0% encontró este documento útil (0 votos)
8 vistas12 páginas

Imprimir 3 DPPM

Cargado por

Gaston Puccioni
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
8 vistas12 páginas

Imprimir 3 DPPM

Cargado por

Gaston Puccioni
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

BOLILLA N°3: EL ESTADO PROVINCIAL

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS:
Los nombres oficiales de la organización estadual han sido previstos por el art. 35 CN, que en forma indistinta los
designa como: Provincias Unidas del Rio de la Plata, República Argentina y Confederación Argentina.
Nuestra organización estadual es federativa y está constituida por el Estado federal y por los Estados
provinciales.
El Estado federal, en su relación con los demás países y en el ámbito internacional, actúa como una unidad orgánica;
mientras que en las relaciones internas con los Estados provinciales constituyen una “unión indestructible de Estados

OM
también indestructibles”.
Se considera a las provincias verdaderos Estados y, por consiguiente, dotadas de los elementos propios de tales
organismos. Ellos son: la población, el territorio y el poder.

• POBLACION:

.C
La reforma constitucional nacional del año 1994 a tratado de preservar la identidad de los pueblos indígenas. Se ha
previsto el reconocimiento de la personería jurídica, la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que
tradicionalmente ocupan. También se prevé la entrega de otras tierras aptas y suficientes para el desarrollo humano,
pero se impide su enajenación, transferencia y gravámenes.
DD
Se asegura la participación de los pueblos indígenas en la participación en la gestión de sus recursos naturales y a
los demás intereses que los afecten.
El reconocimiento de la identidad y derecho a una educación bilingüe e intercultural, junto con los demás derechos
señalados, han sido impuestos por el art. 75 inc. 17 CN, como atribución del Congreso Nacional, pero en el último
párrafo se indica que las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.
LA

El elemento poblacional hace referencia a los HABITANTES, que son quienes, con cierto carácter de permanencia,
viven en el territorio provincial.
Estos pueden ser ciudadanos: Expresión que comprende a los nacionales por nacimiento, por opción o por
naturalización, y extranjeros.
FI

Los nacionales y los extranjeros gozan de los mismos derechos civiles. La CN en su art. 20, otorga a estos todos los
derechos civiles del ciudadano y en el art. 8, establece que los ciudadanos de cada provincia gozan de todos los derechos,
privilegios e inmunidades inherentes a dicho título en los demás Estados.


La regulación de los derechos civiles de los habitantes y el dictado de las leyes generales sobre naturalización y
ciudadanía es competencia del gobierno federal.
Las provincias se han reservado atribuciones para legislar sobre el ejercicio de los derechos políticos.
El art. 20 CN, confiere derecho a obtener la nacionalización, por residir dos años continuos en la Nación, como también
la posibilidad de obtenerla antes de ese término al acreditar servicios a la República.

• TERRITORIO:
Es el espacio físico donde el Estado provincial ejerce su soberanía plena, autonomía, jurisdicción y dominio. Incluye
el suelo, el subsuelo, el espacio aéreo y el mar territorial. Fija los límites de la soberanía estatal.
Las interrelaciones que en esta materia pueden producir mayor tensión están referidas a la garantía integral del territorio,
que puede ser afectada por cuestiones de límites o por la cesión de parte del territorio

Este archivo fue descargado de [Link]


• PODER:
El término “poder” ha sido impropiamente utilizado en la Constitución Nacional y en todas las constituciones
provinciales que la siguen -PL, PE Y PJ-, porque en realidad se trata de mencionar a órganos que tienen diversos
cometidos y que para cumplirlos ponen en ejecución el poder del Estado.
El poder es uno, no se divide, sino que lo que se divide son las funciones.
El poder es el imperium, fuerza o coacción del Estado que se hace efectivo en cualquiera de los órganos donde este
desenvuelve su actividad.
El poder del Estado se realiza por medio de una organización establecida por el derecho.
Es la Constitución provincial la que le atribuye al órgano legislativo, al ejecutivo y al judicial, un poder distinto y
diferenciado, como son diferenciadas las funciones que se le asignan a cada uno de estos órganos.

OM
El estado provincial ha sido organizado por la Constitución Nacional y las Constituciones provinciales, bajo la forma
representativa, republicana y federal.
Todo el sistema, debe estar de acuerdo con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional.
La forma republicana es reiterada por el art. 5°, y de su cumplimiento depende que se les garantice a las provincias el
goce de sus instituciones. Su desconocimiento autoriza al gobierno federal a intervenir en los territorios de las provincias
para garantizarla (art. 6°).

