Artesanía de la región la libertad
Artesanía de los mochicas:
Los ceramistas de la cultura Moche, pueblo que existió entre los siglos I a VIII de nuestra era, llevaron a
su más alta expresión una tradición que se había iniciado más de mil años antes.
Sus ceramios, llamados “huacos”, ya sea escupido, grabados o decorados, son obras de arte que por su
perfección, son sólo comparables a las esculturas griegas o egipcias.
Debido a la perfección y armonía de sus formas y a la depurada técnica empleada en su fabricación, la
cerámica Moche está despertando admiración e interés en todo el mundo.
Estudiosos del arte y la arqueología o gente común y corriente, son capturados por la belleza, el
naturismo o la mítica imaginación de estos milenarios creadores.
El Museo Real de Arte e Historia de Bélgica ha intentado “reconstruir” el proceso de fabricación de los
ceramios mochicas utilizando los Rayos X y la xerorradiografía, atraídos por la dificultad técnica que
representa hacer un “asa de estribo”, elemento típico en esta cultura.
Fueron finísimos observadores, muy sensibles para captar su mundo y extraordinarios artistas.
la cultura moche.-
Esta cultura inicia su desarrollo en el valle de Moche, cerca de Trujillo en el Período de los desarrollos
Regionales (años 100 a 800 d.C.).
Coexiste con culturas regionalizadas, con mucho prestigio religioso, y con notable avance tecnológico en
la cerámica, la arquitectura y la agricultura.
Es notable asimismo su avance en la metalurgia, con fundiciones de oro, plata y cobre y sus respectivas
aleaciones como el repujado, el martillado y el soldado a presión.
La sociedad Moche, permitió un notable incremento de los artesanos, quienes tuvieron un rol importante
y preponderante en la aplicación de tecnologías propias.
La cultura Moche ha recibido varios nombres. Max-Uhle la llamó Proto-Chimú, Mochica. Julio C. Tello la
denominó Muchik. Y los norteamericanos de los años 60 la bautizaron Early Chimú.
La cerámica moche:
Considerada como un “libro abierto”, la cerámica Moche muestra en su conjunto las diversas expresiones
y vivencias de este pueblo, ya sea en forma natural o en su dimensión mítica.
Visitarla en museos a colecciones es adentrarse en un mundo antiguo y fascinante, viviendo su gente, su
vestimenta, sus costumbres, todos los actos de su vida diaria, sus creencias, enfermedades, triunfos y
derrotas. Es ver a sus dioses y casi interrogarles. Y hasta conocer el tamaño de su placer y de sus
múltiple modos de hacer el amor.
La cerámica Moche más fascinante es aquella que procede de contextos rituales, y cuya elaboración, por
su finura y por estar acompañada de un excelente decoración constituye un desborde asombroso de
plasticidad.
En su dimensión escultórica esta cerámica representa animales, seres humanos, frutos de su vegetación,
arquitectura, multiplicidad de expresiones etnológicas y rasgos psicológicos y emotivos de todo el pueblo
Moche.
Fases evolutivas:
Artística y tecnológicamente la cerámica Moche, y al parecer, toda la cultura, evolucionó en cinco fases,
como lo ha establecido el estudioso trujillano Rafael Larco Hoyle.
Fase I
Se caracteriza por la forma de sus vasijas y su tratamiento decorativo ornamental.
Presenta reminiscencias de la cultura Gallinazo, grupo cultural que se desarrolló en los valles de Virú,
Moche y Chicama, y que la había antecedido. Estas reminiscencias se observan en los recipientes con
doble pico y puente y en la pintura de algunas vasijas.
Las botellas son de tamaño pequeño, con asa estribo. Y los golletes terminan en un pico o vertedera con
un reborde o bisel grueso, casi similar a los picos en las botellas Cupisnique.
Fase II
Se caracteriza porque la forma de los cuerpos se hace más alargada. El asa estribo se torna más alto y
delgado, desapareciendo el reborde del pico. Perdura la decoración geométrica.
Fase III
Se produce durante el auge de la cultura Moche y su estilo adquiere una fuerte personalidad que lo hace
único.
Se agranda el cuerpo de las botellas, y los golletes asa-estribo se hacen más finos y esbeltos. El asa va
adquiriendo forma trapezoidal y el pico se vuelve corto.
Es la época en que aparecen los llamados “Huaco-retratos”, por el naturismo de sus esculturas y
representaciones. Se pierde la decoración geométrica apareciendo una decoración figurativa o realista.
