EL REALIDAD EDUCATIVA NACIONAL
En al actualidad el sistema educativo guatemalteco, sigue una línea jerárquica,
desde los altos niveles gubernamentales, se dirige el destino educacional,
apegados a las leyes y al derecho de todo ciudadano al libre acceso de la
superación personal, intelectual y social.
La constitución de la republica, garante de todos los destinos ciudadanos, dentro
del Titulo II, Capitulo II, Sección IV, establece todos los derechos que tienen los
guatemaltecos en el ámbito educativo.
Pese a que los estatutos en mención no se han modificado, el gobierno siempre
tratara de garantizar los mismos.
Es por tal razón la importancia del desarrollo siguiente, en el se pretende exponer
el sistema actual educativo y las leyes que nos amparan.
Guatemala ha tenido históricamente un nivel muy desfavorable en el campo de la
educación. El nivel de escolaridad en Guatemala es sumamente bajo, el Instituto
Nacional de Estadística (INE) estima que el promedio es de solo 2.3 años. Incluso
menor en los departamentos mayoritariamente indígenas (1.3 años).
Las oportunidades de acceso y permanencia en el sistema educativo no se hayan
al alcance de la mayoría de la población guatemalteca. Desigualdades
económicas y sociales y otros factores políticos, lingüísticos y geográficos influyen
en el acceso de niños a la educación. Esta deficiencia es muy preocupante si se
toma en cuenta que la educación no es solo un factor de crecimiento económico,
sino también un ingrediente fundamental para el desarrollo social, incluída la
formación de buenos ciudadanos.
La población guatemalteca ascendía a 10.8 millones de habitantes en 1996. Como
muchos países en vías de desarrollo, la población de Guatemala es una población
joven. La población de menos de 14 años asciende al 44.1% del total y los de
menos de 25 años representan el 64.7% de la población (INE, 1998). Los niños y
jóvenes de hoy pertenecen a una generación de guatemaltecos que han nacido y
crecido en momentos de grandes cambios. Esto junto con la presente transición
democrática por la que atraviesa el país y su integración en el mercado
internacional, hacen de la educación una necesidad básica para el desarrollo y
adaptación de los guatemaltecos a esta nueva etapa de desarrollo, democracia y
paz.
Los Acuerdos de paz y el Plan Nacional de Desarrollo 1996-2000 plantean la
necesidad de reducir el déficit de cobertura, especialmente en los niveles de
preprimaria y primaria, con énfasis en el área rural y en la educación de las niñas,
así como elevar el nivel de alfabetización y mejorar la calidad educativa. Por otro
lado, se requiere un esfuerzo mas amplio de reforma para que la educación
responda a la diversidad cultural y lingüística de Guatemala, reconociendo y
fortaleciendo la identidad cultural indígena, los valores y sistemas educativos
mayas y de los otros pueblos indígenas.
ESTRUCTURA DEL SISTEMA EDUCATIVO GUATEMALTECO
El sistema educativo de Guatemala divide la enseñanza en cuatro niveles:
- Educación Pre-primaria
- Educación primaria
- Educación Media, que a su vez se subdivide en dos ciclos
- Básico
- Diversificado
- Educación superior y universitaria
1. EDUCACION PRE-PRIMARIA (5-6 años)
La educación pre-primaria es en la que el Estado menos inversión realiza. Las
pocas escuelas nacionales parvularias que funcionan estan concentradas en un
alto nivel en la ciudad capital y en una mínima parte en los departamentos del
interior de la República. En solo tres departamentos se registra una tasa bruta de
escolaridad superior al 50%, Guatemala 59%, Sololá 58.9% y Totonicapán 52.7%.
En el resto se encuentra en 40% o menos. El caso extremo lo constituye Jalapa
11.1% y Jutiapa 10%. El promedio del país es de apenas 32.8%.
La deserción es bastante alta 9.5%. Va desde un mínimo del 4.6% en Guatemala
a un máximo de 18% en Alta Verapáz. En cuanto a la relación alumno/maestro, el
promedio nacional es de 31, pero varia desde 20.8 en Guatemala a cifras
superiores a 50 en varios departamentos.
Al no tener carácter obligatorio, el Estado ha dirigido sus esfuerzos a otros niveles,
permitiendo con ello que sea la iniciativa privada, la que absorba mayoritariamente
a la población escolar que corresponde a esta enseñanza. En segundo lugar, al
permitirse a la iniciativa privada que asuma esta responsabilidad, un fuerte sector
de nuestra niñez se queda sin cursar este nivel, por cuanto las cuotas que se
cobran no estan al alcance de la mayoría de los guatemaltecos.
Esto sienta las bases para una serie de marginaciones, pues mientras un
minoritario sector poblacional ha tendido una formación académica, cultural y
social completas, las grandes mayorías han recibido una formación desde el
principio incompleta y deficiente. Por otra parte los colegios privados realizan una
labor positiva en esta etapa de la enseñanza, pues su labor va desde la
adaptación de los niños a la escuela, pasando por una importante fase de
socialización, continuando con el cultivo de principios cívicos y de urbanidad,
terminando con el aprendizaje de la lectura y escritura.
