Universidad de Oriente
Núcleo Mongas
Escuela de Ciencias Sociales y Administrativas
Departamento de Contaduría Publica
Asignatura: Derecho Laboral
Sección 01
Sistema Tributario
Venezolano
Profesora:
Bachiller:
Keyla Castillo Natalia
Carone
C.I 26.720.745
Maturín 10/2021.
Desarrollo:
TRIBUTOS
Concepto: Según la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
en el artículo 133:
“…Toda persona tiene el deber de coadyuvar a los gastos públicos mediante el
pago de impuestos, tasas y contribuciones que establezca la ley…”.
De igual modo, el Código Orgánico Tributario expresa en su artículo numero
13 lo siguiente:
“…La obligación tributaria surge entre el Estado, en las distintas expresiones
del Poder Público, y los sujetos pasivos en cuanto ocurra el presupuesto de
hecho previsto en la ley. La obligación tributaria constituye un vínculo de
carácter personal, aunque su cumplimiento se asegure mediante garantía real
o con privilegios especiales…”.
Por lo que, se deduce: son tributos aquellas prestaciones obligatorias
comúnmente en dinero, exigida por el Estado en virtud de su poder de imperio y
que da lugar a las relaciones jurídicas de derecho público. El tributo tiene, entre
otras, las siguientes características: a) grava normalmente una determinada
manifestación de la capacidad económica; b) constituye el más típico exponente
de los ingresos públicos; c) es un recurso generalmente de carácter monetario
destinado a cubrir los gastos públicos; d) no es de carácter sancionatorio; y, e) no
tiene carácter confiscatorio. Esto último establecido en el artículo 317 de la
Constitución.
Clasificación: los tributos se pueden agrupar en tres categorías: impuestos,
contribuciones especiales y tasas.
Impuestos: prestación obligatoria, comúnmente en dinero, exigida por
el Estado, en virtud de su poder de imperio, a quienes se hallen en las
situaciones consideradas por la Ley como hechos imponibles.
Ejemplo: Impuesto sobre la Renta, Activos Empresariales, Impuesto al
Cigarrillo, Impuesto el Valor Agregado.
Tasas: Son los tributos cuyo hecho imponible consiste en la prestación
pecuniaria exigida compulsivamente por el Estado y relacionada con la
prestación efectiva o potencial de una actividad de interés público que
afecta al obligado. Es un tributo que se establece expresamente por ley
a favor del Estado u otro ente público y exigible cuando se presta
efectivamente un determinado servicio en forma individual, siendo el
prestatario el obligado al pago del tributo. Estas se clasifican en:
Tasas Jurídicas
Tasas Administrativas
Por su cuantía
Por la forma de recaudación
Por la persona que lo percibe
Por la clase de servicio a que se refiere
Contribuciones especiales: Son tributos obligatorios debido en razón
de beneficios individuales o de grupos sociales derivados de la
realización de obras, o gastos públicos, o especiales actividades
especiales del Estado. Estas se dividen en:
Contribución de Mejoras: Son erogaciones pagadas al ente
público con ocasión de una obra efectuada por él, con fines de
utilidad pública, pero que proporciona ventajas especiales a los
particulares propietarios de algunos bienes generalmente
inmuebles (Interés Particular) que causa jurídicamente su pago.
Ejemplo: Servicio de Telecomunicaciones, Arreglo de Vías
Públicas, Tuberías, etc.
Contribuciones Parafiscales: Son aquellos tributos aplicados
por ciertos organismos públicos o semipúblicos a sus usuarios
para garantizar su funcionamiento.
Importancia de los tributos en Venezuela: Los tributos representan un
significativo ingreso para la economía, puesto que permite obtener grandes
cuotas o montos de dinero con el firme propósito de financiar sus gastos y
servicios generales, es decir, estos ingresos permiten satisfacer las
necesidades públicas, tanto absolutas como relativas, así como también
contribuye a la redistribución de las riquezas en todo el Estado.
Potestad Tributaria: es la facultad jurídica que tiene el Estado de crear
tributos unilateralmente e imposición de estos, cuyo pago será exigido a las
personas sometidas a su competencia tributaria especial.
La Potestad Tributaria de los entes públicos de base territorial: La
formulación constitucional que confiere a los entes territoriales, el poder
tributario, el poder de crear tributos, está íntimamente vinculado al principio
de legalidad que la propia Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela establece en su artículo 317:
“…No podrán cobrarse impuestos, tasas, ni contribuciones que no estén
establecidos en la ley, ni concederse exenciones o rebajas, ni otras formas de
incentivos fiscales, sino en los casos previstos por las leyes…”.
Tomando en cuenta lo anteriormente mencionado, los tributos sólo pueden ser
creados por aquellos sujetos de derecho público dotados de facultades legisladoras.
A nivel nacional y estadal la correspondiente Asamblea Legislativa y por último a
nivel local el Concejo Municipal.
