COMERCIAL 7-05-2024 CLASE 20
CONTRATOS COMERCIALES
Contratos en general
CAPITULO 1
Disposiciones generales
ARTÍCULO 957.- Definición. Contrato es el acto jurídico mediante el cual dos o
más partes manifiestan su consentimiento para crear, regular, modificar, transferir o
extinguir relaciones jurídicas patrimoniales.
La Libertad contractual, que viene del Principio constitucional de libertad. El Código
estructura la regulación de los contratos en 3 partes: parte general, contratos de
consumo, y parte especial donde se regula cada uno de los tipos contractuales
tipificados: compra-venta, concesión, franquicia, etc.
Después hay una serie de principios contractuales:
Libertad contractual: Viene del Principio de libertad constitucional. En
principio las partes pueden establecer libremente el contenido del contrato.
Nadie está obligado a celebrar un contrato
ARTÍCULO 958.- Libertad de contratación. Las partes son libres para
celebrar un contrato y determinar su contenido, dentro de los límites
impuestos por la ley o el orden público. Las normas legales siempre son de
aplicación supletoria a la voluntad de las partes expresada en el contrato,
aunque la ley no lo determine en forma expresa para un tipo contractual
determinado, salvo que la norma sea expresamente imperativa, y siempre
con interpretación restrictiva.
Fuerza obligatoria: Contrato como Ley para las partes. Pacta sunt servanda
(los pactos deben ser cumplidos)
ARTÍCULO 959.- Efecto vinculante. Todo contrato válidamente celebrado
es obligatorio para las partes. Su contenido sólo puede ser modificado o
extinguido por acuerdo de partes o en los supuestos en que la ley lo prevé.
ARTÍCULO 960.- Facultades de los jueces. Los jueces no tienen
facultades para modificar las estipulaciones de los contratos, excepto que
sea a pedido de una de las partes cuando lo autoriza la ley.
(Artículo sustituido por art. 253 del Decreto N° 70/2023 B.O. 21/12/2023)
Buena Fe: Artículo 961.
ARTÍCULO 961.- Buena fe. Los contratos deben celebrarse, interpretarse y
ejecutarse de buena fe. Obligan no sólo a lo que está formalmente
expresado, sino a todas las consecuencias que puedan considerarse
comprendidas en ellos, con los alcances en que razonablemente se habría
obligado un contratante cuidadoso y previsor.
Conservación de los contratos: Cuando hay dudas sobre una estipulación
concreta, o mismo del contrato entero, si este es ineficaz, se trata de darle
prevalencia, teniendo en cuenta la finalidad por la cual las partes contrataron.
Es decir si hay dudas sobre su ineficacia o de alguna clausula, si bien puede
que lo sea, se trata que el resto del contrato sobreviva. Sobre todo en materia
de consumidor porque es de orden público.
Principio de relatividad de efectos: Las estipulaciones, disposiciones que
establezcan las partes, únicamente las obligan a ellas mismas. Es decir no
genera obligaciones en relación a 3eros. Hay excepciones.
ARTÍCULO 959.- Efecto vinculante. Todo contrato válidamente celebrado
es obligatorio para las partes. Su contenido sólo puede ser modificado o
extinguido por acuerdo de partes o en los supuestos en que la ley lo prevé.
Hay 3 distintos tipos de contratos:
Contratos discrecionales: En principio las partes están en pie de igualdad de
poder para establecer las disposiciones del contrato. donde se tiene mayor
libertad porque las partes están en situación de igualdad económica y de
conocimiento
Contratos de adhesión a cláusulas generales predispuestas: El
predisponente es quien fija el contenido del contrato.
Contratos de Consumo: Una persona humana o jurídica adquiere o utiliza
bienes o servicios a título gratuito u oneroso con destinatario final. La otra parte
es un proveedor que puede ser profesional o alguien que actúa ocasionalmente
como tal, o empresas pucias o privadas que se dedican a la producción de
bienes o prestación de servicios.
