Etimología
El término fanzine, resultado de la aglomeración de los vocablos en inglés fan (fanáticx) y
magazine (revista), fue acuñado por primera vez en 1940 por Russ Chauvenet para denominar a
toda historieta hecha por y para fanaticxs de la ciencia ficción, mismo año en el que publica su
primer fanzine: “Detour”. A esta publicación le preceden al menos dos más: “The Comet” (1930) de
la Cience Correspondece Club de Chicago y “Amazing Stories” (1926) de Hugo Gernsback, ambas
revistas autogestionadas referidas a la ciencia ficción de la época (Sosa González, 2017).
Antecedentes
Su origen se remonta a principios del siglo XIX con la aparición de la imprenta y sus
distintas formas de reproducción: el grabado, las ilustraciones de prensa, la fotografía, los panfletos
(broadside) y las plaquettes. Cabe destacar a estos dos últimos, los panfletos y las plaquettes, ya que
tuvieron una gran difusión entre los siglos XVI y XIX. Los primeros eran folletos diseñados para
enlucirse en las paredes como una forma de literatura callejera, eran efímeros, creados para un
propósito específico y destinados a ser desechados. Las segundas eran publicaciones de tamaño
pequeño utilizadas principalmente para difundir obras literarias de corta extensión, tales como
poemas o cuentos (Bellón Hallu, n.d.).
Evolución
El fanzine moderno tiene su génesis en Estados Unidos, a mediados del siglo XX, con el
surgimiento de la cultura underground (Roszak, 1978) y el apogeo de la era dorada de la ciencia
ficción. En un principio, se trataba de revistas elaboradas y autoeditadas por aficionadxs del rubro,
característica que cambia en la década de los 60’s cuando comienzan a circular en convenciones,
ferias, festivales y convocatorias de índole amateur fanzines dedicados a una multiplicidad de
temas, en principio sobre tres temas princi el cómic, el cine, la literatura, la música (punk y rock), y
la política. A partir de este giro cultural, que implica no sólo el estallido del fandom como
fenómeno sino también la búsqueda de una alternativa frente la industria editorial y todo objeto
cultural hegemónico, el término se diversifica y el público de aficionadxs aumenta.
En Argentina, el fanzine se halla estrechamente ligado a la historieta. Se considera a ¡Crash!
(1979) del Círculo de Artes Visuales de Argentina, como el primer fanzine publicado en el país, por
ser una revista sobre historieta elaborada en fotoduplicación y de limitada distribución (Barreiro,
2015). Junto con Top! (1982) de Luis Rosales, se los procalama pioneros del movimiento fanzine
argentino por estudiar e investigar las historietas, y también informar sobre ellas, desde una
perspectiva disidente al modelo predominante. Según Barreiro (2015), éstas se diferenciaban de las
demás revistas de la época ya que “apuntaban hacia la reconstrucción histórica de las historietas, el
análisis de series, autores y géneros en su momento histórico”. Entonces, se oponía la vista
semiótica contra la mirada del archivista, que quería saber cómo y cuándo surgen las historietas
para luego determinar el porqué.
En 1984, comienza a publicarse Fierro, dirigido al público adulto con aires de renovación,
produce un quiebre irreversible en la percepción del fanzine en Argentina. Fierro irrumpe en una
sociedad recíen salida de una dictadura, y por lo tanto negada de la participación política por años.
A partir de ello, son tres los fenómenos que se generan y convergen entre sí durante este punto
histórico: la efervescencia cultural tras el retorno de la democracia, la aparición de la revista Fierro
y su acercamiento a buscar jóvenes autores, y la difusión de la fotocopia mediante la
fotoduplicación (que se convierte en la forma de impresión más usada). En consecuencia, ésta
década presencía el apogeo del fanzine argentino, que llega a su punto máximo en el año 86’
cuándo se produce la mayor cantidad de impresiones, donde su difusión, exposición, prestigio y
calidad se hallan en altos grados de constancia y cantidad. Un período en el que no solo muchxs
fanzinerxs llegaban a espacios de publicación profesionales, que se abrían más y más a recibir este
tipo de contenido, sino también en el que la demanda de autoconvocadxs, ajenxs a la cultura
fanzinera, en búsqueda de más espacios de encuentro y participación, era tan grande que esa euforía
mantuvo vivo al movimiento de apogeo de destacada manera. Sin embargo, esta etapa no duró por
mucho tiempo.
