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Actos de habla: Emisiones realizativas

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414 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO

de que había que «romper con la idea de que el lenguaje funciona siempre
de una manera, que tiene siempre el mismo objetivo: transmitir pensamientos».
Por esa misma época J. L. Austin trabajaba, sin al parecer ninguna conexión
con Wittgenstein, sobre lo que sería su teoría de los actos de habla. El ar-
tíc~lo «Emisiones realizativas» es una de las primeras exposiciones de ella:
en el se presenta la célebre distinción entre emisiones realizativas y emi- [Link]*
siones constatativas y se argumenta que las primeras son, en contra de lo
que podría pensar algún positivista lógico, perfectamente significativas sin JOHN L. AusTIN
que tengan yalores de verdad. John R. Searle es el filósofo que más ha con-
tnbmdo a s1stematJzar y diVulgar (particularmente entre los lingüistas) la
teoría de los actos de habla. «¿Qué es un acto de habla?» presenta las tesis 1
de Austin (que, se diría, están originalmente formuladas en ténninos de «aires
de familia>>) en un armazón más rígido y sistemático: en términos de con- Tienen ustedes más que derecho a no saber lo que significa 1~ p~labra <<rea-
diciones necesarias y suficientes. Tales condiciones no parecen, sin embar- lizativm>. Es una palabra nueva y una palabra fea, y acaso no s1gmflque nada
go, suficientes para realizar una clasificación exhaustiva de los actos de habla demasiado. Pero en cualquier caso hay algo en su favor, que no es una pala-
tar~a que, co_n éxito. discutible (¿qué ventajas, podría uno preguntarse, repor~ bra profunda. Recuerdo que una vez, cuando yo había hablado de este tem.a,
tana tal clas¡flcacwn?), Searle emprende en el último de los artículos reco- alguien dijo después: <<Sabes, no tengo la menor idea de lo que qmere d~m,
gidos, <<Una taxonomía de los actos ilocucionarios».
a menos que pudiera ser que simplemente qmera decir lo que dice.>> Pues b1en,
esto es lo que me gustaría querer decir.
Consideremos primero cómo surge este asunto. No tenemos que retro-
ceder muy lejos en la historia de la filosofla para e?c~:mtrar filós?fos ct:[Link]
por sentado como algo más o menos natural que la un1ca ocupacwn, la un1ca
ocupación mteresarite; de cualquier emisión -es decir, de cualquier cosa qu.e
decirnog-:.. es ser verdadera o al menos falsa. Naturalmente, ~Iempre han sabi-
do que hay¡otros tipo~ pe cosas. ql![Link] ---éosa~ C010<i Ílnperativ?s, 1~
éxpresion~s de des~os 1 y exclama~10nes- algunas de. las. cual~s [Link] m~l~­
so sido clasificadaspór los gramáticos, aunque tal vez no era demasiado facd
J: '

* Versión castellana de Alfonso García Suárez. 1


' •
· Tiaduzco·utterance como «emisión>>~y performative como «realizativo». La altema~va
de traducir la primera como «exp~esióm>_-tal como baceil G. R. Carrió y E.. ~.· Rabosst ~
Palabias y_ acciones, .P~_gps, B~ilos Aires, 197_1 (tradu~~ió~-~ 1~-co~f~_nctas .de Austin
Hoi<¿.to Do '{'!lings with Wortf~~ ~ó me parece !"'~ptabl~ ~1'\lue p~fi~~ [Link] pala-
·,-¡ bra para phrase:· s~gmento ltngüistico que no llega a oractón: J. e., lo que l?s gr~ttcos euro-
peós llamairsint8.gm8..:Tampocó «locución» parece ad~<lB: po~eAusti_n .la utihza; en Pala-
1 ., i: > bras y acciones, para-referirse 81 contenido de-un acto_ locuct?Dano. «EnustÓJl_)>_ goza además
de la ventaja _--,-de)a que .carece «locución>>.---: _4e teneJ; asoctado el ,verbo emltlr, [Link]-
li•l'"'
diente ,~l inglés to ÚÍte!·. En. ~áittbi9 Ja traducción .¡e ~~6 y Rabossi de performative por
~ ' " '~ «tealizativ'o» me paree~ ~e~ y pref~ble ~la alternattya «eJecuttV?»· La razón ~sq~e <~a­
lizativo» es'im ·neolOgismo sobte·la-baSe de palabras ya en usO: «realizan> y «reahzactón»-
del mismo modo que performative es, como dice Austin, U:Da nueva y fea palabra sobre la
base de perform y performance-. «Ejecutivo» equivaldría, en cambio, a executive (cfr. «poder
ejecutivm>). (N. del T.)
[415]
416 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO EMISIONES REALIZATNAS 417

decir siempre cuál era cuál. Pero, con todo, los filósofos han dado por s¡¡n- Pues bien es una de esas suertes de uso del lenguaje la que quiero exa-
tado que las únicas cosas en las que están interesados son las emisiones que minar aquí. Quiero discutir un tipo de emisión que parece un enunciado y
registran hechos o que describen situaciones con verdad o con falsedad .. En supongo que gramaticalmente sería clasificada como un enunciado que no
los tiempos recientes este tipo de postura ha sido puesto en duda --en dos es carente de sentido, y sin embargo no es verdadera o falsa. Éstas no van
etapas, creo yo--. Lo primero de todo la gente comenzó a decir: «Está bien, a ser emisiones que contienen verbos curiosos como «pudm> o. «podría>>,
si estas cosas son verdaderas o falsas debe ser posible decidir qué son, y si o palabras curiosas como «bueno>>, que muchos ftl?sofo~ constderan hoy
no podemos decidir qué son no son nada buenas sino que son, en resumen, en día sencillamente como señales pehgrosas. Seran emtstones perfecta-
sinsentidos.» Y esta nueva postura hizo muchísimo bien; una gran cantidad mente claras con verbos corrientes en primera persona del singular del pre-
de cosas que probablemente son sinsentidos se descubrieron como tales. Sin sente de indicativo de la voz activa, y no obstante veremos de inmediato
embargo, no creo que sea cierto que se hayan clasificado adecuadamente todos que no tienen la posibilidad de ser verdaderas o falsas. Más aún, si una per-
los tipos de sinsentido, y tal vez algunas cosas que han sido rechazadas por sona hace una emisión de este tipo, diríamos que está haciendo algo en vez
sinsentidos no lo sean realmente; pero con todo este movimiento, el movi- de meramente diciendo algo. Esto puede sonar un poco extraño, pero los
miento verificacionista, fue, a su manera, excelente. ejemplos que daré de hecho no son extraños en absoluto, y puede que inclu-
Con todo, llegamos entonces a la segunda etapa. Después de todo, pone- so parezcan decididamente grises. He aquí tres o cu~tro. _Supongamos, por
mos unos límites a la cantidad de sinsentido que decimos, o al menos á la ejemplo, que en el transcurso de una cerel?oma nupctal dtgo, como la gente
cantidad desinsentiqo que estamos dispuestos a adm;itir que decimos; y ~si hace, «Sí quiero»• (se., tomar· a esta muJe~ por mt esposa le~almente des-
la gente comenz.ó .a preguntarse si después de todo aJgí.mas de las cosas qu~, posada). O también, supongamos que le ptso a usted en el pte y dtgo «Le
tratadas como enünciados, ~staban en peligro de ser rechazadas, como. sjri- pido disculpas>>**. O también, supongamos que tengo la botella de cham-
sentidos fueron después de todo realmen(epiopuestils como. e¡ninciados. ¿No pán en la mano y digo «Bautizo este barco el Queen Elizabeth>>. O supon-
podrían tal vez qo p~etender, registrar hechos sino influir; ,en la gente de esta o gamos que digo «Te apuesto cinco duros que lloverá mañana>>. E? todos
aquella
.
manera,
'
o dar' rienda
.
suelta a las emociones
_.. , ··.''¡ - ' - '
de'·esta' o aquella manera?
' '
estos casos sería absurdo constderada cosa que dtgo como un regtstro de
O tal yez en cualquier caso .algunos .elementos de estas emisiones realiza- la realización de la acción que indudablemente se hace -la acción de apos-
ban esas funciones, o, por ejemplo, llamaban la atención de alguna forina tar, o bautizar, o disculparse-c-. Diríamos más bien que, al decir lo que digo,
(sin registrarlo efectiv&iriente) hacia algün rasgo importante de las circuns~ realizo efectivamente esa acción; Cuando digo «Bautizo este barco el Queen
tancias'
eri que la 'eniisión se hacía. Sobre estas
' -,-. -
líneas ''la gente
'
ha 'adoptado.
' !
Elizabeth» no describo la ceremonia de bautizo, realizo efectivamente el
ahora un nuevo eslogan, el eslogan de los «.diferentes. usos del lenguaje)). bautizo; y cuando digo «Sí quierO>> (se., tomar esta mujer c?mo J?i espo-
La vieja postura, la vieja postura enunciativa, es incluso llamada a veces una sa legalmente desposada), no estoy informando de un matnmomo, estoy
falacia,' la falaCia descriptiva. satisfaciéndolo .
Ciertamente hay una gran cantidad de usos del lenguaje. Es más bien . Pues bien, estos tipos de emisiones son las que llamamos emisiones rea-
una pena el que la gente tienda a invocar un nuevo uso del lenguaje siem- lizativas. Ésta es una palabra un poco fea, y una palabra nueva, pero pare-
pre que se sienten inclinados a hacerlo, para que les aYilde a salir de este, ce que no hay ya en existencia ninguna palabra que haga su oficio. La apro-
de aquel o del otro bien conocido enredo filosófico; necesitamos más de un ximación más cercana que se me ocurre es la palabra «operatiVO>>, tal como
entramado en el que discutir estos usos del lenguaje; y también creo que no la usan los abogados. Los abogados cuando hablan de instrumentos legales
debiéramos desesperarnos tan fácilmente y hablar, coinó tiende .a hacer la distinguen entre el preámbulo, que recita las circ~stancias en que se efe~­
gente, de los infinitos usos del lenguaje. Los filósofos hacen esto cuando túa una transacción, y por otro lado ~a parte operativa -la parte. que reah-
han enumerado tantos .como, digainos, diecisiete; pero. inclus() flÍ hubiese za efectivamente el acto legal que el mstrumento se propone reahzar-. De
unos diez mil USQS del lenguaje, seguro que podríamos enumerarlos todos manera que la palabra «operativO>> está muy cercad~ lo que querem?~· .«Lego
con tiempo. Esto, después de todo, no es mayor que el número de especies mi reloj a mi hermano» sería una cláusula operattva y es una emtston rea-
de escarabajo que los entbmólogos se han tomado la molestia de enumerar. lizativa. Sin embargo, la palabra «operativo» tiene otros usos, y parece pre-
Pero. sean cuales fueren los defectos de cualquiera de ambos movimientos ferible tener una palabra especialmente asignada para el uso que queremos.
--el movimiento «verificacionista>> o el movimiento del.«uso del lengua-
je>>--, en cualquier caso han dado lugar, nadie podría negarlo, a una gran
revolución en filosofía y, dirían muchos, la más saludable en su historia. (Una * <<1 do.>> (N. del T:)
pretensión, si se paran a pensarlo, no muy inmodesta.) ** «1 apologize.}> (N del T)
418 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO EMISIONES REALIZATIVAS 419

Ahora bien, en este punto alguien podría objetar, quizá incluso con cier- En los ejemplos dados aquí este procedimiento será verbal, un procedimiento
ta alarma, que parezco estar sugiriendo que casarse es simplemente decir unas verbal para casarse o donar o lo que fuere; pero debe tenerse en cuenta que
cuantas palabras, que justamente el decir unas cuantas palabras es casarse. hay muchos procedimientos no-verbales por los que realizar exactamente
B~en, esto ciertamente no es el caso. Las palabras tienen que decirse en las los mismos actos que realizamos por estos medios verbales. Vale la pena
cir~unstanc~as apropiadas, y ésta es una cuestión que volverá a surgir des- recordar también que una gran cantidad de las cosas que hacemos son al menos
pues. Pero lo que no debemos suponer es que lo que se necesita en tales casos en parte de este género convencional. Los filósofos al menos tienden dema-
además de decir las palabras es la realización de un acto espiritual interno, siado a dar por sentado que una acción es siempre en último extremo el lle-
del cual las palabras serán entonces un registro. Es muy fácil deslizarse hacia var a cabo un movimiento físico, mientras que es usualmente, al menos en
esta ?pinión al menos en casos dificiles, portentosos, aunque quizá no sea parte, una cuestión de convención.
tan fac!l en. casos simples como el de pedir disculpas. En el caso de prome- La primera regla es, pues, que la convención invocada debe existir y ser
ter -po: eJemplo, «Prometo estar allí mañana»- es muy fácil pensar que aceptada. Y la segunda regla, también muy obvia, es que las circunstancias
la emiSIO~ es simplemente .el signo externo y visible (es decir, verbal) de la en que nos proponemos invocar este procedimiento deben ser apropiadas
reahzacwn de un acto espmtual mtenor de prometer, y esta opinión cier- para su invocación. Si esto no se observa, entonces el acto que nos propo-
tamente ha sido expresada en muchos lugares clásicos. Tenemos el caso nemos realizar no saldría -será, podríamos decir, un fallo*. Esto también
del Hipólito de Euripides que dijo «Mi lengua lo juró, pero mi corazón no» ocurrirá si, por ejemplo, no llevamos a cabo el procedimiento -sea lo que
~uizá debiera ser «mente» o «espíritu» en vez de «corazón», pero en cual• fuera- correcta y completamente,.sin ningún defecto** y sin ninguna obs-
qmer caso una especie de artista de candilejas-. Ahora bien es claro con trucción***. Si alguna de estas reglas no se observa, decimos que el que
e~te tipo de ejemplo que, si nos deslizarnos hacia la creencia de que esas emi• nos proponíamos realizar es nulo, sin efecto. Si, por ejemplo, el pretendido
swnes son registros, :'erdadero~ o falsos, de la realización de actos espiri• acto era un acto de casarse, entonces diríamos que «tomamos parte. en una
tuales e mtenores, abnmos una fisura a peijuros, estafadores y bígamos, etc:; formalidad» de matrimonio, pero que no logramos efectivamente casamos.
de manera que llene desventaJas elser;excesivamente solemne de esta forma: He aquí algunos ejemplos de este tipo de fallo. Supongamos que vivien-
Tal v~z sea mejor aferrarnos al viejo dicho de que la palabra empeña. : do•en un país como el nuestro, deseamos divorciamos de nuestra espos.a.
Sm embargo, aunque estas [Link] registran ellas mismas hechos Podemos intentar colocarla directamente frente a nosotros en la sala y decir,
y no son ellas mismas verdaderas.o falsas, el decir estas cosas muy a menu, en voz lo bastante alta para que lo oigan todos, «Me divorcio de ti». Ahora
do implica que determinadas cosas son verdaderas y no falsas; en algún sen' bien, este procedimiento no es aceptado. No hemos lognidci con él divor-
lldo ~menos de la palabra un tanto enredosa «implicar>>. Por ejemplo, cuan~ ciamos de nuestra esposa, al menos en este país y otros como él. Éste es un
do dig_o «Tomo a esta mujer como mi esposa legalmente desposada>>, o alguna caso en que la convención, diríamos, no existe o no es aceptada. Por otra
otra formula de la ceremoniamatrimonial, implico que no estoy ya casado; parte, supongamos que, escogiendo compañeros en una fiesta infantil, digo
con .esposa viva, cuerda, no divorciada, y demás cosas. No obstante, es muy «Escojo a Jorge». Pero Jorge se sonroja .y dice «No juego». En este caso obvia-
Importante darse cuenta de que [Link] esto o lo otro es verdadero no mente, por una razón u otra, no escogi a Jorge -ya sea porque no existe la
es en absoluto lo mismo que. decir algo que es ello mismo verdadero., ' , convención de que puedes escoger gente que no juega, o porque Jorge en
Estas emisiones realizativas no son, pues, verdaderas o falsas. Pero sufren esas circunstancias es un objeto inapropiado del procedimiento de escoger-.
de ciertas inc:apaci~es propias. Pueden !'racasar de maneras especiales y estO O consideremos el caso en que digo «Te nombro cónsul», y resulta que ya
es lo que qmero co~Ide~ ahora. Las diversas maneras en que. una emisión has sido nombrado ---<l quizá pueda incluso trascender que eres un caba-
realiZativa puede ser msallsfactona las llamamos, por darles un nombre infor" llo-; aquí de nuevo tenemos el infortunio de circunstancias inapropiadas,
tunios*; y un infortunio surge -es decir, la emisión es desafortunada..:c_ si se objetos inapropiados, cosas por el estilo. Ejemplos de defectos y obstruc-
rompen determinadas reglas, reglas [Link]. Mencionaré ciones tal vez apenas sean necesarios -una parte en la ceremonia de matri-
algunas de estas reglas y daré entonces ejemplos de algunas infracciones. monio dice <<Sí querré», la otra dice <<No querré»; yo digo <<Apuesto cinco
· Ante todo, es obvio que debe efectivamente existir el procedimiento con- duros», pero nadie dice «Hecho», nadie acepta la oferta-. En todos estos
vencional que nos estamos proponiendo emplear con nuestra emisión.

* misfire. (N del T.)


* infelicities. (N. del T.)
** j/aw (N. del T.)
*** bitche. (N. del T)
420 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO EMISIONES REALIZATIVAS 421

casos y otros similares, el acto que nos proponemos realizar, o que nos ponec caso en que el procedimiento en su totalidad no se ha llevado a cabo correc-
mos a reahzar, no es logrado. tamente, porque parte del procedimiento para bautizar un barco es que tú
. Pero hay otra maner~ un tanto diferente en que este tipo de emisión puede hayas sido designado como la persona que debe hacer el bautizo y esto es
1r mal. Una buena cant1dad de estos procedimientos verbales están diseña- lo que este compadre no fue. Así pues, la forma en que debemos clas!flcar
dos para ser usados por personas que sostienen determinadas creencias 0 los infortunios en casos diferentes quizá sea un asunto bastante difícil, e mclu-
tienen determinados sentimientos o intenciones. Y si usted usa una de estas so puede que en último extremo sea un tanto arbitrario. Pero por cierto los
fórmulas cuando no tiene los pensamientos o sentimientos o intenciones reque- abogados, que tienen que vérselas muchísimo con este género de cosas, han
ndos entonces hay un abuso del procedimiento, hay una insinceridad. Tome" inventado todos los tipos de términos técnicos y han formulado numerosas
mos, por ejemplo, la expresión «Te felicito». Esta expresión está diseñada reglas sobre diferentes tipos de casos, que les permiten clasificar bastante
para ser usada por personas que se alegran de que la persona aludida haya rápidamente lo que en particular anda mal en cualqmer caso dado.
logrado una determinada hazaña, que creen que ella fue personalmente res, En cuanto a si esta lista es completa, ciertamente no lo es. Una forma
ponsable del éxito, etc. Si digo «Te felicito» cuando no me alegro o cuam ulterior por la que las cosas pueden ir mal es, por ejemplo, por lo que en
do no creo que el mérito fuese tuyo, entonces hay una insinceridad. Asimismo general puede llamarse malentendido. Puede que no mgas lo que digo, o puede
si digo que prometo hacer algo, sin tener la menor intención de hacerlo o que entiendas que me refiero a algo distinto de aquello a lo que pretendí refe-
sin creerlo factible. En estos casos hay algo que va mal ciertamente, pero rirme, etc. Y aparte de ulteriores adiciones que pudiéramos hacer a la hsta,
no es 1gual que un fallo. No diríamos que yo no prometí de hecho, sino más está la prevalente consideración general de q~e, en cuanto que estamos rea-
bien que prometí pero prometí insinceramente; te felicité pero las felicita• lizando un acto cuando proferimos estas emiSiones reahzatlvas, puede por
cwnes fueron huecas. Y puede haber un infortunio de una especie un tanto cierto que lo estemos haciendo bajo coerción o en [Link] que
semejante cuando la emisión realizativa compromete al hablante a conduc, no [Link] enteramente responsables de hacerJo que estamos<h~ciendo.
ta futura de determinado tipo y luego en el futuro él no se comporta de hecho Esto seria ciertamente una infelicidad de una cierta espec1e ~ualqu1er espe-
de la manera esperada. Esto es muy obvio, naturalmente,·si prometo hacer cie de no-responsabilidad podría llamarse una infelicidad; pero naturalmente
algo y luego rompo mi promesa, pero ·hay muchos tipos de compromiso de es un tipo de cosa completamente diferente de aquellas de las que hemos
una forma bastante menos tangible que la del caso de prometer. Por ejem- estado hablando, Y podría mencionar que, de nuevo de manera muy dife-
plo, yo puedo dec1r «Te doy la bienvenida»,. dándote por bienvenido a mi rente, podríamos proferir cualquiera de estas emisiones, tal como podemos
casa o a donde fuere, pero luego empiezo a tratarte como si fueses extre- proferir una emisión de cualquier tipo, en el transcurso, por eJemplo, de repre-
madamente mal recibido, En este caso se ha abusado del procedimiento de sentar un papel o de hacer un chiste o escribir un poema-, en ~uyo caso
decir «Te doy la bienvenida» de una manera un tanto diferente de la de sim, naturalmente [Link]ía:presentado seriamente y no. podremos dec1r que rea-
pie insinceridad. lizamos [Link]·acto en cuestión; Si el poeta dice «Ve y recoge una
. Podríamos:Pregunt~os ahora si esta lista de infortunios es completa, estrella cadente» o lo que fuere, no profiere seriamente una orden. Consi-
s1 los t1pos de mfortunw son mutuamente exclusivos, etc. Pues bien, no es deraciones de este género se aplican absolutamente a cualquier emisión, no
completa, y no son mutuamente exclusivos; nunca lo son, Supongamos que solamente a las realizativas.
estás· a punto de bautizar el barco, has sido nombrado para bautizarlo, y estás Esto, pues, tal vez sea bastante para seguir con ello. Hemos discutido la
a punto de estallar la botella contra el casco; pero en ese mismo instante un emisiónrealizativay sus infortunios. Ello nos eqmpa, podemos suponer, con
tipo burdo apar~ce, te arrebata la botella de la mano, la rompe contra el casco, dos nuevas y relucientes herramientas para resquebrajar acaso la cuna de la
exclama·«Bautizo este barco el Generalísimo Stalin, y luego retira las cuñas realidad. También nos equipa -siempre lo hace- con dos nuevas y relu-
con buen compás. Pues bien; estamos de acuerdo naturalmente en varias cosas. cientes zapatas bajo nuestros pies metafisicos. La cuestión está en cómo las
Estamos de acuerdo en que el barco no se llama ahora el Generalísimo usamos.
Stalin, y estamos de acuerdo en que se trata de una infernal vergüenza, etc., etc.
Pero puede que no. estemos de acuerdo en cuanto a cómo clasificar el infor-
tJmio concreto de este caso. Podríamos decir que aquí tenemos el caso de II
un procedimiento perfectamente legítimo y admitido que, sin embargo ha
sido invocado en circunstancias incorrectas, concretamente por la pers~na Hasta aquí hemos estado haciendo firmes progresos, sintiendo deslizarse
m correcta, este tipo burdo en vez de la persona designada para hacerlo. Pero bajo nuestros pies el firme piso del prejuicio, lo cual es s1empre bastante
por otro lado podríamos verlo de manera diferente y decir que éste es un regocijante, pero ¿qué pasa ahora? Ustedes estarán esperando el momento
422 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO EMISIONES REALIZATIVAS 423

en que nos embarranquemos, el momento en que nos retractemos de todo, da o tercera persona, no en la primera. El tipo de caso al que me [Link]
y con bastante seguridad que llegará pero tomará tiempo. Ante todo for- el de un aviso que reza <<Se advierte a los pasajeros de que crucen las v1as
mulémonos una pregunta bastante sencilla. ¿Cómo podemos estar seguros por el puente solamente», o de un do9umento 9ue dice <<Por la presente. está
de, cómo podemos distinguir, si una emisión cualquiera ha de ser clasifi- usted autorizadO>> a hacer tal y cual. Estos son mdudablemente reahzativos,
cada como realizativa o no? Seguramente, sentimos, debemos poder hacer- y de hecho a menudo se requie~e una fi~a a fin de mostrar quién ~s d que
lo. Y obviamente nos gustaria muchísimo poder decir que hay un criterio está haciendo el acto de advert1r, o autonzar, o lo que fuere. Muy tip1co de
gramatical para ello, algún medio gramatical de decidir si una emisión es este tipo de realizativo --especialmente susceptible de figurar en doc~mentos
realizativa. Todos los ejemplos que he dado hasta aquí tienen de hecho la escritos naturalmente-- es que la expresión <<por la presente>>* o bien figu-
misma forma gramatical; todos ellos comienzan con el verbo en primera per- ra de hecho o podria con naturalidad insertarse. . .
sona del singular del presente de indicativo de la voz activa -no precisa- Desgraciadamente, sin embargo, todavía no nos es posible sugenr que
mente cualquier tipo de verbo por cierto, pero con todo todos ellos son de toda emisión que vaya a ser clasificada como un realizativo haya de adop-
hecho de esa forma-. Además, en el caso de los verbos que he usado hay tar una u otra de estas dos, por llamarlas así, formas estándares. Desp~és de
una asimetría típica entre el uso de esta persona y tiempo del verbo y el uso todo seria una emisión realizativa muy típica decir <<Te ordeno que Cierres
del mismo verbo en otras personas y otros tiempos, y esta asimetria es una la puerta>>. Satisface todos los criterios. Realiza el acto de ordenarte cerrar
clave ciertamente importante. la puerta, y no es verdadera o falsa. Pero en las circunstancias apropiadas
Por ejemplo, cuando decimos «Yo prometo que ... », el caso es muy dife- seguramente que pudimos [Link] el m1s~o acto diciendo sen-
rente de cuando decimos «Él promete que ... », o en tiempo pasado «Yo pro- cillamente <<Cierra la puerta>>, en imperativo. O tamb1en, supongamos que
metí que ... ». Pues cuando decimos «Yo prometo que ... » realizamos un acto alguien coloca un aviso <<Este toro es peligrosO>>, o simplemente <<Toro peli-
de prometer-hacemos una promesa-. Lo que no hacemos es informar de groso», o simplemente <<Toro>>. ¿D~flere esto necesanamente de colocar un
que alguien realiza un acto de prometer --en particular, no·informamos de aviso, apropiadamente firmado, diciendo <<Por la presente se advierte 9ue
que alguien usa la expresión «Yo pr~metO>>-'. Efectivamente la usamos· y este toro es peligroso>>? Parece que el simple aviso <<TorO>> puede reahzar
hacemos la promesa. Pero si digo «El promete», o en tiempo pasado «Yo la misma función que la fórmula más elaborada. Naturalmente, la dife-
prometí», informo precisamente de un acto de prometer, esto es, de un acto rencia está en que si colocamos sólo <<Torm> no q~eda~ía del todo cl~ro
de usar la fórmula «Yo prometo» -informo de un acto presente de prome- que es una advertencia; podría estar allí sólo por mteres. o mformacwn,
ter por su parte, o de un acto pasado por mi parte--. Hay así una clara dife- como <<Wallabi» ante la jaula del zoo, o <<Monumento antiguo>>. Sm duda
rencia entre la primera persona del singular del presente de·indicativo de la que sabríamos por la naturaleza del caso que era una advertencia, pero no
activa, y las demás personas y tiempos. Esto es puesto de manifiesto con el seria explícita. . . . .
típico caso del pequeño Guillermito, cuyo tío dice que le dará media coro- Pues bien en vista de este derrumbamiento de los cntenos gramaticales,
na si promete no fumar nunca hasta que tenga cincuenta y cinco años. El lo que nos ~taria suponer -y es bastante suponer- es que cualquier emi-
ansioso padre del pequeño Guillermito dice <<Naturalmente que lo prome- sión que sea realizativa podria ser reducida a, o desarrollada en, una d~ estas
te, ¿verdad, Guillermito?», dándole un codazo, y el pequeño Guillermito ni dos formas estándares que comienzan con <<Yo ... >> tal y cual o que com1enzan
siquiera dice esta boca es mía. La gracia reside aquí en que él debe hacer la con <<Usted (o él) por la presente ... >> tal y cual. Si hubiese alguna justificación
promesa por sí mismo diciendo <<Lo prometo», y su padre va demasiado rápi- para esta esperanza, como en alguna medida la hay, entonces podriamos espe-
do al decir que promete. rar hacer una lista de todos los verbos que pueden aparecer en estas form~s
Esto, pues, es un ejemplo de una prueba de si una emisión es realizati- estándares, y luego podriamos clasificar los tipos de actos que pueden re~h­
va o no, pero no debemos suponer que toda emisión realizativa haya de adop- zarse con emisiones realizativas. Podriamos hacerlo con la ayuda de un dic-
tar esta forma estándar. Hay al menos otra forma estándar, igual de común cionario, usando una prueba como la ya mencionada --el que haya la asime-
que ésta, en que el verbo está en la voz pasiva (o reflexiva)* y en la segun- tria característica entre la primera persona del smgular del presente de
indicativo de la activa y las demás personas y tiempos- a fin de decidir si un
verbo entra .en nuestra lista o no. Pues bien, si hacemos esta lista encontramos
de hecho que caen en determinadas clases bastante bien diferenciadas. Tene-
* Añado la puntualización del paréntesis porque en castellano, frente al inglés, resulta
forzado el utilizar la voz pasiva y se emplea. en cambio, de modo natural, la construcción con
se: «Se advierte a los pasajeros de que ... )) y no «Los pasajeros son advertidos de que ... )>. (N.
del T.) • En el original «is that the little word "hereby">>. (N. del T.)
424 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO EMISIONES REALIZATIVAS 425

mos la clas~ en que emitimos veredictos y hacemos estimaciones y valora- Por medio de estos verbos realizativos explícitos y de algunos otros recur-
CIOnes de diversos génems. Tenemos la clase en que hacemos compmmisos, sos, pues, explicitamos qué acto preciso es el que estamos realizando cuan-
nos co_mprometemos de diversas formas al decir algo. Tenemos la clase en que do pmferimos nuestra emisión. Pero aquí me gustaría añadir unas palabras
al decir algo eJercitamos diversos derechos y poderes, tales como nombrar, de advertencia. Debemos distinguir entre la función de explicitar qué acto
votar, etc. Y tenemos una o dos más clases bastante bien diferenciadas es el que estamos realizando, y la muy diferente cuestión de enunciar qué
Supongamos realizada _esta tarea. Entonces llamaríamos a los verbos de acto es el que estamos realizando. Podemos dibujar un valioso paralelo aquí
~uestra hsta verbos reahzatlvos explícitos, y a cualquier emisión que se redu- con otro caso en que el acto, el acto convencional que realizamos, no es un
Jese. a una u otr~ de nuestras formas estándares la llamaríamos una emisión acto del habla sino una realización fisica. Supongamos que aparezco ante
reahzattva ;xphcit~. <<Te ordeno cerrar la puerta» sería una emisión reali' usted un dia y doblo profundamente el espinazo. Bien, esto es ambiguo. Puedo
[Link], _mientms que <<Cierra la puerta» no lo sería -esto es, una estar simplemente observando la flora del lugar, atando el cordón de mi zapa-
emiSIOn reahzativa «pnmana» o como quiem que deseemos llamarla-. to, o algo de este tipo; por otm lado, es concebible que pudiera estar hacién-
Al usar el Imperativo pued~ que estemos ordenándote cermr la puerta, pero dole una reverencia. Pues bien, para esclarecer esta ambigüedad tenemos
no qued~ JUstamentec~aro SI estamos ordenándote o rogándote 0 implorándote algunos recursos tales como levantar el sombrero, decir «Salaam>>, o algo
o sohcitandote o tnCitandote o tentándote, o uno u otro de entre muchos otros de este tipo, para dejar completamente claro que el acto que se realiza es el
actos sutilmente dtferentes que, en. un lenguaje primitivo poco sofisticado, convencional de hacer una reverencia en vez de otro acto. Ahora bien, nadie
es muy probable _que .~o sean discnmmados. Pem necesitamos no sobrees- querría decir que levantar el sombrero fue enunciar que usted estaba reali-
timar la no sofistlcacwn de los len~ajes primitivos. Hay una gran cantidad zando un acto de reverencia, ciertamente no lo es, pero deja completamen-
de recursos utilizables para aclarar, mcluso al nivel primitivo, qué acto esta- te claro que lo estaba haciendo. Y así de la misma manera decir <<Te advier-
mos realizando cuando decimos algo -el tono de voz, la cadencia, los ges- to que ... » o <<Te ordeno que ... » o <<Prometo que ... >> no es enunciar que está
tos- Y ante todo podemos confmr en la naturaleza de las circunstancias usted haciendo algo, pero deja claro que lo está haciendo -eonstituye su
en el contexto en que la emisión es pmferida. Esto muy a menudo hace total~ realización verbal, una realización de un género particular-.
mente mconfund1ble si se trata de_ una o~den que se está dando 0 si, ponga- Hasta ahora hemos estado avanzando como si hubiese una diferencia total-
mos por caso, estoy Simplemente mstlgandote o mgándote. Puede que, por mente clara entre nuestras emisiones realizativas y aquello con lo que las
eJemplo, digamos algo de este tipo: <<Viniendo de él yo estaba obligado a hemos contrastado, enunciados o informes o descripciones. Pero ahora comen-
tomarlo como una orden.» No obstante, a pesar de todos estos recursos hay zamos a encontrar que esta distinción no es tan clara como podría ser. Es
una desafortunada cantidad de ambigüedad y falta de discriminación ena~sen­ ahora cuando empezamos a hundirnos un poco. En primer lugar, natural-
cm de nuestros verbos reali~ativos explícitos. Si digo algo como <<Estaré allí», mente, podemos sentir dudas en. cuanto a .cuán ampliamente se extienden
puede que no quede determmado sies una pmmesa, o una expresión de inten- nuestros realizativos. Si nos pamrnos a pensar. en algunos tipos raros [Link]-
CIÓn, o tal vez mcluso una predicción de mi conducta futura, de lo que va a sión que usamos en casos raros, pudiéramos muy bien preguntarnos si satis-
sucederme; y puede que Importe bastante, al menos en sociedades des- facen o no nuestros criterios un tanto vagos para ser emisiones realizativas.
arrolladas, cuál de estas cosas es precisamente. Y por esto es por lo que se Supongamos, por ejemplo, que alguien dice «BravO>>. Bien, no es verdade-
ha desarroll~do el verbo reahzativo explícito -pam aclamr exactamente cuál ro o falso; está realizando el acto de vitorear. ¿La hace esto una emisión rea-
es, hasta que punto me compromete y de qué manera, etc.-. lizativa en nuestro sentido o no? O supongamos que él dice <<Demonios>>;
Este es JUStamente un modo en que el lenguaje se desarrolla a tono con está realizando el acto de jurar, y no es verdadera o falsa. ¿La hace esto rea-
la sociedad de lacual es el lenguaje. Los hábitos sociales de la sociedad pue- lizativa? Sentimos que en cierto modo sí y sin embargo es bastante diferente.
den afectar considerablemente qué verbos realizativos se desarrollan y cuá- Por otro lado, consideremos casos de «dicho y hecho>>*; éstos también pue-
l~s, a veces por razones más bien irrelevantes, no lo hacen. Por ejemplo,.si den hacer que nos preguntemos si tal vez la emisión debiera clasificarse como
digo <<Eres '.m cobarde», pudier~ ser que te estoy censurando o pudiera ser realizatiya, O [Link], ·si alguien dice <<Lo sientO>>, nos preguntamos si esto
que te estoy msultando. Ahora bien, dado que al parecer la sociedad aprueba es justamente Jo mismo que «Le pido disculpas» -en cuyo caso,. natural-
el censurar o reprobar, hemos, en este caso, desarrollado una ·fórmula <<Te mente, hemos dicho que es una emisión realizativa- o si tal vez ha de ser
repruebo», o «Te censuro», que nos permite llevar a cabo expeditivamente esta
deseable empresa. Pero por otro lado, dado que al parecer no aprobamos el
msultar, ~o hemos desarmllado una fórmula simple del tipo <<Te insulto», cosa
que pudieramos haber hecho exactamente igual. "' En el original «cases of"suiting the action to the word">>. (N. del T.)
426 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO EMISIONES REALIZATIVAS 427

tomada como una descripción, verdadera o falsa, del estado de sus senti, verdaderos o falsos. Pero son también susceptibles de infortunio al igual que
mientos. Si hubiese dicho «Me siento profundamente apenado por ellm>, enton- lo son las emisiones realizativas. De hecho puede demostrarse que algunas
ces pensaríamos que debe entenderse como una descripción del estado de dificultades que han surgido en el estudio de los enunciados recientemen-
sus sentimientos. Si hubiese dicho «Le pido disculpas>>, sentiríamos que ésta te son sencillamente dificultades de infortunio. Por ejemplo, se ha señala-
es claramente una emisión realizativa, que lleva a cabo el ritual de pedir dis- do que hay algo muy extraño en decir algo como esto: <<El gato está sobre
culpas. Pero si dice <<Lo siento>>* hay un aleteo entre las dos. Este fenóme- la alfombra pero yo no creo que esté>>. Pues bien, el decir esto es una cosa
no es muy común. Frecuentemente encontramos casos en que hay una obvia chocante, pero no es contradictorio. No hay ninguna razó~ por la que el ~ato
emisión realizativa pura y otras obvias emisiones conectadas con ella que no debiera estar sobre la alfombra sin que yo crea que lo está. Por tanto, ¿como
no son realizativas sino descriptivas, pero por otro lado muchas en el medio hemos de clasificar lo que anda mal en este enunciado peculiar? Si recor-
de manera que no estamos enteramente seguros de lo que son. En algunas damos ahora la doctrina del infortunio veremos que la persona que hace esta
ocasiones por cierto son obviamente empleadas de una forma, en algunas observación sobre el gato está en gran medida en la misma posición que alguien
ocasiones de otra, pero en algunas ocasiones parecen gozarse positivamen- que diga algo como esto: <<Prometo que estaré allí, pero no tengo la menor
te en la ambigüedad. intención de estar allí.>> Una vez más usted puede, por Cierto, perfectamente
Por otro lado, consideremos el caso del árbitro cuando dice \<Fuera>> o bien prometer estar allí sin tener la menor intención de estar allí, pero hay
<<CambiO>>, o la emisión del jurado cuando dicen que encuentran al deteni- algo chocante en decirlo, en confesar efectivamente la insinceridad de la pro-
do ~ulpable. Naturalmente, decimos, éstos son casos de dar veredictos, de mesa que hace. De la misma manera hay insinceridad en el caso de la per-
reahzarel-acto de valorar, etc., pero no obstante en cierto modo tienen algu- sona que dice <<El gato está sobre la alfombra pero yo no creo qu~ esté>>, y
na conexión con los hechos;·Parecen tener algo parecido al deber de ser•ver- está confesando efectivamente esa insinceridad -lo cual forma un tipo pecu-
daderos o falsos, y parecen no estar por tanto muy alejados de los enuncia- liar de sinsentidü---'. ·
dos. Si el árbitro dice <<Oambim>, esto seguramente que tiene al menos algo Un segundo caso que ha salido a discusión es .el referente a los hijos de
que ver con el hecho de que se hayan lanzado seis pelotas más bien que siete, Juan -el caso en que se supone que alguien dice <<Todos los hijos de Juan
etc. De hecho' podemos en general acordarnos de que <<Enuncio que;:.)> no son calvos, pero Juan no ha tenido hijos>>-; O quiz.ás alguien dice <<Todos
parece muy diferente de <<[Link] que ... >>'O <<Prometo .. .>>. [Link]- los hijos de Juan son calvos>>, cuando de hecho -el no lo dice-- Juan no
ramente que el acto que estarnos realizando es•un·acto de enunciar, y·por tiene hijos. Pues bien, los que estudian enunciados se han hecho un Ji o con
tanto funciona [Link] «Adviertcl>> u «Ordeno». Por tanto, ¿no esto; ¿deben decir que el enunciado <<Todos los .hijos de Juan son calvos>>
es <<Enuncio que ... »•una emisiQn realizativa? Pero entonces uno puede sen- es carente de significado en este caso? Bueno, s1lo es, no se p~ec~ ~u una
tir que las emisiones·que comienzan con <<Enuncio que .. :>> tienen que ser pizca a muchísimos otros tipos.más están~s de carencia de Slgulflcado;
verdaderas o falsas, que son enunciados. y vemos; si nos volvemos a mtrar nuestra hsta de mfortun1os, que lo. que
Consideraciones de esta especie, entOnces, bien puede que nos hagan sen- anda mal' aquí es en gran medida lo mismo que lo que anda mal en, por eJem-
tirnos bastante incómodos. Si volvemos la vista por un momento a nuestro plo, el caso de un contrato [Link] de un: trozo de tierra;cuando el trozo de
contras~e entre en~ciados y emision~s reali~tivas, nos d~os¡cuenta de tierra al que se refiere no ex1ste. Pues bien, Jo que dec1mos en el caso·de
que estábamoS' considerando los enunc1ados f1ándonos demas1ad9 en, como esta venta de tierra, que por cierto seria efectuada por una emiSión reahza-
dijimos, el tratamiento tradicional. Teníamos que:Jos enunciados' hablan de tiva, es que la venta es nula -nula por falta d~teferencia o ambigüeclad de
ser verdaderos ofalsos; las eniisiones realizativas por otra parté hablan de ser referencia~; y así podemos ver que el enunciado sobre todos los hiJOS de
afortunadas o desafortunadas ..consistían en hacer algo, mientras que con Juan es iguahnente nulo por falta de referencia. Y si,el hombre en c~estión
todo lo dicho el formular enunciados no era hacer algo: Ahora bien, seguro dice efectivamente que Juan no tiene hijos de la misma sentada que d1ce que
que este contraste es insatisfactorio si volvemos a examinarlo. Naturalmente son todos calvos, está haciendo el mismo tipo de emisión chocante que el
los enunciados son susceptibles de ser evaluados ·en la cuestión de suco- hombre q)le dice <<El gato• está sobre .Ja alfomb~ y yo no creo que esté>>, o
rrespondencia o .falta de correspondencia con los hechos, es decir, de ser el hombre que dice «Prometo pero no tengo la mtenCJón de hacerlO>>.
De esta manera, pues, los males que se ha encontrado que afectan a los
enunciados pueden ser puestos precisamente en paralelo con los males que
* Quizá resulte un tanto forzado el ejemplo en castellano; en inglés no resulta forzado son caracteristicos de las emisiones realizativas. Y después de todo, cuan-
porque «l am sorry>) tiene todas las trazas de una emisión que describe el estado de los sen- do enunciamos algo o describimos algo o informamos de algo, realizamos
timientos del que la profiere. (N del T.) un acto que es con igual derecho un acto que el acto de ordenar o de advertir.
EMISIONES REALIZATIVAS 429
428 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO

son justamente verdaderos o justamente falsos. Usualmente se plantea la cues-


No parece que haya ninguna buena razón por la que debamos darle al acto
tión de si son justos o injustos, de si son adecuados o madecuados, de SI son
de enunciar una posición especialmente única. Ciertamente los filósofos han
exagerados o no exagerados. ¿Son demasiado toscos, o son perfectamente
estado acostumbrados a hablar como si usted o yo o cualquiera pudiera jus-
precisos, exactos, etc.? «Verdadero» y «falso» son justamente etiquetas gene-
tamente ponerse a enuncmr cualqmer cosa sobre cualquier cosa y esto estu-
rales para toda una dimensión de diferentes valoraciones que tienen una cosa
VJ~se perfectamente en orden, sólo que hay justamente una pequeña cues-
u otra que ver con la relación entre lo que decimos y los hechos. S1, enton-
lion: ¿es verdadero o falso? Pero además de la pequeña cuestión, es
ces, relajamos nuestras ideas de verdad y falsedad veremos que los enun-
verdadero o falso, hay seguramente lacuestión: ¿está en orden? ¿Puede usted
ciados cuando son evaluados en relación a los hechos, no son tan d1stmtos
ponerse precisamente a hacer enunciados sobre cualquier cosa? Suponga-
mos, por eJemplo, que usted me dice «Esta mañana tengo la sensación de después de todo de consejos, advertencias, veredictos, etc. .
Vemos entonces que enunciar algo es realizar un acto justamente 1gual
estar muy anticuado». Bien, yo le digo «No la tiene»; y usted dice «¿Qué
que lo es dar una orden o hacer una advertencia; y vemos, por otro lado, que,
demomos qmere decir, no la tengo?». Yo digo «Üh, nada-sólo estoy enun-
cuando damos una orden o hacemos una advertencia o damos un consejo,
cmndo que no la llene-, ¿es verdadero o falso?». Y usted dice «Espere un
hay la cuestión de cómo esto está relacionado con los hechos, la cual no es
momento sobre s1 es verdadero o falso, la cuestión es ¿qué quiere usted decir
quizá muy distinta del tipo de cuestión que surge cuando discutimos cómo
al hacer. enuncmdos sobre los sentimientos de otro? Yo le dije que tengo la
está un enunciado relacionado con el hecho. Bien, esto parece significar que
sensac~on de [Link] anlicuado. Usted no está precisamente en posición
en su forma original nuestra distinción entre el realizativo y el enunciado
de decir, de enuncmr, que no la tengo.» Esto pone de manifiesto que usted
se debilita considerablemente, y en realidad se derrumba. Haré sólo una suge-
no puede JUStamente hacer enunciados sobre los sentimientos de otras per-
rencia respecto a cómo tratar este asunto. Necesitamos retroceder mucho
sonas (aunque pu~de hacer conjeturas si gusta); y hay muchas cosas que,
para considerar todas las maneras y sentidos en que decir algo _es hacer esto
no temendo conocimiento de ellas, no estando en posición de pronunciarse
o aquello -porque por cierto es siempre hacer una buena can!idad de cosas
sobre ellas, usted no puede justamente enunciar. Lo que necesitamos hacer
diferentes-. Y una cosa que sale a la luz cuando hacemos esto es que, ade-
con el caso de enunciar, y por la misma regla de tres describir e informar
más de la cuestión que ha sido muy estudiada en el pasado concerniente a
es bajarlos un poco de su pedestal, darnos cuenta de que son actos del habl~
lo que una determinada emisión significa, hay una cuestión ulterior distin-
no menos que todos esos otros actos del habla que hemos estado mencio-
ta de ésta concerniente a cuál era /afoerza, por así llamarla, de la emisión.
nando y discutiendo como realizativos.
Puede que nos resulte totalmente claro lo que «Cierra la p~erta» significa,
Entonces consideremos por un momento nuestro contraste original entre
pero no tengamos claro todavía en absoluto el punto ultenor concerniente
el reahzalivo y el enunciado desde el otro ángulo. Al manejar realizativos
a si en cuanto emitida en un momento determinado era una orden, un ruego
he~~~ estad? expresán?onos todo el tiempo como si la única cosa que una
o cosas por el estilo. Lo que necesitamos además de la viej~ doctrina sobre
emlSion reahzat1va tuviera que hacer fuera ser afortunada, salir, no ser un
los significados es una nueva doctrina sobre todas las posibles fuerzas de
fallo, no ser un abuso. Sí, pero esto no es el final de la cuestión. Al menos
emisiones, y nuestra lista propuesta de verbos realizativos explícitos cons-
en el caso de muchas emisiones que, basándonos en lo que hemos dicho
tituiría una gran ayuda para su descubrimiento; y luego, partiendo de allí,
tendriamos que -clasific~. como realizativas ~asos en que decimos «T~
una investigación de los diversos términos de valoración que usamos al dis-
advierto,,.», «Te aconseJO ... », etc.-habrá otras cuestiones además de sim-
cutir actos del habla de este, de ese o de aquel tipo preciso -órdenes, adver-
plemente: ¿e~taba en o_rden?,.¿fue corr~cto?.; ¿salió? Después de esto segu- ., tencias y demás-. . . . .
ro q~e :ven~ala cuestwn: ¿fue un conseJo. bueno o sensato? ¿Fue una adver-
Las nociones que hemos, pues, considerado son el reahzalivo, el mfor-
tencia JUStificada? O en ekaso, digamos, de un veredicto o una estimación:
tunio, el realizativo explicito, y fmitlmente, un tanto apresuradamente, la noción
¿~e una buená-~stimación? o un justo veredicto?Y éstas [Link] que
de las fuerzas de emisiones. No sé si decir que todo esto parece un poco esté-
solo pueden dec1dJrse considerando cómo se relaciona el contenido del vere-
ril, un poco complicado. Bueno, supongo que en algunos respectos es estéril,
dicto o de la estimación realizativas en una dimensión general de corres-
y supongo que debe ser beneficioso. Al menos, sin embargo, creo q~e si pres-
pondencia con el hecho. Puede que aún se diga, por cierto, que esto no las
tamos atención a estas cuestiones podemos aclarar algunas confuswnes que
hace muy parecidas a los enunciados porque todavía no son verdaderas o
se dan en filosofía; y después de todo la filosofía se usa como un chivo expia-
falsas, y que ésta es una pequeña particularidad en blanco y negro que dis-
torio, exhibe confusiones que son realmente las confusiones de todo el mundo.
tmgue a l?s enunctados como una clase aparte. Pero de hecho -aunque
Podríamos incluso aclarar algunas confusiones que se dan en gramática, que
nos llevan a mucho proseguir con esto--, cuanto más se piensa en la verdad
y la falsedad más se encuentra que muy pocos enunciados de los que emitimos tal vez sea un poco más respetable.
430 LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO

¿Y es complicado? Bueno, es un poco complicado; pero la vida ylaiver-


dad Y las cosas tl~nden a ser complicadas. No son las cosas; son los filóso-
fo~ los que son simples. Supongo que habrán oído decir que la simplifica-
Cion ex~eSIVa es la enfermedad profesional de los filósofos, y en cierto modo
se podría .~star de acuerdo con ello.:Pero por una secreta sospecha de que ·es
su profeswn. · ·.
¿QUÉ ES UN ACTO DE HABLA?*

JOHN R. SEARLE

l. INTRODUCCIÓN

En una situación de habla típica que incluye un hablante, un oyente y


una emisión del hablante, existen muchos géneros de actos asociados con
la emisión del hablante. El hablante habrá movido característicamente su
mandíbula y su lengua y habrá pn~ducido ruido~. Además, habrá realizado
característicamente algunos actos pertenecientes a la clase que incluye in:for-
!·.
mar o 'irritar..o, aburrir asus oyentes; habrá' realizado tambi~n caractensti-
camente alguno~ a~tos perten~cientes á 1a cl,ase ql._le inc!u~e !eferirse a
Kennedy o a Jrusch\)_v o al p()lo Norte; y habrá realizado asimismo actos
pertenecientes a la clase que incluye hacer enunciados, plantear preguntas,
dar órdenes, emitir informes, saludar y aconsejar. Los miembros de esta últi-
ma clase son los que Austin 1 llamó actos ilocucionarios, y es de esta clase
de la que me ocuparé en este artículo; por consiguiente el artículo podría
haberse titUlado «¿Qu~ es un actó ilocucionario?». No intento defuiir la expre-
, ' ' ' l ¡

sión «aCto ilocucionario»; aunque sí_rni análisis de un acto ilocucionario par-


ticular tiene éxito puede proporcional: las bases para una definición. Algu-
nos de los. verbos castellanos, y frases verbal~s ~sociadl!S con actos
ilocucionarios son: enunci¡rr,aseverar, d~~cribir, aém¡sejar, observar, comen-
tllr• mandar, ordenar, suplicar, criticar, pedir disc~pas, censurar, aprobar, dar
la bienvenida, ¡irometei,'dar consentiriliento y pedir perdón. Ailstin afirmaba
que existían en inglés mas de. un lllillár de expresiones semejant!JS.
· A modo de introducción tal vez pueda decir por qué piertsoque tiene
interés y es importante en filosofia del lenguaje e'studiar los actos de habla,
o, como se les denomina algunaS veces, acto.s de lenguaje o actos lingüísticos.
Creo que es esenciili a [Link] de comunicación lingüística el
que incluyá un acto linÍl\iístico. La unidad de comunicación lingüístic'a no

• Versión castellana de Luis M. Valdés Villanueva.


1 J. L. Austin, How toDo Things with Words, Oxford, 1962. Versión castellana de G. R. Ca-
rrió y E. A. Rabossi, Palabras y Acciones, Paidós, Buenos Aires, 1971.
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