.C
El régimen republicano comprende: la división de poderes, la elección popular de los gobernantes, temporalidad del
ejercicio o renovación periódica, publicidad de los actos de gobierno, responsabilidad de los gobernantes y la igualdad
ante la ley.
DD
Para la limitación del poder es esencial la teoría de la división de poderes además de la prohibición de las
reelecciones indefinidas.
Las funciones son las actividades o competencia asignada a cada uno de los órganos que integran el Estado.
El reparto de competencias, ha sido asignado con la pretensión de mantener el equilibrio de los poderes, o se los ha
LA

dejado a cargo del cuerpo legislativo, a donde se dice, que está la más amplia representación de la voluntad popular.
Cada órgano y todos a la vez, deben interactuar entre sí mediante relaciones de colaboración y de control reciproco,
según los casos.
Cada uno de los órganos que integran los poderes del Estado no pueden interferir en los otros sin violentar el principio
FI

de división de poderes; cada órgano en el ejercicio de sus funciones, es soberano a la hora de interpretar la Constitución;
la zona de reserva de la administración o de la legislación no puede ser revisada por ningún otro órgano; las cuestiones
políticas son materias que no pueden ser revisadas por el Poder Judicial, etc.


AUTONOMIA PROVINCIAL:
Por ser el nuestro un Estado federativo, debe distinguirse entre la soberanía atribuida al Estado federal de la autonomía
reservada a las provincias.
Por soberanía hay que entender que en la esfera en que su autoridad es llamada a ejercerse, posee una “potestad que no
depende de ningún otro poder y que no puede ser igualada por ningún otro poder”. Es un concepto que alude a la
organización general, con prescindencia de las divisiones orgánicas internas.
En el orden internacional es donde manifiesta en plenitud la unidad del Estado y en donde encontraba justificación el
poder soberano, pero en el ámbito interno este mismo Estado federal ya no puede ejercer esta potestad suprema en su
relación con las provincias.
La autonomía es un concepto político comprensivo de la más amplia descentralización del Estado.

Este archivo fue descargado de [Link]


En nuestro sistema federal, es la potestad de las provincias para darse sus propias normas constitutivas y regirse por
ellas, con independencia del gobierno federal, pero reconociendo las condiciones impuestas por la Constitución de
la Nación, la cual ha limitado, en ese aspecto, el poder constituyente originario de las provincias.

EL TERRITORIO PROVINCIAL:
LIMITES, CESION DE TERRITORIO Y FORMACION DE NUEVAS PROVINCIAS:
La integridad territorial de las provincias está garantizada por la Constitución de la Nación. El ámbito de sus territorios
comprende, además del suelo, el subsuelo, el espacio aéreo y el mar territorial, estos dos últimos con las limitaciones
impuestas por el derecho internacional.
El territorio de las provincias puede ser afectado tanto por la alteración de sus límites como en los contenidos

OM
anteriormente mencionados.
El Congreso Nacional, por disposición del art. 75 inc. 15, tiene atribuciones para fijar los límites provinciales, pero
nada impide que sean establecidos sobre la base de las pautas acordadas por las propias provincias interesadas o
mediante el arbitraje del presidente de la Nación.
La ley 17.324 (modificada por ley 21583), creó la Comisión Nacional de Límites Interprovinciales, a fin de que estos

.C
fueran acordados con la participación de las provincias afectadas.
Sin embargo, la garantía federal no se refiere solamente a los límites, sino a los territorios integralmente considerados.
El Congreso Nacional tiene atribuciones para: Declarar capital de la República a determinada ciudad (art. 3°), o
DD
para erigir una nueva provincia en el territorio de otra o de varias formar una sola, pero es necesario el previo
consentimiento de las legislaturas de las provincias interesadas. Las constituciones provinciales autorizan a las
legislaturas para disponer la cesión de parte del territorio.
La provincia de Córdoba se particulariza por distinguir el abandono de jurisdicción de parte del territorio provincial,
con objeto de utilidad política, de la cesión de propiedad de parte del territorio con el mismo objeto, exigiendo, en el
LA

primer caso, los dos tercios de votos de los miembros presentes, y en el segundo caso, con la misma mayoría agravada
por sus miembros. Agrega la norma prevista por el art. 104, inc. 8, que cuando la cesión importe desmembramiento
del territorio, la ley que así lo disponga debe ser sometida a referéndum de la ciudadanía.
Tanto el abandono de jurisdicción como la cesión de parte del territorio provincial, implica la pérdida de jurisdicción.
FI

Las hipótesis señaladas son con relación a la pérdida total de jurisdicción, ya que en otras circunstancias las provincias
y municipalidades conservan el poder de policía y de imposición sobre los establecimientos de utilidad nacional
ubicados en los territorios provinciales (art. 75, inc. 30).
Las constituciones provinciales han establecido normas específicas para proteger el subsuelo y las riquezas que contiene.


La reforma de la Constitución de 1994 estableció en el art. 124, último párrafo, que corresponde a las provincias el
dominio originario de los recursos existentes en sus territorios.

INTERVENCION FEDERAL:
La doctrina clásica de la materia, ha distinguido la intervención decidida por:

• Determinación propia del gobierno federal: Tiene lugar cuando se trata de garantizar la forma republicana de
gobierno o de repeler invasiones exteriores.
• Dispuesta a requisición de las autoridades provinciales: Tiene por fin sostener o restablecer a las autoridades,
cuando hubiesen sido depuestas por la sedición o por invasión de otras provincias.
En este último caso, se dice que la intervención es fundamentalmente protectora y tiene como objetivo ayudar a las
autoridades. Esto nos permite deducir que la primera causa lleva implícita una sanción.

