliega progresivamente en realización cada vez
más rica.
La naturaleza es reino del mo-
El movimiento y la
movimiento de cantidad; variación o movimiento de cali- elementos (mientras que el circular pertenece a una
dad; traslación o movimiento especial. Las dos primeras quinta esencia: el éter celeste), los cuales se
formas implican la tercera y se reducen a ella.
distinguen en ligeros y pesados según que tiendan
El espacio, condición del movimiento, no es ni materia
hacia arriba (periferia) o hacia abajo (centro) como
ni forma, sino el continente de las cosas, el límite interno
a su lugar natural. Con este movimiento, que tiene
inmóvil del cuerpo continente. Por eso no hay espacio
un principio y un término, se entra en el reino del
vacío ni infinito: el espacio coincide con el universo que,
nacimiento y de la muerte: distancia máxima del
siendo todo aquello que existe, no puede tener un
continente fuera de él. La infinitud está en el espacio, primer Motor, Último grado de la escala
sólo por su divisibilidad; infinitud en potencia, no en descendente.
acto.
44
Pero frente a ésta, sobre la
La escala ascendente . .
La actividad de cada grado revela siempre aspi-
de la vida y del alma. terra misma se nos presenta la
escala ascendente del des- ración hacia un fin de perfección, En el grado
arrollo desde los seres inani- vegetativo el alma explica su aspiración a lo eterno
mados a los vivientes, de las
por medio de la generación (inmortalidad de la
plantas a los animales, de los animales al hombre, especie). En el sensitivo hay una tendencia a las
En los vivientes no se tiene va el simple movimiento formas y a su unidad: el alma recibe las impresiones
rectilíneo, sino un movimiento Más complejo de las de las cosas, pero aprehende las formas de ellas y no
las partes son justamente órganos, es decir, las impresiones que los cinco sentidos particulares
instrumentos). Este movimiento es la vida, cuyo reciben de un objeto, y distingue el objeto sentido
principio es el alma, que es, justamente. realización del sujeto que siente, y después extrae de las
(como tres partes que tenían tres asientos distintos), ' Estas formas lógicas: concepto, juicio, razonamiento (y
sino en el sentido de tres grados de un desarrollo especialmente silogismo), definición, división, demostración
continuado o pasaje progresivo a un acto superior, y sus principios —Aristóteles es el primero que las ha
estudiado en forma sistemática en los libros recogidos
que contiene en él al inferior, el cual era respecto a
él potencia todavía no explicada. después bajo el nombre de Organon, creando esa lógica
formal, cuyas líneas son todavía las trazadas por él,
46
47
un acabamiento que perfecciona la actividad, como
en acto; para la intelección es el intelecto agente,
la flor de la belleza que complementa la juventud.
divino, que posee en sí.los inteligibles en acto.
Por eso la felicidad del hombre se halla en la
¿Es acaso Dios? Parecería, porque al contrario del
realización de su potencia característica más alta,
intelecto posible (o pasivo) natural, individual,
que es la intelectual, con la cual él se eleva hasta el
mortal, este intelecto activo proviene desde afuera
reino de lo divino y, en la medida en que le es
respecto a la naturaleza, es inmortal, no es de per-
posible, se hace inmortal.
tenencia del individuo y contiene los inteligibles en
acto como la luz contiene los colores, es decir, en , Por ello las virtudes más altas son las
eficiente: todos caracteres contrarios a los del Dios se halla en actos aislados, sino en la orientación
aristotélico. De cualquier modo, en el grado más alto constante de las acciones: o sea es hábito de
descenso se sobrepone una vez más al aristotélico el exceso como el defecto, y permanece en el justo
En su obrar el hombre tiende a un fin (sumo bien) puede realizar en su plenitud la esencia humana.
La familia es núcleo del Estado, y lo precede
que es la felicidad, y ésta, para él, como para todo
49
48
más justo y honesto que los individuos, y la
parece
medios. El Estado tiene un fin Ético, pero intrínseco
libertad mejor asegurada por el alternarse de los
a la vida humana y no trascendente como en Platón,
ciudadanos en las condiciones de gobernante y Bo-
y es la justicia y virtud (que también es felicidad) de bernado. "Él esboza también una distinción de los
los ciudadanos que lo constituyen.
tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial); pero
iguales entre ellos; pero fortuna, sino Más bien de la sabiduría y virtud de los
Aristóteles quiere la igualdad entre los iguales y no ciudadanos.
por su misma naturaleza de animales de fatiga, no Platón, ser transferido a otra vida, faltando la
por la violencia de los demás. inmortalidad personal del alma individual.
Formas normales y Aristóteles no tiene un ideal El dualismo platónico se mantiene en una serie de
más adecuado el gobierno de uno o de pocos o de dificultades que crea semejante dualismo, hacen
todos (reino, aristocracia, república) con tal que sentir a los discípulos de Aristóteles y a los otros
sea ejercido en el interés público y no en el de los filósofos, cada vez más vivamente la necesidad de
gobernantes, como en las formas degenerativas superarlo. Y tres caminos aparecen al pensamiento
(tiranía, oligarquía, democracia)”. Sin embargo, la posterior griego, derivados también
preferencia de Aristóteles está por el gobierno de respectivamente, de la sugestión de concepciones de
todos, porque el pueblo le Demócrito, de Heráclito y del mismo Platón; el
camino al naturalismo mecanicista, que excluye del
1 aristóteles llama democracia aquello que se acos-
mundo toda finalidad y acción divina; la vía del
tumbra a llamar pero a veces, él mismo emplea panteísmo, que hace a ambas inmanentes al
el nombre de democracia en el buen sentido, como
s0
tafísico. Es la cima de la pirámide de las ideas en
mundo, identificándolas con él; la vía del emana-
Platón; y así, colocado el fin fuera del mundo
tismo, que del Dios supremo hace descender y luego
volver a él, progresivamente, todos los grados infe-
corpóreo y más allá de la vida terrena, toda la
filosofla se convierte en una continua meditación de
riores de la realidad a excepción de la materia (no-
la muerte. En Aristóteles, el fin universal
ser y mal), con la cual resurge el dualismo no
creación de la nada —afirmado por el pensamiento tóteles, el bien es el fin supremo de la vida humana
HEBREO-CRISTIANO que reduce toda existencia, sin y de la educación y de la acción del Estado, preci-
samente porque es la cima de todo el sistema de la
excepción, a una creación de Dios.
realidad universal.
