UNIVERSIDAD DE PANAMÁ
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
ESCUELA DE DOCENCIA MEDIA DIVERSIFICADA
PROFESORADO EN DOCENCIA MEDIA
SEMINARIO
ESTRATEGIAS
PSICOPEDAGÓGICA PARA EL
DOCENTE
Profesor:
Leopoldo Fernández
INDICE
Bienvenida
Inducción del Módulo de Aprendizaje
Reflexión
MODULO 1: Evolución de la psicopedagogía y su aporte
1. Papel de la Psicopedagogía en las Estrategias
Psicopedagógicas para el Docente
1.1. Panorama Histórico de la Psicopedagogía
1.2. Aporte de la Psicopedagogía
2. La Tercera Métrica del siglo XX1
2.1. Salud
2.2. Plenitud Mental
2.3. Amistad
2.4. Pasión
2.5. Sueño
2.6. Familia
2.7. Devolver a otros
2.8. Sabiduría
2.9. Empatía
2.10. Dinero
2.11. Poder
Bienvenida
Respetados estudiantes, respondiendo a las
nuevas tendencias en educación, hemos creado
este documento de aprendizaje, correspondiente
al Seminario Estrategias Psicopedagógicas para el docente, como
herramienta de consulta teórica de los contenidos contemplados para el
curso dirigido a estudiantes del profesorado en Docencia Media
Diversificada; sobre los factores, las condiciones y realidades
psicosociales y culturales que inciden en el Docente como persona y
como partícipe de la misión educativa.
A través del desarrollo de este módulo les ofreceré el apoyo necesario
para que trabajen de forma activa, proactiva y colaborativa.
Les invito a participar con esmero en cada una de sus actividades a fin
de posibilitar un ambiente de aprendizaje interactivo que propicie el
manejo de contenidos que enriquezcan el desarrollo personal y
profesional.
BIENVENIDOS
Inducción al curso
Imagine que sus estudiantes pueden indagar sobre sus propios aprendizajes ¿qué
preguntas les haría a sus estudiantes para mejorar sus capacidades y participar
activamente en la sociedad?
Estimado estudiante, cierre por un momento sus ojos, colóquese en la situación
descrita y piense…
Luego, abra los ojos y escriba todas las preguntas que considera necesarias para iniciar
su trabajo
Anote aquí sus impresiones y
comentarios
Reflexión
La psicopedagogía es la disciplina que
se encarga de abordar el comportamiento
de las personas, así como de tratar los
fenómenos psíquicos. El principal objetivo de la
psicopedagogía es mejorar el sistema educativo
aportando ajustes en los métodos didácticos como en los pedagógicos
que intervienen en el desarrollo de la educación.
Por ello es que la psicopedagogía se enfoca en los estudiantes y en su
entorno ya que el ambiente es fundamental para el éxito del proceso.
La misión principal de esta especialidad es el satisfactorio
desenvolvimiento de la persona en el ámbito educacional.
Módulo 1
1. Papel de la Psicopedagogía en las Estrategias Psicopedagógicas para
el Docente
1.1. Panorama histórico de la Psicopedagogía
La preocupación por la
educación y el estudio del
comportamiento humano ha
estado presente en toda la
historia de la humanidad. Sin
embargo, el nacimiento de las ciencias pedagógicas y psicológicas como
disciplinas encargadas de construir conocimiento científico experimental
es muy reciente. Apenas cuentan, una y otra, con poco más de un siglo
de historia. Este conocimiento se inicia, consolida y sistematiza en el
entorno de la comunidad científica tras el inicio y aplicación de la
experimentación y el método científico a los problemas de una y otra
disciplina, a finales del siglo XIX. De hecho, y aunque sin utilizar todavía
este término, algunas fuentes sitúan el nacimiento de prácticas que le son
propias en Estados Unidos y en la segunda mitad del siglo XIX,
fuertemente influido por el positivismo científico de Auguste Comte. Como
síntomas de esta preocupación creciente por modernizar y universalizar
la educación, encontramos la aprobación de la Ley Educativa Obligatoria
en Rhode Island (1880) y, ya en 1902, la fundación la National Society for
the Study of Education, cuyas
publicaciones y actividades
ejercerían una notable influencia
en el ámbito de la
psicopedagogía.
Mención aparte merece la
llamada pedagogía de la acción,
impulsada a finales del siglo XIX
por teóricos de la talla del
estadounidense John Dewey (1859-1852), y secundada en Europa por
los pedagogos Georg Kerschensteiner (1854-1932) o Maria Montessori
(1870-1952). Una situación similar es la que se da en el otro extremo del
continente americano. Por ejemplo, Chile pondría en marcha su primera
escuela para sordomudos e invidentes en 1852.
Sin embargo, hay que retroceder aún más en el tiempo para dar con los
auténticos precursores de la psicopedagogía (al menos, desde el punto
de vista teórico). Probablemente, el primero en sentar las bases para esta
futura ciencia fue el pedagogo eslovaco Jan Amos Komenský, Comenio
(1592-1670), quien intentó acometer una profunda reforma pedagógica
de su época en su obra Didáctica Magna (1657). Un siglo después, el
suizo Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) sería el primero en abordar
la estrecha relación existente entre el psiquismo y la educación en su
tratado Emilio (1762).
El pensamiento de Rousseau acabaría influyendo en su compatriota
Johann Heinrich Pestalozzi (1746-1827), dedicado por entero a la
educación de los niños pobres y, como él mismo afirmaba, a "psicologizar
la instrucción humana”. También fue un referente para el pedagogo
alemán Herbart Johann Friedrich (1776-1841), cuyas aportaciones sobre
pedagogía aunaban la psicología y la ética.
