catecismo
Libro que contiene la exposición concisa de alguna doctrina, ciencia o arte en
forma de preguntas y respuestas; en particular el que contiene la explicación de la
doctrina cristiana.
1. [Link] por el que se manifiesta extraordinaria preferencia y que se lee completa o
parcialmente con cierta frecuencia.
Los 5 Ministerios
Ministerio
Es un oficio o trabajo asignado por el Señor para edificación de su iglesia. Servicio
que rinde una persona a otra, que en sentido bíblico generalmente es en relación
personal no un simple trabajo manual.
El término “ministerio” traduce el griego diakonia, que generalmente indica
“servicio”, actividad que se ejerce con el servir (diakonein).
11Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y maestros,
12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la
edificación del cuerpo de Cristo,
13hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo
de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de
Cristo;
14para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo
viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean
con astucia las artimañas del error,
15sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es
la cabeza, esto es, Cristo,
16de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las
coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada
miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. Efesios 4:11-16
APOSTOL
La palabra “Apóstol” literalmente significa “uno que es enviado”.
Apóstol: “Apóstolos”. Delegado, enviado, embajador, comisionado, un
comisionado oficial de Cristo con señales y milagros.
El significado básico de la raíz de “Apóstol” es “uno enviado como representante
de otro, con el poder y autoridad del representante procediendo del que lo envía”.
Un apóstol es como un embajador que representa a un país.
“Anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros” (2ª
Corintios 10:16)
El texto tan conocido de Mateo 28:19-20, fue dicho específicamente a los
apóstoles, siendo este su principal trabajo.
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre
del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las
cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta
el fin del mundo.
ALAS DE ÁGUILA
ÉXODO 19
4Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas,
y os he traído a mí.
La cobertura de los Apóstoles está tipificada en las alas de águila. Cuando el
Señor liberta al pueblo de Israel de Egipto, lo describe de esta manera diciendo:
Según (LBLA) (Éxodo: 19:4)
<<Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo os he tomado
sobre alas de águila y os he traído a mí>>
Estas aves vuelan a gran altura con rapidez y majestuosidad, colocando su nido
en las alturas sobre las hendiduras de la peña y lo guardan con ferocidad.
“porque celoso estoy de vosotros con celo de Dios; pues os desposé a un esposo
para presentaros como virgen pura a Cristo.”.
¿CUÁL ES EL TRABAJO O FUNCIÓN DE CADA UNO DE LOS CINCO
MINISTERIOS?
1. APÓSTOL. EL MINISTERIO APOSTÓLICO: Tiene que ver con fundamento,
implantación, solidificación, edificación, enseñanza, corrección, cobertura,
paternidad, gobierno, autoridad y unción espiritual.
El ministerio Apostólico del Nuevo Testamento es señalado por lo siguiente:
- Es caracterizado por humildad (1ªCOR. 4:9; 2ªCOR. 10:18).
- Está dispuesto a sacrificarse (2ªCOR. 11:22-23).
- Está acompañado por señales y maravillas (2ªCOR. 12:12).
- Es paciente (2ªCOR. 12:12).
- Está puesto en el cuerpo, por Dios no por el hombre (1ªCOR. 12:28).
- No actúa como Señor sobre el rebaño (2ªCOR. 1:24; 1ªPED. 5:3).
- Tiene que llevar fruto apostólico (1ªCOR. 9:1-2).
a) Analizando Posición y función. 1ªCOR. 12:28 “... Primero apóstoles...”. Primero
(gr. Proton). Primero en tiempo, lugar, orden e importancia. Antes, al principio,
ante todo. Cuando una iglesia infringe este principio, está violando el principio de
todas las cosas primeras. Muchas iglesias locales sufren porque no han
reconocido este principio de Dios. Una iglesia fuera de orden no experimentará la
plenitud de la unción. La unción fluye a través del orden. La iglesia primitiva
empezó con apóstoles.
.
Es interesante observar tanto en MATEO 10:1-5 y LUCAS 6:12-16 cómo Jesús
cambia el rango y la posición de sus discípulos, llamándolos apóstoles.
c) ¿Qué hace un apóstol?
i) UN APÓSTOL ES UN PERITO CONSTRUCTOR ARQUITECTO ESPIRITUAL.
