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Salud Mental y Diabetes: Un Enfoque Integral

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CARRERA: PSICOLOGIA

MATERIA: INTERVENCION PSICOLOGICA EN PROBLEMAS DE

TEMA: DIABETES

DIABETES
Los aspectos psicológicos de la diabetes han sido ignorados durante mucho tiempo. El estrés, la angustia e incluso la
depresión son trastornos que presentan una mayor incidencia en la parte de la población que tiene esta enfermedad. No
obstante, desde hace unos años y gracias a un enfoque multidisciplinar en la intervención se hace un mayor hincapié en
esos factores tan relevantes en la vida del paciente.

Este conjunto de alteraciones metabólicas que median en la diabetes mellitus alteran por completo el día a día de una
persona. Así, un hecho que en ocasiones queda descuidado es la estrecha relación existente entre la diabetes tipo 1 y 2
con los problemas de salud mental. Se estima que casi el 50% de las personas con esta enfermedad padecerán un
desorden psicológico en algún momento. Es más, la probabilidad de padecer una depresión, según nos indican diversos
estudios, se duplica en estos pacientes.

Hay evidencia de que el riesgo de depresión se incrementa de forma directa en pacientes diabéticos

Vivir con una enfermedad crónica no es fácil para nadie.

Cambian los hábitos, cambia el modo en que nos desenvolvemos con nuestro entorno y cambia incluso el modo en que
nos vemos a nosotros mismos. La diabetes mellitus es probablemente la condición más común pero a la vez una de las
que más alteran la realidad cotidiana de quien la sufre.

Mientras la diabetes tipo 1 tiene, por lo general, su aparición en la infancia, la tipo 2 es la forma de diabetes más común
en todo el mundo y representa el 90-95% de los casos. Tiene su inicio en la edad adulta, y se asocia en gran parte de los
casos, a los malos hábitos alimenticios y de vida, ahí donde se deja de producir la suficiente insulina para que el cuerpo
pueda usar la glucosa como fuente de energía.

Más allá de las causas que propician la aparición de este trastorno metabólico tan común, hay otras realidades que
debemos tener presentes. Se necesita de un enfoque holístico de esta enfermedad. Gran parte de los médicos centran
su atención (indispensable sin duda) en esas alteraciones físico-orgánicas que puede generar la diabetes: problemas
visuales, renales, cardiovasculares… Todo ello es importante, pero hay un ámbito que queda descuidado. Una realidad
igual de primordial para ese paciente diagnosticado con diabetes. Hablamos cómo no de la salud mental.

Descripción general de la enfermedad y estadísticas actuales


Una de las principales Enfermedades Crónicas No Trasmisible es la diabetes mellitus tipo 2, que es una enfermedad
endocrina y metabolica, que se caracteriza por la elevación de valores de glucosa en sangre por encima de los 120 mg
por 100 ml de sangre. Este padecimiento presenta además otros datos clínicos, como: poliuria (emisión de un volumen
de orina superior al esperado), polidipsia (sed exagerada y beber demasiada agua y polifagia (hambre exagerada y
comer en exceso). Estos tres datos son evidencia del mal manejo de la glucosa por una deficiencia parcial de la hormona
llamada insulina, dicha hormona se produce en el páncreas y es distribuida hacia las células del organismo y funciona
como un facilitador de la difusion de la glucosa.

En una persona sana, gracias a la insulina, la glucosa penetra con facilidad al interior de las células, pero cuando existe
una enfermedad como la diabetes, la relación insulina-glucosa se desequilibra y la facilidad con la que ingresa esta
última a las células es menor, provocando una acumulación de esta en la sangre, entonces los músculos obtienen la
energía que necesitan a partir de las reservas almacenadas (grasas y proteínas); y esto puede resultar en un estado
similar al de la desnutrición que puede terminar en otras complicaciones o en coma

Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo de la diabetes mellitus tipo 2 se encuentran los siguientes: 1) Factores que se pueden
modificar, como la obesidad, habitos de alimentación inadecuados y sedentarismo, y 2) Factores que no se pueden
modificar: ser mayor de 40 anos (a mayor edad, mayor riesgo), tener familiares de primer grado con diabetes (madre,
padre o hermanos), haber tenido diabetes gestacional, haber tenido hijos con un peso mayor o igual a 4 Kg al nacer

El tratamiento de la diabetes mellitus desde la medicina conductual


Para el campo de la medicina conductual se han desarrollado una amplia gama de intervenciones para este
padecimiento se agrupan en las siguientes áreas:

1) Adhesión al tratamiento,

2) Estrategias de enfrentamiento,

3) La conciencia de la glucosa en la sangre, y

4) La reducción del estres.

