1. Quién es mejor o quién es más importante, el hombre o la mujer?
a. Somos diferentes, maravillosamente diferentes, en nuestra fisiología y
nuestra psicología. Y estas diferencias no hacen que los hombres sean
mejores que las mujeres, o las mujeres que los hombres, pero sí hacen que
los hombres y las mujeres sean mejores juntos.
2. Quién es más fundamental, el esposo o la esposa?
a. Bajo Dios, ella es ahora su compromiso más fundamental.
b. Bajo Dios, él es ahora su compromiso más fundamental.
3. Qué significa que “no lo separe el hombre”?
a. Dios llama a cada hombre a cuidar y proteger a su esposa y matrimonio
con un celo santo, primero de su propio pecado, y luego de los demás. Los
fracasos de ella no son excusa para los suyos. Y para las esposas, los
fracasos de él no son excusa, tampoco. El hombre y la mujer se unen
“mientras los dos vivan“.
4. ¿Qué significa dificultades en el matrimonio para Dios?
a. la visión de Dios para el matrimonio, no hay lugar para la maldad o el
desprecio entre un esposo y una esposa. Sí, corrección amorosa. Sí,
conversaciones difíciles. Sí, el perdón solicitado y otorgado regularmente,
incluso a diario. Pero nunca la maldad.
5. ¿Cuál es el rol del esposo en el matrimonio?
a. El llamado específico de Dios al esposo es amar a su esposa. El amor no
es solo un afecto espontáneo. Es afecto, y nunca menos, pero es más que
eso. También es lealtad al pacto, y actuar en sacrificio.
6. ¿Cuál es el rol de la esposa en el matrimonio?
a. El llamado de Dios a una esposa es afirmar, recibir, y nutrir el liderazgo
amoroso de su esposo en el matrimonio. Su marido es único para ella.
Dios no llama a una esposa a someterse a todos los hombres; de ninguna
manera. Solo a su propio esposo, y su sumisión a él no es absoluta.
7. ¿Entonces, qué representa el matrimonio en la Biblia?
a. miles de años antes de que enviara a su Hijo, Dios incrustó algo que
apunta a Jesús en los conceptos básicos de la vida humana. Desde el
principio, Dios sabía que enviaría a su Hijo para salvarnos de nuestro
pecado, y diseñó el matrimonio para anticiparse a eso, para preparar al
mundo para el evangelio de Jesucristo.