Este archivo fue descargado de [Link]


La sedición o la invasión de otra provincia pueden haber provocado la acefalia de las autoridades constituidas (Poder
Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y poder constituyente en funcionamiento), y al no haber autoridad que pueda requerir
el auxilio federal, este se presume solicitado, y el gobierno federal debe acudir en su protección para restablecerlas.
La intervención federal, impuesta en la reforma de 1860, está a cargo del gobierno, pero la norma no especificó cuál de
los órganos que lo integran debía decidir al respecto. La mayoría de la doctrina se pronunció a favor del Congreso.
La declaración del estado de sitio, que es un instrumento similar, le corresponde al Congreso. Es también este órgano
a quien se le han conferido atribuciones para intervenir en las relaciones interprovinciales y el que tiene los poderes
implícitos para poner en ejercicio los poderes antecedentes (art. 75, inc. 29).
La participación del Congreso implica además la instrumentación de la intervención mediante la ley. Este órgano
deberá ser convocado, en caso de receso, para el tratamiento de tal asunto.
Algunos autores sostienen que en tal situación el Poder Ejecutivo puede disponerla por decreto, dando oportuna cuenta

OM
al Congreso.
Es el Poder Ejecutivo quien designa al interventor y es su representante. Ello no significa que no debe cumplir la
Constitución y las leyes provinciales, las cuales quedan únicamente alteradas en aquellas disposiciones derivadas
del acto de la intervención.
El interventor federal asume también la representación del Estado provincial cuando la intervención se ha dispuesto al
Poder Ejecutivo, ya que dicho acto produce la cesación del mandato del gobernador.

.C
Cuando la intervención se ha dirigido al Poder Legislativo, sus miembros cesan en sus cargos y las atribuciones de ese
cuerpo son asumidas por el interventor, quien debe cumplirlas por medio de decretos-leyes, y en el marco de las
atribuciones fijadas por la Ley de Intervención y de las instrucciones impartidas por el Ejecutivo nacional.
DD
La intervención al Poder Judicial queda limitada a la reestructuración de ese cuerpo y a la facultad de remover y designar
nuevos jueces, para lo cual no regirán las normas constitucionales locales que reglamentan tales actos.

ANTECEDENTES DEL ART. 6°:


LA

Entre estos antecedentes cabe destacar: la Constitución federal suiza de 1848, la Constitución de los Estados Unidos, el
proyecto de Alberdi y el texto de nuestra Constitución sancionado en 1853.
La Constitución de los Estados Unidos tendía a proteger a cada uno de los estados de la Unión contra la invasión y a
garantizar una forma republicana.
FI

El proyecto de Alberdi, autorizaba a la Confederación a intervenir sin requisición en el territorio de las provincias “al
solo efecto de restablecer el orden perturbado por la sedición”.
El texto que se sancionó en 1853 tiene las mismas consecuencias que el precedente anteriormente señalado, y se le suma
el fin de “atender la seguridad nacional amenazada por un ataque o peligro exterior”.


Los presupuestos previstos por el art. 6° son:

• Revelar invasiones Exteriores.


• Sostener o restablecer las autoridades constituidas si hubiesen sido depuestas por sedición o por invasión de
otras provincias.
• Repeler invasiones Exteriores.
• Para garantizar la forma republicana de Gobierno
Las dos primeras causales se refieren a situaciones de hecho, que no presentan mayores divergencias. Además, la
intervención fundada en estas causales tiene un fin limitativo, ya que tiende solo a sostener o restablecer a las autoridades
constituidas.
En estas circunstancias, la intervención no puede producir la caducidad del mandato de las autoridades provinciales,
ni menoscabar sus instituciones. Sino que siempre se acude en auxilio de las autoridades provinciales, las cuales
actuaran conjunta y coordinadamente con las federales, para rechazar las invasiones externas o internas o para
sofocar la sedición a fin de sostener o restablecer a las autoridades.

Este archivo fue descargado de [Link]


Son las autoridades provinciales quienes requieren la intervención federal, ya que se trata de una invasión exterior,
en donde el afectado ya no es solo una provincia, sino el Estado federal mismo.
En esta última situación, no será necesario el reclamo de auxilio por parte de la provincia, pero la finalidad de la
intervención continúa siendo la misma: el apoyo y el auxilio a las autoridades locales.
Esta intervención podrá ser ejecutada en virtud de las atribuciones que el art. 75, inc. 29, le confiere al presidente de
la Nación, para disponer de las fuerzas militares, marítimas y terrestres y distribuirlas según las necesidades de la
Nación.
La disposición de las fuerzas armadas, debe efectuarse también cuando se den las circunstancias previstas por el art.
127, CN, es decir, cuando existan entre las provincias hostilidades de hecho calificadas de sedición o asonada, y es el
presidente de la Nación quien debe sofocar y reprimir conforme a la ley.

