Marx y Spencer: Pioneros de la Sociología
Marx y Spencer: Pioneros de la Sociología
CAPÍTULO V
Abstract
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Karl Marx
Biografía
(Tréveris, Prusia occidental, 1818 - Londres, 1883) Pensador socialista y activista revolucionario de
origen alemán. Vivió bajo regímenes políticos que se declararon herederos de su pensamiento.
Karl Marx procedía de una familia judía de clase media; su padre era un abogado convertido
recientemente al luteranismo. Estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena, doctorándose
en filosofía por esta última en 1841. Desde esa época el pensamiento de Marx quedaría asentado
sobre la dialéctica de Hegel, si bien sustituyó el idealismo hegeliano por una concepción
materialista, según la cual las fuerzas económicas constituyen la infraestructura subyacente que
determina, en última instancia, fenómenos «superestructurales» como el orden social, político y
cultural.
En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, cuyo padre inició a Marx en el interés por las
doctrinas racionalistas de la Revolución francesa y por los primeros pensadores socialistas.
Convertido en un demócrata radical, Marx trabajó algún tiempo como profesor y periodista; pero
sus ideas políticas le obligaron a dejar Alemania e instalarse en París (1843).
Por entonces estableció una duradera amistad con Friedrich Engels, que se plasmaría en la
estrecha colaboración intelectual y política de ambos. Fue expulsado de Francia en 1845 y se
refugió en Bruselas; por fin, tras una breve estancia en Colonia para apoyar las tendencias
radicales presentes en la Revolución alemana de 1848, pasó a llevar una vida más estable en
Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor parte de su obra escrita. Su dedicación a la
causa del socialismo le hizo sufrir grandes dificultades materiales, superadas gracias a la ayuda
económica de Engels.
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madurez en tanto escribía su gran obra de economía política. Éstas son las coordenadas vitales
de uno de los hombres más influyentes de los siglos XIX y XX.
Comparte con Spencer y Comte los primeros pasos de la sociología, aunque su sociología es
bien distinta de la de aquéllos: una sociología del orden fundado en el consenso versus una
sociología marxista del cambio provocado por el omnipresente conflicto social.
No fue solamente sociólogo, y que por ello otros aspectos de su pensamiento y de su obra
influyeron negativamente en su sociología: antepuso en ocasiones los ideales, la política, a la
sociología; pretendía que la realidad social se acomodara a ellos, y fue en consecuencia la
metodología social la que sufrió las consecuencias.
Su obra escapa al ámbito exclusivamente sociológico, pero su sociología no puede ser entendida
sin una previa explicación de su pensamiento esencial, concretado en lo que se conoce con el
nombre de materialismo dialéctico, la concepción sociológica de Marx se basa en dos ideas: a) la
sociedad está dividida en clases antagónicas, siendo las clases dominantes las dueñas del aparato
del Estado, las creadoras de un derecho que les beneficia y de unas ideologías que enmascaran
sus propios intereses, y b) la evolución de la sociedad se pro- duce por la lucha de las clases
sociales, la cual culminará con la abolición de las mismas y con la implantación de una sociedad
comunista.
Creo que la mejor opción en la periodización de la obra marxista es la de distinguir entre el Marx
de la juventud y el Marx maduro. Hay un lugar casi común en los biógrafos de Marx, que es la
inflexión que se produce en el desarrollo de su pensamiento con Die deutsche Ideologie (La
ideología alemana), 1845-1846, escrita con F. Engels, que cierra su período de juventud, con
predominio de temas filosóficos y antropológicos, cuya obra quizá más significativa fue los
llamados Manuscritos económicos-filosóficos (obra póstuma), de 1844. Algunos, como R. Aron
(1987,168) prolongan esta primera etapa hasta la fecha de la publicación del Manifest der
Kommunistischen Partei (Manifiesto del Partido Comunista): 1948.