A principios de los 90’s, la instauración del neoliberalismo y la consecuente hiperinflación
que impacta a la economía reduce considerablemente la producción de fanzines, que, aunque no se
detiene por completo, termina por verse influída en negativo por este y otros factores
socio-culturales de modo que para el año 1993 la elaboración y difusión del fanzine es casi nula. A
pesar de esto, en 1994 una segunda oleada fanzinera se levanta… para aterrizar en un contexto
transformado en gran escala. Nuevxs y viejxs faneditorxs se ubican en un panorama desolador: por
razones económicas, muchas editoriales han cerrado y muchxs colegas han mudado a otro labor o
en ocasiones, al extranjero. La profesionalización en base al fanzine ahora es casi imposible, lo que
hace que su publicación se convierta en la única posibilidad de crecimiento profesional y no un paso
previo a ello. Sobre esto, Barreiro (2015) comenta: “(...) los nuevos autores lo entendieron
claramente, y fueron muy cuidadosos con sus revistas, al punto de no aceptar propuestas para
profesionalizar su material que no les permitieran controlar los derechos de esos personajes”. Por
otro lado, el resto de factores que propiciaron este segundo auge del fanzine podemos encontrar: al
remplazo del modelo de la antología de autores por el comic-book de superhéroes con una única
historia continua, la aparición de la comiquería que consolidó el sistema de distribución de las
revistas, la masificación de las computadoras que permitió a lxs faneditorxs diseñar de manera más
profesional sus revistas, y el hecho que varixs participantes de los fanzines en los 80’s habían
mutado al mundo de la historieta profesional, por lo que dieron espacio a lxs nuevxs autorxs para
exhibir y difundir sus revistas.
Con una comunidad relativamente establecida, lxs faneditorxs utilizan sus vínculos y redes
para fundar una asociación formal: en 1998, surge la Asociación de Historietistas Independientes
(AHI), que engloba a aproximadamente ochenta fanzines nacionales y que durante un año se va a
dedicar a organizar eventos, difundir publicaciones, explicar la elaboración de una revista, fomentar
los vínculos inter e intra personales entre participantes, y demás, hasta su disolución en 1999 por
conflictos internos en cuanto a la dirigencia de la institución.
Un par de años luego, la crisis del 2001 hizo sus estragos hasta en lo más interno de la
sociedad y causó el cierre de muchos proyectos y editoriales de fanzine pero tampoco supuso su
total aniquilación.
El acortamiento del tiempo y el espacio que ha traído la inmediatez de las nuevas
tecnologías supone algún que otro beneficio para el mundo de las revistas. Hoy día, existe cierta
tendencia en la actual oleada de faneditorxs por las historietas orientales, los videojuegos, las series,
y otros objetos culturales mainstream, al mismo tiempo que se siguen elaborando revistas dedicadas
a temas de los más diversos y de profundo contenido político, estético, literario. Se encuentran, por
ejemplo, blogs que se dedican a la difusión de este contenido, foros sobre revistas que promueven
su participación, pagínas que archivan fanzines viejos, etc. Y si bien la lógica de la web conlleva un
decaímiento del fanzine impreso ante su versión digital, también facilita su difusión, exposición y
acceso en menor tiempo, lo que posibilita también el intercambio de saberes en cómun, la expresión
de nuestros más preciados intereses y la difusión de nuestra voz de mejor manera.
Características
Desde sus orígenes, el fanzine mantiene una serie de elementos, nunca rígidos y siempre
sujetos a los propósitos e intenciones de su editor/x, a partir de los cuáles es posible pensarlo y
distinguirlo de las demás publicaciones. A próposito de ello, citamos al fanzinero Mon Magán
(2012), quien ha realizado la labor de desarrollar las siguientes características:
● Producción: Se produce en reducidas copias. Desde los 90’s predominan las técnicas
de impresión de bajo costo pero sus formas de producción varían en todo momento respecto a su
fotocopiado como también a su contenido y forma (técnicas de coloreado, collage, encuadernación,
compaginación, plegado, y demás).
● Financiación: El fanzine no busca la ganancia lucrativa con su publicación, sino la
publicación en sí. Se prioriza, pues, la expresión y difusión de su contenido.