OM
FORMA REPUBLICANA DE GOBIERNO. PRINCIPIOS:
Los principios más importantes de la forma republicana son:

• La soberanía del pueblo


• La responsabilidad de los funcionarios.
• Periodicidad en de su desempeño
• División de poderes.

.C
• Publicidad de los actos de Gobierno
La forma republicana y representativa requiere también de la democracia, y esta estructura el poder de abajo hacia arriba
por oposición a la autocracia, en donde el jefe es quien se reserva el ejercicio del poder del Estado.
DD
Estos principios deben dar sustento a la organización política de cada uno de los Estados miembros integrantes de
nuestro sistema.
La Constitución Nacional no ha desarrollado de forma expresa a cada uno de estos principios, pero algunos, como la
soberanía del pueblo, tienen vigencia en virtud de las modalidades previstas por los arts. 22 y 123. “El pueblo no delibera
ni gobierna sino por medio de sus representantes; las provincias eligen sus gobernadores, sus legisladores y demás
LA

funcionarios sin intervención del gobierno federal.”


La elección de las autoridades provinciales, y su destitución con arreglo al procedimiento establecido por la Constitución
local, importa el ejercicio de la soberanía del pueblo.
FI

LOS ANTECEDENTES Y LA FORMA REPUBLICANA:


El art. 5° de la Constitución de 1853 trató de preservar la forma republicana de gobierno, mediante la revisión de las
constituciones provinciales que debía realizar el Congreso.


La reforma de 1860 restableció la autonomía de las provincias, seriamente afectadas por el control que imponía
el art. 5° y por la intervención federal en el territorio de las provincias con o sin requisición de sus autoridades.
La revisión que debía efectuar el Congreso era para verificar si las constituciones provinciales habían sido dictadas
siguiendo el sistema republicano.
Las modificaciones introducidas se llevaron a cabo para no destruir la independencia de las provincias y evitar “la
injerencia del gobierno nacional en la administración y gobierno de las provincias”. De esta manera quedó limitada la
intervención en la forma expresada, pero se agregó en el art. 6° la garantía de la forma republicana.
Los mismos fundamentos que se expusieron para suprimir el control que debía ejercer el Congreso sobre las
constituciones provinciales, son los que impiden a los organismos políticos del gobierno federal determinar si se
cumple o no la forma republicana y, en su caso, disponer mediante la intervención federal, la caducidad de los
mandatos de las autoridades afectadas por la medida.
Todos los principios establecidos por el art. 5 deben tener expresión en las constituciones provinciales. La transgresión
al orden impuesto por el art. 5 y el 31 deben determinar el control judicial de constitucionalidad, el cual ha tenido
vigencia en la jurisprudencia.

Este archivo fue descargado de [Link]


Habiéndose suprimido el control del Congreso sobre las constituciones, cabe entender que la supremacía de la
Constitución de la Nación solo puede ser asegurada por la Corte Suprema y según las previsiones de los arts. 5, 31,
116 y concordantes.

SERVICIOS PROVINCIALES.

EL PODER CONSTITUYENTE DE LAS PROVINCIAS:

CONCEPTO:

OM
El poder constituyente es definido por Linares Quintana como “la facultad soberana del pueblo a darse su
ordenamiento jurídico-político fundamental originario por medio de una Constitución y a revisar esta total o
parcialmente cuando sea necesario”.

CLASIFICACION:

.C
Del concepto de Linares Quintana, se advierte la distinción entre poder constituyente “originario” y poder constituyente
“derivado”.
DD
En ambos supuestos estaríamos ante el ejercicio de una misma sustancia de poder, tanto cuando se constituye
inicialmente como cuando se reforma ulteriormente: siempre es poder constituyente.
La obra del poder constituyente solo puede ser válidamente modificada por el mismo poder constituyente y no por otro
de menor jerarquía que aquel.
Luego de sancionada la Constitución, el poder constituyente entraba en “estado virtual o de latencia”, apto para ponerse
LA

de nuevo en movimiento cada vez que sea necesaria la reforma.


Otra clasificación del poder constituyente es la vinculada a los “grados”, donde distinguimos:

• Un “Primer grado”, correspondiente del Estado federal con la Constitución nacional.


• Un “Segundo grado”, cuyo ejercicio es de las provincias que sancionan sus respectivas constituciones
FI

provinciales
• Un “Tercer grado”, correspondiente a la ciudad de Buenos Aires, luego de la reforma de 1994 con la
incorporación del artículo 129, que ya sancionó su Estatuto organizativo como Constitución de dicha ciudad
estado.


