1.
INTRODUCCIÓN
1.1 Marco: Cita
La arquitectura es una disciplina descrita como el arte y la técnica de idear y
construir espacios para satisfacer las necesidades del ser humano; por medio de la
forma, la funcionalidad y los aspectos estéticos, es considerada una de las bellas
artes. Ejemplificando lo mencionado, Le Corbusier (1923) menciona lo siguiente:
“Arquitectura es cosa de arte, un fenómeno de emociones, que queda fuera y
más allá de las cuestiones constructivas. El propósito de la construcción es
mantener las cosas juntas y el de la arquitectura es deleitarnos.”
1.2 Enunciación del tema
La relación entre la forma y el espacio es esencial en la arquitectura. La forma define el
espacio, y el espacio a su vez puede influir en la forma. Esta interacción de estos da
lugar a una variedad de soluciones arquitectónicas, desde las más tradicionales hasta
las más innovadoras.
1.3 Anticipo de subtemas
A continuación, se dará a conocer las principales características de un espacio y los
elementos de la forma que existen en él.
2. DESARROLLO
2.1. CARACTERISTICAS DEL ESPACIO ARQUITECTÓNICO
Las características de un espacio en la arquitectura son múltiples y variadas, ya que cada
espacio es único y refleja las decisiones del arquitecto, las necesidades del usuario y el
contexto en el que se encuentra, pero de todas las que existen son 3 las principales.
2.1.1.Grado de cerramiento
El grado de cerramiento es el aquel que afecta la percepción que tenemos
de un espacio gracias a las aberturas que se encuentra en el. Existe tres
tipos de abertura: En primer lugar, las que se encuentran dentro de los
parámetros de una habitación sin afectar los pilares para mantener la
forma del espacio; por otro lado, están las aberturas que afectan los
pilares de la habitación las cuales debilitan los limites, pero crean una
continuidad visual con los espacios contiguos; por último, están las que al
ser tan grandes y numerosas hacen que se pierda completamente el
sentido de un espacio, llegando a fusionarse con las habitaciones
contiguas.
Luz
La luz, especialmente la solar, es esencial en la creación de espacios arquitectónicos.
Su calidad varía según la intensidad, la hora del día, la estación y la ubicación. La luz
solar, al entrar por ventanas o tragaluces, ilumina y revive los colores y texturas de un
espacio, generando diferentes atmósferas. Estas aberturas pueden recibir luz directa o
difusa, lo cual será determinado por su ubicación, ya que esto afecta cómo la luz entra
e ilumina el espacio. El impacto visual de la luz depende de su tamaño, posición y
dirección. Por lo que, estos aspectos pueden ser más importantes que su tamaño para
las características de iluminación.
2.1.2.Vistas
Las vistas en un espacio arquitectónico son las que proporcionan información sobre las
dimensiones, las características y la forma de el mismo . Las vistas pueden ser creadas
a través de ventanas o tragaluces, las cuales permiten una relación visual entre un
espacio y su entorno, y a su vez, su tamaño y ubicación determinan la naturaleza de
las mismas y el grado de privacidad visual. Las aberturas pueden ser pequeñas para
destacar detalles; largas y estrechas para separar planos, o agrupadas para fragmentar
una escena; además, pueden estar ubicada de tal manera que una vista específica solo
pueda verse desde una posición particular.
2.2. ELEMENTOS DE LA FORMA EN UN ESPACIO
En la arquitectura, los elementos definidores verticales y horizontales
son los principales componentes que ayudan a delimitar, formar y definir
un espacio arquitectónico. A continuación se explicará cada uno a
detalle.
Los elementos definidores son herramientas fundamentales al momento de crear un espacio
arquitectónico, ya que permiten dar forma y definir un espacio; además de no ser solo elementos
estructurales, sino también simbólicos y funcionales. Estos se dividen en dos: los verticales y
horizontales.
2.2.1.Elementos horizontales
Los elementos definidores horizontales son aquellos planos que establecen los límites
de un espacio y se clasifican por su grado de elevación. En primer lugar, está el plano
base el cual es un campo espacial definido por una forma horizontal. Luego está el
plano base elevado que es un plano horizontal que se encuentra elevado del nivel del
suelo, contando con superficies verticales en los bordes que dan paso a una
continuidad visual. Por otro lado, el plano base deprimido es aquel que se hunde
respecto al nivel del suelo, debilitando así la continuidad visual con su entorno. Por
último, el plano predominante es el que sobresale del terreno, dejando un espacio
situado entre el plano y el suelo.
2.2.2.Elementos verticales
3. CONCLUSIÓN
3.1. Síntesis
3.2. Reflexión
La arquitectura es una disciplina que combina la construcción de espacios y el arte, estos
son funcionales gracias a diferentes características delimitadas; a pesar de esto cada
espacio es único ya que cada uno se adapta a cada usuario al que se le está hecho. Es por
eso que es tan importante saber los diferentes elementos que podemos ocupar para poder
hacer las ideas una realidad.
Un espacio arquitectónico es una interacción entre el arquitecto, el usuario y el contexto,
es por esto que la arquitectura es un acto de equilibrio que conlleva a que cada espacio
arquitectónico sea único gracias a que cada una de sus formas sea única a su manera.
la arquitectura es un acto de equilibrio, una danza entre la forma y la función, el individuo y la
comunidad, el edificio y su entorno. Cada espacio arquitectónico es único porque cada uno de estos
factores es único. Y es en esta singularidad donde reside la verdadera belleza de la arquitectura.
La reflexión sobre este texto nos lleva a apreciar la complejidad y la belleza inherente en la arquitectura.
Cada espacio arquitectónico es un testimonio de la interacción entre el arquitecto, el usuario y el contexto.
Los elementos definidores verticales y horizontales son herramientas fundamentales en manos del
arquitecto, que permiten dar forma y definir un espacio. Sin embargo, estos elementos no son solo
estructurales, también son simbólicos y funcionales.
El uso inteligente de estos elementos puede crear espacios que no solo cumplen con las necesidades
prácticas del usuario, sino que también reflejan su identidad y aspiraciones. Al mismo tiempo, estos
espacios deben responder al contexto en el que se encuentran, ya sea un entorno natural o urbano, y
contribuir de manera positiva a su entorno.
Por lo tanto, la arquitectura es un acto de equilibrio, una danza entre la forma y la función, el individuo y
la comunidad, el edificio y su entorno. Cada espacio arquitectónico es único porque cada uno de estos
factores es único. Y es en esta singularidad donde reside la verdadera belleza de la arquitectura.