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Eventos Escatológicos Bíblicos

una breve descripcion de los eventos futuros que vendran en los ultimos tiempos

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EVENTOS FUTUROS

Todo estudiante de La Biblia es estremecido al leer acerca de eventos que aún son
futuros. Sólo en la Biblia el futuro es revelado. Consideremos algunos de estos
eventos en el orden en el cual sucederán.
Apocalipsis 1:3 RVR60. Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de
esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.
ESCATOLOGÍA
DEFINICIÓN
La escatología es la parte de la teología que trata sobre las últimas cosas o los
últimos eventos, Esta palabra se deriva de dos palabras griegas, que son:
"Escatos" - que significa "último".
"Logos" - que significa "palabra" o "discurso".
ORDEN DE LOS EVENTOS ESCATOLÓGICOS. Generalmente se consideran:
I. EL RAPTO O ARREBATAMIENTO.
El próximo evento que ocurrirá en el calendario de Dios es la venida de Cristo para
llevar a su pueblo al hogar celestial. Esto es conocido como el “Arrebatamiento” de
la Iglesia. Cristo descenderá del cielo, la trompeta sonará y los cuerpos de los
creyentes que han muerto serán resucitados.
A. Los eventos del Rapto.
Hay tres pasajes que deben ser estudiados para tener un buen entendimiento del
Rapto de la Iglesia.
Juan 14:1-3. No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En
la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho;
voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré
otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Este pasaje no da los detalles del evento del Rapto, pero contiene la promesa de que
tomará lugar, pues Jesús prometió regresar por los creyentes.
Esta venida exclusivamente por los santos es el tema revelado en los otros dos
pasajes. Este pasaje nos da un punto clave, la venida por los creyentes con el
propósito de llevarlos a donde Él iba en ese momento.
Este pasaje no dice nada acerca del momento del Rapto, pero si de la promesa.
I de Tesalonicenses 4:13-18. Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca
de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen
esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios
con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor:
que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no
precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con
voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en
Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos
quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al
Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos
a los otros con estas palabras.
Los creyentes que aún estaban vivos sabían que el Rapto vendría, pero no entendían
de qué manera los santos que ya habían muerto formarían parte de este.
La pregunta se suscitó porque algunos creyentes recién habían fallecido y sus seres
amados, que todavía vivían, estaban desalentados, no sabiendo cuál sería el futuro
de aquellos.
En referencia a la muerte de los creyentes, Pablo utiliza el término “dormido”.
Cuando se utiliza esta palabra como sinónimo de muerto, es utilizada sólo para el
creyente, nunca para el incrédulo.
Así como el dormir físicamente es una suspensión temporal de la actividad física,
hasta que uno despierta, pero no es una suspensión de la actividad mental. Así la
muerte es una suspensión temporal de la actividad física, hasta que uno despierta
en la resurrección.
Pablo narra en siete etapas la secuencia cronológica del evento del Rapto, para
mostrar por qué esto es verdad; dice en los versículos 16-17:
Primero: el Señor mismo, descenderá del cielo; en algún momento futuro el Mesías
vendrá del Cielo de los Cielos y descenderá al cielo atmosférico.
Segundo: con voz de mando. La palabra griega kélevma, usada aquí, es la de una
orden militar que viene del comando central, como una orden del comandante en
jefe. Un día el Comandante dará una orden, un mandato para que la resurrección de
los creyentes tome lugar.
Tercero: con voz de arcángel. Los ángeles comúnmente son usados para poner en
marcha los planes de Dios. El arcángel Miguel será utilizado de esta manera en cuanto
al Rapto. Lo que dirá esta voz no se nos dice. Repetirá la orden del Comandante en
Jefe.
Cuarto: con trompeta de Dios. El sonido de la trompeta era usado para dar la orden
de batalla o de guerra.
La repetición de Miguel y el sonido de la trompeta serán la voz de arranque para el
Rapto. Así que la trompeta servirá para poner en marcha el plan.