Tanto Pestalozzi como Herbart sentarían las bases de una pedagogía
funcional, aunque estas teorías aún tardarían en materializarse. A ello
contribuiría decisivamente la sueca Ellen Key (1849-1926), quien
defendió la necesidad de una reforma total del sistema educativo.
Ya en los primeros
años del siglo XX, en
pleno auge del
control positivo y a la
experimentación
experimental,
teóricos como el psicólogo alemán Hugo Münsterberg (1863-1919)
abogarían por la psicotécnica pedagógica.
William James (1842-1910) merece ser citado por establecer razones
específicas que demuestran lo que hoy en día llamamos
interdisciplinaridad y la necesidad mutua entre la psicología y pedagogía.
La psicopedagogía es una consecuencia directa del nacimiento de la
pedagogía y la psicología experimental, sobre todo aplicada al ámbito de
las deficiencias físicas y mentales. La preocupación que existía en ese
momento por la infancia (paidología y child study) junto a la obligatoriedad
de la enseñanza, y la emergencia de la experimentación aplicada al
estudio de las diferencias individuales, sientan las bases científicas
disciplinares y sociales del profesional actual de la psicopedagogía. Había
que educar a la ciudadanía, pero para ello había que construir el
conocimiento que permitiera la explicación de su comportamiento
individual, ante situaciones específicas de aprendizaje. En un contexto
fuertemente influenciado por las ideas de Darwin y la selección natural de
las especies, cobran gran relevancia la Pedagogía Experimental y
Diferencial. De forma
paralela, la
predominante
preocupación por la
infancia estrecha lazos
entre profesionales de
la medicina y de la
educación para dar
respuesta a la educación especial, higiene escolar y la infancia
desamparada (pedagogía médica).
Durante la época de la década de los cincuentas se van clarificando las
funciones del psicólogo escolar y se aumentan los programas de
formación. Dentro de esta época se van clarificando las funciones del
psicólogo escolar: evaluar el desarrollo intelectual, social y emocional del
niño, ayudar a identificar a los niños con necesidades especiales y
colaborar con otros profesionales en el desarrollo de programas
educativos individuales, desarrollar vías que faciliten el aprendizaje del
niño, investigar e interpretar los resultados para aplicarlo en la solución
de problemas escolares y diagnosticar problemas educativos y
personales y recomendar programas mediales.
En los años noventa el centro de interés de la psicología de la educación,
está en los procesos de enseñanza aprendizaje. Bajo este prisma se
recogen las aportaciones de la psicología cognitiva. Los trabajos de
Bruner y Ausubel en los años sesenta fueron un punto de referencia. Las
aportaciones de Bruner sobre el aprendizaje por descubrimiento y el
aprendizaje significativo Ausubel, el aprendizaje social de Bandura y el
procesamiento de información de Gagné, son punto de referencia en la
práctica de la psicopedagogía.
Tópicos como la memoria, el olvido, la transferencia, las estrategias de
aprendizaje, inteligencia, motivación, personalidad, creatividad,
necesidades especiales, interacción educativa, disciplina y control del
aula constituyen algunos tópicos de la psicopedagogía. Todo esto basado
en un estudio, diagnóstico y tratamiento individualizado.
Actualmente, estas disciplinas han sido reemplazadas por otras
aglutinadas en torno a la psicopedagogía, tales como: atención a las
necesidades educativas específicas; orientación educativa, vocacional y
profesional; evaluación psicopedagógica y diagnóstico de necesidades
educativas; estrategias y estilos de enseñanza y aprendizaje, intervención
psicopedagógica en áreas de apoyo al currículo educativo, etc.
La psicopedagogía, por tanto, como disciplina científico-profesional,
cuenta con antecedentes históricos bien delimitados en diferentes países
del continente europeo y americano.
1.2. Aporte de la Psicopedagogía
La intervención psicopedagógica ha recibido diversas denominaciones:
intervención psicoeducativa, pedagógica, psicológica, y sin que haya un
total consenso, hay una referencia más común a lo psicopedagógico, para
referirse a un conjunto de actividades que contribuyen a dar solución a
determinados problemas, prevenir la aparición de otros, colaborar con las
instituciones para que las labores de enseñanza y educación sean cada
vez más dirigidas a las necesidades de los alumnos y la sociedad en
general .
Dentro de los diversos aportes que ha tenido la psicopedagógica, en
procesos de enseñanza-aprendizaje, ha centrado su atención en la
adquisición de técnicas y estrategias de aprendizaje. Algunos
investigadores coinciden en que existe una confusión terminológica que
lleva a que los diversos conceptos de estrategia sean tratados de igual
forma al de técnica; debido a la falta de precisión y para efectos de
esclarecer el objeto de estudio sobre estrategias de enseñanza y
aprendizaje, se presentan algunas definiciones, que se acercan más a los
conceptos:
• Estrategia: Se refieren a una serie de acciones potencialmente
consientes del profesional en educación, del proceso de enseñanza
en su triple dimensión de saber, saber hacer y saber ser. Entendida
la dimensión del saber cómo aquélla que se focaliza en la adquisición
y dominio de conocimientos específicos, la dimensión del saber hacer,
se refiere a un conjunto de habilidades que le posibilitan la ejecución
de acciones o tareas con base en los contextos y la dimensión del ser,
enfatiza en el aspecto afectivo de la persona, donde ocupa un papel
central la modificación y consolidación de intereses, actitudes y
valores.
• Las técnicas son una serie de recursos implementados para resolver
situaciones concretas, se utilizan para aprendizajes de tipo
memorístico, de forma intencional, coordinada y contextual, dirigida a
tratar la nueva información, y para lograr aprendizajes significativos.