• Un “Cuarto grado”, de competencia de los municipios que en ejercicio del aspecto institucional de sus
autonomías consagradas en el artículo 23 de la ley Suprema de la nación y regladas en las constituciones
provinciales, en dictar sus “constituciones locales” que son las cartas orgánicas municipales
Los grados encuentran su fundamentación en las distintas jerarquías normativas de la organización federativa: las
Constituciones provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires deben respetar las bases de la Constitución Nacional, al
ejercitar su poder constituyente; y los municipios autorizados para sancionar Cartas Orgánicas deben respetar las
bases constitucionales de las Leyes Supremas de la Nación y de las provincias respectivas.
Hay que efectuar una distinción según haya sido ejercido antes o después de la Constitución Nacional de 1853, para
el caso de las provincias históricas.
Hubo ejercicio de poder constituyente originario por parte de las provincias de Santa Fe, Tucumán y Córdoba, cuando
en 1819, 1820 y 1821 sancionaron sus primeros documentos constitucionales, lo que luego continuara en casi todas las
provincias históricas.
Incluso en ese período anterior a la sanción de la Ley Suprema federal, y tomando como ejemplo a Córdoba, hubo
posterior ejercicio del poder constituyente derivado cuando se efectuaron doce reformas al “Reglamento Provisorio”.

Este archivo fue descargado de [Link]


Continuó dicho ejercicio de poder constituyente derivado cuando se sancionó en 1847 el “Código Constitucional
Provisorio de la Provincia de Córdoba”, que también tuvo reformas en julio y diciembre de 1848; enero y agosto de
1849; junio de 1852 y febrero de 1853.
Ya en la etapa posterior a la sanción de la Constitución Nacional de 1853, se puede aplicar también la clasificación del
poder constituyente originario y derivado para el poder constituyente de segundo grado de las provincias. Recién en
1855 fue aprobada nuestra Constitución provincial, en ejercicio de un poder constituyente originario; y hubo
ejercicio de un poder constituyente derivado en las reformas de 1870, 1883, 1900, 1923, 1949, 1987 y 2001.

C. LIMITES:

En este sentido se considera en principio ilimitado al poder constituyente originario.

OM
Se caracteriza al poder constituyente derivado como limitado. Esta clase de poder constituyente debe cumplir las
prescripciones que al respecto le ha fijado la propia Constitución sobre los órganos destinados a la reforma, los
procedimientos, los plazos e incluso determinadas prohibiciones. También, deben tenerse en cuenta los “Contenidos
Pétreos” que son el núcleo no negociable de principios, creencias y valores.
Las provincias, según el art. 5° de la CN, debe asegurar una serie de condiciones para dictar su propia constitución:

.C
• Sistema representativo y republicano: Con respecto a que el sistema sea representativo, se debe recordar el
artículo 22 de la CN, indica que, “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y
autoridades creadas por esta Constitución” (no puede establecerse una democracia directa). esto no prohíbe la
existencia Instituto democracia semi directa como la iniciativa, el referéndum, etc.
DD
En cuanto a lo republicano, esto importa la vigencia de los principios de soberanía popular, igualdad de los
ciudadanos, separación y equilibrio de los poderes, periodicidad de los mandatos efectivos, publicidad y control
de los actos de gobierno, libertad de prensa y responsabilidad de los funcionarios públicos.
La CSJN, siguiendo la jurisprudencia norteamericana, expresó que “las cuestiones referentes a la organización
LA

interna de los poderes públicos de las provincias son extrañas a su jurisdicción, porque son de incumbencia
exclusiva de las autoridades provinciales”.

• Respetar los principios declaraciones y garantías de la Constitución nacional. Esta cuestión establece un
estándar mínimo que las provincias y la ciudad autónoma de Buenos Aires deben respetar en sus leyes supremas.
esto implica que, en ejercicio de sus respectivos poderes constituyentes, pueden reconocer nuevos derechos y
FI

garantías.
• Asegurar la administración de Justicia. Esto también es consecuencia del sistema republicano que deben tener
las provincias, por lo que deben organizar sus poderes judiciales
• Asegurar un régimen municipal: Debe ser un régimen que reconozca la autonomía de los municipios como


verdaderos gobiernos locales. el artículo 123 CN calificó al régimen municipal que debe reglar cada provincia
cómo autónomo en sus diversos órdenes, en lo que significó un incuestionable avance para la descentralización
del poder de nuestro Estado federal, ya que algunos insistían en considerar como autárquicos a nuestros
gobiernos locales
• Asegurar la educación primaria: Es uno de los objetivos perseguidos por nuestros padres fundadores, que
estaban convencidos de la necesidad de buscar el pueblo para consolidar el desarrollo humano y del país.

Además de estas normas específicas, se encuentran otras más generales:

• Debe respetarse todo el contenido de la Constitución nacional y el llamado bloque de constitucionalidad federal,
de acuerdo al artículo 31. También integran este bloque los tratados celebrados con otras potencias extranjeras,
y las leyes dictadas por el Congreso en consecuencia de la Constitución.
• Las constituciones provinciales deben respetar la delimitación de competencias prescritas por la ley Suprema
de la nación
• Los tratados internacionales Del Estado federal tienen jerarquía superior a las leyes y deben ser respetadas por
el derecho de las provincias

Este archivo fue descargado de [Link]


• El control de constitucionalidad de una Constitución provincial está a cargo de CSJN, que debe asegurar la
supremacía de la CN y los campos de competencia entre los diversos órdenes gubernamentales
• En caso en que una provincia transgreda estas previsiones del artículo 5, la ley Suprema posibilita una
intervención federal según lo indicado en el artículo 6. Se trata de una intervención política, de naturaleza
extraordinaria con el objetivo de asegurar los principios de la intervención argentina.
• Con la reforma constitucional de 1994, se le reconoció un estatus especial a la ciudad autónoma de Buenos
Aires, con la posibilidad de sancionar sus propios estatutos organizativo de sus instituciones

EL TITULAR DEL PODER CONSTITUYENTE:

En nuestro derecho constitucional, el titular del poder constituyente es el PUEBLO, porque allí reside el principio
de la soberanía popular, que es la base de la legitimidad democrática y del Estado de derecho.

