“AÑO DE LA UNIDAD, LA PAZ Y EL DESARROLLO”
Curso: Derecho laboral
Tema: EL HOMBRE COMO SER SOCIAL, LA SOCIEDAD, LAS
RELACIONES Y LAS NORMAS. LAS NORMAS, LAS CLASES,
NORMA JURIDICA, CARACTERISTICAS
Profesor: Elvis Mori Rojas
Carrera: Contabilidad
Semestre: II
Aula: c
Turno: Tarde
Integrantes :
RENGIFO ACOSTA ASTRID KASANDRA
ESCOBAR RODRIGUES BRITHNEY
RIMACHI SAUCEDO ELI
LANARO TORRES CELESTE
EL HOMBRE COMO SER SOCIAL
No es posible entender al hombre como parte de una realidad, mucho más compleja, es el
grupo social, el hombre nace, se desarrolla y actúa en mundo de personas agrupadas y
organizadas socialmente, y la sociedad se agrupa formando parte esencial de esas
agrupaciones, La familia, el trabajo, la escuela, los amigos, la comunidad local, regional, el
estado, la comunidad internacional, estas son formas sociales cada vez más complejas en las
que el hombre se desenvuelve con toda naturalidad. Los hombres primitivos también nacieron
y vivieron en sociedades, rudimentarias y primitivas, basadas siempre en funciones
diferenciadas, aunque aún principio no se definiera su individualidad, tuvieron que producir
procesos sociales básicos y necesarios que les permitieran sobrevivir como lo que eran una
SOCIEDAD. Es por ello que se considera al hombre como parte de una realidad social, sus
características, capacidades y condiciones se impregnan necesariamente de sentido y de valor
social, constituyéndose como resultado de la tensión y el equilibrio permanente entre lo que
es individual y lo que tiene de social cada hombre, ese proceso permanente de relación entre
los individuos como entre los grupos que se establecen contactos y se producen choques,
solidaridades, enfrentamientos y luchas de carácter muy distinto, evidentemente encontramos
las luchas sociales, como consecuencia de la diferenciación del trabajo individual y social, de
los efectos de la apropiación, por parte de unos cuantos, de los recursos y beneficios que
proporciona la producción y distribución de los bienes de uso y de cambio y la carencia de
estos para muchos otros .Podemos llamar a este tipo de sucesos el inicio de la diferencia de
clases, como esencia del desarrollo de una sociedad , la cual, es eminentemente comunicativa.
Los individuos y los grupos se reconocen, diferencian, observan, se organizan y agrupan de tal
manera que todo el resultado de este tipo de actividad trae beneficios al grupo o sociedad a la
que pertenecen, claro que ven siempre todo beneficio encaminado al bien del ser humano que
está realizando este tipo de actividad utilizando todo tipo de recursos para cumplir con el
único fin que es el VIVIR MEJOR Y COMODAMENTE EN UNA SOCIEDAD. Es importante hacer
notar que, debido a la producción de una serie de relaciones, entre los seres humanos, se
inicia la interrelación de elementos de carácter mental, espiritual, sentimental de ideologías
etc. Permiten al hombre desarrollarse en sociedad, dándole inicio a la comunicación, como
fenómeno resultante de la realidad social y de los vínculos de todo tipo que se establecen
entre los hombres
EL HOMBRE ES UN SER COMUNICATIVO: En el seno de los grupos o conjuntos sociales, los
hombres se encuentran y chocan constantemente entre si, el resultado de esta interacción lo
forman las relaciones que se establecen entre ellos. Al mismo tiempo, el hombre y los grupos
de hombre se desarrollan en el seno de los conjuntos mayores, organizaciones sociales con las
que también se establecen relaciones variadas y múltiples encaminadas a intereses en
particular y general. . Es importante mencionar que el hombre también entra en contacto con
conjuntos de realidades no humanas tales como animales, cosas, es decir con la naturaleza a la
que pertenece y en la diariamente se desenvuelve, dándose como resultado de esto LA
COMUNICACIÓN ELEMENTAL DEL SER HUMANO CON TODO LO QUE LO RODEA, UNA
COMUNICACIÓN AMPLIA, ESTRUCTURADA Y NECESARIA PARA EL DESARROLLO Y
DESEMVOLVIMIENTO DEL HOMBRE EN SOCIEDAD. La individualidad humana y peculiaridad
social se afirman y construyen con el desarrollo de estos sistemas la relación de carácter