Quinto: los muertos en Cristo resucitarán primero. Esta es la resurrección de los
santos que han muerto. La razón por la que ellos no se perderán los beneficios del
Rapto es porque ellos serán los primeros en disfrutarlos.
La resurrección de los santos que han muerto está limitada sólo a los santos de la
Iglesia.
Sexto: Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos
arrebatados juntamente con ellos en las nubes. La resurrección de los santos ya
fallecidos será seguida por la translación de los santos que estén vivos. Sin excepción,
todo creyente será removido de esta tierra y será unido con el Señor en los cielos.
La palabra griega aquí es harpázô, que significa “arrebatados”. La raíz de la palabra
española viene de la palabra latina, que a su vez equivale a la griega. Los creyentes
vivos serán arrebatados y unidos con los que ya murieron.
Séptimo: para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. El
paso final en el evento del Rapto será que los creyentes resucitados y los trasladados
vivos, ambos recibirán al Señor en el aire.
Pablo consuela a los entristecidos creyentes con la verdad de que los muertos en
Cristo no se perderán los beneficios del Rapto; de hecho, ellos serán los primeros en
disfrutarlos. V 18: Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
I de Corintios 15:50-58
El tercer pasaje trata sobre el cambio de naturaleza del cuerpo. El versículo 50
declara la necesidad de este cambio en los creyentes vivos que serán arrebatados y
en los santos resucitados: Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no
pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.
El contexto de estas palabras se encuentra en Génesis 2:17: más del árbol de la
ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás.
Génesis 3:17-19: Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y
comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra
por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos
te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al
polvo volverás.
Por causa del pecado, el hombre está sujeto a corrupción y mortalidad. Todos los
hombres, por imputación, son vistos como culpables de participar del pecado de
Adán.
Romanos 5:12-14: Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y
por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos
pecaron.
Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa
de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que
no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había
de venir.
El hombre vive bajo sentencia de muerte mientras su cuerpo esté sujeto a corrupción
y mortalidad. La naturaleza pecaminosa está en él, y los resultados del pecado son
evidentes en la muerte de su cuerpo.
Este cuerpo necesita ser transformado, por resurrección o por translación, antes de
poder entrar a la eternidad.
V 51-53: He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos
transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta;
porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y
nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista
de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.
El énfasis está puesto en la rapidez del cambio. Tomará lugar en un momento.
La palabra griega para describirlo es la misma de donde provino la palabra “átomo”.
El énfasis está en que sucederá en “un átomo de tiempo”, será así de rápido.
Además, dice, en un abrir y cerrar de ojos. Esto es referencia a un repentino destello
de reconocimiento”.
Será como ver a una persona y de repente reconocer quién es. Esto también enfatiza
lo rápido del cambio.
Este evento tomará lugar al momento de la final trompeta (I de Tes. 4:16).
Muchos tratan de identificar esto con la séptima trompeta del libro de Apocalipsis.
Pero esto no es lo que Pablo quiso decir con la final trompeta; porque cuando Juan
escribió su primera carta a los corintios, aún no había escrito el libro de Apocalipsis.
Por eso los corintios no podían tener conocimiento de las siete trompetas. Sin
embargo, por el hecho de que Pablo usó el artículo definido para la final trompeta,
es evidente que él esperaba que los corintios supieran de lo que él hablaba.
El único conocimiento que ellos tenían acerca de las trompetas es aquellas de las que
se habla en el Antiguo Testamento, especialmente en la Fiesta de las Trompetas. La
final trompeta se refiere a la práctica de los judíos de sonar trompetas en una fiesta
cada año. Durante esta ceremonia, hay una serie de trompetazos cortos, que
concluyen con un trompetazo largo llamado tekiah gedolah, que significa “el gran
sonido de trompeta”.
No nos dice nada acerca del momento en que sucederá el Rapto de la Iglesia, sólo
que cuando éste suceda, se cumplirá la Fiesta de las Trompetas.