2. LA EDUCACION PRIMARIA ( 7-12 años)
La Constitución Política de la República establece la obligatoriedad de la
educación primaria dirigida a los niños de 7 a 12 años de edad. Las tasas de
cobertura y de incorporación son las más altas del sistema escolar. En Guatemala
la tasa media de escolaridad en educación primaria es del 84%. Algunos de los
departamentos exceden ese valor, por ejemplo: Santa Rosa (99.6%) y
Quetzaltenango (95.6%). Mientras que en el extremo inferior se encuentra Baja
Verapáz (73.2%) Huehuetenango (69.1%), Alta Verapáz (65.7%) y el Quiché
(59.3%). Con la excepción de Quetzaltenango, se observa que la menor cobertura
se registra en áreas indígenas.
La tasa de deserción promedio es del 8.2% con el departamento de Guatemala la
mas baja (4.%) y Alta Verapáz la más alta (17.7%). Hay una mayor tasa de
incorporación en la educación primaria de hombres (61.1%) que de mujeres
(58.2%). Sin embargo el porcentaje de repitencia es mayor en los hombres que en
las mujeres. La baja calidad de la educación de este nivel tiene múltiples
consecuencias. Los indicadores de promoción, repitencia y deserción revelan
complejos problemas. En general lo que se enseña no guarda relación con las
características regionales y locales y las necesidades educativas de los distintos
grupos, en particular en las áreas rurales y urbano-marginales. La poca
pertinencia de los contenidos educativos y las limitaciones socio-económicos de la
población como desnutrición, migración y bajos ingresos, inciden en la deserción,
el ausentismo y la repitencia.
Si se analiza el problema que presenta la educación primaria en Guatemala hay
que criticar la estructura y contenidos de los programas en vigencia, pues es en
este aspecto donde se observa el atraso y estancamiento en que este nivel se ha
venido desenvolviendo. Se siguen enseñando conocimientos que han caído
completamente en el terreno de los obsoleto. También se imparten materias que la
experiencia de los años han indicado que no tienen un fundamento válido para
que continúen en vigencia. Finalmente, los programas educativos tienen un
carácter estrictamente teórico. Urge, pues, no solo revisar, sino básicamente
cambiar estos programas, actualizarlos, adaptarlos a nuestra realidad a nuestras
necesidades (Arriazar, 1997).
3. LA EDUCACION MEDIA
CICLO BASICO (13-15 años)
La Constitución de la República también fija la obligatoriedad de la educación en el
ciclo básico. Su asignación presupuestaria es reducida, lo cual no permite la
implementación de programas para mejorar su cobertura o calidad. Se aprecia una
tasa de escolaridad mucho menor que la del ciclo primario, pues el promedio
nacional no llega al 31.2.%. La deserción es menor a los otros ciclos y se atiende
mas a la población masculina (54.6%) que a la femenina (45.4%).
Su finalidad fundamental es la de proporcionar al estudiante con una cultura
general, pero ésta es tan "general" que en la mayoría de las veces el estudiante
termina "conociendo" un poco demasiado poco, de las diversas materias que se le
imparten. Al respecto se ha señalado la necesidad de cambiar "el pensum" a
manera de concretarse a pocas materias, pero con conocimientos mas sólidos,
mas específicos, evitando con ello la disipación que actualmente se observa, en
donde ni se atiende bien una materia, y si se pretende decir que a otras se les
concede especial atención.
En 1998 la educación media continuó siendo principalmente un servicio que se
presta en el área urbana, con 65% de los programas de ciclo básico y 86% de los
de ciclo diversificado localizados en el departamento de Guatemala. La tasa bruta
de inscripción fue menor en los departamentos con mayor población indígena,
pero especialmente en los departamentos con mayor proporción de población
rural.
CICLO DIVERSIFICADO (16-18 años)
La Constitución Política de la República no obliga a cursar el ciclo diversificado. En
el sector público no se recibe material educativo ni hay capacitación sistemática
para los docentes; la mayor parte de los programas vigentes fueron elaborados en
1965, sin haber sido actualizados. Tiene como finalidades la capacitación de los
estudiantes para continuar estudios superiores, instruídos en la realidad nacional y
dotarlos de conocimientos teórico-prácticos que les permitan a quienes no
continúan en la universidad, incorporarse a la actividad productiva de la nación,
como elementos aptos para contribuir a su desarrollo.
En la actualidad se ofrecen 142 carreras, con especialización en las áreas de
perito, bachillerato, magisterio y secretariado. En los últimos años se han creado
carreras que pretenden responder a ciertos avances tecnológicos en computación,
finanzas y mercadotecnia en particular.
Aproximadamente un 90% de los servicios en este ciclo corresponde al sector
privado. Tradicionalmente este ciclo ha estado orientado a la obtención de un título
en magisterio y secretariado-perito y de manera insignificante en las ramas
técnicas.
4. LA EDUCACION UNIVERSITARIA
La educación superior se ofrece a los estudiantes que han completado la
educación media. La educación superior puede ser universitaria y no universitaria.
La educación no universitaria esta a cargo de instituciones estatales y privadas. La
universitaria esta a cargo de la Universidad de San Carlos desde el 14 de Enero
de 1986. La Universidad de San Carlos es nacional, autónoma y rectora de la
educación universitaria del país.