comunicativo que se constituye entre otros elementos por redes de relaciones y comunicación
entendiéndose como la una relación portadora de significados, siendo este el elemento
constitutivo de cualquier comunicación. Desde que nace el hombre inicia sin demora su
contacto con la naturaleza y los demás hombres, a través de formas elementales y complejas
de relaciones comunicativas. La capacidad de comunicarse con los demás y con todo lo que le
rodea es una característica humana únicamente, se ha logrado alcanzar cumbres
extraordinarias de complejidad y sofisticación en las civilizaciones más desarrolladas gracias a
la COMUNICACIÓN. Podemos, decir entonces, que gracias a la capacidad de comunicarse el
hombre se expresa y entra en contacto con los demás hombres y con las cosas que están en su
ambiente, dialoga, vive en sociedad, explica sus ideas y apetencias, comprende la naturaleza y
a los seres que le rodean , adquiere experiencias, construye cosas, piensa , inventa y desarrolla
nuevas formas de convivencia, en otras palabras hace que su vida sea mejor, mas fácil y mas
cómoda, todo por el simple hecho de ser un ser comunicativo, característica que siempre hará
la diferencia.
El ser humano es un ser social por naturaleza
. ¿A qué se refiere la frase "el hombre es un ser social por naturaleza?
"El hombre es un ser social por naturaleza" es una frase del filósofo Aristóteles (384-322, a. de
para constatar que nacemos con la característica social y la vamos desarrollando a lo largo de
nuestra vida, ya que necesitamos de los otros para sobrevivir. Según Aristóteles se "es" en
tanto se "co-es". Esto significa que cada hombre posee una dimensión individual que
desarrolla su personalidad o su "ser", y que dicha dimensión está integrada en la dimensión
social del hombre, para la convivencia en comunidad desde que nace, resultando en la
coexistencia. La dimensión individual del hombre son las cualidades que el hombre posee,
reconoce, explora y usa para convivir en comunidad pacíficamente y beneficiarse los unos a los
otros. La dimensión individual, donde radica el ser, debe aprender a concordar con la
dimensión social para convivir en sociedad. Este aprendizaje se llama proceso de
sociabilización. El proceso de sociabilización es el conjunto de aprendizajes que el hombre
necesita para relacionarse con autonomía, autorrealización y autorregulación dentro de una
sociedad. Por ejemplo, la incorporación de normas de conductas, el lenguaje, la cultura, etc. En
suma, aprehendemos elementos para mejorar la capacidad de comunicación y la capacidad de
relacionarnos en comunidad. En función de satisfacer las exigencias físicas y espirituales, el
hombre necesita vivir en sociedad ya que el hombre racional e individual no es autosuficiente
y requiere de la ayuda y protección de los demás de su especie, formando lo que llamamos
comunidades. Un hombre aislado no puede desarrollarse como persona y de ahí nuestra
tendencia a agruparnos en vez de aislarnos. Un ejemplo es el nacimiento de las redes sociales
y su rápida expansión a pesar de que nuestros avances científicos y tecnológicos han hecho
que los otros seres humanos sean menos indispensables en nuestra vida. Es por ello que
continuamos inventando nuevas formas de comunicarnos y convivir en sociedad. En su obra de
filosofía política Política, Aristóteles afirma, entre otras cosas, que el hombre es un ser social y
político. La sociabilización es la naturaleza del hombre. Según este filósofo, la familia es la
primera comunidad o sociedad formada, que es necesaria para el ser social. Sin embargo, la
familia no es suficiente para satisfacer todas las necesidades del ser humano, por lo que este
genera naturalmente una sociedad. Para ello, se organizarían aldeas y luego estas constituirían
las polis, o ciudad griega de aquel entonces. La organización de la sociedad requiere de la
naturaleza política del hombre, y esta organización deriva en el derecho, gracias a la virtud de
los ciudadanos y a la práctica de la justicia. El derecho o lo justo como tal sólo tiene sentido
para el hombre en sociedad, y dicho derecho asegura la felicidad del mismo.