Aparecen las primeras escenas representativas del paisaje o escenas de Caza. En las vasijas se pintan
escenas de las diversas vicisitudes de la vida material o mítica.
Fase IV
Esta fase coincide con la expansión del Reino Moche hacia otros valles. Aquí, las botellas son más
grandes, Los golletes y el asa-estribo adquieren una forma redondeada o ligeramente trapezoidal. Los
picos son tubulares, rectos con bordes ligeramente afilados.
Los motivos se multiplican. Los vasos presentan personajes con turbantes, encima de los cuales se
incorporan representaciones de animales o figuras míticas en una suerte de divinidad protectora o “alter
ego”. La escenografía comienza a mostrarse totalmente y las representaciones formales de rostros se
van dejando de lado para dar paso a los motivos genéricos que representan escenas de guerra, armas,
escudos, guerreros tomados prisioneros y otros temas de vencedores y vencidos.
Fase V
Es la última fase. Se desarrolla cerca del siglo VIII. Constituye algo así como el período barroco de la
cultura Moche.
Los motivos y la decoración se pierden en la forma y el detalle ornamental. El tamaño del cuerpo de las
vasijas se reduce. El gollete y el estribo se alargan. El pico tubular se torna más delgado, y de forma
cónica. El asa se vuelve más trapezoidal. Las decoraciones incluyen toda la pieza, incluyendo el pico y el
asa.
Dos elementos técnicos son resaltantes en la cerámica: Primero, el empleo de una fina pasta muy molida
que conforma un anti plástico adecuado para dar versatibilidad. Y luego, el uso del engobe, que es una
película de barro con pintura aplicada después de haber sido pulida. Así quedaron las lisas superficies
sobre las que el artista Moche desarrollo las maravillas del mundo que su inteligencia percibió.
Artesanía de los chimú:
Los ceramios Chimú cumplieron dos funciones, como recipientes para uso diario o doméstico y los
ceramios de uso ceremonial o para ofrendas de los entierros; los primeros fueron elaborados sin mayor
acabado mientras los funerarios muestran bastante dedicación.
Las principales características de las vasijas Chimú son una pequeña escultura en la unión del gollete
con el arco, su fabricación moldeada para la cerámica ceremonial y modelada para uso diario, su
coloración generalmente negro metálico con algunas variantes, su brillo característico se obtenía
humeando la vasija que previamente había sido pulida.
En pequeñas cantidades también se elaboraron ceramios de colores claros. En la cerámica se han
plasmado muchas representaciones realistas como animales, frutos y personajes, así como, escenas
míticas.
Metalurgia
Los artesanos Chimú trabajaron los metales en talleres divididos en secciones para cada caso del
tratamiento especializado de los metales; trabajaron el enchapado, el dorado, el estampado, el vaciado a
la cera perdida, el perlado, la filigrana, el repujado sobre moldes de madera, etc.
Con todas estas técnicas elaboraron gran cantidad de objetos como vasos, cuchillos, recipientes, figuras
de animales sólidas o vacías, brazaletes, alfileres, coronas, etc.
Para realizar las aleaciones recurrieron a combinaciones de ácidos que se encontraban naturalmente.
Los minerales debieron ser obtenidos de minas atajo abierto, de los ríos y de socavones. Los metales
más usados fueron el cobre, la plata, el oro y el estaño.
El mineral extraído se molía en batanes para poder separarlos de otros minerales o impurezas en
seguida se fundían en un horno que tenía como combustible carbón vegetal y mineral; constantemente
debieron avivar las brasas soplándolas con tubos largos para así elevar la temperatura.
Textileria:
El hilado consiste en la práctica manual y elemental de unir un conjunto de hilos pequeños para poder
lograr un hilo largo y continuo, en esta labor inicial de la textilería se utilizaron diversos instrumentos
como el huso. El huso, es un instrumento manual confeccionado de una varita pequeña y delgada que
generalmente se va adelgazando a ambos extremos; se lo emplea junto a un tortero o piruro que se
inserta en la parte inferior para que haga contrapeso. Se empieza a hilar tomando de la rueca (donde se
ha fijado la fibra que se va a hilar) algunas fibras que son fijadas en el huso que se lo hará girar
rápidamente entre el pulgar, el cordial y el índice para lograr enrollar y torcer las fibras ininterrumpidas.
Cuando ya se había obtenido los hilos necesarios se empezaba el tejido osea el entrecruzamiento o
combinación de los hilos para hacer las telas.