Pero ciertamente, en determinar las distintas co-
rrientes de pensamiento arriba indicadas, coopera, Pero la exigencia, que en los dos sistemas más
además del problema ya señalado, todo un múltiple importantes vale también para el hombre en tanto vale
para toda la realidad universal, se restringía en las
complejo de motivos históricos y espirituales.
teorías de los socráticos menores a una preocupación
v. EL PROBLEMA ÉTICO EN LAS ESCUELAS POST- capacidad de bastarse a SÍ mismos (autarquía) y por
ARJSTOTÉLICAS.
ello libertad. Entre los socráticos mayores y menores
supremo: el Bien. En Platón y en Aristóteles, el como problema del bien humano, que domina y
52 53
dina a él a todos los otros. No es que sean aban- recibe caracteres algo distintos a los del período
y
donados los grandes. problemas que con Platón y
griego. Por una parte, ella está caracterizada por el
Aristóteles habían entrado a constituir las líneas de desarrollo y separación de las ciencias particulares
desarrollo de la filosofía; sino que ya no se atribuye (matemáticas, astronómicas, geográficas, naturales,
más a ellos un valor propio intrínseco, sino
médicas, históricas, filológicas) por el poderoso
subordinado al problema del sumo bien humano: impulso que Aristóteles y su escuela han dado a su
ellos importan en cuanto que su posición y solución sistematización; por la otra, por el concepto de la
pueden contribuir a dar al hombre la felicidad a la filosofía como búsqueda de la sabiduría o regla de
cual él aspira. vida, capaz de dar al individuo el logro de su
Y esta felicidad se reduce para las nuevas escuelas felicidad (sumo bien). Y así, de esta manera, la
filosóficas a la serenidad libre de turbaciones: un fin obtención de la serenidad del espíritu se convierte en
esencialmente individual, porque el Estado (polis) del ser y del conocer, mucho más que a los Cínicos o
ya no es más célula activa de un organismo político; Soluciones del pro- De ahí que no solamente hay
por eso sólo puede recogerse en SÍ mismo y en el blema de la verdad y lugar para las soluciones posi-
pequeño Círculo de sus amigos, o expandirse en la vas y de las cs
totalidad de la humanidad y del cosmos; pero tam- * cuelas EPICUREA y ESTOICA, que
antiguo, con los nuevos y Más florecientes centros refugiarse, como en un tranquilo puerto, en la
de Pérgamo, Antioquía, Rodas, Alejandría, etc.; confianza que puede darnos el sentido común y el
54 55
ciencia de ello, se inclina hacia una dirección muy la verdadera libertad", o sea aquella serenidad en
distinta a la de las otras tres corrientes, las cuales la cual el espíritu tiene conciencia de que el
solamente no es Empírica, y es más bien innata, que nos dominan mientras creemos en la realidad
sino que además, a diferencia de las ideas innatas de sus causas, y en cambio resultan inexistentes O
de Platón, tiene más bien el carácter de la creencia dominables por nosotros en cuanto reconocemos
que el del conocimiento. En esto señala el eclecti- que tienen su origen de nuestras falsas opiniones:
cismo el pasaje al periodo religioso, el cual, recu- temor de los dioses, miedo a la muerte, ansia de
Cada una de estas cuatro escuelas se enlaza a espiritual, que es el fin de la filosofía, reclama que
sean disipadas las falsas opiniones, y que para ello
sistemas y corrientes precedentes del pensamiento
sea conquistado un conocimiento verdadero y
griego: la EPICÚREA se enlaza al atomismo de De-
mócrito y a la ética del mismo tal vez más aún que seguro de la realidad universal y de nuestra
la crítica del conocimiento iniciada por los sofistas sobrenatural, cuya sombra entristece nuestra vida,
crítica escéptica.
a las teorías del maestro, la escuela se mantiene viva durante
56
ca): la primera es el fin, las otras dos son los medios llos fenómenos, innegables por haberlos recibido ya
necesarios. en la experiencia, se convertirán en inconcebibles (o
única de todo saber, y su evidencia como criterio de lógica: o sea, es el principio de contradicción. Por
verdad. Todas las nociones provienen de la ello dice Epicuro: es cierto tanto lo que vemos con
como prenociones o anticipaciones a toda nueva Pasajes de este género —de los fenómenos (sig-
producción de sensaciones, para encuadrarlas y cla- nos) a la realidad invisible que lógicamente de-
bemos suponer detrás de ellos— son las teorías
sificarlas, no son sino memoria y registro de expe-
riencias anticipadas. Es cierto, como decía Platón, esenciales de la física (átomos, yacío, movimientos
riencia. Y por eso, Sólo de acuerdo con la experien- combinaciones y variados movimientos de los ele-
cia es válido su empleo en los juicios y en todas las mentos de los cuales constan los cuerpos (átomos), y
previsiones, hipótesis e inferencias nuestras, todas corresponden a ellos en cuanto que de los objetos se
irradian continuamente en el espacio —y vienen asi
subordinadas a la espera de la verificación
a herir nuestros sentidos-— pequeñas imágenes
experimental, que nos dé la confirmación o el des-
mentido. De esa manera, la sensación con su evi- (eidola), que reproducen formas y caracteres de
ellos.
dencia es fuente, guía y control de todos nuestros
razonamientos. El error puede hallarse sólo en el Las explicaciones En estas teorías recordadas,
inferencias. Y éstas son de dos especies: pasaje a la ralistas, de los fenómenos, que excluyan del mundo
natural y humano cualquier intervención
previsión de otros fenómenos, de los cuales se
sobrenatural. Contra tal intervención él aduce
espera, por lo tanto, la verificación experimental, y
también la prueba negativa, del principio de
pasaje a la determinación de la causa oculta,
sustraida a la percepción y a la experiencia directa. contradicción: ya que son inconciliables la eterna
bienaventuranza divina con la preocupación de las
En este segundo caso, los fenómenos, adoptados
cosas del mundo, y la perfección divina con la
como prueba, son Únicamente signos de una realidad
35
destila ,a través de las rocas, el calor y el frio pasen a través de
S9
existe el vacío; y ésta es la realidad esencial de las
impotencia o mala voluntad de la cual la acusaría
cosas.
