Sentencia 6to Constitucional
Sentencia 6to Constitucional
Resolución Nro. 05
Lima, diecisiete de febrero del dos mil veintitrés. -
AUTOS Y VISTOS:
La demanda de Habeas Corpus presentada por el correo electrónico y según la razón de fecha
15 de enero del 2022, demanda promovida por la FEDERACION NACIONAL DE ABOGADOS
DEL PERÚ, REPRESENTADO POR GREGORIO PARCO ALARCON, a favor de JOSE PEDRO
CASTILLO TERRONES Y ANIBAL TORRES VASQUEZ, contra el JUEZ JUAN CARLOS
CHECKLEY SORIA, JUECES SUPREMOS PENALES DE LA CORTE SUPREMA DEL PERU
CESAR SAN MARTIN CASTRO, MANUEL LUJAN TUPEZ, CARMEN PALOMA ALTABAS
KAJATT, ERASMO ARMANDO COAGUILA CHAVEZ Y NORMA BEATRIZ CARBAJAL
CHAVEZ; por supuesto atentado contra su Libertad Individual – DERECHO AL DEBIDO
PROCESO Y MOTIVACION DE RESOLUCIONES JUDICIALES; y,
ATENDIENDO:
PRIMERO. - PETITORIO:
El actor pretende con la interposición de la presente demanda de Habeas Corpus, que el
Juzgado Constitucional, lo declare fundado y solicita se declare la Nulidad de la resolución N° 03
de fecha 15 de diciembre de 2022, AUTO QUE RESUELVE DECLARAR FUNDADO EN PARTE
EL REQUERIMIENTO DE PRISION PREVENTIVA emitido por el Juzgado Supremo de
Investigación Preparatoria y el Auto de Apelación N° 256-2022/SUPREMA que confirma el
pronunciamiento en mención; y, disponer su inmediata libertad, se restituya su condición de
presidente constitucional de la República del Perú y se anule todas las resoluciones judiciales,
administrativas, legislativas y leyes que se opongan a su condición de Presidente Constitucional
y se ratifique la disolución del Congreso de la República del Perú.
Bajo esta noción primigenia tenemos que, la demanda de Hábeas Corpus es una garantía que
opera de trámite inmediato y que está vinculada en esencia, con la protección de la libertad
individual de la persona humana, a fin de protegerla contra los actos coercitivos emanados de
cualquier persona o entidad, de cualquier rango, jerarquía o competencia, en donde se pretenda
o concrete la violación al derecho de libertad individual o contra el debido proceso, tutela
jurisdiccional efectiva e inviolabilidad de domicilio, cuando tales actos aparezcan realizados de
modo arbitrario, inmotivado, por exceso y/o de manera ilegal en tanto se encuentren conexos a
la libertad personal. Por ello, conforme lo estipulado en el Nuevo Código Procesal Constitucional,
la demanda de habeas corpus “(…) procede cuando una resolución judicial firme vulnera en
forma manifiesta la libertad individual y la tutela procesal efectiva”1, y “(…) ante la acción u
omisión que amenace o vulnere (…) derechos que conforman la libertad individual (…)”2.
Al respecto, debemos señalar que, el artículo 33° inciso 22 del Nuevo Código Procesal
Constitucional, protege el derecho a la defensa de los derechos constitucionales conexos con la
libertad, estando entre ellos el Debido Proceso, que es un derecho humano abierto de naturaleza
procesal y alcances generales, que busca resolver de forma justa las controversias que se
presenten ante las autoridades judiciales.
Este derecho contiene un doble plano, pues además de responder a los elementos formales o
procedimentales de un proceso (juez natural, derecho de defensa, plazo razonable, motivación
resolutoria, acceso a los recursos, instancia plural, etc.) asegura elementos sustantivos o
materiales, lo que supone la preservación de criterios de justicia que sustenten toda decisión
(juicio de razonabilidad, juicio de proporcionalidad, etc.). Siendo que el concepto de debido
proceso no se agota en lo estrictamente judicial, sino que se extiende a dimensiones, de modo
que puede hablarse de un debido proceso administrativo, de un debido proceso corporativo
particular, de un debido proceso parlamentario, etc. Pues lo que en esencia asegura un debido
proceso es la emisión de una decisión procedimentalmente correcta, con respeto de sus etapas
y plazos y, sobre todo, que se haga justicia. Mientras que la Tutela Procesal efectiva, reconocida
también en el artículo 139º, inciso 3 de la Constitución Política del Perú, parte de una concepción
garantista y tutelar para asegurar tanto el derecho de acceso a los órganos de justicia, como la
eficacia de lo decidido en la sentencia. Se trata de un derecho genérico que se descompone en
derechos específicos, entre los cuales se encuentran los derechos de acceso a la justicia y
debido proceso. Por un lado, el derecho de acceso a la justicia asegura que cualquier persona
pueda recurrir a los órganos jurisdiccionales para hacer valer su pretensión, sin que se le
obstruya o disuada de manera irrazonable el derecho al debido proceso; por otro lado, supone la
observancia de los derechos fundamentales esenciales exigibles dentro del proceso. Es decir, el
derecho al debido proceso.