La psicopedagogía se desarrolla no tan solo en el contexto educativo,
sino incluye ámbitos familiares, empresariales, centros de educación de
adultos, centros de formación y capacitación, centros recreativos,
asociaciones laborales y comunitarias.
Su acción está dirigida a la orientación en: desarrollo de auto esquemas,
pautas de crianza, educación compensatoria, prevención de conductas
disruptivas, evaluación de acciones administrativas. Por tal motivo, la
acción psicopedagógica está directamente vinculada con el análisis,
planificación, desarrollo y modificación de procesos educativos.
Las áreas de trabajo de la psicopedagogía son:
• La atención a la diversidad: abarca el desarrollo, adaptación e
implementación de metodologías didácticas teniendo en
consideración las características del estudiantado inherentes a su
heterogeneidad y sus necesidades educativas particulares.
• La orientación académica y profesional: busca la potenciación de
la madurez vocacional en el estudiantado trabajando el
autoconocimiento de los mismos, ejercitando las estrategias de
toma de decisiones y dotando de la información necesaria.
• La acción tutorial: es la orientación planteada directamente desde
el aula. Se centra en la formación en valores, la resolución de
conflictos, aprendizaje de habilidades sociales, realización de
tareas de concienciación social, entre otras. Es el nexo de unión
entre los conceptos de formación académica y educación en el
sistema educativo.
Son relevantes sus aportes en los campos de la pedagogía y en los
campos de la educación especial, terapias educativas, diseño
curricular, diseño de programas educativos y política educativa,
también es una ayuda para niños en su proceso de enseñanza y
aprendizaje, como un proceso integrador e integral, supone la
necesidad de identificar las acciones posibles según los objetivos y
contextos a los cuales se dirige; diferentes autores han aportado una
propuesta de principios en la acción psicopedagógica:
• Principio de prevención: concibe la intervención como un
proceso que ha de (Bisquerra, 2005) anticiparse a situaciones
que pueden entorpecer el desarrollo integral de las personas.
Con la prevención se busca impedir que un problema se
presente, o prepararse para contrarrestar sus efectos en caso
de presentarse.
• Principio de Desarrollo: las concepciones modernas de la
intervención psicopedagógica han integrado este principio al de
prevención, y esto cobra pertinencia si se tiene en cuenta que
durante todas las etapas del ciclo vital y en particular en la
primera fase de escolarización, el sujeto no sólo se enfrenta a
los cambios propios de su desarrollo evolutivo, sino que surge
un nuevo contexto de relaciones y exigencias a nivel cognitivo,
social y comportamental para los que en muchas ocasiones el
sistema familiar no lo ha preparado.
• Principio de acción social: definido como la posibilidad de que
el sujeto haga un reconocimiento de variables contextuales y
de esta manera hacer uso de competencias adquiridas en la
intervención, para adaptarse y hacer frente a éstas en su
constante transformación.
A la vez estos principios han sido clasificados como Modelos Psicopedagógicos en:
• Modelos teóricos: se conceptualizan como aportes
provenientes de las diversas corrientes de pensamiento.
• Modelos básicos de intervención: su conocimiento es la
unidad básica de intervención clínica, por programas, por
consultas o psicopedagógicos.
• Modelos organizativos: encargados de plantear la manera
de organizar la orientación en un contexto determinado.
• Modelos mixtos o de intervención: se han combinado para
satisfacer las necesidades de un contexto determinado,
ejemplo de éstos serían los modelos comunitarios,
ecológicos, sistémicos y psicopedagógicos.
Estos aportes permiten a la Psicopedagogía fundamentar, acerca de la
formación de las funciones psíquicas superiores (memoria,
representación, etc.) y de la relación de éstas con el conocimiento y el
aprendizaje: el valor del lenguaje, del medio y de la cultura, del sujeto y
del objeto en el proceso de conocer y aprender. Ya no se habla de
reeducación, se habla de dilucidar el síntoma, descubrir los componentes
emocionales en la vida del niño y su familia que generan la dificultad de
aprendizaje. Se trasciende la consideración del sujeto
Como única categoría en la que se produce el problema de aprendizaje y
se introduce la consideración de otros niveles como pueden ser la familia,
la escuela y otras instituciones que participan en la vida del niño.
Hay diferentes modelos teóricos que en el campo de la Psicopedagogía
que nos llevan a considerar la realidad de la dificultad de aprendizaje
escolar. Las líneas más tradicionales, enfocan el diagnóstico y
tratamiento, poniendo énfasis en la recuperación de aquellos temas que
están vinculados directamente con el aprendizaje escolar. Por ejemplo,
enseñar a leer, a escribir o abordar las disgrafías y disortografías, o las
dificultades para razonar o para resolver sumas, restas, u otras
operaciones matemáticas. Así es como organizan una tarea de
recuperación y enseñanza de estos aspectos no aprendidos o mal
aprendidos. El énfasis aquí está puesto en la enseñanza y el aprendizaje
con la planificación de un programa tendiente a lograr ese objetivo.
2. La tercera métrica
La empresaria y periodista greco-americana, Ariana Huffington, propone lo
que llama "la tercera métrica", Huffington reúne conceptos como "la familia,
la buena salud, la pasión, la sabiduría, la amistad, el trabajo social, la empatía
y hasta cuidar el sueño" como nuevos determinantes del paradigma de éxito.
El nuevo modelo que propone, y que se quiere convertir en un movimiento,
busca enriquecer la definición del éxito con estos parámetros ya
mencionados.
No se sabe si esta propuesta de la ‘tercera métrica’ sea la gran solución al
problema de desánimo de los docentes y estudiantado, pero sí ayudará a
entender que esto es una cruzada que requiere una redefinición individual
para, que, en algún momento, pueda convertirse en una visión mayoritaria o,
por lo menos, aceptada por la sociedad.