la existencia del mal. Pero a estas razones nega-
Infinitos de número, y distintos Únicamente por
tivas, la fisica añade la confirmación positiva de las
forma, magnitud y peso, los átomos son arrastrados
explicaciones sugeridas y confirmadas por los
ab aeterno por su peso a una caída o lluvia en el
hechos, las cuales son de dos tipos: las ciertas, o
espacio infinito, la cual Únicamente por choques
sea, lógicamente necesarias (concepciones de la
puede transformarse en movimiento torbellinoso,
universal naturaleza invisible, recordadas más
del cual nacen las combinaciones atómicas y se
arriba), y las simplemente probables (explicaciones forman los mundos.
de los fenómenos particulares, por ejemplo de los
Ahora, para la posibilidad de
meteorológicos, derivadas por analogía de otras Mecanismo y fina-
semejantes choques, es necesa-
tismo.
experiencias fenoménicas). Por eso estas Últimas rio admitir en los átomos (que
admiten múltiples posibilidades diversas, y Epicuro
caen en el vacío todos con igual
sino para una sola concepción, como es el caso de fatalidad al substituirla por la contingencia; en fin,
sugerido y constantemente confirmado por la ex- lidad, sirve para reducir todo a causas naturales y
periencia misma, a pesar de que la sensación no para dar después al mecanicismo la posibilidad de
nos puede dar directamente ni los átomos ni el
dominar incontrastablemente en la explicación de
vacío. Pero la sensación nos testimonia la realidad
todo: formación y disolución de los mundos (infi-
de los cuerpos y de su movimiento (que implica el nitos en el espacio infinito)!, formación y disolución
vacío para verificarse), de su permeabilidad al ' La importancia de este concepto de la infinitud del
s0
del orden de las cosas en ellos y de las mismas ella cuando ella sobreviene, porque ya no existe más
innumerables disoluciones de aquellos no vitales. Placer, dolor, ne- Aún quedan por domar, por lo
También aquí, como ya se ha señalado, la cons- cesidades. tanto, los otros dos enemigos de
gencia de Epicuro de aceptar la más simple y na- valoración del bien y del mal; pero al concepto
turalista de las concepciones posibles, eliminando
cirenaico del placer en movimiento debe sustituirlo
todo recurso arbitrario a factores ajenos a la na-
el del placer en reposo y estable, que es la ausencia
turaleza.
de turbación (ataraxia) y de dolor (aponíia). Y ésta
Los dioses y la El naturalismo debe liberarnos puede pertenecer al dominio del hombre, en la
muerte. del temor de los Dioses y del medida en que él se transforma en capaz de
miedo de la muerte. Los Dioses renunciar a un placer si debe ser fuente de aflicción
existen (y lo prueban las visiones que los hombres y de aceptar un dolor que sea portador de bien. Hay
tienen de ellos), pero en su divinidad no pueden ser que hacer siempre un Cálculo utilitario, pero se lo
mezclados a las tumultuosas vicisitudes de los debe aplicar especialmente a los deseos y a las
mundos y de los hombres: viven en una perfecta necesidades, distinguiendo los naturales y
serenidad en los espacios que separan a los mundos . necesarios, que son fáciles de satisfacer, de los
entre ellos (intermundos), nutridos por el infinito otros, de los cuales al sabio le es fácil disipar el
realiza el supremo ideal del sabio, debe ser dirigido dolor y serenidad, enseña al sabio a moderar los
servil de la imploración y de los conjuros, menos afanes y Más alegría en el goce de los
82 63
de la verdad, que nos hace penetrar a nosotros, delo de alguna persona que más estime, para vivir
No sólo por lo que se refiere a las relaciones de Supremacia de la ética y La escuela antagonista de la
finalismo universal. epicÚúrea, la ESTOICA, toma de
PAD
nacidas del contrato social para la recí-
los cínicos el concepto de la
proca utilidad de los hombres, necesitados de la
sociedad y de la paz para la protección y el perfec- filosofía como ejercicio y es-
cionamiento de su vida; sino más aún por las rela- tudio de la virtud; pero los cínicos, convencidos de
ciones de amistad, nacidas también ellas de la que la virtud consiste en obras y no necesita de
discursos sabios, despreciaban el conocimiento;
conveniencia mutua, pero que se transforman en
Del individualismo Ciertamente que con esto se tado por Polignoto, fue ZENÓN de Cirio (334-262), de cu
al universalismo. permanece en el ámbito de las yos Múltiples libros no nos quedan sino Sólo fragmentos.
relaciones individuales, exclu- Y lo mismo sucede con sus sucesores: CLEANTO de Asos
yendo Epicuro todo interés ac- (304-233) y CRISIPO de Soles (281-208), llamado el se
gundo fundador del estoicismo, por el desarrollo sistemá
tivo en la vida del Estado, y predicando para el
tico que le imprimió en las Múltiples obras suyas (Más
sabio la vida apartada como condición de de 700 libros) y por la defensa sostenida en contra de
serenidad. Pero el Vínculo que une al hombre con los epicúreos y de los académicos. Después de otros re
el hombre está afirmado, no sólo en la amistad presentantes menores, el estoicismo se inclina hacia el
eclecticismo y, por en el período imperial, entra
desinteresada y dispuesta al sacrificio, sino
en una fase religiosa, sobre la cual debe consultarse el
también en la concepción del espectador y juez
capítulo VI.
interno, que cada uno debe formarse sobre el mo- 65
54
los Por otra parte, en la teoría del alma, a la razón o
estoicos, en cambio, a la par de Epicuro, lo
consideran condición y medio necesario para la principio directivo (hegemónico) son reducidos,
realización del fin humano. La lógica debe dar a la como a su manantial, los cinco sentidos, la palabra
ética un criterio seguro de verdad, que valga como y la actividad generativa, que el hegemónico ex-
regla también en Ja acción, la física debe darle una pande en el cuerpo como el pólipo los tentáculos o
concepción de la realidad capaz de fundar y la araña sus patas desde el centro de su tela. Así,
encuadrar el fin humano: y por esto los estoicos no de una parte la sensación es pasividad y la razón
(como Epicuro con el clinamen de los átomos) las causa activa de los sentidos, que se extienden acti-
simples condiciones preparatorias de la finalidad vamente hacia el exterior; pero no €stá aclarado en
humana, sino que introducen en pleno en ella la qué relación se hallan los dos aspectos, y de esta
finalidad universal, inmanente a toda la naturaleza,
ambigiledad se deriva una incerteza en la teoría
en cuyo cuadro el fin del hombre encuentra finda-
del criterio de verdad, que permanece oscilante
mento y colocación.
entre el objetivismo y el subjetivismo.
Y aquí, en los estoicos, se entrecruzan dos puntos verdad oscila entre objetividad y subjetividad?. Y
de vista. Por una parte una teoría empirista del su naturaleza no se aclara suficientemente con el
antecedentes, comunes a la humanidad. debe consentir la razón) por lo que concierne a su evi
67
eternamente de los antecedentes y desembocan en
verificada en sus relaciones con todo el sistema de
los sucesivos; por la otra una ley de finalidad fPre-
los conocimientos conexos; porque tal verificación:
videncia), porque todo es racionalidad, y en la va-
es, ciertamente, actividad del pensamiento, pero
riedad infinita de los seres, de los cuales ni siquiera
toma su fuerza persuasiva de la evidencia, con la
uno es igual al otro, cada uno es engendrado para
cual los elementos de la realidad nos imponen el
otro y todos para el orden y la perfección del todo.
asentimiento.
Dios es el orden universal, fatal y providencial al
La ma- La realidad, que confiere el
mismo tiempo, en su sabiduría e inteligencia.
terialismo dinámico y carácter de comprehensivas a las
soplo (pneuma) que invade todo con su y partida de su ciclo. Pero siendo siempre idénticos el
artífice, vivificador y unificador de todo en tanto reproduce en los particulares más pequeños
idénticamente los precedentes en eterno retorno:
Logos o tazón universal: seminal del mundo,
todas las cosas vuelven infinitas veces, todos los
que en sí las razones seminales de todas las
hombres, todas sus actitudes: una Palingénesis
cosas. Es la unidad multiplicidad, en tanto Mente
universal perfecta.
que lo pobierna todo (hegemónico); es Dios
inmanente e idéntico al mundo. El problema del mal y Ahora bien, ¿cómo encuentran
pravidencis. mente de una parte una ine- y fatal del universo? Para el mal,
CRISIPO responde que él es necesario a la armonla y
xorable necesidad (Fatalldad)
economía del todo: sin los males no existirían los
por la concatenación universal de las cosas y eje los
bienes; sin injusticia ne se produciría justicia, ni de la razón: por ello, el fin individual adquiere su
apariencia, porque, a su vez, la causa interna se aquellas que condena la opinión común (ira, temor,
remite a causas externas: de las cuales depende así
avidez, etc.), sino también aquéllas que ella juzga
la forma del cilindro como la naturaleza del
impulsos loables, como la piedad, los efectos
hegemónico humano, que no es autónomo sino individuales, las ansias y aflicciones por calamida-
A
que depende del alma del mundo, de la cual es y des privadas o Públicas. Su error e irracionalidad
está en el aislamiento del fin particular con respecto
permanece siendo parte, reabsorbida en el todo a
la muerte del individuo. al universal, mientras que el sabio debe considerar
serta en la finalidad universal: también en el ani- Egoísmo y al- Esta concepción de la sabiduría,
truismo. que niega todo derecho” ..del
mal el impulso primordial a la conservación del
A sentimiento, Y es
propio ser, que él sigue ciegamente, no es sino caridad y a la humildad
instrumento inconsciente
70
sumergido en el agua se ahoga tanto a pocos dedos
cer inhumano egoísmo: el sabio parece lograr su
virtud (libertad de las pasiones y o capa-
como a muchos pies de profundidad: en el medio
orden universal (en el cual el mal particular puede identificándose con las acciones rectas. Y de esta
resultar condición del bien superior del todo y el manera, entre los hombres viciosos y los virtuosos
bien individual turbación del total), entiende or se interponen las clases de los que progresan de una
templación intelectual sino, más bien, como ad- Además la concatenación uni-
hesión voluntaria y operante. Tal como las leyes Justicia natural,
versal de los seres significa
cosmopolitismo,
anteponen la salvación común a la de los individuos también vínculo recíproco entre
asl el sabio no debe considerar el bien particular de
humanidad.
los hombres, vinculo gobernado
alguno o el suyo propio, sino el común, y a las por una ley de naturaleza y no de
exigencias de éste debe hallarse pronto a dar su convención (justicia y derecho natural, cuya
y su mismo sacrificio personal: dispuesto a yiolación, aunque sancionada en leyes escritas, es
morir si es necesario, dispuesto a volver a entregarse
malvada, como en el caso de la esclavitud, y debe
a la vida si ése es su deber. Por lo tanto no egoísmo,
ser combatida. La ley de naturaleza, fundamento
sino entrega total al todo: la Razón universal se
verdadero de la sociedad humana, hace de tal
afirma en el individuo, sólo en la medida en que el manera que el hombre, por el mismo hecho de ser
individuo sabe identificarse con ella.
tal, no sea extrafio al hombre; aún más: ella exige,
Atenuación dela Por otra parte, la rigidez inicial de como enseñaban los cínicos ya, que todos los
73
7
4. El escepticisnto ' que aparece en ella, y no de aquello que queda fuera
de ella; mientras que los estoicos y los E£PICUreos
apoya sobre la concepción del la naturaleza en sí. Y he aquí, por lo tanto, que Surge
universo, y. ésta sobre la teoría del conocimiento en contra de ellos la polémica de los ESCÉPTICOS,
sus doctrinas; 3) los escépticos posteriores O neo- práctica, sin presumir poseer el inalcanzable criterio
pirronianos, que desde ENESÍDEMO de Cnosos (siglo 1) hasta
de la verdad objetiva.
AGRIPA y SEXTO EMPÍRICO (siglos 11 y IM d. C.) desarrollan
Y de tal renuncia al juicio (afasia) se deriva, por sí
más acabada y sistemáticamente los motivos del
espíritu religioso de que éste está invadido y representan así propuesto el problema de la naturaleza de las cosas,
el otro aspecto de la desconfianza en la razón y en su
concluye en la renuncia; pero como Apeles, que, no
capacidad constructiva: la cual es negada, en esta época, por
logrando imitar en la pintura la espuma del caballo,
una parte en la fe mística (filosofía religiosa), por la otra en
arrojó contra ella la esponja
la suspensión de todo juicio (escepticismo).
75
74
manchada de colores y por tal acto de renuncia vio
la influencia de sus errores; el consenso universal, al
logrado el resultado buscado en vano con el arte, así el cual los estoicos recurren para el concepto de Dios,
ESCéptico, renunciando a pronunciarse sobre la no existe, y la contradicción interna y la antítesis
naturaleza de las cosas, halla eliminadas las tur- con los hechos vician cualquier concepción
baciones que la opinión agrega a las inevitables dogmática. Así, los estoicos caen en contradicciones
impresiones de los fenómenos; o sea, alcanza en los cuando pretenden fijar los atributos positivos de
límites de lo posible la deseada impertubabilidad
Dios ', y no pueden explicar el mal con su concepto
(ataraxia).
de providencia, ni la contingencia con el concepto
Los problemas ul- he aquí que surgen nuevos del destino, ni la variabilidad de las leyes humanas
teriores: los neo- Problemas: ¿no se nos presentan
con el concepto de justicia natural.
académicos. los fenómenos con apariencias
Los errores del dogmatismo se reducen todos,
se presentan a la elaboración ulterior del escepticismo por eso, no es digno del sabio. Digna del sabio es
realizada en el interior de la escuela platónica por únicamente la suspensión del asentimiento y del
negar que nosotros poseemos algún criterio cualquiera dl la conducta es la prudencia, y el sabio, que suspende
de verdad. No existe representación que por sí sola dé el asentimiento, se gobierna con el criterio de lo
una evidencia objetiva: los sentidos se contradicen, la plausible, sin pretensión de certeza dogmática,
vista se contradice a SÍ misma (por ejemplo: el cuello contentándose con la probabilidad. Pero quedaba en
de la paloma, ¿es gris o tornasolado?) y contradice al pie el problema: ¿Cómo se conoce la probabilidad?
tacto (el remo en el agua, ¿se halla quebrado o está l Esta crítica abre el camino a la teología negativa de los
entero?), etc.; percepciones, alucinaciones, sueños se místicos, para los cuales la mente humana es capaz de
presentan todos con igual fuerza; la razón está guiada concebir los atributos divinos (infinitos) no positivamente,
por las representaciones y sufre sino Sólo por vía de negación de los atributos limitados
presentación persuasiva; 2) y al mismo tiempo no posteriores ——ENESÍDEMO (siglo I), AGRIPA y SEXTO
contradicha; 3) y examinada en todas sus partes. El EMPÍRICO (siglos 11 y 111 d. desaparece la afir-
subjetivo (que aparece verdadera) sin pretensión de sustituye por una negación (que sería también
objetividad (que sea verdadera); pero en la proposición dogmática), sino más bien por la sus-
concatenación de la representación particular con do pensión de todo juicio.
todo el sistema de las otras, y en la exigencia que
Le corresponde al
ninguna la contradiga, su insuficiencia se corrige, y Relatividad del
en el tercer grado su validez se acrecienta, después, conocimiento e
escepticismo demostrar que
ningún juicio (de verdad o de
con la verificación Cuidadosa y precisa. imposibilidad de
He aquí, pues, el criterio para la acción (práctico) demostración. verosimilitud) es fundado, y a
ello se dirigen los motivos oO
que también tiene valor para el conocimiento
modos (tropos) de la.
(teórico); y está en el superar el aislamiento de las
suspensión, enunciados por ENESÍDEMO y AGRIPA. El
experiencias particulares dentro del sistema total,
coherente y bien verificado, de toda la experiencia, primero, en sus diez tropos, clasifica las causas de la
relatividad en todos los conocimientos!; el segundo,
Epicuro lo había entrevisto cuando exigía la
los resume en dos clases (discordancia entre
expectación de la confirmación, y después los
estoicos aceptaban, como complemento de su re- individuos en la manera de vivir o de pensar, y
presentación comprensiva, el añadido "que nada relatividad del objeto percibido a los otros objetos y
tiene en contra de ella"; pero ellos querían pasar del al sujeto que percibe), y le agrega después los tres
CARNÉADES tratan de demostrar que ellos no qui- para la confirmación de la prueba— aquello que ella
debía demostrar.
sieron afirmar como propio el criterio de lo plausi-.
ble o de lo persuasiyo, sino Únicamente evidenciar l Esas diez causas son: 1) diferencia entre los animales;
que el mismo pretendido criterio de verdad de los 2) diferencia entre los hombres; 3) diversidad entre las
estoicos se reduce a un criterio de verosimilitud o sensaciones; 4) variedad de las circunstancias y
probabilidad, y que el propio sabio estoico no puede disposiciones subjetivas; 5) variedad de posiciones, dis-
tancias y lugares; 6) variada mezcla con circunstancias
superar esta posición relativista.
concomitantes: 7) cambio de cantidades y composiciones; 8)
Los escépticos Por otra parte, la verosimilitud es
relatividad de las cosas; 9) diferencia entre impresiones
posteriores contra todavía referencia a una verdad
habituales y raras; 10) diversidad de educación, costumbres,
la verosimilitud. objetiva, y por ello, dos siglos
leyes, creencias y opiniones humanas.
más tarde, el escepticismo,
Las demostracio-
Empírico. estos modos en un dilema: toda
nes, el silogismo, la mostraciones. Pero en el ra-
posible, faltando un criterio que no sea relativos se comprenden conjuntamente: por eso,
controvertido; tampoco sobre la base de otra, porque también ya es evidente la conclusión, y entonces no
por esta otra el dilema se renovaría, y así hasta el hay necesidad de inferirla de las premisas; O es
infinito. Ni la controversia sobre el criterio de obscura, y entonces la evidencia falta también a las
verdad puede ser resuelta, porque para ello sería premisas relativas.