Nadie está obligado a contratar. Cada uno decide celebrar un contrato y obligarse en
base a él. Hay situaciones disimiles como los servicios públicos esenciales, se está
cautivo de contratar. Pero en ppio nadie está obligado a contratar y elige hacerlo,
destinando activos propios a ese contrato en particular.
EL CONTRATO PARITARIO
El artículo 957 del CCCN –Ley N° 26994– define el contrato como “el acto jurídico
mediante el cual dos o más partes manifiestan su consentimiento para crear, regular,
modificar, transferir o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales”.
El elemento característico del contrato paritario o discrecional es que existe igualdad
de partes en la etapa de negociación del contrato o, cuanto menos, la ley parte de ese
presupuesto. En estos contratos se presume que las partes pueden manifestar su
voluntad sin condicionamientos y no hay situaciones de desequilibrio entre ellas. Por
eso, juega un rol determinante el “principio de autonomía de la voluntad” que establece
que “las partes son libres para celebrar un contrato y determinar su contenido, dentro
de los límites impuestos por la ley, el orden público, la moral y las buenas costumbres”
(art. 958, CCCN –Ley N° 26994–).
El “principio de autonomía de la voluntad” implica el reconocimiento de la libertad del
individuo de celebrar o no el contrato, de pactar su contenido, de elegir el tipo de
contrato que va a realizar, etc. Sin embargo, este principio no es absoluto y se rige con
las restricciones y parámetros enunciados en el citado artículo 958, es decir, “dentro
de los límites impuestos por la ley, el orden público, la moral y las buenas
costumbres”, siendo facultad de los jueces modificar las estipulaciones de los
contratos cuando es a pedido de una de las partes, cuando lo autoriza la ley o, de
oficio, cuando se afecta de modo manifiesto el orden público (art. 960 del CCCN –Ley
N° 26994–). De dicho principio deriva el efecto vinculante de los contratos, ya que lo
acordado por las partes tiene fuerza obligatoria para ellas. Esto implica que su
contenido solo puede ser modificado o extinguido por acuerdo de partes o en los
supuestos que la ley prevé (art. 959 del CCCN –Ley N° 26994–).
CONTRATO DE ADHESIÓN
El concepto de “contrato de adhesión” fue incorporado en los artículos 984- 989 del
CCCN –Ley N° 26994–, pues no existía una regulación específica y resultaba
necesario establecer una tutela especial para esta modalidad contractual, que es de
uso corriente en el ámbito mercantil. En la actualidad, gran parte de los contratos se
celebran sin negociación de las partes; se realizan a través de máquinas u
ordenadores y con formularios predispuestos, debido a las necesidades de
comercialización masiva de servicios y bienes y la reducción de los costos de
negociación. En consecuencia, la regulación específica procura evitar los frecuentes
abusos contractuales por parte del predisponente.
El contrato de adhesión está definido por el artículo 984 del CCCN –Ley N° 26994–
como aquel “mediante el cual uno de los contratantes adhiere a cláusulas generales
predispuestas unilateralmente, por la otra parte o por un tercero, sin que el adherente
haya participado en su redacción”.
En estos contratos pueden distinguirse dos partes:
1) El Predisponente: es el sujeto que redacta el documento contractual o se
sirve de la redacción efectuada por un tercero;
2) El Adherente: es quien firma el formulario, pero no participa en la creación
del texto contractual ni influye en su contenido.
Las cláusulas particulares se pueden negociar y, cuando el contrato tiene cláusulas
abusivas, los jueces tienen la facultad de declarar la nulidad parcial del contrato e
integrarlo (art. 988 del CCCN –Ley N° 26994–). La finalidad de la normativa es
procurar la redacción de cláusulas claras, serias e inequívocas que sean idóneas para
ser entendidas por sí solas por el adherente, sin necesidad de auxilios externos.
A tal efecto, enuncia una serie de requisitos que deben cumplir las cláusulas
generales:
1) Deben ser comprensibles, claras, fácilmente inteligibles. Estos recaudos
encuentran su fundamento en el principio general de buena fe (art. 9 del CCCN
–Ley N° 26994–) y del mencionado deber de buena fe en las tratativas
contractuales (art. 961 del CCCN –Ley N° 26994–). Se busca el conocimiento
pleno y cabal del texto contractual al punto que se declara como no convenida
la cláusula que contenga un reenvío a textos que no se faciliten previamente al
adherente.