2.1. Salud
Es uno de los pilares más importantes en que se basa la redefinición al
éxito personal. La salud es un estado de bienestar o de equilibrio que
puede ser visto a nivel subjetivo (un ser humano asume como aceptable
el estado general en el que se encuentra) o a nivel objetivo (se constata
la ausencia de enfermedades o de factores dañinos en el sujeto en
cuestión). El término salud se contrapone al de enfermedad, y es objeto
de especial atención por parte de la medicina y de las ciencias de la salud.
En este nuevo concepto de la tercera métrica, se busca enriquecer la
definición del éxito, pero cuidando el aspecto de la salud.
Como todos sabemos, vivir con estrés afecta particularmente la salud, ya
que aqueja a las personas con problemas como el envejecimiento
prematuro, diabetes, alta tensión, depresión y problemas cardíacos. En
varios estudios realizados se encontró que el 80 por ciento de las
personas viven bajo el estrés, sino cuidamos la salud estaremos
condenados al fracaso y a padecer de problemas como: ataques al
corazón, depresión y adicciones de todo tipo. Para triunfar y alcanzar el
éxito hay que cuidar el sueño, por eso se recomienda dormir entre 8 y 9
horas o las que el cuerpo necesite. Una noche de sueño reparador nos
ayuda a ser más productivos, a tomar mejores decisiones, ser más
inteligentes y más felices.
Otro aspecto importante a cuidar es la salud mental, la salud emocional,
y la salud espiritual.
• Salud Mental: aprender a relajarnos
y la forma como nos relacionamos con
los demás en distintos ambientes
como: la familia, escuela, trabajo,
actividades recreativas y la comunidad.
• Salud Emocional: debemos
aprender a manejar responsablemente los sentimientos,
pensamientos y nuestro comportamiento, reconociéndolos y
dándoles un nombre.
• Salud Espiritual: la vida espiritual puede ayudarte a enfrentar a
cualquier problema de salud física que surja.
Además, se recomienda cuidar nuestra nutrición y no abusar del uso de
los Smartphone o teléfonos inteligentes ya que estos aparatos interfieren
en nuestras relaciones de pareja y familiares.
Por último, vivir una vida en familia plena, disfrute de actividades con su
familia, conviva más con ellos y con amigos puede ayudarle a sentirse
relajado y a mejorar problemas de salud.
2.2. La planitud mental
La plenitud mental funciona
teniendo una conciencia constante
del cuerpo, la respiración, los
sentimientos, los pensamientos y
las intenciones. Nuestro estado
mental, nuestra actitud positiva o
negativa con respecto al mundo,
está estrechamente relacionado
con nuestras experiencias de
felicidad o de sufrimiento.
• Es estar consciente de todo lo que sucede en el momento del
“ahora”. La plenitud mental es ser consciente de manera continua
y sin perturbaciones del momento presente. Al ser completamente
consciente del aquí y del ahora, prestas atenciones a lo que
sucede justo frente a ti, y apartas tu bagaje mental y emocional.
Para ser consciente, tienes que volver a preparar tu mente.
• Es una técnica de desarrollo personal que cambia el enfoque de
nuestra mente con respecto a la felicidad. Y que el ser humano
debe seguir adelante a pesar de las contrariedades que la vida nos
presenta (un duelo, algún trauma, una situación difícil...). El ser
humano es capaz de adaptarse a estas situaciones
sobreponiéndose al dolor emocional que ello conlleva.
• Silencia tu mente. Tu mente está constantemente llena de
pensamientos y sentimientos del pasado, el presente y el futuro.
Para detener esa charla constante e inútil, debes aprender a
escuchar este ruido, aprender a tomar consciencia de él y
transformarlo por medio de la concentración en la plenitud mental.
• Concéntrate: Siéntate y medita la plenitud mental. La persona que
medita debe ser consciente de cualquier cosa que entre en su
mente. Es necesario silenciar el diálogo interno, observar los
pensamientos y sentimientos sin etiquetarlos como buenos o
malos. La plenitud mental funciona al ser conscientes
constantemente de la postura corporal, de la respiración, de los
sentimientos, de la mente y de los objetos mentales que aparecen
mientras uno medita. Prestando una atención básica, aprendemos
a ver las cosas como realmente son, sin opiniones ni prejuicios.
Siéntate y medita 30 minutos todos los días.
• Debemos ser consciente de tus acciones: nos preparamos toda la
vida para gastar energía que sigue nuestra voz interna. Las
personas normalmente son conducidas inconscientemente por sus
temores, preocupaciones y fantasías. Interpretan, especulan y
proyectan las palabras, los pensamientos y las emociones que las
rodean. Debemos entrar en un espacio en el cual ser conscientes
del momento presente sin filtros emocionales, sin los
arrepentimientos del pasado o las esperanzas para el futuro, sin
soñar despiertos y sin tener pesadillas. La habilidad de la
concentración nos dará la habilidad para transformar una situación
mundana en una muy especial.
• Debemos ser consciente de nuestros pensamientos: La plenitud
mental aumenta la consciencia de la naturaleza de la mente. Si
aprendemos a controlar la mente y escuchar el alma, puedemos
escoger a consciencia ser alegre en vez de ser triste, ser pacífico,
amoroso, alerta y relajado.
• Debes ser consciente de tus sentimientos: debemos mantenernos
alegres, la calidad de vida está en proporción a nuestra capacidad
de alegrarnos. Esta capacidad está dentro de nuestra habilidad
para prestarle atención a las cosas que te rodean. Debemos ser
consciente de la sincronía entre todos los seres vivientes y estar
alerta a la presencia de lo divino en todo.