necesario un criterio reconocido, y viceversa, no Observad la forma típica del razonamiento: el
puede postérselo sin tener resuelta ya la silogismo. Vosotros decís: todo hombre es animal,
controversia. Pero con esto, SEXTO no quiere probar Sócrates es hombre, luego es animal; pero, si no
en contra de los dogmáticos Que el criterio de verdad sabéis ya que Sócrates es animal, ¿cómo podéis
no exista: sino, Únicamente, que nosotros debemos decir: todo hombre es animal? Entonces hay un
signos rememorativos (el humo signo del fuego, la LE FR Pero la intención de esta Crítica,
cicatriz signo de la herida), o sea el fenómeno que acción: 14 Cual ataca igualmente todos
fenómenos a la oculta cosa en SÍ. Es contradictorio de semejante realidad (lo que significaría una
81
¡E
ciar. El criterio para la+vida (como ya pensaba toica con PANECIO y POSIDONIO, la académica con
Con esta concepción del conocimiento (que hoy se a los fines de la experiencia y de la acción, habian
llamaría pragmatista) la tendencia práctica —que trasplantado el problema del conocimiento del
caracteriza a la filosofía postaristotélica— invade campo teórico al práctico: ahora bien, las distintas
también el terreno teórico. Para los epicúreos y los escuelas en la fase ecléctica tienden todas a
estoicos, el conocimiento interesa, SÍ, únicamente a contentarse con la verosimilitud, sobre la cual es
los fines de la vida moral, pero quiere poseer en sí más fácil lograr el consenso, que sobre la verdad
objetiva (verdad); para los €scépticos, en cambio, su Pero este consenso no Sólo
validez no se dirige a la inalcanzable realidad en sí, El consenso Uni- viene a represntar el fin buscado,
sino Únicamente a la experiencia y a la vida humana. versal como eri ¿ino también un signo práctico de
Dela nueva Aca- 22 siglos antes de prepararse, en otras escuelas, sino que se convierte en sistema
demia al eclecti- COn Engsídemo, a los más radicales propio: lo que es un producto del espiritu romano,
cismo. desarrollos, el escepticismo había
preocupado en encontrar en la filosofía el ubi con-
ejercido, con los neoacadémicos, sistam para la actividad moral, Jurídica y política, o
su acción corrosiva sobre el rígido dogmatismo de
sea, un criterio no sujeto a disputas de escuela, sino
casi todas las otras escuelas, debilitando su
capaz de sostener sin contrastes un complejo de
confianza en la absolutez de los respectivos criterios
creencias válido para la vida.
de verdad, e impulsándolas hacia un espíritu de
De esta filosofía de la conciencia
conciliación y de compromiso, en busca de un
Cicerón: lo pro- común es típico representante M.
terreno común de consenso. ÁsÍ todas las escuelas,
bable y lo cierto. T, CICERÓN (106 - 43 a. La
con excepción de la epicurea, se inclinan hacia el
Filosofía, para él, tiene
eclecticismo (la es-
83
82
dos problemas capitales:* criterio de la verdad y prácticas y religiosas, pues, que tienen su raíz más
verosímil; y lo busca discutiendo los argumentos de la conciencia Común: "máximo argumento” para
cuanto creencias de la conciencia común. La cual condiciones de vida que existen entre ellos. Pero el
oA
contenido del sentido común para los eclécticos no
puede aspirar también a elevar sus convicciones
sólo es innato, y no adquirido por la experiencia,
prácticas, referentes a lo honesto (virtud) y la
sino que además está constituido no tanto por
obligación (officium), a la altura de las
conocimientos como por convicciones o creencias,
concepciones estoicas de una virtud, que es satis-
facción suficiente a Sí misma y conformidad a una surgidas del interior de la conciencia humana, como
sus exigencias o tendencias espontáneas. Un saber
racional ley de naturaleza, que prescribe obedecer a
innato vuelve a oponerse al empirismo epicúreo,
la naturaleza propia en armonía con la naturaleza
estoico o escéptico: pero es saber y certeza Más de fe
universal, pero exige después encuadrar estas
que de razón, especialmente por lo que se refiere a la
normas éticas en creencias, que en el consenso y en
existencia de Dios y la inmortalidad del alma,
A la necesidad espiritual común encuentran su más
comprobadas por una común necesidad espiritual y
fuerte prueba.
por la universal preocupación de la ultratumba.
La existencia de Dios y su providencia, testimo-
Así el eclecticismo, filosofía del sentido común, y
niadas por la conciencia natural de los hombres y
por eso revelación de las exigencias difusas en la
por la finalidad que aparece en la naturaleza; la
conciencia común, señala el pasaje a la edad si-
esencia espiritual y divina del alma y su inmorta-
guiente, anticipándose no solamente a su sincretis-
lidad, documentada por la preocupación, que en
mo, sino también a su orientación religiosa por la
todos es vivísima, de lo que nos espera después de
cual será dominada.
la muerte, y la libertad de la voluntad humana, ne-
84
vL EL PREDOMINIO DEL” PROBLEMA RELIGIOSO. dad de renovar con multiplicado fervor la lucha
ya por Epicuro.
media). más bien demostraba su creciente fuerza de muerte: cada hora (dice Marco Aurelio) tiene que ser
difusión, propagando sus intuiciones a comunidades
vivida como si fuese la Última; y el hombre debe
religiosas de otros pueblos (como en Palestina, estar siempre, mas que resignado, dispuesto y alegre
desde el siglo UI en adelante, entre los esenios); ni
a la voluntad de Dios, bendiciéndolo cuando quita,
afines, demuestran cuán viva era ya en el siglo l a. como para poder ser llamado después por uno de los
86
Las todavía que surja de su seno el cristianismo, con
religiones Pero el carácter religioso, que en
orientales y el el pensamiento occidental se su irreprimible impulso de propagación.