La alienación del hombre, efecto del capitalismo y la propiedad privada, se produce como
consecuencia de que el trabajo y su producto no le pertenecen; el trabajo se objetiva, se hace
objeto externo para el hombre, del que disponen sus explotadores; tampoco le pertenecen
los recursos que la naturaleza ha puesto a su disposición, ya que han sido privatizados por unos
pocos que los disfrutan; tampoco, finalmente, puede realizarse como especie, al no poder hacer
uso de sus cualidades de ser racional por estar sometido a unas miserables condiciones de
vida.
Tras la citada Ideología alemana se abre un período de madurez, que corresponde a los temas
de economía política, cuya primera obra de envergadura fue Zur Kritik der Politischen
Oekonomie (Contribución a la crítica de la economía política), 1859, y culmina en Das Kapital
(El Capital), cuyo primer volumen fue publicado en 1867 (los otros dos volúmenes, el segundo y
tercero, fueron publicados póstumamente por F. Engels ordenando los borradores manuscritos
de Marx).
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Las fuentes de Marx dimanan de la filosofía hegeliana, durante su juventud, y de la economía
inglesa y los socialistas franceses, durante su madurez. Marx fue a la economía política desde
la insuficiencia de la filosofía alemana: como si la teoría filosófica necesitara el complemento
de la práctica económica.
Marx su sistema filosófico: el denominado materialismo dialéctico; concepto que fue acuñado por
F. Engels intentando explicar las formulaciones marxistas en un sentido general y comprensible.
Los medios o fuerzas de producción son los que sirven para producir: trabajo, tecnología,
máquinas, materias, técnicas, etc. Las relaciones de producción son las relaciones humanas
derivadas de la producción, como las relaciones del capital con los asalariados, relaciones
diseñadas por el derecho de propiedad burgués. El modo de producción es la combinación de los
medios con las relaciones de producción en un período histórico. Marx dedicó amplias páginas a
cuatro de estos modos, a los que llamó asiático, antiguo, feudal y burgués; los dos primeros
caracterizados por el modo de producción esclavista; el tercero: por la servidumbre; el cuarto: por
el capitalismo y el trabajo asalariado.
Ahora bien, los medios o fuerzas de producción y las relaciones de producción mantienen
históricamente una relación desajustada y antagónica, porque los primeros evolucionan en un
grado que no corresponde al conservadurismo y anacronismo de las segundas. Las relaciones de
producción recogen los privilegios de las clases dominantes, a las que quieren cambiar las clases
dominadas, cuyo trabajo constituye el principal medio de producción. Tal antagonismo es la
causa de la lucha de clases, motor según Marx de la historia.
El antagonismo entre medios y relaciones económicas será en el diseño marxista más tenso con
el paso del tiempo, porque se producirá una constante depauperación de los proletarios, cada
vez más numerosos, conforme el capital va concentrándose en las manos de un reducido número
de propietarios monopolistas y aumenta el número de antiguos propietarios que se ven obligados
a emplear su mano de trabajo tras la ruina económica.
Ahora bien, el análisis de Marx era de orden sociológico: los proletarios empeorarían en su
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situación, porque existiría una masa creciente de ellos, muy numerosa respecto al escaso
número de puestos de trabajo, que permitiría a los titulares de la propiedad, en atención a la ley
de la oferta y la demanda, conseguir operarios con condiciones de trabajo cada vez más
precarias. Con todo, el equívoco de Marx tiene un valor coyuntural.
De todas formas, hay que resaltar la relevancia —si no exclusiva, sí decisiva— de los
elementos económicos en la teoría social marxista, y dentro de estos elementos el momento de
la producción, porque Marx estuvo ciego para esos otros momentos de la dinámica económica
como son la distribución y el consumo. Posteriormente, sus críticos discípulos de la teoría del
conflicto (como Ralph Dahrendorf) y de la teoría crítica de la sociedad (Escuela de Frankfurt) le
achacarán no haber tenido en cuenta la influencia de otros elementos distintos a los
económicos, como el poder o los símbolos, en las relacio-nes de dominancia de las clases
sociales.
Especialmente cuando se hable en materia de clases sociales. En la obra de Marx convive una
sociedad real dividida en clases y una sociedad futura sin clases.
1.3.1. LA LUCHA DE CLASES Y EL PREDOMINIO DE LAS CLASES DOMINANTES EN LA
SOCIEDAD REAL
Sociedad histórica, sucesión de clases antagónicas y divididas que se suceden en la posesión del
poder, al servicio de sus intereses y beneficios. Sociedad actual ofrece para Marx la misma
jerarquización social. Y dónde se produce una identificación entre clases dominantes, ideologías y
aparato jurídico estatal.
Clases dominantes
Clases dominadas
Para Marx la sociedad estaba dividida en dos grupos antagónicos -los burgueses y los proletarios-
que vivirían enfrentados hasta la eliminación de clases y la implantación de la sociedad comunista.
El análisis político Marxista de las clases sociales es el de la contraposición de dos grandes
bandos:
Proletarios, despojados de toda propiedad que no sea su mano de obra.
Burgueses, dueños exclusivos de los medios de producción.
Éste es el análisis habitual cuando Marx habla de la lucha de clases. Junto a esta visión política
de las clases sociales hay en Marx una visión económica y otra sociológico- empírica, a las que
he dedicado un epígrafe en el tema sobre estratificación social y derecho de este volumen.
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del proletariado, es decir, el uso de los instrumentos de la burguesía —el derecho y el Estado— en
beneficio y aseguramiento de la implantación de la sociedad comunista. Marx conservó hasta su
muerte la fe en la futura sociedad comunista, Su obra Kritik der Gothaer Programms (Crítica al
programa de Gotha), de 1875. . Hay un párrafo de obligada cita, entresacado de la citada obra, en
el que se perfila el nuevo senti- do del trabajo como necesidad vital y la sustitución del derecho
burgués por un principio de organización, según el cual cada uno rendirá según sus capacidades y
recibirá según sus necesidades: «en una fase superior de
la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la servil subordinación de los individuos en la
división del trabajo, y con ella la contraposición entre trabajo intelectual y trabajo manual; cuando
el trabajo ya no sea solamente un medio de vida, sino que alcance a ser la primera necesidad
vital; cuando las fuerzas productivas, con el múltiple desarrollo de las personas, crezcan
asimismo brotan- do en abundancia todas las fuentes de la riqueza colectiva, entonces solamente
la limitada perspectiva del derecho burgués podrá ser definitivamente superada y la sociedad
podrá escribir en sus estandartes: «de cada uno según sus capacidades; a cada uno según sus
necesidades» (1971b, 24).
En realidad, la sociedad futura dependía de las circunstancias, no siendo la misma para todos los
países. Está, en todo caso, más perfilada la primera fase del socialismo, en la que el trabajo de
cada uno, el quantum de trabajo, es la unidad de intercambio para recibir un salario equivalente;
el trabajo realizado es la única medida del salario y la propiedad privada; la inversión en el
desarrollo y en los servicios sociales, la única plusvalía.
Por su valoración del papel de la lucha de clases como motor principal del cambio social, Marx
pasa por ser el fundador de una de las dos macro concepciones de la sociología: la concepción
crítico-dialéctica o conflictualista de la sociedad, a la que suele oponérsele la concepción
estructural-funcionalista, que para muchos tiene su origen en A. Comte.
En las obras históricas de Marx es donde aparecen con más frecuencia las ideas marxistas
acerca del derecho y del Estado, insertadas en el proceso de la lucha de clases y de la asunción
del poder por la burguesía. No hay que olvidar tampoco un punto de referencia obligado: la
Ideología alemana, obra extensa de crítica a los socialistas utópicos, en la que aparecen
reflexiones sobre el derecho y el Estado en una perspectiva histórica.
Por otra parte, derecho, Estado e ideologías son conceptos imbricados, como facetas o aspectos
de una misma realidad, en mutuo refuerzo; la realidad no es otra que el concepto de clase
dominante y la imposición de sus intereses, pues derecho, Estado e ideologías son medios de
creación y uso de esta clase en su esfuerzo de imposición y control de las demás clases sociales.
El Estado es el aparato institucional coactivo de idéntica finalidad protectora que el derecho.
Marx se refiere al Estado destacando varias facetas.