(1ªCORINTIOS 3:10)
Un arquitecto es uno que diseña edificios y supervisa su construcción. A los
apóstoles concierne:
- Diseñar
- Estructurar
- Formar
Por ejemplo, el fundamento de la Reforma bajo Martín Lutero fue la doctrina de la
justificación por fe. La Iglesia tuvo que ser reconstruida y estructurada sobre este
fundamento doctrinal.
ii) EL APÓSTOL TIENE COMO PRIORIDAD LA PALABRA Y LA ORACIÓN
(HECHOS 6:1-1, 20:26-32)
iii) EL APÓSTOL TIENE UN ESPÍRITU REFORMADOR (2ªCORINTIOS 11:1-4;
GÁLATAS 1:6-9; 3:1-1;
5:1; 2ª TESALONICENSES 2:15).
Cada una de las tareas apostólicas es elevar a la Iglesia a su forma propiada. Los
apóstoles tienen la preocupación de ajustarse al orden bíblico.
Los grandes enemigos de una reforma son los sistemas religiosos, legalistas,
tradicionales, denominacionales, que han estado asentados por años. Los
sistemas
religiosos que necesitan ser reformados están al servicio de los intereses del
liderazgo de ese sistema, y comúnmente, ellos se oponen a la reforma.
En los días de Jesús, como en los días de los apóstoles, los líderes religiosos
fueron
los fariseos y saduceos. Durante la Reforma, ellos tuvieron mucho que perder, su
posición, su poder y control sobre el pueblo.
iv) EL APÓSTOL TIENE AUTORIDAD PARA JUZGAR, SENTENCIAR Y
DECRETAR (1ª CORINTIOS 5:1-5).
v) EL APÓSTOL PLANTA IGLESIAS (HECHOS 14:19-23; 1ªCORINTIOS 3:6).
vi) CONFIRMA Y ESTABLECE (HECHOS 15:41; 16:5; 18:23; TITO 1:5).
vii) EL APÓSTOL PONE ORDEN (1ªCORINTIOS 11:34; 14:40; COLOSENSES
2:5).
viii) BRINDA PATERNIDAD (1ªCORINTIOS 4:15; 1ªTESALONICENSES 2:11).
ix) PROVEE COBERTURA APOSTÓLICA (PABLO A TIMOTEO Y TITO)
(1ªTIMOTEO 1:3-4; 2ªTIMOTEO
4:11; 3:14-15; TITO 1:5; 2:15; 3:8-10).
x) IMPARTE-CONFIRMA DONES ESPIRITUALES (ROMANOS 1:11).
xi) ESTÁ PROVISTO DE UNA GRACIA APOSTÓLICA (ROMANOS 1:5; 12:3;
1ªCORINTIOS 3:10;
GÁLATAS 2:9). La gracia es una capacidad singular dada por Dios de hacer lo
que ordinariamente no se puede hacer.
LOS APÓSTOLES DE LA IGLESIA PRIMITIVA SEGUÍAN LAS ENSEÑANZAS DE
JESÚS EN CUANTO A LA OBEDIENCIA.
1. ELLOS TAMBIÉN ENSEÑABAN OBEDIENCIA AL GOBIERNO CIVIL. ROM.
13:1-4 “
2. ENSEÑABAN OBEDIENCIA EN EL HOGAR.
EF. 6:1-3 “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para
que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”.
3. ENSEÑABAN OBEDIENCIA EN LA IGLESIA.
HEB. 13:17 “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan
por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con
alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”.
Muchos cristianos no tienen entendimiento de este principio tan importante. Ven la
importancia de obedecer a los oficiales gubernamentales; reconocen la necesidad
de tener obediencia en el hogar; pero tocante a la
Iglesia, no están tan ansiosos de reconocer autoridad humana. Muchos adquieren
un deseo de ser sumisos al Espíritu Santo como el embajador del reinado de
Cristo en su vida, pero no ven cómo Éste se relaciona con sumisión a una Iglesia
física o un cuerpo en la tierra. Muchos se engañan a sí mismos pensando que son
“guiados por el Espíritu,” cuando en realidad están rechazando la cadena de
mando de Dios en la Iglesia y rechazándose a recibir guianza divina.