● Independencia: Al carecer de todo condicionamiento económico y político inherente
de las corporaciones, su independencia le garantiza al fanziner la posibilidad de la sinceridad, la
irreverencia, y la creatividad al momento de su elaboración.
● Lenguaje: Al ser una publicación no convencional posee una riqueza linguística
única. Pues, el lenguaje del fanzine se acerca más a la jerga oral, informal y cotidiana (Umiliacci,
2010). Así, los fanzines nos hablan de la realidad y representan otras vías, “otras historias contadas
de otra manera” (Magán, 2012).
● Distribución: Carece de planificación rígida, periodicidad definida, distribución seria
y depósito legal, lo que dificulta su accesibilidad. Usualmente se encuentran en bares, locales de
cómic/música, tiendas de asociaciones y en internet.
● Autoedición: Elemento fundamental del fanzine. Quien elabora, también controla y
realiza el rol de editor/x, e incluso el de distruibidor/x.
Posibles temáticas y tipología
● Cómic ● Fotozine
● Ciencia Ficción ● Metafanzine
● Cine ● Político y activista
● Música ● Feminista
● Misceláneo ● Perzine
● Punk ● Graphazine
● Literatura
Otros conceptos
Do It Yourself o Hazlo Tu Mismx:
Es el movimiento consistente en la fabricación y reparación de diferentes objetos por uno mismo. Por
otra parte amateures un término de origen francés para referirse a un aficionado o actividad no profesional,
alguien que aprende a crear o es autodidacta. Así ambos defienden la capacidad de hacer cosas sin ser
especialista ni estar dotado para ello, sino por la simple motivación y determinación de hacerlo. Se trata, pues,
de un planteamiento filosófico y político que proviene de la contracultura (o del fenómeno punk donde se
anteponía la actitud, a saber tocar correctamente un instrumento). El fanzine es heredero de todo ello y
defiende la capacidad de expresarse con libertad por encima de dominar las capacidades necesarias para
desarrollar una publicación, para escribir, para dibujar o hacer fotos. En castellano también se puede denominar
HUM o HTM (para hágalo usted mismo o hazlo tú mismo). (Magán, 2012)
Partes de un fanzine
Mon Magán (2012) elabora una síntesis en relación con las partes que se pueden encontrar o
no en los fanzines:
1. La portada: Es crucial ya que representa la idea general del fanzine y también porque
cumple la función de atraer al lector. Puede incluir una cabecera o logotipo de la publicación, con
una tipografía característica de su editorx.
2. Sumario o índice: Puede incluirse una tabla de contenidos de la publicación, con los
diferentes temas, secciones o historietas, y los nombres o seudónimos de sus autorxs y
colaboradorexs.
3. Editorial: Se refiere a una breve aclaración con el posicionamiento político e ideológico
de la publicación frente a uno o diversos temas que son tratados en ella. Suele ser frecuente en los
fanzines orientados al periodismo alternativo.
4. Secciones fijas y artículos de fondo: Se pueden encontrar en algunos fanzines divisiones,
secciones de opinión o pequeños artículos de autores cuyas publicaciones son fijas y estables, al
tratar temáticas usualmente fijas. Pueden ser realizados por unx especialista en el tema.
5. Sección de artículos o reportajes: Se refiere a los distintos artículos o textos producidos
por diferentes autorxs sobre una temática en particular. Varían en textos, textos con imágenes,
ilustraciones, cómics/fotos, y demás. Muchas veces la diferencia entre opinión e información es
difusa, por su carácter de contenido sincero.
6. Secciones menores: Pueden encontrarse al final de la publicación, tratándose de
pasatiempos, guías, críticas de maquetas musicales o de otros autopublicaciones.
7. Contraportada: Este elemento es muy poco usado en fanzines, ya que se utiliza para
colocar publicidad. Suelen ser ilustraciones o imagenes que representen la esencia moral, política,
ideológica de la editorial o publicación singular.
Citas relevantes
Boris Greiff (2015), fanzinero colombiano: “ (...) el fanzine, mas allá de su forma, es una
condición de posibilidad que debe funcionar no solo como un complemento a las revistas
comerciales, el objetivo del fanzine es educar, agitar, reprochar, reclamar y discutir esos temas que
no tienen cabida en las agendas oficiales”.
