UAP
DOCENTE : ING. FRANCISCO HIPOLITO OSCCO ROJAS
CURSO : CONCRETO ARMADO II
TEMA : ZAPATA RETRANQUEADA Y ZAPATA
EXCENTRICA CON VIGA CENTRADORA
CARRERA : ING. CIVIL
ALUMNOS :
MONICA RAQUEL ALTAMIRANO CCOCHACHI
RUBALHY GREIS GARCIA ORTEGA
OSCAR JHON HUAMAN TORBISCO
ANDAHUAYLAS, OCTUBRE DEL 2014
ZAPATA RETRANQUEADAS
Cuando se define la ubicación de un edificio, siempre se debe
considerar el retranqueo; éste es la separación mínima de la
edificación a los linderos y se mide perpendicularmente a los
mismos.
Se lo denomina también Retranqueo a Linde
Distinguimos diferentes retranqueos según la situación:
Retranqueo frontal
En relación con el frente de la parcela (alineación principal), se puede medir en relación al eje de la
calle, o, en relación con otras edificaciones. Se recomienda que la separación entre edificios,
medida desde el plano de fachada a dicho eje, coincida con la altura del edificio. La superficie que
resulta en espacio libre, puede destinarse a usos de aparcamiento o jardines.
Retranqueo lateral
Se toma en relación con los edificios linderos laterales, se recomienda considerar la mitad de la
altura (H/2), con un mínimo de tres metros (3 m.)
Retranqueo trasero
En relación con el linde trasero es recomendable también considerar la mitad de la altura (H/2),
con un mínimo de tres metros (3 m.).
CIMENTACIONES SUPERFICIALES ESPECIALES
1. ZAPATAS DE MEDIANERIA
1.1. GENERALIDADES
La necesidad de su uso aparece en cuanto se disponen soportes junto a las lindes de
propiedad del terreno en que se va a construir el edificio. Las zapatas de medianería son de uso
muy frecuente en la práctica.
Existen muy diferentes sistemas para solucionar el problema, que en definitiva es un
soporte de medianería. En la figura 1 se indican las soluciones más frecuentes.
En la solución a) se trata de un sistema en el que la resultante R es excéntrica
respecto al cimiento, provocando por tanto un diagrama no uniforme de
tensiones de respuesta del terreno. La diferencia de tensiones a lo largo del
cimiento provoca, a través de asientos diferenciales de un borde al otro, el giro del
cimiento. Como el soporte se supone elásticamente empotrado en el cimiento,
sufre un giro igual y aparece un par de fuerzas T, una a nivel del forjado o vigas
de techo y otra en la superficie de contacto entre zapata y terreno. El soporte
ve incrementado su momento flector con motivo de la excentricidad del cimiento.
La solución b) corresponde a una simplificación de la a) en la que se supone que el
par formado por las dos fuerzas T es capaz de centrar exactamente la resultante,
con lo que la zapata recibe una respuesta uniforme del terreno.
La solución c) corresponde a la situación en que no existe techo y la respuesta T es
proporcionada íntegramente por un tirante a nivel de cara superior de
zapata. Sólo presenta posibilidades interesantes si el canto de la zapata es grande,
lo cual en principio es antieconómico, aisladamente considerado.
En el caso d) se parte de nuevo de considerar la reacción R centrada por el par de
fuerzas T.
La solución indicada por el caso e) consiste en disponer una viga centradora que
une la zapata del soporte de fachada a la zapata de un soporte interior. Con ello se
consigue centrar la reacción R1. (El soporte interior puede ser sustituido por
cualquier tipo de contrapeso).
La solución f) representa una solución interesante en ciertos casos donde la
carga se centra mediante la disposición de una zapata retranqueada de la
fachada y una viga que sale en voladizo para recibir el soporte de medianería. (El
soporte interior puede ser sustituido por cualquier tipo de contrapeso).
Finalmente, en la solución g) se dispone una viga sobre la que apoyan ambos
soportes y, a su vez, esta viga se apoya sobre una zapata alargada en el
sentido de la viga.
Las soluciones a) y b) producen incrementos de flexión importantes en el
soporte de fachada. La c) y d) no los producen.
Las soluciones e), f) y g) no producen tampoco incrementos de flexión en los
soportes (salvo los pequeñísimos que surgirían de un análisis de segundo orden),
y son por ello las empleadas cuando se trata de soportes sometidos a grandes
cargas.
1.2. ZAPATA EXCENTRICA CON VIGA CENTRADORA
El método consiste en enlazar la zapata de medianería a otra zapata interior mediante una
viga que recibe el nombre de centradora porque, efectivamente, desempeña la misión de
centrar la fuerza de reacción del suelo bajo la zapata de medianería.