Características del ministerio de Apóstol
El Apóstol Pablo fue el único Apóstol del cristianismo temprano que habló de su
ministerio. En la segunda epístola a los Corintios transmite referencias esenciales
sobre el significado del ministerio de Apóstol.
El ministerio del nuevo pacto
Con esta designación se lo distingue del ministerio del antiguo pacto. Cuán
fundamental es la diferencia entre el ministerio del nuevo pacto y el del antiguo
pacto queda en claro en 2 Corintios [Link] “La letra mata, mas el espíritu vivifica".
La “letra" es la ley mosaica, mientras que el “espíritu" significa el Evangelio,
cuyo efecto de salvación se basa en la gracia de Dios.
Jesucristo es el eterno Sumo Sacerdote del nuevo pacto, quien se ofreció en
sacrificio a sí mismo (He. 4:14-15; 7:23-27). Desde la ascensión de Cristo, la
tarea de los Apóstoles es hacer accesible a los hombres la salvación obtenida por
Él. La administración y dispensación de los medios de salvación logrados por
Jesucristo se realiza sobre la tierra (ver 9.6.3). Por la encarnación de Dios, la
tierra fue determinada por Dios mismo como el lugar donde se imparte la
salvación.
En contraste con el ministerio del antiguo pacto, restringido al pueblo de Israel,
el ministerio del nuevo pacto no conoce fronteras: está activo entre todos los
pueblos.
El ministerio del Espíritu
El ministerio de Apóstol es el “ministerio del espíritu" (2 Co. 3:8; comparar con
Hch. 8:14-17). Por la dispensación del don del Espíritu Santo, se le concede a un
alma bautizada con agua la filiación divina y la condición previa para la
primogenitura.
El ministerio de la justificación
El ministerio de Apóstol como el “ministerio de justificación" contrasta con el
“ministerio de condenación" del antiguo pacto. El Apóstol Pablo escribe: “Y si el
ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria [...], ¿cómo no
será más bien con gloria el ministerio del espíritu?" (2 Co. 3:7-8). El Apóstol
establece aquí una diferencia fundamental entre la ley mosaica y la ley de Cristo.
El ministerio de Apóstol señala el hecho de que el hombre es pecador y necesita
la gracia de Dios. La fe en Jesucristo y la aceptación de su sacrificio conducen a
la justificación válida ante Dios.
El ministerio de la reconciliación
El ministerio de Apóstol, el “ministerio de la reconciliación" (2 Co. 5:18-19),
exhorta al arrepentimiento y conduce al hombre a experimentar la proeza
redentora de Dios que se consumó en Jesucristo. El Apóstol anuncia la muerte y
resurrección de Jesús, y hace posible a los creyentes participar en la plenitud del
mérito de Cristo a través del perdón de los pecados y el festejo de la Santa Cena.
“Reconciliación" significa la restauración de la relación perfecta entre el hombre
y Dios, así como entre los seres humanos. La “reconciliación" completa se habrá
alcanzado cuando se manifieste la gloria de la filiación divina y los “hijos de
Dios" sean semejantes al Señor (1 Jn. 3:2).
Embajador en nombre de Cristo
El enunciado del Apóstol Pablo: “Así que, somos embajadores en nombre de
Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de
Cristo ..." (2 Co. 5:20) expresa que Jesucristo está activo en su Iglesia a través de
los Apóstoles. El Apóstol actúa en el poder del Espíritu Santo, anuncia el
Evangelio y administra los Sacramentos. Su actividad está destinada a la
salvación de los seres humanos necesitados de redención.
De la primera epístola a los Corintios y de Hechos se pueden derivar otras
características del ministerio de Apóstol:
Administradores de los misterios de Dios
Pablo habla de los Apóstoles como “administradores" (1 Co. 4:1). Un
administrador es responsable de la “casa", o bien de la comunidad. En ella, los
Apóstoles aseguran el debido anuncio del Evangelio y la debida administración
de los Sacramentos. Ellos instituyen a los portadores de ministerio y mantienen el
orden en la comunidad.