Los Chimú confeccionaron telas, gasas, brocados, bordados, telas dobles, telas pintadas, etc. Algunas
veces los textiles fueron adornados con plumas y placas de oro y plata, los colorantes se obtuvieron de
ciertas plantas que contenían tanino, del molle y del nogal; de minerales como la arcilla ferruginosa y el
mordiente de aluminio y de animales como la cochinilla. Las prendas se confeccionaron de la lana de
cuatro animales; el guanaco, la llama, la alpaca, y la vicuña y de la planta de algodón nativo que crece en
forma natural en siete colores diferentes. La vestimenta de los Chimú consistió en taparrabos, camisas
sin mangas con o sin flecos, pequeños ponchos, túnicas, etc.
Danzas de la libertad
La Marinera.-
La marinera es nuestro baile Nacional. Expresión musical del sentir popular, libre y espontánea. La
alegría de su ejecución con pasos y figuras donde las parejas hacen derroche de gracia, picardía,
habilidad, destreza y donaire nos muestran un coloquio de insinuación y enamoramiento con las
características propias de un hecho folklórico.
Como sabemos, la marinera tiene su origen en la Zamacueca o Mozamala. Han habido muchas
discusiones e hipótesis, como que zamacueca tiene raíces españolas y africanas. Pero ahora
encontramos bases documentarias, pictóricas y análisis filológicos que permiten revivir la vieja polémica
y obtener, pruebas en mano.
Originalmente se le conocía como el nombre de "Zamacueca", pero en 1880 debido a la inspiración del
escritor peruano Abelardo Gamarra conocido como El Tunante se le bautizó con el nombre de Marinera,
en homenaje a la Gloriosa Marina de Guerra Nacional.
Este baile es el remate obligado de cualquier reunión familiar o social.
Vestido:
Con respecto al vestido, utilizaban una túnica con abertura a los costados para sacar los brazos, de color
negro llamada " Anaco o Lotu”. Con este vestido bailaban "El Tondero", que en aquel entonces era
llamado "La Danza de la Pava", que significa el apareamiento del Pavo y la Pava.
La Marinera es un BAILE CON PAÑUELO que se cultiva o practica en todo ámbito nacional, sin embargo
algunos lugares, la han tomado como propia, dándole su tinte costumbrista tal es así que podemos
hablar de las siguientes marineras:
- LA MARINERA NORTEÑA es vivaz y muy alegre.
- LA MARINERA LIMEÑA que más lenta, pero llena de gracia y salero, generalmente remata con una
resbalosa.
- LA MARINERA SERRANA es de carácter melancólico.
La Contradanza.-
Contradanza es una danza típica de la zona de Huamachuco, en la sierra norteña del Perú, originada
como una parodia de la contradanza europea tal como lo ejecutaban los españoles de la
época virreinal en sus bailes sociales. La vestimenta típica incluye ropa bastante colorida hecha a partir
de retazos, un sombrero de paja adornada de un espejo y un palo de madera a imitación de
las espadas de los españoles, las cuales cruzaban durante la contradanza europea.
La Danza de los Esclavos Negros.-
Esta danza representa el agradecimiento de los negros por su liberación y a la virgencita de la puerta; ya
que fueron traídos de áfrica por los españoles y fueron explotados y maltratados por estos.
Su vestimenta es una túnica de yute con un sombrero de paja, que lleva una rosa roja (de tela) y además
un pañuelo rojo (de franela) en el cuello, y en la cintura llevan amarrada una cadena de metal que
representa la sangre derramada y la opresión de su pueblo. Y su canto va acompañado de música de
tambores, bombos y platillos.
La Danza de las Gitanas.-
Es realizada por un grupo de mujeres y algunos varones para que le bailen y canten a la santa patrona y
madrecita linda de la virgen de la puerta, para agradecerle por sus bendiciones y por su protección; y
también para implorarle perdón.
Esta danza también es bailada en otuzco y es conocida de diferentes nombres como coyas, pallas y
ñustas entre otras…
Danza de diablos.-
Esta danza se baila en honor a san Isidro labrador de este distrito. Y también en honor a la virgen de la
puerta y a la patrona santa lucia.
La verdad sobre el origen de esta danza no se sabe con exactitud…. pero mucha gente afirma que. “se
origino por el atentado que tuvo san Isidro en el momento que araba las tierras de su amo”.