La raíz de la cual surge ese derecho del Estado de imponer tributos surge de la
orientación de la potestad tributaria a considerar es que esta es una derivación de la
soberanía, en donde el Estado soberano que puede atribuirse la forma de gobierno
que quiere, tiene la potestad de gravar a los ciudadanos.
PRINCIPIOS TRIBUTARIOS
Principio de legalidad: Este principio condiciona y limita la actuación del
Estado dentro del marco de la legalidad, a fin de evitar tratamientos arbitrarios.
El principio constituye una condición esencial del Estado de Derecho y está
inspirado en el valor de la seguridad jurídica en pro de proteger a los
contribuyentes en su derecho de propiedad. En otras palabras, no se trata de que
el Estado se apropie de forma indebida del patrimonio de los contribuyentes para
obtener recursos, sino que, por el contrario, aquel sujeto pasivo pueda conocer la
mejor forma de contribuir. Cabe destacar que dicho acto, naturalmente, emana
del Poder Legislativo, lo que representa que toda acción contributiva deberá
materializarse en ley.
Principio de igualdad: En el artículo 21 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, se encuentra expresado:
“…Todas las personas son iguales ante la ley, en consecuencia:
Todas las personas son iguales ante la ley; en consecuencia:
1. No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el
credo, la condición social o aquellas que, en general, tengan por
objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce
o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades
de toda persona.
2. La ley garantizará las condiciones jurídicas y administrativas
para que la igualdad ante la ley sea real y efectiva; adoptará
medidas positivas a favor de personas o grupos que puedan ser
discriminados, marginados o vulnerables; protegerá especialmente a
aquellas personas que, por alguna de las condiciones antes
especificadas, se encuentren en circunstancia de debilidad
manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se
cometan.
3. Sólo se dará el trato oficial de ciudadano o ciudadana; salvo las
fórmulas diplomáticas.
4. No se reconocen títulos nobiliarios ni distinciones hereditarias…”
La igualdad es considerada como uno de los valores superiores del ordenamiento
jurídico en tanto permite legitimar, equilibrar y tornar proporcionales los otros
valores jurídicos: libertad, seguridad jurídica, justicia y solidaridad.
Como principio del sistema jurídico, la igualdad constituye una garantía contra la
discriminación y la arbitrariedad, vinculando de forma directa la actividad de los
Poderes Públicos. Concretamente, la igualdad limita la actividad del Poder
legislativo, prohibiendo que el legislador le dé injustificadamente un tratamiento
diverso a situaciones iguales o equivalentes. Por lo tanto, se inhabilita la posibilidad
de suprimir a cualquier sector de contribuir con el Estado de forma pecuniaria.
Principio de generalidad: La generalidad surge del artículo 133 de la
Constitución Nacional (citado anteriormente), ya que ordena que sin excepción
toda persona tenga el deber de coadyuvar a los gastos públicos mediante el pago
de impuestos, tasas y contribuciones que establezca la ley. La práctica de este
principio, se refiere a la proporcionalidad de los impuestos, debiendo ser las
cuotas desiguales para producir sacrificios iguales, de manera que exista una
igualdad relativa respecto de la capacidad de pago, es decir, debe considerarse la
capacidad económica del sujeto contribuyente.
Principio de Progresividad: Este último principio responde a una aspiración de
justicia, que se refleja en la máxima de que paguen proporcionalmente más
impuestos quienes cuentan con un mayor nivel de renta en población, dando paso
a la obtención de un sistema tributario eficiente para la recaudación de los
tributos.
Principio de no confiscatoriedad: El principio de no confiscación en materia
tributaria constituye un límite al ejercicio del poder tributario y a la
progresividad del sistema tributario. Busca la protección del derecho a la
propiedad privada de los contribuyentes y presenta una estrecha relación con el
principio de capacidad contributiva y con el principio de igualdad. La no
confiscación también opera en los ordenamientos jurídicos español y venezolano ,
donde se respeta y garantiza el derecho a la libertad de empresa y el derecho al
trabajo.
“…El principio de no confiscatoriedad es el límite superior de esa capacidad
que impide que le poder tributario se extralimite, es decir sobrepase la
capacidad contributiva a la hora de establecer y exigir el pago de tributo…”
(Gallego, 2003: p. 191).
Principio de Justicia Tributaria: El artículo 316 de la Constitución Nacional
establece que:
“…El sistema tributario procurará la justa distribución de las cargas publicas
según la capacidad económica del o la contribuyente, atendiendo al principio de
progresividad, así como la protección de la economía nacional y la elevación del
nivel de vida de la población; para ello se sustentará en un sistema eficiente para
la recaudación de los tributos…”
Principio de no retroactividad: En términos generales este principio supone que
la nueva ley no puede recaer en el presente sobre hechos ocurridos en el pasado.
El principio prohíbe expresamente el cobro de tributos con respecto a hechos
generadores que ocurrieron antes de la vigencia de la ley que creó o aumentó el
tributo.