Uno de los aspectos fundamentales que tiene que ver con la adhesión al tratamiento de la diabetes es el cambio de
hábitos de alimentación, que es un objetivo difícil de lograr por la mayoría de los pacientes. Senalan que existen varios
factores que influyen en la adhesión al tratamiento, que pueden ser desde factores personales, factores del sistema de
salud, factores de la propia enfermedad o del tratamiento. Entre los factores personales se encuentran las variables
como la motivación, el desconocimiento, la baja autoestima y la depresión. Asimismo, establecen que a mayor
complejidad del tratamiento menor adhesión terapéutica.

Por otra parte, establecen que una adecuada adhesión al tratamiento está relacionada con la posesión de competencias
específicas de cuidado de la salud y con la emisión de conductas instrumentales de riesgo y preventivas.

Factores que influyen en la adhesión al tratamiento señalan las siguientes barreras para la adhesión al
tratamiento para la diabetes mellitus:

1. La complejidad y la cronicidad del tratamiento, además de la aversividad de los tratamientos (inyecciones de insulina
y controles de glicemia).

2. Las modificaciones en el estilo de vida, tales como las restricciones en la dieta, la modificacion de actividad física y el
control de las situaciones cotidianas estresantes.

3. La interdependencia de la conducta del paciente con otras personas de su entorno, que pueden facilitar su adherencia
al tratamiento, o una barrera al mismo. El apoyo social es una condición facilitadora del tratamiento.

4. La ausencia de síntomas, ya que durante los periodos hiperglicemicos, la mayoría de los diabéticos no presenta
síntomas.

5. Las complicaciones asociadas a la diabetes ocurren a largo plazo, por lo cual esta condición no actúa como un
reforzador a la adhesión.

6. La ausencia de beneficios contingentes al cumplimiento. La normalización glucémica depende de múltiples factores


que no siempre son contingentes al cumplimiento, y el incumplimiento no siempre produce consecuencias aversivas
inmediatas.

7. En la práctica médica convencional, por lo general no se emplean términos operativos, no se atiende al estilo de vida
del paciente, no se proporciona el feedback adecuado sobre los problemas surgidos, ni el modelado de los
comportamientos requeridos. La mayoría de los médicos desconocen el estilo de vida del paciente.

8. La ausencia de conocimiento y habilidades específicas para el adecuado seguimiento del tratamiento. Al respecto,
muchos pacientes no saben que tipo de ejercicio físico seguir para reducir los niveles de glicemia, o como sustituir
adecuadamente alimentos de su dieta.

Habilidades de autocuidado en diabetes mellitus


Un factor importante en el tratamiento de la diabetes mellitus, es que el paciente adquiera habilidades de autocuidado
para manejar adecuadamente su enfermedad.
Dentro de este rubro se podrían ubicar las habilidades de autocontrol, que irian de la mano con “tener conciencia” de
los niveles de glucosa y de sus síntomas. El autocontrol se refiere a aquellos procedimientos de terapia cuyo objetivo
es entrenar al paciente en estrategias para controlar o modificar su propia conducta a traves de distintas situaciones,
con el proposito de alcanzar metas a largo plazo. Kanfer (1977) definio el autocontrol como aquellas estrategias que
emplea un individuo para modificar la probabilidad de una respuesta, en oposicion a las influencias externas existentes.
Se dice que una persona posee autocontrol cuando no responde a las presiones de las contingencias externas del
momento, sino en favor de algun objetivo a largo plazo.

Las personas que tienen habilidades de autocontrol tienen mas dominio en el control de la enfermedad al seguir
adecuadamente el régimen dietetico, logrando mejorar la percepcion de autoeficacia, y por lo tanto la adherencia al
tratamiento.

En este programa el propio paciente es el protagonista de su autocuidado, modificando positivamente su conducta y su


ambiente.

La técnica que se utilizó para el entrenamiento en habilidades de autocontrol fue la de aprendizaje estructurado,
incluyendo componentes de la técnica entrenamiento en solución de problemas, adaptada para su aplicación grupal.
Ademas, las tareas individuales consistieron en el llenado de autoinformes diarios del consumo de alimentos, formatos
sobre el manejo de contingencias y practica en la vida cotidiana de los ejemplos ilustrados durante las sesiones

Pacientes de Reciente Debut (Comienzo):


El debut o comienzo de la enfermedad puede constituir en la mayoría de los casos una etapa crítica. La persona se
enfrenta sin esperarlo y por tanto sin estar preparada para ello a una enfermedad crónica que desajusta toda su vida y
que impone un régimen riguroso de tratamiento, que debe cumplir diariamente y para lo cual no basta con tomar o
inyectarse el medicamento en un momento del día, sino que debe reajustar toda la actividad diaria, a las nuevas
demandas que la enfermedad le impone

La atención psicológica para resolver la problemática de esta fase puede valorar algunos de los siguientes recursos:

-Ejercicios de relajación para disminuir la ansiedad.