El proceso de habeas corpus se rige también por los siguientes principios: 1) Informalidad: No se
requiere de ningún requisito para presentar la demanda, sin más obligación que detallar una
relación sucinta de los hechos, 2) No simultaneidad: No existe otro proceso para salvaguardar
los derechos constitucionales que protege. No existen vías paralelas, 3) Actividad vicaria: La
demanda puede ser presentada por el agraviado o cualquier otra persona en su favor, sin
necesidad de contar con representación procesal, 4) Unilateralidad: No es necesario escuchar a la
otra parte para resolver la situación del agraviado, 5) Imprescriptibilidad: El plazo para interponer
la demanda no prescribe3.
Finalmente, se debe tener en cuenta que, de conformidad con los fines de los procesos
constitucionales de defensa de derechos fundamentales, en los procesos constitucionales de
habeas corpus, amparo, habeas data y de cumplimiento, no procede el rechazo liminar de la
demanda4.
Que, habiéndose efectuado un requerimiento previo de los actuados bajo el expediente N° 9134-
2023 y recabada la información solicitada; mediante la Resolución N° 02 de fecha 15 de enero
del dos mil veintitrés, se admite trámite la demanda, corriéndose traslado a la Procuraduría
Pública del Poder Judicial.
Que, mediante escrito del 26 de enero del 2023, la Procuraduría Pública del Poder Judicial
contesta la demanda, alegando lo siguiente:
• El proceso de habeas corpus previsto en el artículo 200 inciso 1 de la Constitución Política
del Perú, es una garantía constitucional de tutela amplia que protege la libertad individual
o los derechos constitucionales conexos; asimismo, el artículo 1° del Nuevo Código
Procesal Constitucional refiere que se protege los derechos constitucionales ya sean de
Que, mediante Resolución N° 03 del 05 de febrero del dos mil veintitrés, se dejaron los actuados
en despacho para sentenciar
Previamente, se tiene que la procuraduría del Poder Judicial señala que existe litispendencia
respecto al expediente N° 9134-2022; es el caso que si bien ambas giran en torno a los mismos
hechos, estas contienen requerimientos distintos, conforme se advierte del cuadro comparativo
efectuado en el auto admisorio de la demanda que ha sido notificado a las partes. Por lo que,
corresponde proseguir con el análisis correspondiente.
De los hechos alegados en la demanda, se tiene que se cuestionan dos aspectos relevantes: (i)
Los pronunciamientos dirigidos a impedir la actuación del beneficiario como presidente
constitucional de la República del Perú; requiriéndose como medida se anule todas las
resoluciones judiciales, administrativas, legislativas y leyes que se opongan a su condición de
Presidente Constitucional (de manera general) y se ratifique la disolución del Congreso de la
República del Perú, y (ii) Se declare Nulas las resoluciones correspondientes a la prisión
preventiva dictada contra el beneficiario.
Son el particular, es menester recordar, que el proceso de habeas corpus es una institución cuyo
objetivo consiste en proteger la libertad personal, independientemente de la denominación que
recibe el hecho cuestionado (detención, arresto, prisión, desaparición forzada, etc.). Nuestra
actual constitución señala que procede contra cualquier autoridad, funcionario o persona, por
cualquier acción u omisión que implique una amenaza o violación de la libertad personal. Dicha
acción de garantía es básicamente un proceso de resguardo y tutela de la libertad personal en
sentido lato. En puridad representa la defensa de aquello que los antiguos romanos
denominaban ius movendi et ambulando o los anglosajones consignaban como power of
locomotion. Es decir, lo que se tutela es la libertad física en toda su amplitud, que la facultad de
locomoción o de desplazamiento espacial no se ve afectada únicamente cuando una persona es
privada arbitrariamente de su libertad física, sino que ello también se produce cuando se
presentan circunstancias tales como la restricción, la alteración o alguna forma de amenaza al
ejercicio del referido derecho; por consiguiente queda claro que los derechos conexos a los que
extiende la protección vía el habeas corpus, son los que derivan o están en consonancia
necesariamente del propio derecho a la libertad personal.