2) Deben ser autosuficientes, completas, sin remitir a documentos que no
hayan sido entregados a la parte no predisponente. La idea de
autosuficiencia se reitera en el mismo texto del artículo 985 –tercer párrafo–,
cuando establece que “se tendrán por no convenidas aquéllas (cláusulas) que
efectúan un reenvío a textos o documentos que no se facilitan a la contraparte
del predisponente, previa o simultáneamente a la conclusión del contrato”.
Además, en el segundo párrafo exige también que la redacción sea “completa”,
lo que es una reiteración de la idea de autosuficiencia
EL CONTRATO DE CONSUMO
Si bien está regulado en un título específico, no se trata de una categoría distinta sino
de una fragmentación del tipo general de los contratos, que influye sobre el resto de
los contratos especiales (por ejemplo, el contrato de compraventa de consumo). La
sección comienza de manera amplia definiendo la “relación de consumo” como el
vínculo jurídico entre un proveedor y un consumidor y luego introduce la definición del
“contrato de consumo”, que es aquel en el que el consumidor adquiere bienes y
servicios de personas físicas o jurídicas que actúan como profesionales en el
mercado, de manera tal que la citada adquisición se hace para destino final y/o para
su uso privado, familiar o social (art. 1092 y 1093 del CCCN –Ley N° 26994–).
El ordenamiento brinda una serie de pautas de interpretación e integración de los
contratos de consumo (art. 1094 y 1095 del CCCN –Ley N° 26994–) que de
conformidad con el principio in dubio pro consumidor, en caso de duda acerca de la
interpretación de un contrato debe adoptarse el sentido más favorable para el
consumidor y, si existieran dudas sobre el alcance de su obligación, la solución que
resulte menos gravosa para él. Dentro de este título se incluyen normas que, entre
otras exigencias, imponen al proveedor la obligación de garantizar condiciones de
atención y trato digno a los consumidores y usuarios, respetar la dignidad de la
persona de acuerdo con los criterios de los tratados de derechos humanos y
abstenerse de desplegar conductas que coloquen a los consumidores en situaciones
vergonzantes, vejatorias o intimidatorias. Exige de los proveedores que, en líneas
generales, brinden a los consumidores un trato equitativo y no discriminatorio (arts.
1097 y 1098 del CCCN –Ley N° 26994–).
INTERPRETACIÓN DE CONTRATOS PARITARIOS
Donde las partes tienen mayor libertad y poder para establecer el contenido del
contrato. En ppio la única limitación es que no afecten la ley, orden público, moral y
buenas costumbres.
La interpretación es una actividad lógica que:
Busca asignar significaciones y determinar cuáles son los derechos y
obligaciones de las partes.
Calificar el vínculo contractual que tuvieron las partes. Por ej. si se trata de
contrato nominado, determinar cuál es
Integrar el contrato si hay cuestión que choca con alguna norma
imperativa, o que se considera abusiva, en los casos que haga falta. Esta
facultad de los Jueces quedó restringida con el Decreto 70/23, porque antes de
este decreto los jueces tenían esta facultad.
REGLA DE INTERPRETACIÓN
Interpretación
ARTICULO 1061.- Intención común. El contrato debe interpretarse conforme a la
intención común de las partes y al principio de la buena fe.
1- INTENCIÓN COMÚN DE LAS PARTES
Lo que busca que el intérprete se parte por encima de los intereses individuales de
cada parte y busque indagar cuál fuera la causa-fin que tuvieron las partes al momento
de contratar
2- PRINCIPIO DE BUENA FE
Se establece como buena-fe-lealtad, buena-fe-confianza. Establece un estándar
objetivo para determinar cuando hay buena fe o no, que es el de un contratante
cuidadoso y previsor.
3 -INTERPRETACIÓN RESTRICTIVA
ARTICULO 1062.- Interpretación restrictiva. Cuando por disposición legal o
convencional se establece expresamente una interpretación restrictiva, debe estarse
a la literalidad de los términos utilizados al manifestar la voluntad. Este artículo no
es aplicable a las obligaciones del predisponente y del proveedor en los contratos
por adhesión y en los de consumo, respectivamente.