OM
En nuestra Ley Suprema, esto surge con claridad tanto del Preámbulo, cuando hace referencia a la sanción primigenia
de la Constitución; como del art. 30, al prescribirse su reforma por medio de la Convención.

EL PODER CONSTITUYENTE Y LOS PODERES CONSTITUIDOS:

.C
La diferencia entre poder constituyente y poder constituido resulta fundamental en la teoría constitucional.
El poder constituyente opera en un nivel superior, es el que establece los grandes principios constitucionales del
Estado de derecho, dando origen a los poderes constituidos, que son el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y el
DD
Poder Judicial. Deviene indiscutible que la primera obligación de los poderes constituidos es la de cumplir la
Constitución en su letra y espíritu.

EL PODER CONSTITUYENTE PROVINCIAL EN EJERCICIO:


LA

ANTES DE 1853:
“Las provincias históricas” surgieron sobre la base de las ciudades y cabildos fundados por las diversas corrientes
colonizadoras españolas. Dichas provincias, en ejercicio de sus respectivas soberanías, ejercitaron su poder
constituyente al sancionar sus respectivos textos supremos:
FI

• La primer Constitución provincial fue el “Estatuto provisorio de Santa fe”, El 26 de agosto de 1819,
caracterizado por no establecer un sistema de división de poderes, ya que el centro del poder residía en el
Ejecutivo, a cargo del denominado “caudillo” que debía ser electo popularmente cada dos años
• El 6 de septiembre de 1820 se promulgó la “Constitución de la República federal del Tucumán”, que debía


regir en las provincias de Catamarca, el Santiago del Estero y Tucumán. era una Constitución unitaria ya que
tuvo influencia de la Constitución de 1819.
• El 30 de enero de 1821 se sancionó el “Reglamento Provisorio De La Provincia De Córdoba”, que establecía
que la provincia de Córdoba era libre independiente. Recién hecha la soberanía y le competen derecho de
establecer sus leyes fundamentales por construcciones fijas; y entre tanto y tanto, por reglamentos provisorios
en cuanto no perjudique los derechos particulares de las demás provincias y los generales de la Confederación”.
Organizado los poderes legislativos, Ejecutivo y judicial, además del régimen municipal a través de
ayuntamientos y cabildos. tuvo influencia de la Constitución de la banda oriental de 1813
• Mendoza, San Juan y San Luis, en mayo de 1821, acordaron un singular instrumento constitucional con un
Poder Ejecutivo común, denominado “presidente de los pueblos Unidos”, además de una asamblea de diputados
y una cámara judicial. cada provincia tenía su propio gobernador y órgano judicial. tenía un claro espíritu
federal.
• Salta y Jujuy, con fecha de 9 de agosto de 1821, dictaron conjuntamente una Constitución de solo 15 artículos
que organizó su Junta de representantes, una cámara de Justicia y el Poder Ejecutivo a cargo de un gobernador.

Este archivo fue descargado de [Link]


• En la provincia de Corrientes, el 11 de diciembre de 1821 se sancionó un Estatuto que estableció la división de
poderes, con amplias competencias agregando “algo aquello que haya o pueda corresponder al cuerpo o estado
general de la Federación nacional”.
• Entre Ríos, mediante la Constitución el 4 de marzo de 1822 se erigió en” formal estado y Gobierno
representativo independiente”. tenía un poder legislativo a cargo de un Congreso de representantes, un Poder
Ejecutivo que recibió el nombre de gobernador y era electo por el cuerpo anterior y además había jueces y
tribunales de Justicia.

Las provincias que estaban unificadas, se fueron independizando y sancionaron sus propias Constituciones:

• Catamarca el 11 de julio de 1823


• San Juan el 13 de junio de 1825.
• San Luis el 7 de enero de 1832.