En principio el Estado es un reflejo y variable dependiente de la sociedad civil, y no la sociedad
civil una variable dependiente del Estado.
En segundo lugar, el Estado es una estructura al servicio de los intereses sociales dominantes:
«El Estado no es más que la forma de organización que se dan necesariamente los
burgueses, tanto en lo interior como en lo exterior, para la mutua garantía de su propiedad e
intereses... El Estado es la forma bajo la que los individuos de una clase dominante hacen valer
sus intereses comunes» (1970, 72). En tercer término, el Estado es un reflejo de las relaciones
de producción: «La base real del Estado la constituyen la vida material de los individuos, su modo
de producción y sus formas de relación, que se influyen recíprocamente... No es el poder del
Estado el que crea estas condiciones reales; son, más bien, ellas la fuerza que crea ese poder»
(1967b, 247). Esta base real del Estado se mantendrá mientras exista propiedad privada y
división del trabajo, según Marx, y es independiente de la voluntad de los individuos.
Las ideologías son falsos sistemas de representación de ideas, que se imponen como sistema
ideal a las clases dominadas por las clases dominantes. «Las ideas de la clase dominante —
afirman Marx-Engels— son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la
clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad, es, al mismo tiempo, su poder
espiritual dominante.
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1.5. K. MARX: ENTRE EL HUMANISMO Y EL DETERMINISMO
Marx ha sido uno de los grandes pensadores peor interpretados de la historia de las ciencias
sociales; y uno de los mejor aprovechados en términos de política práctica. La revolución no
tuvo lugar en Inglaterra, sino en Rusia; los proletarios no han hecho la revolución mundial, ni han
seguido tan uniformes, compactos y solidarios como él pensaba; la burguesía tampoco ha sido
tan rígida y dura contra los proletarios; ha aparecido unas clases medias que no estaban en el
pensamiento de Marx, etc. Pero los errores históricos no derivan de una rigidez de pensamiento,
ni aciertan quienes proclaman un determinismo económico marxista que sólo se haya en boca
de los críticos que lo azuzan interesadamente contra él.
Los sociólogos de la transición del siglo XIX al xx eran generalmente reacios a considerar a
Marx como un compañero de especialidad, opinión negativa que se ha corregido en nuestra
época. Sería insensato asegurar hoy que Marx no es un sociólogo, si miramos a los temas de su
preocupación intelectual: las clases sociales, el cambio social, los movimientos sociales, etc. Lo
que sucede es que Marx no es sólo un sociólogo, sino mucho más. Decía Schumpeter (1968,
27) de Marx que en su obra hay acentos de un profeta, un sociólogo, un economista y un
maestro. Creo que se le olvidan otros acentos, como el de historiador. Se acentúen más unos u
otros aspectos, hay en la obra marxista una sociología de enorme importancia y trascendencia.
La economía política fue, quizá, su tema central, pero éste se reproduce en el contexto más
amplio de una sociología de clases sociales en pugna, que es el marco general de referencia.
Por lo demás, Marx permanecerá en la historia de las ideas por su método de análisis histórico,
cuya virtualidad ha sido valorada por numerosos adversarios, que no aceptan sus tesis de
contenido. Marx se equivocó en sus previsiones históricas, en el futuro de la economía, de la
lucha de clases, pero nos ha dejado su método, obra de un golpe de vista genial sobre la
imbricación de las realidades materiales y sociales. Después de él, muchos pensadores (Max
Weber a la cabeza) han fracasado en la búsqueda de una alternativa metodológica a la
comprensión marxista de la historia; han matizado y relativizado la obra marxista, pero no han
podido presentar una alternativa.
Marx se equivocó, en parte, como sociólogo- profeta del futuro de la Humanidad, pero no como
sociólogo-científico de las razones de la evolución de la misma. ¡Quién sabe si también podría
ser recuperada en el futuro la perspectiva material de la obra marxista! Porque evidentemente la
polarización marxista burgueses/proletarios no se ha producido en las sociedades avanzadas,
pero nadie puede estar seguro de que no acontezca en el futuro, bajo formas insospechadas en
tiempos de Marx; quizá nos depare el futuro una dicotomía no menos radical que la marxista: la
de trabajadores/parados, que pasaría a reemplazar a la de burgueses/proletarios.