El Apóstol Pablo utiliza el término “administrador" en relación con los
“misterios" divinos. Esto sugiere que también le ha sido confiada al ministerio de
Apóstol la tarea de comunicar y clarificar revelaciones de Dios, es decir,
“misterios". Forman parte de ellos, por ejemplo, la elección de los gentiles, o sea,
aquellos que no son judíos, y el arrebatamiento de la comunidad nupcial en el
retorno de Cristo (1 Co. 15:51; Col. 1:26-28).
Ministerio de la palabra
En el prólogo de Juan, el Hijo de Dios es descripto como el “Verbo" (“Logos")
por el cual fue creado todo. El ministerio de Apóstol, a quien el Señor también le
dio el encargo de enseñar, es partícipe de este poder de la palabra para servir.
También en este sentido debe ser entendido Hechos [Link] “Y nosotros
persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra". Los Apóstoles
predican el Evangelio e interpretan las Escrituras de la manera apropiada (Gá.
1:11-12).
Orientación hacia el día del Señor
La orientación hacia el día del Señor es otra característica esencial del ministerio
de Apóstol. El Apóstol Pablo escribe a la comunidad de Corinto: “Porque os celo
con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros
como una virgen pura a Cristo" (2 Co. 11:2). “Virgen pura" es una imagen de la
comunidad nupcial escogida por Jesucristo, la cual a través de los Apóstoles es
preparada para el retorno de Cristo.
Ministerio de Profeta.
Profeta viene del griego “profetes” (Strong 4396), que significa “uno que habla
pública o abiertamente, proclamando el sentir de Dios”, “uno que predice”,
(“prophetai”, Hech 13, 1; 15, 32; 1 Cor. 12, 28-29). La palabra hebrea para profeta
es “nabi” (Strong 5030), que significa “hombre inspirado”.
La función principal del profeta, por tanto, es la de traer la palabra y visión de Dios
a su iglesia, sin la cual el pueblo perece (Pr.29:18). Es un ministerio también
itinerante, por lo que está considerado como un ministerio extralocal.
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te
santifiqué, te di por profeta a las naciones. (Jeremías 1:5)
Los profetas son enviados por Dios a las iglesias locales del mundo, con la
intención de traer Palabra de Dios para las iglesias y para los hermanos de
aquellos lugares.
Es el ministerio por excelencia del Antiguo Testamento, sin embargo se ve mucho
menos en el Nuevo, quizás porque fue eclipsado por el de los apóstoles. Por este
motivo para entender bien la función del profeta hay que estudiarlo en los pasajes
del Antiguo Testamento.
En las Escrituras se ponen al mismo nivel que los apóstoles cuando dice:
“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas”. (Efesios 2:20)
“Ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu Santo”
(Ef. 3:5)
En el Nuevo testamento son contadas las intervenciones de estos siervos, los
vemos en Hechos 13:1 cuando un grupo de ellos reunidos con un grupo de
maestros, reciben palabra de Dios para separar a dos de ellos para el ministerio
apostólico entre los gentiles (Pablo y Bernabé).
Vemos al profeta Agabo en dos ocasiones profetizado a las iglesias y a Pablo. En
el primer texto vemos a un grupo de profetas en sus viajes itinerantes, visitando
Antioquía; Agabo, da una profecía advirtiendo de que una gran hambre vendría a
Judea. 7
En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y
levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu,
que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en
tiempo de Claudio. Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que
tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea;
lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y
de Saulo. (Hechos 11:27-30)
Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y
entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos
con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban.
Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta
llamado Agabo, quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose
los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos
en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los
gentiles.
Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a
Jerusalén. Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y
quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado,
mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.
Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad
del Señor. (Hechos 21:8-14).
En este otro texto vemos a las 4 hijas de Felipe que permanecían sin marido, (o
porque eran jóvenes, o porque habían dedicado su vida a Dios con el celibato),
que profetizaban. Aunque éstas profetizaban, no vino palabra sobre ellas para
Pablo, tuvo que venir de nuevo Agabo, para que trajera la palabra de Dios a
Pablo. En este caso era profetizado el arresto de Pablo. Lo que nos dice que Dios
es el que maneja la profecía, y utiliza a quien quiere cuando quiere.