La indumentaria típica de esta danza es la siguiente:
El capataz, su vestimenta es de color rojo, de tela charmet y es entera desde la cabeza hasta los tobillos;
y en la cabeza lleva dos cachos y en cada uno de estos un cascabel. Su cara esta cubierta de una
máscara. Y sus zapatillas son rojas, las cuales van adornadas de cascabeles en los pasadores. Además
cuenta con una espada de acero en la mano derecha.
Festividades del departamento de la libertad
Concurso Nacional de Marinera.-
(Enero / Febrero), Provincia de Trujillo, distrito de Trujillo Oportunidad para apreciar la Marinera (danza
típica) en todo su esplendor. En el concurso, año a año, participan academias de danza de todo el país y
en varias categorías de edades. Se elige una pareja ganadora del certamen, una reina de belleza y se
otorga un premio al mejor traje típico.
Carnaval de Huanchaco,-
(Febrero) Provincia de Trujillo, distrito de Huanchaco El Carnaval Huanchaquero se origina a principios
de siglo inspirado en el Carnaval Veneciano. La tradición se actualizó hace 20 años y hoy se celebra con
la elección de la soberana del Carnaval, desfile de carros alegóricos, comparsas, personas con disfraces,
bailes carnavalescos y concursos.
Campeonato de Tabla Hawaiana.-
(Marzo) Provincia de Trujillo, distrito de Puerto Malabrigo Se lleva a cabo en la playa de Malabrigo
(conocida también como Chicama) y cuenta con la participación de tablistas de todo el mundo. Esta
playa es conocida mundialmente pues posee la ola izquierda más larga del mundo.
Festival Internacional De la Primavera.-
(Septiembre / octubre), Provincia de Trujillo, distrito de Trujillo, conocida como la "Ciudad de la Eterna
Primavera", celebra el festival cada septiembre. Durante la temporada del festival se realizan torneos de
Marinera en sus múltiples variantes, concurso de Caballos Peruanos de Paso y la elección de reinas de
belleza, entre otras actividades.
Concurso Nacional de Caballos de Paso.-
(29 de septiembre), Provincia de Trujillo, distrito de Trujillo Organizado por la Asociación de Criadores y
Propietarios de Caballos de Peruanos de Paso de Trujillo en el marco del Festival Internacional de la
Primavera. Los caballos, dominados con ligeros movimientos de las riendas por los experimentados
chalanes (jinetes), danzan la Marinera.
Fiesta de la Virgen de la Puerta (Otuzco).-
(15 de diciembre), Provincia de Otuzco, distrito de Otuzco La historia se remonta al siglo XVI cuando
unos saqueadores intentaron entrar a la ciudad, los pobladores colocaron la imagen de la Virgen María a
la entrada de la ciudad y milagrosamente los ladrones se retiraron, desde entonces se la bautizó como
Virgen de la Portería y más tarde como Virgen de la Puerta. Durante la fiesta principal (del 13 al 15 de
diciembre)
Gastronomía
Dentro de los platos típicos del departamento destacan:
Ceviche.-
Filete de pescado cortado en trozos cocido con limón, cebolla y ají limo.
Seco de Cabrito con Frejoles.-
Guiso de cabrito tierno, macerado en chicha de jora y vinagre con frijoles aderezados en cebolla y ajos.
Shambar.-
Sopa de trigo con carne de cerdo, menestras, culantro y ají.
Sopa Teóloga.-
Caldo de gallina con pan remojado, papa, leche y queso.
Frijoles a la Trujillana.-
Frejoles negros con ajonjolí y ají mirasol.
Pepián de Pava.-
Guiso de pavo con arroz, maíz tierno molido, culantro y ají.
Pescado a la Trujillana.-
Pescado al vapor con salsa de huevos y cebolla.
Atractivos turísticos de la libertad
Plaza mayor de Trujillo.-
Centro de la ciudad Por órdenes de Diego de Almagro, Martín de Astete, trazó esta plaza como el centro
de la ciudad. En la parte principal de la Plaza Mayor se observa el monumento de la libertad, una
escultura barroca de mármol, obra del alemán Edmundo Muller.
Catedral de la Ciudad de Trujillo.-
Situada en la Plaza Mayor (Plaza de Armas) Tel: (044) 23-5083 (Museo Catedralicio) Visitas: L-D 7:00-
12:00 y 16:00-21:00 Construido en 1666, conserva valiosas obras de arte, especialmente lienzos de la
escuela cusqueña y esculturas.
Museo Catedralicio.-
Ubicado dentro de la catedral de Trujillo Conserva objetos vinculados a la liturgia, tallas y pinturas del
período colonial, entre estos destacan dos lienzos "La negociación de San Pedro" y el retrato de San
Juan Bautista. Caracterizan a este edificio, el techo decorado con vigas policromadas y la cripta
adornada con pinturas murales de los apóstoles.