Herbert Spencer
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Biografía
Herbert Spencer (Derby, Inglaterra; 27 de abril de 1820 – Brighton, Inglaterra; 8 de diciembre
de 1930) fue un naturalista, filósofo, sociólogo, psicólogo y antropólogo inglés. Está
considerado el “padre” del darwinismo social a partir de la adaptación de la teoría de la
evolución de la sociedad.
Resumen o desarrollo
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2. Herbert Spencer: la evolución de la sociedad y la analogía
del organismo vivo
H. Spencer (1820-1903) asemeja en su forma de trabajar a Montesquieu: ambos dedicaron largos años
al estudio, acopio de datos y reflexiones sobre los mismos para desarrollar después su obra escrita. La
obra fundamental de Spencer, Principies of sociology (Principios de sociología) —1877-1896—, es una
obra de plena madurez, como lo fue para Montesquieu El espíritu de las leyes.
Gracias a poseer una buena formación científica pudo trazar una relación entre el mundo biológico y el
mundo social.
Spencer concibió una teoría evolucionista integral y ontológica. Todo evolucionaba siguiendo unas
reglas: el mundo físico, los seres vivos y la sociedad (el mundo inorgánico, orgánico y superorgánico).
Esta evolución era progresiva, manteniéndose y sobreviviendo el organismo en un proceso interno de
división funcional, y en otro externo de lucha y dominio del medio ambiente.
También a la sociedad es aplicable la ley general de la evolución, en la que en palabras del sociólogo
inglés tiene lugar «un progreso de los pequeños agregados sociales incoherentes a los grandes
agregados coherentes, que mientras se integran pasan de la uniformidad a la multiformidad, y al
mismo tiempo un progreso de lo indefinido a lo definido en la organización política» (1987, vol. 2, 405).
En el principio hay un todo que se inestabiliza progresivamente separándose en partes cada vez más
heterogéneas y complejas. Llegó a formular tres leyes generales de la evolución del mundo inorgánico,
orgánico y supraorgánico, a saber: la ley de la persistencia de la fuerza, la ley de la indestructibilidad
de la materia y la ley de la continuidad del movimiento.
Por las mismas fechas que Charles Darwin, descubrió Spencer la ley de la selección de las especies,
aunque en su caso se trató más de una intuición que de una comprobación científica (en tanto que
Darwin demostró su hallazgo con importantes e incontestables pruebas cosechadas en sus viajes y
expuestas en su obra fundamental On the origins of the species (Sobre el origen de las especies),
publicada en 1859.
Spencer estableció una analogía entre la sociedad y un organismo: como el organismo de un ser vivo
la sociedad es un conjunto de órganos, con funciones específicas, coordinados por una dirección
única. Estableció una equivalencia entre la evolución biológica y la evolución social, llevándole a
defender algunas tesis desacertadas. Traza el sociólogo inglés un paralelismo entre la sociedad y el
organismo vivo: a) ambos aumentan de masa con el crecimiento; en el caso del ente social, porque
crece o se le añaden nuevos grupos; b) ambos presentan un aumento de la diferenciación y
heterogeneidad conforme van creciendo, con el consiguiente aumento de la estructura y las funciones,
y c) ambos presentan semejante organización, ya que poseen tres sistemas: nutritivo o alimentario,
regulador o directivo, y distributivo (sustaining, regulating and distribu-ting system); el organismo vivo
necesita de sustancias alimenticias, de un centro regulador y de unos nervios para la comunicación
y distribución. Igualmente el organismo social necesita de un sistema económico e industrial, un
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sistema de gobierno e instituciones y un sistema de comunicaciones sociales (1987, vol. 1, 557 y ss.,
596-601).
El punto más débil del pensamiento social de Spencer es su analogía orgánica, la igualdad entre un
organismo vivo y la sociedad, que él defendió a machamartillo hasta que al final vio sus
desemejanzas; también se le ha achacado la obcecación en el ajuste de los modelos empíricos a las
ideas preconcebidas.
