La palabra analogía se comenzó a utilizar a partir del siglo XVI y
su origen, al igual que el de muchos términos de nuestro
vocabulario, proviene del idioma griego. Muchos de los términos
que utilizamos día a día son el resultado de unir dos vocablos
griegos; la palabra analogía, al no ser la excepción, fue
construida con el prefijo ANÁ y con el sustantivo LOGOS.
Los vocablos griegos de la antigüedad tenían múltiples
significados por lo que su traducción a otros idiomas es
complicada, se sabe sin embargo que el prefijo –
ana significa conforme a y el sustantivo logos era utilizado para
referirse a la razón. De tal manera que, etimológicamente, la
palabra analogía se interpreta como lo que es conforme a la
razón o lo que es compatible con la lógica.
A lo largo de tu aprendizaje, encontrarás muchas explicaciones
de lo que es una analogía dentro de libros de texto,
publicaciones de filosofía o diccionarios. La manera más
sencilla sin embargo de entender qué es una analogía, es con
la siguiente definición:
Una analogía es una relación de semejanza que se establece
entre dos o más términos.
En el campo del razonamiento verbal, una analogía está
formada por dos pares de términos o palabras; en la mayor
parte de tus ejercicios los términos son sustantivos, sin
embargo también es posible encontrar analogías formadas por
verbos o por adjetivos. Este primer par de sustantivos es
conocido como premisa y en ella podrás reconocer el criterio de
relación; el segundo par de sustantivos es conocido como par
análogo. En tus exámenes o ejercicios, el par análogo es la
respuesta correcta.
La semejanza entre la premisa y el par análogo la reconocerás
fácilmente por las características que comparten mientras que
un criterio de relación es la regla de semejanza utilizada para
asociarlos. las analogías asimétricas se relacionan, pero no
indican semejanza. Aquellas en las cuales los referentes
comparados no pueden intercambiarse, dado que su orden
de aparición designa una relación específica. O sea, que A es
a B, como C a D, y no B es a A, como C a D.
Tipos de analogías asimétricas
Entre las analogías asimétricas podemos contar las siguientes:
Analogías antonómicas o de oposición: términos opuestos
como, por ejemplo, analogía y diferencia.
Analogías de intensidad: el grado énfasis o potencia como,
por ejemplo, disgusto y odio.
Analogías inclusivas: relación entre el todo y un componente
del conjunto. Esta categoría se divide por: género-
especie como, por ejemplo, canino y perro; todo-parte como,
por ejemplo, Sonora y México; conjunto-elemento como, por
ejemplo, cardumen y pez; continente-contenido como, por
ejemplo, computadora y placa madre.
Analogías por ubicación: se relacionan por el lugar en que se
encuentran como, por ejemplo, avión y aeropuerto.
Analogías de secuencialidad: etapas diferentes de un mismo
ciclo como, por ejemplo, niñez y adolescencia.
Analogías por función: se asocian por labor o tarea como, por
ejemplo, cocinero y cocinar.
Analogías por reciprocidad: uno condiciona la existencia del
otro como, por ejemplo, madre e hijo.
Analogías por producto: uno genera al otro como, por
ejemplo, panadero y pan.
Analogías por medio y/o instrumento: herramienta que se le
atribuye a un agente como, por ejemplo, astrónomo y
telescopio.
Analogías por característica: indica un atributo del objeto
como, por ejemplo, sol y calor.