“Cada elemento dispuesto en un fanzine debe ser producto de una reflexión, una mirada
crítica sobre los fenómenos de la cotidianidad que representa, por ende cada palabra, dibujo, frase,
fotografía, recorte, slogan y demás elementos que intervengan tiene una intencionalidad explicita
frente al lector o lectora del fanzine”.
“El fanzine (...) surge del amor o la pasión por algo que no todos comparten. En ultimas es
una mirada marcada por una subjetividad que parte de una extracción de las particularidades de
alguien que suele ser experimentada por otros igualmente”.
Pol Rodellar (2013), fanzinero español: “Un fanzine es una idea concreta plasmada en un
formato físico y, por supuesto, su contenido es rotundamente personal. El fanzine está hecho a
mano, de hecho es lo más cercano a arrancarte el alma y coserla encima de tu propia piel. Es por eso
que es muy importante que para generarlo haya los menos intermediarios posibles.”
“Para plasmar tus ideas no hace falta mucho más que varios Din A4 doblados y grapados.
Un fanzine debe poder hacerse en las peores condiciones, con lo mínimo, con lo que cada uno
disponga en ese momento, ya sea con papel de váter o garabateado en una pared.”
“ (...) por encima de todas las cosas hacer un fanzine es un acto de rebeldía. Es aceptar el
hecho de que ahí fuera no existen publicaciones que representen los valores de uno mismo y
decidirse a reaccionar ante ello. Ese enfado contra lo que se publica y el cómo se publica en el
mundo editorial existente es el motor del fanzine.”
“(...) La palabra “fanzine” no es una marca, no es una palabra que se pueda utilizar para
enmarcar un producto dentro de los demás consumibles. Un fanzine es una necesidad, la necesidad
de expresarse y por lo tanto no debe haber lugar para el negocio ni el marketing ni la publicidad (...)
Un fanzine no es y nunca deberá ser una etiqueta.”
“La confección de uno de estos panfletos es un acto moral. El fanzine, por naturaleza,
supone alejarse de las manías capitalistas, no tiene la necesidad de pertenecer a un mercado, ser
vendido, consumido y crecer para ser económicamente independiente y solvente.”
“ (...) Un fanzine tiene que alterar las ideas y valores del lector. Leerlos no debe ser como
derramar miel sobre un mesa de mármol, tiene que ser como intentar untar con mantequilla las
rocas porosas y puntiagudas de un acantilado. Es esa diferencia que señalaba Barthes sobre el placer
y el gozo del texto. Tiene que ser atractivo y peligroso a la vez, como el mercurio.”
El periodista español Antonio Lara (1976) dice: “Sin los fanzines (...) gran parte de lo que
hoy podamos saber sobre los comics, carteles, cromos, animación novelas populares, telefilmes y
otras creaciones hubiera permanecido desperdigado, en poder de unos cuantos eruditos (...) Los
fanzines han cumplido -cumplen aún y seguirán haciéndolo en el futuro- un papel insustituible en la
difusión y estudio de una nueva forma de apreciar los productos visuales y la mentalidad que los ha
originado. Sin ellos, es muy posible que se hubiera cortado de raíz el movimiento revalorizador
originado en el pop (...) Los fanzines, en el fondo, de forma insconsciente, nos han hecho replantear
las bases culturales de nuestra vida”.
Gianluca Umiliacci (2010), presidente de Fanzine Italiana: “Lo que es realmente importante
en un fanzine es el contenido de los artículos, no la forma si no sus características. Se realiza, y a
veces pasa, que una fanzine aun bien editada con paginas en color no tenga un buen contenido, solo
intenta imitar las revistas de la prensa oficial, un simple ejercicio de estilo que no sirve al fanzinaro
ni al lector.”
“El incentivo que implica la formación y el nacimiento de un fanzine es localizable deseo
natural, en toda persona, de confrontación, comunicación y pasión. Cualquiera puede realizar un
fanzine, si lo quiere, una vez descubierta la pasión que vive en su interior, que reconoce la
simplicidad del método operativo para estructurar un fanzine y el juego esta hecho.”