Spencer, con su tesis de la analogía orgánico-social, inició el darwinismo social que se bifurca en dos
tendencias: una conservadora, para precisar las diferencias de razas y etnias en este proceso evolutivo
y el predominio de unas sobre otras (Lapouge, Gabineau...); y otra progresista, para indagar los
factores externos de esta desigual evolución, concibiendo la sociología como una ciencia política para
la mejora de la sociedad (Gumplowicz).
Spencer era partidario de una filosofía política radicalmente liberal y favorable al libre mercado, en la
que se escondía una última y no disimulada defensa del statu quo histórico, de los pueblos y los
individuos, sometidos, como todos los estratos ontológicos, a la ley de la selección en un proceso
evolutivo que hacía perecer a los débiles y prevalecer a los fuertes y capaces.
La naturaleza y sus leyes debían transcurrir, libres de toda clase de injerencias, siguiendo los
imperativos de la selección natural. Duro contraste, pues, con las concepciones socialistas que pedían
a gritos la intervención del Estado para atender a los necesita- dos (socialismo democrático), o su
supresión para implantar una sociedad de iguales y sin clases (socialismo comunista), e incluso con
las concepciones comunitaristas del reformismo moral, que también soñaban con una sociedad futura
basada en el consenso y en la armonía de los hombres.
2.4. Del estado militar al estado industrial de la sociedad. del estatus al contrato
Según Spencer, la sociedad ha evolucionado desde un Estado militar, con estatus jerárquicos y
centralización del poder, a un Estado industrial, con posiciones reguladas por el contrato y con un
poder más difuso. En el Estado militar predominaba el todo social, la colectividad, por encima de los
individuos; en el Estado industrial los individuos prevalecen sobre la sociedad. En la sociedad antigua
militar «la vida, las acciones y los bienes de cada uno están al servicio de la sociedad». En cambio, las
sociedades modernas industriales se caracterizan por «la relativa elasticidad de su régimen y la
tendencia a perder la autonomía económica», siendo el rasgo más visible de los miembros de esta
sociedad «el sentimiento potente de la libertad individual» (1987, vol. 2, 377, 390).
El proceso histórico de la especie humana —una especie más de la naturaleza— si- gue las leyes
naturales y universales de la evolución; el tránsito desde una sociedad anti- gua de talante militar a
una sociedad moderna industrial supone asimismo el cambio de lo indiferenciado y simple a lo
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heterogéneo y complejo.
Spencer se sitúa en esta reflexión sobre la sociedad distanciándose de los sociólogos europeos, como
Comte y sus discípulos, reacios a la consideración de los derechos y garantías individuales, así como
de los socialistas, como Marx y sus seguidores, en los que creía ver un nuevo resurgir de la voluntad
del príncipe soberano y absoluto, represen tado ahora por la colectividad revolucionaria, y a quienes
criticaba sus proyectos de cam bio y control de las leyes naturales de la evolución.
La sociología de Spencer cayó en cierto descrédito tras su muerte y es ahora cuando su figura está
recibiendo una merecida rehabilitación, pues nadie puede objetar su evidente influencia en la
sociología contemporánea. «La sociología y la filosofía moral del autor son obras separadas, y una no
puede invalidar a la otra»(Turner).
También tienen su parte de influencia los errores de Spencer en el análisis de puntos concretos de la
evolución social, explicable en un autor que escribió sin descanso sobre el pasado y futuro de la
Humanidad, arriesgando demasiado en sus apreciaciones. Franco Ferraron' se atrevía a decir que «la
investigación de paralelismos por parte de Spencer llega a la pedantería» (1987, Introducción, vol.
1,21).
Algunos de estos errores cometidos por Spencer: primero, las generalizaciones indebidas de pruebas
concretas y limitadas, en cuyas citas pretendía ávidamente encontrar una corroboración a sus teorías.
