1.
Concepto
Las Normas de Auditoria Generalmente Aceptadas (NAGAS) son los principios fundamentales de
auditoría a los que deben enmarcarse su desempeño los auditores durante el proceso de la
auditoria. El cumplimiento de estas normas garantiza la calidad del trabajo profesional del auditor.
Origen
Las NAGAS, tiene su origen en los Boletines (Statement on Auditing Estándar – SAS) emitidos
por el Comité de Auditoría del Instituto Americano de Contadores Públicos de los Estados Unidos
de Norteamérica en el año 1948
2. Las Nagas En El Perú
En el Perú, fueron aprobados en el mes de octubre de 1968 con motivo del II Congreso de
Contadores Públicos, llevado a cabo en la ciudad de Lima. Posteriormente, se ha ratificado su
aplicación en el III Congreso Nacional de Contadores Públicos, llevado a cabo en el año 1971, en
la ciudad de Arequipa.
Por lo tanto, estas normas son de observación obligatoria para los Contadores Públicos que ejercen
la auditoría en nuestro país, por cuanto además les servirá como parámetro de medición de su
actuación profesional y para los estudiantes como guías orientadoras de conducta por donde
tendrán que caminar cuando sean profesionales.
Clasificación De Las Nagas
En la actualidad las NAGAS, vigente en nuestro país son 10, las mismas que constituyen los (10)
diez mandamientos para el auditor y son:
Normas Generales o Personales
1. Entrenamiento y capacidad profesional
2. Independencia
3. Cuidado o esmero profesional.
Normas de Ejecución del Trabajo
4. Planeamiento y Supervisión
5. Estudio y Evaluación del Control Interno
6. Evidencia Suficiente y Competente
Normas de Preparación del
Informe
7. Aplicación de los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados.
8. Consistencia
9. Revelación Suficiente
10. Opinión del Auditor
3. Normas Generales o Personales
Estas normas por su carácter general se aplican a todo el proceso del examen y se relacionan
básicamente con la conducta funcional del auditor como persona humana y regula los requisitos y
aptitudes que debe reunir para actuar como Auditor.
La mayoría de este grupo de normas son contempladas también en los Códigos de Ética de otras
profesiones.
Entrenamiento Y Capacidad Profesional
“La Auditoria debe ser efectuada por personal que tiene el entrenamiento técnico y pericia como
Auditor”. Como se aprecia de esta norma, no sólo basta ser Contador Público para ejercer la
función de Auditor, sino que además se requiere tener entrenamiento técnico adecuado y pericia
como auditor. Es decir, además de los conocimientos técnicos obtenidos en los estudios
universitarios, se requiere la aplicación práctica en el campo con una buena dirección y
supervisión. Este adiestramiento, capacitación y práctica constante forma la madurez del juicio del
auditor, a base de la experiencia acumulada en sus diferentes intervenciones, encontrándose recién
en condiciones de ejercer la auditoría como especialidad. Lo contrario, sería negar su propia
existencia por cuanto no garantizará calidad profesional a los usuarios, esto a pesar de que se
multiplique las normas para regular su actuación.
Independencia
“En todos los asuntos relacionados con la Auditoría, el auditor debe mantener independencia de
criterio”. La independencia puede concebirse como la libertad profesional que le asiste al auditor
para expresar su opinión libre de presiones (políticas, religiosas, familiares, etc.) y subjetividades
(sentimientos personales e intereses de grupo). Se requiere entonces objetividad imparcial en su
actuación profesional. Si bien es cierto, la independencia de criterio es una actitud mental, el
auditor no solamente debe “serlo”, sino también “parecerlo”, es decir, cuidar, su imagen ante los
usuarios de su informe, que no solamente es el cliente que lo contrató sino también los demás
interesados (bancos, proveedores, trabajadores, estado, pueblo, etc.).
Cuidado O Esmero Profesional
“Debe ejercerse el esmero profesional en la ejecución de la auditoría y en la preparación del
dictamen”. El cuidado profesional, es aplicable para todas las profesiones, ya que cualquier
servicio que se proporcione al público debe hacerse con toda la diligencia del caso, lo contrario es
la negligencia, que es sancionable. Un profesional puede ser muy capaz, pero pierde totalmente su
valor cuando actúa negligentemente.