B. El momento del Rapto
La última vez que se menciona a la Iglesia es en Apocalipsis 4:1, donde leemos:
“Después de esto miré, y, he aquí, una puerta se abrió en el cielo: y la primera voz
que oí era como de trompeta hablando conmigo; que decía: Sube acá, y te mostraré
las cosas que sucederán después de estas.”
Según la sagrada Palabra de Dios, podemos decir con seguridad que no vamos a
estar aquí durante el período de la tribulación.
Las Escrituras claramente enseñan que el Rapto tomará lugar antes de la Tribulación,
según muchas líneas de evidencia.
Primera evidencia: la Iglesia como tal no es mencionada en ningún pasaje que habla
de la Tribulación, y aún más significante en el libro de Apocalipsis.
Podemos ver claramente que la Iglesia se encuentra en los capítulos 1-3, que tratan
sobre los eventos previos a la Tribulación.
Después, encontramos a la Iglesia en los capítulos 19-22, que tratan con asuntos de
después de la Tribulación. Pero en los capítulos 6-18, que tratan sobre el período de
la Tribulación, la Iglesia no es mencionada ni una sola vez.
Segunda evidencia de indicación temprana del Rapto, antes de la Tribulación, se
encuentra en Lucas 21:34-37:
Y mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de
glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre
vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la
faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos
de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del
Hombre. Y enseñaba de día en el templo; y de noche, saliendo, se estaba en el monte
que se llama de los Olivos.
V 35, ésta vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. En otras
palabras, ninguno que habite la tierra podrá escapar del juicio de la Tribulación.
Para poder escapar de estas cosas es necesario ser creyente.
La manera de escapar es de estar en pie delante del Hijo del Hombre, lo cual debe
suceder fuera de la tierra. Eso es exactamente lo que pasa en el Rapto. Los creyentes
son arrebatados de la tierra y estarán de pie delante del Hijo del Hombre.
Tercera evidencia. I de Tesalonicenses 1:9-10: porque ellos mismos cuentan de
nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a
Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual
resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
La Iglesia de Tesalónica esperaba el regreso del Mesías, quien vendría a librarlos de
la ira venidera.
La palabra ira generalmente es usada como la ira de Dios contra el pecado, como
vemos en Romanos 1:18, y también en la ira de la Gran Tribulación, en Apocalipsis
6:17; 14:10, 19; 15:1, 7; y 16:1. Aquí la ira está en tiempo futuro; así que no puede
referirse a la ira común de Dios contra el pecado, la cual es una realidad presente.
Debido a su salvación, el creyente ya ha sido redimido del infierno. Por tanto, la ira
de la que será librada la Iglesia es la ira de la Gran Tribulación.
Cuarta evidencia. I de Tesalonicenses 5:1-10: Pero acerca de los tiempos y de las
ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros
sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá, así como ladrón en la noche; que
cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina,
como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.
Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda
como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la
noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y
seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan,
de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios,
habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación
como yelmo.
Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de
nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o
que durmamos, vivamos juntamente con él.
En el versículo 9, Pablo le dice a la iglesia en Tesalónica: Porque no nos ha puesto
Dios para ira. Lo que antecede a la palabra ira, en el versículo 2, es el día del Señor,
término que siempre se refiere a la Tribulación. Así, en cuanto a la ira de Dios, el Día
del Señor, o la Tribulación, la Iglesia no ha sido puesta para ese día.
La discusión acerca del Día del Señor o la Tribulación es seguida inmediatamente por
la discusión acerca del Rapto, en el capítulo 4:13-18. Entonces, el consuelo del
versículo 18 incluye el hecho de que los creyentes, que pertenecen a la Iglesia, no
tendrán necesidad de pasar por el tiempo del Día del Señor.
El versículo 9 especifica que la Iglesia no ha sido puesta para la ira, sino para obtener
salvación.
En el versículo 8, se refiere a la esperanza de salvación. La salvación de la que se
habla es futura, así que no puede ser soteriológica (del alma), que es una realidad
presente. La salvación aquí es escatológica, refiriéndose a la redención del cuerpo
que tomará lugar en el Rapto. Esta es la salvación para la cual la Iglesia ha sido
puesta, no para la ira del Día del Señor.