LAS SOCIEDAD, RELACIONES Y LAS NORMAS
Cita importante de Aristóteles
Aristóteles, en su libro intitulado Política, sentenció “El hombre es por
naturaleza un animal social…” (García, 1988: p. 50), con lo que daba a entender
que en la esencia misma de la humanidad se encuentra inherente el “gen” que
le inclina a la vida en sociedad.
La sociedad y las relaciones
Desde luego, esta idea no la comparten todos. La necesidad de
supervivencia pudo ser un elemento importante para determinar el
destino gregario de la humanidad. Ya sea de una u otra manera, es evidente el
hecho de la vida en sociedad.
Es en ese momento que los seres humanos entran en contacto con sus
semejantes y que se establece una serie de vínculos o relaciones, producto de
la interacción, de vivir con otros. Pues bien, esas relaciones,
desafortunadamente, no siempre son armoniosas, surgen conflictos como
consecuencia de la vida en comunidad.
¿Cómo se resolvían los conflictos?
Pues bien, debemos suponer que en los inicios de la humanidad la manera
como se resolvieron estos conflictos sociales fue por mano propia. Es
decir, ausente el Estado como detentador de la fuerza pública, cada uno
resolvía sus diferencias empleando la fuerza bruta, de manera que el
más fuerte sometía al débil; incluso, lo privaba de la vida para
causar temor en los demás, obedecido por el miedo.
No resultaba del todo satisfactoria esta solución a la conflictiva social, dando
lugar a resentimientos, odio y ánimo de venganza contra de quien se imponía
por la fuerza. Esto condujo a buscar otra forma de resolución a estos
problemas producto del roce social.
Las jurídicas
La experiencia acumulada durante muchos años llevó a la humanidad
a resolver sus controversias sociales por medio de un sistema de normas
denominadas jurídicas; esto, para distinguirlas de otras que
también regulan la conducta social, como las morales, las religiosas y las
del buen gusto.
Las jurídicas se caracterizaron, fundamentalmente, por ser coercibles; es
decir, su acatamiento no quedaba a la libre voluntad de las personas, sino
que estaban provistas de los medios necesarios para hacerlas cumplir
empleando la fuerza pública depositada en el Estado y ejecutada por medio de
las instituciones de policía.
Fuerza pública
El empleo de la fuerza pública no es arbitraria (no debe ser); es,
generalmente, consecuencia de una resolución pronunciada por una
autoridad legítima y no cumplida por el destinatario, lo que conlleva, primero,
despojar a los particulares de ejercer violencia para reclamar un derecho.
Por otro lado, conlleva que, quien considere que tiene un derecho para
reclamar a otro, debe acudir ante las instancias correspondientes del Estado
para que, por su intermediación y después de escuchar al reclamante como
al reclamado, de manera imparcial, se determine lo procedente,
condenando o absolviendo. Y en caso de condenar fijar un plazo prudente
(establecido en la ley y cuando sea procedente) para que el condenado cumpla,
bajo el apercibimiento que de no hacerlo se lo forzará por medio de la fuerza
pública a cumplir.
Relaciones gregarias
Este enramado de norma jurídica cuya finalidad es permitir la convivencia
social al resolver los conflictos que eventualmente se presentan por
las relaciones gregarias. Da origen a lo que denominamos Derecho. De lo que
se sigue que el Derecho es un producto social. Es decir, no es algo que exista
en la naturaleza. Sino que el ser humano lo crea y siendo este imperfecto su
creación también puede seguir el mismo derrotero.