OM
• Jujuy en noviembre de 1835
Las provincias de Buenos Aires, La Rioja y Mendoza no se dieron Constituciones antes de la sanción de la Constitución
Nacional de 1853.
Las constituciones provinciales mencionadas, junto a los pactos interprovinciales de los intentos de organización del
país a partir de 1810, fueron los antecedentes institucionales e históricos de la Constitución nacional de 1853. las

.C
provincias se consideran soberanas y fueron ellas las que organizaron el país de manera confederativa en 1831, al firmar
el pacto federal de 1831 que tuvo vigencia hasta 1852, cuando se celebró el acuerdo de San Nicolás. este fue el
antecedente inmediato de la sanción de la Constitución nacional de 1853
DD
DESPUES DE 1853:
Con la sanción de la Ley Suprema federal, las provincias que formaban parte de la Confederación fueron dictando
sus nuevas Constituciones locales, para adecuarlas al nuevo texto federal. Todas ellas fueron revisadas y aprobadas
por el Congreso federal, según lo establecido en la Constitución de 1853.
LA

Durante el siglo XX, el proceso de reformas constitucionales provinciales en ciertos casos se adelantó a la Constitución
Nacional, con la incorporación de los principios del constitucionalismo social y de la internacionalización de los
derechos humanos.
Con el retorno de la democracia en 1983, se produjo un nuevo ciclo de reformas constitucionales en las provincias
FI

comenzado en 1986, lo que fue antecedente de la Reforma de la Constitución de 1994.


La primera Constitución de Córdoba fue sancionada en 1855 y tuvo a lo largo de la historia 8 reformas, siendo la último
del año 2001.


EN EL DERECHO CONSTITUCIONAL ARGENTINO, SE APRECIAN TRES ETAPAS:


1) el constitucionalismo liberal o clásico, que consagró el Estado liberal y reconoció los derechos humanos de
primera generación (civiles y políticos);
2) el constitucionalismo social, que estableció un Estado social y reconoció los derechos humanos de segunda
generación (derechos sociales);
3) el constitucionalismo de la internacionalización de los derechos humanos, que concedió jerarquía constitucional
a determinados tratados internacionales de derechos humanos y reconoció los derechos humanos de tercera generación.
En el orden federal la 1° etapa comenzó en 1853, la 2° etapa en las reformas de 1949 y 1957 y la 3° etapa en la reforma
de 1994.
En el tránsito hacia el constitucionalismo social algunas Constituciones provinciales se adelantaron a la Constitución
Nacional, como el caso de las provincias de San Juan (1927), Entre Ríos (1933) y de Buenos Aires (1934), que

Este archivo fue descargado de [Link]


reconocieron los derechos sociales de los trabajadores o el voto de las mujeres, mientras que ello ocurrió en el orden
federal recién en 1949 y 1957.
En relación a la 3° etapa, las Constituciones provinciales de Neuquén (1957), San Juan (1986) y Córdoba (1987)
incluyeron entre sus disposiciones complementarias a algunos tratados internacionales de derechos humanos, además
de reconocer los llamados derechos humanos de tercera generación (ej., los referidos al medioambiente), mientras que
ello ocurrió en la Constitución Nacional en la reforma de 1994.

SISTEMAS DE REFORMA CONSTITUCIONAL EN LAS PROVINCIAS:

Los Sistemas de reforma constitucional actualmente utilizados son:

• Por convenciones constituyentes, es el más utilizado en nuestro derecho público.

OM
• Por la legislatura ad referéndum del pueblo, que se aplica en algunas provincias para la modificación de 1 o
dos artículos y que se denomina sistema de “enmienda”.
• El sistema de reforma de la provincia de Buenos Aires, consiste en que la ley de declaración de necesidad de
reforma establecerá si se convoca o no la convención constituyente, o sea que el poder legislativo elige el
procedimiento. y si no opta por el sistema de convención, la ley deberá contener la enmienda que luego será
sometida a plebiscito en la próxima elección y si es aprobado por el pueblo, la incorpora a la Constitución.

.C
Históricamente hubo constituciones y reformas constitucionales sancionadas por las Legislaturas provinciales entre
1819 y 1853. Este sistema se utilizó en 1949, cuando se produjo la reforma de la Constitución Nacional, que dispuso
entre sus cláusulas transitorias autorizar a las legislaturas provinciales a modificar totalmente sus constituciones para
DD
adaptarlas a los principios, declaraciones, derechos y garantías que se consagraban. Este procedimiento fue considerado
negativo del federalismo y lesivo de las autonomías provinciales.

REFORMAS POR CONVENCIONES CONSTITUYENTES:


LA

La reforma total o parcial está prevista por todas las Constituciones provinciales. En general se utiliza un sistema similar
al orden Federal. Es un procedimiento que consta de dos etapas:
Existen dos casos especiales donde encontramos una tercera etapa:
FI

• En la Constitución de Mendoza existe una etapa intermedia que consiste en una consulta que se formula al
pueblo para que vote por la convocatoria o no a la convención
• En la Constitución de San Juan, donde se realiza una consulta al pueblo para que se exprese a favor o en contra
de la declaración de necesidad de reforma