drino. d. C., ya se había afirmado en el Sincretismo: auto- El encuentro entre estas distintas
ridad y revelación. religiones ofrece un doble
siglo anterior en los centros
orientales de la cultura helenística, del más aspecto: de choque y de lucha, y
de asimilación y compenetración
importante de los cuales, el período final de la
filosofía antigua toma el nombre de alejandrino. En recíproca. Más que cualquier otra religión,
Alejandría, centro Máximo de intercambio no manifiesta una tendencia a la conciliación y fusión
múltiples pueblos, que la conquista de Alejandro en el de los ritos y de los cultos: él acoge en su
antes y después la romana han recogido en un mismo Panteón a las divinidades egipcias y persas y todo
imperio. El Oriente irrumpe con su misticismo, que el innumerable ejército de las demonios y de las
encuentra a la conciencia helenística predispuesta, sd emanaciones, que había creado el misticismo
inclinada ya por la Crítica esCéptica a desconfiar de
oriental. En cambio, judaísmo y cristianismo,
la razón y de su capacidad de dar un válido criterio
firmes en la defensa rígida de su son
de verdad, y al mismo tiempo sedienta de una
intransigentes en el terreno del culto, pero en el
certeza, que ya el eclecticismo le ha enseñado a
especulativo, los filósofos hebreos, dedicados a la
buscar en las creencias comunes, bajo el aguijón de
elaboración de un doctrina teológica, y los Padres
las nunca apagadas preocupaciones de ultratumba.
cristianos, puestos a la tarea de la formación de
El pasaje de la razón a la fe, del intelectualismo al
una nueva doctrina, se hallan abiertos al
misticismo, de la filosofía a la teología, ya está
sincretismo, y, del contacto con problemas y
preparado; y tanto más rápidamente se realiza por
conceptos elaborados por la filosofía griega y las
eso en el terreno de la filosofía, porque la mayoría y
teologías Orientales, extraen elementos y estímulos
los más grandes filósofos de este período son
orientales por nacimiento, y la filosofía encuentra para la propia construcción”. Sin embargo hebreos
monoteísmo hebreo, ya agitado por esperanzas principios esenciales, como en la herejla gnóstico, que se
desarrolla a lo largo de los tres primeros siglos de la era
apocalípticas y mesiánicas, además de las corrientes
ascéticas (esenios), antes cristiana, la iden cristiana corre el riesgo de ser arrollada por la
mística griega y la oriental. Este gnosticismo demuestra que no
88 han faltado tentativas de conciliación entre paganismo y
C al I d. C.: siguen los NEOPITAGÓRICOS Y en los primeros siglos de la era cristiana, también es-
PLATÓNICOS PITAGORIZANTES, entre los siglos l a. C y cuelas contrarias, o por lo menos, en parte extrañas a la
el 1 d. C., y finalmente, Últimos defensores del religiosidad: la epicúrea, que en el siglo TI d. C. se nos
pensamiento y de la religión del politeísmo, los NEO- aparece viva y operante en el testimonio de DIÓGENES
teres del Dios platónico, aristotélico y estoico, e tura a Dios sólo se obtiene por obra de Dios mismo:
idea de las ideas y modelo ideal del mundo; así ] : antes que un círculo de descenso y retorno, se tiene
ideas, que el Verbo tiene en SÍ, devienen potencias uno de doble descenso (creación y revelación), casi
que ministra o ángeles. Pero mientras esta serie de semicírculos que, derivándose ambos del principio
depende todo de Dios y vuelve todo él, incluida la Dios, que sea conquista que ella realiza y no gracia
mediadoras inferiores.
y PLATÓNICOS PITAGORIZANTES Y constituyen una
fase preparatoria.
_ Hay, pues, una oscilación entre trascendencia e
p
mimenencia, y un problema, que nace del concepto
nico de la materia como causa del ma] (
Ellos preparan el complemento del concepto filo-
tumba del alma, la cual debe liberarse de él ara pitagórico, al cual los vuelve a conducir la reafirma-
aproximarse a Dios. Pero esta liberación, que debe ción de las oposiciones pitagóricas y platónicas,
ser también separación de la propia individualidad
repudio del orgullo en una humilde dedicación a ' El renacimiento del pitagorismo, iniciado en el siglo l a.
Dios, no es conquista del hombre, sino únicamente C., en Alejandría y Roma, tiene su representante más alto en
gracia de Dios. Sólo en virtud de tal gracia el hom- el siglo 1 d. C., en APOLONIO de Tiana, llamado el Cristo
bre puede penetrar en la realidad extratemporal
pagano; NICÓMACO de Gerasia, en el siglo ll, y el seudo
conseguir la visión de Dios: el esplendor de E] lle HERMES TRISMEGISTO en el siglo son los principales
92
el alma creada se vuelva directamente y sin
entre alma y cuerpo, Unidad (Dios) y Diada (materia) que
Bien y Mal, acentuadas por PLUTARCO hasta llegar a mediación al Bien y lo comprenda. La correspon-
afirmar, frente a Dios, no solamente una resistencia dencia perfecta entre el camino del descenso y el de
de la materia, sino una verdadera y propia potencia retorno no se determina sino con los
bueno y divino de cualquier sujeción a su contrario; y El neoplatonismo y El neoplatonismo ' con PLOTINO y
semejante liberación aparece como una conquista que Plotino: la PROCLO lleva a cabo la elaboración
con Dios, verdaderamente realizable para el alma por grados, todo vuelve a él por
sólo después que ella se ha separado del cuerpo, en grados; la unidad universal se establece en la
la vida presente está únicamente anticipada casi en continuidad del Círculo, que une el término con el
conseguía el estado divino, con la preciencia pro- por encima de todas las determinaciones que nos-
fética y la virtud Mágica y taumatúrgica. Y después otros rodamos concebir: el ser, la esencia, el per-
NUMENIO, precursor del neoplatonismo, elevándose samiento, la voluntad, etc. Nosotros podemos decir
a una Mas pura espiritualidad, afirma que el alma se lo que él no es, no lo que es; por eso debemos hablar
eleva a la comprensión del Dios supremo (el Bien) de él de acuerdo a lo que le es inferior, y al llamarlo.
por medio de una constante adhesión a él, que Uno, Bien, acto puro, etc., expresamos no ya a él
efectúa en el desprecio de todo aquello que es mismo en SÍ. sino la necesidad y la aspiración de las
sensible y en la meditación incesante de la Unidad rosas inferiores, que sin el apoyo de la Unidad, del
absoluta. La ciencia, don divino, es comunicada por Bien, del acto puro no podrían subsistir.