Que, el caso sub análisis, el recurrente pretende, haciendo uso de un proceso constitucional se
intervenga a todas luces en un proceso parlamentario referido a la vacancia presidencia, demás
actuaciones realizadas por el congreso y la ratificación de la disolución del Congreso; al
respecto, es el caso que tales pedidos se encuentran sujetos a procedimientos específicos,
alegándose que en la actuación congresal se ha vulnerado el debido procedimiento. No
obstante, resulta claro que mediante las actuaciones y pronunciamientos congresales no se ha
ordenado la privación de la libertad del beneficiario, sino el Congreso en uso de sus funciones ha
evaluado un requerimiento de vacancia por incapacidad en el cual se decidió por aprobar la
vacancia estando a los acontecimientos suscitados y cuya desavenencia con tal decisión no
puede ser objeto de análisis mediante un proceso constitucional de habeas corpus por exceder a
su competencia ya que, conforme se ha explicado, dicha garantía constitucional examina
situaciones de distinta naturaleza; lo que también ocurre con el requerimiento de ratificación de
disolución del Congreso. Máxime si se el propio recurrente reconoce que el beneficiario se
encuentra privado de la libertad por haberse dictado en su contra mandato de prisión preventiva.
De igual modo, al realizar una requerimiento genérico respecto a las resoluciones judiciales y
administrativas, se tiene que su pedido se encuentra dirigido a que no exista impedimento legal
para que el beneficiario ejerza el cargo de presidente de la República como consecuencia; sin
embargo, es el caso que la amenaza alegada no puede encontrarse respaldada en conjeturas,
presunciones o simples sospechas (SSTC 2358-2007-PHC, F. J. 5; 4290-2008-PHC, F. J. 3;
3006-2009-PA, F. J. 3; 6117-2009-PHC, F. J. 3; 2170-2011-PHC, F. J. 3; 2170-2011-PHC, F. J.
3; 3556-2012-PHC, F. J. 3.2, 04968-20 14-PHC/TC, F. J. 7, entre otras). Bajo tal premisa, se
tiene que estando a que no se precisa cuáles son las resoluciones, normas u otros que afecte el
derecho a la libertad del beneficiario o derecho conexo; no es posible amparar este extremo de
la demanda ya que la irregularidad de un procedimiento o proceso debe ser analizado de manera
individual habiéndose identificado el mismo. En consecuencia, no corresponde amparar tal
extremo de la demanda por esta vía.
Que, estando a lo expuesto, se colige que los hechos y el petitorio de la demanda no están
referidos en forma directa al contenido constitucionalmente protegido del derecho invocado, por
lo que debe ser desestimada en atención al artículo 7 inciso 1) del Código Procesal
Constitucional.
DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
Se declare Nulas las resoluciones correspondientes a la prisión preventiva dictada contra el
beneficiario, correspondiente a la resolución N° 03 de fecha 15 de diciembre de 2022, AUTO
QUE RESUELVE DECLARAR FUNDADO EN PARTE EL REQUERIMIENTO DE PRISION
PREVENTIVA emitido por el Juzgado Supremo de Investigación Preparatoria y el Auto de
Apelación N° 256-2022/SUPREMA que confirma el pronunciamiento en mención; y,
consecuentemente, requiere disponer su inmediata libertad.
Sobre este extremo, el recurrente refiere que la vulneración a la libertad se habría producido por
cuanto no se siguió el trámite del antejuicio contemplado en el artículo 99° de la Constitución por
la comisión de todo que cometa en ejercicio de sus funciones para dictar la prisión preventiva;
concordante con el artículo 89° del Reglamento del Congreso. Es decir, nuevamente se pretende
aludir a un procedimiento parlamentario que no determina la privación de la libertad; siendo este
un argumento que correspondería ser analizado por el juez de la causa como alegato de defensa
de haber sido sustentado en el proceso. No debiendo dejar de lado que este extremo ya ha sido
recurrido al superior jerárquico en su recurso de apelación y desarrollado en los
CONSIDERANDO SEGUNDO Y SEXTO DE DE LOS FUNDAMENTOS DE DERECHO de la
sentencia de vista, precisándose que al estar ante un delito en flagrancia, no se cuenta con
inmunidad de arresto o imposibilidad de detención en flagrancia delictiva atribuida a un alto
funcionario público, lo cual es respaldado históricamente; siendo que ello fue lo que no solo
desencadenó la detención policial sino también la detención preliminar judicial, la declaratoria de
vacancia presidencial y, además el levantamiento de la prerrogativa de antejuicio político y la
declaratoria de formación de causa penal en su contra, siguiéndose el procedimiento que incluso
se producía cuando un congresista era detenido en flagrancia delictiva.