El Día del Señor, caracterizado por tinieblas, vendrá sobre los hijos de las tinieblas,
los incrédulos. pero porque los creyentes son del día, el Día del Señor no vendrá
sobre ellos.
Quinta evidencia. Apocalipsis 3:10: Por cuanto has guardado la palabra de mi
paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el
mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.
En este pasaje, a la Iglesia se le da la promesa de que será guardada de la hora de
la prueba que ha de venir sobre la tierra. En este contexto del libro de Apocalipsis se
encuentra la Tribulación, capítulos 6-19. Este es el tiempo de prueba que caerá sobre
toda la tierra. Es de este tiempo de prueba que la Iglesia será guardada.
Este versículo nos dice que la Iglesia será guardada no sólo de la prueba, sino que
inclusive del tiempo mismo. Esto requiere que la Iglesia sea removida antes de que
la Tribulación acontezca.
Hay muchas evidencias que prueban que el Rapto sucederá antes de la Tribulación.
Romanos 13:11-12, la redención del cuerpo es vista como algo muy cercano: Y esto,
conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está
más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está
avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y
vistámonos las armas de la luz.
Cada día que pasa trae al creyente a un día más cercano al tiempo cuando el Rapto
tomará lugar.
Por causa de lo inminente de Su venida, es tiempo de que los creyentes despierten
del sueño y vivan una vida consistente con la posición de ser hijos de luz.
Apocalipsis 22:20, apunta a esta inminencia: El que da testimonio de estas cosas
dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
Aunque los pasajes anteriores enseñan claramente que el Rapto precederá a la
Tribulación, los últimos pasajes nos enseñan que el Rapto es inminente. Esto puede
suceder en cualquier momento.
Sería inconsistente la promesa de Dios a los creyentes de que ellos no sufrirán la ira
y después dejarlos sufriendo en la tierra durante la ira de la tribulación. El hecho de
que Dios promete librar a los cristianos de la ira, poco después de prometer llevarse
a Su pueblo de la tierra, parece enlazar juntos a estos dos eventos.
OBJETIVOS DEL RAPTO:
a. Desposar a su Hijo con la Iglesia y celebrar las bodas del Cordero (Ap. 19:7-9).
Apocalipsis 19:7–9 RVR60. Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han
llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha
concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es
las acciones justas de los santos. Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los
que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras
verdaderas de Dios.
b. Librar a su Iglesia de la Gran Tribulación cuyo inicio, posterior al Rapto, queda
establecido en 2ªTs. 2:7-12.
EL MOMENTO DEL RAPTO.
El momento del arrebatamiento en relación con la tribulación, es uno de los puntos
más controversiales de corrientes teológicas hoy en día. Las tres opiniones principales
son:
Pre-tribulacional (el arrebatamiento ocurre antes de la tribulación).
Medi-tribulacional (el arrebatamiento ocurre en el punto medio de la tribulación)
Post-tribulacional (el arrebatamiento ocurre al final de la tribulación).
ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL RAPTO:
No será Visible al Mundo.
1 Tesalonicenses 5:2 RVR60- Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del
Señor vendrá, así como ladrón en la noche;
Apocalipsis 16:15 RVR60. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que
vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.
Igual que el ladrón, el mundo no le verá. Notarán la desaparición de los santos; pero,
no creerán.
Será Instantáneo.
1 Corintios 15:51–52 RVR60. He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos;
pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a
la trompeta final; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados
incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
Será Inesperado.
Mateo 24:42–44 RVR60. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir
vuestro Señor. Pero sabía esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón
habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros
estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.
Mateo 25:13 RVR60. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo
del Hombre ha de venir.
Marcos 13:32-33. Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que
están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis
cuándo será el tiempo.
Será Selectivo.
2 Pedro 2:9 RVR60. Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los
injustos para ser castigados en el día del juicio;
Apocalipsis 3:10 RVR60. Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo
también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero,
para probar a los que moran sobre la tierra.
