TEMA 1. LOS ORÍGENES DE LA FILOSOFÍA.
LOS PRESOCRÁTICOS
1. Trata de explicar la relación entre las filosofías de Heráclito de Éfeso y Parménides de Elea.
Heráclito de Éfeso
La tesis fundamental del pensamiento de Heráclito es que las cosas están en cambio permanente, el
mundo es un permanente cambio y devenir. Para Heráclito el mundo existe en ese constante movimiento y
cambio, en una lucha constante de opuestos. Esto es muy parecido a lo que decía Anaximandro, pues,
éstos opuestos se autorregulan en una proporción parecida a la tensión vital; como la tensión de una
cuerda en una lira. La diferencia es que para Heráclito la tensión vital es la physis y para Anaximandro es la
dikhé = justicia.
El Universo es Kosmos, se concibe en esa lucha de contrarios y es «fuego viviente». El fuego se produce
con respecto a medida, es decir, se autorregula y, de este modo, el fuego no consume del todo al kosmos.
La función reguladora la establece un Logos que es quien ordena finalmente, a modo de una fuerza divina,
la autorregulación del fuego.
El devenir no es caótico, el Kosmos no es un Caos, pues hay un Logos, una ley, una norma que rige y
ordena al Todo.
Como podemos observar, para Heráclito, las cosas que vemos y tocamos, de las que tenemos experiencias
sensibles, que suelen ser todas las sometidas al cambio y al devenir, tienen tanta prioridad como las cosas
que pensamos y no cambian, las cuales se representan con el Logos ordenador.
Parménides de Elea
Para Parménides, por el contrario, la prioridad la van a tener las cosas que pensamos frente a las que
vemos y tocamos. En este sentido, Parménides nos dirá que el principio de todas las cosas y su base
fundamental es el ser. Y el ser no puede sino ser. El no ser no puede sino no ser, pues, si el no ser fuera, el
ser dejaría de ser para convertirse en el no ser y esto es imposible e ilógico. De este modo, concluía, el no
ser no es.
Con esto, Parménides busca llegar a una verdad, una que sea inamovible, una que nadie pueda negar. Para
ello, trata de mostrarnos que la vía o camino que nos conduce a la verdad es la vía del ser, de aquello que
no cambia; y aquello que no cambia es lo que pensamos, pues todo lo que vemos o experienciamos cambia
de algún modo, está sometido al devenir.
La vía del ser que nos conduce a la verdad es la episteme, el conocimiento, la ciencia o sabiduría.
Por el contrario, eso que cambia es el no ser, pues al ser cambio muestra la ausencia de lo que es eterno. El
ser es inamovible, el ser es eterno, el ser no puede cambiar pues es principio y fundamento del mismo
cambio. No se podría hablar de no ser sino hablando a partir de algo de éste, y ese algo es el propio ser.
La vía de la mezcla entre no ser y el ser, es la vía en la que están la mayoría de los mortales, los cuales
creen que aquello que ven y tocan, lo cambiante, es el ser y lo verdadero, pero no pueden mostrar nada
más que opiniones acerca de ello. Esta vía de mezcla del no ser y el ser es la vía de la opinión, de la doxa.
La vía del no ser sería impracticable, pues, como hemos visto, solo se puede hablar del no ser a partir de
algo que es el propio ser.
Las características del ser en Parménides serían: es eterno, es uno, continuo y macizo, es indivisible, es
inmutable y es limitado y redondo.
2. Explica y argumenta qué cree Zenón de Elea haber demostrado a través de la paradoja de Aquiles y la
tortuga.
Zenón busca una serie de argumentos y paradojas con las que trata de demostrar que el ser es inmóvil y
uno. Como ejemplo, veremos cómo Zenón cree haber conseguido demostrar la inexistencia efectiva del
movimiento en el Kosmos a través de la paradoja de Aquiles y la tortuga.