Sin embargo, esas normas imperfectas encuentran las esperanzas de que,
siendo un ser humano perfectible. Su obra jurídica puede tener el
mismo destino.
Derecho susceptible de perfeccionamiento
No hay derecho perfecto, pero si susceptible de perfeccionamiento. De tal
manera que la imperfección de la norma jurídica puede provenir de
su deficiente redacción, dando lugar a interpretaciones diversas o ambiguas.
O bien, no previó adecuadamente la tutela de determinado bien jurídico, como
la vida, la propiedad, la igualdad, la presunción de inocencia, entre otros.
Cuestiones que pueden ser salvadas mediante la adecuación procedente.
Todo con la finalidad de regular lo mejor posible las relaciones sociales.
Las relaciones sociales y los conflictos
En resumen, la naturaleza gregaria del ser humano o su necesidad de unirse
con sus semejantes dio paso a que entablaran relaciones sociales, dando
lugar, en ocasiones, a conflictos que se resolvieron en un primer momento por
el empleo de la fuerza bruta.
Con el tiempo, la humanidad encontró otro medio para resolver los problemas
surgidos de las relaciones sociales por medio de normas jurídicas que
implicaron no permitir que las personas ejercieran violencia para exigir
una prestación, por legítima que fuera.
Lo anterior, orillándolo a llevarlo a cabo por medio de instituciones del Estado,
donde se escuchara tanto al reclamante, como a quien se reclamaba,
resolviendo la controversia de manera imparcial y reservando el cumplimiento
del fallo por medios coercitivos (empleo de la fuerza pública). Esto, en caso
de que el responsable no acatara el cumplimiento de la decisión.
Lo que comprende el derecho y su finalidad
Este sistema de normas jurídicas creada para regular las relaciones
sociales de las personas en determinado espacio territorial (entendido en
sentido amplio), como las instituciones encargadas de escuchar y resolver la
contienda, así como su eventual ejecución forzada del fallo ante la negativa de
un cumplimiento espontáneo, podemos decir que es una parte de lo que
comprende el derecho, cuya finalidad es alcanzar la
convivencia armoniosa, pacífica y el bien común de los integrantes de la
sociedad.
LAS NORMAS: CLASES, NORMA JURIDICA,
CARACTERISTICAS
¿Qué es una norma jurídica?
Las normas jurídicas son los mandatos, reglas o prescripciones emanadas de una
autoridad legal o judicial. Asignan deberes, confieren derechos o imponen sanciones
a los individuos que viven en una sociedad, otorgándoles un marco común por el cual
juzgar sus acciones, o sea, por el cual ejercer la justicia. No deben confundirse
con las leyes, que son sólo un tipo de norma jurídica. De hecho,
el ordenamiento jurídico de las sociedades no es más que la suma de las
normas jurídicas establecidas en cada sociedad, es decir, el modo de
comprender la justicia y de regir sus instituciones que cada una tiene. Allí se
contemplan los distintos aspectos de la vida individual, ciudadana e
institucional, en la forma de un texto constitucional o una Carta Magna de algún
tipo.
Normalmente, las normas jurídicas se distinguen de las religiosas y de otras
formas de normativa social, aunque en sociedades teocráticas, como las que
abundaban en el Medioevo europeo, o entre las civilizaciones de la Antigüedad,
el texto religioso es al mismo tiempo el texto jurídico, es decir, las normas
religiosas serían las mismas normas jurídicas.
Características de las normas jurídicas
Las normas jurídicas poseen tres características esenciales que las distinguen
de las demás, tales como:
Son heterónomas. Es decir, son impuestas al individuo por la colectividad
misma, o sea, por una entidad ajena a sí mismo, desde “afuera”.
Son coercibles. El cumplimiento de estas normas se refuerza
mediante educación y castigo, ya que el Estado que vela por su
cumplimiento posee el monopolio de la violencia.