Dios por medio de la naturaleza divina concedida al
l Expresión suprema del sincretismo religioso, el neo-
alma: aquí se esboza ya el concepto neoplatónico de
que el alma, en cuanto deriva de Dios, tiene la platonismo se desarrolla en tres fases: 1) la alejandrina romana
(sielos cuyo representante principal es PLOTINO (204-
posibilidad de volver a él.
270), de quien su PORFIRIO recogió sus escritos, bajo
Pero el problema se halla todavía imperfecta- el título de Eneadas; 2) la siria (siglos IV-V). iniciada por
JÁMBLICO, a la cual pertenecen también JULIANO EL APÓSTATA €
mente elaborado, porque mientras Numenio, esta-
blecía la trascendencia absoluta del Dios supremo HIPATÍA de Alejandría; 3) la ateniense, cuyo representante más
efecto, sin que él tenga necesidad de poa e suya está contenida también una multiplicidad ma-
cambiar, de la plenitud de su ser se derrama o emana yor, la de todos los inteligibles, que, sin embargo,
una serie de otros seres en procesión descendente. están reducidos a unidad y compenetrados en Él. a
La emanación es el acto que deriva desde la esencia modo de luces, de las cuales cada una está en todas
de Dios, mientras que Dios permanece en SÍ en el
las otras y tiene todas las otras en Sí, unidad y tota-
acto de “su esencia; como el fuego ue lidad al mismo tiempo.
permaneciendo en sí fuego, difunde el calén su
Como unidad el Intelecto es imagen del Padre;
alrededor, o el sol que permaneciendo luz en sí como totalidad es ejemplar de la tercera hipóstasis
irradia de Sí fulgor en todas las direcciones. Todas
divina, el Alma del mundo, en la cual la totalidad,
las cosas se producen del ser de Dios, como de la aun sin dividirse en SÍ, se distribuye en la multipli-
raiz el tronco, las ramas, las hojas, los frutos; si
cidad. Ya que también el Alma del mundo, media-
faltase él, faltarían todas las. cosas. Por tanto, todo dora entre un grado más alto y uno más bajo, tiene
está en él y procede de él porque él permanece
dos caras, que en ella son la intelectiva y la sensi-
trascendente a todo.
tiva. Y con la parte inferior, vuelta al mundo cor-
Pero la procesión de los seres de él, es descenso póreo que procede de ella, le da vida, movimiento y
progresivo: tal como la luz se va debilitando y orden; presente toda ella en todas las partes, siempre
oscureciendo a cada paso que se aleja de su fuente una en SÍ misma, pero múltiple en sus efectos, que
de la misma manera el alejamiento del esplendor de son distintos y separados entrt SÍ.
hacia las sombras de una creciente multiplicidad y que está poseído por el Alma y no la posee como
distinción. Este descenso de lo Uno tiene tres
cosa suya, y por ello, todas las cosas de las cuales se
grados: el /ntelecto, el Alma universal, el mundo compone el mundo derivan de la unidad del Alma
Los dos primeros forman con lo Uno la
su unidad viviente, la simpatía y la concordancia
Trinidad divina de las sustancias o Aipóstasis, el ter- universal. Pero al mismo tiempo están separadas
cero es el Último de los entes, fuera del mundo inte-
entre sí: y de la materia proviene la divi-
96 97
S10n, la discordia, el mal, porque la materia es abso- absoluto, del Bien, que es luz de la belleza, y de lo
» luto mal y no-ser, tinieblas en las cuales es apagada
Uno, que es lo inteligible puro, hay un grado ulie-
toda luz que deriva de lo Uno, Último que se opone rior y supremo de la conversión: la unión con
a lo primero como naturaleza antitética a éste. Dios, la inmanencia del alma en El, que es unión
hacía Dios y preparación de esa elevación que se procesión: los dos caminos se corresponden
realiza por tres (O caminos ascendentes: exactamente, en perfecto Circulo que el
encontrar en Dios al padre que por bondad y amor que sostiene durante cuatro siglos, debía significar
hombre; reconocimiento de la
100
TABLA CRONOLÓGICA
Taranto, pitagórico (floreció 400-365) ; Euclides de Me-
gara (floreció en, 399; Fedón de Elis; Jenofonte (444-
e
joven, cirenaicos; Eubúlides y Diodoro Cronos (+ 307,
SIGLO VI: los Siete sabios y los poetas gnómicos. Tales de megáricos).
Mileto (640?-546); Anaximandro de Mileto (610-546); DESDE EL SIGLO IVY AL 111: Estilpón de Megara (370-290), y
Parménides de Elea, nacido en ¿540?, (floreció en Crantor de Soles, platónicos; Pirrón de Elis (365-275);
SIGLO V: Zenón de Elea (nació en el 500, aproximadamente; (escolarca, desde el 270), académico; Cratés de Tebas,
cínico; Epicuro (341-270) y Metrodoro; Zenón de Citium
Empédocles de Agrigento (490-430 aproximadamente.
(334-262); Timón de Filonte (320-240, aproximadamente);
Hiípaso de Metaponto(floreció en 450); Melisos de Samos
Arcesilao de Pitane (315-241). SIGLO Ill: Cleanto (3407-
(floreció en 441); Anaxágoras de Clazomenes (500-428);
233); Crisipo de Soles (280-207); Menedemo y Menipo,
Hipón, Ideo, Diógenes de Apolonia (floreció en 430).
últimos jónicos; Filolao y Lísis, pitagóricos (emigrados a cínico-estoicos; Zenón de Tarsos, estoico.
DESDE EL SIGLO II] AL 11: Cristolao, peripatético; Carneades
Tebas 440-430); Leucipo de Mileto (floreció en 420);
(214-129) y Diógenes de Seleucia, babilonio estoico,
Protágoras de Abdera (480-410); Pródicos de Ceos
(floreció en 430); Hipias de Elis, Cratilo, heracliteano; embajadores a Roma, en 155. SIGLO Il: Clitómaco de
104
SIGLO Td. C.: Le Anneo Séneca (4-65); Demetrio, cínico
301).
SIGLO IV: Jámblico (floreció en 310-330); Edesio (su
105