II. EVENTOS SUBSIGUIENTES AL RAPTO DE LA IGLESIA
Los dos eventos subsiguientes al Rapto: el Tribunal de Cristo y las Bodas del Cordero.
A. EL TRIBUNAL DE CRISTO
En el griego, se usa una sola palabra para "tribunal" es bema.
Era una plataforma alta en la que se sentaban los jueces para ver los juegos atléticos.
Su trabajo consistía en asegurarse de que los concursantes seguían las reglas y
entregar premios a los vencedores (1 Corintios 9:24-27).
El bema no era un lugar para reprender o castigar a los atletas. Era un lugar de
prueba y recompensa. De la misma manera, el bema de Cristo no será un lugar de
condenación o censura.
En espera del tribunal de Cristo, debemos tener cuidado con lo que decimos y
hacemos en esta vida. "Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados
por la ley de la libertad" (Santiago 2:12;
Mateo 12:36).
Queremos rendir cuentas con gozo en ese día, y por eso nos esforzamos hoy por
servir fielmente al Señor.
El juicio y su Finalidad.
El primer evento será subdividido en dos secciones: el juicio y las recompensas.
Este juicio particular que tomará lugar en el Cielo, después del Rapto de la Iglesia,
es tratado en tres pasajes.
En el primer pasaje, Pablo simplemente indica que tal juicio tomará lugar.
Romanos 14:10-12: Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por
qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de
Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,
y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios
cuenta de sí.
El segundo pasaje provee las bases de este juicio.
2 de Corintios 5:10: Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante
el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras
estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
La base de este juicio será sobre las obras que el creyente haya hecho desde que fue
salvo. No serán juzgados los pecados del creyente, pues esto ya tomó lugar en la
cruz, Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús (Rom.
8:1). Esto no es un asunto sobre los pecados del creyente, sino un asunto de
recompensas en base a las obras del creyente.
I de Corintios 3:10-15. El tercero indica las bases. Las obras del creyente:
V 10-11: Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito
arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo
sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el
cual es Jesucristo.
Este juicio es comparado con el edificar sobre un fundamento que ya ha sido puesto,
el cual es Jesucristo. El juicio está basado en cómo uno sobreedifica sobre este
fundamento.
V 12, este juicio de las obras no estará basado en la cantidad, sino en la calidad: Y
si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera,
heno, hojarasca.
El asunto será si el creyente siguió la voluntad de Dios para su vida. Si un creyente
está haciendo la voluntad del Señor, obedeciendo Sus mandamientos y cumpliendo
el ministerio para el cual recibió dones espirituales, entonces él está edificando sobre
este fundamento con oro, plata, y piedras preciosas.
Pero si falta a estas cosas, entonces está edificando sobre el fundamento con madera,
heno, y hojarasca.
V 13: La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por
el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.
Cuando el fuego es aplicado a la madera, heno, u hojarasca, estos se queman y sólo
quedan cenizas. Pero cuando el fuego es aplicado al oro, plata, y piedras preciosas,
estos elementos son refinados y purificados. Una vez más, la manera de probarlos
muestra que es un asunto de calidad y no de cantidad.
Los resultados del juicio son dados en los versículos 14-15: Si permaneciere la obra
de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare,
él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque, así como por fuego.
V 14, los que edificaron con oro, plata y piedras preciosas encontrarán que sus obras
no sólo permanecen, sino que también serán purificadas al ser pasadas por el fuego.
Consecuentemente, ellos recibirán recompensas.
V 15, Pablo habla de cuáles serán los resultados para quien edificó con madera, heno,
y hojarasca. Todas sus obras serán quemadas y sufrirá pérdida. Sufrirá pérdida sólo
de recompensas y autoridad. Ya no será castigado por sus pecados, sólo perderá
recompensas.
En este pasaje podemos notar las siguientes enseñanzas importantes:
- Los ministros del evangelio han de ser juzgados no sólo con respecto a su vida
privada sino también con respecto a la manera en que ejercieron su ministerio (V. 8-
9)
- Cada creyente será juzgado de acuerdo al papel que Dios le confió dentro de su
obra (V. 10-11).