Son bilaterales. Involucran a dos partes: el individuo sujeto a la norma y la
parte encargada de velar por el cumplimiento de lo establecido en ella.
Clasificación de las normas jurídicas
Existen distintas formas de clasificar las normas jurídicas. Dos de las más
importantes tienen que ver con:
En función de la voluntad del individuo. Es decir, dependiendo de lo que
establezcan de cara a las personas. Podemos hablar de:
Normas imperativas. Aquellas que obligan a
un comportamiento determinado, sin importar la voluntad del individuo.
Como las leyes penales.
Normas dispositivas. Aquellas que obligan a un comportamiento
determinado siempre y cuando no haya una voluntad expresa contraria.
Normas interpretativas. Aquellas que determinan o interpretan eventos o
textos jurídicos tomando en consideración lo establecido por la Ley.
Existe una clasificación semejante, conocida como la clasificación Hartiana
(propuesta por el filósofo del derecho inglés Herbert Adolph Hart, 1907-1992),
que diferencia las normas jurídicas en función del mismo criterio, pero de la
siguiente manera:
Normas primarias. Que regulan la conducta humana, prohibiendo,
permitiendo y obligando.
Normas secundarias. Que atribuyen poderes o facultades, atendiendo
diferentes aspectos públicos y privados.
Normas de cambio. Que establecen el modo en que las normas jurídicas
pueden derogarse total o parcialmente, cómo modificarlas o introducir
nuevas.
En función de su interés colectivo o individual. Esto es, de si pueden o no
ser modificadas por los individuos. Podemos hablar de:
Normas de orden público. Nacidas del bien común y el interés colectivo,
son generales y el individuo debe someterse a ellas, quiéralo o no.
Normas de orden privado. Aquellas que pueden ser más o menos
elaboradas por los individuos, que rigen en silencio sus tratos y acuerdos,
como los contratos.
Ejemplos de normas jurídicas
Son ejemplos de normas jurídicas las leyes, que confieren poderes,
obligaciones o prohíben acciones determinadas. También los códigos legales,
las normativas judiciales, los ordenamientos legales y todas las normas que
rigen la sociedad y que provienen de la autoridad jurídica. Los decretos y las
decisiones también son normas jurídicas, así como los fallos judiciales.
Normas jurídicas y normas morales
Los derechos animales son un ejemplo de normas morales que devienen normas
jurídicas.
Las normas jurídicas y las normas sociales tienen en común que son fruto del
control de la sociedad sobre sí misma. Sin embargo, provienen de instancias
muy distintas. Por un lado, las jurídicas conforman el andamiaje legal de una
sociedad. Por otro lado, las normas morales forman parte de
la tradición cultural, religiosa o emocional de la sociedad misma.
Mientras las normas jurídicas se ocupan de la administración de justicia, las
normas morales involucran aquello que la sociedad considera tradicionalmente
bueno, correcto o de buen gusto. Las normas morales son parcialmente
coercibles, ya que la sociedad vela por su cumplimiento.
Por otro lado, muchas normativas jurídicas reflejan y provienen de normas
morales. Por ejemplo, la noción de derechos animales proviene de las normas
morales de los últimos tiempos y ya comienzan a reflejarse en las normas
jurídicas de algunos países.
Otros tipos de normas
Las normas u órdenes normativos pueden ser de muchos tipos, de acuerdo a la
autoridad que las emite o al espacio vital que intentan regular o controlar. Así,
es posible hablar también de:
Normas religiosas. Surgen de instituciones religiosas. Son personales y
voluntarias. Afectan la vida espiritual de las personas, a través de la
adhesión a un código o una filosofía considerada como camino hacia la
salvación o la elevación.
Normas morales. Rigen el comportamiento de los individuos de una
sociedad determinada, de acuerdo a lo que tradicionalmente ha entendido
como “bueno”, “malo” o “adecuado”.
Normas sociales. Regulan la convivencia de los individuos de
una comunidad. Provienen del mutuo acuerdo y del consenso.