Notamos también en este texto, que Agabo pertenecía a una iglesia local de la
que formaba membrecía en Jerusalén, y visitaba con frecuencia otras iglesias,
conforme el espíritu le guiaba, para ejercer su ministerio.
Otro caso de profetas, es el de Hechos 15:32, en que se nombra como tales a
Judas y Silas, los cuales hicieron la función principal de los profetas, la de
consolar y confirmar a la iglesia.
Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron
a los hermanos con abundancia de palabras. (Hechos 15:32).
También vemos a Juan, al final de su vida en Apocalipsis, teniendo un ministerio
profético comparable a los del Antiguo Testamento, en especial muy parecido al
ministerio profético de Daniel.
Los profetas son usados para:
- Para edificar, exhortar y consolar a los hermanos a través de la profecía (1ª
Co.14:3). Observa que la profecía es para edificar a la iglesia o a los hermanos,
para consolar o para exhortar, pero no dice nada de “dirigir”. Hay muchos que con
mucha ligereza hablan como de parte de Dios dirigiendo las vidas de los
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hermanos en asuntos personales; y algunos se atreven a decir profecías como:
“Así dice el Señor tú te tienes que casar con tal hermana”. ¡Cuidado, no tomemos
el nombre de Dios en vano! Recuerda que todas las profecías tienen que ser
examinadas y juzgadas, no te “tragues” todo lo que te digan.
Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. (1Co 14:29)
Por tanto, examina que esa profecía vaya conforme a la Palabra de Dios; discierne
en tú espíritu, que sientas que es de Dios, que tengas paz, y confirma esta palabra
contándosela a tu pastor, el te ayudara a discernir correctamente todas las
profecías que vengan a tú vida. Esto que te digo no es menospreciar las profecías
(1ªTesalonisenses 5:20), es discernir, examinar, y juzgar las profecías para
distinguir lo que proviene de Dios de lo que proviene del corazón del que profetiza.
- Para revelarnos el sentir de Dios y lo que este va a hacer.
Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus
siervos los profetas. (Amos 3:7)
- Para revelar lo oculto del corazón de los hombres.
Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es
convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace
manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando
que verdaderamente Dios está entre vosotros. (1ª Co.14:24-25)
- Para revela las intenciones del enemigo (2ª reyes 6); hoy nos avisa
revelándonos las intenciones y asechanzas de Satanás.
- Para predecir el futuro (Hechos 11:27-28; 21:11), popularmente esta es la
cualidad que más se conoce y sobresale en aquellos que no conocen mucho al
Señor, o son inmaduros en la fe; es por esto, que muchos van al profeta como si
fueran a un vidente, un adivino que puede predecirte tu futuro en el amor, en los
negocios, o con la familia. Recordemos que vidente era el nombre antiguo con el
que se conocían a los profetas.
(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así:
Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le
llamaba vidente.) (1Samuel 9:9)
Cuando ese nombre se dejo usar por los siervos de Dios, lo tomaron aquellos que
predecían fuera de Dios; es por esto que hoy se conoce por vidente a los
adivinadores que ejercen sus habilidades a través de espíritus malos. No
busquemos a los profetas como al “adivino cristiano” que me puede decir el futuro,
esto no es grato a los ojos de Dios, el aborrece estas prácticas. Se dé hermanos
que han llamado por teléfono al hermano que es usados en la profecía decirle que
ore a Dios a ver que le dice el Señor sobre si se va a casar o no con tal hermana.
Cuidado, ¿qué diferencia hay entre esta práctica cristiana y aquellos que
consultan a adivinos? Tu ora a Dios y confía que el te 9
contestará de la forma que vea mejor para indicarte lo que debes de hacer en
todos los asuntos de la vida, lo hará a través de la Palabra, a través de un sueño,
del consejo del Pastor, o de un profeta. Tú no te preocupes, si Dios quiere decirte
algo a través de un profeta, este será el que venga a ti a decírtelo.
Los profetas no hablan como los adivinos, siendo “tomados por un espíritu”, estos
incluso cambian la voz cuando predicen. Los profetas no son poseídos por el
Espíritu de Dios, ellos reciben de una manera muy fuerte la palabra de Dios en su
espíritu, pero son libres totalmente, teniendo el espíritu sujeto a su propia
voluntad. Por esto Pablo nos dice:
Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.
Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero.
Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y
todos sean exhortados.
Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; pues Dios no es
Dios de confusión, sino de paz. (1Co 14:29-33)
Por esto el profeta puede esperar a que termine la predicación para dar la palabra
profética, y no tiene porque interrumpir al predicador.
Citas de los Padres de la iglesia
Los primeros profetas del Nuevo Testamento son citados por sus nombres en el
libro V, cap.17., de Historia Eclesiástica, de Eusebio de Cesarea, diciendo:
“Ni Agabo, ni Judas, ni Silas, ni las hijas de Felipe, ni Amias de Filadelfia, ni
Cuadrato…”
La Didache, que es uno de los más antiguos escritos de la cristiandad (más
antiguo que algunos escritos del Nuevo Testamento), nos habla sobre ellos
diciendo:
11:3 Concerniente a los apóstoles y profetas, actúa de acuerdo a la doctrina
del Evangelio.
11:4 Deja que cada apóstol que viene a ti sea recibido como al Señor.
11:5 El se quedará un día, y si es necesario, dos, pero si se queda por tres
días, él es un falso profeta.
11:6 Cuando el apóstol se vaya no tome nada consigo si no es pan hasta su
nuevo alojamiento. Si pide dinero, es un falso profeta.
11:7 Y no atentarás o discutirás con ningún profeta que hable en el Espíritu,
porque todos los pecados serán perdonados, pero este pecado no será
perdonado.
11:8 Con todo, no todo el que habla en espíritu es profeta, sino el que tiene
el modo de vida del Señor. En efecto, por el modo de vida se distinguirá el
verdadero profeta del falso.
11:9 Y cada profeta que ordene en el Espíritu que se tienda la mesa, no
deberá comer de ella él mismo, si lo hace, es un falso profeta;
11:10 y cada profeta que enseñe la verdad, si no la practica, es un falso
profeta;
11:11 y cada profeta, probado como verdadero, y trabajando en el misterio
visible de la Iglesia, pero que no enseña a otros a hacer lo que él hace, no
debe ser juzgado por ti, porque tiene su juicio con Dios, porque así hicieron
los profetas del pasado. 10
11:12 Pero al que dice en espíritu: Dame dinero, o cualquier otra cosa, no le
prestéis oído. En cambio si dice que se dé a otros necesitados, nadie lo
juzgue.
Hoy en día se mueven por las iglesias muchos llamados profetas, dan
conferencias, profetizan a los hermanos, pero buscan lo suyo propio al interesarse
por recoger ofrendas, se han convertido en asalariados que mueven los
sentimientos en sus cultos, siendo éstos en definitiva mas sentimentales que
espirituales. (Sobre este asunto hablaremos en un capítulo más adelante)
En las Escrituras se habla con más frecuencia de los falsos profetas que vendrán
a confundir a la iglesia. El falso profeta pudo empezar siendo un hombre usado
por el Señor, pero que en algún momento fue seducido por la tentación de hablar
palabras que Dios no le dio, y comienza a hablar lo que le viene al corazón, para
buscar lo suyo propio, no lo que es de Dios.
Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di a
los que profetizan de su propio corazón: Oíd palabra de Jehová.
Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en
pos de su propio espíritu, y nada han visto!...
Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: Ha dicho Jehová, y Jehová
no los envió; con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos.
¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues
que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado?
Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto vosotros habéis hablado
vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros,
dice Jehová el Señor.
Estará mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira; no
estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la
casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Jehová el
Señor. (Ezequiel 13.1-9)
Otra confusión que a veces se tiene es la de pensar que todo el que es ungido con
el don de profecía es un profeta. Uno es el don de profecía que se ejerce en la
congregación local y otro es el ministerio de Profeta que tiene una función en las
distintas iglesias del mundo. Como ejemplo nos puede servir, el caso del hermano
que Dios lo usa para hablar con sus amigos y familiares del Señor y se convierten
algunos, ese hermano no podría decir que tiene el ministerio de evangelista.