La solución más habitual es la indicada en a) con viga de sección constante. La b), aunque
puede resultar necesaria en algún caso, presenta una ferralla más complicada, al tener estribos
de canto variable. La c) es de hormigonado complicado y usualmente necesita hormigonar la viga
en dos etapas, una hasta cara superior de zapatas y otra hasta el enrase definitivo, lo cual exigirá
una comprobación adicional del esfuerzo rasante en la junta. En cualquiera de los dos casos la
carga equilibrante del soporte interior puede ser sustituida por un macizo M (figura 2 d).
'
El esquema de cálculo se indica en la figura 3. Dada la gran rigidez del conjunto zapatas-
viga centradora frente a los soportes, los momentos adicionales producidos en éstos pueden
despreciarse y el esquema estructural es el de la figura 3 b; es decir, el de una viga
simplemente apoyada sometida a la carga R 1, a la que se aplican las condiciones de equilibrio:
La resolución del sistema planteado conduce a:
La primera condición que debe cumplir la solución es que la viga centradora no levante el soporte
2, o lo que es lo mismo R2 ' >0.
Presiones sobre el terreno
La presión σt1 ' en la zapata de medianería vale:
y en la zapata interior, descontando sólo la reacción de la viga centradora debida a la carga
permanente del soporte 1 (N N g p 1 1 60≅ ⋅ % ), con lo que, de acuerdo con la expresión (1), se
tiene:
Presiones para el cálculo estructural de la zapata
Para el cálculo de las zapatas y de la viga centradora no se consideran los pesos propios de zapatas
y viga, con lo que se tiene:
De la expresión (1) haciendo Nc1=0
1.2.1. CALCULO DE
LA VIGA CENTRADORA
El esquema de cálculo de la viga centradora es el de la figura 4.
El momento máximo en la viga resulta:
Es decir,
En el caso de que M1 tenga el sentido - de la figura 4, al
valor de M1d hay que añadir:
En caso de que el momento tenga sentido positivo se prescinde de su valor.
De cualquier modo, la influencia de M2 es muy pequeña y se desprecia siempre.
El momento máximo absoluto se presenta en el interior de la zapata. De B a D, la ley de momentos
flectores, siendo x la distancia al eje del soporte 1, es:
Para calcular dónde se hace máxima la ley de momentos, se deriva la expresión anterior:
y anulando la derivada:
y sustituyendo este valor en la expresión (5):
Lo normal es dimensionar la viga para el momento (4), ya que el (6) ocurre en el interior de la
zapata y, al ser mucho mayor la sección de hormigón y por tanto mayor el canto útil, la condición
crítica suele ser (4). Sólo con cuantías muy bajas en viga (lo que no es normal en vigas centradoras)
puede ser crítico (6).
La distribución de momentos flectores se indica en la figura 4 b, y es lineal sobre la viga. La
distribución de esfuerzos cortantes se indica en la figura 4 c, y es constante sobre la viga con valor:
1.2.2. CALCULO DE LA
ZAPATA DE MEDIANERIA
Cálculo a flexión
Dada la existencia de una viga de soporte a soporte, la zapata flecta exclusivamente en sentido
perpendicular a la viga (figura 5) y su cálculo a flexión, fisuración, adherencia y anclaje es
totalmente idéntico al cálculo de zapatas corridas, considerando el ancho b de la viga como el de
un muro virtual que apoyase en la zapata.
En sentido paralelo a la viga, se debe cubrir un momento igual al 20% del anterior, lo que equivale
a decir que la armadura de reparto será un 20% de la armadura principal.
Cálculo a esfuerzo cortante
La comprobación a cortante en el sentido b2 se hace también como en las zapatas corridas, con las
correspondientes distinciones según que la zapata sea rígida o flexible en ese sentido.
Comprobación de las condiciones de anclaje
Se realiza igual que en las zapatas aisladas.
Comprobación a punzonamiento
La comprobación a punzonamiento en zapatas flexibles se realiza como se ha explicado en zapatas
aisladas, con las siguientes variables:
Armadura de espera
La armadura de espera necesita cercos con el mismo diámetro y separación que en el pilar, ya que
las barras próximas a la cara de la zapata presentan sensiblemente el mismo riesgo de pandeo que
las del soporte.
La longitud de la espera debe ser mayor o igual que la longitud de anclaje del diámetro
considerado en prolongación recta.
La longitud de anclaje de la espera también deberá ser mayor o igual que la longitud de anclaje de
la barra en prolongación recta.
Comprobación de las condiciones de fisuración
De acuerdo con la EHE, la comprobación a fisuración sólo es necesaria en piezas lineales, por lo
que no rige para este tipo de zapatas.
No es aconsejable el empleo de diámetros superiores a 25 mm.
1.2.3. CALCULO DE LA ZAPATA INTERIOR
Corresponde al caso de zapata aislada.
Únicamente debe observarse que la presión de reacción del suelo, debida a la reacción
ascendente provocada por la viga centradora, se reduce a: