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Crónica:

TN- Policiales
Caso Loan: el fiscal de Corrientes recordó el crimen de “Ramoncito”, el nene asesinado en
un ritual en 2006
El lugar donde ocurrió este macabro asesinato queda a 90 kilómetros de donde desapareció el
nene de 5 años el pasado 13 de junio. Los acusados fueron condenados a cadena perpetua.

PorAlexis Acuña
26 de junio 2024, 05:30hs

A la izquierda está "Ramoncito", el nene asesinado en un ritual en 2006; a la derecha se


encuentra Loan, todavía desaparecido. (Foto: Facebook - Confesiones Paranormales / Por Una
Infancia Sin Dolor)
Ramón Ignacio González, más conocido como “Ramoncito” o “Moná”, el 6 de octubre de
2006 salió de su casa para ir a la escuela, pero nunca llegó. Al comienzo hubo muchas hipótesis
sobre lo que pudo haberle pasado, pero jamás se imaginó algo tan macabro: fue víctima de una
secta que lo torturó y descuartizó en medio de un ritual satánico.
El caso conmocionó a todo el país y sobre todo a la ciudad correntina de Mercedes, de tan solo
60.000 habitantes. Pasaron casi 18 años y ahora, en medio de la desesperada búsqueda de Loan
Danilo Peña, el caso volvió a recordarse.
El fiscal general del Poder Judicial de Corrientes, César Sotelo, diferenció la actual
desaparición con el terrible episodio que sucedió hace casi dos décadas. En declaraciones al aire
de TN de 10 a 13, señaló que prácticamente no hay casos como el de Loan en la provincia, solo
tres denunciados en los 90′ y luego el de “Ramoncito”.
“Este tipo de delitos no es muy común en Corrientes. Los últimos tres casos emblemáticos,
denunciados e investigados fueron del 93 al 98, salvo el caso ‘Ramoncito’ que fue notorio, pero
ya fue un crimen. Fue un crimen en ritual, en el cual fueron juzgados y condenados los
autores”, señaló.
Estos dichos trajeron a la memoria lo ocurrido en 2006, donde luego de varios años de
investigación, diez personas fueron encontradas culpables por “homicidio triplemente
calificado por haberse cometido con ensañamiento, alevosía y con el concurso de dos o más
personas en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal y con el delito de
privación ilegítima de la libertad”.

Integrantes del grupo "Ramoncito, prohibido olvidar" durante un acto que se realizó en 2022 en
la ciudad de Mercedes. (Foto: República de Corrientes)
Los detalles del crimen de “Ramoncito” en 2006
Ramón Ignacio González, de 12 años, salió de su casa para ir a la escuela y nunca llegó. Al
inicio de la investigación hubo desconcierto y varias hipótesis. Un adolescente detenido en las
primeras horas declaró que Ramón tenía dinero y que otro joven quería robárselo. Sin embargo,
otros testimonios desecharon por completo la teoría del robo.
Finalmente se supo que el 6 de octubre de 2006 lo secuestraron en las cercanías de la terminal
de ómnibus de la ciudad correntina de Mercedes, a tan solo 90 kilómetros de donde vieron por
última vez a Loan Danilo Peña, quien todavía es intensamente buscado.
“Ramoncito” o “Moná”, como le decían sus familiares, fue asesinado en un crimen ritual el
sábado 7 de octubre, casi 24 horas después de su secuestro. Sus restos fueron hallados el
domingo 8 por la mañana en un tartagal ubicado en un cruce entre una vía muerta y la avenida
de ingreso a Mercedes.
Los investigadores creen que el día del ritual fue elegido por las connotaciones mágicas del
número 7 y el lugar en el que se depositó el cuerpo decapitado fue elegido por características
particulares. Una de las que se destaca es la entrada a la ciudad, ya que era un lugar en el que
toda la comunidad podía verlo. Por lo tanto, se cree que la disposición del cadáver a la vista de
todos fue una advertencia para que nadie revele el accionar del grupo que lo mató
brutalmente.
La casa alquilada donde se produjo el crimen de "Ramoncito". En una de las paredes, detectaron
manchas de sangre a través de la prueba con Luminol. (Foto: Sur Correntino)
El grupo que lo asesinó era una banda que tenía distintos niveles de organización: dirigentes,
mandos medios y ejecutores. La Justicia, tras una extensa investigación, logró identificar a los
ejecutores que participaron del crimen ritual y colaboraron en la captación del nene (ocho
personas fueron condenadas).
También a los mandos medios (dos mujeres fueron condenadas, una en el rol de reclutadora y
otra en el rol de sacerdotisa, y un hombre que no fue condenado). “Hay pruebas en la causa
que muestran que hubo uno o más autores intelectuales que pagaron por el crimen. La
Justicia no logró identificarlos, aunque hubo varios sospechosos”, reveló a TN el investigador
Leonardo Gentile, quien escribió el libro “Satán de los Esteros”, donde cuenta este caso que
marcó a Corrientes para siempre.
“El grupo se formó desde arriba hacia abajo. Los dirigentes encargaban rituales y otras tareas a
los mandos medios y ellos se encargaban de reclutar menores y adultos, sobre todo en los
barrios marginales mercedeños”, explicó el también periodista.

"Satán de los Esteros", el libro que escribió el periodista e investigador Leonardo Gentile que
reconstruye el macabro crimen de Ramón Ignacio González en Corrientes. (Foto: gentileza
Leonardo Gentile)
El secuestro de “Moná” no fue casualidad. Lo eligieron por una serie de características físicas,
personales, etarias y familiares que se detallaban en un libro de magia negra, que fue encontrado
cuando allanaron la casa de la mujer que actuó como sacerdotista durante el crimen ritual.
Gentile remarcó que el principal objetivo de este grupo era “obtener poder político y
económico a través de rituales mágicos religiosos”, y destacó que para mantener la cohesión de
sus miembros y sostener su funcionamiento se financiaban con delitos como “robos,
narcotráfico y trata de menores con fines de explotación sexual”.
Allanamientos, pericias y una testigo clave: así cayeron los secuestradores
Varios testigos comenzaron a vincular a los ahora condenados con la desaparición de “Moná”.
Los testimonios que se dieron con el correr de las semanas comprobaron que había varias
personas involucradas. Esto se logró esclarecer mediante allanamientos y diversas pericias en
las casas de los sospechosos.
De hecho, una testigo clave detalló los pasos previos al ritual que incluyeron ataques y abusos
no solo “Moná”, sino también a otros menores. Luego señaló cuáles fueron las casas en las que
se realizaban esas torturas y en las que se retuvo al nene de 12 años en las horas previas al
crimen.
De la misma manera, detalló como fue el macabro ritual. “Incluyó abusos, el degüello,
escalpelado del cráneo -le sacaron toda la piel de la cabeza-, grabado de estigmas en la materia
ósea y extracción de vértebras”, contó Gentile, en base al relato de la testigo de identidad
reservada.
Años después, el investigador entrevistó al autor material del crimen, Daniel Alegre: “Fue un
encuentro inquietante porque entró riéndose a la sala de la comisaría donde yo lo estaba
esperando. Festejaba chistes con el policía que lo escoltaba. Demostró conocer detalles de la
causa judicial con mayor precisión de la que tenían algunos abogados defensores y en ningún
momento mostró arrepentimiento”.
Se cree que este grupo, además de secuestrar, torturar y asesinar a “Moná”, también habría
estado involucrado en otros hechos de características similares. “La testigo clave habló de
varios rituales previos, entre ellos el de un bebé. No se investigó este crimen, pero se
comprobó que el cadáver de un bebé fue depositado frente a la casa de una funcionaria judicial,
tal como había relatado la testigo clave”, indicó Gentile.
Uno por uno, los condenados por el crimen de “Ramoncito”
Los condenados fueron César Carlos Alberto Beguiristain, Yolanda Martina Ventura, Esteban
Iván Escalante, Jorge Carlos Alegre, Claudio Nicolás González, Osmar Aranda, Ana María
Sánchez, Daniel Alegre y Patricia López.
El fallo que fue confirmado por la Corte dio por probado “el padecimiento prolongado
ocasionado al menor previo a su muerte, por la participación de varias personas que se
aprovecharon del absoluto estado de indefensión del pequeño, que dado su estado físico de
desnutrición y psicológico, no pudo oponer resistencia alguna”.
En marzo de 2011 la Justicia condenó a nueve de los acusados por el macabro crimen de
"Moná". (Foto: Norte Corrientes)
Daniel Alegre, el autor material del crimen, fue el único que logró evadir el primer proceso
judicial. Estuvo prófugo durante 4 años, hasta que lo descubrieron en Córdoba trabajando como
inspector de tránsito con una identidad falsa. En 2015, también fue condenado a la pena
máxima.
Finalmente, el último recurso presentado ante el máximo tribunal por el defensor oficial de
Alegre, el abogado José Nicolás Báez, fue rechazado por Elena Highton de Nolasco, Juan
Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti, que dejaron firme la sentencia en
agosto de 2021.
En marzo de 2023, González, que en el momento del crimen tenía 17 años, recuperó la
libertad. La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto una decisión del Superior
Tribunal de Justicia de Corrientes, que en 2011 lo había condenado.

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