No estamos en esta tierra para acumular victorias o trofeos sino para
capitalizar las experiencias que eviten fracasos. Lo único por lo que uno
debe ser responsable cuando dejamos este mundo es por lo que hicimos
con nuestro tiempo, y esto lo tenemos que tener muy claro, vivir en
plenitud para uno mismo y los que nos rodean.
Los filósofos han sabido desde mucho tiempo atrás que nuestro bienestar
está profundamente conectado con nuestra compasión y entrega. Nadie
puede vivir en plenitud mental y feliz sí solo lo que produce es para su
propio bien, solo en el compartir está la capacidad de trascender como
persona.
Algunas técnicas que podemos utilizar para obtener una plenitud mental
exitosa pueden ser:
Meditar por lo menos 15 min para recargar las baterías mentales y
emocionales todos los días. Por último, dejar la obsesión por siempre
estar conectada a la red.
Pensar en la manera que estamos llevando nuestra vida, en la clase de
pensamientos que estamos teniendo con frecuencia, en el diálogo interno
que estamos utilizando, etc. Es lo que nos permite determinar la causa
por la cual estamos viviendo la realidad exacta en la que nos
encontramos.
Son tus pensamientos los que determinan tus actitudes frente a la vida,
luego tus acciones y finalmente tus resultados. Por lo tanto, tu mente es
la diseñadora principal de la realidad en la que te encuentras hoy.
Entre el desarrollo físico, se encuentra la energía que tenemos cada día
para hacer las cosas, la vitalidad que mantenemos viva a pesar de los
años para realizar las actividades, el buen estado de salud por causa de
buenos cuidados físicos y alimenticios, y demás.
2.3. La amistad
La amistad es una relación afectiva que se puede establecer entre dos o
más individuos, a la cual están asociados valores como la lealtad, la
solidaridad, la incondicionalidad, el amor, la sinceridad, el compromiso,
entre otros, y que se cultiva con el trato asiduo y el interés recíproco a lo
largo del tiempo.
Proviene del latín amicĭtas, amicitātis, que se deriva de amicitĭa, que
significa ‘amistad’. Esta, a su vez, viene de amīcus, que traduce ‘amigo’,
mientras que este último procede de amāre, que significa ‘amar’.
La amistad verdadera ha pasado a convertirse en un tema utópico en este
mundo globalizado, de relaciones basadas en la inmediatez y la
superficialidad, donde las personas cada vez más son incapaces de
poner de lado sus intereses y construir realmente un vínculo de amistad
duradero y sólido. Algunos estudios demuestran que tener muchas
conexiones sociales, relaciones cercanas y viejas amistades ayuda a ser
más feliz.
Una buena amistad le aliviará el estrés. El simple hecho de poder llamar
a alguien que sabe no le juzgará severamente cuando está bajo presión,
ya es una ayuda 15
inmensa. Algunas ideas que puede poner en práctica para desarrollar y
disfrutar de las amistades cuando está bajo estrés.
• Dedíqueles tiempo a sus amistades: programar horarios, un tiempo
para sus amistades.
• Esté disponible para sus amistades: cuando un amigo está bajo
estrés y necesite ayuda, hay que hacerse presente. En la amistad
como todo en la vida lo que sembramos cosechamos.
• Salga con amigos divertidos: tomarse un descanso con amigos
que sean divertidos.
Cuando se está bajo estrés llamar a un amigo para realizar una
actividad es saludable como: caminar, montar bicicleta o cualquier
otra rutina que disfruten juntos.
• Hábleles a sus amigos de sus problemas: a veces un amigo puede
ser la forma de hacer cambios que ayudarán a reducir el estrés. Al
conocerse, les permitirá darse una perspectiva correcta de cual
sugerencia ofrecer que sea beneficiosa.
• Solucione las dificultades lo antes posible: estar enojado con un
amigo puede crear estrés. Hacer el hábito de hablar abiertamente
con sus amigos acerca de las dificultades en la relación, de manera
que puedan resolverse lo antes posible.
• Elija amistades positivas: escoger amigos que levanten el ánimo,
en lugar de deprimirse. Elegir amistades que alegren y levanten el
ánimo en forma positiva.
2.4. La pasión
La pasión (del verbo en latín, patior, que significa
sufrir o sentir) es una emoción definida como un
sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema,
idea u objeto. Así, la pasión es una emoción
intensa que engloba el entusiasmo o deseo por
algo.
El término también se aplica a menudo a un vivo
interés o admiración por una propuesta, causa, actividad, y otros. Se dice
que a una persona le apasiona algo cuando establece una fuerte afinidad,
a diferencia del amor que está más bien relacionado con el afecto y el
apego.
La pasión es eso que nos hace existir, eso que nos motiva a hacer algo,
a hacer que pase, a hacerlo bien, a conseguir ese detalle que nadie ve,
ese deseo de hacer, ese sentido de pertenencia que tenemos por algo,
eso es la pasión. Si lo que haces no te apasiona no tiene ningún sentido,
no lo vas a hacer bien. Si lo que te apasiona es insólito, más insólito es
que NO lo hagas. La pasión, cuando se siente y se descubre, es
irremediable, nadie puede con ella.
Ahora, una pasión pasiva es peor, nos convierte en observadores. Por
eso el mejor amigo de la pasión es la ejecución y hacer que las cosas
pasen: las situaciones se crean y los resultados se construyen. Algunas
ideas que podemos poner en práctica para que la pasión sea un objetivo
de logro son:
• Hacer grandes esfuerzos con una inmensa alegría: podrás
alcanzar el triunfo si estás enamorado de tu proyecto. Cuando eso
sucede, puedes estar todo el día realizando muchas labores y
dentro de los diversos desafíos, siempre te sentirás satisfecho.