- Las obras del creyente pueden ser buenas (oro, plata, piedras preciosas) o
malas (madera, heno, hojarasca). Cristo será quien determine si las obras son
buenas o malas (V. 12) y lo hará no solamente por las obras en sí, sino por los
motivos que las condujeron (1a. Corintios 4:5).
- Las obras del creyente serán probadas de acuerdo a la norma divina. Así como el
fuego demuestra la eficiencia de un material, el fuego escudriñador de Dios probará
la obra de cada creyente (V. 13). Las obras que resulten aprobadas serán
recompensadas (V. 14).
- Aquellos creyentes cuyas obras no resulten aprobadas no recibirán ningún galardón;
no obstante, ellos serán siempre salvos pues su salvación no depende de sus obras
sino de los méritos de Cristo (V. 15).
1 Corintios 4:5 RVR60. Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga
el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las
intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.
Las obras del creyente serán probadas de acuerdo a la norma divina. Así como el
fuego demuestra la eficiencia de un material, el fuego escudriñador de Dios probará
la obra de cada creyente.
2. Las recompensas
El griego tiene dos palabras que significan “corona.” Una es la palabra diádêma, que
es la corona de soberanía, la corona de un rey, una persona real por su naturaleza y
posición. Esta es la clase de corona que Jesús lleva puesta.
La segunda palabra griega que es traducida “corona” es stéfanos, una corona dada a
un vencedor, un victorioso, uno que ha ganado una carrera. Esta clase de corona
está disponible para los creyentes, pues ellos han vencido en la guerra espiritual y
ahora son coronados en el Tribunal del Mesías.
Hay cinco de estas coronas mencionadas en las Escrituras.
“la corona incorruptible”, en I de Corintios. 9:24-25: ¿No sabéis que los que
corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio?
Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene;
ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una
incorruptible.
Esta corona es dada a los que ejercieron la templanza (control de sí mismo), los que
ganaron la batalla y obtuvieron la victoria en la vida espiritual. Para aquellos que han
obtenido la victoria sobre “el viejo hombre”, la naturaleza de pecado. Esta corona es
para los que aprendieron a vivir una vida controlada por el Espíritu.
“la corona de gloria”, en I de Tesalonicenses 2:19: Porque ¿cuál es nuestra
esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de
nuestro Señor Jesucristo, en su venida?
Es una corona disponible para todos los que trabajan en el evangelismo, y el fruto de
su trabajo es visto con almas que vienen al Señor por medio de ellos.
“la corona de justicia” en II de Timoteo 4:7-8: He peleado la buena batalla, he
acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de
justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino
también a todos los que aman su venida.
Esta es una corona para los que han guardado la fe, doctrinal y moralmente, a pesar
de las circunstancias adversas. Es una corona dada a todos los que amaron la Venida
del Señor, los que con gran anhelo esperaban la venida del Mesías. Amar Su venida
es el resultado de mantener una sana doctrina y guardar la fe.
Una vida que está en conformidad con el Nuevo Testamento incluirá la esperanza de
la inminente Venida del Señor. Para estos es la corona de justicia.
“la corona de vida”, que es mencionada en dos pasajes.
En primer lugar, es una corona para los que resisten la tentación,
Santiago 1:12: Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando
haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que
le aman.
En segundo lugar, es una corona dada a los que sufren el martirio por su fe.
Apocalipsis 2:10: No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará
a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación
por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
“la corona incorruptible de gloria,” I de Pedro 5:2-4: Apacentad la grey de Dios
que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no
por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre
los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca
el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.
Esta corona es por apacentar fielmente a la grey de Dios. Está disponible para los
pastores y ancianos que alimentan las ovejas con la “leche” y la “carne” de la Palabra
de Dios.
El propósito de recompensar con coronas es para determinar el grado de autoridad
en el Reino Mesiánico, no para el Orden Eterno. Esta verdad la encontramos en forma
de parábola en Lucas 19:11–27.

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