Las universidades privadas se consideran instituciones independientes con
personalidad jurídica y libertad para crear sus facultades e institutos, desarrollar
sus actividades académicas y docentes, así como ejecutar los planes y programas
de estudio respectivos de cada área. Existe un Consejo de la Enseñanza privada
Superior, el cual tiene las funciones de velar porque se mantenga el nivel
académico en las universidades privadas. Dicho organismo puede autorizar la
creación de nuevas instituciones de educación universitaria.
Solo son reconocidos en Guatemala los grados, títulos y diplomas otorgados por
las universidades legalmente autorizadas y organizadas para funcionar en el país.
En 1998, funcionaban seis universidades privadas en el país: la Universidad
Rafael Landivar, la Universidad Mariano Galvez, la Universidad del Valle de
Guatemala, la Universidad Francisco Marroquin, la Universidad del Istmo y la
Universidad Rural de Guatemala. La Universidad de San Carlos posee una
diversidad de carreras y centros de investigación mayor que las universidades
privadas. Las inscripciones también varias entre la Universidad de San Carlos que
cobraba únicamente Q71 al año en 1998, comparado con un promedio de Q2,770
- 11,700 anual que cobraba la Universidad Rafael Landivar.
Entre todas las instituciones de educación superior del país hay unanimidad
acerca de los requisitos indispensables para graduarse. Las carreras
generalmente tienen un promedio de cinco anos, se requiere cerrar un pensum de
estudios, aprobado el examen técnico profesional y presentado una tesis de
grado. Sin embargo, hay requisitos específicos según el área de estudio.
Tanto las estatales como las privadas, aparte del campus central tiene sedes
regionales, donde la selección de carreras es mucho mas limitada. Desde 1975 a
1992 los estudiantes de la Universidad Nacional se han triplicado en número,
mientras que el nivel de las universidad privadas se ha quintuplicado.
El número de graduado universitario es realmente pequeño comparado con el total
de alumnos inscritos. En la de San Carlos es aproximadamente 4%. De este
porcentaje alrededor del 62% son hombres y el 38% mujeres. Solamente el 14%
de los graduados son de sedes locales.
5. LA EDUCACION PRIVADA
No es posible precisar con exactitud en qué momento se inicia realmente la
educación privada en Guatemala, pues las primeras escuelas estuvieron en
manos de las congregaciones religiosas y no se puede determinar si el estado era
parte de la iglesia o la iglesia parte del estado.
Si tomamos a las congregaciones religiosas como parte de la iniciativa privada, la
educación privada arrancaría con la propia conquista, pero el tipo de organización
no corresponde al de la empresa privada, sino al de las instituciones religiosas,
que manejaban no solo la educación sino al estado completo.
Durante el periodo postindependentista aparecieron algunas escuelas privadas,
siempre con una fuerte influencia religiosa y dispuestos a atender al grupo elitista.
Los cambios políticos de 1871 con Justo Rufino Barrios, desterraron las
congregaciones religiosas, eliminó las escuelas que ellos dirigían, dio al ministerio
la responsabilidad de la educación y sentó las bases para una mejor organización
(educación gratuita, laica y obligatoria).
Al principio del s. XX al irse cimentando un sistema económico capitalista fueron
apareciendo instituciones educativas privadas. También volvieron a aparecer los
religiosos con sus escuelas. En los años 70 la educación privada llego a atender
tal cantidad de población escolar como la estatal o pública, es decir, que
atendieron 50% cada una. La tendencia en la década de los 80 es de un
crecimiento mas rápido de las escuelas privadas que de las públicas.
Durante el S. XX el Estado ha apoyado el régimen de libre empresa, es decir que,
un colegio privado no es mas que una empresa que vende sus servicios a quien
quiera y pueda pagarlos. El papel del estado consiste en regular y controlar la
calidad de los servicios que dichas empresas brinden
El sector privado esta en la posibilidad de poder financiar mejores edificios,
construir mayor numero de aulas, equipar en mayor cuantía y calidad sus
laboratorios e instalaciones, pagar mejores salarios a su personal docente y
mantener en mejor forma la relación alumno-maestro. Lo anterior se debe
básicamente al cobro de cuotas convencionales por el estudio o educación
impartida, cosa que el Estado esta imposibilitado de hacer. En la actualidad
existen en la ciudad de Guatemala 1,120 colegios y 353 escuelas. Sin embargo
estos colegios acogen a 107,263 estudiantes, mientras que en el reducido numero
de escuelas se agrupan nada menos que 134,282 alumnos (Prensa Libre, 23 Julio
2000).
Para resumir, diremos que la educación privada si bien es cierto ha ayudado al
Estado absorbiendo a un fuerte sector de la población estudiantil, también lo es
que muchos colegios que operan en el país lo hacen al margen de lo correcto,
pues han hecho de la educación un negocio que no tiene escrúpulos, dándose
casos de colegios que venden diplomas, títulos, test, etc... con ello han
perjudicado el prestigio y solvencia de la educación privada en general.
EL ANALFABETISMO COMO PROBLEMA NACIONAL
- Origen del analfabetismo en Guatemala
El origen del analfabetismo en Guatemala lo encontramos en el largo periodo
colonial, la escuela fue privilegio de pocas personas (las mas cercanas a los
conquistadores) siendo la mayoría explotada en el trabajo únicamente.