En torno a esto, el articulo 8 del Código Orgánico Tributario, desarrolla este
principio dentro del marco legal de la siguiente manera:
“…Las leyes tributarias fijarán su lapso de entrada en vigencia. Si no lo
establecieran, se aplicarán una vez vencidos los sesenta (60) días continuos
siguientes a su publicación en la Gaceta Oficial.
Las normas de procedimientos tributarios se aplicarán desde la entrada en
vigencia de la ley, aun en los procesos que se hubieren iniciado bajo el imperio de
leyes anteriores.
Ninguna norma en materia tributaria tendrá efecto retroactivo, excepto cuando
suprima o establezca sanciones que favorezcan al infractor.
Cuando se trate de tributos que se determinen o liquiden por períodos, las normas
referentes a la existencia o a la cuantía de la obligación tributaria regirán desde
el primer día del período respectivo del contribuyente que se inicie a partir de la
fecha de entrada en vigencia de la ley, conforme al encabezamiento de este
artículo…”
CODIGO ORGANICO TRIBUTARIO
Concepto: El Código Orgánico Tributario constituye un texto legal que
comprende los aspectos regulatorios y procedimentales del derecho tributario
venezolano, incluyendo en la redacción del mismo, los principios generales de la
tributación, tanto en el ámbito sustantivo como procesal administrativo, las
fuentes de las normas tributarias, su interpretación, la clasificación de los
tributos, sus características, las relaciones entre el sujeto activo y el sujeto pasivo
de la obligación, las infracciones, sanciones, los procedimientos de recaudación,
inspección y revisión y los actos administrativos y contenciosos a lugar.
En el artículo 3, se encuentran especificadas las delegaciones de dicho Código:
“…Sólo a las leyes corresponden regular con sujeción a las normas generales de
este código las siguientes materias:
1. Crear, modificar o suprimir tributos, definir el hecho imponible, fijar la
alícuota del tributo, la base de su cálculo e indicar los sujetos pasivos del mismo.
2. Otorgar exenciones y rebajas de impuesto.
3. Autorizar al Poder Ejecutivo para conceder exoneraciones y otros beneficios o
incentivos fiscales.
4. Las demás materias que les sean remitidas por este Código…”
Características y ámbitos de aplicación: Este Código se caracteriza por ser
consagrador de la uniformidad en el régimen jurídico de la tributación, debido a
su composición jerárquica y a la conformación integral de las normas
fundamentales, procedimientos, y principios de orden tributario.
Las disposiciones de este código son aplicables a los siguientes ámbitos
establecidos en su artículo 1:
1. Los tributos nacionales y a las relaciones jurídicas (IVA), impuesto
sobre sucesiones, donaciones y demás ramos conexos, seguro social
obligatorio, instituto nacional cooperación educativa (INCE), etc.
2. Tributos aduaneros en lo atinente a los medios de extinción de las
obligaciones, para los recursos administrativos y judiciales, la
determinación de intereses y lo referente a las normas para la
administración de tales tributos que se indican en este código; para los
demás efectos se aplicará con carácter supletorio.
3. En forma supletoria a los tributos de los estados, municipios y demás
entes de la división político territorial.
Fuentes del derecho tributario: El articulo 2 del COT, establece las siguientes
fuentes:
“… 1. Las disposiciones constitucionales.
2. Los tratados, convenios o acuerdos internacionales celebrados por la
República.
3. Las leyes y los actos con fuerza de ley.
4. Los contratos relativos a la estabilidad jurídica de régimen de tributos
nacionales, estatales y municipales, las reglamentaciones y demás
disposiciones de carácter general establecidas por los órganos administrativos
facultados al efecto…”
Concepto de Ley y vigencia de las leyes tributarias según el COT: A los efectos
de este Código, se entenderán por leyes los actos sancionados por las autoridades
nacionales, estatales y municipales actuando como cuerpos legisladores.
La vigencia de las leyes tributarias se haya reflejadas en el articulo 8 del COT, el
cual establece:
“…Las leyes tributarias fijarán su lapso de entrada en vigencia. Si no lo
establecieran, se aplicarán una vez vencidos los sesenta (60) días continuos
siguientes a su publicación en la Gaceta Oficial.
Las normas de procedimientos tributarios se aplicarán desde la entrada en
vigencia de la ley, aun en los procesos que se hubieren iniciado bajo el imperio de
leyes anteriores.
Ninguna norma en materia tributaria tendrá efecto retroactivo, excepto cuando
suprima o establezca sanciones que favorezcan al infractor.
Cuando se trate de tributos que se determinen o liquiden por períodos, las normas
referentes a la existencia o a la cuantía de la obligación tributaria regirán desde
el primer día del período respectivo del contribuyente que se inicie a partir de la
fecha de entrada en vigencia de la ley, conforme al encabezamiento de este
artículo…”