El esmero profesional del auditor, no solamente se aplica en el trabajo de campo y elaboración del
informe, Si no en todas las fases del proceso de la auditoría, es decir, también en el planeamiento o
planeamiento estratégico cuidando la materialidad y riesgo. Por consiguiente, el auditor siempre
tendrá como propósito hacer las cosas bien, con toda integridad y responsabilidad en su
desempeño, estableciendo una oportuna y adecuada supervisión a todo el proceso de la auditoría.
4. Normas De Ejecución Del Trabajo
Estas normas son más específicas y regulan la forma del trabajo del auditor durante el desarrollo
de la auditoría en sus diferentes fases (planeamiento trabajo de campo y elaboración del informe).
Tal vez el propósito principal de este grupo de normas se orienta a que el auditor obtenga la
evidencia suficiente en sus papeles de trabajo para apoyar su opinión sobre la confiabilidad de los
estados financieros, para lo cual, se requiere previamente una adecuado planeamiento estratégico y
evaluación de los controles internos. En la actualidad el nuevo dictamen pone énfasis de estos
aspectos en el párrafo del alcance.
Planeamiento Y Supervisión
“La auditoría debe ser planificada apropiadamente y el trabajo de los asistentes del auditor, si los
hay, debe ser debidamente supervisado”.
Por la gran importancia que se le ha dado al planeamiento en los últimos años a nivel nacional e
internacional, hoy se concibe al planeamiento estratégico como todo un proceso de trabajo al que
se pone mucho énfasis, utilizando el enfoque de “arriba hacia abajo”, es decir, no deberá iniciarse
revisando transacciones y saldos individuales, sino tomando conocimiento y analizando las
características del negocio, la organización, financiamiento, sistemas de producción, funciones de
las áreas básicas y problemas importantes, cuyo efectos económicos podrían repercutir en forma
importante sobre los estados financieros materia de nuestro examen. Lógicamente, que el
planeamiento termina con la elaboración del programa de auditoría.
En el caso, de una comisión de auditoría la supervisión del trabajo debe efectuarse en forma
oportuna a todas las fases del proceso, eso es a planeamiento, trabajo de campo y elaboración del
informe, permitiendo garantizar su calidad profesional. En los papeles de trabajo, debe dejarse
constancia de esta supervisión.
Estudio Y Evaluación Del Control Interno
“Debe estudiarse y evaluarse apropiadamente la estructura del control interno (de la empresa
cuyos estados financieros se encuentra sujetos a auditoría0 como base para establecer el grado de
confianza que merece, y consecuentemente, para determinar la naturaleza, el alcance y la
oportunidad de los procedimientos de auditoría”.
El estudio del control interno constituye la base para confiar o no en los registros contables y así
poder determinar la naturaleza, alcance y oportunidad de los procedimientos o pruebas de
auditoría. En la actualidad, se ha puesto mucho énfasis en los controles internos y su estudio y
evaluación conlleva a todo un proceso que comienza con una comprensión, continúa con una
evaluación preliminar, pruebas de cumplimiento, revaluación de los controles, arribándose
finalmente – de acuerdo a los resultados de su evaluación – a limitar o ampliar las pruebas
sustantivas.
En tal sentido el control interno funciona como un termómetro para graduar el tamaño de las
pruebas sustentativas. La concepción moderna del control interno incluye los componentes de
ambiente de control, evaluación de riesgos, actividades de control, información y comunicación y
los de supervisión y seguimiento.
Los métodos de evaluación que generalmente se utilizan son: descriptivo, cuestionarios y
flujogramas.
Evidencia Suficiente Y Competente
“Debe obtenerse evidencia competente y suficiente, mediante la inspección, observación,
indagación y confirmación para proveer una base razonable que permita la expresión de una
opinión sobre los estados financieros sujetos a la auditoría.
Como se aprecia del enunciado de esta norma, el auditor mediante la aplicación de las técnicas de
auditoría obtendrá evidencia suficiente y competente. La evidencia es un conjunto de hechos
comprobados, suficientes, competentes y pertinentes para sustentar una conclusión. La evidencia
será suficiente, cuando los resultados de una o varias pruebas aseguran la certeza moral de que los
hechos a probar, o los criterios cuya corrección se está juzgando han quedado razonablemente
comprobados. Los auditores también obtenemos la evidencia suficiente a través de la certeza
absoluta, pero mayormente con la certeza moral.