Posteriormente su crecimiento obedeció en gran parte al desinterés que algunos
gobiernos mostraron, particularmente gobiernos dictadores de principios de siglo,
a quienes por razones obvias "no convenía" emprender acciones efectivas para
combatir un mal que hemos arrastrado a lo largo de muchos años.
A la fecha se han realizado once campañas de alfabetización y un Programa
Nacional para el mismo, esfuerzos que no han sido suficientes para lograr un
significativo descenso en el analfabetismo. En Guatemala se considera analfabeto
a la persona mayor de 15 años que no ha aprendido a leer y escribir en español.
El analfabetismo ha descendido en cerca de un 7% entre 1994 y 1998. La tasa de
analfabetismo alcanzó en 1998 un 31.7%. Esta situación aún coloca a Guatemala
entre los países con mayores tasas de analfabetismo en America Latina, con Haití
como único país de la región que tiene una tasa de analfabetismo superior. En
1998 la tasa de analfabetismo en el área rural alcanzaba un 40% con tasas de
39.4% entre las mujeres y de 29.7% entre los hombres. En el área urbana la tasa
de analfabetizacion fue menor (15%) con un 10.3% entre los hombres y 18.8%
entre las mujeres.
Los departamentos con los mas altos índices de analfabetismo eran Quiché, Alta
Verapáz, Huehuetenango, San Marcos, Totonicapán, Baja Verapáz y Sololá. Lo
anterior sugiere que el retraso en la alfabetización se manifiesta de distintas
formas. En los departamentos con población mayoritariamente indígena, el
multilingüismo, el monolingüismo y una historia de falta de oferta de servicios
educativos y la baja calidad de la educación ha influenciado la tasa de
analfabetismo.
Dado los altos niveles de analfabetismo se creó en 1991 el Comité Nacional de
Alfabetización (CONALFA) encargado de cumplir con la Ley de Alfabetismo.
CONALFA ha logrado incrementar la participación de organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales en esta empresa. CONALFA cubre 22
departamentos y atiende población monolingüe de habla indígena y monolingüe
de habla castellana y bilingüe. Se da atención intensiva a aquellos departamentos
en que el analfabetismo supera el 50%. Su objetivo derivado de los Acuerdos de
Paz, es reducir el analfabetismo al 30%, para el año 2000 e incorporar al 100% de
los alfabetizados en programas de postalfabetizacion, ya sea por medio de
educación formal o no.
ASPECTOS SOCIO-ECONOMICOS QUE CONTRIBUYEN A LA BAJA
ASISTENCIA Y PERMANENCIA DE LOS ALUMNOS.
Algunos de los problemas de acceso y permanencia en el sistema educativo se
remontan a la entrada tardía al mismo, la exclusión de los niños debido al trabajo
infantil, la exclusión de las niñas, sobre todo la niña Maya y el bajo presupuesto
otorgado a la educación por el Estado, que hace que los centros escolares no
cuenten con los recursos y personal docente necesarios para un nivel de
educación satisfactorio.
- Trabajo infantil
Muchas familias consideran el trabajo infantil como una necesidad frente a una
situación de pobreza, ya que el niño aportara algún ingreso al hogar. En 1998,
aproximadamente 1.167 millones de niños y adolescentes participaron de manera
formal o informal en actividades económicas, obligados por la pobreza. De este
total aproximadamente 56% no contaba con salarios, prestaciones sociales o
vacaciones. El 46% lo hacía en condiciones anormales, en maquilas, trabajos
clandestinos, servicios domésticos, etc.. todos ellos con una insuficiente
protección legal (citado en NU 1998, OPDH, 1999). El mayor problema es que el
trabajo infantil no solo niega las oportunidades educativas a los niños de hoy sino
que limita las oportunidades en el adulto del mañana.
- La pobreza
La pobreza y como consecuencia la desnutrición es otro problema que afecta la
salud y desarrollo de los niños . Niños de familias pobres reciben menos atención
médica y a veces ni siquiera vacunas básicas. Su talla corporal es baja y la
mayoría padecen desnutrición. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud
Materno Infantil, en 1995 49.7% de los niños mayores de cinco años en
Guatemala sufrían desnutrición crónica (UN, 1998). Cuando un niño pobre entra al
colegio, está más susceptible a problemas de aprendizaje y a deficiencias de
atención. También su nivel intelectual es más bajo comparado con niños de
familias más acomodadas que proporcionan al niño con estimulación y
experiencias de aprendizaje desde corta edad.
Muchos de estos niños que viven en una situación de pobreza, pierden grados y
abandonan la escuela prematuramente. También entre ellos se encuentra
deficiencias psicológicas como autoconfianza y un bajo autoestima (Prensa Libre 2
Julio 2000).
- Educación de las mujeres
El nivel de educación de las mujeres históricamente ha sido inferior a la de los
hombres, siendo esta diferencia incluso mayor para las mujeres indígenas. Las
niñas indígenas se encuentran triplemente excluídas; primero, el hecho de que
viven en areas puramente rurales dificulta su acceso a la escuela. Segundo el
sistema educativo desconoce el valor de su cultura y la necesidad de preservar su
visión del mundo y su cultura. Por último por ser mujer se le pone más
impedimentos a la hora de permanecer en el sistema educativo ya que los trabajos
domésticos y tareas generalmente atribuídas a las mujeres son aún consideradas
una prioridad para la mujer indígena.