Segundo, la concepción mecanicista derivada de la generalidad antes citada; no hay particularismos ni
peculiaridades en el proceso de la evolución, donde todos pasan por los mismos lugares; una
evolución sin libertad y un reduccionismo de la complejidad; pero el examen de la evolución de las
sociedades demuestra que este mecanicismo no existe y que las fronteras entre etapas históricas no
son tan claras como Spencer creía. Tercero, la inverificabilidad de algunas de sus tesis, fundadas en
pruebas ligeras y expresadas en términos radicales, cuando más le convenía una formulación
potencial. Cuarto, la linealidad del proceso social, que es según Spencer constante, gradativo,
acumulativo y positivo; el proceso no tiene fisuras en su avance; sin embargo, el análisis histórico
muestra que el cambio es más irregular que lineal, y que se avanza recuperando retrocesos anteriores.
Imprecisiones de quien arriesgó demasiado en sus juicios, sin necesidad, y que no invalidan la
importancia de sus aportaciones científicas.
Ideas clave
• Tomando como referencia los descubrimientos de las ciencias exactas, Augusto Comte
(Francia, 1798-1857) será quien utilice por primera vez los términos “física social” o
“fisiología social” para referirse a la naciente sociología.
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• La sociología en general es una disciplina cuyo aprendizaje reclama curiosidad e
imaginación respecto a los fenómenos sociales, así como un esfuerzo por utilizar
aquellos criterios científicos mediante los cuales se pueda alcanzar un conocimiento
racional y objetivo sobre la realidad social.
• En sociología, Spencer es conocido como uno de los fundadores de lo que se llama la
teoría orgánica de la sociedad (ver): la sociedad humana, semejante a un organismo.
Su mayor aporte reside en sistematizar el evolucionismo y expandirlo al mundo social.
Preguntas 1
Desde el punto de vista del marxismo, la sociología es una disciplina decisiva, entre todo el conocimiento
científico, porque es el ámbito de estudios que nos permite comprender las fuerzas sociales que modelan
la sociedad, los marcos estructurales/institucionales en que se desarrollan los comportamientos en la
sociedad.
La sociología marxista se concentra en los intereses de clase al igual que la sociología de Pareto lo hace
sobre la lucha por el poder, 'y el funcionalismo normativo sobre la integración de valores comunes.
Marx, en efecto, concibe la sociedad humana como el sujeto real que ejerce el acto colectivo de la
producción de su propia vida en todas sus formas, empezando por las materiales, mediante la
elaboración de los recursos brindados por la naturaleza de la que forma parte.
La sociología marxista viene influenciada por Karl Marx, uno de los pensadores más influyentes en la
sociología temprana.
Las principales ideas del marxismo pueden resumirse en sus cuatro postulados fundamentales, que son:
La sociedad comunista que defiende Marx propugna la abolición de la propiedad privada, pero también la
de las clases sociales y la explotación de unas por las otras. En ella, el ser humano no es un instrumento
de producción, sino alguien autor realizado que ha dejado atrás todo tipo de alienación.
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• ¿Quién fue Karl Marx y cuáles fueron sus aportes a la sociología?
Karl Marx fue un filósofo y sociólogo alemán de origen judío que influyó determinantemente en los
movimientos obreros del siglo XIX. Emigró a París y a Bruselas, haciendo amistad con Engels. Con él
redactó en 1848 el Manifiesto comunista", traducido a más de cien idiomas
En realidad las clases sociales se definen en relación a la propiedad de los medios de producción, siendo
este el único punto que las divide. En general las clases sociales están destinadas a luchar entre sí, entre
los explotadores y los explotados.
Marx define al hombre como ser social, producto del desarrollo de la sociedad. Según Marx, la esencia
humana como algo congénito está ínsita en cada individuo por separado sólo como posibilidad, que se
convierte en realidad en determinadas condiciones, las condiciones económicas y sociales definen su
conciencia
Propuso el Método Dialéctico; término que designa el método científico del conocimiento del mundo y
proporciona al hombre la posibilidad de comprender las relaciones sociales como un fenómeno natural.
Según esta visión, a grandes rasgos el principal aporte del marxismo es identificar el rol determinante del
factor económico en las diferentes formaciones sociales, y por ende, también el rol de la lucha en ese
plano para instaurar un nuevo sistema social, y este inspiro a varios movimientos políticos.