Balneario de Huanchaco.-
A 13 km al noroeste de la ciudad de Trujillo (15 minutos en auto aproximadamente). En sus aguas aún
navegan "Caballitos de Totora", balsas tradicionales utilizadas por los pescadores de la costa norte
peruana desde la época precolombina. Es una de las playas preferidas en la costa del Perú por los
amantes de la tabla hawaiana.
Huaca del Sol y la Luna.-
A 8 km de la ciudad de Trujillo (15 minutos en auto aproximadamente). Visitas: L-D 9:00-17:00 La Huaca
del Sol tiene aproximadamente 20 metros de altura. Según la tradición fue construida en sólo tres días
empleando 250 mil hombres y utilizando cerca de 70 millones de adobes. Se trataría de un edificio que
cumplió fines funerarios, ceremoniales y, posiblemente, administrativos y de vivienda de la élite.
La Huaca de la Luna está compuesta por templos superpuestos de acuerdo a distintas etapas del
poderío mochica. En algunas paredes se pueden observar hermosos murales polícromos cuyas figuras
claramente definidas, permiten observar la imagen del dios Ai-Apaek. En el templo, los arqueólogos han
descubierto una tumba con más de 40 guerreros sacrificados. Debido a las investigaciones, por el
momento sólo es posible recorrer la segunda.
Huaca el Dragón o Arco Iris.-
A 5 km de la ciudad de Trujillo (15 minutos en auto aproximadamente). Esta pirámide de adobe es
especialmente importante porque se le considera el primer asentamiento de la cultura Huari en el valle de
Moche. Se calcula que su antigüedad es de 1100 años. La edificación tiene una base de forma
cuadrangular y paredes decoradas por altos relieves con representaciones zoomorfas y antropomorfas.
El nombre de Dragón se debe a una de estas figuras, un ser bicéfalo con incontables patas similar a un
dragón.
Los investigadores consideran que una de las funciones de este lugar fue ceremonial (estaría vinculado a
rituales en honor al Arco Iris y otros fenómenos naturales vinculados a la fertilidad).
Huaca la Esmeralda.-
A 3 km de la ciudad de Trujillo en la cooperativa de producción El Cortijo (8 minutos en auto
aproximadamente). Este sitio arqueológico data de la Cultura Chimú y fue construido vinculado a Chan
Chan. La edificación tiene base rectangular (65 metros de largo y 41 metros de ancho), y dos plataformas
con rampas centrales. Las paredes de adobe están decoradas con alto relieve con motivos zoomorfos y
geométricos.
Iglesia Belén.-
Intersección de las calles Almagro y Ayacucho Su construcción se inició en 1680 y concluyó en 1708.
Fue levantado con adobe, ladrillo y quincha. La portada de la fachada está marcada por dos torres con
pilastras de tres ángulos. En el interior, los arcos, las pilastras y los pilares responden a la tradición
trujillana del siglo XVII.
Chan Chan.-
A 5 km al noroeste de la ciudad de Trujillo, el valle de Moche, (10 minutos en auto aproximadamente).
Tel: (044) 20-6304 (Museo de sitio) Visitas: L-D 9:00-16:00 Este centro urbano prehispánico representa la
más grande ciudad de barro de América prehispánica. Fue declarada Patrimonio Cultural de la
Humanidad por la UNESCO en 1986.
Chan Chan habría sido la capital del reino Chimú, abarcando originalmente más de 20 km2 desde las
proximidades del Puerto de Huanchaco hasta el Cerro Campana. Los arqueólogos estiman que albergó a
más de 100 mil personas. En su estructura se distinguen plazas, viviendas, depósitos, talleres, calles,
murallas y templos piramidales. Sus enormes muros están profusamente decorados con relieves de
figuras geométricas, estilizaciones zoomorfas y seres mitológicos. El recorrido por el sitio arqueológico se
complementa con la visita al Museo de Sitio.
Plazuela el Recreo.-
Jr. Pizarro cuadra 10 Esta antigua plazuela señala con su imponente portada el camino a la sierra. Fue
restaurada en 1986 y allí se encuentra la antigua pileta que originalmente hallaba en la Plaza Mayor. Allí
se puede apreciar la caja de agua que alimentaba a los solares en la época colonial.