Imaginemos que Aquiles, en una carrera, da ventaja a una tortuga. Si Aquiles, estando en un punto A,
quiere llegar a la tortuga que, imaginemos que está en un punto B; entonces deberá pasar por un punto
intermedio C. De tal modo deberá repetir este proceso hasta tratar de alcanzar a la tortuga. El problema es
que al final debería recorrer infinitos intervalos para alcanzar a la tortuga y nunca llegaría a alcanzarla. La
idea es que un segmento puede dividirse por su mitad hasta el infinito y aplicando este principio al mundo,
Zenón deduce que el ser, en su esencia profunda, no se mueve. El movimiento, en el fondo, en el ser, no
existe.
3. Dónde, cuándo y por qué surge la filosofía.
La filosofía es el pensamiento y filosofar es pensar; pero, qué es pensar. Pensar es una tarea, una acción
intelectual, la cual requiere de un esfuerzo; es decir, no es algo que nos venga dado de un modo gratuito o
que meramente pasa, sino que, como decía Ortega y Gasset, es una tarea, o, como expresaba Unamuno: el
ser humano es de carne y huesos, y, como tal, filosofa con la carne y con los huesos, con lo que le va la vida
en ello.
Al filósofo lo motiva, en su acción por conocer y por saber más, la admiración ante la naturaleza y sobre los
diversos entresijos del universo; así como la duda, el dudar ante lo que se le propone como verdadero sin
el uso del pensamiento, la razón.
La filosofía, en el mundo occidental, nace en la Grecia clásica, concretamente en Mileto.
Etimológicamente se la define como phylos = filo, que significa amor o pasión; y, sophía = sofía, que
significa sabiduría. De este modo, se definiría como amor a la sabiduría, o, amor al saber.
El nacimiento de la filosofía suele relacionarse con un cambio en la forma de explicar los fenómenos de la
naturaleza, la sociedad humana y, el origen y verdad del conocimiento y el saber. Ese cambio ha sido
denominado «el paso del Mito al Logos».
El mito se basa y fundamenta en textos literario-poéticos que tratan de dar explicaciones mágicas y
fantásticas a los diversos fenómenos de la naturaleza y la sociedad humana. Para ello, los mitos recurren a
dioses y fuerzas oscuras y sobrenaturales muy relacionadas con lo con-sagrado y religioso.
Por otro lado, el Logos, el entender la palabra como Logos, va a significar exponer a ésta, la palabra y la
lengua griega, en la polis, ante el público; lo cual va a hacer de ésta, la palabra, el instrumento de búsqueda
de la verdad a través de la racionalidad, el diálogo y la exposición de argumentos al resto de la sociedad
para que puedan ser contrastados y comprobados. Así, el Logos es entendido como reflexión racional.
Con esta diferenciación entre el mito y el logos surge la filosofía. Tratando de deshacerse del mito, poco a
poco, la filosofía va alcanzando niveles de racionalidad cada vez mayores, hasta llegar a cuestionarse el
valor y predominancia incluso de lo racional sobre el resto de las explicaciones no racionales.
Tales de Mileto es considerado el primer filósofo de la historia, pues fue el primero en tratar de dar una
explicación racional a los fenómenos de la naturaleza. Estos primeros filósofos que trataron de desarrollar
el pensamiento humano más allá del mito buscaban explicar cómo funcionaba la naturaleza, la cual
llamaron Physis, de tal suerte que a estos filósofos se les denominó Physikois; también conocidos como los
filósofos presocráticos.
Para estos filósofos lo importante era llegar a conocer una verdad primera, un primer principio de la
realidad toda, de los fenómenos de la naturaleza, su origen, etc. A este primer principio lo llamaron arché-
arkhé-arjé (según la traducción, latina, griega o castellana). Tales de Mileto encontraría en el Agua este
primer principio de todas las cosas. La búsqueda de este principio se tornaba y, se torna, necesaria en
tanto se trata de explicar y dar razones de qué es y cómo funciona la naturaleza y el universo entero.
Tales de Mileto fue el primero en dar cuenta de esta problemática y trató de buscar un primer principio o
verdad, la cual denominó Arjé y, encontró en el agua a este primer principio.