En cuanto a los procedimientos de este sistema de convención, corresponde a la Legislatura declarar la necesidad de
la reforma total o parcial de la Constitución, la cual debe ser aprobada por una mayoría de dos terceras partes de
miembros de cada Cámara (en el régimen bicameral), o de la Cámara (en el régimen unicameral).
La iniciativa en materia de reforma constitucional la tienen los legisladores o el Poder Ejecutivo. En algunas
constituciones (como la de Córdoba), le prohíben expresamente a este último iniciar el procedimiento de reforma, como
también vetarlo.
En cuanto al contenido de la reforma, varias constituciones exigen que con la declaración de necesidad se fijen los
temas, puntos o artículos que se habilitan para la reforma por la Convención, no es conveniente que se avance en su
redacción en esta etapa.
La etapa específicamente constituyente corresponde a la “convención constituyente” o “convención reformadora”,
electa directamente por el pueblo, en ejercicio del poder constituyente derivado.
El modo de integración, condiciones de elegibilidad, incompatibilidades e inmunidades, son establecidos por las propias
Constituciones o por las leyes de declaración de necesidad de la reforma. Lo mismo ocurre en cuanto al lugar y el plazo
fijado para la convención.

Este archivo fue descargado de [Link]


La Constitución de la Provincia de Córdoba prescribe que:

• La declaración de la necesidad de reforma debe ser publicada 30 días en los principales diarios de la provincia,
junto con la fecha del comicio. Art 197.
• En cuanto al número de miembros de la convención, dispone que sea el mismo de la legislatura, elegidos por
el pueblo mediante sistema proporcional, con los mismos requisitos e inmunidades de los legisladores.
• Establece la compatibilidad del cargo de convencional en cualquier otro que no sea el gobernador,
vicegobernador, magistrados y funcionarios del Poder Judicial. Art 198
• Si ordena el término para el cumplimiento de su misión por la convención sea fijado por la legislatura y que
no excederá de un año, y te aquí ya debe constituirse dentro de los 30 días corridos a partir de la fecha de
proclamación de los efectos. ART 199.
• El gobernador debe promulgar la reforma dentro de los días de realizada y ordenar su publicación
correspondiendo la promulgación tácita si no lo hiciere. ART 200

OM
Las convenciones reformadoras tienen límites materiales y temporales para el ejercicio de sus competencias.

• Límites materiales: están vinculados al carácter del poder constituyente de segundo grado que tienen las
provincias, además de los aspectos vinculados a la ley declaratoria de necesidad de reforma, que tiene como
escribe la competencia de la Convención de los temas fijados en forma explícita o implícita.
• Límites temporales: La convención no debe exceder el límite temporal fijado por la Constitución provincial por
la ley declaratoria de necesidad de la reforma.

.C
En el ejercicio de su competencia y dentro de los límites establecidos, la convención es soberana para reformar o no la
Constitución y para hacerlo según su voluntad, ya que representa al pueblo en su más alta expresión.
DD
EL SISTEMA DE ENMIENDAS:

Varias Constituciones provinciales, admiten la posibilidad de que la reforma a uno o dos artículos se efectúe por las
Legislaturas, con ratificación posterior del pueblo mediante referéndum. En estos casos, la Legislatura debe producir la
modificación con el voto de los dos tercios de la totalidad de miembros que la integran.
LA

El objetivo de este sistema es facilitar las reformas de pocos artículos, para evitar el procedimiento más complejo de
la convocatoria a una Convención Constituyente.
FI

LA INCONSTITUCIONALIDAD DE UNA REFORMA CONSTITUCIONAL:

Hay que responder afirmativamente al interrogante de si puede haber una reforma de la Constitución que sea
inconstitucional.


El problema inicial de la reforma de 1860, efectuada en violación del art. 30 del texto de 1853 que prohibía reforma
alguna en el término de diez años, signó el comienzo del debate sobre nuestro estatus constitucional, que reputamos
recién solucionado en la reforma de 1994.
La inconstitucionalidad de una reforma constitucional puede producirse cuando se violentan los límites establecidos
para el ejercicio del poder constituyente derivado.
En relación con el control de constitucionalidad de una reforma constitucional, es necesario distinguir entre:
1) las de nivel provincial y las de nivel federal, y
2) las materias de procedimiento y las materias de contenido.
En nuestro sistema el control de constitucionalidad de una reforma constitucional federal no debe ejercitarse por el poder
constituido, pues, de lo contrario, se colocaría a los tribunales por encima de los órganos que tienen atribuida dicha
competencia en representación de la soberanía popular en su más alta expresión.

Este archivo fue descargado de [Link]


Es posible la revisión de la constitucionalidad de una reforma constitucional provincial o de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, ya que se trata de poderes constituyentes de segundo grado o de tercer grado y deben adecuarse a las
bases establecidas por el de primer grado, la Ley Suprema Federal.
Con respecto al control de constitucionalidad de una reforma constitucional provincial, la Corte Suprema de Justicia,
es el más “nacional” de los poderes constituidos, ya que puede revisar lo sancionado en el constitucionalismo
provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de los municipios, para garantizar la supremacía de la
Constitución federal.
Los Tribunales o Cortes provinciales pueden ejercer dicho control de constitucionalidad, ya que están obligados a
aplicar la Constitución de la Nación.

OM
.C
DD
LA
FI


Este archivo fue descargado de [Link]

También podría gustarte