Museo de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo.-
Jr. Junín 682 Presenta tres salas organizadas cronológicamente. Se exhiben piezas de distintas culturas
regionales precolombinas, destacan ceramios y textiles. El museo se encuentra en la casa Risco, famosa
por sus patios decorados con murales.
Monasterio el Carmen.-
Intersección de la calle Colón y calle Bolívar. Tel: (044) 24-1823 Visitas: L-S 9:00-13:00 Edificado en
1759, es uno de los mejores conjuntos arquitectónicos de la ciudad. Está compuesto por un templo y un
convento de dos claustros. La pinacoteca alberga una importante colección de aproximadamente 150
lienzos, en su mayoría de los siglos XVII y XVIII; destacan especialmente lienzos de la escuela quiteña y
flamenca. NOTA.- Las instalaciones permanecerán cerradas al público hasta culminar las labores de
restauración.
Iglesia san Agustín.-
Jr. Bolívar 508 Visitas: L-S 8:00-12:00 y 16:00-20:00 Data del siglo XVII, el altar mayor es de madera
dorada y el púlpito de estilo barroco.
Iglesia San Francisco.-
Intersección del Jr. Independencia y del Jr. Gamarra Visitas: L-D 8:00-12:00 y 16:00-20:00 Data del siglo
XVIII. De estilo barroco, destaca el altar mayor, los retablos polícromos y el púlpito. En la decoración
resaltan personajes de las Sagradas Escrituras y pasajes de la vida de algunos santos. En el templo, San
Francisco Solano predijo el terremoto que destruyó a Trujillo en 1619. En la actualidad, el colegio San
Juan (donde fue profesor el gran poeta peruano César Vallejo), funciona en lo que fuera el convento.
Iglesia de la Merced.-
Jr. Francisco Pizarro 550 Visitas: L-D 8:00-12:00 y 16:00-20:00 Edificada originalmente en 1536 fue
reconstruida en 1634 (fue destruida por un terremoto en 1619). El conjunto arquitectónico, a diferencia de
sus similares en la ciudad de Trujillo, fue construido en la parte central de una manzana y no en una
esquina como es común en este tipo de monumentos. Su fachada principal es de estilo barroco y en vez
de torres campanario presenta un par de espadañas. Cuenta con obras de gran valor como el retablo
mayor (que originalmente perteneció a la iglesia de la Compañía), y los retablos laterales que tienen
pinturas del siglo XVII.
Palacio Iturregui.-
Jr. Pizarro 668 Visitas restringidas Construida en el siglo XIX, constituye un ejemplo de la arquitectura
civil neoclásica. Destacan las columnas, las rejas de las ventanas y las estatuas de mármol italiano.
Actualmente es la sede del Club Central.
Casa del Mayorazgo de Facalá.-
Jr. Pizarro 314 Visitas: L-V 9:15-12:30 y 16:00-18:30, S 9:30-12:00 Posee un gran patio principal y un
antiquísimo pozo de agua. Desde el exterior se aprecia su balcón de esquina de estilo mudéjar. En esta
casa se conserva una valiosa colección numismática.
Casa Bracamonte.-
Jr. Independencia 441, Plaza Mayor Visitas restringidas Representa dos épocas, ya que combina
elementos virreinales del siglo XVIII y republicanos del XIX. La fachada se caracteriza por una gran
portada de madera y las tradicionales ventanas con rejas de fierro cuidadosamente trabajadas. En el
interior se aprecian acogedores patios.
Casa Ganoza Chopitea.-
Jr. Independencia 630 Visitas: L-V 9:15-12:30 y 16:00-18:30, S 9:30-12:00 Para muchos especialistas es
la más representativa del estilo arquitectónico de la ciudad de Trujillo. La portada, de estilo barroco, se
caracteriza por el uso de varios tonos de colores, su frontón rococó y dos leones (por lo que también se
le conoce como la "Casa de la Portada de los Leones"). Complementan el estilo de la casa los murales
manieristas, las ventanas imperio y el balcón neo-barroco.
Casa del Mariscal De Orbegoso.-
Jr. Orbegoso 553 Visitas: L-D 9:30-20:00 Esta casona conserva el carácter tradicional virreinal, marcado
por los pisos empedrados, las puertas trabajadas y los salones dispuestos en un elevado terraplén. En
sus salas se exhiben importantes colecciones de muebles, platería, lienzos y espejos. Asimismo, se
presentan exposiciones temporales.