Ya sea por disposición convencional, es decir que sean las propias partes las que
establezcan en el contrato, o por disposición legal, o sea que lo establezca la ley, va a
ser necesario hacer una interpretación restrictiva, a los términos literales usados en el
contrato. Se puede establecer que cierta obligación del contrato va a tener
interpretación restrictiva. Por ej. Un contrato de una empresa desarrolladora de
Software y una empresa que quiere adquirirlo, y establecen una obligación a cargo de
la desarrolladora donde se dice que “esta obligación va a ser específicamente por
obligación restrictiva”.
Esta regla de interpretación no es aplicable para los contratos de adhesión. Es decir
las obligaciones en cabeza del predisponente no pueden ser interpretadas
restrictivamente aunque lo imponga de esa manera el predisponente. Lo mismo ocurre
en los contratos de consumo cuando el proveedor mete esta interpretación restrictiva,
es decir no se la tiene en cuenta. Por ejemplo un contrato de franquicia, una clausula
común es el tema de la exclusividad. Una franquicia de Café Martínez. Tengo el local
en Caballito. En cierta cantidad de cuadras no puede haber una franquicia igual. Esta
obligación a cambio del franquiciante no puede interpretarse restrictivamente. Tiene
que ser una interpretación amplia. Si el franquiciante no podía establecer una
franquicia en esa zona, tampoco puede distribuir productos que le compitan al
franquiciado en esa zona. Esta regla de interpretación no rige ni en contratos de
adhesión ni en contratos de consumo
4- SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS
ARTÍCULO 1063.- Significado de las palabras. Las palabras empleadas en el
contrato deben entenderse en el sentido que les da el uso general, excepto que
tengan un significado específico que surja de la ley, del acuerdo de las partes o de
los usos y prácticas del lugar de celebración conforme con los criterios dispuestos
para la integración del contrato.
Se aplican iguales reglas a las conductas, signos y expresiones no verbales con los
que el consentimiento se manifiesta.
Las palabras asignan conceptos. Muchas veces las partes tienen interpretaciones
disimiles de los límites de esos conceptos. Una parte considera que una palabra tiene
ciertos límites, y la otra parte considera que tiene otra, y esto repercute en las
consecuencias que el Juez tiene en las obligaciones que cada uno de los co-
contratantes tiene a su cargo.
Para esta norma interpretativa, es que se tiene en cuenta el uso común o sentido
general que tienen las palabras. Si una palabra en el uso cotidiano tiene tal
significación, eso va a ser una cuestión que el intérprete va a tener en cuenta. Se va a
hacer un análisis gramatical, semántico de ese vocablo en general.
Es la regla general. Hay excepciones:
1) La Ley le asigne a una palabra en particular un significado específico : Por
ejemplo prenda en el uso común significa algo, pero en el derecho es un
derecho real de garantía. En esos casos prima lo que el contenido le da
específicamente la Ley.
2) Las propias partes establezcan que tal palabra tiene un significado en
particular: Por ejemplo en contrato de Franquicia, el “CLIENTE” es el
Franquiciado. Si las partes le quieren dar un sentido especial a esa palabra, es
válido.
3) Usos y prácticas del lugar de celebración del contrato : Las propias p artes
pueden establecer que resultan obligatorias. O mismo que sean tan
ampliamente conocidas en ese lugar donde se celebra el contrato que es
inevitable que no la tengan en cuenta las partes. Aplica no sólo para las
palabras, sino también para las conductas, signos y expresiones no-verbales.
Porque muchas veces en los contratos hay palabras oscuras para ponerla en
una clausula en particular, por eso toma relevancia cuál es el alcance o sentido
que las partes la emplean.
5- INTERPRETACIÓN CONTEXTUAL
ARTICULO 1064.- Interpretación contextual. Las cláusulas del contrato se
interpretan las unas por medio de las otras, y atribuyéndoles el sentido
apropiado al conjunto del acto.