“El lector o usuario no es solo el alma vital del fanzine porqué establece una conexión con la
misma, si no también se vuelve importante porqué se transforma en el generador de una
comunicación activa y de confrontación. O sea, cuando empieza una colaboración este se considera
como un participante activo a la vida del fanzine, y si todo pararía con el simple envió de artículos
la activación de confrontación a tal comunicación falta de existir, se quedaría pasiva, dejando de ser
necesario hacer un fanzine o un colaborador.”
Zoe Trilnick Farji en Proyecto IDDIS: “ (...) El medio fanzine empieza como medio de
comunicación en la década del 80 impulsado por la necesidad de difundir material alternativo y la
autogestión (D.I.Y.), representando a la escena LGBT, movimientos anarquistas, hardcore,
historietas y periodismo alternativo. Podría decirse que históricamente el objetivo de un fanzine es
despertar la conciencia acerca de un tema especifico que tenga poca representación en los medios
mainstream y cultivar la contra cultura (el under).”
Cráneo, en el documental Grapas (2012): “El Fanzine es un medio de expresión libre, en el
cual, no tienes a nadie detrás que te diga que lo que tienes que hacer y puedes expresar todas las
cosas que tienes en la cabeza”
Andrea Galaxina en el documental Grapas (2012): “Es un medio de comunicación a dos
niveles, por un lado, la comunicación que se produce entre el autor del fanzine y su lector, y por
otro lado esa comunicación que pretende producirse entre el autor y el resto del mundo.”
Martínez A. en Cuerpos en papel: la representación del cuerpo juvenil en el Fanzine
(2007): “El Fanzine es una publicación informal hecha de manera artesanal por jóvenes de
diferentes identidades juveniles.”
Bibliografía
Álvarez, A. (2022). Los fanzines como método pedagógico. Extraído de:
https://www.elsaltodiario.com/cosmogonia_del_fanzine/los-fanzines-como-metodo-pedagogico
Mon Magán. (2012). FANZINES ¿Qué es un fanzine? ¡100% Independiente!. Mon Magán.
Extraído de: https://www.monmagan.com/fanzines/
Farji, Z. T. (n.d.). Fanzine. Proyectoidis.org. Extraído de: https://proyectoidis.org/fanzine/
González, B. S. (2017). Introducción 1. El fanzine Pág Qué es un fanzine? Pág
Características de un Fanzine Pág Fanzine y cultura Pág. Docplayer.Es. Extraído de:
http://docplayer.es/61644777-Introduccion-1-el-fanzine-pag-que-es-un-fanzine-pag-caracteristicas-
de-un-fanzine-pag-fanzine-y-cultura-pag.html
Greiff, B. (n.d.). FICCIORAMA. Blogspot.com. Extraído de:
http://ficciorama25.blogspot.com/2015/04/manifiesto-fanzine.html
Greiff, B., & Perfil, V. T. mi. (n.d.). FANZINEANDO. Blogspot.com. Extraído de:
http://fanzineando.blogspot.com/2013/02/que-es-fanzine.html
Hallu, N. B. (n.d.). Eldepartamento.org. Extraído de:
https://eldepartamento.org/wp-content/uploads/2021/05/anexo2-fanzines.pdf
Lara, A. (1976). El mundo de los “fanzines.” Ediciones EL PAÍS S.L. Extraído de:
https://elpais.com/diario/1976/07/23/cultura/206920810_850215.html
Magán, M., & Camarena, F. (2016). Grapas: un documental sobre Fanzines. Extraído de:
https://www.youtube.com/watch?v=qHdHvGpwxqw
Martínez, A. A. (2007). CUERPOS EN PAPEL: LA REPRESENTACIÓN DEL CUERPO
JUVENIL EN EL FANZINE. Revista Fuentes Humanísticas, 19(34), 73–87. Extraído de:
http://fuenteshumanisticas.azc.uam.mx/index.php/rfh/article/view/308
Nattivi, L., & Molina, V. (2010). Binocolare: historia y creación de un metafanzine. UabCat.
Extraído de: https://ddd.uab.cat/pub/trerecpro/2010/hdl_2072_97274/Luciana_Nattivi_1.pdf
Rodellar, P. (2013). Voy a contaros qué es un fanzine de verdad. VICE. Extraído de:
https://www.vice.com/es/article/vdk4v8/voy-a-contaros-que-es-un-fanzine-de-verdad