4. ¿Quiénes eran los physikois Milesios? Explica cuál era su pensamiento y la relación entre éstos.
Tales de Mileto
Su vida transcurre entre el 642 y el 546 a. C. fue matemático, legislador y astrónomo y, es considerado el
primer filósofo y uno de los siete sabios de la antigüedad. Todo lo que sabemos de él es lo que nos cuenta
Aristóteles pues no se conservan textos de éste.
Para Tales el principio de todo, el arkhé, era el Agua, «fondo del que brota todo y adonde todo retorna».
También dijo que todo estaba vivo, que en todo había dioses. Esta idea ha pasado a la historia como el
hilozoísmo de hylé=materia y zoé=vida.
Anaximandro
Discípulo de Tales pensaba, contrariamente a su maestro, que ni el Agua ni nada determinado podría ser el
principio de todas las cosas. De este modo dedujo que aquello de lo cual surgen todas las cosas no puede
estar a su vez determinado por estas. Estas cosas que surgen son cosas determinadas, por lo que lo que
sea el principio de esas cosas determinadas no puede sino ser indeterminado, así denominó a este
principio de lo indeterminado como ápeiron.
Pero el mundo de las cosas determinadas es un mundo de cambio y oposición, de lucha de contrarios: Frío
y caliente, duro y blando, etc. De modo que en este mundo debe haber un principio que regule a estos
contrarios para que ninguno de ellos acabe dominando al otro y, en ese sentido, actúa la dikhé=justicia.
Cuando una cosa comete una injusticia y busca prevalecer sobre otra, en algún momento, por acción de la
justicia cósmica, acabará teniendo que ceder ante ella para que todo acabe regulado, equilibrado.
Anaxímenes
Para Anaxímenes el arkhé es el Aire y, como el Agua, es indispensable para la vida y, como el ápeiron, es
ilimitado. Las cosas surgen a partir del Aire: por «condensación» surgen las nubes y por «enrarecimiento»
surge el fuego.
5. ¿Quiénes eran los physikois pluralistas? Explica brevemente cuál era su pensamiento y la relación
entre éstos y la perspectiva eleata del universo.
Las características esenciales de este grupo de physikois serían:
El arkhé se concibe ahora como un estoikheion, es decir, el estoikheion es un elemento que está en la
propia materia. El arjé era un substrato, una estructura, un fundamento que estaba más allá o más acá
de la propia materia y los elementos.
Estos nuevos physikois buscan los elementos más básicos de los que se componen las cosas.
Estos elementos son muchos, múltiples; aunque cada uno de ellos conserva las características del ser
de Parménides: uno, inmutable, limitado, indivisible, etc.
Estos autores tratan de explicar, frente a Zenón, cómo es posible el cambio, el movimiento y la
multiplicidad de las cosas.
Los pluralistas serían Empédocles, Anaxágoras y el atomismo con autores como Demócrito de Abdera.
a) Empédocles: considera que lo múltiple del mundo surge a partir de 4 raíces esenciales que serían:
tierra, agua, aire y fuego. La separación y mezcla, el propio movimiento, se explica con el amor que une
y el odio que separa.
b) Anaxágoras: Los elementos primeros son las semillas spermata u homeomerías, que serían las partes
semejantes de las cosas. Elementos infinitos e infinitamente divisibles. Todo está en todo. En la hierba
hay semillas de hierba, pero también hay semillas de agua, tierra, hueso, hierro.
Hay un principio, llamado Nous, que es muy parecido al Logos de Heráclito y lo que hace es ordenar las
cosas separadas, darle un Kosmos al Caos.
c) Los atomistas: Para éstos el mundo está compuesto de un número infinito de átomos (atoma, que
significa indivisible). Son eternos y cualitativamente iguales, solo se distinguen por su forma y se
mueven en un vacío eterno. El vacío es el término que introducen los atomistas para explicar cómo se
da el movimiento en la unidad más básica, indivisible y múltiple de la materia del universo. Estos
átomos tienen las mismas características que el ser de Parménides.