¿Experimentas esas sensaciones con tus proyectos? Si no es así,
analiza si realmente estás trabajando en tu misión de vida.
• Una búsqueda continua da mejores resultados: la pasión no admite
conformismo.
Si quieres ser exitoso, entonces busca cada día los mejores
resultados. No te quedes atado a los procesos tradicionales,
renueva, investiga nuevas formas que te permitan crecer de forma
indefinida.
• Aprender a soportar la presión del trabajo y la energía: el cerebro
se agota cuando los estímulos son los mismos, por eso algunos
puestos de trabajo monótonos generan mucho desgaste mental.
Aunque estés trabajando en
tus sueños, llegará un
momento en que sentirás una
fuerte presión por hacer otras
cosas. Tienes que aprender a
dominar esa presión para
impulsar los cambios.
2.5. Sueño
Un sueño puede definirse como aquello que se anhela, una visión o
deseo, una aspiración. Todas las personas tenemos sueños, propósitos
y aspiraciones en la vida y que son importantes para nosotros. Pero,
¿Cuáles son nuestros sueños? ¿Qué anhelamos conseguir? ¿Qué es lo
que nos mueve a poder hacerlos realidad?
Nuestros sueños son los que nosotros elegimos y preferimos, pero para
ello tenemos que tener una razón de porque estos sueños son
importantes para nosotros y para que justifique el esfuerzo que nos hace
llegar a realizarlos, sino tenemos esta razón los sueños, aspiraciones y
propósitos que tenemos en la vida nunca podrán llevarse a cabo.
Todas estas metas que nos ponemos en la vida están influenciadas por unos
valores morales que poseemos y que hacen de nosotros un ser. Los sueños
pueden ser reales, independientemente de si apuntan al éxito profesional,
académico, cultural, deportivo, social, familiar, amoroso, etc. Pasos para
realizar tus sueños.
• Haz un proyecto de vida: escríbelo con tus objetivos definidos a
corto y largo plazo, y también incluye las estrategias que vas a
utilizar para lograrlos, o al menos, la tarea de estudiar sobre las
estrategias correctas para utilizar.
• Sé un soñador con visión: no te límites a soñar con las cosas que
la sociedad te impulse a soñar (por ejemplo, con tener un título
universitario, o un buen trabajo, o un salario, etc. Atrévete a soñar
realmente por lo alto, a pensar en el camino que puedes recorrer
para vivir como una persona realmente exitosa y feliz, y no como
un conformista que está contento con sobrevivir, pero no con vivir
apasionadamente. Y, sobre todo, actúa como un soñador
ambicioso y deseoso de más éxito y plenitud para su vida.
• Ajusta tu realidad con tus sueños: Mantente siempre atento a tu
entorno y toma la decisión de modificar en él las cosas que no
contribuyen con tu camino hacia el éxito. No dudes ni un solo
instante en eliminar tus malos hábitos, en alejarte de personas
negativas, en negarte a realizar actividades que consuman tu
energía y tiempo en cosas que no te llevan hasta tus sueños, en
darle la espalda a paradigmas y creencias limitantes que te dicen
que “No puedes” o que “Es mejor vivir pobre pero feliz”. Tú sabes
que puedes ser feliz y exitoso al mismo tiempo.
• Sé agresivo (en el buen sentido de la palabra): Siempre mantén
una actitud de asumir riesgos y seguir los impulsos que consideres
benéficos para tu desarrollo personal. Recuerda que “Locura es
hacer siempre lo mismo esperando resultados diferentes”.
2.6. Familia
¿Qué nos hace felices? Esta es
una de las preguntas que más
desafíos y expectativas genera
por estar relacionada con
muchas áreas de la vida. Una de las dimensiones que aparece con un
alto grado de incidencia en la felicidad humana tiene que ver con las
relaciones familiares.
Los buenos ratos, las tradiciones compartidas, el apoyo en los momentos
difíciles, fijarse tareas comunes, tener compañía para enfrentar los
desafíos, la ayuda al enfrentar los problemas son insumos emocionales
que contribuyen a construir vínculos de calidad, y son percibidos como
indicadores de bienestar y satisfacción.
Esto no sorprende, pues es en la familia donde las personas satisfacen,
a través del afecto y el cuidado, las necesidades afectivas más profundas,
como la identidad, el sentido de pertenencia, la aceptación y el
reconocimiento. Una buena vida familiar se hace de prácticas cotidianas
y positivas como promover encuentros amables en familia, mostrar
interés por el otro, cuidarse y ayudarse mutuamente o disminuir el estrés.
Lo que sumado aumenta la probabilidad de felicidad.
A continuación, veremos algunos pasos que podemos dar para tener una
vida llena de triunfos al lado de nuestros seres más cercanos y queridos
nuestra familia.
• Cada familia es única: Aunque podemos tener algunos referentes
de cómo deben funcionar las familias, cada grupo familiar tiene sus
propios indicadores de éxito. No existe una formula única que
asegure la duración, el
bienestar, la satisfacción y,
en últimas, la felicidad en la
familia. Podríamos hablar
de un estilo familiar, que se
expresa en maneras
propias de manifestar el
afecto, manejar los conflictos, comunicarse, establecer normas y
límites o divertirse. Por esta razón, más que compararla con
patrones externos, es importante identificar y valorar las dinámicas
familiares en cada contexto para potencializar aquellas que nos
enriquecen y aportan y transformar las que afectan negativamente
la vida de sus miembros.
• Momentos alegres y momentos difíciles: Uno de los grandes
obstáculos para ser felices como integrantes de una familia tiene
que ver con no entender
que la armonía, la alegría y
la posibilidad de disfrutar y
sentir confort en la relación
existen, tanto como el
aburrimiento, la
intranquilidad, la desilusión
o la inestabilidad. “Sentirse mal” y “sentirse bien” hacen parte de la
convivencia. Es normal que en la vida de cada familia se presenten
situaciones inesperadas y a veces poco agradables en las que se
ponen a prueba el amor, la paciencia, la tolerancia y la capacidad
de autocontrol de cada uno de sus integrantes.
• Amor y compromiso, una buena mezcla: El amor, el compromiso y
la motivación constituyen aspectos decisivos en el buen
funcionamiento familiar. Son la fuerza emocional que se requiere
para sacar adelante el proyecto de vida que es la familia, que,
aunque es cierto que puede ser más intensa en algunos periodos,
es posible mantenerla viva en todas las fases de la familiar. Los
vínculos afectivos fuertes y estables no se dan de manera
espontánea. Incrementar el patrimonio emocional familiar es un
aporte individual y colectivo que
requiere trabajo y esfuerzo.
• Ver las dificultades en perspectiva:
Las familias pasan por conflictos
historia, inconvenientes y tensiones originados por peleas,
problemas económicos, de salud y discusiones con los hijos, entre
muchos otros motivos. Entender la dimensión real de las diferentes
situaciones familiares y poder elegir la forma más efectiva, sencilla
y menos costosa de entenderlo, aceptarlo y manejarlo es un
desafío del día a día. En
ocasiones, pequeños cambios de
actitud de un miembro de la
familia generan grandes
modificaciones en el resto de sus
integrantes.
• Toda familia tiene un nivel de bienestar: La felicidad no es una
condición dada, sino una
disposición que incluye alegría,
pero también otras emociones
como la ilusión, la esperanza, el
regocijo, que a primera vista
pueden pasar desapercibidas, y otras como el compromiso, la
lucha, el reto e incluso, el dolor, que no son precisamente positivas.
Concebida la vida en familia de esta manera, acciones como
apreciar lo que se tiene, reconocer las cosas buenas de la familia,
dejar de sufrir por lo que se carece, disfrutar del proceso que lleva
a alcanzar las metas y no solo de los resultados, generan alegría
de manera indirecta y amplia el margen de felicidad. Hay que
aprender a equilibrar las unas con las otras.
2.7. Devolver a los demás
Es la manera de cómo se trata a las demás personas. Si cada uno recibe
según lo que da, es necesario hacer algo por los demás, porque mañana
será para uno, y te van a devolver lo que das. Por eso hay que dar lo
mejor de uno mismo, para entonces recibir lo mejor de la vida. Siempre
hay que dar palabras de ánimo, aliento y ofrecer ayuda desinteresada
cuando se pueda. Y, es fundamental, transmitir que se trabaja para que
los demás triunfen o sea que logren el ansiado éxito.
Debemos hacer buenas acciones que se nos retribuirán, por lo tanto,
ayudemos a las personas de 3era edad, brindemos un pan a la persona
necesitada, cuidar un animalito indefenso, tener buenos modales, unos
buenos días, tardes o noches con una sonrisa de alegría a la otra parte,
un buen gesto de amabilidad hace sentir a gusto a las otras personas.
Pero más allá de ser una buena acción, estas gestiones benefician directa
e inmediatamente a la persona que los realiza. Modos de devolver a los
demás.
• Ayudar a los demás es ayudarse a sí mismo: Al auxiliar a otros,
uno aprende a superar los desafíos propios, inspirando y
proporcionando herramientas para que puedan solucionar sus
complicaciones. Además, cuando uno vive para servir desarrolla
sensibilidad, bondad y sus atenciones son más acertadas.
• Dar y ayudar es la mejor manera de sentir gratitud: Uno es más
generoso cuando siente que tiene la posibilidad o la capacidad de
hacerlo, por lo que tiende a buscar oportunidades para expresar su
gratitud, al hacerlo le afloran simultáneamente mayores
sentimientos de agradecimiento y satisfacción.
• Entre más ayudas a los demás, más rico emocionalmente te
conviertes. Las posibilidades de dar son ilimitadas cuando se da
de corazón y sin esperar nada a cambio. El universo se achica y
las oportunidades se multiplican.
2.8. Sabiduría
La sabiduría o conocimiento profundo es la
habilidad que se desarrolla con la aplicación
del conocimiento en la experiencia, para
hablar, actuar, decidir, aconsejar, etc. Una
persona sabía no solo es la que sabe algo,
sino la que sabe aplicar lo que sabe de ese
algo correctamente.
Cuando hablamos de esta llave tenemos que hacer una diferenciación
entre la sabiduría y conocimiento espiritual y la sabiduría y conocimiento
natural.
• La sabiduría y conocimiento espiritual viene de parte de Dios y se
adquiere conociendo a Dios y su Palabra.
• La sabiduría y conocimiento natural se adquiera a través de la
educación formal e informal de la vida, además de la experiencia.
La sabiduría desarrollada a través de la experiencia, da la iluminación,
y la reflexión para discernir la verdad y el ejercicio del buen juicio.
Muchas veces está conceptualizada como un desarrollo avanzado del
sentido común. La mayoría de los sicólogos y sicoanalistas se refieren
a la sabiduría como un concepto distinto de las habilidades cognitivas
medidas a través de pruebas de inteligencia.
La sabiduría tampoco se puede enseñar, sino que se desarrolla
fundamentalmente a través de la experiencia, y en la práctica está
asociada con la virtud de la prudencia. Por lo tanto, la sabiduría es
vital para poder equilibrar el día a día, en esto radica el éxito personal
y social, tener el criterio de tomar decisiones acertadas todos los días
nos da la capacidad constante de hallar el equilibrio satisfactorio entre
el trabajo, la familia, el dinero y el tiempo.
Escuchar a la sabiduría interior y dejar ir todo aquello que ya no se
necesita. Apagar el “ruido” externo y prestar más atención a nuestras
necesidades reales. La sabiduría es evitar todos los pensamientos
debilitantes. Esto significa que su espíritu se nutre con pensamientos
de paz, amor, aceptación y buena voluntad.
2.9. Empatía
La empatía es una capacidad que nos ayuda a comprender los
sentimientos de los otros, facilitando también la comprensión de los
motivos de su comportamiento, y que permite así prevenir importantes
conflictos. Sin embargo, muchas personas presentan unos niveles
excesivamente bajos (en casos patológicos pueden llegar a ser
inexistentes) de esta habilidad.
La palabra empatía deriva del término griego Empháteia (sentir dentro
afecto), pero no será hasta finales del S. XVIII cuando, a partir del término
alemán EinFülung (sentirse dentro de), se hace una verdadera
aproximación etimológica a lo que hoy en día entendemos por empatía.
Decía Gandhi que “las tres cuartas partes de las miserias y malos
entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los
zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”. De una
forma armoniosa y metafórica, Gandhi ejemplificó con esta frase lo que
se entiende por empatía. Desde el punto de vista de las relaciones
interpersonales, la empatía es la habilidad para “ponerse en el lugar del
otro” y “hacérselo saber”. Este último componente es realmente clave, ya
que tan importante es poder entender la emoción o motivos del otro, como
recogérselos, saber cómo devolvérselos.
Desde que se aboga por la existencia de múltiples tipos de inteligencia
(espacial, abstracta, artística, etcétera) autores como Gardner la
entienden como una “Inteligencia de tipo Interpersonal”. Cuando una
persona no tiene empatía, su comportamiento es egoísta, porque es
incapaz de entender las emociones y problemas de los demás. Este
hecho dificulta la asunción de normas y el respeto de las mismas, además
de acarrear importantes problemas a nivel
social, laboral, de pareja, etcétera.
No nacemos siendo empáticos, sino que
esta habilidad interpersonal forma parte de
nuestro correcto desarrollo emocional y
social comenzando a desarrollarse desde
la más tierna infancia.
Desde la psicología básica, la base de la empatía reside en las neuronas
espejo, un tipo de neuronas que humanos y primates tenemos en
el cerebro, y que permiten la captación e imitación de los estados
emocionales de nuestros semejantes. Este regalo que nos hace
nuestra biología posteriormente debe combinarse con la socialización
para poder alcanzar unos niveles de empatía adecuados.
La empatía primitiva, que aparece ya desde los tres meses de edad, se
desarrolla gracias a las situaciones de interacción con los adultos,
facilitando la creación de vínculos afectivos intensos y privilegiados.
En este sentido, la actitud y la educación emocional de los padres es
fundamental para que un niño desarrolle empatía. Por ejemplo, un niño
cuyos sentimientos son ignorados por sus padres, que le dicen frases
como “deja de llorar”, “no te pongas así”, aprenderá a ignorar sus
sentimientos y los de los demás. Del mismo modo, un niño al que se le
atiende emocionalmente (se le escucha cuando se queja, se le dan besos,
caricias, etcétera) aprenderá a escuchar sus propias emociones y las de
los otros, abriendo paso a los primeros pasos del desarrollo de la
empatía.
2.10. Dinero
"¿Qué entiende por ser rico? la respuesta que obtengo en la mayoría de
los casos es: "ser rico es tener mucho dinero". Pero la realidad no es
esa, el dinero no hace millonarias a las personas, sino su forma de usarlo,
de invertirlo, o su forma de acrecentarlo. El dinero nace de una necesidad
de expresar el valor de distintas mercancías, el dinero es la medida del
valor de las cosas, simplemente eso, es decir no tiene valor en sí mismo,
su valor reside en la posibilidad de comprar o vender cosas, y así lo
entienden los millonarios del siglo XXI, por eso no acumulan dinero.
El dinero ha tenido muchos significados a lo largo de su historia (poder,
comunicación, símbolo de cohesión social, medio de expresión y
profesión religiosa de la fe, instrumento de acceso a la eternidad y
símbolo protector contra los malos espíritus), pero hoy el dinero tiene
significados diferentes y muy variados.
2.11. El poder
El concepto de poder proviene del latín ‘posere’, refiriéndose al verbo que
indica la capacidad, la facultad o habilidad para llevar a cabo determinada
acción. Por extensión, se ha utilizado también a tener las condiciones
para hacerlo, entre las que se encuentran la disponibilidad material, el
tiempo o el lugar físico.
El término poder, como sinónimo de fuerza, capacidad, energía o dominio,
puede referirse a:
• La capacidad de hacer o ser algo;
• La capacidad de ejercer un dominio hegemónico sobre uno y/o
varios individuos;
• La habilidad de influir sobre uno y/o varios individuos;
• Indicar la autoridad suprema reconocida en una sociedad.
El poder implica, además, el dominio o posesión sobre una cosa o persona, con
facultad de determinar su destino, o producir consecuencias sobre ella “Estás en mi
poder” “Tengo poder de decisión”.
En este trabajo podemos definir los tipos de poderes:
• Poder de resultado: la capacidad de un actor de conseguir o ayudar a
conseguir resultados; y
• Poder social: la capacidad de un actor de cambiar las estructuras incentivas
de otros actores a fin de conseguir resultados.