Casa de la Emancipación.-
Jr. Pizarro 610 Visitas: L-V 9:15-12:30 y 16:00-18:30 En este lugar, fue donde el Marqués de Torre Tagle
preparó la declaratoria de independencia de Trujillo en 1820. Fue sede del Primer Congreso
Constituyente y más tarde la casa desde la que gobernó el presidente Riva Agüero. A esta casa se le
denomina también el Santuario Cívico de Trujillo. Se realizan exposiciones.
Casa Calonge o Casa Urquiaga.-
Jr. Pizarro 446 Visitas: L-D 9:30-20:00 Sede del Banco Central de Reserva. Es una casa de estilo
neoclásico adaptada como museo donde se exhiben ornamentos de oro de la cultura Chimú, el escritorio
del libertador Simón Bolívar y mobiliario perteneciente a la época virreinal y republicana.
Mitos y leyendas
En este departamento se han encontrado restos de los primeros grupos prehispánicos más importantes
de la zona norte. Grandes civilizaciones como la Cultura Mochica ocuparon los valles de Moche,
Chicama y Virú de los siglos III al VIII después de Cristo. A esta época perteneció la cerámica realista,
famosa por sus "huaco retratos"; también se ubican las llamadas "huacas" o "templos piramidales",
demostrando el gran conocimiento de la arquitectura.
Del siglo XII al XV después de Cristo, la región fue testigo del auge logrado por la cultura Chimú con su
capital Chan Chan (Sol Sol), que fue la metrópoli de adobe más grande de América prehispánica y
segunda en el mundo. Esta civilización destacó también por su excelente trabajo en metales,
principalmente en oro, y por sus avanzadas técnicas en agricultura, plasmadas en extensas redes de
acueductos.
Chan Chan.-
Vino del mar, no se sabe de dónde, en una flota de balsas, con toda su corte y guerreros, llegó a la costa
norte de lo que hoy es el Perú, en el valle de Moche y fundó un reino. Su nombre era Tacaynamo y fue
el primer soberano de Chan Chan, la ciudad más importante de Chimú. Tuvo un hijo llamado
Guacricaur, y éste, uno al que llamó Ñancempinco. Fueron diez los reyes de esta dinastía. El último,
Minchancaman fue derrotado por los Incas, quienes destruyeron la ciudad y dividieron al reino. Así
cuenta la leyenda de Tacaynamo, recogida en el documento "Historia Anónima" escrita en 1604 por
algún cronista español, que narra la fundación de Chan Chan y del reino de Chimor.
Chan Chan se ubica en el valle de Moche, frente al mar, a mitad de camino entre el balneario de
Huanchaco y la ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad en la costa norte del Perú El
sitio arqueológico cubre un área aproximada de 20 kilómetros cuadrados. La zona central está formada
por un conjunto de 10 recintos amurallados (llamados "ciudadelas") y otras pirámides solitarias. Este
conjunto central, cubre un área de 6 kilómetros cuadrados, aproximadamente. El resto, está formado por
una multitud de pequeñas estructuras mal conservadas, veredas, canales, murallas y cementerios.
Leyendas Ascopanas
El jinete Fantasma.-
En el siglo pasado un tráfico intenso entre las poblaciones andinas y Ascope, los vecinos de Casacas
venían a vender sus productos y a gozar del verano. Una pareja de recién casados se dispuso a pasar su
luna de miel en la floreciente ciudad de Ascope. Bajaron de la ubérrima ciudad de Cascas, cuando los
rayos solares se difundían maravillosos por el camino que conducía a la costa. Después de hacer un
largo alto, para descansar y tomar sus alimentos, lograron llegar al atardecer a un lugar llamado "La
Encañada". Los viejos ascopanos suelen narrar historietas de asesinatos, apariciones siniestras, asaltos,
robos, y abusos sin nombre que cometían los asaltantes en este desolado paraje, camino del trayecto de
Casacas, a la ciudad de Ascope.
Los antedichos viajeros llegaron a las 6 de la tarde a este lugar, de repente al esposo le sobrevino la
necesidad de la cual nadie puede prescindir y separándose un poco de su esposa, le dijo: que siguiera
delante y que le esperase al fin des estrecho de la encañada, después de terminar su necesidad, al
cerrar la oración de la tarde, montó su caballo, la oscuridad ya invadía todo, pero cuál no sería su
sorpresa, que tuvo el viajero, porque siente junto a su esposa, a otro jinete, que se prendía de él, lleno de
espanto el hombre se desmayó al llegar al lugar donde se encontraba su esposa esperándole, cuando
volvió en sí, no se expresaba bien, a los pocos días después de llegar Ascope, fallecía por la fuerte
impresión que tuvo.