Es importante, recordar que será la madurez de juicio del auditor (obtenido de la experiencia), que
le permitirá lograr la certeza moral suficiente para determinar que el hecho ha sido
razonablemente comprobado, de tal manera que en la medida que esta descienda (disminuya) a
través de los diferentes niveles de experiencia de los auditores la certeza moral será más pobre. Es
por eso, que se requiere la supervisión de los asistentes por auditores experimentados para lograr
la evidencia suficiente.
La evidencia, es competente, cuando se refiere a hechos, circunstancias o criterios que tienen real
importancia, en relación al asunto examinado.
Entre las clases de evidencia que obtiene el auditor tenemos:
* Evidencia sobre el control interno y el sistema de contabilidad, porque ambos influyen en los
saldos de los estados financieros.
* Evidencia física
* Evidencia documentaria (originada dentro y fuera de la entidad)
* Libros diarios y mayores (incluye los registros procesados por computadora)
* Análisis global
* Cálculos independientes (computación o cálculo)
* Evidencia circunstancial
* Acontecimientos o hechos posteriores.
5. Normas De Preparación Del Informe
Estas normas regulan la última fase del proceso de auditoría, es decir la elaboración del informe,
para lo cual, el auditor habrá acumulado en grado suficiente las evidencias, debidamente
respaldada en sus papeles de trabajo.
Por tal motivo, este grupo de normas exige que el informe exponga de qué forma se presentan los
estados financieros y el grado de responsabilidad que asume el auditor.
Aplicación De Principios De Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA)
“El dictamen debe expresar si los estados financieros están presentados de acuerdo a principios de
contabilidad generalmente aceptados”.
Los principios de contabilidad generalmente aceptados son reglas generales, adoptadas como
guías y como fundamento en lo relacionado a la contabilidad, aprobadas como buenas y
prevalecientes, o también podríamos conceptuarlos como leyes o verdades fundamentales
aprobadas por la profesión contable. Sin embargo, merece aclarar que los PCGA, no son
principios de naturaleza sino reglas de comportamiento profesional, por lo que nos son inmutables
y necesitan adecuarse para satisfacer las circunstancias cambiantes de la entidad donde se lleva la
contabilidad.
Los PCGA, garantizan la razonabilidad de la información expresada a través de los Estados
Financieros y su observancia es de responsabilidad de la empresa examinada.
En todo caso, corresponde al auditor revelar en su informe si la empresa se ha enmarcado dentro
de los principios contables.
Consistencia
“El dictamen debe identificar aquellas circunstancias en los cuales tales principios no han sido
observados uniformemente en los estados financieros examinandos en relación con los
correspondientes al periodo anterior”
Revelación Suficiente
“A menos que el dictamen lo indique de otra manera se entenderá que los estados financieros
presentan en forma razonablemente apropiada toda la información necesaria para presentarlos e
interpretarlos correctamente”
Opinión Del Auditor
“El dictamen debe contener la expresión de una opinión sobre los estados financieros tomados en
su integridad, o la aseveración de que no puede expresarse una opinión. En este último caso,
deben indicarse las razones que lo impiden. En todos los casos, en que el nombre de un auditor
esté asociado con estados financieros el dictamen debe contener una indicación clara de la
naturaleza de la auditoría, y el grado de responsabilidad que está tomando”.
Recordemos que el propósito principal de la auditoría a estados financieros es la de emitir una
opinión sobre si éstos presentan o no razonablemente la situación financiera y resultados de
operaciones, pero puede presentarse el caso de que a pesar de todos los esfuerzos realizados por el
auditor, se ha visto imposibilitado de formarse una opinión, entonces se verá obligado a abstenerse
de opinar.
Por consiguiente el auditor tiene las siguientes alternativas de opinión para su dictamen.
1. Opinión limpia o sin salvedades.- significa que el auditor está de acuerdo, sin reservas, sobre
la presentación y contenido de los estados financieros.
2. Opinión con salvedades o calificada.- significa que el auditor está de acuerdo con los
estados financieros, pero con ciertas reservas.
3. Opinión adversa o negativa.- significa que el auditor está en desacuerdo con los estados
financieros y afirma que éstos no presentan adecuadamente la realidad económico-financiera de la
sociedad auditada.
4. Abstención de opinar.- significa que el auditor no expresa ningún dictamen sobre los estados
financieros. Esto no significa que esté en desacuerdo con ellos, significa simplemente que no tiene
suficientes elementos de juicio para formarse ninguno de los tres anteriores tipos de opinión.