-Psicoterapia de apoyo para ayudar a su reafirmación.

-Técnicas de reestructuración cognitiva que permitan rectificar las ideas, juicios y conceptos establecidos por el paciente
pero erróneos total o parcialmente. Estas técnicas pueden desarrollarse individualmente o en grupos.

Pacientes Descompensados Metabólicamente por Razones de Índole Psicológica


Predominantemente:
El control metabólico del paciente diabético es un fenómeno multicausal en el que intervienen entre otros la dieta, la
presencia de focos sépticos y las situaciones de estrés a que puede estar sometido el paciente. Estas causas de
descompensación pueden aparecer independientemente unas de otras o combinadas, lo que es más frecuente.

El estrés emocional por sí mismo constituye en muchas ocasiones el motivo que justifica el descontrol. La aparición de
eventos vitales que demandan un reajuste psicológico se encuentran entre estas causas. Los conflictos y tensiones
vivenciadas por el paciente en el ámbito personal, familiar, laboral, para los que no tiene una solución adecuada y que
afectan su estabilidad constituyen con frecuencia motivo de consulta e ingreso por provocar descompensación de la DM

Pacientes con Dificultades de Adaptación a la Enfermedad


Por las características de la enfermedad y su tratamiento es frecuente encontrar pacientes que no se adaptan y que por
tanto no aceptan su condición de diabéticos. Esta situación es típica del debut, pero puede también observarse en
cualquier momento del curso de la enfermedad, incluyendo a aquellos pacientes que tienen mucho tíempode evolución
de la misma. La inadaptación puede observarse tanto en la esfera personal como social.

En el primer caso se encuentran aquellos pacientes que se niegan a cumplir algunos aspectos del tratamiento, siendo
muy frecuentes los casos que temen al uso de la insulina como medicamento o a la acción mecánica de la inyección en sí
misma. Ante esta situación la técnica de desensibilización sistemática suele ser un medio eficaz, así como la terapia
cognitiva, pudiendo combinarse ambas, lo cual se decidid de acuerdo al caso en cuestión.
La inadaptación social es el resultado de la dificultad objetiva o subjetiva que el paciente encuentra para conciliar las
condiciones y exigencias del medio en que desarrolla su actividad y el cumplimiento del tratamiento en general o de las
recomendaciones que se le han ofrecido para su cuidado en particular.

La reoríentación del paciente partiendo de nuevas metas resulta indispensable para sensibilizar al mismo con la
necesidad de hacer reajustes en su vida hacia un estilo mediante el cual pueda continuar siendo una persona útil,
realizada socialmente, sin que ésto conspire con la atención y cuidado de su enfermedad.

Situaciones Especiales
-Embarazo: Los riesgos que puede afrontar la mujer diabética y su futuro hijo, deben ser de su conocimiento y para
ello deberá recibir una adecuada orientación y apoyo tanto para la toma de decisiones al respecto como para mantener
un estado óptimo desde el punto de vista psicológico.

-Aparición de complicaciones invalidantes: la labor preventiva es indispensable (sobre todo ante la


posibilidad de pérdida de visión) para que el paciente pueda reorientar su actividad diaria en particular y su vida en
general. -Niños diabéticos al llegar a la pubertad: la adolescencia como edad crítica de adaptación suma sus condiciones
a las del tratamiento, pudiendo aparecer transgresiones del mismo que lleven al descontrol metabólico. Esto hace a esta
edad particularmente vulnerable y necesitada de orientación y apoyo.

-El paciente geriátrico: a la depresión, ansiedad y sentimientos de indefensión frecuentes en la edad geriátríca,
se suman preocupaciones por su condición de diabético, lo que puede influir negativamente en su estado psíquico y
llevarlo al descontrol metabólico. Es necesario en estos casos el apoyo moral y material, así como estimular la realización
de actividades que permitan sus condiciones físicas y le resulten placenteras a la vez que los provean de una identidad
social positiva.

La valoración y tratamiento de estos casos debe considerar el funcionamiento de los Sistemas de Apoyo Social del
paciente, considerándose como fuentes de apoyo la familia, pareja, compañeros de trabajo o estudio, personal de salud
que le atiende, y relaciones sociales en general.

El apoyo familiar es particularmente importante en el paciente diabético no sólo porque puede ayudar a garantizar las
bases materiales e instrumentales del tratamiento, sino porque la implicación de la familia en el régimen diario de
tratamiento refuerza la adhesión al mismo por parte del paciente y ayuda a eliminar sentimientos de inseguridad y
minusvalía.

Las relaciones sociales en general pueden contribuir a que el diabético logre una identidad social positiva en la medida
en que sean capaces de percibirlo como una persona igual a los demás pero que a su vez requiere cumplir un
tratamiento: la 'comprensión, apoya y aceptación que provenga de los demás confiere al diabético seguridad y
confianza.

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