Ahora bien, en un país donde dominan las relaciones de producción capitalista, las dos clases
antagónicas son fundamentales: la burguesía o clase capitalista y el proletariado o clase obrera. 2. EL
CONCEPTO DE BURGUESÍA O CLASE CAPITALISTA
Según lo dicho por Marx, se determina que: la burguesía es la clase de los modernos capitalistas, son los
propietarios de los medios de producción y los patrones de los asalariados; el proletariado es la clase
moderna de los asalariados, no son propietarios de medios de producción, se ven obligados a vender su
fuerza de trabajo.
Preguntas 2
Entre las obras más destacadas de este pensador se encuentran: Estática social (1850), Principios de
Psicología (1855), Educación moral, intelectual, física (1861), Primeros principios (1862), Los principios de
la Biología (1864-1867), El estudio de la Sociología (1872), Sociología descriptiva (1873-1881) y Los
principios.
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• ¿Quién es Herbert Spencer resumen?
Herbert Spencer (Grupo de Estudios Peirceanos) Nació el 27 de abril de 1820 en Derby y murió en
Brighton en 1903. Fue fundador del darwinismo social en Gran Bretaña y uno de los más ilustres
positivistas de su ciudad.
Según Spencer la sociedad del siglo XIX a cortado esa cadena evolutiva , limitándose a quedarse en un
estadio intermedio . Para el autor la evolución pasa por la consecución del Estado liberal y la economía
monetaria ya que esta fue la manera de pasar de la familia a la tribu y de la tribu a la sociedad.
En el marco de la filosofía liberal, Spencer defiende que el individualismo, en tanto desarrollo personal del
ser humano como miembro autónomo y diferenciado del resto, es más cercano a las sociedades
civilizadas, a diferencia de otras sociedades como las militares o las industriales donde se favorece el
despotismo y ..
• ¿Qué busca explicar la sociología?
La sociología profundiza en la naturaleza social del hombre. Nos dice por qué el hombre es un animal
social, por qué vive en grupos, comunidades y sociedades. Del mismo modo, examina la relación entre el
individuo y la sociedad, el impacto que esta tiene en el hombre y otros asuntos.
Las tres corrientes sociológicas principales son el materialismo histórico, la sociología comprensiva y el
estructural-funcionalismo.
La sociología es una disciplina que se encarga de analizar lo que ocurre o ha ocurrido en una sociedad.
Disciplina significa compromiso, permanencia, profundidad y gusto. La sociología es también una actitud
de conciencia crítica frente a la sociedad.
Augusto Comte
Si a Saint Simón se le puede considerar como un precursor de la sociología, Augusto Comte fue el
verdadero fundador de esta ciencia. Con él se desarrolló la teoría positivista.
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Durkheim ayudó a establecer la sociología como disciplina académica formal al establecer el primer
departamento europeo de sociología en la Universidad de Burdeos en 1895 y al publicar sus Reglas del
Método Sociológico en 1895.31 oct 20
Igual que el resto de las "ciencias" sociales, la sociología es una disciplina científica en el sentido de que
implica métodos de investigación sistemáticos, el análisis de datos, y el examen de teorías a la luz de la
evidencia y de la discusión lógica.
Los inicios de la Sociología pueden señalarse hacia el siglo XIX a partir de los cambios sociales, políticos,
económicos y científicos producidos al calor de la Modernidad y las consecuencias de las revoluciones:
industrial y francesa.
Ciencia social que estudia fundamentalmente el ejercicio, distribución y organización del poder en una
sociedad (Romero). Se preocupa por estudiar los hechos políticos y la conducta política que se expresa
de forma real y concreta.
Tomando como referencia los descubrimientos de las ciencias exactas, Augusto Comte (Francia, 1798-
1857) será quien utilice por primera vez los términos “física social” o “fisiología social” para referirse a la
naciente sociología.
Ramón Soriano, Sociología del Derecho. Impreso en España 1.a edición, septiembre 1997: Editorial Ariel,
S.A. Concega, 270 – 08008 Barcelona. 476 páginas.
Bibliografía
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