Hacer un análisis sistemático del contrato. Todo el texto en sí es uniforme. Hay una
unidad de coherencia en todo el clausulado. En la cláusula 1 se le dio un sentido, un
alcance, cuando se la vuelva a nombrar en la cláusula 10, es la misma interpretación.
Puede suceder que una misma palabra esté utilizado a lo largo del clausulado con
alcances diferentes. Esta regla de interpretación contextual no va a poder ser utilizada
sino que el intérprete, el Juez, va a tener que valerse de otras cuestiones. Pasamos a
las Fuentes de interpretación.
6- FUENTES DE INTERPRETACIÓN
ARTICULO 1065.- Fuentes de interpretación. Cuando el significado de las
palabras interpretado contextualmente no es suficiente, se deben tomar en
consideración:
a) las circunstancias en que se celebró, incluyendo las negociaciones preliminares;
b) la conducta de las partes, incluso la posterior a su celebración;
c) la naturaleza y finalidad del contrato.
El Código busca darle prevalencia a lo que está escrito en el contrato. Pero si no es
posible a partir del significado de las palabras y de una interpretación contextual
determinar cuál es el alcance de los términos y por ende de las obligaciones que a raíz
de ella se genera en cada una de las partes hay que recurrir a las fuentes de
interpretación. Que son:
LAS CIRCUNSTANCIAS EN QUE SE CELEBRÓ, INCLUYENDO LAS
NEGOCIACONES PRELIMINARES: Las previas a la celebración del contrato.
Intercambio de mails, si hubo carta de intención. Para que el juez sepa cuál fue
el alcance que las partes les dieron a los términos del contrato. La carta de
intención está en el Artículo 993: un instrumento en el cual una o ambas partes
prestan su consentimiento para negociar sobre ciertas bases respecto de un
contrato futuro, o sea antes de llegar a un contrato ya están de acuerdo sobre
qué cuestiones negociar
Tratativas contractuales
ARTÍCULO 993.- Cartas de intención. Los instrumentos mediante los
cuales una parte, o todas ellas, expresan un consentimiento para negociar
sobre ciertas bases, limitado a cuestiones relativas a un futuro contrato, son
de interpretación restrictiva. Sólo tienen la fuerza obligatoria de la oferta si
cumplen sus requisitos.
LA CONDUCTA DE LAS PARTES, INCLUSO LA POSTERIOR A SU
CELEBRACIÓN: Se tienen en cuenta no solo la conducta anterior a la
celebración sino la posterior. El intérprete va a tener en cuenta circunstancias
fácticas que se dieron tanto antes de la celebración como durante la ejecución
del contrato. Por ejemplo en las franquicias de distribución, el franquiciante le
provee todos los productos o le indica que proveedor debe usar. Eso dice en
una de las clausulas, pero hay dudas si incluye los costos de almacenamiento
y logística; es decir el franquiciante le iba a proveer al franquiciado medialunas,
café etc. Si todos estos productos estaban en un depósito ¿Quién se hace
cargo de los cargos del depósito, y del traslado de las mercaderías? No se
pactó específicamente en el contrato y el franquiciante asumió esos costos;
pero después va a haber una disputa. La conducta de los actos propios va a
ser fundamental para el Juez al momento de resolver esto.
LA NATURALEZA Y LA FINALIDAD DEL CONTRATO: Busca cuál fue la
finalidad económica que tuvieron las partes al momento de contratar.
Sólo se aplican subsidiariamente, de lo contrario. De lo contrario nos basamos en las
reglas anteriores. Las más importantes son el significado de las palabras y la
interpretación contextual. En caso de que no nos permitan éstas dar una solución a la
distinta interpretación que las partes hacen de una clausula o contrato en general, el
juez va a tener que recurrir a estas fuentes de interpretación.
Además puede suceder que en los contrato paritarios donde las partes están en una
situación de igualdad en términos de conocimiento y poder económico, podrían dejar
sin efecto este articulo donde se establecen las fuentes de interpretación y valerse
únicamente de los términos literales del contrato.