Para afrontar esta situación se creó en 1991 la Asociación Eduquemos a la Niña.
Esta campaña contó inicialmente con el apoyo del sector privado y finalmente en
1995 con la ayuda de MINEDUC (Ministerio de Educación). En 1996 se
distribuyeron 5,400 becas a niñas estudiantes, lo que aumentó a cerca de 30,000
en 1997 y a más de 46,000 en 1998 (MINEDUC, 1999). De esta forma se pretende
superar el problema sociocultural que impide a las niñas permanecer en sus
estudios.
La asistencia de las mujeres a preprimaria fue relativamente alta en 1998,
especialmente en párvulos. Los programas bilingües también contribuyeron a una
participación relativamente alta por parte de la mujer indígena. Sin embargo en los
programas de adultos, las demandas impuestas a las mujeres en el hogar hace
que su participación a estos programas sea muy baja.
- Bajo presupuesto invertido en Educación
La prioridad que el Estado otorga a sus diferentes entidades puede medirse
a través del porcentaje de la asignación presupuestaria que representa del PIB
(Producto Interno Bruto). Guatemala, junto con Haití, el Salvador y Brasil, es de los
países Latinoamericanos que menor porcentaje del presupuesto gubernamental
asignan a la educación. En el año 1992 el porcentaje del PIB invertido en
educación fue del 1.44%, esto sólo aumentó al 2.15% en 1998 y se espera que en
el 2000 aumente a más de un 3% del PIB (Prensa Libre, 16 Julio, 2000). A la baja
inversión en educación hay que añadir la escasez de libros y otros recursos
necesarios para el aprendizaje y la escasa preparación de personal docentes
capacitados para el área rural e indígena, que contribuyen a la alta tasa de
deserción y repitencia.
JUICIO CRITICO SOBRE LA SITUACION ACTUAL DE LA EDUCACION EN
GUATEMALA.
En resumen se podrían nombrar una serie de críticas al sistema educativo
guatemalteco. En cuanto al nivel pre-primario se podría decir que éste no logra
satisfacer las demandas de educación pre-primaria. Este servicio educativo se
encuentra concentrado predominantemente en la capital. En cuanto al nivel
primario conviene cuestionar varios aspectos; en primer lugar la eficiencia interna
del nivel primario es sumamente baja, y se refleja en un elevado porcentaje de
deserción, repitencia, ausentismo y baja promoción, lo que provoca un incremento
anual absoluto del número de analfabetos funcionales y una elevación de los
costos de funcionamientos. En segundo lugar la proporción de egresados de la
escuela primaria, en el área urbana, supera en casi cinco veces la del área rural.
El bajo porcentaje en ésta última es debido al número elevado de escuelas
incompletas que ocasionan una deserción forzada a partir del cuarto grado.
Finalmente, el contenido curricular de la educación primaria sigue siendo poco
adecuado para las necesidades del área urbana y rural y para su integración a las
actividades productivas.
En cuanto a la educación media sigue siendo exclusivamente lineal y dirigida a la
continuación de estudios superiores y a la consecución de un título. Lo anterior
acentúa los desequilibrios entre la producción del sistema educativo y el mercado
de trabajo. También el origen socio-económico del estudiante sigue condicionando
su ingreso al sistema, su permanencia y su egreso del mismo. Existen profundas
desigualdades en la distribución regional de las oportunidades educativas en todos
los niveles del sistema. Igualmente el sistema educativo no propicia la
participación de la comunidad en el proceso educativo.
Otro problema sigue siendo que el sistema educativo se limita generalmente a
transmitir los modelos científico-tecnológicos que provienen de los países
avanzados y no fomenta la crítica de estos modelos que en muchos casos no se
adapta a la realidad guatemalteca. Por último, el bajo porcentaje destinado a la
educación en el presupuesto nacional es uno de los factores causantes de los
problemas de poca cobertura y expansión de la educación.
EL SISTEMA EDUCATIVO ACTUAL DE GUATEMALA (ESTRUCTURA Y BASES
LEGALES)
El Sistema Educativo Nacional de Guatemala está integrado así:
Ministerio de Educación: Es la institución del Estado responsable de coordinar y
ejecutar las políticas educativas.
Comunidad Educativa: Está formado por educandos, padres de familia y
educadores.
Centros educativos: Son establecimientos de carácter público, privado o por
cooperativas, por medio de las cuales se lleva a cabo el proceso de educación
integral. Lo integran educandos, padres de familia, educadores, personal técnico,
administrativo y de servicio.
El Sistema Educativo Nacional se conforma o integra con dos subsistemas:
Educación Escolar: está organizado en niveles, ciclos, grados y etapas en
educación acelerada para adultos, con base en programas determinados en la
currícula.
Los niveles, ciclos, grados y etapas que lo integran son:
Primer Nivel: educación preprimaria. Bilingüe y Párvulos (dos a tres años)
Generalmente incluye a los niños hasta los seis años de edad.