Asimismo, es el caso que al cuestionar las resoluciones judiciales en mención, esta se realiza de
manera genérica; sin precisar el incumplimiento de alguno de los presupuestos correspondientes
a la prisión preventiva dictada por el plazo de 18 meses; correspondiendo efectuar el control
constitucional de la Resolución de Vista por corresponder al pronunciamiento firme, sin dejar de
lado lo expuesto en la resolución de primera instancia como pronunciamiento previo que
sustenta la prisión preventiva.
Por otro lado, no se debe dejar de lado que nuestro Tribunal Constitucional en el expediente N°
3179-2004-AA/TC en su fundamento 23, ha desarrollado el canon interpretativo bajo el cual se
realizara el control constitucional de las resoluciones judiciales.
Asimismo, se tiene que todos los puntos antes mencionados han sido oralizados, cumpliéndose
con la formalidad correspondiente para que la defensa pueda sustentar lo que considere
pertinente, conforme a lo establecido en el considerando vigésimo segundo de la Casación N°
626-2013-MOQUEGUA, en la que se precisa que “(...) el fiscal debe motivar por escrito y en las
alegaciones orales los presupuestos antes mencionados, para que la defensa pueda
cuestionarlo (…)”. No advirtiendo en este sentido vulneración a su derecho a la defensa, máxime
si se tiene en cuenta que estamos ante una prisión preventiva que es de carácter temporal, cuyo
1.- No se cumplió con realizar el antejuicio por el cual correspondía levantar su inmunidad. (Desarrollado
en el CONSIDERANDO SEGUNDO DE LOS FUNDAMENTOS DE DERECHO de la sentencia de
vista)
2.- Se impuso prisión preventiva pese a que los hechos no reúnen las características de los delitos
imputados. (CONSIDERANDO QUINTO DE LOS FUNDAMENTOS DE DERECHO de la sentencia de
vista)
3.- No se emitió pronunciamiento respecto a la totalidad de elementos de convicción y estos no son
fundados ni graves; además existe un error en la prognosis de la pena privativa de libertad, en cuanto al
peligro procesal y al principio de proporcionalidad (LO QUE SE DESARROLLARÁ EN EL PRESENTE
ANÁLISIS)
vencimiento no constituye la única justificación para que el juez de la causa evalúe una variación
de medida, puesto que tal situación se da también de variarse las condiciones por las que
inicialmente se otorgaron, previa evaluación del magistrado de la causa.
Por lo que, mal puede alegarse que se haya violado algún derecho constitucional, por la sola
desavenencia del demandante con el criterio aplicado por los magistrados avocados al caso en
concreto, lo que no resulta suficiente para amparar el pedido efectuado, máxime si se respetó el
principio de la doble instancia conforme a lo expuesto, siendo que en las resoluciones
cuestionadas se ha efectuado un análisis razonable del caso; no siendo este medio una
suprainstancia para poder revisar nuevamente lo resuelto en las instancias respectivas,
conforme lo señala el Tribunal Constitucional en diversa jurisprudencia [Cfr. Expedientes
N°s. 03547-2009-PHC/TC y 2849-2004-HC/TC, entre otros].
PARTE RESOLUTIVA:
Por lo antes expuesto y de conformidad con lo establecido en la Ley Treinta y un mil trescientos
siete (Nuevo Código Procesal Constitucional, la señora Jueza Supernumeraria, a cargo del Sexto
Juzgado Constitucional de Lima, impartiendo justicia a nombre de la Nación, FALLA:
2.- NOTIFÍQUESE a las partes conforme a ley y dada la coyuntura nacional, conforme a los
mecanismos electrónicos adoptados por el Poder Judicial del Perú. –
3.- DISPONER que consentida o ejecutoriada que sea la presente resolución, ARCHIVESE en el
modo y forma de ley. -