7 PRINCIPIO DE CONSERVACIÓN
ARTICULO 1066.- Principio de conservación. Si hay duda sobre la eficacia del
contrato, o de alguna de sus cláusulas, debe interpretarse en el sentido de darles
efecto. Si esto resulta de varias interpretaciones posibles, corresponde entenderlos
con el alcance más adecuado al objeto del contrato.
8- PROTECCIÓN DE LA CONFIANZA
ARTICULO 1067.- Protección de la confianza. La interpretación debe proteger la
confianza y la lealtad que las partes se deben recíprocamente, siendo inadmisible la
contradicción con una conducta jurídicamente relevante, previa y propia del mismo
sujeto.
9- EXPRESIONES OSCURAS
ARTICULO 1068.- Expresiones oscuras. Cuando a pesar de las reglas contenidas
en los artículos anteriores persisten las dudas, si el contrato es a título gratuito se
debe interpretar en el sentido menos gravoso para el obligado y, si es a título
oneroso, en el sentido que produzca un ajuste equitativo de los intereses de las
partes.
Estas son las 3 fuentes de interpretación en lo que hace a los contratos paritarios.
Repasando:
Las reglas de interpretación común con sus 2 vertientes: intención común y
Principio de buena fe.
Significado de las palabras.
Interpretación contextual.
Interpretación restrictiva.
Principio de conservación
Protección de la confianza
Ahora en los Contratos de adhesión, donde el predisponente o estipulante establece y
fija todo el contenido del contrato, no le da la opción de negociar casi nada a la otra
parte. La interpretación restrictiva no aplica.
Artículo 986: Se establece que ante el caso de incompatibilidad entre clausulas
generales con cláusulas particulares (las negociadas individualmente), se le da
prevalencia a estas cláusulas individuales. Por ej. En contrato de Franquicia, el
adherente, en materia de exclusividad territorial puede establecer cuáles son sus
territorios exclusivos de competencia.
ARTÍCULO 986.- Cláusulas particulares. Las cláusulas particulares son aquellas
que, negociadas individualmente, amplían, limitan, suprimen o interpretan una
cláusula general. En caso de in-compatibilidad entre cláusulas generales y
particulares, prevalecen estas últimas.
Artículo 987: In-Dubio-contra-estipulatorem (estipulante). En caso de cláusulas
ambiguas, vagas, generales, se les va a dar sentido que sea más beneficio para el
adherente, o sea menos beneficioso para el predisponente. Porque éste último tiene la
carga de ser claro y preciso con el sentido de las palabras.
ARTÍCULO 987.- Interpretación. Las cláusulas ambiguas predispuestas por una de
las partes se interpretan en sentido contrario a la parte predisponente.
Breve resumen: ¿Cuándo se presenta el conflicto de interpretación del contrato? en
general con el devenir del contrato. Pero ¿Cuándo se plantea una cuestión
interpretativa? Se van a suscitar cuando esté en juego algún conflicto. Contrato es
acuerdo de voluntades con 1 intención común: 2 voluntades que convergen. Más allá
de los términos de ese convenio, es difícil desentrañar la voluntad común de las
partes. En materia de consumo resultan aplicables los artículos 989 en adelante del
CCYCN.
Ahora bien en materia de contratos paritarios donde no hay asimetría entre los sujetos:
Para desentrañar la voluntad siempre hay que tener primero presente: La voluntad
común de las partes. Si no se puede desentrañar esto, hay que recurrir a la
interpretación gramatical, es el sentido de las palabras, salvo que las partes hayan
asignado un sentido especial o vocablo o expresión determinada. Si no se puede, hay
que recurrir a la interpretación contextual, es decir las cláusulas del contrato se
interpretan mediante el análisis de las demás clausulas. Esta cláusula hizo mención a
esta obligación, también hay que tener en cuenta que la misma está en otra cláusula,
por eso hay que interpretarla de manera armónica. Si mediante lo contextual no se
puede establecer cual fue la intención común, hay que tener en cuenta las
circunstancias en que se celebró el contrato, la conducta de las partes. Y si hay
dudas sobre la eficacia del contrato, hay que atenerse a la conservación del
contrato.