Segundo Nivel: Educación Primaria (primero a sexto grados). Comprende los
primeros años de la educación formal. Aquí es donde el individuo desarrolla las
habilidades de lecto escritura y cálculo. Las asignaturas tradicionalmente
consideradas obligatorias son idioma español, matemáticas, estudios sociales y
ciencias naturales. Lo recomendable es que se curse entre los seis y doce años.
Hay programas especiales para adultos, impartidos en centros especiales.
Tercer Nivel: Educación Media
a) Ciclo de Educación Básica, fundamentalmente de formación académica. Suele
empezar a los 13 años y, dependiendo del rendimiento del alumno, en Guatemala
puede culminarse en un período de tres años.
b) Ciclo de Educación Diversificada o Vocacional. Se cursa en dos, o tres,
dependiendo de la carrera escogida. Al final se obtiene un título o diploma de
graduado en educación secundaria.
Subsistema de Educación Extraescolar o Paralela: lo proporciona el Estado a la
población excluida o sin acceso a la educación escolar o a la que desea ampliar
su formación previa.
Un apartado especial merece el Programa Nacional de Autogestión para el
Desarrollo Educativo (Pronade), una variante del sistema tradicional, cuyo método
de trabajo es la organización de padres de familia en Comités Educativos
(Coeduca), quienes administran las escuelas de autogestión comunitaria.
Los grandes desafíos
1 Deficiencias de cobertura. El olvido estatal hacia el tema educativo ha llegado al
extremo, según voces consultadas, de obviar prescripciones contenidas en la
Constitución de la República en materia educativa. Dicho cuerpo jurídico -
promulgado hace 20 años- no concibe a la educación sólo como un derecho. El
Artículo 74 indica: “Educación obligatoria. Los habitantes tienen el derecho y la
obligación de recibir la educación inicial preprimaria, primaria y básica, dentro de
los límites de edad que fije la ley.”. Según esto, el esfuerzo fundamental del
Estado es lograr el cumplimiento de al menos esos nueve años de escolaridad
ordenados por la Constitución.
Por aparte, una tendencia generalizada entre las fuentes consultadas es atribuirle
a ciertas características del país, como el multilingüismo, la diversidad étnica y los
niveles de pobreza generalizada, que Guatemala no tenga los mejores índices
educativos de la región centroamericana.
Los números ilustran muy bien el panorama. Según datos oficiales de 2002, en
ese año se inscribieron 393,728 niños de entre 5 y 6 años, pero la población
ubicada dentro de dicho rango superaba los 710 mil. Sólo 4 de cada 10 lograron
estudiar.
En el nivel primario, de 1.8 millones que debieron asistir a clases, un 87.5% (1.5
millones) lo lograron. En los básicos sólo 2 de cada 10 jóvenes se inscribieron. En
el diversificado (sector fuera de la regulación constitucional) sólo 1 de cada 10
jóvenes entre los 16 y 18 años pudo matricularse.
Para los jóvenes del área rural (entre 15 y 19 años) la cobertura apenas es de
47%. En los grupos de 20 a 29 años la situación es mucho más dramática, pues
casi sólo uno de cada cuatro jóvenes tiene acceso a algún grado de educación
primaria.
Los datos generales anteriormente enunciados revelan un primer desafío para el
sistema educativo: la cobertura es insuficiente con el esquema actual.
La solución al problema apenas empieza a vislumbrarse. Después de años de
trabajar sin planes educativos, hasta el año pasado se definió una prioridad: el
programa Primaria para Todos para el 2007. La siguiente sería Tercero básico
para todos al año 2015. Será hasta entonces cuando se podrá afirmar que se ha
cumplido el mandato constitucional.
2 El dilema de la calidad. Aunque hay quienes tienden a separar el problema de la
cobertura de el de la calidad educativa, lo cierto es que en la educación moderna
hay quienes sostienen que esta última debe ir antes que la primera. No es posible,
según dicha creencia, seguir llevando a las aulas a personas que se van a formar
con las mismas deficiencias de quienes han llegado antes.
En todo caso, la calidad representa un segundo gran desafío y los elementos
identificados para alcanzarla se relacionan, en primer lugar, con la capacitación de
los maestros, tanto en términos del contexto sociocultural como en las destrezas
que exige el mundo globalizado de hoy.
Otra parte relacionada con la calidad es la garantía de un tiempo efectivo de
aprendizaje. En Guatemala se ha definido un ciclo escolar mínimo de 180 días de
clases, aunque algunos estudios sugieren que los estudiantes reciben sólo 130
días.
Una manera de comprobar la calidad educativa son los resultados comparativos
del Programa Nacional de Evaluación del Rendimiento Escolar (Pronere)
aplicados entre 1997 y el año 2000 a estudiantes de tercero y sexto grados de
primaria de centros educativos privados y públicos, urbanos y rurales. Los
rendimientos más altos en el tercer año se registran en lectura, pero descienden
en el sexto grado, donde las mejores notas son las de matemáticas.
Simultáneamente, los fenómenos de fracaso, repitencia y deserción aparecen
como otro desafío estrechamente ligado a las deficiencias de calidad educativa.