El cerró cuculicote.-
“CUCULICOTE es una angosta quebrada que está al noroeste de Ascope. Su laberíntica es de tal
naturaleza que se presta para ocultaciones y sorpresas. Según me ha contado un antiguo vecino, don
Rafael Rodríguez, los antiguos tuvieron siempre temor de aventurarse por esos senderos y veri cuentos,
donde la fama señalaba guaridas de ladrones. Los viejos ascopanos se complacían en relatar las
hazañas y peripecias de los antiguos bandoleros”. VISITE [Link]
“En la época colonial hubo una partida de audaces amigos de lo ajeno, que tenían su palenque (sitio o
lugar señalando como su propiedad exclusiva) en ese lugar, donde llegaron a enterrar sumas fabulosas.
Se tuvo noticia del tapado (tesoro enterrado) porque un soldado echeniquista, en la época de la
revolución de Castilla, llegó herido a Ascope, y a un señor Don José Mercedes Tello (padre del señor
Manuel Tello), le dio en agradecimiento por sus atenciones, un derrotero, mostrándole las monedas de la
época colonial que él ya había encontrado.
“Comenzó entonces el afán de la búsqueda. Tello organizó trabajos y la gente ascopana vieron salir
grupos de hombres que discretamente husmeaban en el Cuculicote. Tello fracasó y le siguió en su afán
por encontrar el famoso entierro del palenque, Don Ambrosio Dávila y luego Don José María Saldaña y
Don José Padilla, pero ninguno dio con el Sésamo ¿Burlóse el soldado? Tal vez. ¿No han sabido buscar
los perseguidores de ese gran entierro? El hecho es que hasta ahora se habla como de una realidad, no
por oculta menos cierta, de aquel entierro con el que, según la leyenda, podría salir de pobre el
afortunado mortal que lo encontrará.
El entierro del Cerro Campana.-
En el cerro Campana queda frente a la cumbre, en el camino a Trujillo, saliendo de Chicama. En
tiempos no muy remotos, hubo también un palenque de ladrones, los que detenían a los viajeros y
los desvalijaban, guardando en aquel cerro, los tesoros que reunían con sus robos. VISITE
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“Acabó con los ladrones el enérgico General Suárez, cuando fue Prefecto de La Libertad (1860-62).
Hasta ahora muchos recuerdan la figura austera y resuelta de quien, como intendente de Lima,
también cobró fama opor su afán de meter en regla a toda clase de contraventores. Tiempo hubo en
Lima en que las gentes de cierta condición temblaban cuando se oía el grito de “allí viene el
intendente”.
“Fue el General Suárez quien acabó con los ladrones, dando una tremenda batida en los alrededores
de Trujillo y en Ascope, que por estar rodeado de encañadas y desfiladeros se prestaba para las
maniobras y escapatoria de los bandoleros, pero al extinguir a la banda de ladrones, no pudo acabar
con la creencia general de que en los cerros existían tesoros dejados por los ladrones”. VISITE
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“Allá, por los años 50 un tal Manuel Mendo, yendo para Huanchaco en compañía de José Nazareno y
José Manuel Alcántara, conversó sobre entierros y bandidos con sus compañeros de arrieraje, porque
los tres se dedicaban a esa clase de negocio, que hoy a languidecido por razón del progreso.
Nazareno conocía la versión de que existía un gran tesoro en el cerro y propuso a Mendo buscar
juntos, pero Mendo no aceptó; Alcántara en tanto se mantuvo silencioso, como quien oye llover, y
nada dijo”. VISITE [Link]
“Pasaron los días y el tal Alcántara se hizo acompañar por su sobrino, mozo y resuelto, y buscando,
y buscando encontró el entierro (por lo menos uno de ellos) y salió de pobre, dejó el arrieraje, y al
poco tiempo después compró el fundo llamado “Alcantarilla” y comenzó a señorear como hombre de
posición acomodada. Hasta hoy hay gente que señala ese lugar y afirma que todavía quedan
monedas y valijas de oro y plata en el cerro Campana”. VISITE [Link]
“Además de esta versión, también otro de nuestros literatos contemporáneos, el señor Max Linder,
nos ofrece una sugestiva leyenda, sobre la tradición que prevalece en el pueblo de Huanchaco, acerca
de la existencia de una campana de oro macizo, que sin duda, perteneció a los Chimús, sepultada en
la cavernosidad de dicho cerro, que siempre sirvió como guía o punto de orientación a los
navegantes”.