En 2001 el 30% de los alumnos del primer grado de primaria no logró ser
promovido, y el 13% de los inscritos abandonó los estudios durante el ciclo.
En el nivel secundario el panorama indica que sólo una tercera parte de los
alumnos aprueba los tres grados de básicos. Sólo un 9% lo cursa en tres años.
Pero esto no es un problema únicamente para el estudiante. También lo es para el
Estado, porque la repitencia y deserción son cuantificables. En el año 2001, el
costo de no aprobar la Primaria fue de Q435 millones, la repitencia alcanzó los
Q296 millones y la deserción representó un costo de Q139 millones. Es decir,
Q870 millones que pudieron tener mejor destino.
3 La apropiada pertinencia. Los expertos afirman que el sistema educativo debe
ser un reflejo del contexto social y cultural del país; que se valore y aprecie la
diversidad que existe en todo sentido, y se integre al elemento escolar. A esto le
llaman pertinencia. No es un secreto que en pleno siglo XXI un niño indígena de
Quiché, tiene que aprender en idioma K´iché. Los datos demuestran que el 78%
de los niños indígenas asisten a escuelas donde se imparten clases sólo en
español.
La pertinencia no va sola. Con ella entra en juego también la equidad y tiene
importancia cuando se encuentra que hay marcadas diferencias entre una región y
otra del país, o entre el área rural y la urbana. Esas diferencias deben tomarse en
cuenta y aplicar el principio de equidad: darle más al que menos tiene.
4 El financiamiento insuficiente. Las necesidades del sector educativo no han
obtenido una respuesta proporcional en materia financiera. Ello se refleja en que el
dinero destinado no supere el 2% del Producto Interno Bruto, cuando en la
mayoría de países de Latinoamérica el gasto está alrededor del 4%, según datos
del PNUD.
Pese a ello, algo se ha logrado y los recursos asignados al Ministerio de
Educación (Mineduc) se han incrementado en los últimos años. En 1990, el
presupuesto ejecutado por la cartera era de Q472 milones, mientras en 2001 llegó
a Q2,858 millones (1.8% del PIB). De esos recursos, la mayoría son destinados al
pago de maestros. Dicho sector cobró en 1990 alrededor de Q350 millones,
mientras el año pasado llegó a Q2,389 millones.
La insuficiencia de recursos educativos ha generado reacciones entre la sociedad,
como el caso de la Gran Campaña por la Educación, un movimiento social que ha
reunido a casi un centenar de instituciones afines al tema, y que desde 1999 ha
insistido en reclamarle al Gobierno un incremento presupuestal.
Esta es la base, afirman sus representantes, para lograr que haya más cobertura,
tanto cuantitativa como cualititativamente. Sin embargo, parte del problema es que
Guatemala es uno de los países con menor tasa de tributación en Latinoamérica.
Educación, ¿para todos?
“La educación es un derecho fundamental de todos, hombres y mujeres, de todas
las edades y en el mundo entero”, reza parte del Preámbulo de la Declaración
Mundial sobre Educación para Todos, de la Organización de Estados
Iberoamericanos, emitida en abril de 2000.
Un anhelo loable, cuya aplicación en países como Guatemala -cuyos indicadores
educacionales son los más bajos de Centroamérica- no parece tan fácil de
alcanzar. De casi cuatro millones y medio de alumnos en edad escolar (4.3
millones de 5-18 años de edad, según el INE), más de dos millones no tienen
acceso a la educación. ¿Y el resto de población en edad no escolar?
Si bien algunas voces expertas aseguran que el acceso a las universidades es
una decisión libre de cada individuo, también es cierto que no todos los
guatemaltecos desean o pueden seguir una carrera de nivel superior.
Surge aquí un nuevo desafío: la educación extraescolar. Es desafío porque no hay
recursos para todos y las políticas del Estado privilegian la atención en la escuela
primaria. Esto podría significar un costo de oportunidad muy alto, porque condena
a quienes están fuera del sistema educativo a quedarse estáticos.
Sólo algunos esfuerzos aislados caminan en esa dirección: las escuelas sabatinas
para adultos; los programas de educación a distancia o ciertos esfuerzos para
promover mano de obra calificada. No se han hecho esfuerzos formales, tanto en
el Mineduc como en las universidades para vincular la producción con el proceso
educativo y que verdaderamente se promueva una “Educación para todos” en
sentido literal, un requisito indispensable para entrar en la órbita de la
competitividad, y para hacer realidad los sueños de Víctor Hugo y de Kant.
Bases Legales
Para poder hacer una presentación sobre la actual Ley de Educación Nacional, es
una condición sine qua non, el estudio de los principios constitucionales que
debieron servir de marco, en su momento para la elaboración y promulgación de
dicha Ley.
La Sección cuarta, capítulo II de los Derechos Sociales, de la Constitución Política
de República de Guatemala, se refiere directamente a la Educación. El primer
principio reza así: “Artículo 71. Derecho a la educación. Se garantiza la libertad de
enseñanza y de criterio docente. Es obligación del Estado proporcionar y facilitar
la educación a sus habitantes sin discriminación alguna. Se declara de utilidad y
necesidad públicas la fundación y mantenimiento de centros educativos, culturales
y museos”.
El segundo principio sobre los fines de la educación nos dice: “La educación tiene
como fin primordial el desarrollo integral de la persona humana, el conocimiento
de la realidad y cultura nacional y universal. Se declaran de interés nacional la
educación, la instrucción, formación social y la enseñanza sistemática de la
Constitución de la República y de los derechos humanos”.
El Artículo 73 establece claramente que la familia es fuente de la educación y los
padres tienen el derecho a escoger la que ha de impartirse a sus hijos menores.
Da al Estado la posibilidad de subvencionar a los centros educativos privados
gratuitos y exige que la ley regule lo relativo a esta materia. Manda que los centros
educativos privados funcionen bajo la inspección del Estado y agrega que estos
centros educativos están obligados a llenar, por lo menos, los planes y programas
oficiales de estudio. Constitucionalmente les otorga el privilegio de gozar de la
exención de toda clase de impuestos y arbitrios. Permite la enseñanza religiosa al
decir que ésta es optativa en los establecimientos oficiales y podrá impartirse
dentro de los horarios ordinarios, sin discriminación alguna.
Los habitantes tienen el derecho y la obligación de recibir educación inicial,
preprimaria, primaria y básica, dentro de los límites de edad que deberá fijar la ley
de educación; agrega que la educación impartida por el Estado es gratuita y que el
Estado proveerá y promoverá becas y créditos educativos. Prescribe la norma
constitucional que la educación científica, la tecnológica y la humanística
constituyen objetivos que el Estado deberá orientar y ampliar permanentemente.
El Estado promoverá la educación especial, la diversificada y la extraescolar.
La alfabetización se declara de urgencia nacional y determina que es obligación
social contribuir a ella. El Estado debe organizarla y promoverla con todos los
recursos necesarios.
Expone que la administración del sistema educativo deberá ser descentralizada y
regionalizada. Obliga a que en las zonas de predominante población indígena, la
enseñanza deberá impartirse preferentemente en forma bilingüe.
Exige que la ley especifique la forma y modo de la obligación que tienen los
propietarios de empresas industriales, agrícolas, pecuarias y comerciales de
establecer y mantener, escuelas, guarderías y centros culturales para sus
trabajadores y población escolar.
En el Artículo 78 se establece el principio constitucional con relación al magisterio.
Es el Estado el que debe promover la superación económica, social y cultural del
magisterio, incluyendo el derecho a la jubilación que haga posible su dignificación
efectiva. Agrega este artículo, un principio jurídico de la protección a los derechos
adquiridos, repitiendo que estos tienen carácter de mínimos e irrenunciables.
Pide a la ley la regulación de estas materias.
El siguiente artículo se refiere a la enseñanza agropecuaria declarándola de
interés nacional, así como el estudio, aprendizaje, explotación, comercialización e
industrialización agropecuaria. A la Escuela Nacional Central de Agricultura se le
otorga constitucionalmente su autonomía al crearla como entidad descentralizada,
con personalidad jurídica y patrimonio propio, a la cual encarga el desarrollo la
organización, la dirección y el desarrollo de los planes de estudio agropecuario y
forestal de la nación en el ámbito de enseñanza media; ordenando que se regirá
por su ley orgánica, correspondiéndole una asignación no menor del cinco por
ciento del presupuesto ordinario del Ministerio de Agricultura.
Insiste el artículo 80 en que el Estado reconoce y promueve la ciencia y la
tecnología como bases fundamentales del desarrollo nacional, también
estableciendo que la ley normará lo pertinente.
El último artículo de esta sección manda que los títulos y diplomas cuya
expedición corresponde al Estado, tengan plena validez legal.10 Los derechos
adquiridos por el ejercicio de las profesiones acreditadas por dichos títulos, deben
ser respetados y no podrán emitirse disposiciones de cualquier clase que los limita
y restrinjan.
CONCLUSIONES
1. En la actualidad existen, muchas deficiencias en el sistema educativo, las
leyes establecidas en la constitución de la republica no se cumplen a cabalidad, en
la mayoría de establecimientos educativos, provocando anarquía en el sistema
educacional del país.
2. Las autoridades de gobierno pretenden dar atención a la educación, cuando
por mal manejo administrativo, legado en gobiernos pasados es imposible,
aunando los posibles actos de corrupción del presente.
3. Se debe tomar en serio la Reforma Educativa, que desde años atrás con los
acuerdos de paz se puso en marcha, hoy parece que este es tema de olvido, pues
la situación educacional de Guatemala se encuentra en un punto de
estancamiento.
RECOMENDACIÓN
Es de mucha importancia que como promotores de educación, generemos un
cambio en la estructura educacional del país, se debe comenzar por mostrar una
actitud de cambio propia, siendo más responsables en las actividades que
desarrollamos en los centros educativos donde prestamos nuestros servicios, y
sobre todo enseñando la realidad a nuestros estudiantes, ya que ellos serán los
que en un futuro conduzcan los destinos de nuestra nación.,
BIBLIOGRAFIA
1. Menéndez, Luis Antonio
La Educación en Guatemala
Guatemala, C.A.
Septiembre 2002
C.J.F Computación.
2. Gonzáles Orellana, Carlos
Historia de la Educación en Guatemala
Guatemala, C.A. 1980
Universidad de San Carlos de Guatemala